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	<title>La pupila insomne &#187; Víctor Casaus</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>Las crónicas de Guillermo. Por Víctor Casaus y Guillermo Rodríguez Rivera</title>
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		<pubDate>Sun, 21 May 2017 13:10:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Guillermo Rodríguez Rivera]]></category>
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		<description><![CDATA[Continúan, entonces, junto a Guillermo, los debates necesarios. <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=59091">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-590920"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;">El Centro <em>Pablo</em> quiere seguir recordando a nuestro hermano Guillermo Rodríguez Rivera a través de las palabras que siguen y que el autor colocó al principio del libro <em>Las crónicas de Segunda Cita</em>, que Ediciones <em>La Memoria</em> publicó este mismo año.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las recordaciones ya presentes y los futuras incluirán los variados e intensos brillos de la inteligencia y la agudeza de Guillermo y seguramente abarcarán su poesía temprana y consecuente, su ensayística profunda y amena, su narrativa también portadora del (buen) humor que acompañó felizmente todas esas aventuras de la imaginación que el autor nos fue regalando a lo largo del tiempo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Aquí van entonces estas palabras que cuentan de otro de sus oficios sagaces: el de periodista polémico, el de analista sincero de las realidades circundantes (las globales y los cercanas). Sobre ellas nos ofreció sus opiniones y apuntes en los últimos años, como <em>entradas</em> en el blog de otro hermano querido, Silvio Rodríguez.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Continúan, entonces, junto a Guillermo, los debates necesarios.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><em>Víctor Casaus</em></span></p>
<p><span style="color:#000000;">AL LECTOR</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Víctor Casaus, además de ser poeta y ensayista y el innegable promotor de la novísima trova cubana, lleva su capacidad de promover mucho más allá del culto a la guitarra, que ha conce­bido limpia de polvo y paja.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A ello le ayudan los diversos instrumentos que ha conformado en el <em>Centro Pablo de la Torriente Brau</em>, que dirige y que incluye una editorial capaz de poner en blanco y negro muchos textos interesantes. Por eso, me honró que me propusiera editar una selección de las crónicas que he publicado en <em>Segunda Cita</em>, el blog de Silvio Rodríguez, casi desde que se fundó.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Debo decir que inicialmente no me pareció posible conformar un libro con esos trabajos, pero la joven Patricia Ballote Álvarez se encargó de recopilarlos y al final he topado con más de trescientas páginas que hablan de casi todo lo humano y de un poco de lo divino.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En verdad, la de periodista fue una de mis primeras vocacio­nes. Y ciertamente el primero de mis trabajos. Empecé a los 18 años escribiendo para la revista <em>Mella</em>, que era el órgano de la Asociación de Jóvenes Rebeldes. Llegué allí para hacer crítica de cine, pero, muy rápido, Carlos Quintela y Esther Ayala, director y jefa de redacción de la publicación, me fueron convenciendo para que abordara muchos otros asuntos, para que verdaderamente me convirtiera en un periodista. <em>Mella </em>fue un sitio donde empezamos a madurar muchos jóvenes picados por la voluntad de escribir, de hacer una obra de cultura: allí se fraguó mi amistad con Víctor Casaus y Silvio Rodríguez.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Periodista fui también después, cuando Edel Suárez me invitó a ser redactor cultural en <em>Radio Reloj Nacional</em>, que él dirigía, o cuando trabajé como secretario de redacción de la revista <em>Cuba </em>o, después, en la revista <em>RC</em>, que dirigía Lisandro Otero.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En algún momento pensé en ser periodista titulado, pero luego me convencí de que el oficio del periodista no es en verdad un saber teórico, sino una habilidad que se adquiere a partir, sin duda, de una formación humanística. José Martí, el mayor de los periodistas cubanos, no estudió la profesión, sino que fue abogado y doctor en Filosofía y Letras.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ahora mismo no recuerdo si Silvio me invitó a colaborar en su blog, o se me ocurrió a mí enviarle algún trabajo que presumía que no iba a poder colocar en otro sitio. Lo cierto es que <em>Segunda Cita </em>hizo renacer a aquel periodista de mi primera juventud, tal vez jubilado demasiado pronto. Un día me preguntaron: “¿Por qué usted no tiene un blog?”. Respondí: “¿Quién dice que no lo tengo? Mi blog es <em>Segunda Cita</em>”. En verdad, lo quiero como una parte mía.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En estos días, releyendo estas páginas y otras más que creí que no hacían el grado para estar aquí, he comprobado cuánto he escrito para <em>Segunda</em>…, también acaso porque la generosidad de su dedicado editor me ha permitido expresarme con una libertad que no ceso de agradecerle.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Estas crónicas abordan asuntos nacionales ‒casi siempre po­lémicos‒ e internacionales, pero preferí no encasillarlas así, tal vez porque hay algunas que transitan de un lugar al otro, en un mundo interconectado. Me pareció mejor dejarlas aparecer generalmente con la misma naturalidad con que se publicaron.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Algunas veces incluyo algún comentario casi siempre discre­pante sobre algunas de ellas y mi respuesta al mismo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las hay de muy variados tiempos, y también muy variados colores, pero creo que todas ellas tienen algo que decirnos hoy. Ojalá el lector me acompañe en ese parecer.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><em>Guillermo </em><em>Rodríguez Rivera</em></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><em><strong>Como ejemplo de las crónicas de Guillermo, al publicar en La pupila insomne este envío del amigo Víctor Casaus incorporamos esta crónica de mucha actualidad publicada en <a href="http://segundacita.blogspot.com/2014/02/que-fallo.html"><span style="color:#0000ff;">Segunda cita</span></a> el 24 de febrero de 2014. </strong></em></span></p>
<h3><span style="color:#000000;">¡Qué fallo! Por Guillermo Rodríguez Rivera</span></h3>
<p><span style="color:#000000;">Las verdaderas revoluciones son siempre difíciles. Che Guevara sabía algo de eso y decía que, en las verdaderas, se vence o se muere, porque una revolución no es una tranquila, pacífica obra de beneficencia, como cuando las encopetadas damas de la alta sociedad salen a hacerle caridad a los que no tienen justicia.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Una revolución es un vuelco, una ruptura, un abrupto cambio de perspectiva. Es cuando los oprimidos dejan de creer en que los que mandan –los que los oprimen– tienen la verdad de su lado, y piensan que el mundo puede ser diferente de como ha sido hasta entonces.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero claro que los opresores no se resignan a abandonar sus posiciones de dominio y luchan a vida o muerte por ellas, aunque aparentemente, los “otros” sean sus connacionales: enseguida se enajenan de la mayoría del pueblo, porque las revoluciones –no los golpes de estado– siempre son obra de la mayoría.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En un respetuoso diálogo con el presidente venezolano aunque no tanto con sí mismo, el cantautor Rubén Blades, hace años uno de los abanderados de la canción social en América Latina, expone <em>su</em> concepto de revolución:</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><em>            </em><em>Para mí, la verdadera revolución social</em></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><em>            es la que entrega mejor calidad de vida a</em></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><em>            todos, la que satisface las necesidades</em></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><em>            de la especie humana, incluida la necesidad</em></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><em>            de ser reconocidos y de llegar al estadio</em></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><em>            de auto-realización, la que entrega oportunidad</em></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><em>            sin esperar servidumbre en cambio.</em></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><em>            Eso, desafortunadamente, no ha ocurrido</em></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><em>            todavía con ninguna revolución</em><a style="color:#000000;" href="https://www.blogger.com/blogger.g?blogID=2044430452931794159#_ftn1" name="_ftnref1"><em>[1]</em></a><em>.</em></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ni va a ocurrir en ninguna revolución verdadera, Rubén. No era sino la voluntad de mejorar la calidad de vida de la gente lo que inspiró la Reforma Agraria cubana, que entregó parcelas a miles de campesinos sin tierra y, esencial para procurar mejor calidad de vida, fue la alfabetización cubana de 1961, –porque no hay autorrealización sin saber leer– pero enseguida llegaron la invasión de Bahía de Cochinos y el bloqueo económico que es repudiado cada año en la ONU, aunque acaba de cumplir 52.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Me fascina esa idea de que una revolución social “satisface las necesidades de la especie humana”, y claro que eso solo lo hace una revolución cuando se la ve históricamente: no habría democracia ni derechos humanos sin la prédica de los iluministas: sin Voltaire, Montesquieu, Rousseau, pero los que llevaron adelante esas ideas en la práctica social, los que las impusieron como “necesidades de la especie humana” –Danton, Marat, Robespierre , porque las monarquías gobernaban por derecho divino– guillotinaron a la aristocracia francesa que se rebeló contra ellas, la aristocracia que ahogaba en sufrimientos, en miseria los derechos de los <em>sans culottes</em>, acaso los que Evita Perón llamó en su momento “los descamisados” y Martí “los pobres de la tierra”. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">El tiempo ha pasado, nos recuerda Blades, pero los derechistas venezolanos llaman “los tierrúos” a esos pobres sin zapatos que ellos explotan en el siglo XXI. Es imposible que una revolución haga felices a los dos grupos, porque la revolución va a dar justicia, y hacer justicia no es una fiesta de cumpleaños.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es decir que nunca ha habido una revolución social como entiende Blades que debe ser. ¿Será que él no sabe lo que es una revolución social? Según se deduce de lo que escribe, no lo la sido ni la inglesa, ni la francesa, ni la rusa, ni la mexicana, ni mucho menos la cubana que lideró Fidel Castro. Presumo que tampoco la venezolana de hace doscientos años, pese a que Blades escribe de esa Venezuela que ama como “el pueblo de Bolívar”. Y ¿qué hizo el Libertador? ¿Una tranquila y plácida obra de bienestar social? No gritó Patria o Muerte, sino que firmó un decreto de guerra a muerte para los enemigos de la patria, que eran los de la revolución.