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	<title>La pupila insomne &#187; Orlando Cruz Capote</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>El tránsito socialista: rumbo estratégico al comunismo. Unas primeras notas reflexivas inconclusas. (1ra parte). Por Orlando Cruz Capote</title>
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		<pubDate>Wed, 07 Nov 2018 15:12:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[Orlando Cruz Capote]]></category>
		<category><![CDATA[Reforma constitucional]]></category>

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		<description><![CDATA[La nueva Constitución significará, no hay dudas, la modernización y evolución de los preceptos humanistas defendidos por la revolución socialista <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=64543">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-645440" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2018/08/constitucion.png"></div></div></td></tr></table><p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>I</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">El proyecto de la Constitución de la República de Cuba <b>(1)</b> está siendo sometido a una detallada, amplia y profunda discusión popular desde el 13 de agosto hasta el 15 de noviembre de 2018, porque es un ‘documento programático político’ de largo alcance para la vida presente y futura de la nación y el pueblo. <b>(2)</b></span><span id="more-64543"></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">De hecho, existen varias interrogantes acerca del proyecto de Constitución, pero tres preguntas fundamentales rondan alrededor de sus preceptos y artículos como ya sucedió con los documentos del VI, VII Congreso y la Primera Conferencia Nacional del Partido Comunista de Cuba:</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">La primera ¿Cómo combatir de manera certera al capitalismo, sin ser subsumidos/as por sus lógicas, reproducciones metabólicas y entramados de domesticación y manipulación en el tránsito socialista?</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">La segunda: ¿Cómo promover formas cada vez más socializadoras en la etapa del tránsito socialista, que impliquen mitigar la subordinación del trabajo al capital (el mercado, las relaciones monetario-mercantiles, el dinero, la enajenación en su vinculación con el trabajador asalariado), que fusione la política con la economía, supere las brechas entre el Estado y la sociedad civil y permita que el control en la producción y la distribución lo ejerzan los trabajadores / productores al integrarse a la administración estatal de forma articulada democratizadora, logrando de una vez la apropiación social colectiva e individual del plusproducto para reproducir sus formas de existencia material y cultura-espiritual?</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Y la tercera: ¿Cómo se podrá en el actual tránsito socialista nacional lograr la restauración del consenso y la hegemonía del poder popular, que recorre perpendicularmente la reconstrucción y el fortalecimiento (estudio riguroso mediante) de las añejas, nuevas e imperativas alianzas socioclasistas y entre los diferentes grupos, sectores y estratificaciones sociales y, por ende, la recomposición del consenso nacional, social y popular, con el objetivo de recuperar y resignificar al unísono la hegemonía de la teoría y la práctica marxista y leninista -en plural-; así como el restablecimiento de la hegemonía socialista en el seno societario, con la recomprensión de la articulación <i>ad infinitum</i> del ideario y accionar martiano, marxista y leninista y fidelista con lo mejor de las tradiciones revolucionarias históricas, políticas y culturales de la nación, región latinoamericana-caribeña e internacionalmente?</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Dando por fundado, que casi todas las posibles respuestas estén en lucha frontal contra cualquier manifestación de dogmatismo y sectarismo, modorra, indiferencia y acriticismo intelectual, apolitización, nihilismo nacional, desmovilización y desmotivación ideológica de las masas populares, desapego a la historia viva de la sociedad y, por ende, al anquilosamiento de la teoría revolucionaria, que significara la parálisis de la praxis revolucionaria.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Lo que sucede en la realidad es que hasta ahora, septiembre de 2018, las supuestas respuestas han sido disímiles y los disensos están pugnando su lugar por encima de los consensos. Hay evidentes falencias conceptuales con las que carga la redacción de la Constitución que embrolla sus formulaciones de acuerdo a los documentos aprobados por el PCC anteriormente. (Cruz Capote, Orlando (2018): <i><b>¿Hacia dónde conducen las falencias en el aprendizaje del marxismo revolucionario y el pensamiento social crítico?</b></i>,<b> </b><u><a style="color:#000000;" href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/author/iroelsanchez/"><i>La pupila insomne</i></a></u>, La Habana, 10 de julio).</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">La agenda de los desafíos no es de puro carácter económico, técnico y jurídico, puesto que la recomposición del consenso nacional y social, a la larga popular, es una red de problemáticas políticas (en la esfera política que significa el conjunto de procesos políticos), ideológicas, éticas, estéticas y culturales, ‘económicas en última instancia’, que no abarcan un árido tratamiento meramente formal, lo que es también pertinente, sino que requiere de una mirada dialéctica recconfigurativa integral de toda la sociedad, cada vez más diversa, en conjunto con la naturaleza, además, con la consabida reinserción de la Isla en la convulsa América Latina &#8211; Caribe y el no menos conmocionado resto del mundo bajo la hegemonía (y dominio) de la transnacionalización capitalista neoliberal, las continuadas crisis del capitalismo global y sus repercusiones inmediatas en los países del Sur geopolítico. Y para Cuba la presión, el bloqueo genocida y el deseo del establishment estadounidense de ponerla de rodillas no es un reto menor en ese afán innovador socialista.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">El serio ejercicio intelectual, teórico y práctico está implicando, e implicará, generar un renovado tránsito socialista, una reactualización de aquellas <i>tradiciones</i> y herencias que, lejos de recibirse de manera pasiva e inmutable urgen ser reinterpretadas, como escribía el Amauta Peruano José Carlos Mariátegui, en su papel dialéctico e histórico concreto, siempre remisas a dejarse aprehender en una fórmula impenetrable o a petrificarse en un estadio que ya no es similar a circunstancias históricas anteriores, salvo las herencias y legados que le son vigentes, por lo que se trata de un ejercicio herético de (re)-creación y reinvención, donde es necesario lograr la ‘traducibilidad de los lenguajes científicos y filosóficos’.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Condición <i>sine qua non</i> para, al decir de Gramsci, negar la copia mecánica de otras experiencias, y de paso, resolver la contradicción de que “…la realidad abunda en combinaciones de lo más raro, y es el teórico el que debe identificar en esas rarezas la confirmación de su teoría, ‘traducir’ en lenguaje teórico los elementos de la vida histórica, y no al revés, exigir que la realidad se presente según el esquema abstracto”. <b>(3)</b> Todas las realidades y verdades relativas, incluso si son universales, deben su eficacia porque son expresadas de forma mediada bajo el prisma de los lenguajes de las situaciones concretas particulares; y si no se logra esa expresión (traducción, interpretación y resignificación) en ‘lenguas particulares’, esas se convertirán en abstracciones bizantinas y escolásticas, que solo servirá de entretenimiento a los rumiadores de frases huecas (fraseología ideologizante) que no conllevarán a adecuaciones teóricas y realizaciones prácticas, auténticamente revolucionarias.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Justamente se considera al Comandante en Jefe Fidel Castro como <span lang="es-PR">el mejor traductor del marxismo y el leninismo para la realidad cubana, porque lo realizó creativamente, sin repetir incesantemente las frases de los clásicos, contextualizó históricamente sus conceptos en la realidad nacional, y lo hizo con una forma pedagógica sin rebajar el peso de las categorías y la propia historia del marxismo.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">La Revolución cubana ha entrañado un singular proyecto de liberación nacional y social, ético, político y cultural en el cual el “…pueblo si de lucha se trata” <b>(4)</b> no incluyó a los grandes explotadores y si a grupos sociales o conglomerado de clases trabajadoras de variados grupos y sectores, que se despojó de los intereses corporativos o sectoriales, construyendo impenitentemente una Revolución para las mayorías, sin subestimar ni restar a las demás, a través del consenso y la disputa ideológico-cultural. Una construcción social que incluyó un liderazgo de carácter popular nacional el cual involucra a los anhelos y demandas del conjunto de las clases subalternas en su programa de acción. En esos propósitos, la clase trabajadora no puede ser ignorante, tampoco ignorada, bajo ninguna circunstancia -según Gramsci- por lo que debe ser dirigente antes de lograr ser dominante y, por lo tanto, ejercer su hegemonía en conjunto con las demás clases, capas, grupos y sectores, lo que incluye las diversas estratificaciones sociales.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">La superación de una concepción minoritaria de la Revolución, como proceso destructivo / constructivo, este más allá del capital, tiene de base la creación de una organización <i>política, </i>con el método de ejemplaridad / selectividad de las masas, profundamente enraizada con los sectores populares y no ubicada por <i>fuera</i> y <i>encima</i> de ellos como si fuera una élite etérea. Ese es el partido de vanguardia, el Partido Comunista de Cuba y de la nación cubana, surgido después del triunfo revolucionario, que no se aísla del resto de los componentes de poder que son conformados por las demás organizaciones de masas y sociales que ejercen, mancomunadamente, la dirección, conducción y el control colectivo y, por lo tanto, <span lang="es-PR">el ejercicio en el dominio y gobierno de la sociedad para la cual se requieren el conjunto de las instituciones de poder correspondientes, a través de las cuales las masas trabajadoras hagan válido ese derecho y puedan expresar y hacer valer su voluntad.</span> <b>(5)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Entonces, “el socialismo [afirma Gramsci] es una visión integral de la vida”, en el que se requiere conjugar el sentir con el pensar-hacer en un plano macrosocial y microsocial, personal y colectivo, y <i>antecede</i> como al momento más estrictamente de asalto para la conquista del poder político -elemento primario necesario-, y la desarticulación de las estructuras institucionales donde se materializa y concentra el anterior poder y sus secuelas en el nuevo, entendido éste en su faceta restringida porque el socialismo domina pero más que todo hegemoniza, como conjunto de aparatos burocrático-represivos, lo que hace urgente la construcción de los gérmenes de las relaciones sociales comunistas en una ciclópea misión de largo aliento estratégico donde prime la democracia más plena.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">La capacidad de dirección política del Partido, su autoridad moral, apoyada críticamente por los conocimientos y saberes de las ciencias sociales, la filosofía y las humanidades, nos remite a la negación de la función tradicional de mando-obediencia y los verticalismos de arriba hacia abajo, y nos impele a la conformación de un <i>proyecto civilizatorio de nuevo tipo</i>, contracultural, antisistémico al capital y de emancipación humana pleno, que se nutra y arraigue en la cotidianeidad de las iniciativas de los sectores populares, que prepare a la organización de vanguardia -o intelectual político colectivo- en brindar una educación político ideológica y orientación general a las prácticas concretas del pueblo, capaz de hacer esa ciencia social ‘en acto’ y pueda irradiar, en tanto revolución educacional, intelectual-moral y cultural, ese espíritu sentipensante y hacedor hacia el conjunto de la sociedad, como concepción del mundo y modo de vida poseedor de una potencialidad de combate frontal contra el patriarcado, el machismo, la xenofobia, la homofobia, el racismo, la discriminación, la guerra y el armamentismo, la violencia contra la mujer, el derroche de los recursos humanos y naturales, la depredación de la naturaleza y la colonialidad del poder, saber y de los valores.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>II </b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Las posiciones que se han asumido y se dirimen ante el proyecto constitucional han sido variopintas tanto al interior como al exterior del país. Junto a las visiones interpretativas que la analizan desde la totalidad e integralidad del proyecto y sus aciertos indiscutibles, existen algunas opiniones que pecan de apreciarla con reduccionismos jurídicos y economicistas; terceras visualizaciones sesgadas que sólo valúan ‘cambios cosméticos’ en la política, las relaciones de poder y la democracia popular; otras que la perciben como el equilibrismo inestable y efímero entre representantes de un cierto “reformismo político” cauteloso -catalogado de social-liberalismo y socialdemocratismo ingenuo e intencionado-, proclives a un postcapitalismo al estilo chino y vietnamita; así como aquellas que la asumen como el ariete de los revolucionarios (conservadores) que defienden el modelo de ‘socialismo de Estado’; <b>(6)</b> y los que, supuestamente, propugnan un realismo político -una ‘realpolitik’ cercana al pragmatismo- acerca de las políticas económicas de transformación, que serían las capaces de impulsar la actualización de Modelo Económico Social, con un rápido crecimiento y desarrollo de las fuerzas productivas a través del tecnologicismo económico, inversiones de capital y elementos de un capitalismo <i>light</i>, sin alterar la estructura del poder político en la Isla, es decir el partido comunista único. <b>(7)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Estas divisiones esquemáticas y arbitrarias, porque subjetivamente todas lo son si no poseen un sólido aparato de investigación sociológico-político demostrativo, <b>(8)</b> inviste cierta semejanza con las preanunciadas en el 2012, por la estudiosa Camila Harnecker Piñeiro, profesora, investigadora y consultora de empresas, del Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC), quien identificó las tres supuestas principales visiones del socialismo en Cuba que están influyendo en los cambios actuales: la estatista (estadocéntricos versus descentralizadores), la economicista (reduccionismo económico y tecnocrático versus la integralidad política, económica, social, jurídica, estética, ética y cultural de los cambios) <b>(9)</b> y la no aceptada, para el caso cubano, de autogestionaria, que comprende a las variadas formas cooperativas, instituciones, organizaciones y asociaciones más autónomas, democráticas, socializadoras y solidarias, con mayor transparencia informativa y comunicacional, que proponen el establecimiento de modelos de autogestión, gestión y cogestión popular, sin desestimar la propiedad y gestión estatal, y que implícitamente conllevan relaciones sociales menos alienantes / enajenantes, ya que permiten un sentido mayor de pertenencia y liberan las iniciativas y capacidades creativas de los individuos y colectivos en sus lugares de trabajo, comunidades, seno familiar, en fin, abarcando a toda la ciudadanía, sin verticalismos, ni ordeno y mando excelsos.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Por nuestra parte, no tenemos dudas, que se debe incluir, con énfasis y paulatinamente formas de autogobierno, autodirección, auto-organización y autorregulación desde los ‘poderes desde abajo’ y redes horizontales, <b>(10)</b> que son los más propensos a combatir los vicios de los burocratismos y tecnocratismos en la sociedad y que, además, propician el empoderamiento efectivo y eficaz de las masas trabajadoras y populares. Sin absolutizar que esta sería la pócima alternativa y la panacea de solución a las complejas problemáticas en el tránsito socialista nacional.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Aunque, explica la investigadora Piñeiro, estas posiciones o corrientes de pensamiento, por lo general, coinciden en que el principal objetivo a largo plazo debe ser una sociedad más justa y liberada de las dificultades económicas que enfrentamos, difieren marcadamente en su manera de entender la justicia y la libertad, y, por lo tanto, cómo realizar la construcción del socialismo. Por eso, no varían en mucho en cuanto al diagnóstico sintomático de la situación actual -salvo algunas quiebras estructurales y de valores en la sociedad cubana, que, aun siendo moderadamente detectadas, no son calculadas en su profundidad, como consecuencias primordiales, pero no únicas, del Periodo Especial en Tiempos de Paz comenzado en septiembre de 1990-, sin embargo, identifican distintas causas estructurales de fondo, así como proposiciones alternativas para superar las problemáticas que han ralentizado los cambios.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Asimismo, tienden a establecer heterogéneos puntos de partida, distintas metas a corto y mediano plazo, diferentes ritmos en la aplicación y cumplimiento de los documentos del VI y VII Congreso y su Primera Conferencia Nacional del PCC, <b>(11)</b> y, más importante aún, proponen diversos medios para alcanzar los objetivos, por lo que -aunque no siempre se reconoce- nos conducen hacia disímiles puntos de vista acerca de los estadios en la construcción socialista.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Sin embargo, en su texto, Camila Piñeiro advierte que, tales corrientes de pensamiento no se dan puras, y pueden, en realidad, que los grupos y personas que la componen compartan puntos comunes y que sea posible imbricarlas unas con las otras. (<b>12)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Por otra parte, el Premio Nacional de Ciencias Sociales, el politólogo Juan Valdés Paz plantea otro encasillamiento, que no se distancia en mucho a la anterior, pero que lo amplía y titula de otra manera. Sin embargo, advierte que tales tendencias: “…No son puras, están muy confusas y a veces los propios sujetos sociales no están totalmente conscientes de que sus posicionamientos y propuestas clasificarían, para un observador distante, como más socialdemócrata, social-liberal, soviética, guevarista, socialista crítico, etc. En un trabajo reciente clasifiqué algunas corrientes sociopolíticas, no en abstracto sino frente a los <i>Lineamientos</i>, para hablar de la estrategia de reformas en curso. A una la llamé convencional, que es una mezcla de muchas cosas, un poco como ha sido la Revolución cubana; también está la guevarista; otra que llamo socialista crítica, es decir, los que critican al socialismo real cubano desde la izquierda, por estatista, y le reclaman que sea más socializante, que sea más autogestionario, que desarrolle más el autogobierno; esta corriente incluye las propuestas libertarias y comunalistas, que apuestan por centrar localmente la organización social, etc. Y están más claras las corrientes socialdemócratas y las social-liberales a las que ya me he referido; en estas dos la influencia china es distinta, pero está presente como referencia a sus reformas (…) Cuando digo que hay que construir consenso, debatir y ser inclusivos, no es una cosa abstracta, no estoy hablando de individuos demográficos, sino de personas comprometidas con algunas de estas corrientes o con una combinación de ellas, porque no todos racionalizan exactamente lo que están pensando.” <b>(13)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">El propio Valdés Paz ya refería en el 2014<b>: </b>“…El régimen cubano enfrenta la oposición política e ideológica de personas, grupos y gobiernos, particularmente el de EEUU. Esta oposición se ubica doctrinalmente desde el neoliberalismo [también los hay más o menos liberales, sin saber que asumen esa posición], hasta una cierta socialdemocracia, pasando por todos sus matices. Un aspecto compartido por todos ellos, aun que, con diferentes argumentos, es su anticomunismo [maledicente]. Aunque esta es fundamentalmente una oposición externa, también tiene alguna representación interna. …Del lado del régimen socialista “realmente existente” en Cuba hay también personas y grupos con posiciones críticas, algunas de los cuales le pasan por la izquierda y otras por la derecha. Doctrinalmente, estas corrientes se ubican desde posiciones libertarias hasta socialdemócratas de izquierda, pasando por el guevarismo, el fidelismo y el sovietismo. La prioridad absoluta atribuida a la unidad política de las fuerzas de la revolución ha propiciado una cultura, un estilo y una práctica políticos -tanto en el Partido dirigente como en la sociedad- que lleva a “opinar de la manera adecuada, en el momento oportuno y en el lugar conveniente”. Ello hace que la crítica sea un insumo de poco peso en el diseño e implementación de las políticas.” <b>(14)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Como el debate endógeno cubano sobre problemáticas pendientes (y las nuevas) acerca de cómo enfocar teórica y metodológicamente las problemáticas del tránsito socialista no se origina y propicia en todos los espacios públicos posibles y necesarios, por lo que no resulta amplio y profundo para búsquedas de consensos, convirtiéndose muy espinoso y, a veces, ininteligible, por incomprensiones, excesos de etiquetas y acusaciones entre los que discuten (carencia de saber escuchar, dialogar e intercambiar, rsumiento de cultura del debate), lo que tiende a complicarse más cuando se expande e intervienen los observadores e interpretadores foráneos, algunos de ellos cubanos en el exterior (lo que está sucediendo en el actual proyecto de Constitución), también los llamados cubanólogos, que tratan de explicar de forma diáfana o extraña, según los casos, tergiversando conciente e inconscientemente <b>(15)</b> lo que se plantea en cualquiera de los círculos donde se establecen las polémicas. <b>(16)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">El proyecto de Constitución de la República de Cuba, si bien tiene un asidero jurídico (expresión del Derecho), <b>(17)</b> normativo (mínimo y máximo), axiológico y de ordenamiento, no exclusivamente técnico, profesa la necesidad de redefinir filosófica, teórica-política y en la praxis, de forma crítica, sobre las nuevas realidades cubanas -con respecto a la aprobada en 1976, reformada en 1992 y el 2002-, <b>(18)</b> así como de readecuarse al vigente y mutante orden jurídico internacional, por lo que reúne los principales y generales<i><b> </b></i>preceptos y prácticas constitucionales que tienen numerosas articulaciones e interrelaciones, directas / indirectas y mediadas, las cuales repercuten indistintamente en todas las esferas del cuerpo societario, especialmente en la estructura del sistema de las relaciones sociales, las relaciones de poder, en la democracia popular que se debe practicar sin extraviar los acumulados y experiencias vividas, en las formas de hacer política con ética revolucionaria y el método de masas,; en cómo se asume la conciencia y cultura política; en el pensamiento, comportamiento y la acción política de los ciudadanos; en el consenso social -ese novedoso ‘Pacto Social’ que coadyuvará al reforzamiento de la urgente Unidad nacional y social- que debe lograrse en la práctica cotidiana, lo que incidirá en el apoyo o no al proyecto político socialista que refrende la Constitución, y en cualquier otro proceso que ataña a la sociedad como totalidad, o sea en las esferas económicas, políticas, sociales e ideológicas, estéticas y culturales. <b>(19)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">La nueva Constitución significará, no hay dudas, la modernización y evolución de los preceptos humanistas defendidos por la revolución socialista, refrendados históricamente por las cubanas y los cubanos en estos casi sesenta años de proceso revolucionario, así como, en la búsqueda incesante de esa emancipación humana plena y de nueva índole civilizatoria, antisistémica, contracultural y antihegemónica al Sistema de Dominación Múltiple del capital al que se somete la mayoría de los países en el orbe.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Porque, para que el país se encamine por la legalidad y la civilidad, aumente su legitimización y adquiera superior credibilidad, a lo interno y externo, necesita leyes fuertes y justas y, desde luego, la ley fundamental debe ser clara, comprensible y bien comprendida por toda la ciudadanía, incluso por los cubanos que residen en el exterior, para que luego sea acatada y se cumpla en su letra viva y espíritu. <b>(20)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Como expresó la doctora y profesora Martha Prieto, especialista en Derecho Constitucional: “…Un día en un debate me decían: No, el Partido no se subordina. Pero no es tal. Si estamos hablando de que la Constitución es la expresión de la voluntad soberana del pueblo, por encima del pueblo: el pueblo. Ahí está el qué y el cómo, la base y el tope ¿Hasta dónde se puede actuar? Hasta donde lo permita la Constitución. …desde esta perspectiva se ha de ver la Constitución como garantía, y acabar de entender que la Constitución es jerarquía superior, por encima de ella nadie salvo el pueblo en referendo popular.” <b>(21)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">En la Constitución, sumun del cuerpo legal de la nación cubana, la filosofía (filosofía de la praxis) y, en especial, la política resulta la forma predominante de la conciencia social, la que desempeña un papel decisivo sobre las demás formas, especialmente en el socialismo, ejerciendo por tanto una creciente influencia sobre todas las esferas de la vida social, mediante la regulación objetiva / subjetiva -sin dicotomías, atomizaciones y separaciones infértiles- de las relaciones políticas a través de las políticas públicas, estatales y de gobierno.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">La Constitución es la ‘Ley Fundamental’ o ‘Suprema’, la ‘Carta Magna’, la ‘Ley de Leyes’, sobre la que se asienta un Estado-Nación moderno, contemporáneo, más si este resulta socialista en el maremagnum de capitalismo que lo rodea, es la que establece los fundamentos de la nación, la nacionalidad, identidad y cultura nacional; el caracter del régimen sociopolítico que asume el país como consecuencia de la voluntad y convicción popular; la estructura de los poderes y los alcances (límites y ampliaciones posibles) de estos, y que, a la vez, garantizan los diversos derechos y deberes de los ciudadanos; traza las líneas legislativas para el resto de las normas que involucran a todos las clases, capas, grupos, sectores, estratos, segmentos, sociales de la sociedad; contemplando la inmanencia y trascendencia de la democracia popular directa y protagónica en su realización no sólo normativa sino práctica.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Sin embargo, ¿e<span lang="es-PR">l </span><span lang="es-PR">pueblo interviene, cuestiona / interpela, participa, aporta, apoya y decide de manera activa, protagónica y responsable en el Estado y gobierno de la sociedad socialista? </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">¿Hay mayor socialización del poder, la propiedad y las ideas?</span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">¿No se ha reforzado en demasía los aparatos del Estado, que debe cumplir con las perspectivas de ser un Estado social ampliado, fortalecido relativamente, más democrático y en vías de su extinción?</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">¿No se han expandido los representantes del Gobierno que, en la mayoría de los casos, son designados a dedo -o con una débil consulta popular como será en el caso de los gobernadores e intendentes- lo que puede traducirse en una democracia formal rutinaria si no se es capaz de cambiar los métodos de elección, que signifique superior validez a la iniciativa, participación y motivación ciudadana?</span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">¿Estos gobernadores (e intendentes), al fin de cuenta, gobernantes y dirigentes, estarán dispuestos a escuchar las demandas de la población y, más que todo, permitir que los núcleos de ciudadanas y ciudadanos en sus provincias comiencen el proceso de (auto)-gobernarse, tomando parte proactiva en las decisiones propias, que permita encaminar, en el proceso de tránsito socialista ‘al pleno y libre desarrollo de cada individuo’ y que el objetivo estratégico sea la obtención del ‘reino de la libertad’ de todos?</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">Porque el Estado socialista, el de la transición, </span>no puede pretender el congelamiento de los tiempos sociales, que de por si accionan con cierta espontaneidad y asimetría -esta acción espontánea siempre se despliega con<span lang="es-PR"> flujo y comunicación de ideas, propuestas, y mediaciones organizativas-, </span>y tampoco frenar a la democracia popular con un corte socioclasista estrecho que no sea capaz de cuestionar la forma de pensar y hacer el poder, la política económica-social y cultural dentro de ciertas reglas responsables y comprometidas, porque a fin de cuentas si es un Estado de Derecho Socialista, la política, democracia y la libertad que practica asume con naturalidad los conflictos inevitables que se producen en una sociedad en germen de socialización <i>in crescendo</i>. </span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">La nueva estatalidad -en este caso transitoriamente socialista- es, además, de poder dominante y hegemónico, un proceso de extinción de sí misma, por lo que se transforma en un vehículo de involucramiento y empoderamiento popular democrático, nunca un simple administrador de la sociedad, tampoco con la unidireccionalidad esquemática de los dirigentes / dirigidos, gobernantes / gobernados, sino de superación del momento de estar por arriba de la sociedad, aunque siga siendo una necesidad primaria de intermediación, y, por lo tanto, se transforma en un largo proceso de autodirección social y de producción y reproducción de la vida de los trabajadores y la sociedad.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Si hiciera lo contrario, ese Estado socialista confiscaría el derecho del pueblo a vivir sus contradicciones de toda índole y, por tanto, embargaría la política de los trabajadores manuales e intelectuales, su razón de ser, y también su poder de representación -hasta la delegación- de las masas populares, de facilitador de sus iniciativas, habilidades y capacidades de participar en las soluciones de sus problemáticas, que le atañen más que nadie. Entonces, en ese tránsito, la política como expresión del ‘poder público, -como le denominaba Marx- prosigue el sendero a la política como poder socializado, y por ese rumbo, el encausamiento de la contradicción dialéctica entre lo individual y lo social, hacia la política como expresión del poder social. <b>(22)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">El marxista húngaro Istvàn Mészàrov, lo explica de manera magistral: “…la política (con particular peso en su versión que la limita al Estado moderno) usurpa los poderes la totalidad del proceso de toma de decisiones poniéndose a sí misma en esta condición”, por lo que “…la política socialista tiene que consistir en todos sus aspectos, incluso en los más insignificantes, en la tarea de restituir al cuerpo social los poderes usurpados”, porque de lo contrario “…se priva a la política de la transición de su orientación estratégica y su legitimación, reproduciendo entonces necesariamente en otra forma el “substitucionismo burocrático” heredado, antes que creándolo de un modo nuevo sobre la base de un cierto mítico “culto a la personalidad”.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Por lo que, en consecuencia, la política socialista del Estado, con la orientación y conducción del Partido, tiene que recorrer, tal como lo indicó Marx, del sustitucionismo a la restitución o abandona la senda de ser política socialista y, en lugar de “abolirse por sí misma debidamente, [como la extinción de las clases, su lucha y del Estado] se convierte en una autoperpetuación autoritaria.” <b>(23)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Por lo tanto, nuestro sistema y subsistemas políticos, el Partido y la Unión de Jóvenes Comunistas, tienen que aspirar a representar con amplitud y profundidad a la sociedad contemporánea, partiendo que ésta es más plural, diversa y heterogénea.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Debemos comprender que cada grupo y sector social, incluso los nuevos agentes sociales -ya sean privados, cooperativos y estatales, también mixtos-, van creando sus propios intereses, resultando urgente consolidar que existan oportunidades similares para que todos vean representados sus deseos y aspiraciones, a través de controles y equilibrios con contrapesos, que limiten el poder desproporcionado de algunos de estos grupos que puedan ser dañinos a la revolución de forma mediata y a largo plazo. Si no lo hacemos, ese espacio supuestamente social provocará el incremento de la enajenación, la ausencia de un poder político de carácter patriótico, revolucionario y socialista en el seno del pueblo y, lo peor, ese espacio lo podrá ocupar el enemigo de clase interno y externo.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>III </b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">La lucha de ideas alrededor de la Constitución, así como los ataques contra los núcleos duros de la Revolución Cubana en la contemporaneidad, comenzaron desde mucho antes que este anteproyecto se discutiera en la Asamblea Nacional del Poder Popular. La andanada de elaboraciones realizadas por cuenta propia o encargos, interpretaciones malintencionadas, confusiones veladas y descubiertas, con neolenguajes acerca de lo que es políticamente correcto y el que no lo es, las posverdades y las ‘fakes news’ o falsas noticias, ha sido incesante desde los años de la década del 90 y se han recrudecido en el siglo XXI y, en especial, luego del inicio de la actualización, que casi todos coincidimos en nombrar como reformas. No porque tales cuestionamientos, críticas e hipercríticas, fueran totalmente novedosos, sino que ahora poseen algunas características singulares, por las circunstancias por las que atraviesa el país y su socialismo. <b>(24)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Algunos, incluso, elaboraron digitalmente plataformas políticas, económicas, sociales, jurídicas y culturales -según ellos sin “pretensiones” de convertirlas en programas de futuros partidos políticos, apostando por el pluripartidismo-, donde lo estético y lo simbólico tampoco fueron simulados, <b>(25)</b> probando persuadir con centrismos inexistentes, convergencias imposibles y nuevas terceras vías ilusorias entre los saberes y las prácticas socialistas con el propósito de retornar ‘suavemente’ al capitalismo ‘con rostro humano’, que nunca se ubicaría igual al de los países escandinavos (estos en su desmontaje actual del ‘Estado de Bienestar Popular’ debido al neoliberalismo), sino acaso muy similar a un país de Centroamérica y, para peor de los casos, con Haití.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Los errores, confusiones y desatinos -claro que también aciertos- de la parte patriótica, revolucionaria, socialista / comunista proviene de cómo se ha aprehendido y comprendido el desarrollo del marxismo y los marxistas en nuestro país. Marx determinó que el primer paso de la ciencia social había de ser la crítica de la crítica, esto es, la crítica de la literatura científica, en otras palabras, la crítica de la ideología subyacente a las formulaciones científicas, valorando donde se encuentra la ‘falsa ideología’, la inversión idealista de una realidad, en la que la “cadena” real y sus “flores imaginarias” deben ser arrancadas, destruidas, para capacitar a los revolucionarios del mundo en el cómo, por qué y para qué emanciparlos de la atadura y recobrar las `flores vivas´, y con ello, entroncar con las corrientes cálidas del marxismo; <b>(26)</b> por lo que el primer paso de la investigación científica ha de ser descubrir las intenciones con las que una teoría se postula como explicación / comprensión de la realidad, para luego corroborarla, o no, en la práctica social concreta.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Por ello, la ciencia social marxista es <i>holista</i>, se basa en la idea de que la totalidad social es una concreta realidad histórica con su propia dinámica de desarrollo.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Como escribiera el filósofo español-mexicano Adolfo Sánchez Vázquez <span lang="es-PR">&#8220;…la teoría no es sólo lenguaje de la práctica o espejo [crítica al reflejo ‘exacto’ de la realidad] en el que podemos contemplar su rostro; es asimismo un indicador en medio de la marea que apunta a tierras inexplorables de la unidad de la teoría y la práctica&#8221;. </span><span lang="es-PR"><b>(27)</b></span><span lang="es-PR"> La teoría no es una variante de la práctica y no se reduce a ella como podría sustentar un practicismo infértil, o un teoricismo mediocre divorciado de la praxis. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Porque muchos autores, concientes e inconscientemente, escriben, leen mal e interpretan peor, porque han traducido el marxismo y leninismo con sesgos e incomprensiones, contaminaciones y simplificaciones, lo que ha conllevado a su vulgarización escolástica, que lo anquilosó y lo declaró cerrado, anti-autocrítico y contrario a la autosuperación. Ese nunca fue el marxismo. Este definivamente, hay que abordarlo con el rigor filosófico y lingüístico, semántico y simbólico, con la prestancia de un aporte teórico &#8211; práctico no finiquitado, poniendo atención a los contextos históricos y la total ausencia de religiosidad con respecto a la ideología y la política social, económica y cultural marxista, y también en lo que atañe a la historia del socialismo y el comunismo.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Han sido, en la mayoría de los casos, lecturas incompletas, porque las obras del marxismo en su totalidad no han sido conocidas hasta hoy, y porque casi nadie lo leyó a ciencia cierta con profundidad. Y han predominado las lecturas de pedazos, fragmentos, muchas veces, entrecortadas y discontinuas de sus innumerables textos y autores; así como lecturas instrumentales desde el ángulo de la razón utilitaria del capitalismo -con la preponderancia de un pensamiento reificador que se representa la realidad a través de imágenes cosificadas, deformando el carácter de las relaciones sociales al metamorfosearlas en relaciones entre cosas, como también la instrumentalización del individuo-, y no de aquel que lo percibe, como lo que es, en un proyecto civilizatorio de emancipación humana, racional y ética, contracultural y contrahegemónico al capital; otras lecturas hechas han ido a la búsqueda de citas convenientes para apoyar ideas esquemáticas, fórmulas y consignas pétreas, andialécticas, y realidades <i>a priori</i>, predeterminadas que, muchas veces no podían ser auténticas ni reales; lecturas concebidas para someter a los demás con interpretaciones ideologizantes estériles y fatuas, que conllevaron a su no comprensión y realización plena.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">El marxismo y los marxistas auténticos, incluyendo a Marx, Engels, Lenin, sus coterráneos, continuadores y contemporáneos, originales y creativos, constituyeron -y reconstruyen cotidiamente- una filosofía transdisciplinaria, si se quiere una antifilosofía que se contrapuso a las reglas dogmáticas del anterior quehacer filosófico anterior, desde los inicios de la historia de la filosofía, porque resultó mundana (terrenal y cosmopolita, sinónimo de universal, pero sin ser una metateoría metafísica), poseyendo dentro de sus virtudes e irreverencias una cosmovisión crítica de la historia como totalidad; con ideas novedosas como la lucha de clases, motor impulsor del desarrollo, en la cual se inmiscuye radicalmente; siendo al mismo tiempo, una ciencia investigativa poderosa porque es diagnosticadora y propositiva; siendo también una sociología no empírica, positivista y especulativa, sino que adquiere un fundamento teórico y científico indudablemente reforzado con la actividad práctica de los sujetos históricos, sociales y políticos del cambio revolucionario en contextos históricos concretos; concluyendo que es necesaria la crítica de los textos científicos, racionales e irracionales, sucediendo otro tanto con la teoría política que enarbola con punto de vista, concepción estratégica y pluridimensional de la materialidad de la historia, de la praxis y de la historia de las ideas y mentalidades.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Y, sobre todo, es una filosofía novísima de la economía política que no es crematística, administrativa, tecnocráticamente aplicada, tampoco exacta, ni siquiera con la supuesta pureza de la econometría. Por eso, el marxismo continuó el programa crítico al destacar, además del carácter histórico, el social del condicionamiento objetivo de la actividad subjetiva. Habrá que desbaratar la fábula de que no fue el marxismo quien exaltó el papel esencial de lo económico en el mundo moderno, sino que fue el resultado de las elaboraciones oportunistas y revisionistas de algunos de sus paisanos, opositores, adversarios, detractores y enemigos.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Si hubiera sido de esa forma no podía haber sido elaborado el texto más connotado, ‘El Capital’, que comprendió no sólo al capitalismo del siglo XIX, sino que sentó las bases socioeconómicas, políticas y culturales de las leyes o tendencias del desarrollo del capitalismo, sus crisis y las vías de su destrucción. A pesar de las lecturas nada fáciles, fue el marxismo quien advirtió la urgencia de la rebelión contra las determinaciones de lo económico (siempre las consideró ‘en última instancia’), porque tal enfoque unilateral reducía su alcance y posibilidades de hacer la Revolución Social y Política.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">De la misma manera, llamó la atención acerca de la cosificación, la fetichización y acerca de las enajenaciones / alienaciones implicadas en la mercantilización de todo lo humano, encontrando en el proletariado industrial, luego la clase obrera, los trabajadores asalariados los nuevos actores de la transformación. Quizás, se hizo, así mismo, restricciones en lo que a las clases parteras de la revolución se refiere, pero hubo otros, como Lenin, que confirmaron la alianza obrera – campesina, con marinos y solados, con las clases subalternas, los intelectuales y los pueblos oprimidos y explotados, primero del Oriente y, luego, de todo el Sur geopolítico. Por eso hoy se habla del sujeto múltiple histórico-social y político de la transformación.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">El marxismo no debía convertirse en una filosofía suprahistórica, porque sus fundadores nunca lo pretendieron, ni siquiera en ‘El Capital’ era posible encontrar “…una teoría filosófico-histórica sobre la trayectoria general a que se hallan sometidos fatalmente todos los pueblos, cualesquiera que sean las circunstancias históricas que en ellos concurran”, <b>(28)</b> no obstante, propuso hacer de un movimiento y un ideal justo, una ciencia, el socialismo científico -sin negar la utopía-, que condujera hacia el comunismo. Porque este “…no es un estado que debe implantarse, un ideal al que deba sujetarse la realidad. Nosotros llamamos comunismo al movimiento real que anula y supera al estado de cosas actual. Las condiciones de este movimiento se desprenden de la premisa actualmente existente.” <b>(29)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Postulando que la libertad consiste en que el Estado -el socialista en construcción con nuevas relaciones sociales- deje de ser un órgano superpuesto a la sociedad para convertirse en órgano subordinado a ella, proclamando, sin embargo, la necesidad de la autoridad de las mayorías sobre aquellas minorías que las colonizan, someten y ocluyen, con &#8211; la ‘dictadura del proletariado’, con la que se libera él, y con él a las grandes mayorías -, que no era más que el comienzo del fin de la lucha de clases y del Estado, para llegar al comunismo, a la sociedad de iguales.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">El objetivo final del socialismo, como etapa de transición, tal como lo concibieron Marx, Engels, Lenin y otros continuadores marxistas creativos, consiste en la gradual extinción del Estado, gracias a la necesaria implantación del poder real del pueblo trabajador como sujeto histórico-político, que emanciparía al resto de la sociedad, y, por supuesto, el tránsito hacia la abolición de todas las clases y a una sociedad sin clases, que también conllevaría a la revocación de la propiedad privada.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Ello conllevará a la formación de una sociedad comunista de ‘productores libres asociados’ en donde “surgirá una asociación en que el libre desenvolvimiento de cada uno será la condición del libre desenvolvimiento de todos”. <b>(30)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">En este proceso de tránsito hay que conjugar, en la política revolucionaria &#8211; comunista, el arte de lo posible con el arte de hacer posible lo que parece imposible. No bastando con que se busquen formas de resistencia, sino que se tiene que hallar alternativas válidas, por imaginativas y creadoras, en un mundo en el que el cambio no es una opción sino una exigencia.<span lang="es-PR"> El comunismo, una utopía realizable, es bastante trabajoso y lejano.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">En la actualidad, percibiendo que el triunfo del socialismo se conquistó, con éxitos y derrotas, en los países subdesarrollados, se trata de hibridar la <i>cuestión leninista</i> del poder político como elemento clave para la interpretación ejecución de la práctica social, y <i>deconstruir</i>, a la vez, ese poder político en el tránsito socialista desde una democracia radical participativa para optarse por una práctica política fundada en la participación de los movimientos sociales, fuerzas políticas diversas y los demás componentes de la sociedad civil, preocupados por el control y regulación del poder estatal, con la comunidad esencialmente autogestionada, autogobernada y auto-organizada.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Pueblo, cuando de lucha se trata, que sea capaz de potenciar esa descentralización, la planificación económica democrática y socializada, con el debilitamiento y superación del sistema de competencia mercantil, el predominio del mercado y el dinero, pero sin prescindir de estos factores por largo tiempo, en conjunto con un fortalecimiento relativo del Estado dentro de los marcos democráticos respetuosos y razonables del consenso social alcanzado entre todos los miembros de la sociedad. Sin dejarnos arrastrar a la idea, que predominó en el socialismo real, de que un autoritarismo-totalitarismo de Estado sirve para superar el totalitarismo del mercado.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Para ello debe también implicar la valoración de políticas culturales acerca de la urgencia de la paz interna y externa, la solidaridad nacional e internacional, la defensa del medio ambiente, la lucha contra la carrera armamentista y las guerras, así como los avances feministas que coadyuven a la emancipación de las mujeres y, con ello, en la plena emancipación humana. Lo que incluye al antirracismo, anticolonialismo, antimperialismo, antipatriarcalismo, la batalla contra la xenofobia, la igualdad de género, el fin de la violencia contra la mujer y los niños, la misoginia, el respeto hacia la orientación sexual, etc.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>Continuará…</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Dr. en Ciencias Históricas Orlando Cruz Capote</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Investigador Auxiliar</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Instituto de Filosofía</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">CITMA, Cuba.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">6 de noviembre de 2018.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><u><b>Notas y Bibliografía</b></u>:</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(1)</b> <i><b>Proyecto de Constitución de la República de Cuba</b></i>, <i><u>Tabloide</u></i>, Impreso Empresa de Artes Gráficas Federico Engels, 2018.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><a style="color:#000000;" name="3776014152799136704"></a><a style="color:#000000;" name="7437558781613703722"></a> <b>(2)</b> <i><b>Anteproyecto de Constitución. Visión hacia el presente y el futuro de la Patria. </b></i><i><b>Aspectos principales del Anteproyecto de Constitución</b></i> (2018): periódico <u><a style="color:#000000;" href="http://www.granma.cu/archivo?a=1"><i>Granma</i></a></u>, <a style="color:#000000;" href="mailto:internet@granma.cu">internet@granma.cu</a>, La Habana, 13 de julio; Acosta, Homero (2018): <i><b>Principales elementos del Proyecto de Constitución: Síntesis de la intervención del diputado Homero Acosta</b></i>, <i><u>Granma</u></i>, La Habana<b>, </b>24 julio; Machado Rodríguez, Darío (2018): <i><b>La reforma constitucional</b></i>,<b> </b><i><u>Cuba Debate</u></i>,<b> </b>La Habana,<b> </b>29 julio; Romeo, Charles (2018):<i><b> </b></i><a style="color:#000000;" href="http://segundacita.blogspot.com/2018/07/como-quisiera-que-la-constitucion.html"><i><b>Como quisiera que la Constitución defina lo que es humano en Cuba</b></i>, <b>(1)</b></a>, Blog <i><u>Segunda Cita</u></i>, La Habana, lunes, 2 de julio; (2018):<b> </b><i><b>El proceso de cambiar todo lo que debe ser cambiado</b></i>,<b> </b><i><u>Segunda Cita</u></i>,<b> </b>La Habana,<b> </b>Jueves, 2 de agosto;<b> </b>Sánchez, Iroel (2018):<b> </b><i><b>Nueva Constitución cubana Por una sociedad sin perdedores</b></i>,<b> </b><u><a style="color:#000000;" href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/author/iroelsanchez/"><i>La pupila insomne</i></a></u>, <a style="color:#000000;" href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2018/08/02/nueva-constitucion-cubana-por-una-sociedad-sin-perdedores-por-iroel-sanchez/">2 agosto</a>; Colussi, Marcelo (2018): <i><b>Transformaciones en Cuba. ¿Socialismo a la china para todos?</b></i>, <u><a style="color:#000000;" href="http://www.rebelion.org/" target="_blank" rel="noopener"><i>Rebelión</i></a></u>, 02-08.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(3) </b>Gramsci, Antonio (1997): <i><b>De “Cuadernos de la Cárcel”</b></i> (1931), en Portantiero, Juan Carlos <i><b>Los usos de Gramsci</b></i>, 54 Cuadernos de Pasado y Presente, Editorial Galache, s. a., México, p. 330.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(4)</b> El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en su alegato de defensa “La historia me absolverá”, proclamaría, “…nosotros llamamos pueblo si de lucha se trata”, como concepto y artífice práctico de la Revolución Cubana.<b> </b>Castro Ruz, Fidel (1993):<b> </b><i><b>La historia me absolverá. Edición anotada</b></i>, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, pp. 53-55.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(5) </b><span lang="es-PR">Castro Ruz, Raúl (1973):</span><b> </b><span lang="es-PR"><i><b>La nueva estructura del aparato del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Intervención</b></i></span><span lang="es-PR">, 4 de mayo, La Habana, en: Castro Raúl (1988):</span><b> </b><span lang="es-PR"><i><b>Selección de discursos y artículos 1959-1974</b></i></span><span lang="es-PR">, en dos tomos, T. I., Editora Política, La Habana, pp. 213-243.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(6)</b> El debate ha tenido muchas aristas. Hay muestras diáfanas de los que optan abierta o subrepticiamente a favor de las relaciones de mercado, la propiedad privada y a favor del pluripartidismo; otros que pugnan por posiciones diversas y favorables a un socialismo diferente al que se ha construido hasta hoy, así como los que critican duramente al proyecto. Fernández Estrada, Julio Antonio (2018): <i><b>Una Constitución a la medida del futuro con nuevos derechos, nuevas instituciones y nuevas utopías</b></i>, Dossier <i><b>“Por una reforma constitucional con todos y para el bien de todos”</b></i>, entrevista Julio Antonio Fernández Estrada y Rafael Rojas, <i><u>Cuba Posible</u></i>,<b> </b>02-01; Fernández Estrada, Julio Antonio (2018): <i><b>No pude pasar mi papelito mis dudas sobre la nueva Constitución</b></i><b>, </b>Blog <i><u>El Toque</u></i>, 08-06; Almeyra, Guillermo (2018): <i><b>Una Constitución conservadora</b></i>, <u><a style="color:#000000;" href="http://www.rebelion.org/" target="_blank" rel="noopener"><i>Rebelión</i></a></u>, 13-08; Gallego Ramos, José Raúl (2018); <i><b>Cinco factores que atentan contra el debate del anteproyecto constitucional</b></i>,<b> </b><i><u>Cuba Posible</u></i>,<b> </b>08<b>-</b>12;<b> </b><i><b>El debate de la Constitución según la prensa oficial: radiografía temprana</b></i>, <i><u>Cuba Posible</u></i>, 08-21;<b> </b>Avivar Cobas, Roberto (2018):<b> </b><i><b>Hacia la constituyente socialista</b></i>,<b> </b><u><a style="color:#000000;" href="http://www.rebelion.org/" target="_blank" rel="noopener"><i>Rebelión</i></a></u>,<i> </i>17-07;<b> </b><i><b>Constitución socialista o contrarrevolución capitalista</b></i>, <u><a style="color:#000000;" href="http://www.rebelion.org/" target="_blank" rel="noopener"><i>Rebelión</i></a></u>, 16-08;<b> </b>Amuchástegui, Domingo (2018):<b> </b><i><b>Domingo Amuchástegui: mis tres propuestas para la nueva Constitución de la República de Cuba</b></i>, <i><u>Cuba Posible</u></i><i>, </i>08-06. Pérez, Humberto (2018): <a style="color:#000000;" href="http://segundacita.blogspot.com/2018/09/reflexiones-y-sugerencias-acerca-del.html"><i><b>Reflexiones y sugerencias acerca del Proyecto de Constitución </b></i>(II)</a>, <i><u>Segunda Cita</u></i>, martes, 4 de septiembre; <i><b>Reflexiones y sugerencias acerca del proyecto de constitución. (I) Sobre el papel dirigente del Partido</b></i>,<b> </b><i><u>El Estado como tal</u></i>, 06-09, <a style="color:#000000;" href="http://elestadocomotal.com/2018/09/02/humberto-perez-reflexiones-y-sugerencias-acerca-del-proyecto-de-constitucion-sobre-el-papel-dirigente-del-partido/" target="_blank" rel="noopener">http://elestadocomotal.com/2018/09/02/humberto-perez-reflexiones-y-sugerencias-acerca-del-proyecto-de-constitucion-sobre-el-papel-dirigente-del-partido/</a>; Romeo, Charles (2018): <a style="color:#000000;" href="http://segundacita.blogspot.com/2018/07/como-quisiera-que-la-constitucion.html"><i><b>Como quisiera que la Constitución defina lo que es humano en Cuba</b></i>,<i><b> </b></i></a> <i><u>Segunda Cita</u></i><b>, l</b>unes, 2 de julio; <i><b>El proceso de cambiar todo lo que debe ser cambiado</b></i>, <i><u>Segunda Cita</u></i>,<b> </b>Jueves, 2 de agosto; <i><b>Consecuencias a tener en cuenta de una Nueva Constitución Nacional</b></i>, <i><u>Segunda Cita</u></i>, 05-09.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(7)</b> Guanche Saldívar, Julio César (2017): <i><b>República y socialismo, aquí y ahora: introducción a un dossier</b></i>, <i><u>Cuba Posible</u></i>, 02-20; Fernández Estrada, Julio Antonio y Fernández Pérez, Michel (2017): <i><b>Informe Cuba Posible: “La institucionalidad del gobierno local después de 2018: gobernabilidad y descentralización”</b></i>,<b> </b><i><u>Cuba Posible</u></i>,<b> </b>07-03; Fernández Estrada, Julio Antonio (2017): <i><b>Reforma constitucional en Cuba. Oportunidades y encrucijadas hacia un nuevo pacto social</b></i>, <i><u>Cuba Posible</u></i>, 28-03.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(8)</b> La economista Piñeiro lo afirma cuando escribe: “…Las observaciones expuestas aquí se basan en el análisis desprejuiciado del discurso público —declaraciones oficiales, debates formales e informales, afirmaciones en medios de comunicación— y publicaciones —académicas, periodísticas— de cubanos en los últimos años.” Piñeiro Harnecker, Camila (2012): <i><b>Visiones sobre el socialismo que guían los cambios actuales en Cuba</b></i>, <i><u>Temas</u></i>, No. 70, abril-junio de 2012, <a style="color:#000000;" href="http://www.temas.cult.cu/">http://www.temas.cult.cu</a>.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(9)</b> De acuerdo con los economicistas -simples estructuralistas-, el objetivo principal -y lamentablemente el único determinante- del socialismo debe ser el desarrollo de las fuerzas productivas (no como Marx la comprendía, es decir, las clases revolucionarias en el socialismo), entendidas como la capacidad tecnológica para crear más riqueza material, es decir, crecimiento económico, por lo que debe ser entendido como redistribución de la riqueza y sostienen, por ende, que la construcción del tránsito socialista no es posible hasta que las fuerzas de producción se hayan desarrollado lo suficiente: si no hay riqueza no hay nada que distribuir. De ahí que los actuales cambios en Cuba deban buscar, sobre todo, un mejor desempeño de la economía cubana con el fin de poner al país en una senda de desarrollo capaz de satisfacer las necesidades materiales crecientes de la población, argumentando además, que, con una redistribución efectiva -sin percatarse de la interrelación con el modo y las relaciones de producción- de la riqueza, todas las instituciones y modelos de gestión eficientes y productivos son útiles para la construcción del socialismo: «no importa el color del gato mientras que cace ratones». Según las visiones de los economistas más recalcitrantes, la privatización y mercantilización, el mercado y el dinero, claro que con una planificación centralizada y flexible, son esenciales e imprescindibles para el desarrollo económico de cualquier sociedad, socialista o no; mientras que, para los estatistas las empresas privadas y las relaciones de mercado son males riesgosos pero necesarios, que pueden ser domesticados por el Estado socialista fuerte, lo que es una mirada ingenua de la realidad. Los economicistas, con tendencias al poscapitalismo, identifican que las principales causas del bajo rendimiento de la economía cubana radican en la centralización, el monopolio estatal del comercio y la producción de bienes y servicios, las restricciones blandas de presupuesto y la ausencia de incentivos materiales resultantes de la iniciativa privada y las relaciones de mercado. Aunque no siempre lo expresan públicamente, consideran que el modelo de gestión privada capitalista (empresa autónoma, autoritaria, guiada por intereses privados) es la forma más efectiva de dirigir una empresa, y que los mercados son la más eficaz de coordinar las actividades económicas, subrayando, asimismo, la importancia de la eficiencia, argumentan, con cierta razón, que la ineficiencia del sector empresarial estatal, al hacer insostenible las conquistas sociales alcanzadas por la Revolución, afecta a todos los cubanos. Piñeiro Harnecker, Camila (2012): <i><b>Visiones sobre el socialismo</b></i>… Ob. Cit;<i><b> </b></i>Pérez-Villanueva, Omar Everleny (2010): <i><b>Notas recientes sobre la economía cubana</b></i>, <i><u>Espacio Laical</u></i>, No. 3, La Habana,; </span><br />
<span style="color:#000000;">Díaz Vázquez, Julio A. (2011): <i><b>Un balance crítico sobre la economía cubana. Notas sobre dirección y gestión</b></i>, <i><u>Temas</u></i>, No. 66, La Habana, abril-junio; Márquez, Orlando (2011): <i><b>Sin miedo a la riqueza</b></i>, <i><u>Palabra Nueva</u></i>, La Habana, No. 203, a. XIX, La Habana, enero; Vidal Alejandro, Pavel (2011): <i><b>Desarticular el monopolio de la centralización estatal</b></i>, <i><u>Espacio Laical</u></i>, No. 2, La Habana; López, Félix (2011): <i><b>Burócratas vs. cambios</b></i>, <i><u>Granma</u></i>, La Habana, 30 de septiembre; (2011): <i><b>Paisaje urbano y desafíos futuros</b></i>, <i><u>Granma</u></i>, La Habana, 23 de septiembre; Rodríguez, J. A. (2011): <i><b>Casi se duplican los trabajadores por cuenta propia</b></i>, <i><u>Juventud Rebelde</u></i>, La Habana, 4 de abril; Hautrive, Iliana y Rodríguez Cruz, Francisco (2011): <i><b>Seriedad define éxito en empleo no estatal</b></i>, <i><u>Trabajadores</u></i>, La Habana, 12 de junio; </span><br />
<span style="color:#000000;">Fernández, Oscar (2011): <i><b>El modelo de funcionamiento económico en Cuba y sus transformaciones. Seis ejes articuladores</b></i>, Observatorio de la Economía y la Sociedad Latinoamericana, No. 154, Málaga, agosto;<i><b> Laboratorio Casa Cuba, “Cuba soñada – Cuba posible – Cuba futura: propuestas para nuestro porvenir inmediato”</b></i>, (2013): <i><u>Espacio Laical</u></i><i>, Suplemento Digital, No</i>. 224, marzo, <a style="color:#000000;" href="https://blu162.mail.live.com/default.aspx?id=64855">https://blu162.mail.live.com/default.aspx?id=64855</a>.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(10)</b> Rauber, Isabel (2015):<b> </b><i><b>Hegemonía, poder popular y sentido común. Subjetividades e imaginarios interculturales para un nuevo mundo.<br />
