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	<title>La pupila insomne &#187; Patricia Pérez Pérez</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>&#8220;Esa mujer&#8221;, un relato de Rodolfo Walsh. Por Patricia Pérez Pérez</title>
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		<pubDate>Sat, 26 Mar 2022 22:05:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
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		<category><![CDATA[Patricia Pérez Pérez]]></category>
		<category><![CDATA[Rodolfo Walsh]]></category>

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		<description><![CDATA[Un relato donde lo histórico, lo literario y lo periodístico se enlazan <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=77797">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-777980" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/03/evita.png"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;">«Esa mujer» del escritor, traductor, periodista y militante político argentino Rodolfo Walsh (1927-1977) donde lo histórico, lo literario y lo periodístico se enlazan, está considerado como uno de los relatos más importantes de la nación argentina, que encabeza una compilación de seis cuentos publicados en 1965 bajo el título <em>Los oficios terrestres</em>. Fue reeditada en 1986, tres años después del fin de la dictadura que un día como hoy, hace 45 años, lo acribillara a balazos en las afueras de Buenos Aires.</span><span id="more-77797"></span></p>
<div id="attachment_77810" style="width: 330px" class="wp-caption aligncenter"><img class="alignnone size-full wp-image-77810" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/03/walsh.jpg" alt="walsh" width="320" height="240" /><p class="wp-caption-text">Rodolfo Walsh</p></div>
<p><span style="color:#000000;">Figura de proa de la literatura argentina y latinoamericana, al triunfar la Revolución viaja a Cuba con algunos compatriotas. Durante su estancia en La Habana Walsh participó en la fundación de la agencia de noticias <em>Prensa Latina</em> junto a Jorge Ricardo Massetti y Gabriel García Márquez. En 1960 logró descifrar, con un manual de criptografía, mensajes secretos de la CIA que revelaban el proyecto de los Estados Unidos de invadir a Cuba por Playa Girón con exiliados cubanos entrenados en Guatemala. Su <em>Operación masacre</em> (1957) fue un grito de alerta que prefiguró la gran catástrofe humana y política que se abalanzó más tarde sobre su país y constituyó la primera novela de no ficción periodística. Un día antes de su muerte, al cumplirse un año del golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976, Rodolfo Walsh redactó la<em> Carta Abierta de un escritor a la Junta Militar.</em> Desde ese 25 de marzo de 1977 continúa desaparecido. La Carta Abierta fue su última palabra pública.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>“Esa mujer”</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">En este cuento, el narrador adopta diferentes niveles enunciativos que lo tornan difícil de descifrar si desconocemos el motivo histórico que condujo a su creación: el destino de la enigmática e innombrada mujer que asoma desde el título, cuyo trayecto después de muerta seguiremos a todo lo largo del relato como quien desplaza un dedo sobre un mapa, hasta llegar a la nada de las verdades ocultas. Se trata de un acercamiento a la figura histórica de Eva Perón (1919-1952) y a un hecho real ocurrido después de su muerte: la desaparición y «secuestro» de su cadáver embalsamado, cuyo paradero fue voluntariamente escondido durante casi veinte años por el autor del rapto. Ocurrió en los locales de la CGT de Buenos Aires el 24 de noviembre de 1955. La materia de la escritura es entonces la apropiación real del cuerpo embalsamado de Evita Perón por el coronel alemán Carlos Eugenio Moori Koenig, exiliado en Argentina como tantos otros oficiales nazis que encontraron refugio en el continente americano para escapar de la justicia después del fin de la guerra en 1945. Múltiples son los ejemplos que permiten ilustrar lo anterior, como el del oficial Adolf Eichmann, capturado en Argentina en 1960 o el de Klaus Barbie, que vivió en Bolivia hasta 1983. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">« Esa mujer » recrea en la ficción el diálogo que realmente tuvo lugar entre el oficial y el periodista, deseoso de escribir sobre el caso y de descubrir el derrotero de Evita, cuyo nombre exacto no aparece nunca en el cuento. No lo pueden pronunciar, como no se permitía mencionarla a ella ni a su esposo Domingo Perón (« El Viejo »). Sabemos que después del derrocamiento de su gobierno, estuvo prohibido por el decreto ley 4161 de la llamada Revolución Libertadora. El texto es una invitación a retornar sobre el manto de silencio/mortaja que cubrió el destino de « Esa mujer » durante casi dos décadas. Así, de la tentativa de encontrar su cuerpo por medio de una imporbable confesión, llegamos a la recuperación de la memoria nacional de la mano de Rodolfo Walsh.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>Rapto del cadáver e indicios sobre la identidad del secuestrador.</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Entramos de golpe en el recuento de un narrador omnisciente, que es a la vez el personaje que dialoga y bebe whisky con el coronel. De inmediato, nos presenta a su interlocutor europeo (“El coronel tiene apellido alemán”), cuyas características físicas, su gusto por el arte y sus veinte años de servicios de informaciones en el Ejército argentino nos permiten conocer poco a poco su identidad, los pomenores del intercambio sostenido, el edificio de Buenos Aires donde se desarrolla la escena y el porqué de la conversación:</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">Desde el gran ventanal del décimo piso se ve la ciudad en el atardecer, las luces pálidas del río. Desde aquí es fácil amar, siquiera momentáneamente, a Buenos Aires. Pero no es ninguna forma concebible de amor lo que nos ha reunido. [&#8230;] Yo busco una muerta, un lugar en el mapa. Aún no es una búsqueda, es apenas una fantasía: la clase de fantasía perversa que algunos sospechan que podría ocurrírseme.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A medida que avanzamos en la lectura, se nos dibuja al coronel como la persona que conoce el paradero del cuerpo, pero que dilata <em>ad infinitum</em> sus respuestas para agrandar el misterio, recordando detalles de un reciente atentado sufrido por él y su familia probablemente a manos de los antiperonistas (“esos roñosos”), interesados en hacer desaparecer un símbolo nacional que él amaba: </span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">Fondearla en el río, tirarla de un avión, quemarla y arrojar los restos por el inodoro, diluirla en ácido. ¡Cuánta basura tiene que oír uno! Este país está cubierto de basura.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sus actitudes, sus silencios y escasas palabras, en ocasiones incoherentes y en un español elíptico, imperfecto («Eso le demuestra»), repetidas por el narrador entre comillas, interrogan constantemente al lector. Sabe de Filosofía y letras, asegura que ha leído a Hegel y aparenta saber de historia y ser culto. Pero la omnipresencia del campo léxico de la muerte (cadáver/mortaja/ataúd) nos recuerda sin embargo su extraña cercanía con ella, acentuada por la presencia de una  metralleta  con la que está dispuesto a disparar en todo momento sobre cualquier sospechoso. Sabremos luego que el militar intervino activamente en el traslado y disimulación del cuerpo que se disputan todos. Por contraste, para la gente de pueblo («los obreros que había por ahí»), « esa mujer » se engalana con atributos de &#8220;diosa&#8221;, de &#8220;reina&#8221; como en la novela Santa Evita (1995) del también escritor y periodista Tomás Eloy Martínez, gran amigo de Rodolfo Walsh. </span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>El trayecto nacional del cadáver y la banalidad del Mal</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">El coronel repite con intención, y sin que se le pregunte, que «es argentino», aunque su condición de agregado militar durante la segunda guerra mundial, su contacto frecuente e indiferente con la muerte (« Yo estoy acostumbrado a ver mujeres desnudas (…). Y hombres muertos. Muchos en Polonia, el 39 »), no dejan duda en cuanto a su procedencia y sus implicaciones en el exterminio sistemático y masivo que tuvo lugar en la Europa durante ese espacio temporal que él mismo nos refiere (1939-1945).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El diálogo da paso al recuento preciso, testimonial, a una serie de acciones en pretérito que poco a poco aceleran el ritmo del relato y dan mayor relieve al personaje del coronel. Abundan, como para acentuar su cinismo, las referencias bíblicas, su deseo de enterrarla « como cristiana », las alusiones a San Pedro (negación del cuerpo crístico, como el de Evita) o al simbólico cinturón franciscano que le ata a la cintura. No logra esconder su actitud impasible al ver el cuerpo («A mí no me podía sorprender») y critica la sorpresa y desmayo de los otros ante su &#8220;reina&#8221;.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las decisiones absurdas como cortarle un dedo, sacarle radiografías, los intentos de un « gallego asqueroso » de violar el cadáver y su recorrido caótico, trazan verbalmente el<em> Via Crucis</em> del cuerpo embalsamado de Evita y los distintos lugares donde la escondió el militar : « la tuve en Viamonte, después en 25 de Mayo, […] en mi despacho, sobre un armario, muy alto ».</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Entre lo dicho y lo no dicho, entre lo sugerido y condensado para invitarnos a desencriptarlo, el escritor recurre a los artificios de la novela policial. El texto se torna en desafío al lector, en una invitación a la investigación histórica y a buscar, más alla del límite de la palabra escrita, la veracidad de los hechos. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">El coronel se pierde en sus recuerdos (« Ya no sé dónde está el coronel») y la insistencia verbal del narrador (véase el uso del verbo LLOVER) subraya cómo es experto en disimular las huellas del pasado, como si un diluvio le borrase lentamente la memoria. («llueve»; «Llueve día por medio»).</span></p>
<div id="attachment_77806" style="width: 356px" class="wp-caption aligncenter"><img class="alignnone size-full wp-image-77806" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/03/evita.png" alt="evita" width="346" height="216" /><p class="wp-caption-text">Evita Perón</p></div>
<p><span style="color:#000000;">El coronel se rehúsa a dar indicios. No ofrece detalles del sitio donde esconde el cuerpo, pero recuerda, con la perversidad típica de los criminales nazis que «Está parada/La enterré parada», posición vertical que, como la suya al decirlo (el personaje está de pie), inmóvil y marcial, ofrece una maquiavélica visión de la dureza de los hechos reales, nada exentos de un inveterado machismo (&#8220;¡La enterré parada, como Facundo, porque era un macho!&#8221;). Este guiño del autor nos recuerda con intención el conocido binomio Civilzación y Barbarie introducido por Domingo Faustino Sarmiento, sabiamente invertido en provecho de la imagen sacrificial de Evita (Nuestra América), herida en su matriz por la ominosa presencia en de esos jinetes del Mal y personeros de la muerte. La necrofilia del personaje que «llora» con nostalgia, aflora ante el recuerdo prolongado del cadáver tanto tiempo poseído. «Y largamente llueve en su memoria» marca una transición en el texto, justo antes de que el periodista haga volver al coronel de su letargo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>Salida del país del cadáver y vuelta a la historia, con la frente marchita.   </strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">La inercia del coronel abre paso a la acción («Me paro», «le toco el hombro»), con una consiguiente acumulación de preguntas y respuestas en estilo directo que aceleran el ritmo de la escena y parece llevarnos a la solución del enigma.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">« Y me mira con desconfianza, como un ebrio que se despierta en un tren desconocido.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—¿La sacaron del país?</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—Sí.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—¿La sacó usted?</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—Sí.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—¿Cuántas personas saben?</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—DOS.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—¿El Viejo sabe?</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">Se ríe.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—Cree que sabe.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—¿Dónde?</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">No contesta.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—Hay que escribirlo, publicarlo.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—Sí. Algún día.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">Parece cansado, remoto.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—¡Ahora! —me exaspero—. ¿No le preocupa la historia ? ¡Yo escribo la historia, y usted queda bien, bien para siempre, coronel!&#8221;</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero el resultado del interrogatorio arroja respuestas imprecisas (nótese el uso del verbo CREER), lacónicas, que avanzan a contrapelo del ritmo acelerado e in crescendo del intercambio. En el tono, la insistencia y el uso de los imperativos («Piense») descubrimos la exasperación del periodista («¡Ahora!», «No, ya mismo») ; la tipografía y el uso de las itálicas señala su último intento en forma de invectiva, como muestra de su exasperación ante el secreto no revelado:</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—&#8221;¿Dónde, coronel, ¿dónde?</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">Se para despacio, no me conoce. Tal vez va a preguntarme quién soy, qué hago ahí.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">Y mientras salgo derrotado, pensando que tendré que volver, o que no volveré nunca. Mientras mi dedo índice inicia ya ese infatigable itinerario por los mapas, uniendo isoyetas, probabilidades, complicidades. Mientras sé que ya no me interesa, y que justamente no moveré un dedo, ni siquiera en un mapa, la voz del coronel me alcanza como una revelación.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—Es mía —dice simplemente—. Esa mujer es mía&#8221;.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Así termina este cuento, con la afirmación de la posesión por la fuerza del cuerpo/trofeo de la mujer − que es también la de una verdad no dicha− a pesar de los esfuerzos y proposiciones del periodista-narrador en aras de obtener una confesión (« No, ya mismo. Piense. Paris Match. Life. Cinco mil dólares. Diez mil. Lo que quiera »). El texto expone su deseo, similar al de su autor, de dar a conocer la verdad, de ofrecer los pormenores del destino de la diosa/reina, de revelar la suerte de esa Mujer-Patria que es necesario alcanzar al precio de una transgresión para plasmarla en la Historia.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Rodolfo Walsh, fiel a su función social como escritor y con un metaluenguaje propio de su vocación periodistica, da pruebas  de su voluntad de salvar el cuerpo de Evita del anonimato y del olvido a través de la escritura, además de brindarnos la posibilidad de asistir a una suerte de juicio (aun pendiente) donde se encausa al fin al autor de estos y otros macabros hechos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>Conclusión</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">« Esa mujer » es un cuento donde abundan recursos que logran cautivarnos y con un final abierto, enigmático e impactante, nos adentra en un pasado que es necesario revelar para entender mejor el futuro. A imagen de otras obras literarias (La cautiva, de Esteban Echeverría; &#8220;Romance de la Mora cautiva&#8221; o &#8220;La mora Zoraida&#8221; en Don Quijote, de Cervantes; Simulacro, en El Hacedor, de Borges, Elia, de Onetti) o pictóricas (La cautiva, de Juan Manuel Blanes, 1880), donde se aborda el tema de las mujeres raptadas, se intenta sobrepasar, con un andamiaje sutil e ingenioso, el objetivo primero de la literatura, expresado en la voluntad de recrear  a través del arte una historia que aun está por escribirse, por completarse.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Vida y muerte, memoria y olvido se entrelazan así en el rescate de esa figura femenina esencial para el imaginario nacional, haciendo evidente cómo el arte de decir y la literatura son también un lugar de memoria, indispensable en la reconstrucción del pasado del pueblo argentino. La restitución del cuerpo de Eva Perón, robado en noviembre de 1955 y custodiado en Milán (con ayuda del Vaticano) bajo un falso nombre, tuvo lugar en Madrid en septiembre de 1971. Fue entregada a Domingo Perón y luego de la muerte de éste, ambos fueron repatriados en 1974.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ser mujer, escribir la historia, ser activista y militante o ejercer el periodismo en defensa de los pueblos sigue siendo hoy un riesgo constante en nuestras tierras de América, donde la cifra de afectados o desaparecidos crece cada día exponencialmente. Las dictaduras hiceron su zafra y el nazismo asoma con sus peores poses en las fotografías de algunos periódicos. Pero leer a Rodolfo Walsh a 45 años de su asesinato da cuerpo y voz a ese fantasma incómodo que, desde el sitio desconocido donde reposa su cuerpo, nos envía su verbo de hermandad, intrincado y generoso, que no se cansa de invitarnos a desentrañar la verdad o de aspirar a la justicia.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">  </span></p>
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		<title>La Novena de Beethoven. Una sinfonía al servicio de la identidad americana en Los pasos perdidos de Alejo Carpentier*. Por Patricia Pérez Pérez</title>
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		<pubDate>Thu, 23 Dec 2021 12:06:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Alejo Carpentier]]></category>
		<category><![CDATA[Los pasos Perdidos]]></category>
		<category><![CDATA[Ludwig Van Beethoven]]></category>
		<category><![CDATA[Patricia Pérez Pérez]]></category>

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		<description><![CDATA[La presencia de la Novena Sinfonía beethoviana en la novela Los pasos perdidos de Alejo Carpentier <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=77126">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-771270" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2021/12/index-2.jpeg"></div></div></td></tr></table><p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" style="text-align:left;" align="center"><span style="color:#000000;"><em><span style="font-family:Roboto, Times New Roman, serif;"><span style="font-size:large;">La Habana festeja por estos días a Ludwig van Beethoven en el Oratorio San Felipe Neri y en la sala Cervantes del centro histórico de la capital, por el cumpleaños 250 del gran músico y compositor alemán. Según una modificación plasmada recientemente en su biografía, sabemos que Beethoven nació realmente el 16 de diciembre de 1771 y no de 1770, como se pensaba. Aprovechando dichos festejos, publicamos este texto que analiza la presencia de la </span></span><span style="font-family:Roboto, Times New Roman, serif;"><span style="font-size:large;">Novena Sinfonía</span></span><span style="font-family:Roboto, Times New Roman, serif;"><span style="font-size:large;"> beethoviana en </span></span><span style="font-family:Roboto, Times New Roman, serif;"><span style="font-size:large;">Los pasos perdidos</span></span><span style="font-family:Roboto, Times New Roman, serif;"><span style="font-size:large;"> de Alejo Carpentier, autor cuyo natalicio tuvo también lugar en el mes de diciembre, hace 117 años.  </span></span></em></span><span id="more-77126"></span></p>
<h2 class="western" align="center"><span style="color:#000000;"><strong><span style="font-size:medium;"><span lang="fr-FR">« La </span></span><span style="font-size:medium;"><span lang="fr-FR"><i>Novena</i></span></span><span style="font-size:medium;"><span lang="fr-FR"> de Beethoven. </span></span><span style="font-size:medium;">Una sinfonía al servicio de la identidad americana en </span><span style="font-size:medium;"><i>Los pasos perdidos</i></span><span style="font-size:medium;"> de Alejo Carpentier »*.</span></strong></span></h2>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">En </span><span style="font-size:medium;"><i>Los pasos perdidos</i></span><span style="font-size:medium;"> de Alejo Carpentier, la presencia significativa de la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena Sinfonía</i></span><span style="font-size:medium;"> de Beethoven, sorprende por su extrema reiteración en los tres primeros capítulos de la novela, de los seis que componen su escritura en forma cronológica. Este fenómeno híbrido, que llamamos “heterogeneidad” en Análisis del Discurso, participa eficazmente en la construcción y co-construcción de la imagen de América, gracias al contraste que se establece entre el llamado Nuevo Continente y Europa, particularmente en el subcapítulo 9 de la obra. La heterogeneidad enunciativa se exhibe así, como en otras novelas del autor, con </span><span style="font-size:medium;"><i>formas marcadas</i></span><span style="font-size:medium;"> (discurso directo, discurso indirecto, palabras o frases entre comillas, etc.) o </span><span style="font-size:medium;"><i>no marcadas</i></span><span style="font-size:medium;"> (discurso indirecto libre, alusiones, ironía)</span><sup><span style="font-size:medium;"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote1sym" name="sdfootnote1anc">1</a></span></sup><span style="font-size:medium;">, permitiendo a su vez al yo-narrador la creación de una nueva relación con América, con su propio ser y con la alteridad. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><i>Los pasos perdidos, </i></span><span style="font-size:medium;">publicada en 1953,</span><i> </i><span style="font-size:medium;">es una novela escrita en primera persona, cuyo narrador omnisciente e innominado parte de una ciudad civilizada (un indicio en el primer capítulo, la librería Brentano’s, nos revela que se trata de Nueva York) con el propósito de encontrar instrumentos de música primitivos en la selva amazónica. La llegada al continente americano, que es también el de su infancia, dará lugar a un vasto cuestionamiento filosófico e ideológico y a una búsqueda que, avanzando en el espacio del Orinoco y retrocediendo en el tiempo, será también la de su propia identidad. Así, durante este viaje aparentemente motivado por la música, la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena Sinfonía</i></span><span style="font-size:medium;"> participará en el debate entre el </span><span style="font-size:medium;"><i>aquí</i></span><span style="font-size:medium;"> y el </span><span style="font-size:medium;"><i>allá</i></span><span style="font-size:medium;"> y entre el yo-narrador y las diferentes voces que serán introducidas en su discurso. En el marco reducido de este trabajo pondremos en evidencia la importancia de la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena</i></span> <span style="font-size:medium;"><i>Sinfonía</i></span><span style="font-size:medium;"> en los tres primeros capítulos de la novela, donde esta obra musical se inserta de manera recurrente y variada, para destacar luego su alcance en la creación de una imagen nueva de Europa y, por contraste, del continente americano. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">La primera alusión a la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena Sinfonía</i></span><span style="font-size:medium;"> de Beethoven en </span><span style="font-size:medium;"><i>Los pasos perdidos</i></span><span style="font-size:medium;"> la encontramos en el primer capítulo, cuando su protagonista-narrador, sorprendido por una tormenta que estalla mientras pasea por la ciudad, entra en una sala de conciertos donde una orquesta se prepara para tocar música clásica. Al oír la quinta de trompas que inicia la sinfonía beethoviana, el personaje manifiesta de inmediato su incapacidad para soportar esta materialización acústica, portadora de un mensaje que sólo podemos comprender con la descripción de la actitud del narrador frente a lo que se está produciendo frente a él.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;">« Me levanté con disgusto. Cuando mejor dispuesto me encontraba para escuchar alguna música, luego de tanto ignorarla, tenía que brotar <i>esto </i>que ahora se hinchaba en <i>crescendo </i>a mis espaldas. (<i>LPP</i>, I, 2, p.19; el subrayado es del autor)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">La reacción de rechazo en el músico que es el narrador resulta paradójica, intrigante para el lector, sin embargo la expresión de su desaprobación es categórica. Desde el punto de vista lingüístico, su postura se ve marcada doblemente en el discurso: en primer lugar en el uso del deíctico “esto”, introducido en itálicas (sabremos sólo unas líneas más tarde que se trata de la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena Sinfonía</i></span><span style="font-size:medium;">), objeto que el protagonista se niega en un inicio a llamar por su nombre. Luego, “Me levanté con disgusto” y el locativo “a mis espaldas”, señalan desde un punto de vista verbal y espacial la posición del narrador ante esta sinfonía, posición que a la vez es física y moral:</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;">« Porque de saber que era la <i>Novena Sinfonía </i>lo que presentaban los atriles, hubiera seguido de<i> </i>largo bajo el turbión. Si no toleraba ciertas músicas unidas al recuerdo de enfermedades de infancia, menos podía soportar el <i>Freude, Schöner Götterfunken, Tochter aus Elysium! </i>que había esquivado, desde<i> entonces, </i>como quien aparta los ojos, durante<i> </i>años, de ciertos objetos evocadores de una muerte ». (<i>LPP</i>, I, 2, p. 19; el subrayado es del autor)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">La condición con la forma “de + infinitivo” de la frase principal, permite construir la representación de otro locutor, que no es otro que el propio narrador en dos momentos diferentes (presente/pasado) representados en su enunciación, separados por su actitud frente a la experiencia auditiva de la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena</i></span><span style="font-size:medium;">. Esta frase es la primera manifestación en el discurso ficcional de la relación conflictiva entre el narrador y dicha obra musical, última sinfonía de Ludwig Van Beethoven y primera en la Historia en introducir un coro en su cuarto movimiento o </span><span style="font-size:medium;"><i>Final</i></span><span style="font-size:medium;">. El verso citado anteriormente en itálicas y en alemán</span><i> </i><span style="font-size:medium;"><i>(Freude, Schöner Götterfunken, Tochter aus Elysium!), </i></span><span style="font-size:medium;">forma parte del texto que el </span><span style="font-size:medium;">compositor utiliza (y modifica) para escribir su letra: el poema </span><span style="font-size:medium;"><i>Oda a la alegría</i></span><span style="font-size:medium;"> de Frédéric Von Schiller. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">La actitud de desprecio hacia estas palabras, presentes en la obra de Beethoven, es similar a la que encontramos unas líneas más tarde, cuando el narrador asocia la </span><span style="font-size:medium;"><i>Oda </i></span><span style="font-size:medium;">de Schiller</span><i> </i><span style="font-size:medium;">con la ópera </span><span style="font-size:medium;"><i>Parsifal</i></span><span style="font-size:medium;"> de Ricardo Wagner:</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;">« La <i>Oda</i> de Schiller me era tan opuesta como la Cena de<i> </i>Montsalvat y la Elevación del Graal&#8230;». <span lang="de-DE">(</span><span lang="de-DE"><i>LPP</i></span><span lang="de-DE">, I, 2, p.19; el subrayado es del autor)</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Las itálicas enfatizan la intención del narrador</span><span style="font-size:medium;"><span lang="de-DE"> quien relaciona la </span></span><span style="font-size:medium;"><span lang="de-DE"><i>Oda a la alegría</i></span></span><span style="font-size:medium;"><span lang="de-DE"> (en itálicas y simplemente « La </span></span><span style="font-size:medium;"><span lang="de-DE"><i>Oda </i></span></span><span style="font-size:medium;"><span lang="de-DE">») con los motivos de una ópera wagneriana, inspirada en la leyenda del Graal. Sin embargo, no se trata en este caso de una simple oposición estética respecto a </span></span><span style="font-size:medium;"><span lang="de-DE"><i>Parsifal</i></span></span><span style="font-size:medium;"><span lang="de-DE">, sino de una alusión </span></span><span style="font-size:medium;">(forma no marcada de heterogeneidad) </span><span style="font-size:medium;"><span lang="de-DE">a la </span></span><span style="font-size:medium;">ideología</span><span style="font-size:medium;"><span lang="de-DE"> de un compositor cuyos escritos, fuertemente teñidos de nacionalismo, fueron retomados por los ideólogos nazis para perpetrar el crimen y justificar su dominación en la Europa del siglo XX. Pero estas referencias son todavía vagas en el subcapítulo 2 de la novela y pueden escapar al lector común, poco versado en cuestiones de música o ajeno a las ideologías de algunas de sus figuras más relevantes.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="de-DE">La segunda referencia a la </span></span><span style="font-size:medium;"><span lang="de-DE"><i>Novena Sinfonía</i></span></span><span style="font-size:medium;"><span lang="de-DE"> de Beethoven se revela ante el lector en el capítulo II, cuando el protagonista-narrador relata la conversación de Mouche con tres jóvenes artistas latinoamericanos, luego de su llegada a Los Altos. Deslumbrados ante el recuento de la amante respecto al arte y la vida en París, estos jóvenes desprecian la herencia cultural que les es propia. Para evocar la ignorancia de los llamados Reyes Magos de una realidad que le es harto conocida, el protagonista utiliza una vez más la </span></span><span style="font-size:medium;"><span lang="de-DE"><i>Novena Sinfonía</i></span></span><span style="font-size:medium;"><span lang="de-DE"> para describir la otra cara del Viejo Continente que los tres artistas parecen desconocer:</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;">« En esa red caerían pronto los jóvenes Reyes Magos, guiados por la estrella encendida sobre el gran pesebre de Saint-Germain-des-Prés. Según el color de los días, les hablarían del anhelo de evasión, de las ventajas del suicidio, de la necesidad de abofetear cadáveres o de disparar sobre el primer transeúnte. Algún maestre de delirios les haría abrazar el culto de un Dyonisos, […] aunque sin decirles que el invocador de ese Dyonisos, el oficial Nietzsche, se hubiera hecho retratar cierta vez luciendo el uniforme de la Reichsweher, con un sable en la mano y el casco puesto sobre un velador de estilo muniquense, como agorera prefiguración del dios del espanto que habría de desatarse, en realidad, sobre la Europa de cierta <i>Novena Sinfonía </i>»<i>.</i> (<i>LPP</i>, II, 7, p.75; el subrayado es del autor)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Esta frase inserta en la ficción es, en sus tres primeras líneas, una crítica indirecta a la actitud provocadora de algunos jóvenes surrealistas, quienes justo después de la muerte de Anatole France, en 1924, publicaron un panfleto titulado </span><span style="font-size:medium;"><i>Un cadavre</i></span><span style="font-size:medium;"> (Un cadáver) en el que participaron Philippe Soupault, Pierre Drieu la Rochelle, Joseph Delteil, André Breton y Louis Aragón. Este último es también el autor de un texto que lleva por título </span><span style="font-size:medium;"><i>Avez-vous déjà giflé un mort</i></span><span style="font-size:medium;"> (¿Ya ha abofeteado usted a un muerto?), donde expresa que tiene a todo admirador de Anatole France por un ser degradado. La complicidad de Drieu la Rochelle (quien no perteneció al grupo surrealista) con el régimen nazi, lo condujo al suicidio después de la Liberación en 1945. La imagen de Europa y de la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena Sinfonía</i></span><span style="font-size:medium;"> se ven vinculadas una vez más, en la medida en que el lector sea capaz de descifrarlo, a la actitud provocadora de dichos artistas y a modalidades lingüísticas axiológicas negativas (suicidio, delirios, abofetear, espanto), que se acompañan de una alusión al filósofo Frédéric Nietzsche, creador de la tesis de lo apolíneo y lo dionisiaco, quien en ocasiones ha sido asociado a la ideología del nazismo y a los teóricos del racismo. Por medio de estas evocaciones históricas, el narrador establece un paralelo entre el Mal, la demencia de los hombres y la imagen de Europa construida en el capítulo I, representada por una sinfonía</span><i> </i><span style="font-size:medium;">“evocadora de una muerte” (p.19)</span><span style="font-size:medium;"><i>, </i></span><span style="font-size:medium;">según los elementos a los cuales se refiere el enunciador principal. Nos interrogamos entonces acerca de las razones de tal insistencia y sobre las motivaciones que condujeron a la elección de dicha forma de interdiscurso (la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena</i></span><span style="font-size:medium;">), cuyas últimas apariciones en </span><span style="font-size:medium;"><i>Los pasos perdidos</i></span><span style="font-size:medium;">, y de lejos las más abundantes, se concentran en el capítulo III.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">El subcapítulo 9 de </span><span style="font-size:medium;"><i>Los pasos perdidos</i></span><span style="font-size:medium;"> es significativo en la integralidad de la novela pues el principio de unidad narrativa (recordemos que </span><span style="font-size:medium;"><i>LPP</i></span><span style="font-size:medium;"> adopta la forma de un diario) sufre un corte, un freno importante en provecho de este episodio. Centrado en las experiencias personales del protagonista-narrador, se introduce con un </span><span style="font-size:medium;"><i>Más tarde</i></span><span style="font-size:medium;"> en la cronología de la obra, permitiendo un estiramiento narrativo que pretende atraer el interés del lector. El personaje interrumpe el recuento de su viaje para recordar acontecimientos pasados, con el fin de precisar sus intenciones y de acentuar su crítica de la sociedad occidental y de la Europa que conoció años atrás. Así, en la novena parte de la novela, encontramos en nueve ocasiones la referencia explícita a la sinfonía de Beethoven, elección significativa desde un punto de vista estilístico (9 referencias // parte 9 // </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena sinfonía</i></span><span style="font-size:medium;">// nueve personajes en la novela), y numerosas frases en alemán sacadas de la </span><span style="font-size:medium;"><i>Oda a la alegría</i></span><span style="font-size:medium;"> de Schiller.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">La descripción de los diferentes movimientos de la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena Sinfonía</i></span><span style="font-size:medium;"> que el protagonista está escuchando en el presente de la narración servirá, por otra parte, para estructurar la escritura de todo el subcapítulo, donde los momentos de silencio serán llenados por el sonido de los grillos y por el campo léxico-semántico del fuego. </span><span style="font-size:medium;">La arquitectura del discurso literario se construye así sobre la estructura musical de la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena</i></span><span style="font-size:medium;"> (suerte de superestructura textual)</span><span style="font-size:medium;"><span lang="fr-FR"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote2sym" name="sdfootnote2anc"><sup>2</sup></a></span></span><i> </i><span style="font-size:medium;">de la siguiente forma:</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><u><b>Subcapítulo 9</b></u></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;">Inicio del subcapítulo (primera frase): « A poco de quedar solo frente al fuego oí algo como pequeñas voces en un rincón de la sala ». (<i>LPP</i>: 87)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;">Inicio del <i><b>Allegro</b></i> o primer movimiento: « Pero esta noche, cerca de los leños que se rompían en pavesas, con los grillos sonando entre las vigas pardas, esa remota ejecución [la <i>Novena</i>] cobraba un misterioso prestigio ». (<i>LPP</i>: 87)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;">Fin del <i>Allegro</i> e inicio del <i><b>Scherzo</b></i>: « Y fue el silencio. Un silencio pronto reconquistado por el alborozo de los grillos y el crepitar de las brasas ». (<i>LPP</i>: 90)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;">Fin del <i>Scherzo</i> e inicio del <i><b>Adagio</b></i>: « Los leños eran rescoldos. En una ladera, más arriba del techo y de los pinos, un perro aullaba en la bruma. Alejado de la música por la música misma, regresaba a ella por el camino de los grillos […] ». (<i>LPP</i>: 94)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;">Fin del <i>Adaggio </i>e inicio del <i><b>Finale</b></i>: ( &#8211; )<sup><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote3sym" name="sdfootnote3anc">3</a></sup></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify">
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Así, como lo señala Navarro Rubio, “Carpentier está haciendo participar a la naturaleza en la partitura. Para él simboliza la autenticidad que, sin ser muy consciente todavía, el personaje va buscando” (1999: 40). </span><span style="font-size:medium;">De esta manera, el Yo-narrador de </span><span style="font-size:medium;"><i>Los pasos perdidos</i></span><span style="font-size:medium;"> convierte su discurso en un todo polifónico que hace intervenir otras voces en los diferentes movimientos, creando una pluralidad enunciativa similar a la polifonía musical de la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena</i></span><span style="font-size:medium;"> que acompaña todo el fragmento:</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;">« Alguien había dejado prendido un aparato de radio, de viejísima estampa, entre las mazorcas y cohombros de una mesa de cocina. Iba a apagarlo cuando sonó dentro de aquella caja maltrecha, una quinta de trompas que me era harto conocida. Era la misma que me hiciera huir de una sala de conciertos no hacía tantos días. Pero esta noche, […] esa remota ejecución cobraba un misterioso prestigio ». (<i>LPP</i>, III, 9, p.87)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">A partir de este enunciado, que coincide con el </span><span style="font-size:medium;"><i>Allegro</i></span><span style="font-size:medium;"> inicial de la sinfonía que transmite la radio local, cada descripción de la partitura de la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena</i></span><span style="font-size:medium;"> le permitirá al narrador el paso (véase la</span><i> </i><span style="font-size:medium;">relación con el título de la novela) hacia recuerdos de otra época: los de su padre, de su madre, de su primer amor de infancia, así como a otros menos agradables de sus vivencias en la Europa de sus orígenes.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">El </span><span style="font-size:medium;"><i>Allegro</i></span><span style="font-size:medium;">, primer movimiento de la sinfonía, que adopta la estructura de la </span><span style="font-size:medium;"><i>forma sonata</i></span><span style="font-size:medium;">, se introduce en la ficción para anunciar los temas que desarrollará el narrador en esta parte de la obra, ingeniosamente introducidos desde el principio del subcapítulo: </span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;">« Y tras del silencio roto por un gesto, fue una leve quinta de trompas, aleteada en tresillos por los segundos violines y violoncelos, sobre la cual pintáronse dos notas en descenso, como caídas de los arcos primeros y de las violas, con un desgano que pronto se hizo angustia, apremio de huida, ante la tremenda acometida de una fuerza de súbito desatada. Y fue, en un desgarre de sombras tormentosas, el primer tema de la <i>Novena</i> <i>Sinfonía. </i>Creí respirar de alivio en una tonalidad afirmada, pero un rápido apagarse de las cuerdas, derrumbe mágico de lo edificado, me devolvió al desasosiego de la frase en gestación ». (<i>LPP</i>, III, 9, p.88; el subrayado es del autor)<sup><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote4sym" name="sdfootnote4anc">4</a></sup></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">El doble sentido de este extracto, que influye directamente en el valor del resto del discurso, se obtiene por el uso de dos términos (‘tema’ y ‘frase’) cuya carga semántica es doble. Si en términos lingüísticos una frase es una “unidad mínima del discurso” (Benveniste), Jean-Jacques Nattiez observa que, por analogía entre solfeo y lingüística, se puede decir que una </span><span style="font-size:medium;"><b>frase</b></span><span style="font-size:medium;"> es “Una división de la línea musical, en cierto modo comparable a la proposición de una frase en la prosa” (1987: 200). Por otro lado, un </span><span style="font-size:medium;"><b>tema</b></span><span style="font-size:medium;"> es, según el </span><span style="font-size:medium;"><i>Diccionario de la Música</i></span><span style="font-size:medium;">, una frase musical bien caracterizada (o fragmento de frase) destinada a reaparecer en el resto del trozo musical en calidad de recordatorio o de base de desarrollo, mientras que el mismo vocablo se refiere a una unidad de contenido (de un discurso, de un texto o de una obra literaria) correspondiente a constantes de la simbología y de la imaginación. Así, el plano lexical participa también en la concepción y el sentido del discurso, para que música y escritura corran parejas desde el inicio del subcapítulo. El narrador desarrollará dos ideas o “temas musicales”, reflejos del conflicto existencial que lo habita, como dos notas discordantes de su propio </span><span style="font-size:medium;"><i>Yo</i></span><span style="font-size:medium;">, espejo de dos hombres que son sólo uno.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Desde el inicio del segundo movimiento de la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena</i></span> <span style="font-size:medium;"><i>(Scherzo)</i></span><sup><span style="font-size:medium;"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote5sym" name="sdfootnote5anc">5</a></span></sup><span style="font-size:medium;">, el discurso revelará dos instancias enunciativas colocando al narrador frente a discursos simultáneos, a la vez imbricados y distintos: </span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;">« Fue entonces cuando comenzó a hablarme de los obreros que escuchaban la <i>Novena Sinfonía. </i>[…] Pero mi padre, para quien la afirmación de ciertos principios constituía el haber supremo de la civilización, hacía hincapié, sobre todo, en el respeto que allá [en Europa] se tenía por la sagrada vida del hombre. […] Esto, que llamaban el Nuevo Mundo, se había vuelto para él un hemisferio sin historia […] ». (<i>LPP</i>: 90-91)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">El discurso referido por el personaje-narrador señala la representación antitética de Europa y América en la voz de su padre, acentuada por el uso de los deícticos “allá” para designar Europa, y el demostrativo “Esto” para referirse al continente americano, dicotomía que atraviesa la mayoría de los capítulos de la novela </span><span style="font-size:medium;"><i>(acá/allá)</i></span><span style="font-size:medium;">, y aparecerá en gran parte de la obra de Alejo Carpentier como un leitmotiv, como una preocupación ontológica constante. Europa se asimila en el discurso del padre a los valores humanistas heredados del Siglo de las Luces, al conocimiento, a la bondad, a la tolerancia, a la comprensión mutua, así como al progreso humano y a la cultura. Otros discursos ejemplares (</span><span style="font-size:medium;"><i>Yo acuso</i></span><span style="font-size:medium;"> de Emilio Zola, las campañas de Walther Ratheneau o la capitulación de Luis XVI ante Mirabeau) refuerzan la credibilidad</span> <span style="font-size:medium;">del discurso del padre acerca de Europa, cuya imagen positiva se consolida además por los juicios de valores negativos emitidos acerca del continente americano, introducidos por el narrador gracias al discurso indirecto libre:</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;">« [&#8230;] el Nuevo Mundo se había vuelto un hemisferio sin historia, ajeno a las grandes tradiciones mediterráneas, tierra de indios y de negros, poblado por los desechos de las grandes naciones europeas [&#8230;] Por contraste evocaba las patrias del continente viejo con devoción […] ». (<i>LPP</i>: 90-91)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">La nostalgia del padre, que se refleja en la crisis de identidad provocada por el alejamiento de sus raíces y de su tierra natal, conducen a la descripción del mundo nuevo en que voluntariamente se ha exiliado como un universo ignorante y sin historia </span><span style="font-size:medium;">(« […] el Continente-de-poca-historia », </span><span style="font-size:medium;"><i>LPP</i></span><span style="font-size:medium;">, p.98)</span><span style="font-size:medium;">. La voz del narrador exhibe el rechazo paterno de una cultura con la cual no se identifica por no ser semejante a la suya, definida por la noción de progreso y por el carácter sublime de la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena Sinfonía</i></span><span style="font-size:medium;">. Apoyándose en presupuestos culturales y en una </span><span style="font-size:medium;"><i>doxa</i></span><span style="font-size:medium;"> asociada al Nuevo Mundo desde el Descubrimiento y la Conquista, la voz del padre hace corresponder la imagen de América con el espacio de la ignorancia y la Barbarie.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Conquistado por las lecciones aprendidas en su adolescencia, el protagonista se decide entonces a atravesar la barrera geográfica y simbólica que es el Atlántico, para ir con entusiasmo al encuentro de sus raíces:</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;">« Atravesé el Océano, un buen día, con el convencimiento de no regresar. Pero al cabo de un aprendizaje del asombro que yo hubiera calificado más tarde, en broma, de adoración de las fachadas, fue el encuentro con realidades que contrariaban singularmente las enseñanzas de mi padre. Lejos de mirar hacia la </span><span style="font-size:small;"><i>Novena Sinfonía</i></span><span style="font-size:small;">, las inteligencias estaban como ávidas de marcar el paso en desfiles que pasaban bajo arcos de triunfo […] ». (</span><span style="font-size:small;"><i>LPP</i></span><span style="font-size:small;">, III, 9, p.92)</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Luego de este enunciado, reforzado irónicamente por el locativo temporal « un buen día », el lector se verá confrontado a un cambio de perspectiva en un discurso que trastoca la imagen evocada por el anterior, una vez más con la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena Sinfonía</i></span><span style="font-size:medium;"> en el centro de las consideraciones del narrador. La transmisión de su desconcierto equivale a una subversión, a una contraargumentación del contenido de las enseñanzas del padre, que pone en evidencia los errores de una ilusión rectificada </span><span style="font-size:medium;"><i>a posteriori</i></span><span style="font-size:medium;"> por la experiencia. Los grupos nominales y los verbos de percepción que traducen la sorpresa y la decepción del narrador, luego de su llegada a Europa, son múltiples. </span><span style="font-size:medium;">Cuando el anuncio del estallido de la guerra vuelve a su memoria, « […] los timbales que tanto percuten en el </span><span style="font-size:medium;"><i>scherzo</i></span><span style="font-size:medium;"> beethoviano cobra[ba]n una fatídica contundencia » (</span><span style="font-size:medium;"><i>LPP</i></span><span style="font-size:medium;">: 94) para convertirse en una suerte de Danza Macabra, similar a la que descubre el narrador en las vigas del cementerio de San Sinforiano (en la realidad, San Saturnino), en la ciudad francesa de Blois. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">La proximidad con realidades no antes imaginadas llevan así al personaje a distanciarse del discurso etnocéntrico del padre, creando, en este debate póstumo centrado en la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena Sinfonía</i></span><span style="font-size:medium;">, una relación afectiva diferente con el continente americano. La imagen del Nuevo Mundo, introducida al ritmo de los sonidos lentos del tercer movimiento de la sinfonía o </span><span style="font-size:medium;"><i>Adagio, </i></span><span style="font-size:medium;">que su madre solía tocar en una transcripción para piano</span><sup><span style="font-size:medium;"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote6sym" name="sdfootnote6anc">6</a></span></sup><span style="font-size:medium;">, se asocia en la voz del narrador a valores axiológicos estéticos, hedónicos y afectivos positivos, perceptibles a través de la evocación de gratos recuerdos, en presente de indicativo: </span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;">« Nuestra casa tiene un ancho soportal de columnas encaladas, situada como un peldaño de escalera, entre los soportales vecinos, uno más alto, otro más bajo, todos atravesados por el plano inclinado de la calzada que asciende hacia la Iglesia de Jesús del Monte [&#8230;]. conserva grandes muebles de madera oscura, armarios profundos y una araña de cristales biselados que se llena de pequeños arcoíris al recibir un último rayo de sol bajado de las lucetas azules, blancas, rojas, que cierran el arco del recibidor como un gran abanico de vidrio [&#8230;]. La negra, allá en el hollín de sus ollas, canta algo en que se habla de los tiempos de la Colonia y de los mostachos de la Guardia Civil. [&#8230;] Llamo a María del Carmen, que juega entre las arecas en tiestos, los rosales en cazuela, los semilleros de claveles, de calas, los girasoles del traspatio de su padre el jardinero. Se cuela por el boquete de la cerca de cardón y se acuesta a mi lado, en la cesta de lavandería que es la barca de nuestros viajes ». (<i>LPP</i>, III, 9, p. 94-95)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Las alusiones a la arquitectura de la casa colonial de su niñez rinden homenaje a San Cristóbal de La Habana, ciudad donde se sitúan las fachadas eclécticas de la célebre </span><span style="font-size:medium;"><i>Calzada de Jesús del Monte </i></span><span style="font-size:medium;">descrita con detalle en la ficción, así como a la iglesia del mismo nombre. Dicha referencia urbana y espacial es el único deíctico que permite, en </span><span style="font-size:medium;"><i>Los pasos perdidos, </i></span><span style="font-size:medium;">situar las acciones que cuenta el personaje-narrador de manera localizable en el espacio geográfico latino-americano. La evocación afectiva de las construcciones habaneras se ubica de esta forma en el polo opuesto de lo que sugiere la iglesia de « el pesebre de Saint-Germain-de-Prés » en el capítulo II.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Además de la preponderancia de las figuras femeninas, podemos encontrar en el </span><span style="font-size:medium;"><i>Adagio</i></span><span style="font-size:medium;"> un guiño a las obras de Amelia Peláez, pintora cubana de la generación de la Vanguardia, como </span><span style="font-size:medium;"><i>Naturaleza muerta</i></span><span style="font-size:medium;"> (1949) o </span><span style="font-size:medium;"><i>Interior con columnas</i></span><span style="font-size:medium;"> (1951), que el autor se place en evocar y celebrar. La luz solar se infiltra por los vitrales colocados en arcos en forma de semicírculo, elemento característico de las construcciones habaneras, y la naturaleza tropical aparece con sus especies variadas (« arecas », « calabazas », « rosales », « claveles », « calas », « girasoles », « la cerca de cardón ») para completar el decorado de esta escena donde se produce el primer abrazo entre el narrador y María del Carmen, su primer amor. El recuerdo tierno de este pasado, en que intervienen todos los sentidos, fusiona con el momento presente del espacio amazónico, donde el protagonista encuentra con alegría los olores de antaño</span><span style="font-size:medium;"><span lang="fr-FR"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote7sym" name="sdfootnote7anc"><sup>7</sup></a></span></span><span style="font-size:medium;">. Así, la memoria sensorial, sobre todo la olfativa y auditiva, significadas a través de los campos léxico-semánticos, serán preponderantes en la dialéctica entre pasado y presente que encontraremos a todo lo largo del subcapítulo. La visión tierna de dichos recuerdos, que da lugar a estas bellas páginas, se apartará radicalmente de la mirada que transmitirá con detalle el narrador en las líneas siguientes. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Después del </span><span style="font-size:medium;"><i>Adagio</i></span><span style="font-size:medium;">, el paso violento del tercero al cuarto movimiento de la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena Sinfonía</i></span><span style="font-size:medium;"> (</span><span style="font-size:medium;"><i>Finale</i></span><span style="font-size:medium;">) le permite al narrador asistir a una música más enérgica y agresiva, que nos llevará también a presagiar </span><span style="font-size:medium;">la solución de su conflicto interior en una prolepsis, anunciadora de su propio destino</span><sup><span style="font-size:medium;"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote8sym" name="sdfootnote8anc">8</a></span></sup><span style="font-size:medium;">.</span><span style="font-size:medium;"> El </span><span style="font-size:medium;"><i>Finale </i></span><span style="font-size:medium;">que el narrador escucha se acompañada del recuento arrollador del ascenso progresivo del nazi-fascismo, del relato de los tristes momentos de la Guerra Civil española y de la descripción de las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial. Su visión de la “Mansión del Calofrío”, dibujada gracias a una escritura próxima del discurso testimonial, construye un fresco del horror del final de la guerra, que servirá de punto de referencia al yo-narrador para una nueva comparación entre el </span><span style="font-size:medium;"><i>aquí </i></span><span style="font-size:medium;">y el </span><span style="font-size:medium;"><i>allá.</i></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;">« De niño me habían aterrorizado las historias que entonces corrían acerca de Pancho Villa, cuyo nombre se asociaba en mi memoria a la sombra velluda y nocturnal de Mandinga. […] El Mal, del que ya estaba librada la Europa de Beethoven, tenía su último reducto en el Continente-de-poca-Historia&#8230; Pero luego de haberme visto en la Mansión del Calofrío […] los disparos de los Charros de Oro, las ciudades tomadas a porfía, los trenes descarrilados entre cactos y chumberas, las balaceras en noche de mitote, me parecían alegres estampas de novela de aventura, llenas de sol de cabalgatas, de viriles alardes, de muertes limpias sobre el cuero sudado de las monturas, junto al rebozo de las soldaderas recién paridas a orillas del camino ». (<i>LPP</i>, III, 9, p.98)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Los hechos históricos de la Revolución mexicana que aterrorizaban al narrador en el continente de su infancia, resultan ínfimos en el tejido de sus consecuencias en comparación con lo que ve y escucha el personaje en Europa. Dicha contienda se perfila a través de la descripción de sus trazos simbólicos: la imagen de la soldadera, los legendarios trenes y el caballo, introducido en América por los Conquistadores, los « Charros de Oro » (que la utilización de las mayúsculas pone de relieve) sin olvidar la naturaleza mexicana que construye en la ficción un escenario de novela de aventuras, a la manera de las de Emilio Salgari, que tanto influenciaron la imaginación y la escritura de Alejo Carpentier. El plano lexical nos permite además situarnos en el universo mesoamericano de los mexicas, con el uso vocablos de origen nahua como “mitote” o la palabra “chumbera”, que designa la vegetación endémica que puebla en abundancia los paisajes mexicanos. Por otra parte, el polo negativo de la guerra se desrealiza (o se invierte) para dar nuevos matices al conflicto de la nación latinoamericana, suerte de metonimia de la América hispánica. De esta manera, la visión estética y poética que ofrece el narrador del país latinoamericano y de la primera gran Revolución del siglo XX, se opone a la imagen de la Europa de Beethoven, asociada inicialmente en el discurso del padre a una inteligencia </span><span style="font-size:medium;">(« La </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena Sinfonía</i></span><span style="font-size:medium;"> era el tibio hojaldre de Montaigne, el azul de Utopía, el esencia de Elzevir, el voz de Voltaire el proceso de Calás »; </span><span style="font-size:medium;"><i>LPP</i></span><span style="font-size:medium;">: 99)</span><span style="font-size:medium;"> y a un progreso, cuyos núcleos de significado se vacían de todo su valor positivo para asociarse al crimen y a la peor de las barbaries (« la más fría barbarie del historia »; </span><span style="font-size:medium;"><i>LPP</i></span><span style="font-size:medium;">: 98).