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Blades no sólo lo proclama ahora en esa respuesta a Maduro, sino que lo cantaba en sus canciones latinoamericanistas: “de una raza unida, la que Bolívar soñó”. Entonces, ¿el intento de realizar el sueño de Bolívar no es el proceso integrador que emprendió Chávez, y que enfrenta a un imperio que nos quiere divididos, sino que únicamente servirá para mover el culo bailando salsa? Y cantar a voz en cuello: “A to’a la gente allá en los Cerritos que hay en Caracas protégela”. A “to’a esa gente” la protegen, además de María Lionza, los médicos de Barrio Adentro, porque esos que gritan y agreden en las calles no se ocuparon jamás de la salud de los venezolanos humildes.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Tal vez fue María Lionza la que los mandó a bajar de los Cerritos, cuando el golpe de estado de abril de 2002, para sitiar el ocupado palacio de Miraflores y exigir el regreso del presidente que habían elegido.  No te dejes confundir, Blades, “busca el fondo y su razón”, y trata de entender las revoluciones de la historia, no las que soñamos para tranquilizarnos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Para Blades, el programa político del chavismo “obviamente no es aceptado por la mayoría de la población”. Lo que quiere decir que la mayoría que eligió a Maduro, no lo es.  Blades ignora las 18 elecciones ganadas por el chavismo y el casi 60% de votantes que el PSUV obtuvo en las elecciones de diciembre –que la derecha dijo que sería un plebiscito– y declara mayoría a los representantes de la vieja derecha derrocada por Pablo Pueblo, porque ese hombre –nos recordó Neruda–  despierta cada doscientos años, con Bolívar.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Me recuerdo a mí mismo, en los años setenta, en el antiguo apartamento de Silvio Rodríguez, con su puerta negra en la que había golpeado el mundo, descubriendo los primeros trabajos de Rubén Blades con la orquesta de Willy Colón. Nos encantábamos de encontrar una salsa patriótica, “La maleta”, aunque sabíamos que no eran ideas unánimes entre los latinoamericanos. Ninguna idea hondamente renovadora consigue apoyo unánime, al menos cuando aparece: el poder establecido –eso que los norteamericanos llaman s<em>tablishment</em>– tiene muchos resortes, muchas maneras de “convencer”, de imponer sus intereses, y sabe que son pocos los que no ceden ante ellos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Una cosa es cantar y otra vivir lo que se canta, y cantarlo en todas partes. Tengo vivo el recuerdo de ese extraordinario salsero que es Oscar D’Leòn, cantándole, en los años ochenta, a un público cubano que lo adoraba, que llenaba un coliseo de 15 mil localidades para escucharlo y cantar con él. Lo recuerdo feliz, arrojándose al suelo del aeropuerto de La Habana para besar la tierra de la isla al<em> </em>partir y, a las semanas, lo vi abjurando de su viaje a Cuba, cuando los magnates del disco en el Miami contrarrevolucionario, lo acusaron de comunista por cantar en La Habana, y amenazaron con cerrarle todas sus puertas, que eran también las más lucrativas de su realización como artista.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Oscar sabía que esa derecha, esa burguesía –y mucho menos el poder imperial que tenían detrás– no bromeaban: a Benny Moré, que era el mejor cantante de América Latina, la RCA Víctor no le grabó un disco más cuando decidió quedarse a vivir y a cantar en la Cuba revolucionaria.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Todo me lo explico, pero tengo la tristeza de que ya no podré escuchar a Rubén Blades como ese cantor de nuestra América que quiso ser. </span></p>
<p><span style="color:#000000;"><a style="color:#000000;" href="https://www.blogger.com/blogger.g?blogID=2044430452931794159#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Respuesta de Rubén Blades a Nicolás Maduro</span></p>
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		<title>¡Eureka! Una foto desconocida de Pablo. Por Leonardo Depestre Catony</title>
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		<pubDate>Sat, 01 Apr 2017 20:13:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Leonardo Depestre Catony]]></category>
		<category><![CDATA[Pablo de la Torriente Brau]]></category>
		<category><![CDATA[Víctor Casaus]]></category>

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		<description><![CDATA[La tomó Generoso Funcasta, estimamos que hacia 1931. <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=58551">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-585520" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/04/foto-ptb-funcasta-vc1-1.jpg"></div></div></td></tr></table><p style="text-align:left;"><span style="color:#000000;">En medio de una puja simbólica por ver cuál de los dos “descubría” primero una foto inédita o desconocida de Pablo de la Torriente Brau, declaro públicamente a Víctor [Casaus] como vencedor. Y no me considero derrotado; al contrario, todos los <em>pablianos,</em> que cada vez somos más, estamos jubilosos por el hallazgo, porque después de todo ganó quien merecidamente aceptamos como <em>presidente de los</em> <em>pablianos</em> cubanos.</span><span id="more-58551"></span></p>
<p style="text-align:left;"><span style="color:#000000;"><img class="aligncenter size-large wp-image-58553" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/04/foto-ptb-funcasta-vc1-1.jpg?w=545" alt="" width="545" height="779" />La foto, adjunta para el conocimiento de los lectores, la tomó Generoso Funcasta, estimamos que hacia 1931. Y por el hallazgo va nuestro agradecimiento a la licenciada Mabiel Hidalgo por su tesina, a la máster Vilma Ponce por la tutoría y a la Biblioteca Nacional <em>José Martí</em> toda por permitirnos acceder al archivo fotográfico de Generoso Funcasta. Así llegó a las manos de Víctor, es decir, al Centro <em>Pablo.</em></span></p>
<p style="text-align:left;"><span style="color:#000000;">Las características de la foto, un perfil de Pablo con boina, revelan tras el lente la presencia de un maestro. El habanero Generoso Funcasta (1908-1965) comenzó en el oficio fotográfico junto a su hermano Manolo, pero tras la muerte de este tuvo en su colega Enrique <em>Kiko</em> Figarola, fotógrafo del diario <em>El Mundo</em> y amigo de la familia, a un maestro y a un entrañable compañero. Uno y otro acompañaron a Pablo en numerosos de sus reportajes publicados en el periódico <em>Ahora</em> entre 1934 y 1935. El autor de <em>Presidio Modelo</em>, aun desde el exilio, mantuvo el nexo epistolar con ellos como prueba de la amistad que los unió. </span></p>
<p style="text-align:left;"><span style="color:#000000;">La muy conocida fotografía de los cadáveres de Antonio Guiteras y Carlos Aponte la tomó Funcasta, quien en 1942 recibió el certificado de técnico gráfico periodístico otorgado por la Escuela Profesional de Periodismo. Ganó los premios periodísticos <em>Juan Gualberto Gómez</em> y <em>Víctor Muñoz</em>. Trabajó para las revistas <em>Carteles, Verde Olivo </em>(unos pocos meses)<em>, Mujeres</em> y el periódico <em>El Mundo</em>.</span></p>
<p style="text-align:left;"><span style="color:#000000;">Esta pudiera ser la historia tras la foto, que no viene mal conocer como homenaje a quienes contribuyeron a salvar –no sin riesgo para sus vidas– la memoria histórica visual de una época.</span></p>
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		<title>A 50 años de la revista Pensamiento Crítico. Por Eduardo Heras León y Fernando Martínez Heredia</title>
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		<pubDate>Thu, 23 Feb 2017 20:28:42 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Del Coloquio Con arreglo a esta opinión trabajaremos A 50 años de Pensamiento Crítico, que se realizó el 21 de febrero en la Casa del Alba Cultural <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=58115">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-581160" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/02/91-fileminimizer31.jpg"></div></div></td></tr></table><p style="text-align:justify;"><em><span style="color:#000000;">Mucho agradecemos a nuestro amigo y colaborador Víctor Casaus, quien nos envía, desde el Centro cultural Pablo de la Torriente Brau, las palabras de Eduardo Heras León en la apertura del Coloquio Con arreglo a esta opinión trabajaremos A 50 años de Pensamiento Crítico, que se realizó el 21 de febrero en la Casa del Alba Cultural, y las que -en breves párrafos- Fernando Martínez Heredia leyó al finalizar las actividades de las tres mesas de debate que se desarrollaron durante todo ese día.</span></em><img class="aligncenter size-full wp-image-58119" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/02/91-fileminimizer3.jpg" alt="91-fileminimizer" width="428" height="600" /><span id="more-58115"></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">PALABRAS INAUGURALES</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Queridos amigos:</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Ya Juan Gelman lo había escrito: “¡Mi dios, qué bellos éramos!” Eran los tiempos de la utopía, de la vuelta de la antigua esperanza y subíamos la escalinata de la Universidad porque habíamos entrado saludando a la historia, pidiéndole que abriera sus portones para entrar “con Fidel, con el caballo”. Estábamos viviendo la década prodigiosa de los sesenta, y desde las aulas inundábamos la universidad de permanente energía, amparados por la música y la poesía de un jovencito que desde entonces sería para siempre El Flaco, o simplemente Silvio, y que en un inolvidable recital se había convertido en el heraldo de una nueva generación. Ya lo afirmaría otro jovencito llamado Wichy y apodado el Rojo: “Olvídate, el Flaco es el genio; los otros a lo sumo, hombres de talento”. Y a partir de entonces, escribimos, cantamos, luchamos, creamos. Nuestra vida diaria era un perpetuo diálogo con la realidad, casi siempre difícil. Y junto con nosotros, con los que contábamos historias, escribíamos poemas, cantábamos canciones, había otros jóvenes también que querían ejercitar el pensamiento, que aspiraban a encontrar nuevas respuestas a los viejos y a los nuevos problemas que nuestra realidad estaba planteando y que la filosofía, desde novedosos ángulos podía ayudar a resolver. Así surgió Pensamiento Crítico y así la vimos siempre: era la vanguardia del pensamiento cubano.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">No voy a hacer la historia de esta revista que desde que surgiera en 1967 buscábamos con avidez y pasión. Entre nosotros, de cierta manera la vanguardia intelectual de la universidad, la bautizamos como Pensamiento Cítrico, por la acidez de sus planteamientos, por la vocación polémica de sus páginas, por la frescura de sus ideas, no exentas de errores, de desafíos contra los dogmas y el pensamiento fosilizado; contra todo lo que era necesario cambiar.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Usted salía de la universidad, bajaba por la calle J y se detenía en el número 556: allí se encontraba de repente en el vórtice de una discusión teórica: allá estaba Fernando Martínez, que siempre consideré como un hermano mayor, sabio y modesto: cada conversación con él era una fiesta para nuestra capacidad de pensar.