El debate cultural alter-hegemónico de nuestro tiempo</b></i>,<i> </i>“Diálogos Culturales de Invierno”, El Salvador, 21 de Julio; Valdés Paz, Juan (2015):<b> </b><i><b>Desafíos culturales en la realidad actual</b></i><b>, </b>Entrevista llevada a cabo por Clara G. Mayra Segura, coordinadora de Comunicación y Eventos de la Oficina Regional Rosa Luxemburg Stiftung, en ocasión del VII Taller Regional de Intercambio de Experiencias organizado por el Centro de Intercambio y Referencia Iniciativa Comunitaria (Cieric), México, 24/10/, http://www.rosalux.org.mx/articulo/los-desafios-culturales-en-la-realidad-actual-de-cuba-entrevista-con-juan-valdes-paz.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(11</b><b>) </b><i>“Lineamientos de la Política del Partido y la Revolución para el período 2016-2020”</i>, <i>“Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista”</i> y la <i>“Acepción de algunos términos utilizados en la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista y en las Bases del Pan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030”</i>, <i>El “Plan Nacional de desarrollo económico y social hasta 2030: propuesta de visión de la nación, ejes y sectores estratégicos</i><span lang="es-PR"><i>”</i></span><span lang="es-PR">, </span><span lang="es-PR"><i><u>Granma</u></i></span><span lang="es-PR"> digital, 2017, Tabloide, 2017.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(12)</b> Piñeiro Harnecker, Camila (2012): <i><b>Visiones sobre el socialismo</b></i>… Ob. Cit.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(13) </b>Valdés Paz, observa con detenimiento y considera que, “…fue muy atrevido, objetivo, justo y político, que Raúl Castro en sus primeros discursos rechazara el unanimismo. Todo el mundo sabe que en ninguna sociedad hay unanimidad. La pretensión de que todos vamos a pensar y a actuar igual era de por sí no solamente una consigna burocrática, sino bastante poco socialista, además de mentirosa, porque no daba cuenta de la realidad. Entonces, ha sido muy importante reconocer que no hay unanimidad, que hay diferencias; porque le plantea al político el desafío de tratar con ellas, de administrarlas, de hacer propuestas y desarrollar estrategias que las incluyan (…) Ahora bien, después de que se reconocieron las diferencias, no avanzamos más, ni siquiera en el sector intelectual. Las aceptamos, pero no nos hemos dedicado a identificarlas, explicitarlas. Los científicos sociales sí han dado cuenta, por ejemplo, de que, bajo el impacto del Período Especial, de las estrategias de salida de la crisis y de las reformas en curso, se está imponiendo en la sociedad cubana un patrón de mayor desigualdad. Es decir, está más o menos claro que somos cada vez más desiguales en términos económicos, posicionales, de oportunidades, etc. Ese puede ser un costo inevitable, son procesos perfectamente observables y pueden ser descritos. Pero tenemos una mayor oscuridad en las diferencias político-sociales, también sabemos que las hay, pero hemos avanzado menos, tal vez porque las ciencias políticas han sido siempre “la Cenicienta” de las ciencias sociales cubanas (…) No hemos dado cuenta de que hay corrientes político-sociales diferentes y de que, incluso, no es solo en el espacio de la sociedad donde obviamente debe existir algún nivel de oposición sistémica, sino que existen también en el seno de la Revolución, en el sector de la población que apoya a la Revolución. Hay diferencias, algunas observables, otras de auto identidad.” Valdés Paz, Juan (2016): <i><b>El socialismo no puede posponer la democracia que ha prometido</b></i>,<b> </b>Entrevista concedida a Carolina García Salas y Fernando Luis Rojas<b>, </b><i><u>Catalejo</u></i>, La Habana, 15/4/; Valdés Paz, Juan y Capote Cruz, Zaida (2016): <i><b>VII Congreso del PC de Cuba Democracia República y Socialismo</b></i><b>, </b><i><u>Sin Permiso</u></i>, 17-04; Capote Cruz, Zaida (2016): <i><b>Me dicen Cuba: A propósito del próximo congreso del PCC</b></i>, <i><u>Catalejo</u></i>, La Habana,<b> </b>17-04,<b> </b><a style="color:#000000;" href="https://negracubanateniaqueser.com/2016/04/16/me-dicen-cuba-a-proposito-del-proximo-congreso-del-pcc/">https://negracubanateniaqueser.com/2016/04/16/me-dicen-cuba-a-proposito-&#8230;</a></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(14) </b>En una parte de la entrevista a <i><u>On Cuba</u></i>, del 2014, el autor plantea: “…habría que distinguir la oposición ideológica y programática que existe independientemente de intereses foráneos, de aquella vinculada de manera directa o indirecta a la política de otras potencias, principalmente de EEUU. En mi opinión, ambas oposiciones son minoritarias y disponen de escasa legitimidad.” Valdés Paz, Juan (2014):<b> </b><i><b>Entrevista a Juan Valdés Paz</b></i><b> </b><i><b>por Redacción On Cuba</b></i>, <i><u>On Cuba</u></i>, junio.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(15) </b>Recién, el sociólogo y politólogo cubano, Rafael Hernández, ofreció una entrevista a<b> </b>la especialista<b> </b>francesa, <a style="color:#000000;" href="http://www.rebelion.org/mostrar.php?tipo=5&amp;id=Christine%20Arnaud&amp;inicio=0">Christine Arnaud</a>, publicada en el <i><u>TopoExpress</u></i>, que se tituló: <i><b>Por un socialismo sin miedo</b></i>, en tres partes, y al mes, el periodista mexicano Guillermo Almeyra, trotskista por más señas, hizo una interpretación libérrima y libertina de ese largo artículo. Ello conllevó que Rafael publicara una ‘apostilla’ en el diario digital <i><u>Rebelión</u></i>, para responder y aclarar “…un par de puntos,<b> </b>en un espíritu de diálogo y entendimiento.” La cuestión era seria, porque Guillermo Almeyra había circulado su artículo <i>“Cuba en la encrucijada”</i>, donde el periodista, “…mezcla a lo largo de su comentario lo que digo yo [escribe Rafael] con su propia cosecha, al punto de hacer inextricable lo uno y lo otro.” Con un fino estilo diplomático y de riposta, Hernández expone que “…Reconozco el derecho de cualquier autor a decir lo que le parezca sobre el proceso político cubano, su sistema y su circunstancia actual. De hecho, la mayor parte de lo que se puede leer sobre Cuba, no importa su signo ideológico, goza de esa prerrogativa, reflejo de opiniones y preferencias soberanas, aunque no siempre de dominio y análisis fundamentado sobre el complejo proceso político cubano (&#8230;) Como tengo la impresión de que Almeyra, a pesar de las citas indicadas arriba, se propone a veces argumentar en defensa de Cuba y su socialismo, agradezco la oportunidad de aclararlo al autor y sobre todo a los lectores, en un ánimo fraterno, y como diría Inodoro Pereyra (el renegau) a su fiel Mendieta, “para evitar entreveros.” En realidad, la lectura e interpretación de Almeyra fue un disparate y puso en la pluma de Rafael criterios que este nunca vertió. <a style="color:#000000;" href="http://www.rebelion.org/mostrar.php?tipo=5&amp;id=Christine%20Arnaud&amp;inicio=0">Arnaud</a>, Christine (2018): <i><b>Por un socialismo sin miedo. Entrevista a Rafael Hernández, director de la revista </b></i><i><b>Temas </b></i>(en tres partes), <i><u>T</u></i><i><u>opoExpress</u></i>, 29-03, 30-03 y 03-04, <a style="color:#000000;" href="http://www.elviejotopo.com/topoexpress/cuba-socialismo-sin-miedo-i/">http://www.elviejotopo.com/topoexpress/cuba-socialismo-sin-miedo-i/</a>, -ii y –iii; Almeyra, Guillermo (2018): <i><b>Cuba en la encrucijada</b></i>, <i><u>Rebelión</u></i>, 1 de abril, <a style="color:#000000;" href="http://www3.rebelion.org/noticia.php?id=239709">http://www3.rebelion.org/noticia.php?id=239709</a>; Hernández, Rafael (2018): <i><b>Apostilla a la lectura de una entrevista de Rafael Hernández. Para entender a Cuba: entre la encrucijada y el entrevero</b></i>, <i><u>Rebelión</u></i>, 04-04.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(16)</b> Entre esos autores, los hay quienes realizan entrevistas personales y los citan en sus textos lo que no lo hace fiable científicamente, asimismo, también elaboran sus artículos de forma mezclada, citando trabajos de personalidades científicas y políticas, pero a su vez, con figuras que no son del mundo científico y político nacional, que les restan credibilidad en sus argumentos e interpretaciones, porque no están precisamente en el espectro de la izquierda, además de moverse en terrenos tendenciosos malintencionados. <span lang="es-PR">Bayo, Francesc (2010): </span><span lang="es-PR"><i><b>Transformaciones limitadas y desafíos persistentes en Cuba</b></i></span><span lang="es-PR">, © Fundación CIDOB, de esta edición, Barcelona, abril, ISSN: 1697-7688, </span>Farber, Samuel (2014):<b> </b><i><b>Tendencias políticas en la Cuba de hoy</b></i><b>, </b><i><u>Movimento Operario</u></i>. La página di Antonio Moscato, 07 noviembre; Uharte, Luismi (2015): <i><b>Cuba: Grupos de poder, estratos sociales y orientación del cambio económico</b></i>, Alainet, 30/10/, https://www.alainet.org/es/articulo/173332; <span lang="es-PR">Keeran, R. y Kenny T. (2015): </span><span lang="es-PR"><i><b>¿Vuelve Cuba al capitalismo?</b></i></span><span lang="es-PR">, </span><span lang="es-PR"><i><u>Rebelión</u></i></span><span lang="es-PR">, 27 de mayo; </span><span lang="es-PR">Uharte Pozas, Luis Miguel (2016):</span><i><b> </b></i><span lang="es-PR"><i><b>El cambio económico en Cuba: las bases del nuevo modelo</b></i></span><span lang="es-PR">,</span><b> </b><span lang="es-PR"><i><u>Revista Electrónica Iberoamericana</u></i></span><span lang="es-PR">,</span><b> </b><span lang="es-PR">Centro de Estudios de Iberoamérica,</span><b> </b><a style="color:#000000;" href="http://www.urjc.es/ceib"><span lang="es-PR">http://www.urjc.es/ceib</span></a><span lang="es-PR">; </span><i><b>Proyectos contrarrevolucionarios dirigidos a las elecciones en Cuba en el 2018</b></i>, lunes, 10 de abril de 2017, <a style="color:#000000;" href="http://ichef.bbci.co.uk/news/ws/1024/amz/worldservice/live/assets/images/2015/04/23/150423161335_cuba_blog_640x360_epa_nocredit.jpg">http://ichef.bbci.co.uk/news/ws/1024/amz/worldservice/live/assets/images/2015/04/23/150423161335_cuba_blog_640x360_epa_nocredit.jpg</a>; Carmenaty Sánchez, Aileén (2016): <i><b>La subversión político ideológica de Estados Unidos hacia el sistema económico, político y social de Cuba luego del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países</b></i>, Tesis de Diplomado, Tutorada por el Dr. Néstor García Iturbe y el Héroe de la República de Cuba, Gerardo Hernández Nordelo, Inédito. <i><b>Injerencia de los EE.UU. en Cuba, Los dineros del Tío Sam</b></i> (2017): <i><u>La pupila insomne</u></i>, 18 de diciembre, <a style="color:#000000;" href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/">https://lapupilainsomne.wordpress.com/</a>, <span lang="es-PR">Grogg, Patricia y González, Ivet (2017): </span><i><b>Cuba inicia el conteo regresivo hacia una transición política</b></i>, <i><u>Rebelión</u></i>, <i><u>IPS</u></i>, 29-11, http://www.ipsnoticias.net/2017/11/cuba-inicia-conteo-regresivo-hacia-una-transicion-politica/;<b> </b>Alvarado Godoy, Percy (2017):<b> </b><a style="color:#000000;" href="https://percy-francisco.blogspot.com/2017/11/la-cia-inicia-proyecto-contra.html"><i><b>La CIA inicia proyecto contra diplomáticos cubanos</b></i></a>, Blog <i><u>Descubriendo verdades</u></i>, 17 de noviembre; (2017): <i><b>Alerta!! Proyectos contrarrevolucionarios dirigidos a las elecciones en #Cuba en el 2018</b></i>, <i><u>Descubriendo Verdades</u></i>, La Habana, Posted by Santiago Arde in Mercenarios, <a style="color:#000000;" href="https://santiagoarde.wordpress.com/2017/04/12/alerta-proyectos-contrarrevolucionarios-dirigidos-a-las-elecciones-en-cuba-en-el-2018/">miércoles, 12 de abril;</a> (2018): <i><b>Propuesta 2020 otro vano intento contra la constitucionalidad en Cuba</b></i>, <i><u>Descubriendo verdades</u></i>, 20 de junio;<b> </b>Sánchez, Iroel (2018):<b> </b><i><b>Breve e incompleta cronología de un fracaso</b></i>, <u><a style="color:#000000;" href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/author/iroelsanchez/"><i>La pupila insomne</i></a></u>, <a style="color:#000000;" href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2018/05/17/breve-e-incompleta-cronologia-de-un-fracaso-por-iroel-sanchez/">17 mayo, 2018</a>; Rojas Ferro, Diosdado (2018): <i><b>Cronología o coñología de hechos, o el comienzo de una nueva etapa en la lucha entre comunistas y socialdemocracia/neoliberalismo en el debate político actual</b></i>, <u><a style="color:#000000;" href="http://www.rebelion.org/" target="_blank" rel="noopener"><i>Rebelión</i></a></u>, 26-05, <a style="color:#000000;" href="https://elestadocomotal.com/2017/12/23/debatiendo-sobre-la-economia-cubana-el-olvido-de-la-reflexion-en-la-critica-politica/">https://elestadocomotal.com/2017/12/23/debatiendo-sobre-la-economia-cubana-el-olvido-de-la-reflexion-en-la-critica-politica/</a>; Alvarado Godoy, Percy (2018): <a style="color:#000000;" href="https://percy-francisco.blogspot.com/2018/08/reforma-constitucional-y.html"><i><b>Reforma Constitucional y contrarrevolución</b></i></a><i>, </i><i><u>Descubriendo verdades</u></i>, La Habana, miércoles, 1 de agosto de 2018; Monreal, Pedro (2018): <i><b>Los ciber-inquisidores, el protocolo de la hoguera, y una trompetilla apresurada y seguramente incompleta</b></i>, <i><u>El Estado como tal</u></i>, 05-11, <a style="color:#000000;" href="https://elestadocomotal.com/2018/05/11/los-ciber-inquisidores-el-protocolo-de-la-hoguera-y-una-trompetilla-apresurada-y-seguramente-incompleta/">https://elestadocomotal.com/2018/05/11/los-ciber-inquisidores-el-protocolo-de-la-hoguera-y-una-trompetilla-apresurada-y-seguramente-incompleta/</a>; Lagarde, m. H. (2018): <i><b>Los nuevos revolucionarios de la internet en Cuba</b></i>,<b> </b><i><u>Cuba sí</u></i>, Sábado, 14 de julio; González García, René Fidel (2018): <i><b>Los nuevos contrarrevolucionarios</b></i>, <u><a style="color:#000000;" href="http://www.rebelion.org/" target="_blank" rel="noopener"><i>Rebelión</i></a></u>, 18-07; Cárdenas Lema, Harold (2018): <i><b>Los hijos bastardos de la Revolución</b></i>,<b> </b><a style="color:#000000;" href="https://jovencuba.com/author/jovencuba/"><u><i>Joven Cuba</i></u>, </a><a style="color:#000000;" href="https://jovencuba.com/2018/07/17/los-hijos-bastardos-de-la-revolucion/">Julio 17</a>, haroldcardenaslema@gmail.com; Lagarde, M. H. (2018): <i><b>Harold Cárdenas: El &#8220;nuevo revolucionario&#8221; confeso</b></i>,<b> </b><i><u>Cambios en Cuba</u></i>, 20 de julio; Elizalde, Rosa Miriam (2018): <i><b>EEUU utiliza Facebook para difundir “fake news” de Cuba</b></i>, <i><u>Cuba Debate</u></i>, La Habana, 22 agosto, (Tomado de <i><u>Desbloqueando a Cuba</u></i>).</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(17) </b>Valdés<b> </b>Prieto, Marta (2018):<b> </b><i><b>Constitución, Estado, individuo y sociedad en la Cuba actual</b></i>,<i><b> </b></i>Intervención en el Panel “La prensa cubana en la encrucijada de la reforma constitucional”, <i><u>Dialogar, Dialogar</u></i>,<i><b> </b></i><a style="color:#000000;" href="http://www.cubaperiodistas.cu/index.php/author/redaccion/">Redacción Cubaperiodistas, 29 de agosto.<u><i><b> </b></i></u></a></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(18) </b><i><b>Constitución de la República de Cuba</b></i>,<b> </b>Edición Oficial. Ministerio de Justicia. Febrero 1976, Editorial Orbe, Instituto Cubano del Libro, La Habana, febrero 1976;<b> </b><i><b>Constitución de la República de Cuba. Nuestras reformas ratifican el rumbo de nuestra Revolución democrática y socialista</b></i>, <i><u>Granma</u></i>, 22 de septiembre de 1992;<b> </b>Guanche, Julio Cesar (2013):<b> </b><i><b>Estado, participación y representación política en Cuba: diseño institucional y práctica política tras la reforma constitucional de 1992</b></i><b>, </b>CLACSO, Buenos Aires, Argentina; Aquino, Ulises, Cruz Orlando, Guanche, Julio César, Hernández, Rafael (moderador) (2015):<b> </b><i><b>Veinte años: la reforma constitucional (1992-2012)</b></i>, Panel realizado en el Centro Cultural Cinematográfico del ICAIC, el 25 de octubre de 2012, revista <i><u>Temas</u></i>, nos. 81-82, enero-junio, La Habana, pp. 111-123; Arcia Muñoz, Disamis (2017): <i><b>Reforma constitucional y sistema político en Cuba</b></i>,<b> </b><i><u>Temas</u></i>, 29-07, <a style="color:#000000;" href="http://www.temas.cult.cu/catalejo/reforma-constitucional-y-sistema-pol-tico-en-cuba">http://www.temas.cult.cu/catalejo/reforma-constitucional-y-sistema-pol-tico-en-cuba</a>; Valdivia, Amaury (2018): <i><b>Cuba frente a sus debates políticos. Falsa unanimidad</b></i>,<b> </b><i><u>Brecha</u></i>, 13-03, <a style="color:#000000;" href="http://brecha.com.uy/falsa-unanimidad/" target="_blank" rel="noopener">http://brecha.com.uy/falsa-unanimidad/</a>; Valdés Paz, Juan (2009). <i><b>El espacio y el límite. Estudios sobre el sistema político cubano</b></i>, Instituto Cubano de Investigaciones Culturales Juan Marinello / Ruth Casa Editorial. La Habana / Panamá;</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(19)</b> Legañoa Alonso, Jorge (2018):<b> </b><i><b>Diez puntos clave de la actual Reforma Constitucional en Cuba</b></i>,<b> </b><a style="color:#000000;" href="mailto:internet@granma.cu"><u>i</u>nternet@granma.cu</a>, 5 de julio; Dacal Díaz, Ariel (2018): <i><b>Lee estudia e interpela el proyecto de constitución desde tu propio sueño. Diez consejos para un debate constitucional</b></i>, Blog <i><u>La Tizza</u></i>, La Habana, 02-08; Duharte Díaz, Emilio (2018):<b> </b><i><b>La nueva Constitución de la República de Cuba ¿solo jurídica? Anotaciones para un debate por la calidad de la consulta popular</b></i><b>, </b>Blog <u><a style="color:#000000;" href="https://medium.com/@latizzadecuba?source=post_header_lockup"><i>La Tizza</i></a></u>, La Habana, Agosto 15.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(20) </b>Valdés Prieto, Martha (2018):<i><b> Constitución, Estado…</b></i>,<i><b> </b></i>Ob. Cit.<i><b> </b></i></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(21) </b>García Brigos, Jesús Pastor (2017): <i><b>Construcción socialista y actualización del modelo económico</b></i>, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, p. 62.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="en-US"><b>(22) </b></span><span lang="en-US">Mészàrov, Istvàn (2000):</span><b> </b><span lang="en-US"><i><b>Beyond Capital</b></i></span><span lang="en-US">,</span><b> </b><span lang="en-US">K. P. Baghi and Company, T. 1, Calcuta, India, p.468.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(23)</b> Toledo Sande, Luis (2018): <i><b>Nueva Constitución para Cuba: luces y reclamos</b></i><b> </b>(I y II parte),<b> </b>Blog <i><u>Cubarte</u></i>, La Habana, 10 de agosto; Monreal González, Pedro (2015): <i><b>Una lectura política del cambio económico en Cuba. ¿Actualización del modelo o reforma del Estado?</b></i>,<b> </b><i><u>Cuba Posible</u></i>,<b> </b>01-06, <a style="color:#000000;" href="http://cubaposible.net/articulos/actualizacion-del-modelo-o-reforma-del-estado-2-aa5-3-aa8-4-3" target="_blank" rel="noopener">http://cubaposible.net/articulos/actualizacion-del-modelo-o-reforma-del-estado-2-aa5-3-aa8-4-3</a>; Monreal González, Pedro (2017): <i><b>Un Programa de Estabilidad Económica para Cuba</b></i>, <i><u>El Estado como tal</u></i>,<b> </b>11-15, <a style="color:#000000;" href="https://elestadocomotal.com/2017/11/15/un-programa-de-estabilidad-economica-para-cuba-2/">https://elestadocomotal.com/2017/11/15/un-programa-de-estabilidad-economica-para-cuba-2/</a>; Pérez, Humberto (2017): <i><b>Comentarios sobre la unificación de las tasas de cambio en Cuba</b></i>, <i><u>Segunda Cita</u></i>, 20 de noviembre, <a style="color:#000000;" href="https://elestadocomotal.com/2017/11/20/humberto-perez-comentarios-sobre-la-%20unificacion-de-las-tasas-de-cambio-en-cuba/">https://elestadocomotal.com/2017/11/20/humberto-perez-comentarios-sobre-la- unificacion-de-las-tasas-de-cambio-en-cuba/</a>; Carranza, Julio (2017): <i><b>Sobre un debate reciente acerca de programas para la economía cubana</b></i>, <i><u>El Estado como tal</u></i>, 09-12, <a style="color:#000000;" href="http://elestadocomotal.com/2017/12/08/julio-carranza-sobre-un-debate-reciente/">http://elestadocomotal.com/2017/12/08/julio-carranza-sobre-un-debate-reciente/</a>; Benavides, Joaquín (2017): <i><b>Sobre un programa de estabilidad económica para Cuba</b></i>, <i><u>Segunda Cita</u></i>, La Habana, 20 de noviembre; Grogg, Patricia (2018): <i><b>Un año de incógnitas políticas en Cuba</b></i>,<b> </b><i><u>IPS</u></i>, 06-01, <a style="color:#000000;" href="http://www.ipsnoticias.net/2018/01/ano-incognitas-politicas-cuba/" target="_blank" rel="noopener">http://www.ipsnoticias.net/2018/01/ano-incognitas-politicas-cuba/</a>; Veiga González, Roberto (2018): <i><b>El futuro de la política: ¿incompatible con las plataformas políticas programáticas?</b></i>, <i><u>Cuba Posible</u></i>, 06-03; Rojas Ferro, Diosdado (2018): <i><b>El enigma Monreal: ¿por qué la empresa propiedad privada y no la empresa propiedad estatal?</b></i>,<b> </b><u><a style="color:#000000;" href="http://www.rebelion.org/" target="_blank" rel="noopener"><i>Rebelión</i></a></u>, 31-01; Guanche, Julio César (2018): <i><b>Parlamento cubano algunos problemas frente a 2018.</b></i><i> </i><i><b>La sucesión del poder en Cuba conlleva también grandes desafíos en materia de funcionamiento institucional</b></i>, IPS, 25-04, <a style="color:#000000;" href="http://www.ipscuba.net/politica/parlamento-cubano-algunos-problemas-frente-a-2018-2/" target="_blank" rel="noopener">http://www.ipscuba.net/politica/parlamento-cubano-algunos-problemas-frente-a-2018-2/</a>; López Velasco, Silvio (2018):<b> </b><i><b>El sistema político-electoral hoy en Cuba</b></i>,<b> </b><u><a style="color:#000000;" href="http://www.rebelion.org/" target="_blank" rel="noopener"><i>Rebelión</i></a></u>, 24-04; Guanche, Julio César (2018):<b> </b><i><b>Elecciones en Cuba necesidades más allá de los números</b></i>, <i><u>La Tizza</u></i>, 31-01;<b> </b>López, Lennier (2018):<b> </b><i><b>Participación política en la sociedad cubana</b></i>,<b> </b><i><u>Cuba Posible</u></i>, 11-02;</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(24)</b> Algunos escriben en distintos espacios de internet -Facebook, blogs, páginas web, etc.,- y han ido derivando en opositores, adversarios y enemigos de la Revolución Cubana, como pueden ser: <i><u>La Joven Cuba</u></i>, <i><u>Espacio Laical</u></i>,<i><b> </b></i><i><u>Casa Cuba</u></i>, <i><u>Cuba Posible</u></i>, <i><u>OnCuba</u></i>, <i><u>Bloggers Cuba</u></i>, <i><u>El Toque</u></i>, <i><u>El Toque Cuba</u></i>, <i><u>Voces Cubanas</u></i>, <span lang="es-PR"><i><u>CiberCuba</u></i></span><span lang="es-PR">, </span><span lang="es-PR"><i><u>Diario de Cuba</u></i></span><span lang="es-PR">, </span><span lang="es-PR"><i><u>BBC Mundo</u></i></span><span lang="es-PR">, </span><i><u>Havana Times</u></i><span lang="es-PR">, </span><span lang="es-PR"><i><u>Voces desde Cuba</u></i></span><span lang="es-PR">, </span><i><u>14 y medio</u></i><span lang="es-PR">, </span><i><u>La Chiringa de Cuba</u></i><span lang="es-PR">, </span><i><u>Periodismo de Barrio</u></i><span lang="es-PR">, </span><i><u>Salir a la Manigua</u></i><span lang="es-PR">, </span><i><u>CubaDecide</u></i>, <i><u>El</u></i><u> </u><i><u>Nuevo Herald</u></i>, <i><u>Progreso Semanal</u></i><span lang="es-PR">, </span><i><u>Cubanet</u></i>, <i><u>Otro 18</u></i>, etc. Alonso Falcón, Randy (2018): <i><b>¿La era de la posverdad o de la multiplicación de las mismas mentiras?: Campañas mediáticas contra los procesos progresistas latinoamericanos</b></i>, <i><u>Cuba Debate</u></i>, La Habana,<b> 1</b>6 de julio; González García, René Fidel (2018): <i><b>Los nuevos contrarrevolucionarios</b></i>, <u><a style="color:#000000;" href="http://www.rebelion.org/" target="_blank" rel="noopener"><i>Rebelión</i></a></u>, 18-07;<b> </b>Cruz Capote, Orlando (2018):<b> </b><i><b>El mundo del capital en el cual Cuba intenta insertarse</b></i>,<b> </b><i><u>La pupila insomne</u></i>, 1ro de agosto. Ver cita número 16.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(25)</b> Sánchez Vázquez, Adolfo (1971): <i><b>&#8220;Prólogo&#8221;,</b></i> en <i><b>Karl Korsch, Marxismo y filosofía</b></i><i>, </i>Editorial Era,<i> </i>México, p. 17.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(26)</b> Marx, C. y Engels, F. (1974):<b> </b><i><b>La Ideología Alemana</b></i>, Coedición de Ediciones Pueblos Unidos, Montevideo, y Ediciones Grijalbo, (5ª edición), Barcelona, p. 25; Marx, Carlos (s/f): (s/f) <i><b>Contribución a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel</b></i>, <i><b>Obras filosóficas</b></i>, Editorial Costes, T. I, p. 96; <i><b>Introducción</b></i><b>. </b><i><b>Contribución a la crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel</b></i>, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975, p. 14.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(27)</b> Marx, Carlos (1877): <i><b>“Carta a la redacción de “Anales de la Patria”</b></i>, (a Vera Zásulich), en, <span lang="es-PR">Adolfo Sánchez Vázquez (1988): </span><span lang="es-PR"><i><b>El marxismo en América Latina</b></i></span><span lang="es-PR">, revista </span><span lang="es-PR"><i><u>dialéctica</u></i></span><span lang="es-PR">, Número Especial, Año XIII, No. 19, julio, Revista de la Escuela de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Puebla, México, p. </span>13.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(28)</b><span lang="es-PR"> Marx, Carlos y Engels, Federico (1979):</span><b> </b><span lang="es-PR"><i><b>La Ideología Alemana</b></i></span><span lang="es-PR">, Editora Política, La Habana, p 35.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(29)</b> Marx, Carlos y Engels, Federico (1965):<b> </b><i><b>Manifiesto del Partido Comunista</b></i><b> </b>(1848),<b> </b>Marx y Engels, <i><b>Obras Escogidas</b></i>, en dos tomos, T. 1., Editorial Progreso, Moscú, p. 39.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>(30)</b> <span lang="es-PR">Marx, C. y Engels, F. (1971): </span><span lang="es-PR"><i><b>Manifiesto Comunista</b></i></span><span lang="es-PR">, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, p. 71.</span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify">
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		<title>El mundo del capital en el cual Cuba intenta insertarse. Por Orlando Cruz Capote</title>
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		<pubDate>Sun, 05 Aug 2018 23:08:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
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		<description><![CDATA[¿Por qué hay personas en Cuba -algunos de los cuáles ni me atrevería a culpar de adversarios y menos de enemigos- que quieren y desean disminuir, subestimar e ignorar el peligro de la agresividad ideológica imperial? <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=63666">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-636670" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2016/04/cuba-en-el-mundo-vista-con-el-google-earth-2012-3.jpg"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;">Hoy, muchos ciudadanos de este planeta único, diverso y contaminado podemos aceptar verdades relativas como absolutas, porque la fuerza de la palabra -y las imágenes- es semejante al poder el saber y la moral. Y es manipulable.</span><span id="more-63666"></span></p>
<p><span style="color:#000000;">El eminente científico, Albert Einstein, que no perdió jamás su sentido humanista, espiritualidad y mística, en su fe infinita en las determinaciones optimistas expresó que, “Dios no juega el Universo a los dados”; a lo que replicó Niels Bohr (premio nobel danés), no sin razón, “Einstein, ¡no le diga usted a Dios lo que él debe hacer!”. Y el físico, creador de la teoría del “Big Bang” recientemente fallecido, Stephen Hawking, agregó, relativizándolo todo, que “Dios no sólo gusta de jugar a los dados con el Universo, sino que a veces los lanza donde no podemos verlos”. ¿Acertijos?, ¿Cuál es el acertado? Quizás todas posean alguna certeza o todas sean pistas para un diálogo interactivo constructivo, pero nunca servirían para destruir a la humanidad, humillar a los creyentes y subestimar a las ciencias.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Lo que no debe aceptarse en pleno Siglo XXI, es lo publicado en el diario español <em>Público</em>, supuestamente progresista, que difundió en sus páginas especiales de agosto de 2011, una perpleja divulgación bajo el título “El origen del hombre”, incluyendo en igual espacio y tipografía, y por este orden, dos teorías: la teoría creacionista, lo de Yavé que crea el hombre de arcilla, le quita una costilla y hace una mujer, y la teoría de Darwin.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Algo peor aconteció en escuelas de EE.UU. en que se llegó a prohibir la enseñanza de la concepción darwinista y cuando el expresidente George W. Bush, para justificar sus guerras infinitas, expresó que Dios estaba del lado estadounidense y no con los agredidos. O que algunas congregaciones religiosas, en realidad sectas, bajo el manto medieval del oscurantismo más ciego, lleven a sus fieles al suicidio con el pretexto apocalíptico del fin del mundo y que “Dios regresará a la Tierra” para castigar a los pecadores.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Se apela, con esas falsedades, supuestamente superadas, a volver a la prehistoria de las ciencias y la humanidad, a un intento premeditado de despistar a los ignorantes, creyentes o no, ante teorías científicamente comprobadas, como la de Darwin, a la cual, hasta la alta jerarquía de la Iglesia católica, apostólica y romana, le ha dado su aprobación.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Nos hallamos, entonces, en múltiples sociedades del saber, tal como lo afirmó el experto Armand Mattelard, en las que se pueden aprovechar los elementos técnicos de avanzada y otros, pero siempre desde las diferencias y las culturas heterogéneas, la eterna diversidad existente. El padre de la independencia de la India, Mahatma Gandhi, un hombre de extraordinaria altitud filosófica y poética los resumió en unos versos inigualables, cuando escribió acerca de la necesaria interculturalidad: “No quiero que mi casa esté amurallada por los cuatro costados, / ni que mis ventanas estén tapiadas. / Deseo que la cultura de todas las tierras sople por mi casa con toda libertad, / pero me niego a que cualquiera de ellas me lleve de un soplo”.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La aserción de Armand Mattelard se corresponde a que una gran parte de la humanidad, en especial la que se ubica en el Tercer Mundo subdesarrollado geopolíticamente o periférico -de la cual no escapan los <em>bolsones tercermundistas</em> de los países desarrollados-, continúa con altas tasas de analfabetismo, semianalfabetos y analfabetos funcionales. En tales grupos poblacionales las tareas que enfrentan los científicos, educadores, divulgadores y comunicadores sociales hoy en día son de una importancia elemental y trascendental.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Muchos de estos pueblos y ciudadanos sin acceso a internet, tampoco a la electricidad y el teléfono, y sin posibilidades de leer e interpretar una simple nota escrita o información oral, son convertidos en hombres y mujeres maleables, sin libertad de selección y elección.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La información mayoritaria que se brinda a través de las grandes cadenas del cine, televisivas, radiales, de la prensa escrita y en formato electrónico o digital, una verdadera <em>industria cultural</em> capitalista, no siempre ostenta una calidad humana y ética, estética y educativa a la altura que requieren los graves problemas de la humanidad.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En una<em> sociedad capitalista de consumo de masas</em> irracional, que mejor denominaríamos c<em>onsumismo</em> de por sí depredador, que se ha extendido hacia todas las latitudes geográficas, sistemas sociopolíticos y culturas, estos mediáticos generalmente emiten una desinformación e información manipulada, subproductos estéticos y culturales, entretenimientos banales y basura, una seudocultura que no demanda de una mente reflexiva: están realizados para entretener y ser vistos con pasividad, evitando cualquier visión crítica y conduciendo a una “cultura” del deseo más instintivo del hombre, <em>“(&#8230;) la idea de que los hombres desean ser fascinados, extraviados y embaucados en la confusa esperanza de que alguna satisfacción hipnótica les llevará a olvidar, por un instante, el mundo absurdo, cruel y trágico en que viven”</em>. (Ignacio Ramonet  <strong><em>Propaganda silenciosa</em></strong>, Editorial de Ciencias Sociales,  La Habana,  2004,  p. 53).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La dura realidad nos muestra ejemplos fehacientes de cómo llega esa sinuosa propaganda a muchas partes del mundo: “Les ofrecemos la libertad (&#8230;), reza una parte del slogan publicitario de una cadena de producción de papas precocidas del Midwest americano, para luego agregar de forma tajante “porque le damos la oportunidad de escoger la salsa acompañante”. No existen comentarios a no ser que se compare ese fenómeno con este otro: “En el planeta Reebook, las fronteras no existen”, que proclama arrebatadoramente la campaña del famoso fabricante de zapatos deportivos. Las libertades y las fronteras permeables y porosas de la penetración cultural capitalista, a lo estadounidense, son sinónimos virtuales del consumo de patatas pre-elaboradas y del tenis. Todo un logro de marketing de venta, de consumo de modas Light y de bloqueo de las neuronas, porque una buena parte de los ciudadanos piensan, sin detenerse, que al escoger -sinónimo de comprar- la salsa adjunta autónomamente y las zapatillas de sport son irremediablemente libres y universales.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En otra latitud, un “inofensivo” spot comercial, en la entrada de un restaurante McDonald’s, en Indonesia, lo confirma cuando sugiere falsamente que “Alá el Compasivo, el Misericordioso, McDonald’s de Indonesia es propiedad de un nativo indonesio musulmán”. Una valla de la Coca-Cola, enclavada en plena selva de La Lacandona, en territorio zapatista de Chiapas, “deslumbra e invita” a consumir la bebida en medio de la miseria y los intentos de reorganización liberadora de los “caracoles” indígenas de la zona.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Y el último. Una famosa estilista en los años 90, Dona Karen, explicaba con una naturalidad virtual espantosa que era necesario crear consumidores a través de la promoción, la publicidad, la persuasión cultural con miras a absorber la oferta de los industriales, pero no centrándose solamente en el cuerpo sino en el verdadero blanco de la nueva economía de servicios inmateriales que vienen a ser la cabeza: el cerebro y su intelecto. Esa realidad ella lo expresaba de la siguiente forma: “(…) No quiero que los clientes tengan la impresión de que deambulan por una tienda de ropa, quiero que piensen que se están paseando por un ambiente nuevo, que los saco de su cotidianidad para hacerles vivir una experiencia que no tiene nada que ver con la ropa y que expresa su identidad como individuos”. El pasaje que no deja de ser conmovedor es un artificio hollywoodense de “la espectacularidad de la vida” porque la apariencia se convierte en una suerte de ideología alienante, que pretende convertirnos en consumidores natos, en unos enajenados de la realidad, extraños a las identidades que nos recorren, al país que vivimos, a nuestra localidad, nuestro pueblo, nuestro barrio, a nuestro propio género, raza y a la clase que pertenecemos objetivamente. En ese imaginario, pero realista supermercado todos somos virtualmente iguales, aunque solo entremos a ese “paraíso” para mirar, soñar o comprar lo más insignificante y barato.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La unidimensionalidad del hombre, de la que escribiera con suma antelación Herbert Marcuse, (Herbert Marcuse <strong><em>El hombre unidimensional</em></strong>, Instituto Cubano del Libro, La Habana, 1968), adquiere un ambiente geoespacial actual que se palpa en las galerías comerciales lo cual, muy al contrario de lo expresado por la estilista renombrada, está al margen de la mayoría de la sociedad &#8211; “esa vulgar, multirracial y peligrosa gente” -, semejando un universo ajeno, calmado, porque está resguardado por un cerrado y eficiente sistema de seguridad. La sociedad del espectáculo capitalista perversa que ya anunciara a finales de la década del 50, Guy Debord (Guy Debord <strong><em>La sociedad del Espectáculo</em></strong>, <u><a style="color:#000000;" href="http://www.debord.espect.htm/">http://www.debord.espect.htm</a>;</u> <strong><em>Manifiesto Situacionista</em> (</strong>1999<strong>)</strong> <a style="color:#000000;" href="http://www.sindominio.net/ash/libro1.htm"><strong><em>Internacional situacionista, vol. I: La realización del arte</em></strong></a>, Literatura Gris, Madrid. (<em><u>Internationale Situationniste</u></em>, No. 4, june, Paris, 1960).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Todo es un efecto de la videología (video-ideología) que nos induce, a base de sonidos e imágenes, a la insistente repetición del idioma inglés, las marcas, los logotipos, los filmes, los video-clips y los anuncios publicitarios como únicas alternativas para ingresar al mundo más actualizado, el postmoderno, y que se convierten en una maquinaria de mezclar y comercializar todo. Síntesis inconclusa y confusa (fusión dirían unos y dis-fusión otros) de varias culturas, idiosincrasias y psicologías sociales, pero donde predominan los productos-mercancías de las gigantescas transnacionales capitalistas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las realidades virtuales, subliminales, al servicio de la publicidad y la propaganda política, económica y comercial de los poderosos, la selección anticipada de lo que quieren que veamos y escuchemos -y compremos-, y el cómo debemos asimilarlo y consumirlo, así como el futurismo, el hedonismo, el placer y el ocio envilecido; el “papel del lenguaje en la vida política”, las “redescripciones pragmáticas”, “la realidad como simulacro”, la visibilidad y espectacularidad de todo lo que acontece son grandes aberraciones de la época del ciberespacio y las grandes autopistas de la información-comunicación.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En algunos estudios filosóficos y en otros de las ciencias sociales y humanísticas las ideas expuestas en esos años que debían haber sido más audaces, críticas, serias y rigurosas pre-anunciaron una desbandada hacia el nihilismo y el apoliticismo, la neutralidad académica, inexistente, tanto en las posiciones teóricas como en la prácticas, empezando a primar el más vulgar positivismo, la empirización extrema, el análisis especulativo abstracto, un menosprecio por la reflexión y una carencia indicada de una crítica teórica.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Así se expusieron y expandieron conceptualizaciones como que las soberanías reales debían ser declaradas “románticas”, la democracia debía quedar reducida a un espectáculo, un reallity show; que la sociedad civil, algo líquido y acuoso, era cuando más la réplica a la política del Estado y a los partidos totalitarios y totalizadores; que el Estado-nación entraba en una fase de relajamiento; que el arte había muerto junto con la pasión y que solo los <em>ghettos</em> elitarios eran capaces de cultivar el arte y la historia; que todos los acontecimientos históricos no tenían nada de épicos, sumándose el llamado al descomprometimiento intelectual hacia lo social y político popular, la apología a la ideología del sinsentido y el dislocamiento-difuminación del sujeto histórico -por supuesto el político como correlato- cultivando el escepticismo, el cinismo y el divorcio con las contextualizaciones sociohistóricas concretas, entre otras tantas elaboraciones teoricistas y subjetivistas que inundaron las principales librerías y bibliotecas virtuales en casi todas las partes del planeta.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El controvertido y polémico pensador estadounidense James Petras, denominó con acierto el fenómeno en el 2002, cuando escribió que los intelectuales ante las guerras imperialistas, abiertas y encubiertas, habían pasado de la retirada a la rendición.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El escandaloso silencio, los matices desacertados, la miopía política y la utilización de dobles lecturas críticas buscando la supuesta objetividad académica, así como la valoración inadecuada de los acontecimientos históricos y bélicos alrededor de la ofensiva imperial y la resistencia de los pueblos formaron parte de una práctica errada, ambigua y confusa que llega hasta nuestros días y no facilita al gran público la recepción-percepción e interpretación de las informaciones y mensajes.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Muchas veces lo mostrado en los mediáticos transnacionales es un simple engaño, una estafa de realidades que ni siquiera han sucedido y de medias verdades que nos embrollan el pensar con el afán de (i)-reconocer los procesos reales acontecidos en la política, la economía, los conflictos bélicos, las finanzas y en la cultura, incluida el arte y la literatura, porque ahora casi toda actividad humana ha sido convertida en pura mercancía que debe garantizar la obtención de ganancias para la poderosa oligarquía burguesa monopólica neoliberal.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Porque a lo que nos enfrentamos hoy, son a las insólitas “guerras culturales” del capitalismo imperialista. Un retorno al más gris arte de la propaganda al servicio del mal. Sin estar necesariamente en un escenario de guerra real, con muerte de civiles y destrucción de infraestructuras, todos estamos siendo bombardeados en las formas de recepcionar y percibir lo que ocurre en el mundo, porque se fogonea y hace trizas a nuestras mentes con las falsimedias y los montajes mediáticos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">“Cuando se miente, se debe mentir a lo grande y ser fiel a esa mentira”, escribió Joseph Goebbels, el ministro de propaganda del Reich alemán, en 1941. Alrededor de sesenta años después, el 12 de febrero de 2002, Donald Rumsfeld, ex-Secretario de Defensa de los EE.UU., hablaría con un lenguaje similar pero más perturbador, mostrando el desdén del imperialismo a la inteligencia humana al falsear acerca de la guerra que desatarían contra Irak y Afganistán, delante de un sinnúmero de periodistas: “Hay conocidos que conocemos, hay cosas que sabemos que sabemos. También sabemos que hay conocidos a los que desconocemos, lo que quiere decir que sabemos que hay algunas cosas que no sabemos. Pero también hay cosas desconocidas que desconocemos, aquello que no sabemos que no sabemos.”</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Un fárrago de galimatías para justificar lo injustificable, porque al final de cuentas no existían armas de destrucción masiva en Irak, tampoco el gobierno de Sadam Husseim tenía vínculos con Al Qaeda y el ataque terrorista llevado a cabo por aviones de pasajeros tripulados por individuos pertenecientes a células de esa organización, a las “Torres Gemelas” y el edificio del World Trade Center, de Nueva York, y al mismísimo Pentágono, el 11 de septiembre de 2011, no fue fraguado a espalda de la inteligencia norteamericana, -los pilotos si acaso eran, fueron sauditas-, cuando más fueron ignorados o tramados por los propios gobernantes y las agencias especiales estadounidenses, al hacerse públicos recientemente nuevos documentos y materiales que cuestionan de raíz los argumentos que se esgrimieron para comenzar esas guerras, las siguientes y las que desarrollaron en el futuro inmediato hasta la actualidad.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Tiempo después se supo que también los EE.UU. habían creado al Estado Islámico (EI), Al Nusra, Boko Haram, etc., con el fin de provocar el caos en esos países, desmembrarlos y aprovecharse de sus recursos naturales, fundamentalmente el oro negro y el gas, el agua, la biodiversidad, en el codiciado Oriente Medio. Más las altas ganancias obtenidas por el complejo militar industrial el cual necesita Guerras Frías y calientes para su permanente carrera armamentista.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La estrategia y táctica, lenguajes y significados, se ensamblan en los principales centros de poder capitalistas mundiales, los cuales han dejado de ser únicamente los representados en la Comisión Trilateral (los Estados Unidos de América, la Unión Europea (la Euro-Zona es un subsistema más importante) y Japón), el Grupo de los 7 (EE.UU., Canadá, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Japón), o de los 8 si se vuelve a incluir a Rusia, para añadir además al Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Asociación del Tratado Internacional de Aranceles y Servicios (GATT), luego la Organización Mundial del Comercio (OMC), la Organización de Países de Desarrollo Económico (OCDE), el Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI) y de Patentes Intelectuales, las empresas transnacionales de <em>raiting</em> -quienes por las calificaciones que otorgan clasifican, positiva o negativamente, a los países por sus riesgos económicos y financieros- y las 700 más grandes corporaciones monopólicas transnacionales (cerca de 500 tienen sus casas matrices en los EE.UU.); así como las fundaciones, los <em>Thinks Tanks</em> (tanques pensantes) e instituciones académicas que forman parte de ese entramado que es el poder imperialista planetario. (Boaventura de Souza Santos Reinventar la democracia. Reinventar el Estado, Editorial José Martí, La Habana, 2005; Daniel Mato <strong><em>Thinks Tanks. Fundaciones y profesionales en la promoción de ideas (neo) liberales en América Latina</em></strong>, en <strong><em>Cultura y neoliberalismo</em></strong>, Alejandro Grimson (compilador), CLACSO, Buenos Aires, 2007)</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El Grupo de los 20 (G-20), con un rol que, inicialmente, pareció ser diferente, ha centrado sus acciones en pugnar, dentro de ese grupo predilecto de naciones emergentes, esa hegemonía capitalista de los más fuertes…con grandes desventajas. Algunos miembros destacados de los Brics, están luchando abiertamente por el advenimiento de una reconstrucción de la arquitectura financiera internacional, sin atisbos de un proyecto real antisistema para recomenzarla, hacerse miembros del Consejo de Seguridad de la ONU -con el derecho al veto incluido-, participar en una nueva repartición recolonizadora (o neocolonizadora) de los recursos naturales y humanos y fomentar una multilateralista hegemonía mundial selectiva, sin mucha cabida para las naciones más pobres. (Orlando Cruz Capote <strong><em><a style="color:#000000;" href="http://lapolillacubana.wordpress.com/2009/04/03/la-reunion-del-grupo-de-los-20-una-mirada-personal-y-polemica/">La Reunión del Grupo de los 20: Una mirada personal y polémica</a></em></strong>, Lapolillacubana.cu, miércoles, 1ro de abril de 2009, La Habana, Cuba; Pepe Escobar <strong><em>Por qué los Brics no “salvaran” a Europa</em></strong>, Asia Times Online, en <em><u>Rebelión</u></em>, 21 de septiembre de 2011, <a style="color:#000000;" href="http://www.atimes.com/atimes/Global_Economy/MI21Dj04.html">http://www.atimes.com/atimes/Global_Economy/MI21Dj04.html</a>.)</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El vocabulario conceptualizador del capital transnacional es sometido a la circulación reiterada por los medios de comunicación masivos -mediáticos- con una fuerza intimidatoria que logra anestesiar las conciencias, convirtiéndose en armas de control, parte de toda una ingeniería de la persuasión invisible, mediante la publicidad, los sondeos y el marketing. Las herramientas futuristas de la información y la comunicación sirven más para el condicionamiento y cerco de los ciudadanos que para su emancipación.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Lo peor del problema tratado es que, sin embargo, las fuerzas conservadoras y reaccionarias del sistema de dominación múltiple del capital (Gilberto Valdés Gutiérrez <strong><em>Posneoliberalismo y movimientos antisistémicos</em></strong>, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2009), no temen hablar, escribir y utilizar los campos y términos progresistas sobre la diversidad étnica-nacional, la problemática racial y la discriminación, acerca de los géneros, las generaciones, los multiplicidades sexuales, las creencias y religiones; la ecología o el medio ambiente, acerca de las minorías y sus derechos, la acción afirmativa, los derechos civiles; sobre las fronteras porosas y la transfronterización, los multiculturalismos, la poscolonialidad, la poshistoria, la neohistoria, entre otros temas y problemas de gran actualidad.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Rehaciéndolo casi todo a través de una tamización y matización de los estudios y resultados alcanzados en cualquier lugar del orbe, desempeñando un enorme papel en esa reelaboración y relectura los centros académicos e intelectuales del primer mundo con sus numerosas escuelas, sociológicas en esencia, y miniescuelas como la etnometodología, el interaccionismo simbólico, el neopositivismo, el neoparsonianismo, etc., por lo que culminan ofreciendo estas teorías, conceptualizaciones y términos con una nueva empacadura, con un retorcido significado a través, en parte, del “lenguaje de lo políticamente correcto”, una de las más eficaces herramientas de la extrema derecha de los EE.UU., expandida posteriormente hacia sus partniores internacionales.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El “lenguaje políticamente correcto” consiste en el conjunto de palabras, ideas, políticas o comportamientos que intentan minimizar las ofensas que habitualmente se cometen al usar el lenguaje común, muy contaminado de las ideas dominantes y hegemónicas precedentes, pero que sigue los patrones que se irían reproduciendo e imponiendo en la academia, la política y en el sentido común de todos los ciudadanos planetarios, dirigido fundamentalmente a los jóvenes y otros sectores poblaciones más vulnerables. Y por supuesto, al margen también, se escribiría sobre lo “políticamente incorrecto” como forma de defender lo que se pretendía imponer. (Richard J. Bernstein <strong><em>Ideas &amp; Trends</em><em>; The Rising Hegemony of the Politically Correct</em></strong>, en <em><u>New York Times</u></em>, 28 October 1990.)</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El innovador moderno del término de “guerras culturales” lo fue James Davison Hunter, en su libro <em>Culture Wars: The Struggle to Define America</em>, de 1992, y la definió de la siguiente manera, ellas son “(…) una metáfora utilizada para dejar establecido que los conflictos políticos tienen su base en un conjunto de valores conflictivos, especialmente entre los considerados tradicionales o conservadores y aquellos definidos como progresistas o liberales”. (James Davison Hunter <strong><em>Culture Wars: The Struggle to Define America</em></strong>, New York, Basic Books, 1992, en http:// en.wilkipedia.org/wiki/culture_war.)</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Y en esta propuesta de conceptualización, Hunter deja bien claro que los grupos enfrentados en la sociedad no lo hacen en la actualidad por su pertenencia específica a un tipo de religión, etnia o agrupación política, ni siquiera por ser representantes de una misma clase social; se trata de más bien de una refinada adscripción a posiciones ideológicas que no reflejan ya, de manera mecánica, los orígenes clasistas de quienes las profesan.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El profesor estadounidense, en su extraña dialéctica, no estaba tan errado como aparentaba para algunos, si lo confrontamos con las explicaciones ortodoxas de los manuales anquilosados de la izquierda (hasta del marxismo truncado y escolástico) que lo remitía todo al más férreo reduccionismo clasista-obrerista y al economicismo más estrecho.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sin embargo, Hunter tampoco dejó mucho espacio para las luchas de clases que están detrás, delante o a los lados de cualquier confrontación ideopolítica, socioeconómica y cultural en las sociedades modernas. Estaba, paralelamente, siguiendo las huellas de Daniel Bell, Francis Fukuyama y Samuel Huntington y otros tantos que profetizaron por diferentes vías el fin de las ideologías, la historia, las utopías y la futura confrontación de las civilizaciones a través de las culturas y religiones.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>Una verdad que la izquierda internacional no puede ignorar</strong>.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Para los ideólogos del imperialismo transnacional internacional de nuestros días está muy diáfanamente definido que ya no son únicamente las fronteras terrestres, aéreas y marítimas las que deben ser vulneradas físicamente, no son solamente ejércitos enemigos a los que hay que derrotar en el campo de batalla de manera frontal, ni obligar exclusivamente por medio de la fuerza brutal al sometimiento de naciones y pueblos enteros para lograr el dominio de las metrópolis del capital, tan caras para los agresores cuando las intervenciones-ocupaciones en tierra firme promueven movimientos armados irregulares casi siempre apoyados por una gran base social-popular que desgastan hasta el infinito a los agresores. Aunque esa opción no es descartable si la situación la merece.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En los diferentes escenarios reales e imaginados se enseña al público nacional e internacional los acontecimientos bélicos como confrontaciones directas entre fuerzas armadas de un lado y del otro; y la masacre continuada de personas inocentes se cubre bajo la denominación de “daños colaterales”. Las intervenciones militares humanitarias, preventivas y sorpresivas se justifican con la falacia mil veces repetida de la “protección de la vida de los civiles”, con el pretexto de la lucha contra el terrorismo, las dictaduras, la posesión de armas de destrucción masiva y, además, la promoción de la democracia ante regímenes autocráticos y totalitarios que deben asumir, porque poseen civilizaciones bárbaras-salvajes, un proyecto “real de sociedad civil” que les permita la libertad de expresión, de prensa, huelga, el pluripartidismo y otras tantas “verdades” del mundo occidental capitalista, ahora transformadas en universales.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Según Ken Hincker, en su reseña del libro de James Davison Hunter, las guerras culturales remiten al análisis de dos cuestiones determinantes: al tema de la legitimidad de un sistema social, de un gobierno, de una clase o de un conjunto de creencias; y al asunto de la autoridad moral y por tanto, del derecho y la razón. Entonces, no basta con vencer, de lo que se trata es de convencer, la victoria no solo pasa por arrebatar la capacidad de resistencia e iniciativa, sino en más bien lograr su voluntaria rendición y supeditación espiritual.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Se habla más de transacciones, de negociaciones (impositivas a la larga) ideopolíticas y culturales donde la astucia y la capacidad para vender un modelo de vida y gobierno, de valores y creencias sean los factores del éxito. No se creen en los valores de la tolerancia y la convivencia con otras culturas, se está proponiendo un modelo y proceso de aculturación y deculturación para a la larga imponer la cultura propia occidental.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Se conviene en colocar, en accionar multifacético, el principio de la “ingeniería del consenso”, concepto elaborado por el estadounidense Edward Louis Bernays en su texto de 1947, <em>The Engineering of Consent, </em>en el cual expuso que la misma “(…) es la esencia primordial en los procesos democráticos, es la libertad de persuadir y sugerir”. (Edward Louis Bernays <strong><em>The Engineering of Consent</em>,</strong> U.S.A., 1947; en. <a style="color:#000000;" href="http://wikipedia.org/wiki/Edward_Bernays">http://wikipedia.org/wiki/Edward_Bernays</a>.)</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Y ello implica la necesidad de saturar el mercado de la información con ideas preconcebidas sobre lo que se desea como reacción de la opinión pública y el uso de la sacudida emocional para llegar a la elección racional aunque no sea justa. La propaganda no necesariamente debe imponer una opinión pero si remover de tal manera los sentimientos, mediante imágenes y textos bien seleccionados, para que el espectador y el lector arribe, obligatoriamente, a las conclusiones deseadas de antemano y, finalmente, debe lograrse la demonización del enemigo lo cual se alcanza a través de la exaltación y manipulación de las opiniones patrioteras, chauvinistas y xenofóbicas en la mayoría de los casos, haciendo uso de los esquemas o clichés mentales, estimulados por detallados recuentos de las “atrocidades” y “masacres” que comete el adversario.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A ese arsenal de ideas malintencionadamente dirigidas, el destacado lingüista y politólogo estadounidense Noam Chomsky, ha agregado otras formas comunicacionales manipuladoras, a saber: la estrategia de la distracción; crear problemas y después ofrecer soluciones; la estrategia de la gradualidad; la estrategia de diferir; dirigirse al público como a criaturas de poca edad; utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión; mantener al público en la ignorancia y la mediocridad; estimular al público a ser complaciente con la mediocridad; reforzar la autoculpabilidad; y, conocer a los individuos mejor de lo que se conocen ellos mismos. (Noam Chomsky <strong>“<em>Estrategias de Manipulación</em>”, en “<em>Armas Silenciosas para Guerras Tranquilas</em>”</strong>,  cita del texto, en, <a style="color:#000000;" href="http://www.yohandry.com/index.php/component/content/article/61-estados-unidos/386-10-formas-distintas-de-manipulacion-mediatica">http://www.yohandry.com/index.php/component/content/article/61-estados-unidos/386-10-formas-distintas-de-manipulacion-mediatica</a>.) Asimismo, Felson Yajure, del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), también hizo un aporte al agregar otras cincos formas de manipulación: el ocultamiento de la verdad y que los intereses económicos son la causa; ubicar a la víctima como la agresora y culpable y al agresor como el defensor de la justicia; desprestigiar a las víctimas; monopolizar la información; y omitir, obviar e ignorar la historia. (Felson Yajure <strong><em>Cinco Estrategias Comunicacionales de Guerra de Estados Unidos</em></strong>, en <em><u>Aporrea</u></em>, (digital) 11 de agosto de 2011, Venezuela.)</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las guerras culturales expanden su campo de acción como preámbulo o continuación de las guerras por otros medios. Un remedo contemporáneo de la frase de Kart von Clausewitz. Una de las piedras angulares de la efectividad de las penetraciones e injerencias físicas, morales y culturales se encuentra en el nivel de conciencia ideológica, política y ética-cultural que posean las sociedades a las que intentan someter a través de esas guerras de variado tipo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las elites de poder capitalistas transnacionales someten a un frío estudio calculador y a una medición constante, la “temperatura” sociológica y política de las contradicciones y valores que evolucionan conflictivamente en los Estados naciones que se desean conquistar y recolonizar; así como indagan acuciosamente los grados de violación de la legalidad, la corrupción presente, el estado de las cifras delincuenciales -aunque sean comunes-, los niveles de inconformidad, descontento, escepticismo y la pérdida de expectativas presentes y futuras de los disímiles grupos y sectores poblacionales, más la detección de los focos agudos de tensiones internos, todos los cuales se convierten en indicadores a los que dirigen los esfuerzos de su propaganda, que responden a las interrogantes de cómo deben ser “trabajados” y explotados por las guerras psicológicas, de ideas y las culturales. Una veces utilizan las causas, otras los efectos, que alentarían y provocarían desordenes no tan aislados, desestabilizaciones más articuladas y el aprovechamiento oportunista de brindar ayuda en la labor de ablandamiento de los cuerpos societarios hasta llegar a la desgobernabilidad.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Asimismo, no escapan de los radares políticos de las guerras culturales contemporáneas la existencia y aprovechamiento de las mediocridades humanas, los individualismos, las ambiciones, la codicia, los egoísmos, los fatuos protagonismos y egocentrías, las vanidades, el afán de lucro, las ansias de poseer riquezas desmedidas y el deseo de ostentarlas, los privilegios “obtenidos” muy por encima de lo que realmente se obtiene a través del trabajo y con una diferencia abismal con respecto a lo que tienen los demás miembros de la sociedad, los beneficios malhabidos, la pérdida del colectivismo y la solidaridad.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Todos los defectos y miserias humanas son “materia prima” de primera mano para la faena sucia de las agencias de inteligencia que buscan en esas quiebras morales y espirituales de distintos clases y grupos, sectores y estamentos de la sociedad las formas de irrumpirlas con los modelos de la sociedad consumista derrochadora, el sueño y el modo de vida norteamericano, con el consiguiente establecimiento de “cabezas de playa” y “caballos troyanos” que sirvan para debilitar y destruir sistemas políticos considerados hostiles a los centros de poder del modo de producción capitalista.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A la par, grandes sumas de dinero son enviados abierta y subrepticiamente al interior de los Estados-naciones y cuerpos societarios -por supuestas ONGs, sin afán de lucro, y que son sucursales de las agencias de inteligencias- aquellas que se desean doblegar, con el fin de pagar, sobornar y corromper a grandes grupos de personas, seleccionando a dirigentes políticos y sociales de todos los niveles, empresarios públicos y privados, jóvenes, intelectuales, oficiales de las fuerzas armadas y de la seguridad.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El gran  objetivo es diezmarlos, cooptarlos y convertirlos en dobles agentes. En esas computadas guerras también se avalan las infiltraciones de agentes especiales -muchas veces encubiertos por fundaciones y asociaciones no gubernamentales- para introducir propaganda subversiva, medios de comunicación eficaces y la realización-promoción de actividades desestabilizadoras.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las deserciones, traiciones y cambios de bandos que se han apreciado en  algunas altas figuras políticas, militares, entre otras, en las guerras de Irak y Libia, lo intentaron en Pakistán, en Siria, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, etc.), son elocuentes ejemplos de la labor previa de zapa, erosiva, de división y compra de posicionamientos políticos y éticas individuales que muestran, más que todo, los raquitismos ideológicos y políticos de esos que antes defendían lo que ahora abandonan y atacan.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Tales variados arsenales están contenidos <em>ad hoc</em> en esa “ingeniería del consenso”, a la cual el ensayista chileno Diego Cerda denominó, acertadamente, como la PsyWar y la “construcción artificiosa del mundo” desde el poder corporativo y de los gobiernos (Diego Cerda Seguel <strong><em>La inteligencia y los guionistas de la realidad: el devenir artificioso del mundo</em></strong>, en, http://revista.escaner.cl/nod/160.), lo cual significa nada más y nada menos que la más prolongada campaña de mercadeo de las ideas que ha desplegado el imperialismo, encabezado por los EE.UU., desde el siglo pasado hasta la actualidad.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Se persigue el propósito de vender engañosamente las “bondades del capitalismo a través de un ropaje glamoroso y repleto de modernidad”, ahora de postmodernidad y contrapuesto a las tradiciones, las viejas costumbres, mitos y ritos considerados ortodoxos, anticuados y obsoletos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Porque se trata de derrotar en el terreno de las ideas a todas las alternativas que se contrapongan a su dominio y hegemonía mediante el deslumbramiento y la persuasión, la manipulación del subconsciente -hasta la sublimación y la virtualización de la realidad-, la usurpación del imaginario colectivo de las diferentes diversidades existentes, ocultar el epistemicidio de saberes y conocimientos que se comete con aquellos que no pueden adocenar, así como la recolonización de las utopías redentoras y libertarias del socialismo, del marxismo y la izquierda revolucionaria, los movimientos sociales y políticos opcionales, especialmente los antisistémicos, por lo cual sus discursos y métodos se dirigen contra civilizaciones, formaciones culturales y religiosas que no se avienen al modo de ser, pensar y accionar occidental eurocéntrico y norteamericanizador.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El ataque psicológico y cultural solapado de las fuerzas del capital transnacional es de tal alcance que se puede lograr, como consecuencia, un efecto paradójico y alarmante para las seleccionadas víctimas, el hecho de que estas lleguen a comprender y compartir la i-lógica y la i-racionalidad de sus perversos victimarios. Son signos más que evidentes de la capitalización transnacionalizada del planeta a través de la imagen simbólica y real de la “MacDonalización”, la “Disneylandización”, la “Hollywoodización” y la “Waltmarkterización” –hoy los gigantescos Smol- de la vida cotidiana enfrentada a toda forma de autonomía, soberanía y democracia. (Benjamin Barber <strong><em>Hacia una sociedad universal de consumidores. Cultura McWorld contra democracia</em></strong>, en <u>La Gaceta de Cuba</u>, UNEAC, No. 6, nov.-  dic., La Habana, 2001.)</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Uno de los pensadores más eufóricos acerca de la victoria cultural de los EE.UU., recién transcurrida la Segunda Guerra Mundial, Reinhold Wagnleitner, expresó con razón que los mitos, los mensajes y la ideología de Hollywood funcionaron como el más poderoso inventario iconográfico del capitalismo norteamericano, y que gracias a esa industria cinematográfica se llevó a cabo un proceso mistificador que permitió hacer pasar la ideología consumista del capitalismo como si fuese la insignia de una verdad intelectual. Añadiendo, simbólicamente, que ese fue el triunfo de la “Doctrina Marilyn Monroe” -para Europa- tal como lo fue la doctrina del presidente James Monroe (1823) para el hemisferio americano. (Reinhold Wagnleitner <strong><em>American Cultural Diplomacy, the cinema, and the Cold War in Central Europe</em></strong>, Annals of the America Academy of Polical and Social Sciences, Issue 254, 1947, pp. 31-36).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Con sus actualizaciones respectivas, estas afirmaciones pueden adecuarse a las condiciones sociohistóricas actuales y al desarrollo perfeccionado de las guerras culturales por parte de los neoconservadores estadounidenses, regionales e internacionales. Según algunos especialistas que estudian el surgimiento y la evolución de la corriente neoconservadora afirman, unilateralmente, que ésta apareció a la luz pública como consecuencia de la necesaria respuesta ante el movimiento contracultural de los años 60 de la pasada centuria, el cual mucho debió a las posturas asumidas por liberales honestos, aunque también es cierto que estuvieron involucrados sectores y organizaciones de izquierda, la nueva izquierda, que deseaban una transformación más radical.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Con medias verdades y medias mentiras -hoy las abiertamente fake news o mentiras falsas- se nos propone una lectura, por cierto muy bien amañada, de aquellos acontecimientos que tuvieron su explosión en el ya lejano “Mayo Francés”, de 1968 (aunque hubo revueltas en muchas ciudades del mundo, y en América Latina resonó con fuerza en octubre de ese año, el “Tlatelolco mexicano”), pero que tienen ascendencia en el momento actual que vivimos. (Carlos Antonio Aguirre Rojas <strong><em>Para comprender el mundo actual. Una gramática de larga duración</em></strong>, Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cuba Juan Marinello, La Habana, 2003).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La alusión históricamente enrevesada y la omisión intencional de ese renacimiento conservador lo realizó una de las mentes más inteligentes de la política y la academia estadounidense, la señora Jeanne Kirpatrick, representante permanente en la ONU del gobierno de Ronald Reagan (1980-1988) e investigadora además de mérito del American Enterprise Institute.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La Kirpatrick ignora o acalla la verdad con conocimiento de causa. Oculta el nacimiento real del neoconservadurismo como producto de la confrontación capitalismo versus socialismo y el auge de las luchas nacional-liberadoras del Sur geopolítico, en los años pre y posbélicos a 1941-1945.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Peor aún, no relata que de los conversos de izquierda salieron sus más connotados representantes. Y lo presenta como la respuesta inevitable, la mutación forzada de esos librepensadores a los que no les quedó más remedio que robustecer sus dogmas y extralimitarse en su reaccionarismo como forma de defender a los EE.UU. y el mundo libre del peligro del comunismo en los años 60.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No parece recordar, sin embargo, la susodicha pensadora burguesa que tal contraofensiva conservadora, reaccionaria y agresiva de la derecha norteamericana e internacional fue dirigida no solo contra el comunismo, sino frente a las fuerzas de liberación nacional, la clase obrera y sus conquistas alcanzadas tras duras luchas, los movimientos anticolonialistas, los defensores de los derechos civiles, de las minorías étnicas y los negros, que no solo incluían al segregacionismo y la discriminación presente en los EE.UU., sino también al Apartheid en Sudáfrica y en otras zonas del planeta, al antibelicismo de esos años simbolizado en la guerra de Vietnam y el incipiente movimiento a favor de la ecología, etc.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ni siquiera menciona al tenebroso Programa COINTELPRO, -guerra que lanzó el gobierno de EE.UU. a lo interno de su propio país-; mucho menos reconoce que ese plan se redireccionó además hacia los gobiernos progresistas, nacionalistas, populistas y democráticos (sin hacer distinciones entre si eran comunistas o no, como fue el caso de Domingo Perón, en la Argentina de 1955) que, según las reglas de las elites de poder oligárquicas burguesas, estaban saliéndose de la órbita de Washington y sus aliados. No se mencionan tampoco antecedentes como el apoyo sutil -con un neutralismo cómplice- al fascismo italiano, el nazifascismo alemán y, en especial, al falangismo español; el golpe de Estado en Irán (1953); la agresión militar de la OEA, bajo el asesoramiento de la CIA, a la Guatemala de Jacobo Arbenz, 1954, entre otros. Más aun, se encubre la “Operación Cóndor”, la preparación y ejecución del golpe de estado militar contra el legítimo gobierno de Salvador Allende, en Chile (1973), y las llamadas “guerras de baja intensidad” frente a los movimientos guerrilleros en Centroamérica y, en especial, contra la triunfante Revolución Sandinista de 1979.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Y se produce la magia selectiva, son solo los sucesos de la fatídica invasión militar soviética sobre Checoslovaquia, la privilegiada “primavera de Praga, los que salen a la luz pública como el símbolo de la injerencia, violación de las leyes y normas internacionales y la defensa de las “zonas de influencias rusas” en la Europa del Este, como si la otra parte no hubiera agredido a  nadie y no tuviera también bien delimitadas sus fronteras capitalistas intocables.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">De todas formas la elaboración de esta idea cercenada constituyó un peligroso intento, entre muchos, de reivindicar lo “liberal” para definir lo “conservador” y una meridiana demostración de cómo los conservadores y neoconservadores pueden macerar, pervertir y adocenar el lenguaje y el pensamiento con un acto de prestidigitación conceptual que, diciendo defender lo que ataca y afirmar lo que se niega hace todo lo contrario, desorientando a las grandes masas populares e incluso a los intelectuales planetarios, muchos de los cuales son timados y luego cooptados, lográndose una estratégica victoria a favor de las hegemonía del capital transnacional.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Fue una menuda manera de demostrar con el reverso lo que hacen en la realidad, el culto a la utilización de la fuerza bruta, el despliegue de guerras de todo tipo y escalas posibles, la denodada defensa del aumento de los gastos militares y la intromisión en las vidas privadas de los ciudadanos de su país y de otros a través de la manoseada coartada de la seguridad nacional, asumiendo el derecho a la agresión directa en cualquier “oscuro rincón del mundo” por considerarse mesiánicamente los gendarmes mundiales, desplegando ataques preventivos, sorpresivos, selectivos o masivos, contra cualquier país si peligran los intereses del mundo libre capitalista occidental pero, presentándose a la vez al público como arcángeles de la paz mundial, de los mejores valores y las más excelsas virtudes humanas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sin embargo, las guerras de agresión llevadas a cabo por los EE.UU., la Organización del Atlántico Norte (OTAN) y otras naciones -en extrañas coaliciones alcanzadas- desde 1989 hasta nuestros días, arrojan un escalofriante censo: contra Panamá, Irak (dos veces), Yugoslavia (dividida además en varios Estados por el violento separatismo interno, apoyado y promocionado por el occidente imperialista), Afganistán, Haití (por dos ocasiones), Somalia, Sudán (ya dividida en dos naciones) y Libia, Siria, Yemen (atacado por Arabia Saudita), etc.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A lo que se suma las mal denominadas ‘Primaveras Árabes’, el intento de subversión en Georgia que culminó con la intervención Rusa en Abjasia y Osetia del Sur (2008), la ‘Contra- Revolución de Colores’ en Ucrania, el conflicto con Rusia y las sanciones en su contra; la guerra comercial iniciada por la administración de Donald Trump contra China, Rusia, la Unión Europea, México y Canadá; las amenazas contra Qatar; los trajines y retóricas, más amenazas contra Corea del Norte; los fraccionamientos y guerras civiles atizadas en otras naciones; el rompimiento por parte de los EE.UU. con Irán de los acuerdos nucleares con 6 potencias, y la imposición de sanciones contra ese país y a las empresas que comercien e inviertan en el mismo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Otros conflictos bélicos parecen excluirse del término guerra y son, sin embargo, donde se suceden constantemente bombardeos aéreos y marítimos, agresiones e infiltraciones armadas terrestres y numerosos muertos, asesinatos y heridos en masa: ellos son las confrontaciones contra los palestinos, los saharauies y los libaneses, los propios territorios fronterizos de Pakistán con Afganistán, por citar algunos ejemplos. Y estas injerencias se realizan bajo la justificación de una “guerra humanitaria preventiva”.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Un artículo de Nick Turse, historiador, ensayista y periodista de investigación, titulado “Una guerra secreta en 120 países”, y publicado en Alternet.org y <a style="color:#000000;" href="http://www.tomdispatch.com/blog/175426/tomgram%3A_nick_turse,_uncovering_the_military">TomDispatch.com</a>, confirma a través de fuentes confiables que, en 2011, desarrollaban 120 guerras secretas en el mundo, bajo la infiltración de comandos especiales estadounidenses.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En él se puede leer “(…) El pasado año, Karen De Young y Greg Jaffe, del <em>Washington Post</em>, informaron de que las Fuerzas de las Operaciones Especiales de EEUU estaban desplegadas en 75 países, subiendo hasta esa cifra desde los 60 que eran a finales de la presidencia de George W Bush.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El portavoz del Mando de dichas Operaciones Especiales Tim Nye dijo que, para últimos de este año, la cifra probablemente llegará a 120. “No paramos de movernos, no se trata solo de Afganistán o de Irak”, dijo recientemente. Esta presencia global -aproximadamente en el 60% de las naciones del mundo y muchísimo más amplia de lo que anteriormente se reconocía- proporciona una nueva y sorprendente prueba de la existencia de una creciente elite de poder clandestina dentro del Pentágono que está emprendiendo una guerra secreta por todas las esquinas del planeta. (Nick Turse <strong><em>Una guerra secreta en 120 países</em></strong>, en Alternet.org y TomDispatch.com, 7 de agosto de 2011, tomado de <em><u>rebelión.org</u></em><em><u>.</u></em>, 27 de agosto de 2011).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Esa doctrina política-militar de presión, chantaje y amenaza de agresión se despliega también sobre Irán, Corea del Norte y hace unas pocas semanas contra Siria, identificadas y acusadas como naciones terroristas, miembros del “Eje del Mal”, poseedoras o no de armas nucleares, pero consideradas como peligros evidentes para la seguridad y la paz regional y mundial.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Y tales ideas elaboradas para engatusar y embrollar se reafirman a través de las aseveraciones complicadísimas de un grupo de fundadores e ideólogos del neoconservadurismo estadounidense.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Así se expresa Joshua Muravchik “(…) Después de 60 años de existencia, la ONU ha fracasado. Ella constituye un monumento al idealismo de Estados Unidos. El idealismo norteamericano ha aportado algunas cosas buenas al mundo, como por ejemplo, el fin del colonialismo, el ascenso de los Derechos Humanos y la propagación de la democracia (…)”; (Joshua Muravchik <strong><em>The future o the United Nations</em></strong>, American Enterprise Institute, AIE Press, U.S.A., 2005.), o Samuel Huntington “(…) El futuro de Estados Unidos y de Occidente depende de que los norteamericanos reafirmen su compromiso con Occidente (…) que rechacen los cantos de sirena del multiculturalismo o de la diversidad cultural (…)”; (Samuel Huntigton <strong><em>The Clash of Civilizations and the Remaking of World Order</em></strong>, Touschtone Books, U.S.A., 1997), o también la discípula de Henry Kissinger, Condoleezza Rice “(…) defenderemos la paz previniendo y enfrentando la violencia de los terroristas y de los regímenes forajidos; preservamos la paz mediante el fortalecimiento de las relaciones con las grandes potencias mundiales; y extenderemos la paz llevando los beneficios de la libertad y la prosperidad por el mundo (…)”; (Condoleeza Rice <strong><em>The Necon Reader</em></strong>, Grove Press, New York, 2004.) y, para terminar, Karlyn Bowman, quien retomando otras ideas escribió que “(…) Irving Kristol ha dicho que no existe una doctrina neoconservadora sobre las relaciones internacionales, solo un conjunto de actitudes que incluye un profundo amor por nuestro país, desconfianza hacia todo intento de crear un gobierno mundial, una clara percepción de quiénes son nuestros amigos y nuestros enemigos, la preocupación por el logro de una defensa musculosa fuerte, y el deseo de llevar a buen término el proyecto de convertir a Estados Unidos en la primera y única superpotencia mundial (…)”. (Karlyn Bowman <strong><em>The Neon Reader</em></strong>, Idem).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sin comentarios, a no ser que advirtamos en la lectura cuidadosa, crítica y entre líneas, que debe realizarse de estos textos y discursos, lo que se necesita para comprender lo que dijeron y como lo expresaron definitivamente, añadiéndole los contenidos de la realidad objetiva y subjetiva existente.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Tarea de un lector acucioso y preparado educacional y culturalmente, con una mente crítica política avezada, pero por sobre todo sincera, honesta y fiel a la causa de los explotados y oprimidos del mundo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Entonces, el fenómeno Donald Trump como mandatario no es casual, es hijo de una estrategia de la derecha estadounidense, al que se le han sumado los ultraconservadores más fanáticos, tomándose años para irla instalando de forma directa y encubierta.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Tampoco son casuales los ataques contra Cuba, el mantenimiento y endurecimiento del bloqueo, las provocaciones de los supuestos ataques sónicos cubanos contra diplomáticos estadounidenses, la cantidad enorme de dinero que están invirtiendo para propiciar la subversión en Cuba, dándole plata constante y sonante a los grupúsculos contrarrevolucionarios, becas en el extranjero, montaje de plataformas digitales con personal a sueldo para deliberar e imponer la desmovilización y desmotivación entre los jóvenes y muchos sectores de la población; el dinero para los periodistas independientes, los sindicatos independientes, etc. (Aileén Carmenaty Sánchez <strong><em>La subversión político ideológica de Estados Unidos hacia el sistema económico, político y social de Cuba luego del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países</em></strong>, Tesis de Diplomado, Tutorada por el Dr. Néstor García Iturbe y el Héroe de la República de Cuba, Gerardo Hernández Nordelo, Inédito. <strong><em>Injerencia de los EE.UU. en Cuba, Los dineros del Tío Sam</em></strong>, <em><u>La pupila insomne</u></em>, 18 de diciembre de 2017, <a style="color:#000000;" href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/">https://lapupilainsomne.wordpress.com/</a>; y Randy Alonso Falcón <strong><em>¿La era de la posverdad o de la multiplicación de las mismas mentiras?: Campañas mediáticas contra los procesos progresistas latinoamericanos</em></strong>, <strong><em>Cuba Debate</em></strong>, 16 de julio de 2018).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ante estas realidades, ¿por qué hay personas en Cuba -algunos de los cuáles ni me atrevería a culpar de adversarios y menos de enemigos- que quieren y desean disminuir, subestimar e ignorar el peligro de la agresividad ideológica imperial?</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Parecen de pronto tornarse ingenuos -aunque la inocencia a veces tiene un costo o precio alto-; e intentan ponernos a deliberar en cuestiones no fundamentales, para hacer un diversionismo tonto y absurdo, sin pensar hasta donde puede ello escindirnos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Polemizan sobre todo y elaboran políticas “científicas”, más expeditas que las que somos capaces de realizar sopesada y también de forma crítica; están cuestionando al presidente de los Consejo de Estados y de Ministros, el compañero Miguel Díaz- Canel, juegan con fuego si no están en la hoguera con los llamados heterodoxos, diversos y multiculturales. ¿Por qué y para qué?</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las problemáticas en la Nicaragua contemporánea nos llaman a poseer un sentido alerta ante los errores y las ingenuidades.</span></p>