</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">La reiteración constante de la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena Sinfonía, </i></span><span style="font-size:medium;">suerte de emblema cultural de Occidente y de su </span><span style="font-size:medium;"><i>Oda a la alegría</i></span><span style="font-size:medium;">, es una estrategia performativa que le sirve hábilmente al narrador para reforzar la crítica de la Europa fascista y exaltar los valores del continente americano. Pero su presencia en la diégesis narrativa no tiene como objetivo el criticar la música en sí, sino el hacer evidentes las relaciones que los hombres han mantenido con ella a través de la Historia. En efecto, ese monumento musical que es la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena</i></span><span style="font-size:medium;">, como su </span><span style="font-size:medium;"><i>Oda </i></span><span style="font-size:medium;">o</span><span style="font-size:medium;"><i> Himno a la alegría</i></span><span style="font-size:medium;">, último movimiento de la sinfonía, han sufrido recuperaciones muy diversas y contradictorias desde el 7 de mayo de 1824, año en que fuera estrenada en el </span><span style="font-size:medium;"><i>Kärntnertortheater,</i></span><span style="font-size:medium;"> al mismo tiempo que los tres himnos de la </span><span style="font-size:medium;"><i>Missa Solemnis</i></span><span style="font-size:medium;">. Convirtiéndola en paradigma de grandeza de la nación y la civilización alemana, el primer festival de la era nazi se abrió con la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena Sinfonía</i></span><span style="font-size:medium;">, dirigida por Richard Strauss (Esteban Buch: 237). La </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena</i></span><span style="font-size:medium;"> se escuchó en la inauguración de los Juegos Olímpicos del 1 de agosto de 1936 en la Alemania hitleriana y fue tocada en las salas de concierto durante todo el período nazi. Fue además la obra sinfónica más interpretada durante la Segunda Guerra mundial (Salfati: 8), incluso en los campos de concentración, donde las orquestas eran creadas y mantenidas por orden directo de los responsables (Buch: 250), para que los prisioneros les aseguraran sus momentos de entretenimiento. La </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena</i></span><span style="font-size:medium;"> es la única obra musical que inicia cada ciclo de festivales, incluso hoy, en el palacio de Bayreuth, dedicado exclusivamente a la música de Ricardo Wagner. El controvertido músico afirmaba por cierto, que el inicio del cuarto movimiento de la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena</i></span><span style="font-size:medium;"> era una </span><span style="font-size:medium;"><i>Schreckensfanfare</i></span><span style="font-size:medium;"> (« fanfarria del terror » (Plantinga: 81), música que, según el testimonio de Primo Levi (</span><span style="font-size:medium;">1987: 232-233)</span><span style="font-size:medium;">, acompañaba las ejecuciones en los campos de concentración y las salidas de los </span><span style="font-size:medium;"><i>Kommandos</i></span><span style="font-size:medium;"> al trabajo, de las que muchos prisioneros no regresaban.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Así, la última sinfonía de Beethoven, y sobre todo su último movimiento, han sufrido recuperaciones inesperadas en detrimento de la idea inicial de fraternidad y de libertad defendida por Schiller en el poema homónimo. Sus diferentes utilizaciones, como las del contexto histórico que describe la ficción, han llegado a convertirla, en múltiples ocasiones, en su propio contradiscurso. Y son precisamente estas asociaciones paradójicas, como la que relata el narrador en el subcapítulo 9 (los victimarios y guardianes nazis cantan la estrofa más conocida de la </span><span style="font-size:medium;"><i>Oda a la alegría</i></span><span style="font-size:medium;">) las que justifican la utilidad de su repetición dentro de la novela </span><span style="font-size:medium;"><i>Los pasos perdidos. </i></span><span style="font-size:medium;">Repetición estratégica que nos lleva a descubrir el deseo del narrador (y del autor) de denunciar a aquellos que hicieron uso de un discurso que incumple con lo que antes había prometido </span><span style="font-size:medium;"><i>[«Todos los hombres serán hermanos »&#8230;, LPP</i></span><span style="font-size:medium;">: 98</span><span style="font-size:medium;"><i>]</i></span><span style="font-size:medium;">: </span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;">« Las estrofas de Schiller me laceraban a sarcasmos. […] Y me aburre, de pronto, esta <i>Novena Sinfonía </i>con sus promesas incumplidas, sus anhelos mesiánicos […] Corto la transmisión preguntándome como he podido escuchar la partitura casi completa […] ». (<i>LPP</i>, Ch. III, p. 9, p. 99) </span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">La aproximación del final del </span><span style="font-size:medium;"><i>Prestissimo </i></span><span style="font-size:medium;">(última parte del cuarto movimiento), marca la última referencia directa o indirecta a la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena Sinfonía</i></span><span style="font-size:medium;"> en la totalidad de </span><span style="font-size:medium;"><i>Los pasos perdidos</i></span><span style="font-size:medium;">. Luego de enfrentarse a la experiencia de la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena</i></span><span style="font-size:medium;"> y a su propio pasado, el protagonista corta la transmisión, permitiendo así a la naturaleza americana llenar el espacio final del subcapítulo 9, con sus ruidos, sus colores y sus olores. El campo léxico-semántico de los sentidos es aquí el más abundante, como una negación de los hechos evocados por el discurso anterior. Todas las capacidades sensitivas del narrador (en el orden siguiente: el tacto, el gusto, el olfato, la vista y el oído) son solicitados y representados lexicalmente:</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;">« Mi mano busca un cohombro cuya frialdad parece salirle de tras de la piel; la otra sopesa el verdor de un ají que rompe el pulgar para bañarse del zumo que luego recoge la boca con deleite. Abro el armario de las plantas y saco un puñado de hojas secas, que aspiro largamente. En la chimenea late aún, en negro y rojo, como algo viviente, un último rescoldo. Me asomo a una ventana: los árboles más próximos se han perdido en la niebla. El ganso del traspatio desenvaina la cabeza de bajo el ala y entreabre el pico, sin acabar de despertarse. En la noche ha caído un fruto ». (<i>LPP</i>, III, 9, p. 100)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">La enumeración de los elementos circundantes permite cerrar el subcapítulo 9 de </span><span style="font-size:medium;"><i>Los pasos perdidos </i></span><span style="font-size:medium;">donde el protagonista-narrador comprende la razón de su existencia, gracias a la toma de conciencia que provocan en él los sonidos de la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena Sinfonía</i></span><span style="font-size:medium;"> en el espacio americano. Recuperando sus capacidades de observación y de admiración, deja a un lado su rechazo para enfrentarse al fin con la Historia y abrigarse luego en la naturaleza americana que le servirá de refugio. La observación tácita del universo que lo rodea a través de una ventana, suerte de lienzo dentro del fresco que construye la ficción, impulsa al solitario narrador a perseverar en una búsqueda que será también la de su propia identidad.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">En el subcapítulo 9 de </span><span style="font-size:medium;"><i>Los pasos perdidos</i></span><span style="font-size:medium;"> el narrador desarrollará dos temas, que son, por extensión, los temas abordados en el resto de la novela. Estos temas pueden ser descritos, tal y como lo haríamos con una forma sonata, del modo siguiente: el primero correspondería al “hombre vacío que es el narrador” en los ocho primeros subcapítulos de la obra, aplastado bajo el peso de la sociedad occidental y sus falsos valores.</span><span style="font-size:medium;"> Después de exponerse de forma prolongada a la obra sinfónica, el protagonista-narrador « soltará su carga »</span><sup><span style="font-size:medium;"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote9sym" name="sdfootnote9anc">9</a></span></sup><span style="font-size:medium;"> y dejará de ser el hombre que fue, para convertirse en el hombre que será hasta que se acerque el final de la novela.</span> <span style="font-size:medium;">El segundo tema se asocia entonces al “creador” que es el narrador a partir del subcapítulo 9, quien encuentra la inspiración y la razón de su existencia en el espacio/tiempo latinoamericano, hombre que, por el hecho de ser un artista, debe vivir las contingencias de su época donde es necesario inscribir su obra. Tal razón será la única motivación de su regreso a la sociedad que tanto había rechazado, recordando el regreso al primer tema del modelo de la forma sonata, que confirma además la circularidad como forma de escritura y el destino de Sísifo del que no puede escapar el protagonista-narrador. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Alejo Carpentier asocia el continente europeo con la </span><span style="font-size:medium;"><i>Novena Sinfonía</i></span><span style="font-size:medium;"> al escribir </span><span style="font-size:medium;"><i>Los pasos perdidos</i></span><span style="font-size:medium;"> en 1953. El paralelo cultural establecido por el autor es confirmado, unos años después, cuando el preludio al último movimiento de la última sinfonía de Beethoven u </span><span style="font-size:medium;"><i>Oda a la alegría</i></span><span style="font-size:medium;"> se convierte en el Himno oficial de Europa, en 1972. La heterogeneidad que crea cada introducción de dicha sinfonía en la novela, intenta participar en la deconstrucción de conocidos estereotipos, lanzando una mirada nueva sobre América Latina que podrá interpretarse por medio de la intersubjetividad. De esta manera, la integración de la obra musical de Beethoven en </span><span style="font-size:medium;"><i>Los pasos perdidos</i></span><span style="font-size:medium;"> se erige en estrategia discursiva cuya fuerza perlocutiva busca establecer un nuevo orden de valores, llegando a invertir el consabido binomio Civilización y Barbarie. Dicho lo anterior, podemos definir la práctica social que sustenta el discurso de </span><span style="font-size:medium;"><i>Los pasos perdidos</i></span><span style="font-size:medium;"> de Alejo Carpentier, innegablemente idéntica para el narrador y su autor: la del artista (latinoamericano) que se esfuerza en poner su arte al servicio de una identidad y de un continente. Pero la escritura es también portadora de un mensaje más abarcador que invita particularmente a la comunidad artística, capaz de reconocer y descodificar este texto inflado de referencias musicales, a no permanecer indiferente ante las realidades de su época, invitándole así a poner su creación y su creatividad al servicio de los derechos más elementales del Hombre.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="font-size:small;color:#000000;"><b>BIBLIOGRAFÍA</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="font-size:small;color:#000000;"><b>Del autor :</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;">CARPENTIER, Alejo,</span><span style="font-size:small;"><i> Los pasos perdidos</i></span><span style="font-size:small;">, Madrid, Alianza Editorial, Madrid, 2002 (1953), 288 p.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;">« Debate en torno a la Novena », en </span><span style="font-size:small;"><i>Letra y Solfa</i></span><span style="font-size:small;">. </span><span style="font-size:small;"><i>Música, (1956-1959)</i></span><span style="font-size:small;">, La Habana Editorial Letras Cubanas, 2008, pp. 63-64.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify">
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="font-size:small;color:#000000;"><b>Bibliografía crítica:</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;">BUCH, Esteban, </span><span style="font-size:small;"><i>La Neuvième de Beethoven. </i></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR"><i>Une histoire politique</i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">, París, Gallimard, </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">coll. « Bibliothèque des histoires », </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">1999, 364 p.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">DE EXPÓSITO, Gladys, </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">« Carpentier et Beethoven al alimon », </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR"><i>Ventanal</i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">, 11, </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR"><i>Revista de creación y crítica,</i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR"> Perpignan, Francia, 1985, pp. 54-57.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">LEVI, Primo, </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR"><i>Si c’est un homme</i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">, (trad. de </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR"><i>Se questo è un uomo</i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">, Turin, Giulio Einaudi, 1958 et 1976), París, Julliard, 1987, 315 p.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">PÉREZ PÉREZ, Patricia, </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR"><i>L’image controversée de l’Europe dans deux discours littéraires d’Alejo Carpentier : </i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">Los pasos perdidos</span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR"><i> et </i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">El arpa y la sombra, Universidad de Nantes, 2012, 569 p.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;">RUBIO NAVARRO, Gabriel María, </span><span style="font-size:small;"><i>Música y escritura en Alejo Carpentier,</i></span><span style="font-size:small;"> Universidad de Alicante, 1999, 246 p.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify">
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="font-size:small;color:#000000;"><span lang="fr-FR"><b>Música :</b></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR"><i>Dictionnaire de la musique,</i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR"> París,</span></span><i> </i><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">Larousse, 1987. </span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">GUT, Serge, </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR"><i>Liszt,</i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR"> éd de Fallois, L’Age d’Homme, 1989, 664 p.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">NATTIEZ, Jean-Jacques, </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR"><i>Musicologie générale et sémiologie</i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">, París, C. Bourgois, 1987, 400 p.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">PLANTINGA, Léon, </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR"><i>La musique romantique. Histoire du style musical au XIXème siècle en Europe</i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">, traducido del inglés por Dennis Collins, Paris, Ed. J.-C. Lattès, 1989, (1984 pour l’original), 532 p.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;">SALFATI, Pierre-Henry « Beethoven, la Neuvième », </span><span style="font-size:small;"><i>A</i></span><span style="font-size:small;"><i>rte magazine,</i></span><span style="font-size:small;"> 2004, n°37, Del 8/09/2007 al 14/09/2007, pp. 6-7.</span></span></p>
<p class="western" lang="fr-FR" align="justify">
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="font-size:small;color:#000000;"><b>Análisis del discurso y lingüística:</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">AUTHIER-REVUZ, J., « Hétérogénéité montrée et hétérogénéité constitutive : éléments pour une approche de l’autre dans le discours », </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR"><i>DRLAV</i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">, París, 1982, n°17, pp. 1-78.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">MAINGUENEAU Dominique &amp; CHARAUDEAU, Patrick, </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR"><i>Dictionnaire d’analyse du discours</i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">, París, Seuil, 2002, 661 p.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="en-US">PALMER, F-R, A</span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-US"><i> linguistic study of the inglish verb</i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-US">, London, Longman, 1965, 199 p.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="font-size:small;color:#000000;"><span lang="fr-FR"><b>Documentales :</b></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR"><i>Beethoven, la Neuvième Symphonie,</i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR"> realizado por Pierre-Henry Salfati (1h) Coproduction ARTE France, 2004, 13 Production, ONF, Sur Films ARTE France.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR"><i>Drieu la Rochelle, Aragon, Malraux : d&#8217;une guerre à l&#8217;autre</i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="fr-FR">, France 3, realizado por François CAILLAT, Image et Compagnie, 8/10/2012 (56 min), Institut National de l&#8217;audiovisuel. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-CU">Artíclo publicado iniciialmente en la revista </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-CU"><i>Revolución y Cultura, </i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-CU">La Habana</span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-CU"><i>, </i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-CU">2014,</span></span><i> </i><span style="font-size:small;"><span lang="es-CU">N°4, pp.24-31</span></span></span></p>
<div id="sdfootnote1">
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES-u-co-trad"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote1anc" name="sdfootnote1sym">1</a><span style="font-size:medium;">1 </span>Según la clasificación propuesta por J.Authier-Revuz en 1982.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote2">
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote2anc" name="sdfootnote2sym">2</a>2 Van Dijk propone llamar superestructuras textuales a las « estructuras globales de forma » (o esquemas textuales) que no determinan un « contenido global » sino la « forma global » de un discurso. (Citado por Dominique Maingueneau &amp; Patrick Charaudeau, 2002, p.557-558). La traducción del francés al español es nuestra.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote3">
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote3anc" name="sdfootnote3sym">3</a>3 El fin del <i>Adagio</i> y el comienzo del <i>Finale</i> rompe con este paralelismo porque como bien lo precisa el narrador, se entra « de golpe, en el drama que prepara el advenimiento de la Oda de Schiller ». (<i>LPP</i>, p. 96)</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote4">
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote4anc" name="sdfootnote4sym">4</a>4 Esta descripción de la partitura es casi idéntica a la que encontramos en el capitulo I: « Y tras del silencio roto por un gesto, fue una leve quinta de trompas, aleteada en tresillos por los segundos violines y violoncellos, sobre la cual pintáronse dos notas en descenso, como caídas de los arcos primeros y de las violas, con un desgano que pronto se hizo angustia, apremio de huida, ante la tremenda acometida de una fuerza de súbito desatada&#8230; ». (<i>LPP</i>, I, 2, p. 19)</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote5">
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote5anc" name="sdfootnote5sym">5</a>5 A partir de este movimiento, sabremos que la partitura descrita en el subcapítulo 9 de <i>Los pasos perdidos,</i> la misma que interpreta la orquesta que escucha el narrador en la radio, no es la de la obra original de Beethoven, sino la versión corregida por Ricardo Wagner (« Y ya me dejaba envolver [&#8230;] cuando el « doblado » de trompas, de tan peculiar sonoridad, impuesto por Wagner a la partitura beethoveniana para enmendar un error de escritura, volvió a sentarme al lado de mi padre ». <i>LPP</i>, p. 90), quien impuso cambios que podían responder a preocupaciones menos estéticas que personales, como lo señala Alejo Carpentier en su artículo « Debate en torno a la Novena ». (<i>El Nacional</i>, 2 de septiembre de 1956 en <i>Letra y Solfa</i>. <i>Música (1956-1959)</i>, La Habana, Editorial Letras Cubanas, 2008, p. 63-64).</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote6">
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote6anc" name="sdfootnote6sym">6</a> Existe una versión para piano de la <i>Novena, </i>de Franz Liszt, quien transcribiera la totalidad de las sinfonías de Beethoven. (GUT, Serge, <i>Liszt,</i> éd de Fallois, L’Age d’Homme, 1989, p. 298).</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote7">
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote7anc" name="sdfootnote7sym">7</a>7 « […] me persigue el olor a fibra, a mimbre, a esparto. Este olor cuyo recuerdo regresa del pasado, a veces con tal realidad que me deja todo estremecido. Ese olor que vuelvo a encontrar esta noche, junto al armario de las yerbas silvestres […] »; <i>LPP</i>, p.96. </span></p>
</div>
<div id="sdfootnote8">
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote8anc" name="sdfootnote8sym">8</a><sup>8</sup> « La tempestad de bronces y de timbales que se desata para hallar, más tarde, un eco de sí misma, encuadra una recapitulación de los temas ya escuchados. Pero esos temas aparecen rotos, lacerados, hechos jirones, arrojados a una especie de caos que es gestación del futuro, cada vez que pretenden alzarse, afirmarse, volver a ser lo que fueron ». <i>LPP</i>, p.96.</span></p>
</div>
<div id="sdfootnote9">
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote9anc" name="sdfootnote9sym">9</a>9 Hacemos referencia aquí al epígrafe que inicia el capítulo III, en que el protagonista comienza el ascenso en autobús hacia el puerto desde el cual se puede alcanzar, por río, la Selva del Sur: <i>«&#8230; será el tiempo en que tome camino, en que desate su rostro y hable y vomite lo que tragó y suelte su sobrecarga »</i>, sacado del libro sagrado de los mayas. (<i>El Libro de Chilam-Balam</i>)</span></p>
</div>
<p class="western" lang="es-ES-u-co-trad" align="center"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:medium;"> </span></span></p>
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		<title>Presencia de Cuba en las redes sociales. Por Patricia Pérez</title>
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		<pubDate>Wed, 23 Jun 2021 11:37:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Internet]]></category>
		<category><![CDATA[Iroel Sánchez]]></category>
		<category><![CDATA[Mentiras y medios]]></category>
		<category><![CDATA[Patricia Pérez Pérez]]></category>
		<category><![CDATA[Redes sociales]]></category>

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		<description><![CDATA[La presencia creciente de Cuba y su revolución en las redes, las infinitas demostraciones de apoyo de cubanos dentro y fuera de Cuba <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=75544">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-755450" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2021/06/index-7.jpeg"></div></div></td></tr></table><p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Comic Sans MS, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Múltiples han sido los desafíos que ha enfrentado Cuba a través del tiempo: los buscadores de oro de la conquista y colonización primero, intervención, monopolios, consorcios y trust de la neocolonización siglos después, intentos de dominación y hegemonía estadounidense y el creciente asedio de un bloqueo brutal, que nos asfixia hasta hoy. Este ominoso prontuario se ha alargado, como sabemos, con el auge galopante de </span></span></span><span style="font-family:Comic Sans MS, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">internet y de las llamadas redes sociales.</span></span></span></span><span id="more-75544"></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Comic Sans MS, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Los grupos de poder, asentados en los pa</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">í</span></span></span><span style="font-family:Comic Sans MS, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">ses más desarrollados donde se crean, financian y controlan estos medios tecnológicos, son igualmente dueños de las plataformas desde donde se enfilan las armas de nueva generación contra Cuba en el terreno de lo virtual. En ese mundo paralelo, manejado por los “hechiceros de la comunicación”, como los llamara recientemente nuestro presidente Díaz Canel en la clausura del Octavo Congreso del Partido, “la verdad no solo es negociable, sino peor aún: prescindible”.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Comic Sans MS, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">A pesar de que Cuba se afana por construir una sociedad más justa, más humana, que lucha por la vida y por la paz en el mundo, que no tiene bases militares en ningún país ni crea pactos con nación alguna para atacar a otras, nunca hemos estado a salvo de la mentira, de la calumnia ni del terrorismo</span></span></span><span style="font-family:Comic Sans MS, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"><i>.</i></span></span></span><span style="font-family:Comic Sans MS, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"> Menos ahora, con tal multiplicación de las vías de desinformación. Con los</span></span></span><b> </b><span style="font-family:Comic Sans MS, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">blogueros contrarrevolucionarios, los “laboratorios</span></span></span><span style="font-family:Comic Sans MS, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"> de ideas” sutilmente influenciados y financiados por B. Obama, con la aparición de periódicos digitales especializados en la construcción de falsas noticias y matrices de opinión en torno a temas sociales menos tratados por la prensa en Cuba, con la agresividad de ciertos intelectuales, artistas convertidos en líderes virtuales o marionetas públicas durante la administración de D. Trump, los intentos de golpe suave y el &#8220;corrimiento al centro&#8221;, se ha intentado colonizar nuestra subjetividad a lo largo de las últimas décadas. El objetivo es el hijo menor de la doctrina Monroe: promover la inestabilidad política en nuestro país, agrandar el cerco mediático, cristalizar el espectro digital negativo y a largo plazo, derrocar al gobierno y el sistema socialista que el pueblo cubano mayoritaria y democráticamente escogiera.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Comic Sans MS, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"><span style="color:#000000;">Parecía que la deconstrucción de la imagen de Cuba, de sus héoes y mártires, que la desarticulación de su identidad y una retórica adversa a sus procesos histórico-sociales iba a imponerse en la nueva centuria. Pero la presencia creciente de Cuba y su revolución en las redes, las infinitas demostraciones de apoyo de cubanos dentro y fuera de Cuba y de solidarios de todos los continentes a través de ellas, han desarticulado en gran medida estos planes de nuevo tipo de los enemigos de ayer y de hoy. A pesar de su arsenal mediático para corroer la opinión pública, de la lancinante proyección de falacias preconstruidas para mellar las conciencias vulnerables, aprovechando el desigual acceso de nuestro pueblo a internet en la era de la postverdad, la patria nuevamente ha crecido, han vuelto nuevamente a su Girón los hijos que, en tiempos de crisis, no han escatimado esfuerzos para defenderla tanto virtual como objetivamente. Y ese es el plan que, contra lo que nos predecían en tiempos de Covid-19 y bajo el prisma de la teoría del shock de Naomi Klein los hacedores de sociedades abiertas a lo Georges Soros, debemos seguir desmontando los cubanos gracias al mayor acceso a estas armas de nuevo tipo de las que ahora disponemos. Plan contra plan, sea hoy, como ayer para Martí y Fidel, nuestra premisa y principal desempeño.</span> </span></span></span></p>
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		<title>El universo antillano en la lengua criolla de Marie Heredia de Régnier. Por Patricia Pérez Pérez</title>
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		<pubDate>Wed, 12 May 2021 12:31:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Francia]]></category>
		<category><![CDATA[Marie Heredia de Régnier]]></category>
		<category><![CDATA[Patricia Pérez Pérez]]></category>

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		<description><![CDATA[A cien años de la publicación en español de El seductor (Le séducteur, 1914) y a veinte años del reconocimiento en Francia de la trata negrera y de la esclavitid como crímenes contra la humanidad <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=75214">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-752150" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2021/05/captura-de-pantalla-de-2021-05-12-08-15-32.png"></div></div></td></tr></table><p align="justify"><span style="color:#000000;"><em><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES-u-co-trad">El universo antillano en la lengua criolla de Marie Heredia de Régnier. A cien años de la publicación en español de </span></span></span></em><em><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES-u-co-trad">El seductor</span></span></span></em><em><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> (</span></span></span></em><em><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Le séducteur</span></span></span></em><em><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, 1914) y a veinte años del reconocimiento en Francia de la trata negrera y de la esclavitid como crímenes contra la humanidad</span></span></span></em><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote1sym" name="sdfootnote1anc"><sup>1</sup></a></span></span></span><em><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span></em></span><span id="more-75214"></span></p>
<h5 class="sdfootnote-western" style="padding-left:280px;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Estancias para damas criollas</i></span></span></span></h5>
<h5 class="sdfootnote-western" style="padding-left:280px;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad">« Cuando hace calor, y estoy ensimismada y sola, </span></span></span></h5>
<h5 class="sdfootnote-western" style="padding-left:280px;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad">pienso en ustedes, </span></span></span></h5>
<h5 class="sdfootnote-western" style="padding-left:280px;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad">de quien nada sé, y sueño, oh abuelas mías, </span></span></span></h5>
<h5 class="sdfootnote-western" style="padding-left:280px;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad">con sus dulces ojos. </span></span></span></h5>
<h5 class="sdfootnote-western" style="padding-left:280px;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Abuelas ya muertas, y antaño ingenuas </span></span></span></h5>
<h5 class="sdfootnote-western" style="padding-left:280px;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad">de brazos tan frescos, </span></span></span></h5>
<h5 class="sdfootnote-western" style="padding-left:280px;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad">jóvenes y tiernos, y que no conocí </span></span></span></h5>
<h5 class="sdfootnote-western" style="padding-left:280px;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad">ni siquiera en retratos, </span></span></span></h5>
<h5 class="sdfootnote-western" style="padding-left:280px;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad">que otrora vivían, niñas pequeñas </span></span></span></h5>
<h5 class="sdfootnote-western" style="padding-left:280px;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad">de cabellos frondosos </span></span></span></h5>
<h5 class="sdfootnote-western" style="padding-left:280px;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad">en un ingenio azucarero, de un lugar de las antillas </span></span></span></h5>
<h5 class="sdfootnote-western" style="padding-left:280px;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad">voluptuoso ».</span></span></span></h5>
<p class="sdfootnote-western" style="padding-left:280px;"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">M. de Régnier.</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote2sym" name="sdfootnote2anc"><sup>2</sup></a></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><b>INTRODUCCIÓN</b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Le séducteur,</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> de Marie-Louise Antoinette de Heredia (esposa del escritor francés Henri de Régnier), novela francesa impregnada de elementos criollos antillanos y de huellas de la esclavitud en Cuba, nos invita a un doble periplo gracias a las posibilidades que ofrece la escritura literaria. En primer lugar, hacia el universo imaginario construido en la ficción que es un viaje hacia la identidad de su autora. En segundo término, hacia el tiempo y el espacio real que le sirve de escenario, el mismo en que vivieron las familias de origen francés, llegadas al oriente cubano entre los siglos XVIII y XIX, luego de los sucesos acontecidos en la antigua colonia de </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Saint-Domingue</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">. Entrelazando estas dos dimensiones, </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Le séducteur,</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> como </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Via Crucis </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">(1910-1914) o </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Filigrana</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> (1921) de Emilio Bacardí y Moreau, aunque con un estilo y una temática diferente, se inscribirá en el corpus de obras escritas por hijos de inmigrantes franceses en Cuba quienes dejaron para siempre su impronta en las montañas y ciudades de nuestro país, en su agricultura y arquitectura, en la música, la danza (la contradanza, el danzón, la tumba), la pintura y la literatura y en nuestra historia de la esclavitud. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Le séducteur</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> fue publicada en Francia en 1914 (Ed. Fayard), un mes antes del estallido de la guerra mundial. Su primera traducción al español (</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>El seductor</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">) estuvo a cargo del poeta español León Felipe (Madrid, Estrella, 1921) y la segunda, autorizada y revisada por la autora, con ilustraciones de Maribona y prólogo del traductor, la debemos al escritor, ensayista y diplomático ecuatoriano Gonzalo Zaldumbide (París, Excelsior, 1925). </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Le séducteur</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> se incluye además en el archivo de ficción de autoras como La Condesa de Merlin o Gertrudis Gómez de Avellaneda, quienes inscribieron su obra en otras literaturas nacionales, permitiendo al lector conocer la nación cubana “imaginada” por ellas (Campuzano, 2014), enunciada de lejos bajo el prisma de sus propias representaciones. Pero también entre las pocas novelas que tienen el cafetal cubano como telón de fondo<a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote3sym" name="sdfootnote3anc"><sup>3</sup></a>. Así, desde su realidad europea, Marie Heredia de Régnier nos introduce en las memorias y tradiciones “oralizadas” por sus antepasados, concentradas en 126 páginas que reconstruyen el universo físico y sociocultural santiaguero de la primera mitad del siglo XIX (y hasta el inicio de la guerra de los diez años), gracias al artificio del lenguaje. Y es precisamente a este último punto al que queremos referirnos en adelante, no sin recordar la estructura de</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i> Le séducteur. </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Evocaremos además los grandes tópicos sobre la Isla de Cuba presentes en la novela, los mismos que encontramos en los libros de los viajeros europeos del siglo XIX, que se actualizan aquí para cristalizar el mundo antillano y cubano a la manera de Marie Heredia de Régnier. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><b>1- Sobre la autora. La estructura de</b></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i><b> Le séducteur.</b></i></span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Marie de Régnier<a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote4sym" name="sdfootnote4anc"><sup>4</sup></a> era la segunda de las tres hijas del poeta cubano-francés José María de Heredia Girard, nacido en Santiago de Cuba, hijo de padre español (Domingo de Heredia) y cuya madre, nacida igualmente en Cuba en 1806 (Louise Girard), provenía como su esposo de una familia de refugiados de la antigua colonia de </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Saint-Domingue</i></span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote5sym" name="sdfootnote5anc">5</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">. La autora intentó reproducir en </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Le séducteur</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> la infancia de su padre José María (Panchito en la ficción) en la hacienda cafetalera </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>La Fortune</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> cercana a Santiago, lugar de nacimiento del célebre poeta en 1842. Recordemos que José María fue el último de los seis hijos de la familia Heredia Girard, cuyo nombre le atribuyeron en recuerdo del primo muerto tres años antes en México, el ilustre poeta cubano José María Heredia y Heredia</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> (1803-1839)</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, autor de </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>En el Teocalli de Cholula </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">(1820) y de la oda </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Niágara</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> (1824), “poeta de la libertad del Nuevo Mundo”</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote6sym" name="sdfootnote6anc">6</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, considerado como el precursor de los grandes cantos románticos de Hispanoamérica y a quien dedicó el parnasiano tres de sus sonetos más conocidos</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>.</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> En efecto, al cumplirse el primer centenario del nacimiento del cantor del </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Niágara</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, Emilio Bacardí, entonces Alcalde Municipal de Santiago de Cuba, instó al poeta emigrado a Francia a sumarse al homenaje. Heredia respondió con tres sonetos en castellano que son los únicos en que hace alusión a su patria cubana<a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote7sym" name="sdfootnote7anc"><sup>7</sup></a>.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Desde su infancia, Marie Heredia de Régnier vivió rodeada de artistas y poetas. Muy joven, publicó cinco poemas anónimos (en 1894) en la conocida</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i> Revue des Deux Mondes</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, el mismo año en que su padre fuera elegido para ocupar un puesto en la Academia Francesa. Su primera novela, </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>L&#8217;Inconstante</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, vio la luz en 1903. </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Le séducteur, </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">publicada después de </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>L’esclave </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">(1905) y </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Le temps d’aimer</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> (1908), es la narración de un viaje introspectivo construido con el andamiaje plantado por sólidos recuentos familiares y por las vivencias de sus ancestros en el “edén tropical”, descritas también por célebres viajeros decimonónicos, cuyos relatos han sido recopilados por la Fundación Fernando Ortiz (</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Presencia francesa en Cuba</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, 2007) y comentados, entre otros autores, por la investigadora francesa Michèle Guicharnaud-Tollis (1996). Las imágenes de la naturaleza y la sociedad cubana que vehicularon estos viajeros, omnipresentes en la escritura de </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Le séducteur,</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> estructurarán nuestro análisis en las líneas siguientes.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Los veintidós capítulos que componen la novela están enmarcados por un prefacio y un epílogo, en los que la entidad autoral, en primera persona, se dirige al lector virtual, aunque la dedicatoria inicial nos declare que se destina esencialmente a su hijo Pierre (apodado Tigre), en recuerdo de su abuelo José María Heredia fallecido desde 1905. Una nota escrita en el manuscrito revela que Marie Heredia de Régnier unió a estos dos grandes seres queridos en su novela hasta confundirlos en una sola esencia. Sin embargo, el final de la segunda parte del prefacio nos revela a otra destinataria bien particular, a quien se dirige de manera exclusiva en estilo directo y en segunda persona: la tía Ysabel. A ella atribuye las precisiones del decorado y los figurantes, gracias a los cuales sus recuerdos de antaño cobran voz (8)</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote8sym" name="sdfootnote8anc">8</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><img class="size-full wp-image-75225 aligncenter" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2021/05/captura-de-pantalla-de-2021-05-12-08-14-51.png" alt="Captura de pantalla de 2021-05-12 08-14-51" width="658" height="324" /><span style="color:#000000;">« A ti mi tigre, pues Panchito eres </span></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>tú</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad">; todos los niños, siempre son </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>tú</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> y nada más que </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>tú</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, el exclusivo, el hermoso, el único; y esa infancia criolla de tu amado y bello abuelo, es </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>él</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> y ya es también </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>tú.</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Pepillo y Tigre, abuelo y nieto, compusieron a Panchito… doblemente Seductor ». Tu </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Maricotte</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> (Imagen tomada de Laubier, 2004: 13). La traducción es nuestra.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Lo más sobresaliente desde la primera línea del prefacio de </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Le séducteur</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> es la intención deliberada de la autora de “resucitar una parte de la isla” en la que habían nacido sus padres hacía ya más de medio siglo y su propósito de “precisar y fijar” las criolluras</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote9sym" name="sdfootnote9anc">9</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> (“</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>des créolies”</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">) de ensueño de sus abuelos y parientes cubanos. Las imágenes que podemos construir gracias a la lectura se verán corroboradas desde el inicio de cada capítulo (de la edición de 1927 que aquí comentamos) y a modo de epígrafe, por un grabado sobre madera. En algunos casos dichas figuras, que concentran por cierto elementos pintorescos muy presentes en la pintura y la literatura cubana del siglo XIX, cierran algunas secciones</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote10sym" name="sdfootnote10anc">10</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">. Más de treinta grabados ilustran así el volumen desde la portada, siendo el último de ellos un retrato de la autora, que como los anteriores debemos al artista, pintor y grabador francés Guy Arnoux.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><img class="size-full wp-image-75228 aligncenter" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2021/05/captura-de-pantalla-de-2021-05-12-08-15-23.png" alt="Captura de pantalla de 2021-05-12 08-15-23" width="670" height="266" />La novela, escrita en tercera persona y en la que interviene en ocasiones el estilo directo con diálogos, canciones y en la carta de Panchito a su padre (cap. XIV), se destina en principio a un lectorado joven. Lleva además, como lo referimos anteriormente, la signatura de uno de los antepasados maternos de Marie de Heredia y no su nombre real (Marie de Régnier, desde 1895), con lo cual afirmaba su deseo de ser reconocida por sus cualidades literarias y no por la celebridad de la que gozaban ya su padre o su esposo. En el manuscrito de su primera novela, vemos que la autora probó diferentes nombres con “Houville”, del patronímico de un antepasado normando emigrado a </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Saint-Domingue</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> (Girard d’Ouville), ahijado de Madame de Pompadour (Bonna: 311)<a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote11sym" name="sdfootnote11anc"><sup>11</sup></a>, antes de escoger aquél que también le permitiría “estar en masculino, para cambiar” (Laubier: 123). Su vida sentimental, complicada y osada para la época, fue objeto de comentarios disímiles, no exentos el algunos casos de coloración racista, que recuerdan por cierto las vicisitudes de otro representante de la familia Heredia, quien llegó a ser alcalde de París en 1879 y ministro de obras públicas de la República francesa, en 1887.</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote12sym" name="sdfootnote12anc">12</a></span></span></span></sup></span></p>
<p style="padding-left:40px;" align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Marie de Heredia tenía dos pretendientes: Henri de Régnier y Pierre Louÿs, cuya amistad se rompe con la rivalidad amorosa. Henri de Régnier, quien propone casarse con Marie sin dote y ayudar a Heredia a pagar sus deudas de juego, es aceptado. Su noviazgo es anunciado en primera plana en </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Le Figaro</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, el 20 de julio de 1895, con el título “Un mariage littéraire” [Una boda literaria]. Edmond Goncourt, en su </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Journal</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> del 2 de septiembre de 1895, se soprende al ver a la “cotorreante hija de Heredia” casarse con ese “joven distinguido [Henri de Régnier], discreto en el hablar”. Respecto al matrimonio, evocó lo siguiente el 17 de octubre de 1895: “La novia, no muy hermosa, con cabellos de negra y sin velo, y disfrazada de novia de fandango. Es curioso, esta boda tan resonante, con un público de primera, despierta en mí la idea de un próximo divorcio”.</span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote13sym" name="sdfootnote13anc">13</a></span></span></sup></span></p>
<p> </p>
<div id="attachment_75229" style="width: 280px" class="wp-caption aligncenter"><img class="wp-image-75229 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2021/05/captura-de-pantalla-de-2021-05-12-08-15-32.png" alt="" width="270" height="412" /><p class="wp-caption-text">Marie Heredia de Régnier, en 1897</p></div>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Pese a las críticas y cotilleos suscitados por su vida íntima, Marie Heredia de Régnier recibió en 1919 el Gran premio de literatura de la Academia Francesa por la totalidad de su obra, convirtiéndose en la primera mujer de la historia en recibirlo. En 1957 obtuvo además el Gran Premio de poesía de la misma institución por su obra poética, siendo hasta hoy la única mujer en haber obtenido dos galardones de la distinguida Academia en el ámbito de las letras francesas.</span></span></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Continuó escribiendo para la </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Revue des deux mondes, </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">la más antigua de Europa, hasta 1962 (Laubier: 120) y murió al año siguiente a la edad de 88 años.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><b>2-La(s) lengua(s) de </b></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i><b>Le séducteur</b></i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><b> y los tópicos de la literatura de viaje decimonónica.</b></span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Marie Heredia de Régnier se inspiró, según lo afirma en su prólogo a la edición de 1914, del libro de viajes </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>L’île de Cuba </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">(1844) del criollo guadalupeño Jean-Baptiste Rosemond de Beauvallon, quien dedicara un capítulo completo a Domingo de Heredia en su relato de viajero (Cap. XI, «Voyage a la Montagne »)<a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote14sym" name="sdfootnote14anc"><sup>14</sup></a>, escrito luego de su paso por la isla y por los cafetales de la Gran Piedra, en los años 1840. Las “encantadoras obras de la baronesa Merlin” (más bien Condesa) son también hipotextos fundamentales de</span></span></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Le séducteur</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> de los cuales encontramos rasgos y descripciones ya presentes en </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Mes douze premières années</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> (1831), </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Les esclaves dans les colonies espagnoles </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">(1840)</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>, La Havane</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> y </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Viaje a La Habana </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">(ambas de 1844). Pero además de los detalles que le proporcionaron estos textos, Marie H. de Régnier se inspiró ante todo de la libertad lingüística de Beauvallon y de María de las Mercedes Santa Cruz y Montalvo, quienes incluyeron gran variedad de vocablos hispánicos inherentes a la realidad cubana en la lengua francesa, idioma que la Condesa, nacida en Cuba, escogió para escribir sus experiencias. Este fenómeno híbrido, que también salta a la vista en otros relatos de viajeros decimonónicos, alcanza un grado superior en la escritura de Marie H. de Régnier. Lejos de referir de vez en vez y en itálicas una realidad diferente a la que conocía en la Europa francófona, tal y como acostumbraban hacerlo sus predecesores, y quizás por su confortable duplicidad lingüística, la autora se place en mezclar los significantes de la lengua y la cultura en que nacieron sus padres y otros familiares, con aquéllos que también le son propios en su lengua materna francesa.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Si bien en los capítulos iniciales, mayoritariamente escritos en francés, intervienen pocas palabras de origen español (solo nombres propios como </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Doña</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Anastasia de Montalvo, Mamita</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote15sym" name="sdfootnote15anc">15</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> o palabras entrecomilladas), luego, se recurre con mayor frecuencia a la alternancia de ambos códigos. La autora los identifica como </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>créolies, </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">lo que bien podríamos traducir por “criollerías” o “criolluras” (si aceptamos la unión de “criollo” con “locura” </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>(“folie”)</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> o “travesura”). Este neologismo introducido por la autora, es utilizado para referir la realidad de aquellos que, como Marie H. de Régnier y sus antepasados franceses de Santiago de Cuba y otras regiones de la isla, tenían esa doble herencia lingüística y cultural.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Además del “frañol”, encontramos en</span></span></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Le séducteur</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> otro código que es un hito en la literatura francesa de origen cubano y un testimonio, aunque fugaz, de la lengua criolla con base francoparlante de los esclavos llegados a la isla cubana luego de la Revolución de </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Saint-Domingue</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, que hablan por boca de la esclava Indalesia:</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">« – Mouin te cré ou té marier avé li ! gémit-elle dans son parler doux et sauvage ; li bon, li te aimer ou empile, empile! Et pi li té ba mouin moun bel mouchoué! Li té si content. Pi toué, maîtresse, gagné si bel chivés!&#8230;» (p.82)</span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote16sym" name="sdfootnote16anc">16</a></span></sup></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Que la autora traduce en una nota de pie de página por:</span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>« Je croyais que tu te marierais avec lui! Lui, si bon, il t’aime tellement ! Et puis il m’a donné un beau mouchoir. Il était si content, et puis toi, maîtresse, tu as tant de si beaux cheveux »</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> (Nota I, p. 82)</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Y unas líneas después, luego del regaño que le da Silvina a Indalesia:</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">« – Moué li tant aimer! Moué aimer maîtresse ; si tant empile ! Moué mouri pou li !&#8230; Moué… » </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">(83)</span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> <a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote17sym" name="sdfootnote17anc">17</a></span></span></span></sup></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">El </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>créole</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> haitiano había sido puesto fugazmente de realce en las letras cubanas con </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Via Crucis, </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">de Emilio Bacardí, en la voz de Papá Zephir, al final del capítulo IV: « Pa bule ist. Met un sé bon met. Pesán pa pi alé» </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>[« No quemar aquí. Nuestro amo es buen amo. Nadie se irá ».]</i></span></span></span><i> </i><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote18sym" name="sdfootnote18anc">18</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">. Dicha lengua, nacida en proporciones variables de la deformación del idioma dominante (en este caso el francés) y de su mezcla con diversas lenguas africanas, es un tipo de alternancia que aparece también como una forma de diglosia (término introducido por Charles Ferguson en 1959), característica de las situaciones donde coexisten dos variedades de una misma lengua: la variedad alta y la variedad baja. Así el francés y su mezcla con el español hablado en Santiago de Cuba en el siglo XIX, constituían variedades altas o de mayor prestigio frente al habla de los esclavos haitianos, considerado como la variedad baja, dada su condición lingüística minoritaria en un espacio eminentemente hispánico y circunstancialmente francófono. Esta lengua criolla que transcribe Marie H. de Régnier en </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Le séducteur</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, llega al territorio cubano con las oleadas de franceses (alrededor de 30 000) después de la revolución de Saint Domingue durante el gobierno de Sebastián Kindelán O’Reagan<a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote19sym" name="sdfootnote19anc"><sup>19</sup></a>, merced a la cercanía geográfica y al fácil acceso marítimo a través del Paso de los Vientos. El flujo migratorio, que duró aproximadamente quince años (1791-1805)</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote20sym" name="sdfootnote20anc">20</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> el cual provenía también de Lousiana y otras islas del Caribe, condujo al potente desarrollo de la producción cafetalera, aunque se tiene noticia de la presencia del preciado grano en la región del Wajay (La Habana) desde 1748 y en Baracoa desde 1786. (Lamore: 83-84) </span></span></span></span></p>