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Entonces Aurelio Alonso compartía su tiempo comentando el último artículo de Althusser, o de Kewes S. Carol, o la biografía de Trotsky de Isaac Deutscher, o te aclaraba con profunda sencillez algún texto de Gramsci.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">José Bell Lara, siempre atareado, revisando originales de la revista, o proponiéndome algún negocio bibliográfico. Un día me propuso cambiar unas novelas de Jorge Amado por una Historia de España en tres maravillosos tomos. Cuando lo miré algo escandalizado, pues ya había leído con profusión la obra de Jorge Amado, me dijo, casi en tono de súplica, que la Historia de España era para André Gunder Frank. Y yo accedí.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Después, casi siempre me detenía ante la mesa de Jesús Díaz. Y aquí me detendré ahora, porque mi relación con Jesús, mi inolvidable amistad con aquel gran escritor, ha resistido los avatares del tiempo y de las decisiones políticas que asumió en los últimos años de su vida.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">¿Cómo olvidar su emoción cuando leyó mi primer libro, La guerra tuvo seis nombres, y me dijo tal vez el mayor elogio que recibí?: “Ese libro tendría que haberlo escrito yo”.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Guardo un recuerdo que refleja con nitidez al Jesús que conservo y conservaré siempre en la memoria: lo visitamos el escritor boliviano Renato Prada Oropeza y yo porque Renato quería conocerlo. Hablamos sobre todo de literatura, aunque Jesús no quería hablar de ese tema en ese momento; eran los días de la Zafra de los 10 millones y él estaba trabajando en un central azucarero. Jesús le insistía en el criterio de que hacer literatura en esos momentos era malgastar el tiempo. “La onda es la zafra, Renato, olvida la literatura”. No tengo que decir que Renato se marchó consternado ante semejante criterio. Así era Jesús.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Otra anécdota quisiera compartir con ustedes: en los días aciagos de 1971, del Quinquenio Gris, yo me encontraba a punto de comenzar un injusto castigo. Debía ir a la universidad a recoger algún documento y realmente no me sentía animado a llegar a aquel lugar. De repente, al pasar por el local de Pensamiento Crítico, a través de los cristales, vi a Jesús sentado escribiendo algo en su buró. Entré, le hablé de mi estado de ánimo y que no iría a la universidad, y entonces él se levantó y dijo: “Vamos, voy contigo”. Me echó un brazo sobre los hombros, y me acompañó a la universidad, donde nadie me saludó, y al regreso, cuando salíamos de la Plaza Cadenas, me dijo: “Chino, esto va a durar por lo menos cinco años, tal vez un poco más, nunca menos”. Su vaticinio fue exacto.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Luego los años nos separaron. Tuvimos una larga discusión sobre su notable novela Las iniciales de la tierra, que nos distanció un tiempo. En 1992, presentamos juntos, en el Pabellón Cuba, la Obra narrativa de Lino Novás Calvo, que yo le pedí que seleccionara y prologara. Y al terminar, conmovido, me dijo que dejáramos al tiempo el juicio definitivo de su novela.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Ya había tomado su decisión de abandonarnos, y a partir de ese momento me dio la impresión de que su vida se deslizaba por un camino que no tenía retroceso. Pasaron varios años y lo vi por última vez en España, en 1996, junto con Sacha y Arturo Arango. Nos saludamos con el abrazo de los viejos amigos, nos invitó a comer en su casa y allí conversamos de cuanto nos unía. No hablamos de política, y cuando nos despedimos, ya en la puerta me dijo: “Ojalá puedas terminar tu novela” y me abrazó llorando.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Siempre he pensado que en aquellas lágrimas, el Jesús de siempre, mi hermano Jesús, me estaba entregando lo mejor de nuestra amistad, lo más puro, me estaba regalando el mejor de los recuerdos, y que todo lo demás, hasta el camino que había tomado, era pura circunstancia.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Tal vez por eso yo he querido terminar estas palabras, con el recuerdo de Jesús, el único de aquel equipo de Pensamiento Crítico que ya no está, porque de alguna forma él tendría que estar presente –y a pesar de todo, sé que lo está&#8211; en el 50 aniversario de esta revista que fue de todos, que es de todos y que es parte insoslayable de nuestra existencia.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Celebrar estos cincuenta años es una victoria de las ideas.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Gracias.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Eduardo Heras León</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">21 de febrero de 2017</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">PALABRAS DE FERNANDO MARTÍNEZ HEREDIA</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Desde que era muy pequeño leía todo lo que hallaba, y de muchacho la revista Bohemia fue mi escuela política. Pero ni soñaba en que vendría una gran revolución, que me formó y me cambió una y otra vez, y que por ella llegaría a ser el director de una revista cubana prestigiosa. Pero nunca esperé homenajes, ni cuando éramos centro de tareas hermosas ni cuando pasamos al olvido. A eso me ayudaron José Martí y la Revolución. Ahora, aunque en estos últimos años los que hicimos la revista nos hemos tenido que ir acostumbrando, me emociona mucho recibir este agasajo.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Pero me sobrepongo y contemplo y admiro su sentido profundo. No somos los protagonistas los que un día hicimos Pensamiento Crítico, los jóvenes revolucionarios cubanos comunistas de entonces. Son los jóvenes cubanos revolucionarios, los comunistas de hoy, los que al calor del homenaje, el rescate y el debate pasan la escuela política del presente y hacen la vela de armas que requiere el futuro de luchas en las que se empeñarán y vencerán. Ustedes son los protagonistas.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-size:small;color:#000000;"><span lang="es-VE"> </span></span></p>
]]></content:encoded>
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		<title>Con Amadito del Pino, otra vez. Por Víctor Casaus</title>
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		<pubDate>Thu, 09 Feb 2017 22:59:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Iroel Sánchez]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Amado del Pino]]></category>
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		<description><![CDATA[Desde el Tamarindo ancestral de Amadito <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=57855">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-578560" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/02/conf-reino-dividido_1272-fileminimizer.jpg"></div></div></td></tr></table><p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Este 6 de febrero, en la Sala <i id="yui_3_16_0_ym19_1_1486597481443_97602">Llauradó, </i>nos reunimos teatristas y gente amiga de Amadito del Pino para esa sesión de creciente emoción, en honor a su memoria, su talento, su humor, sus obras (teatrales y humanas), su vida.</span><span id="more-57855"></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">No importa que algún testimoniante haya considerado más importante su ego que el del amigo que recordábamos, no importa que a alguno le fallara (o hiciera fallar) su memoria para excluir elementos que pudieron/debieron estar presentes en sus palabras. No importa que la retórica al uso en esos casos haya ocupado un pequeño espacio en algún testimonio.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Lo importante fue –y es– la emocionada atmósfera de la concurrencia, los recuerdos sentidos y queridos, la palabra de algún amigo –no teatrista, no profesional, pero hermano desde el Tamarindo ancestral de Amadito. Lo importante fue ­–y seguirá siendo– la imagen sonriente de ese gordo talentudo y buena gente, agudo y jodedor: hermano.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Lo importante –hasta la lágrima para muchas y muchos– fue el diálogo creativo, creador, entre la presencia de Omar Franco en escena, en <i>vivo</i>, y las imágenes de ese excelente filme de Charlie Medina que se titula <i>Penumbras</i>, basado en la obra teatral casi homónima de Amado.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Desde el Centro <i>Pablo</i> volvemos a recordarlo en los afanes de trabajar ardua, entusiastamente en las celebraciones cubanas por los 100 años del poeta Miguel Hernández, en el año 2010; en el modesto apoyo que nos honramos en haberle ofrecido, desde nuestra pobreza irradiante, para que comenzara la investigación fructífera de donde saldrían su obra teatral <i>Reino dividido</i>, dedicada a las vidas y acciones –lejanas de la retórica y el maniqueísmo– del poeta oriolano y el puertorriqueño-cubano Pablo de la Torriente Brau y, poco después, el libro firmado junto a Tania Cordero <i>Los amigos cubanos de Miguel Hernández</i>, publicados ambos por las Ediciones <i>La Memoria</i> del Centro <i>Pablo</i>.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Para resumir y revivir nuestra emoción de ayer, compartimos con ustedes ahora aquí el texto que sigue. Fue leído por nuestro amigo el actor y director teatral Alejandro Palomino, a quien agradecemos el envío –nuevamente vía <i>imeil</i>– de estas palabras acompañadas por “un abrazo grande, gordo y especial” de Amado del Pino.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><i>Victor Casaus</i> </span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">CORREO DE AMADO PARA HONRARLO LUNES 6 </span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Palabras introductorias. </span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Palomino: En todos los procesos de montajes de sus piezas, Amado y yo estuvimos discutiendo siempre. Discutíamos de todo. De la presencia de la muerte, del amor, del carácter festivo y hasta de la presencia de la comida en sus obras como elemento expresivo. Pero no fue hasta <i>Cuatro menos</i> en que nuestras discusiones  alcanzaron un punto cimero y en cierto momento peligró la realización y proyección de <i>Cuatro menos</i>. Este correo de Amado que quiero compartirles hoy selló y dio por terminada aquella acalorada bronca de nosotros.  </span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><i>De: Amado del Pino [amadodelpino@yahoo.com]</i></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Enviado el: lunes, 15 de noviembre de 2011.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Para: El Palo. </span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><i>Hermano Palo. Las cosas en la cabeza me sacan de la cama y vengo para la máquina con la certeza de que tendría un correo tuyo, más o menos como este. Debo confesarte -para bien sobre todo de nuestra amistad y del diálogo profesional- que eres todavía más claro y realista de lo que yo esperaba.</i> </span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><i>Trataré de ser breve -a esta distancia tengo poco que comentar de algunos temas- de ser breve -te decía- pero emularte en claridad.