<p><em><span style="color:#000000;">Dr. en Ciencias Históricas Orlando Cruz Capote. Investigador Auxiliar. Instituto de Filosofía. Citma-Cuba. 19 de julio 2018</span></em></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>¿Por qué somos internacionalistas? Por Orlando Cruz Capote</title>
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		<pubDate>Tue, 24 Jul 2018 12:25:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Jorge Amado: "Nadie logró permanecer indiferente a la Revolución de los barbudos. O se estaba a favor o se estaba en contra y siempre ferozmente. Era imposible la neutralidad..." <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=63560">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-635610"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;">La realidad que representó el primero de enero de 1959 rompió todo un esquema teórico y práctico anterior en el panorama económico y político cubano y latinoamericano. No fue una quimera llevar adelante una lucha armada, política &#8211; popular y cívica victoriosa en contra de la oligarquía gobernante y su ejército profesional apoyado por un vecino tan poderoso como los Estados Unidos de América.</span><span id="more-63560"></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Se podía triunfar en contra del ejército, sin contar con él y, también no a favor del mismo, o sea, obviándolo. Cuba fue un ejemplo vital de su factibilidad y de la destrucción del mito del fatalismo geográfico, a sólo 90 millas del imperialismo más poderoso de la Tierra.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No fue obligado que el socialismo triunfara primero en los EE.UU., tal como se concebía en el movimiento comunista internacional; asimismo, el socialismo triunfó en un solo país, y aunque se esperara la sublevación y rebelión popular revolucionaria en otras partes de Nuestra América, Cuba socialista se consolidó gracias a la resistencia proactiva del pueblo en Revolución y porque recibió el apoyo del campo socialista este europeo y la Unión Soviética.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Heredera de las mejores tradiciones históricas, políticas y culturales de la nación cubana, de sus luchas de liberación nacional y social, articulando el ideario y el accionar de José martí con el marxismo y el leninismo, teniendo presente la experiencia teórico-práctica atesorada por el movimiento revolucionario mundial y, en particular el latinoamericano, la Revolución Cubana emergió triunfante sin derivarse de una confrontación militar de carácter internacional y no contó con el apoyo material de fuerzas externas. Y, aunque recibió en el fragor de la batalla guerrillera y clandestina las simpatías y solidaridad de gran parte del mundo, la victoria fue consecuencia de una guerra llevada a cabo en su territorio donde la derrota armada, política y moral del aparato represivo de dominación fue el factor determinante.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La victoria revolucionaria cubana demostró que, sin lo nacional específico ninguna Revolución puede ser creación heroica; que ninguna Revolución auténtica puede separarse de la mejor historia de su pueblo, sin peligro de frustración. Y se trató, a la vez, de encontrar el perfil nacional dentro de un proceso revolucionario que es, por esencia, internacional. Haciéndose necesario el encuentro del proyecto revolucionario, a través de los “desarrollos independientes del marxismo”, con su propia historia y de articularlos decisoriamente en el marco internacional de las luchas nacionales y clasistas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por otra parte, el triunfo, consecuencia de una lucha armada-política y popular contra una dictadura sangrienta, tuvo una profundización ininterrumpida hasta transformarse en una genuina revolución social de carácter socialista y liberación nacional-antiimperialista, sumamente radical, que destruyó el aparato estatal represivo del régimen y liquidó el sistema y orden capitalista vigente rompiendo, además, los lazos neocoloniales que ataban a Cuba con los Estados Unidos de América. Y todo ello implicó, paralelamente, la construcción de un nuevo sistema político a lo interno, muchas veces muy original, y el ordenamiento socialista de su sociedad tanto en el plano de la vida material como en la espiritual. No se trató de alcanzar la liberación nacional para luego abrir paso al socialismo, sino de abrir paso a éste para, consecuentemente, alcanzar la liberación nacional.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La Revolución Cubana expresó la astucia y la grandeza de la historia porque se hizo en medio de la sorpresa del mundo, del asombro de Europa, pero también de la conmoción en algunas zonas del movimiento comunista y revolucionario mundial. El partido comunista no había dirigido la lucha y, aunque fue una de las fuerzas revolucionarias fundamentales, sería el Movimiento Revolucionario 26 de Julio, una organización de frente amplio popular, quien la encabezó. La Revolución no se había realizado de acuerdo a un esquema de los tantos transitados por los partidos comunistas y, desde luego, tampoco por los tantos caminos seleccionados por sectores y grupos autodenominados de “revolucionarios” que se sentían privativos de un nacionalismo, casi siempre de corte reformista y populista.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El mayor éxito y mérito de la experiencia de la Revolución Cubana es que demostró una vez más la indigencia del dogmatismo y los esquemas prefabricados, de las ideas axiomáticas, recetas a priori y los sectarismos que conllevaban a la espera del momento objetivo, sin preparar a fondo las condiciones subjetivas del cambio revolucionario.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La trascendencia de la Revolución Cubana es un hecho indiscutible. Ella signó, con inusitada nueva fuerza, el curso de la historia del movimiento revolucionario mundial, el del hemisferio occidental y, en especial, la región latinoamericana y caribeña, imprimiéndole un sello particular a más de uno de los complejos acontecimientos regionales e internacionales durante el primer decenio de su triunfo. En todos estos años, el evento político antillano reafirmó paulatinamente el ‘síndrome de Espartaco’, el derecho a la rebelión contra la explotación y la opresión de muchas naciones y pueblos. A partir de la Revolución Cubana el epicentro de la lucha revolucionaria se trasladó al escenario del Sur subdesarrollado demostrando, además, el inicio de una ola de auge del movimiento antisistémico capitalista en el orbe que incluyó a los propios países industrializados.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Antes de 1959, el subcontinente era incapaz de concitar la máxima atención de los especialistas -politólogos y académicos- y, muchos menos, de convertirse en uno de los puntos nodales de las relaciones internacionales. De un área de pocos conflictos esenciales en el mapa mundial, a partir del triunfo de la Cuba revolucionaria, esta región pasó a ser un elemento de especial interés, análisis e implementación de nuevas estrategias por parte del imperialismo norteamericano y se transformó en un nuevo foco de controversias, antagónicas en la mayoría de los casos, entre el Este versus Oeste y el Norte industrial Versus el Sur subdesarrollado (tercer mundo o sur geopolítico), entre los explotados y los explotadores, los oprimidos vs. opresores.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Fue el momento y espacio geopolítico en que los EE.UU. pusieron a prueba sus nuevas políticas de política exterior en el marco referencial obligatorio de la archiconocida Guerra Fría que, en instantes, pareció trasladarse desde el Berlín Europeo a La Habana latinoamericana-caribeña.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La proyección internacional de la Revolución en la Mayor de las Antillas con una clara visión / convicción nacionalista-patriótica, latinoamericanista, antiimperialista, tercermundista y socialista, que salvó el escollo de ser excluyente y discriminatoria, porque fue además anticolonialista, antineocolonialista, antirracista, antixenofóbica y, más que todo, humanista y universalista, se ganó el  odio inmediato de los círculos más  reaccionarios del  panorama político norteamericano y latinoamericano-caribeño. Los gobernantes del Potomac y las oligarquías clientelistas de la región, prisioneros de los dogmas de la Guerra Fría no pudieron convivir, menos aceptar, en un largo período histórico -ni de facto ni de jure- un proceso revolucionario autónomo por lo que tempranamente acusaron al régimen de la Isla de ser parte de un “complot comunista” y de convertirse en un “satélite” incondicional de ese bloque / sistema.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Junto a las políticas de “contención al comunismo”, de la “represalia masiva”, la “respuesta flexible” y de la doctrina “al borde de la guerra”, los EE.UU.,  transitaron a la preparación simultánea de una guerra “simétrica”, contrarrevolucionaria en esencia, contra los países del Tercer Mundo, denominándola “reacción flexible” con el fin de desarrollar un enfrentamiento contrainsurgencia vs. guerrilla, eufemísticamente denominada como una “guerra limitada”, con el propósito explícito de evitar una confrontación militar abierta y directa con la URSS. La exitosa estrategia y táctica insurreccional política, armada-popular de Cuba dio la clarinada que la guerra de guerrillas exigía de nuevos métodos y tácticas de guerra por parte de los centros de poder imperiales.  La experiencia de la China de Mao Tse Dong, en 1949, y del Vietnam de Ho Chi Minh, en 1954, no suscitó la misma preocupación de los imperialistas norteamericanos, quizás por la lejanía de estos procesos, a pesar de los constantes consejos de los gobernantes británicos y franceses. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">El breve, pero intenso tránsito recorrido por la Revolución Cubana, desde el primero de enero de 1959 hasta el 4 de febrero de 1962, etapa historiada, mostraron el ahondamiento del proceso de desarrollo de una revolución ininterrumpida hacia el socialismo. La vanguardia política del proceso  revolucionario cubano junto a las masas populares, como sujeto-objeto activo, supo articular conscientemente, de forma original y creadora, su propia realidad interna a la existente en el plano hemisférico y del orbe, comprendiendo que era necesario coexistir con independencia y, al mismo tiempo,  interrelacionándose  en  todas las esferas  de la política, la economía, ideología y cultura incluidos con los numerosos  factores  externos -tanto los positivos como los negativos-  para  que estos, lejos de constituir amenazas irremediables pudieran ser evitados, encontrándose siempre las oportunidades y las brechas adecuadas para superar el controvertido sistema regional e internacional vigente convirtiéndolo en un catalizador de los cambios o en un apoyo necesario para las transformaciones socioeconómicas y políticas. La estrategia en aceptar el desafío, resistirlo y desarrollar la política revolucionaria a pesar de cualquier obstáculo presente.</span><span style="color:#000000;">                       </span></p>
<p><span style="color:#000000;">El hecho de que la Revolución Cubana representó un desafío victorioso ante los Estados Unidos y una negación de toda su política hemisférica durante casi un siglo de existencia quedó demostrado con certeza, ante los ojos de los revolucionarios latinoamericanos, cuando se pudo realizar en toda su extensión y profundidad una revolución nacional liberadora y socialista con fuertes vínculos con la Unión Soviética, el movimiento comunista internacional y las fuerzas revolucionarias tercermundistas. La perduración en el tiempo del proceso revolucionario cubano logró que los marxistas y radicales de izquierda lucharan con una moral muy alta, justificando la impaciencia revolucionaria de esas organizaciones, agrupaciones políticas y las potencialidades subversivas de los pobres y oprimidos del subcontinente.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Más allá de las connotaciones ideologizantes que se dieron al proceso cubano y su influencia material real, se puede aseverar que a los gobernantes norteamericanos y las oligarquías de la región no les interesó en demasía distinguir entre revolucionarios nacionalistas -radicales, reformadores o populistas- y los que fueron “leales a Moscú o a La Habana”, sino optar por la seguridad de sus múltiples intereses y brindar el apoyo a los círculos de poder más reaccionarios y retrógrados -sin eran anticomunistas mejor- y sobre todo a la oficialidad de los ejércitos para que sacrificaran la democracia política y social e impusieran regímenes militaristas de mano dura en el subcontinente, bajo el manto de la seguridad nacional y colectiva.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Al acercarnos a los 60 del triunfo, se percibe claramente que “la amenaza comunista” a través de Cuba fue utilizada tanto como pretexto para activar en extremo los mecanismos oligárquicos de liquidación del movimiento popular y también el auspicio de reformas cuyo cumplimiento parcial o total permitió sostener los aspectos fundamentales del orden capitalista interno y el sistema hemisférico de dominación imperial. En el primer aspecto, se destacó la reconfiguración / fortalecimiento de los aparatos represivos militares-policiales para convertirlos en instrumentos de la doctrina de la seguridad nacional y, en el segundo aspecto, el engendro estadounidense de la Alianza para el Progreso para evitar nuevas Cuba, destruir la única y provocar la desmoralización de las fuerzas políticas y sociales radicales. En tercer lugar y no menos importante, el “peligro comunista” fue la justificación de las intervenciones directas y encubiertas contra todo el subcontinente.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Los  apologistas  del  imperio y sus seguidores, incluyendo a la intelectualidad cortesana,  en  el  subcontinente  trabajaron  intensamente  con  el  propósito  de  aislar,  neutralizar  y  destruir  a los  que se  le  opusieron,  aplicó  censuras  calvinista &#8211; fascistoides  incluso &#8211;  a  lo interno de  sus sociedades, trataron de frenar todos los conflictos que fueron contra sus intereses, intentaron disimular su propia barbarie, lucharon denodadamente por desintegrar la perspectiva crítica y radical de los que cuestionaron su sistema capitalista de dominación ordenando actuar, con todos los medios posibles, para  liquidar las formas tradicionales y contemporáneas de resistencia. Aún más, echaron la culpa de lo que estuvo mal, desde su óptica, a la incapacidad de sus dirigentes y, como es obvio, al resto del mundo. Nunca antes se realizó una campaña de propaganda subversiva de tal naturaleza contra un país y su pueblo como la desarrollada con respecto a Cuba.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La elaboración de una política exterior independiente, popular y democrática por la joven dirigencia de la Revolución Cubana era, entonces, de una importancia vital para lograr la supervivencia del proceso revolucionario con el fin de ganar un espacio autonómico y obtener el tiempo necesario para que se fortaleciese el proyecto histórico en el plano interno y lograr el reconocimiento internacional del mismo. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Asimismo, su construcción acelerada tenía que permitir el alcance urgente de la legitimación del proceso triunfante y producir en las esferas de poder de Washington el “efecto de demostración”, la aceptación de lo que era inaceptable para esos círculos: la existencia de una Revolución y la necesidad de la convivencia con ella en el continente. Ello constituyó un serio esfuerzo cubano para que se validara, en el sistema interamericano, un pluralismo político regional y no se produjera la exclusión de un país con un sistema socioeconómico y político diferente al resto de los países del subcontinente.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Un balance de los primeros elementos principistas de la conformación de la proyección internacional cubana nos permite apreciar algunos objetivos decisorios de su accionar exterior, que al pasar de los años se confirmaron y ampliaron en la elaboración de otros programas prácticos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">1)         La Cuba revolucionaria se hizo heredera, cumplidora y defensora de los principios y normas del derecho internacional vigente, en especial, los que afirmaron el derecho a la autodeterminación y la soberanía nacionales.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">2)         Rechazó las políticas injerencistas e intervencionistas en los asuntos internos de los Estados.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">3)         Consolidó y reestableció, en cada caso, las relaciones diplomáticas, políticas, económicas y comerciales con todos los gobiernos y actores de la escena planetaria, sin distinción de ideologías, filosofías, culturas y religiones.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">4)         Refutó en todas las tribunas nacionales, regionales e internacionales las apetencias imperiales, las dictaduras y los regímenes que reprimían y oprimían a sus pueblos y otras naciones, al igual que repudió todas las formas de colonialismo, neocolonialismo, la discriminación, el racismo y las xenofobias existentes.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">5)         Proclamó la necesidad de resolver los asuntos económicos y sociales estructurales de los países del Tercer Mundo a través de profundas transformaciones internas autóctonas y llamó a la cooperación entre ellos, incluyendo, a las demás naciones ricas y desarrolladas, sobre la base de la equidad, la seguridad recíproca y el respeto mutuo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">6)         Se hizo partícipe de los principios de la convivencia pacífica entre los Estados y de la solución de los diferendos y conflictos entre las naciones a través de las vías políticas y diplomáticas, reafirmando la necesidad de la paz para el desarrollo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">7)         Rechazó firmemente la ocupación o establecimiento de bases militares norteamericanas en territorios latinoamericanos y caribeños, en especial, en la propia Cuba, Panamá, Puerto Rico y las ya mencionadas bases de entrenamiento de mercenarios en Guatemala, Nicaragua, República Dominicana y otros países.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">8)         Fue consecuentemente solidaria e internacionalista.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">9)         Batalló por continuar la recuperación del pensamiento latinoamericano frente al panamericanismo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">10)       Llamó constantemente a la unidad, en primer término, de los pueblos latinoamericanos y caribeños y, en segundo término, a sellar vínculos estrechos con todas las naciones subdesarrolladas. La presencia cubana como miembro fundador del Movimiento de Países No Alineados fue el símbolo de la armonía de su discurso con la práctica.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las formas y los métodos para implementar tales principios de política exterior fueron de una dinámica extraordinaria.</span></p>
<ul>
<li><span style="color:#000000;">La vanguardia política del proceso revolucionario hizo partícipe al sujeto popular de la política internacional que se fue conformando. El pueblo fue informado y consultado de forma permanente del accionar exterior de la Revolución y ésta aumentó su capacidad de acción colectiva convirtiéndose en un agente activo en la aprobación por consenso de las políticas iniciadas y su desarrollo. La política exterior popular y no secreta es un rasgo de la Cuba revolucionaria desde el propio primero de enero de 1959, además de que siempre expresó la verdad histórica en plena armonía y convergencia con su accionar y discurso político.</span></li>
</ul>
<p><span style="color:#000000;">Si en varios momentos de su accionar guardó cierto silencio acerca de las actividades internacionalistas realizadas fue como una medida elemental de seguridad, no solo para los cubanos involucrados y la propia Revolución, sino para proteger a los insurgentes latinoamericanos y caribeños. Algunos movimientos cubanos de solidaridad fueron detectados no solamente por la eficacia de la CIA, otros órganos de inteligencia norteamericanos, los agentes infiltrados y las posibles indiscreciones sino porque, el grado de conocimiento del pueblo de esas acciones, ninguno, parcial o mínimo, convirtió en mito histórico lo que para el sujeto popular formaba parte intrínseca del quehacer revolucionario de su proceso y convicción internacionalista: cada pronunciamiento y alzamiento guerrilleros tenía seguramente el apoyo incondicional de su Revolución. Era la versión de la mística revolucionaria en su visión más prístina, aquella misma que las autoridades de Washington habían convertido en una “amenaza cubano-sino-soviético y como resultado de “la exportación de la Revolución”.</span></p>
<ul>
<li><span style="color:#000000;">La dirección revolucionaria desde mediados de 1959 introdujo cambios esenciales en la dirección de la política exterior nombrando a diplomáticos y funcionarios que estuvieron plenamente identificados con las ideas de la Revolución. Momento esencial de ese proceso de depuración del viejo aparato diplomático y su respectiva reconstrucción fue el nombramiento de Raúl Roa García como Secretario de Estado en junio de 1959, y la  transformación de este organismo en el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  el 23 de diciembre  de  ese  mismo  año.   Este punto sería necesario puntualizarlo en una investigación futura para conocer cuántos fueron los cambios en el personal diplomático cubano -de alto y mediano rango-, cuales embajadores resultaron removidos y quienes abandonaron a la Revolución, etc. Esta búsqueda se realizó, pero solo pudimos llegar a una conclusión obvia, consistente en que todos los embajadores y personal diplomático de la dictadura batistiana fueron destituidos. Este aspecto que parece ser una sola cuestión de cifras y nombres tiene una importancia singular, porque a partir del triunfo revolucionario los funcionarios del servicio exterior fueron piedra angular en la exposición y ejecución de la proyección internacional de la Isla y no pocos problemas se suscitaron por la presencia de individuos que no interpretaron o compartieron el sentir del proceso, más las equivocaciones de compañeros revolucionarios que en el aprendizaje cometieron algunos errores.</span></li>
</ul>
<ul>
<li><span style="color:#000000;">La Revolución Cubana trató siempre de llevar la iniciativa en las denuncias ante posibles agresiones contra su proceso y, también, contra otras naciones llamando a la movilización de los pueblos en su defensa, potenciando de esa forma la tradición de rebeldía y solidaridad, ignorada y subestimada por parte de las naciones agresoras.</span></li>
</ul>
<ul>
<li><span style="color:#000000;">Hizo uso continuado y multifacético de las diversas tribunas internacionales y organismos multilaterales y regionales para exponer las realizaciones de su proceso nacional revolucionario y su proyección internacionalista, latinoamericanista y antiimperialista para explicar las motivaciones de su accionar en la arena internacional. Esa capacidad expositiva sirvió para desenmascarar los planes de agresión y sentar permanentemente en el banquillo de los acusados a aquellos que pretendieron hacerlo con su proceso.</span></li>
</ul>
<ul>
<li><span style="color:#000000;">Cuba se ofreció de sede de innumerables encuentros, reuniones, conferencias, conclaves, concursos, seminarios, entre otros, que permitieron la llegada a La Habana de miles de interlocutores de las más disímiles tendencias ideológicas y políticas, de cientos de miles de ciudadanos de diversos sectores y grupos sociales que compartieron de primera mano la experiencia original cubana. Estos eventos políticos, económicos, comerciales, sociales, profesionales, de carácter oficial o no oficiales, sirvieron además para estrechar los vínculos con numerosos actores político-sociales actuantes y potencialmente revolucionarios. La presencia en las trincheras cubanas de miles de extranjeros que se sumaron en las grandes movilizaciones militares -y productivas también- en la Isla es un ejemplo diáfano de la solidaridad permanente de aquellos que arribaron a Cuba en los más variados tipos de visitas.</span></li>
</ul>
<ul>
<li><span style="color:#000000;">Los dirigentes de la Revolución realizaron innumerables intervenciones públicas, ofrecieron entrevistas con los más disímiles corresponsales de prensa, la radio y la televisión extranjeros, inauguraron y clausuraron múltiples de eventos que siempre fueron considerados fórums de importancia vital para que Cuba convocara a la opinión pública regional y mundial e hiciera a la misma parte esencial de la defensa del proceso revolucionario y en eco permanente de los acontecimientos de la Isla y lo que sucedía alrededor de la misma. El Comandante en Jefe Fidel  Castro fue el ejemplo más relevante de ese protagonismo necesario y que algunos enemigos de la Revolución llamaron el narcisismo cubano, el carisma de su líder y el deseo de convertirse en “el prima donna de mayor publicidad en el mundo”.<br />
</span></li>
</ul>
<ul>
<li><span style="color:#000000;">Su política exterior solidaria e internacionalista fue muy activista y osada dispuesta a enfrentar riesgos en sus relaciones con los EE.UU. y sus aliados como una forma también de evitar un conflicto directo con los primeros al ganarse muchos amigos en el Tercer Mundo y en la arena internacional. En este sentido, resulta necesario apuntar que, si es cierto, que el proceso cubano necesitó de muchos simpatizantes y colaboradores en el Tercer Mundo y, en especial, en América Latina y el Caribe, tampoco puede negarse que, al ayudar a los movimientos revolucionarios más radicales, a quienes consideró víctimas de agresiones, opresión nacional y clasista, arriesgó intereses muy concretos como pudo ser una normal relación con los propios EE.UU. y sus aliados en el orbe.</span></li>
</ul>
<p><span style="color:#000000;">     Si la política exterior de la Revolución Cubana se hubiera basado solo en la real política, como afirman algunos autores y políticos, entonces, no pudiéramos aseverar definitivamente que su asistencia a otros países y fuerzas de izquierda reflejó un grado elevado de política de principios e ideales militantes, poco usual en los asuntos exteriores de una nación pequeña -incluso de países grandes y medianos- a solo 90 millas de la potencia imperialista más fuerte de la historia.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">     En esos años, la firme y activa posición cubana en defensa de las causas justas en el mundo trajo como consecuencia que se debilitaran sus relaciones con otras naciones como, por ejemplo, España y Francia. La acusación constante al régimen franquista en todas las tribunas internacionales, la expulsión del clero español de la Isla ante la toma de parte de estos en la batalla ideológica de la jerarquía católica contra el proceso revolucionario y la ayuda material al Movimiento de Liberación Nacional de Argelia en su lucha contra los colonialistas franceses, en momentos que esa potencia europea sostenía un intercambio comercial de azúcar que beneficiaba al pequeño país caribeño, demuestran este accionar independiente, desinteresadamente solidario y de riesgos  reales explícitos e implícitos.</span></p>
<ul>
<li><span style="color:#000000;">La aplicación de los principios básicos del internacionalismo y la coexistencia pacífica se realizó incluso en medio de las inevitables contradicciones cuando se trató de conciliar las relaciones estatales y el apoyo al movimiento revolucionario, pero nunca fue en detrimento de los actores sociales y políticos de la izquierda. El caso de México es el más llamativo en este aspecto y, aunque no nos detuvimos en el análisis de su tratamiento en particular, podemos precisar que el rechazo del gobierno de los Estados Unidos Mexicanos a la política norteamericana de sancionar a Cuba en la OEA, produjo un efecto moderado de la parte cubana. Si las relaciones diplomáticas, económicas y comerciales mantuvieron un bajo nivel, más bien formal, los contactos con las fuerzas revolucionarias de ese país fueron regulares, pero no se produjo una intromisión en los asuntos internos de ese país y se mantuvieron vías de comunicación con sus autoridades oficiales. Similar situación puede evaluarse en los vínculos cubanos con los gobiernos caribeños.</span></li>
</ul>
<ul>
<li><span style="color:#000000;">El manejo de las relaciones bilaterales con las pequeñas naciones caribeñas, muchas de las cuales no eran todavía independientes, tuvo también una política diferenciada. El Caribe se percibió correctamente como lo que es, una parte inseparable de América Latina, pero, a su vez, una zona diferente en cuanto a la cultura, las etnias, las raíces históricas, el idioma y otras razones. Estos países y pueblos anglófonos y francófonos fueron muy susceptibles, por su tamaño y poca población, hacia los latinoamericanos y las islas mayores en su mar común sintiendo cierta indiferencia y recelo hacia los mismos, por lo tanto, también hacia Cuba. Cualquier acontecimiento político importante en su vecindad y mucho más si este conllevaba alianzas con potencias mundiales, especialmente, euroasiáticas los llevó a ciertas desconfianzas y temores. También evitaron una confrontación con las pretensiones hegemónicas norteamericanas y sus instrumentos de dominación. También existieron subestimación y desconfianza de los latinoamericanos hacia los caribeños. Los vínculos con Gran Bretaña y Francia los convertía en posibles plazas o enclaves militares -ya lo eran económicos, comerciales y financieros- de estas potencias en el área. Por lo que los recelos fueron comunes.</span></li>
</ul>
<p><span style="color:#000000;">Cuba, sin embargo, nunca se mostró como una amenaza militar directa e indirecta, incapaz de ejercer presiones o chantajes hacia estos países pequeños, ni siquiera de tener apetencias territoriales para con ellos y, todo lo contrario, los apoyó en su despegue independentista con sus pocos medios económicos y recursos humanos disponibles. He aquí un ejemplo de convivencia pacífica, respeto y seguridad mutua.</span></p>
<ul>
<li><span style="color:#000000;">La implementación de la proyección internacional cubana y sus prioridades estuvieron referidas, en lo fundamental, a las dinámicas de los cambios sucedidos en el múltiple panorama socioeconómico y político latinoamericano y caribeño, a las graduaciones de la autonomía que han tenido en cada momento concreto los gobiernos del subcontinente al interior de sus sociedades y frente a la política estadounidense y, finalmente, a la aparición, permanencia y desaparición -incluyendo mutaciones ideopolíticas- de las organizaciones, agrupaciones y movimientos, actores sociales y políticos en el escenario de la izquierda de la región.</span></li>
</ul>
<ul>
<li><span style="color:#000000;">Realizó la búsqueda de nuevos aliados estratégicos imprescindibles, tanto de gobiernos, pueblos y diferentes actores sociales en apoyo de su quehacer en todas las esferas de la vida social y con vistas a consolidar sus fortalezas en el enfrentamiento con el imperialismo norteamericano y evitar el aislamiento de la Isla en el escenario regional y mundial.</span></li>
</ul>
<ul>
<li><span style="color:#000000;">En la conformación, evolución y desarrollo de la proyección internacional de la Revolución Cubana, la responsabilidad en el diseño y ejecución de la misma recayó desde un inicio en un sistema integrado de instituciones estatales, políticas, de masas y sociales en el cual la vanguardia política, ejerció el papel rector. Según un politólogo cubano este es un subsistema que es un componente del sistema político cubano, pero la política estatal (Ministerio de Relaciones Exteriores) nunca entró en contradicción con las desarrolladas por las organizaciones e instituciones políticas creadas. Estas últimas fueron un complemento de la primera.</span></li>
</ul>
<p><span style="color:#000000;">Y cuando se produjo el rompimiento de las relaciones diplomáticas, políticas y de otra índole, por parte de los gobernantes latinoamericanos y caribeños con el Gobierno Revolucionario Cubano, la vanguardia política: las Organizaciones Revolucionarias Integradas y luego el Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba, así como la AJR, la UJC, los CDR, la FMC, la CTC, la ANAP,  la Casa de las Américas, el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfico, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, el Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos, la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, entre otros, desempeñaron un rol decisivo en mantener y ampliar los vínculos de Cuba con las fuerzas y actores sociopolíticos progresistas, democráticos y revolucionarios del continente y de otras partes del mundo. Por ello, muchos de los lazos de amistad y cooperación deben encontrarse, y se encuentran, en las relaciones mantenidas y profundizadas entre los trabajadores, campesinos, estudiantes, organizaciones juveniles, intelectuales y otros grupos y sectores agrupados en distintas agrupaciones político-sociales de Cuba y el continente americano.</span></p>
<ul>
<li><span style="color:#000000;">Utilizó las diversas organizaciones multilaterales de las Naciones Unidas, incluida la propia ONU, y otros componentes del sistema internacional para legitimar las relaciones de hermandad y colaboración amistosa desinteresada de sus organizaciones políticas, de masas y sociales con sus homólogas en otras latitudes con el fin de hacerse de espacios políticos y sociales en un mundo bipolar muy reducido para sí para los anhelos e intereses de su proyecto político, en el cual aspiraba a  la creación de un frente amplio antiimperialista y solidario.</span></li>
</ul>
<ul>
<li><span style="color:#000000;">Salvo excepciones no rompió relaciones con ningún gobierno, aunque estos le fueran hostiles. Las excepciones en estos años fueron República Dominicana y la china de Formosa. Más tarde, se rompieron relaciones diplomáticas con Israel, el régimen de Pol Pot, o los Khmer Rojos en Cambodia  (Camboya), entre otros, pero fue la excepción y no la regla,</span></li>
</ul>
<ul>
<li><span style="color:#000000;">El Gobierno Revolucionario, acorde a la experiencia histórica y las concepciones ideopolíticas, siempre identificó al imperialismo norteamericano como el enemigo principal, no solamente de Cuba, sino del resto de las naciones latinoamericanas y caribeñas, pero no excluyó de su agenda política la exploración de una posible convivencia pacífica con los EE.UU.</span></li>
</ul>
<p><span style="color:#000000;">Ese “modus vivendi”, como algunos  autores lo  han denominado,  fue y sigue siendo una posibilidad que el proceso revolucionario tuvo presente desde que dio sus primeros pasos. Las proposiciones para establecer una mesa y agenda de negociaciones, sin hacer concesiones, en relación de igualdad, de respeto mutuo, justa y sin intromisiones e injerencias en los asuntos internos de ambos países era una alternativa probable en el decursar de los vínculos entre ambos Estados. Las búsquedas cubanas para lograrlo fueron numerosas en estos años. Igualmente, deben recuperarse y lograr que se desclasifique parte de la documentación cubana al respecto. Un repaso a las no relaciones entre Cuba y los Estados Unidos permite incluso precisar en la prensa diaria la cantidad de viajes en un sentido y otro de políticos y diplomáticos cubanos y norteamericanos buscando las formas de un acercamiento y de bajar los niveles de confrontación. Asimismo, se puede realizar un itinerario mínimo de las relaciones de amistad entre los dos pueblos y gobiernos en momentos difíciles de ese anómalo diferendo devenido en confrontación.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La gran misión exterior de la Revolución Cubana en América Latina y el Caribe fueron, conjuntamente a las señaladas; primero, alcanzar la independencia real de la región, liquidando el sistema de dominación de los Estados Unidos en la misma; segundo, lograr la unidad e integración económica y política de todos los países de Nuestra América; tercero, impulsar la cohesión de las fuerzas de izquierda en la confrontación contra el imperialismo y su formas de opresión nacionales y, en cuarto lugar, luchar por un nuevo orden económico y político mundial que propiciara una inserción de América Latina y el Caribe de forma más independiente, ocupando un lugar destacado en la comunidad internacional y regional de acuerdo a su proporción geográfica, población y el potencial real de sus recursos económicos, políticos y sociales garantizando, además, su desarrollo. Fueron tareas históricas que solo por lo difícil de ejecutar fueron muy estimulantes.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por otra parte, la amistad, cooperación y colaboración, limitada en un inicio, de la Unión Soviética, la China popular y el campo socialista este europeo para con la Revolución Cubana despertó viejos temores y prejuicios acerca de la presencia en el área de otras potencias extracontinentales, ajenas al sistema político imperante de relaciones. Cuba, aceptó con decisión, avalado por el orden jurídico internacional vigente, el apoyo solidario e internacionalista de la URSS y el resto del socialismo mundial, en las esferas económica, comercial, financiera, política y militar brindados, en muchas ocasiones, de manera gratuita. Pero nunca fue un satélite de la política de ese sistema, ni del movimiento comunista y revolucionario mundial. Cuba nunca necesitó la luz verde de la URSS y su bloque político-militar para llevar adelante su política exterior. Más bien, atrajo la atención de esos importantes protagonistas del escenario mundial hacia las luchas emancipadoras que se desarrollaban en esta región del planeta. Sin embargo, el equilibrio planetario entre los dos bloques no funcionó con la misma eficacia en América Latina y el Caribe.  </span></p>
<p><span style="color:#000000;">El liderazgo político del proceso revolucionario cubano nunca exportó la revolución hacia los demás países del hemisferio y, mucho menos, impuso   un modelo hegemónico. Ni siquiera esa descabellada idea fue consultada con los soviéticos y los chinos. Pero no seriamos objetivos si no advertimos que la política exterior cubana, tanto la del MINREX como la de otras instituciones y organizaciones políticas, de masas y sociales en su objetivo supremo de evitar la destrucción de su Revolución y sus conquistas, si alentaron y apoyaron, con ciertas limitaciones hasta el inicio de 1962, al movimiento revolucionario latinoamericano y caribeño. Las sanciones múltiples impuestas Cuba en la OEA, salvo Canadá y México (Jamaica -británica- dejó abierto su consulado), obligó a Cuba tomar las medidas para apoyar con las fuerzas posibles las manifestaciones de lucha variadas de las izquierdas continentales contra el imperialismo y los gobiernos lacayos. (Declaración de Santiago de Cuba).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En el cumplimiento de la misión de eliminar o frenar las intenciones hegemónicas norteamericanas para evitar que no surgieran “nuevas Cubas”, la Revolución Cubana apostó por el surgimiento y desarrollo de procesos revolucionarios e, incluso, por una Revolución Continental que sirviera como valladar a las agresiones imperiales contra los pueblos del hemisferio y la propia Isla. Cuba percibió que el nacimiento de nuevas revoluciones debilitaría a las fuerzas más hostiles contra su proyecto de transformación.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Y surgieron problemáticas y debates en las relaciones con las nuevas y tradicionales fuerzas de izquierda. Nunca una Revolución, aunque verdadera y auténtica, escapa a la tentación de que su modelo pueda ser aplicado, sin mecanicismos,  a la realidad de otros países y organizaciones revolucionarias que, en el caso latinoamericano y caribeño, tanto tenían en común. Quizás en la decisión de lograr la unidad de acción, en algunos momentos, se subestimó la diversidad de un subcontinente y movimiento revolucionario las cuales tenían también características y tareas disímiles por desarrollar.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ante los llamados cubanos por lograr la unidad organizativa y de acción al interior de las diferentes fuerzas revolucionarias se opuso una realidad objetiva y subjetiva en el seno de esas sociedades y las organizaciones que se proclamaron de vanguardia. Algunas adjetivaciones y epítetos fueron lanzados y algunos grupos sufrieron el rigor de los juicios y valoraciones, acertados o no, que dividieron una vez más a las izquierdas latinoamericanas y caribeñas. La tarea de realizar la revolución empezaba a formar parte de las metas de las agrupaciones más radicales y la lucha guerrillera primó por sobre otros medios y no la urgente conjugación dialéctica de todas las vías de combate existentes. Cada Revolución vencedora crea el espejismo de ella misma como fácil proeza.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El desborde revolucionario cubano fue de tal envergadura que la línea política de su proceso -el método de lucha armada, por ejemplo- se trató de llevar a cabo en otras tierras de la región. Aunque esta situación sola se perfilaba como tendencia en los años que estudiamos, es necesaria que se incorpore de todas formas. Regis Debray, luego un desertor execrable, difamador de su jefe guerrillero, Ernesto Che Guevara, difundió la hipótesis del foquismo, que simplificaba y mentía acerca de la guerra de guerrillas. El francés, como lo denominaba el Che, en aquellos inicios y únicos momentos de este en la guerrilla boliviana, habló de un foco sin dirección política, de hacerlo sin condiciones objetivas y subjetivas, lo que convirtió la tesis del Che de crear uno, dos o tres Vietnam… en una caricatura, que nunca fue el propósito de la Revolución Cubana, menos del Guerrillero Heroico.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El propio líder la Revolución Cubana, el Comandante en Jefe Fidel Castro lo advirtió y, quizás rectificó, en una larga entrevista concedida 28 años después del triunfo de 1959. A una pregunta del periodista italiano Gianni Miná, acerca de los consejos que brindaba a los dirigentes sandinistas, Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) , en el año 1987 cuando se desarrolla el proceso del Grupo de Contadora , el dirigente cubano apuntó que, “(&#8230;) En primer lugar, ningún consejo, porque hay algo que sé muy bien, conozco a los revolucionarios y la sicología de los revolucionarios, y quien conozca la sicología de los revolucionarios no comete el error de intentar dar consejos (&#8230;) Parto de un principio: sólo damos opiniones cuando nos piden una opinión sobre cualquier tema. Podemos pensar sobre algo, pero si no nos piden opinión no la damos. Respetamos la independencia y los criterios de las organizaciones revolucionarias de manera absoluta, y yo creo que esos son factores esenciales. Nunca tratamos de hacer papeles protagónicos o hegemónicos. Nuestras relaciones son muy respetuosas y muy fraternales, y por eso nunca damos consejos, y damos opiniones sólo cuando nos las piden, tenemos muy buenas relaciones, de confianza, de amistad.  </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Cuando, en esa misma entrevista, se hace alusión a la visita, en 1981, del entonces Secretario General del Partido Comunista Italiano Enrico Berlinguer a Cuba, Fidel realiza un análisis más profundo de cómo deben ser los vínculos de solidaridad entre los revolucionarios, porque “(&#8230;) hemos pasado toda la etapa de nuestro proceso revolucionario, y se vivió en cierto momento una gran división, una gran polémica en el movimiento revolucionario: existía la tendencia a buscar una unidad imposible, una homogeneidad absoluta de pensamiento frente a situaciones muy diferentes; dentro del movimiento revolucionario hubo un gran celo doctrinario que ignoraba la diversidad de situaciones existentes en el mundo, porque cada país es un mundo aparte y cada proceso tiene sus peculiaridades. (&#8230;) Y en aquel período había mucha polémica, división en el movimiento revolucionario, muchos juicios; durante mucho tiempo se juzgaba por aquí, por allá, el método, el modelo. (&#8230;) Yo diría que nosotros&#8230; (&#8230;) Debo decir que yo también, no sería honesto negarlo. Pasamos de ese período de un celo doctrinario muy grande y de una, digamos, tendencia a mirar las cosas desde un solo ángulo, de un solo color. (&#8230;) Cualquier cosa que se apartara de la tradición o de ciertos criterios, parecía un acto en contra de los principios y en contra de las doctrinas (&#8230;) Se oían muchas críticas. Yo recuerdo que el movimiento revolucionario se educó en esa polémica. (&#8230;) Era la época en que se veía una especie de unidad, más que unidad, uniformidad de criterios en el movimiento comunista internacional. La revolución nuestra triunfa por esos días y los periódicos comunistas en todas partes hacían grandes críticas al modelo yugoslavo.  Y había un centro, se veía que por su prestigio, por su autoridad, la Unión Soviética se había convertido en el centro (&#8230;) Después surgieron las discrepancias; no eran públicas, pero surgieron las discrepancias entre chinos y soviéticos, surgió la división del movimiento comunista, las polémicas, las interpretaciones, los libros, los folletos (…)”</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sin embargo, Fidel expone definitoriamente el por qué de las posiciones cubanas en aquel escenario tan complejo y la dialéctica-madurez del proceso revolucionario: “(&#8230;) Ahora, nosotros no hemos cambiado un ápice nuestras concepciones, nuestras ideas sobre el socialismo, sobre el comunismo, sobre cómo deben hacerse nuestras cosas. Creo que se han enriquecido en todos estos años, pero tenemos mucha mejor comprensión de la diversidad de situaciones y de la necesidad del pluralismo dentro del socialismo. Y estamos convencidos de un principio que es insoslayable: el respeto a la independencia de los demás partidos, el respeto a los criterios de los demás partidos, el principio de no inmiscuirnos en los asuntos internos de los demás partidos, respetar el derecho que tiene cada partido y cada país de interpretar la doctrina y aplicarla en las condiciones concretas del país. (&#8230;) Entonces, estoy convencido de que la línea que hemos aplicado con el movimiento revolucionario en América Latina y el Tercer Mundo, de respeto absoluto a su identidad, a sus criterios, y rechazar toda tendencia al hegemonismo o a ejercer el hegemonismo entre esos países, creo que es un principio aplicable a todo el movimiento revolucionario internacional, ese principio de respeto (..)”</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El debate agudo con los partidos comunistas, sus líneas, métodos y tácticas de lucha Fidel Castro, lo concluye con una singularidad más de la Revolución Cubana que ha sido y es su autocrítica constante al contestarle al periodista que, “(&#8230;) En cierto período nosotros estábamos influidos también por esa especie de sectarismo, teníamos reservas y prejuicios sobre todo eso, y después la experiencia nos enseñó, nos llevó a la elaboración de estas ideas, al desarrollo de estos conceptos y de estos criterios que permitieron una mejoría de nuestras relaciones con todos los partidos comunistas en general (&#8230;) llegamos a las conclusiones de que cada partido, cada país, se enfrentaba a problemas muy serios y muy peculiares, y que tenía que elaborar la forma de aplicación de esos principios, el camino, la teoría. (&#8230;) tener para los demás el mismo respeto que aspiramos se tenga para las ideas de nuestro Partido, los métodos de nuestro Partido y el camino de nuestro Partido. Y no hay otra forma en este mundo de basar las relaciones como no sea sobre esos principios. Cada cual es responsable de lo que hace; si es acertado avanza; si es errático el camino, retrocede.”   </span></p>
<p><span style="color:#000000;">El análisis maduro y profundo de cómo deben desarrollarse los vínculos entre las organizaciones partidistas, agrupaciones revolucionarias de diferente signo ideopolítico, es un aporte de indiscutible valor ético-revolucionario que demuestra lo difícil que fue la experiencia de la inserción cubana en el panorama progresista latinoamericano y caribeño en los tres primeros años después del triunfo. Esa dialéctica aprendida en las lecciones vivas de la historia, no perjudicó en nada los esfuerzos cubanos, entre 1959 y 1962, por apoyar a los revolucionarios, hasta con la vida, además de poner en peligro a la propia Revolución ante la posibilidad de un zarpazo militar directo de los EE.UU. si este hubiera comprobado que esa ayuda, en hombres y armas, era real.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Según las experiencias de un entrevistado informal, que cooperó en la ayuda al pueblo y gobierno argelino y que luego cumplió misiones internacionalistas y diplomáticas en otras naciones africanas y latinoamericanas en la década de los años de la década del 60, éste nos narró que el grado de involucramiento de los cubanos en el apoyo a estos movimientos de liberación nacional y gobiernos progresistas fue tal, que muchos de ellos quienes se encontraban asesorando direcciones políticas o militares, ante la ausencia de una determinación rápida por los dirigentes nacionales de ese país, tomaban por cuenta propia decisiones en el lugar de esperar por lo que otros debían realizar. Asimismo, nos contó que ellos estaban permanentemente en las sedes gubernamentales (caso argelino) con fácil acceso a las oficinas presidenciales, ministeriales y fuentes de información. En la propia década a la que nos hemos  referido, se recibieron instrucciones desde la dirección política cubana para que limitaran su radio de acción en esas naciones, con el fin de evitar intromisiones indebidas que pudieran ser explotadas por el enemigo y dejar que las soluciones de los problemas fueran tomadas por los oriundos de los países.  </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las relaciones de Cuba con la URSS, también, poseen un matiz que es necesario abordar. Es imposible estudiar los procesos políticos e ideológicos en América Latina y el Caribe, en especial en Cuba, sin tener en cuenta el marxismo-leninismo, la política externa e interna de la Unión Soviética y de su Partido Comunista (PCUS) y del resto de los países socialistas surgidos luego del fin de la segunda conflagración mundial (1939-1945). Porque si bien la aparición de la URSS como actor gubernamental en el continente americano se inició con el apoyo a la Revolución Cubana posterior al Primero de Enero de 1959, la presencia de ésta y del movimiento comunista internacional, data desde la tercera década del siglo XX.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Un hecho que no puede soslayarse fue la influencia real de la III Internacional (KOMINTERN o Internacional Comunista) desde su fundación en1919 y de la URSS (y el PCUS) en la mayoría de las soluciones teórico-prácticas que elaboraron y llevaron a vías de hecho los partidos comunistas de la región, otras agrupaciones marxistas y diferentes personalidades o agrupaciones que abrazaron o simpatizaron con ese cuerpo teórico-metodológico.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero nunca antes del hito revolucionario cubano, los dirigentes soviéticos y los miembros de los destacamentos comunistas internacionales (europeos) habían prestado una atención especial al Hemisferio Occidental. Quizás la presencia de los EE.UU. y su repetida doctrina de que ésta zona quedaba bajo su influencia hegemónica total frenaron los deseos de subvertir revolucionariamente las coordenadas establecidas; por otro lado, habría que considerar que el movimiento comunista mundial tenía una tendencia eurocentrista acentuada como para percibir en esta región la posibilidad de llevar adelante una revolución socialista.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero la conducta soviética hacia Cuba debe diferenciarse de las políticas que desarrolló hacia el resto del subcontinente. Si el apoyo de la dirección de la URSS, bajo el liderazgo de Nikita Jruschov, a la Revolución Cubana pareció incondicional, ello no sucedió de manera similar hacia el resto de los latinoamericanos y caribeños. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Incluso, cuando la Revolución Cubana decidió, por política propia de principios, apoyar al movimiento revolucionario de América Latina y el Caribe, además de otros pueblos de África y Asia, la dirección de la URSS no tuvo la misma percepción y comprensión hacia esa actitud. Hubo muchas contradicciones y ambigüedades en la política soviética de apoyar la resolución cubana de irradiar su ejemplo, con acciones prácticas, hacia otras naciones y movimientos revolucionarios y progresistas. Esta situación se agravó en el período posterior al que estudiamos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Cuba fue, entonces, firme en esa política y se convirtió en un canal indirecto y, por cuenta propia, de la cooperación socialista con los movimientos de liberación nacional en el mundo. Su entrada como miembro fundador y pleno en el Movimiento de Países No Alineados en 1961, le brindó la oportunidad de realizar una política tercermundista, alejada de los compromisos de los bloques militares establecidos, la OTAN y el Tratado de Varsovia, aunque siempre fue un aliado fiel a los principios del internacionalismo proletario y socialista, enarbolados por las direcciones políticas de las naciones socialistas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Hay que recordar que, a partir de la ascensión presidencial de John F.  Kennedy hubo cierta inclinación de mejorar las relaciones entre los EE.UU. y la URSS, y la parte soviética era participe de esa distensión e hizo no pocos esfuerzos porque ésta se concretara en los más altos niveles. Ello fue una problemática de primer orden para el socialismo mundial que entendió que no debían deteriorarse aún más las relaciones entre ambos Estados y bloques con un respaldo hacia la zona de influencia vital del imperialismo norteamericano y derivó en un debate con el liderazgo cubano que no cedió en sus empeños latinoamericanistas e internacionalistas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Esta visión de la realidad continental y del movimiento comunista mundial no fue percibida en toda su dimensión por los círculos de poder más agresivos del imperialismo yanqui, aunque sus agencias de inteligencias siempre informaron que la disposición soviética de involucrarse en las “aventuras” latinoamericanas cubanas fue prácticamente nula. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">En un difícil panorama regional y planetario, Cuba logró llevar adelante sus diferentes roles como país latinoamericano y caribeño, tercermundista, antiimperialista, no alineado, y socialista. No se hizo una concesión de principios a ninguna fuerza oligárquica que perjudicara la lucha revolucionaria interna. Incluso, con aquellas naciones en que sus gobiernos mantuvieron los vínculos diplomáticos con la Mayor de las Antillas y no se sumaron a las sanciones se desarrolló una política que nunca sacrificara la lucha revolucionaria regional y mundial para beneficio económico y político propio. Para Cuba no existe una moneda de cambio en la aplicación de sus objetivos y propósitos en el tema de las relaciones internacionales.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Un aparte especial deviene la presencia de liderazgo indiscutible que ejerció la vanguardia política cubana, en especial, el Comandante en Jefe Fidel Castro, en el seno de los movimientos revolucionarios, incluidos los Partidos Comunistas y la nueva izquierda de América Latina y el Caribe. El carisma de Fidel es resaltado por muchos estudiosos de la Revolución Cubana como decisivo para la imagen e irradiación del ejemplo cubano. Ello es cierto si se parte de que él es una de las singularidades de la misma. La personalidad, carácter, honestidad y valentía del compañero Fidel Castro es un tema a considerar al analizar la influencia colosal, en tiempo y espacio, del papel de la personalidad en la historia y en la repercusión que tuvo el triunfo revolucionario.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Dotado de un carisma nato, de una oratoria vibrante y pedagógica, capaz de llegar a los más variados niveles de educación y cultura de la población cubana y del mundo, Fidel es el exponente más claro y profundo de la obra de la Revolución Cubana. Su genialidad política, su visión estratégica y su método dialéctico de comprender la realidad nacional, regional e internacional en sus diversos giros y cambios, coyunturas y disyuntivas, lo convirtieron en el líder revolucionario más genuino de la contemporaneidad.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En estas apreciaciones no se equivocaron en mucho, algunos de los servicios de espionaje de las potencias imperialistas. Las denominaciones que le dieron en los primeros instantes del triunfo revolucionario y poco después, de que Fidel era el “Bolívar del Siglo XX”, “el nuevo Bonaparte de América Latina”; las identificaciones de que tenía la comprensión cabal, como verdadero revolucionario, de cumplir “su misión y poder mesiánico”  para llevar adelante la Revolución en Cuba y de expandir su ejemplo a otras partes del continente y el mundo, así como de su excepcionalidad como personalidad histórica, lo convirtió rápidamente en un mito y leyenda viviente. Estas percepciones, chocan con el más rayano espíritu de suponer que era el “diablo comunista” en el Caribe o “el caudillo rojo” y otras apreciaciones distorsionadas y malintencionadas que se emitieron y se continúan emitiendo para destruir su imagen.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero, indiscutiblemente, su valoración y análisis acerca de la realidad revolucionaria en la región y en el Tercer Mundo fueron seguidos constantemente por todos los interesados por conocer sus opiniones y criterios. La voz de Cuba se sintetizó en la palabra hablada y escrita de Fidel. Y en una situación compleja, de bruscos virajes y cambios impredecibles, esa virtud y fidelidad a los principios revolucionarios levantó celos y envidias en algunos líderes del movimiento revolucionario. Aunque, en los años que investigamos, no conocimos de polémicas verbales públicas entre los revolucionarios del continente, si es lógico pensar que existieron críticas a la forma de pensar y actuar del dirigente cubano.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Había que romper muchas barreras mecanicistas, dogmas, y criterios sectarios para que la novedosa experiencia cubana se incluyera en el complicado entramado de las relaciones del seno del movimiento comunista y revolucionario mundial. El paradigma y el referente histórico, en aquellos momentos, lo era la Unión Soviética y su Partido Comunista que habían ejercido (con no pocas insuficiencias y errores) el papel de centro directriz de las fuerzas marxista-leninistas internacionales a lo largo de más de 42 años.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La inserción independiente cubana entonces, no solo despertó temores entre las fuerzas retrógradas y burguesas liberales, sino también ciertas inquietudes y contradicciones en los revolucionarios tradicionales y las nuevas izquierdas latinoamericanas y caribeñas. Unos miraban hacia La Habana, otros observaban a Moscú e, incluso, a Pekín. Pero Cuba era la brújula más cercana y más auténtica, teniendo en cuenta que su Revolución popular, nacional-patriótica, agraria, democrática, antiimperialista y socialista se desarrolló en el traspatio de los EE.UU. y en un país subdesarrollado del Tercer Mundo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Así nacieron el “Fidelismo” o el “Castrismo” en el vocabulario de los revolucionarios y de los enemigos de la revolución, según quien lo usara y con cual intención. Cualquier intervención de un dirigente o funcionario cubano podía ser achacada a una política encabezada por Fidel. Nada de lo que se escribiera o expresara desde La Habana podía ser considerado a espaldas del máximo líder. Ello provocó un aluvión de artículos y libros en donde se manipuló la forma de dirección colectiva de la vanguardia cubana y se individualizó en una sola figura.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero indudablemente el impacto de sus palabras, realizadas de manera magistral por la televisión y en tribunas públicas nacionales e internacionales, fue de un enorme significado. Ello propició que se convirtiera en poco tiempo en un líder de resonancia regional y mundial.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Los seudorrevolucionarios de forma inmediata y mediata fueron descubiertos por sí mismos cuando acusaron a Cuba de entrometerse en sus asuntos internos y denegar de la línea revolucionaria pretextando una imposición desde el exterior. Y los revolucionarios verdaderos, aunque quizás con algunas ideas diferentes, lo respetaron y apoyaron a la Revolución Cubana de manera irrestricta.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Finalmente, los documentos programáticos de la Revolución Cubana en 1960 y 1962, la primera y segunda Declaración de La Habana, fueron además de una síntesis de la evolución y realidad cubana y continental un propósito de perspectivas optimistas acerca del futuro de la región. Fueron programas de luchas, no solos del pueblo cubano sino de todas las masas populares del Tercer Mundo, en especial, los latinoamericanos y caribeños.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ello mostró la sagacidad y voluntad de los revolucionarios cubanos de articular su lucha transformadora con la de los demás pueblos y movimientos progresistas y democráticos del planeta.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A pesar de la separación del Gobierno Revolucionario de Cuba del seno de la OEA y del aislamiento relativo de la Revolución, esta no quedó solo en el andar cotidiano por subvertir constantemente el orden establecido. La denominada soledad cubana fue un eufemismo y de ello se encargarían de demostrarlo los intensos combates latinoamericanos y caribeños de mediados y finales de la década del 60 y la presencia cubana en cada uno de ellos, además del apoyo in crescendo de los demás pueblos para con su proceso revolucionario y socialista.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Y ante los peligros y amenazas exteriores en aumento, la revolución se creció y aceptó los retos y desafíos con soluciones novedosas, por demás acertadas. Ello garantizó su perdurabilidad en el tiempo y le ganó definitivamente un lugar en la historia. A pesar de que siempre contó con detractores porque al decir del fallecido escritor brasileño, Jorge Amado, &#8220;nadie logró permanecer indiferente a la Revolución de los barbudos. O se estaba a favor o se estaba en contra y siempre ferozmente. Era imposible la neutralidad, la imparcialidad, los términos medios.&#8221;</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Orlando Cruz Capote es Dr. en Ciencias Históricas. Investigador Auxiliar. Instituto de Filosofía. Citma, Cuba.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Julio 18 de 2018.</span></p>
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		<title>En torno al discurso de Díaz Canel en la clausura del Congreso de la UPEC. Por Luis Toledo Sande y Orlando Cruz Capote</title>
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		<pubDate>Wed, 18 Jul 2018 18:27:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[¿Por qué ese intento de atacar al flamante presidente, que en su biografía tiene méritos y fama de ser un hombre no obtuso, dogmático? <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=63489">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-634900" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2018/07/diaz-canel-upec.jpeg"></div></div></td></tr></table><p><em><span style="color:#000000;"><strong>Del perfil del escritor cubano, Dr en Ciencias históricas, biógrafo y estudioso de José Martí, Luis Toledo Sande en la red social Facebook: </strong></span></em></p>
<p><span style="color:#000000;">A propósito de la reproducción en Facebook, por Arnold August, del discurso que Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, pronunció en la clausura del Congreso de la UPEC recientemente celebrado, y de algunos de los comentarios que ese discurso viene suscitando, puse unas líneas que ahora opto por reproducir en mi página. Apuntan en particul<span class="text_exposed_show">ar a algunos de los comentarios aludidos, ni remotamente a todos. Estas son las líneas:</span></span><span id="more-63489"></span></p>
<div class="text_exposed_show">
<p><span style="color:#000000;">Ahora preparémonos para ver y oír (¿solamente ver y oír?) a quienes, supuestamente en defensa de la unidad y del servicio a la patria, quieran introducir cuñas para hacer creer que se está traicionando el sentido de unidad cultivado por Fidel y Raúl. No hay dudas, existen ciertos &#8220;nuevos revolucionarios&#8221;, rótulo aceptable mientras no se supriman las comillas, que en él son fundamentales. Y, si se suprimen, entonces habrá que cambiar ciertos por inciertos.</span></p>
<p><em><strong><span style="color:#000000;">Comentario del Dr en Ciencias Históricas e Investigador del Instituto de Filosofía de Cuba, Orlando Cruz Capote, en ese mismo post:</span> </strong></em></p>
<p><span class=" UFICommentActorAndBody" style="color:#000000;"><span class="UFICommentBody _1n4g">Se desea crear por algunos antagonismos irreconciliables entre la posición de un alto dirigente de la Revolución, algunos blogueros y becarios que van a estudiar a las grandes academias de las ONGs y fundaciones estadounidenses, europeas y no dudo que algunas latinoamericanas. Sus asignaturas parecen no ser inocenetes. crear líderes para la transición cubana ¿? Ahora cualquier alerta parece ser una amenaza, una posibilidad de arremeter con autoritarismo ante el despliegue ideológico, político y cultural de quienes pagan los salarios de algunos ingenuos y otros no tanto. ¿A quién intentan presionar? Díaz-Canel no es un dirigente aislado, es miembro del Buró Político, ha estado llevando a cabo una política colegiada,etc. Y entonces, algunos empiezan a sembrar la duda, interpretar palabras, gestos, etc., y se lanzan a tratar de denigrarlo. ¿Qué objetivo se pretende? ¿Por qué ese intento de atacar al flamante presidente, que en su biografía tiene méritos y fama de ser un hombre no obtuso, dogmático?</span></span></p>
<p><strong><a href="https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=311554959385548&amp;id=100015931385223"><span style="color:#0000ff;"><em>Leer en Facebook </em></span></a></strong></p>
</div>
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		<title>¿Hacia dónde conducen las falencias en el aprendizaje del marxismo revolucionario y el pensamiento social crítico? Por Orlando Cruz Capote</title>
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		<pubDate>Tue, 10 Jul 2018 20:34:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[Orlando Cruz Capote]]></category>
		<category><![CDATA[socialismo]]></category>

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		<description><![CDATA[El capitalismo ha cambiado las reglas del juego <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=63407">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-634080" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2018/07/xmanos-pagespeed-ic-ahoq1pteti.jpg"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;">Las propuestas conceptuales y prácticas que provienen desde disímiles contextos históricos, sociales y políticos, hasta geográficos; diferentes procesos civilizatorios; distintos desarrollos económicos, sociopolíticos y culturales; significados ideológicos, políticos y culturales discordantes no pueden obnubilarnos la visión sentipensante de admitir acríticamente algunos de los cuerpos conceptuales llamativos, incluso rigurosos, para una realidad desemejante a la nuestra, porque no están contextualizados, adaptados, asimilados y sintetizados de manera creadora, por lo que pueden ser instrumentados miméticamente, y cualquier copia mecánica conduce al fracaso. <strong>(1)</strong></span><span id="more-63407"></span></p>