<p style="text-align:center;" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i><img class="size-full wp-image-75227 aligncenter" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2021/05/captura-de-pantalla-de-2021-05-12-08-15-43.png" alt="Captura de pantalla de 2021-05-12 08-15-43" width="402" height="276" />Presencia francesa en Cuba</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> (Detalle). En rojo, las regiones cafetaleras y asentamientos rurales franceses en el Oriente cubano.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Lo curioso en este guiño de Marie H. de Régnier a la lengua de los esclavos haitianos, es que en su deseo de acercarse al lector francófono, da una traducción muy aproximativa de la frase en </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>créole</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">. Obsérvese aquí (en español) lo que dice la autora:</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>«- ¡Creía que te casarías con él! ¡Él, tan bueno, te quiere tanto! Y además me dio un bello pañuelo. Estaba tan contento, y luego tú, mi ama, tienes tantos cabellos hermosos! » </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">(Traducción al español nuestra, a partir de la nota en francés de la autora)</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Cuando la traducción correcta es:</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>«-¡Creía que </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i><b>estabas casada con él! &#8211; gimió ella en su hablar dulce y salvaje;</b></i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i> un hombre tan generoso, ¡</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i><b>te amaba tanto!</b></i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i> Y además me ofreció un bello pañuelo.</i></span></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Estaba tan contento. Y luego tú mi ama, ¡tienes tan hermosos cabellos!»</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote21sym" name="sdfootnote21anc"><sup>21</sup></a></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">A través de este breve pero significativo desliz lingüístico (error en los tiempos verbales, acortamiento de la frase original para evitar las consideraciones metalingüísticas y afectivas), podemos comprender que el conocimiento que tiene la autora del </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>créole </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">es defectuoso. En su voluntad de retornar al pintoresco universo de sus abuelos, o de hacerlo quizás más realista con la introducción de tales intervenciones, se transparenta el reducido acercamiento de los amos a la cultura de sus esclavos, aquellos seres a los que consideraban como inferiores. También podemos interpretarlo como una marca de la simpatía de Marie H. de Régnier hacia esos hombres y mujeres que constituyeron el decorado de una época de portento y fantasía. Los cafetales del oriente cubano (así como las plantaciones de cacao de las que suele hablarse menos), entre los cuales florecían los de la familia Heredia (</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>La Fortune, La Sympathie, La Paz, San Luis de Potosí, Santo Domingo, La Naïade, La Nouvelle Fortune ou L’Estance)</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote22sym" name="sdfootnote22anc"><sup>22</sup></a> fueron los principales espacios en que se desarrolló en Cuba la lengua de dichos esclavos, y que luego trascendió hacia las plantaciones cañeras, a los centrales azucareros y por fin a las filas del ejército mambí durante la Guerra de los Diez Años. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><b>3-Resucitar una parte de la isla.</b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Se puede resumir rápidamente el hilo conductor de </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Le séducteur</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, cuya lectura en apariencia fácil comienza y se termina con un viaje. Tal es el pre-texto escogido como una forma de regresar a casa, de recuperar, por la vía de la escritura, el espacio santiaguero y cubano de sus antepasados. El periplo lineal de los personajes se inicia en las calles del centro de Santiago de Cuba, para tomar luego los caminos que llevarán al cafetal de Ocaña y culminar con la insularidad de la isla, de cuyas costas saldrá el barco </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Anita</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> para conducirlos hacia la inercia del exilio en Burdeos. Así, la idea de movilidad del discurso contrasta con la inmovilidad de las imágenes que vehicula, fijadas para siempre en la doble identidad de la autora, ubicuidad permeada por la imposible (y voluntaria) verificación de la persistencia del paraíso de sus padres y abuelos, como afirma la aautora en el prólogo de</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i> Le séducteur.</i></span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Como una alternativa ante la finitud y lo irreversible, queda el recurso de la escritura. Marie H. de Régnier plasma así en</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i> Le séducteur </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">la imagen de la llamada Perla de las Antillas y y la zona de Santiago de Cuba como el paraíso terrenal perdido</span></span></span><b> </b><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">de sus abuelos, a través del escenario idealizado y a la vez real de su arquitectura urbana y de montaña, sus paisajes, sus especies de animales terrestres y marítimos, los cantos y bailes típicos de la época, donde se incluye la situación económica y sociopolítica real de la ciudad oriental en la segunda mitad del siglo, según la diégesis narrativa y las precisiones temporales que la autora confirma en el texto post-liminar. “Suelo mágico y privilegiado”, “paraíso más bello del mundo”, “patria edénica”, “tierra materna”, “cuna maravillosa de sus primeras alegrías y jóvenes sueños” o “bello suelo nutricio”, son los calificativos axiológicos más elocuentes que encontramos en</span></span></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Le séducteur, </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">donde se entremezclan realidad y ficción y donde el </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>ethos</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> nostálgico del narrador omnisciente da paso a descripciones en las que interviene, en igual medida, el peso de la lógica y el de lo afectivo o emocional. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><b>3.1- El viaje.</b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Desde el primer capítulo, el sepelio de la madre del protagonista, nos trasmite el retrato de la sociedad santiaguera decimonónica, introduciéndonos en su espacio público y utilizando indistintamente el francés y el español. La pesadumbre de las horas de la tarde y las cogullas siniestras de los esclavos penitentes encargados del entierro, desentonan con las fachadas de color pastel de las calles elevadas de la ciudad, cuya iglesia de Nuestra Señora de Belén y su emblemática calle Enramada (en español o en francés en el original) o Santa Lucía, locativos que permiten anclar el discurso en este lugar preciso de la realidad cubana. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Silvina, Marquesa de Cárdenas y viuda adinerada desde sus quince años, se ofrece para cuidar a Panchito, hijo de la difunta Anastasia de Rubal y de Domingo de Montalvo, para que éste último pueda ocuparse de su próspero ingenio azucarero Saint-Jules (V: 36) en La Habana y de « los ochocientos negros que hacían, bajo su dirección inteligente, humana y enérgica, una de las más bellas plantaciones del país » (10). </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><b>3-1.2-La pereza de los amos.</b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">La pereza de los amos contrasta de entrada con el trabajo esclavo, el más largo que junto con Brasil se haya conocido en los países de habla hispana (hasta 1886) y solo comparable con el de este hermano país (vigente hasta 1893). Son ellos quienes soportan el peso del féretro en un “anda” (9) o los “caleseros” (10) que conducen los coches ligeros (“volante” o “quitrin”<a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote23sym" name="sdfootnote23anc"><sup>23</sup></a>) en los cuales las mujeres criollas “se pavonean solas para no estrujar sus muselinas” (29). En el universo íntimo de la casa de la calle Enramadas (“</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Rue des Rameaux”)</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, situada en un barrio construido al estilo morisco en la parte alta de la ciudad (barrio que solo existe en la ficción) y desde cuyo balcón se puede ver la bahía y el puerto de Santiago, se exalta la belleza de Silvina, arquetipo de la mujer criolla, su modo de vestir y su trivial costumbre de cambiar constantemente de zapatos, así como los hábitos culinarios de su clase. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><b>3-1.3-La opulencia de la mesa.</b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">La misma irrumpe en el discurso durante la comida que se ofrece a los familiares y personas más cercanas justo después del entierro, como suele aun ser habitual en las familias francesas. Se sirven jugos de frutas hechos “</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>de limon, d’orange, de mamoncillo, de grenadille et de guanábana”</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> (17). Los términos que citamos, que designan frutas tropicales cubanas, son los primeros en aparecer en español, sin comillas y de manera arbitraria, en el seno del discurso en francés, dando paso a una mayor libertad lingüística y a una escritura que no distinguirá ya en adelante, con marcas tipográficas, una lengua de la otra. La misma situación la encontramos en el capítulo tres, tras la muerte del marqués de Cárdenas. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Según la moda y la costumbre, se sirven en la mesa solo frutos oscuros o violetas, considerados como manjares de luto, que dan paso a la simbiosis del español y del francés: </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>caïmitos, aguacates, nisperos couleur bois, bananes et marañons violets</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> (19), frutos caribeños que ya habían sido clasificados por viajeros franceses como Descourtilz desde principios del siglo XIX<a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote24sym" name="sdfootnote24anc"><sup>24</sup></a>. Este ejemplo hace evidente que el contacto entre ambas lenguas, que ya se vuelve constante y natural en el texto, no sólo afecta la estructura oracional sino que también vuelve híbrida la escritura del significante; se mantiene la sonoridad del español adaptándola a la lengua de la autora (“ca-ï-mitos”, “ba-ï-les”) o bien se conserva la grafía del lexema en lengua española (sin acentos), al que se agregan simplemente los morfemas del plural del francés (marañon-s). También se mezclan posesivos o determinantes del francés con sustantivos en español (“son machete”, “son trabuco”, “une butaca”). Esta hibridez en el lenguaje es también una manera de llevarnos de la mano por un juego que nos hace saltar constantemente de una cultura a la otra y que es, en suma, una manera de plasmar la doble pertenencia de la autora a dos universos que se acercan en su novela, a pesar de las distancias culturales y geográficas<a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote25sym" name="sdfootnote25anc"><sup>25</sup></a>.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><b>3-1.4- El lujo y otros platos típicos.</b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">La mesa es también la ocasión para mostrar en </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Le séducteur</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> el gusto de las familias dominantes por el lujo, sus vajillas finas de porcelana importada y su cristalería, sus manteles y servilletas bordadas, pompa semejante a la que exhibían las familias cafetaleras de la época colonial o las de la aristocracia criolla, que largamente describen viajeros europeos como el francés Eugène Ney en su </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Diario de Viaje. </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Pero el arte del buen comer en las casas de la clase dominante sirve al propósito de la autora de dar a conocer los platos locales como el ajiaco (escrito </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>agiaco; </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">p.4)<a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote26sym" name="sdfootnote26anc"><sup>26</sup></a>, el “tasajo”, la “</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>terrine</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> de tojosas”, los “</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>tourones</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> de coco” (51), que se mezclan con vinos traídos de Francia (</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Saint-Esthèpe et les Châteux-Margaux et Laffite</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">) o España (</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Xérèz, Amontillados, Manzanillas</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">), del Rin o de Madeira, del Cabo o de Chipre entre </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>les patates boucanées, maniocs, ignames et malangas, que certains préfèrent au pain le plus délicieux </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">(50)</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote27sym" name="sdfootnote27anc">27</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">. La introducción en el mismo plano sintáctico de vocablos del habla cubana y francesa, puede limitar en gran medida la comprensión del lector francófono. Es por ello que en muchos casos, los términos criollos se acompañan a lo largo de la novela de lo que llamamos su «estereotipo lingüístico», es decir de todos los rasgos semánticos que le son inherentes, capaces de producir significado por medio de sintagmas que remplazan la palabra misma, como lo vemos en el siguiente ejemplo:</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">El ajiaco estaba sabroso. Lo saboreamos en silencio, y, a partir de esta sopa, compuesta de pollo, de jamón, de chuletas de carne de cerdo, de plátanos, de yucas, de achotes, de tomates y de calabaza, comenzamos a alabar las raras cualidades de Francisco […]”</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Lo mismo podemos apreciar cuando se introduce el sabroso tasajo…</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Sin embargo había comido tasajo, plato popular, carne seca, picada y tostada, que se sirve cada día, así como el arroz, y los frijoles colorados y el pitisalé”. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;">…<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">o cuando se refieren las creencias locales:</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">[…] el babujal” (pequeño demonio indio)”. (84) </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">La biblioteca de la casa, más cercana a la realidad hispanohablante de la urbe santiaguera, se abre con volúmenes de Zorrilla, de Martínez de Larosa, de Quevedo, Zenea y por supuesto de José María Heredia, “El Cantor del Niágara” (en español en el original, p.52), orgullo de la familia, cuyos himnos y cantos conocen incluso los campesinos. Más tarde, constataremos que las preferencias se inclinan más hacia la cultura, la música y la educación francesa de sus hijos,</span></span></span><b> </b><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">como solía suceder en realidad en la familia Heredia en aquella época, según lo corrobora el </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Diario</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> de la abuela de la autora (</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Journal de Luoise Girard</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">) y su correspondencia con su yerno Jules Raoulx<a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote28sym" name="sdfootnote28anc"><sup>28</sup></a>. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><b>3.2- Hacia el cafetal.</b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">El viaje que los conduce entre la bruma del alba a las montañas de la Sierra Maestra, guiados por senderos de flores, permite a la familia trashumante llegar al cafetal de Ocaña, situado en realidad a 536 metros de altura y cuyas ruinas forman hoy parte del conjunto de 99 ruinas de cafetales franceses de la llamada Ruta del Café, declaradas monumento nacional en 1991 y Patrimonio Histórico de la Humanidad por la UNESCO desde el año 2000, por el conjunto de su paisaje arqueológico. Las breves pausas a la sombra del camino, destinadas a refrescarse con caimitos o mameyes que recogen al pasar para soportar el calor tropical, interrumpen el recuento para dar lugar a descripciones y representaciones sociales ya presentes en las nombradas obras de la Condesa de Merlin</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote29sym" name="sdfootnote29anc">29</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">:</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span lang="es-ES-u-co-trad">« […] zapote o mamey, este último tan delicioso que los haitianos cuentan que de él se alimentan las almas en el paraíso ». (32) </span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">El periplo ascendente, donde interviene toda la semántica de los sentidos, se traduce en el escrito por un léxico abundante y preciso, motivado por la observación detallada de la naturaleza cubana y de las virtudes del maravilloso Edén tropical de sus antepasados. Todo ello traduce en </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Le séducteur</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> la voluntad de llamar las cosas por su nombre, de sacar a la luz esas “flores humildes y deliciosas que nunca fueron por nadie nombradas” </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>[humbles et délicieuses fleurs que nul n’a jamais nommées </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">(31)</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>],</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> entre las que figuran el “galan de noche” (37)<a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote30sym" name="sdfootnote30anc"><sup>30</sup></a> y las especies de orquídeas salvajes, con sus racimos dorados, sus corolas azules y malva, que engalanan los troncos de árboles deshojados. La palma real, la ceiba colosal (escrita </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>ceïba</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">), la yagruma, el árbol del pan, el jiquí (</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>jiki</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">), el cedro, el limonero, el chirimoyo, el naranjo amargo, el framboyán, la caoba, el bambú, el banano, el júcaro (</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>hucaro</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">), el papayo y todas las lianas de diversos tonos, forman el triunfal tapiz vegetal que, junto a las mariposas de todos los colores, los colibríes, el senserenico</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote31sym" name="sdfootnote31anc">31</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> y las cercas de cardón florecido, acompañarán también al lector por los senderos sinuosos, apenas trazados en uno de los picos abruptos de Contramaestre, conduciéndolo vertiginosamente hacia el conocimiento profundo de la historia y la naturaleza cubana, donde también crece ya Don Café.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><b>3.3- Precisar y fijar. </b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">La llegada al cafetal de Ocaña, donde transcurren la mayoría de los capítulos, nos adentra en el ámbito histórico-social de la economía de plantación cafetalera, introducida por las más de 250 familias francohaitianas en el oriente cubano, pero también en el límite trazado por el exterior de la casa familiar, con su arquitectura “muy larga y muy baja” (44) construida alrededor de un patio florecido, con su piso rojo hecho de cemento romano, y en cuya entrada reina una fuente inmensa que no basta para acallar el ruido suave de los abundantes hilos naturales de agua de la Sierra de la Gran Piedra. Las casas que aseguran la vida económica de la plantación (la del gerente, la de cocina, la farmacia, la casa para negros enfermos y convalecientes, los establos), totalmente blancas y sostenidas por cuatro pilares para evitar su derrumbe en caso de terremotos, se agregan a los bohíos o casas de esclavos con techos de palmera, que forman el conjunto habitacional construido con la riqueza del trabajo esclavo. Desde este punto alto de la geografía se divisa, omnipresente, el mar y toda la extensión de la bahía de Santiago. Una escalera con doble rampa conduce a los secaderos de café, aplanados y brillosos, suerte de anfiteatro donde los negros suelen bailar el zapateo los sábados por la tarde, mientras los dueños y sus visitantes prefieren las guarachas, la contradanza (106), las siripas y bailar el “cocoyé”.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>« Aï que gusto i que placer,</i></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Es cosa rica;</i></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>De baïlar il cocoyer</i></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>I la sopimpa ». </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">(61)<a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote32sym" name="sdfootnote32anc"><sup>32</sup></a></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Walter Goodman en </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Un artista en Cuba</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote33sym" name="sdfootnote33anc"><sup>33</sup></a> </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">hace una descripción de este baile, la sopimpa, muy popular en los años sesenta. Se bailaba en las fiestas de la Filarmónica, con clara influencia africana o francesa en el cual los dos danzantes bailaban muy juntos.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><b>3.3.1-El prestigio del francés. </b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Mientras la tía Alta Gracia borda sus guariqueños (« </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>des jours à fils tirés »</i></span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote34sym" name="sdfootnote34anc">34</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">), Cristóbal, quien gusta de leer las </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Meditaciones</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote35sym" name="sdfootnote35anc"><sup>35</sup></a>, abandona la lectura de la </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Gazette des États-Unis </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">por la de </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>El Diario</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> de Santiago. Así </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Le séducteur</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, además de informarnos sobre las lecturas habituales de las familias criollas, rinde homenaje con este guiño a la prensa local, a la poesía y al estilo (siboneyismo y criollismo) del poeta tunero Juan Cristóbal Nápoles Fajardo quien firmaba sus « fantasías cómicas » bajo el seudónimo de Cucalambé (37), desaparecido en la ciudad de Santiago de Cuba en 1861. Otros libros que encuentra Panchito en un baúl viejo en Ocaña nos informan sobre las asiduas lecturas de esta familia de origen francés y español, del prestigio del latín, del greco y de su admiración por la poesía. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Cristobal me enseña el greco y el latín, eso me gusta bastante. Leo un poco también […] la </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Histoire du Bas-Empire</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>La</i></span></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Jolie Fille de Perht</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Les Fiancés</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>La Conquista de la Nueva España</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, los </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Contes de Mme d’Aulnoy</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Paul et Virginie</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Le Mariage de Figaro</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>L’École des Femmes</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, las comedias de Calderón, la </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Prairie</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">; también he leído la </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Biblia,</i></span></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Atala </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">y las </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Méditations</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, el </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Cid</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Bérénice</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">… ¡qué belleza! ¡Me gustan mucho los versos!”. (91, Traducimos)</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Se puede notar en la novela la celebridad de que gozaban, en este lado del Atlántico, algunas obras de autores europeos (en orden: Le Beau &amp; Ameilhon, Walter Scott, Bernal Díaz del Castillo, la baronesa de Aulnoy, Bernardin de Saint Pierre, Molière, Calderón de la Barca, Chateaubriand, Lamartine, Corneille, Racine) y estadounidenses (Fenimore Cooper) que Cristóbal insta a Panchito a conocer. El niño las prefiere para sus lecturas, a tono con las costumbres sociales de su clase y con la voluntad de su difunta madre de no ofrecerle una educación española (20) sino francesa que no podía encontrar en La Habana ni en Santiago (119)</span></span></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote36sym" name="sdfootnote36anc"><sup>36</sup></a>. Con tal herencia literaria, aludida en </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Le séducteur</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, se nos ofrece además un testimonio directo del nexo de la familia Heredia con dichas obras (la Luisiana en </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>La Prairie </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">o </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Atala, </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">los amores de Paul y Virginie en una isla tropical, o su condición de conquistadores y vencedores<a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote37sym" name="sdfootnote37anc"><sup>37</sup></a>) que asimismo inspiraron la escritura de Marie H. de Régnier. </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">La preferencia de la autora por las obras de Walter Scott (quien había recorrido Escocia en busca de su pasado) </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">se descubre en las representaciones artísticas del teatro de Santiago con </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Lucie de Lamermoor </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">de Donizetti (adaptación de la novela </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>La Fiancée de Lammermoor</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">; p.98) a la cual solo puede asistir la alta aristocracia. A este círculo cerrado pertenecían también los jóvenes que cortejaban a Silvina en los bailes de la “Sociedad Filarmónica” (98), recinto en que, desde mediados de siglo y sin pedir permiso, habían entrado en realidad, y para quedarse, los temas negros<a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote38sym" name="sdfootnote38anc"><sup>38</sup></a>.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><b>4- Esclavos, culíes, guajiros y mujeres del oriente cubano.</b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Todos los tipos humanos de la sociedad cubana del siglo XIX aparecen retratados con sus cantos, costumbres y creencias en</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i> Le séducteur. </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">La visión de los esclavos de origen africano es el resultado de un minucioso trabajo semántico que se esfuerza en borrar o minimizar la triste realidad de su condición. El texto introduce de forma recurrente y sin cuestionar el fenómeno de la esclavitud, los términos </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>“nègres, négresses, négrillons, négrites”</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> [negros, negras, negritos y negritas]</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>, </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">léxico despectivo utilizado por los armadores, negreros y esclavistas franceses, que aquí pierden (aunque no siempre) su carga negativa al verse acompañados de calificativos elogiosos como negros “brillantemente oscuros” (16), o al estar asociados a valores positivos como la bondad (“todos los buenos negros” </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>[“tous les bons nègres”; 54]),</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> a danzas, trabajos felices o risas, muchedumbre de negros alegres </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>[“foule des nègres joyeux”; 35]</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, cuyos “brazos fieles” imploran, en un francés imperfecto, la bendición de su ama dulce y comprensiva (“</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Benedicion</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">”; 54)</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>.</i></span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><b>4.1. El llamado “peligro negro” y los culíes.</b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Muchos de los personajes negros toman nombre y estatura de dioses romanos como Venus, la vieja negra enorme y extraña, que pretendía haber sido reina en el Congo<a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote39sym" name="sdfootnote39anc"><sup>39</sup></a> antes de ser esclava (42) o Urbano, el gran negro pescador apodado Neptuno por su parecido con un tritón, que adora el vudú y el majá, e intenta matar a Silvina con su atarraya. Este incidente concuerda en la ficción con el prejuicio étnico de la época que hacía responsables a los negros de todos los crímenes y robos acaecidos, tal y como lo refiere Eugène Ney en </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>L’île de Cuba</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> (1831)<a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote40sym" name="sdfootnote40anc"><sup>40</sup></a>, donde se les acusa de pérfidos y criminales. Los negros congos emancipados, que “le” llegan a Silvina”</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i> [il m’est arrivé vingt petits congos </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">(53)</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>]</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> “se alquilan en la ciudad” cual objetos domésticos y hablan bien el español y el “</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>petit nègre</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">” (53). Los culíes asiáticos, cuya inmigración desde 1847 los condujo a una situación social idéntica a la de los esclavos se ocupan, con sus trenzas y sus ojos rasgados, del cultivo de las flores y de los jardines en terrazas. Las cuarteronas, como Indalesia, llamadas así por tener un cuarto de español y tres de africano, forman también parte de la dotación. Las negras libres vestidas de claro con sus mantas de seda, sus aretes y sus risas, se lucen por las calles con sus grandes tabacos, antes de asistir a la misa de navidad de la catedral de Santiago (93).</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><b>4.2- El guajiro.</b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Por su parte, el arquetipo del guajiro es Arébalo, “caballero de la montaña” y “último trovador”, “campesino blanco de raza indefinida” (42). Sus arrestos son muy similares a los de los guajiros descritos por la Condesa de Merlin en </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>La Havane</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> (letra XV) o los de otras novelas rurales cubanas del siglo XIX. Experimentado peleador de gallos, con machete y puñal en la cintura, enamora con sus cantos a las vegueras que enrollan tabacos sobre sus muslos desnudos. Es además un excelente bailador, que vive alejado en las montañas, pero también el asesino de un galán imprudente de Silvina. </span></span></span></span></p>
<p align="center"> </p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Este estereotipado personaje muere heroicamente defendiendo la libertad en la “revolución de 1868” (126), la misma que provocó, en la ficción como en la realidad, la ruina de los Heredia, precipitando su salida por el puerto de Santiago en dirección de Burdeos. </span></span></span></p>
<p lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"> </p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><b>CONCLUSIÓN </b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">La posibilidad para Marie Heredia de Régnier de retornar sobre los pasos de sus ancestros por medio de la escritura, se convierte en poderoso recurso documental de la sociedad santiaguera y cubana del siglo XIX, sobre el panorama lingüístico de la región oriental y la vida de familias francesas, en una época de menor esplendor de la economía cafetalera que condujo, como el auge del movimiento independentista, a su progresiva decadencia</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>. </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">La autora cumple así con un doble propósito. Por un lado, con la escritura cabal de una obra de ficción destinada a su hijo, como otras de su producción (</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Les rêves de Rikiki</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote41sym" name="sdfootnote41anc"><sup>41</sup></a>) y al entretenimiento de un público joven. Pero bajo el aparente destinatario definido en el mensaje íntimo del prólogo, y el deseo de rescatar las historias de sus antepasados, percibimos también la voluntad de la autora de regresar a sí misma, cumpliendo con la necesidad ontológica (y filosófica) de poblar el vacío de las memorias familiares e inscribirlas en el tiempo, conservando así la “semilla sagrada de los recuerdos futuros” (63). Ningún cuestionamiento ni crítica al sistema esclavista aparecerá en esta novela, que si bien retrata el paraíso de sus abuelos, disfraza con eufemismos y no sin cierta benevolencia el infierno de los esclavos que abonaron con su sangre un suelo extranjero.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Yendo más lejos que los viajeros decimonónicos, cuyo legado en su obra es innegable, Marie Heredia de Régnier nos deja un testimonio raro en la literatura de origen cubano de la variedad de lenguas que convivieron en un momento dado de la historia de la isla caribeña, gracias a los diversos flujos migratorios que llegaron a ella desde </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Saint-Domingue</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, lenguas de las cuales conservamos huellas no solo en canciones tradicionales de Santiago de Cuba (¡</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Dale que ahí viene el cocuyé!</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">) sino también en el romancero infantil nacional (“Amanbrocható, matandile, dile, dile…”)</span></span></span><i> </i><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">y cuya procedencia es a veces mayoritariamente ignorada (romance infantil francés </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Ah! </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Mon beau château/Ma tant&#8217; tire lire lire/Ah! Mon beau château/ Ma tant&#8217; tire lire lo), </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">aunque indiscutiblemente forman parte de nuestra idiosincrasia.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">La lengua híbrida de</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i> Le séducteur</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, además de permitirnos conocer el universo decimonónico de la región de Santiago de Cuba aquí reivindicada, traduce así fielmente la condición paratópica de la autora, cuya libertad creadora se afirma sin embargo como la forma más idónea de acercarse a la otredad sin renunciar a una doble identidad, identificable en el modo de expresión </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>sui generis</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> que expone su diferencia. Intuimos entonces que la literatura, para Marie Heredia de Régnier, no significaba el privilegio de una cultura nacional monolingüe, sino la vía más duradera para encausar una pluralidad que sobrepasa cualquier frontera o nacionalismo (literario), un </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Tout-monde</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> en el que encontró su mejor inspiración, para volver con nosotros a este lado del mundo.</span></span></span></span></p>
<p lang="es-ES-u-co-trad" align="justify"> </p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><b>Bibliografía.</b></span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Augier, Ángel, </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>José María Heredia, Obra poética. </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Compilación y prólogo de Ángel Augier, La Habana, Letras Cubanas, (1993) 2003, Segunda Edición, p. XXXI del prólogo, 621 p. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Bonna, Dominique, «Gérard d’Houville», en Christiane P. Makward, ‎Madeleine Cottenet-Hage, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Dictionnaire littéraire des femmes de langue française</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, París, Khartala, 1997, 648 pages.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Campuzano, Luisa, “¿Un paraíso antillano? Los cafetales de Marie de Régnier y de tres novelistas cubanos”, </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Revolución y cultura</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, N°3, julio-agosto-septiembre, 2014, pp.14-19.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Carpentier, Alejo, </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>La música en Cuba,</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> La Habana, Letras Cubanas, (1946) 1979, 290 p.</span></span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">María de las Mercedes Santa Cruz y Montalvo, Condesa de Merlin,</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i> La Havane</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, Tome I, Paris D’Amyot, 1844, 359 p.</span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Mes douze premières années</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, Paris, Impr. Gaultier-Laguiome, 1831. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Les esclaves dans les colonies espagnoles</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, Paris, L’Harmattan, 2006, Introducción de Adriana Méndez Rodenas, 144 p.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">D’Houville, G, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Les poésies de Gérard d&#8217;Houville</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, París, Grasset, 1931, 246 p.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Le Séducteur</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, Fayard, 1927, col. « Le livre de demain », 126 p.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Les rêves de Rikiki</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, Paris, Plon, 1930, Ilustraciones de Pierre Régnier, 66 p.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Descourtilz, Michel Étienne de, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Voyages d&#8217;un naturaliste et ses observations faites sur les trois règnes de la nature dans plusieurs ports de mer français, en Espagne, au continent de l&#8217;Amérique septentrionale, à Saint-Yago de Cuba et à Saint-Domingue, </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Paris, Dufart Père, 1809.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Estrade, Paul</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>, Severiano de Heredia. </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Ce mulâtre cubain que Paris fit maire et la République ministre</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, Paris, Les Indes Savantes, 2011, 160 p.</span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Fleury, Robert, «Marie de Régnier ou la vie est un roman. Chronologie », </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Marie de Régnier. Muse et poète de la Belle Époque</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, Paris, Bibliothèque Nationale de France, 2004, 160 p.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Guicharnaud-Tollis Michèle, « Le café de San Marcos dans la littérature cubaine du XIXe siècle », </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Caravelle</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, n°61, 1993. Les cultures du café. pp. 137-154.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Regards sur Cuba au XIXe siècle. Témoignages européens, </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">París, L’Harmattan, 1996, 354 p.</span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Goodman, Walter,</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i> Pearl of The Antilles</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> or </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>An Artist in Cuba</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, London: H.S.King &amp; Co. 1873, reedición </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Un Artista en Cuba.</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> Letras Cubanas (Col. Testimonio), La Habana, 1986.</span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Henríquez Ureña, Max, “Poetas cubanos de expresión francesa”, </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Revista Ibero-americana,</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Vol. III, N° 6, 1941, pp. 301-344.</span></span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Hernández Serrano, Luis, “Que cante libre el tomeguín”, </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Juventud Rebelde</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, La Habana, 2 de Septiembre del 2010.</span></span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Lamore, Jean, “Le café : troisième personnage de l’économie”, en Bouffartigues, Sylvie, (éd), </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Fruits de la terre. Du produit exotique au symbole patriotique</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, Cuba XVIIIe-XXIe, pp.83-98.</span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Machado Vento, Dayneris, “Modernismo: De Heredia-Sierra-Nájera, México, publicado en </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>La Jiribilla</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, Revista de Cultura Cubana, 2015, n°713, 17 de enero al 23 de enero de 2015</span></span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">http://www.lajiribilla.cu/articulo/9524/modernismode-heredia-sierra-najera)</span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Martí, José, “Heredia”, (</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>El Economista Americano,</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Nueva York, julio de 1888), </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Nuestra América</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, Prólogo y cronología de Juan Marinello, Caracas, Biblioteca Ayacucho, (1977, 1985) 2005, tercera edición, 468 p. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Orozco, María Elena &amp; Lamore, Jean, “Image et représentations de Saint-Domingue/Haïti dans les mentalités des habitants de l’orient cubain</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">&#8220;</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> en </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Présences Haïtiennes, Centre de Recherches Textes et Francophonies, Civilisations et Identités Culturelles comparées</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, Textos reunidos y presentados por Sylvie Bouffartigues, Christiane Chaulet Achour, Dominique Fattier y Françoise Moulin Civil, Paris, Université de Cergy Pontoise, 452 p.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Presencia francesa en Cuba</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, Mapa plegable etnográfico, Ediciones Geo, La Habana, Fundación Fernando Ortiz, 2007.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Rosemond de Beauvallon, Jean-Baptiste, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>L’Île de Cuba</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, Sèvres, Imprimerie de M. Cerf, 1844.</span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Venegas Delgado, Hernán; “Cafetales y vida criolla: la familia Heredia-Girard en el oriente cubano”, </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Catauro, Revista cubana de antropología, </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Año 10, No.18, julio-diciembre de 2008, La Habana, Fundación Fernando Ortiz, pp.39-54.</span></span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Yacou, Alain, “La presencia francesa en la isla de Cuba a raíz de la Revolución de Saint-Domingue” (1790-1809), </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>En torno a las Antillas hispánicas: ensayos en homenaje al profesor Paul Estrade, </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Archivo Histórico Insular de Fuerteventura, 2004, Vol. 0, pp. 218-232.</span></span></span></span></p>
<div id="sdfootnote1">
<p class="sdfootnote-western"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote1anc" name="sdfootnote1sym">1</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Ley n° 2001-434 del 21 de mayo de 2001, más conocida como « Ley Taubira ». </span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote2">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote2anc" name="sdfootnote2sym">2</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> « Stances aux dames créoles ».</span></span><i> </i><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">(1931: 42). La traducción al español es es nuestra. “Estancia” se utiliza aquí en el sentido de “Estrofa formada por más de seis versos endecasílabos y heptasílabos que riman en consonante al arbitrio del poeta, y cuya estructura se repite a lo largo del poema” (RAE), pero este título también recuerda el nombre de uno de los cafetales de la familia Heredia Girard, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>La Stance</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> o </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>La Nouvelle Fortune, </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">situado en la zona oriental de Guantánamo. (Según los nombres de cafetales que refiere en su estudio Hernán Venegas Delgado; 2008, p.46)</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote3">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote3anc" name="sdfootnote3sym">3</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> El espacio del cafetal cubano aparece también en las dos novelas mencionadas de Emilio Bacardí, como en</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i> Cecilia Valdés o La Loma del Ángel, El Perjurio (Recuerdo de Alquízar</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> (1837) </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">y</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i> La peña blanca</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> (1837), novelas de Cirilo Villaverde o “Una Pascua en San Marcos” (1838), de Ramón de Palma.Como señala Michelle Guicharnaud Tollis, “desde el principio del siglo XIX, el café y el cafetal sirvieron de soporte literario a toda una vena de la literatura cubana, que se consideraba resueltamente insular y que entonces procuró, desde 1820 y hasta 1830, desmarcarse de los modelos románticos españoles. La poesía, la novela y el teatro tomaron fuentes de inspiración nuevas, más próximas a la realidad inmediata y por tanto más auténticas. La naturaleza estaba allí al alcance de la mano, generosa, fecunda, sugestiva, y bastaba pues con celebrarla para proclamar alto y fuerte su existencia. Desde luego, el café (y el cafetal) formaban parte integrante del paisaje rural cotidiano tan familiar para el guajiro. Hicieron pues su entrada en la literatura de la Isla, al lado de otros numerosos elementos representativos de la flora y de la fauna insular” (Guicharnaud-Tollis Michèle, 1993, p.139). La traducción el francés al español es nuestra. </span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote4">
<p class="sdfootnote-western"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote4anc" name="sdfootnote4sym">4</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> París, 1875- Suresnes, 1963.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote5">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote5anc" name="sdfootnote5sym">5</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Venegas Delgado, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>op. cit</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, 2008.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote6">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote6anc" name="sdfootnote6sym">6</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Así lo llamó, como lo recuerda Ángel Augier (2003), el ecuatoriano Vicente Rocafuerte en la nota introductoria al poema heroico “Las sombras”, publicado por Heredia en la </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Gaceta</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> de México, el 23 de octubre de 1825. En </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>El Economista Americano</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> de Nueva York (julio de 1888), José Martí expresó: “El primer poeta de América es Heredia. Sólo él ha puesto en sus versos la sublimidad, pompa y fuego de su naturaleza. Él es volcánico como sus entrañas, y sereno como sus alturas”. (2005, p.254)</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote7">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote7anc" name="sdfootnote7sym">7</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Henríquez Ureña, 1941. </span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote8">
<p class="sdfootnote-western"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote8anc" name="sdfootnote8sym">8</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> En adelante indicaremos las páginas de la edición que utilizamos entre paréntesis.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote9">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote9anc" name="sdfootnote9sym">9</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> “Todo lo que es pueril, hermoso y voluptuoso, embalsamado, dulce y poderoso, siempre estuvo impregnado para mí de un poco de “criolluras”, que es así como llamo riéndome todo lo que nos viene de allá”.(Traducimos)</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote10">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote10anc" name="sdfootnote10sym">10</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Se trata de los capítulos 3, 5, 6, 9, 10, 11,12, 16, 17, 20, 21, 22 y del epílogo.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote11">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote11anc" name="sdfootnote11sym">11</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Madame de Pompadour fue la amante más célebre del rey Luis XV y una de las principales promotoras de la cultura durante su reinado.</span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote12">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote12anc" name="sdfootnote12sym">12</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Nos referimos aquí a Severiano de Heredia. Ver el estudio que le ha dedicado el profesor Paul Estrade cuyo título es </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Severiano de Heredia. Ce mulâtre cubain que Paris fit maire et la République ministre</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, Paris, Les Indes Savantes, 2011 (2011).</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote13">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote13anc" name="sdfootnote13sym">13</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Según Robert Fleury, 2004, p. 21. La traducción es nuestra. </span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote14">
<p class="sdfootnote-western"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote14anc" name="sdfootnote14sym">14</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Rosemond de Beauvallon, 1844, p. 437-465.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote15">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote15anc" name="sdfootnote15sym">15</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Este primer detalle revela al lector advertido la relación de </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Le séducteur</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> con las obras y la personalidad de la Condesa de Merlin. Domingo (doble ficcional del abuelo de Marie Heredia de Régnier), toma uno de los apellidos de la Condesa, y por otro lado, Mamita es también el sobrenombre que le da la condesa a su abuela y que, como ya lo hemos dicho, se puede apreciar en </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Mes douze premières années</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">. </span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote16">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote16anc" name="sdfootnote16sym">16</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> A partir de esta cita agregaremos solamente las que hemos traducido al español para no hacer engorrosa nuestra explicación, acompañándola del número de página del original en francés. </span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote17">
<p class="sdfootnote-western"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote17anc" name="sdfootnote17sym">17</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Los números de página aparecerán a partir de aquí entre paréntesis.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote18">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote18anc" name="sdfootnote18sym">18</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Aunque escrita alrededor de 1890, la primera parte de esta novela, de la que extraemos dicha frase, fue publicada en Santiago de Cuba en 1910. Citamos aquí la versión publicada por Letras Cubanas, la Habana, 1979, con prólogo de Cira Romero, p. 104. La traducción al español es del autor.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote19">
<p class="sdfootnote-western"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote19anc" name="sdfootnote19sym">19</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Orozco-Lamore, 2006, p. 125-126.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote20">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote20anc" name="sdfootnote20sym">20</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Yacou, A., 2004, p. 220.</span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote21">
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote21anc" name="sdfootnote21sym">21</a> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:small;">« Je croyais que tu étais mariée avec lui ! gémit-elle dans son parler doux et sauvage ; un homme si généreux, il t&#8217;aimait tellement ! Et puis il m&#8217;a offert un beau mouchoir. Il était si content. Et puis toi maîtresse tu as de si beaux cheveux ! » </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES-u-co-trad">(Traducción propuesta por el profesor Rafael Lucas, de la Universidad de Burdeos, a quien agradecemos su gentil colaboración). El subrayado es nuestro.</span></span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote22">