</i> </span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><i id="yui_3_16_0_ym19_1_1486597481443_97588">El año próximo todo parece indicar que será duro en España y &#8220;no te digo&#8221;, lo dice -con un sentido a ratos de casi, casi, alarma nacional- lo dicen con datos en la mano todos los periódicos, todos los partidos, la muy elocuente cifra -de hoy 15 de noviembre- de 21.7 de desempleo.</i> </span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><i>Acaba de renunciar en Italia -ya sabes ahí al lado, si estornudan en una Europa junta, España se acatarra- nada menos que el supermagnate pesao con cojones pero recontralíder (ganador de continuas elecciones durante ¡quince años¡) Silvio Berlusconi&#8230; y se ha derrumbado su gobierno, venido abajo en ¡una semana¡  su inmenso poder por razones casi únicamente económicas.</i> </span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><i>A la mayoría de la gente en Cuba (incluyendo muchos que quiero y respeto) los estoy dejando por imposibles en ese digamos &#8220;mito nacional&#8221; de que A-Fuera hay, se resuelve, “ahí sí”, “no me hagas ese cuento&#8221;. Y un largo etc. de frases de festinado pensar que &#8220;más allá de nuestras costas…&#8221; en estos casos en vez de gente chupando droga (se refiere a un texto de </i>Cuatro menos<i>) hay gente con dinero en el bolsillo y de frente a la tienda. Las razones de esa leyenda -en el caso de España con alguna base antes de esta crisis- la comprendo pero tengo el deber cívico -si no lo fuera tanto no escribiría el teatro que escribo- de dar MI testimonio distinto sobre este tema.</i> </span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><i id="yui_3_16_0_ym19_1_1486597481443_97599">Hay muccccchhaas cosas en las que en Cuba se vive peor. Eso está muy claro. Desde que no tienes agua en la llave por la mañana cuando te levantas, hasta la jodienda para moverte de un lugar a otro. Y la gente que llega en el avión (como te he contado seguro 20 veces y también lo habrás vivido de alguna manera, aunque eso se ha multiplicado con los años) la gente que llega, en el aire te cuenta sus dolores, sus deudas, su inmensa melancolía pero llegando a Boyeros pone la cara de triunfador(a), maquilla la realidad, se suma a la semimentira del éxito. Y no lo hacen por mentirosos o cabrones sino, como es obvio, porque: &#8220;qué le voy a contar a esta gente si está peor que yo&#8221;.</i> </span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><i>En lo siguiente que te digo no está del todo de acuerdo mi mujer, pero lo veo así: A partir de esa manipulación de la realidad, la gente nuestra; la familia, los amigos&#8230; sigue sin agua en la pila, sin leche para desayunar, enganchaos en la puerta de la guagua y ahora de contra&#8230; ¡engañados por sus seres queridos!, confusos en una relación que arranca en la economía y se adentra hasta los cojones en la espiritualidad.</i> </span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><i id="yui_3_16_0_ym19_1_1486597481443_97589">En Cuba se vive mal, muy mal, pero -visto desde mis intereses y sabiendo que para todos estos análisis tengo la espada de Damocles de ser minoría absoluta y de contra que yo sigo estando A-Fuera- también se gozan de lujos espirituales muy grandes.</i> </span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><i id="yui_3_16_0_ym19_1_1486597481443_97598">La larga muela anterior sé que la leerás con interés porque eres mi amigo y porque te gusta mi prosa.  Y si hasta con mis hijos renuncio algunas veces -¡otras no¡- a luchar contra algo tan objetivo y comprensible como ese mito nacional, contigo -que  somos amigos y trabajamos juntos temas tan vitales para nuestro público- no podía dejar de darte esta muela.</i> </span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><i>En Madrid sigue sin amanecer y yo no estoy muy bien de ánimo que ya habrás adivinado hasta en los espacios en blanco.</i> </span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><i>Tengo una obra por nacer que se aceleró dentro de mí por la formidable experiencia, la fiesta teatral de la temporada Cuatro menos”.</i> </span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><i id="yui_3_16_0_ym19_1_1486597481443_97593">Seguimos al habla, Un abrazo grande, gordo y especial, Amado.</i></span></p>
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		<title>Crónica en las vísperas. Por Víctor Casaus</title>
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		<pubDate>Sat, 13 Aug 2016 11:45:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Un buen ejemplo de la televisión que necesitamos, donde el compromiso se une a la imaginación y el rigor artístico para superar los agujeros negros de la simpleza, la retórica o la banalidad predominantes en esos y otros medios. <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=55607">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-556080"></div></div></td></tr></table><p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><em>dirán exactamente de fidel<br />
gran conductor el que incendió la historia etcétera<br />
pero el </em><em>pueblo lo llama el caballo y es cierto</em></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Estas primeras líneas del poema de Juan Gelman dedicado a Fidel, incluido en la edición de su libro <em>Gotán</em>, en la Argentina, en 1962, estuvo por supuesto rondando, desde hace días (¿semanas, meses?) la idea de escribir algunas palabras para/por el cumpleaños de Fidel que es mañana: que es ya hoy, en esta madrugada no tan calurosa del día 13 de agosto aquí en la Habana del Este, donde estoy tecleando estas líneas.</span><span id="more-55607"></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">El poema de Juan era para mí un punto de partida indiscutible, porque desde que lo leí en la época de su escritura pienso que es el texto poético mayor/mejor que se ha escrito sobre Fidel –además de venir de la pluma, de la mente, del corazón de un gran poeta de nuestra lengua, amigo y hermano por más señas.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Por eso he difundido muchas veces ese poema y en estos días previos lo hice nuevamente en las redes y en los medios de comunicación del Centro Cultural <em>Pablo de la Torriente Brau</em>. Alegría y deber.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Si fuera necesario mencionar algún otro elemento detonador de esta <em>crónica en las vísperas</em>, tendría que referirme –y lo haré– a un programa que vi, hace unas horas, en la televisión: <em>La pupila asombrada</em>, que dirige Iroel Sánchez y escribe Fidelito Díaz Castro  (nada que ver, familiarmente, con el homenajeado), y que constituye, a mi modo de ver, un buen ejemplo de la televisión que necesitamos, donde el compromiso se une a la imaginación y el rigor artístico para superar los agujeros negros de la simpleza, la retórica o la banalidad predominantes en esos y otros medios.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Y es que en el programa se mencionan o aluden algunas de las muchas aristas que pudieran tomarse para hablar del homenajeado en esta ocasión y que estaban entre las que yo pensaba incluir brevemente en la crónica pensada. El programa comienza mostrando imágenes del documental <em>The ugly truth</em>, filmado en Cuba por el cineasta norteamericano Saul Landau y estrenado en su país en el año 1971. En esas imágenes iniciales del filme Fidel juega pelota con un grupo improvisado, en el campo, y se le ve tratando infructuosamente de conectar un batazo, una y otra vez, hasta que lo logra. Retrato metafórico de la tenacidad, uno de los rasgos distintivos de ese bateador.</span></p>
<div class="embed"><iframe width="640" height="480" src="https://www.youtube.com/embed/videoseries?list=UUtDIaNM2DNYn59qDGYx6gYw" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Esa y otras secuencias del documental filmadas seguramente durante varios recorridos muestran algo muy importante: la humanidad de Fidel que no suele aparecer en la retórica de los poemas laudatorios y los acercamiento grandilocuentes, y que es otro de los rasgos esenciales del homenajeado. Esos fragmentos del documental incluidos en el programa televisivo me llevaron también a pensar en los otros rostros que aparecían en esos encuentros informales durante los recorridos de Fidel: esas caras que vemos ahí, que hoy estarán o estarían cumpliendo edades similares fueron/son los hacedores prácticos de las maravillas de la Revolución en aquellos años, que el documental muestra. Esos esperanzados sudadores de esfuerzos me hicieron recordar entonces aquella canción del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC para el documental <em>Columna Juvenil del Centenario</em>: “¿Quién paga ese sudor? El tiempo que se va. ¿Qué tiempo están pagando? El de su vida…” Diálogo del líder que confiesa en otra de las filmaciones que lleva dos días sin dormir, con esos cómplices imperfectos, fabulosos: el pueblo; <em>yo lo vi con oleajes de rostros en su rostro</em>, dice juan en su poema, y yo los acabo de ver, en una pantalla hace pocas horas, en ese fragmento del documental de Landau. Maravilla de la memoria.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Quería escribir esta <em>crónica en las vísperas</em> también para incluir en ella –aun rompiendo los cánones de esta modalidad periodística– aquella definición precisa y <em>revolucionaria</em> de la Revolución (sin redundancia, en este caso) que Fidel hizo en su discurso del primero de mayo del 2000. Y lo hago:</span></p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;"><span style="color:#000000;"><em>Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo.</em></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Lo hago –aunque se haya vuelto a publicar en estas semanas– porque creo que todos y todas debiéramos analizarla con la mayor profundidad posible, sobre todo en estos días que vivimos y en los que ya están viniendo, de modo que algunos aplicadores actuales no reduzcan los alcances de esa definición formidable y compleja, ni algunos inversionistas de mañana (casi de hoy) traspapelen esas enseñanzas entre los contratos que se firmen. Difundir y profundizar en esas enseñanzas vivas, como sería bueno que ocurriera también con algunos textos del Che, sobre los cuales se habla o se discute mucho menos de lo que se debiera.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Para regresar a los caminos estilísticos de la crónica, voy a sintetizar brevemente un testimonio que me ofreció, hace años, Alberto Saumell, compañero de Pablo de la Torriente Brau y Raúl Roa en las luchas por la revolución ida a bolina en la década del 30 del siglo pasado. Cuando lo entrevisté para mis investigaciones sobre Pablo y aquella época, ya el testimoniante no compartía aquellos ideales y valores de su magnífica generación, pero ese dato no descalifica su testimonio –contado, dicho sea de paso, sin ninguna intención adversa.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"> Me contó Saumell que un día entró a la oficina del líder ortodoxo Eduardo Chibás –participante también antes en las luchas antimachadistas– y presenció el final de la conversación de este con un joven y fogoso estudiante universitario, de palabra enardecida, que se retiró minutos después. Cuando salió, Saumell preguntó a Chibás quién era, y este le respondió: “Se llama Fidel Castro y está más loco que yo”.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"> A pesar de las discrepancias ideológicas, Saumell me lo contó como un elogio, viniendo además de una figura tan admirada por él como Chibás. Y yo lo compartí y lo comparto ahora con ustedes. Cierta locura creadora, antidogmática, soñadora, irreverente es necesaria para transformar las cosas, la sociedad, la vida, la historia. Recordar a Martí en Playitas, a Guiteras en el Morrillo, al homenajeado en la puerta del Moncada y en el desembarco de Las Coloradas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"> También a la crónica, a lo testimonial –en este caso personal– pertenece este recuerdo que ahora simplemente cito (y que el programa televisivo también activó en mi memoria): la visita que hizo Fidel al Centro <em>Pablo</em> el 27 de octubre del año 2001 para asistir a la presentación del cd <em>Trovánonima</em> en el que participaron una decena de jóvenes artistas. Día memorable. Continuación de esos encuentros que el documental de Landau testimonió muchos años antes.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"> Allí la trovadora Yamira Díaz llevó su canción <em>Contracorriente</em> (hoy volví a ver ese momento en el programa televisivo), y otros artistas recorrieron, como corresponde, el camino del compromiso y de la crítica al mismo tiempo: <em>a mano y sin permiso</em>, como diría un trovador mayor, nuestro hermano Silvio. Y hoy, en el programa tantas veces citado, vi un <em>flash back</em> de ese tema, cuando Fidel le dice al director Saul Landau: “hemos cometido algunos errores, fundamentalmente por inexperiencia”. </span></p>