<p><span style="color:#000000;">En primer lugar, no todo lo expuesto terminológicamente constituyen tesis, menos definiciones y principios, pero lo más significativo es, en segundo lugar, que el proceso a través del cual un sistema cultural, como el capitalista, subordina a otro alternativo al suyo, empieza con el acto de dar, o no dar -ya que la ambigüedad lingüística / semiótica puede desempeñar un efecto paralizante en el pensar y actuar-, nombres, denominaciones, etiquetas y adjetivos, lo que implica una esencialización, uniformización y, sin cortapisas, una imposición hegemónica del <em>Otro</em>, que se auto-ubica en un escalón ‘superior’, con la automirada arrogante de los centros de poder capitalistas eurocéntricos y norteamericanizadores hacia la periferia que consideran inferior e imperfecta. Lo que nadie parece cuestionar es que toda lectura verdadera implica reestructuración y reconstrucción, un proceder hermenéutico de valía universal y concreta.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Los thinks Tanks del capitalismo no cesan de inventar, innovar, crear y desarrollar sus propios pensares, criterios, argumentos y categorías, pero filtran, adocenan y matizan algunos descubrimientos teóricos e intelectuales del Sur geopolítico con el fin de apropiarse de estos y utilizarlos en sus des-propósitos de la más amplia y profunda dominación imperialista. <strong>(2)</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ese es el sentido de los diseñadores de la ‘aldea global’, en contraposición a la ‘aldea local’, que no es más que la “glocalización”, “indigenización” <strong>(3)</strong> y la real neo- globocolonización de quienes nos invitan a ‘pensar globalmente’ y ‘actuar localmente’, o a la inversa; los mismos que enrumban las ideas y prácticas hacia conceptualizaciones especulativas y empíricas, con falencias críticas teóricas indicadas, que revelan coyunturas paradójicas y controversiales, perplejidades, relativismos e incertidumbres insalvables, que, si bien son signos de la etapa histórica transicional y de reconfiguración estratégica geopolítica en que se debate hasta hoy la humanidad, en parte, por la mundialización capitalista alcanzada, están siendo aprovechadas y recrudecidas, oportunistamente, por las guerras culturales de ese sistema de explotación y opresión en la contemporaneidad, en contubernio con los grupos de la gran burguesía oligárquica y transnacionalizada interior. <strong>(4)</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">La retórica discursiva del capitalismo contemporáneo, con el arribo del postmodernismo de derecha que le sirve de soporte ideológico &#8211; cultural, ataca al metarrelato histórico, se propone el relajamiento y reduccionismo del Estado, asimismo, el discurso de la <em>posthistoria</em> abstracta, impuesto por los neoconservadores, los del <em>pensamiento blando</em> y reformistas de variado espectro pretenden determinar las barreras ‘absolutas’ entre lo público y lo privado, difuminando lo primero, puesto que sugiere que incuestionablemente el Estado nación ha agotado todas sus potencialidades como principal agente organizado y mediador del desarrollo económico &#8211; social, en que el mercado es uno de los referentes históricos, el otro sería la democracia occidental burguesa, legitimando la dominación transnacional neoliberal. <strong>(5)</strong> difuminar.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Igualmente, las soberanías limitadas sustituyen a las reales, se produce el envilecimiento de todo nacionalismo, en especial el patriótico-solidario, antimperialista y antirracista; se priorizan las privatizaciones y la imposición de la ley salvaje del mercado, la mercantilización de todo lo material y espiritual; se anuncia el dislocamiento y desvanecimiento del sujeto histórico-político colectivo (si es el del cambio pues mejor) y, con ello, la exaltación de la individualización; las disoluciones de las identidades en las múltiples diversidades, los multiculturalismos viciados, la atomización y fragmentación de las sociedades, además del aupamiento de los separatismos nacionales, étnicos, religiosos y raciales extremos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A ello se une el esfuerzo uniformador y homogeneizante del discurso imperante acerca de cómo debía ser la “sociedad civil universal”, confrontando a los Estados-naciones, los gobiernos y los partidos políticos con el fin de ensanchar sus brechas; se escribe sobre la neutralidad académica, del nihilismo y el apoliticismo ramplón, del fin de las clases <strong>(6)</strong> y la lucha de clases; el imperialismo fue sustituido hábilmente por un imperio “ultraimperialista”, a lo kaustkiano, sin estar a la altura de este, <strong>(7)</strong> se llama al descomprometimiento de los intelectuales con lo popular y las ideas de izquierda, el abandono de la críticas de las armas y las armas de la crítica.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El pensamiento desmovilizador se tradujo a través del neolenguaje de lo “políticamente correcto” y el que no lo es -ahora con la novedosa terminología de las noticias falsas, fake news-, y se juzga con un doble rasero y arbitrariamente la legitimación no solo de los sistemas sociales, sino a los gobiernos, las clases, las creencias y se ambiciona el control y la determinación del asunto de la autoridad moral y, por tanto, del derecho y la razón ‘universalistas’ en todas las latitudes geográficas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La derecha internacional desacredita la política, la deslegitima y le hace perder credibilidad ante los ojos de millones de ciudadanos, bajo el enfoque generalizado de la corrupción de los partidos políticos y los políticos, mientras las tradicionales y nuevas agrupaciones políticas se alternan el poder y los gobiernos. Se judializan los procesos progresistas y a los dirigentes de la izquierda acusándolos de malas prácticas, y los parlamentos burgueses, corruptos hasta la médula, provocan ‘impeachment’ contra estos, desalojándolos del gobierno con mentiras y falseamiento de pruebas, incluso convirtiéndolos en perseguidos y encarcelándolos. De esta forma se engaña a las masas populares.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Los conglomerados intelectuales de la derecha imperialista y capitalista fueron participes activos de los estudios poscoloniales, los raciales, los multiculturalismos, la poshistoria, la neohistoria y numerosos temas enunciados por intelectuales del denominado Sur geopolítico, desde la India y los latinoamericanos-caribeños progresistas, pero tamizaron los sentidos y símbolos, retorciendo las formas-contenidos y adocenaron las esencias hasta donde les fue posible. Elaboraron con una impresionante fuerza mediática una zaga de los conflictos de las civilizaciones y ‘culturalizaron los conflictos’, para alejar las sospechas acerca de la acción perversa de las ideologías y las políticas burguesas. <strong>(8)</strong><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Cuba, que nunca ha estado a la retaguardia de los debates y embates enriquecedores y desafiantes de las diversas culturas a lo largo de más de cinco siglos, consecuencia de ser ‘el crucero del mundo’, dada su ubicación geográfica en la entrada del Golfo de México -la ‘Llave de las Islas Occidentales’, ‘Llave del Golfo’, ‘Llave del Caribe’, la ‘Perla del Caribe’, la ‘Isla de la Libertad’-, constituye <em>per se</em> el punto geopolítico nodal y estratégico de enlace entre las dos Américas: la anglosajona del norte y la del indo-latinoamericana del sur, también desempeña el rol de ser la mayor de las Antillas, por lo que está muy intervinculada con la diversidad de las innumerables islas caribeñas; así como entre América en su totalidad y el resto del mundo, continua en la actualidad siendo sometida a esos ‘tsunamis’ ideopolíticos y culturales.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Esa realidad contextual histórico-geográfica, le ha permitido ser un centro cosmopolita no ajeno a las heterogéneas ideas, pensamientos, ideologías, adelantos científicos y técnicos, como tampoco a la manera en que se asumen las denominaciones globales en su entorno interior, muy poroso a la asimilación, mezcla, yuxtaposición, adaptación y adecuación crítica, contando por suerte para ello con un electivismo-selectivo que le proviene del pensamiento filosófico y político, además de científico, del siglo XIX, <strong>(9)</strong> y con el de un instrumental  y  pensamiento  dialéctico-crítico que  permitió, y permite, lograr una síntesis crítica, creadora y original, que no escapa a que las influencias foráneas perduren por un tiempo antes de ser aprovechadas para el enriquecimiento de la identidad y cultura nacional.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por lo que en los arribos constantes de una cultura regional e internacional se está produciendo un desaprendizaje y aprendizaje, deconstrucción y construcción de lo cubano, de los procesos del sincretismo religioso <strong>(10)</strong> y la transculturación <strong>(11)</strong> que han sido muy singulares para la conformación de la Patria, la nación, el cubano y la cubanía. Ese ‘pueblo nuevo y mestizo’, como lo denominó el sociólogo brasileño Darcy Ribeiro, <strong>(12)</strong> que se constituyó en un valladar para la salvaguardia nacional. Aunque no debemos olvidar la sentencia que plantea que, en países y pueblos nuevos, relativamente, todos padecemos de interrogantes vitales.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El apóstol de la independencia de Cuba, José Martí (1853-1895), se refirió a esta situación de la siguiente manera: “(…) En el fiel de América están las Antillas, que serían, si esclavas, mero pontón de la guerra de una república imperial contra el mundo celoso y superior que se prepara ya a negarle el poder, -mero fortín de la Roma americana; -y si libres, -dignas de serlo por el orden de la libertad equitativa y trabajadora,- serían en el continente la garantía del equilibrio, la de la independencia para la América española aún amenazada y la del honor para la gran república del Norte, (&#8230;) Es un mundo el que estamos equilibrando: no son solo dos islas (Cuba y Puerto Rico) las que vamos a libertar. (&#8230;) Un error en Cuba es un error en América, es un error en la humanidad moderna. Quién se levanta hoy en Cuba se levanta para todos los tiempos”. <strong>(13)</strong></span></p>
<p style="text-align:center;"><span style="color:#000000;"><strong>II</strong><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las reflexiones del primer epígrafe provienen de cómo estamos adoptando consciente e ingenuamente el vocabulario, la terminología y hasta los conceptos foráneos -que no por ello deben ser excluidos- para reconstruir el socialismo en Cuba, en medio de las necesarias inserciones al mundo capitalista que nos rodea. Oportunidades y grandes desafíos, y quien no lo comprenda de esa forma puede deslizarse en el hondón peligroso del nunca volver a las raíces.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es notable, a veces escandalosa, la presencia en nuestro ambiente de términos como: cuentapropistas, y emprendedores (ambos eufemismos, y el segundo una traspolación de empresarios que intenta eliminar las asimetrías entre los mismos); empleadores; clientes; negociaciones; flexibilidad laboral, en el trabajo y el empleo, que constituyen categorías diferentes, sin conocerse que la flexibilidad se usa en el capitalismo para maximizar ganancias del capital; capital humano en sus disímiles variantes; el marketing, el mercadeo y la promoción de los valores de consumo y consumismo masivo, con insuficiencias en el fomento de los sectores productivos; la mención única de la gestión sin advertir que existen nuevas formas de propiedad que todas tienen necesidad de articularse en una totalidad en el tránsito socialista y que, además, coexisten con la nuevas formas de cogestión y de autogestión con cierta autonomía de los trabajadores; el olvido de las alianzas entre los obreros y el campesinado con las clases subalternas, también los estudiantes, los trabajadores domésticos, los cooperativistas, etc.; la no diáfana concepción que las cooperativas agropecuarias e industriales son una forma organizativa, de producción y de reproducción de la vida bajo el socialismo, si no distorsionan sus principios organizativos y de a quienes sirven solidariamente.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Siguiendo con la exposición está, además, la sustitución del uso de la emulación por competitividad, dejando la primera a los centros y colectivos laborales que no poseen recursos -más si son presupuestados- para la estimulación a los trabajadores; el trabajo voluntario se realiza igualmente de acuerdo a las necesidades del lugar y su utilidad, perdiéndose su carácter formador de una consciencia socialista; el cuentapropismo (trabajo casi familiar y precario) se utiliza para no mencionar o esconder la pequeña y mediana propiedad privada (Pymes) que sí aparecen en los documentos del Partido; los espacios de disputa real que existen en los colectivos laborales y las secciones sindicales, que, hablando revolucionariamente, quedan anulados o muy restringidos por las prerrogativas de autoridad de los jefes en las instituciones tal como está descrito en el ‘Código de Trabajo’; se reitera una fórmula inexistente en el socialismo de que se paga al trabajador lo que él es capaz de producir -‘de cada cual según su trabajo a cada cual según su capacidad’-, desconociendo que la distribución no se puede aislar del modo de producción y del derecho burgués que subsiste en el tránsito, pero omitiendo que no es una fórmula realista, pues resulta necesario el plusvalor para beneficio de toda la sociedad, y menos en el socialismo subdesarrollado se podrá pagar según el trabajo realizado; sigue sin definirse si los dueños privados tienen que militar en el mismo sindicato que sus trabajadores, a los cuales explotan con intensidad -aunque son remunerados mejor que los trabajadores estatales- y sin cumplir, en muchos casos, lo establecido en las leyes en cuanto a descanso retribuido, vacaciones, licencia de maternidad y por enfermedad –no escribo por ahora si existe o no la discriminación por el color de la piel, etárea, estereotipo de lo que es bello-, sucediendo algo semejante con trabajadores que están contratados -subcontratados, pues una empresa nacional lo precontrata, nunca directamente el empresario extranjero- en las empresas de capital mixto y en mayor grado las del cien por ciento de capital foráneo, etc.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sin embargo debo aclarar, que mis percepciones científicas y políticas no están prejuiciadas de antemano acerca que no debemos utilizar el instrumental conceptual y práctico del cual el capitalismo ha sido un abanderado en estos 500 años de despliegue de su sistema de dominación y hegemonía, aunque con grandes contratiempos: el inusitado desarrollo de las fuerzas productivas, dada su capacidad lógica de metabolizar, por necesidad, y apropiarse para sí mismo de los adelantos científicos técnicos con el fin de extraer la plusvalía, ese plusvalor que le permite la reproducción ampliada al sistema múltiple de dominación del capital.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Este modo de producción siempre se ha propuesto explotar y oprimir, directa e indirectamente, la mano de obra asalariada de los trabajadores y de los pueblos, enajenar a los hombres y mujeres, que no poseen los medios de producción, por lo que tienen que vender su fuerza de trabajo en un mercado de compra-venta, como una mercancía, que además está fetichizada y cosificada, no importando que sea más menos calificada (trabajo simple y complejo, manual e intelectual), en un mercado de valores, muchas veces de comportamiento ficticio, que, perpetuamente, les retribuirá por debajo de lo que sean capaces de rendir laboralmente, es decir no le darán un salario ni siquiera acorde al trabajo necesario que han invertido, y muchos menos al excedente que el capitalista les exige para reproducir originaria y, luego, ampliadamente el capital.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es probable tomar y aceptar experiencias ajenas, siempre que sepamos realizar la aceptación y aprovechamiento crítico de los términos, lenguajes, definiciones y prácticas comprobadas o no, en una síntesis de rigurosas readecuaciones y sin olvidar que lo que queremos rehacer en esta reconstrucción y reaprendizaje constante es socialismo, sin convergencias entre el socialismo y el capitalismo, terceras vías y reformismos pasivos, menos centrismos que por su carácter dubitativo nos acercan más a un ‘capitalismo suave’, que por demás es inexistente.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sólo entonces será provechoso conocer y comprender las teorías y prácticas más avanzadas en la organización y dirección de las economías nacionales y locales, sectoriales y ramales, en la macroeconomía y en la microeconomía de las sociedades, pero importando qué está predominando en las mismas como sistema socioeconómico, político, constitucional, jurídico, ideológico y cultural.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Tampoco podemos olvidar que el imaginario social construido por el capitalismo, durante tanto tiempo histórico, no nos permite omitir que mucho de esos adelantos los ha realizado bajo el manto del saqueo de las riquezas de nuestros pueblos desde la época de la conquista y colonización, poniéndolos al servicio del mal, para realizar graves daños al medio ambiente, la naturaleza y al propio ser humano, inducir guerras, incluso bombarderos atómicos, crear conflictos evitables e impedir la liberación, la fraternidad y la justicia social. El subdesarrollo, la dependencia, el colonialismo y neocolonialismo hoy presente en el mundo es consecuencia del capitalismo. No ha habido plena emancipación humana bajo las banderas del capitalismo, ni las habrá, es una tarea pendiente que comienza a tener ciertas soluciones en el tránsito socialista, pero que tendrá su máximo cumplimiento en el comunismo, que será otro punto de partida.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por otra parte, muchos de los críticos, opositores o enemigos del sistema social capitalista dominante, también hegemónico, no percibieron que la historia del hombre y la mujer se había tornado distinta desde que las ciencias y las tecnologías más avanzadas descubrieron, trabajaron y lucharon -lucha de clases incluida- porque se establecieran los “sistemas de complejidad organizada”, incluso de dirección más sofisticada por su sistematicidad, es decir desde la transdisciplinaridad de las ciencias, estrechamente vinculadas al trabajo. No obstante, tuvieron razón en cuestionar el concepto del “todo organizado”, el de “las partes más significativas que se encuentran en estrecha relación”, y el de las “relaciones sociales” que se privilegian u ocultan, con exclusión <em>de </em>otras, necesarias, para comprender los límites e historicidad del sistema. No todo es visible, hay parte de esa realidad que se invisibiliza por si misma y otra que se oculta intencionadamente.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En ese terreno los distintos marxismos y las distintas corrientes del pensamiento social crítico tuvieron razón al replantear o exigir que se regresase al análisis del problema científico que señalaron Marx y Engels cuando colocaron la relación de explotación de unos hombres por otros y la evolución de la relación de explotación, en el centro de un sistema de dominación, apropiación, mediación y acumulación cuyas características principales se deben a los relacionamientos sociales del “modo de producción”, a las “relaciones y fuerzas productivas”, a la extracción de la plusvalía y al peso especial que las clases sociales, potencias geopolíticas y complejos dominantes tienen frente a las resistencias proactivas de los pueblos, los trabajadores, los ciudadanos y los marginados / excluidos. <strong>(14)</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">El poder, o las relaciones de poder, en la relación capital / trabajo, tiene múltiples causales y efectos, muy mediados, con respecto al poder del capital/capitalista, al poder del trabajo/trabajador, al poder del dinero y al poder de la máquina como parte de la fuerza productiva, aunque también como parte de la explotación intensiva y del aparato represivo. <strong>(15)</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Al unísono, el poder vinculado al Estado como Poder del Estado, la toma del poder o conquista del poder y el cómo se realiza el ejercicio del poder, así como el poder asociado al individuo en su entramado de relaciones socioeconómicas, más allá de la formación capitalista -el poder del hombre/mujer y del individuo- siempre limitado por un formación económica social, un modo de producción, en que ambos poderes parecen diluirse a favor del poder del burgués sobre el trabajador individual y colectivo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Habría que conceptualizar el poder tomando en consideración las características sociales concretas que adquiere la noción en la teoría sociológica de Marx, como son el carácter social del poder, el independiente y autónomo, y el carácter del poder externo que adquiere el poder en la sociedad capitalista en su forma dominante.   </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Porque cuando se produce la apropiación de las riquezas y la maximización de las ganancias, el sistema reproduce de forma “natural” sus relaciones de poder político, ideológico y cultural, también civilizatorio, y el ser humano queda atrapado en una enmarañada situación, la trampa capitalista, que no le parece que existan alternativas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por tal motivo, el filósofo cubano Jorge Luis Acanda afirma: “…Si no se crean no ya otras estructuras, sino estructuras animadas de una lógica de funcionamiento radicalmente diferente, el objetivo emancipador no se alcanzará. Las estructuras de poder son constituyente del todo social, y marcan desde el inicio la matriz en la que se han de asentar y adquirir su especificidad funcional las redes de relaciones que condicionan las formas de socialización y reproducción de los individuos.” <strong>(16)</strong></span></p>
<p style="text-align:center;"><span style="color:#000000;"><strong>III</strong><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Dos ejemplos de esta realidad nacional y de la confusión reinante, a veces pienso intencionada, otras veces, reflexiono, ingenua, las ofrezco a los lectores. La primera la ofreció una noticia breve del diario <em><u>Granma</u></em>, del 15 de mayo del 2018. Fue una panorámica aséptica de Singapur, que nos brindó una periodista nacional, Iramsy Peraza Forte.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sin ni siquiera explicar a los lectores de que se trata de un país capitalista comienza su artículo, el cual lo expondré completo, de la siguiente manera: “…Más de 50 años después de su fundación, Singapur dejó de ser una pequeña villa de pescadores con pocos recursos naturales a superar a las grandes potencias mundiales en muchos de los índices de desarrollo. La nación es actualmente una de las economías más avanzadas del mundo e integra el selecto grupo de los llamados «Tigres Asiáticos», que lograron un despunte impresionante durante las últimas décadas, gracias a su apuesta por los avances tecnológicos, políticas sustitutivas de importación y el impulso de las exportaciones. El alto nivel de vida, el ambiente favorable para los negocios, los bajos índices de corrupción y los reconocimientos a su sistema educativo, encarnan la metamorfosis de esa ciudad Estado que al momento de fundarse carecía de recursos naturales propios, no disponía de suficientes reservas de agua potable, cargaba con una población mayormente pobre y sufría las desgracias de la corrupción. En 1963, Singapur dejó de ser una colonia británica y firmó un tratado de unión con Malasia, que dos años más tarde sería roto a causa de conflictos y tensiones raciales. Así en 1965, la nación que hoy es uno de los principales motores del actual crecimiento económico en la región, tuvo que comenzar a labrar sola su propio camino (…) Singapur pasó del tercer mundo al primero en dos generaciones. Al país le llevó solo 22 años duplicar su Producto Interno Bruto (PIB) per cápita, aproximadamente la mitad que a otras economías desarrolladas. Su plan para alcanzar el éxito incluyó varios puntos y el primero fue abrir sus puertas a las compañías extranjeras, lo que en primer lugar apaciguó el grave problema del desempleo, pero también creó dependencia de los grandes monopolios (…) También tomaron medidas para reducir el efecto causado por la sobrepoblación, combatir el envejecimiento, desarrollar la asistencia médica, la energía, el transporte y apostaron por desarrollar el campo  de las nuevas tecnologías y  los dispositivos electrónicos, una estrategia que les ofreció grandes ventajas a inicios del siglo XXI (&#8230;) Ese pequeño país también se ha volcado hacia la innovación y los nuevos talentos. En los últimos 25 años, invirtió más de 22 000 millones de dólares en proyectos de científicos jóvenes para ayudarles a materializar sus ideas. Así, desde el 2011, las inversiones singapurenses supusieron una inyección económica para 400 empresas emergentes y contribuyeron a que se registraran 800 patentes en el territorio (…) Tras medio siglo de reformas, no caben dudas de que los singapurenses construyeron uno de los países más prósperos del mundo y según datos del Fondo Monetario Internacional, en el 2018 el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita alcanzará los 55 230 dólares. La buena salud de su economía se evidencia, no solo, en su capacidad para convertirse en una importante plaza financiera y HUB (polo de desarrollo) estratégicos del comercio global, también sus altas tasas de crecimiento y bajos índices de desempleo distan muchos de las cifras de otros estados. Ahora, Singapur va por retos mayores y aspira a convertirse en el primer país inteligente del mundo, para lo cual el Gobierno puso en marcha un ambicioso plan: convertir el país en «un laboratorio viviente; una especie de sala de pruebas de soluciones inteligentes para cuestiones urbanas que transformen, aún más, esta tierra de la innovación». <strong>(17)</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Existen muchas incertidumbres de mi parte, como tantos asombros. Se trata de un artículo laudatorio <em>in extremis</em>, porque quizás se acerca la visita del primer ministro de ese país -no puede tener presidente, pues forma parte de las excolonias británicas, donde prima el parlamentarismo a la inglesa-, la llegada de un magnate corporativo que desea intercambiar ciencia, técnica y otros productos e inversión de capitales con Cuba -se sabe que la zona portuaria y de contenedores del Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), la gerencia una transnacional de Singapur, reconocida por su eficacia, eficiencia, competitividad y rentabilidad internacional-, o se está tratando de hacernos ver con una simplista lectura y, a través del método inductivo-deductivo, que en Cuba estamos con las mismas probabilidades de éxito si proseguimos ese camino. Aunque no hay insinuaciones, los aspectos análogos de estructura económica: pocos recursos naturales y minerales, envejecimiento poblacional, las reducciones de importaciones y aumento de exportaciones, pues dejan un gran margen para el titubeo. No hay una sola advertencia del régimen sociopolítico capitalista allí instalado, solo se refiere a la dependencia hacia los monopolios extranjeros, o sea al mundializado capital transnacional neoliberal, por lo que Singapur se convierte en un rayo de luz mágico, ‘un capitalismo bueno’, de ‘rostro humano’, en un ejemplo de lo que aspiramos, pero que constituye una ilusión.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Craso error, porque ya no se trata de copiar o mirar como referente el modelo chino o vietnamita, sino el de otro «Tigre Asiático» -que se expandieron bajo la huella del ejemplo capitalista japonés luego de la segunda conflagración mundial, este último ayudado por los planes estadounidenses de recuperación y porque no se implicó en una carrera armamentista la cual le fue prohibida en los acuerdos de fin de la guerra-, porque hay varios ‘felinos’ en juego, como Indonesia, Malasia, Tailandia, Corea del Sur, Taiwán, (antes estaba Hong Kong), etcétera, etcétera y etcétera., en esa región que no ha estado ajena a las crisis cíclicas del capitalismo global, y que han tenido las propias, como la asiática de julio de 1997. En esta crisis, aunque Singapur y Japón fueron los menos afectados, sin embargo, sufrieron una pérdida en sus exportaciones, la devaluación de la moneda, bajas tasas de crecimiento con relación a su posición anterior, reducción relativa del PIB, el tipo de cambio en las monedas se vio afectado en un 10 %, etc. <strong>(18)</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Entonces, no importan los medios, el fin es lo que urge, sólo que el fin no será el socialismo próspero y sostenible, independiente, soberano y democrático, menos antimperialista, sino que lo es la restauración capitalista al estilo de un capitalismo asiático, que nunca fue y será dócil para un país tropical a 90 millas de los EE.UU. que no se propone un retorno al capitalismo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">¿No hubo grandes tropiezos en ese sendero de crecimiento y desarrollo de Singapur? ¿No es uno de los países más caros del mundo? ¿No estuvo sometiendo a su población a un gran desempleo, shock neoliberal de bajos salarios, puestos laborales precarios, explotación desmedida, a una polarización social entre ricos y pobres? ¿Cuál fue el impacto de la crisis asiática de 1997 en ese país, cuando un grupo importante de capitales depositados en los bancos de la región se marcharon y dejaron a esos países muy mal parados en el plano económico, comercial y financiero? ¿Cuál es el por ciento de dominio de los activos extranjeros en la economía interna y externa de ese país? ¿Qué repercusión tuvo la crisis mundial de 2007-2008 en ese país, la mayor después del crack de 1929, ambas con sus epicentros en los EE.UU.? ¿Quién encabeza la banca y bajo cuáles principios? ¿Marcha todo tan bien como para tenerlo en la mira económica como desarrollo autónomo alternativo? Porque lo cuestiono.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El otro ejemplo, es más llamativo en nuestro escenario nacional, porque se lo escuché decir a un grupo de estudiantes de economía de la Universidad de la Habana, de que en su Facultad no se imparte economía política del socialismo y sí se exponen un gran número de autores burgueses, de indiscutido valor, pero que existen serias carencias en los estudios marxistas y leninistas. Aunque ese grupo de estudiantes al que me refiero, realizaron intervenciones magistrales en el evento científico del Instituto de Investigación de la Cultura Cubana Juan Marinello, acerca de su conocimiento y comprensión del Marx que necesitamos actualmente, con sus vigencias y obsolescencias, de su brillante crítica a la economía política del capitalismo, y por la forma en que abordaron las problemáticas, acerca de la urgencia de la enseñanza del marxismo, el leninismo y la economía política del socialismo en la Cuba de hoy.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Este encuentro casual, coincidió con la lectura de un texto de dos reconocidos autores cubanos sobre temas económicos, los profesores, el Doctor Francisco Borrás Atiénzar y la Máster Frida Ruso Armada, con un título que llama la atención de inmediato, “Capital intelectual: visión crítica y propuestas para organizaciones cubanas”. <strong>(19) </strong>El interés de dichos creadores es brindar su experiencia en el campo investigativo para la preparación de los empresarios cubanos en el estudio del capital intelectual como instrumento de gestión empresarial, partiendo de análisis en las empresas hoteleras, las del campo de la medicina, de proyectos, los planes de estudios de las universidades nacionales, entre otros, en la que demuestran los impactos positivos y negativos de esas propuestas, no sólo de ellos sino de otros investigadores nacionales. O sean, parten de algunos resultados positivos teóricos y prácticos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No obstante, los valores de esta investigación de inicio padecen de algunas explicaciones que nos ubique cómo podemos adaptarnos a ese mundo capitalista, insertarnos en él y cómo podemos alcanzar ventajas, que signifique desarrollo y no crecimiento. Porque, no podemos olvidar que «…La empresa estatal socialista es el socialismo (…) Su viabilidad es la viabilidad del socialismo», <strong>(20)</strong> como alertaba el investigador cubano Agustín Lage Dávila en el 2013, lo que hubiera hecho visible el manejo más correcto o acertado del capital intelectual a nuestras realidades -que tiene implicaciones no sólo semánticas, sino políticas e ideológicas, además de gnoseológicas para el socialismo- que no pueden obviarse, pero que en la literatura de las ciencias filosóficas, sociales y humanísticas tiene otros sinónimos que han sido utilizados por el Dr.C. Jorge Núñez Jover en sus investigaciones y publicaciones <strong>(21)</strong>, y por economistas como el Dr. Luis Marcelo Yera, entre otros muchos. <strong>(22)</strong> Además, comprender que las ciencias sociales en su carácter inter o transdisciplinario no pueden ser la representación estatuaria que no emita sus criterios acerca de los intentos de proceder en procesos económicos aislados, más si son elaborados reduccionistamente. <strong>(23)</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Porque, en definitiva, para cambiar la percepción de la introducción de los adelantos científicos-técnicos, la sociedad de la información y del conocimiento, urge que «…la política misma debe ser transformada de una actividad delegada en los expertos en una que coloque en el centro al ciudadano», <strong>(24)</strong> el cual deberá ser también transformado en una interacción con la política, los conocimientos y las experiencias prácticas, el estudio incesante pero sobre la base de pensar con cabeza propia, sin descartar lo que ya está introducido, pero con una mentalidad no instrumental, sino con una racionalidad moral emancipatoria.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Desde el punto de vista del capital intelectual, el conocimiento científico-técnico, los conocimientos todos como algo intangible, no poseen un valor en sí, es decir, no representan un(os) recurso(s) invaluable(s) por el significado emancipatorio que poseen al permitirle al hombre controlar y apropiarse adecuadamente de los procesos naturales, técnicos y sociales. En grado sumo, el capital constriñe la utilidad del conocimiento científico al disponer de él como mero recurso intelectual, capitalizado, en función de su valorización y la maximalización de la ganancia, la plusvalía, el plusvalor, este último con otra connotación pero que siempre significa el trabajo excedente del trabajador, aun en el socialismo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por esa vía, a los individuos y los colectivos, se le confina a un sinnúmero de especialidades técnico-profesionales perfiladas en función de la maximalización de las ganancias, el dinero y del gran capital financiero, con su ‘juegos de casino’, los ‘capitales golondrinas’, los ‘fondos buitres’, las hipotecas ‘subprime o basura’, los créditos y préstamos reales con grandes intereses que se vuelven impagables y las grandes ‘burbujas financieras’ que explotan sin precisarse cuando. Financiación e inversión de capitales que ahora no están ubicadas en sectores productivos sino en el terciario, en el servicio, la cultura, la información / comunicación, la banca, la bolsa de valores y la financiación, entre otros. Se ha impuesto la vieja fórmula de Marx: D + D = D; DINERO ahora multiplicado.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En este momento histórico, el capitalismo ha cambiado las reglas del juego, lo que eran deformaciones fragmentarias, penetraciones puntuales a través de <em>lobbies</em>, actos de corrupción y de «puertas giratorias» entre el sector público y el privado, pasó a cobrar un mayor volumen lo financiero y se convirtió, por ósmosis, en mayor poder político articulado claramente (antes se ocultaba) con las otras esferas de la vida social, dentro del cual el interés público es algo que aflora solo por momentos (privatizándolo en la primera oportunidad), y siempre a raíz de los las huelgas obreras, estudiantiles, los esfuerzos de las manifestaciones populares, los frágiles pero no desechables artículos en la prensa alternativa, y la acción de algún que otro político independiente, de tal forma el poder corporativo se sistematizó, capturó una a una las variadas dimensiones de la expresión y el ejercicio del poder, y esto dio lugar a una nueva dinámica o una nueva arquitectura del poder realmente existente. Y aunque necesita del apoyo del Estado-nación, las multinacionales al interior de estos, pesa mucho la transnacionalización de la financiación de la economía, lo social y la política, con un enorme impacto en lo cultural. <strong>(25)</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Esta división del trabajo, simple y complejo, (manual e intelectual), suscita el fenómeno que Carlos Marx denomina “cretinismo profesional”, el cual constituye parte de la hegemonía del capital ejercido sobre las capacidades humanas que presupone la más brutal lucha por la supervivencia. Para llegar a ser reconocido socialmente, para acceder al dinero, el individuo asalariado está obligado a competir con el individuo. No hay manera de que el éxito de unos no se construya sobre del fracaso de otros. Esta realización socio-individual de tipo excluyente tendrá efectos deconstructivos incalculables. Mientras más desarrollada esté esta profesionalización científico-técnica utilitarista, y más funcional le sea al modo de reproducción mercantil: el mercado salvaje del neoliberalismo, más pernicioso y destructivo se tornarán los antagonismos sociales que desencadenan.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La lógica reproductiva del capital no consentirá otro paradigma científico-técnico, que no sea el de un conocimiento fraccionado y utilitarista, a tenor con la racionalidad instrumental que la gobierna. <strong>(26)</strong> Aun cuando la permanente estimulación a la innovación tecnológica desemboque en una nueva fase de la tercera y de la cuarta revolución científico-técnica, incluyendo sus fases, que ha convertido a la ciencia en la principal fuerza productiva, tratando de superar, sin lograrlo, las diferencias cualitativas entre la producción material y espiritual, los antagonismos sociales no desaparecerán, y, por el contrario, se agudizarán al máximo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Porque Marx caracterizó al capitalismo no por la existencia de elementos de la economía mercantil, sino como un sistema de relaciones sociales, un modo específico de vinculación de lo económico con el resto de la realidad social, un tipo de organización social en la que el mercado ocupa el lugar central y determinante en la estructuración de las relaciones sociales, erigiéndose en el elemento mediador en toda relación intersubjetiva, es decir, de las personas entre sí, y objetual, el de las personas con los objetos de su actividad, sean estos materiales o espirituales, o ambos. Hay que leer, una y otra vez, a Fernando Martínez Heredia y Jorge Luis Acanda para percatarse de estas realidades.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La introducción del progreso científico- técnico contemporáneo en la actividad socio-económica, con un sentido utilitarista (instrumental), ha dado lugar al paradigma de la llamada “nueva economía”, cultivadora de un pensamiento estratégico mercantil en cuyo centro aparece el capital intelectual. La “nueva economía” responde a los imperativos de una época en que la optimización de las ganancias depende en grado considerable de la eficiente gestión del conocimiento, la innovación tecnológica, la informática y las telecomunicaciones. <strong>(27)</strong> El término eufemístico de “nueva economía” encubre el real estado agonizante de un capitalismo decadente que busca oxigenar su metabolismo disfuncional, con el auxilio del potencial científico técnico disponible. <strong>(28)</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">El marketing estratégico, <strong>(29)</strong> piedra filosofal de los apologetas del nuevo paradigma económico capitalista, acaricia el sueño de haber descubierto la fórmula de un mercado en expansión perpetua. La mercadotecnia por tanto siempre hallará lugar para colocar, al precio más competitivo, un producto más en un mercado abarrotado de mercancías, sembrando el mito de que la “nueva economía” capitalista se ha dotado del instrumento ideal que asegura su sistemática autoexpansión, pues como sugiere el marketing estratégico, no existe situación económica social, por peliaguda que sea, que se resista a una inteligente gestión. Aplicado en la economía, la política, la ideología, inclusive a la guerra, el marketing exacerba hasta lo irracional la naturaleza depredadora del capital. Como ideología de un capitalismo agonizante y parasitario, que delira con perpetuarse, el marketing induce a la esquizofrenia social.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Postula una filosofía irracional de vida: una desenfrenada innovación tecnológica y mental, como paliativo de supervivencia, en un mundo donde reina la más brutal competencia mercantil liderada por el gran capital financiero transnacional, arrastrando irresponsablemente a la humanidad al caos y la incertidumbre. El resultado paradójico será, una altísima “eficiencia económica” competitiva inseparable de la incosteable ineficiencia social y ecológica. Una economía irrentable socialmente y ecológicamente insostenible.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La crisis estructural que conmueve actualmente al sistema capitalista en su fase monopolista trasnacional, se ha encargado echar por tierra el ideologema de la autosustenibilidad estratégica del mercado capitalista. Este continúa siendo incontrolable por las ansias de lograr tasas medias de ganancias más altas -condición que desde los años 90 no se alcanza- para los burgueses transnacionales, en una sociedad y en un mercado que parecen saturados por sobreproducciones, sobreconsumos, y que, a la vez, padece del decrecimiento del ahorro, el subconsumo, el desempleo crónico, la precariedad laboral y de vivir, malvivir, en una realidad desconsolante.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El capitalismo senil queda atrapado en las paradojas que emergen de los antagonismos de su racionalidad instrumental. De tal suerte, en la llamada sociedad del conocimiento, en la que incluso el hombre se adentra en la conquista del mundo subatómico, la robotización y automatización de procesos productivos complejos, la nanotecnología, las impresoras 3D, la biotecnología, las células madres y la inmunología molecular, la inteligencia artificial, la computación, los microships, la transportación, las comunicaciones, la informatización, la industria aéreoespacial, etc., -claro que también el complejo militar industrial muy enlazado a las transnacionales civiles-, no obstante, el comportamiento y la actitud del individuo ante el cuidado y la preservación de la naturaleza no pueden ser más insensatos. Parece, a pesar de su capacidad de metabolizar y adaptarse, que ha llegado a su límite la inversión antitética de la relación del hombre con la naturaleza. Parece ser que los efectos de la era digital no serán directamente proporcionales a la productividad, sino que habrá una recaída en los salarios de los trabajadores, en la calidad del empleo, la (in)-sostenibilidad ecológica y porque han arribado en un momento en que la crisis del capitalismo es más estructural y sistémica que nunca antes. <strong>(30)</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ahora es el medio natural el que emite señales inconfundibles de impotencia ante las fuerzas sociales que lo explotan indiscriminadamente. La naturaleza no está en capacidad de restablecer el equilibrio del ecosistema a causa de la intromisión depredadora del capital en su ciclo reproductivo. El cambio climático, la desertificación, la degradación de los suelos, la contaminación medio-ambiental y de los recursos hídricos, las especies en peligro de extinción, el agotamiento acelerado de las fuentes no renovables de energía, entre otras afectaciones, de no adoptarse medidas urgentes y responsables, que cambie radicalmente la actitud hacia el ecosistema, los daños al mismo serían irreparables. De replicarse los patrones de consumo de las naciones desarrolladas en el resto de los países harían falta más de un planeta para satisfacerlos. Sólo para mantener en los próximos años los actuales niveles de consumo de esas mismas potencias desarrolladas ya no es suficiente el mundo que habitamos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">De regreso al texto de los autores Borrás y Frida Ruso, podemos apreciar las bondades del capital intelectual -potencial de conocimientos infinitos y limitados del ser humano- para la creación de valor y el éxito empresarial. Parten de algunas aportaciones de científicos y economistas como Drucker, Bueno, Machado, Rivero, Lage, Triana y Díaz -algunos le hemos agregado textos, a otros le hemos reducido-, que, a su vez, son deudores de otros autores cuya filiación al gran capital resulta indudable, con sus excepciones. <strong>(31)</strong> Algunas conclusiones primarias son válidas. Por lo menos lo considero así, que no soy un especialista en economía.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por ejemplo: la necesidad de una empresa socialista -lo de socialista lo añado yo- de adaptarse al cambio, de forma anticipada para hacer frente al entorno externo que implicaría nuevas visiones a lo interno en cuanto a clientes, mercados, productos, y servicios, tecnologías, socios estratégicos, infraestructura y trabajadores; la urgencia de inversiones en conocimientos, lo que significa la aplicación de recursos humanos, materiales y financieros en la adquisición, creación, desarrollo y transmisión de conocimientos y saberes, con plena consciencia de que más que gastos esas inversiones, que ellos denominan intangibles como inductores de valor, que redundarán en el incremento del valor de la organización; habilidad para atraer y retener al personal idóneo, lo que hará viable el desarrollo sostenible de estas organizaciones, porque una óptima selección del personal, su superación, motivación y retención son básicas para el éxito; la ya conocida por todos nosotros innovación (la integración del enfoque Ciencia, Tecnología, Sociedad –investigación- más Innovación y Desarrollo (CTS + I + D + Comercialización que cierra el ciclo, según otros autores del patio, que los escritores del texto sólo dejan en la innovación, pero que en la industria médico-farmacéutica está presente), que facilita y dinamiza el cambio, pues actúa como transferencia del conocimiento que conlleva a una transformación tecnológica, de gestión y social; la gestión de calidad, imprescindible en su diseño para la mejora continua de su desempeño que abarca no sólo al ámbito de la producción y los servicios, sino a todo el mapa de procesos y actividades de la organización.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">De la misma manera, la conformación de redes de conocimientos en una época de urgentes relacionamientos entre las diferentes áreas de la organización lo que permitirá su potenciación cuando entrelazan los equipos de trabajo (parece ser algo similar al toyotismo), aupando a que ese personal sea capaz de desplegar actividades y habilidades para relacionarse e intercambiar información y conocimientos, con ejes centrales como la confianza mutua, la solidaridad y el compromiso por alcanzar objetivos comunes; la gestión compartida que permitirá que entre los directivos y trabajadores se alcanza la comunidad de aspiraciones, la concentración de energías, las sinergias, las empatías (estas dos últimas añadidas por mi) para el desarrollo del aprendizaje; el pensamiento sistémico que inducirá a la comprensión de los procesos complejos, fenómenos complicados, que sean capaces de atisbar más allá de lo evidente -visión de futuro-, siendo una vía para apreciar y percibir los procesos en sus dinámicas, tensiones, en sus causas y efectos, en su indiscutida interrelación de unos hechos con otros, así como comprender que algunas decisiones no tienen un efecto inmediato o instantáneo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ligado a estos principios, los autores agregan las competencias y experiencias que posean las personas; los conocimientos y experiencias incorporados a la organización, las rutinas, sistemas, procesos, procedimientos, valores organizativos; los conocimientos incorporados a los procesos técnicos, tecnológicos y de gestión, y a los productos y servicios desarrollados, y, en último lugar según los autores, los conocimientos adquiridos por las relaciones con otros sujetos económicos y sociales del entorno en los que actúa e interactúa la organización. <strong>(32)</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Como se puede apreciar, el marco del despliegue del capital del conocimiento es ideal, como para no ser cuestionado en la realidad, por lo menos debe estar funcionando en parte en muchos países desarrollados y en vía de desarrollo. Lo cual no es cierto.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Muy pocas contradicciones, debilidades no destacadas, riesgos que hay que enfrentar, pero que son disimiles y peligrosos, la presencia de una clase trabajadora que no toda es de alta calificación, que necesita recalificarse, pero que cuenta con organizaciones laborales y sindicales <strong>(33)</strong> que pueden apoyar, contraponer, ser contrapeso a las exigencias administrativas si estas pretendieran explotar intensivamente sus horarios y resultados, etc., las anemias en la enseñanza para que salgan técnicos e ingenieros, antropólogos, sociólogos, etnólogos, psicólogos sociales, filósofos, e historiadores, entre otros tantos cientistas sociales para que aporten desde diferentes ángulos y traten de abordar la sociedad como una totalidad son algunas de las problemáticas no abordadas. <strong>(34)</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sin embargo, la mayor debilidad del trabajo científico que tiene sus valores intrínsecos y válidos para la socialización, es cuando abordan a Carlos Marx y Federico Engels, y cuando omiten a Vladimir Ilich Lenin, Rosa Luxemburgo, Georg Lukács, Anton Pannekoek, Karl Korsh y Antonio Gramsci, por sólo citar algunos autores fundacionales, originales y creativos del marxismo revolucionario. Tampoco lo hacen con marxistas latinoamericanos como Julio Antonio Mella, Rubén Martínez Villena, José Carlos Mariátegui, Aníbal Ponce, Adolfo Sánchez Vázquez, Ernesto Che Guevara, Fidel Castro Ruz, Agustín Cueva, Theotonio Dos Santos, Vania Bambirra, Bolívar Echevarría, Ruy Mauro Marini, entre otros muchos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Y lo hacen con Marx y Engels desde varias ausencias notables, porque omiten que estos habían considerado el punto de partida de la “producción capitalista” como el proceso histórico por el cual se produce la escisión entre el productor y los medios de producción, una dinámica resultante de la lucha de clases y de la intervención coercitiva del Estado en nombre de la clase expropiadora, todo con un alto sentido relacional. En este sentido, no pueden advertir que, la estructura misma del argumento indica que, para Marx, el secreto último de la producción capitalista es <em>político</em>. Justamente, su diferencia con la economía política clásica se ubica en el hecho de no provocar brechas insalvables entre los ámbitos político y económico, sino en tratarlos como un conjunto de relaciones sociales.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Aunque toman, quizás implícitamente, algunos aspectos importantes de la filosofía y teoría crítica de los clásicos de los marxismos y marxistas, en plural, sólo destacan algunos aspectos de sus descubrimientos filosóficos, históricos, políticos y vivencias prácticas, y de su crítica profunda a la economía política del capital, pues eso es lo que realizaron en realidad, dejando en ciernes una economía política del socialismo. Los autores Frida y Borrás, sólo se refieren, para ser más exactos, a Marx y Engels, y sólo desde el ángulo económico.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La mayor dificultad es cuando los autores tratan a Marx, en su obra cumbre, ‘El Capital’, como un economista o un economista político, sin resaltar que lo elaborado fue una crítica a la economía política capitalista, y que todas sus categorías tienen un carácter relacional profundo con la política, la ideología, la teoría del poder político y la revolución social. La temática que abordan queda en la teoría marxista del valor – trabajo, pero no van a las raíces de la problemática, a su presentación dinámica y tensional.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Si no se entiende que Marx caracterizó al capitalismo ‘no por la existencia de elementos de la economía mercantil, sino como un sistema de relaciones sociales, un modo específico de vinculación de lo económico con el resto de la realidad social, un tipo de organización social en la que el mercado ocupa el lugar central y determinante en la estructuración de las relaciones sociales, erigiéndose en el elemento mediador en toda relación intersubjetiva’ -es decir, de las personas entre sí- y objetual -de las personas con los objetos de su actividad, sean estos materiales o espirituales- pues se corre el riesgo en quedarse en la epidermis del asunto tratado. <strong>(35)</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sin saberse el por qué, los autores Borrás y Frida no abordan la existencia directa, que nos permite la certeza de afirmar que, la competencia capitalista determina que la reproducción simple, rasgo común a la economía mercantil simple que se da en las formaciones económicas sociales precapitalistas, desaparezca o quede mitigada en la actualidad, y que la reproducción ampliada se convierta en la ley de funcionamiento del sistema capitalista, mucho más ahora que ha alcanzado grandes cotas mundializadoras, dominadoras y hegemonizantes.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Y que el gran objetivo del proceso de producción de bienes materiales y espirituales ya no consiste en la producción de valor -donde los autores del estudio se quedan limitados-, sino en la producción de plusvalía, es decir, de una masa de valor siempre creciente. Y la plusvalía como Marx la apreció no es sólo de un contenido económico, sino social y político, cultural en su gran acepción. No se puede limitar el análisis al trabajo concreto y abstracto, el valor de uso y el valor de cambio, el trabajo simple y el complejo, la problemática de Marx y Engels es más dinámica, profunda no sólo en ‘El Capital’, sino en la lectura e interpretación de sus textos fundamentales.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Porque su extracción, de la plusvalía, es posible únicamente en la medida en que una dimensión siempre creciente de actividades y productos humanos se convierta en objetos destinados al mercado, para la obtención de la plusvalía. La mercantilización creciente de todas las actividades y los productos humanos es una característica esencial y específica del capitalismo. En un rejuego donde lo natural es anómalo, el capitalismo intenta presentarse como un sistema económico cuya racionalidad apunta a la producción maximizada de bienes.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero como entiende por “bienes” sólo aquello que existe como mercancía y puede expresarse en una dimensión cuantitativa monetaria, el capitalismo -en esencia- no es otra cosa que un sistema social de producción maximizada de dinero. Desde ese ángulo, desde lo complejo de la crítica de la economía política del capital es que podemos entender que ese es el espacio social por excelencia de producción y circulación de la subjetividad humana, de las necesidades, potencialidades, capacidades, etc., de los individuos, en donde la gran mayoría de ellos quedan frustrados, sesgados porque no tienen en sus manos los medios de producción y tienen que vender su obra de mano, con más o menos conocimientos, porque el individuo -y el colectivo- es expropiado de su subjetividad, que es deformada y constreñida para convertirla en garante de la creación exponencialmente ampliada de valor.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La explotación en el capitalismo no es un simple acto de expropiación del excedente económico, el cual no se menciona en el texto que analizamos, excedente que también existe y se necesita en el socialismo, el cual debe ser utilizado para la reproducción ampliada del sistema en transición y en beneficio de toda la sociedad, pero ese sistema de expropiación y ‘apropiación’ del excedente -atención con la palabra apropiación- y de la vida material y espiritual -no olvidar de donde proviene el socialismo, y que el derecho burgués está presente en la producción y distribución-, se constituye en un proceso constante de construcción de una subjetividad social enajenada y enajenante. Comprender eso en toda su significación es vital para forjar las líneas estratégicas de la lucha por la emancipación humana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Los hombres se relacionan con la realidad en la medida en que la transforman y la producen. Y al producir su realidad se producen (reproducen) a sí mismos. Crean no sólo las condiciones materiales de su existencia, sino también su subjetividad. Las relaciones sociales (intersubjetivas y objetuales) son relaciones de producción y apropiación de la realidad. <strong>(36)</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">El pensamiento es una forma de apropiación espiritual de la realidad. Es preciso detenerse en el significado del concepto de apropiación. El filósofo de la liberación, Enrique Dussel llamó la atención a la necesidad de distinguir entre posesión, propiedad y apropiación. La «posesión» de un objeto es la relación efectiva de su uso. Es la relación efectivo-material con la cosa. La «propiedad» es el derecho o la capacidad subjetiva. La posesión es <em>relación objetiva</em>, la propiedad es <em>relación subjetiva</em>. En cambio, la «apropiación» es la <em>síntesis objetivo-subjetiva.</em> <strong>(37)</strong> Es a partir de Feuerbach que este concepto pierde su connotación estrictamente jurídica y pasa a ser utilizado como categoría filosófica para entender la relación de interacción de los hombres con la realidad.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Entender la apropiación de la realidad por los seres humanos solo como dominación es tener en cuenta exclusivamente un aspecto de esa relación, verlo como un proceso unidireccional: el de la objetivación. Los hombres interactúan con su entorno en la medida y a la vez que interactúan entre sí. E interactúan con ella en la medida en que la producen y, al producirla, se producen a sí mismos. Por lo tanto, el concepto <em>apropiación</em> apunta a este proceso complejo de producción de la subjetividad humana. Al producir la realidad, el hombre se apropia de ella porque la incorpora a su ser. Su objetivación es a la vez la creación de su subjetividad (potencialidades, capacidades, valores, ideas, metas, estados de ánimo, etc.). La apropiación de la realidad es tanto material como espiritual. Al definir al pensamiento como una forma de apropiación espiritual de la realidad, se está llamando la atención a la necesidad de reflexionar la interacción entre objetivación y subjetivación.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Hoy como ayer, el conservadurismo resignifica el deseo de preservar un modo históricamente determinado de existencia del poder y de apropiación de la realidad basado en la instrumentalización del individuo y en la asimetría de las relaciones interpersonales. Tampoco, por supuesto, todo deseo de cambio y renovación es negativo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por eso se tienden a equivocarse quienes intentan enfrentar la creciente enajenación capitalista atrincherándose en el fundamentalismo de formas de enajenación pre-modernas, ellas también opresivas y emasculadoras del florecimiento de la subjetividad. Como ha demostrado la historia más reciente, al totalitarismo del mercado no se le puede enfrentar con el totalitarismo del Estado, la nación o la religión. La comprensión de la revolución anti-capitalista no como simple sustitución de los agentes detentadores del poder, sino como una profunda y total subversión cultural. Las reflexiones sobre la necesidad de la transformación del modo de apropiación capitalista hacia formas de apropiación proletarias y socialistas es un gran problema pendiente.  </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Se apropian de las mentes de los seres humanos, en especial del sentido común de la gente cotidiana. Para el marxista italiano Antonio Gramsci, el sentido común es el gran enemigo a derrotar. También llamó al cambio radical de la cultura popular, no viéndola como algo menor, sino como parte del trabajo filosófico del partido y los intelectuales orgánicos para que el pueblo no se dejara embaucar y manipular por los contenidos y formas burguesas de dominación.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Y el sentido común es el conjunto de ideas, percepciones, valores socialmente extendidos, socialmente aceptados que las personas aprenden no únicamente en la escuela, en los centros religiosos, las comunidades, etc. sino en su experiencia de vida.  Para él, el sentido común, al igual que cualquier otro fenómeno social, no es una producción espontánea, sino el resultado de las interacciones y relaciones de fuerza o relaciones de poder. <strong>(38)</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por lo que la clase hegemónica es hegemónica, entre otras cosas, porque logra que el sentido común -Gramsci le da otra connotación al ‘buen sentido’-, la conciencia cotidiana de una sociedad, exprese sus necesidades y naturaliza las relaciones de poder y de dominación que, al verse como naturales, se establecen en el marco de lo legítimo, lo válido, creíble y lo comprensible, en lugar de resultar absurdas.  Es allí donde se fortalece el sistema hegemónico capitalista.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A fin de cuentas “…Las transformaciones que produzcamos, si queremos que redunden en el beneficio de la mayoría y en la defensa de la integridad de la nación, han de colocarse en la dirección de facilitar una mayor socialización del poder y de la propiedad. Solo así podrá garantizarse la conjunción de los ideales contenidos en una concepción concreta de humanismo (basada ante todo en la eliminación de la explotación), junto con los de la democratización, conjunción que es para mí la esencia del concepto de socialismo.” <strong>(39)</strong></span></p>
<p style="text-align:center;"><span style="color:#000000;"><strong>IV</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">El socialismo, como etapa de tránsito, no puede decantar, como si no existieran, las múltiples contradicciones internas, también externas -estas tan influyentes en las primeras- en el caso de los países dependientes y subdesarrollados, porque una visión triunfalista y apologética que omita, subestime e ignore las discordancias, paradojas e incertidumbres existentes en estas infinitas etapas transitorias del socialismo hacia el comunismo, es consecuencia de la visión teleológica y escolástica que se impuso, perniciosa y duraderamente, en la manualística de vulgata que se hizo pasar por la ‘letra viva’ y la dialéctica compleja de las elaboraciones y las praxis marxistas, los marxismos y también de los socialismos, en especial aquellos del exclusivista “socialismo real”, que no fue más que una combinación de poscapitalismo y socialismo, porque padecieron de la tergiversación, manipulación y desviación teórica y práctica de los ideales del marxismo fundacional, original y creador, al igual que los socialismos, que sufrieron innumerables cargas semánticas, contaminaciones y una praxis distorsionada. Aunque no todo fue errático en esas construcciones. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">La idea de la construcción socialista en un solo país no se avenía con lo investigado y expuesto por Marx, Engels y después Lenin, quienes trazaron guías y brújulas imprescindibles para poder contar con una economía política del socialismo inacabada, una teoría política de la Revolución no finiquitada y los posibles desarrollos de la transición, casi siempre con pocas certezas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ello permitía, sin embargo, el desarrollo creativo del marxismo, sin barreras hacia las formas de pensarlo, menos de desplegarlos en la práctica. A despecho de Iósif Stalin, cuando la impuso como una verdad absoluta, sin asideros científicos demostrables, y la institucionalizó con su aprobación en la Constitución soviética de 1936, que enfocó el dilema con su supuesta consolidación de la primera etapa en que estaba resuelta la base técnica-material socialista, mirada caprichosa, diletante y de escasa visión estratégica y táctica.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Si bien ese triunfo sucedió en un país atrasado, Marx y Engels habían rectificado en parte, para 1887, sus ideas acerca del desarrollo desigual en los países de Europa Occidental, reanalizando el problema irlandés desde el ángulo nacional y social, comprendiendo el reformismo de los obreros ingleses, mucho más desde el ángulo positivo, aunque muy moderadamente, y el potencial de la comuna rusa, lo que les otorgó una visión distinta acerca de los países “atrasados”, los pueblos colonizados y oprimidos que habían denominado ‘sin historia’, pero sabiendo que la tenían. Al mismo tiempo trataron de corregir los juicios sobre el carácter progresista de la conquista de México por los EE.UU., la percepción negativa sobre el Libertador Simón Bolívar, al equipararlo con el bonapartismo francés, y la interpretación errada sobre el dominio colonial británico sobre la India como un avance significativo para ese país.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En especial, Marx remarcó en una respuesta al populista ruso, Vera Zásulich, crítico de su obra <em>El Capital</em> que, a “(…) todo trance quiere convertir mi esbozo histórico sobre los orígenes del capitalismo en Europa Occidental en una teoría filosófico-histórica sobre la trayectoria general a que se hallan sometidos fatalmente todos los pueblos, cualesquiera que sean las circunstancias históricas que en ellos concurran (…) Esto es hacerme demasiado honor y, al mismo tiempo, demasiado escarnio”. <strong>(40)</strong> En la misma misiva, el Prometeo de Tréveris responde que la Rusia zarista, podría transitar hacia una sociedad moderna, sin capitalismo, teniendo a la comuna (rural) como punto de partida y regenerada, solo a condición que se realizara una Revolución rusa.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A pesar de ello, Marx aún mantuvo ciertas esperanzas respecto al triunfo socialista por parte del movimiento obrero y los partidos socialdemócratas revolucionarios (comunistas) organizados en aquellos países con cierto desarrollo de las fuerzas productivas, pero no descartó que, si se producía el éxito en un país de la periferia, pues las fuerzas productivas de los estos países complementarían ese triunfo con revoluciones subsiguientes, convirtiéndose en soportes materiales, entiéndase de fuerzas productivas aprovechables para las naciones que no poseían ese avance.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La historia desmintió en varias ocasiones esas expectativas. Lenin fue el dirigente comunista que percibió en su propio pensamiento y accionar, junto a la vanguardia bolchevique, que los laureles de la revolución había que fraguarlos y construirlos en su nación euroasiática, con una masa campesina enorme, un proletariado concentrado y organizado, pero mermado luego de la Primera Guerra Mundial, la guerra civil y la agresión de las potencias imperialistas, y porque la ilusión de una victoria europea se desvaneció rápidamente, comprendiendo que debía consolidar y estabilizar la conquista en la Rusia soviética, pero siempre esperando por un socialismo que sólo podría vencer a nivel regional y planetario.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Si Marx y Engels, en 1848, en el <em>Manifiesto Comunista</em>, (41) llamaron: <em>¡Proletarios de todos los países uníos!</em> -y más adelante, como expusimos, reconocieron el rol de las masas populares en los países coloniales-, en menos de unos 70 años, V. I. Lenin, en el Segundo Congreso de la Internacional Comunista (1919-1943) y, posterior al mismo, agregaría dialécticamente, <em>¡Proletarios y pueblos oprimidos de todos los países del mundo, uníos!</em>, <strong>(</strong><strong>42</strong><strong>)</strong>  El despertar del Oriente pudo sumar a esos pueblos, clases y grupos sociales en la red de alianzas, compromisos y abrir nuevos caminos de construcción socialista abandonándose viejas ideas, como aquella de la etapa democrática burguesa, que en el caso de la India, fue variada por la de una etapa democrática revolucionaria.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Lenin, sin lugar a dudas, improvisó en la marcha inédita, junto a otros bolcheviques, pero lo hizo siempre con la estrategia segura en el horizonte: el comunismo., porque se percató que el socialismo fue, y sigue siendo, un camino inexplorado, lleno de acertijos, enigmas y dudas que debe edificarse de acuerdo a las peculiaridades específicas de cada país, aunque utilice algunas leyes y regularidades trazadas de forma general.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por eso, estaba firmemente convencido de que, si es posible que el capitalismo por su misma deriva termina autodestruyéndose, no lo es porque el mero desarrollo de las fuerzas productivas -en contradicción abstracta con las relaciones sociales de producción- que diera al traste con el modo de producción; tampoco que cualquier necesidad, simplemente economicista, condujera irremediablemente al socialismo. Ni que lo hiciera posible la sencilla toma del proletariado de los aparatos &#8211; ‘máquina’ le llamó Marx &#8211; represivos del Estado, sin destruirlos, sino que había que construirlos y reconstruirlos una y otra vez, para enrumbar hacia el comunismo, con la desaparición de las clases, sus luchas y la extinción del Estado.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Una tarea totalmente colosal, porque la lógica del capitalismo se reproduce metabólicamente dentro de otros modos de producción, incluso en el tránsito socialista. Para ello concibió la estrategia y la táctica, los métodos de lucha, específicos en cada instante histórico, sin descartar posible marchas y contramarchas, hacia delante y luego hacia atrás, con el fin de regresar a la avanzada de la historia del socialismo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Como afirmó el marxista francés, Daniel Bensaid, Lenin supo percibir que las revoluciones tienen su propio ritmo, marcados por aceleraciones y desaceleraciones, estancamientos y retrocesos y que, igualmente, poseen su propia geometría o álgebra, donde la unidireccionalidad es interrumpida por bifurcaciones, giros bruscos y repentinos. <strong>(43) </strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por eso, pudo desplegar un pensamiento y acción que captó la interacción de las continuidades, discontinuidades y las rupturas que se van sucediendo en los procesos sociales, mucho más en las revoluciones socialistas.</span></p>