<p class="sdfootnote-western"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote22anc" name="sdfootnote22sym">22</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Según lo refiere Hernán Venegas Delgado en su estudio sobre la familia Heredia-Girard en el oriente cubano. (2008, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>op. cit</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">)</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote23">
<p class="sdfootnote-western"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote23anc" name="sdfootnote23sym">23</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Escrito sin acento en el original en francés.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote24">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote24anc" name="sdfootnote24sym">24</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Véanse por ejemplo las descripciones en </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Voyages d&#8217;un naturaliste et ses observations faites sur les trois règnes de la nature dans plusieurs ports de mer français, en Espagne, au continent de l&#8217;Amérique septentrionale, à Saint-Yago de Cuba et à Saint-Domingue..</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">. de Michel Étienne Descourtilz, Paris, Dufart Père , 1809.</span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote25">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote25anc" name="sdfootnote25sym">25</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> No sabemos si Marie H. de Régnier dominaba realmente el español escrito.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote26">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote26anc" name="sdfootnote26sym">26</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Encontramos la misma grafía en </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>La Havane</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, de la Condesa de Merlin, (1844) en su carta XV, dirigida a Madame Gentien de Dissay, pp.295-330.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote27">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote27anc" name="sdfootnote27sym">27</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> […], las papas horneadas, las yucas, los ñames y las malangas que muchos prefieren al pan más delicioso.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote28">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote28anc" name="sdfootnote28sym">28</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Ver Venegas Delgado, 2008, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>op. cit</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, p. 50.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote29">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote29anc" name="sdfootnote29sym">29</a> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>« Moi-même, après de si longues années, je ne saurais te dire avec quel délice je savoure ces caïmitos veloutés, ces zapotillos suaves et d&#8217;un goût sauvage, ces mameyes, nourriture des âmes bienheureuses dans les vallées sacrées de l&#8217;autre monde, selon la croyance haïtienne, et enfin le mamon, cette crème exquise dont le goût, composé des plus délicieux parfums, est un nectar digne de l&#8217;Éden ». </i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Comtesse Merlin, </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">1844, p. 305-306.</span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Yo misma, después de tan largos años, no sabría decirte con cual delicia saboreo estos caimitos aterciopelados, estos zapotes suaves y de un gusto salvaje, estos mameyes, alimento de las almas bienaventuradas en los valles sagrados del otro mundo, según la creencia haitiana, y por fin el mamón, esa crema exquisita cuyo gusto, compuesto de los perfumes más deliciosos, es un néctar digno del Edén”. (Traducimos)</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote30">
<p class="sdfootnote-western"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote30anc" name="sdfootnote30sym">30</a> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Escrito sin acento en el original.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote31">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote31anc" name="sdfootnote31sym">31</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Conocido en la región oriental con el nombre de “senserenico”, el tomeguín del pinar es una especie de ave endémica de Cuba. Nombrado científicamente </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Tiaris canorus</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, alcanza 11 centímetros de longitud y se distingue por la presencia de un collar de plumas amarillas, dispuesto a cada lado del cuello, que rodea a un rostro de color negro lustroso. Según Hernández Serrano, 2010.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote32">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote32anc" name="sdfootnote32sym">32</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Agradecemos este dato como las informaciones sobre Descourtilz a la profesora y amiga santiaguera María Elena Orozco Melgar. </span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote33">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote33anc" name="sdfootnote33sym">33</a> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Pearl of The Antilles</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> or </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>An Artist in Cuba</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, London: H.S.King &amp; Co. 1873, reedición </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Un Artista en Cuba.</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Letras Cubanas (Col. Testimonio), La Habana, 1986.</span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote34">
<p class="sdfootnote-western"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote34anc" name="sdfootnote34sym">34</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Bordado técnico para crear motivos calados retirando hilos.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote35">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote35anc" name="sdfootnote35sym">35</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Intuimos que se trata de las </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Meditaciones poéticas</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> de Alphonse de Lamartine (1820), pero este título “cortado” puede igualmente remitir a las </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Meditaciones metafísicas</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> de René Descartes (1641).</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote36">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote36anc" name="sdfootnote36sym">36</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> “ […] </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Française de goût et d’esprit, elle ne voulait pas pour son fils de l’éducation espagnole”. </i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>[…] ses livres préférés étaient tous des libres français</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">”. (13) […]. </span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>« Francesa de gusto y de espíritu, no quería para su hijo una educación española». […] sus libros preferidos eran todos libros franceses».</i></span></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Huelga decir que en Santiago había muchas escuelas regenteadas por francesas pero a José María, padre de la autora, la madre lo envía a Europa a los 10 años para que tuviera una educación a la francesa.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote37">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote37anc" name="sdfootnote37sym">37</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Es importante recordar que mucho antes de la publicación de</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i> Le séducteur</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, su padre José María Heredia, descendiente del conquistador Pedro Heredia, había publicado (entre 1877 y 1887) la traducción de la </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Historia verdadera de la Conquista de la Nueva España</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, de Bernal Díaz del Castillo, utilizando el francés del siglo XV. En su poemario </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Los Trofeos,</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> publicado en 1893 en París, abundan las referencias españolas al Cid (Max Henríquez Ureña; 1941:312). Su poema más conocido, de 1868, lleva por título “Los conquistadores” (en francés </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Les conquérants</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">), traducido al español por Justo Sierra y publicado (como otros 10 sonetos del autor) en la </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Revista Moderna de México,</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> en 1904. (Machado Vento, 2015)</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote38">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote38anc" name="sdfootnote38sym">38</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Como lo recuerda Alejo Carpentier en </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>La música en Cuba</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, “el primer intento hecho en Cuba de llevar lo negro a una partitura seria” se registra en Santiago de Cuba gracias al </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Cocoyé</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> oriental del músico catalán Juan Casamitjana (p.247). El 3 de septiembre de 1847 se ejecutó por vez primera en la Sociedad Filarmónica de Santiago de Cuba el </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Popurrí cubano</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> de Laureano Fuentes Matons, que era una colección de temas cubanos con “María la O”. A este </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Popurrí..</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, se le añadieron otros estribillos y lo titularon “Cocoyé” o “Ajiaco cubano”. Amadeo Roldán lo incluirá en 1925 su </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Obertura sobre temas cubanos (ibid)</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote39">
<p class="sdfootnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote39anc" name="sdfootnote39sym">39</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> La historia de esta esclava es idéntica a la de Cangis, que encontramos en </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Les esclaves dans les colonies espagnoles</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, de la Condesa de Merlin. Reina del Congo gracias a su belleza, escoge a su esposo al que sigue para combatir una tribu enemiga estando ya encinta. Después de verlo morir, es hecha prisionera y entregada a un capitán de barco negrero que la vende, junto con su hijo, al padre de la Condesa. (L’Harmattan, 2006, p. 8 y 9)</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote40">
<p class="sdfootnote-western"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote40anc" name="sdfootnote40sym">40</a> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>L’île de Cuba</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, -RDM, 1831, IV, p.431-461, citado por Michelle Guicharnaud-Tollis, 1996, p. 249. </span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote41">
<p class="sdfootnote-western"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote41anc" name="sdfootnote41sym">41</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> París, Plon, 1930, ilustrado por Tigre.</span></span></span></p>
</div>
<p><!-- wp:image --></p>
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		<title>Manipulación mediática vs bienestar animal y participación ciudadana. Patricia Pérez Pérez</title>
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		<pubDate>Sat, 20 Feb 2021 17:06:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Mentiras y medios]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad civil]]></category>
		<category><![CDATA[Diario de Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Patricia Pérez Pérez]]></category>

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		<description><![CDATA[Cuba será, mal que les pese a quienes la atacan, un país vanguardia en la defensa de todos los seres vivos y extenderá sus ya más que probados logros en la defensa y protección de la naturaleza con la publicación del Decreto ley de bienestar animal <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=74278">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-742790"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;">Los esfuerzos por contar con un instrumento jurídico que garantice el bienestar animal —del cual tomamos cada día más conciencia en el seno de la sociedad cubana—, han sido sostenidos en los últimos tiempos y fueron parte integrante de los </span><span style="color:#000000;">reclamos populares durante las consultas sobre el anteproyecto de Constitución de la República en el año 2018. Con la posterior aprobación de nuestra Carta Magna en abril del año siguiente, estos planteamientos figuraron en el artículo 90, inciso j), de la Ley de leyes cubana: «Es un deber de todo ciudadano cubano proteger la flora y la fauna y velar por la conservación de un medio ambiente sano…». Este hecho reafirmó la necesidad de una regulación específica que reglamente el tratamiento a los animales y de establecer medidas punitivas para aquellas personas naturales y jurídicas que lesionen la integridad y la salud de nuestros animales.</span><span id="more-74278"></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Según el cronograma legislativo de la Asamblea Nacional, la aprobación de la Política de Bienestar Animal y el Decreto Ley que la instrumenta jurídicamente, serán aprobados en el presente mes de febrero por el Consejo de Estado. Luego, deberá ser sometido su reglamento a la aprobación del Consejo de Ministros. Una vez concluidos estos requerimientos, se publicarán ambos cuerpos legales en la Gaceta Oficial de la República, como lo precisa en su sitio web el Ministerio de la Agricultura (MINAG). </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las redes sociales constituyeron un espacio de colaboración y de expresión de las diversas opiniones que fueron recogidas y evaluadas por dicho ministerio en su página web (https://www.minag.gob.cu/node/2679) y en Twitter donde se invitaba a todos los ciudadanos a contribuir en la redacción de dicho marco legal cumpliendo con el principio de participación popular y con la necesaria articulación de los esfuerzos institucionales y ciudadanos para la protección de los animales. La convocatoria para legislar sobre el tema, exponer opiniones y dar sugerencias estuvo abierta hasta el 10 de noviembre del 2020. Como expresa el Ministerio de Agricultura en su página: </span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;"><em>“Con el objetivo igualmente de potenciar una conciencia hacia la tenencia responsable y el respeto a los animales, se convoca a la construcción de los contenidos y preceptos legales que se considere deben regular las nuevas normas jurídicas, con el objetivo general de construir participativamente los postulados del marco legal específico del bienestar animal, por los actores vinculados y la población cubana, mediante los canales, vías, estructuras y mecanismos de comunicación con el público externo e interno.</em></span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;"><em>&#8220;Se podrán emitir criterios de adición, supresión, modificación o dejar algún comentario al respecto de la propuesta de estructura legal que se comparte a continuación, antes de la fecha señalada.</em></span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;"><em>&#8220;La Constitución de la República de Cuba, en su Artículo 75, refrenda el derecho a disfrutar de un medio ambiente sano y equilibrado y establece que el Estado protege el medio ambiente y los recursos naturales del país, asimismo en el artículo 90, inciso j, dispone como deber de todos los ciudadanos el de proteger los recursos naturales, la flora, la fauna, como expresión de la importancia que tiene la conservación de la diversidad biológica, como parte del medio ambiente, en la consecución del desarrollo social sostenible, justo y equitativo.</em></span><br /><span style="color:#000000;"><em>Nuestro país es miembro de la Organización Mundial de Sanidad Animal y la Asociación Panamericana de Ciencias Veterinarias, entes internacionales que han incluido en sus planes estratégicos y políticas oficiales, la ciencia del Bienestar Animal, que comprende el adecuado estado físico y mental que experimentan las especies y categorías de animales, la garantía de condiciones de vida y salud en general, para el logro de mejores indicadores productivos y reproductivos.&#8221;</em></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Aparecen además todos los Capítulos y Secciones del proyecto de Decreto en la página correspondiente del MINAG. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Especialistas de este organismo, miembros de la Fundación Ariguanabo y la presidenta de la Asociación Nacional para la Protección de Animales y Plantas, junto al cantautor Silvio Rodríguez, se reunieron el pasado 4 de febrero para dialogar sobre la continuidad de las normas jurídicas.</span><br /><span style="color:#000000;">Como precisa el periódico Granma del 12 de febrero de 2021, el cantautor reconoció la oportuna iniciativa del MINAG de convocar a legislar a la población en general. El encuentro fue nuevamente una ocasión de abordar los problemas relacionados con la ausencia de un régimen de contravenciones y punitivo, que sancione las conductas lesivas al bienestar animal, referidas a la caza, pesca, tráfico y comercio ilícito de animales de fauna silvestre, terrestre o marina en régimen especial de protección, amenazados o en peligro de extinción.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las vías comunicadas a la población para favorecer su participación en los futuros cambios legislativos fueron las siguientes:</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">Correo electrónico: bienestaranimal_opina@dsa.minag.gob.cu</span><br /><span style="color:#000000;">Twitter: #BienestarAnimal #NoAlMaltratoAnimal #ProteccionAnimal</span><br /><span style="color:#000000;">Facebook: Sanidad Animal Cuba</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A pesar de todos estos esfuerzos y proyectos de desarrollo constitucional y al margen de muchas personas y grupos que trabajan de buena voluntad en ella, la causa animalista sigue siendo unos de los temas más explotados mediáticamente por aquellos que quieren crear matrices de opinión en contra de Cuba, perpetrar el mercenarismo y hacer de ella una vez más el blanco de sus ataques mediáticos con fines políticos, financiados desde el exterior, como pudo verse en parte con la cobertura malintencionada de los llamados medios independientes en la jornada de ayer frente a la entrada de dicho ministerio. Allí estuvieron los periodistas dependientes armando su tinglado y brindando información en directo a plataformas extranjeras, montaron una farsa que se frustró una vez iniciado el diálogo entre ambas partes en el interior del MINAG. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">El deseo de echar por tierra los avances realizados tanto por el gobierno como por la ciudadanía y las diferentes asociaciones en dirección a una mejor protección de la vida de los animales, se acrecienta en medio de un contexto de crisis mundial que afecta doblemente a nuestra economía bloqueada por los mismos que crean y sustentan estas herramientas subversivas del orden constitucional en Cuba. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es curioso que algunos de esos medios son los mismos que callan las agresiones constantes de las que ya son parte; inventan abusos policiales que nadie ve, pero no cuentan las innumerables pérdidas económicas ni las afectaciones criminales que infligen cotidianamente a humanos y a animales no humanos quienes sustentan sus falacias:</span></p>
<p><span style="color:#000000;">https://www.youtube.com/watch?v=zShJ9NfrsFA&amp;feature=youtu.be</span><br /><span style="color:#000000;">Video transmitido en vivo vía Facebook por el “periodista” de <em>Diario de Cuba</em>, Waldo Fernández Cuenca, para la plataforma injerencista radicada en España.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><img class="size-large wp-image-74282 aligncenter" src="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2021/02/ddc-1.png?w=545" alt="" width="545" height="352" />¿Será que la cercanía del establecimiento de una ley que les quite razones a estas herramientas mediáticas para “salir a tiempo” a la esfera pública, remedando el gesto de los corresponsales de esos mismos medios cuando no ha mucho tiempo fueron parte en exigir diálogo frente al Ministerio de Cultura, teléfono en mano y publicación de su teatro panfletario de por medio en las redes? No es difícil en este caso sentir pena por los animales que toman de escudo los mercaderes de la información, como lógico es sentir náusea e indignación ante la escasa moral y los reales intereses de quienes utilizan tan nobles causas con fines de lucro y veleidades políticas. Ya van siendo el hazmerreír y la mejor máscara del odio ante los que amamos la Patria, ante quienes no aceptamos diálogo alguno con representantes o “agentes de cambio” de ningún imperio.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Recorriendo algunas páginas de la plataforma anticubana Diario de Cuba, los temas falsamente explotados al estilo Georges Soros para manipular la opinión pública, siguen teniendo idénticos “colores”: libelos sobre el feminismo en Cuba, el racismo, la defensa de los “derechos de los niños”, las críticas al apoyo de otros países a Cuba y Venezuela y un indefinido conjunto de “torturas y extorsión” de presos políticos. Ninguna alusión sin embargo a las reiteradas protestas de las últimas noches en Barcelona, ni a los disturbios provocados por la detención del rapero catalán Pablo Hasél, encarcelado por unos tuits contra la monarquía y las fuerzas de seguridad españolas. Ninguna cobertura en vivo o en diferido de lo que debería llamarse “Diario de España” (y no de Cuba) para hablar del 50 por ciento de paro juvenil que los azota en plena pandemia o de los once millones de pobres de solemnidad que esperan días mejores en el seno del apoltronado reino de Madrid. Tampoco se condena en ellas las cacerías de elefantes del antiguo rey Juan Carlos en Botswuana ni nada dicen de su exilio de emérito en los Emiratos Árabes Unidos, en cuya embajada en Turquía se estranguló y descuartizó al periodista Jamal Khashoggi. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">A modo de comparación, en gran parte de los estados miembros de la Unión Europea los animales son concebidos explícita y mayoritariamente por las leyes como seres-objeto del derecho de propiedad (clasificación que proviene del Derecho Romano), con la excepción de los códigos civiles de Alemania, Austria, Suiza, Francia, Portugal y la República Checa, que establecen que los animales no son cosas1. Solo recientemente se han obtenido algunos cambios, como el pasado 29 de enero de 2021 en Francia, cuando los diputados a la Asamblea Nacional adoptaron en primera lectura una propuesta de ley para reforzar la lucha contra el maltrato animal2. En Estados Unidos, la ley 116-72 en defensa de los animales fue firmada en noviembre de 2019 (Preventing Animal Cruelty and Torture Act or the PACT Act). </span></p>
<p><span style="color:#000000;">En un continente en que no existe una normativa unificada en cuanto a protección animal y donde queda mucho aun por hacer en materia de derechos humanos, Cuba será, mal que les pese a quienes la atacan, un país vanguardia en la defensa de todos los seres vivos y extenderá sus ya más que probados logros en la defensa y protección de la naturaleza con la publicación del Decreto ley de bienestar animal, como un derecho concebido por y con el pueblo y aprobado por él.</span></p>
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<div class="oo9gr5id" dir="auto"><span role="gridcell"><span style="color:#000000;">1.</span> <a class="oajrlxb2 g5ia77u1 qu0x051f esr5mh6w e9989ue4 r7d6kgcz rq0escxv nhd2j8a9 nc684nl6 p7hjln8o kvgmc6g5 cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x jb3vyjys rz4wbd8a qt6c0cv9 a8nywdso i1ao9s8h oo483o9r f1sip0of lzcic4wl oo9gr5id gpro0wi8" role="link" href="https://www.animal-ethics.org/la-situacion-legal-de-los-animales-en-europa/?fbclid=IwAR3vbfHkxeW1ZdIjizwPXNUzigTMn7HfilrwS9Z5Zd7Mssu7EB5fqt44B1g" target="_blank" rel="nofollow noopener">https://www.animal-ethics.org/la-situacion-legal-de-los-animales-en-europa/</a></span> <span role="gridcell"><a class="oajrlxb2 g5ia77u1 qu0x051f esr5mh6w e9989ue4 r7d6kgcz rq0escxv nhd2j8a9 nc684nl6 p7hjln8o kvgmc6g5 cxmmr5t8 oygrvhab hcukyx3x jb3vyjys rz4wbd8a qt6c0cv9 a8nywdso i1ao9s8h oo483o9r f1sip0of lzcic4wl oo9gr5id gpro0wi8" role="link" href="https://l.facebook.com/l.php?u=https%3A%2F%2Fwww.assemblee-nationale.fr%2Fdyn%2Factualites-accueil-hub%2Flutte-contre-la-maltraitance-animale-adoption-de-la-proposition-de-loi%3Ffbclid%3DIwAR3m6xD5VCvRo02yoyOj1_a4I2erLsaY7IcTxIvzUMJ65_LWV4_ijwAAPsE&amp;h=AT24CRofjC7X41hKkvgS2V3EsFYvIHvBWB2IaaxSlpcWYw6DUuleNrW7By8xOyD9g5cUglRB9Mhe9kGq3m4tlcCKuF7WZaS3qdp9TXa8iAwptTseDTGvnf39Zr5mRg" target="_blank" rel="nofollow noopener">https://www.assemblee-nationale.fr/dyn/actualites-accueil-hub/lutte-contre-la-maltraitance-animale-adoption-de-la-proposition-de-loi</a></span></div>
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<div dir="auto"><span style="color:#0000ff;"><span style="color:#000000;">2.</span> https://www.assemblee-nationale.fr/dyn/actualites-accueil-hub/lutte-contre-la-maltraitance-animale-adoption-de-la-proposition-de-loi</span></div>
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		<title>La educación y la salud en Cuba. Un recorrido histórico *.  Por Patricia Pérez Pérez</title>
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		<pubDate>Sat, 22 Aug 2020 14:36:22 +0000</pubDate>
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				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Mentiras y medios]]></category>
		<category><![CDATA[Educación]]></category>
		<category><![CDATA[Medicina cubana]]></category>
		<category><![CDATA[Patricia Pérez Pérez]]></category>
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		<description><![CDATA[Al referirse a la Revolución cubana dos sectores escapan, de manera general aunque no absoluta, de la desaprobación imperante de la doxa: el de la educación y el de la salud <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=72142">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-721430" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/08/pat.png"></div></div></td></tr></table><p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:inherit, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><b>Para </b></span></span></span><span style="font-family:inherit, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-419"><b>calibrar el </b></span></span></span><span style="font-family:inherit, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><b>desarrollo alcanzado hoy por el sistema educativo y de salud de Cuba, es indispensable conocer su situación durante las grandes etapas históricas que precedieron al proceso iniciado en 1959, fecha que sin lugar a duda marca el inicio de los cambios más relevantes ocurridos en términos socioculturales en el seno de la nación caribeña. Es por ello que con este estudio nos acercamos cronológicamente a los grandes acontecimientos y personalidades que marcaron su evolución, exponiendo los múltiples avances que se han obtenido en las seis últimas décadas de Revolución, a pesar de las difíciles condiciones impuestas por el férreo bloqueo estadounidense.</b></span></span></span><b> </b></span><span id="more-72142"></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">La mayoría de los medios de comunicación del mundo occidental modelan verbalmente la imagen de Cuba y del largo proceso de cambio iniciado en 1959 a partir de patrones a los cuales los cubanos deberían remitirse. Por lo general, se silencian o se tergiversan los logros para ensalzar las dificultades sin que muchas veces éstas se acompañen de las necesarias referencias directas o indirectas a que la realidad cubana, como la de otros países del continente, es el resultado de una historia enrevesada y dolorosa. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">El desajuste evidente entre tales normas preestablecidas y el ámbito al cual quieren aplicarse se incrementa en medio de una modernidad desresponsabilizadora e impide describir de manera objetiva, sin prejuicios ni pretensiones hegemónicas, la construcción de la sociedad cubana del presente. En una época en que los medios masivos de difusión de la información eran mucho más limitados que los que conocemos hoy, José Martí describía ya el peligro de estas nuevas formas de progreso, advirtiendo sobre las consecuencias del fenómeno de la monopolización de la prensa</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote1sym" name="sdfootnote1anc">1</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Sin embargo, al referirse a la Revolución cubana dos sectores escapan, de manera general aunque no absoluta, de la desaprobación imperante de la </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>doxa</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">: el de la educación y el de la salud. Los esfuerzos por garantizar estos derechos al pueblo se dibujan con luces que también han proyectado sombras similares a la talla de los obstáculos que han debido enfrentar a lo largo de su trayectoria. Ante la imposibilidad de ser exhaustivos nos limitaremos a ofrecer algunas precisiones históricas, desde la época de la colonia a esta suerte de lugar común, recordando luego algunas líneas de fuerza que han caracterizado el desarrollo de ambos campos durante seis décadas de Revolución, no sin precisar otros aspectos que han constituido un freno para su mejor evolución, especialmente desde la década de los 90.</span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><b>I.1. La herencia de la colonia y la neocolonia</b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Para entender cabalmente el desarrollo del sistema educativo y de salud cubanos después del triunfo revolucionario de 1959 es indispensable recordar, a grandes trazos, las políticas educacionales y de salud instauradas en la isla desde la época colonial. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Si la medicina de los aborígenes cubanos era ejercida esencialmente por los </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>behiques</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> o </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>bohiques</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, considerados sacerdotes-médicos, que según Fernando Ortiz eran poderosos personajes, conocidos gracias a los cronistas de la Conquista de América, durante los primeros siglos de los cuatro que abarcó la presencia española en Cuba el encargado de realizar las acciones de salud pública, que no estaban reguladas por legislación alguna, era el Cabildo. Durante el reinado del Emperador Carlos V se ordenó la fundación del primer hospital en la Villa de Santiago de Cuba (en fecha no precisada entre 1522 y 1523) junto a su Catedral, el que debió ser un barracón con techo de guano, pues así eran todas las viviendas, salvo la de Diego Velázquez, que era de cantería</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote2sym" name="sdfootnote2anc">2</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. Con posterioridad se fundó el Hospital de la Caridad en La Habana, destruido diez años después a causa de la quema de la ciudad por Jacques de Sores, y otro, en Bayamo, en 1544, el mismo año en que se creó el segundo en la Habana. El historiador cubano Emilio Roig de Leuchsenring señala que el primer médico cirujano y farmacéutico de la futura capital habanera fue el licenciado Gamarra, quien ejerció en la villa hacia 1569, aunque ya desde 1552 un maestro llamado Juan Gómez ostentaba el título exclusivo de barbero cirujano</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote3sym" name="sdfootnote3anc">3</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Las órdenes religiosas se ocuparon durante siglos de cuidar a los enfermos, llevar los registros de nacimientos y muertes, hacer enterramientos en las iglesias, adoptar medidas ante las epidemias y de administrar lo relativo a medicamentos y al cultivo de plantas medicinales para sus hospitales</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote4sym" name="sdfootnote4anc">4</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> A estas acciones se sumaba la actividad paralela de los curanderos entre los que sobresale el nombre de Mariana de Nava, quien se ganó el título de primera médico municipal de Santiago de Cuba en los albores del siglo XVII, hecho motivado por la ausencia de profesionales de la península en el lugar</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote5sym" name="sdfootnote5anc">5</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. Se conserva en las Actas Capitulares del Ayuntamiento de La Habana el recuerdo de epidemias mortíferas como la de 1649, a causa de cuyos estragos murió “la mayor parte de los vecinos y personas que en ella residían”, probablemente de peste bubónica</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote6sym" name="sdfootnote6anc">6</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> ante la total impotencia de los moradores y escasos médicos</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> El antiguo Convento e iglesia de Belén en La Habana fue una de las instituciones que, además de atender a enfermos y heridos, distribuía alimentos a los pobres y mantenía una escuela gratuita para más de 500 niños desde principios del siglo XVIII. Entre las ventajas que la nueva clase de hacendados criollos logra obtener del gobierno colonial, se encuentra la implantación del «facultativo de semana» o médico de guardia, para la atención ambulatoria a los pobres de la ciudad de La Habana</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote7sym" name="sdfootnote7anc">7</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">El inicio de los estudios médicos en el país se remonta a la creación la Universidad Real y Pontificia de San Gerónimo (1728), la primera en la isla de Cuba, situada en el corazón de la Villa de San Cristóbal de La Habana que acogió</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-419"> al mismo tiempo las </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">cátedras de Cánones, Leyes, Matemáticas, Gramática, Teología y Filosofía</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote8sym" name="sdfootnote8anc">8</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. Todas estas carreras estuvieron destinadas por siglos a la clase alta. Desde finales del XVIII y a lo largo de la centuria decimonónica, la medicina en Cuba comenzó a formar parte de una avanzada en materia de Patología y de Epidemiología gracias a los aportes científicos de hombres insignes como el doctor Tomás Romay Chacón —considerado como el Padre de la medicina cubana—, reconocido por la introducción y difusión de la vacuna antivariólica en Cuba y por haber iniciado el primer movimiento científico que se desarrolló en la Isla durante el período colonial. El 13 de julio de 1804, con la ayuda de la Sociedad Económica Amigos del País de la cual Romay fue Miembro de Honor (1834) y director (1842), se estableció en La Habana la Junta Central de Vacunación</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote9sym" name="sdfootnote9anc">9</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">,</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> con sedes en otras regiones del archipiélago. Entre sus funciones estaba la de obtener, conservar y aplicar las vacunas y llevar el control estadístico de su aplicación. Una de las medidas tomadas fue la vacunación obligatoria de todos los esclavos que llegaban al puerto de La Habana y a otras provincias, como condición previa para su venta</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote10sym" name="sdfootnote10anc">10</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> En enero de ese año de 1804 se practicaron así las primeras vacunaciones antivariólicas en Santiago de Cuba por el cirujano francés Vignard y un mes más tarde en La Habana por el doctor Romay. Gracias a su estrecha colaboración con el ilustrado Obispo de Espada, cuyas preocupaciones higiénicas apoyó el científico en su </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Discurso sobre las sepulturas fuera de los pueblos </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">(1806), se eliminaron poco a poco los enterramientos dentro del perímetro urbano habanero. En 1817 Romay inició además la labor de reforma de la enseñanza médica en el Hospital Militar de San Ambrosio</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote11sym" name="sdfootnote11anc">11</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, donde además de curarse a los enfermos se impartían clases de Higiene, Anatomía y Cirugía hasta su cierre en 1842</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">El sistema de salud pública colonial estuvo controlado en el primer cuarto del siglo XIX por el Real Tribunal de Protomedicato, que dirigía el ejercicio médico en todas sus ramas y el de las farmacias, además de asesorar las medidas sanitarias en casos de epidemias de las cuales se encargaban la Junta Central de Vacunación y las Juntas de Sanidad. La atención médica ambulatoria quedaba fuera de este incipiente sistema de salud</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote12sym" name="sdfootnote12anc">12</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> Hacia los años 1860 desaparece el Facultativo de Semana, deteriorándose su funcionamiento con el inicio de la Guerra de los Diez años. Sin embargo, en 1870 se crea el Servicio Sanitario Municipal, el cual comprendía los modelos de atención médica ambulatoria de Casas de Socorro</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote13sym" name="sdfootnote13anc">13</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">La Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, que se inauguró el 19 de mayo de 1861, marcó el inicio de la institucionalización de la ciencia en Cuba, y acogió en su seno a eminentes científicos e investigadores, entre ellos al doctor Carlos Juan Finlay Barrés (oftalmólogo y microbiólogo), quien además de introducir el tratamiento quirúrgico del glaucoma en Cuba hizo un gran aporte a la medicina mundial: el descubrimiento del mosquito transmisor de la fiebre amarilla. Finlay enunció además, en 1881, la teoría metaxénica de la transmisión de enfermedades,</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-419"> lo que significaba que los responsables de la transmisión eran </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">agentes biológicos (en este caso el mosquito) y no ambientales, como lo imponía el pensamiento científico de la época. </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">La Academia, como lo recuerda José López Sánchez, “generó un poderoso y ascendente movimiento por la ilustración hacia las ciencias naturales, complemento y continuación del que se iniciara en 1790”</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote14sym" name="sdfootnote14anc">14</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">En la Capital del país había solo 4 hospitales en la década de los 80. Subsistía el Hospital de San Juan de Dios (antes Hospital de San Felipe y Santiago) cuyas condiciones eran paupérrimas como las de los dos hospitales militares de </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">El Príncipe y el de San Ambrosio</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. En 1886 se construyó el primer hospital moderno y científico con el nombre de Reina Mercedes (hoy Hospital Universitario Comandante Manuel Fajardo), pero no por iniciativa oficial, sino por la acción del médico cubano Emilio Núñez de Villavicencio y gracias a las contribuciones de otros benefactores que lo hicieron posible. Durante el período que separó las dos contiendas independentistas (1888-1893), el mínimo de muertes por cada mil habitantes al año fue de 43.75, y el máximo, de 87.5. El llamado Servicio de Higiene Especial, reglamentador de la prostitución, «más servía de lucro y de granjería a los gobiernos que de verdadera profilaxis»</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote15sym" name="sdfootnote15anc">15</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Después de 1895 el sistema de salud se encontraba profundamente debilitado. Muchos médicos cubanos emigraron a causa del estallido de la guerra y otros se integraron a las fuerzas mambisas. Entre las personalidades más sobresalientes de ambas contiendas destaca la labor de la enfermera Rosa María Castellanos (Rosa la Bayamesa) quien además de curar a los enfermos y heridos en los campos de batalla fue una de las pocas mujeres que logró obtener el grado de capitán del Ejército Libertador de Cuba. La Reconcentración de Valeriano Weyler, medida de extrema violencia puesta en vigor a instancias del gabinete conservador de Cánovas del Castillo (1896-1897), aumentó a cifras incalculables la mortalidad por enfermedades infecciosas. En 1897, las Juntas de Sanidad y Beneficencia ya eran prácticamente inexistentes; los hospitales de caridad quedaron sin recursos y la sanidad militar española también quedó prácticamente paralizada. Se estima que por causa de la fiebre amarilla y la tuberculosis pulmonar fallecieron más de 11 000 soldados españoles. Algunos historiadores plantean que en el país fallecieron alrededor de 300 000 personas como consecuencia directa o indirecta de la Reconcentración y de la guerra</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote16sym" name="sdfootnote16anc">16</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span></span></p>
<p><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><b>I.1.1. La eminente labor científica de Carlos J. Finlay Barrés</b></span></span></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><a style="color:#000000;" name="_Hlk48040603"></a></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Durante los primeros años del período de la República neocolonial (1902-1958), bajo la influencia de la Escuela Cubana de Higienistas de principios del siglo XX, con el doctor Carlos J. Finlay Barrés al frente, se reorganizaron y desarrollaron en Cuba las Juntas de Sanidad y Beneficencia heredadas de la colonia, y en 1909 el sistema de salud pública cubano alcanzó la categoría ministerial, siendo el primer país en el mundo en lograrlo al crearse la Secretaría de Sanidad y Beneficencia. </span></span></span></p>
<div id="attachment_72171" style="width: 555px" class="wp-caption aligncenter"><img class="size-large wp-image-72171" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/08/finlay-1.png?w=545" alt="" width="545" height="367" /><p class="wp-caption-text">Monumento a CarlosJ. Finlay en el Hospital Militar que lleva su nombre, La Habana, Municipio Marianao</p></div>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Gracias a su genio y dedicación, el hijo de</span></span></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">escocés y francesa nacido en Camagüey pudo regocijarse al ver erradicar el morbo amarillo en su tierra desde septiembre de 1901, aunque se registró un nuevo brote en 1905. Alcanzó a saber en vida que su teoría metaxénica había permitido conocer el mecanismo de otras enfermedades mortales como la filaria (1884) y la malaria (1894-95, mosquito), la fiebre tejana (garrapatas, 1893), la enfermedad del sueño (mosca tsé-tsé, 1903-1919) y el tifus (1910, piojo). Murió en 1915, dejando al mundo de la investigación médica más de cien artículos sobre fiebre amarilla. Pero su descubrimiento se convirtió en el eje de una controversia que puede servir de indicador a la hora de analizar la historia de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos de América. El vecino del Norte quiso apoderarse de la paternidad del descubrimiento y encontrar en el famoso “saneamiento de los trópicos” una razón suficiente para justificar la guerra contra España y, sobre todo, un pretexto “humanitario” como excusa de la intervención de 1898. El gobernador militar Leonard Wood encontró el momento preciso para reclamar la propiedad del hallazgo de Finlay, con lo cual la usurpación de la independencia de Cuba corría pareja con la del despojo de un genial descubrimiento. Sin embargo, la medicina francesa echó por tierra años más tarde el vilipendio de quitarle la total autoría, al proclamar la ausencia total de precursores al genio de Finlay. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">En 1908 Francia le entregó la orden de la Legión de Honor y, luego de su muerte, la tierra de sus antepasados se unió al tributo al doctor cubano y en 1928 le dio a una calle parisina (</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>la Rue des Usines</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">) el nombre de </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Rue du docteur Finlay</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. Otro importante homenaje se le dio en España durante el X</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">mo </span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Congreso de Historia de la Medicina (en septiembre de 1935), en plena época de la República española. Emilio Roig de Leuchsenring le hizo igualmente justicia histórica a Finlay en una serie de nueve artículos publicados en la revista </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Carteles</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, en 1942, haciendo frente a las continuas tergiversaciones de las cuales seguía siendo objeto el cubano después de la segunda guerra mundial. El “XIV Congreso Internacional de Historia de la Medicina”, celebrado en Roma en 1954, ratificó, una vez más, que solo a Finlay le correspondía el mérito de haber logrado el trascendental descubrimiento</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote17sym" name="sdfootnote17anc">17</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Desde 1942 el llamado Consejo Nacional de la Tuberculosis, creado desde 1936, decidió utilizar en Cuba la vacuna antituberculosa (conocida desde 1928 como estrategia de lucha contra la enfermedad) y se distribuyó de forma gratuita</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote18sym" name="sdfootnote18anc">18</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> Poco a poco se fue abriendo paso la inmunización en Cuba, a pesar de que no existía realmente una política oficial dirigida a la protección de la población ni de la infancia, pues se vacunaban entonces sólo los que podían y había un gran porciento sin cobertura vacunal. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><b>I.2. Situación en Cuba en los años 1950</b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">En los años 1950 el estado de la salud de la población en Cuba se caracterizaba por los altos índices de parasitismo y desnutrición, sobre todo en la población infantil rural, por la inexistencia de una política de prevención de las enfermedades</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote19sym" name="sdfootnote19anc">19</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> El buen funcionamiento del sistema sanitario se limitaba a consultorios privados, generalmente inaccesibles por lo alto de sus precios, y no existían hospitales clínico-quirúrgicos ni policlínicos rurales. Los servicios de salud se caracterizaban por su desigual distribución entre las zonas urbanas y el campo, donde solamente existía un hospital</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote20sym" name="sdfootnote20anc">20</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. Esta situación era similar en el caso de la estomatología y la enfermería. Las instalaciones públicas de salud y las Casas de Socorro, de menor calidad en sus prestaciones, en ocasiones cobraban por sus servicios</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote21sym" name="sdfootnote21anc">21</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">.Los niños morían de gastroenteritis y enfermedades respiratorias como primeras causas de muerte. Se recurría por necesidad a la medicina natural y a los curanderos, algunos cuyos nombres se hicieron célebres como el de Antoñica Izquierdo y sus tratamientos con agua (tradición o leyenda de «los acuáticos») en Pinar del Río. La expectativa de vida era de apenas 60 años para una población de alrededor de 6 millones y medio de habitantes en 1959</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote22sym" name="sdfootnote22anc">22</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. El país contaba con unos 6 000 médicos, concentrados fundamentalmente en la capital y cabeceras de provincias y solamente existía una escuela de medicina, la de la Universidad de La Habana, donde los estudios teóricos no se complementaban con estudios prácticos. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Tanto como el de la salud, el sistema educativo cubano durante la época colonial era el reflejo del de la metrópoli española y estaba estrechamente ligado con la situación económica, política y social de ese país. Uno de los hechos fundamentales de esta etapa histórica es la creación, en 1689, del Seminario Conciliar de San Carlos y San Ambrosio y la del Colegio Seminario San Basilio el Magno en Santiago de Cuba, en 1722. El primero alcanzó tal renombre científico en el siglo XVIII que ni la universidad Real y Pontificia Universidad de San Gerónimo de La Habana, creada unos años después (en 1728), podía competir con él en cuanto al saber avanzado de la época</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote23sym" name="sdfootnote23anc">23</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> En 1795, como lo subraya Hortensia Pichardo, «el padre Agustín Caballero había pedido libertad para los maestros, y hacía años que los profesores del Seminario habían roto con los textos clásicos y redactado sus propios textos. Por eso fue tan fecunda la enseñanza de ese centro que contribuyó mucho más que la Universidad al adelanto del pensamiento y de la ciencia en Cuba»</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote24sym" name="sdfootnote24anc">24</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Durante el siglo XIX varios planes fueron realizados con la idea de mejorar la educación y se recibió una Real Orden que establecía la Primera Ley Escolar de Cuba, la cual disponía la fundación de las escuelas de primera enseñanza que fuesen necesarias y la instrucción gratuita para los niños pobres. Pero estas medidas estaban mayoritariamente dirigidas a la clase dominante, interesada en impedir la alfabetización de los esclavos y campesinos</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote25sym" name="sdfootnote25anc">25</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> Bachiller y Morales comenta en sus apuntes históricos la urgente necesidad de fomentar la educación primaria para satisfacer las necesidades del país, tanto en lo privado como en lo público. El conocido autor fija una cronología de la Enseñanza Primaria durante el siglo XIX y critica el estado penoso de la Enseñanza Secundaria, entre otros temas de orden social y científico</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote26sym" name="sdfootnote26anc">26</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">.</span></span></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">En 1816, la Sociedad Económica de Amigos del País, que actuaba como una institución neta y exclusivamente cubana en contraposición con la conveniencia del gobierno español, creó su Sección de Educación. Inmediatamente asumió la dirección de la enseñanza primaria, por entonces atrasadísima en Cuba, y facilitó la provisión de la Cátedra de Matemáticas de la Universidad de La Habana y de otras especialidades científicas, además de crear el Jardín Botánico, la Academia de Dibujo San Alejandro y la Escuela de Náutica y la de Obstetricia. Tuvo a su cargo la publicación del </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Papel Periódico</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> (primer periódico literario), y en 1831 comenzó la de la importante </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Revista Bimestre Cubana</i></span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote27sym" name="sdfootnote27anc">27</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>.</i></span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-419">E</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">n la segunda mitad del siglo el gobierno español fundó tres Escuelas Normales en Cuba: la primera en Guanabacoa en 1857 y, posteriormente, otras dos</span></span></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">también en La Habana, una para la formación de maestros y otra para la de maestras, en el año 1890</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote28sym" name="sdfootnote28anc">28</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> El objetivo era no dejar en manos de los cubanos la formación de los docentes. Si bien en la Normal de Guanabacoa el magisterio era asegurado por los Padres Escolapios, en las dos escuelas normales restantes la enseñanza fue asignada a maestros provenientes de la metrópoli, cuyas plazas fueron propuestas a concurso público de méritos y publicadas por la </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Gaceta de Madrid</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> del 23 de junio de 1890. Otra importante institución inaugurada en la misma ciudad habanera fue el Liceo Artístico y Literario (hoy Casa de la Cultura Rita Montaner de Guanabacoa), inaugurado en junio de 1861 con la finalidad de fomentar las letras, las ciencias y las bellas artes, de impartir clases gratuitas y de ofrecer cursos de diferentes idiomas, entre otras funciones. Las más encumbradas personalidades de la cultura nacional, como Rafael María de Mendive, José de la Luz y Caballero, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Felipe Poey o Enrique José Varona pertenecieron a esta institución. Allí trabajó José Martí como Socio Facultativo de la sección de Literatura, en noviembre de 1878, y como Secretario, en enero del siguiente año. Fue en este lugar que pronunció su primer discurso público el 22 de enero de 1879. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">En el período que abarca de 1898 a 1959, la educación nunca gozó de amplios recursos, aunque durante los primeros años de la intervención norteamericana se advirtieron algunos avances como la introducción de nuevas asignaturas en los planes de estudio, la formación de maestros, la creación de escuelas y la instauración de un sistema de educación primaria pública gratuita. Sin embargo, la mayoría de los libros de textos eran traducidos del inglés, y los programas, poco adaptados a las realidades del país, creaban las condiciones para el fomento de una total dependencia cultural</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote29sym" name="sdfootnote29anc">29</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> A pesar de que una ley (la 308) fijaba desde 1900 el carácter obligatorio de la enseñanza primaria, ésta última siempre fue víctima de la constante desatención por parte de los diferentes gobiernos. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">La formación de docentes tenía carácter especializado para los maestros de la educación primaria, mediante el sistema de Escuelas Normales (nivel terciario no universitario), de las cuales existía una en cada una de las seis provincias en las que estaba dividida Cuba, pero se carecía de un sistema similar para la formación de profesores de la enseñanza media, y a nivel universitario se contaba solamente con la carrera de Pedagogía con solo tres facultades de Educación</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote30sym" name="sdfootnote30anc">30</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Frente a esta situación de las dos primeras décadas del siglo XX y ante el inmovilismo imperante en el sistema educacional a causa de los gobernantes, el movimiento estudiantil manifestó su radicalismo con la exigencia de una reforma universitaria que no se limitó al alcance de la transformación docente, académica y administrativa de la universidad. El 3 de noviembre de 1923 Julio Antonio Mella, destacado dirigente revolucionario, líder de la Federación Estudiantil Universitaria y fundador del primer Partido Comunista de Cuba, funda la Universidad Popular José Martí, dedicada a la formación de los obreros que, aunque fue de poca duración, pudo aportarles conocimientos indispensables para la toma de conciencia de su papel en la sociedad</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote31sym" name="sdfootnote31anc">31</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">En el año 1953 un censo evidenciaba el abandono oficial de la educación rural, con 41.7% de personas analfabetas”</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> <a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote32sym" name="sdfootnote32anc">32</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">,</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> un sinnúmero de maestros desempleados (alrededor de 10 000, casi la mitad de los que existían), la falta de escuelas y una tasa de analfabetismo que ascendía al 22,3% entre las edades de 10 a 49 años</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote33sym" name="sdfootnote33anc">33</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. Quienes alcanzaban a integrar la educación primaria se limitaban por lo general al tercer grado de escolaridad. La enseñanza secundaria era prácticamente inexistente como la educación especializada, que no estaba organizada ni estructurada científicamente. Solamente un 2.8% de los jóvenes ingresaban a la Universidad. Se disponía de muy pocos centros de formación para adultos, quienes generalmente eran alumnos de nivel primario interesados por su superación. La Enseñanza Pre-universitaria, en el curso escolar 1958-1959, contaba sólo con veintiuna escuelas y una matrícula de 37 248 alumnos</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote34sym" name="sdfootnote34anc">34</a></span></span></span></sup></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Algunos estudiantes y profesores de los años 40 y 50 como Alejo Carpentier, Raúl Roa, Rubén Martínez Villena, Eduardo Chibás, Juan Marinello, José Lezama Lima y Fernando Ortiz, entre otras figuras destacadas de la intelectualidad y de la política cubanas, contribuyeron significativamente a  elevar el nivel académico, no solo en la Universidad de La Habana, sino en las dos nuevas universidades del país fundadas, en 1947 (la Universidad de Oriente) y en 1952 (la Universidad Central de Las Villas). Estas dos últimas, cuya creación había sido reclamada desde el siglo XIX por poetas como Plácido (1846) y por Independentistas como los de la Asamblea de Guáimaro (1868)</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote35sym" name="sdfootnote35anc">35</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, se unieron a la lucha por la transformación de la sociedad cubana. Luego del ataque al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, en su célebre alegato conocido como </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>La Historia me absolverá,</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> Fidel detalló entre las cinco leyes revolucionarias que serían proclamadas inmediatamente después del posible triunfo, la necesaria reforma de la salud y de la educación</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><b>II. Cambios en la educación y la salud a partir de la etapa revolucionaria. Tres primeras décadas.</b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Al triunfar la Revolución cubana en enero de 1959 muchos maestros y profesores y casi la mitad de los médicos con que contaba Cuba abandonaron el país. A pesar de las dificultades y del hostigamiento continuo por parte del gobierno de Estados Unidos, a través de su declarada política de agresiones constantes, el joven gobierno revolucionario reconoció el derecho de toda persona a recibir servicios de educación y de salud sin costo directo y asumió la responsabilidad de suministrar los recursos y medios necesarios para todo ello. Desde entonces y hasta la fecha, los logros del sistema de salud cubano y sus avances en materia de enseñanza han sido reconocidos internacionalmente. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><b>II.1-Salud (1960-1980)</b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Fue con la Revolución que se inició en Cuba un movimiento para el desarrollo de la atención primaria de salud. Una de las primeras labores realizadas para mejorar la situación en que se encontraba el país fue la protección y la prevención contra las enfermedades. En febrero de 1959, se creó el Departamento de Asistencia Técnica, Material y Cultural al Campesinado del Ejército Rebelde, el cual se ocupaba de la atención médica a la población rural, pues conocía con detalle la mala situación del campo cubano</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote36sym" name="sdfootnote36anc">36</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. En enero de 1960 se aprobó la Ley 723 del Servicio Médico Social Rural (SMSR-no obligatorio) para médicos recién graduados, misión que fue asignada a los hospitales rurales que se construían y se ponían en funcionamiento, así como en los consultorios de los médicos en zona rural (llamados Puestos Médicos Rurales)</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> <a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote37sym" name="sdfootnote37anc">37</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> Entre las primeras tareas educativas que asumieron dichos profesionales estuvo la de ofrecer su colaboración a las «comadronas», conocidas parteras que también se hacían llamar «recogedoras» y eran quienes brindaban cuidados a las parturientas en casi todo el país. Estas parteras fueron instruidas y posteriormente incorporadas como trabajadoras de las unidades rurales de servicios</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote38sym" name="sdfootnote38anc">38</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> Así fue como se erradicó la práctica empírica en la atención del parto en Cuba. En las ciudades se crearon las Unidades Sanitarias que reemplazaron las antiguas Jefaturas Locales de Salubridad, coincidiendo durante poco tiempo con las Casas de Socorro de épocas anteriores. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">En 1962 comenzó la campaña de inmunización contra la poliomielitis, enfermedad causante de invalidez y muerte que azotaba mayoritariamente a la población infantil, así como la vacunación triple bacteriana que incluía la prevención del tétanos, la difteria y la tosferina, que ya eran curables en otros países desde finales del siglo XIX. Tres meses después de concluido el programa, se reportó el último caso de poliomielitis, y fue Cuba la primera nación latinoamericana en lograr tal éxito. Posteriormente, en diferentes etapas, se le administraron a la población otros tipos de vacunas que disminuyeron considerablemente los índices de infección y, por consiguiente, la tasa de mortalidad</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote39sym" name="sdfootnote39anc">39</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Se creó además un Sistema Nacional de Salud caracterizado por poseer uno de los programas de atención primaria gratuitos más completos del mundo, que en sus momentos iniciales tuvo como objetivo la formación de la Red del Policlínico Integral Preventivo Curativo (1964), sustituido más tarde por el modelo del Policlínico Comunitario (1974) y luego por el del Médico y la Enfermera de la Familia (1984). Se concibió el sub-programa de atención primaria al adulto mayor, el Programa Materno-Infantil, el Programa de Asistencia Estomatológica y de Control de Enfermedades Transmisibles, entre otros.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">En el período entre 1959-1969 fueron construidos 128 hospitales nuevos en el país y en los ochenta, el Estado emprendió un esfuerzo mayor para cerrar la brecha existente entre el número de hospitales rurales y urbanos. Ya para 1982 había 117 hospitales rurales en Cuba, es decir, el 35.8% de todos los hospitales de la nación</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote40sym" name="sdfootnote40anc">40</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Como en otros países subdesarrollados, antes del triunfo revolucionario había en Cuba una alta tasa de natalidad infantil. La población cubana, en su mayoría, no tenía conocimiento ni información acerca de los métodos anticonceptivos, y la enseñanza a los médicos en la universidad no incluía estos temas en sus programas. Las mujeres, poco o nada habituadas a utilizar dichos métodos de control de la natalidad (a no ser el preservativo) y sin ayuda profesional para abortar, decidían parir a sus hijos no planificados, o bien los entregaban a las llamadas Casas de Beneficencia. Otras exponían sus vidas en manos inexpertas con medios absolutamente impropios para provocar una interrupción del embarazo. Por lo tanto, después de 1959, se promovió y estableció la institucionalización hospitalaria de la práctica del aborto voluntario, como una medida encaminada no solo a disminuir las complicaciones y el número de muertes maternas, sino a garantizar el pleno ejercicio de la igualdad entre los géneros</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote41sym" name="sdfootnote41anc">41</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. No se requerían nuevas leyes de despenalización, pues el Código de Defensa Social de 1938 en su artículo 443 lo establecía como exento de responsabilidad criminal, lo que posibilitó el aborto voluntario en instituciones de salud con una interpretación flexible. Sin embargo, no fue hasta el 30 de diciembre de 1987 que se publicó el nuevo Código Penal, cuyo artículo 6 (Aborto ilícito) legalizó realmente el aborto en Cuba</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote42sym" name="sdfootnote42anc">42</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">La atención estomatológica gratuita a niños y adolescentes también comenzó a desarrollarse en la década de los 60 cuando se contaba con muy pocos recursos para ello</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote43sym" name="sdfootnote43anc">43</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> En el año 1970 se inició en el país el programa de aplicación tópica de fluoruro de sodio al 0,2% a niños de 5-14 años cada 15 días y la aplicación tópica de laca-flúor a niños de 2-4 años cada 6 meses. En el año 1986 se estableció el reglamento del Ministerio de la Educación Primaria y Media y del Ministerio de Salud Pública, para la atención estomatológica a niños y adolescentes, brindando cobertura al 100 % de la población menor de 15 años y en 1992 se estableció el Programa Nacional de Atención Estomatológica Integral a la Población</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote44sym" name="sdfootnote44anc">44</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">La formación profesional en Ciencias Médicas ha sido, desde el triunfo de la Revolución cubana, indudablemente superior a la anterior, pues desde el primer año el aprendizaje teórico se ha combinado con la práctica docente. En 1960 se inició la Reforma Universitaria, la cual estableció para la enseñanza de la Medicina a dos escuelas: la de Medicina y la de Estomatología, formándose así la Facultad de Ciencias Médicas que exitosamente comenzó a preparar masivamente a médicos y estomatólogos que satisficieran las crecientes necesidades del sistema de Salud. Hasta mediados de los años sesenta las Escuelas de Medicina y Estomatología de la Universidad de La Habana fueron los únicos centros del país que formaban a médicos y estomatólogos</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote45sym" name="sdfootnote45anc">45</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> Luego comenzaron a formarse otras escuelas en Santa Clara, dentro de la Universidad Central de Las Villas, y, en Santiago de Cuba, dentro de la Universidad de Oriente. Para la formación del personal funcionan desde 1974 cuatro Institutos Superiores de Ciencias Médicas, 21 Facultades de Medicina, cuatro Facultades de Estomatología, cuatro Facultades de Enfermería y cuatro Facultades de Tecnología de la Salud. Además, prestan servicios 169 sedes universitarias municipales en el territorio nacional</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote46sym" name="sdfootnote46anc">46</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Por otra parte, si se conoce que en Cuba la primera transfusión de sangre humana fue realizada en 1878 por un médico colaborador de Carlos J. Finlay, es importante señalar que a partir de 1961 se desarrolló el sistema de Bancos de Sangre en el país, gracias al Ministerio de Salud Pública. De ellos existen hoy 26 centros en todo el territorio nacional.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">En 1983 se creó la Ley 41 que regula el desarrollo de las donaciones de órganos y tejidos. Tal práctica, que ya es habitual en el sistema de salud cubano, aparece registrada en el Capítulo IV de dicha ley y refiere en su artículo 80 que «la donación de órganos, sangre y tejidos será un acto de libre y expresa voluntad del donante o de quien lo represente, según el caso, realizado con fines humanitarios, y se acreditará en el Carné de Identidad del donante». Así, desde la edad de los 18 años, cualquier cubano que esté en el pleno uso de sus facultades mentales puede dar fe de su voluntad de donar o no sus órganos y tejidos</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote47sym" name="sdfootnote47anc">47</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. En 1970 se practicó el primer trasplante de riñón en Cuba y en 1985, el primer trasplante cardíaco, considerado como el primero realizado en un país del tercer mundo. Un año más tarde, tuvo lugar el primer trasplante combinado de corazón-pulmón, igualmente el primero en practicarse en un país latinoamericano</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote48sym" name="sdfootnote48anc">48</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Todos estos avances en el sector de la salud se lograron a pesar de que la política de los Estados Unidos de Norteamérica ha privado continuamente a Cuba de la obtención de medicamentos imprescindibles, de información científico-técnica, de la posibilidad de asistir a eventos científicos internacionales, y ha llegado a utilizar el arma biológica contra su población en forma de dos epidemias que marcaron la sociedad cubana en los años 80: el dengue y la conjuntivitis hemorrágica, introducidas en 1981 y en 1982 respectivamente, siendo el caso más siniestro de guerra biológica desatada por el Gobierno de Estados Unidos contra Cuba, el cual causó la muerte de 158 personas, entre ellas 101 niños</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote49sym" name="sdfootnote49anc">49</a></span></span></span></sup></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><b>II.2. Educación (1960-1980)</b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">En materia de educación, desde el año 1959 surgieron las primeras transformaciones con la creación de un Sistema Nacional con acceso universal y gratuito para todos los ciudadanos, sin discriminación por color de la piel, sexo o estrato social, y paralelamente se acometió la Reforma Integral de la Enseñanza</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote50sym" name="sdfootnote50anc">50</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. En solo un año (de 1960 a 1961) se habían creado 15 000 aulas nuevas en zonas rurales y la matrícula en escuelas elementales había aumentado hasta 1 118 942 alumnos, según los datos estadísticos que ofrece Pérez de la Riva (1975). En ese 1961, nombrado «Año de la Educación», el gobierno y el pueblo en general se enfrascaron en llevar adelante el primer gran proyecto social de la Revolución después del de la Reforma Agraria de 1960: la Campaña de Alfabetización. Como lo describe Jean Lamore en su libro </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Cuba</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, publicado en París en 1970:</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES">«Rechazando las ofertas de la Unesco, Cuba buscó métodos propiamente cubanos y quiso hacer de esa campaña una realización exclusiva del pueblo cubano. […] Alfabetización, pero también mezcla humana entre citadinos y rurales, jóvenes y viejos, blancos y negros, la campaña se transformó en una epopeya de profundo significado humano, que marcó a toda una generación de jóvenes cubanos»</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote51sym" name="sdfootnote51anc">51</a></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Así, en solo un año, la tasa de analfabetismo de un millón de habitantes, es decir, el 23.6 % de la población adulta existente en el país, había descendido a 3.9 %</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote52sym" name="sdfootnote52anc">52</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. El 6 de julio del mismo año se nacionalizaron las escuelas privadas y se crearon los Círculos Infantiles que reciben desde entonces a los niños desde los 45 días de nacidos hasta los 5 años, antes de integrar la Educación Preescolar. La enseñanza se dividió en cuatro niveles: primario (de 6 a 12 años), secundario (de 12 a15 años), pre-universitario (de 15-18 años) y universitario. Durante el periodo 60-70 sólo la educación primaria era obligatoria, y en los años siguientes esta obligación se extendió hasta el noveno grado de la enseñanza secundaria. Los métodos de enseñanza fueron pronto adaptados a las nuevas circunstancias y una cadena de televisión transmitía todo el día programas escolares. De los antiguos cuarteles de la dictadura batistiana, sesenta y nueve fueron utilizados como escuelas y se amplió considerablemente la infraestructura para poder acoger a todos los educandos. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Desde 1963 comenzaron a funcionar los Círculos de Interés Científicos y Técnicos con la idea de incentivar vocaciones y sobre todo de crear un puente entre la educación y los principales sectores de la economía. También se creó la Escuela al campo para acercar a este a los estudiantes de las ciudades y hacerlos participar en las labores agrícolas indispensables para la subsistencia del país. En 1962 la Universidad de la Habana reabrió sus puertas, cerradas desde 1959, y se dio acceso universal a ella. A pesar de la insuficiente cantidad de profesores, el estado cubano atribuyó becas integrales a los estudiantes que vivían alejados de su centro estudiantil. </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Para la enseñanza dirigida a personas con discapacidades, se creó un modelo de escuelas especiales ajustadas a las características de los alumnos. En el curso 1961-1962 se crearon dieciocho establecimientos de este tipo y en el curso 1969-1970 sumaban ya 142</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote53sym" name="sdfootnote53anc">53</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Asimismo, la creación de Institutos para la </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Formación de maestros (institutos pedagógicos) </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">se impuso como una necesidad mayor </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">ante la creciente demanda de personal docente calificado. En 1960 miles de maestros voluntarios prestaron servicios en los lugares más apartados del país, quienes paralelamente a las actividades de docencia recibían cursos por encuentros o a distancia</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote54sym" name="sdfootnote54anc">54</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">En 1964 se crearon los tres primeros Institutos Pedagógicos, como facultades dependientes de tres de las cuatro universidades que existían en ese momento en el país,</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> y en </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">1976 se fundaron los Institutos Superiores Pedagógicos (ISP) como universidades pedagógicas independientes, adscritas al Ministerio de Educación, que fueron aumentando numéricamente a todo lo largo y ancho del país. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Cuba eliminó el deporte profesional al inicio de la Revolución y creó, en febrero de 1961, el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) que rige, entre otras funciones, las Escuelas de Iniciación Deportiva Escolar (EIDE), las Escuelas Superiores de Perfeccionamiento Atlético (ESPA), los Centros de Alto Rendimiento Deportivo (CEAR) y el Instituto Superior de Educación Física Manuel Fajardo</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote55sym" name="sdfootnote55anc">55</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> Entre los años 1962 y 1968, se formaron de 1200 instructores con alguna experiencia en la práctica de un deporte y con un mínimo de sexto grado aprobado de escolaridad. En la entonces República Democrática Alemana se capacitaron alrededor de 400 técnicos en algunos deportes priorizados. En septiembre de 1964, se inició una segunda etapa con la Escuela Superior de Educación Física (ESEF) con el primer curso regular para la formación de profesores de nivel medio. Ambas instituciones desaparecieron a finales de los años 1980 con la formación de Licenciados en Cultura Física cuyo nivel de ingreso es de doceavo grado. Desde agosto de 1963 se celebraron, también bajo la dirección del INDER, los Juegos Deportivos Escolares Nacionales</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote56sym" name="sdfootnote56anc">56</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Para llevar el arte a todos por igual, luego de un estudio general realizado sobre la enseñanza artística, se creó en 1962 la Escuela Nacional de Arte (ENA). Por primera vez en Cuba, una escuela de este tipo recibía a alumnos procedentes de todas las capas sociales y de todas las regiones del país luego de efectuarse rigurosas pruebas de aptitudes y capacidades requeridas para cada especialidad. La escuela se estableció en el antiguo y exclusivo </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Country Club</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> de La Habana. Años más tarde, en 1976, junto a la ENA se dio origen al Instituto Superior de Arte (ISA). Hoy existen en Cuba quince Escuelas de Instructores de Arte</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote57sym" name="sdfootnote57anc">57</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Además de la Educación regular se estableció, desde principios de la Revolución, un subsistema de Educación para adultos: el de la E</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">ducación Obrero Campesina, seguido de la Secundaria y de la Facultad Obrero-Campesina, donde además se incluyeron 4 semestres de enseñanza en Escuela de Idiomas. En estas escuelas de adultos fueron acogidos los jóvenes egresados de la enseñanza regular, permitiéndoles la obtención del grado de bachiller, y aquellos que se encontraban desvinculados del sistema escolar. También se creó y se desarrolló en esta etapa el subsistema de Educación General Politécnica y Laboral y el de la Educación Técnica y Profesional.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">En los años 60 la Educación Superior contaba con cinco universidades. De mediados de los 70 a mediados del 80, se amplió notablemente el número de instituciones, que ya sumaban 28 en el año 1976.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><b>III. La educación y la salud en Cuba desde los años 90 hasta la época actual.</b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">El bloqueo impuesto a Cuba desde 1962 con la Ley del Embargo, dictada por el gobierno de los EE. UU, que prohíbe la adquisición de productos farmacéuticos, equipos médicos y materias primas requeridas para su fabricación en laboratorios o empresas cubanas, se recrudeció en la década de los 90 con la llamada Ley Torricelli y la Ley Helms Burton. En este período, conocido como Especial en tiempo de Paz, la educación y la salud afrontaron graves problemas por la falta de recursos. A pesar del estado de sitio impuesto al país, el sistema de enseñanza y de salud gratuita se mantuvo y ninguno de los hospitales ni centros educacionales dejó de funcionar.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">En la educación, los materiales indispensables para los educandos (libretas, lápices, cuadernos, papel y otros insumos) y para el mantenimiento de las escuelas, se volvieron sumamente escasos. Muchos profesionales del sector, bajo el peso de la crisis económica, comenzaron a optar por vías más rápidas para obtener ingresos (fuga de profesionales hacia el turismo o los servicios) y la falta de personal se volvió un punto crítico que golpeó sobremanera los diferentes niveles de la instrucción. Igual suerte corrió el sector de la salud, con la consecuente degradación de las condiciones en los hospitales, la falta de equipos médicos y de material desechable indispensable para el correcto funcionamiento de estos.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Por otro lado, debido a las carencias originadas por el Período Especial que condujeron a un déficit nutricional dramático a partir de 1991, el pueblo cubano enfrentó un fuerte brote de neuropatía óptica epidémica, por lo que se hizo urgente la distribución, por parte del Estado, del suplemento vitamínico gratuito a la población para disminuir el número de afectados, que a finales del año 1997 sumaban ya un total de 58 600 en todo el país</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote58sym" name="sdfootnote58anc">58</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Frente a la inminente necesidad de encontrar soluciones para la resolución de los principales problemas de salud y de alimentación en esta nueva etapa se aceleró el desarrollo de la biotecnología que había comenzado ya a finales de los años 80. Se creó entonces el primer Polo Científico en el Oeste de la capital, en el municipio habanero de Playa, donde se construyeron varios edificios que integraron la comunidad científica más extensa del país</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote59sym" name="sdfootnote59anc">59</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. Además de impulsar el incremento de tecnologías de avanzada, dicho polo tenía también como finalidad el aporte de divisas mediante la creación de productos competitivos en el mercado farmacéutico internacional, cuyos resultados han sido representados por un gran número de vacunas y de fármacos. Entre 1992 y el 2002 se crearon en el país 333 medicamentos nacionales, desde los llamados retrovirales para la terapia de pacientes con SIDA hasta antibióticos de tercera generación, cardiovasculares y vasodilatadores. También se creó el Sistema de Diagnóstico Ultra Micro Analítico (SUMA) que hoy se encuentra en más de 200 laboratorios de América Latina, Europa, Asia y África. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Ante las carencias de este período se desarrolló además la llamada medicina alternativa, con la inclusión de técnicas curativas como la terapia floral, la homeopatía, la fangoterapia, los hidromasajes y masajes en general, técnicas de relajación derivadas del yoga, entre otras como la acupuntura y la digitopuntura, y se hizo mayor uso de la medicina verde</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote60sym" name="sdfootnote60anc">60</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">,</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> relegada durante años a un segundo término por el mayor auge ganado por la medicina científica. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Si al principio de la Revolución se habían utilizado exclusivamente medicamentos y vacunas importadas, más de la mitad de los que reciben los cubanos desde los noventa se fabrican en laboratorios nacionales. Entre los principales productos que muestran la continuidad de estos esfuerzos en materia de investigación y salud, podemos citar las vacunas contra la meningitis B, contra la influenza, la antimeningocócica A-C, las vacunas y tratamientos más recientes contra el cáncer del pulmón como Cimavax-EGF y Racotumobap. Entre otros productos de este tipo se destacan el CIGB-300, destinado al tratamiento de cáncer en el útero y otras localizaciones (actualmente en fase 3); la vacuna terapéutica Teravac-HIV-1 contra el SIDA; la terapia homeopática contra varios tipos de cáncer comercializada con el nombre de Vidatox, medicamento elaborado a partir del veneno del alacrán endémico azul (</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Rhopalurusjunceus</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">), y las terapias de Anticuerpos Monoclonales, también destinadas a combatir el cáncer, enfermedad que sigue siendo la segunda causa de muerte en la región de las Américas</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote61sym" name="sdfootnote61anc">61</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. Se han realizado investigaciones sobre otras enfermedades como la </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Diabetes Mellitus</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> que han conducido a la obtención de fármacos novedosos como el Heberprot-P, producto único en su tipo en el mundo para el tratamiento de las úlceras de pie diabético.</span></span></span></span></p>
<div id="attachment_72174" style="width: 1209px" class="wp-caption aligncenter"><img class="wp-image-72174 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/08/heberprot.png" alt="" width="1199" height="343" /><p class="wp-caption-text">Evidencias gráficas del tratamiento con HEBERPROT-P62.</p></div>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Cabe señalar que estos avances científicos en la esfera biotecnológica puestos al servicio de la salud cubana, compensan en gran medida la imposibilidad de recurrir a otras terapias que siguen siendo obstaculizadas por el bloqueo, el cual frena criminalmente el acceso a varios medicamentos, equipos médicos y repuestos. Por solo citar algunos ejemplos, el Instituto de Oncología y Radiobiología de La Habana no puede emplear placas de yodo radioactivo en el tratamiento a niños y adultos que padecen del tumor retinoblastoma, debido a que solo son vendidas en Estados Unidos</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote63sym" name="sdfootnote63anc">63</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. Esta tecnología es mayormente utilizada en los menores, pues permite tratar el tumor de retina, conservando la visión del ojo afectado y la estética del rostro. Ante esta carencia, la única alternativa es la extirpación de un ojo y, en otros casos, la de los dos. Esta entidad tampoco dispone de acceso al medicamento </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Temozolamide</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> (Temodar), citostático específico para el uso de tumores del sistema nervioso central (glioma y astrocitomas) que afecta aproximadamente a 250 pacientes anuales, de los cuales alrededor de 30 son niños</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote64sym" name="sdfootnote64anc">64</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">En 2011 el gobierno estadounidense incautó 4 207 000 dólares del financiamiento del Fondo Mundial de lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria destinados a tres proyectos de cooperación con Cuba</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote65sym" name="sdfootnote65anc">65</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. A pesar de ello Cuba sigue manteniendo su sistema de salud totalmente gratuito y universal, con un programa nacional de inmunización que sigue protegiendo a los niños contra 13 enfermedades, entre ellas la poliomielitis. En los últimos años se ha puesto en práctica un Programa Nacional contra el dengue, cuyos brotes han sido frecuentes en Cuba y en el área centroamericana, apoyado por acciones y medidas preventivas como la fumigación en casas y barrios para evitar su propagación. Se garantiza además toda la información a la población a través de campañas preventivas en la televisión o a través de los periódicos y en los boletines informativos. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Pero los innegables logros de salud y educación en Cuba se han visto empañados también, desde los años noventa, por dificultades que son de orden interno como la falta de una reserva suficiente de maestros, la disminución cualitativa de la formación de los llamados «maestros emergentes» que fueron formados en poco tiempo para hacer frente a las nuevas necesidades, el difícil mantenimiento de la infraestructura escolar o los problemas de distribución de alimentos en las escuelas. Iguales obstáculos ‒que emanan esencialmente de la escasez de medios a causa del bloqueo‒ se han debido enfrentar en el sistema de salud, donde se han reportado graves negligencias por desvío de recursos. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Algunos medicamentos escasos, de producción nacional, se venden ilegalmente en la calle a precios más altos que los que se distribuyen en las farmacias, creando un mercado paralelo que dificulta las posibilidades de acceso a ellos para las personas con menores posibilidades económicas. Otras medicinas, nacionales o de importación, cuyos precios son los del mercado internacional, siguen siendo de acceso exclusivo para la pequeña parte de la población que recibe remesas del exterior o tiene mayores ingresos</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote66sym" name="sdfootnote66anc">66</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Los establecimientos de salud para extranjeros, con mayor calidad en sus servicios, son concebidos como una suerte de injusticia por algunos ciudadanos. El desfase entre la calidad de estos centros (CIMEQ, Cira García, Las Praderas, algunos pisos del Hospital Clínico Quirúrgico Hermanos Ameijeiras, del Oncológico, del Hospital Ortopédico Frank País o el Instituto de Cirugía Ocular Ramón Pando Ferrer) y otras instituciones del país, así como la migración de médicos y personal calificado a otros lugares del continente, son los argumentos más blandidos hoy para mostrar las «desigualdades» del sistema de salud cubano. Sin embargo, sin el aporte económico de estas instituciones, que forman parte del llamado Turismo de Salud, o sin los convenios que se han firmado con otros países del área, otras farmacias y hospitales nacionales dejarían de funcionar. También sería imposible la compra de medicamentos en el exterior, mucho más onerosos para Cuba a causa del bloqueo y que deben obtenerse por terceros países, incluyéndose aquí muchos citostáticos para los enfermos de cáncer. Tales medidas siguen siendo indispensables para el desarrollo de la salud en Cuba, pues sin ellas el sistema sanitario ya asfixiado quedaría exhausto. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">El aumento de los salarios en los sectores de la educación y de la salud, en 2005, poco pudo frenar el éxodo hacia otras labores más atractivas económicamente. Por lo tanto, y con el objetivo de recuperar la calidad de la educación, deteriorada desde las pasadas décadas, el gobierno incluyó en la nueva Ley de Seguridad Social de 2008 la contratación de jubilados de la docencia con salario completo sin perder el derecho a la pensión, y recientemente se han beneficiado todos los maestros con un nuevo aumento de los salarios en junio de 2019. En 2009, un decreto ley modificó el Régimen Laboral con varias medidas, entre ellas la aprobación de una regulación integral del pluriempleo que también beneficia a los estudiantes de los cursos regulares de niveles medio superior y superior los cuales podrán incorporarse al trabajo mediante contrato por tiempo determinado en la modalidad a tiempo parcial y percibir ingresos por los resultados sin perjuicio de su formación profesional</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote67sym" name="sdfootnote67anc">67</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Pese a los múltiples obstáculos de las dos décadas pasadas, podemos destacar otros resultados recientes obtenidos en determinadas especialidades, algunas de ellas de gran sensibilidad humana, como el trabajo con los autistas en la escuela </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Dora Alonso</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> y con los niños sordo-ciegos, muchos de los cuales han recuperado, en parte, la audición gracias al programa de implante coclear</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote68sym" name="sdfootnote68anc">68</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">También hay que destacar la introducción desde el curso escolar 2000-2001 de un nuevo Programa (Curso de Superación Integral para Jóvenes), dirigido a jóvenes de 18 a 30 años desvinculados del estudio y el trabajo, así como la reducción de las aulas de primaria a solo veinte alumnos, o la introducción, de forma masiva, de la televisión y del video en esta enseñanza. En los canales educativos se proyectan desde entonces más de 30 programas semanales con diferentes frecuencias, de acuerdo con el grado que cursan los alumnos, se mantienen más de mil cien escuelas rurales con menos de cinco alumnos y más de doscientas para un solo niño</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote69sym" name="sdfootnote69anc">69</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> La Universidad para el Adulto Mayor (o universidad de la tercera edad) y la preparación que se brinda en las Facultades Obrero Campesinas en vistas a mejorar la preparación de los jóvenes para enfrentar las pruebas de ingreso a la universidad, son también muestras de los múltiples y continuos esfuerzos que han sido y son realizados para mantener una enseñanza inclusiva en todo el territorio cubano.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><b>III.1. Logros sustanciales alcanzados en la salud y la educación en Cuba a pesar del reforzamiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por EE. UU desde 1962.</b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Culpar al sistema social existente en Cuba de las dificultades económicas que enfrentan los cubanos desde hace 6 décadas, y sobre todo en materia de educación y de salud desde el llamado Período Especial, es una mentira histórica y una desfachatez política sin precedentes. De haber dispuesto de los cientos de miles de millones de dólares que ha causado el bloqueo a su población, se hubiesen alcanzado sin duda niveles muy superiores de eficiencia que potencialmente se podría obtener en ambos sectores y en muchos otros de su delicada economía. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES"><img class="size-large wp-image-72172 aligncenter" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/08/graduados-universitarios.png?w=545" alt="" width="545" height="382" /></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">A más de cincuenta y ocho años del bloqueo, que tantas vidas humanas y sacrificios ha costado al pueblo, es sorprendente que muchos cuestionen el rechazo a una política mayoritariamente denunciada en la ONU, y que algunos cubanos fuera y dentro de Cuba aboguen por el mantenimiento de este acto de genocidio, perpetrado por un país que ha exhibido durante siglos su desinterés por mejorar las condiciones de vida los habitantes de la isla y del cual han emanado grandes sumas de dinero para apoyar el aparato represivo en contra de ella (ver siguiente esquema). En 2015, por ejemplo, el Instituto de Neurología y Neurocirugía “Dr. Rafael Estrada” informó que su departamento de Neurobiología confrontó la negativa de venta del kit de laboratorio CanAg NSE EIA por la compañía estadounidense Fujirebio Diagnostics Inc. Este kit se emplea para la detección de la proteína Enolasa Neuronal Específica en suero y en líquido cefalorraquídeo, elemento que puede ser utilizado como marcador diagnóstico y pronóstico en casos de enfermedades cerebrovasculares de tipo isquémicas, las cuales ocupan altos índices de morbimortalidad en Cuba. En 2019, a la Framacéutica Pfizer Inc. se le solicitó el medicamento Crizotinib, empleado para el tratamiento del cáncer de pulmón; el Palbociclib, utilizado para el tratamiento del cáncer de mama metastásico hormonosensible, y el Sunitinib, único medicamento eficaz existente en el mundo para el tratamiento del cáncer renal avanzado o con metástasis. En el Hospital “Hermanos Ameijeiras” se diagnostican, como promedio, 20 casos anuales con cáncer renal avanzado, los cuales están privados de recibir la opción terapéutica más efectiva a causa del bloqueo</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote70sym" name="sdfootnote70anc">70</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Las medidas anunciadas el 17 de abril de 2019 para activar a partir del 2 de mayo el título III de la Ley Libertad (la ya mencionada Helms-Burton) han recrudecido la guerra económica, financiera y comercial que sucesivamente las administraciones imperiales han sostenido, en mayor o menor grado, desde el Triunfo de la Revolución Cubana.</span></span></span></p>
<div id="attachment_72177" style="width: 555px" class="wp-caption aligncenter"><img class="wp-image-72177 size-large" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/08/dinero.jpg?w=545" alt="" width="545" height="375" /><p class="wp-caption-text">Gráfico dinero EEUU vs Cuba</p></div>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Las críticas al sistema de salud cubano y la exaltación de las deficiencias en la educación en el país, generalmente obvian muchos de los datos que acabamos de resumir; tampoco incluyen que, a pesar de los escasos recursos, Cuba ha demostrado además que se puede brindar ayuda a países desfavorecidos como lo hicieron en Chile en 1960, en Argelia en 1963, en Angola en los años 70 y 80, o con los niños afectados por la catástrofe nuclear de Chernóbil a partir de los 90. En época más reciente algunos datos del sistema solidario de salud cubano como la creación de la Escuela Latinoamericana de Medicina (1999), la creación de la Brigada “Henry Reeve” y su intervención desinteresada en Pakistán (2005) y en Haití (donde muchos médicos estaban ya presentes mucho antes del terremoto de 2010), los datos fehacientes de la «Misión Milagro» en América Latina y la ayuda que ha brindado a más de treinta países africanos (ver mapas) en la lucha contra el ébola (Sierra Leona, Liberia, Guinea Conakry) son obviados sistemáticamente por las transnacionales de la información. </span></span></span></p>
<div id="attachment_72153" style="width: 555px" class="wp-caption aligncenter"><img class="wp-image-72153 size-large" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/08/mapa.png?w=545" alt="" width="545" height="329" /><p class="wp-caption-text">http://www.telesurtv.net/telesuragenda/Cooperacion-Cuba-Africa-20140915-0030.html</p></div>
<p><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><b>III.2. Situación de ambos sectores en el presente. Las brigadas médicas Henry Reeve en el contexto de la Covid-19 y los reconocimientos internacionales a la educación cubana </b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">En el contexto actual de lucha contra el Covid-19, la afirmación del comandante en jefe de la Revolución Fidel Castro con la cual aseguraba que Cuba enviaría “médicos y no bombas” a cualquier lugar del mundo donde se necesitara, ha tomado una resonancia singular con el envío de médicos —conocidos como «héroes de batas blancas»— a países poco nombrados, como también a algunos del primer mundo que han podido beneficiarse del profesionalismo y del espíritu solidario del personal médico del contingente Internacional Henry Reeve (ver los mapas que siguen). Estas brigadas creadas en 2005, expertas en situaciones de desastre y graves epidemias, que actualmente se han movilizado con más de mil médicos y personal de salud en general para combatir el Covid-19 a escala global, se han sumado a las misiones médicas ya existentes en sesenta países de los cinco continentes.</span></span></span></p>
<p align="center"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-ES"><img class="size-large wp-image-72156 aligncenter" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/08/mundo.png?w=545" alt="" width="545" height="361" /></span></span></span></p>
<div id="attachment_72170" style="width: 555px" class="wp-caption aligncenter"><img class="wp-image-72170 size-large" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/08/mapa-2.png?w=545" alt="" width="545" height="308" /><p class="wp-caption-text">Mapa que recoge los diferentes países con los que ha colaborado Cuba hasta el 18 de julio de 2020 (COVID-19)</p></div>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Las infames campañas para desacreditar la labor internacionalista de los médicos cubanos, encabezadas por las críticas al Programa “Más Médicos” del presidente Jair Bolsonaro y secundadas por el actual gobierno golpista de Jeanine Añez en Bolivia, ha estado siempre en consonancia con la retórica injerencista de los “viejos jinetes del horror”</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> <a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote71sym" name="sdfootnote71anc">71</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">,</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> cuya política en plena pandemia ha consistido en restringir aun más las fuentes de ingreso económico de Cuba y en obligar a la población a enfrentar carencias mayores para presentarlas como deficiencias del modelo político y económico.</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-419"> Los Estados Unidos han r</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">econocido públicamente haber desatado la campaña de difamación que acusaba de esclavos o de espías al personal de la cooperación médica internacional que presta Cuba.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Pero todo ataque tiene su contraparte. Las Brigadas Henry Reeve, laureadas desde 2017 con el premio LEE Jong-wook de la OMS, han sido objeto de una petición lanzada recientemente desde Francia para que se les otorgue el Premio Nobel de la Paz, la cual ha sido respaldada y defendida por muchas personalidades e intelectuales de renombre a través del mundo</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-419">. Dicha proposición </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">está siendo apoyada moralmente por millones de personas y firmada públicamente en internet, aunque las vidas humanas salvadas y atendidas por ellos y las expresiones de agradecimiento, de amor y cariño, que les han brindado los damnificados y sus familiares, son el mejor reconocimiento y estímulo que pueda dársele públicamente a su magnífica labor. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">A pesar del criminal bloqueo que no le ha dado tregua a Cuba, impidiéndole incluso la posibilidad de comprar respiradores pulmonares para tratar a los enfermos de la Covid-19, la pequeña isla caribeña ha logrado llevar a niveles mínimos los índices de letalidad por causa de la pandemia, ha reducido sensiblemente los contagios aplicando la medidas destinadas a la protección de la población y se enorgullece de tener a ocho de sus más eminentes académicos participando como asesores para el enfrentamiento de la pandemia entre los sesenta que han sido seleccionados a nivel mundial. Además de la protección total de los niños, de las embarazadas y del personal de la salud a quienes se les ha suministrado, como a buena parte de la población, el medicamento homeopático nacional llamado PrevengHo-Vir, Cuba ha asegurado además la sobrevida de más del noventa por ciento de los enfermos graves por medio de la aplicación de medicamentos obtenidos gracias a su desarrollo biotecnológico y a los notables avances de la ciencia cubana, como son el Interferón Alfa 2B humano recombinante (comercializado como Heberon® Alfa R, o IFNrec)</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> <a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote72sym" name="sdfootnote72anc">72</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">,</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> el péptido CIGB 258 (o Jusvinza) que permite regular la inmunidad innata y controlar la magnitud de la inflamación (provocada por tormenta de citoquinas) sin generar inmunosupresión para combatir el virus, y el Surfacen, producto natural cubano utilizado en el tratamiento del síndrome de distrés respiratorio agudo tanto en niños como en adultos.</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"> El pasado 19 de agosto, fue presentada </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Soberana 01, primer candidato vacunal cubano contra la COVID-19 con autorización para ensayos clínicos. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><a style="color:#000000;" name="_GoBack"></a> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">En el caso de la educación, Cuba es considerado como un modelo de excelencia. Es el único país de América Latina y del Caribe que alcanzó los objetivos globales de la Educación para Todos (en el periodo 2000-2015) y mantiene un esfuerzo de continuo mejoramiento como es el caso del actual Perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación, el cual está siendo experimentado en más de cien escuelas en todo el país. En el pasado mes de junio la UNESCO reconoció las políticas de Cuba para garantizar una enseñanza inclusiva y de calidad en su Informe Mundial de Seguimiento de la Educación 2020, considerándolo como campeón a nivel mundial en la promoción y protección de derechos de la niñez</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote73sym" name="sdfootnote73anc">73</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> Resaltó el liderazgo de la Isla en el sector a partir de logros como el 100 % de la escolarización en la etapa preescolar, valorando iniciativas como el programa Educa a tu hijo, que ofrece alternativas a niños de zonas rurales y montañosas o con discapacidad. Este programa, con casi treinta años en aplicación, permite a la familia preparar a los pequeños en las casas para que puedan incorporarse al sistema educativo sin afectaciones en el aprendizaje. El Informe indica que menos del 10% de los países cuentan con leyes que garanticen la inclusión. El reporte titulado </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Inclusión y educación: Todos, sin excepción</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> de más de 400 páginas presentado en la UNESCO, resalta además el trabajo de la mayor de las Antillas en materia de educación sexual y prevención del VIH/sida, al incorporar el tema a través de planes básicos de estudio, asignaturas optativas y cursos de postgrado, con un enfoque de género y de derechos sexuales</span></span></span><sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote74sym" name="sdfootnote74anc">74</a></span></span></span></sup><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">En materia de solidaridad con América Latina y el mundo, la ayuda brindada en África y en otros continentes, el método cubano de alfabetización “Yo sí puedo”, la escuela Simón Bolívar en los campamentos provisionales de la República Árabe Saharaui Democrática (2012), la creación del Instituto Pedagógico Latinoamericano y Caribeño (IPLAC, 1990) de La Habana y la fundación de la Facultad Latinoamericana y Caribeña de Educación Física y Deporte (1999), son testimonios que, junto a los anteriores, avalan la hipótesis de que un mundo más humano y menos ignorante como el que ha materializado y defendido Cuba, es realmente posible. </span></span></span></p>
<p><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"><b>A modo de conclusión.</b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Desde el triunfo de la Revolución en Cuba la elevación de nivel, no solo cuantitativo sino (y, sobre todo) cualitativo de la vida intelectual y del estado de la salud del pueblo, han sido una constante preocupación, a pesar de las desfavorables condiciones que injustos factores externos han impuesto a la patria cubana, aun si algunos problemas, como lo hemos desarrollado, se deben también a dificultades de orden interno. Al analizar los períodos anteriores de la Historia de Cuba, comprendemos que los avances en materia de salud y educación en las últimas seis décadas de Revolución no son una mera cuestión de retórica, sino una suma de hechos y resultados fehacientes que, como en cualquier obra humana, no han estado exentos de errores, pero en los que ha sobrado la abnegación, la creatividad y la voluntad de elevar a los hombres y mujeres hacia una sociedad mejor y más justa, aunque siempre siga siendo mejorable. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">No se puede medir a Cuba y a su situación inédita en la Historia del siglo XX y XXI con los parámetros que se mide a países de historia y cultura milenarias y con una economía que hasta hace poco creíamos capaz de resistir ante cualquier embate. En un panorama en el que Occidente se ahoga en la crisis sanitaria y financiera y en la política de recortes, en que la antigua metrópoli y el gigante norteño se desangran entre acosos bancarios, despidos y muertes en masa, en que manifestantes de América Latina todavía reclaman mejoras en su sistema de salud y de enseñanza y por alcanzar, como en Chile, Bolivia y Colombia, sus más elementales derechos, Cuba intenta mantener su dignidad, contando con la reestructuración de su economía y con la solidaridad de los pueblos de América Latina y del mundo como las únicas vías para preservar la salud y la educación, primeros garantes del futuro de la nación y de la conservación de su soberanía.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><b>BIBLIOGRAFĺA</b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><b>Educación.</b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">ACOSTA Dalia, «Educación se beneficia con reforma salarial», </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>IPS Noticias,</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=92608, IPS, 2009.Consultado el 2 de mayo de 2013.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">ÁLVAREZ FIGUEROA, O., «El sistema educativo cubano en los noventa», </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Centro de Investigaciones de Economía Mundial</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, Ciudad de La Habana, Cuba. 1997.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">BACHILLER Y MORALES, Antonio, </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Apuntes para la Historia de las Letras y de la Instrucción Pública en la Isla de Cuba</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, Habana, P. Massana, 1859, T.I.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Ecured,</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> « Universidad de las Ciencias de la Cultura Física y el Deporte Manuel Fajardo », </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.ecured.cu/index.php/Universidad_de_las_Ciencias_de_la_Cultura_F%C3%ADsica_y_el_Deporte_Manuel_Fajardo_(UCCFD)#Historia_y_nombre_de_la_instituci.C3.B3n"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>http://www.ecured.cu/index.php/Universidad_de_las_Ciencias_de_la_Cultura_F%C3%ADsica_y_el_Deporte_Manuel_Fajardo_(UCCFD)#Historia_y_nombre_de_la_instituci.C3.B3n</u></span></span></span></a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, consultado el 2 de mayo de 2013.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Ecured,</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> INDER, </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.ecured.cu/index.php/INDER"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>http://www.ecured.cu/index.php/INDER</u></span></span></span></a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, consultado el 2 de mayo de 2013.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">GONZÁLEZ GONZÁLEZ, José Pedro &amp; REYES VELÁZQUEZ, Raúl, «Desarrollo de la Educación en Cuba después del año 1959», </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Revista Complutense de Educación</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, Vol. 21 Núm. 1, 2010, p.13-35.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">GUADARRAMA GONZÁLEZ, Pablo, «Etapas principales de la educación superior en Cuba», Revistas</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i> de Historia de la Educación Latinoamericana</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, Tunja, 2005. N. 3. p. 49-72.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-419">HUERTA MARTINEZ, Ángel, «Escuelas Normales en Cuba (1890-1898): un profesorado de ida y vuelta », en </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-419"><i>Culture et éducation dans les mondes hispaniques. </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Essais en hommage à Ève-Marie Fell,</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> Jean-Louis Guereña y Mónica Zapata (dir.), Tours, Presses universitaires François-Rabelais, Open Editions Books 2017 (CIREMIA 2005), Colección : Études hispaniques | XVII, 454 p. disponible en línea : </span></span><a style="color:#000000;" href="https://books.openedition.org/pufr/6085#text"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><u>https://books.openedition.org/pufr/6085#text</u></span></span></a></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">LAMORE, Jean, </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Cuba</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, Paris, PUF, 1973, 2da edición, (1ra ed.1970).</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">ONEI, EDUCACIÓN, “Resumen del curso escolar 2018-2019 e inicio del curso escolar 2019-2020, Enero-Diciembre 2019”, </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Oficina Nacional de Estadísticas e Información</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, República de Cuba </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.onei.gob.cu/node/14865"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>http://www.onei.gob.cu/node/14865</u></span></span></span></a></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">ORTEGA, Josefina, « Las rutas del saber », </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>La Jiribilla</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, la Habana, 2004, </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.lajiribilla.co.cu/2004/n185_11/memoria.html"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>http://www.lajiribilla.co.cu/2004/n185_11/memoria.html</u></span></span></span></a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, consultado el 2 de mayo de 2013.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">PADRÓN. P, L., </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Julio Antonio Mella y el Movimiento Obrero</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, La Habana, Ciencias Sociales, 1980.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">PÉREZ DE LA RIVA, Juan &amp; al. “La república neocolonial”, Anuario</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i> de estudios cubanos,</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> T. I, Ciencias Sociales, 1975, p. 58.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">PICHARDO, H., </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>La actitud estudiantil en Cuba durante el siglo XIX</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, La Habana, Ciencias Sociales, 1983.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">- «La Educación en la Revolución, 1958-2008», </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Oficina Nacional de Estadísticas e Información</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, República de Cuba, </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.one.cu/educacionenlarevolucion.htm"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>http://www.one.cu/educacionenlarevolucion.htm</u></span></span></span></a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, consultado el 2 de mayo de 2013.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">«Reconoce Unesco logros de Cuba en una educación inclusiva y de calidad», </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Cubadebate,</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> 25 de junio de 2020, </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.cubadebate.cu/noticias/2020/06/25/reconoce-unesco-logros-de-cuba-en-una-educacion-de-calidad/#.XzHctCgzbIW"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>http://www.cubadebate.cu/noticias/2020/06/25/reconoce-unesco-logros-de-cuba-en-una-educacion-de-calidad/#.XzHctCgzbIW</u></span></span></span></a></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">UNESCO, IESALC Reports, «Los Institutos Superiores Pedagógicos Cubanos», </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Digital Observatory for Highereducation in Latin America and the Caribbean</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, 2003, </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.iesalc.unesco.org.ve/"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>www.iesalc.unesco.org.ve</u></span></span></span></a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, consultado el 2 de mayo de 2013.</span></span></span></span></p>