<p><span style="color:#000000;"> Menciono, aunque sea de pasada el tema, porque creo que es fundamental hoy –y me parece que lo será más aún mañana. Me ha alegrado que estos detonadores casuales (o causales, no sé  bien) me llevaran a  escribir esta <em>crónica en las vísperas </em>antes de que el sol de este sábado aparezca en el horizonte de la Habana del Este. Y me alegra también porque me permite resaltar, en momentos colectivos de aniversario, esos tratamientos humanos, humanizadores a las personalidades, a los héroes, a los imprescindibles, que encontramos en visiones como las del poema de Gelman o el programa citado, en oposición feliz y necesaria a las aproximaciones retóricas, repetitivas, edulcoradas y empobrecedoras.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Este formato periodístico también utiliza, creativamente, la apropiación. Por ello, casi completo esta <em>crónica en las vísperas</em> con un testimonio que llegó hoy mismo a mi correo. Viene de la dirección electrónica de Diego Ortolani Delfino, joven argentino que vivió en Cuba su infancia y primera juventud, después que sus padres participaran activamente en la lucha revolucionaria de su país. Aquí Diego menciona elementos que pudieran haber sido parte de esta <em>crónica en las vísperas</em> –y que ya, de hecho, lo son. Por eso los comparto con ustedes.</span></p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;"><span style="color:#000000;"><em>A punto de sus 90, después de tantas idas y venidas, y en épocas aciagas y peligrosas (que retrospectivamente echan inevitablemente nuevas luces sobre los pasados, incluidos los más recientes), imposible no reequilibrar y reenfocar la figura de Fidel, rebelde eterno y Maestro de generaciones y pueblos. Hemos polemizado íntimamente en torno a matices y sesgos, y en distintas épocas su magisterio y su influencia sentimental, &#8220;intelectual y moral&#8221; (como decía Gramsci), han sido problemáticas, pero imposible no concluir en esta hora (…) que ha sido la figura más importante del siglo XX americano, y un guía (quizás el más grande) para los pueblos del tercer mundo en su lucha por la dignidad, la soberanía y la solidaridad, los valores más raigales de todo horizonte de emancipación posible. Un horizonte desdibujado y neblinoso, que sólo la luz de figuras como Fidel (pero sobre todo la de él), y la resistencia de los pueblos, alcanzan a redelinear. Desde &#8220;el hondón americano&#8221; (hoy por hoy hondón pero bien hondón), salud Fidel, feliz cumple, Maestro por siempre y querido compañero en el intelecto y en el corazón&#8230;..</em></span><em style="color:#000000;line-height:1.5;"> </em></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">O, para decirlo con Gelman, al final de su inmenso poema:</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><em>la Historia arreglará sus cuentas allá ella<br />
pero lo vi cuando subía gente por sus hubiéramos<br />
buenas noches Historia agranda tus portones<br />
entramos con fidel con el caballo</em></span><span style="color:#000000;"><em> </em></span><span style="color:#000000;"><em> </em></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">13 de agosto de 2016, 4 y 40 a.m.</span></p>
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		<title>Palabras y canciones para Santucho. Por Víctor Casaus</title>
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		<pubDate>Tue, 26 Jul 2016 12:09:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<category><![CDATA[Historia]]></category>
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		<category><![CDATA[Roberto Santucho]]></category>
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		<description><![CDATA[La canción popular estuvo, activa y presente, en esta juntada de homenaje a Mario Roberto Santucho y a los 200 años de la independencia argentina <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=55410">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-554110" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2016/07/invitacion-santucho-fb.jpg"></div></div></td></tr></table><p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Escribo esta crónica rápida para compartir lo que vivimos hace dos noches en el teatro de FOETRA, en Buenos Aires, en la velada <em>Dónde está la Revolución. A 40 años del asesinato de Mario Roberto Santucho. A 200 años de la independencia argentina.</em></span><span style="color:#000000;"><em> </em></span><span id="more-55410"></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><img class="aligncenter size-large wp-image-55411" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2016/07/invitacion-santucho-fb.jpg?w=545" alt="invitacion santucho fb" width="545" height="385" />Amigos y familiares del líder revolucionario organizaron, en tiempo probablemente record, el encuentro de esa noche donde estuvieron presentes la palabra, el pensamiento, la memoria y la canción para recordar, en estos tiempos difíciles, los temas que mencionamos.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Se desarrollaron dos mesas en las que sus participantes respondieron a una pregunta del moderador. En la primera, titulada <em>La memoria ardiente</em>, el periodista Diego Genoud trasladó las preguntas a Horacio González, Norita Cortiña, Maco Somigliana y Bruno Nápoli. Como elemento novedoso de esta actividad, hubo preguntas también para gentes del público, respondidas desde las butacas, que dieron continuidad a un diálogo que se extendió a la mesa siguiente.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Esta, titulada <em>El presente de lucha,</em> fue coordinada por el editor Mario Santucho y los integrantes de la mesa fueron Deolina Carrizo, Claudio Mardones, Robi Amador y Carlos Zamboni. Como participante desde el público, Liliana Herrero cantó, <em>a capella</em>, el hermoso poema de José Agustín Goytisolo “Palabras para Julia”,  convertido en canción, años atrás, por Paco Ibáñez. Las dos mesas abordaron, en su conjunto, temas de la memoria y también de la actualidad argentina, a partir de las preguntas que dieron título a esta <em>Junta política y festiva</em>, como se anunciaba en la invitación.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">María Santucho hizo la presentación de la tercera parte de esta juntada, haciendo un hermoso y emotivo recorrido por los temas del encuentro y resaltando el importante rol que desempeñan la canción, la cultura, en estas luchas que se continúan hoy en otras circunstancias.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Los creadores musicales presentados por María fueron, en este orden de aparición sobre el escenario del teatro de FOETRA: Malena y su grupo de rap y hip hop, la gran cantora Teresa Parodi, <em>Peteco</em> Carabajal, que interpretó su vibrante chacarera dedicada a Santucho, y el rosarino Varón Fernández..</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Así, la canción popular estuvo, activa y presente, en esta juntada de homenaje a Mario Roberto Santucho y a los 200 años de la independencia argentina. Una noche de emociones contenidas o desbordadas en la atmósfera de estos días febriles y tensos que vive Argentina.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Hemos querido, desde el Centro Cultural <em>Pablo de la Torriente Brau</em>, desde La Habana, adelantar esta crónica urgente para compartir esas emociones vividas y seguir siguiendo con los compromisos históricos que nos acompañan.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><em>Víctor Casaus</em></span></p>
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		<title>Crónica desde el Sur: Volver (siempre) a Santiago. Por Víctor Casaus</title>
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		<pubDate>Sat, 09 Jan 2016 13:28:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Santiago no es aquí, en esta crónica, la rebelde y hospitalaria Santiago de Cuba, a la que siempre hay también que volver, sino Santiago del Estero, provincia del noroeste argentino.  <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=52931">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-529320" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2016/01/vcasaus.jpg"></div></div></td></tr></table><p style="text-align:justify;">Santiago no es aquí, en esta crónica, la rebelde y hospitalaria Santiago de Cuba, a la que siempre hay también que volver, sino <strong>Santiago del Estero</strong>, provincia del noroeste argentino y, más puntualmente, capital de ese territorio. La leyenda nostálgica la sigue llamando en textos de historia y publicidad turística “Santiago: madre de ciudades”, recordando sus importantes orígenes, siglos atrás.<span id="more-52931"></span></p>
<p style="text-align:justify;">Sus habitantes, santiagueños y santiagueñas, son uno de los blancos favoritos en la antología de chistes nacionales y se les tilda en ellos de gentes poco dadas al trabajo, así como a sus vecinos, la gente de Tucumán, se les adjudica (también, defensivamente, en boca de los santiagueños) la condición de gente amiga de tomar sin muchos miramientos lo que no es suyo. Sabemos que en muchos países (probablemente en todos: ¿quién sería capaz de negarlo?) a los habitantes de las regiones (o a los de todo un país) se les endilgan, desde el humor, rasgos que pueden llegar a ser discriminatorios. Pero la cosa no es, en realidad, tan seria y uno puede ver cómo, por ejemplo, muchos argentinos (en rigor, muchos porteños) se ríen o burlan de esa condición prepotente (<em>prepo</em> la llaman aquí, para abreviar) con las que se clasifican, en los chistes, injustamente, a todos los habitantes de la <strong>Argentina</strong>.</p>