<p style="text-align:center;"><span style="color:#000000;"><strong>V</strong><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>Un problema histórico, teórico &#8211; filosófico y práctico: la continuidad y discontinuidad, ruptura y superación en el tránsito socialista.</strong><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las diferentes maneras de (re)-pensar los diagnósticos, proposiciones y posibles soluciones, las reiteradas formas y contenidos de cómo afrontar la realidad y como tratar de resolver los conflictos, debe partir de la premisa que ninguno cierra el desenlace del conflicto abordado. Para una correcta crítica de la totalidad, ejemplificada muy particularmente con la crítica a la historia positivista, la historia empírica y simplistamente cronológica, resulta necesario la mitigación de ese ángulo del análisis en la historia de los cuerpos societarios.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Para ello, es importante captar la historia no en la representación dominante hasta hoy, como una totalidad en la cual el sentido fluye en forma ininterrumpida y armónica, garantizando la familiaridad de todo pasado para el presente, que lo considera como momento de su origen y pasos iniciales, vista como proceso que conlleva siempre el progreso. De lo que se trata entonces es de ubicar en la discontinuidad el basamento de la genuina tradición historicista.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La continuidad / discontinuidad son en sí mismos conceptos y categorías con diversos niveles históricos, filosóficos y políticos relacionales que están implícitos, no tan explícitos, en la obra de los clásicos del marxismo, y su ‘separación’ artificial, metodológica y didáctica para ser quizás mejor indagados, puede sin embargo el riego de constituir un ejercicio metafísico, superfluo, y estéril, cuando se acometen las investigaciones sobre la sociedad o el cuerpo societario, ya que esta es un todo complejo y complicado.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Si bien los tiempos históricos de las estructuras, ritmos de los procesos económicos, sociales, políticos, culturales y de las mentalidades transcurren en tiempos / espacios diferentes -eso que Fernand Braudel trató de atrapar en su concepto de ‘larga duración’-, por lo menos, no coincidentes, sino asincrónicamente, en las distintas esferas de la vida social, no resta para abordarlos en su integralidad. <strong>(44) </strong>Tal sucede con el otro par: la ruptura y superación. Sin embargo, no son idénticos ni similares.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No es suficiente, como nos explicaban los simplistas y ramplones manuales, aquellos del diamat y el hismat, que en un par es factible que <em>uno</em> de ellos se convierta en el <em>otro</em>, lo que no determinaba <em>apriori</em> que sucediera, ni que el saldo fuera satisfactorio. No toda continuidad conlleva ruptura, tampoco sucesión, superación, y la discontinuidad si no es óptimamente aprovechada, lo que debe conllevar al esfuerzo y la conciencia de rectificar, renovar y proseguir su rumbo hacia la continuidad, el salto, la ruptura y superación -negación de la negación- del proceso social que se analiza, sin abandonar los contextos históricos concretos y todos los factores internos y externos que pueden incidir en su despliegue. <strong>(45) </strong>Ello es más necesario y sugerente en los procesos de Revolución auténtica, donde no se puede perder la dialéctica  de la continuidad y la discontinuidad, del cambio y la persistencia, mutación y permanencia, inercia y dinámica, ruptura y superación, evolución y revolución.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La discontinuidad nos impone el repensar, en el sentido de la necesidad, filosóficamente expresado, de regresar a la urgente reflexión de los ‘puntos de partida’ (genealogía) y los ‘desenvolvimientos interrumpidos’, los recorridos intermitentes, donde la quiebra / irrupción, a bases íntima, de los sistemas y procesos nos muestra, al mismo tiempo, la supervivencia de la historia material y espiritual, objetiva y subjetiva, porque las problemáticas pretéritas aparecen siempre otra vez -en una espiral, donde nadie se baña en el mismo río dos veces- en la medida en que nunca pueden ser totalmente resueltas, no se deslizándose de forma diáfana en una cadena coherente como si todo fuera una serie de sucesos totalmente ordenados, que tienden al ocultamiento sin que podamos percibirlos a través de una sola mirada.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Entonces, la discontinuidad comprende un ‘quebrantamiento’ con la mecánica e ininteligible percepción de la ‘ley de la acumulación de los cambios cuantitativos en cualitativos’, en que no se precisa el cuándo y el cómo tales acopios cuantitativos se transforman en saltos superiores de cualidad. Ello es más complejo cuando se abordan los procesos subjetivos e intersubjetivos tan multiplicados en la actualidad.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Tampoco consideramos, que se trata de una dicotomía entre lo falso y lo verdadero, menos se puede concebir la discontinuidad como una interrupción derrotista, catastrófica. La mirada crítica debe saber apreciar que algunas acciones políticas, por ejemplo, ocurrieron en coyunturas históricas específicas, cuyas respuestas fueron motivadas por el afán de solucionar problemáticas que, en muchos casos, no eran bien conocidas -los límites del conocimiento-, asimilándose acríticamente otras referencias históricas, y porque no fueron comprendidas en su magnitud pluricausal.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En ese proceso, el cambio de percepción hacia el pasado histórico requiere del aprendizaje, la rectificación crítica, la sistematización de las experiencias acumuladas, con creatividad, que propicien vías constructivas de la transformación revolucionaria. Hay que explicar y comprender un hecho histórico continuo -lógico &#8211; histórico y cronológico- a partir de todas las imbricaciones históricas que han hecho posible, escribámoslo una vez más, su desenvolvimiento discontinuo, no unidireccional, menos <em>in crescendo</em> o progresivamente.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">De tal manera, la contradicción entre continuidad y discontinuidad se convierte en una hipótesis de solución nunca finiquitada, es decir, la continuidad no puede tornarse como un elemento central y neural, nodal, sino que debe pensarse tal como recurre, inevitablemente, en la también presente discontinuidad. Porque no existe una sola historia, sino múltiples aproximaciones a las historias que han existido y las presentes. Y la discontinuidad forma parte de ese entramado y se expresa cuando la sociedad reconfigura su discurso e interpretación a las nuevas circunstancias históricas. Desde los inicios de cualquier proceso histórico todo se transforma, pero nada se pierde, olvida, esfuma, sino retorna bajo otras circunstancias y coyunturas históricas. Son las huellas históricas las que no se borran.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El filósofo francés Michel Foucault, uno de los estudiosos más acuciosos de la discontinuidad junto a Carlos Marx, Emile Durkheim, Max Weber, Walter Benjamin, Michel Foucault y Louis Althusser, entre otros, <strong>(46)</strong> aclaraba en una entrevista con el sociólogo Raymond Aron que: “…La discontinuidad es, por supuesto, un problema muy grave (…) un problema que se les plantea a los historiadores. [<em>Refiriéndose a la discursividad del saber, de la articulación e hibridación de diversas epistemes, pero también del poder y la moral, esta última idea aportada por Frederic Nietzsche</em> <strong>(47)</strong>] (…) El problema de la periodización se plantea en la historia económica, en la historia social. No hay razón para que los historiadores de las ideas [la tercera etapa de la ‘Escuela de los Annales’ francesa, con Jackes Le Golf y Fernand Braudel, tan dispares y complementarios con la presencia de los marxismos que le antecedieron en esta escuela], <strong>(48)</strong> estén retrasados desde el punto de vista metodológico con respecto a los historiadores de la economía o de las sociedades. En el campo de las ideas se plantean problemas de periodizaciones y esta periodización es relativa al nivel en el que nos colocamos y al objeto que se elige…. Tengo la vanidad de haber establecido, creo que, por primera vez, la continuidad sincrónica, las relaciones de simultaneidad que había entre campos epistemológicos tan diferentes como el estudio del lenguaje, el estudio de la economía y el estudio de la biología. Compre una discontinuidad al precio de una continuidad o a la inversa, como usted prefiera”. <strong>(49)</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Porque para él, un hecho o proceso continuo, narrado desde los diversos relacionamientos históricos, es resultado de su desenvolvimiento discontinuo, donde existen espacios, giros y rupturas carentes, supuestamente, de relaciones que están también en otras ciencias, por lo que se debe evitar el análisis lineal y sin vínculos de los saberes de distinta índole científica y de otra índole no científica, esa que radica en el sentido común de los ciudadanos en su vida cotidiana. En una entrevista de 1972, titulada “<em>Los intelectuales y el poder</em>”, Foucault, que a final de su vida interrumpida por el VIH-Sida reconoció la influencia del marxismo en su obra, expresó acerca de la discontinuidad: “…Es posible que ahora las luchas que se están llevando a cabo, y además estas teorías locales, regionales, discontinuas que se están elaborando en estas luchas y que hacen cuerpo con ellas, es posible que esto sea el comienzo de un descubrimiento de la manera en que el poder se ejerce”. <strong>(50) </strong> </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Se refería a los combates intergeneracionales, antibélicos, pacifistas, contra la guerra de Vietnam; contraculturales y antihegemónicos al capital; por los derechos civiles de los afronorteamericanos y contra la segregación racial; las luchas de género, orientación sexual, feministas, entre otros, que se desplegaban a nivel planetario, y que habían tenido su explosión en el ‘Mayo Francés de 1968’, la ‘Primavera de Praga’ (intervención militar soviética en Checoslovaquia, con parte de los miembros del Pacto de Varsovia en 1968), el ‘Tlatelolco’ mexicano y las grandes manifestaciones de protesta en las principales ciudades del mundo, en conjunto con las acciones de los líderes negros Malcolm X y Martin Luther King Jr. (asesinados en 1965 y 1967 respectivamente), Angela Davis (encarcelada y luego liberada), y otros dirigentes de los Panteras Negras, el Black Power, etcétera, etcétera y etcétera., que iban a poseer una larga secuela, tal correlatos, en los años venideros.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A su vez, para Walter Benjamin, que se había autoimpuesto su afán historicista para la elaboración de una continuidad, no se sustrajo de plantear, sin temores, acerca de una contradicción insoluble: “…el concepto de <em>tiempo histórico</em> está en oposición a la idea de un <em>continuum</em> temporal”. <strong>(51)</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">En este sentido, debe hablarse de una discontinuidad histórica que se opone claramente a la continuidad de la historia, así como de la imposibilidad de hablar de una homogénea historia universal, regional y nacional, como algo terminable, más bien acercarse a las pluralidades históricas, pero hallándole a esas relaciones, a veces oscuras o poco visibles al observador, sus puntos de contactos. Tal sucede en el ámbito gnoseológico, inteligible y comprensivo de la historia, a través de la lectura hermenéutica y heurística de los textos filosóficos. Más aún en el estudio histórico y filosófico de las subjetividades e intersubjetividades donde el marxismo puede chocar con lo irracional de esta área específica, sin embargo, a través de la transdiciplinaridad es posible que se una en esos esfuerzos con el sicoanálisis, la psicología social, la antropología, los estudios culturales, porque como afirmó Georg Lukács en fechas tan tempranas de inicio del siglo XX que, la tarea del pensamiento racional-totalizador consiste también en expresar lo irracional en conexión con lo racional. <strong>(52)</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">El énfasis puesto en la etapa que analiza el carácter “tendencial” de todo proceso, en contra de una lógica del cierre y/o hacia lo necesario y de concepciones sobre una progresión lineal, nos demuestra que toda tendencia se halla preparando una situación concreta junto a contratendencias o variantes, con lo cual el “caso” [como lo denomina el filósofo francés Louis Althusser, según Étienne Balibar, en un momento tardío de su obra de fundamentación estructuralista], nos indica que se marcha hacia una coyuntura específica, la que tiene que concebirse como un sistema contradictorio, surcado por fuerzas en pugna  -lucha de clases reconocida por él-, siempre abiertas a un devenir discontinuo, donde según el propio Althusser, en estos espacios «intersticiales» se podrían desempeñar los movimientos populares y las luchas subalternas, justamente al margen de los partidos políticos cimentados en estructuras jerárquicas, anquilosadas, ancladas en la retórica, el autoritarismo y la falsedad, en franca alusión al eurocomunismo, el socialismo de Estado soviético y preanunciando formas nuevas de confrontaciones sociales.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Y en el caso de Althusser, estamos en presencia de un filósofo que, sí conoció y estudió las obras de Carlos Marx de primera mano, y siendo de sus interpretadores más eficaces de ese momento histórico, aunque con un lenguaje hermético y complicado en sus formulaciones, al que posteriormente se le realizaron críticas justas e injustas. <strong>(53) </strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">El hincapié que se hace en este V epígrafe sobre la problemática de lo continuo y lo discontinuo, está determinado hipotéticamente, por lo cual puede ser cuestionado, es que para este autor lo que signa histórica, política y filosóficamente este momento histórico concreto nacional, que muta incesantemente, en que se acomete la Actualización del Modelo Económico y Social, constituye una discontinuidad o disrupción en el proceso revolucionario y socialista nacional, que no sólo valora, en primer lugar, una revisión -sin el sentido peyorativo del término- hacia aquella ‘Ofensiva Revolucionaria’ de 1968, cuando se nacionalizó los últimos vestigios de la propiedad privada artesanal y manufacturera urbana, sino también, en segundo lugar, hacia la imperiosidad o exigencia del abandono crítico de una idea y práctica del socialismo en que la estatización ha predominado, como consecuencia de un referente histórico y teórico, por supuesto que práctico, que se impuso en el país, en el que no se aceptaban otras formas de propiedad y gestión, a no ser aquellas que existieron en las zonas rurales, específicamente entre los campesinos y las cooperativas, aunque estas últimas sufrieron de vaivenes, porque en algunos casos pasaron a ser ‘Granjas del Pueblo’ con dirección y organización estatal, y en otros, porque la centralización extrema les restó capacidad de iniciativa y maniobra autónoma con el fin de alcanzar producciones elevadas, variadas y alcanzar más eficacia y eficiencia.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A lo que habría que añadir que, desde 1966 cuando comenzó a ser abandonada la política de la cooperativización, se inició un proceso de compra estatal de las fincas de los campesinos -ya fuera en la adquisición definitiva o en arriendo-, que también abarcó la estatización de las cooperativas, y con esas tierras fueron creados los planes integrados, especializados que se dedicaron a la caña de azúcar, la ganadería, los cultivos varios y la agricultura tabacalera. Aunque este se realizó por el campesinado privado y cooperativo voluntariamente, sin embargo, en algunos lugares se sintió una cierta presión política.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es conocido que los procesos de intervenciones, estatizaciones y nacionalizaciones comenzaron antes y después de la Primera y Segunda Ley de Reforma Agraria, en 1959 y 1963 respetivamente; asimismo, habría que recordar que las primeras intervenciones estatales se realizaron bajo control y regulación obrera, aunque luego fueron asumidas por el entonces <em>Ministerio de Recuperación de Bienes Malversados</em>, el Instituto Nacional de la Reforma Agraria (INRA), entre otras instituciones revolucionarias creadas en los años 1959 y 1960; así como que, las desafiantes nacionalizaciones y estatizaciones de las grandes y medianas propiedades del capital foráneo (principalmente estadounidense, aunque también español, holandés, británico, etc.), y las de la oligarquía azucarera, burgués-terrateniente, exportadora e importadora, casatenientes y la burguesía interior se llevaron a cabo entre 1960 y 1962, que incluyó la Reforma Urbana y la Nacionalización de la Enseñanza en el último año.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sin embargo, las nacionalizaciones de la pequeña y mediana propiedad privada restantes fueron acometidas durante la ‘Ofensiva Revolucionaria’ de 1968 (13 de marzo de 1968). Estas, especialmente, brindan un buen ejemplo de discontinuidad con lo que está proponiendo y llevando a vías de efecto la actualización del socialismo cubano hoy, aunque en contextos históricos internos y externos no similares.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No se puede desconocer, que desde el 4 de diciembre de 1962, se habían culminado las nacionalizaciones de un conjunto importante de esas propiedades, como las peleterías, tiendas de ropa y ferreterías, por lo que, con el proceso de la ‘Ofensiva Revolucionaría’ se abarcó sólo -aunque bastante- a un total de 55 636 mini-empresas artesanales y manufactureras, de servicios, bares, [chinchales] y timbiriches, realizadas bajo la justificación económica e ideológica, de que algunos de estos propietarios les estaban haciendo el juego a la contrarrevolución ejerciendo el agio, la malversación de los bienes del Estado, el acaparamiento y especulación de productos y precios de mercancías de primera necesidad. <strong>(54) </strong>No se puede olvidar que en la mercancía se reifica (del latin <em>res</em> = cosa) y se expresa todo el sistema de relaciones de los individuos con los objetos y de los individuos entre sí.  </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ese proceso estatalizador apresurado, más que todo desde el ángulo ideológico, provocó el desastabecimiento en la población, aunque presionado por las amenazas del imperialismo estadounidense, pero incitado a lo interno por la carencia de mano de obra para la siembra, limpia el corte de la caña -se preparaba la Zafra de los 10 millones de toneladas de azúcar en 1970-, la escasez de productos, inflación, el descontrol económico y las indisciplinas del sistema empresarial estatal, entre otras debilidades económicas, sociales y políticas, <strong>(55)</strong> lo cual provocó el desastabecimiento en la población -ya estaba implementada la libreta de abastecimiento o racionamiento para que todos los ciudadanos pudieran tener una canasta básica de productos alimentarios e industriales de forma extremadamente igualitaria- y ayudó, paradójicamente, a fomentar un ‘mercado informal’ que fue, y es, contraproducente al socialismo cubano en la proyección de su política de igualdad (no igualitarismo) y equidad social.  <strong>(56)</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Después de estas nacionalizaciones y estatizaciones, sin llegar a la socialización necesaria de ese poder, el Estado -que en Cuba tiene la caracterísitca de ser ampliado- no pudo suplir, ni siquiera con producciones mínimas y subsidios, muchas de las manufacturas y servicios que prestaban estos propietarios, demostrándose que la pequeña y mediana propiedad privada podía subsistir en el socialismo -que, como ya advertimos, supone la coexistencia con las viejas relaciones sociales capitalistas que pugnan con las que nacen-, pero cuidando que no estén en las esferas estratégicas de la economía nacional, tampoco en aquellas con un impacto social y cultural esencial, y que tal sistema de propiedades debía estar debidamente articulado al plan -entiéndase la planificación central y flexible- y no funcionar sin integralidad y enfoque de totalidad. <strong>(57)</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Fue una visión estratégica, pero idealista, de construir simultáneamente el socialismo y el comunismo. Lo que no conlleva al extremo instrumentalista de abandonar el horizonte comunista.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Algunos colegas, en los actuales debates, han expresado que, “…La idea de la construcción paralela, ya ha sido superada (…) en realidad, faltan algunos ajustes de instalación del modelo, para concretar este como parte de un proceso de transición al socialismo. La marcha hacia el socialismo debe servir como marco general de la transición hacia el nuevo modelo económico. Se habla mucho de la instalación del modelo y de socialismo, pero debe quedar claramente establecida la imbricación entre ambos procesos,” <strong>(58)</strong> mientras otro autor, se afirma que, “…El socialismo no es la supresión del mercado ni siquiera la supresión de la propiedad privada, el socialismo es la supresión de le hegemonía del capital.” <strong>(59)</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ideas polémicas para discutir. Lo que sí queda claro es la idea seminal de Ariel Dacal: la transición socialista que no plantee sus bases anticapitalistas solo alcanzará la cuadratura del círculo. <strong>(60)</strong> Todo lo demás será consustancial pero no sustancia o esencia fundamental.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>Notas y Bibliografía citada</strong>.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(1)</strong> Spurr, David (1999): <strong><em>The Rethoric of Empire. Colonial Discourse in Journalism, Travel Writting and Imperial Admnistration</em></strong>. Durham/London: Duke University Press.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(2)</strong> Appadurai, Arjun (1990): <strong><em>Disjuncture and Difference in the Global Cultural Economy</em></strong>, Public Culture, 2(2), USA; Guha, Ramachandra (1997): <strong><em>The Environmentalism of the Poor</em></strong>, en <strong><em>Between Resistance and Revolution</em></strong>, R. Fox y O. Starn (editores), Rutgers University Press, New Brunswick; Guha, Ranajit (1998): <strong><em>A subaltern Studies Reader. 1986-1995</em></strong>, University of Minessota Press, Minneapolis; Mandami, Mahmood (1996): <strong><em>Citizen and Subject. </em></strong><strong><em>Contemporary Africa and the legacy of Colonialism</em></strong>, Princeton University Press, Princeton; Dussel, Enrique (2005): <strong><em>“Europa, modernidad y eurocentrismo”</em></strong>, en <strong><em>La colonialidad del saber. Eurocentrismo y ciencias sociales. Perspectivas latinoamericanas</em></strong>, (Compilado por Edgardo Lander). La Habana, Ciencias Sociales, pp. 41-56; Castro Gómez, Santiago (2005):<em> <strong>“Ciencias sociales, violencia epistémica y el problema de la &#8220;invención del otro”</strong></em>, <em>Idem.</em>, pp. 153-172; Mignolo, Walter (2007): <strong><em>La idea de América Latina. La herida colonial y la opción decolonial</em></strong>, Editorial Gedisa, S. A., Barcelona.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(3) </strong>Clark, Leslie (2003): <strong><em>The Transnational Capitalist Class</em></strong>, Blackwill, Oxford, USA, p. 256.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(4)</strong> El eminente intelectual palestino, Edward W. Said, la entiende o interpreta en el sentido de que esos hombres que llevan a cabo el proceso independentista, anticolonialista o de descolonización, lo desarrollan, antes y después, bajo la formación cultural de la colonia, sometida a la metrópolis, y al mismo tiempo, que luchan por sus comunidades nacionales, tratan de encontrar también un lugar en el esquema cultural que comparten de forma contradictoria y hasta antagónica, en un plano de colaboración, consciente e inconsciente, con el Occidente burgués capitalista. Lo cual provoca que se reproduzcan a corto o mediano plazo -y como quiera que sea, admite Said- la ideología nacionalista burguesa, bajo la imitación, el clientelismo y el lacayismo servil o como un sacudimiento y una negociación voluntariamente horizontal, que capitalizó en la mayoría de los lugares del planeta luego de los procesos de descolonización, o sea el neocolonialismo. Said, Edward W. (1996): <strong><em>Cultura e imperialismo</em></strong>,  Edit. Anagrama, Barcelona.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(5)</strong> Se les orienta y obliga, desde las metrópolis capitalistas, el Fondo Monetario Mundial (FMI), el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BIRD), la Organización Mundial del Comercio, al que se le suman el Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI) y de Patentes Intelectuales, la Organización de Países de Desarrollo Económico (OCDE), las  empresas  transnacionales de <em>rating </em>(Moody’s, adscrita a la Securities and Exchange Comisión, Standard and Poor’s; Fitch Investors Services, Duff and Phelps, Thomas Bank Watch y la IBCA), etc., a que se reduzcan a cumplir funciones policiales, de seguridad, para controlar a las masas populares y también a los desempleados y discriminados, marginales y excluidos; suprimir sus prerrogativas para decidir la planificación, regulación y control de las economías; invalidar y/o violar las leyes estatales, federales y autonómicas (las provinciales, municipales, distritales y locales); eliminar sus derechos para determinar los emplazamientos -cuáles y dónde- de nuevas industrias y servicios (incluidos los bancarios, culturales e informáticos). Asimismo, se les indica la ubicación, con la cantidad incluida, de las inversiones de capital transnacional &#8211; casi siempre hacia la propiedad privada -, de las nuevas tecnologías, sobre el mercado destinatario, su comercio, que están privilegiando al sector privado de la oligarquía local; así como eludir las normas ecológicas o de protección medio ambiental, entre otras restricciones. Otros, como el filósofo Jürgen Habermas, reduce la existencia de una nación y una nacionalidad a un ‘patriotismo de la Constitución’. Habermas, Jürgen (2001): <strong><em>Más allá del Estado nacional</em></strong>, Editorial Trotta, Madrid; Santos, Boaventura de Sousa (2005): <strong><em>Reinventar la democracia. Reinventar el Estado</em></strong>, Editorial José Martí, La Habana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(6) </strong>Jeremy Rifkin, escribió que el trabajo se encaminaba hacia su final, consecuencia de la <a style="color:#000000;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Globalizaci%C3%B3n">globalización</a> y de los Tics, aumentando la <a style="color:#000000;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Productividad">productividad</a> aceleradamente, junto a un alto <a style="color:#000000;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Desempleo_estructural">desempleo estructural</a> que exigiría medidas extras y diferentes a la tradicional flexibilidad laboral, como la <a style="color:#000000;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Reducci%C3%B3n_de_la_jornada_de_trabajo">reducción de la jornada de trabajo</a>, la potenciación de la <a style="color:#000000;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Econom%C3%ADa_social">economía social</a> o <a style="color:#000000;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tercer_sector">tercer sector</a>, diferente del <a style="color:#000000;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Estado">Estado</a> y del <a style="color:#000000;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Econom%C3%ADa_de_mercado">mercado</a>, que generen nuevos empleos y, por ende, una nueva economía que ponga en marcha la <a style="color:#000000;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Renta_b%C3%A1sica">renta básica</a> universal. Jeremy Rifkin (1995): <strong><em><a style="color:#000000;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/El_fin_del_trabajo">El fin del trabajo </a></em></strong><strong><em>(</em></strong><strong><em><a style="color:#000000;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/El_fin_del_trabajo">The End of Work: The Decline of the Global Labor Force and the Dawn of the Post-Market Era</a></em></strong><strong><em>)</em></strong>, Putnam Publishing Group, USA, <a style="color:#000000;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Especial:FuentesDeLibros/0874777798">ISBN 0-87477-779-8</a>; Raventós, Daniel (2017): <strong><em>El interés creciente y los debates actuales sobre la Renta Básica Renta básica incondicional</em></strong>, <em><u>Sin Permiso</u></em>, 16 de abril, <a style="color:#000000;" href="http://www.sinpermiso.info">www.sinpermiso.info</a>; (2017): <strong><em>Del neoliberalismo despiadado a la renta básica paliativa. La gobernanza de la pobreza</em>, </strong><em><u>Rebelión</u></em>, 02-05, <a style="color:#000000;" href="https://trampantojosyembelecos.wordpress.com/2017/04/17/la-teologia-economica-iii/">https://trampantojosyembelecos.wordpress.com/2017/04/17/la-teologia-economica-iii/</a>; (2018): <strong><em>Renta básica incondicional</em> una<em> propuesta racional y justa: algunas razones</em></strong>, <em><u>Rebelión</u></em>, 30 de marzo, <a style="color:#000000;" href="http://www.unitedexplanations.org/2018/03/27/renta-basica-incondicional-">http://www.unitedexplanations.org/2018/03/27/renta-basica-incondicional-</a>; Apilánez, Alfredo; Gorz, André (1991): <strong><em>Metamorfosis del Trabajo. Búsqueda de sentido. Crítica de la razón económica</em></strong>, Fundación Sistema &amp; Iniciativas Editorial Sistema, S. A., Madrid; Antunes, Ricardo (2006): <strong><em>¿Adiós al trabajo? </em></strong><strong><em>Ensayo sobre las metamorfosis y la centralidad del mundo del trabajo</em></strong>, Biblioteca Latinoamericana de Servicio Social, Cortez Editora, Sao Paulo, Brasil;  (2008): <strong><em>Nueva morfología del trabajo: Entrevista con Ricardo Antunes</em></strong>, <em><u>La Haine</u></em>, <a style="color:#000000;" href="http://www.lahaine.org/nueva_morfologia_del_trabajo_entrevista_">http://www.lahaine.org/nueva_morfologia_del_trabajo_entrevista_</a>, en revista <em><u>PAMPA</u></em>, año II / n. 3, diciembre / 2007, Buenos Aires, Argentina.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(7) </strong>Negri, Antonio y Hardt, Michael (2001):<strong> <em>Imperio</em></strong>, Editorial Record, Río de Janeiro-Sao Paulo, Brasil; Boron, Atilio (2002):<strong> <em>Imperio e Imperialismo: una lectura crítica de Michael Hardt y Antonio Negri</em></strong>, CLACSO, Buenos Aires.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(8)</strong> Huntington, Samuel (1997): <strong><em>El Choque de las Civilizaciones y la reconfiguración de un nuevo orden mundial</em></strong>, Ediciones Paídós, Ibérica, S.A., Barcelona; Hopenhayn, Martin (2005): <strong><em>¿Integrarse o subordinarse? Nuevos cruces entre política y cultura</em></strong>, en <strong><em>Cultura, política y sociedad. Perspectivas latinoamericanas</em></strong>, Daniel Mato Compilador, CLACSO, Buenos Aires.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(9) </strong>Desde los primeros hechos y procesos del ‘reformismo ilustrado’ cuyas figuras descollantes fueron los pensadores filósofos José Agustín Caballero, Félix Varela y José de la Luz y Caballero que enarbolaron la necesidad de la autonomía, luego la independencia, de la isla de Cuba de la metrópolis colonial España, se fue enraizando un pensamiento antimedieval, aniescolástico, antirreligioso tradicionalista, prolaico, jurídica y políticamente muy avanzado que desataron una polémica filosófica que trascendía los marcos teóricos, para ir a la necesidad de la práctica científica,  social y Cultural, con vista que Cuba tuviera un pensamiento y accionar de avanzada en el campo de la experimentación científica, la renovación del pensar político, con un electivismo-selectivo que no se limitada a una escuela y método, sino a todos los aportes válidos para transformar la sociedad cubana. Vitier, Medardo (1970): <strong><em>Las ideas y la filosofía en Cuba</em></strong>, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana; Ternevoi, O. (1981): <strong><em>La filosofía en Cuba</em></strong>, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana; Monal, Isabel (1968): <strong><em>Breve bosquejo de la filosofía en Cuba hasta el advenimiento de la República</em></strong>, en <strong><em>Lecturas de Filosofía</em></strong>, en dos tomos, T. I., Editorial Estudios, La Habana; Miranda, Olivia (1984): <strong><em>Félix Varela, su pensamiento político y su época</em></strong>, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana; Guadarrama González, Pablo y Rojas Gómez, Miguel (1998): <strong><em>El pensamiento filosófico en Cuba en el siglo XX: 1900-1960</em></strong>, Editorial Félix Varela, La Habana; Torres-Cueva, Eduardo (2006): <strong><em>En Busca de la Cubanidad</em></strong>, en dos tomos, T. I., pp. 239-337, y T. II., pp. 3-238, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(10)</strong> Al prohibirle a los esclavos africanos, en la ignominiosa Trata Negrera, traer sus dioses originales, estos comienzan a utilizar las imágenes e iconos de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, transformándolos en sus deidades. En este proceso de sincretismo religioso en Cuba se va dar una mezcla con las variadas religiones africanas según las características étnicas religiosas de, por lo menos, quince naciones del África actual, que extraídos a la fuerza para ser utilizados como mano de obra esclava-, la de los pueblos originarios d la Isla, la católica, las protestantes, la religión vudú que arriba a la Isla desde Haití (1804) y otras formas (santeros, paleros, espiritistas, etc.), que mezclan, en muchos casos, las costumbres, los ritos, creencias, mitos y leyendas. Es muy difícil encontrar la pureza total de una religión en Cuba y tampoco creyentes o feligreses que respondan a una sola religión. Aunque fue y sigue siendo la católica la más importante e influyente en la Isla por su estructura, organicidad teológica, coherencia, organización y funciones. Céspedes, Carlos Manuel de (1995): <strong><em>¿Puede afirmarse que el pueblo cubano es católico o no?</em></strong>, <em><u>Temas</u></em>, No. 4, La Habana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(11)</strong> “…Entendemos que el vocablo transculturación expresa mejor las diferentes fases del proceso transitivo de una cultura a otra, porque éste no consiste solamente en adquirir una distinta cultura, que es lo que en rigor indica la voz inglesa <em>aculturación</em>, sino que el proceso implica también necesariamente la pérdida o desarraigo de una cultura precedente, lo que pudiera decirse una <em>desculturación</em> y, además, significa la consiguiente creación de nuevos fenómenos culturales que pudieran denominarse neoculturación. Al fin, como bien sostiene la escuela de Malinowski, en todo abrazo de culturas sucede lo que en la cópula genética de los individuos: la criatura siempre tiene algo de ambos progenitores, pero también es distinta de cada uno de los dos. En conjunto, el proceso es una transculturación y este vocablo comprende todas las fases de su parábola.” Ortiz, Fernando (1963): <strong><em>Contrapunteo cubano del azúcar y el tabaco</em></strong>, Universidad Central de Las Villas, Santa Clara, Cuba, pp. 136.  </span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(12)</strong> Ribeiro, Darcy (1992): <strong><em>El proceso civilizatorio</em></strong>, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(13)</strong> “(…) En el fiel de América están las Antillas, que serían, si esclavas, mero pontón de la guerra de una república imperial contra el mundo celoso y superior que se prepara ya a negarle el poder, -mero fortín de la Roma americana; -y si libres, -dignas de serlo por el orden de la libertad equitativa y trabajadora,- serían en el continente la garantía del equilibrio , la de la independencia de española y la del honor para la gran república del Norte, (&#8230;) Es un mundo el que estamos equilibrando: no son solo dos islas (Cuba y Puerto Rico) las que vamos a libertar. (&#8230;) Un error en Cuba es un error en América, es un error en la humanidad moderna. Quién se levanta hoy en Cuba se levanta para todos los tiempos”. Martí, José (1992): <strong><em>“El Tercer Año del Partido Revolucionario Cubano”</em></strong>, Obras Escogidas, en Tres tomos, T. II., Colección de Textos Martianos, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, pp.362-363.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(14) </strong>González Casanova, Pablo (2017):<strong> <em>Las Nuevas Ciencias y las Humanidades. De la Academia a la Política</em></strong>, Colección Clásicos Recuperados, Archivo Digital: online ISBN 978-987-722-265-4, CLACSO, (Editorial Anthropos, Barcelona, 2004), Buenos Aires.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(15)</strong> Althusser, Louis (2011): <strong><em>La revolución teórica de Marx</em></strong>, Siglo XXI editores, México; (2010): <strong><em>Para leer El capital</em></strong>, Siglo XXI Editores, México; (1997): <strong><em>Ideología y aparatos ideológicos del Estado</em></strong>, (<strong><em>Notas para una investigación</em></strong>)”, en <strong><em>La filosofía como arma de la revolución</em></strong>, México, Siglo XXI editores, [Edición original en francés 1969]; (1998): Althusser, Louis y Balibar, Étienne, (2000): <strong><em>Para leer el capital</em></strong>, , Siglo XXI Editores, México, [Edición original en francés 1965]; (2002): <strong><em>Para un materialismo aleatorio</em></strong>, Editorial Arena, Madrid; (2003): <strong><em>Marx dentro de sus límites</em></strong>, Editorial Akal, Barcelona; Foulcault, Michael (1979):<strong> <em>Historia de la locura en la época clásica</em></strong>, Fondo de Cultura Económica, México; (1972): <strong><em>Arqueología del Saber</em></strong>, Siglo XXI ED. México; (1980): <strong><em>Microfísica del poder</em></strong>, Editorial La Piqueta, Madrid; <strong><em>El orden del discurso</em></strong>, Tusquets, Barcelona; (1985): <strong><em>Diálogos sobre el poder</em></strong>, Alianza Ed. Madrid; Poulantzas, Nicos (2005): <strong><em>Estado, poder y socialismo</em></strong>, 9na edición, siglo XXI editores, s.a., Buenos Aires; De Sousa Santos, Boaventura (2009): <strong><em>Pensar el Estado y la sociedad: desafíos actuales</em></strong>, Editorial CLACSO y Waldhuter Editores, Buenos Aires; Mészáros, Istvàn (2005): <strong><em>La Teoría de la Enajenación en Marx</em></strong>, Editorial Ciencias Sociales, la Habana; (2005): <strong><em>Socialismo o barbarie. La alternativa al orden social del capital</em></strong>, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana; (2015): <strong><em><a style="color:#000000;" href="https://colarebointernacional.wordpress.com/2015/10/12/meszaros-la-montana-que-debemos-conquistar-reflexiones-acerca-del-estado/">La montaña que debemos conquistar: reflexiones acerca del Estado</a></em></strong>, entrevista a Leonardo Cazes para el periódico <em><u>O Globo</u></em>, en <em><u><a style="color:#000000;" href="https://colarebointernacional.wordpress.com/author/colarebointernacional/">colarebointernacional</a></u></em>, 12 de octubre, Caracas, Venezuela; (2017): <strong><em>Reflexiones sobre la Nueva Internacional</em></strong>, <em><u>Metrópolis</u></em>, digital, 03-10, Caracas, Venezuela.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(16)</strong> Acanda, Jorge Luis (2000): <strong><em>De Marx a Foucault: poder y revolución</em></strong>, en<strong> <em>Inicios de Partida</em>. <em>Coloquio sobre la obra de M. Foucault</em></strong>, Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, La Habana, p. 73-119.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(17)</strong> <a style="color:#000000;" href="http://www.granma.cu/archivo?a=882">Peraza Forte</a>, Iramsy (2018): <strong><em>Singapur del tercer mundo al primero: la fórmula del éxito de un tigre asiático</em></strong>, <em><u>Granma</u></em>, La Habana, 15 de mayo, <a style="color:#000000;" href="mailto:internet@granma.cu">internet@granma.cu</a>.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(18)</strong> Arce, Rafael de, Mahía, Ramón, Pérez, Julian, Vicéns, José (1998): <strong><em>Informe sobre los efectos de la crisis asiática en las economías occidentales</em></strong>, Instituto L. R. Klein, Universidad Católica de Chile, febrero.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(19)</strong> Borrás Atiénzar, Francisco y Ruso Armada, Frida (2015): <strong><em>Capital intelectual: visión crítica y propuestas para organizaciones cubanas</em></strong>, Editorial Universidad de la Habana (UH), La Habana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(20)</strong> Lage Dávila, A. (2013): <strong><em>La Economía del conocimiento y el socialismo</em></strong>, Editorial Academia, La Habana, p. 245.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(21)</strong> Núñez Jover, J. (1999): <strong><em>De la ciencia a la tecnociencia: pongamos los conceptos en orden</em></strong>, en <strong><em>La ciencia y la tecnología como procesos sociales. Lo que la educación científica no debería olvidar</em></strong>, Edit. Félix Varela, La Habana; Núñez Jover, J. y otros (2013): <strong><em>La función social de la ciencia: el papel de la Universidad</em></strong>, en revista <em><u>Universidad de La Habana</u></em>, Nº 276, julio-diciembre, Editorial Universidad de La Habana, pp. 8-14.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(22)</strong> Marcelo Yera, Luis (2016): <strong><em>Ciencia y Tecnología en el rediseño socialista del sistema empresarial estatal cubano</em></strong>, en revista <em><u>Cuba: Investigación Económica</u></em>, INIE, No. 2, julio-diciembre, La Habana, 2015; reproducido en <strong><em>El ideal socialista en la sociedad cubana de hoy: ayer y hoy</em></strong>, compiladores Jorge Luis Santana Pérez y Concepción Nieves Ayús, Sello Editorial filosofi@.cu, 2016, Instituto de Filosofía, La Habana, pp. 96-113.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(23)</strong> Avendaño, B. (2008): <strong><em>Ciencias Sociales. No son un adorno intelectual. Entrevista a Juan Luis Martín</em></strong>, Boletín CIPS, No. 11, Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS), La Habana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(24)</strong> Delgado Díaz, C. J. (2013): <strong><em>Ciencia, tecnología y ciudadanía: cambios fundamentales y desafíos éticos</em></strong>, <em><u>Revista Universidad de La</u></em> Habana, Editorial Universidad de La Habana, Nº 276, julio-diciembre, pp. 34-47.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(25)</strong> Con un sistema financiero globalizado, la apropiación de la plusvalía obedece a mecanismos centrados en la especulación con derivados (más de 600 billones de dólares de <em>outstanding derivatives</em>, cerca de ocho veces el PIB mundial), con deuda pública (52 billones de dólares para el conjunto de los países endeudados), con impuestos que recaen sobre personas físicas y jurídicas, y con incontables tasas sobre tarjetas de crédito, seguros y otros productos cada vez más complejos que drenan las economías mundiales. En esta era de financiarización global, la plusvalía financiera se ha convertido en la forma dominante de apropiación de la renta y la riqueza. Joseph Stiglitz lo resume así: «Mientras que antes las finanzas constituían un mecanismo para inyectar dinero a las empresas, hoy sirven para extraer dinero de ellas».</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(26)</strong> Hinkelammert, Franz, J. (1999): <strong><em>Ensayos</em></strong>, Editorial Caminos, La Habana, p. 285.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(27)</strong> Castro Díaz Balart, Fidel (2001): <strong><em>Ciencia, Innovación y Futuro</em></strong>, Instituto Cubano del Libro, La Habana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(28)</strong> Sánchez Noda, Ramón (2008): <strong><em>La nueva economía del conocimiento: entre el mito y la realidad</em></strong>, Editorial Félix Varela. La Habana. </span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(29)</strong> “…Como Filosofía, no deja de ser una actitud o una postura mental, que se adopta a la hora de llevar a cabo una relación de intercambio con el fin de satisfacer necesidades. Como concepto, es un proceso social y de gestión a través del cual los distintos grupos e individuos obtienen lo que necesitan y desean, creando, ofreciendo e intercambiando productos con valor para otros. Como función, es una más a desarrollar por empresas y organizaciones, equiparables a la de producción, financiera, recursos humanos, etc., que está constituida por un conjunto de actividades de Investigación, Planificación, Comunicación, Distribución y Organización de las Ventas dirigidas hacia el cliente mediante política, normas, procedimientos para todos los departamentos de la entidad analizados estratégicamente”. <strong><em>Marketing y Dirección Comercial</em></strong> (2005): Centro de Estudios Contables, Financieros y de Seguro. La Habana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(30) </strong>A pesar de existir un fuerte debate sobre los efectos del proceso de digitalización de la economía, que ya fomenta la ‘interconectividad’ de las actividades de producción y distribución consecuencia del abaratamiento de las tecnologías que obtienen y procesan la información, la comunicación, que pueden ir sustituyendo, paulatinamente, al ser humano en la dirección directa de los procesos productivos, además de la promoción a gran escala de los productos materiales y espirituales, pues no está definido si este impacto tendrán un efecto específico e importante en la aceleración de la productividad. Las TICs, bien empleadas, pueden ser capaces de ir moviéndose hacia otros sectores y ramas que anteriormente utilizaban fuerza de trabajo humana extensiva e intensivamente, crear desbordamientos, nuevos productos y mercados, etc. Sin embargo, no está claro debido a la “paradoja Solow”, que cuestiona que estos adelantos no podrán competir con las anteriores revoluciones científico-técnicas–aún no se aprecian resultados directos-, pues está basado más en la innovación del producto, más que en el proceso de fabricación del mismo. Existiendo el temor al “efecto Baumol”, que percibe que habrá una destrucción del empleo, al precarizarse el trabajo y sustituirlo por la automatización y robotización, lo que bajará el consumo porque la demanda de ese producto tecnológico será insuficiente, aunque haya el cambio tecnológico, también mayor destrucción del medio ambiente, más las demoras estructurales y organizativas ante tales cambios, lo que ralentizará tales consecuencias científicas técnicas a gran escala.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(31) </strong>Drucker, P. (1993): <strong><em>Administración y futuro</em></strong>, Editorial Sudamericana, Buenos Aires; Bueno, E. (2003): <strong><em>El reto de emprender en la sociedad del conocimiento el capital de emprendimiento como dinamizador del capital intelectual</em></strong>, en Genescá, E. <em>et al. </em>(coords.), <strong><em>Creación de empresas</em></strong>, Entrenpreneurship / Universidad Autónoma de Barcelona, Barcelona; (2004): <strong><em>Dirección del conocimiento en las organizaciones</em></strong>, Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas (AECA), Madrid; (2013): <strong><em>El capital intelectual como sistema generador de emprendimiento e innovación</em></strong>, revista <strong><em>Economía Industrial</em></strong>,  No. 328, Barcelona, pp. 12-18; Machado, R. (2008): <strong><em>Hacia un modelo de gestión del capital humano en las empresas turísticas cubanas. Clave del desarrollo de la competitividad</em></strong>, Ediciones Balcón /CIDTRU /EAEHT, La Habana; Lage Dávila, Agustín (2013): <strong><em>La economía del conocimiento y el socialismo</em></strong>, Editorial Academia, La Habana; (2015): <strong><em>Ciencia y Tecnología</em></strong><strong>, </strong><a style="color:#000000;" href="mailto:internet@granma.cu">internet@granma.cu</a>,  13 de marzo, La Habana; (2017): <strong><em>Burocracia: paradigmas y realidades</em></strong>, <em><u>Granma</u></em>, 13 de mayo, <a style="color:#000000;" href="http://www.granma.cu/cuba/2017-05-09/burocracia-paradigmas-y-realidades-09-05-2017-17-05-01">http://www.granma.cu/cuba/2017-05-09/burocracia-paradigmas-y-realidades-09-05-2017-17-05-01</a>; Castro Díaz-Balart, Fidel (2017): <strong><em>Rediseñar el sistema de ciencia e innovación</em></strong>, <em><u>Cubadebate</u></em>, 07-09, La Habana; Machado, Ricardo J. (2017): <strong><em>Relaciones disfuncionales y asimetrías en la actividad científica cubana</em></strong>, <em><u>Segunda Cita</u></em>, 21 de septiembre; Triana, J. (2010): <strong><em>La economía del conocimiento en Cuba: retos desde la perspectiva del desarrollo</em></strong>, conferencia, Ibercegyt, noviembre, La Habana; (2016): <strong><em>2016: un año tenso para la economía de Cuba</em></strong>,<em> <u>On </u></em><em><u>Cuba</u></em>, 05-01, La Habana; (2017): <strong><em>De empresas y empresarios</em></strong>, I y II, <em><u>OnCuba</u></em>, 26 de abril, La Habana; (2017): <strong><em>La hoja de ruta de la economía cubana</em></strong>, <em><u>OnCuba</u></em>, 24 de mayo, <a style="color:#000000;" href="http://oncubamagazine.com/columnas/la-hoja-de-ruta-de-la-economia-cubana/">http://oncubamagazine.com/columnas/la-hoja-de-ruta-de-la-economia-cubana/</a>; (2017): <strong><em>Mucho más que crecer</em></strong>, <em><u>OnCuba</u></em>, 27-12, La Habana; (2018): <strong><em>Lo público lo privado y el bienestar</em></strong>, OnCuba, 15-05, La Habana; (2018): <strong><em>Acopio, comercio y planificación</em></strong>, <em><u>OnCuba</u></em>, 04-04, <a style="color:#000000;" href="http://oncubamagazine.com/columnas/acopio-comercio-planificacion/">http://oncubamagazine.com/columnas/acopio-comercio-planificacion/</a>; (2018): <strong><em>CUP-CU: convertidores y moneda total</em></strong>, <em><u>OnCuba</u></em>, 23-01, La Habana, etc.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(32)</strong> Borrás Atiénzar, Francisco y Ruso Armada, Frida (2015):<strong> <em>Capital intelectual: visión crítica y propuestas para organizaciones cubanas</em></strong>… Ob. Cit., pp. 26-27.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(33) </strong>Ídem., p. 27.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(34)</strong> Martínez Heredia, Fernando (2008): <strong><em>Abrir paso a las iniciativas, la participación y la libertad comprometida con el socialismo</em></strong>, Entrevista con Fernando Martínez Heredia realizada por Ortega González, Diosnara, <em><u>Temas</u></em> digital, en ocasión de la presentación de su libro <strong><em>El ejercicio de pensar</em></strong>; (2015): <strong><em>Estudiar la historia del pensamiento revolucionario latinoamericano y del marxismo fue y es una necesidad de la proyección internacionalista de la Revolución Cubana</em></strong>, <em>en ebook</em> de: Suárez Salazar, Luis y Kruij, Dirk<strong> <em>La Revolución Cubana en Nuestra América: El internacionalismo anónimo</em></strong>, RUTH Casa Editorial, Buenos Aires; (2015): <strong><em>El reto de las ciencias sociales en la Cuba de hoy</em></strong>, Intervención en el espacio Dialogar, dialogar, de la Asociación Hermanos Saiz,. Pabellón Cuba, 30 de septiembre, La Habana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(35)</strong> Alhama Belamaric, Rafael y García Brigos; Jesús Pastor (2016): <strong><em>Colectivos laborales. ¿Dónde están?</em></strong>, © Editorial Filosofí@.cu, Instituto de Filosofía, Primera Edición Digital, ISBN: 978-959-7197-19-5, La Habana; Pérez Cruz, Felipe de J. (2017): <strong><em>La enseñanza de la Historia: Inventario preliminar</em></strong>, <em><u>Rebelión</u></em>, 01-09; Cruz Capote, Orlando (2017): <strong><em>El replanteamiento del rol de los sindicatos en el proceso de actualización del modelo económico y social socialista cubano</em></strong>, <em><u>La pupila insomne</u></em>, https://lapupilainsomne.wordpress.com/, 27 diciembre; <strong>Gómez </strong>Velázquez, Natasha (2017): <strong><em>El marxismo en Cuba hoy</em></strong>, Dialogar, dialogar, La Habana, 30-03, <a style="color:#000000;" href="http://dialogardialogar.wordpress.com/2017/03/27/el-marxismo-en-cuba-hoy/">http://dialogardialogar.wordpress.com/2017/03/27/el-marxismo-en-cuba-hoy/</a>; Hernández, Rafael (2018): <strong><em>Por un socialismo sin miedo</em></strong>, entre partes, <em><u>El viejo topo</u></em>, entrevista  de Christine Arnaud con Rafael Hernández, director de la revista cubana <em><u>Temas</u></em>, <em><u>Topo Express</u></em>, <a style="color:#000000;" href="http://www.elviejotopo.com/topoexpress/cuba-socialismo-sin-miedo-i/">http://www.elviejotopo.com/topoexpress/cuba-socialismo-sin-miedo-i/</a>; Hayes Martínez, Miguel Alejandro (2018): <strong><em>La enseñanza del marxismo en Cuba</em></strong><strong><em>. </em></strong><strong><em>El milagro que debe realizarse</em></strong>, <em><u><a style="color:#000000;" href="http://www.rebelion.org">Rebelión</a></u></em>, 05-02.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(36)</strong> Acanda, Jorge Luis (2018): <strong><em>Marx y el secreto de la explotación capitalista</em></strong><strong>, </strong><strong><em><u>Ruta Crítica</u></em>, </strong><strong>mayo, Quito, Ecuador.</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(37)</strong> Acanda, Jorge Luis (2002): <strong><em>¿Qué significa ser progresista en materia de pensamiento?</em></strong>,  <em><u>El Catoblepas</u></em>, revista crítica del presente, <a style="color:#000000;" href="http://www.nodulo.org/ec/2002/n010.htm">número 10</a>,  diciembre, La Habana, p. 5.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(38) </strong>Acanda, Jorge Luis (2017): <strong><em>Hace falta una lectura de Marx que hunda raíces en las fuentes originarias del pensamiento de Marx</em></strong>, en <strong><em>entrevista de Tomás Quevedo a Jorge Luis Acanda, sociólogo y profesor de la Universidad Central del Ecuador</em></strong>, <em><u>La</u> <u>Línea de Fuego</u></em>, 26 de septiembre, Quito, Ecuador, http://lalineadefuego.info/2017/09/20/hace-falta-una-lectura-de-marx-que-hunda-raices-en-las-fuentes-originarias-del-pensamiento-de-marx-entrevista-a-jorge-luis-acanda/.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(39)</strong> Dussel, Enrique (1985): <strong><em>La producción teórica de Marx</em></strong><em>, </em>Siglo XXI editores, México, p. 227.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(40)</strong> Acanda, Jorge Luis (2013): <strong><em>Dossier</em></strong>. <strong>D</strong><strong><em>ialogar</em></strong><strong><em> sobre la marcha del proceso de reformas y los vínculos entre intelectualidad, debate público y servicio a la nación</em></strong>, con el escritor y guionista Arturo Arango, el antropólogo y activista social Dmitri Prieto, el filósofo Jorge Luis Acanda, el investigador y politólogo Hiram Hernández y el Premio Nacional de Literatura Leonardo Padura, Espacio Laical, febrero, La Habana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(41)</strong> Marx, Carlos y Engels, Federico (s/f): <strong><em>El Manifiesto Comunista</em></strong> (1848), T. I., Obras Escogidas, en un tomo, Editorial Progreso, Moscú, pp.27-60.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(42)</strong> Tras culminar las sesiones del II Congreso de la Internacional Comunista (del 19 de julio al 20 de agosto de 1920), se celebró en Bakú, Azerbaiyán, el I Congreso de los pueblos de Oriente, con la participación de más de dos mil delegados, en el que se aprobó y proclamó, de acuerdo al espíritu del II Congreso de la Comintern, la consigna de <strong><em>“¡Proletarios de todos los países y pueblos oprimidos del mundo, uníos!”</em></strong>. Insituto de Marxismo-Leninismo (s/f): <strong><em>La Internacional Comunista. Ensayo histórico sucinto</em></strong>, Editorial Progreso, Moscú, p. 91.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(43)</strong> Bensaïd, Daniel (2002): <strong><em>Lenin: ¡Saltos! ¡Saltos! ¡Saltos!</em></strong> (<strong><em>Leaps! </em></strong><strong><em>Leaps! Leaps! Lenin and Politics&#8221;</em></strong>, en <strong><em>International Socialism</em></strong>, no. 95, USA, julio. Ver: Marxists Internet Archive, mayo de 2010.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(44)</strong> Vovelle, Michel (1996): <strong><em>La Historia y la larga duración</em></strong>, en <strong><em>La Historia y el oficio de historiador</em></strong>, Editorial de Ciencias Sociales, Imagen Contemporánea, La Habana, pp.23-52; Braudel, Fernand (1970): <strong><em>La historia y las ciencias sociales</em></strong>, Alianza Editorial, Madrid.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(45)</strong>      Alonso González, Georgina (2016): <strong><em>Al socialismo le falta mucho de ternura</em></strong>, entrevista a Georgina Alfonso, directora del Instituto de Filosofía y premio Temas de ensayo con <strong><em>“Los valores y el sentido de la vida. El debate filosófico de una época. 1940-1960”</em></strong>, <a style="color:#000000;" href="../AppData/Local/Temp/Fernando%20Luis%20Rojas%20y%20Carolina%20García%20Salas">Fernando Luis Rojas y Carolina García Salas</a>, <em><u>Temas</u></em>, 16-12; <a style="color:#000000;" href="http://temas.cult.cu/al-socialismo-le-falta-mucho-de-ternura/">http://temas.cult.cu/al-socialismo-le-falta-mucho-de-ternura/</a>.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(46)</strong>      Carlos Marx, Emile Durkheim y Max Weber desde diferentes enfoques y posicionamientos políticos e ideológicos, concurren la conformación de una ciencia social unificada. En el caso de Durkheim y Weber, la sociología, en tanto ciencia de la realidad social, es una “ciencia empírica”. Para Marx, adquiere un fundamento teórico y científico indudable, que se refuerza con la actividad práctica de los sujetos del cambio.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(47)</strong>      Nietzsche, F. (2005): <strong><em>La genealogía de la moral</em></strong>, Editorial Alianza Madrid, p. 25.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(48)</strong> Aguirre Rojas, Carlos Antonio (1999): <strong><em>Itinerarios de la historiografía del siglo XX. De los diferentes marxismos a los varios Annales</em></strong>, Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, La Habana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(49)</strong>      Aron, Raymond, Foucault, Michel (2008): <strong><em>Diálogo: Raymond Aron y Michel Foucault</em></strong>, Editorial Nueva Visión, Buenos Aires, p. 22.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(50)</strong>      Foucault, M. (1990): <strong><em>Los intelectuales y el poder</em></strong>, en <strong><em>Microfísica del poder</em></strong>, La Piqueta. (Ed. y Trad. de J. Varela y F. Álvarez Uría), Barcelona, p. 85.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(51)</strong>      Benjamín, Walter (2005): <strong><em>Tesis sobre la historia y otros fragmentos</em></strong>, Contrahistoria Editorial, México, p. 55.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(52)</strong>      Althusser, Louis, (2002): <strong><em>Para un materialismo aleatorio</em></strong>, Editorial Arena, Madrid.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(53)</strong> Lukács, Georg (1970): <strong><em>Historia y conciencia de clases</em></strong>, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(54)</strong> Figueroa Albelo, Víctor (2009): <strong><em>Economía Política de la transformación al socialismo. Experiencia cubana</em></strong>, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, pp. 294-299.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(55)</strong>      Fornet, Jorge (2013): <strong><em>El 71. Anatomía de una crisis</em></strong>, Editorial Letras Cubanas, La Habana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(56)</strong>      Cruz Capote, Orlando (2017): <strong><em>La trascendencia del ‘intelectual orgánico’ en la Revolución Cubana y el ‘enigma’ de su omisión en el tránsito socialista</em></strong>. Inédito.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(57)</strong> Lange, Oskar y otros (1966):<strong> <em>Problemas de la economía política del socialismo</em></strong>, Edit. Publicaciones Económicas, La Habana; Pollitt, Brian (1967): <strong><em>Estudios acerca del nivel de vida rural en la Cuba revolucionaria</em></strong>, en revista <em><u>Teoría y Práctica</u></em>, Nos. 42-43, La Habana; (1971): <strong><em>Problemas de empleo y desarrollo económico de Cuba</em></strong>, revista <em><u>Comercio Exterior</u></em>, No. 5, México; Aranda, Sergio (1968): <strong><em>La revolución agraria en Cuba</em></strong>, Editorial siglo XXI, México; Kycsynsky, J. (1968): <strong><em>El camino cubano de la construcción del socialismo</em></strong>, en <strong><em>Ensayos Económicos</em></strong>, Instituto Cubano del Libro, La Habana; Preobrajensky, E. (1969): <strong><em>La nueva economía</em></strong>, Instituto Cubano del Libro, La Habana; Huberman, Leo y Sweezy, Paul M. (1969): <strong><em>El socialismo en Cuba</em></strong>, Instituto Cubano del Libro, La Habana; Dorticos Torrado, Osvaldo (1972): <strong><em>La teoría, instrumento indispensable de la práctica revolucionaria</em></strong>, <strong><em>Discurso en el Activo de Educación Interna (noviembre 1971)</em></strong>, en <em><u>Economía y Desarrollo</u></em>, No. 11., La Habana; Sánchez Linares, Felipe (1989): <strong><em>Algunas reflexiones sobre el período de tránsito del capitalismo al comunismo</em></strong>, <em><u>Cuba Socialista</u></em>, No. 40., La Habana; Figueras Albelo, Víctor (1995): <strong><em>El sector mixto en la reforma económica cubana</em></strong>, Editorial Félix Varela, La Habana; González, Alfredo (1997): <strong><em>La economía política de una economía mixta es un capítulo inédito de la teoría marxista</em></strong>, revista <em><u>Temas</u></em>, No. 11, La Habana; Rodríguez, José Luis (1990): <strong><em>Estrategia del desarrollo económico en Cuba</em></strong>, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana; (2011):<strong> <em>Notas sobre economía cubana</em></strong>, Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello y Ruth Casa Editorial, La Habana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(58)</strong> El economista político y experto en las relaciones Cuba-EE.UU., además de ser un acucioso investigador de la temática racial en la Isla, el Dr. Esteban Morales ha planteado: “…Luego, construir el socialismo, huyendo del capitalismo, no será sino cubrir ese periodo de transición, en que la sociedad está comenzando a ser socialista, sin dejar aun de ser capitalista, pero, además, sin que el capitalismo logre ser restaurado (…) Esa es y no otra, la encrucijada en que Cuba se encuentra actualmente (…) Pero no se trata solo de una cuestión teórica, sino sobre todo práctica (…) 1-  Hay que lograr establecer el modelo económico propio, eficiente sostenible y sustentable, que termine de dar coherencia a la economía cubana; 2- Cuba está obligada cruzar de manera efectiva el periodo de cambio generacional del liderazgo político; 3-Superar el espacio de tiempo, en el que paralelamente está teniendo lugar una confrontación con Estados Unidos, que se propone dar marcha atrás a lo que se había avanzado en las relaciones entre 2009-2016; 4- Estamos en un contexto político dentro del cual, el interés de Estados Unidos por subvertir a Cuba, permanece, pues resulta ser un interés de Estado para la política norteamericana; 5- Cuba, al mismo tiempo, debe utilizar todo su prestigio acumulado, para nuclear  a su alrededor aquellas fuerzas políticas que puedan colaborar con sus intereses estratégicos. Domínguez Morales, Esteban (2018): <a style="color:#000000;" href="http://estebanmoralesdominguez.blogspot.com/2018/02/huir-del-capitalismo-ii-parte.html"><strong><em>¿H</em></strong><strong><em>uir del capitalismo?</em></strong>, I y II parte</a>, UNEAC, viernes, 26 de enero de 2018 y martes, 20 de febrero, La Habana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(59)</strong> “…a lo cual habría que añadir que supone el establecimiento de una estructura donde la propiedad social sea determinante y controle los medios fundamentales de manera que el interés privado esté subordinado al interés público y el mercado a la democracia. Donde la capacidad de resolver las necesidades materiales y espirituales de toda la sociedad sea sostenible y creciente (para lo cual es esencial una economía eficiente) y donde la conquista de nuevas libertades y mayores niveles de participación real sean una preocupación permanente de la política, sin concesiones de soberanía.” Carranza, Julio (2017): <strong><em>Sobre un debate reciente acerca de programas para la economía cubana</em></strong>, <em><u>El Estado como tal</u></em> (Blog), 09-12, <a style="color:#000000;" href="http://elestadocomotal.com/2017/12/08/julio-carranza-sobre-un-debate-reciente/">http://elestadocomotal.com/2017/12/08/julio-carranza-sobre-un-debate-reciente/</a>.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>(60)</strong> Dacal, Ariel (2018): <strong><em>¿</em></strong><strong><em>Socialismo sin anticapitalismo? La cuadratura del círculo</em></strong>, <em>Ponencia presentada por el autor en la Mesa de Debate:</em> <strong><em>Marx y una economía política para la transición socialista</em></strong><em>, Instituto Cubano de Investigación Cultural “Juan Marinello”, 16 de mayo, 2018</em><em>, </em><em><u>La Tizza</u></em>, La Habana, 2 de julio.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Conceptualización y praxis socialistas. Por Orlando Cruz Capote</title>