<p><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Unicef: Cuba es campeón en derechos de la niñez”, </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.cubadebate.cu/noticias/2018/03/12/unicef-cuba-es-campeon-en-derechos-de-la-ninez/#.XzHb9SgzbIW"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>http://www.cubadebate.cu/noticias/2018/03/12/unicef-cuba-es-campeon-en-derechos-de-la-ninez/#.XzHb9SgzbIW</u></span></span></span></a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, 12 de marzo de 2018</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><b>Salud.</b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">AGUIAR GONZÁLEZ DE LA PENA, Nelson Miguel &amp; BENĺTEZ PINON, Lourdes Matilde, «Aproximación a la historia de la medicina en Cuba: La colonia», </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Revista habanera de Ciencias Médicas</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, 2010, vol.9, n.2, p. 143-149.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">ÁLVAREZ LAJONCHERE, C., «Aspectos jurídicos y médicos legales del aborto en Cuba», Sexología</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i> Social</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, La Habana, 1994, N°1. </span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">BELDARRAĺN CHAPLE, Enrique, «Apuntes para la historia de la lucha antituberculosa en Cuba», La Habana, </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Revista Cubana de Salud Pública,</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> 1998; 24 (2): 97-105, Departamento de historia de la Salud Pública, Escuela Nacional de Salud Pública.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">- ¿Estudia el proceso salud-enfermedad la antropología cubana?, </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Cuicuilco</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, Revista de ciencias antropológicas, México, número 46, mayo-agosto, 2009; </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.scielo.org.mx/pdf/cuicui/v16n46/v16n46a4.pdf"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>http://www.scielo.org.mx/pdf/cuicui/v16n46/v16n46a4.pdf</u></span></span></span></a></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">« Cincuenta Aniversario de la Revolución Cubana », </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Centro de Información para la prensa de la Unión de Periodistas de Cuba</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">; </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://revolucioncubana.cip.cu/referencias/cifras/salud-en-cifras/cifras-antes-de-1959"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>http://revolucioncubana.cip.cu/referencias/cifras/salud-en-cifras/cifras-antes-de-1959</u></span></span></span></a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, consultado el 2 de mayo de 2013.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">«Conozca Cuba», </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Embajada de Cuba en México, </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">sitio consultado el 2 de mayo de 2013, </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.cubadiplomatica.cu/mexico/ConozcaCuba/Salud.aspx"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>http://www.cubadiplomatica.cu/mexico/ConozcaCuba/Salud.aspx</u></span></span></span></a></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana», </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Ecured,</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> https://www.ecured.cu/Colegio_Universitario_San_Ger%C3%B3nimo_de_La_Habana</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Comisión interamericana de derechos humanos</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, OEA, Capítulo XIII, «El derecho a la salud», http://www.cidh.oas.org/countryrep/Cuba83sp/capitulo13.htm#2, consultado el 2 de mayo de 2013.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Cubadebate, </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">«EE.UU obstaculiza lucha de Cuba contra el Sida», 18 de julio de 2011, </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.cubadebate.cu/noticias/2011/07/18/eeuu-obstaculiza-lucha-de-cuba-contra-el-sida/"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>http://www.cubadebate.cu/noticias/2011/07/18/eeuu-obstaculiza-lucha-de-cuba-contra-el-sida/</u></span></span></span></a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, consultado el 2 de mayo de 2013.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">CUZA ABDO, Anselmo, «Historia del Trasplante en Cuba», </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Infomed</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.sld.cu/sitios/trasplante/temas.php?idv=8214"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>http://www.sld.cu/sitios/trasplante/temas.php?idv=8214</u></span></span></span></a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, consultado el 2 de mayo de 2013.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">DELGADO GARCĺA, Gregorio, «Antecedentes históricos de la atención primaria de salud en Cuba», </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Revista Cubana de Salud Pública</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, La Habana, Escuela Nacional de Salud Pública, v.31, n.2 abr.-jun, 2005, http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-34661998000200007&amp;lng=es, consultado el 2 de mayo de 2013.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">- «Conferencias de historia de la administración de Salud Pública en Cuba», </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Cuadernos de Historia de Salud Pública</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, La Habana, 1991; n°81.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">DEL PINO Y DE LA VEGA, Mario, </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Apuntes para la historia de los hospitales en Cuba (1523-1899). </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Cuadernos de historia de la salud pública, La Habana, MINSAP, 1963, p. 28</span></span></span></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Ecured,</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> «Polo científico », Cuba, sitio consultado el 2 de mayo de 2013. </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.ecured.cu/index.php/Polo_Cient%C3%ADfico_del_Oeste_de_La_Habana"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><u>http://www.ecured.cu/index.php/Polo_Cient%C3%ADfico_del_Oeste_de_La_Habana</u></span></span></a></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">ESTEBAN GARCĺA ALCOLEA, Eglis, «La neuropatía óptica epidémica cubana», </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Revista Mexicana de Oftalmología</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">; Noviembre-Diciembre 2008; 82 (6), pp. 391-396.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">GARCIA BLANCO, Rolando, </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Cien figuras de la ciencia en Cuba,</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> La Habana, Editorial Científico-Técnica, 2016, 2da ed. (1ra ed. 2002), 490 p.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">FINLAY, C. J, «El mosquito hipotéticamente considerado como agente de transmisión de la fiebre amarilla», </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Obras Completas</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, La Habana: Academia de Ciencias de Cuba,1965; T.1, pp.247-261.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">GRAN ÁLVAREZ, Miriam Alicia, “Interrupción voluntaria de embarazo y anticoncepción. Dos métodos de regulación de la fecundidad: Cuba. 1995-2000»; Tesis de doctorado (Doctor en Ciencias de una Especialidad), La Habana: Escuela Nacional de Salud Pública, 2005; </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://tesis.repo.sld.cu/72/"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>http://tesis.repo.sld.cu/72/</u></span></span></span></a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, consultado el 2 de mayo de 2013.</span></span></span></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">GUZMÁN, J.; « Cada año 7,6 millones de personas mueren de cáncer, revelan estudios », </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>La página</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, 5 de febrero de 2012, </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.lapagina.com.sv/nacionales/61996/2012/02/04/Cada-ano-76-millones-de-personas-mueren-de-cancer-revelan-estudios"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>http://www.lapagina.com.sv/nacionales/61996/2012/02/04/Cada-ano-76-millones-de-personas-mueren-de-cancer-revelan-estudios</u></span></span></span></a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, consultado el 2 de mayo de 2013.</span></span></span></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">«Heberprot-P», Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, 2013 </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://heberprot-p.cigb.edu.cu/index.php/es/producto/heberprot-p"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>http://heberprot-p.cigb.edu.cu//index.php/es/producto/heberprot-p</u></span></span></span></a></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">IZQUIERDO PAMIAS, Tania &amp; NUÑEZ GUDÁS, Mirta, “El Interferón alfa-2b humano recombinante cubano”, </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Infomed, </i></span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.infomed.sld.cu/node?iwp_post=2020%2F04%2F14%2FInterfer%C3%B3n%20alfa-2b%20humano%20recombinante%20cubano%2F1719741&amp;iwp_ids=17_19741&amp;blog=2_editorhome"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>http://www.infomed.sld.cu/node?iwp_post=2020%2F04%2F14%2FInterfer%C3%B3n%20alfa-2b%20humano%20recombinante%20cubano%2F1719741&amp;iwp_ids=17_19741&amp;blog=2_editorhome</u></span></span></span></a></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">SÁNCHEZ LÓPEZ, José, </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Finlay. El hombre y la verdad científica</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, La Habana, Ed. Científico Técnica-Instituto Cubano del Libro, 2007, segunda edición, (1987, 1ra ed.).</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">MARREIRO YÁNEZ, Raquel, « Campaña que nos protege », </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Cubahora,</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> Primera Revista Digital de Cuba, 2 de junio de 2013; </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.cubahora.cu/ciencia-y-tecnologia/campana-que-nos-protege#.UZTPEqdOK70"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>http://www.cubahora.cu/ciencia-y-tecnologia/campana-que-nos-protege#.UZTPEqdOK70</u></span></span></span></a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, consultado el 2 de mayo de 2013.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">«Programa de atención estomatológica a la población menor de 15 años», </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>ECIMED,</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> La Habana, 1983, Dirección Nacional de Estomatología, Ministerio de Salud Pública.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">RODRĺGUEZ CALZADILLA, Amado &amp; VALIENTE ZALDĺVAR, Carolina, «Estrategias y resultados de la atención estomatológica a niños y adolescentes», Revista</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i> Cubana de Estomatología</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, La Habana, v. 40, n. 1, abr. 2003.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">ROJAS OCHOA, F., «Orígenes del movimiento de atención primaria de salud en Cuba», </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Revista Cubana de Medicina General Integral</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, La Habana, 2003; 19 (1), p.56-61.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">ROJAS OCHOA, F., «La atención primaria de salud en Cuba, 1959-1984 »; Conferencia leída en el Simposio &#8220;Mario Escalona in Memoriam: Teoría y práctica de la atención primaria de salud&#8221;. Escuela Nacional de Salud Pública, junio 11 de 2004, </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://bvs.sld.cu/revistas/spu/vol31_2_05/spu12205.htm"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>http://bvs.sld.cu/revistas/spu/vol31_2_05/spu12205.htm</u></span></span></span></a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, consultado el 2 de mayo de 2013.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Salud y esperanza, el regalo de Cuba a África”, </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Telesur,</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> 17 de octubre de 2014, </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.telesurtv.net/telesuragenda/Cooperacion-Cuba-Africa-20140915-0030.html"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>http://www.telesurtv.net/telesuragenda/Cooperacion-Cuba-Africa-20140915-0030.html</u></span></span></span></a></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="en-US">VALDÉS, Nelson P., « Health and Revolution in Cuba », </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="en-US"><i>Science and Society</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="en-US">, Vol. 35, No. 3, Otoño 1971.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><b>Bloqueo </b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Cuba vs Bloqueo</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, 3 de enero de 2000, </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.cubavsbloqueo.cu/Default.aspx?tabid=244"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>http://www.cubavsbloqueo.cu/Default.aspx?tabid=244</u></span></span></span></a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, consultado el 2 de mayo de 2013.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">LAMRANI, S., </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>État de </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">siège. </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Les sanctions économiques des États-Unis contre Cuba. </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Une perspective historique et économique</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, Paris, Estrella, 2011.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">« Bloqueo de EE.UU. castiga doble a cubanos enfermos de cáncer », Prensa latina,</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i> Radio Santa Cruz</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, 21 de Octubre de 2010, </span></span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.radiosantacruz.icrt.cu/noticia/ver/15499-bloqueo-eeuu-castiga-doble-cubanos-enfermos-cancer.htm"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><u>http://www.radiosantacruz.icrt.cu/noticia/ver/15499-bloqueo-eeuu-castiga-doble-cubanos-enfermos-cancer.htm</u></span></span></span></a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, consultado el 2 de mayo de 2013.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Informe de Cuba sobre la resolución 73/8 de la Asamblea General de Naciones Unidas. “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los estados unidos de América contra Cuba (años 2015 y 2019). </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><b>Otros </b></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">MARTĺ, José, «Cartas de Nueva York expresamente escritas para </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>La Opinión Nacional</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">», Nueva York, 12 de noviembre de 1881, </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Obras Completas</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Edición Crítica</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">, Estados Unidos, 1881-1882, La Habana, Centro de Estudios Martianos, 2004, T. 9.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Dúo</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i> Buena Fe,</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> canción “Valientes”, dedica a las brigadas médicas internacionalistas del contingente Henry Reeve, 2019, Álbum Carnal, Autor: Israel Rojas</span></span></span></span></p>
<div id="sdfootnote1">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote1anc" name="sdfootnote1sym">1</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> «[…] una aristocracia política […] domina periódicos, vence en elecciones»; José Martí, «Cartas de Nueva York expresamente escritas para </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>La Opinión Nacional»</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, Nueva York, 12 de noviembre de 1881, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Obras completas. Edición Crítica,</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> 1881-1882, Estados Unidos, La Habana, Centro de Estudios Martianos, 2004, T. 9, p. 119.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote2">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote2anc" name="sdfootnote2sym">2</a> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419">DEL PINO Y DE LA VEGA, Mario, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"><i>Apuntes para la historia de los hospitales en Cuba (1523-1899),</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"> Cuadernos de historia de la salud pública, La Habana, MINSAP, 1963, p. 28</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote3">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote3anc" name="sdfootnote3sym">3</a> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419">ROIG DE LEUCHSENRING, Emilio, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"><i>La Habana. Apuntes históricos,</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"> La Habana, Editora del Consejo Nacional de Cultura, 1963, Segunda edición notablemente aumentada, Tomo I, p. 183</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote4">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote4anc" name="sdfootnote4sym">4</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> DELGADO GARCĺA, Gregorio, «Antecedentes históricos de la atención primaria de salud en Cuba», </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Revista Cubana de Salud Pública</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, La Habana, Escuela Nacional de Salud Pública, v.31, n.2 abr.-jun, 2005. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-34661998000200007&amp;lng=es.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote5">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote5anc" name="sdfootnote5sym">5</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"> DELGADO GARCĺA, Gregorio, 1991, “Conferencias de Historia de la administración de Salud Pública en Cuba”, en Cuadernos de Historia de Salud Pública, núm. 81.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote6">
<p class="sdfootnote"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote6anc" name="sdfootnote6sym">6</a> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419">ROIG DE LEUCHSENRING, Emilio, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"><i>La Habana. Apuntes históricos, </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419">op. cit</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"><i>, </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419">T.III, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419">pp. 131-132.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote7">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote7anc" name="sdfootnote7sym">7</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Gregorio Delgado García señala que «El facultativo de semana fue el primer modelo estatal de atención médica ambulatoria establecido en Cuba por el sistema de salud colonial y su importancia histórica es innegable por el paso de avance que significó en el desarrollo de la salud pública en su época y por el beneficio que reportó a las capas más humildes de la población de la Isla. Este modelo consistía en nombrar semanalmente dos facultativos, un médico y un cirujano, que rotaban sin excepción alguna entre todos los de la ciudad, los cuales debían atender gratuitamente a los enfermos o accidentados que se presentaran entre los pobres de solemnidad de la población, les ponían tratamiento en sus casas y si fuera necesario los enviaban a los hospitales de caridad; realizaban también funciones de médicos forenses; inspeccionaban las condiciones higiénicas de los establecimientos públicos y se ocupaban de la higiene de los alimentos que se expedían en los comercios de la ciudad». “Antecedentes históricos de la atención primaria de salud en Cuba”, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>op. cit.</i></span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote8">
<p class="sdfootnote"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote8anc" name="sdfootnote8sym">8</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"> Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"><i>Ecured,</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"> https://www.ecured.cu/Colegio_Universitario_San_Ger%C3%B3nimo_de_La_Habana</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote9">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote9anc" name="sdfootnote9sym">9</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"> GARCIA BLANCO, Rolando, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"><i>Cien figuras de la ciencia en Cuba,</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"> La Habana, Editorial Científico-Técnica, 2016, 2da ed. (1ra ed. 2002), p. 360.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote10">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote10anc" name="sdfootnote10sym">10</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> DELGADO GARCIA, G., «Conferencias de historia de la administración de Salud Pública en Cuba», </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>op.cit, </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">p. 28 &#8211; 32. </span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote11">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote11anc" name="sdfootnote11sym">11</a> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419">GARCIA BLANCO, Rolando, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"><i>Cien figuras de la ciencia en Cuba,</i></span></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"><i>op. cit,</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"> p. 361.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote12">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote12anc" name="sdfootnote12sym">12</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="pt-BR">DELGADO GARCĺA, G., « Antecedentes históricos…», </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="pt-BR"><i>op. cit.</i></span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote13">
<p class="sdfootnote"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote13anc" name="sdfootnote13sym">13</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Ibid</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">. </span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote14">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote14anc" name="sdfootnote14sym">14</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> SÁNCHEZ LÓPEZ, José, </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Finlay. </i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"><i>El hombre y la verdad científica</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419">, La Habana, Ed. Científico Técnica-Instituto Cubano del Libro, 2007, Segunda edición, (1987, 1ra ed.), p. 75.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote15">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a style="color:#000000;" name="_Hlk47974102"></a> <a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote15anc" name="sdfootnote15sym">15</a> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419">ROIG DE LEUCHSENRING, Emilio, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"><i>La Habana. Apuntes históricos, </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419">Tomo III,</span></span><i> </i><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419">pp.134-135. Véase en este tomo la relación de los establecimientos sanitarios y de beneficencia (solo 19) desde la colonia hasta los años 1960. </span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote16">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote16anc" name="sdfootnote16sym">16</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> AGUIAR GONZALEZ DE LA PENA, Nelson Miguel &amp; BENITEZ PINON, Lourdes Matilde, «Aproximación a la historia de la medicina en Cuba: La colonia», </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Revista habanera de Ciencias Médicas</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, 2010, vol.9, n.2, pp. 143-149.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote17">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote17anc" name="sdfootnote17sym">17</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"> En el presente, de los 23 lauros en el sistema de premios de la UNESCO, Cuba auspicia, de conjunto con la Organización, el Premio Internacional UNESCO José Martí y el Premio UNESCO Carlos J. Finlay de Microbiología, y este último se otorga cada dos años desde 1977. El 3 de diciembre, fecha del nacimiento del eminente científico, se reconoce como el Día de la Medicina Latinoamericana y del Trabajador de la Salud.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote18">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote18anc" name="sdfootnote18sym">18</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">BELDARRAĺN CHAPLE, Enrique, «Apuntes para la historia de la lucha antituberculosa en Cuba», La Habana, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Revista </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Cubana de Salud Pública,</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> 1998; 24 (2): 97-105, Departamento de historia de la Salud Pública, Escuela Nacional de Salud Pública.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote19">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote19anc" name="sdfootnote19sym">19</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> En 1959, un estudio exhaustivo realizado por las autoridades del sector de salud pública a través del país demostró que el 71.96% de todos los cubanos sufrían de parasitismo; en las zonas rurales el porcentaje era de 86.54%. (VALDÉS, Nelson P., “Health and Revolution in Cuba”, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Science and Society</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, Vol. 35, No. 3, 1971, p. 334).</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote20">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote20anc" name="sdfootnote20sym">20</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> El mismo se encontraba en la zona de Venta de Casanovas, único en su tipo, en el actual municipio santiaguero de Contramaestre.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote21">
<p class="sdfootnote"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote21anc" name="sdfootnote21sym">21</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Comisión interamericana de derechos humanos</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, OEA, Capítulo XIII, “El derecho a la salud”. http://www.cidh.oas.org/countryrep/Cuba83sp/capitulo13.htm#2</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote22">
<p class="sdfootnote"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote22anc" name="sdfootnote22sym">22</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> «50 Aniversario de la Revolución Cubana», Centro de Información para la prensa de la Unión de Periodistas de Cuba»; http://revolucioncubana.cip.cu/referencias/cifras/salud-en-cifras/cifras-antes-de-1959</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote23">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote23anc" name="sdfootnote23sym">23</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">ORTEGA, Josefina, «Las rutas del saber», </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>La Jiribilla</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, la Habana, 2004, http://www.lajiribilla.co.cu/2004/n185_11/memoria.html</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote24">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote24anc" name="sdfootnote24sym">24</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Pichardo, H., </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>La actitud estudiantil en Cuba durante el siglo XIX</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, La Habana, Ciencias Sociales, 1983. p. 40.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote25">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote25anc" name="sdfootnote25sym">25</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> ÁLVAREZ FIGUEROA, O., </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>El sistema educativo cubano en los noventa</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, Centro de Investigaciones de Economía Mundial, Ciudad de La Habana, Cuba. 1997, p.21</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote26">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote26anc" name="sdfootnote26sym">26</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> BACHILLER Y MORALES, Antonio, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Apuntes para la Historia de las Letras y de la Instrucción Pública en la Isla de Cuba</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, Habana, P. Massana, 1859, T.I, p. 14</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote27">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote27anc" name="sdfootnote27sym">27</a> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419">ROIG DE LEUCHSENRING, Emilio, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"><i>La Habana. Apuntes históricos, </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419">Tomo I, pp. 236-238. Como precisa el autor, la Sociedad Económica de Amigos del País perdió, con el cese de la soberanía española sobre Cuba, el carácter semioficial que poco a poco había adquirido. Continuó actuando como institución particular, manteniendo y creando escuelas como la de Redención (1905) y la Escuela Elemental de Artes Liberales y Oficios (1906), además de mantener la </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"><i>Revista Bimestre</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"> y los servicios de su famosa biblioteca. </span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote28">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote28anc" name="sdfootnote28sym">28</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"> HUERTA MARTINEZ, Ángel, «Escuelas Normales en Cuba (1890-1898): un profesorado de ida y vuelta», en </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"><i>Culture et éducation dans les mondes hispaniques. </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Essais en hommage à Ève-Marie Fell,</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Jean-Louis Guereña y Mónica Zapata (dir.), Tours, Presses universitaires François-Rabelais, Open Editions Books 2017 (CIREMIA 2005), Colección : Études hispaniques | XVII, pp. 195-208. </span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote29">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote29anc" name="sdfootnote29sym">29</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> GONZÁLEZ GONZÁLEZ, José Pedro &amp; REYES VELÁZQUEZ, Raúl, «Desarrollo de la Educación en Cuba después del año 1959», </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Revista Complutense de Educación</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, Vol. 21 Núm. 1, 2010, p.15.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote30">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote30anc" name="sdfootnote30sym">30</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> «Los Institutos Superiores Pedagógicos Cubanos», </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Digital Observatory for Higher education in Latin America and the Caribbean, IESALC,</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Unesco, 2003, www.iesalc.unesco.org.ve</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote31">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote31anc" name="sdfootnote31sym">31</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> PADRÓN. P, L., </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Julio Antonio Mella y el Movimiento Obrero</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, La Habana, Ciencias Sociales, 1980, p 58.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote32">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote32anc" name="sdfootnote32sym">32</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> PÉREZ DE LA RIVA, Juan &amp; al. “La república neocolonial”, Anuario</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i> de estudios cubanos</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, T. I, Ciencias Sociales, 1975, p. 58.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote33">
<p class="sdfootnote"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote33anc" name="sdfootnote33sym">33</a> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">GONZÁLEZ GONZÁLEZ, José Pedro &amp; REYES VELÁZQUEZ, Raúl, «Desarrollo de la Educación en Cuba después del año 1959», </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>op. cit</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, p. 16. </span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote34">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote34anc" name="sdfootnote34sym">34</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> «La Educación en la Revolución, 1958 – 2008», </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Oficina Nacional de Estadísticas e Información</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, República de Cuba, http://www.one.cu/educacionenlarevolucion.htm</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote35">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote35anc" name="sdfootnote35sym">35</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> GUADARRAMA GONZÁLEZ, Pablo. &#8220;Etapas principales de la educación superior en Cuba», Revistas</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i> de Historia de la Educación Latinoamericana, </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Tunja, 2005. Nro. 3. p. 49-72</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote36">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote36anc" name="sdfootnote36sym">36</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Cuba. Ley 100, 23 de febrero de 1959. </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Gaceta Oficial,</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> 26 de febrero de 1959.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote37">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote37anc" name="sdfootnote37sym">37</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> ROJAS OCHOA F., «Orígenes del movimiento de atención primaria de salud en Cuba», </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Revista Cubana de Medicina General Integral,</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> La Habana, 2003; 19 (1):56-61.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote38">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote38anc" name="sdfootnote38sym">38</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> ROJAS OCHOA, F., «La atención primaria de salud en Cuba, 1959-1984»; Conferencia leída en el Simposio &#8220;Mario Escalona in Memoriam: Teoría y práctica de la atención primaria de salud&#8221;. Escuela Nacional de Salud Pública, junio 11 de 2004, http://bvs.sld.cu/revistas/spu/vol31_2_05/spu12205.htm.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote39">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote39anc" name="sdfootnote39sym">39</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">MARREIRO YÁNEZ, Raquel, «Campaña que nos protege», </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Cubahora</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, Primera Revista Digital de Cuba, 2 de junio de 2013; http://www.cubahora.cu/ciencia-y-tecnologia/campana-que-nos-protege#.UZTPEqdOK70</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote40">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote40anc" name="sdfootnote40sym">40</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> «Comisión interamericana de derechos humanos», </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>op. cit.</i></span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote41">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote41anc" name="sdfootnote41sym">41</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">GRAN ÁLVAREZ, Miriam Alicia, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Interrupción voluntaria de embarazo y anticoncepción. Dos métodos de regulación de la fecundidad: Cuba. 1995-2000;</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Tesis de doctorado (Doctor en Ciencias de una Especialidad), La Habana: Escuela Nacional de Salud Pública, 2005; &lt;http://tesis.repo.sld.cu/72/&gt;</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote42">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote42anc" name="sdfootnote42sym">42</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> ALVAREZ LAJONCHERE, C., «Aspectos jurídicos y médicos legales del aborto en Cuba»,</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i> Sexología Social</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, La Habana</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>,</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> 1994, N°1, p. 6. </span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote43">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote43anc" name="sdfootnote43sym">43</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Programa de atención estomatológica a la población menor de 15 años</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, La Habana, ECIMED, 1983, Dirección Nacional de Estomatología, Ministerio de Salud Pública. </span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote44">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote44anc" name="sdfootnote44sym">44</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">RODRĺGUEZ CALZADILLA, Amado &amp; VALIENTE ZALDĺVAR, Carolina, «Estrategias y resultados de la atención estomatológica a niños y adolescentes», Revista</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i> Cubana de Estomatología</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, Ciudad de La Habana, v. 40, n. 1, abr, 2003.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote45">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote45anc" name="sdfootnote45sym">45</a> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419">«Historia de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana», Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"><i>Infomed,</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"> https://instituciones.sld.cu/ucmh/historia-de-la-universidad-de-ciencias-medicas-de-la-habana/</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote46">
<p class="sdfootnote"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote46anc" name="sdfootnote46sym">46</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> «Conozca Cuba», </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Sitio internet de la Embajada de Cuba en México</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">. http://www.cubadiplomatica.cu/mexico/ConozcaCuba/Salud.aspx</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote47">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote47anc" name="sdfootnote47sym">47</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Los menores de 18 años no incapacitados pueden donar sus órganos y tejidos con la autorización previa del padre o la madre, o de su representante legal en ausencia de éstos.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote48">
<p class="sdfootnote"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote48anc" name="sdfootnote48sym">48</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">CUZA ABDO, Anselmo, «Historia del Trasplante en Cuba», </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Portal de Infomed</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, http://www.sld.cu/sitios/trasplante/temas.php?idv=8214</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote49">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote49anc" name="sdfootnote49sym">49</a> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Cuba vs Bloqueo</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, 3 de enero de 2000, http://www.cubavsbloqueo.cu/Default.aspx?tabid=244</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote50">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote50anc" name="sdfootnote50sym">50</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> «La educación en la Revolución», </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Oficina Nacional de Estadísticas, </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>op. cit.</i></span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote51">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote51anc" name="sdfootnote51sym">51</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> LAMORE, Jean, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Cuba</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, Paris, PUF, 1973, 2da edición, (1ra ed.1970), p. 121-122. (La traducción del francés al español es nuestra)</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote52">
<p class="sdfootnote"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote52anc" name="sdfootnote52sym">52</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Ibid.</i></span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote53">
<p class="sdfootnote"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote53anc" name="sdfootnote53sym">53</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> «La educación en la Revolución», </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>op. cit</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote54">
<p class="sdfootnote"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote54anc" name="sdfootnote54sym">54</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> «Los Institutos Superiores Pedagógicos Cubanos», </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>op. cit</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote55">
<p class="sdfootnote"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote55anc" name="sdfootnote55sym">55</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> INDER, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Ecured</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, http://www.ecured.cu/index.php/INDER</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote56">
<p class="sdfootnote"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote56anc" name="sdfootnote56sym">56</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> «Universidad de las Ciencias de la Cultura Física y el Deporte Manuel Fajardo, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Ecured</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, http://www.ecured.cu/index.php/Universidad_de_las_Ciencias_de_la_Cultura_F%C3%ADsica_y_el_Deporte_Manuel_Fajardo_(UCCFD)#Historia_y_nombre_de_la_instituci.C3.B3n</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote57">
<p class="sdfootnote"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote57anc" name="sdfootnote57sym">57</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>La educación en la Revolución. 1958-2008</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, La Habana, Oficina Nacional de Estadísticas, 2010, p. 9. </span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote58">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote58anc" name="sdfootnote58sym">58</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> ESTEBAN GARCĺA-ALCOLEA, Eglis., «La neuropatía óptica epidémica cubana», </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Revista Mexicana de Oftalmología</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">; Noviembre-diciembre 2008; 82 (6), p. 391-396.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote59">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote59anc" name="sdfootnote59sym">59</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> “Luego de la creación del Centro de Inmunoensayo en 1987, y en medio de la compleja situación económica del Período Especial, se construyeron y perfeccionaron centros como el de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), el Centro Nacional de Biopreparados (BIOCEM), el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (CEDMED) y de prevención del ITS-VIH/SIDA, entre otros. También se remodeló y modernizó el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kouri (IPK) que ya funcionaba desde 1936. Este concepto se llevó luego a otras provincias por lo que hoy existen 12 Polos Científicos en todo el país y tres polos temáticos: EL Polo del Oeste, EL Polo Industrial y el de Humanidades”. Fuente: «Polo científico », </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Ecured,</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> Cuba, http://www.ecured.cu/index.php/Polo_Cient%C3%ADfico_del_Oeste_de_La_Habana</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote60">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote60anc" name="sdfootnote60sym">60</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"> BELDARRAIN CHAPLE, Enrique, ¿Estudia el proceso salud-enfermedad la antropología cubana?, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"><i>Cuicuilco</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419">, Revista de ciencias antropológicas, México, número 46, mayo-agosto, 2009;</span></span></span></p>
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><u><a style="color:#000000;" href="http://www.scielo.org.mx/pdf/cuicui/v16n46/v16n46a4.pdf"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419">http://www.scielo.org.mx/pdf/cuicui/v16n46/v16n46a4.pdf</span></span></a></u></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote61">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote61anc" name="sdfootnote61sym">61</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">GUZMÁN, Jessica; « Cada año 7,6 millones de personas mueren de cáncer, revelan estudios », </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>La página</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, 5 de febrero de 2012, http://www.lapagina.com.sv/nacionales/61996/2012/02/04/Cada-ano-76-millones-de-personas-mueren-de-cancer-revelan-estudios</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote62">
<p class="sdfootnote"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote62anc" name="sdfootnote62sym">62</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">«Heberprot-P», Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, 2013 </span></span></span></p>
<p><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span lang="es-ES-u-co-trad">http://heberprot-p.cigb.edu.cu//index.php/es/producto/heberprot-p</span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote63">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote63anc" name="sdfootnote63sym">63</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> LAMRANI, S., </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>État de siège. Les sanctions économiques des États-Unis contre Cuba. Une perspective historique et économique</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, Paris, Estrella, 2011.</span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote64">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote64anc" name="sdfootnote64sym">64</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> « Bloqueo de EE.UU. castiga doble a cubanosenfermos de cáncer », PL, </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Radio Santa Cruz</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, 21 de octubre de 2010, http://www.radiosantacruz.icrt.cu/noticia/ver/15499-bloqueo-eeuu-castiga-doble-cubanos-enfermos-cancer.htm</span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote65">
<p class="sdfootnote"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote65anc" name="sdfootnote65sym">65</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> «EE.UU obstaculiza lucha de Cuba contra el Sida », </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Cubadebate</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, 18 de julio de 2011</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>, </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">http://www.cubadebate.cu/noticias/2011/07/18/eeuu-obstaculiza-lucha-de-cuba-contra-el-sida/</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote66">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote66anc" name="sdfootnote66sym">66</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">La mayoría de los enfermos que padecen enfermedades crónicas se benefician sin embargo de un sistema de distribución conocido popularmente con el nombre de “tarjetón” que les asegura una cantidad estable de las medicinas que necesitan por mes. Estos enfermos tienen también la posibilidad de recibir medicamentos importados por concepto de donación, que los hospitales o algunos centros caritativos les proporcionan.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote67">
<p class="sdfootnote"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote67anc" name="sdfootnote67sym">67</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">ACOSTA Dalia, «Educación se beneficia con reforma salarial», </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>IPS Noticias,</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=92608, IPS, 2009.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote68">
<p class="sdfootnote"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote68anc" name="sdfootnote68sym">68</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Ibid.</i></span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote69">
<p class="sdfootnote"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote69anc" name="sdfootnote69sym">69</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> «Desarrollo de la Educación en Cuba después del año 1959», </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>op. cit</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, p. 28.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote70">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote70anc" name="sdfootnote70sym">70</a> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419">Informe de Cuba sobre la resolución 73/8 de la Asamblea General de Naciones Unidas. “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los estados unidos de América contra Cuba (años 2015 y 2019, respectivamente). </span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote71">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote71anc" name="sdfootnote71sym">71</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"> Metáfora utilizada por el Dúo cubano </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"><i>Buena Fe</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"> para referirse a los enemigos de Cuba en la emblemática canción “Valientes” que dedica a las brigadas médicas internacionalistas del contingente Henry Reeve. </span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote72">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote72anc" name="sdfootnote72sym">72</a> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">IZQUIERDO PAMIAS, Tania &amp; NUÑEZ GUDÁS, Mirta,</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"> “El </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Interferón alfa-2b humano recombinante cubano”, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Infomed,</i></span></span><u><a style="color:#000000;" href="http://www.infomed.sld.cu/node?iwp_post=2020%2F04%2F14%2FInterfer%C3%B3n%20alfa-2b%20humano%20recombinante%20cubano%2F1719741&amp;iwp_ids=17_19741&amp;blog=2_editorhome"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419">http://www.infomed.sld.cu/node?iwp_post=2020%2F04%2F14%2FInterfer%C3%B3n%20alfa-2b%20humano%20recombinante%20cubano%2F1719741&amp;iwp_ids=17_19741&amp;blog=2_editorhome</span></span></a></u></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote73">
<p class="sdfootnote"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote73anc" name="sdfootnote73sym">73</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"> “Unicef: Cuba es campeón en derechos de la niñez”, </span></span><u><a style="color:#000000;" href="http://www.cubadebate.cu/noticias/2018/03/12/unicef-cuba-es-campeon-en-derechos-de-la-ninez/#.XzHb9SgzbIW"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419">http://www.cubadebate.cu/noticias/2018/03/12/unicef-cuba-es-campeon-en-derechos-de-la-ninez/#.XzHb9SgzbIW</span></span></a></u><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419">, 12 de marzo de 2018.</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdfootnote74">
<p class="sdfootnote" align="justify"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote74anc" name="sdfootnote74sym">74</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"> “Reconoce Unesco logros de Cuba en una educación inclusiva y de calidad”, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"><i>Cubadebate,</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419"> 25 de junio de 2020. http://www.cubadebate.cu/noticias/2020/06/25/reconoce-unesco-logros-de-cuba-en-una-educacion-de-calidad/#.XzHctCgzbIW</span></span></span></p>
</div>
<div id="sdendnote1">
<p class="sdendnote-western" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-419">* Este trabajo es una versión actualizada de la ponencia presentada en el coloquio «Luces y sombras de la Revolución cubana», organizado por Salim Lamrani, Fabrice Parisot (Universidad de La Reunión) y Renée Clémentine Lucien (Universidad de La Sorbona) el 18 de mayo de 2013.</span></span></span></p>