<p style="text-align:justify;">Dicen que el rasgo adjudicado jocosamente a los santiagueños puede tener su origen en las altas temperaturas de la provincia: es probablemente difícil ser un paradigma de laboriosidad con una temperatura que en los veranos sofocantes (que son todos) alcanza con facilidad los 40 grados centígrados. De ahí, sin dudas, la práctica general (y reparadora, según mi experiencia personal) de la siesta: ese segmento imprescindible de la vida que hace que la ciudad se detenga durante los horarios más hirvientes para reanudar su actividad probablemente lenta a los ojos de las gentes de la capital del país, que viven diariamente la tiranía del reloj, las distancias kilométricas y los inevitables apretujamientos del subte (metro en otros lugares) en los que el viajero puede ser subido y bajado, soy testigo y participante involuntario, casi sin poner los pies en el suelo.</p>
<p style="text-align:justify;">Como la vida es felizmente movida por la contradicción, no resultará quizás demasiado difícil de entender que esa provincia dizque aletargada haya sido escenario de luchas, revueltas y combates a lo largo de su historia multicentenaria. Para ir directamente a los tiempos menos remotos: allí nació, a partir de un proceso integrador de ideas y búsquedas de caminos para la revolución deseada, el Partido Revolucionario de los Trabajadores y, también, su expresión concreta dentro de la estrategia de lucha de la séptima década del siglo pasado, la armada, a través del Ejército Revolucionario del Pueblo.</p>
<p style="text-align:justify;">A esos territorios me acerco, necesariamente, cada vez que vuelvo a Santiago participando en las actividades culturales que el <strong>Centro <em>Pablo de la Torriente Brau</em></strong> viene trayendo casi cada año desde <strong>Cuba</strong> a varias regiones argentinas, para estrechar lazos fraternos, conocer y  disfrutar las culturas comunes que nos unen y seguir siguiendo en la tarea integradora nuestroamericana –en estos momentos estremecida por acontecimientos de signo contrario, conservador y neoliberal, en algunas zonas de nuestro mapa geopolítico.</p>
<p style="text-align:justify;">Los lugares en los que participamos a la altura de noviembre pasado los integrantes de esta brigadita del proyecto <em>Nuestra voz para vos</em> (los trovadores del dúo <em>Cofradía</em> <em>Pachi</em> Ruiz y <em>Lía</em> Llorente y el que ahora traza esta <em>crónica desde el sur</em>) están relacionados, de alguna manera, desde la cultura, con los comentarios iniciales de esta nota urgente que estoy escribiendo ahora, muchos días después, ya en otro mes, ya en otro año, sentado en la casa de gente amiga y solidaria en el poblado de Santa Lucía, Tucumán, donde el pasado 28 de noviembre culminó el recorrido de <em>Nuestra voz…</em> con un concierto memorable en el que participaron artistas de la talla (nacional e internacional) de Liliana Herrero, <em>Peteco</em> Carabajal, o Luis Gurevich y Julia Zenco, junto a creadores de varias regiones argentinas.</p>
<p style="text-align:justify;">En Santiago estuvimos presentes, el domingo 15 de noviembre, en un espacio que defiende a capa y cariño y tesón los valores de la cultura popular, el patio del Indio Froilán, donde él y su compañera Tere Castronuovo, junto a un pequeñísimo puñado de colaboradores, ponen a disfrutar y a compartir a decenas, a cientos de gentes que llegan al lugar, participan de manera totalmente gratuita en esa fiesta de la chacarera, mientras Froilán trabaja en su oficio maravilloso y delicado de <em>luthier</em> de bombos, en el que tiene un nivel que ya rebasa las fronteras del país. Generoso y activo, Froilán donó, días después, al pueblo de Santa Lucía, en Tucumán, a través de su Biblioteca Popular, un hermoso instrumento, con el que encabezó la marcha que abrió las actividades del Festival del Monte Tucumano en el poblado luceño el 28 de noviembre.</p>
<p style="text-align:justify;">Allí, en el patio del Indio Froilán el dúo <em>Cofradía</em> dejó los aires de las melodías cubanas que han interpretado a lo largo de esta gira (casi) interminable de <em>Nuestra voz para vos</em> y yo transmití, junto a Tere, los saludos fraternos de la poesía y la cultura de la Isla frente a un público respetuoso y atento para los que ni el crecimiento de las cifras de los participantes ni las cervezas y los vinos que corren durante la noche en la atmósfera y las gargantas del patio  conviertieron en un obstáculo a la labor de los artistas. Al contrario: pareciera que son el combustible necesario para que decenas de parejas –de todas las edades– levanten el polvo de ese patio mientras bailan una chacarera, una zamba o un gato. Subrayo lo de todas las edades porque me ha resultado siempre hermoso y significativo constatar la presencia de tantos jóvenes ­­–¡y niñas y niños! – en estas fiestas semanales del Patio, disfrutando los ritmos de sus raíces, compartiendo la belleza de esas músicas entrañables. Los grandes ­–y los pequeños– artistas del folclore argentino son los culpables definitivos –junto las políticas culturales implementadas desde el Estado nacional en la última década– de estos <em>amoríos</em> emocionantes entre la gente y la música auténtica que les pertenece.</p>
<p style="text-align:justify;">Dos días después del Patio, el 17 de diciembre, <em>Nuestra voz…</em> tuvo por sede un espacio santiagueño de larga trayectoria cultural: la librería <em>Dimensión</em>, fundada por Francisco René Santucho, desaparecido en la década del 70 y hermano de Mario Roberto, fundador principal del PRT y del ERP, y dirigida actualmente por Fran, su hijo, junto Gilda, compañera de Francisco René. Esa noche del 17 presentamos la antología de poemas <em>Amar sin papeles</em>, publicada en España por la cooperativa editorial <em>Atrapasueños </em>y el disco del mismo nombre que incluye poemas que leí, a finales del pasado año, junto a Lucía Sócam, la tierna y poderosa cantautora andaluza que musicalizó casi una decena de mis textos para compartirlos en un mano a mano fraterno a lo largo de diez ciudades de España.</p>
<p style="text-align:justify;">Junto al hermoso libro que lleva un entrañable prólogo poético y fraterno de Juan Gelman e inquietantes viñetas del hermano Roberto Fabelo, llevamos a <em>Dimensión</em> la edición argentina de su homónimo sonoro, con diseño de René Hernández basado también en viñeta fabeliana y con fotos tomadas durante nuestra gira ibérica.</p>
<p style="text-align:justify;">Además del encuentro con escritores y gente amiga santiagueña, esta presentación en <em>Dimensión</em> tiene para mí sensibles significados culturales y políticos. Allí recordé la reciente edición facsimilar de la revista del mismo nombre dirigida por Francisco René, realizada por la Biblioteca Nacional <em>Mariano Moreno</em> de la Argentina, hasta hace unos días liderada por ese sabio indagador y comprometido que es nuestro amigo Horacio González. <em>Dimensión</em>, la revista, es una fuente importante para conocer la importancia del estudio de las raíces indigenistas animados por Francisco René y su importancia en la génesis del movimiento revolucionario argentino nacido en Santiago del Estero.</p>
<p style="text-align:justify;">Los incesantes días en el noroeste argentino tuvieron para nosotros su continuidad enseguida: el 18 y el 19 de noviembre nos presentamos en el centro <em>Bellas alas</em> de la Avenida Belgrano, un espacio cultural que combina el buen gusto y la eficiencia técnica para permitirnos compartir con el público asistente el mano a mano poético trovadoresco junto al dúo <em>Cofradía</em> en la primera de esas jornadas, y una presentación especial invitados por la cantautora cordobesa Dafne Usorach que realizaba, junto a su compañera y productora <em>Vicky</em> Gallegos, una aventurera y venturosa gira por el país, a bordo de una <em>motor home</em> (más conocida por nosotros con otra palabra también sajona: trailer) y que recién está terminando por las fechas en que, tardíamente, escribo esta crónica santiagueña.</p>
<p style="text-align:justify;">Tardía –pero segura– esta otra crónica desde el Sur, más allá de recordar el recorrido testimoniado por las anteriores en La Plata, Azul, un momento de paso por la Olla de la Asamblea de Dorrego en la capital, y Mendoza, viene a mostrarnos las coincidencias de sueños y rutas, los esfuerzos comunicadores compartidos, las poéticas comunes en esos azarosos movimientos a través de una parte de la geografía argentina. Y viene a mostrarnos, para nuestra alegría, los cruces, las apariciones de gente amiga, como Dafne que fue una de las primeras artistas argentinas que compartieron sus canciones en el patio del Centro <em>Pablo</em> (cuando formaba parte del dúo <em>Jano</em> junto a Pilmaikén Milikota) y que muy recientemente nos ha vuelto a visitar en La Habana, cantando en solitario en el espacio de la calle Muralla y otros sitios del centro del país, en una gira organizada por el Centro <em>Pablo</em>.</p>
<p style="text-align:justify;">Tardía –pero segura– aquí va esta deuda-crónica desde el Sur para ustedes, hipotéticos/as y queridos/as lectores/as de las anteriores. Y quién sabe si de las pocas pendientes que aún quedan en el tintero de esta laptop.</p>
<p style="text-align:justify;">Por lo pronto, a pesar de los rigores de este verano tucumano (pariente de su vecino Santiago el Estero), espero escribir ahora la crónica desde el Sur que debe seguir tras esta que aquí termina.</p>
<p style="text-align:justify;">La próxima parada (de entonces) fue este lugar donde ahora estoy: en Santa Lucía, poblado tucumano perteneciente al municipio de Monteros. Hace seis minutos se acaba de “ir la corriente”, hay un corte de luz que, según veo en la prensa, está golpeando a varias regiones del país en este verano que ha comenzado. Hoy, ahora, es  enero, no se mueve una hoja ni un bicho viviente en la calle, según compruebo a través de esta ventana, total e inútilmente abierta de par en par.</p>
<p style="text-align:justify;">Le echo una mirada, desconfiada, de reojo, al ventilador inerte. Y voy pa la crónica siguiente.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Crónicas desde el Sur: Nuestra voz para Santa Lucía. Las luchas no se olvidan.  Por Víctor Casaus</title>
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		<pubDate>Mon, 04 Jan 2016 21:17:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<category><![CDATA[Víctor Casaus]]></category>