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		<pubDate>Thu, 28 Jun 2018 18:28:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Otra problemática teórica práctica en la transición socialista.  <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=63310">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-633110" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2018/06/preview-of-e2809cel-marxismo-como-praxis-camino-socialistae2809d.jpg"></div></div></td></tr></table><p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">Las conceptualizaciones teóricas y las acciones prácticas, que deben ser dialécticamente coherentes y concordantes en el organismo social, tienden a confirmarse con cierta relatividad en la realidad para la que están concebidas, conduciendo a la interpretación diversa, omisión (in)-voluntaria, evasión y distorsión de los contendidos y formas de las proyecciones programadas, al variar su pronosticada aplicación en la praxis concreta, sin importar en demasía las líneas estratégicas, tácticas e intenciones establecidas de antemano, ni siquiera aquellas que conlleven ideas de re-creación y renovación de probables mejoras públicas y designios positivos de la voluntad de los decisores políticos con el apoyo democrático de las masas populares.</span><span id="more-63310"></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">Porque en el terreno de lo social, las teorías y prácticas si no son sistémicas estructuralmente, y aun siéndolas, suelen adentrarse en complejas contradicciones, dudas y perplejidades como consecuencia de las heterogéneas interacciones de la vida real, que no solamente son económicas y sociales, sino que abarcan todo el abanico multicolor de la realidad societaria: el ser humano individual y colectivo, en conjunto armónico con la naturaleza, además de las convenciones reglamentadas y normadas, jurídicas, estéticas, morales, éticas, axiológicas, normativas, simbólicas; así como las costumbres, hábitos, mitos, ritos, creencias y las formas representativas que asumen los imaginarios sociales tan variados. Además, las irregularidades y los caos casuales y casuales, que no estaban pronosticados.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">Incluso, algunas intersubjetividades, comprendiendo que lo objetivo no está ubicado como un ente aparte o exterior como lo explican algunos textos filosóficos vulgares, actúan dentro y fuera de las institucionalidades establecidas, porque no todo puede ser abarcable desde el ángulo institucional por la rigidez y pesadez que estas asumen (las instituciones), ya que la sociedad también funciona con lo que </span>se autoconstruye en su propio seno, y cuando la disfuncionalidad sucede, regularmente, no debe considerarse como un error de la política elaborada, sino como un insuficiente diálogo entre las ciencias sociales y los decisores políticos, y una limitación de la política si no ha reparado que la vida social transcurre de ese modo, en los bordes y vórtices de los marcos institucionales establecidos.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Por supuesto, si las instituciones y organizaciones, no sólo las estatales y públicas, sino las privadas, mixtas, cooperativas, comunales, sindicales, personales, formales e informales, entre otras, no estuvieran caracterizadas por la presencia del burocratismo, instrumentalismo y el formalismo sería más fácil precisar esos movimientos reales y usuales del cuerpo societario, en sus partes y en su conjunto, sin fracturas, porque algunos son visibles, otros lamentablemente no tanto, pero también suelen ser invisibilizados, y porque demás en algunas ocasiones no son valorados en toda su multidimensión.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">De igual forma, la nunca directa correlación acontece entre teoría y práctica por la posible absorción crítica o acrítica en el entorno sociocultural acumulado y el que se reconstruye por las propias prácticas revolucionarias, acertadas y deformadas, por el explotador y opresor del capitalismo interno/externo y un socialismo en construcción, aun defectuoso,</span> <span lang="es-PR">(1)</span> <span lang="es-PR">aunque este último debe tratar de fomentar sin mutilaciones las libertades físicas e intelectuales,</span> <span lang="es-PR">ya que posee</span> <span lang="es-PR">una indiscutible potencialidad para el pleno desarrollo humano. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">La direccionalidad inducida se entreteje asimismo, con los factores internos / externos, previstos e imprevistos, como la explosión de inevitables y no calculadas crisis capitalistas económicas mundiales con su enorme repercusión, (2) los vaivenes de las bolsas de valores internacionales, las baja en la tasa y rentabilidad media de las ganancias de las transnacionales, las cambiantes regulaciones del cambio del dólar (moneda fuerte internacionalmente), la especulación en los mercados bursátiles, la ambigüedad constante de los precios de los productos-mercancías en el mercado global, los ciclones, las sequías, el cambio de los patrones climáticos, entre otros tantos fenómenos recurrentes, al que se suma en el caso cubano, la enemistad del establishment de los EE.UU., y las ambigüedades de quienes asumen la presidencia en ese vecino imperialista. </span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">Al unísono, se entrelazan con las múltiples subjetividades de los diversos viejos y nuevos actores sociales, incluidas las clases sociales y las copiosas estratificaciones que asumen y sus heterogéneos propósitos; las siempre presentes indeterminaciones, las bifurcaciones y los procesos emergentes, por lo que acontecen disímiles apropiaciones de tales pensamientos y accionares de acuerdo a los intereses, posibilidades y las capacidades culturales adquiridas por los agentes del cambio, produciéndose una alteración, a veces sustancial, de la planificación indicada. (3) En tal caso, el plan preestablecido, su conceptualización e implementación se debe reamoldar, rectificar y modificar de manera inteligente, sentipensante y urgente, para que no prosigan las desarticulaciones e incongruencias, con el fin de evitar traumatismos y efectos indeseados. </span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">Tal parece suceder al proceso de implementación de las políticas de actualización del modelo económico y social cubano, (4) cuyo fin es conducir hacia un socialismo próspero y sostenible, además de independiente, soberano, democrático, a lo que se ha de sumar el carácter antimperialista del proyecto. </span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">Aunque pensado para llevarse a cabo sin prisa, pero sin pausa, los derroteros de las mismas han encontrado innumerables retos y ritmos menos acelerados que los ambicionados. Los enormes esfuerzos en el terreno de solucionar las problemáticas económicas no se han traducido en los resultados esperados. Porque,</span> “…en las condiciones de nuestro socialismo imperfecto, [afirmó Raúl Castro] a causa de insuficiencias propias, muchas veces dos más dos da como resultado tres.” (5)</span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">En algunas instancias públicas, ya sean partidistas, laborales, institucionales, estudiantiles, juveniles y barriales, donde se discutieron amplia y profundamente los documentos, existió la sana preocupación que no se expusiera diáfanamente hasta dónde había llegado el proceso revolucionario socialista cubano en más de medio siglo, tal como lo realizado en los Informes que el Comandante en Jefe Fidel Castro rendía a los congresos, en el Programa del Partido Comunista de Cuba confeccionado 1986, cuyo antecedente fue la Plataforma Programática de 1975, (6) que por decisiones, quizás no bien razonadas, tales programas dejaron de funcionar, a pesar de poseer una interesante perspectiva holística para su tiempo y los venideros.</span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">Aunque, esos documentos están nombrados en la introducción de los documentos de la actualización, como también ‘La historia me absolverá’, se conoce que no ha sido posible reeditarlos por lo que parte de la población no los tiene, no los domina y, otra parte de la misma, no los recuerda.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">Desde otro ángulo del asunto y su análisis, la militancia partidista, sindical, la de los barrios, desconoció qué planteamientos se habían realizado por los militantes que pertenecían a otros núcleos y colectivos, por lo tanto, no se pudo realizar una comparación cuantitativa y cualitativa de cuales ideas, diagnósticos, proposiciones, criterios se reiteraron y manejaron a nivel local, municipal, provincial y nacional. </span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">Tampoco se supo cuáles fueron los criterios para que no fueran tenidos en cuenta, salvo aquellos que se manifestaron por una tendencia procapitalista y contrarrevolucionaria. Aunque esa información la acumuló la máxima dirección de la Revolución, por el procesamiento realizado por el Centro de Estudios Sociopolíticos de Opinión (CESPO), no fue del conocimiento público, tampoco de la militancia.</span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">Habría que volver a revisar esa documentación para poder encontrar, si existe, argumentos que pudiendo haber sido desechados en ese instante podrían recuperarse si su madurez y validez son viables y factibles.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">A pesar, de no ser concebidas como una transformación estructural integral -entiéndase reestructuración profunda- (7) y si como una serie de reformas, aunque el término no se utilice en el discurso político, contienen si mismas una racional y radical reformulación con respecto a lo que se estaba realizando con anterioridad. Algunos antecedentes de los actuales cambios estuvieron experimentándose en la década de los 90 y principios del siglo XXI, aunque las ‘marchas’ y ‘contramarchas’ en su devenir, no lo dejaron alcanzar su consolidación como programas políticos y socioeconómicos estables. (8) Sin olvidar que, l</span>a economía, una ciencia humana e inexacta, tiene relación biunívoca, aunque directa, con la sociedad, las estructuras clasistas, las relaciones de poder, la política y un vínculo inequívoco con valores y concepciones del mundo en general, y con un espíritu de nación en particular. (9)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">Y no se trata de </span>empezar siempre de nuevo, que es un pensamiento típico de la mentalidad propia del subdesarrollo, sino que hay que introducir en el reto de las estrategias políticas la recuperación de la memoria histórica, el conocimiento científico que pueden aportar las ciencias sociales transdisciplinariamente, pero complementarlo con otros conocimientos de la ciencia formal, léase <span lang="es-PR">las manifestaciones artístico-culturales, </span>el arte y la literatura, los saberes experienciales populares, los saberes asociados a la praxis, la oralidad y la cotidianidad del sentido común del ciudadano, (10) así como los imaginarios, la comunicación, la cultura y lo simbólico. (11)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Todas con sus errores y aciertos, pero analizando críticamente cuáles son las experiencias positivas que se han extraviado en el tiempo, en una desatención que está dada, erróneamente, por una falta de sistematización y subestimación de lo que se ha hecho, a veces por la forma improvisada y empírica, hasta pragmática, en que se ha acometido, pero que es un pensamiento y quehacer acumulativo que no se podrá menospreciar.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Por lo que es necesario recobrar la teoría marxista y el pensamiento crítico, no sólo en su valor cognoscitivo, sino en su imbricación natural con la práctica, las cuales acompañan los procesos de transformación y están en el centro de ellos, sin intervenciones impositivas, sino bebiendo de las enseñanzas y experiencias que surgen en su entorno.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">En este sentido, las transformaciones actuales enmarcadas en el terreno socioeconómico esencialmente, desafían, en no menor grado, las viejas prácticas de un ‘socialismo de Estado’ que predominó, y continúa haciéndolo, por el relativo mimetismo subyacente, del referente histórico prosoviético y este europeo, el cual no ha sido sometido a una crítica rigurosa y examen de conciencia en el discurso político, en más de cincuenta años de proceso transicional socialista, con la introducción de las nuevas propuestas descentralizadoras, entre otras muchas, en un complicado entorno nacional, regional e internacional. (12)</span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">Al decir de la socióloga cubana Mayra Espina, la orientación fundamental hacia la recuperación de la sustentabilidad económica del proyecto socialista es una meta pertinente y decisiva, porque sin sustentabilidad económica no hay proyecto social.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">Sin embargo, agrega, que no parece conveniente violentar el carácter sistémico de lo social y asumir una lógica de intervención-transformación por etapas o esferas fragmentadas, donde primero se actúa sobre lo económico y después sobre lo demás, donde lo social queda como preservación de conquistas y lo político más bien pareciera que no está urgido de cambios, cuando es todo lo contrario, sin mellar las bases del socialismo nacional.</span> (13)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">El politólogo Juan Valdés Paz, por su parte asevera que, “…uno de los grandes retos que tenemos para superar la sociedad actual, es el tema de plantearnos no solamente reformas económicas, sino reformas en todas las esferas, que den lugar a un mayor desarrollo democrático.” (14) Porque, según este autor, no se trata solamente de enunciar la consigna acerca de un ‘socialismo próspero y sostenible’, sino que esta se concientice y forme parte, a través de un debate serio y minucioso, en una cultura de masas, en un discurso hegemónico ya que, al final, en “…todas las esferas nosotros tenemos que asegurar la hegemonía de la cultura socialista, o si no habremos perdido; la oposición y el disenso tienden a agruparse donde precisamente la hegemonía socialista es más débil.” (15)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Lo que presupone un cotidiano proceso de re-formación y reeducación ética-política y cultural, también económica, ideológica y jurídica de los hombres y mujeres que deben repensar y rehacer el socialismo no sólo desde el ángulo individual, sino desde una arista consciente colectivista y solidaria.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Entonces, si el socialismo está lejos de haber sido transitado o construido en Cuba, más bien se reinicia o continúa en circunstancias históricas más complejas, tal empeño constituye por fuerza un HOY, aunque los tiempos para su afirmación sean de mediana y larga duración. No obstante, no se puede dejar al libre quehacer del desarrollo de las fuerzas productivas, bajo una visión economicista, con el signo inexorable del mercado que debe ser regulado por el pueblo, no sólo por el Estado, con el fin de robustecer y hacer más eficiente al país desde el punto de vista económico, con el fin de alcanzar el bienestar común, para luego retornar y repensar ideopolítica y culturalmente el socialismo. (16)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Los peligros relacionados ante estas tardanzas, como los comportamientos desideologizadores y de conservatizaciones latentes en la sociedad, nos compulsan a relanzar la persuasión y seducción de una teoría filosófica, política, ética y estética marxista y de otras escuelas de pensamiento que puedan aportar al empeño, (17) para la reconstrucción de la práctica socialista en el cuerpo societal desde otras perspectivas, con novedosos códigos informativos-comunicacionales y métodos democráticos de masas, esencialmente participativos desde abajo, con una impronta cultural-civilizatoria de liberación socialista y comunista, contrahegemónica y antistemica al capitalismo.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Por lo que, la construcción socialista es un proceso <i>ad infinitum</i> de construcción/desconstrucción de conocimientos (científicos), teorizaciones y conceptualizaciones tan necesarias como la constante práctica revolucionaria transformadora que se constituye en el criterio de la verdad, siempre aproximada y nunca completamente reflejada o captada.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="center"><span style="color:#000000;"><b>I</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">La experiencia de siete años, desde el 2011 hasta el 2018, ha demostrado que l</span>a implantación de un nuevo sistema de dirección social, económica, política y jurídica en el infinito tránsito socialista es una tarea sumamente complicada cuando se trata de mantener una dirección política, socioeconómica y cultural óptima, cuando menos eficiente, ya que no se puede dar por terminado un nuevo sistema si no se ha dado cuenta crítica del anterior, que conllevaba al <span lang="es-PR">análisis histórico-político explícito y comprensible de lo logrado, ya fuera satisfactorio, regular e impropio, así como tampoco se realizaron los balances adecuados acerca de los puntos de partida, algunos negativos, que precedían al actual modelo, los que continuaron agravándose -como el panorama de crisis social, económica y de valores-, y los que lograron consensualmente la estabilidad-gobernabilidad política, entiéndase la Unidad en la Revolución, en el levantisco espacio tiempo del Período Especial. (18) </span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">De igual forma, debían extraerse críticamente las lecciones y experiencias que podían retomarse, aquellas que debían abandonarse y las nuevas vías para solucionar las contradicciones socioeconómicas, políticas y culturales que se fueron acumulando: envejecimiento de la población, bajas tasas de fecundidad y natalidad, la movilidad social, por ende, la laboral, el crecimiento del movimiento migratorio, el aumento de las desigualdades e inequidades sociales (de género, raciales, etáreas, sectoriales, ramales, territoriales, etc.), entre otras, que crearon un escenario nacional, que se conformó de manera completamente diferente al de las décadas precedentes; asimismo debe diseñarse el cronograma, </span>la gráfica, con cierta exactitud, de los componentes, con los rótulos y la función de cada uno de ellos en un orden establecido, pero con una dialéctica de síntesis integral y totalidad. <b>(19)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">La fragmentación y las deficiencias en la integralidad no son buenas consejeras para llevar a cabo el cambio propuesto, con el fin de que no se creen shoks innecesarios y predecibles que vayan en contra de la necesaria unidad nacional y social, por lo que debe diseñarse un<span lang="es-PR"> cronograma, </span>la gráfica, con cierta exactitud, de los componentes, ramales y sectoriales, territoriales, con los rótulos y la función de cada uno de ellos en un orden establecido, pero con una dialéctica de síntesis, coherencia, información, comunicación transparente y oportuna.</span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">El camino engorroso y de difícil elaboración de diversas políticas económicas, las cuales se basan en concepciones de una economía política del socialismo, en ciernes, pero mal utilizada de acuerdo a las experiencias socialistas, y no solo cubana; al igual que los procesos de planificación y su relación con el mercado, tienen un acumulado teórico, político y socioeconómico importante que debe valorarse en los estudios e investigaciones de las ciencias sociales actuales, como por los decisores políticos, para la reelaboración de una economía política del socialismo que, aunque incompleta y cuestionada en los diferentes períodos históricos desde 1959 hasta la fecha, por haber sufrido de yuxtaposiciones e incapacidades de realizar un despegue estable, muestran ensayos de disímiles tipos, además de tanteos heterogéneos a veces hasta eclécticos, que conllevaron a ciertas elaboraciones conceptuales e implementaciones prácticas que pueden ofrecer algunos juicios, no necesariamente conclusorios, sino balanceadamente positivos y negativos, que redundarían en el obligatorio desaprendizaje y el reaprendizaje contemporáneo.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">Ninguna lección histórica, socioeconómica y política, de la índole que sea, puede ser menospreciada de antemano, sin someterla a un análisis profundo y concienzudo. </span><span lang="es-PR"><b>(20)</b></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">Algunos puntos abordados por el V Pleno coinciden con las numerosas ideas que se debaten hoy en el cuerpo societario a nivel general, específicamente, en los sectores de los obreros, campesinos, cooperativos y los intelectuales orgánicos, (24) intelectuales revolucionarios </span>que no pueden ser, al decir del Ernesto Che Guevara, indiferentes a la realidad social, y <span lang="es-PR">otras opiniones ampliamente expresadas en debates públicos que, inesperadamente, no están en el resumen publicado, y que apostamos que de seguro fueron objeto de suma atención por el Buró Político y el propio Pleno partidista, pues son realidades visibles que no pueden obviarse en un análisis profundo y riguroso del proceso de actualización del Modelo Económico y Social.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">Nos referimos, enfáticamente, a los efectos dañinos de la burocratización que tiende a la hipertrofia de los sistemas de dirección democráticos socialistas, (25) la presencia (inevitable) de los tecnócratas con una visión dogmática, pragmática &#8211; economicista, así como de la corrupción, delitos e ilegalidades que ponen en peligro al socialismo; los privilegios, prebendas y el enriquecimiento (legal e ilegal) desmedido de algunas personas en el país -entiéndase en la acrecentada lucha socioclasista e ideológica que se despliega, no sólo por la aparición de los nuevos agentes sociales como consecuencia de las formas no estatales de propiedad y gestión-, y que urge al imprescindible involucramiento popular, el acrecentamiento del rol de la democracia directa y protagónica, en la regulación-control, decisión de políticas micros/macros sociales y de su posible participación en la solución de las problemáticas abordadas, (26) lo que no menosprecia el papel del Estado, el Poder Popular y el Partido de vanguardia. </span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">La combinación del despotismo burocrático (el burócrata no puede ser sino déspota) y la anarquía de mercado -que no es el caso de la actualización socialista cubana- no puede, bajo ningún concepto, ser considerada como una alternativa válida para transitar el socialismo, tal como sucedió en los “socialismos reales” y en el modelo yugoslavo de autogestión en sus años finales, (27) que abrazaron junto a los dogmas marxistas vulgares, al liberalismo burgués, el reformismo pasivo y el socialdemócrata.</span> (28)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">En fechas tempranas del proceso revolucionario socialista cubano, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, aseveró que, “…<span lang="es-AR">El método burocrático implica el riesgo, incluso, de sacrificar una serie de principios que son fundamentales para la revolución. Y, sobre todo, hacerle perder -renunciar- a lo que es tan fundamental en la revolución: la iniciativa, el espíritu creador y el entusiasmo de las masas. Porque una revolución es, sencillamente, una tarea de pueblo, no es una tarea de funcionarios administrativos, no es una tarea de dirigentes revolucionarios. Una revolución es una tarea de pueblo. Y el método burocrático está en contradicción absoluta con el principio de la revolución socialista.” (29)</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Por su parte, el sociólogo y filósofo, Darío L. Machado, en un interesante artículo de finales de 2017, exponía: “…Para afirmar que Cuba tiene que desechar la planificación y aspirar a ser atendido con la seriedad necesaria, es preciso, primero, referirse al contenido de esa categoría y no simplemente presentarla como una categoría dogmática, rígida, que no admite flexibilidad, sin aportar argumento alguno. A tal interpretación ciertamente ayuda la palabra “centralizada” que se ha instalado con un significado de “verticalismo”, “imposición”. La centralización no necesariamente tiene que convertirse en verticalismo, rigidez o imposición. Una de las funciones principales del partido y del Estado revolucionarios es impedirlo, a través del combate permanente contra las tendencias al burocratismo, el acomodamiento y la corrupción (…) La planificación no es solo economía, es también política y es ideología. Cuba no tendría oportunidad alguna en el mundo de hoy si no es capaz de organizar, articular y orientar el aprovechamiento de sus recursos naturales, materiales y humanos de modo eficiente, protegiéndolos de la avidez del capital foráneo. Y tal cosa es posible solamente si predomina la propiedad de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción de bienes y servicios, si hay planificación socialista y si se mantiene el poder político del pueblo trabajador.&#8221; (30)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">Para culminar con el análisis del Pleno, en una de sus partes del resumen publicado plantea que: “…</span>Finalmente, el V Pleno del Comité Central aprobó el informe evaluativo y las acciones futuras que aseguran la continuidad de la actualización del modelo económico y social mediante una mayor participación y responsabilidad de los Organismos de la Administración Central del Estado, las entidades nacionales y demás órganos.”</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Tales conclusiones, aparentan distar del replanteamiento sobre el rol esencial democrático de los colectivos laborales, sindicales, los barriales &#8211; comunitarios, de la inmensa red de organizaciones de masas y sociales, más la heterogénea sociedad civil cubana en esta batalla -que, si está presente en varios de los discursos del Primer Secretario del PCC, Presidente del Consejo de Estado y Ministros, el General de Ejército Raúl Castro Ruz-, (31) que no sólo se ganará con los atributos, ya establecidos, y los que se establecerán, por los aparatos de la dirección / administración del Estado, el gobierno y el Partido, menos únicamente con normas y decretos, aunque estos sean necesarios.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Entonces, los caminos están llenos de emboscadas, acechanzas que hay que desalambrar la ruta con el papel conductor del Partido y las masas populares.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Otro factor a tener en cuenta, es que el socialismo evoluciona, crece y vive en medio de imprevistos, objetivos / subjetivos, endógenos y exógenos, dadas por las invariantes constantes del acoso capitalista, las catástrofes naturales y la alta profesión de fe internacionalista praxiológica que realiza, es decir, la de ofrecer desinteresadamente no lo que le sobra sino lo que tiene en su ya perenne escasez.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">En todos los casos, muchos planes internos de desarrollo de la Cuba revolucionaria tuvieron, tienen y tendrán que ser reacomodados y readaptados por las circunstancias de las múltiples agresiones de los EE.UU., los fenómenos naturales que conllevaron catástrofes nacionales y la invariable ayuda solidaria hacia los cinco continentes, que desde los inicios del proceso revolucionario tuvieron costos económicos que nunca se han valorado cuantitativamente, o por lo menos no han sido publicados, y que tienen que haber afectado de una manera u otra el desarrollo interno del país.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">La resilencia en el proceso de crecimiento y desarrollo cubano debió, y debe ser, natural ante esa ayuda que no se proclama, ni se agita como una bandera, pero se ejecuta sin titubeos.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Y que, en los años 1975-1991, alcanzaron una envergadura mayor con las misiones internacionalistas militares en Angola y Etiopia, que venían antecedidas y compartidas con el apoyo incondicional a las fuerzas revolucionarias y antimperialistas nuestramericanas, los movimientos de liberación nacional africanos, asesoramiento militar y la logística desplegada en Vietnam -la colaboración militar y civil en la construcción del ‘Camino de la Victoria’ que enlazó al Norte con el Sur permitiendo la ofensiva final del ejército socialista norteño hacia el sur y con ello la victoria-, entre otros apoyo y misiones civiles que fueron desplegadas en otras latitudes geográficas sin que los países apoyados tuvieran que pagar por ello.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-ES" style="color:#000000;">No se puede ignorar en cualquier análisis que, la proyección internacional de la Revolución Cubana se convirtió, desde los inicios de su victoria, en un potente agente dinámico y original que reprodujo constantemente su proceso revolucionario interno y el espacio autónomo de Cuba en la palestra mundial, en especial, en Latinoamérica y el Caribe con el fin de lograr la supervivencia del país, consolidar las conquistas revolucionarias y socialistas, salvaguardar la independencia, la soberanía y preservar su seguridad nacional. </span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Esa ha sido una de las grandes virtudes de la Revolución Cubana, ser internacionalista y solidaria con todas las causas justas del mundo.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="center"><span style="color:#000000;"><b>II</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">En el empeño transicional procede imperioso el recurrir en la recuperación, reconstrucción y recreación de novedosos epistemes (teorías, metodologías y prácticas) transdisciplinarios, síntesis críticas del acumulado histórico de pueblos originarios y los saberes &#8211; conocimientos contemporáneos, <b>(32)</b> capaces de captar e interpretar científica y multidimensionalmente, con apta sabiduría política, los momentos trascendentales, los coyunturales y las contingencias para ponerlas a tono con la realidad presente, y renunciar a los “ajustes” que, accionando como camisas de fuerzas, remiten a modelos preconfigurados por presupuestos de un pasado que muestra indiscutidas obsolescencias. <b>(33)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Pero las herencias y los legados, ya sean históricos, políticos, teóricos y prácticos, no se reciben con una mirada de vigencia <i>a priori</i>, sino que necesitan de la mediación crítica por los contemporáneos para apropiarse, por propia convicción y decisión, lo que consideran meritorio y qué no, de acuerdo a los nuevos contextos históricos. Porque, “…la especial confianza que otorga el pueblo al líder fundador de una Revolución, no se transmite, como si se tratara de una herencia, a quienes ocupen en el futuro los principales cargos de dirección del país.” <b>(34)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Si los marxistas y comunistas manifiestan en sus programas políticos, tanto mínimos como máximos (que no están segmentados), la pretensión de poder brindar más de lo que pueden cumplir, además de ser constantemente inexactos y poco discretos, surgirá la sospecha de que tales elaboraciones pecan de fantasía, de estar rezagadas del movimiento real y las necesidades prácticas de la gente, perdiéndose la terrenalidad seductiva de las propuestas y se corre el riesgo de provocar desencantos, muchas veces por falta de previsión, entre el ideal y la realidad socialista que se edifica. <b>(35)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Ello no significa que renuncien a la utopía, aquella que ilumina e impulsa la acción, porque las revoluciones socialistas llevan consigo la obsesión de la mística revolucionaria que cursa impaciente frente a todo contratiempo, la fe en el ser humano mejorado, el cultivo de la individualidad en la entrega colectivista solidaria del proyecto que nace, por lo que constituye un estado de consciencia y de espíritu, ‘cuando lo que parece insólito’, al decir de Ernesto Che Guevara, ‘se convierte en cotidiano’, en algo común. Ese territorio político cultural, en donde las victorias y derrotas no son definitivas, sino puntos de recomienzos.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Esa percepción es correcta y no menoscaba los enormes esfuerzos en los intentos de construir y estabilizar el socialismo en un país o grupo de ellos, teniendo que lograr una corta y mediana perdurabilidad a costa de grandes sacrificios materiales y espirituales de quienes lo emprenden, lo que es aún insuficiente para su éxito como proceso emancipatorio humano y de justicia social. Para ello, le es imprescindible el apoyo solidario e internacionalista de otros procesos revolucionarios y socialistas o de países-pueblos que comiencen a enrumbarse hacia ese fin, partiendo de otras premisas y desarrollos. La «construcción del socialismo» en un solo país es, por tanto, un imposible (esperanza utópica posible y realizable), y sólo se hará factible cuando el proceso histórico hacia el comunismo tienda a ser un proceso universal.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Se trata, ante todo, que la clase proletaria -no como hecho físico sociológico, sino como proceso político-, trabajadora (asalariada) y el pueblo activado, tome el poder social y político, liberando de la explotación y la opresión al resto de la sociedad, y trate de imponer su modo de apropiación de la realidad, aboliendo todo modo de apropiación existente hasta nuestros días y construir otro esencialmente nuevo.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Lenin expresaría, al hallarse inmerso en la experiencia ruso-soviética que, “…quien espera la revolución social “pura” no la verá jamás. Será un revolucionario de palabra, que no comprende la verdadera revolución”. <b>(36)</b> Por su parte, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en su alegato de defensa “La historia me absolverá”, proclamaría, “…nosotros llamamos pueblo si de lucha se trata”, como concepto y artífice práctico de la Revolución Cubana. <b>(37)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Lo que se perseveraba, en síntesis, era la consumación del ‘no-Estado’, que Engels <b>(38)</b> y luego Lenin, <b>(39)</b> percibieran en la Comuna de París de 1871, la primera experiencia de destrucción de la vieja maquinaria estatal burguesa, y que gracias a la capacidad, autonomía e iniciativa democrática sustitutiva de un poder ejercido directa y orgánicamente por el pueblo &#8211; ‘la dictadura del proletariado’ -, ya no constituía propiamente un Estado, sino que establecía las bases de la transición hacia su ocaso. <b>(40)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">En la mayoría de las ocasiones, el tránsito socialista recurre al test experimental del éxito y el error, por lo que debe estar dispuesto a rectificar y corregir de inmediato la marcha, incluyendo dar pasos hacia atrás para luego, relanzar el proyecto hacia adelante, con mucha invención y audacia. <b>(41)</b> Para que ello ocurra, sin teoricismos divorciados de la práctica y sin practicismos ausentes de teorizaciones, el dirigente de la gran revolución socialista triunfante, en la Rusia de los Zares, en 1917, advirtió que, “…quien aborde los problemas particulares sin antes resolver lo generales, fatalmente “tropezará” a cada paso con estos problemas, sin tener conciencia de ello. Y tropezar ciegamente en cada caso particular equivale a condenar la política propia a las peores vacilaciones y falta de principio”. <b>(42)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Lo que significa que la teoría transformadora no puede quedar detrás, tampoco ir tan hacia delante de la misma práctica, aunque puede y debe anticiparla, antecederla (prever evita errores eludibles), sino que debe ajustarse a través de una dialéctica bien concebida hacia la realidad y las subjetividades existentes, pero sin subordinarse a esa realidad de forma pasiva o reactiva, sino proactivamente.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">El máximo líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, expresaría al respecto: “…Hay que procurar que la ideología no sufra derrotas, porque las derrotas en la ideología se pagan con retrocesos en el camino de las revoluciones. Marchemos tan lejos como podamos, tan rápido como podamos, pero no más allá de donde podamos, para preservar la ideología de derrotas.” <b>(43)</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">En síntesis, el tránsito socialista constituye un camino inexplorado, ignoto, colmado de dificultades, acertijos, enigmas y dudas, en el plano objetivo y subjetivo, por lo cual cada país debe construirlo de acuerdo a sus peculiaridades (particularidades y singularidades) siempre específicas, aunque utilice algunas leyes y regularidades trazadas de forma general.</span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">Dr. en Ciencias Históricas Orlando Cruz Capote. Investigador Auxiliar. Instituto de Filosofía. Citma-Cuba. La Habana, 26 de junio de 2018.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>Notas y Referencias</b></span>:</span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;">(1) </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">Carlos Marx asentía que la práctica revolucionaria era un elemento consustancial para el despliegue de una nueva sociedad comunista, en su transición socialista, porque consistía en que el ser humano podía cambiar, material y espiritualmente (mentalidad y cultura), al mismo tiempo que se transformaban sus circunstancias, interaccionando sobre estas en medio de un difícil proceso de concientización de auto-cambio, como fruto de sus experiencias, actividades y habilidades, más las propias luchas (o la carencia de ellas), por lo que el desarrollo de las capacidades humanas no sólo se basan en el trabajo, sino a través de las causas-consecuencias de todas las relaciones sociales en las cuales realiza su experiencia praxiológica, en las que se reproduce e interactúa de forma (in)-directa y protagónica (o no), en los procesos de producción, distribución y consumo, inmerso en un sistema socialista que debe constituirse orgánicamente, que en el caso del sujeto múltiple del cambio hereda, sin embargo, las deformaciones del capitalismo. Lebowitz, Michael A. (2015): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Las contradicciones del “socialismo real”. El dirigente y los dirigidos</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Ruth Editorial e Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, La Habana.</span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">(2) Ahora </span></span><span style="font-size:small;">las crisis estructurales del sistema-mundo capitalista</span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"> son </span></span><span style="font-size:small;">múltiples: de sobreproducción, socioeconómicas, comerciales, financieras, energéticas, ecológicas, crediticias e inmobiliarias. Crisis endémica, acumulativa, crónica y permanente, le llama Ricardo Antunes e, interconexión de las crisis, le denomina Eric Toussaint. Toussaint, Eric (2008): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Interconexión de las crisis capitalistas</b></i></span><span style="font-size:small;">, </span><span style="font-size:small;"><i><u>Rebelión</u></i></span><span style="font-size:small;">, 13 de octubre, </span><a style="color:#000000;" href="http://www.cadtm.org/spip.php?article3780"><span style="font-size:small;">http://www.cadtm.org/spip.php?article3780</span></a><span style="font-size:small;">; Antunes, Ricardo (2009): </span><span style="font-size:small;"><i><b>La sustancia de la crisis</b></i></span><span style="font-size:small;">, </span><span style="font-size:small;"><i><u>Revista Herramienta</u></i></span><span style="font-size:small;">, Nº 41, Julio, Buenos Aires.</span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;">(3) </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">Morin, Edgar (1999): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Los siete saberes necesarios para la educación del futuro</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, UNESCO, París.</span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">(4) </span></span><span style="font-size:small;"><i><b>“Lineamientos de la Política del Partido y la Revolución para el período 2016-2020”</b></i></span><span style="font-size:small;">, </span><span style="font-size:small;"><i><b>“Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista”</b></i></span><b> </b><span style="font-size:small;">y la</span><b> </b><span style="font-size:small;"><i><b>“Acepción de algunos términos utilizados en la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista y en las Bases del Pan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030</b></i></span><span style="font-size:small;"><i>”</i></span><span style="font-size:small;">, </span><span style="font-size:small;"><i><b>El “Plan Nacional de desarrollo económico y social hasta 2030: propuesta de visión de la nación, ejes y sectores estratégicos</b></i></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>”</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><u>Granma</u></i></span></span><b> </b><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">digital, 2017; Tabloide, 2017.</span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">(5) Castro Ruz, Raúl (2009): </span></span><span style="font-size:small;"><i><b>Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el Tercer Período Ordinario de Sesiones de la VII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular</b></i></span><span style="font-size:small;">, 1ro de agosto, La Habana.</span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(6)</b></span><span style="font-size:small;"><i><b> Plataforma Programática del Partido Comunista de Cuba</b></i></span><span style="font-size:small;"> (1978): Editorial de Ciencias Sociales, La Habana; </span><span style="font-size:small;"><i><b>Programa del Partido Comunista de Cuba</b></i></span><span style="font-size:small;"> (1986): Editora Política, La Habana. </span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;">(7) Monreal González, Pedro (2008):</span><b> </b><span style="font-size:small;"><i><b>El problema económico de Cuba</b></i></span><span style="font-size:small;"><b>, </b></span><span style="font-size:small;"><i><u>Espacio Laical</u></i></span><span style="font-size:small;">, 2/2008; </span><span style="font-size:small;">14 de junio de 2009; </span><a style="color:#000000;" href="http://miscelaneasdecuba.net/media/Pdf1/ElProblemaEconomico.pdf"><span style="font-size:small;">http://miscelaneasdecuba.net/media/Pdf1/ElProblemaEconomico.pdf</span></a><span style="font-size:small;">.</span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;">(8) </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">El General de Ejército Raúl Castro planteó en el 2008: “…</span></span><span style="font-size:small;">En los primeros 15 años de la Revolución, se fueron ajustando desde la marcha las estructuras estatales heredadas del capitalismo para asumir las tareas que imponían los radicales cambios económicos, políticos y sociales (…) El proceso de institucionalización de los años setenta, con sus imperfecciones, permitió estructurar un sistema coherente y ajustado a aquellas circunstancias, alcanzándose cierta equiparación con el de los países socialistas, incluidas las buenas y también las malas experiencias (…) Por último, en 1994, en el momento más agudo del período especial, se hicieron considerables ajustes que conllevaron reducciones y fusiones de organismos, así como redistribución de las tareas de algunos de ellos. No obstante, fueron realizados con la premura impuesta por la necesidad de adecuarnos de manera rápida a un escenario radicalmente distinto, muy hostil y sumamente peligroso (…) En resumen, tenemos que hacer más eficiente la gestión de nuestro Gobierno.” Castro Ruz, Raúl (2008): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Discurso pronunciado el 24 de febrero de 2008, por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en las conclusiones de la sesión constitutiva de la VII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular</b></i></span><span style="font-size:small;">, La Habana.</span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;">(9) </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">Dacal Díaz, Ariel (2017):</span></span><b> </b><span style="font-size:small;"><i><b>Contrapunteo de la economía y la democracia: otra pelea cubana contra los demonios</b></i></span><span style="font-size:small;">,</span><b> </b><span style="font-size:small;"><i><u>Cuba Posible</u></i></span><span style="font-size:small;">, 2 de enero.</span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;">(10) </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">Cruz Coutiño, Antonio (2014): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Ciencia, experiencia y oralidad</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><u>Archipiélago</u></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, No. 86, octubre-diciembre, México.</span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="en-US">(11) Williams, Raymond (1980): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-US"><i><b>Marxismo y Literatura</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-US">, Editorial Península, Barcelona; (1980): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-US"><i><b>Problems in Materialism and Culture</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-US">, London; (1984): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-US"><i><b>Keywords</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-US">, Oxford University Press, New York; (1989): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-US"><i><b>The Politics of Modernism</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-US">, Pinkney, T. ed., London; (1989): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-US"><i><b>“The Idea of Common Culture”</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-US">, en </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-US"><i><b>Resources of Hope</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-US">, London; (1994): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-US"><i><b>Sociología de la Cultura</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-US">, Editorial Paidós, Barcelona. </span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;">(12)</span><span style="font-size:small;"> “&#8230;Nos percatamos de que una parte de los problemas que teníamos era como consecuencia de la copia de experiencias de los países socialistas, puesto que fueron los primeros y los que alcanzaron un enorme prestigio, no todo malo ni mucho menos, sería injusto decir eso. Siempre hay experiencias útiles en muchos campos que pueden utilizarse, pero desgraciadamente en nuestro país se cayó en una tendencia a la copia mecánica; todo lo que de allí venía era sagrado (…) era incuestionable (…) lo que estaba en un librito era indiscutible. Esa tendencia se desarrolló con notable fuerza y lo digo sinceramente no con poco desagrado por parte de algunos de nuestros compatriotas</span><span style="font-size:small;">”. Castro Ruz, Fidel (1991): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Discurso pronunciado en la inauguración del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba</b></i></span><span style="font-size:small;">, en </span><span style="font-size:small;"><i><b>IV Congreso del Partido Comunista de Cuba, Santiago de Cuba, 10-14 de octubre de 1991, Discursos y documentos</b></i></span><span style="font-size:small;">, Editora Política, La Habana, p. 43.</span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;">(13) </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">Espina, Mayra Paula (2015): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Reforma económica y política social de equidad en Cuba</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, en </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Cuba: los correlatos socioculturales del cambio socioeconómico</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Coordinado por Mayra Paula Espina y Dayma Echevarría, Editorial Ciencias Sociales y Ruth Casa Editorial, La Habana, p. 219.</span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">(14) Valdes Paz, Juan (2016): </span></span><span style="font-size:small;"><i><b>El socialismo no puede posponer la democracia que ha prometido</b></i></span><span style="font-size:small;">, entrevista concedida a</span><b> </b><span style="font-size:small;">Carolina García Salas y Fernando Luis Rojas,</span><b> </b><span style="font-size:small;"><i><u>Catalejo</u></i></span><span style="font-size:small;">, digital, La Habana, 15 de abril.</span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="font-size:small;color:#000000;">(15) Ídem.</span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;">(16) Cruz Capote, Orlando (2015): </span><span style="font-size:small;"><i><b>“Pensar es prever: Posibles escenarios de la guerra de pensamiento en Cuba</b></i></span><span style="font-size:small;">,</span><i><b> </b></i><span style="font-size:small;"><i><u>Revista Cubana de Ciencias Sociales</u></i></span><span style="font-size:small;">, filosofi@.cu editorial, Instituto de Filosofía, La Habana, 146-147.</span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;">(17) </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">El marxismo se desarrolla en contradictorios diálogos críticos con otras escuelas y corrientes de pensamiento, incluso burguesas, por lo que debemos</span></span><span style="font-size:small;"> apropiarnos críticamente de algunas pistas teórica-prácticas de la Teología de la Liberación, la Pedagogía Popular, la Filosofía de la Liberación, al Pensamiento Crítico, los saberes de los pueblos originales (indígenas) y de los movimientos populares, sociales, políticos, partidos políticos tradicionales y nuevos, que están presentes en Nuestra América, en el Sur geopolítico y en los movimientos antisistémicos, o no, del Norte capitalista desarrollado.</span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;">(18) El </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">denominado </span></span><span style="font-size:small;">‘Periodo Especial</span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"> en Tiempos de Paz</span></span><span style="font-size:small;">’ -comenzado en septiembre de 1990, cuando Fidel conmemoraba un aniversario de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR)- fue el intento, logrado, de mantener las conquistas de independencia y soberanía nacional, equidad, justicia y dignificación alcanzadas en esos años de transformaciones socialistas en Cuba. Se llevó a cabo en medio de situaciones adversas de sobrevivencia con la afectación inevitable en el sistema de valores y conductas morales de la población, </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">y con </span></span><span style="font-size:small;">una oportunista agresividad del establishment estadounidense (‘Ley Torricelli’, ‘Ley Helms-Burton’, el ‘Plan Bush contra Cuba’, entre otros planes de subversión, a la que se sumó la Unión Europea con la “Posición Común”), lo que conllevó un alto gasto </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">para el fortalecer </span></span><span style="font-size:small;">el sistema defensivo del país: construcción de túneles populares, hospitales bajo tierra, unidades militares en cuevas y en excavaciones realizadas para esconderlas ante un golpe sorpresivo, modernización propia del armamento soviético, la preparación del pueblo en las Milicias de Tropas Territoriales para llevar a cabo, en caso de agresión militar directa, la concepción de la Guerra de Todo el Pueblo, grandes movilizaciones militares, estudios de las evacuaciones de la población civil en caso de ataque aéreo e invasión directa, entre otros. El costo social y político, no solo el económico, de las difíciles condiciones del Período Especial se arrastran, sin lugar a dudas hasta el presente. Sin embargo, es justo reconocer que el mérito de la resistencia proactiva en nuestra sociedad hizo posible la propia existencia de la Revolución Cubana en medio de aquellas crisis, lo cual implicó un estímulo y su inserción en el acumulado de las luchas y resistencias populares, indígenas y afrodescendientes que emergieron a lo largo de toda América Latina y el Caribe para enfrentar la embestida de recolonización neoliberal imperialista, a partir de 1992. Cruz Capote, Orlando (2000): </span><span style="font-size:small;"><i><b>El Proceso de Institucionalización, rectificación y perfeccionamiento de la Revolución Cubana. 1975-1990</b></i></span><span style="font-size:small;">, Resultado de Investigación, Archivo del Instituto de Historia de Cuba, Inédito</span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">.</span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">(19) </span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.cubadebate.cu/autor/julio-a-garcia-oliveras/"><span style="font-size:small;"><span lang="en-US">García Oliveras</span></span></a><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Julio A. (2016): </span></span><span style="font-size:small;"><i><b>Algunas reflexiones sobre la implementación de los Lineamientos</b></i></span><span style="font-size:small;">,</span><b> </b><span style="font-size:small;"><i><u>Cubadebate</u></i></span><span style="font-size:small;">, 18 diciembre, La Habana.</span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;">(20) </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">Álvarez Rom, Luis (1963):</span></span><b> </b><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>El contenido político y económico del presupuesto estatal</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, en revista </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><u>Trimestre</u></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, No. 6., La Habana; Baran, Paul (1963): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Reflections on the Cuban Revolution</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Nueva York, USA; Mandel, Ernest (1964):</span></span><b> </b><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Las categorías mercantiles en el período de transición</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, revista </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><u>Nuestra Industria Económica</u></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, No. 7., La Habana; (1969): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Tratado de economía marxist</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">a, T. II., Instituto Cubano del Libro, La Habana; Figueras, Miguel (1964-1965): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Aspectos y problemas del desarrollo económico cubano</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, en </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><u>Nuestra Industria Económica</u></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Nos. 9 y 11, La Habana; Lataste, Alban (1963): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>El próximo quinquenio económico 1966-1970</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, revista </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><u>Comercio Exterior</u></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, La Habana; Lange, Oskar y otros (1966):</span></span><b> </b><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Problemas de la economía política del socialismo</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Edit. Publicaciones Económicas, La Habana; Pollitt, Brian (1967): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Estudios acerca del nivel de vida rural en la Cuba revolucionaria</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, en revista </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><u>Teoría y Práctica</u></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Nos. 42-43, La Habana; (1971): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Problemas de empleo y desarrollo económico de Cuba</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, revista </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><u>Comercio Exterior</u></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, No. 5, México; Aranda, Sergio (1968): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>La revolución agraria en Cuba</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Editorial siglo XXI, México; Kycsynsky, J. (1968): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>El camino cubano de la construcción del socialismo</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, en </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Ensayos Económicos</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Instituto Cubano del Libro, La Habana; Preobrajensky, E. (1969): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>La nueva economía</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Instituto Cubano del Libro, La Habana; Huberman, Leo y Sweezy, Paul M. (1969): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>El socialismo en Cuba</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Instituto Cubano del Libro, La Habana; Dorticos Torrado, Osvaldo (1972): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>La teoría, instrumento indispensable de la práctica revolucionaria</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Discurso en el Activo de Educación Interna (noviembre 1971)</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, en </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><u>Economía y Desarrollo</u></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, No. 11., La Habana; Sánchez Linares, Felipe (1989): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Algunas reflexiones sobre el período de tránsito del capitalismo al comunismo</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><u>Cuba Socialista</u></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, No. 40., La Habana; Figueras Albelo,</span></span><b> </b><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">Víctor (1995): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>El sector mixto en la reforma económica cubana</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Editorial Félix Varela, La Habana; González, Alfredo (1997): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>La economía política de una economía mixta es un capítulo inédito de la teoría marxista</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, revista </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><u>Temas</u></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, No. 11, La Habana, 1998.</span></span><b> </b></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><b>(21) </b></span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.granma.cu/archivo?a=274"><span style="font-size:small;">Martínez Hernández</span></a><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Leticia y </span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.granma.cu/archivo?a=276"><span style="font-size:small;"> Puig Meneses</span></a><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">,</span></span> <span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">Yaima (2018): </span></span><span style="font-size:small;"><i><b>Analizó V Pleno del Comité Central del Partido importantes temas de la actualización del modelo económico y social cubano</b></i></span><span style="font-size:small;">, </span><a style="color:#000000;" href="mailto:internet@granma.cu"><span style="font-size:small;">internet@granma.cu</span></a><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, 26 de marzo, La Habana.</span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">(22) </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">“…</span></span><span style="font-size:small;">Entre las causas y condiciones generales que influyeron en los resultados desfavorables se señaló que no siempre la Comisión de Implementación logró involucrar a los órganos, organismos, organizaciones y entidades para que desde la base fueran capaces de orientar, capacitar, apoyar, controlar y rendir cuentas de su gestión (…) Al mismo tiempo se ha manifestado una insuficiente integralidad, visión limitada sobre los niveles de riesgos e incompleta apreciación de los costos y beneficios (…) En algunos casos ha sido deficiente el seguimiento y control de las políticas, varias de las cuales se fueron desviando de sus objetivos, sin una oportuna corrección (…) En el Pleno se valoró que la actualización del modelo económico y social ha evidenciado ser un asunto de gran complejidad. A ello se une el firme propósito de no dejar a ningún cubano desamparado, lo que ha incidido en el ritmo de las transformaciones (…)  En la actualidad se revisan todos los procesos y entre las prioridades están el ordenamiento monetario, en particular los estudios sobre la unificación monetaria y cambiaria; la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030; así como el examen integral y el perfeccionamiento de las medidas que lo requieran, con las correspondientes propuestas (…) Sobre este último asunto se ejemplificó con la política para el trabajo por cuenta propia, de la cual ya han sido firmadas las normas jurídicas de mayor rango y debe desplegarse a continuación un proceso de capacitación que incluirá a los 580 000 trabajadores por cuenta propia y a más de 30 000 funcionarios públicos (&#8230;) Los miembros del Comité Central se refirieron también a la carencia de una cultura tributaria en el país; al aún deficiente empleo de la contabilidad como herramienta fundamental para cualquier análisis económico; y a las dificultades en la comunicación de las políticas, que en ocasiones no permitieron una comprensión a fondo por la población de estos difíciles temas y generaron malas interpretaciones debido a vacíos informativos (…).” Ídem.</span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">(23) </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">Ante la “inminente” unificación monetaria, que fue magnificada por las radios de Miami, y otros rumores que se propalaron entre la población, trajo como consecuencia que muchos ciudadanos comenzaran a cambiar los CUC (convertibles) por los CUC, (no convertibles), en las Casas de Cambio (CADECA).</span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">(24) </span></span><span style="font-size:small;">La misión del intelectual orgánico, que no es la única conciencia crítica de la sociedad, aunque simboliza una parte no despreciable de la misma, presupone ser un humilde constructor de la hegemonía política, ética, cultural-socialista. Por lo que ejerce una actividad revolucionaria orgánica crítica, profunda y activa más allá de lo acaecido en los caducos esquemas teóricos, persistentemente abstractos, positivistas y escépticos, derivados de una forma de no ponderar el rol de las teorizaciones, las filosóficas y de las diversas ciencias sociales en toda su dimensión, hoy inmersas en un proceso de transdisciplinaridad, extinguiendo parcelas y segmentaciones. De tal modo, la </span><span style="font-size:small;"><i>intelligentsia</i></span><span style="font-size:small;"> revolucionaria apoya, complementa, pero no puede ser escudera de todo lo que se dice y se hace, porque no comparte completamente la política ‘oficialista’ apologética, tampoco la oficial. Sus contradicciones con el poder brotan de la carencia de un análisis serio, complejo y profundo acerca del papel del intelectual en el socialismo. Es cierto que su conformación no es homogénea: </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-SV">algunos están incorporados con plenitud al proceso revolucionario y socialista con el pensamiento y la acción, otros deciden medrar en el mercado ahora con las oportunidades del trabajo privado y ciertos nichos comerciales; los hay quienes optan por permanecer inactivos, hasta apolíticos, como si no tuvieran una ‘deuda’ ética y de compromiso militante con el país, mientras, los menos, deciden desempeñar un rol ambiguo, dubitativo y contra la obra revolucionaria. Sin embargo, la inculpación generalizadora acerca de esa actitud es contraproducente cuando se dirige contra el intelectual, generalizadoramente, porque deviene en cuestionamiento y ‘preocupación’, como si la visión que subyace en algunos compañer</span></span><span style="font-size:small;">@s</span><span style="font-size:small;"><span lang="es-SV">, sea una simple y ramplona percepción caricaturesca acerca de los llamados, peyorativamente, “culturosos” e “intelectualoides”, etc.</span></span> <span style="font-size:small;">La política y los intelectuales orgánicos, necesitan reencontrarse y hallar códigos de lenguajes y comunicacionales comunes, reconociendo los diferentes ritmos y las formas de asimilar las realidades por los ejecutores y decisores políticos y la intelectualidad de vanguardia, que ninguna de las dos conforma una élite alejada o divorciada de las masas populares y de su buen sentido. </span><span style="font-size:small;">Acanda, Jorge Luis (2002)</span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">:</span></span> <span style="font-size:small;"><i><b>El malestar de los intelectuales</b></i></span><span style="font-size:small;">, revista </span><span style="font-size:small;"><i><u>Temas</u></i></span><span style="font-size:small;">, La Habana, biblioteca.filosofia.cu/php/export.php2…=http…30; </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">Prieto, Abel (2014): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>La Cigarra y la hormiga: un remake al final del milenio</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><u>Cubadebate</u></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, 27 de agosto,</span></span><span style="font-size:small;"> Calviño, Manuel (2014)</span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">:</span></span> <span style="font-size:small;"><i><b>Cambiando la mentalidad… empezando por los jefes</b></i></span><span style="font-size:small;">, Editorial Academia, La Habana</span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">;</span></span> <span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">Concepción, José Raúl y Doimeadiós Guerrero, Dianet (2017): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Diálogo sobre sistema político cubano: ¿La democracia es el poder de los partidos o del pueblo?</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Podcast</span></span><span style="font-size:small;"> con los doctores en ciencias Daniel Rafuls Pineda y José Luis Toledo Santander, </span><span style="font-size:small;"><i><u>Cubadebate</u></i></span><span style="font-size:small;">, 31 de marzo.</span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">(25) A decir de Ernest Mandel </span></span><span style="font-size:small;">hay </span><span style="font-size:small;"><i>dos fuentes objetivas</i></span><span style="font-size:small;"> de la burocratización</span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, p</span></span><span style="font-size:small;">or una parte, la supervivencia de un proceso económico </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">de reproducción del capital que se reproduce </span></span><span style="font-size:small;">espontáneamente, es decir, la </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">persistencia de</span></span><span style="font-size:small;"> las normas de distribución mercantil y de elementos de la economía mercantil, supervivencia de la división del trabajo, los privilegios de</span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">l acceso a la</span></span><span style="font-size:small;"> Cultura</span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"> -con mayúsculas, por lo que incluye a la cultura política-</span></span><span style="font-size:small;"> y de </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">las preeminencias de las </span></span><span style="font-size:small;">delegaciones del poder, que llevan a los aparatos a volverse autónomos</span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, transformándose de</span></span><span style="font-size:small;"> servidores en</span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"> la</span></span><span style="font-size:small;"> sociedad y, </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">al unísono, de disponer libremente de éste, dada la centralización del sobreproducto social y el derecho burgués, al propio aparato de dirección y gestión.</span></span> <span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">Por lo tanto, el </span></span><span style="font-size:small;">proceso de desalienación</span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"> tiene una doble solución: </span></span><span style="font-size:small;">la desaparición progresiva de la economía mercantil y de la desigualdad social y la sustitución del sistema de gestión estatal</span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">izante</span></span><span style="font-size:small;"> de la economía por un sistema de autogestión obrera, </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">aunque </span></span><span style="font-size:small;">democráticamente centralizado</span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, pero con visos de autonomía y auto-administración</span></span><span style="font-size:small;">. </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">Entonces, </span></span><span style="font-size:small;">sólo en estas condiciones la acción subjetiva del partido, </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">único pero plural, </span></span><span style="font-size:small;">y la ampliación de la democracia socialista en el plano político, puede emanciparse de las cadenas burocráticas que lo subyugan.</span> <span style="font-size:small;">Mandel, Ernest (1969):</span><b> </b><span style="font-size:small;"><i><b>La burocracia</b></i></span><span style="font-size:small;"><i>,</i></span><span style="font-size:small;"> Marxists Internet Archive, sección en español, octobre; </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>La economía en el período de transición </b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">(1975): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Problemas básicos de la transición del capitalismo al socialismo</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Editorial Anagrama, Barcelona, </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><u>Revolta Global</u></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">. Digital.</span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">(26) La participación popular no es sinónimo de democracia directa, ni la presencia obligada de cualquier ciudadano en cada una de las múltiples polémicas acerca de la dirección y gestión de gobierno y demás órganos directivos de la nación. Asimismo, tampoco puede considerarse como la panacea de la solución de los conflictos socioeconómicos y políticos, porque resultaría caricaturesco suponer que la democracia en la transición socialista significa que ‘todos discuten de todo, en todo momento’, en un sinfín de ‘clubes de discusiones’ sin límites, responsabilidades, ni compromisos críticos. Por ello, hay que encontrar las formas de deliberaciones patrióticas, revolucionarias y socialistas, que otorguen mayor igualdad efectiva y mayor posibilidad de expresión al conjunto de la ciudadanía, siempre pensando en el sentido colectivista, que no excluye lo individual, y ajustado con lo aprobado popularmente en forma mayoritaria, pero estando preparados para cambiar si los resultados están siendo adversos al proceso en curso. Katz, Claudio (2004): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Comunismo, socialismo y transición. Metas y fundamentos</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana.</span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">(27) </span></span><span style="font-size:small;">Alhama Belamaric</span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Rafael (2015):</span></span><b> </b><span style="font-size:small;"><i><b>Prefacio para una visión retrospectiva crítica del proceso yugoslavo de trasformación socialista. Enseñanzas necesarias</b></i></span><span style="font-size:small;">, </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">noviembre, La Habana, </span></span><a style="color:#000000;" href="http://www.nodo50.org.cubasigloxxi/.../alhama.301015.pdf"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">h</span></span><span style="font-size:small;">ttp://www.nodo50.org.cubasigloxxi/&#8230;/alhama.301015.pdf</span></a><span style="font-size:small;">.</span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;">(28) Weber, Max (1958): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Essays in Sociology</b></i></span><span style="font-size:small;">, Oxford University Press, Nueva York, 1958; Machado, Darío L. (1990): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Burocracia y Burocratismo</b></i></span><span style="font-size:small;">, Editora Política, La Habana, 1990; Deutscher, Isaac (2011): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Las raíces de la burocracia</b></i></span><span style="font-size:small;"> (1960), Marxists Internet Archive, noviembre; Cruz Capote, Orlando (2016): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Sobre el burocratismo en el socialismo. Unas breves notas</b></i></span><span style="font-size:small;">, 16 de junio, </span><a style="color:#000000;" href="http://www.nodo50.org/cubasigloxxi"><span style="font-size:small;">http://www.nodo50.org/cubasigloxxi</span></a><span style="font-size:small;">; Dávila, Agustín Lage (2017): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Burocracia: paradigmas y realidades</b></i></span><span style="font-size:small;">, </span><span style="font-size:small;"><i><u>Granma</u></i></span><span style="font-size:small;">, 13-05, La Habana; </span><a style="color:#000000;" href="http://www.granma.cu/cuba/2017-05-09/burocracia-paradigmas-y-realidades-09-05-2017-17-05-01"><span style="font-size:small;">http://www.granma.cu/cuba/2017-05-09/burocracia-paradigmas-y-realidades-09-05-2017-17-05-01</span></a><span style="font-size:small;">.</span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;">(29) Castro Ruz, Fidel (1961): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Palabras pronunciadas en la reunión con los trabajadores bancarios</b></i></span><span style="font-size:small;">,</span> <span style="font-size:small;">16 de octubre</span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, </span></span><span style="font-size:small;">Ediciones Obra Revolucionaria, No. 39, La Habana</span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">,</span></span><span style="font-size:small;"> p. 8.</span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;">(30)</span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"> Machado Rodríguez, Darío (2017): </span></span><span style="font-size:small;"><i><b>La planificación no es solo economía…</b></i></span><span style="font-size:small;">, </span><span style="font-size:small;"><i><u>Cubadebate</u></i></span><span style="font-size:small;">, La Habana, 29 septiembre; Rodríguez, José Luis (2016): </span><span style="font-size:small;"><i><b>La planificación en el socialismo: su importancia y actualidad para nuestra economía</b></i></span><b> </b><span style="font-size:small;">(I, II y III), </span><span style="font-size:small;"><i><u>Cubadebate</u></i></span><span style="font-size:small;">, La Habana, </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">29 septiembre, </span></span><span style="font-size:small;">17 octubre</span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"> y 12 diciembre.</span></span></span></p>
<p class="sdfootnote-western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">(31) </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">“…</span></span><span style="font-size:small;">Si hemos escogido soberanamente, con la participación y respaldo del pueblo, la opción martiana del partido único, lo que nos corresponde es promover la mayor democracia en nuestra sociedad, empezando por dar el ejemplo dentro de las filas del Partido, lo que presupone fomentar un clima de máxima confianza y la creación de las condiciones requeridas en todos los niveles para el más amplio y sincero intercambio de opiniones, tanto en el seno de la organización, como en sus vínculos con los trabajadores y la población, favoreciendo que las discrepancias sean asumidas con naturalidad y respeto, incluyendo a los medios de comunicación masiva, mencionados varias veces en los Objetivos aprobados en esta Conferencia, los que deberán involucrarse con responsabilidad y la más estricta veracidad en este empeño, no al estilo burgués, lleno de sensacionalismo y mentiras, sino con comprobada objetividad y sin el secretismo inútil.” Castro Ruz, Raúl (2012): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Discurso del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura de la Primera Conferencia Nacional del Partido</b></i></span><span style="font-size:small;">, 29 de enero”. (Versiones Taquigráficas &#8211; Consejo de Estado).</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(32)</b></span><span style="font-size:small;"> Debemos y podemos apropiarnos críticamente de algunas aportes de la Teología de la Liberación, la Pedagogía Popular, la Filosofía de la Liberación, al Pensamiento Crítico, los saberes de los pueblos originales (indígenas) y de los movimientos populares, sociales, políticos, partidos políticos tradicionales y nuevos, las experiencias y acumulados, positivos y negativos, de los procesos progresistas, populares y de izquierda que están presentes en Nuestra América –a pesar de la ola restauradora capitalista conservadora y neoliberal. Al igual que en el resto del Sur geopolítico y los movimientos antisistémicos, o no, del Norte desarrollado. En este sentido, el legado histórico y político del Comandante Ernesto Che Guevara y del líder máximo de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, resultan imprescindibles, siempre que no se reciban como una letra muerta, o sea, tal cuales, sino que admiten una reflexión crítica repensada, reactualizada y la firme decisión sobre qué considerar ventajoso y qué no.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(33)</b></span><span style="font-size:small;"> Valdés Gutiérrez, Gilberto (2017): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Soñar y pensar en Cuba</b></i></span><span style="font-size:small;">, </span><a style="color:#000000;" href="mailto:filosofi@.cu"><span style="font-size:small;"><span lang="en-US">filosofi@.cu</span></span></a><span style="font-size:small;"> Editorial, Instituto de Filosofía, La Habana.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(34)</b></span><span style="font-size:small;"> Castro Ruz, Raúl (2006): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Discurso en el acto por el aniversario 45 de la fundación del Ejército Occidental</b></i></span><span style="font-size:small;">, San José de las Lajas, Mayabeque, 14 de junio. (Versiones taquígrafas del Consejo de Estado).</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(35)</b></span><span style="font-size:small;"> Tonet, Ivo (2013): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Sobre el socialismo</b></i></span><span style="font-size:small;">, Instituto Lukács, </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">São</span></span><span style="font-size:small;"> Paolo, Brasil; Nove, Alex (1987): </span><span style="font-size:small;"><i><b>La economía del socialismo flexible</b></i></span><span style="font-size:small;">, tercera parte, Editorial Siglo XXI, Madrid.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(36)</b></span><span style="font-size:small;"> Lenin, V. I. (1985): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Balance de la discusión sobre la autodeterminación</b></i></span><span style="font-size:small;">, O. C., Ob. Cit., T. 30, p. 56.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><b>(37) </b></span></span><span style="font-size:small;">Castro Ruz, Fidel (1993):</span><b> </b><span style="font-size:small;"><i><b>La historia me absolverá. Edición anotada</b></i></span><span style="font-size:small;">, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, pp. 53-55.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><b>(38)</b></span></span><span style="font-size:small;"> Engels, Federico </span><span style="font-size:small;"><i><b>“Introducción”</b></i></span><span style="font-size:small;"> de 1891, en Marx, Carlos (1965): </span><span style="font-size:small;"><i><b>La Guerra Civil en Francia</b></i></span><span style="font-size:small;"> (1871), Marx y Engels (1965): Obras Escogidas, en dos tomos, T. I., Editorial Progreso, Moscú, pp. 453-465.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><b>(39)</b></span></span> <span style="font-size:small;">Lenin apuntó: “</span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">…</span></span><span style="font-size:small;">La Comuna no era ya un Estado en el verdadero sentido de la palabra” (y ¿qué era, pues? por lo visto, ¡una forma de transición del Estado al no-Estado!)”. Lenin, V. I. (1986): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Materiales preparatorios para el libro “El Estado y la Revolución”</b></i></span><span style="font-size:small;">, O. C., Ob. Cit., T. 33, p. 171.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><b>(40)</b></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"> “…Lo que yo he aportado de nuevo ha sido demostrar. 1) que la existencia de las clases sólo va unida a determinadas fases históricas de producción; 2) que la lucha de clases conduce, necesariamente, a la dictadura del proletariado; 3) que esa misma dictadura no es de por sí más que el tránsito hacia la abolición de todas las clases y hacia una sociedad sin clases&#8230;” </span></span><span style="font-size:small;">Marx. Carlos (1965):</span><b> </b><span style="font-size:small;"><i><b>Carta de Marx a Joseph Weydemeyer</b></i></span><b> </b><span style="font-size:small;">(1852), O. E., en dos tomos, Tomo II, Ob. Cit., p. 453.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(41)</b></span><span style="font-size:small;"> Cruz Capote, Orlando (2017): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Las complejas problemáticas en la transición socialista</b></i></span><span style="font-size:small;">, </span><span style="font-size:small;"><i>La pupila insomne</i></span><span style="font-size:small;">, 18 diciembre, </span><a style="color:#000000;" href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/"><span style="font-size:small;"><span lang="en-US">https://lapupilainsomne.wordpress.com</span></span><u><span style="font-size:small;"><span lang="en-US">/</span></span></u></a><span style="font-size:small;">.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><b>(42)</b></span></span> <span style="font-size:small;">Lenin, V. I. (1985): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Actitud hacia los partidos burgueses</b></i></span><span style="font-size:small;">, Obras completas (O. C.), tomo </span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">15,</span></span><span style="font-size:small;"> Editorial Progreso, Moscú, p. 387.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><b>(43)</b></span></span> <span style="font-size:small;">Castro Ruz, Fidel (1973): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Discurso por el Día Internacional de los Trabajadores</b></i></span><span style="font-size:small;">, La Habana, 1ro de mayo. Ediciones COR [3]. La Habana, p. 40.</span></span></p>