</div>
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		<title>Los besos seguirán « durmiendo en la piedra ». Un homenaje a los jóvenes del Moncada. Por Patricia Pérez, Ana Katherine Martínez y Haydeline Díaz</title>
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		<comments>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=71766#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 26 Jul 2020 12:18:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Fidel Castro]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Ana Katherine Martínez]]></category>
		<category><![CDATA[Haydeline Díaz]]></category>
		<category><![CDATA[Patricia Pérez Pérez]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=71766</guid>
		<description><![CDATA[Hoy sumamos también las redes sociales a aquellos terrenos donde habitualmente hemos tenido que librar tantas batallas. <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=71766">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-717670" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/moncada.jpg"></div></div></td></tr></table><p style="padding-left:120px;"><span style="color:#000000;"><em>« Los grandes derechos no se compran con l</em>ִ<em>ágrimas, sino con sangre. Las piedras del Morro son sobrado fuertes para que las derritamos con lamentos, y sobrado flojas para que resistan largo tiempo a nuestras balas ». </em></span></p>
<p style="padding-left:120px;"><span style="color:#000000;">José Martí Pérez</span><span id="more-71766"></span></p>
<div id="attachment_71770" style="width: 95px" class="wp-caption alignleft"><img class="wp-image-71770 size-medium" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/cid.png?w=85" alt="" width="85" height="300" /><p class="wp-caption-text">Quién dijo todo está perdido. Cuba viene a ofrecer su corazón, Luis Alberto Saavedra. Acrílico/lienzo, 170 cm x 50 cm.</p></div>
<p><span style="color:#000000;">El 26 de julio de 1953, para prolongar la gesta heroica de la independencia de Cuba y hacer realidad el proyecto revolucionario martiano, un grupo de cientocincuenta y tres jóvenes dirigidos por Fidel Castro Ruz organizó y llevó a efecto el asalto al cuartel Moncada de Santiago de Cuba, tomando simultáneamente el cuartel Carlos Manuel de Céspedes de la ciudad de Bayamo. Apenas unas horas antes del suceso, el líder de las acciones de la llamada Generación del Centenario afirmaba delante de sus compañeros de lucha : « de todas maneras este movimiento triunfará. Si vencen mañana, se hará más pronto lo que aspiró Martí ».</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Siguiendo el ejemplo de nuestros próceres, quienes aseguraron con sus recursos personales la empresa emancipadora de la independencia de Cuba, ochenta de esos jóvenes ofrendaron asimismo su vida y fueron vilmente torturados y asesinados por los esbirros del tirano Fulgencio Batista, <em>Monstrum horrendum</em> que mudó los soldados de la república encadenada en « artesanos perfectos del crimen » y trocó sus uniformes de fuerza pública en trajes de carniceros.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Después del asalto y teniendo el terror como única razón de estado, el universalmente conocido proceso ‒que se desarrolló en Santiago del 21 de septiembre al 16 de octubre de 1953–, terminó con la histórica autodefensa de Fidel en la sala de estudios de las enfermeras del Hospital Civil Saturnino Lora. El joven abogado rodeado de ballonetas caladas condenó las violaciones al régimen constitucional, desmontó una a una las artimañas que llevaron al autor del golpe de estado del 10 de marzo de 1952 a concentrar en sus manos todos los poderes (ejecutivo, legislativo y judicial), denunció contundentemente los crímenes cometidos contra los prisioneros y los males que los gobiernos ilegítimos y espurios, por ambiciones desmedidas y por interés culpable,  inflijían a la nación cubana (<em>Manifiesto del Moncada</em>). Allí expuso, además, las cinco leyes revolucionarias que serían proclamadas inmediatamente después del triunfo: la de la tierra, la de la industria, la de vivienda, la de la salud, la de la educación y del desempleo, devolviéndole al pueblo la soberanía que proclamara legalmente la Constitución de 1940. Luego, la prisión fecunda en la Isla de Pinos, el exilio hacia México, el desembarco del Grama y la victoria de enero de 1959 materializaron los ideales de los asaltantes del Moncada. Así, con la República Nueva, se llevó a cabo el programa anunciado por Fidel en su célebre alegato conocido como <em>La Historía me absolverá, </em>transcrito y publicado clandestinamente en 1954.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En el <em>Día de la Rebeldía Nacional</em>, el pueblo cubano rinde un justo homenaje a esos héroes que abonaron con su sangre nuestra historia. Con la misma firmeza con que ellos se enfrentaron a una dictadura sangrienta para alcanzar la libertad y la independencia de Cuba, y a pesar de la constante hostilidad económica, politica y financiera que cruelmente se nos impone, preservamos nuestras conquistas sociales y mantenemos el elevado espíritu solidario de los héroes y mártires del Moncada.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En medio de condiciones muy adversas, y pese a la actual crisis sanitaria, Cuba continúa aportando su ayuda y su colaboración médica en varios rincones del mundo, salvando vidas en los cinco continentes sin contar esfuerzos ni recursos y afrontando además todas las campañas de difamación destinadas a desacreditrar al personal médico cubano. Pero sabemos que « un principio justo desde el fondo de una cueva puede más que un ejército» (J.Martí). Con la misma vehemencia con que nos atacan y nos menosprecian a fuerza de argumentos mendaces en esta era de internet, nosotros desmontamos las falacias con que nuestros enemigos pretenden cada día derribarnos. Como bien lo precisó Fidel en una de sus cartas a enviadas a Melba Hernández a raíz de los hechos del Moncada: «No se puede abandonar un momento la propaganda porque es el alma de toda lucha. La nuestra debe tener su estilo propio y adaptarse a las circunstancias»<sup>1</sup>. Es por eso que hoy sumamos también las redes sociales a aquellos terrenos donde habitualmente hemos tenido que librar tantas batallas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Aunque somos un país del Tercer Mundo, asediado por un criminal bloqueo estadounidense que no nos ha dado tregua, hemos logrado el control de la pandemia con la prevención y el tratamiento precoz de todos los enfermos, hemos reducido igualmente a niveles mínimos los índices de letalidad y los contagios gracias a la aplicación de medicamentos que son el resultado de nuestro propio desarrollo biotecnológico y de los notables avances de la ciencia cubana. Nuestra nación se enorgullece de tener ocho académicos que participan hoy como asesores para el enfrentamiento de la Covid, de los 60 que han sido seleccionados para ello a nivel mundial.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Aun pueden verse en las paredes del antiguo cuartel, como « besos que duermen en la piedra»<sup>2</sup>, las huellas que dejó el asalto al Moncada. Por diversos factores las acciones fracasaron en el plano militar, pero confirieron una extraordinaria victoria moral y política a los heroicos revolucionarios. Su estela de luz nos acompaña para que podamos derribar otros muros con las raíces inquebrantables de su fe y cimentar con ellos nuestras futuras hazañas en Cuba, en América y en el resto del mundo.</span></p>
<h5><span style="color:#000000;"><strong>Notas</strong><br />
</span></h5>
<h5><span style="color:#000000;">1 “Carta a Melba Hernández », 17 de abril de 1954. Documento 117, Fondo de Fidel Castro Ruz, Archivo de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.</span></h5>
<h5><span style="color:#000000;">2 Esta frase entrecomillada es una alusión a un cuento de Manuel Cofiño publicado en <em>Tiempo de cambio </em>(primer libro de cuentos del escritor), publicado en el año 1969 con el nombre « Los besos duermen en las piedras ».</span></h5>
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		<title>El arte callejero y revolucionario de Banksy. Una exposición en París. Por Patricia Pérez Pérez</title>
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		<pubDate>Mon, 20 Jul 2020 12:04:14 +0000</pubDate>
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				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[Banksy]]></category>
		<category><![CDATA[Patricia Pérez Pérez]]></category>

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		<description><![CDATA[El arte incisivo, reivindicativo y poético del anónimo Banksy, cuyo rostro e identidad reales siguen siendo prácticamente un misterio, se mofa de las guerras y del capitalismo, cuestiona las decisiones de los estados, se rehúsa a adentrarse en los estrechos límites de los museos <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=71407">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-714080" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/7-1.jpg"></div></div></td></tr></table><p><img class="wp-image-71543 size-medium alignnone" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/bansky-0.png?w=300" alt="" width="300" height="219" /></p>
<p><span lang="es-419" style="color:#000000;">Impregnado del genio artístico de Blek le Rat e influenciado por la rabia creativa de Jean-Michel Basquiat, sus policías armados nos miran con caras versión smileys en uno de los más opulentos hoteles de Las Vegas (Palms Casino Resorts); cuadros suyos se infiltran en la Tate Gallery o en el British Museum, en el MOMA o en el Louvre, colocándose con mensajes graciosos o irónicos al lado de otras grandes y reconocidas obras maestras; la subasta de su célebre Soup Can versión « Tesco » (más barata que la Campell), en Auckland, relega a un segundo plano las obras de Picasso y de Andy Warhol, y su muñeco de talla humana con uniforme naranja y capucha, como los prisioneros torturados en la Base naval de Guantánamo, se inserta hora y media y sin permiso en el decorado de las montañas rusas del gran parque de Disneyland, en California, haciendo correr tras el invisible autor de los hechos a los agentes del FBI en 2006. </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-419"> </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><img class="aligncenter wp-image-71534 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/bansky1.png" alt="" width="1091" height="375" /></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-419"><span id="more-71407"></span></span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;">El arte incisivo, reivindicativo y poético del anónimo Banksy, cuyo rostro e identidad reales siguen siendo prácticamente un misterio, se mofa de las guerras y del capitalismo, cuestiona las decisiones de los estados, se rehúsa a adentrarse en los estrechos límites de los museos (y a ver a la gente pagar por ellos), rechaza las fronteras impuestas por la alta monetización del mercado del arte y traspasa las barreras a menudo infranqueables que dividen a los hombres, como el indecente muro construido por Israel, que convierte a Palestina en una gran prisión a cielo abierto. Allí dejó Banksy algunas de sus más conocidas obras (2005, 2007, 2015) y puso a disposición del público en internet las fotos y minidocumentales de sus peregrinaciones en Gaza. Su variación de la célebre foto de Nick Ut mostrando a la niña de 9 años quemada con napalm durante la guerra en Vietnam, nos ofrecía ya en 1994 una visión aun más crítica de esa realidad monstruosa, al insertar en forma de denuncia, a cada lado de la menor, las figuras sonrientes e inquietantes de Mickey Mouse y un Ronald MacDonald, llevándola cada uno del brazo y con cinismo hacia ningún lugar. Banksy subrayaba, con apenas 20 años, la complicidad entre los monopolios y un gobierno cuyo ejército ha sido el que más reiteradamente ha utilizado ese tipo de armas para la destrucción de ciudades y poblaciones civiles en el mundo.</span></p>
<div id="attachment_71486" style="width: 791px" class="wp-caption aligncenter"><img class="wp-image-71486 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/6.png" alt="" width="781" height="611" /><p class="wp-caption-text"><span style="color:#000000;">Napalm, Banksy, 1994, Imagen sacada de su libro Wall and piece (2005: 111)</span></p></div>
<p><strong><span style="color:#000000;">La exposición de Banksy (sin Banksy) en París</span></strong></p>
<p><span style="color:#000000;">Es por la trascendencia que ha alcanzado durante las dos últimas décadas su joven y genial producción artística que el Espacio Lafayette-Drouot, situado en distrito 9 de la capital francesa, acoge actualmente la exposición « El mundo de Banksy », dedicada al movimiento de Arte Callejero o Street Art y a su mítico y escurridizo maestro de Bristol (Inglaterra). La exposición, que mezcla imágenes y sonido, inaugurada en 2019, se prolongará hasta el 31 de diciembre de 2020, revelándole al público francés e internacional unas 100 copias de obras suyas, reproducidas en talla real por una decena de artistas del mundo entero (también anónimos) en un espacio de 1200 m².</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-419"><img class="aligncenter wp-image-71537 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/bansky2.png" alt="" width="1113" height="545" /></span></span></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las imágenes « banksyanas » han sido reunidas en las diferentes salas, clasificadas según los países que las acogen y se acompañan, en el caso de los murales, de fotografías tomadas en los sitios en que fueron realmente producidas. Aun si estas copias se hallan inmersas en un universo ajeno al que escogiera su creador al realizarlas, —lo que en cierta medida resta algo de autenticidad al conjunto—, se espera sin embargo que el visitante pueda reconstruir con tal muestra gran parte de la trayectoria del artista y su manera de adaptar constantemente su arte mural a los espacios y a las reivindicaciones que requieren los tiempos modernos que ha vivido.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En la entrada del recinto parisino se puede leer : « Si usted está sucio, es insignificante y mal querido, las ratas son su único modelo de referencia ». Dicha frase, además de ser un guiño a uno de los motivos que junto a los monos, los niños y los policías es uno de los más conocidos y recurrentes de Banksy —y de ser un anagrama de ‘arte’ en inglés (rat-art) —, realza de inicio el compromiso a la vez plástico, social y ético característico de la narrativa del artista que, en su « homenaje a los olvidados de la historia » como lo quiso Agnès Varda en su película Murs Murs (Muros Muros o Murmullos), es el heredero de otros grandes muralistas y creadores del arte callejero francés y mundial.</span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><img class="aligncenter wp-image-71551 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/bansky5.png" alt="" width="630" height="571" />La exposición se compone de más de cincuenta célebres serigrafías y de recreaciones de las obras callejeras más conocidas del artista, conjunto que permite al visitante viajar a través de los países y ciudades del mundo que han acogido sus creaciones: Inglaterra (país natal de Banksy, donde se concentra la mayor parte de su producción), Estados Unidos, París, la ciudad de Belén en Cisjordania. Atrapado por sus temáticas recurrentes y provocadoras, sus recursos más utilizados como la sátira y el oxímoron (figura principal de su retórica como en Rage, the flower Thrower), el visitante activo decodificará un poderoso universo referencial donde la ironía, la inversión de perspectivas, el irreverente sarcasmo y los contrastes cuestionarán tal vez sus prejuicios y otros « preconstructos » sociales, solidarizándolo quizás con los mensajes críticos y de paz dejados reiteradamente por Banksy en el espacio público.<img class="aligncenter wp-image-71542 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/bansky4.png" alt="" width="723" height="582" /></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-419">El conocido </span><span lang="es-419"><i>Rage, Flower Thrower</i></span><span lang="es-419"> ‒que también hallamos en la portada de su libro </span><span lang="es-419"><i>Wall and Piece,</i></span><span lang="es-419"> de 2005 (descargable en pdf en internet)</span><sup><a class="sdfootnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdfootnote1sym" name="sdfootnote1anc">1</a></sup><span lang="es-419">‒ a pesar del título (Rabia), es un grito por la paz, doblemente admirable por el hecho de haber sido plasmado por el artista en las condiciones adversas de un entorno plagado por la tensión y porque el agitador enmascarado de Banksy intenta romper el conocido círculo vicioso de la violencia, lanzando un esperanzador ramo de flores en lugar de una piedra o de un coctel molotov. </span></span></p>
<p align="justify"><span lang="es-419"><span style="color:#000000;">Múltiples son los temas y mensajes presentes en la exposición parisina, los mismos que, como un arma de destrucción masiva ante la indiferencia, ha dejado Banksy en sus cuadros o en las calles del mundo con la maestría de sus aerógrafos y plantillas (o esténciles), ya sea contra la guerra o el uso de las armas, contra la pobreza, contra el racismo y la xenofobia, contra la mafia y el terrorismo, contra la deforestación o el abuso animal, contra el mal gobierno y, de manera general, contra las consecuencias del desorden implantado a escala mundial por el capitalismo. Pero ese todo kafkiano se acompaña también de imágenes donde no escasea el humor, la poesía o los mensajes de esperanza tan necesarios para encarar las realidades del mundo de hoy.</span> </span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><img class="aligncenter wp-image-71555" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/bansky6.png" alt="" width="600" height="861" /></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><img class="aligncenter wp-image-71557 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/bansky8.png" alt="" width="1075" height="500" /></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;">Video filmado por Banksy en Gaza, después de los bombardeos de 2014.&#8221;Este año TÚ descubrirás un nuevo destino. Bienvenido a Gaza&#8221;.</span></p>
<div id="sdfootnote1">
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<p><span style="color:#000000;"><strong>Contra el establishment y el mercado del arte</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">En un mundo mediatizado, « peopolizado », que ansía sin mesura verlo y saberlo todo, Banksy hace de su invisibilidad y de sus mensajes un arma insolente, subversiva. « ¿Qué tú miras ? », le asesta con uno de sus grafitis a una cámara de vigilancia en Londres. Si Inglaterra le rinde culto a Lady D, Banksy imagina en 2004 un falso distribuidor de dinero, con billetes falsos de 10 libras, creados por él con la imagen de la princesa y acompañados de la graciosa inscripción : «Banksy of England». Cuando la multimillonaria Paris Hilton lanza su primer disco, Banksy inserta discos falsos, con falsos títulos de canciones en tono de burla (¿Para qué sirvo ? ¿Por qué soy célebre ?) en los estantes de las tiendas. En 2015, deja su mensaje a favor de los más de 4500 inmigrantes asinados en la « jungla » de Calais, pintando –a modo de ejemplo subversivo de los estereotipos‒, a un conocido un hijo de inmigrados sirios que aportó grandes beneficios económicos a los Estados Unidos: el fundador y líder de Apple, Steve Jobs.</span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-419"><img class="aligncenter wp-image-71563 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/bansky12.png" alt="" width="1188" height="411" /></span></span></span></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><img class="aligncenter wp-image-71561 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/bansky11.png" alt="" width="1142" height="471" /></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Banksy transforma el naufragio de La Balsa de la Medusa de Theodore Gericault (1818) en patera para criticar el maltrato de los inmigrantes en esa ciudad del norte francés; pinta una «Cosette que llora» por culpa de los gases lacrimógenos, a solo unos metros de la Embajada de Francia en Londres (enero 2016). Retoma así uno de los temas que había insertado el año anterior en un parque de atracciones paródico y distópico llamado Dismaland, situado en el pueblo costero de Weston-super-Mare, donde falsas barcas llenas de refugiados flotaban en un estanque mientras los empleados llevaban grandes globos negros proclamando «soy un idiota». Allí exhibió juntas las obras de tres artistas palestinos y tres israelíes, con el fin de generar un posible diálogo entre ambas partes. En una entrevista exclusiva y en grupo reducido, el artista aseguró que no se trataba de un parque en contra de Disney, sino de «un parque temático cuyo tema principal es que los parques temáticos deberían tratar temas más serios», según lo refiere el periódico Luxemburger Wort1. El spot publicitario inquietante de ese parque lúgubre cuya traducción es « tierra deprimente » (Dismaland) fue asumido por Banksyfilms en Youtube.</span></p>
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<p><span style="color:#000000;">Incontables son las anécdotas que pululan en torno al andar de este Robin Hood del arte callejero: todas las exposiciones de su obra en el mundo (Nueva York, Roma, Moscú, Bélgica, París…), tienen lugar sin él. En 1999, en el momento de la inauguración del club londoniano Fabric, Banksy cubre las paredes del baño con un graffiti y termina en prisión, pero tiempo después de su liberación, regresa allí y hace otro de mayor envergadura que hoy está protegido y vale grandes sumas de dinero. Su versión desacralizadora del Éxtasis de la beata Ludovica Albertoni (de Bernini, 1671-74) acompañada de una Coca Cola y una hamburguesa de Mc Donald’s (2008) fue cubierta en Nápoles por otro grafitero (Hus) en 2010. Los habitantes de la ciudad lanzaron entonces una petición para salvar la Madona de la pistola, otra de las dos únicas imágenes dejadas allí por Banksy, la cual ha sido felizmente protegida con un marco de madera y un cristal desde 2016. Su presencia inaudita en la pasada Bienal de Venecia (que ya hemos comentado en otro trabajo en este blog) se ganó, por su relevancia e irreverencia, toda la atención del público.</span></p>
<p align="justify"><span lang="es-419"><img src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/bansky13.png" alt="" width="1062" height="488" /></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Los alumnos de la primaria Bridge Farm, en Whitchurch, votaron masivamente a favor de darle a uno de los pabellones de la escuela el nombre del artista de Bristol. Para mostrar su agradecimiento, Banksy aprovechó las vacaciones escolares para adornar una de las paredes del patio con una obra de su propia cosecha que se salvó<em> in extremis</em> de ser borrada en el momento del regreso a clases, gracias a un caluroso mensaje dejado allí por el artista.</span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><img class="aligncenter wp-image-71568 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/bansky14.png" alt="" width="927" height="537" /></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero el coup de maître más espectacular de Banksy, que a nuestro juicio supera las peripecias anteriores, fue la mala pasada que le jugó a la Sotheby’s en octubre de 2018. En el momento de la venta de la obra Girl with balloon, subastada por 1,18 millones de euros (el triple de lo previsto y un récord para el artista), sus cómplices presentes en la sala activaron por control remoto un mecanismo que el mismo Banksy había escondido en su interior y la obra se autodestruyó. El creador difundió un video en la red social Instagram del momento en que el papel, inspirado en una obra previa (la del muro del South Bank de Londres, 2002), se hace trizas al pasar por una trituradora instalada en la parte inferior del marco. Sin embargo, la compradora mantuvo su oferta y la obra le fue asignada con un cambio de nombre : Love is in the bin (El amor está en la papelera) siendo ahora denominado como el primer trabajo artístico de la historia que se crea en vivo durante una subasta, comparado por la Gagosian Gallery con el Erased de Kooning Drawing de Robert Rauschenberg. Banksy, además de asumir su gesto recuerda que incluso en una venta de prestigio todo su arte es efímero.</span></p>
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<p align="justify"><img class="aligncenter wp-image-71617 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/bansky58.png" alt="" width="963" height="381" /></p>
<p align="justify"><span lang="es-419"><span style="color:#000000;">Un grupo de obras, como su crítica al espionaje telefónico del estado inglés, su monumental mural <em>antiBrexit</em> en Douvres (2017), donde un obrero rompe una estrella de la bandera europea a golpe de cincel, han sido borradas sin miramientos por el gobierno inglés, pero el mensaje crítico de Banksy perdura en las conciencias de los habitantes o de sus seguidores y sus fotografías siguen existiendo numéricamente en diversos sitios de internet. Algunos de sus grafitis, vandalizados pocas horas después de su realización, han sido salvados por gente del pueblo como el <em>Draw the raised bridge</em>, recuperado gracias a la acción inmediata de un limpiador de cristales en el condado de Yorkshire.</span></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><img class="aligncenter wp-image-71571 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/bansky16.png" alt="" width="783" height="433" /></span></p>
<p><strong><span style="color:#000000;">Banksy, su compromiso político y su relación con Francia</span></strong></p>
<p><span style="color:#000000;">La obra de Banksy es cada día más apreciada por el público europeo y mundial por ser representativa de las inquietudes y reivindicaciones de las mayorías, por su tono poético y sus constantes mensajes de paz; pero a la vez inquieta y molesta a aquellos cuyas certidumbres e intereses económicos o políticos pone públicamente el artista en tela de juicio mediante guiños irónicos que intentan “animar a la gente a pensar”. Si bien Banksy ha debido vender algunas de sus realizaciones para su sustento, mucho le ha regalado al público, concientizándolo con su arte o simplemente alegrándole la vida, como lo hizo con varias de sus obras murales creadas en Gaza y en Cisjordania para el pueblo palestino.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En 2014, Banksy muestra de nuevo su creciente capacidad de creación y su compromiso ético cada vez más asumido, dibujando una juvenil pareja que se abraza mirando cada uno hacia su respectivo móvil en la puerta de una asociación destinada a los jóvenes de Bristol, salvándola así de la bancarrota.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Durante la celebración de la primera exposición en Inglaterra de la obra de Basquiat (2017), gran artista y grafitero neoyorkino que como él pintaba en los vagones del metro y se burlaba de las galerías de arte, Banksy le dedica dos de sus obras. En una de ellas reproduce un retrato célebre (<em>Boy and Dog in a Johnnypump</em>) del estilo neoexpresivista y primitivo del estadounidense (hijo de haitiano y puertorriqueña, fallecido a los 27 años), mezclándolo hábilmente con dos policías característicos del suyo. Por medio de esa «colaboración no oficial» en un área externa del museo, el artista reafirma su solidaridad con los artistas callejeros y los afrodescendientes, y lanza su crítica al poder al imaginar —según se lee en un mensaje dejado en Instagram— la entrada que quizás los policías del Metropolitain le habrían reservado al artista de haber podido asistir a una muestra tan relevante e inspiradora como la suya propia.</span></p>
<p align="justify"><img class="aligncenter wp-image-71583 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/bansky23.png" alt="" width="640" height="302" /></p>
<p><span style="color:#000000;">En junio de 2018, en fechas cercanas al Día Mundial de los Refugiados y conmemorándose los 50 años del levantamiento social de 1968, el arte de Banksy invade las calles de París para exponer y nuevamente denunciar la violencia, el racismo, el antisemitismo y las posturas intolerantes del gobierno francés, aquellas que apenas unos meses más tarde desembocaron en la llamada crisis de los chalecos amarillos. Al lado de la Sorbona sorprende con la imagen de un hombre cruel vestido de negro quien después de serrucharle la pata a un perro que aun sangra le da de roer al animal su propio hueso, imagen que bien podría ser una alegoría del poder. Otra obra en la avenida de Flandes, inspirada en la hagiográfica imagen de Jacques-Louis David («Bonaparte cruzando el gran Saint Bernard »), esconde al jinete caballeresco que bajo una capa roja nos observa y nos cuestiona, tomando el aspecto de un héroe medieval o de un Abdala cuya identidad (singular como la de Banksy o plural como la del pueblo) aun está por revelarse.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-419"><img class="aligncenter wp-image-71573 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/bansky17.png" alt="" width="629" height="596" /></span></span></span><span style="color:#000000;">Una silueta con cara triste sobre una de las puertas de auxilio del Bataclán, sala de espectáculos que fuera el blanco de un ataque yihadista el 13 de noviembre de 2015, lleva también el signo de la solidaridad de Banksy con las más de noventa víctimas del cruel atentado. La puerta fue cortada con una sierra y robada en la noche del 25 al 26 de enero del 2019, incrementando la fama del ya consagrado artista. Uno de los policías presentes en el rescate de las víctimas del Bataclán, conmovido por tan lamentable gesto, estuvo a cargo de las investigaciones internacionales que el pasado 10 de junio de 2020, lo condujeron tras la pista del culpable hasta Italia, donde la puerta felizmente fue encontrada y recuperada.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Otra obra parisina apareció sin firma (como ya es costumbre) en junio de 2018 con el estilo distintivo del pintor callejero inglés. La imagen, una de las más criticas y conmovedoras obras de Banksy en París, representa a una niña que intenta cubrir con repetidos motivos rosa la negrura de una esvástica.</span></p>
<p><img class="aligncenter wp-image-71576 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/bansky20.png" alt="" width="623" height="564" /><span style="color:#000000;">Realizada con toda intención en un espacio próximo a la Puerta de La Chapelle, no muy lejos del antiguo Centro de Primera Acogida a los Refugiados, esta imagen nos hace volver sobre los pasos de otro de los grandes artistas que inspiraron a Banksy, gran maestro y precursor del arte callejero a nivel mundial (paradójicamente más conocido como Street art), quien además del francés Blek le Rat, ha sido una de las grandes influencias en la obras del misterioso artista británico y de otros artistas como JR. Sus temáticas, estilos y reivindicaciones deben mucho a las que en un pasado no muy lejano desplegó en las calles de Francia y del mundo Ernest Pignon-Ernest, cuyas obras más célebres nos conducen al racismo «institucionalizado» de una Niza hermanada con la ciudad del Cabo durante el Apartheid, a la representación de los hombres y mujeres desempleados de Calais, a la permanencia de la violencia de todo tipo en el París de 1971 y, lo que es mucho más sorprendente aun, a la admiración que su arte de revelar a los invisibles produjo en otro artista e intelectual cubano : el gran Alejo Carpentier.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-419"><img class="aligncenter wp-image-71595 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/bansky30.png" alt="" width="440" height="639" /></span></span></span></span></p>
<p><img class="aligncenter wp-image-71599 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/bansky31.png" alt="" width="1598" height="723" /></p>
<p><span style="color:#000000;">La exposición dedicada a Banksy en París integra, además, la reconstitución de lo que consideramos su esfuerzo más honorable para dar visibilidad a uno de los conflictos más largos de la humanidad y una clara expresión de la responsabilidad que asume plenamente el artista ante el martirio del pueblo palestino: el Wall Off Hotel. Inaugurado un siglo después del inicio dela intervención británica que ha generado tantos conflictos a estas tierras (2017), este establecimiento cuyo eslogan publicitario es «la peor vista del mundo», está situado frente al muro que separa la ciudad de Belén de Israel. El sitio fue escogido por el grafitero para denunciar con su celebridad la inhumana ocupación israelí de los territorios palestinos y para atraer al turismo, indispensable a la supervivencia de las poblaciones en constante asedio en esa región del mundo. Con los beneficios obtenidos (venta de souvenirs, alquiler de nueve habitaciones) Banksy contribuye a la financiación de varios proyectos locales.</span></p>
<p><img class="aligncenter wp-image-71584 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/bansky24.png" alt="" width="614" height="328" /><span style="color:#000000;">Para acercarnos mejor a la realidad histórica y estética de ese hotel en Cisjordania, el Espacio Lafayette-Drouot nos permite entrar en la única habitación del Wall Off Hotel que ha sido reconstituida fielmente, y en la que el peso de la guerra y del muro de Israel en Cisjordania gana en ligereza con un fresco que muestra una pueril batalla, donde un representante de cada parte se defiende con un almohadón de plumas, juego de niños que por su simbólica cercanía con otro cuadro desvía la atención sobre otra prisión, tristemente célebre, al recrear un mar poco paradisíaco y un sol que arroja una luz penetrante sobre otros condenados de la tierra cuya mirada invisible interroga al espectador como esperando una respuesta lógica para su condición de náufrago de la humanidad y de la justicia.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En el pasado mes de mayo, ante la trágica realidad que vive el mundo azotado por la pandemia de la Covid 19, Banksy rindió homenaje al personal médico con la obra « Game Changer », dándole a las enfermeras ‒verdaderas heroínas del presente– la importancia que se merecen en uno de sus lienzos, donde pone simbólicamente de lado a Batman y a Spiderman, arquetipos creados por la sociedad de consumo. Unos días después (el 6 de junio), conmovido por el asesinato de Georges Floyd en Minneapolis (25/05/2020), Banksy compartió con sus seguidores de Instagram una foto de otro lienzo en homenaje a la memoria del joven estadounidense, acompañado de un mensaje de denuncia al supremacismo blanco que lo llevó a la muerte:</span></p>
<p><div id="attachment_71586" style="width: 650px" class="wp-caption aligncenter"><img class="wp-image-71586 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/57.jpg" alt="" width="640" height="634" /><p class="wp-caption-text">« [&#8230;] Al principio pensé que tenía que callarme y escuchar a los negros sobre este problema. ¿Pero por qué haría yo eso? No es su problema, es el mío. El sistema ha fallado con la gente de color. El sistema blanco » [&#8230;] (Banksy, Instagram).</p></div></div>
<p><strong><span style="color:#000000;">A modo de conclusión</span></strong></p>
<p><span style="color:#000000;">La fakeexposición El mundo de Banksy, prevista anteriormente hasta finales de junio pero alargada por causa de la Covid-19 hasta diciembre, hace resaltar la estrechez del recinto que la acoge para abarcar con nuestros sentidos la totalidad del alcance de su obra. Pero fuera del interés comercial y especulativo que hay detrás de cualquier evento como este, denunciado por el propio artista, creemos que el deseo de los colaboradores de reunir su esencia en el espacio reducido de un museo, se impuso quizás como una necesidad ontológica de preservar el influjo primigenio del compromiso de Banksy, que nos eleva y nos trasciende. Acercarnos a su universo artístico y revolucionario nos hace mejores, y la deuda que tácitamente contraemos con su mirada crítica nos invita, al igual que otros muralistas de renombre, a un cuestionamiento que sobrepasa los límites de lo eminentemente pictórico.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En este mundo nuestro, donde el miedo institucionalizado es un fantasma que corteja a la mentira y al individualismo, Banksy, como buena parte de los artistas callejeros del mundo, ha llenado con su arte algo más que el vacío de ciertos muros. Cada trozo ganado en defensa del pueblo en el espacio público, sean cuales sean las técnicas, las vías y los países escogidos, es también un rasguño en en la lápida del silencio moderno donde suenan hoy, como ecos lejanos, las voces de los intelectuales más brillantes y honestos de la Tierra. En el caso de Francia, que acoge esta exposición, la figura de grandes hombres como Voltaire, quien defiende a un joven judío acusado injustamente, o Victor Hugo, que enfrenta al poder en beneficio de los pobres, o Zola quien restablece a Dreyfus, o Sartre, que arenga al proletariado en Billancourt, parecen disolverse en el tiempo y –como lo subraya Shlomo Sand1‒ en el inquietante nacionalismo y la crispación identitaria de las llamadas «élites» que dominan desde el poder o la escena mediática. Pero al recordar a Stéphane Hessel, a Noam Chomsky, a Atilio Borón o la osadía que han pagado muy caro activistas como Berta Cáceres o Julian Assange, nos viene a la memoria el arte del joven Banksy y uno de sus más conocidos grafitis : There is always hope.</span></p>
<div id="sdfootnote1">
<div id="sdfootnote1">
<p class="sdfootnote-western"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><img class="aligncenter wp-image-71588 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/bansky25.png" alt="" width="1201" height="521" /></span></p>
<p><strong><span style="color:#000000;">Galería de imágenes, pinche sobre cada una para verlas ampliadas a tamaño competo:</span> </strong></p>
</div>

<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71488'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/7-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Imagen de portada del espacio Lafayette-Drouot en internet." /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71676'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/3-1-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Soup Can, Banksy, 2005" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71675'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/4-1-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Foto BBC Mundo, 2006" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71674'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/5-1-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Guantanamo bay’s prisoner, Londres, 2007. Foto Banksy" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71673'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/6-1-150x150.png" class="attachment-thumbnail" alt="Banksy, 1994, Imagen sacada de su libro Wall and piece (2005 : 111)" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71672'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/7-1-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Imagen de portada del espacio Lafayette-Drouot en internet" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71671'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/8-1-150x150.png" class="attachment-thumbnail" alt="Captura de pantalla del sitio de Banksy donde el artista nos previene de las especulativas exposiciones que hacen con su arte los museos y el precio que hacen pagar al público. (https://www.banksy.co.uk/shows.asp)" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71670'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/9-1-150x150.png" class="attachment-thumbnail" alt="Imagen tomadas en el Espacio Lafayette-Drouot, Foto de la autora." /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71669'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/10-1-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Imagen tomadas en el Espacio Lafayette-Drouot, Foto de la autora." /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71668'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/12-1-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Foto y grafiti de uno de los grandes insipradores de Banksy, el pintor callejero francés Blek Le Rat" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71667'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/11-1-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Foto Banksy" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71666'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/13-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Rage, Flower Thrower, Photo Banksy, Belén, 2005." /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71665'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/15-150x150.png" class="attachment-thumbnail" alt="Banksy en Belén, Foto David Silverman, El País" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71664'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/17-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Kids on gungs, 2004 (Foto de la autora)" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71663'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/16-150x150.png" class="attachment-thumbnail" alt="Belén, Wall and piece, Banksy (2005 : 111)" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71662'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/18-150x150.png" class="attachment-thumbnail" alt="Kissing coppers, Brighton, Banksy Wall And Piece (2005 : 30)" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71661'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/20-150x150.png" class="attachment-thumbnail" alt="Banksy, ciudad de Belén, en Cisjordania (Palestina) 2007, Foto Adam Reynolds, El País." /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71660'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/21-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Imagen de la exposición en París. Foto de la autora" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71659'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/22-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Thinker (El pensador), Gaza, Foto Banksy" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71658'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/23-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="«Gaza es a menudo descrita como &quot;la mayor prisión a cielo abierto del mundo&quot;, porque nadie tiene derecho a entrar o salir de ella. Sin embargo, es bastante injusto para con las prisiones: al menos ellas no tienen la electricidad o el agua potable cortadas sin razón casi todos los días ». Mural, foto y comentario de Banksy." /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71657'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/24-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Imagen de Banksy en Calais, Francia, 2015. Fotos Le Monde" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71656'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/25-150x150.png" class="attachment-thumbnail" alt="Imagen de Banksy en Calais, Francia, 2015. Foto Le Monde" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71655'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/26-150x150.png" class="attachment-thumbnail" alt="Foto Banksy" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71654'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/27-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Foto Stefan Vermuth/REUTERS" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71653'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/28-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Foto Italy Magazine" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71652'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/30-150x150.png" class="attachment-thumbnail" alt="Photo Instagram" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71651'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/31-150x150.png" class="attachment-thumbnail" alt="Photo Instagram Querida escuela Bridge Farm : Gracias por tu carta y por darle mi nombre a uno de los pabellones. Por favor, ten esta imagen, y si no te gusta, siéntete libre de añadirle cosas. Estoy seguro de que a los maestros no les importará. Recuerda — siempre es más fácil obtener perdón que permiso. Con mucho amor, Banksy (Traducimos)" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71650'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/32-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Foto Paris Match" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71649'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/33-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Imagen de la exposición en París. Foto de la autora." /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71648'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/34-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Love is in the bin, de Banksy. Fotografía: Getty Images" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71647'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/36-150x150.png" class="attachment-thumbnail" alt="Foto sacada del sitio oficial de Banksy en Instagram" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71646'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/38-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Mensaje de Banksy : “Portrait of Basquiat being welcomed by the Metropolitan police– an (unofficial) collaboration with the new Basquiat show. BANKSY" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71645'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/39-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Banksy retoma la corona distintiva del arte de Basquiat. Londres, 2017. Foto BANKSY" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71644'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/35-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Girl with ballon, Exposición de París. Foto de la autora." /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71643'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/45-150x150.png" class="attachment-thumbnail" alt="Imagen de la exposición en París. Foto de la autora" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71642'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/29-150x150.png" class="attachment-thumbnail" alt="Madona de la pistola Banksy, Piazza Gerolomini, Nápoles" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71641'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/37-150x150.png" class="attachment-thumbnail" alt="Foto sacada del sitio oficial de Banksy en Instagram" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71640'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/49-150x150.gif" class="attachment-thumbnail" alt="(Desempleo)  Calais, 1975. Foto tomadas del sitio internet del artista francés Ernest Pignon-Ernest" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71639'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/51-150x150.gif" class="attachment-thumbnail" alt="Expulsiones, París – 1978. Foto tomadas del sitio internet del artista francés Ernest Pignon-Ernest" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71638'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/54-150x150.gif" class="attachment-thumbnail" alt="Sida, Durban, Soweto – 2002" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71637'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/55-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Reconstitución de una habitación del Wall Off Hotel con obras de Banksy en Belén. Exposición de Banksy en París. Foto de la autora." /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71636'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/56-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Reconstitución de una habitación del Wall Off Hotel con obras de Banksy en Belén. Exposición de Banksy en París. Foto de la autora." /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71635'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/57-1-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="« [...] Al principio pensé que tenía que callarme y escuchar a los negros sobre este problema. ¿Pero por qué haría yo eso? No es su problema, es el mío. El sistema ha fallado con la gente de color. El sistema blanco » [...] (Banksy, Instagram)." /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71634'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/14-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Imagen de la exposición de Banksy en París, Foto de la autora" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71633'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/19-150x150.png" class="attachment-thumbnail" alt="19" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71631'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/41-150x150.png" class="attachment-thumbnail" alt="Imagen de la exposición en París. Foto de la autora" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71632'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/40-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="« Libertad, igualdad, telerrealidad ». Instagram (traducimos)" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71630'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/42-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Banksy, Instagram 27/06/2018" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71629'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/43-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Bataclán, Foto Banksy" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71628'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/44-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Foto Banksy" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71627'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/46-150x150.png" class="attachment-thumbnail" alt="Foto Banksy" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71626'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/47-150x150.gif" class="attachment-thumbnail" alt="Hermanamiento Niza/El Cabo, 1974. Foto tomadas del sitio internet del artista francés Ernest Pignon-Ernest" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71625'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/48-150x150.gif" class="attachment-thumbnail" alt="Hermanamiento Niza/El Cabo, 1974. Foto tomadas del sitio internet del artista francés Ernest Pignon-Ernest" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71624'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/50-150x150.gif" class="attachment-thumbnail" alt="nmigrados, Avignon – 1974   . Foto tomadas del sitio internet del artista francés Ernest Pignon-Ernest" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71623'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/52-150x150.gif" class="attachment-thumbnail" alt="Nápoles, 1988-1995. Foto tomadas del sitio internet del artista francés Ernest Pignon-Ernest" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71622'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/53-150x150.png" class="attachment-thumbnail" alt="Imagen inspirada en la novela de Alejo Carpentier   Concierto Barroco,   Uzeste   (Francia) 1982   (Bach con Bob Marley)" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71621'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/58-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Foto  Banksy" /></a>
<a href='http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?attachment_id=71620'><img width="150" height="150" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/59-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Foto Banksy" /></a>

<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#0000ff;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-419"><i>*https://www.banksy.co.uk/out.asp</i></span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western"><span style="color:#000000;"><a class="sdfootnotesym" style="color:#000000;" href="#sdfootnote1anc" name="sdfootnote1sym">1</a><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#0000ff;"> http://library.uniteddiversity.coop/More_Books_and_Reports/Banksy-Wall_And_Piece.pdf</span></span></p>
<p class="sdfootnote-western"><span style="color:#000000;"> 2 <span style="font-family:Times New Roman, serif;">« Banksy ouvre son &#8220;Dismaland&#8221;: Bonjour tristesse », </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Luxemburger Wort</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, 23/08/2015.</span></span></p>
<p class="sdfootnote-western"><span style="color:#000000;"> 3 <span style="font-family:Times New Roman, serif;">Sand, Shlomo,</span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i> La fin de l’intellectuel français ? De Zola à Houellebecq</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="color:#000000;">, Paris, La Découverte, 2016, 276 p.</span></span></p>
</div>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="justify">
]]></content:encoded>
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		<title>Contra la virulencia de los pixeles. Por Patricia Pérez Pérez</title>
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		<pubDate>Mon, 13 Jul 2020 12:20:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[Mentiras y medios]]></category>
		<category><![CDATA[Terrorismo]]></category>
		<category><![CDATA[Patricia Pérez Pérez]]></category>

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		<description><![CDATA[La era de internet ha forjado una arena en constante evolución donde la ética, el civismo y los códigos universales del honor se enfrentan a los intereses más bajos de una masa informe <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=71267">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-712680" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/fundacic3b3n-datos-protegidos.jpg"></div></div></td></tr></table><p class="western" lang="fr-FR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-CU">La era de internet ha forjado una arena en constante evolución donde la ética, el civismo y los códigos universales del honor se enfrentan a los intereses más bajos de una masa informe, carente de principios y valores, que se disuelven en el plástico, la tóxica pixelización y el anonimato. Tratándose de la guerra mediática de Estados Unidos en contra de Cuba, cuyas estrategias se han modificado con las dos últimas administraciones de la Casa Blanca, cualquier bufón con turbante, pulsera y cascabel, sacado del hampa cervantina de </span><span lang="es-CU"><i>Rinconete y Cortadillo</i></span><span lang="es-CU">, sienta bien para </span><span lang="es-CU">equilibrar o sustituir, según sea el caso,</span><span lang="es-CU"> a los blogueros </span><span lang="es-CU">devenidos propietarios de medios</span><span lang="es-CU">, </span><span lang="es-CU">los malos artistas</span><span lang="es-CU"> y los “laboratorios de ideas” sutilmente influenciados y </span><span lang="es-CU">hasta </span><span lang="es-CU"> financiados por B. Obama, </span><span lang="es-CU">y sumar</span><span lang="es-CU"> ahora, con título de marioneta pública </span><span lang="es-CU">a</span> <span lang="es-CU">la continuidad de la farsa, la parada esperpéntica y el lenguaje soez de los embustes. </span></span><span id="more-71267"></span></p>
<p class="western" lang="fr-FR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-CU"><img class="aligncenter size-large wp-image-71270" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/fundacic3b3n-datos-protegidos.jpg?w=545" alt="" width="545" height="389" />En publicaciones en Facebook o Twitter, transmitiendo en directo sus programas en YouTube o Telegram o produciendo sus podcasts, los nuevos </span><span lang="es-CU"><i>influencers </i></span><span lang="es-CU">se ajustan a los intereses de los polí</span><span lang="es-CU">ticos estadounidenses y de la ultraderecha miamense, a la emigración cubana más violenta o </span><span lang="es-CU">a </span><span lang="es-CU">los anexionistas confesos o disimulados, armando a diario, cual </span><span lang="es-CU"><i>Retablo de las de maravillas,</i></span><span lang="es-CU"> su campeonato de falsas noticias, de verdades manipuladas, elaboradas siempre con el constante desprestigio </span><span lang="es-CU">contra</span><span lang="es-CU"> hombres y mujeres que defienden su patria con decoro. </span></span></p>
<p class="western" lang="fr-FR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-CU">Esa pléyade caracterizada por su pobreza cultural, por su moral dudosa</span> <span lang="es-CU">y su actual tendencia al terrorismo</span><span lang="es-CU"> (Alexander Otaola, el aspirante a presidente Eliécer Avila, Ultrak, la aguerrida percutiente de cazuelas Susana Pérez y su hijo, entre otros)</span><span lang="es-CU"> es solo la punta descamada del iceberg de una mafia anticubana cuyas ansias de empoderamiento, inveterado egoísmo y afán de lucro, la han convertido en aliada incondicional y sin escrúpulos de un gobierno que cobra caro a sus contribuyentes la agresiva política exterior que perpetúa impunemente</span><span lang="es-CU"> desde hace</span><span lang="es-CU"> más de un siglo contra un país soberano : Cuba.</span></span></p>