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		<description><![CDATA[Santa Lucía fue a partir de 1975 el primer laboratorio de la cobarde represalia militar. El epicentro del Operativo Independencia. El pueblo entero fue convertido en un campo de concentración a cielo abierto. La proporción de desaparecidos, asesinados y torturados por habitante es la mayor de la Argentina.  <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=52864">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-528650" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2016/01/casaus.jpeg"></div></div></td></tr></table><p lang="es-ES" style="text-align:justify;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;">Comencé a escribir esta pequeña serie de trabajos periodísticos urgentes –piadosamente breves– el 14 de noviembre del pasado año. El primero se títuló Nuestra voz comienza en La Plata y nació al día siguiente del concierto conjunto que realicé junto a <i>Fulanas Trío</i> (ese entusiasta y formidable cuarteto de aquella hermosa ciudad bonaerense: no hay que hacer mucho caso a los nombres de las agrupaciones musicales… y a veces, en general, a los nombres) y el dúo <i>Cofradía</i>, llegado, como yo, desde La Habana.</span></span><span id="more-52864"></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;padding-left:30px;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;">Como esta crónica que compartiré dentro de unos minutos con ustedes se refiere, en alguna medida, a la culminación de <i>Nuestra voz…</i> después de transitar por seis ciudades argentinas, quizás sea bueno recordar las palabras de aquellos momentos inaugurales:</span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;padding-left:30px;">… <span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;"><i>es cierto: anoche se inició en La Plata la octava gira </i>Nuestra voz para vos<i> que organiza el Centro Cultural </i>Pablo de la Torriente Brau<i> en tierras argentinas, con el apoyo decisivo del Ministerio de Cultura de la Nación y la colaboración de entidades y gentes amigas en Cuba. De manera que nuestra voz –la del dúo </i>Cofradía<i> y la del que ahora teclea esta crónica urgente– estuvo presente en Ciudad Vieja, ese hermoso centro cultural por donde han pasado trovadores y trovadoras de la Isla en ocasiones anteriores.</i></span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;">Aquel fue el comienzo de ese recorrido que nos llenó de alegría y agradecimientos. Realizado por tierra, fue una especie de <i>trova movie</i> o <i>poetry movie</i>, que fue acumulando kilometraje y letreros a los lados de la ruta y gente amiga esperando para ofrecernos sus casas y sus espacios y públicos atentos y respetuosos y activistas de las múltiples causas solidarias con <strong>Cuba</strong> que aparecían al principio o al final de cada presentación para dejar una tarjeta con sus datos o invitar a una cerveza para la que a veces ya no había tiempo porque el próximo micro/autobus/colectivo/guagua/ómnibus ya casi nos estaba esperando.</span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;">Fue una fiesta. La gira fue una fiesta. Eso sigo pensando ahora sumergido en los recuerdos de aquel mes ya memorable y en el calor circundante que reina (como diría un redactor amante de los clichés), aquí, en Santa Lucía, a donde hemos venido en los principios de este enero del 2016 para conversar con la gente amiga que laboró (o laburó) tanto para que el Festival del Monte Tucumano, con su marcha de los bombos, sus talleres, su feria popular, su gran concierto final fuera el éxito que fue, contribuyendo, por ahora un poquito, a que el silencio se aleje de Santa Lucía (razones hubo, y terribles, para que se implantara) y tenga continuidad ese trabajo realizado a lo largo del año 2015 y que tuvo su momento (momentáneamente) final el 28 de noviembre con el concierto mayor que se haya realizado en Santa Lucía (y hasta en Monteros, su cabecera municipal).</span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;">De manera que esta nueva <i>crónica desde el Sur</i> que ahora escribo vendría siendo el registro de la última presentación de los integrantes de <i>Nuestra voz para vos</i> después de la gira realizada por otras cinco ciudades argentinas. Pero por suerte la vida es mucho más compleja que la aritmética –en este y otros temas más importantes– y todavía íbamos a tener por delante, en los inicios del mes de diciembre, el sábado 5 exactamente, un mano a mano poético trovadoresco en el que me tocaría participar, además del dúo Cofradía –veterano de esta gira multiprovincial–, junto a otros nombres queridos como <i>Peteco</i> Carabajal y <i>Fulanas Trío</i>.</span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;">Al mismo tiempo, de hecho, el final de <i>Nuestra voz…</i> se convirtió, como he venido comentando, en un acontecimiento de múltiples resultados culturales muy satisfactorios para Santa Lucía, al sumarnos, felices, al <i>Festival del Monte Tucumano. Voces y memoria</i>, que se había venido gestando/realizando desde que María Santucho, coordinadora del Centro <i>Pablo</i>, tuvo aquella conversación con nuestra amiga la gran cantora Teresa Parodi, recién nombrada en aquel momento, finales del 2014, al frente del Ministerio de Cultura de la Nación. Allí Teresa nos propuso realizar, a lo largo del año siguiente, tres giras de <i>Nuestra voz para vos</i>, con trovadores y artistas casi siempre jóvenes, similares a las cinco acciones que el Centro <i>Pablo</i> realizó en los años precedentes, también, como ahora, con la ayuda de instituciones cubanas, como los estudios <i>Ojalá</i> de Silvio Rodríguez y el Ministerio de Cultura de la Isla, siempre con el apoyo entusiasta de gentes amigas en Argentina. La culminación de ese intercambio (que también ha incluido la presencia de artistas argentinos en el Centro <i>Pablo</i> y otros escenarios de la Isla desde hace algunos años) sería –y fue– aquella fiesta de la memoria y el inicio del despertar de sus voces en los finales del noviembre pasado.</span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;">Para contribuir al mayor –y mejor– conocimiento de ese proceso cultural diverso y fecundo que fue el Festival, esta crónica quiere pedir permiso a otros géneros periodísticos y combinar su tono conversacional con un texto que comparto con ustedes, insertádolo aquí, siempre en medio del calor de esta tarde en Santa Lucía.</span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;">Junto a Mario Antonio Santucho, un pequeño equipo de colaboradores, también casi siempre jóvenes, trabajaron a lo largo del año en dos lineas fundamentales: la investigación histórica que incluyó la recopilación, estudio y análisis de los textos escritos sobre la década del 70 y sus antecedentes; y acciones culturales que incluyeron talleres de expresión plástica, proyectos infantiles de comunicación radial y seminarios de historia oral, entre otros. Ellos y ellas, con la colaboración de otras gentes e instituciones fraternas de Santa Lucía, como la Biblioteca Popular, han sido protagonistas quizás menos visibles pero sin dudas imprescindibles de esta aventura a favor de la memoria, la creatividad, la belleza, la imaginación y la justicia.</span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;">El proyecto también incluyó la preparación y puesta en línea de una página en la red social Facebook, titulada <i>Foco en el monte</i>. Comparto en esta crónica fragmentos de esa presentación en la que se sintetiza la información y los contextos básicos de este tema:</span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;padding-left:30px;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;"><i>El Festival del Monte Tucumano es el cierre festivo de un año de trabajo común entre exploradores de distintas regiones del país y los hospitalarios pobladores de Santa Lucía, localidad ubicada en el sur de Tucumán, a los pies de la sierra del Aconquija.</i></span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;padding-left:30px;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;"><i>En diciembre de 2014 arribó al pueblo el primer grupo de curiosos, provenientes de Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Mendoza y San Miguel de Tucumán. Buscaban las huellas de una compañía guerrillera cuyos rastros se extraviaron hace mucho entre la maleza de la más salvaje represión.</i></span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;padding-left:30px;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;"><i>Santa Lucía fue a partir de 1975 el primer laboratorio de la cobarde represalia militar. El epicentro del Operativo Independencia. El pueblo entero fue convertido en un campo de concentración a cielo abierto. La proporción de desaparecidos, asesinados y torturados por habitante es la mayor de la Argentina. Las colonias aledañas fueron desplazadas, por su cercanía al monte. A este último lo privatizaron, despojando a la comunidad.</i></span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;padding-left:30px;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;"><i>Pero en Santa Lucía estas vivencias todavía no han pasado. O no han sanado. El enorme movimiento de Derechos Humanos que caló hondo en todo el país, aquí casi no tuvo presencia. Hay quienes creen que “se han quedado al margen de la historia”, pero los santaluceños forjaron una temporalidad propia para elaborar lo sucedido. Eso es algo muy interesante. Y merece ser respetado.</i></span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;padding-left:30px;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;"><i>La potencia del arte, la palabra como invocación, y el calor del encuentro, son las armas de esta convocatoria histórica. Una cita con los seres queridos que no están porque confiaron su vida a la revolución. Un viaje introspectivo para reavivar el compromiso y la imaginación política.</i></span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;padding-left:30px;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;"><i>El Festival del Monte Tucumano exigirá formalmente una Reparación Histórica y Colectiva para el pueblo de Santa Lucía, con el objetivo de recrear su horizonte de prosperidad y dignidad.</i></span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;">Movilizados por esas palabras, invitados por los organizadores a acompañar la fiesta con sus artesanías, sus comidas regionales, su presencia fundamental en la plaza, frente al escenario desde donde los artistas solidarios regalaban la maravilla de su talento y de su inteligencia, los pobladores de Santa Lucía participaron en esa noche de júbilo y alegría. Fue una muestra de que los dolores pasados pueden terminar de pasar, definitivamente. Un ejemplo de que en la búsqueda de la memoria de todos y de todas, puede participar también, dando ánimos y repartiendo bellezas, la alegría compartida.</span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;">Con esos sentimientos estremecidos y estremecedores terminamos, por ahora, aquella experiencia viva y creadora. Nuestra presencia hoy, en estos días cálidos (en tantos sentidos) en Santa Lucía es solamente una muestra humilde de nuestro agradecimiento a los pobladores y las pobladoras de esta tierra asolada, pero no vencida; silenciosa por razones imperiosas y terribles, pero probablemente deseosa de recuperar la palabra y la memoria. Si así fuera, qué alegría mayor para todas y para todos.</span></span></p>
<div id="attachment_52865" style="width: 241px" class="wp-caption aligncenter"><img class="size-full wp-image-52865" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2016/01/casaus.jpeg" alt="Víctor Casaus lee sus poemas en la gira" width="231" height="218" /><p class="wp-caption-text">Víctor Casaus lee sus poemas en la gira</p></div>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;">Juntos podríamos –podemos, si queremos, ahora mismo– hacer nuestras las siguientes palabras que flotaron en la noche luceña el pasado 28 de noviembre, mientras el pueblo compartía, ante las imágenes de su vida y de su historia, el fulgor de la memoria:</span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;">Las luchas no se olvidan, son la historia de un pueblo. </span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;">Un pueblo es su presente y su pasado, en sus voces y su memoria.</span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;">Santa Lucia es el pueblo que nos convoca para ponerle voz a su memoria, para recuperar sus luchas. </span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;">Este Festival del Monte Tucumano nos encuentra reunidos hoy para devolverle a Santa Lucia algo que es suyo. Una pequeña reparación.</span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;">Una lucha que no olvidaremos.</span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;">Por los que no están, por los que estamos aquí presentes, por los que vendrán.</span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;">Esta noche, aquí en esta plaza de Santa Lucia :</span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;">Voces y Memoria para que las luchas no se olviden</span></span></p>