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		<title>Las peores ‘armas melladas’ del capitalismo son las culturales. Por Orlando Cruz Capote*</title>
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		<pubDate>Fri, 22 Jun 2018 15:35:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Otra vez sobre la transición socialista en Cuba  <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=63270">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-632710"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;">El tránsito o construcción socialista, del capitalismo al socialismo, rumbo estratégico hacia el comunismo, <b>(1)</b> constituye un prolongado proceso histórico, ético-político, ideológico, socioeconómico, estético y Cultural, con mayúsculas.</span><span id="more-63270"></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Consiste en un radical cambio civilizatorio, de plena emancipación humana y de largo aliento estratégico (extendida temporalidad-espacialidad); antisistémico, contrahegemónico y contracultural al capital; de movimientos tácticos constantes, métodos políticos democráticos de participación activa de las masas; aprendizajes y desaprendizajes, construcciones y deconstrucciones, flujos y reflujos en su interior; perpetuas reformas revolucionarias, <b>(2) </b>revoluciones en la revolución, aunque algunas reformas no conlleven <i>per se</i> a cambios revolucionarios sustanciales, sino que implican ciertas transformaciones en los programas y prácticas acerca del cómo reconstruir el tránsito socialista, formas renovadas de gestionar crisis y la realización de necesarios ajustes acordes a las coyunturas especificas por la que atraviesa; <b>(3)</b> y, en el que existe, igualmente, momentos de amplio consenso nacional, social-popular, <b>(4)</b> y otros, en el que subsisten disensos, más o menos profundos, por diferentes causales, casuales y contextos históricos específicos en su decursar histórico. <b>(5)</b></span><br />
<span style="color:#000000;">Tal transición jamás acontece en línea recta, es decir, unilineal y progresivamente, sino que transcurre de forma zigzagueante, contradictoria y paradójica, con avances, saltos, intermitencias, preservaciones y superposiciones <b>(6)</b> -con contenidos y formas a veces mezclados y yuxtapuestos eclécticamente, pero no dialécticamente sintetizados, estructural y sistemáticamente-; estancamientos, retroacciones y retrocesos que, en circunstancias determinadas, permiten la preservación y sobrevivencia de las esencias; que también comprende la continuidad, la discontinuidad -término categorial omitido en el diccionario histórico, filosófico y político marxista en la contemporaneidad- y la autosuperación crítica en su práctico devenir.</span><br />
<span style="color:#000000;">Las viejas relaciones de producción capitalistas, que no desaparecen de golpe aunque se den pasos radicales para romperles las complexas espinas dorsales, concurren inevitablemente en las agrestes nuevas relaciones socioeconómicas, políticas y culturales, con una cuota significante de dependencia y subdesarrollo sistémico -el subdesarrollo tiende a reproducir como regularidad la lógica metabólica del capitalismo subdesarrollado con reminiscencias precapitalistas, tanto en la esfera material como la espiritual, intelectual y cultural- circunstancias en que los hombres y la mujeres tienen que resistir, mitigar y remontar una endémica crisis estructural socioeconómica, en esencia deformada, atrasada y desarmónica, con una limitada e insuficiente dimensión de las fuerzas productivas materiales que se traduce en una baja productividad del trabajo y la obtención de un insignificante excedente económico, donde no puede existir racional ni moralmente la explotación intensa de la mano de obra asalariada, la probabilidad de una distribución equitativa e igualitaria de las riquezas, tampoco el acompañamiento del crecimiento inmediato de la pequeñez del mercado endógeno, así como la capacidad objetiva para desplegar un significativo y básico ahorro interno, entre otros legados y posibles reproducciones metabólicas de la vieja y presente lógica del capital. <b>(7) </b><b> </b></span></p>
<p><span style="color:#000000;">A lo que se suma la incapacidad intelectual, entiéndase las carencias de instrucción, educación capacitación científica, tecnológica, y cultural, que permita crear condiciones subjetivas inmediatas que innoven en el campo de las tecnologías, la organización de la producción y en la dirección socialista como un proceso integral.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El socialismo no es, efectivamente, un modo de producción, sino constituye una etapa, o varios períodos, etapas y fases ininterrumpidas e interrelacionadas -no un etapismo evolucionista, mecánico y economicista- en la que pugnan las relaciones sociales de producción capitalistas con las futuras relaciones sociales de producción comunistas. Tampoco puede llamársele a ese tránsito, en su contenido y forma, como relaciones sociales de producción socialistas -si acaso una incipiente formación económica social transicional-, sino la ruta escabrosa hacia el comunismo, que inspira y realiza una revolución cultural, intelectual y moral para, con y por las masas populares que no solo implica el enseñar a leer y a escribir, sino de involucrar en el proceso revolucionario de una manera crítica consciente a millones de trabajadores manuales, intelectuales, campesinos, etc.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ya Marx había remarcado que las formas redistributivas no pueden percibirse como algo ajeno o separadas al modo de producción, tampoco en el tránsito socialista, que posee muchas esencias fenoménicas del viejo modo de producción, en específico su ‘derecho burgués’, más abarcador en la distribución en el cual permanece por largo tiempo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por lo que, el ‘modo de producción’ no debe considerarse estrictamente en el sentido de la reproducción de la existencia <i>física</i> de los individuos, un determinado modo de manifestar su vida, un determinado modo ‘de vida de los mismos’, porque el capitalismo y en las etapas iniciales de su superación, no son solo un modo de producción de bienes materiales, sino constituye un modo de producción de la vida social, un modo de producción de la subjetividad y un modo históricamente determinado, de apropiación material y espiritual, entiéndase cultural, de la realidad por los seres humanos. Resultando errado el tomar como esencial la llamada distribución en la transición socialista y hacer un exagerado hincapié en ella, porque la distribución salarial, por ejemplo, y de los medios de consumo es, en todo momento, un corolario de la distribución de las propias condiciones de producción, que aún no son socialistas en su plenitud.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Exponer el socialismo como una doctrina que gira principalmente en torno a la distribución -ese ‘asistencialismo’ al que recurren algunos de los gobiernos que conducen los procesos progresistas y populares latinoamericanos- como elemento que conlleve a la igualdad -no al ilusorio igualitarismo- y equidad plena, es totalmente falso.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Entonces, con un carácter vital habrá que implicar y desarrollar, con ciertas indicaciones teórica-políticas rectoras y sin frenar las funciones primarias del Estado, las formas populares de autogobierno, autonomía, autoadministración y auto-organización democráticas, lo que sugiere una colosal descentralización del modelo de Estado y de la administración pública, que aún se practica, lastres pesados obstaculizadores del proceso no sólo por razones objetivas, sino en las transformaciones del cambio de las mentalidades de quienes deben romper inercias y gravedades, rutinas y formalismos, requiriéndose de formas participativas más socializadas, asociativas, cogestionarias, autogestionarias, autonómicas en las cooperativas, las comunitarias, también las sindicales, económicas solidarias, etc., que fortalezcan al poder popular, las organizaciones de masas y sociales, y la re-construcción de un poder desde abajo y horizontalmente -que no es un antipoder, ni un contrapoder, sino una novedosa forma de poder- que amortigüe los métodos de dirección verticalistas, de ordeno y mando, órdenes desde arriba, designaciones a dedo, dictámenes de comando, dirigismos, mandonismos, etc. <b>(8)</b></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sin embargo, para el socialismo resultará insuficiente -cubano u otro- que la producción nacional aumente no sólo en el sector primario (‘commodities’ o materias primas), según las pautas impuestas por el mainstream del capital internacional, que los trabajadores produzcan más (cantidad y calidad) para beneficio de ellos mismos y de toda la sociedad, de sustituir importaciones y crecer en exportaciones -más allá del modelo Cepalino que tiene sus fundamentos en un capitalismo <i>light</i>-, que las fuerzas productivas logren un elevado desarrollo en medio de un adverso mundo económico-comercial y financiero capitalista transnacional que produce globalmente y fragmenta geográfica y geopolíticamente, que el proceso productivo sea capaz de agregar valor a través de una supremacía tecno-científica amparada por la educación apropiada, rigurosas reglas de propiedad intelectual y la creación incesante de un ‘know how’, ya que estos conocimientos no se transfieren con oportunidad e igualdad hacia los países más atrasados o en vías de desarrollo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Urgiéndose además de insumos productivos que son adquiridos-elaborados en el exterior, resultando no tan importante que un producto, incluso con relativo valor agregado, lleve el ‘sello nacional’ si este depende de la importación de las elementales materias productivas para su elaboración final, que necesita de cierta financiación externa. Las cadenas de importación, la financiación y las empresas internas tienen que ser lo suficientemente eficientes y coordinadas para que los tiempos de llegada sean coordinados para no sufrir vacíos productivos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En nuestros días, el valor de uso de los medios de producción, la producción en sí misma y los medios de consumo se deprecian más rápidamente -incluso de forma programada- por lo que se requiere en el tránsito socialista de productos de alta calidad que no cumplan su ciclo de uso productivo de manera acelerada.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Como sociedad en la que predomina la escasez y las restricciones, aunque con una cobertura básica y/o amplia de servicios de salud y educación gratuitas, cultura, deporte, asistencia y seguridad social, etc., propiciadora de oportunidades simétricas para todos, sin embargo, las equidades no se resuelven totalmente y las desigualdades crecen a pesar de esfuerzos titánicos para que no suceda, el ideal comunista (socialista) corre el peligro de transfigurarse en un imaginario popular de filo castrado, que deviene en egoísmo, individualismo y en una crisis de legitimidad ideológica. Ya que, en las distintas etapas transicionales, dialécticamente entrelazadas, prosiguen manifestándose grados de ‘explotación’, aunque quizás encubiertas, y la enajenación-alienación del ser humano y del trabajador.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Una concepción económica angosta, execrable si es pragmática y economicista, que deje a la espontaneidad social la aparición y desenvolvimiento de cambios políticos predecibles, accidentales y no deseados, que los subestime e ignore, invita al albedrio de la burocracia, la corrupción, las prebendas y privilegios de algunos grupos de poder económicos, por ende políticos, que, ante tareas tan urgentes como la descentralización estatal y la mayor participación democráticas, completamente correlativas a la reforma económica, consigan imponer su sello al proceso con un ritmo lánguido de tales transformaciones si ven afectados sus intereses creados.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Tal falla ingenua, visión política estratégica mediocre o el temor a la pérdida de cuotas de poder de algunos sectores y grupos sociales, podría desembocar en una sociedad que, si alcanzara sus metas de crecimiento y desarrollo productivo, tendería a una población de consumo, en muchos casos, excelsa, masas quizás satisfechas materialmente, pero desahogadamente reformistas y posiblemente no revolucionarias, menos socialistas, puesto que ya sería tarde para introducir una visión global del cambio económico que debió estar acompañado siempre de una acción conciente y organizada en el plano político, ideológico y cultural que prepare a hombres y mujeres para la creación de la emancipación humana antisistémica al capital. En ello desempeña un papel esencial, no cuestionable, el Partido de vanguardia en la orientación, conducción, educación y formación de las masas y los cuadros gubernamentales y estatales, así como las organizaciones de masas y sociales.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Como no está pre-escrito cuáles son las ‘dosis’ de capitalismo heredadas y capaces de reproducirse, que pueden mellar [las peores ‘armas melladas’ del capitalismo son las culturales, aspecto que pocos entendieron de la frase del Che Guevara que la redujeron a las económicas, cuando el propio Guerrillero Heroico había adecuado críticamente la contabilidad de los monopolios estadounidenses en Cuba, para crear su sistema presupuestario bajo otros principios, socialistas] de una u otra manera a la transición socialista, sin satanizar las formas de propiedad y gestión no estatales, entiéndase privadas, mixtas, etc., ni tampoco al funcionamiento regulado de las relaciones monetarias mercantiles, el mercado y el dinero, tampoco de cómo saber, exactamente, hasta dónde llegarán las ‘nuevas clases burguesas’ y las ‘castas improvisadas’ burocráticas -como las denominó Leon Trotsky- que resurgen y emergen a lo interno, mientras se comprende sus pretensiones económicas y políticas, en los instantes en que el socialismo se inserta y adapta críticamente al océano hegemónico capitalista, hoy transnacional neoliberal, que le rodea, tal situación reiterativa en los socialismos que se construyeron, implosionaron y los que prosiguen, las incertidumbres señaladas pondrían en riegos enormes al socialismo cubano, porque postergaría la batalla decisiva de quien vence a quien y, mientras, cobraría altos costos políticos e ideológicos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Finalmente, el tránsito socialista, en su compleja y contradictoria dialéctica, no excluye su comprobada reversión, <b>(9)</b> por causas endógenas y exógenas, o la combinación de ambas variables.</span><br />
<span style="color:#000000;">La historia ha demostrado que el asedio, las agresiones miliares e injerencias capitalistas e imperialistas de toda índole, en contubernio con las fuerzas internas que no desean cambiar el <i>statu quo</i> burgués, contra los países que emprenden ese rumbo son ciclópeas, así como sistemáticas las sanciones, extorsiones, chantajes, presiones y condicionamientos, incluyendo el intento de aislarlos política y diplomáticamente, la imposición de bloqueos económicos, comerciales y financieros, el impedirles el acceso a inversiones de capital extranjero, tecnologías de punta, posibilidad de insertarse en mercados regionales e internacionales, grandes limitaciones para acceder a créditos blandos con bajos intereses y el sometimiento invariable y contraproducente a los dictámenes del capitalismo, hoy mundialmente dominante y hegemónico, trasnacional y neoliberal.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A lo que se suma, las grandes campañas mediáticas en su contra, las noticias falsas, tergiversadas y manipuladoras de la realidad, las pretensiones de subvertirlo desde adentro, sufragando a las fuerzas contrarias al mismo e incitando a la contrarrevolución interna para provocar la división, desestabilización y la ingobernabilidad, con el fin último de derrocarlo. (<b>10)</b> La animadversión y mordacidad del establishment del imperialismo estadounidense y su apoyo a la contrarrevolución interna en Cuba, corrobora esta tesis. <b>(11)</b></span></p>
<p><span style="color:#000000;">A la vez, el viejo e incierto axioma acerca que el socialismo debe convivir eternamente con el síndrome de ‘plaza sitiada’, los “silencios” y “secretismos” infructuosos, con el fin de no brindarle ‘armas al enemigo’, no niega que este se realiza con altos riesgos y acechanzas para la libre autodeterminación nacional y en la construcción de un sistema sociopolítico diferente. Tales alarmas y hechos reales obstaculizan el alcance de la eficiencia, autonomía, eficacia, participación, equidad y justicia social en su total desarrollo, teniendo en cuenta que, en todos los casos, este ha triunfado en naciones de la periferia subdesarrollada capitalista, con un alto grado de dependencia.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por tales motivos, en el tránsito socialista también se ejerce el dominio y la coerción, ya que, al final, “…toda dominación bien estructurada y establecida, moderna, es cultural”,<b> (12) </b>lo que implica la existencia de relaciones de poder políticas no sólo a nivel estatal sino multiplicadas y capilarizadas en todas las esferas de la vida social, relaciones y acciones que deben ser delimitadas jurídica y éticamente en los marcos del Estado de Derecho, en la amplia socialización / democratización socialista, contra los opositores, adversarios y enemigos -tres categorías diferenciadas entre si- que confrontan su marcha, tanto endógenos como exógenos, con vistas a propiciar su conservación, prosecución y garantía superadora.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En cualquier sistema de dominación y hegemonía -sin excluirse una de la otra- están presentes las complejas, tensas y dinámicas clases sociales, las luchas de clases y las relaciones de poder, macro y micro sociales, económicas, ideológicas, políticas y culturales, aun cuando se ejerza la hegemonía desde el ángulo político y cultural, por lo que es natural que surjan oposiciones y opositores políticos e ideológicos de diversa gradualidad, con distinta formas organizativas y diversos intereses grupales, formales e informales, hoy en redes sociales horizontales que se estructuran en la internet, que casi siempre conforman una masa heterogénea, pero consistente en sus propósitos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ellos son parte de los disensos dentro del proceso transicional, consecuencia de las habituales (hasta naturales) no convergencias de algunos grupos y sectores sociales y ciudadanos con las políticas que se practican, que marcan las diferencias, las distinciones y las formas de apreciar los procesos históricos-políticos de disímiles maneras, que contradictoria y paradójicamente ineludibles sirven para palpar los niveles de aceptación del proyecto revolucionario, conocer si se está en el camino acertado y corregir su rumbo. También hace acto de presencia la contrarrevolución abierta y reaccionaria, traidora y mercenaria al servicio de potencias enemigas, que confrontan al nuevo poder político de forma violenta o maneras más sutiles. Se tendrá que determinar bien a cuáles oposiciones enemigas les hacemos frente frontalmente, con quienes debatir para tratar de persuadir, convencer o neutralizar.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Resulta irrefutable el ejercicio de releer las ‘Palabras a los Intelectuales’, pronunciadas por el Comandante en Jefe Fidel Castro en junio de 1961, <b>(13)</b> para percibir como el líder del proceso revolucionario establece un ‘parteaguas dialéctico’ entre patriotas honestos, revolucionarios, antimperialistas y socialistas, con los patriotas, demócratas y progresistas confundidos, los que no estaban de acuerdo con los raudos cauces socialistas, menos comunistas, que tomaba el proceso revolucionario, y los contrarrevolucionarios incorregibles.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las ideas expresadas por Fidel no constituían una definición mecanicista, menos excluyente y exclusiva para la coyuntura, sino nociones contextualizadas que no estaban destinadas sólo para la intelectualidad orgánica y la que no lo era (la tradicional), tampoco para una política cultural y artística consumada, sino para las diversas políticas culturales que se irían edificando desde los inicios de 1959 hasta hoy, porque obraban más allá de una clase, un grupo y sector social, sino hacia la sociedad en su conjunto. Lo válido de tales mensajes fueron los principios ‘rígidos’ y flexibles enarbolados, y los métodos de políticos de masas persuasivos a utilizar, con el fin de unir y no restar fuerzas a la Revolución en una sociedad que provenía de grandes polarizaciones sociales, políticas, y desigualdades económicas, como país capitalista subdesarrollado sumamente dependiente de los Estados Unidos de América.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La conciencia patriótico-ciudadana, política y revolucionaria no era, es y será semejante para todos los cubanos porque es un proceso en constante deconstrucción y reconstrucción, tampoco evolucionan simétricamente hacia posiciones radicales, de raíces, como especificaba José Martí.</span><br />
<span style="color:#000000;">Siempre existirán matices que retan y enriquecen la identidad y la unidad, sin uniformidades, homogeneidades y unanimidades dudosas y falsas. En la conciencia ciudadana del cuerpo societario cubano, pueden manifestarse, y lo hacen, heterogéneos rasgos de nacionalismos: los que prefieren el reformismo moderado, preventivo y pasivo, muy proclives a la salida intermedia, los nacionalismos revolucionarios- patrióticos, socialistas, solidarios, integracionistas nuestroamericanos, tercermundistas e internacionalistas; las ideas antinjerencistas, limitadamente antinorteamericanos (algunos autores la denominan ‘anti (neo)-plattistas’); ‘antimperialistas’ con connotación retórica, pero no anticapitalistas y antimperialistas de razón y convicción. <b>(14) </b></span></p>
<p><span style="color:#000000;">De la misma manera pueden ser asumidas, de diversa manera, las ideas y prácticas marxistas, tan plurales en su historia, las del propio socialismo con las innumerables cargas semánticas y contaminaciones que lleva en sí mismo <b>(15)</b> luego de tres siglos de existencia.</span><br />
<span style="color:#000000;">Consecuente con las Palabras de Fidel, en otro contexto histórico, cuarenta y siete años más tarde, el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, el General de Ejército Raúl Castro expresó, en el 2008, que “…No vamos a dejar de escuchar la opinión honesta de cada cual, que tan útil y necesaria resulta, por la algarabía que se arma, a veces bastante ridícula, cada vez que un ciudadano de nuestro país dice algo a lo que esos mismos promotores del espectáculo no harían el menor caso, si lo escucharan en otro lugar del planeta.” <b>(16)</b><b> </b></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por mi parte, estoy completamente convencido que cuando el Comandante en Jefe Fidel Castro enunció su ‘Concepto de Revolución’, el primero de mayo del 2000, del cual nunca seremos participes de analizar por oraciones y frases separadas, pero específicamente el referido que revolución “…es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional…”, <b>(17)</b> no suscribió únicamente a la contrarrevolución interna, porque su pensamiento sólido y profundo estratégicamente no podía reducirse hacia aquellos que abiertamente se oponen al proceso revolucionario, sino que incluía a fuerzas (correlaciones y balances de fuerzas) que, desde supuestamente el campo revolucionario y socialista, consintieran de forma inconciente y conciente a poner barreras al cambio necesario por mentalidad burocrática, ignorancia y miedo a las transformaciones; a los individuos que se desencantan y abandonan ideológicamente las filas del proceso revolucionario socialista, que en un travestismo político abrazan ideas social-liberales, socialdemócratas y republicanas burguesas; a compañeras y compañeros que caen en actos inescrupulosos de corrupción e ilegalidades, quizás por ambiciones personales, familiares o de grupos; otros que sueñan y logran apropiarse de altas y medias responsabilidades para medrar desde el poder político, olvidando que se deben al pueblo que los ha elegido y seleccionado, entre otros ejemplos.<b> </b></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por lo tanto, los habituales, pero insostenibles malestares latentes contra la intelectualidad y la cultura, la ciencia y el pensamiento en el socialismo, no es un episodio aislado de la lucha de clases, tampoco son simples derivaciones de lo mal que se condujeron los diálogos y conflictos con este sector desde los siglos XIX, XX y el XXI, en los círculos marxistas, obreros y comunistas a nivel internacional y al interior de los países socialistas. <b>(18)</b> Son señales de prepotencia y arrogancia del poder, que tiene sus causales esenciales en doctrinarismos, sectarismos y esclerosis paralizantes que provienen del extinto “socialismo real”.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En el trasfondo de esas miradas prejuiciadas, que no podían ser fidelistas, quien desde 1960, había enarbolado la idea de que “…El futuro de nuestra patria tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia, tiene que ser un futuro de hombres de pensamiento, porque precisamente es lo que estamos sembrando; lo que estamos sembrando son oportunidades a la inteligencia, ya que una parte considerabilísima de nuestro pueblo no tenía acceso a la cultura, ni a la ciencia…”, <b>(19)</b> han conllevado a que algunos dirigentes y decisores políticos, intelectuales ellos mismos porque han alcanzado niveles de educación medio y universitario, perciban las críticas, los contrapesos, la no obediencia ciega y subordinada de la <i>intelligentsia</i> ante las políticas aprobadas y ejecutadas, como parte del despectivo ‘espíritu vacilante’ de la intelectualidad, incluso la orgánica, y no como el lúcido pensar que se comporta, en ocasiones, abstracto, lejano y escéptico -forma de inconformidad silenciosa-, y la mayoría de las veces activo, participativo, crítico y grandes ansias de hacer, con respecto al escaso realismo y dogmatismo presente en la ideología oficial, que por malabares se convierte en oficialista, la burocracia, los cuadros esquemáticos y las formas de hacer poco democráticas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por esos motivos, tan complejos, el Che Guevara afirmó que «…No debemos crear asalariados dóciles al pensamiento oficial ni «becarios» que vivan al amparo del presupuesto, ejerciendo una libertad entre comillas», frase que ha tenido una lectura dorsal, pero que es diáfana en el sentido que el intelectual revolucionario debe reflexionar y accionar contra las tendencias quietistas vengan de donde vengan. <b>(20)</b></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Porque ese ‘malestar con la cultura y con el intelectual’ es un rezago y una contradicción entre el grupo de intelectuales situados en posiciones de poder, si es político pues más tenso, y de otro grupo intelectual carente de ese poder.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En otra ocasión el máximo líder expresaría en 1977: “…No es que queramos una sociedad de intelectuales, queremos una sociedad de intelectuales, pero a la vez una sociedad de trabajadores: hombres y mujeres que sepan trabajar con la mente y con los brazos”, <b>(21) </b>lo que hacía recordar aquella frase martiana sobre Antonio Maceo de que tenía tanta fuerza en sus brazos como en su mente, porque Fidel estaba meridianamente convencido que se debía tener confianza en las masas populares, creer en el ser humano por encima de todas las miserias y mediocridades -una de sus virtudes y también una de sus “defectos”, según el Premio Nobel de Literatura, el colombiano Gabriel García Márquez-, y comprendió en esa dialéctica conmocionante que no todos los hombres y mujeres en una Revolución, a pesar de tener buenas intenciones, poseen consciencia plena de sus limitaciones, conocimientos y experiencias para ‘echarse sobre sus hombros’ las enormes responsabilidades de las tareas inherentes a ésta, y por eso recalca en fechas tempranas (1966) que, “…lo más peligroso que puede haber en el campo social no es un ignorante, sino un ignorante que ignora su ignorancia. Un ignorante consciente de sus limitaciones no es peligroso; un ignorante inconsciente sí es peligroso.” <b>(22)</b></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las incomprensiones hacia los intelectuales, la gente de pensamiento y la cultura, además de constituirse en una clásica problemática socioclasista, también lo es desde el ángulo de las relaciones de poder de amplia gama y no únicamente estatal, partidista y político, sino que se manifiestan en cualesquiera de los niveles de la sociedad, resultado de prejuicios y recelos muchas veces infundados. <b>(23)</b></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Los intelectuales como sector educacional y culturalmente capacitado son, quizás, los más idóneos -no los únicos que ejercen ni remotamente la conciencia crítica-, en conjunto a los políticos y la democracia del pueblo, para organizar, dar coherencia, jerarquizar y sistematizar las corrientes y tendencias de ideas que circulan en la sociedad, donde muchos criterios se vierten fragmentadamente en pequeños nichos sociales, ahora redes digitales; comprender y consensuar en un discurso inteligible las inconformidades, criterios diferentes y opiniones adversas que pueden devenir en inercia, apatía y cierta despolitización y apoliticismo, sin descartar el nihilismo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sin embargo, tales epifenómenos no son más que el desiderátum de que las insatisfacciones e inquietudes sociales pueden tomar el rumbo de un conservadurismo y una politización no deseable, pues enmascaran el deseo de que cambien los contenidos y las formas de construir el socialismo para renovarlo, o en su reverso, ideas de convergencias imposibles, centrismos inexistentes, fatuas terceras vías que no son más que los deseos de una restauración capitalista ‘suave’; también señales e indicaciones de que las masas populares imperativamente precisan de una más elevada participación democrática política, no sólo económica, en cuanto a las decisiones de los presupuestos locales, empresariales y centros de trabajo disimiles, de una amplia participación política y social en los diversos asuntos que se manifiestan en el cuerpo societario.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por lo que en el tránsito socialista no puede existir la menor inhibición y censura arbitraria para el debate y las porfías ya sean más agudas o menos ásperas; teniendo que ser capaces de discernir quiénes las provocan y proponen, los porqués y de qué forma se generan las discusiones según los asuntos que se traten, qué fines se persiguen con los puntos argüidos y la jerarquización en las agendas de las polémicas. Porque, el no saber distinguir, es pecar de ser ingenuos políticamente, lo que sería fatal para comprender posiciones de un tipo o de otro individuo y bando, aunque podamos argumentar en pro y en contra sin llegar a dar por sentado la enemistad de quien asume posicionamientos ambiguos y hasta diferentes.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">De igual manera, si la actividad contrarrevolucionaria interna y extranjera se acrecientan y ponen en peligro la seguridad del país y su ciudadanía, la independencia y soberanías nacionales, la justicia social, tanto colectiva e individualmente, pues en este caso, puedan tomarse medidas más severas para salvaguardar la existencia del socialismo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Porque una revolución social – política, socialista, triunfa, se consolida, resiste activa e innovativamente -que es construcción y reconstrucción objetiva y subjetiva al unísono-, sobrevive, se autovalora y vale si sabe demostrar cómo defenderse con sus propias fuerzas internas, sin cometer injusticias, aberraciones antidemocráticas y someter a la ciudadanía al exceso de poder y dominación obtuso, menos los abusos y la represión, tal como aconteció, lamentablemente, en algunos países del llamado “socialismo real”. <b>(24)</b><b> </b></span></p>
<p><span style="color:#000000;">En ese sentido, el tránsito socialista se despliega esencialmente a través de la hegemonía política, ética y cultural -Antonio Gramsci también la denomina como “político-intelectual” o “intelectual, moral y político”-, <b>(25)</b> como idea-praxis fundamental de la estrategia de lucha del bloque histórico-político socioclasista y popular que conquista y ejerce con amplitud el poder revolucionario -en el sentido gramsciano, de una guerra de posiciones y/o una guerra de movimientos, según las circunstancias históricas de la lucha, <b>(26)</b> conducido y orientado por el Partido de vanguardia, realizándose desde la persuasión, el convencimiento, las razones racionales y argumentadas, la emoción, la pasión, la seducción y atracción estética, y el buen sentido del ciudadano común; el constante diálogo interactivo-retroalimentador entre dirigidos/dirigentes, estado/sociedad civil y ciudadanía, delegados de base/instancias medias y superiores de poder popular, partido comunista/militancia de base/masas trabajadoras y populares.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Hegemonía política &#8211; cultural (a la cual volveremos en epígrafes posteriores) vista como un problema de la producción, reproducción de la vida del ser humano, del sujeto/objeto del cambio revolucionario y de la consolidación del poder popular, no sólo limitado a los engranajes de los aparatos ideológicos y de coerción del Estado, sino también la referida a la ideología que se constituye, para Gramsci, en el terreno de lucha incesante entre ‘dos principios hegemónicos’, con la finalidad que sea trascendente; para pensar y hacer el poder desde la amplitud profundidad cultural y material, que va más allá de la dicotomía mecánica del marxismo vulgar acerca de la “base” y la “sobreestructura”, el drama de la ‘falsa’ y ‘verdadera’ ideología -lo cual no elimina su existencia- que, muchas veces, ha sido una emboscada para presentar un sumun teorético que sirviera como ideología oficial, peor oficialista, que degeneran por lo general en una teleología ontologizante e ideologizante única.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Donde predomine también la centralidad de la conciencia y la mente creativa del ser humano en la praxis revolucionaria, democrática y participativa directa, colectiva e individual, en la educación, auto-educación y los principios normativos de las masas populares, en la acción orientada por los valores, en la voluntad transformadora como eje del cambio histórico-político, además de la reproducción de significados, actitudes, imaginarios, signos y lenguajes que coadyuven en el renacer persistente de las nuevas relaciones / formaciones sociales, donde la experiencia acumulada -lecciones reflejadas, analizadas y evaluadas a través de la crítica- y la información / comunicación oportuna, coherente y transparente actúen mancomunadamente como fuerzas sociales formadoras y autoformativas, parte relacionales de la gran totalidad del tránsito socialista en las interacciones complejas entre las instituciones, las relaciones sociales y las convenciones por formales que sean.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">«…El socialismo de una nación [<b>expresa acertadamente el fraile dominico Frei Betto, teólogo de la liberación</b>] no se mide por los discursos de sus gobernantes, ni por la ideología del partido en el poder. El socialismo de una nación se mide por la amplitud democrática de su sistema político, emanado efectivamente del pueblo y, sobre todo, de su economía, de modo que todos, ciudadanos y ciudadanas, tengan iguales derechos a compartir los frutos de la naturaleza y del trabajo humano. Por eso [<b><i>considera</i></b>] el socialismo como el nombre político del amor». <b>(27)</b></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Porque para el intelectual religioso y marxista, la ética que debe ser cultivada en Cuba, en el presente y el futuro (proveniente de lo mejor del pasado histórico, político y cultural), es que cada ser humano, independientemente de su salud, ocupación, color de la piel, género, creencia y condición social, esté dotado de dignidad ontológica y, como tal, deba tener derecho a la felicidad, con el fin de que Cuba no llegue a ser una nación ‘esquizofrénica’, con política socialista y economía capitalista.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las experiencias de la China Popular y del Vietnam Socialista, dos países asiáticos diferentes en muchos aspectos, actuales socios estratégicos y amigos de Cuba, no están para ser copiadas de forma acrítica, aunque se les pueda realizar algunas lecturas siempre desde el ángulo del análisis y la distancia.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Partiendo de otras realidades, civilizaciones y tradiciones ancestrales, contextos históricos, acumulados y herencias orientales, incluso psicologías sociales, sus lecciones no son repetibles para Cuba. Sin remilgos, habrá que explicar que esos países al estar tan lejos de la primera potencia mundial, de los centros de poder imperialistas, a excepción de Japón, y con una población inmensa, hicieron concesiones de toda índole para que las élites de poder de Washington les permitieran avanzar, “sin grandes obstáculos”, por los caminos de la carpeta de reformas del líder chino Den Xiao Ping -las cinco modernizaciones-, y el <a style="color:#000000;" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Doi_Moi">Đổi Mới</a>, la renovación vietnamita. De tal forma, lograron mitigar y eliminar, en parte, el bloqueo y las sanciones estadounidenses contra sus Estados.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En ese marco, realizaron en 1978 y 1986 respectivamente, reformas liberales, socialdemócratas y neoliberales de ‘puertas abiertas’, con grandes inversiones de capitales extranjeros a su interior; apertura hacia un economía de mercado (no con mercado); circulación de la moneda extranjera en lucha desigual con sus monedas nacionales constantemente devaluadas, aunque con el control de sus bancos centrales; libre movimiento de mano de obra de las zonas rurales a las urbanas y hacia el exterior; política migratoria ilimitada, propiciando la creación de colonias en los nuevos países de residencia, que comenzaron a emitir grandes sumas de remesas al país de origen y, más tarde, la circularidad de esas migraciones que retornaron abriendo sus negocios privados en estos, invirtiendo ese dinero o capital ampliado, ganado por la explotación de los trabajadores asalariados ajenos y propios; la secularización de bajos salarios de los obreros y campesinos en China y Vietnam fundamentalmente, en los momentos iniciales, aunque prosigue la precariedad del trabajo, la vida y de los estímulos materiales; zonas de desarrollo priorizadas con colosales asimetrías con el resto de sus territorios; falencias en el desarrollo educacional y de la salud pública gratuitas, seguridad y asistencia social y poquísima oportunidad para todos menos bajo principios de equidad; enfermedades y pobrezas en zonas apartadas -ahora tomadas en cuenta a través de los últimos congresos de sus partidos comunistas en el transcurso del siglo XXI-, degradación del medio ambiente debido a una pragmática política de industrialización no sostenible desde el punto de vista ecológico, sin importar los costos de todo tipo, etc.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Anterior a estas políticas, los enfrentamientos y la guerra entre China y la Unión Soviética (1969) hasta sirvió para el acercamiento de Mao Tse Dong -el líder de la insólita y desaprovechada ‘Revolución Cultural’-, con Richard Nixon y otras administraciones yanquis. Provocando una confrontación de gran nivel que afectó al campo revolucionario planetario, y en especial al movimiento comunista, un trauma que algunos no han olvidado.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Dizque que los políticos y tanques pensantes gringos y sus aliados europeos-japoneses hicieron grandes apuestas que esa jugada capitalista china y vietnamita -con partidos comunistas en el poder político- iba a traerles graves conflictos internos, por lo que les sería imposible crecer y desarrollarse, menos convertirse en potencias emergentes que le disputaran espacios de poder geopolítico, económicos, comerciales y financieros a los Estados Unidos de América, por lo que, las potencias occidentales organizaron injerencias e intervinieron constantemente y atizaron los problemas interétnicos y de las múltiples nacionalidades chinas (caso del Tíbet), las diversas creencias religiosas y otras diferencias también en Vietnam para implosionar esas sociedades desde adentro.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Hace pocos días, se pusieron en marcha protestas campesinas y de trabajadores cuando el gobierno socialista de Vietnam pretendió aprobar una ley de arrendamiento por 99 años de tierras en ese país, incluyendo por supuesto a los grandes y medianos productores chinos, que en muchos casos son corporaciones monopólicas multinacionales y transnacionales. La ley no se aprobó en el Parlamento o Congreso de Vietnam -que tiene por suerte esa prerrogativa-, pero se sucedieron los conatos, pues el nacionalismo antichino en el imaginario popular vietnamita está presente.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es necesario conocer, que, en estos países, el Estado, el gobierno y los partidos tomaron medidas de shock neoliberal contra sus pueblos, represiones y coerciones de todo tipo para lograr calmar las protestas y el despliegue desigual y asimétrico de tales reformas. De eso no hay dudas y tampoco ausencia de bibliografía que valide esas ideas. <b>(28)</b><b> </b></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Entonces, los cubanos no podemos optar por estas variantes sin dejar de aprender de ellas. Pero, en el ‘verde caimán’ no puede haber “una banda de los cuatro”, con ‘la ex-esposa y viuda de Mao Tse Dong’, tratando de tomar el poder, propiciando un conflicto divisionista que condujo a desestabilizaciones e ingobernabilidades profundas en el seno de la sociedad y el partido chino, tampoco un Ping que seleccione el rumbo del mercado capitalista abierto e ilimitado, las relaciones monetarias mercantiles y el uso desmesurado del dinero, para supuestamente llevar a cabo un desarrollo socialista, colmado de incertidumbres y puesto en solfa por amigos y enemigos. Menos que menos que se nos produzca una masacre al estilo ‘Plaza de Tiananmén’ (1989), porque el socialismo cubano es ética y construcción voluntaria, democrática y consciente.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Menos que se lleve a cabo una política de agresión a sus vecinos como fue el apoyo chino al régimen de Pol Pot en Kampuchea, hasta que entre 1977 y 1978, las tropas vietnamitas liberaron a ese país del criminal ‘khmer rojo’, y la insolente invasión militar a Vietnam (1979) por tropas chinas, que fueron derrotadas por las milicias territoriales de ese país. Tampoco un Comité Central donde estén militando en el Partido Comunista millonarios, junto a millones de pobres, porque eso no es socialismo, ni política, ética y culturalmente. Las comparaciones sirven para precisar, más que todo, diferencias, no solo similitudes.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El marxismo, los marxistas revolucionarios, con sus múltiples articulaciones críticas con otras escuelas de pensamientos, conocimientos y prácticas sociales de todos los tiempos, es el único saber teórico, filosófico y político que indaga e interpreta científicamente el proceso social desde ‘el punto de vista de la totalidad’, contra las visiones que segmentan las disciplinas científicas y, a favor, de la construcción y organización transdisciplinar de epistemes, lo que incluye la explicación sobre sí mismo (el método y sistema inacabado para su propio estudio y decursar), la comprensión de sus límites y crisis, discontinuidades y las vías de su autosuperación; es, sin circunlocuciones, la ‘única ciencia de lo social-humano en el tiempo’. <b>(29)</b></span></p>
<p><span style="color:#000000;">El tránsito socialista debe implicar, paulatinamente y con saltos audaces, una transformación socioeconómica, política y cultural tan vasta que conmueva de manera cardinal el carácter cualitativo de la sociedad, con un impacto político y moral relevante hacia el resto de los pueblos y países en las distintas latitudes geográficas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Esa innovación trascendente fue concebida por Marx como el resultado de los procesos múltiples de producción y reproducción de los seres humanos y sus relaciones materiales y espirituales, cuando una formación económica social traspone a otra superior.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>*</b>Dr. en Ciencias Históricas. Investigador Auxiliar Instituto de Filosofía</span><br />
<span style="color:#000000;">Citma-Cuba.</span><br />
<span style="color:#000000;">Junio 21 de 2018.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><b>Notas y bibliografía:</b></span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(1) </b>Como expresó el Comandante Ernesto Che Guevara al respecto: la estrategia tiene que ser diáfana porque “…debemos salir hacia el comunismo desde el primer día, aunque gastemos toda nuestra vida tratando de construir el socialismo”. Kohan, Néstor (2000):<b> </b><b><i>De Ingenieros al Che. Ensayos sobre el marxismo argentino y latinoamericano</i></b>, Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, La Habana, p. 94.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(2) </b>La marxista Rosa Luxemburgo aseveró acertadamente que para “…la socialdemocracia, existe una vinculación indisoluble entre reforma social y revolución social, en la medida en que la lucha por las reformas sociales es para ella el medio, mientras que la revolución social es el fin”, ratificando más adelante: “…la reforma social y la revolución no son (…) diversos métodos del progreso histórico que a placer podamos elegir en la despensa de la Historia, sino momentos distintos del desenvolvimiento de la sociedad de clases.” Luxemburgo, Rosa (2014):<b> </b><b><i>¿Reforma social o revolución</i></b><i>?</i>, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, p. 61; y, en <b><i>Reforma social o revolución y otros escritos contra los revisionistas</i></b>, Distribuciones Fontanara S. A., México, S. A., pp. 118-119.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(3)</b> Existen reformas dentro del propio tránsito socialista que manifestándose como formas de luchas anticapitalistas y antimperialistas, sin embargo, dados los determinados contextos históricos en las que se llevan a cabo -según la correlación de fuerzas interna y externa- no posibilitan de inmediato una salida revolucionaria radical, sino que responden a la rectificación de errores, re-avanzar en la solución de ciertos problemas y desviaciones, pero siempre a favor de los intereses populares con el fin mejorar su nivel de vida y el logro de derechos más elevados, que logren mitigar los efectos negativos del coexistente capitalismo interior, así como de los influjos del regional e internacional. Para que estas reformas desempeñen su papel de progreso o revolucionario deben tener en cuenta el papel y los límites de las reformas sociales, los cuales no deben separarse del problema de la organización, la conciencia sociopolítica y el protagonismo de las clases populares por el socialismo. Vladimir Ilich Lenin en su texto, ‘Marxismo y reformismo’, reconoció que los marxistas admiten la lucha por las reformas, es decir, por mejoras de la situación de los trabajadores, aunque no se alteren las estructuras del capitalismo, ni siquiera en medio del proceso de tránsito socialista. Lenin, V. I. (1975): <b><i>Marxismo y revisionismo</i></b>, Obras Escogidas, en tres tomos, T. 1, Ediciones en Lenguas Extranjeras, Moscú, Tomo I, pp. 70-78; Espina Prieto, Mayra (2017):<b><i> Por un socialismo donde el conocimiento se vuelva política</i></b><b>, </b>Entrevista realizada a Mayra Espina Prieto, por Fernando Luis Rojas y Carolina García Salas, <i>Temas</i>, 28-06; <a style="color:#000000;" href="http://www.temas.cult.cu/catalejo/por-un-socialismo-donde-el-conocimiento-se-vuelva-pol-tica">http://www.temas.cult.cu/catalejo/por-un-socialismo-donde-el-conocimiento-se-vuelva-pol-tica</a>.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(4)</b> Fernández Ríos, Olga (2016): <b><i>Lo nacional-popular: reflexionar sobre Cuba recordando a Gramsci</i></b>, en <b><i>Con Gramsci en el ALBA de Nuestra América. Salir del foso y arrancarse los amargos pesares del corazón</i></b> (2016): Compilación de Luciano Vasapollo e Isabel Monal, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, pp. 214-226.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(5) </b>Cruz Capote, Orlando (2016):<b> </b><b><i>“</i></b><b><i>Hegemonía político-cultural marxista en el tránsito socialista y democracia popular. </i></b><b><i>Notas para la Cuba actual”</i></b>, en I Seminario Internacional del CITMA “Participación Popular y construcción de hegemonías emancipadoras en los procesos de cambios sociales”, Palacio de Convenciones e Instituto de Filosofía, 31 de octubre al 4 de noviembre de 2016. CD. ISBN: 976-959-234-114-2; (2017):<b> </b><b><i>Las complejas problemáticas en la transición socialista</i></b>, <i><u>La pupila insomne</u></i>, 18 diciembre, <a style="color:#000000;" href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/">https://lapupilainsomne.wordpress.com/</a>; y,<b> (2018): </b>Exposición sobre<b> </b><b><i>Hegemonía y poder popular en el proceso de actualización del modelo económico y social del socialismo cubano</i></b>, en el ‘<b><i>Panel sobre Experiencias del socialismo cubano’</i></b>, Tertulia de la Sección de literatura Histórico-Social de la Asociación de Escritores de la UNEAC, 19 de abril.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(6)</b> Foucault, Michel (1994): <b><i>The Order of Things: An Archaeology of the Human Sciences</i></b>, Vintage; Reissue edition. ISBN 0-679-75335-4.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(7)</b> El marxista húngaro Istvàn Mészáros planteó: “…Capital, trabajo y Estado están profundamente relacionados en un todo orgánico de metabolismo social históricamente constituido. Ninguno de ellos puede ser derribado solo, ni puede ser “reconstituido” separadamente (…) El cambio exigido requiere una transformación radical del metabolismo reproductivo social en su totalidad y en todas sus partes profundamente interconectadas que lo constituyen. Y eso solo puede ser hecho en sintonía con las circunstancias históricas en cambio, dentro de los límites de nuestro planeta. Ese es el significado de la alternativa socialista al orden socio-metabólico del capital, ahora peligrosamente sobrecargada de manera perdurable.” Mészáros, Istvàn (2015):<b> “</b><b><i>La montaña que debemos conquistar: reflexiones acerca del Estado</i></b>”, Entrevista Blog Boitempo, 12 octubre, colarebointernacional.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(8) </b>Rauber, Isabel (2015):<b> </b><b><i>Hegemonía, poder popular y sentido común. Subjetividades e imaginarios interculturales para un nuevo mundo. El debate cultural alter-hegemónico de nuestro tiempo</i></b>, “Diálogos Culturales de Invierno”, 21 de Julio El Salvador.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(9)</b> Castro Ruz, Fidel (2005): <b><i>Discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz, Presidente de la República de Cuba, en el acto por el aniversario 60 de su ingreso a la universidad, efectuado en el Aula Magna de la Universidad de La Habana</i></b>, 17 de noviembre. (Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado).</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(10)</b> Ramonet, Ignacio (1997): <b><i>Un mundo sin rumbo</i></b>, Editorial Debate, Madrid; (1998): <b><i>Como nos venden la moto. Información, poder y concentración de medios</i></b>, Editorial Paidos, Barcelona; (2002): <b><i>Propagandas Silenciosas</i></b><b>, </b>Editorial Arte y Literatura, La Habana; Mattelart, Armand (2008): <b><i>Historia de las teorías de la comunicación</i></b>, Editorial Pablo de la Torriente, La Habana; (2009): <b><i>Un mundo vigilado</i></b>, Ediciones Paidós Ibérica, S.A., Madrid; (2014): <b><i>Por una mirada-mundo. Conversaciones con Michel Sénécal</i></b>, Editorial Gedisa, S.A., Barcelona; Chomsky, Noam (2010): <b><i>Estrategias de Manipulación</i></b>, en <b><i>Armas Silenciosas para Guerras Tranquilas</i></b>, <a style="color:#000000;" href="http://www.yohandry.com/index.php/component/content/article/61-estados-unidos/386-10-formas-distintas-de-manipulacion-mediatica">http://www.yohandry.com/index.php/component/content/article/61-estados-unidos/386-10-formas-distintas-de-manipulacion-mediatica</a>; Yajure, Felson (2011): <b><i>Cinco Estrategias Comunicacionales de Guerra de Estados Unidos</i></b>, <i><u>Aporrea</u></i> (digital), 11 de agosto, Venezuela; Gómez Rodríguez, Víctor Andrés (2011): <b><i>La dominación comunicativa: un desafío para el socialismo del siglo XXI en la guerra cultural</i></b>, VIII Edición Internacional de Ensayos ‘Pensar a Contracorriente’, 2011; Gómez Martínez, Yelina (2015): <b><i>Informar no equivale a comunicar. Cinco valores incinerados durante ese trastorno</i></b>, <i><u>Alianet</u></i>, 20 de noviembre, <a style="color:#000000;" href="http://www.alainet.org/es/articulo/173122">http://www.alainet.org/es/articulo/173122</a>.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(11)</b> En todos estos años la Cuba Socialista ha sido muy agredida por las doce administraciones de los Estados Unidos de América, que cobijaron en su territorio de Miami, Florida, a los asesinos, testaferros, torturadores y ladrones del anterior régimen dictatorial batistiano, así como a todos los desafectos y contrarrevolucionarios cubanos; la suspensión de la cuota azucarera; el embargo del dinero estatal depositado en la banca estadounidense; el boicot y la prohibición de refinar petróleo soviético en las refinerías norteamericanas en Cuba, lo que conllevó a su nacionalización; el bombardeo indiscriminado de sus ciudades y campos por aviones y embarcaciones provenientes de los EE.UU.; atentados dinamiteros y sabotajes de todo tipo contra la economía nacional y la población civil; violaciones del espacio aéreo y las aguas jurisdiccionales cubanas por aviones y embarcaciones de los EE.UU.; las provocaciones por parte de los marines en la zona fronteriza de la ilegal Base Naval de Guantánamo, territorio nacional, quienes mataron a guardafronteras cubanos de forma alevosa, hoy convertida en prisión de los terroristas, quienes están en un limbo jurídico y sometidos a torturas ilegales; la invasión mercenaria por Playa Girón (organizada y sufragada por los Estados Unidos, y derrotada en menos de 64 horas por el pueblo uniformado, del 17 al 19 de abril de 1961); el despliegue total del bloqueo económico, comercial, financiero, diplomático y político, verdadero genocidio que pretende matar al pueblo cubano de hambre y enfermedades, aprobada por J. F. Kennedy, el 4 de febrero de 1962; los secuestros de aviones y embarcaciones navales cubanas que no fueron devueltas, luego que individuos cometieron crímenes con el fin de macharse del país; el desarrollo de una verdadera guerra civil gracias al apoyo logístico, el financiamiento y el armamento entregado a las bandas contrarrevolucionarias (1960-1966-1967); organización y puesta en ejecución de la ‘Operación Mangosta’ que pretendía la invasión directa del Ejército norteamericano en Cuba en 1962; la Crisis de Octubre o crisis de los mísiles y el peligro de una hecatombe nuclear mundial (1962); la guerra psicológica; la aprobación de la Ley de Ajuste Cubano (1966), que propició un tráfico ilegal de personas hacia Estados Unidor, recibiendo la oportunidad de ser aceptados como perseguidos y exiliados políticos; la guerra radial y televisiva en la que cerca de 22 trasmisores de radiodifusión, de diferentes servicios sonoros y de televisión, transmiten más de dos mil horas semanales hacia la Isla, incluyendo la Radio y la TV ‘Martí’; el diversionismo ideológico propagado constantemente a través de los mediáticos capitalistas globales; las agresiones biológicas llevadas a cabo contra los seres humanos, la agricultura y el sector pecuario; los atentados contra sus principales dirigentes: más de 600 atentados contra la figura máxima de la Revolución, el Comandante en Jefe; la organización y financiamiento de organizaciones contrarrevolucionarias en los EE.UU., Europa, América Latina-Caribe, y en la propia Cuba, con el fin de desestabilizar a la Revolución, llamando constantemente a la desobediencia civil, la violencia, la emigración desordenada y a la insurrección; carácter extraterritorial de las injustas sanciones, avaladas por leyes, que prohíbe a terceros países que comercien con la Isla, le nieguen créditos y la compra de materias primas y productos manufacturados cubanos, obstaculizando la inversión de capital, así como la realización de negocios con Cuba, a expensas de las multas y los castigos unilaterales que pueden imponerle las autoridades de Washington, además vedó que las sucursales estadounidenses en otros países tuvieran alguna relación con el gobierno revolucionario; obstaculización que la mayor de las Antillas deposite dólares en bancos norteamericanos o con capital de ese país, que los buques de cualquier nacionalidad que toquen puertos cubanos no puedan arribar a esa nación luego de un período de seis meses, sanciones contra bancos extranjeros que realicen transacciones con dólares estadounidenses; el terrorismo de Estado ejercido contra Cuba con infiltraciones de agentes de los aparatos de inteligencias que pusieron bombas en lugares económicos, educacionales, círculos infantiles, centros turísticos, hoteles, restaurantes y de recreación públicos; las incitaciones para que se produzca un éxodo masivo de inmigrantes hacia el gigante norteño con el fin predeterminado de provocar un conflicto entre las dos naciones; las presiones y chantajes contra otros Estados-naciones para que apoyaran las acusaciones contra Cuba en varios escenarios internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA), las Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Comisión de Derechos Humanos, así como la reciente eliminada ‘Posición Común’ Europea, etc.; la voladura en pleno vuelo de un avión de Cubana de Aviación con 74 pasajeros, cubanos, guyaneses y norcoreanos, debido a una bomba puesta por elementos contrarrevolucionarios; intento de secuestro de un niño cubano, Elían González Brotón; las imputaciones de que Cuba producía armas biológicas, químicas y que preparaba interrupciones electrónicas, ciberataques a los sistemas de comunicaciones estadounidenses; captura, juicios injustos y prisiones contra cinco luchadores antiterroristas cubanos -la red avispa- que se infiltraron en las organizaciones contrarrevolucionarias en Miami, con el fin de poner sobre aviso de posibles atentados contra el territorio nacional, establecimiento de gobierno, privados y oficinas de aviación norteamericanas y latinoamericanas radicadas en los EE.UU. y otros países de la región, que finalmente fueron liberados en un intercambio de prisioneros en el marco del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre el gobierno norteamericano y el cubano, en 2014; utilización de donativos de móviles, celulares, tarjetas SIM, PDAs, computadoras portátiles y de escritorio, USB flash drives, equipos Bluetooth, y dispositivos de conexión inalámbrica a Internet (routers wireless), más la introducción ilegal de otras tecnologías de avanzada para crear redes de subversión como “Piramideo”, “Zunzuneo”, “Commotion” y “Cubanada”, etc., con el envío de SMS y correos electrónicos, sin previo aviso a los usuarios; despliegue de operaciones políticas en redes sociales hacia Cuba con la creación plataformas digitales, bloggers y otras formas, que no tienen una posición patriótica ni socialista; ofrecimiento de becas para jóvenes en los EE.UU. y otros países occidentales con fin que estudien en programas de temáticas relacionadas con la formación de liderazgos, organización, capacitación y movilización de orientación antisocialista; violación de los acuerdos migratorios firmados por EE.UU. y Cuba; la creación de periodistas ‘independientes’, bibliotecas independientes, organizaciones sociales independientes, incluyendo sindicatos, y contrarias a la sociedad civil nacional; supuestos ‘ataques sónicos’ contra el personal diplomático estadounidense en la Isla, entre otras calumnias y mentiras, fueron parte del arsenal de agresiones utilizados contra la Mayor de las Antillas. <b><i>Ley para la Democracia Cubana de 1992. (Proyecto Torricelli)</i></b>, <i>Cuadernos Nuestra América</i>, Vol. IX, No. 18, enero-julio, La Habana, 1992; Cruz Capote, Orlando, Pérez Concepcion, Hernán y otros (1993): <b><i>“1020 Congress, 2d. </i></b><b><i>Session House of Representatives, Report 102-966”. National Defense Authorization Act for Fiscal Year 1993. Conference Report</i></b>. To Accompany, HR. 5006, October 1, 1992, Washington; US Government Printing Office; 1992, pp. 270-277, en <b><i>El Peligro Mayor.</i></b> <b><i>Selección de textos históricos acerca del desprecio y las ambiciones yanquis por Cuba</i></b>, Editora Política, La Habana, pp. 148-153; <b><i>Ley de la Esclavitud. Texto íntegro de la Ley Helms-Burton</i></b> (1996): Impreso por Divulga<br />
ción e Imprenta de las Oficinas Auxiliares de la Asamblea Nacional del Poder Popular, La Habana; <b><i>Un documento nada serio, que hay que tomar muy en serio</i></b><b><i>, Plan Bush para Cuba</i></b> (2004):<i> Report to the President</i>, May 2004, Colin L. Powell, Secretary of State Chairman, Editora Política, La Habana; <b><i>Tele Agresión II</i></b> (1989): Editorial José Martí, La Habana; <b><i>Tele Crack. Dossier de una agresión</i></b><b> </b>(1990): Editorial José Martí, La Habana; 96/697/CFSP: <b><i>Posición Común hacía Cuba</i></b>, del 2 de diciembre de 1996, Artículo J.2 del Tratado de la UE; <a style="color:#000000;" href="http://europa.eu.int/eurlex/lex/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=CELEX:31996E0697">http://europa.eu.int/eurlex/lex/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=CELEX:31996E0697</a>; Jakub Flepal (2006): <b><i>‘Posición Común de la UE hacía Cuba. Alternativas y Recomendaciones’</i></b>, Praga, República Checa, abril 2006. Association for International Affairs. People in Need. Points Foundation, Policy Paper; <b><i>Demanda del Pueblo de Cuba al Gobierno de los Estados Unidos por Daños Humanos</i></b> (1999): Editora Política, La Habana; <b><i>Demanda del Pueblo Cubano al Gobierno de los Estados Unidos por Daños Económicos</i></b> (2000): Editora Política, La Habana; Asamblea Nacional del Poder Popular (20005): <b><i>La Tormenta Perfecta</i></b><b><i>. El caso de los cinco</i></b>, Editora Política, La Habana.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(12)</b> Martínez Heredia, Fernando (2017):<b> </b><b><i>Entrevista a Fernando Martínez Heredia</i></b>, por José Manzaneda,<b><i> “Toda dominación bien establecida, moderna, es cultural”</i></b>, <i>Cubainformación</i>, 31 agosto, <a style="color:#000000;" href="http://dialogardialogar.wordpress.com/2017/08/26/fernando-martinez-heredia-toda-dominacion-bien-establecida-moderna-es-cultural/#more-2547">http://dialogardialogar.wordpress.com/2017/08/26/fernando-martinez-heredia-toda-dominacion-bien-establecida-moderna-es-cultural/#more-2547</a>; Althusser, Louis (1988): <b><i>Ideología y aparatos ideológicos del Estado</i></b>, (1970), Nueva Visión, Buenos Aires; Poulantzas, Nicos (1979): <b><i>Estado, poder y socialismo</i></b>, Siglo XXI editores, México.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(13)</b> “…La Revolución no puede renunciar a que todos los hombres y mujeres honestos, sean o no escritores o artistas, marchen junto a ella. La Revolución debe aspirar a que todo el que tenga dudas se convierta en revolucionario. La Revolución debe tratar de ganar para sus ideas la mayor parte del pueblo; la Revolución nunca debe renunciar a contar con la mayoría del pueblo; a contar –concluyó– no sólo con los revolucionarios sino con todos los ciudadanos honestos que, aunque no tengan una actitud revolucionaria ante la vida, estén con ella (…) Nadie ha supuesto nunca que todos los hombres, o todos los escritores, o todos los artistas, tengan que ser revolucionarios (…) La revolución sólo debe renunciar a aquellos que sean incorregiblemente reaccionarios, que sean incorregiblemente contrarrevolucionarios (…) Dentro de la Revolución, todo: contra la Revolución nada”. Castro Ruz, Fidel (2007): <b><i><a style="color:#000000;" href="http://www.lajiribilla.cu/temas/palabras-los-intelectuales">Palabras a los intelectuales</a></i></b><b>, </b>(cuarta edición), Casa <a style="color:#000000;" href="http://www.lajiribilla.cu/temas/editora-abril">Editora Abril</a>, <a style="color:#000000;" href="http://www.lajiribilla.cu/temas/habana">La Habana</a><b>. </b></span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(14) </b>En la primera mitad del siglo XX cubano hubo un “…reformismo político con sus variantes nacional-reformistas de centro y de derecha, la nacional-reformista antioligárquica, la nacional-populista y la nacional-revolucionaria que se manifestaron en el seno de la sociedad civil y política cubana en distintas etapas de su decursar histórico neocolonial”. Cruz Capote, Orlando (2014): <b><i>Prólogo</i></b>, libro <b><i>Comunismo, Socialismo y Nacionalismo (1920-1958)</i></b>, Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, p. 10.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(15)</b> Martínez Heredia, Fernando (2009):<b> </b><b><i>Socialismo</i></b>, en<b> </b><b><i>Autocríticas. Un diálogo al interior de la transición socialista</i></b>, Ruth Casa Editorial, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, pp. 15-41; Acanda, Jorge Luis (2009):<b> </b><b><i>Transición</i></b>, en<b> </b><b><i>Autocríticas. Un diálogo al interior de la transición socialista</i></b>, Ídem, pp. 42-62.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(16)</b> Castro Ruz, Raúl (2008): <b><i>Discurso pronunciado por el compañero Raúl Castro Ruz 24 de febrero de 2008, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en las conclusiones de la sesión constitutiva de la VII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular</i></b>, 24 de febrero, La Habana. (Versiones taquígrafas del Consejo de Estado).</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(17)</b> Castro Ruz, Fidel (2000): <b><i>Discurso pronunciado en la Tribuna Abierta por el Día Internacional de los Trabajadores</i></b>, <i><u>Granma</u></i>, 2 de mayo del 2000, p. 4.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(18) </b>Gramsci aseveraba que “…El modo de ser del nuevo intelectual ya no puede consistir en la elocuencia motora, exterior y momentánea, de los afectos y de las pasiones, sino que el intelectual aparece insertado activamente en la vida práctica, como constructor, organizador, «persuasivo permanentemente», no como simple orador&#8230;” Gramsci, A. (1960):<b> </b><b><i>Los intelectuales…</i></b>, Ob. Cit. p.15; Jaeger, Werner Wilhelm (1990):<b><i> Paideia: Los ideales de la cultura griega</i></b>, Fondo de Cultura Económica de España, <a style="color:#000000;" href="https://es.wikipedia.org/wiki/ISBN">ISBN</a> <a style="color:#000000;" href="https://es.wikipedia.org/wiki/Especial:FuentesDeLibros/978-84-375-0195-6">978-84-375-0195-6</a>; Acanda, Jorge Luis (2002):<b> </b><b><i>El malestar de los intelectuales</i></b>, <i><u>Temas</u></i>, La Habana, biblioteca.filosofia.cu/php/export.php2…=http…30; Prieto, Abel (2014):<b> </b><b><i>La Cigarra y la hormiga: un remake al final del milenio</i></b>, <i><u>Cubadebate</u></i>, 27 de agosto; Pogolotti, Graziella (2014):<b> </b><b><i>El intelectual y el mecánico</i></b>, <i><u>Cubadebate,</u></i> (Tomado de <i><u>Juventud Rebelde</u></i>), 24 agosto; Calviño, Manuel (2014):<b> </b><b><i>Cambiando la mentalidad… empezando por los jefes</i></b>, Editorial Academia, La Habana; Concepción, José Raúl y Doimeadiós Guerrero, Dianet (2017):<b> </b><b><i>Diálogo sobre sistema político cubano: ¿La democracia es el poder de los partidos o del pueblo</i></b><i>?</i>, Podcast con los doctores en ciencias Daniel Rafuls Pineda y José Luis Toledo Santander, <i><u>Cubadebate</u></i>, 31 de marzo.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(19)</b> Castro Ruz, Fidel (1960): <b><i>Discurso pronunciado por el Comandante Fidel Castro Ruz, Primer Ministro del Gobierno Revolucionario, en el acto celebrado por la Sociedad Espeleológica de Cuba, en la Academia de Ciencias</i></b>, La Habana, 15 de enero. (Versiones taquígrafas del Consejo de Estado).</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(20)</b> Guevara, Ernesto (1970): <b><i>«El socialismo y el hombre en Cuba»</i></b>. En: <b><i>Ernesto Che Guevara. Obras 1957-1967</i></b>, Casa de las Américas, La Habana, p. 380.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(21)</b> Castro Ruz, Fidel (1977): <b><i>Discurso en el acto de graduación del primer contingente del destacamento pedagógico “Manuel Ascunce Domenech”</i></b>, Ciudad de La Habana. 20 de julio, en Ediciones OR [julio-septiembre]. La Habana, p. 21.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(22)</b> Castro Ruz, Fidel (1966):<b><i> Discurso en la clausura del XII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba, CTC-Revolucionaria</i></b>. La Habana, 29 de agosto. Ediciones OR, La Habana, p. 9.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(23)</b> García Cardentey, Mayra (2016):<b><i> Gramsci y las </i></b><b><i>«cosas de intelectuales»</i></b>, <i><u>Juventud Rebelde</u></i>, digital, 25 de agosto, La Habana, <a style="color:#000000;" href="http://www.juventudrebelde.cu/">www.juventudrebelde.cu</a>.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(24)</b> Cruz Capote, Orlando (2016-2017): <b><i>Un enfoque crítico diferente acerca de las polémicas de los marxismos y los marxistas en la Rusia Soviética entre 1917-1930. Una historia poco conocida</i></b>, en dos partes, <i>Revista Cubana de Filosofía</i>. Edición Digital. no. 29, noviembre 2016 – junio 2017, ISSN: 1817-0137.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(25)</b> Gramsci, Antonio (1960): <b><i>Los intelectuales y la organización de la cultura</i></b>, Lautaro editorial, Buenos Aires; (1966): <b><i>El Materialismo Histórico y la filosofía de Benedetto Croce</i></b> Edición Revolucionaria, La Habana;<i> </i><i><b>Antología</b></i> (1973): Editorial de Ciencias Sociales, La Habana; (1999): <b><i>Cuadernos de la cárcel</i></b>, editorial Era, México, T. 1; Bobbio, Norberto (1972): <b><i>Gramsci y la concepción de la sociedad civil</i></b>, en<i> </i><i><b>Gramsci y las ciencias sociales</b></i>, <i>Cuadernos de pasado y presente</i>, No. 19, Córdoba; (1977): <b><i>Gramsci y la concepción de la sociedad civil</i></b>, Avante editorial, Barcelona; Portantiero, J. C. (1987): <b><i>Los usos de Gramsci</i></b>, Plaza y Valdés editorial, México.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(26)</b> Regalado, Roberto (2016): <b><i>La «guerra de posiciones» en América Latina y el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos</i></b>, <i>Intervención en VI Congreso de Solidaridad con Cuba</i>, 24 de septiembre, San Miguel, El Salvador, <i>Alianet</i>, 03-10; http://www.alainet.org/es/articulo/180655.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(27)</b> <a style="color:#000000;" href="http://www.cubadebate.cu/autor/frei-betto/">Betto</a>, Frei (2016): <b><i>Desafíos del futuro para la Revolución cubana</i></b>, <i>Cubadebate</i>, 4 abril, La Habana.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(28)</b> Klein, Naomi (2016): <b><i>La doctrina del Shock. El auge del capitalismo del desastre</i></b>, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana.</span><br />