<p class="western" lang="fr-FR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-CU">La vitrina donde arman sus tinglados estos ponzoñosos personajes, con risibles marañas orquestadas para seducir al imperio que los financia, son esencialmente los canales de Youtube y las redes sociales. Ext</span><span lang="es-CU">ienden</span><span lang="es-CU"> su mancha infame y nada ingenua en los medios d</span><span lang="es-CU">e comunicació</span><span lang="es-CU">n masiva habituales y en las conciencias más vulnerables plagadas por el escaso conocimiento político, compran vistas y seguidores a sus anchas, se inventan un </span><span lang="es-CU"><i>quórum </i></span><span lang="es-CU">con cuentas falsas</span><span lang="es-CU"><i>, </i></span><span lang="es-CU">poseen vigorosos estudios y medios interactivos que la televisión envidiaría y pagan consecuentemente las manos invisibles que activan teclas para denigrar a Cuba, vociferando en silencio delante de una pantalla. Basta con observar su agresividad en las redes, en los chats de programas cubanos que</span><span lang="es-CU">,</span><span lang="es-CU"> como la Mesa Redonda o el Noticiero de Televisión</span><span lang="es-CU">,</span><span lang="es-CU"> salen al aire también por internet y donde abundan las amenazas oprobiosas a los seguidores y la instigación a cualquier participante o periodista cubano que se respete. </span></span></p>
<p class="western" lang="fr-FR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-CU">Pero ese arsenal mediático, ese derroche de artilugios tecnológicos para corroer la opinión pública dentro y fuera de nuestro territorio, contrasta sobremanera con la futilidad de sus mentiras, con la facilidad con que pueden desmontarse sus falsedades, con la repugnancia que provocan sus mensajes destiladores de vulgaridad y odio, sus linchamientos mediáticos y por encima de todo, con el poco alcance que tienen en el seno de la nación cubana y entre los jóvenes –a quienes esencialmente dirigen sus programas–</span><span lang="es-CU">,</span><span lang="es-CU"> por su emblemática antipatía y su verborrea calumniosa. Esto último se pudo comprobar con la reciente ridiculización de algunos de ellos al convocar marchas de fantasmas en varios sitios de Cuba o con la descarga de huevos que les propinaron en Miami en una supuesta caravana « por el orden », en pleno contexto de protestas por la muerte de George Floyd. </span><span lang="es-CU">Igual revés se llevaron en su defensa infundada del </span><span lang="es-CU">mártir a sueldo</span><span lang="es-CU"> Ariel Ruiz Urquiola, cuya ilegítima intervención en la ONU no aglutinó más que </span><span lang="es-CU">a </span><span lang="es-CU">su propia derrota. </span></span></p>
<p class="western" lang="fr-FR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-CU">La lancinante proyección de falacias preconstruidas por estos vasallos de Donald Trump y de su política genocida, constituyen sin embargo un terreno fértil para fomentar la violencia y el terrorismo en contra nuestra nación. Los nuevos planes que se preparan en contra de Cuba con una supuesta « operación retorno », impulsada por sujetos vandálicos, exaltadores de la delincuencia y que no vale la pena mencionar por su poca relevancia, están siendo impunemente comunicados por estos medios y siguen quedando sin una respuesta lógica y justa de las plataformas </span><span lang="es-CU">tecnológicas</span><span lang="es-CU"> que los acogen o del gobierno estadounidense que los abriga, en total sincronía con la actitud ante el caso aun sin respuesta del ataque premeditado a nuestra embajada en ese país, cuyo responsable, </span><span lang="es-CU">identificado como Alexander Alazo y </span><span lang="es-CU">en estrecha relación con estos </span><span lang="es-CU"><i>youtubers, </i></span><span lang="es-CU">sigue aun sin ser condenado, violándose así flagrantemente las obligaciones establecidas por la Convención de Viena. Estos son los mismos grupúsculos que el presidente Donald Trump, más interesado en ganar las elecciones del 3 noviembre que en salvar a su pueblo de la pandemia, fue a visitar este viernes 10 de julio en Miami, prometiéndoles abiertamente &#8220;no defraudar&#8221; al incrementar sus acciones en contra de Cuba, Venezuela y Nicaragua y evitar que Estados Unidos caiga en el &#8220;socialismo&#8221;. </span></span></p>
<p class="western" lang="fr-FR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-CU">Esta guerra encarnizada, </span><span lang="es-CU">representativa de </span><span lang="es-CU">la</span><span lang="es-CU"> facción que la produce, tiene sin embargo su contraparte, </span><span lang="es-CU">la cual </span><span lang="es-CU">hace resonar en el actual contexto </span><span lang="es-CU">y </span><span lang="es-CU">a más de un siglo de distancia</span><span lang="es-CU">,</span><span lang="es-CU"> las palabras de nuestro José Martí :</span></span></p>
<p style="padding-left:40px;"><em><span style="color:#000000;">« A un plan obedece nuestro enemigo: de enconarnos, dispensarnos, dividirnos, ahogarnos. Por eso obedecemos nosotros a otro plan: enseñarnos en toda nuestra altura, apretarnos, juntarnos, burlarlo, hacer por fin a nuestra patria libre. Plan contra plan&#8221;. (Patria, 1892)</span></em></p>
<p class="western" lang="fr-FR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-CU">Múltiples son también las emisiones que en Youtube </span><span lang="es-CU">desmontan las artimañas de estos lacayos fascistoides, incapaces de conciliar ética y política y cuyas mentiras a sueldo adolecen de tener « patas cortas ». </span><span lang="es-CU">Resalta entre ellas </span><span lang="es-CU">la emisión </span><span lang="es-CU"><i>La Tarde se mueve</i></span><span lang="es-CU">, producida desde Miami, y a riesgo de su propia integridad por Edmundo García, comunicador avezado e infalible de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, la cual solo cuenta con el apoyo financiero de sus seguidores. Igualmente, el canal </span><span lang="es-CU"><i>Guardianes de la Salud</i></span><span lang="es-CU">, donde dos médicos internacionalistas exponen las verdades de Cuba desde el sitio mismo en que brindan su ayuda solidaria al pueblo guyanés.<br />
</span></span></p>
<p class="western" lang="fr-FR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-CU">Otras contribuciones muy loables, realizadas por iniciativa personal y sin aportes </span><span lang="es-CU">externos, </span><span lang="es-CU">como el canal del </span><span lang="es-CU"><i>Guajiro Citadino TV</i></span><span lang="es-CU"> en México, la plataforma </span><span lang="es-CU"><i>Realidad </i></span><span lang="es-CU"><i>Cubana</i></span><span lang="es-CU">, de</span><span lang="es-CU"> Daniel Palencia en Argentina, se agregan a un archivo informativo del que ya formaban parte las contribuciones</span><span lang="es-CU"><i> d</i></span><span lang="es-CU">el sitio de </span><span lang="es-CU"><i>Cubainformación</i></span><span lang="es-CU"> desde el País Vasco español, diversos </span><span lang="es-CU">perfiles </span><span lang="es-CU">de Facebook y Twitter elaborados por los grupos amigos de Cuba y de solidaridad en Europa </span><span lang="es-CU">(Martianos Hermes)</span> <span lang="es-CU">y en otras partes del mundo, quienes además de las publicaciones de </span><span lang="es-CU"><i>Prensa Latina</i></span><span lang="es-CU"> o de cadenas noticiosas como </span><span lang="es-CU"><i>Telesur</i></span></span><span lang="es-CU"><span style="color:#000000;">, alargan con internet el espectro de nuestros espacios comunicativos de resistencia. Así, las estrategias que aseguraban hasta hace poco la hegemonía mediática de los poderosos monopolios, va cediendo ante la fuerza pujante de una verdad que los resquebraja, que los vulnera cada vez más, convirtiéndolos poco a poco y en beneficio de los desheredados, en presas de su propia red.</span> </span></p>
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		<title>Perdurabilidad de estereotipos raciales en el habla popular cubana (i). Por Patricia  Pérez Pérez</title>
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		<pubDate>Mon, 06 Jul 2020 11:46:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad civil]]></category>
		<category><![CDATA[Patricia Pérez Pérez]]></category>
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		<description><![CDATA[. ¿Cómo se transmiten estos estereotipos en el tejido social? ¿Qué soluciones se han concebido para intentar poner fin a esas prácticas discursivas discriminatorias y hacerlas desaparecer definitivamente? <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=71137">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-711380" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/racismo.jpeg"></div></div></td></tr></table><p style="padding-left:160px;"><span style="color:#000000;"><em>“En Cuba hay mucha grandeza en negros y blancos”.</em> </span><br />
<span style="color:#000000;">Mi raza, José Martí</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>Resumen</strong>: A pesar de los progresos concretos alcanzados en materia de igualdad social desde el triunfo de la Revolución Cubana en 1959, algunas prácticas verbales que vehiculan estereotipos e ideas preconcebidas sobre el otro, hacen perdurar el estigma del racismo heredado de siglos anteriores de esclavitud y discriminación en el seno de la sociedad actual. Esas manifestaciones racistas afectan mayoritariamente a la población negra o mestiza, aunque no de manera exclusiva. Este estudio recoge una parte considerable de esos actos de habla recurrentes, poniendo de relieve las razones de la presencia de tales huellas lingüísticas, espejos de un imaginario colectivo contaminado por el pasado colonial y neocolonial que persiste en y por el lenguaje. ¿Cómo se transmiten estos estereotipos en el tejido social? ¿Qué soluciones se han concebido para intentar poner fin a esas prácticas discursivas discriminatorias y hacerlas desaparecer definitivamente?</span><span id="more-71137"></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-71147" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/leng.jpeg" alt="" width="355" height="142" />INTRODUCCIÓN</strong> </span></p>
<p><span style="color:#000000;">La sociedad cubana actual es hija de cuatro siglos de genocidio y de esclavitud, de vejaciones coloniales y neocoloniales, de matanzas de indios, de batidas de negros, de jerarquizaciones que se prolongaron durante las guerras de Independencia o en el periodo republicano y que se insertan aun bajo formas y manifestaciones diversas en el presente de la nación antillana. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">La lengua impuesta por los conquistadores, inicialmente fuente de incomprensión y desconcierto para quienes ya habitaban el llamado Nuevo Mundo, se distinguió tempranamente como poderosa arma de dominación y principal vehículo para el establecimiento de las nuevas relaciones de poder. Luego de la aniquilación de las poblaciones indias, el español llevado a la mayoría de los territorios descubiertos se convirtió en pieza indispensable para reducir a los esclavos de origen africano a una condición infrahumana además del cepo, el bocabajo, la castración, la tralla o látigo, los grilletes u otros castigos que les eran cotidianamente infligidos. Prueba de ello es el uso y significado de la palabra “negro” desde la Edad Media, adjetivo que llegó a sustantivar un referente nuevo, es decir al hombre del África subsahariana llevado generalmente primero a Europa y luego, siempre por la fuerza, al otro lado del océano para saciar apetitos económicos de quienes los obligaban al trabajo forzado, si es que acaso lograban sobrevivir a las feroces travesías. Con la vejatoria impronta semántica impuesta por el ambiente socio-económico de los siglos XVI al XIX, definiendo a los esclavos por antonomasia, el vocablo “negro” devino epíteto reductor e inferiorizante, encarnación de lo extraño, de lo feo, de la pereza, de lo maloliente, de lo peligroso, y en discriminador referente de un enemigo ideal construido y fijado por el lenguaje para justificar el uso de la fuerza y del poder, por añadidura avalado por el mito de la maldición bíblica de Noé a los descendientes de su hijo Cam (ii).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La revolución cubana de 1895, que desembocó en una guerra ganada contra España pero sin independencia, vio las esperanzas martianas de una nación “con todos y para el bien de todos” convertirse en una neocolonia de Estados Unidos, una república mediatizada. Cinco décadas más tarde, una vez derrocada la dictadura de Fulgencio Batista en 1959, el nuevo estado revolucionario tomó medidas antidiscriminatorias como parte de un recio programa de transformaciones que se puso en marcha, por primera vez en la historia de Cuba, desde los primeros meses del triunfo de la Revolución (iii). En ese histórico momento, caracterizado por grandes cambios sociales, en su comparecencia del 25 de marzo de 1959 ante el Canal 12 de televisión cubana, el líder de la epopeya revolucionaria y entonces primer ministro afirmó que el más difícil de todos los problemas que se tenían delante, luego de tantos siglos de lucha por la emancipación del dominio extranjero, era probablemente el que implicaba poner fin a la discriminación racial. Y expresó lo siguiente:</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">« Hay problemas de orden mental que para una revolución constituyen valladares tan difíciles como los que pueden constituir los más poderosos intereses creados. Nosotros no tenemos que luchar solamente contra una serie de intereses y de privilegios que han estado gravitando sobre la nación y sobre el pueblo; tenemos que luchar contra nosotros mismos, tenemos que luchar muy fuertemente contra nosotros mismos. [&#8230;] » (iv).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El triunfo de la Revolución significó el reconocimiento, como nunca antes en la historia de Cuba, de los valores de todos los componentes humanos en la vida social y cultural del país. Su proyecto de unidad nacional, que marcó un fin en las prácticas discriminatorias institucionalizadas, se fue dibujando e insertando en un contexto de liberación continental que busca afianzar, cada día con más fuerza, el respeto y la defensa de las minorías como sujetos de derecho. Sin embargo, casi seis décadas de Revolución y de cambios en las políticas oficiales no han sido suficientes para modificar algunas prácticas discursivas de la vida cotidiana, principalmente en la esfera privada (aunque no de manera exclusiva), donde prevalecen prejuicios, ideas comunes o clichés, que prolongan verbalmente el racismo y la segregación colonial, con gran frecuencia a manera de automatismos o de acomodamientos verbales. Dicha persistencia en los actos de habla no responde necesariamente a una ideología ni a intereses económicos determinados, sino que se presenta como una “enfermedad hereditaria en las nuevas generaciones de cubanos” (v) (Sarmiento, 2010: sp.), que parece ser dura de curar.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Mencionaremos en este trabajo algunos estereotipos que siguen siendo vehiculados a través de chistes y lugares comunes en el habla popular de hoy, antes de referirnos a otras construcciones discursivas que muestran una relación de dependencia permanente de la imagen del negro deformada en la mirada del otro (y viceversa) y en ocasiones en la suya misma. Terminaremos comentando algunas soluciones que se han buscado en el contexto cubano actual para ir eliminando tales actitudes y manifestaciones discursivas discriminatorias. </span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>1. Estereotipos vehiculados por burlas y chistes</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las “representaciones colectivas cristalizadas” (Amossy &amp; Herchsberg Pierrot: 2001: 43) que más frecuentemente “encierran” la corporalidad del negro en el lenguaje coloquial del cubano son aquellas que van cargadas de connotaciones negativas y que tratadas eufemísticamente en tono de burla o de chiste, intentan disminuir la gravedad de la agresión, sin dejar de introducirse por medio del sistemático choteo cubano como una evidencia compartida. Un ejemplo de ello es el juego de palabras que suele escucharse cuando una mujer negra está encinta: “Otro negro por-venir” (vi), lo que no solo afirma que viene “un negro más” al mundo, como si fuera una desgracia inevitable, sino que lo define como un ser cuyo futuro se perfila con derrotismo, devastador de antemano y algo peligroso desde antes de la cuna. Lo pernicioso es que al utilizar estas frases le dejamos indirectamente la responsabilidad de lo dicho a “otro”, que es aquel ser indefinido que lo dijo primero y que hoy se difumina motu proprio en la doxa. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">“Ser negra y llamarse Nieves” (Blanca, Clara o Luz) es una aparente oposición que muchos notan con tono de risa o de burla, porque la isotopía de la blancura “no pega” con el color de la piel de las mujeres que llevan esos nombres. Aquí las aludidas aparecen como sujetas a una imitación que deja suponer, además, que solo las mujeres blancas o mulatas pueden, por un bloque argumentativo totalmente arbitrario, llevar estos apelativos. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">En el ajiaco cubano, la línea axiológica introducida con términos típicos del jaraneo que insisten en los rasgos somáticos de otros grupos según color su color de piel como el “blanco lechoso” o el “jabao capirro”, “la mulata blanconaza”, “los chinos de Manila” o “narras”, “el negrito chichiricú”, “el prieto o el nichardo”, “el colorao” o “el moro” o “indio de pelo bueno”, es más o menos similar, pero suele ser aun más insidiosa en el caso de los negros y sus descendientes. Algunos juegos de palabras o retruécanos populares refuerzan la asociación del fenotipo de estos últimos con el mito de las aptitudes y apetitos sexuales extremos (“No es lo mismo un metro de encaje negro, que un negro te encaje el metro”) (vii) o con la delincuencia como en el “Negocios con negros, negros negocios”. Estas repetidas alusiones al negro en tono jocoso, y otras que lo son menos sobre las cuales regresaremos, nos hacen pensar en la importancia de arrojar luz sobre semejantes prácticas cotidianas, que calan hondo en las conciencias de todos los cubanos y que a fuerza de reiteraciones nunca corregidas y poco criticadas, se izan como la afirmación indirecta de la supuesta inferioridad de las minorías afrodescendientes (viii), justificadas con todo tipo de argumentos desde siglos pasados. Recordemos que el último censo de 2012, denota que los negros representan menos del 10 por ciento en la población cubana (9.3%), que el 26.6 por ciento está ocupado por mestizos y el resto por individuos de color blanco (ix).</span></p>
<div id="attachment_71139" style="width: 555px" class="wp-caption aligncenter"><img class="wp-image-71139 size-large" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/onei.png?w=545" alt="" width="545" height="304" /><p class="wp-caption-text">Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) de la República de Cuba.</p></div>
<p><span style="color:#000000;">No se suelen escuchar en Cuba manifestaciones discriminatorias con respecto a personas pelirrojas como en Europa, las cuales, según estereotipos de larga data “huelen mal”. Tampoco frases contra las mujeres blancas de cabello rubio a quienes muy frecuente e injustamente (en Francia por ejemplo) se les imputa una supuesta falta de inteligencia o pericia (“no seas rubia” equivale a “no seas tonta/idiota”). No se conocen (al menos hasta donde hemos indagado) expresiones de racismo hacia las minorías de origen asiático, pero sí adagios que los relacionan con la mala suerte como “tener un chino atrás” o su variante “tener un chino pegado”. No suele utilizarse (como en España, por ejemplo) la expresión “trabajar como un negro”, sino la variante “trabajar como un esclavo”. Sin embargo, y a pesar de la bien conocida máxima martiana, aun pecamos de redundantes al utilizar sintagmas como “un individuo de raza negra” o “de raza blanca”. Felizmente en ambos ejemplos, como en muchos otros donde está presente la palabra “raza” en el habla cubana, dicho término no arrastra connotaciones negativas como sí sucede en muchos casos con otras lenguas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>2- Otras frases comunes</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ciertas locuciones fijadas por convenciones sociales heredadas, desbordan de símiles e hipérboles para definir la identidad de negros o mulatos. Entre las expresiones preponderantes de “la negrura” hallamos “Ser negro como un toti”, “negro casi azul”, “negro como un tizón”, “negro como un carbón”, “negro haitiano”, “negro etíope”, “negro teléfono” o “ser prieto a más no poder”. En el caso de los mulatos, cuyo apelativo proviene, como lo recuerda Fernando Ortiz a partir del diccionario de Covarrubias, de la “cría de blanco y negra y la comparamos con la naturaleza del mulo”(x), y aunque la noción negativa de la semejanza al animal ha desaparecido, se suele recurrir a comparativos y a epítetos para definirlos como el “mulato color cartucho o color melcocha”, el “mulato prieto” para aquel que es de piel más oscura o “el mulato aindiado”. Para este último, las referencias al pelo que no es crespo o “pasa”, como en el caso de otros negros, y que “como pasa, pasa” (es decir, “se acepta”), son frecuentes. De otras expresiones, que hemos escuchado en gente de mayor edad, como “Este se salvó” o “Te salvaste” (ciudadana de 89 años, blanca, refiriéndose a un niño negro de “pelo bueno”), se infiere que tener un tipo de cabello que no sea lacio o menos crespo es “una condena”, cuya resultante es la inferioridad que emana de la descendencia “no blanca”. Estas palabras de personas nacidas antes del 59, principales transmisores intergeneracionales de los prejuicios (Guanche, 2001: 73), ilustran una época en que el racismo era cotidiano, en que los negros bailaban en la misma fiesta que los guajiros blancos separados por un cordel y estaban obligados a transitar por la acera opuesta a la de los blancos. Dichos prejuicios tienden para dicha de todos a desaparecer entre los jóvenes de hoy. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Otros usos falsamente positivos a la hora de representar al negro se despliegan en frases como el “negro (o negrito) fino”, que conlleva una argumentación intrínseca cuya conclusión es que los negros por lo general carecen “de finura” (de “exquisita educación o de reglas de cortesía y urbanidad según la definición de la RAE). </span><br />
<span style="color:#000000;">La asociación secular entre lo negro y la maldición bíblica de Dios, que circulaba en la España del Renacimiento y puede verse en las connotaciones de ‘blanco’ y ‘negro’ en Covarrubias (xi) y en otros textos de la época colonial (Cf. De instauranda Aethiopum salute de Alonso de Sandoval, 1647), llegan a la actualidad en frases cuyo origen es mayoritariamente desconocido, como ser un “negro blanco de alma”. Además del aspecto moral inherente a todas estas expresiones, otras asociaciones estéticas aplicables al negro que conllevan su dosis de racismo aun son perceptibles hoy en frases como “negro pero bonito”, donde la preposición “pero” agrega automáticamente el sema de la fealdad a la palabra sola. La negrura metafórica de estas poblaciones toma un cariz más negativo en locuciones que traducen la dependencia subjetiva de un pasado no muy lejano como “Cosa de negros”, “Tremenda oscuridad” o “Se soltó la negrá” (por ‘negrada’), las que cotidianamente pueden escucharse al ver una fiesta de personas negras, “un bembé” (que de hecho, no es solo asunto de negros) o cualquier reunión de personas de piel oscura que ocupen el espacio público. Determinados lugares de recreo suelen ser sitios paradigmáticos “destinados a los negros” como La Tropical en La Habana o actividades sociales como “los carnavales”, donde las fiestas “siempre terminan mal” o “en bronca”, reduciendo así al negro a una condición de persona irreflexiva, amante de los problemas y apto a delinquir. Este tipo de representación que encierra valores morales y éticos de corte negativo es, por lo menos, paradójica, ya que muchos son los blancos que acuden también a dichas manifestaciones y muchos los negros y mulatos que visitan lugares festivos de otro tenor (casi siempre de mayor carestía) que los anteriormente nombrados. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Algún que otro cuento popular todavía asocia el intelecto del negro con un estereotipo de larga data que los hacía ver desde bien entrado el Renacimiento como seres “brutos” o “gentes sin razón”(xii), como aquel en que una persona busca el libro El negrito inteligente en la Biblioteca Nacional y la respuesta de la bibliotecaria es: “Ciencia ficción es arriba”. No mencionaremos aquí la larga lista de ejemplos que en la Historia y la cultura cubanas contradicen y desmienten sobremanera la persistencia de esos presupuestos y sobreentendidos (Ducrot)xiii. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ciertas frases lapidarias, en forma de adagios o refranes igualmente reprochables, hacen de la moralidad del negro un estigma, un callejón sin salida, y del hombre o la mujer negra un sujeto discursivo que encarna un problema sin solución, una culpabilidad sopesada e instalada de antemano: “Tenía que ser negro”, “Negro al fin”, “la mona (o el mono) aunque se vista de seda, mona/o se queda” o “el negro si no la hace a la entrada, la hace a la salida”, cuyo arraigo ignominioso puede extenderse también de la negritud a la mulatez (como en “las mulatas que tanto les gustan a los extranjeros”) por la cercanía del color de su piel. </span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>3- No hay unos sin otros</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">La atribución de formas de inferioridad al negro con jerarquías no-escritas se hace evidente en esas y otras construcciones discursivas, como la corriente puesta en escena de las voces de madres y abuelas ante la “terrible” idea de tener que “peinar trencitas” o de padres que no ponen objeción al casamiento entre blancos y negros “siempre y cuando no sean sus hijas”. Dichas uniones, autorizadas (con condiciones) desde la época colonial, asignan atributos negativos también a los cónyuges blancos (denominados “piolos”, “quemadores de petróleo”), como que “tienen una mancha en el expediente”, que son “blancos por gusto”, “les encanta la tinta” o son “una lástima de color y pelo”. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Estas llagas profundas del habla popular cubana llegan al paroxismo cuando son proferidas por personas negras, que muestran rechazo a su condición “subalterna” en el deseo de “adelantar la raza” o de “blanquear”, con expresiones como “él es muy negro pa’ mí”, “a mí no me gustan los negros”, “pa’ atrás ni pa’ coger impulso” (no quieren que sus hijos sean negros como sus padres o abuelos) o “negros, ni los zapatos”. En sus comportamientos cotidianos, muchas mujeres negras muestran su deseo de “pasar por blancas” –con total obediencia a patrones etnocéntricos impulsados por el capitalismo occidental– imponiéndose el uso permanente del desriz o de la queratina, el cuidado de no exponer su pelo a la lluvia ni al sereno, el pelarse bien rebajado, el alisado constante del cabello o hasta la costumbre de no coger mucho sol. Su adecuación a la dominación de modelos exógenos, promovidos esencialmente por los medios de difusión masiva audiovisuales, “máquinas insistentes hechas para que florezcan y triunfen, estúpidos y soberbios, los estereotipos” (xiv) es el fenómeno que Zuleica Romay nombra muy acertadamente “Tio-tomismo” en su estudio Cepos de la memoria (xv). Pero estos cepos y grilletes, aun los llevamos todos. </span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>4-Otros prejuicios y estereotipos frecuentes</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">El arraigo de la enfermedad contagiosa y cancerígena que es el racismo, persiste también en el lenguaje popular en forma de evidencias compartidas. Resumimos aquí algunas de esas proyecciones a las que agregamos los significados, implícitos (no verbalizados) o “sobreentendidos”, que de manera subjetiva comparten los hablantes en el contexto cultural cubano y que obviamente refutamos y desaprobamos. </span></p>
<table width="652" cellspacing="0" cellpadding="7">
<colgroup>
<col width="295" />
<col width="327" /> </colgroup>
<tbody>
<tr valign="top">
<td width="295" height="15">
<p align="center"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><b>Frase común</b></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="center"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><b>Sobreentendido</b></span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Hacer las cosas como los blancos”</span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= Los blancos “todo lo hacen bien”.</span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Tener nariz / bemba / pinta de negro”</span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= Tener características físicas que denotan herencia africana “y por tanto inferior”. (</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Cf.</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> “¿Y tu abuela dónde está?”)</span></span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">A los negros, ¡cómo les gustan las rubias!”</span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= “Solo deberían gustarles las negras, las blancas no son para ellos”.</span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">A las rusas (o europeas/os), ¡cómo les gustan los negros!</span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= “No deberían gustarles, por lógica”.</span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">¡No seas “negra/o!” </span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= “No seas idiota o imbécil”.</span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Echarse a perder (una blanca) por estar con un negro”.</span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= “El negro induce una degradación progresiva de la mujer blanca, que después no sirve para otra relación”.</span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">¡Los negros tienen un olor característico!” </span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= Oler mal u oler a rancio, tener “un vaho”, o “peste a grajo”, lo que es “privativo de los negros”.</span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Los negros solo sirven para la música y el deporte”</span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= &#8220;el resto (arte, ciencias, etc.) es territorio vedado de blancos&#8221;.</span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295" height="38">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">En las películas al negro siempre lo matan…”</span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= “¿símbolo de fatalidad o es el único que se lo merece?”</span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295" height="38">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">La necesidad hace “parir mulato ”</span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= La necesidad obliga a hacer “lo que no queremos”</span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295" height="2">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“ <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Negros, ni los zapatos”</span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= &#8220;Todo lo negro es malo, despreciable&#8221;. </span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Ser negro y encima maricón”</span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= El “colmo de los colmos”; &#8220;dos defectos reunidos&#8221;; pero además, los negros no tienen “ni la belleza, ni la delicadeza necesaria”.</span></span></span></p>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><span style="color:#000000;">La persistencia de estos atropellos verbales (éticos siempre, y en ocasiones también estéticos), totalmente desprovistos de fundamento moral ni científico, siempre basados en hipótesis que no son condiciones ni necesarias ni suficientes para definir al sector negro cubano, son a nuestro juicio atribuibles a las secuelas del pasado, rezago de una historia lamentable prolongada en la memoria colectiva que podría capitalizar la supuesta necesidad humana de construir verbalmente un enemigo, como nos lo dice Jean Paul Sartre en boca de Garcin en la pieza teatral Huis clos (A puerta cerrada) : “El infierno, son los demás” (xvi). Y así lo comenta Umberto Eco en Construir al enemigo:</span><br />
<span style="color:#000000;">“Por una parte, podemos reconocernos a nosotros mismos solo en presencia de Otro, y sobre este principio se rigen las reglas de convivencia y docilidad. Pero, más a menudo, encontramos a ese Otro insoportable porque de alguna manera no es nosotros. De modo que, reduciéndolo a enemigo, nos construimos nuestro infierno en la tierra” (xvii).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero ese Otro es también aquel que, paradójicamente, podemos identificar con nosotros mismos, como en el conocido “Yo es otro” (“Je est un autre”) de Arthur Rimbaud, de alta polisemia, o ese ser sin el cual no podemos constituirnos ni desarrollar plenamente nuestras facultades humanas. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">En términos filosóficos, el “hablante-alienante”, dando una imagen suya poco halagadora y deformada por rezagos de otra época, encierra al negro y lo vulnera con la actitud discriminatoria del racista que se ignora, —y aun del propio discriminado que se ignora a sí mismo en su esencia—, corroborando indefinidamente la tesis kantiana de la “insociable sociabilidad del hombre” o la unidad y lucha de contrarios del materialismo dialéctico. En términos lingüísticos, y aunque la sociedad cubana no conserva las antiguas jerarquías coloniales, se prolonga el agravio en el imaginario colectivo a fuerza de contagio verbal o de inercia, con la lenta desaparición de etiquetas, estereotipos o apriorismos, afincados como residuos subjetivos aceptados y mantenidos por el grupo social mayoritario (xviii). Por reacción inversa, o como manifestación ante lo antes citado, múltiples son también las pinceladas de racismo antiblanco que podemos hallar en el vocabulario popular cubano que muchas veces asocia al blanco a estereotipos como “ambicioso e hipócrita”. Así, la carga axiológica del lenguaje se confirma una vez más como el eje de valores de mayor peso y permanencia en el complejo entramado de las relaciones humanas.</span></p>
<p><strong><span style="color:#000000;">5. ¿Hasta cuándo arrastraremos ese lastre?</span></strong></p>
<p><span style="color:#000000;">Donde se anidan estas formas principales de discriminación en Cuba es en la familia, en la conciencia de muchas personas y en la de algunos grupos. Últimamente se reavivan en determinadas categorías sociales con mayor solvencia o en ciertos sectores de la llamada economía emergente, impulsada por el nuevo modelo económico. No podemos soslayar, a la hora de analizar este fenómeno, que no están lejos las secuelas del llamado Período Especial, el cual afectó con mayor rigor a las personas negras, quienes, por herencia de larga data, poseían menos recursos y menos patrimonio familiar que los blancos. </span><br />
<span style="color:#000000;">Lo que sorprende en el uso de tales estrategias de auto-representación positiva y de representación negativa del otro-afrodescendiente, es que muchos prejuicios, términos descalificativos o bromas hirientes son transmitidos instintivamente por personas consideradas como socialmente “correctas” y con valores positivos de amistad, solidaridad y humanismo y que tienen “muchos amigos negros”. Pero el arraigo cultural y la marca que ha dejado en sus conciencias la época pasada y/o la educación en el seno familiar, los conducen al ejercicio de esta violencia verbal sin hallarle siquiera una explicación posible. Basta con hacerles tomar conciencia de lo dicho para que reconozcan la carga de cultura pasada que los lleva a no reflexionar y a no pensar lo que dicen. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Creemos que la manera en que se ha organizado la vida social en Cuba desde hace seis décadas es lo que ha conducido a que las relaciones entre blancos, mulatos y negros no se definan hoy como esencialmente conflictuales, sino como un complejo sistema de fuerzas en equilibrio (Romay, 2014: 187). No podemos afirmar que los problemas raciales dominen el ambiente social cubano, donde la situación de los afrodescendientes dista mucho de las trágicas realidades en las cuales viven otros negros y mulatos latinoamericanos o en Angloamérica, como lo ilustran los recientes acontecimientos que condujeron a la muerte de George Floyd. Sin embargo, se hace imprescindible descolonizar el habla, no escamotear dichas prácticas discursivas, sino contrarrestarlas con la adecuada educación de la ciudadanía y con la natural aceptación, cotidiana e inclusiva, de las diferencias en las cuales la familia y la sociedad deben jugar plenamente un papel activo y vigilante ante estos asuntos morales de primer orden. </span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>CONCLUSIÓN.</strong> </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Luego de siglos de sumisión al poder y a las corrientes de pensamiento europeo, donde después de la doctrina católica floreció, entre otras ideas pseudocientíficas, la de la supuesta desigualdad de las razas (cf. Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas del Conde de Gobineau; 1853-54), muchas incógnitas y confusiones sobre racismo y racialidad sobrevivían aun en Cuba en el siglo XX. Estos temas salen a la luz gracias a la herencia de José Martí y a sus seguidores, entre los cuales se destacaron el antropólogo Fernando Ortiz (El engaño de las razas, 1946), escritores como Jesús Masdeu (La raza triste, 1924), Nicolás Guillén, Lydia Cabrera, Alejo Carpentier, y pintores como Wifredo Lam, por solo citar algunos de los más relevantes. El tema había estado presente en la prensa de las primeras décadas con una participación importante de periodistas negros, entre ellos Rafael Serra y Serafín Portuondo Linares (xix). Después de 1959, el mismo deja de ser una cuestión de élites intelectuales para formar parte de la lucha por la igualdad social y la justicia a la que aspiraba la nación cubana en general. Pero por mucho que se hayan combatido la discriminación y el racismo, vemos que las fuertes ataduras del pasado mantienen aherrojada la conciencia de algunos hombres, mujeres y niños en el subconsciente, desde donde se proyectan para materializarse luego ominosamente en la lengua, las representaciones y los prejuicios que nacieron de esa oprobiosa servidumbre. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">La educación cívica y el debate público parecen ser la clave para continuar luchando contra tales rezagos lingüísticos, rémora de lo que sabemos ser un “constructo social engañoso, perverso y morboso para eternizar las desigualdades humanas” (Guanche) (xx), pero también la divulgación de la importancia de la herencia cultural africana en la formación histórica de la cultura cubana (xxi), americana y caribeña. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Cuba forma parte del proyecto de la UNESCO “La ruta del esclavo”, cuyo comité comenzó un amplio programa de trabajo (previo a su constitución oficial el 10 de septiembre de 1996) el cual ha incluido seminarios, postgrados, coloquios de divulgación científica, estudios iconográficos a partir de reconstrucciones históricas (xxii), inventarios de filmografía y ciclos de cine etnográfico, cursos que tratan valiosos temas sobre la presencia africana en el país y en el continente, además de la creación de un Museo de la Ruta del esclavo en Matanzas, de un programa radial (“Arte y Folclore” en radio Taíno) y otro de televisión (“Orígenes”, en Cubavisión) (xxiii). </span></p>
<p><span style="color:#000000;">En 2011 se celebraron eventos que condujeron a la inclusión del tema de la lucha contra los prejuicios raciales en la Asamblea Nacional del Poder Popular. En la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) funciona la comisión José Antonio Aponte (héroe independentista y precursor del antirracismo y del antiesclavismo) que promueve un gran número de actividades para la exaltación de las culturas africanas, la visibilización de los descendientes del continente negro, así como de sus demandas y sus luchas. En la Casa de África de La Habana Vieja o en la de Santiago de Cuba, siempre se retoman estas temáticas afrocubanas. Se han llevado a cabo talleres en el Centro de Antropología de la antigua Academia de Ciencias de Cuba; la Casa del Caribe con su Festival Anual y sus jornadas científicas también promueve estos debates. Otras publicaciones como la revista Catauro, de la Fundación Fernando Ortiz, donde tuvieron lugar los primeros debates sobre “Integración y racialidad”, determinados trabajos de la revista Del Caribe de Santiago de Cuba o de la Fundación Nicolás Guillén en La Habana, se centran en el tema de los factores étnicos de la sociedad cubana, al igual que la Revista Temas o los debates de la Red Barrial de Afrodescendientes, desde donde se aborda de manera horizontal, respetuosa y profunda la cuestión racial. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">En marzo de 2020, el Consejo de Ministros de Cuba aprobó un Programa Nacional contra el racismo y la discriminación, e incluso contra el regionalismo, dando un verdadero salto histórico para tratar estos problemas desde la dirección del país, donde sobresale la voluntad de romper el prolongado silencio guardado (desde 1962 hasta 1998) sobre la sobrevivencia de actitudes discriminatorias y prejuicios en nuestra sociedad. En ese proyecto se toma en cuenta la necesidad de combatir los rezagos culturales que gravitan en múltiples esferas de la vida de nuestro país, pero también la de articular esa lucha con la de otros pueblos del resto del continente y del mundo, creándose además, con ayuda del sector público y de la sociedad civil, las vías para denunciar todo acto de discriminación y racismo. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Consideramos, tal y como lo ha propuesto este proyecto, que los medios de difusión masiva y los espacios artísticos y educativos en general tienen que insistir más sobre estos temas, discutirlos abiertamente, agregarlos en los programas de estudio e incluirlos en la formación universitaria de los docentes. Es imprescindible que volvamos sobre nuestra historia y sobre la presencia del negro en la sociedad y la cultura cubanas para eliminar todo vestigio de esta llaga profunda que es la discriminación. Solo así podremos entender quiénes somos, cómo somos, por qué y de dónde venimos, para construir una nación que libere nuestra lengua y nuestro pensamiento del peso de esas abyectas cadenas.</span></p>
<p><strong><span style="color:#000000;">BIBLIOGRAFIA</span></strong></p>
<p><span style="color:#000000;">Pragmática y lingüística: </span><br />
<span style="color:#000000;">AMOSSY, Ruth &amp; HERSCHBERG PIERROT, Anne, Estereotipos y clichés, Trad. Lelia Gándara, Buenos. Aires., Eudeba, 2001, 136 p.</span><br />
<span style="color:#000000;">DUCROT Oswald, « Présupposés et sous-entendus », en Langue française, « La sémantique », , n°4, bajo la dirección de Alain Rey, 1969, pp. 30-43.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sobre el tema negro en Cuba y América</span></p>
<p><span style="color:#000000;">BARNET, Astrid, « Jesús Guanche, un investigador de desafíos presentes y futuros», La Jiribilla, entrevista realizada por Astrid Barnet, La Habana, Cuba, http://www.lajiribilla.cu/articulo/jesus-guanche-un-investigador-de-desafios-presentes-y-futuros</span><br />
<span style="color:#000000;">BREWER-GARCIA, Larissa, “Negro, pero blanco de alma: La ambivalencia de la negrura en la Vida prodigiosa de Fray Martín de Porras (1663)”, Cuadernos del CILHA, Vol.13, N°17, 20012, Universidad de Pennsylvania, pp.113-146.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">CASTRO RUZ, FIDEL, “Discurso pronunciado el 22 de marzo de 1959, frente al Palacio Presidencial”. En Discursos e intervenciones del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, Presidente del Consejo de Estado de la República de Cuba. http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1959/esp/f220359e.html</span><br />
<span style="color:#000000;">&#8212;&#8212;&#8212; “Comparecencia del Comandante en Jefe Fidel Castro en el Canal 12 de televisión”; La Habana, 25 de marzo de 1959. En http://www.granma.cu/granmad/secciones/fidel_en_1959/art-048.html</span></p>
<p><span style="color:#000000;">COMITÉ CUBANO DE “LA RUTA DEL ESCLAVO, “Informe de la ruta del esclavo en Cuba”, Catauro. Revista cubana de Antropología, N°3, La Habana, 2001, pp.41-52.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">CUBA. PROPORCIÓN DE POBLACIÓN POR COLOR DE LA PIEL SEGÚN CENSOS, en “Resumen Adelantado de Resultados Definitivos de Indicadores Seleccionados en Cuba, Provincias y Municipios” del Censo de Población y Viviendas del 2012, Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) de la República de Cuba.</span><br />
<span style="color:#000000;">http://www.one.cu/publicaciones/cepde/cpv2012/20131107resumenadelantado/Graficos/Pag%2039.pdf</span></p>
<p><span style="color:#000000;">GARCIA RONDA, Denia (Coord.), Presencia negra en la cultura cubana, La Habana, Eds. Sensemayá, Fundación Nicolás Guillén, 2015, 504 p.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">GUANCHE, Jesús, “África en América, las secuelas de la esclavitud”, Catauro. Revista cubana de Antropología, N°3, La Habana, 2001, pp. 66-80</span><br />
<span style="color:#000000;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212; Iconografía de africanos y descendientes en Cuba, Ciencias Sociales, La Habana, 2016, 408 p.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">HELG, Aline, Lo que nos corresponde: la lucha de los negros y mulatos por la igualdad en Cuba, 1886-1912, Trad. de: Our rightful share: the Afro-Cuban struggle for equality, 1886-1912; Editorial Imagen Contemporánea, La Habana, 2000, 371 p.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">ORTIZ, Fernando, “Martí y las razas”, Conferencia pronunciada el 9 de julio de 1941 en el salón de recepciones del Palacio Municipal de La Habana, Revista Caminos, N°. 24-25, 2002. Revista de pensamiento socioteológico, Centro Dr. Martin Luther King, Jr., de la Habana, Cuba. https://revista.ecaminos.org/article/marti-y-las-razas/</span><br />
<span style="color:#000000;">&#8212;&#8212;&#8212; El engaño de las razas, La Habana, Fundación Fernando Ortiz, (1946), Tercera Edición, 2011, 548 p.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">ROMAY, Zuleika, Elogio de la altea o las paradojas de la racialidad, Fondo Editorial Casa de las Américas, 2014, 311 p.</span><br />
<span style="color:#000000;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212; Cepos de la memoria. Impronta de la esclavitud en el imaginario social cubano, Ediciones Matanzas, 2015, 154 páginas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">SARMIENTO, Ismael, “Mirada crítica a la historiografía cubana en torno a la marginalidad del negro en el Ejército Libertador (1868-1898)”, en Tzintzun no. 51, Morelia, ene./jun. 2010.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Teatro y ensayos filosóficos sobre la cuestión del Otro </span></p>
<p><span style="color:#000000;">ECO, Humberto, Construir al enemigo, Penguin Random House Grupo Editorial España, Trad. De Helena Lozano Miralles, 2012, 336 p.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sarte J.-Paul, Huis clos, Paris, Gallimard (1945), Paris, Gallimard, 2009, col. Folio théâtre, 192 p.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Estereotipos y medios audiovisuales</span></p>
<p><span style="color:#000000;">RAMONET, Ignacio, Propagandas silenciosas: masas, televisión, cine, Ediciones especiales, Instituto Cubano del Libro, La Habana, 2001, 172 p.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Diccionarios consultados</span></p>
<p><span style="color:#000000;">COVARRUBIAS HOROZCO, Sebastián de, Tesoro de la lengua castellana o española, Madrid, Editor Luis Sánchez, 1611, Fondos antiguos digitalizados por la Universidad de Sevilla</span><br />
<span style="color:#000000;">http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/765/16/tesoro-de-la-lengua-castellana-o-espanola/</span></p>
<p><span style="color:#000000;">RAE, Versión electrónica del «Diccionario de la lengua española», Real Academia española de la Lengua, http://www.rae.es/</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>NOTAS</strong></span></p>
<div>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[i]</span> Este texto retoma y amplía un estudio presentado en 2017 en un coloquio celebrado en la ciudad de Burdeos. Bajo el título « Perdurabilidad de estereotipos raciales en el habla popular cubana », fue publicado en la revista <i>Études caribéennes, </i>N°4,<i> </i>« Empreintes de l&#8217;esclavage dans la Caraïbe » (Huellas de la esclavitud en el Caribe), bajo la dirección de Mélanie Moreau-Lebert, en diciembre de 2019. Artículo disponible en internet, <a style="color:#000000;" href="http://journals.openedition.org/etudescaribeennes/17844" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://journals.openedition.org/etudescaribeennes/17844</a></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[ii]</span><span lang="ES-TRAD"> Como lo recuerda Fernando Ortiz en “Martí y las razas” (1941), “cuando en el siglo xv se reanudó en gran escala el comercio de esclavos negros de África con las naciones cristianas de Europa, los teólogos exégetas de la Biblia, apremiados por el imperativo económico de la época, inventaron el más infame de los mitos, el de que los negros estaban condenados a ser siempre esclavos de los blancos porque así lo dispuso Dios, como consecuencia de la maldición fulminada por Noé contra todos los descendientes de su hijo Cam”.</span> En <i>Caminos</i>, Revista de pensamiento socioteológico, Centro Dr. Martin Luther King, Jr., de la Habana, Cuba. <a style="color:#000000;" href="https://revista.ecaminos.org/article/marti-y-las-razas/" target="_blank" rel="nofollow noopener"><span lang="ES-TRAD">https://revista.ecaminos.org/article/marti-y-las-razas/</span></a></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[iii]</span><span lang="ES-TRAD"> El 22 de marzo del mismo año, el Comandante en Jefe Fidel Castro, quien fijó la posición y el camino del Gobierno Revolucionario respecto a la discriminación racial en el seno de la sociedad cubana, expresó: “Hay que dictar el anatema y la condenación pública contra aquellos que llenos de pasados resabios, de pasados prejuiciosos, tienen el poco escrúpulo de discriminar a unos cubanos, de maltratar a unos cubanos por cuestiones de piel más clara o más oscura”. Extracto del “Discurso pronunciado el 22 de marzo de 1959, frente al Palacio Presidencial”. En <i>Discursos e intervenciones del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, Presidente del Consejo de Estado de la República de Cuba. </i> http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1959/esp/f220359e.html</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[iv]</span><span lang="ES-TRAD"> Comparecencia del Comandante en Jefe Fidel Castro ante el Canal 12 de televisión. La Habana, 25 de marzo de 1959. En </span><a style="color:#000000;" href="http://www.granma.cu/granmad/secciones/fidel_en_1959/art-048.html" target="_blank" rel="nofollow noopener"><span lang="ES-TRAD">http://www.granma.cu/granmad/secciones/fidel_en_1959/art-048.html</span></a><span lang="ES-TRAD">, citada también como epígrafe del libro de Zuleika Romay <i>Elogio de la altea o las paradojas de la racialidad</i>, Fondo Editorial Casa de las Américas, 2014.</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[v]</span><span lang="ES-TRAD"> Sarmiento Ramírez, Ismael, « Mirada crítica a la historiografía cubana en torno a la marginalidad del negro en el Ejército Libertador (1868-1898)»; <i>Tzintzun,</i>  Morelia,  2010, n. 51, p. 119-166. Disponible en &lt;http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0188-28722010000100005&amp;lng=es&amp;nrm=iso&gt;. accedido en  01  marzo  2019.</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[vi]</span><span lang="ES-TRAD"> Todas las frases entrecomilladas han sido extraídas del habla popular cubana, por lo cual no se citan aquí las fuentes. </span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[vii]</span> El « metro » es un eufemismo que sirve aquí para designar la exagerada longitud del pene de los negros en el imaginario colectivo nacional.</span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[viii]</span> A pesar de que utilizamos en este estudio el término « afrodescendiente », institucionalizado en la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia (Declaración y Programa de Acción de Durban) entre el 31 de agosto y el 8 de septiembre de 2001, es un hecho inusual el escucharlo en el ámbito social para referirse a las personas de color negro en Cuba.</span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[ix]</span><span lang="ES-TRAD"> CUBA. PROPORCIÓN DE POBLACIÓN POR COLOR DE LA PIEL SEGÚN CENSOS,  en “Resumen Adelantado de Resultados Definitivos de Indicadores Seleccionados en Cuba, Provincias y Municipios” del Censo de Población y Viviendas del 2012, Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) de la República de Cuba.<i>http://www.one.cu/publicaciones/cepde/cpv2012/20131107resumenadelantado/Graficos/Pag%2039.pdf</i></span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[x]</span> <span lang="ES-TRAD">Ortiz, Fernando, El engaño de las razas, La Habana, Fundación Fernando Ortiz, (1946), Tercera Edición, 2011, p.42.</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xi]</span><span lang="ES-TRAD"> Blanco significa [sic] “castidad, limpieza, alegría&#8221; (p.140), lo cual implica indirectamente que lo negro significaría la falta de castidad, la corrupción y la tristeza (“Color infausta y triste y como tal usamos desta palabra: negra ventura, negra vida, etc.; p.562). La asociación entre lo negro y la mancha del pecado (por falta de castidad) circulaba en Europa de manera simbólica, pero también llegó a ser proyectada sobre las personas llamadas &#8220;negros&#8221; en el Nuevo Mundo; Covarrubias, S.; http://fondosdigitales.us.es/media/books/765/765_258585_1161.jpeg.</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xii]</span><span lang="ES-TRAD"> Ortiz, (1946), op. cit.,  2011, p.41.</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xiii]</span><span lang="ES-TRAD"> Traducimos aquí los dos términos manejados por Oswald Ducrot desde 1969: “présupposées” et “sous-entendus”; en  <i>Langue française</i>, « La sémantique », Alain Rey (dir.),  n°4, 1969, pp. 30-43.</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoNormal"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xiiv</span> Ramonet, Ignacio, <i>Propagandas silenciosas: masas, televisión, cine</i>, Ediciones especiales, Instituto Cubano del Libro, La Habana, 2001.</span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoNormal"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xv]</span> <i><span lang="ES-TRAD">Cepos de la memoria: impronta de la esclavitud en el imaginario social cubano</span></i><span lang="ES-TRAD">, Ediciones Matanzas, 2015, 154 págs.</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoNormal"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xvi]</span> « L’enfer, c’est les autres » (traducimos) ; Sartre,  J.-Paul, <i>Huis clos</i>, scène 5, Paris, Gallimard, 1945, p.93.</span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xvii]</span><span lang="ES-TRAD"> Eco Umberto,<i> Construir al enemigo, </i>Penguin Random House Grupo Editorial España, Trad. De Helena Lozano Miralles, 2012, 336 p.</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xviii]</span><span lang="ES-TRAD"> En su<i> Elogio de la altea</i>, Zuleika Romay insiste en esta idea: “Tras el derrumbe de la tiranía [en 1959], los instrumentos de marginación y discriminación fueron suprimidos, pero estereotipos y prejuicios tienen larga data, se transfieren en fenómenos de ósmosis social inherentes a cualquier colectividad humana, y se sedimentan en las conciencias, con la persistente inercia de los fondos acuáticos, menos susceptibles a los cambios provocados por las rápidas corrientes de la superficie”. (<i>Op.cit</i>.; p. 13)</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xix]</span> Ver en este caso el libro de Aline Helg, <i>Lo que nos corresponde : la lucha de los negros y mulatos por la igualdad en Cuba</i>, 1886-1912, Editorial Imagen Contemporánea, La Habana, 2000.</span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xx]</span>« Jesús Guanche, un investigador de desafíos presentes y futuros », entrevista realizada por Astrid Barnet, Cuba, <i>http://www.lajiribilla.cu/articulo/jesus-guanche-un-investigador-de-desafios-presentes-y-futuros#:~:text=La%20Jiribilla%20%2D%20Jes%C3%BAs%20Guanche%2C%20un%20investigador%20de%20desaf%C3%ADos%20presentes%20y%20futuros&amp;text=Est%C3%A1%20considerado%20como%20uno%20de,la%20naci%C3%B3n%20cubana%2C%20entre%20otros.</i></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xxi]</span><span lang="ES-TRAD"> Ver la obra homónima coordinada e introducida por Denia García Ronda, La Habana, Eds. Sensemayá, Fundación Nicolás Guillén, 2015.</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xxii]</span> Ver el trabajo realizado por Jesús Guanche, publicado en 2016.</span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xxiii]</span> Comité cubano de « La ruta del esclavo », <i>Catauro</i> , revista cubana de Antropología,  N°3, La Habana, 2001, pp.41-52. </span></p>
</div>
<p>&nbsp;</p>
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