<p lang="es-ES" style="text-align:justify;"><span style="font-family:Arial, sans-serif;"><span style="font-size:small;"><i> </i></span></span></p>
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		<title>Memoria de Adriano</title>
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		<pubDate>Sun, 26 Jul 2015 09:38:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Trova]]></category>
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		<description><![CDATA[&#160;Víctor Casaus Para recordar en su partida la presencia de Adriano Rodríguez entre nosotros, traemos el momento, hermoso y simbólico, en que recibió el Premio Pablo, en el patio de las yagrumas, celebrando así juntos los primeros diez años de &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=50448">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-504490" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2015/07/adriano.jpg?w=300"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/victor-casaus/" target="_blank">Víctor Casaus</a></strong></h5>
<div id="attachment_50450" style="width: 310px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://wp.me/p10AwN-d7G"><img class="wp-image-50450 size-medium" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2015/07/adriano.jpg?w=300" alt="Adriano Rodríguez" width="300" height="179" /></a><p class="wp-caption-text">Adriano Rodríguez</p></div>
<p style="text-align:justify;">Para recordar en su partida la presencia de <strong>Adriano Rodríguez</strong> entre nosotros, traemos el momento, hermoso y simbólico, en que recibió el Premio <em>Pablo</em>, en el patio de las yagrumas, celebrando así juntos los primeros diez años de <strong><em>A guitarra limpia</em></strong>, el espacio creado para todas las generaciones y tendencias de la nueva trova cubana.</p>
<p style="text-align:justify;"><span id="more-50448"></span>Junto a la obra del maestro Sosabravo recibió Adriano el diploma que lo definía de esta clara y justa manera en sus párrafos centrales:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;"><em>trovador de muchas épocas,<br />
que ha traído su voz hasta nuestros días<br />
para enriquecer los caminos interminables<br />
de la nueva trova cubana</em><em> </em></p>
<p style="text-align:justify;">“Dado con admiración y  amor, en la Habana Vieja, Ciudad de La Habana, <strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/cuba/" target="_blank">Cuba</a></strong>, a los 22 días del mes de noviembre de 2008”, aquel diploma y aquel Premio expresaban también el cariño de las trovadoras y los trovadores que construyeron ese espacio de la imaginación y la belleza en el patio de Muralla 63.</p>
<p style="text-align:justify;">El Premio <em>Pablo</em> ha sido otorgado en más de una veintena de ocasiones, “a personalidades e instituciones cubanas y de otros países que se hayan destacado en investigaciones, obras de creación y acciones encaminadas a promover y defender los valores de la identidad cultural y la solidaridad entre los pueblos”.</p>
<p style="text-align:justify;">Allí Adriano nos expresó su agradecimiento emocionado “no solamente por haber recibido</p>
<p style="text-align:justify;">el Premio <em>Pablo, </em>sino porque a través de muchos años jóvenes y viejos amantes de la música en general y de la trova en particular me han tratado con mucho cariño y respeto”.</p>
<p style="text-align:justify;">Aquella tarde el periodista e historiador de la trova Lino Betancourt, que tuvo a su cargo la entrega del Premio, pronunció las palabras de elogio para el trovador: “hacemos justicia honrando a Adriano Rodríguez, quien a través del tiempo ha tenido la dicha inmensa de cantar con todos los grandes de la trova cubana”.</p>
<p style="text-align:justify;">Adriano, recordó Lino, cantó con <strong>Sindo</strong> <strong>Garay</strong> y con <strong>Manuel Corona</strong> y un poco más acá con <strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/silvio-rodriguez/" target="_blank">Silvio</a></strong> y <strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/pablo-milanes/" target="_blank">Pablo</a></strong>, entre otros importantísimos músicos cubanos y latinoamericanos.</p>
<p style="text-align:justify;">Este trovador, dijo, “nos ha honrado con su voz magnífica: ¡gracias por tu sabiduría, por tu ejemplo y las bellas virtudes que te adornan; gracias por tu hidalguía llena de cubanidad y patriotismo!; eres en estos momentos el gran patriarca de la trova cubana”.</p>
<p style="text-align:justify;">Para recordar en su partida la presencia del trovador legendario entre nosotros, traemos esta <em>Memoria de Adriano</em>, este homenaje de las trovadoras y trovadores que han pasado, durante más de quince años, a guitarra limpia y corazón en mano, por un patio querido de La Habana Vieja.</p>
<p style="text-align:justify;">
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		<title>Brindis por el Bob</title>
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		<pubDate>Sun, 14 Jun 2015 11:19:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Victor Casaus]]></category>
		<category><![CDATA[roberto Fernández Retamar]]></category>
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		<description><![CDATA[&#160;Víctor Casaus El texto/carta/mensaje que sigue es parte de una conspiración amorosa. La organizó Laidi Fernández de Juan para reunir las felicitaciones de 85 amigos y amigas de su papá, Roberto Fernández Retamar. El cumple de Roberto fue hace dos &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=49830">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-498310" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2015/06/retamar.jpg"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/victor-casaus/" target="_blank">Víctor Casaus</a></strong></h5>
<div id="attachment_49831" style="width: 284px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://wp.me/p10AwN-cXI"><img class="wp-image-49831 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2015/06/retamar.jpg" alt="Roberto Fernández Retamar" width="274" height="184" /></a><p class="wp-caption-text">Roberto Fernández Retamar</p></div>
<p style="text-align:justify;">El texto/carta/mensaje que sigue es parte de una conspiración amorosa. La organizó <strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/laidi-fernandez-de-juan/" target="_blank">Laidi Fernández de Juan</a></strong> para reunir las felicitaciones de 85 amigos y amigas de su papá,<strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/roberto-fernandez-retamar/" target="_blank"> Roberto Fernández Retamar</a></strong>. El cumple de Roberto fue hace dos días, el 9 de junio: como se ve, no clasifiqué a tiempo para esa entrega solicitada por Laidi. Supe por ella que sobrepasó su meta conspirativa y que tenía en sus manos (o en su computadora) 92 mensajes de felicitación para el poeta.</p>
<p style="text-align:justify;"><span id="more-49830"></span>La idea de hacer una impresión urgente para entregar al cumpleañero se cumplió. Ahora ha surgido una propuesta editorial mayor, me dice Laidi: publicar esos mensajes y los que sigan llegando en un libro que testimonie más ampliamente el afecto, el cariño, la admiración que la obra y la vida de Roberto han despertado, a lo largo de estos años, en nosotros, sus lectores/ex-alumnos/amigos/colegas.</p>
<p style="text-align:justify;">Por eso estoy escribiendo ahora, a destiempo, estas palabras impuntuales pero sinceras para felicitar a Roberto. Lleva el mismo título que pensé cuando Laidi me avisó de la conspiración hace varias semanas. Así quería recordar y compartir el nombre de guerra coloquial que <a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/luis-rogelio-nogueras/" target="_blank"><strong><em>Wichy</em> Nogueras</strong></a>, <strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/guillermo-rodriguez-rivera/" target="_blank">Guillermo Rodríguez Rivera</a></strong> y otras gentes amigas de la década del 60 dábamos a Retamar en nuestras conversaciones. Aquel profesor de palabra fácil, simpatía abundante y sabiduría extensa e intensa era el Bob para nosotros.</p>
<p style="text-align:justify;">Al desclasificar ese dato al calor de la conspiración urdida por Laidi, también quería recordar a los inventores o usuarios de ese apelativo bisílabo y amistoso: a <em>Wichy</em>, a GRR, a todos los <em>caimaneros</em> que utilizamos esa manera de llamar al poeta cumpleañero.</p>
<p style="text-align:justify;">Y como parte de esta felicitación que también es homenaje a la amistad, quiero contar rápidamente que hace algunas semanas Guillermo publicó en el blog <em>Segunda Cita</em> que anima apasionada y generosamente nuestro hermano <strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/silvio-rodriguez/" target="_blank">Silvio Rodríguez</a></strong>, una entrada o comentario donde sugería/proponía el acto de justicia intelectual que supondría el otorgamiento a Roberto Fernández Retamar de uno de los premios literarios internacionales importantes –creo que mencionaba concretamente el <em>Cervantes</em>. Varios comentarios más tarde, apoyé allí –sin pie forzado ni pretexto de cumpleaños– lo que decía Guillermo y, como sucede en ese espacio libertario de debate que es <em>Segunda Cita</em>, vari@s segundaciter@s –de diversos países– enviaron sus comentarios sobre el tema.</p>
<p style="text-align:justify;">Allí conversamos/debatimos sobre las razones que podrían existir para que Roberto no haya recibido ese u otro de los premios similares a pesar de la amplia e intensa obra literaria que ha creado a lo largo de su vida, en los territorios de la poesía y el ensayo fundamentalmente. Muchos de l@s segundaciter@s coincidíamos en esta posible explicación relámpago: la posición del autor en/junto a/dentro de la Revolución Cubana no ha sido considerada precisamente como un mérito por los mecanismos de decisión de esos eventos internacionales.</p>
<p style="text-align:justify;">Seguramente existirán momentos, hechos, coyunturas dentro de ese territorio de lealtad sostenida de Roberto, en los que algunos habrían/habríamos actuado de manera matizadamente distinta. Pero igualmente no me caben dudas de que la magnitud de la obra literaria creada, el legado de su trabajo intelectual a la cultura de nuestro país y del continente nuestroamericano, debieron ser reconocidos con distinciones de la dimensión que mencionábamos.</p>
<p style="text-align:justify;">Decidí incluir esta anécdota <em>segundacitera</em> desde que Laidi me convocó a la conspiración amorosa semanas atrás porque no es sólo una anécdota: es el modesto aporte <em>caimanero</em> y <em>centropabliano</em> que quiero hacer, en nombre seguramente de la gente amiga que coincide con estos criterios, a este homenaje cumpleañero a Roberto Fernández Retamar.</p>
<p style="text-align:justify;">Es decir, al Bob.  Brindis y abrazos.</p>
<p style="text-align:justify;">
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