Preguntas sobre Cuba (videos)

 

Compañeros de la solidaridad con Cuba en Bélgica me han enviado los videos de esta entrevista que me realizaran durante mi estancia en Bruselas en el mes de marzo sobre diferentes temas de la realidad cubana: La dualidad monetaria y cambiaria, la juventud, los revendedores,  internet, la sociedad civil, el bloqueo…

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3 Responses to Preguntas sobre Cuba (videos)

  1. Sin-permiso says:

    “La verdad es la verdad, dígala Agamen’on o su porquero”, sentenciaba Juan de Mairena, pero el porquero no estaba de acuerdo. En la lucha de clases que se libra en las falsas democracias o democracias burguesas, el porquero sigue sin estar de acuerdo pero no es solamente por una cuestión de su rastrera e inmoral existencia sino porque la clase a la que sirve (la burguesía) no supera el 5% del censo electoral, por lo que disfrazar la mentira de verdad se convierte en una necesidad que no tendría el 95% restante si contara con medios de comunicación propios ni tienen los medios de comunicación públicos en sociedades de clase única, como la cubana.

    Este es el caso de Iroel en el papel de Agamen’on en una sociedad donde los porqueros se quedaron sin trabajo hace más de 60 años pero, como la información no tiene fronteras y el destino de los pueblos no lo deciden sus ciudadanos sino los porqueros de la sociedad global en su función de creadores de opinión, hay que recordar una y mil veces las verdades del barquero para que las matrices informativas falsas no se conviertan en punta de lanza de nuevas guerras de rapiña.

    Cuando la COVID-19 se convirtió en pandemia oficialmente, países como España decidieron poner el punto en la “i” para que pareciera que sus vuelos a Cuba merecían el nombre de “vuelos humanitarios”, aunque los españoles residentes en la isla no los hubiéramos solicitado entonces y existieran poderosas razones para considerarlos inhumanos, habida cuenta de que España se había convertido en el epicentro y Madrid en uno de los principales destinos mundiales para contraer el virus (sobre todo en el transporte público, donde no era obligatorio el uso de mascarilla) y contribuir así a su transmisión en el lugar de destino de cada uno de nosotros.

    No olvidemos que los españoles repatriados no pasaron por un centro de aislamiento ni un medio de transporte seguro cuando Madrid era una incubadora del virus ( se estima que cerca del 40% de los madrileños podía estar infectado ya por entonces o pocos días después, según un estudio publicado en El País). Por el contrario, Cuba, que no tenía casos por entonces y que trasladó a sus ciudadanos repatriados a centros de aislamiento en transporte seguro (para los nativos, en este caso), no contó con ninguna mención especial por el trabajo bien hecho. Fuimos los españoles residentes los que, al negarnos a ser rescatados, le quitamos la máscara a los falsos vuelos humanitarios, que pretendían dar una imagen de destino peligroso de Cuba en tiempos de pandemia (que era lo que esperaban que aconteciera en la isla y en Venezuela, gracias al bloqueo) convirtiéndonos en vectores de COVID-19 en España (la mejor de las utilidades posible para quienes no hemos asumido que neoliberalismo y democracia son una misma cosa y comemos comunismo con el dinero de nuestras pensiones y trabajos).

    Por el contrario, ahora que necesitamos regresar a España por diferentes motivos justificados y el virus ya no representa una grave amenaza, lo que preocupa a las autoridades españolas y europeas es la emigración venezolana y no precisamente porque les interese el bienestar de pueblo venezolano sino porque el socialismo bolivariano sigue siendo un objetivo de guerra convencional y no convencional. El hecho de que Maduro acuda al rescate de los venezolanos que son repudiados y contagiados por orden de los gobiernos hostiles no cambia nada la situación ni tampoco quiero Venezuela apenas tenga casos ni víctimas del coronavirus. Al contrario, con su buen hacer Venezuela se ha convertido en un mal ejemplo al demostrar que era posible una eficaz prevención, lo que probablemente desenmascara lo que está siendo una mala o pésima gestión de la pandemia por parte de sus enemigos, que no ha sido por casualidad, como no lo fue la gestión de la burbuja inmobiliaria. Si algún día lograrán su objetivo, la suerte de los emigrantes y refugiados venezolanos sería la misma que la de los libios, sirios o afganos.

     
  2. Sin-permiso says:

    Tanto nos esforzamos en reivindicar la verdad objetiva que te asigné, Iroel, el papel de Agamen’on en la defensa de la revolución cubana, como si la verdad fuese siempre la verdad, algo que sabemos que no es cierto en las ciencias sociales, donde cuentan los valores y las creencias. Sin embargo, existe una verdad histórica de la revolución socialista, en consonancia con los valores y principios que la inspiran, que es permanentemente cuestionada y disfrazada por la propaganda capitalista. Tiene sentido que cuestionen la solidaridad en el contexto del capitalismo, donde no tiene cabida, pero no en el del socialismo, de ahí que el “porquero” de Machado no estuviera de acuerdo con una verdad absoluta de carácter idealista o cultural y fuera de contexto.

    No eran estos los porqueros que yo criticaba en mi comentario anterior sino a los manipuladores de la información que necesitan convertir la opinión publicada en opinión pública, transformada en verdad absoluta por el alto número de repeticiones en diferentes medios de la oligarquía y no por las pruebas objetivas o su coherencia dialéctica. Tanto la crisis de la burbuja inmobiliaria de 2008 como la de la pandemia se basan en un rosario de matrices informativas falsas con las que se pretende disfrazar la realidad y responsabilizar a las víctimas de lo ocurrido. El mismo formato que emplean con la revolución cubana.

     

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