<span style="color:#000000;"><b>(29)</b> Aguirre Rojas, Carlos Antonio (2010): <b><i>Retratos para una historia. Ensayos de contrahistoria intelectual</i></b>, Ediciones ICAIC, La Habana; Cruz Capote, Orlando (2013): <b><i>El movimiento comunista internacional (1924-1957). Su impacto en el pensamiento ideopolítico y el accionar marxista cubano. Propuesta para un estudio</i></b>, Filosofía y Sociedad, V Jornada Científica del Instituto de Filosofía, Sello editorial <a style="color:#000000;" href="mailto:filosofi@.cu">filosofi@.cu</a>, pp. 102-103.</span></p>
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		<title>El replanteamiento del rol de los sindicatos en el proceso de actualización del modelo económico y social socialista cubano. Por Orlando Cruz Capote</title>
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		<pubDate>Wed, 27 Dec 2017 17:34:38 +0000</pubDate>
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				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Economía política]]></category>
		<category><![CDATA[Orlando Cruz Capote]]></category>
		<category><![CDATA[Sindicato]]></category>

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		<description><![CDATA[ Ha resurgido o se ha reconocido la acción de las relaciones monetarias-mercantiles, la presencia del mercado (que no es invención del capitalismo, sino su éxtasis total) y la actuación de la ley del valor, por lo que tiene que convivir con esas figuras paradójicas, que para nada deben ser satanizadas, pero que requieren de un empoderamiento popular y trabajador más amplio y profundo, un mayor control y regulación real de los trabajadores, el pueblo y una prevención a tiempo para que no descarrilen el rumbo socialista y conduzcan a la restauración capitalista.  <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=61540">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-615410"></div></div></td></tr></table><p class="western" lang="es-PR" align="right"><em><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">´La Revolución es una ciencia profunda, difícil y complicada (&#8230;)’</span></span></em></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="right"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Vladimir Ilich Lenin.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="right"><em><span style="color:#000000;">‘<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">La Revolución (&#8230;) es una causa grande y pavorosa y no un juego para diletantes o aventura romántica’.</span></span></span></em></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="right"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Antonio Gramsci.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="center"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">I</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#0000ff;"><a style="color:#0000ff;" href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2017/12/18/las-complejas-problematicas-de-la-transicion-socialista-por-orlando-cruz-capote/">En un artículo publicado con anterioridad en esta página o blog digital</a></span> <span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">expusimos, ahora ampliándolo y enriqueciéndolo que, el tránsito o construcción socialista, del capitalismo al socialismo, rumbo estratégico hacia el comunismo, (1) un prolongado proceso histórico, ético-político, ideológico, socioeconómico, estético y Cultural -con mayúsculas-, un radical cambio civilizatorio y de plena emancipación humana, de largo aliento estratégico (extendida temporalidad y espacialidad); antisistémico, contrahegemónico y contracultural al capital; de movimientos tácticos constantes, métodos democráticos de participación activa de las masas; aprendizajes y desaprendizajes, construcciones y deconstrucciones, flujos y reflujos; perpetuas reformas revolucionarias (2) -revoluciones en la revolución-; en el que existen momentos de amplio consenso nacional, social &#8211; popular, y otros, en el que subsisten disensos, más o menos profundos, por diferentes causales, casuales y circunstancias históricas específicas en el decursar histórico. (3)</span></span></span><span id="more-61540"></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Tal transición jamás acontece en línea recta, es decir, unilineal y progresivamente, sino que transcurre de forma zigzagueante, contradictoria y paradójica, con avances, preservaciones y superposiciones -a veces mezcladas y yuxtapuestas eclécticamente, pero no sintetizadas, dialéctica y sistemáticamente-; estancamientos, retroacciones y retrocesos, y que también comprende la continuidad, la discontinuidad y la superación crítica en su práctico devenir. Lo que no excluye su comprobada reversión, (4) por causas endógenas y exógenas, o la combinación de ambas variables, tal como aconteció en el mal llamado “socialismo real” de la Europa del Este y la Union de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), quienes se derrumbaron (implosionaron) con y tras la caída del ‘Muro de Berlín’, la destrucción del socialismo en conjunto con la desintegración del multinacional Estado soviético, entre 1989 y 1991, respectivamente. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">El tránsito socialista se despliega a través de la hegemonía política y cultural (5) del bloque histórico-político, socioclasista &#8211; social y popular que conquista y ejerce el poder revolucionario, realizándolo desde la persuasión, el convencimiento, las razones argumentadas, la emoción-pasión y la seducción-atracción estética, el buen sentido del ciudadano común, el consenso, el diálogo interactivo-retroalimentador constante y la práctica demostrativa que se acerque al aserto, con la idea de ganar-sumar, articular y concientizar, cualitativa y cuantitativamente, al pueblo, el principal protagonista de la victoria y de su continuidad quien debe materializar tales ideas y accionares, con el fin de su empoderamiento democrático e ininterrumpido y proceda a conformar un consenso nacional-popular y socialista, que se debe reconstruir y resignificar en el día a día, capaz de fortalecer la correlación de fuerzas internas favorables a su misión histórica. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">También ejerce el dominio y la coerción, que debe ser delimitada jurídica y éticamente, en los marcos del Estado de Derecho socialista, contra los adversarios y enemigos acérrimos que confrontan su marcha, tanto endógenos como exógenos, con vista a propiciar su prosecución, conservación y garantía superadora. Lo que no inhibe, menos prohíbe, que, si la actividad contrarrevolucionaria interna y extranjera se acrecientan y ponen en peligro la seguridad del país y de la ciudadanía, la independencia y soberanías nacionales, la justicia social, tanto colectiva e individualmente, pueda tomarse medidas más severas para salvaguardar su existencia. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">La historia ha demostrado que el asedio, las agresiones miliares e injerencias capitalistas-imperialistas, de toda índole, contra los países que emprenden ese rumbo son ciclópeas, así como sistemáticas las sanciones, chantajes, presiones y condicionamientos, incluyendo el intento de aislarlos política y diplomáticamente, la imposición de bloqueos económicos, comerciales y financieros, el no acceso a inversiones de capital extranjero, tecnologías de punta, posibilidad de insertarse en mercados regionales e internacionales, las grandes limitaciones a los créditos blandos, y cuando ocurre, se les cobra con altos intereses, y el sometimiento invariable y contraproducente a los dictámenes del capitalismo, hoy hegemónico, y dominante, trasnacional y neoliberal mundial. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">El incierto y viejo axioma acerca que el socialismo debe convivir, eternamente, con el síndrome de ‘plaza sitiada’, los “silencios” y “secretismos” infructuosos, con el fin de no brindarle ‘armas al enemigo’, no niega que este se realiza con altos riesgos, no sólo acechantes ante el derecho de la libre autodeterminación nacional y de proceder a la construcción de un sistema sociopolítico diferente. Tales alarmas reales, obstaculiza el alcance de su eficiencia, equidad y justicia social en su pleno desarrollo, teniendo en cuenta que, en todos los casos, este ha triunfado en naciones de la periferia subdesarrollada capitalista. A ello se suma, las grandes campañas mediáticas en su contra, las pretensiones de subvertirlos desde adentro, sufragando a las fuerzas hostiles al mismo e incitando a la contrarrevolución interna para provocar la división, desestabilización y la ingobernabilidad, con el fin último de derrocarlo.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Una revolución social &#8211; política socialista triunfa, se consolida, resiste activamente -que es construcción objetiva y subjetiva al unísono-, sobrevive, se autovalora y vale si sabe demostrar cómo defenderse, en primer lugar, con sus propias fuerzas internas, sin cometer injusticias, aberraciones antidemocráticas y someter a la ciudadanía al exceso de poder y dominación obtuso, menos los abusos y la represión, tal como aconteció, lamentablemente, en algunos países del llamado “socialismo real”. (6)</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">El objetivo final del socialismo, como etapa de transición, tal como lo concibieron Marx, Engels, Lenin y otros continuadores marxistas creativos, consiste en la gradual extinción del Estado, gracias a la necesaria implantación de la ‘dictadura del proletariado’ -o del poder del pueblo trabajador como sujeto histórico-político-, que emanciparía al resto de la sociedad, y, por supuesto, el tránsito hacia la abolición de todas las clases y a una sociedad sin clases, que también conllevaría a la revocación de la propiedad privada. Ello conllevará a la formación de una sociedad comunista de ‘productores libres asociados’ en donde “surgirá una asociación en que el libre desenvolvimiento de cada uno será la condición del libre desenvolvimiento de todos”. (7) En este proceso de tránsito hay que conjugar, en la política revolucionaria &#8211; comunista, el arte de lo posible con el arte de hacer posible lo que parece imposible.</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> El comunismo, una utopía realizable, es bastante trabajoso y lejano.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Esa percepción es correcta y no menoscaba los enormes esfuerzos en los intentos de construirlo y estabilizarlo en un país o grupo de ellos, teniendo que lograr una corta y mediana perdurabilidad a costa de grandes sacrificios materiales y espirituales de quienes lo emprenden, lo que es aún insuficiente para su éxito pleno como proceso emancipatorio humano y de justicia social. Le es imprescindible el apoyo solidario e internacionalista de otros procesos socialistas o de países-pueblos, que comiencen a enrrumbarse hacia ese fin, partiendo de otras premisas y desarrollos. La «construcción del socialismo» en un solo país es, por tanto, un imposible, y sólo se hará factible cuando el proceso histórico hacia el comunismo tienda a ser un proceso universal. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Pero, el socialismo auténtico, que no es puro ni casto, tiene que ser necesariamente ajeno a los dogmatismos y sectarismos, doctrinarismos, voluntarismos y (ultra)-izquierdismos estériles, porque tales pensamientos y accionares, en el fondo, son posicionamientos reformistas, burocráticos y tecnócratas, oportunistas y hasta seudorevisionistas, que conducen, inexorablemente, al “…anquilosamiento del Partido, castigo ineludible por las trabas impuestas al pensamiento…”, (8) obstaculizando, además, el desarrollo de la democracia socialista al imponer frenos a la iniciativa, autonomía, motivación y potencialidades de las masas populares en el inédito proceso constructivo. Sin embargo, la historia pasada y reciente da cuenta de que tales presencias anómalas y distorsiones han estado presentes en el tránsito socialista, incluyendo la práctica del socialismo cubano.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">En síntesis, el tránsito socialista constituye un camino inexplorado, ignoto, colmado de dificultades, acertijos, enigmas y dudas, en el plano objetivo y subjetivo, por lo cual cada país debe construirlo de acuerdo a sus peculiaridades (particularidades y singularidades) siempre específicas, aunque utilice algunas leyes y regularidades trazadas de forma general. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">En muchas ocasiones, recurre al test experimental del éxito y el error, por lo que debe estar dispuesto a rectificar y corregir de inmediato la marcha, incluyendo dar pasos hacia atrás para luego, relanzar el proyecto hacia adelante, con mucha invención y audacia. (9) </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">El líder de la gran revolución socialista triunfante, en la Rusia de los Zares, en 1917, el bolchevique – comunista, Vladimir Ilich Lenin, advirtió que, “…quien aborde los problemas particulares sin antes resolver lo generales, fatalmente “tropezará” a cada paso con estos problemas, sin tener conciencia de ello. Y tropezar ciegamente en cada caso particular equivale a condenar la política propia a las peores vacilaciones y falta de principio”. (10)</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="center"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><b>II</b></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="right"><em><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Las cuestiones discutidas en las tesis tocan muy de cerca puntos esenciales del proceso ideológico y político de nuestra Revolución, pero las decisiones que aquí se han tomado, aunque expresan -como señaló el compañero Lázaro Peña en su informe- </span></span></span></em></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="right"><em><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">el criterio de la dirección política del país y el criterio de nuestros trabajadores, </span></span></em></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="right"><em><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">no fueron establecidas en virtud de una decisión del Partido, </span></span></em></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="right"><em><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">sino que han sido ampliamente discutidas en el seno de nuestros trabajadores. </span></span></em></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="right"><em><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">No se impone un punto de vista; se discute con los trabajadores. </span></span></em></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="right"><em><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">No se adoptan medidas por decreto, no importa cuán justas o cuán acertadas puedan ser determinadas medidas. Las decisiones fundamentales que afectan a la vida de nuestro pueblo, tienen que ser discutidas con el pueblo y esencialmente con los trabajadores.”</span></span></em></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="right"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Fidel Castro Ruz, Discurso de clausura en el XIII Congreso de la CTC. (11)</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">En el constante movimiento renovador del tránsito socialista nacional, resulta indispensable la concurrencia decisiva del Partido Comunista de Cuba (PCC), vanguardia política de la clase obrera y el pueblo trabajador, la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), el Estado, el Gobierno, el Poder Popular, los Sindicatos y las demás organizaciones de masas y sociales, así como de las numerosas agrupaciones y asociaciones que forman parte de la sociedad civil nacional. Ello se corrobora </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>in crescendo</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> en el actual proceso de actualización del Modelo Económico y Social del socialismo cubano. (12) </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">En tal empeño, la subjetividad revolucionaria, con la multiplicidad de las intermediaciones e intersubjetividades, materiales y espirituales contemporáneas, cumple un rol principal en este sendero constructivo, en el que los heterogéneos sujetos histórico-políticos de la transformación tienen que ser muy activos políticamente para propiciar el alcance del indiscutido salto cualitativo superior, muy diferente contraculturalmente al que existe en el mundializado y hegemónico capitalismo transnacional neoliberal que nos rodea. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">En especial,</span></span><b> </b><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">los Sindicatos en la resignificada etapa del tránsito socialista cubano -evitando visiones etapistas-mecanicistas, evolucionistas-positivistas y economicistas-, denominado como un ‘socialismo próspero y sostenible, [antimperialista], democrático, independiente y soberano’, no pueden funcionar de ningún modo como una simplista y mecánica “correa” o “polea” de transmisión -frase enunciada por Vladimir Ilich Lenin con otra connotación, enriquecida y complementada en otros discursos y escritos- del Partido Comunista de Cuba (PCC), el Estado y el Gobierno, sino que constituyen órganos reales de gobierno, por tanto, de poder proletario, patriótico y revolucionario, y como corolario, de poder popular, que, en las complejas circunstancias internas y externas cobran una dimensión singular y trascendental. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Los sindicatos son </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>per se</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> esenciales vasos comunicantes de interacción activa, dinámica y retroalimentadora entre los trabajadores de todos los sectores y ramas, personificados en los colectivos laborales y organizados en las secciones sindicales de base y los demás niveles, con las instituciones partidistas, estatales y gubernamentales.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Conforman una pieza sustantiva del (sub) &#8211; sistema político cubano, siendo la organización de masas fundamental de los trabajadores -la Central de Trabajadores de Cuba (CTC)-, sindicalizados o no, activos laboralmente o jubilados, en funciones de asesorías y consultorías, con pleno empleo, subempleo y con una temporal desocupación -muy recurrente en aquellos que no aceptan propuestas, los que acuden al mercado informal o negro, y los simplemente holgazanes o vagos-, por lo que, consiguientemente, los sindicatos no operan con un sentido administrativo y jurídico, menos burocrático, ante tales situaciones, sino que coparticipan activamente en los diferentes procesos de organización, incorporación, integración, cooperación y dirección ideopolítica de la nación y la sociedad en su integralidad y totalidad. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Al unísono, las organizaciones obreras sindicadas son partes imprescindibles en la construcción, la preservación y la velación de la unidad del pueblo cubano con su Revolución, Nación, Socialismo y su Partido de vanguardia. Una unidad en la diversidad, que enriquece la integración, articulación, cohesión y la unidad nacional y social, que nunca será monolítica, uniforme y homogénea, salvo en circunstancias excepcionales, por lo que no tratará de desestimar y subestimar, menos coaccionar y aniquilar, las heterogeneidades ideológicas, políticas, sociales y culturales que coexisten en el cuerpo societario nacional, que se reflejan en los colectivos laborales y en los propios sindicados; asumiendo las discrepancias, los diferentes criterios dentro de los principios revolucionarios, también aquellas críticas que contengan ideas-valores para coadyuven a rectificar, perfeccionar y re-crear el socialismo que construimos.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">En una histórica y vigente intervención del Presidente del Consejo de Estado y Ministros, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (CC del PCC) y General de Ejército Raúl Castro Ruz, ocurrida el 4 de mayo de 1973, este expuso que el Partido, aunque ejerce el papel rector, dirigente y conductor de la sociedad, no puede “…dar por sentado (…) que (…) representa la voluntad de todo el pueblo y considerarlo como el órgano supremo del poder, porque estaríamos desconociendo los principios de la democracia proletaria que, como vimos antes, implican la participación de todos los miembros de la clase obrera (y no sólo de su vanguardia) y de las demás clases trabajadoras en el ejercicio de la dictadura del proletariado, es decir, en el dominio y gobierno de la sociedad para la cual se requieren las instituciones de poder correspondientes, a través de las cuales las masas trabajadoras hagan válido ese derecho y puedan expresar y hacer valer su voluntad.” Y prosiguió, el compañero Raúl Castro, con gran tino y enfoque principista, “…Estas instituciones representativas son indispensables, según nuestra comprensión, para que todo el pueblo revolucionario, considerado como un todo, como el conjunto de todas las masas trabajadoras del país, manifiesten su voluntad y pueda participar realmente en el gobierno.” (13)</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Sin embargo, es necesario aclarar que, esta intervención medular del entonces Segundo Secretario del CC del PCC y Ministro de las FAR, no está recogida de tal forma en las tesis y resoluciones del Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba, celebrado en 1975. (14) Tampoco fueron totalmente rectificadas y delimitadas en los demás Congresos del PCC. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">La Isla, en 1972, había entrado al Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME), y con ello comenzó a influir y pesar, decisivamente, el referente histórico y la experiencia de la Union Soviética y su Partido Comunista (PCUS), no sólo en cuanto a la inserción cubana en el sistema socialista de la división internacional del trabajo, sino que numerosos componentes políticos, ideológicos y socioeconómicos –aunque menos en el plano participativo-electivo de los órganos del poder popular y la esfera cultural-, fueron, en algunos casos, calcados y mimetizados, (15) aunque siempre se logró una originalidad y creatividad importante en el rumbo socialista nacional. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">A partir de ese momento, hubo una desatinada interpretación y mediación del papel del secretariado y los aparatos auxiliares del Partido en muchas esferas de la vida pública, entremezclando y confundiendo las funciones partidistas con las estatales, gubernamentales, por tanto, con el Poder Popular. (16)</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Ello tomó cuerpo legal y oficial con la aprobación de la Constitución de la República (24 de febrero de 1976), la implantación en todo el país de los Órganos del Poder Popular, incluida su Asamblea Nacional, constituida el 2 de diciembre de 1976; la nueva División Política Administrativa (DPA) del país, el Sistema de Dirección y Planificación de la Economía (SDPE), estas dos últimas aprobadas en el Primer congreso y luego ratificadas por la Constitución y la Asamblea Nacional del Poder Popular; más lo concerniente con las directivas para el desarrollo económico y social en el quinquenio 1976-1980; la Plataforma Programática del PCC, (17) sobre los estudios del marxismo &#8211; leninismo; además de otras tesis y resoluciones aprobadas en el trascendente conclave partidista. Esas confusiones y yuxtaposiciones entre las prerrogativas y funciones del Partido, el Estado y el gobierno, no han sido, reiteramos, íntegramente erradicas hasta hoy.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Pero, el Partido comunista, como organización política de vanguardia de todo el pueblo, en el caso cubano un partido único, por razones históricas y políticas, debe y tiene que convertirse, ineludiblemente, en el ‘Partido de la Nación Cubana’, por tanto, ser más plural al tener entre sus filas a una representación selectiva y ejemplar de la heterogeneidad social existente, tal como lo reconoció el V Congreso del PCC, en 1997. (18) Manteniendo, sin cortapisas, una reconocida autoridad moral y encargarse, al mismo tiempo, de conducir, coordinar, controlar y encauzar las tareas del aparato estatal y las organizaciones de masas y sociales hacia un mismo objetivo, y esa posición de vanguardia la tiene que conquistar y mantener mediante la lucha cotidiana, así como la confianza y el apoyo popular gracias a la estrecha ligazón con el pueblo y usando, como métodos, la persuasión y el convencimiento sustentados en la fuerza de su ejemplo y en la justeza de su política acertada y racional. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Por su parte, los sindicatos también escuchan aquellas voces distintas y disímiles que pueden disentir de los propósitos patrióticos, revolucionarios y, sobre todo, del socialismo por el cual transitamos. En tales casos, se requiere de una preparación, educación y formación revolucionaria / socialista convincente y sentipensante, que argumente con razones, datos e interpretaciones capaces de persuadir y convencer a los ingenuos, desencantados y confundidos y atraerlos a la causa revolucionaria, pero nunca de forma impositiva y obligatoria.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">En algunos casos, aunque estas posiciones sean minoritarias y excepcionales, se pugna y se apuesta por la asunción paulatina de un poder político, desde pequeños espacios-territoriales según los ángulos sociales y económicos, que se plantean el retorno simulado o franco, a un “capitalismo humano” inexistente, un social-liberalismo, republicanismo y socialdemocratismo burgués, de ‘bienestar popular’, realidad imposible para Cuba, hasta de un neoliberalismo menos salvaje, que están presentes en el seno de las discusiones que se despliegan en la red de redes y otras plazas en donde se debate, acalorada, opinática, emocional y seudocientíficamente sobre ‘el mejoramiento de las expectativas de vida de la población’, muchas veces, sin valorar los costos de tales conclusiones y divergencias que pueden provocar la división bajo el manto de interminables ‘clubes de discusiones’, la supuesta búsqueda de consenso que pueden llevar a la reconciliación o convergencia entre posiciones, directas e indirectamente, no revolucionarias y un proceso de deliberativo controversial, desmesurado y hasta antagónico, que gira acerca de si se restaura o no el capitalismo en la Isla. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Tales planteamientos fueron recogidos respetuosamente, con la libertad de opinión y expresión requerida, en las discusiones que se llevaron a cabo con algunos de los numerosos discursos del compañero Raúl Castro Ruz, desde el 2007-2008 hasta la actualidad, y en los debates de los documentos del VI y VII Congresos del Partido Comunista de Cuba, sometidos a amplia y profunda consulta democrática popular. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Sin embargo, esos criterios, hasta hoy minoritarios, no puede conducirnos a subestimar a los que disienten abierta y encubiertamente, desde los opositores, adversarios y los que actúan como enemigos contrarrevolucionarios y mercenarios. Menos se trata, de omitirlos, ignorarlos o hacer silencio con respecto a sus posverdades posmodernas, que no son más que falsedades repetidas -método fascista goebbeliano- a fin de imponerlas, manipuladamente, como verdades, y sus posiciones hipercríticas -algunas con sus cuotas de medias verdades y medias mentiras, magnificando las segundas-, que promueven expedita y subrepticiamente la subversión contra la nación, la revolución y el socialismo, porque tales individuos y grupos están inmersos en el cuerpo societario, y, aunque, son grupúsculos sin base social real evidente, ejercen su influencia nociva, aprovechándose de los errores e insuficiencias nuestros.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Entre ellos se encuentran quienes asumen posiciones, en la mayoría de las ocasiones, mercenarias y traidoras, recibiendo dinero y otros beneficios de las agencias de inteligencia, ONGs, otras organizaciones, instituciones, fundaciones y ‘Thinks Tanks’ -tanques pensantes- de derecha, que radican en los EE. UU., Europa y América Latina, con el fin de desestabilizar y provocar la ingobernabilidad política en Cuba. (19) Sin olvidar, las horas radio -cerca de 200 radioemisoras con 2, 000 horas semanales de transmisiones- y televisivas -no sólo la mal llamada TV Martí-, la propalación de propaganda negra y las sutiles y confrontacionales formas de penetrar culturalmente a la sociedad cubana. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Se conoce, oficial y extraoficialmente, que en la actualidad están constituidas de cinco a seis organizaciones sindicales opositoras, ilegales, a veces toleradas, y semi-ilegales, que se afanan por captar a grupos de trabajadores con las supuestas defensas de sus derechos laborales. También es sabido que, en los planes del Departamento del Estado, otras secretarías y organizaciones de inteligencia y contrainteligencia del establishment estadounidense, se contemplan el sufragio de becas a jóvenes, hombres y mujeres cubanos para que se formen como líderes de los futuros cambios contrarrevolucionarios. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Específicamente, relacionado con la actividad sindical ilegal, se encuentra el Grupo Internacional para la Responsabilidad Social Corporativa de Cuba, proyecto de la Fundación Nacional para la Democracia (NED) estadounidense -la fachada o pantalla de la CIA- que, entre los años 2014, 2015 y 2016, ha recibido la cantidad de 735, 000 dólares, para preparar “agentes” dentro del movimiento sindical, promover los derechos sindicales y suministrar líderes sindicales independientes con equipos técnicos y recursos financieros para que puedan incrementar su actividad dentro del movimiento obrero cubano. (20)</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">El hecho de que hasta ahora no hayan encontrado un ‘Lech Walesa’ nacional, (21) no puede obnubilarnos la visión de que, de una de estas organizaciones conformadas por apátridas, traidores y mercenarios, pueda surgir una figura que logre centrar la atención por las deficiencias y el mal trabajo de nuestros sindicatos. No hay peor ciego que el no quiera ver, porque el descuido, unido a la negligencia y la arrogancia resulta fatal.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="center"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><b>III</b></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">En el proceso de actualización están presentes la continuidad y la discontinuidad, reflejadas en las contradicciones, nunca dicotómicas y sí coexistentes, que se efectuaron en otros contextos históricos del proceso revolucionario, (22) que marcaron y aun marcan pautas en la inconclusa transición socialista. Porque ahora, ha resurgido o se ha reconocido la acción de las relaciones monetarias-mercantiles, la presencia del mercado (que no es invención del capitalismo, sino su éxtasis total) y la actuación de la ley del valor, por lo que tiene que convivir con esas figuras paradójicas, que para nada deben ser satanizadas, pero que requieren de un empoderamiento popular y trabajador más amplio y profundo, un mayor control y regulación real de los trabajadores, el pueblo y una prevención a tiempo para que no descarrilen el rumbo socialista y conduzcan a la restauración capitalista. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Porque, como lo advirtió el marxista húngaro, István Mészáros: “…El capital no es simplemente un conjunto de mecanismos económicos, como a menudo se lo conceptualiza, sino un modo multifacético de reproducción metabólica social, que lo abarca todo y que afecta profundamente cada aspecto de la vida, desde lo directamente material y económico hasta las relaciones culturales más mediadas”. (23)</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Sumado a lo anteriormente expuesto, que la actualización representa un colosal proceso de reformas revolucionarias, impulsadas por los decisores políticos y aprobadas con un consenso popular mayoritario, en las que se implican directamente los trabajadores, porque en estas se incluyen los complicados procesos de descentralización de parte de la actividad económica y administrativa del Estado y el gobierno -definidos en los nuevos decretos que abordan las diferencias sobre la organización, estructura y funcionamiento estatal y empresarial-; (24) el resurgimiento de la empresa no estatal y las diferentes formas de propiedad, gestión, cogestión y autogestión; los medianos y pequeños propietarios privados (Pymes); los usufructuarios rurales y urbanos; los cooperativistas agropecuarios y los manufactureros-fabriles; las empresas de capital mixto; las empresas con 100 % de capital extranjero; las ‘Joint Ventures’, y las que se ubican en la Zona Especial de Desarrollo del Mariel (ZEDM), (25) que poseen diferencias sustanciales en su actividad laboral, normas, salarios, formas de contratación, etc., así como la permanencia perniciosa-perjudicial de la dualidad monetaria, con las desigualdades salariales; por lo que cada una de estas, merecen un tratamiento específico y disímil tanto por el Partido, el Estado, el gobierno, el Poder Popular, como, en especial, por los sindicatos y las demás organizaciones de masas y sociales. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">En tales circunstancias, la mirada y funcionamiento sindical se tiene que volver ultranovedosa ante la aparición de nuevas clases, complejas estratificaciones socioclasistas, actores y agentes sociales,</span></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">(26) aunque el pueblo trabajador sea el dueño de los medios de producción fundamentales, la empresa estatal socialista prosiga siendo el eslabón principal de la economía cubana y la planificación esté presente en este proceso, no obstante, se apunta sin ambages, que el panorama nacional y social muta radicalmente. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Las nuevas realidades implican nuevos métodos, contenidos-formas y el cambio de mentalidades para no sólo adaptarse simplemente a las circunstancias históricas, sino ser capaces de repensar, accionar e incidir de acuerdo a las mismas, pero interviniendo en el proceso con una conciencia de cuestionamiento sano, asimilación y síntesis crítica de las mismas.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Los colectivos laborales y los sindicatos, como forma de organización, desempeñan un papel fundamental en la recomposición de la hegemonía político-cultural socialista, en la reconfiguración del consenso nacional popular, erigiéndose, desde siempre, en una </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i><b>escuela de formación, educación y concientización ideológica y política de dirigentes / trabajadores</b></i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">; son promotores de la emulación socialista y del trabajo voluntario útil; participan en la formación integral de valores patrióticos, cívicos, éticos, antimperialistas, solidarios, internacionalistas y socialistas; en la superación profesional competente e idónea de sus cuadros de dirección y afiliados, desde el punto de vista económico, jurídico y en las esferas productiva, de servicio, informativa-comunicacional, en la educativa, científica, deportiva, artística y cultural, entre otros.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Así, son actores significativos, de </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i><b>complementación y sustento</b></i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> de las políticas partidistas, estatales y gubernamentales, pero, también, tienen misiones y tareas que les admiten ser ineludibles </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i><b>contrapartes, contrapesos e interpeladores críticos &#8211; constructivos</b></i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> hacia las políticas elaboradas e implementadas, debiendo ser capaces de detectar deficiencias y carencias, más cuando estas incumben a los trabajadores y al pueblo en general, cobrando una nueva dimensión como componente sociopolítico fundamental en el proceso de actualización del Modelo Económico Social del socialismo en Cuba. [Los subrayados son nuestros]</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Toda esta realidad, brevemente resumida, está convocando a los colectivos laborales y sus sindicatos (27) a enfrentar los complejos y complicados nuevos desafíos, que deben transcurrir necesariamente por la reorganización, reestructuración, el reordenamiento y la conformación de nuevos contenidos y formas de trabajar sindicalmente entre la masa de trabajadores -desde la CTC hasta sus sindicatos nacionales, ramales, las instancias provinciales y municipales, y las importantísimas secciones sindicales de base-, porque estos ya no son simplemente obreros o trabajadores asalariados del Estado, sino que son asalariados que son contratados por dueños privados -los eufemistas ‘cuentapropistas’, o el bluf de ‘los emprendedores’-, tanto nacionales y extranjeros, que les explotan la mano de obra y les extraen plusvalía o plus-valor, a pesar que se les remunere con un salario superior al estatal, y existan normas jurídicas que traten de frenar esa explotación y el enriquecimiento desmedido de algunos propietarios; que, sin embargo, están militando en el propio sindicato.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">De manera más asidua, los sindicatos deben introducir en sus prácticas democráticas estructurales, organizativas y funcionales, los denominados ‘poderes desde abajo’ y ‘horizontales’, que no son antipoderes ni contrapoderes, sino novedosas vías para que las masas trabajadoras y el pueblo se involucren, empoderen y participen de forma protagónica y directa, lo que no excluye la representativa y por delegación, e impongan barreras a las prácticas ‘verticalistas’, ‘de comando’ y ‘ordeno y mando’ </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>in extremis</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, que aun predominan en las mentalidades y principales decisiones nacionales y sociales, así como, específicamente, en las concernientes a las colectividades laborales, radio de acción principal en que se interrelacionan los sindicatos con los trabajadores. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Los sindicatos, que son democráticos por antonomasia, y poseen una relativa alta autonomía, deben luchar denodadamente contra los estereotipos, prejuicios (28) y las viejas mentalidades, batallando incansablemente contra los añejos y obsoletos métodos y estilos de trabajo de que todo se decide y conduce ‘desde arriba’, los ‘dirigismos’ y los nombramientos ‘a dedo’ excesivos en muchas instancias de dirección, sin consultar previa y democráticamente con los dirigidos, confrontando, a su vez, el uso y abuso de las inoperantes e insípidas consignas y eslóganes que ya no entusiasman por estar descontextualizadas, que no les permiten convocar, movilizar y estimular la consciencia ideológica y política, lo que resiente y desgasta su visión y misión desde la mirada de los trabajadores, haciéndole disminuir, consciente e inconscientemente, legitimidad, credibilidad y autoridad -no confundir con autoritarismo- como organización que representa sus intereses que, en no pocas ocasiones, entran en colisión con las políticas implementadas. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Asimismo, no pueden encerrarse esquemáticamente en el marco de las instituciones existentes, porque estas pueden funcionar inadecuada e insuficientemente, incluso, por ser estructuras pesadas y complicadas, abarcadoras de muchas esferas en su actividad, pueden adquirir cierta rutina y su movimiento tiende a ser lento ante las necesidades del cambio, y se identifican, en ocasiones, con especies de dogmas científicos seudosuperados o por superar, por la necesaria complejidad interdisciplinar &#8211; transdisciplinar que los desborda, de igual forma, que a los propios saberes y conocimientos científicos, aun segmentados y parcelados, un rezago que proviene de la Modernidad occidental. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Porque en las ciencias, el paradigma anticuado establecido, obstaculiza el nuevo modo de proceder epistemológico. Contrariamente, a lo que piensen algunos, el dogma está presente en la ciencia, mucho más en la actual que tiene un efecto acelerador avasallante. Existen muchos ejemplos que explican lo afirmado, y poco espacio &#8211; tiempo para exponerlo.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">En la contemporaneidad mundial, que no excluye a la cubana, muchos ministerios, corporaciones, empresas e instituciones estatales, gubernamentales y partidistas, también privadas, no son capaces de acometer la tarea de articular e integrar eficientemente los polos especiales de trabajadores científicos especializados, los denominados expertos en distintas disciplinas, que no sólo son intelectuales preparados universitariamente, sino técnicos medios y personal de servicios, como los de la informatización-comunicación, resultado de la última fase de la III Revolución Científico-Técnica (RCT) comenzada en la década del 90 de la pasada centuria, que ha proseguido su devenir en el siglo XXI, que algunos autores, ya denominan como la IV Revolución Científico-Técnica.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">A estos aparatos institucionales, administrativos y sindicales, de los cuales el Partido no puede estar ajeno, se les convierte en un rompecabezas casi insoluble hacer desaparecer o mitigar la disgregación y dispersión, porque los aportes de la filosofía, las ciencias sociales, las humanísticas, los nuevos adelantos en las ciencias y las técnicas, las denominadas, equivocadamente, ‘duras’ o ‘puras’, las naturales y las aplicadas, pasan por una renovación constante, escapando de las novedosas formas de organización, dirección, aprovechamiento de capacidades &#8211; potencialidades y del quehacer cotidiano de estas, consciente e inconscientemente. Mucho más evidente en las instituciones que tienen dentro de su objeto social y funcionamiento, procesos de investigación, innovación, desarrollo y producción-comercialización de sus resultados. Aunque no son las únicas.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">También se encuentran en esta disyuntiva, los centros laborales en que sus investigadores revolucionarios producen y reproducen, a través de intelectuales revolucionarios, que no pueden ser, al decir del Che Guevara, “….asalariados dóciles al pensamiento oficial ni becarios que vivan al amparo del presupuesto, ejerciendo una libertad entre comillas”, (29) nuevas formas de encausar el pensamiento-práctico, la ideología, la política y la cultura, desde la crítica constructiva, que no tienen, a veces, un impacto directo o inmediato, menos una remuneración salarial adecuada, pero que le son imprescindibles al socialismo. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Estas producciones teóricas-prácticas, no pueden medirse, simplemente, por un presupuesto y una contabilidad de costo y beneficio (aunque las cuentas deben estar claras, al igual que los resultados obtenidos), pues son disciplinas que aportan al consenso, la hegemonía y al humanismo concreto socialista / comunista, y tales medidas en finanzas (dinero) exaltadas, serían contraproducentes, porque constituyen, ante todo, inversiones ideológicas y políticas inapreciables económicamente por su magnitud. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Sin embargo, muchas instituciones de investigaciones de la filosofía, las ciencias sociales y las humanísticas -en la que incluimos la labor investigativa científica de las 50 y tantas universidades, la cuales ha transcurrido por un proceso de reordenamiento y reorganización integral por parte del Ministerio de Educación Superior- han encontrado fórmulas para ingresar dinero al país y sus centros (autofinanciamiento), a través de los intercambios científicos en la arena internacional, aunque sean centros presupuestados estatalmente, y no todos, precisamente, con tratamiento especial. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">En ese instante, el sindicato socialista que atiende esta esfera, debe asumir el ejercicio de advertir, intervenir pausada y maduramente, para rectificar los errores y lograr el aserto aproximado, si sabe ser interlocutor real con los trabajadores y las administraciones, el Partido, el Estado y el gobierno, como con el Poder Popular y las demás fuerzas que intervienen en la construcción del socialismo, y ejecutar ese papel integrador, fuera de coyunturas específicas temporales y espaciales, sino con una mirada estratégica. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Tal fue la idea del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, cuando en 1992, creó el Sindicato Nacional de los Trabajadores de las Ciencias, a pesar que existía el Sindicato Nacional de la Educación, la Ciencia y el Deporte, como también concurrían los foros, el polo y la propia Academia de Ciencias, convertida en ese mismo año en el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma). </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Expresó Fidel: “…En un país del Tercer Mundo como Cuba, y bloqueado cuando se hunde el campo socialista, es lógico que en esas condiciones todavía sea mucho más importante el papel de la ciencia; pero quiero sostener que, para nuestro Partido, para el Gobierno Revolucionario, la cuestión de la ciencia fue una preocupación muy grande y un interés fundamental, por simple cuestión de conceptos, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>mucho antes de que viniera el período especial</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">.” (30) </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">No satisfecho, totalmente, con la labor del Movimiento de Racionalizadores e Innovadores, las Brigadas Técnicas Juveniles, los tres Polos existentes en aquel momento, y los Foros de Ciencia y Técnica, aunque reconociendo lo realizado hasta el momento, Fidel exponía: “…porque el polo garantiza a nivel local el máximo de colaboración entre todos los centros, de apoyo y de intercambio. Eso lo vamos a hacer. Tenemos la Academia de Ciencias, pero decíamos: Un elemento integrador, los polos; otro elemento integrador muy importante, el foro nacional. Este movimiento viene desde hace años y ahora cobra una fuerza enorme.” </span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">El máximo líder la Revolución concluía, más allá de las condicionantes del ‘Período Especial en Tiempos de Paz’, comenzado en septiembre de 1990, (31) que: “…<b>En este esfuerzo por el desarrollo de la ciencia hemos buscado distintos mecanismos. Hay que pensar que no vamos a tener solo el sindicato, el sindicato va a ser un factor más de integración. Le llamamos así, la palabra integral, cooperar, buscar esa cooperación que resulta tan posible y tan elemental en el socialismo</b> (…) Tenemos los polos científicos, es un mecanismo excelente de trabajo. No importa que Ross [se refiere a Pedro Ross, entonces Secretario General de la CTC] no esté todavía totalmente al tanto de cómo trabajan los polos. Hemos hecho eso a partir de la experiencia del primer polo (…) Nosotros estamos buscando formas de establecer una cooperación estrecha entre todos los centros de investigaciones que estaban en un área… Ahora, el propio sindicato hay que seguir desarrollándolo. Los polos hay que terminar de organizarlos. Ya en los próximos meses me imagino que estén organizados, en lo cual están trabajando la compañera Rosa Elena –fallecida lamentablemente en 2004- y la Academia de Ciencias, <b>porque la Academia de Ciencias, en cierta forma, también es un elemento integrador, pero, sobre todo, es un elemento dirigente. Tiene un papel muy importante, creo que tiene el papel más importante, porque nunca contó con los factores que hoy existen: polos, foro y sindicato. Es decir, hay muchas fuerzas</b>”. (32)</span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Aunque, el ‘Período Especial en Tiempos de Paz’ no ha terminado -que se conozca, ningún dirigente de la Revolución lo ha declarado finiquitado-, es cierto que, en parte, se han mitigado algunas de sus consecuencias, gracias a la inserción de Cuba a Nuestra América, el espacio natural de su convivencia e integración económica, política y cultural; también logrado con una parte considerable del mundo, incluyendo algunas naciones capitalistas del denominado ‘Grupo de los Siete’; la renegociación de la deuda externa con el ‘Club de París’, y parte de la condonación de la misma por estos, otros países y bancos acreedores; así como la reforzadas relaciones estratégicas con China Popular y Rusia; más la condena abrumadora al bloqueo de los EE.UU. en la Asamblea General de la Naciones Unidas.</span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Y porque, además, se ha ido construyendo, junto a la Revolución Bolivariana de Venezuela, entre otros procesos populares en América Latina y el Caribe, importantes eslabones integracionistas como: el Caricom, la Alianza Bolivariana Para los Pueblos de Nuestra América &#8211; Tratado de Comercio entre los Pueblos (ALBA-TCP), Petro-Caribe (2005), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), como foro de concertación política de los treinta y tres estados nuestroamericanos, sin la presencia de los EE.UU. y Canadá, y la cooperación con la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), entre otros.</span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Sin embargo, aún persisten limitaciones y dificultades en el despegue del desarrollo socioeconómico del país, y la población no tiene satisfechas todas sus necesidades básicas, es decir a nivel micro, o como se dice popularmente, en la ‘billetera y en la mesa de la casa’. Queda, entones, un buen trecho por desandar, más ahora con el retroceso y la agresividad de la actual administración estadounidense, para que la salida de esta contingencia quede definitivamente superada. </span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Y, con respecto a lo referido, aún las ciencias no están del todo integradas, ni cooperando e intercambiando sus experiencias y logros, tanto positivos y negativos, menos sus resultados de forma solidaria y colaborativa. Muchos saldos investigativos importantes, en algunos casos derivaciones de tesis de diplomados, postgrados, maestrías, doctorados se quedan, lamentablemente, engavetados y no son publicados, que es una forma perentoria de socialización. </span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Los centros siguen desconociendo lo que realizan otros centros de investigación, docencia, innovación y desarrollo, por lo que es seguro que se estén multiplicando -inútil y derrochadoramente- los extraordinarios esfuerzos en el país, donde existen recursos humanos con un potencial científico de medio millón de compañeras y compañeros, que han decidido echar su suerte con la patria y el socialismo. </span></span></p>
<p lang="es-ES" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Entonces, pregonar una mirada triunfalista y apologética, sin una autocrítica seria y concienzuda, sería no concordar con la realidad que palpamos.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="center"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><b>IV</b></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Las secciones de base de los sindicatos son, de hecho, las que más vínculos directos tienen con, en y sobre los trabajadores en todas las instancias, por lo que son tan importantes como los niveles superiores, incluyendo la CTC, sus congresos y plenos, en los que estos últimos deben nutrirse de los anhelos, demandas, intereses, desvelos, esperanzas e inconformidades y contradicciones, sin extraviar, menos perder, la brújula ideológica y política martiana, marxista y leninista, los legados del Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara y del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, que, además, de impulsar el desarrollo económico del país, su papel esencial es la atención y preocupación en la formación del ‘Hombre Nuevo’, en la sociedad cubana, que constituye la principal fuerza productiva de la nación en transición socialista.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">De tal manera, cada una de todas las propuestas que realicen cualquiera de los trabajadores en sus colectivos laborales y organizaciones de base deben ser oídas con atención y sometidas a la polémica a través del trabajo individual, personalizado, colectivo y en reuniones públicas. La labor política e ideológica del sindicato debe ser siempre la de sumar, convencer y persuadir con argumentos, apelando a todos los recursos argumentativos, razonamientos y lógicas, pero no se puede apartar a un trabajador por ser considerado hipercrítico, conflictivo y problemático, siempre que cumpla con sus deberes, no haga daño y sea enemigo del proceso revolucionario.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Ello no niega la necesaria intervinculación entre el sindicato y la administración, ni con las organizaciones políticas, el PCC y la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), pero no lo subordinan, tampoco lo divorcian, con respecto a las demás instituciones y organizaciones, sino que posee su campo de acción autónomo y con funciones específicas, que coadyuvan al empeño común de la construcción socialista.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">No basta, entonces, con la afiliación, que es libre y voluntaria, de los trabajadores a sus secciones sindicales de base, tampoco que estos paguen la cuota sindical y la del ‘Día de la Defensa’, como no es suficiente el trabajo más o menos eficaz de los ‘Órganos de Justicia Laboral’, que juegan el papel de defensa en los derechos de los trabajadores frente a las administraciones. Estas acciones, aunque importantes, pueden devenir en obligaciones rutinarias, formalistas y sin contenido político real. Algunas de ellas se practican en el capitalismo, por lo que no son las distintivas del socialismo. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Porque, además, los trabajadores que conforman el sindicato tienen el derecho a elaborar, aprobar o reprobar los planes económicos que le son asignados, y proponer, derivar experiencias, así como descubrir reservas que sirvan para potenciar las iniciativas y creatividades que devengan en beneficio para socialismo que construimos. Tienen que convertirse en </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i><b>participes directos en las decisiones</b></i></span></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i><b>a nivel micro y macro social</b></i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Las secciones sindicales de base son las que chocan, de manera directa, con las prácticas burocráticas y tecnocráticas que paralizan e inhiben el accionar participativo auténtico, igualmente, se enfrentan a las posiciones dogmáticas, sectaristas y extremistas (cercanas al oportunismo); a los fenómenos del despotismo, el autoritarismo, al abuso del poder, la acumulación de riquezas a través de prebendas y privilegios, que son incompatibles con el socialismo; al nepotismo, a las ilegalidades, delitos y la corrupción. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Si estos hechos son denunciados y no se toman medidas contra tales actitudes e infracciones de la legalidad socialista, puede traer como consecuencia que los miembros del sindicato se despeñen en la inercia, el silencio, compartan tales hechos por su impunidad e inmunidad aparente, no emitan criterios profundos y muestren frustraciones y desencantos. Lo que desmotiva y conduce, peligrosamente, al apoliticismo, el nihilismo, la despolitización y la conservatización social, procesos que ya están presentes en la sociedad cubana actual, aunque relativamente. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Por lo que, en los actuales escenarios históricos y políticos contemporáneos, no coyunturales, sino de larga duración, se necesitan de manera decisiva, dirigentes -mejor si ejercen liderazgos- sindicales inteligentes, política y dialécticamente maduros, con discursos propios, no repetitivos; una educación y cultura integral superior; buenos comunicadores y con una novedosa mentalidad crítica superadora de los viejas formas de pensar y hacer; que sean partidarios del método Fidelista de masas, capaces de interactuar transparentemente con los dirigidos de tú a tú, sin dirigismos, y desde una nueva óptica no tan jerarquizada, sin dejar de ser exigentes y flexibles.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Capaces de hacerse obedecer / obedeciendo, de educar y ser educados, así como ejercer esa dirigencia y liderazgo con un poder obedencial, que les permita rectificar y cambiar acorde y en conjunto con las propuestas e iniciativas de las masas, porque es conocido que en la mayoría de los centros laborales -quizás más evidente en las empresas de avanzada-, predomina las «pirámides invertidas de conocimiento», además, de las «<a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2017/12/22/la-economia-cubana-en-2017-2018-por-raul-castro/"><span style="color:#0000ff;">pirámides invertidas en los salarios</span></a>», en donde los trabajadores son remunerados sin precisarse los resultados directos e indirectos, así como los esfuerzos, responsabilidades y capacidades de los trabajadores, según profesiones, nivel científico y técnico; arribar a la conclusión de que en los escalones jerárquicos, los trabajadores saben más que en el escalón superior; por lo que estos nuevos jefes o dirigentes deben ser competentes en escuchar y correr ciertos riesgos ante el desarrollo impetuoso de las ciencias, las técnicas e innovaciones, es decir, en la producción de saberes y producciones materiales-espirituales y la introducción de los adelantos científico-técnicos en la práctica social, con vistas a alcanzar un crecimiento económico y, quizás, un despegue continuado en aras de desarrollar el país. (33)</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Para ello se requiere de un cambio radical epistemológico y de paradigma teórico-metodológico, político y práctico en el trabajo ideológico y político con las masas populares y los trabajadores en específico. Si no se asume, concienzudamente, las zonas de disputa científicas-académicas, ideológicas, políticas y culturales, estas se ensancharán y profundizarán, no conllevando al cambio de mentalidades por el que los principales dirigentes de la Revolución están llamando, junto al cuerpo societario, en su consenso mayoritario. Lo que propiciaría el divorcio con el pueblo, y no se estrecharía la brecha entre el Estado socialista y la sociedad civil, pretensión del liberalismo y el neoliberalismo en su política de confrontación contra la Revolución Cubana.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Asimismo, debe estar presente que, en todos los niveles de dirección partidista, estatal y gubernamental, también en el pueblo, subyacen diferencias acerca de lo que debe ser cambiado, qué y cómo debe ser cambiado; los ritmos, los contenidos y las formas de la actualización en curso, porque las rupturas en el pensamiento son muy difíciles de asumir por todos y cada uno de quienes tienen en sus manos la dirección del país y en la sociedad, y porque las múltiples miradas asumen lógicas y razones disímiles, aun cuando todas coincidan en los principios socialistas revolucionarios. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Este proceso de actualización transcurre en un contexto nacional e internacional, donde incide enormemente la agresiva hostilidad del <em>establishment</em> estadounidense contra Cuba -la política regresiva del mandatario Donal Trump hacia Cuba parece ser de confrontación abierta, recordando los peores momentos de la Guerra Fría-, entre otros factores, (34) y en el que, además, continua predominando la obsolescencia de la tecnología, la tendencia de asimilar, en lugar de producir propias tecnologías, y la frecuente falta de interés por la innovación por parte del segmento empresarial y otros agentes económicos; el deterioro de la infraestructura; la rotación acelerada de los medios de producción y los productos por su menor calidad y mayor depreciación, con vistas a comprar las nuevas ofertas en el insaciable mercado capitalista; falencias en el financiamiento integral; el debilitamiento del potencial científico, la insuficiente promoción y estímulo, y la escasa contribución de las revistas certificadas existentes en Cuba; la disminución progresiva en lo referido a la aplicación de patentes, entre otras deficiencias. (35)</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Ante la aparición de nuevas clases, actores y agentes sociales -ya mencionados-, aunque el pueblo trabajador sea el dueño de los medios de producción fundamentales, la empresa socialista prosiga siendo el eslabón principal de la economía cubana y la planificación esté presente en este proceso, etc., se hace necesario la mirada crítica sindical. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Porque la excesiva y supuesta buena planificación no puede consistir en la reducción de las incertidumbres, porque un determinado grado de incertidumbre es inevitable, incluso deseable, si permite espacio para experimentar procesos mejores y metas superiores, así como las ganancias y el cumplimiento del plan en un por ciento elevado, no significan que no existan pérdidas y puede ser síntoma, sin embargo, de falta de audacia en las propósitos-metas y cierto acomodamiento a los procedimientos y normas establecidas, ya que el plan y los procedimientos sirven en la medida en que contribuyan al desempeño económico, no al reverso. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Una breve digresión necesaria</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">En el socialismo, se confundió la intervención, la nacionalización y la estatización con la socialización de los medios fundamentales de producción, por lo que el sólo enunciado de que el pueblo sea el dueño de esos medios no significa que no exista enajenamiento y alienación de los trabajadores acerca de la posesión de los medios. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">En las intermediaciones de este proceso, surge una casta dirigente o administrativa &#8211; estatal, gubernamental, además partidista, que va conformando, consciente e inconscientemente, un burocracia y tecnocracia -capa o clase improvisada, le llamo a la primera, Leon Trotski- que esconde, opaca y subestima esa categoría de dueño. Puesto que, siendo el socialismo, el tránsito desde el capitalismo, las formas y contenidos burgueses continúan coexistiendo con lo nuevo que se desea construir, entablándose una lucha permanente por establecerse tal posesión de los medios de producción, la distribución y el consumo, realmente en manos del pueblo trabajador. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Hecho claramente revelado en que, la redistribución salarial no se corresponde aun con los resultados del trabajo, de los trabajadores asalariados en el socialismo. No existe, ni siquiera está presente en la ‘Crítica del Programa de Gotha’, obra escrita por Carlos Marx, la famosa y repetida fórmula, convertida, además, en “principio”: </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>“de cada cual según su capacidad a cada cual según su trabajo.”</i></span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Porque Marx estaba en contraposición crítica a la elaboración y convicción de Fernand Lasalle, acerca del “trabajo como fuente de toda riqueza y cultura”, porque detrás de esta afirmación se oculta la verdadera esencia de la producción capitalista: maximizar las ganancias y las tasas de beneficios socavando al mismo tiempo las dos fuentes originales de toda riqueza: la naturaleza y el ser humano. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Esta igualdad desigual, basada en el derecho burgués subsistente, solo será superada, según Carlos Marx, en la fase superior de la sociedad comunista: “…cuando haya desaparecido la subordinación esclavizadora, de los individuos a la división del trabajo, y con ella, la oposición entre el trabajo intelectual y el trabajo manual; cuando el trabajo no sea solamente un medio de vida, sino la primera necesidad vital; cuando, con el desarrollo de los individuos en todos sus aspectos, crezcan también las fuerzas productivas y corran a chorro lleno los manantiales de la riqueza colectiva, solo entonces podrá rebasarse totalmente el estrecho horizonte del derecho burgués, y la sociedad podrá escribir en sus banderas: ¡De cada cual, según sus capacidades; a cada cual, según sus necesidades!” (36)</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Por lo que está presente, paradójicamente, esa enajenación por parte del propio trabajador, individual y colectivamente -autoenajenación de él y del propio trabajo que realiza- en el socialismo, que aún no alcanza el desarrollo de una fuerza productiva material y espiritual, y un nivel de concientización política e ideológica, jurídica y cultural, que lo conlleve a asumir el rol de dueño y lo manifieste contraponiéndose a los valores burgueses que continúan manifestándose, pero que se reproduce, renovadamente, en las condiciones del tránsito. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="center"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><b>IV</b></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Los Sindicatos, son representantes genuinos del pueblo trabajador, tanto los activos como los jubilados y pensionados, sin discriminación por su ocupación laboral, nivel de instrucción, origen nacional, color de la piel, género, creencia religiosa, orientación sexual o cualquier otra lesiva a la dignidad humana -tal como lo recoge sus Estatutos que, por cierto, no aparecen en la sitio web de la CTC-, es decir, que defienden a todos los trabajadores en su acentuada heterogeneidad, por lo que, deben evitar las exclusiones. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Hoy, definitivamente todos, incluidos los que militan en los sindicatos y otras organizaciones de masas y sociales, tienen que asumir distancias críticas de la realidad, en sus diferentes esferas, para poder ver, pensar y accionar con cabeza propia, para participar con nuestras ideas y acciones -aunque se yerre-, cambiarse uno mismo, ayudar a cambiar las estructuras sistémicas de poder -toda dominación estatuida y establecida es cultural-, a las personas, que obstaculizan la iniciativa, la motivación, la creación y conllevan a la inercia, la pasividad, el inmovilismo y la rutina. Y esta tarea hay que emprenderla, para poder cambiar todo lo que debe ser cambiado, pero siempre preguntándose qué debe o no debe ser cambiado, el cómo y para qué debe ser cambiado.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">No debemos perder de vista que en este tránsito socialista nacional existen relaciones de poder, existiendo dominación clasista -porque hay clases, grupos, sectores, capas, segmentos, castas, estratos, etc., ahora reverdecidas, existiendo luchas entre ellas-, y cuando se manifiestan de formas exaltadas, parece perderse la mesura por parte de algunos dirigentes, clases, grupos y sectores sociales -en cualquier nivel: individual, grupal y colectivo-, y el control dominante puede transformase en autocrático y despótico, en “custodio” edipiano (de &#8220;Edipo&#8221;) a nombre del socialismo a ultranza, a pesar de que se esté incurriendo en dogmas y formas burocráticas. En tales situaciones, la centralización se vuelve excesiva y la democracia pasa a ocupar un papel subordinado o desaparece por la obcecación y solipsismo de quienes ejercen el poder de esa forma. Y la dominación en el socialismo, aunque existe, es subyacente y secundaria, porque lo debe predominar, la ya mencionada en varias ocasiones, hegemonía político-cultural.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">No podemos, entonces, ser simples suscriptores y justificadores de cualquier política -aunque tengamos confianza en el Partido y los dirigentes-, porque está en riesgo nuestras formas de vidas, por lo que es necesario participar y pensar activamente en cómo favorecer esa propuesta de crecimiento económico que, está planteada en los documentos partidistas y del gobierno, el Estado, el Poder Popular, no de manera estática, repensando ese bienestar y prosperidad en el orden subjetivo, o sea, en los costos probables de ese desarrollo económico, en que nos jugamos lo individual, personal y colectivamente en ello. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">No basta, pues, con aceptar que se nos diga que el Estado, el Partido, el Gobierno, el Poder Popular y la CTC, tiene que dejar de ser paternalista (de un dia para otro), que sobra mano de obra estatal (cerca de un millón) y que los trabajadores debían irse hacia el trabajo cuentapropismo o el emprendedorismo, por lo que han emigrado, en realidad, al trabajo pequeño y mediano privado, al cooperativista urbano (manufacturero y de servicios), al usufructuario de tierras, sin tener plenos conocimientos de cómo actuar en esos medios laborales. A los que abrazan estas formas, les falta cultura y solo poseen un imaginario de lo que significa el seudocapitalismo, así como el ser explotado como mano de obra asalariada privada.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">No todos los ciudadanos del país están preparados para ese salto, que implica reubicarse en nuevas condiciones de trabajo y vida de forma satisfactoria. Es, era y será, un riesgo individual, que incluye a la familia más cercana y la ampliada, a sus expectativas de vida, presentes y futuras. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Son caminos relacionales totalmente nuevos, donde algunos no tienen edad o capacidad para asumir el ser contratados -en muchos casos, explotados- por los dueños privados. Otros, por su perfil intelectual, ni siquiera van a ser robados o comprados -el incesante robo y compra de cerebros al que hemos sido sometidos- por el capitalismo extranjero. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Son manifestaciones de ironías y contradicciones ineludibles del proceso revolucionario, porque han sido introducidas por los decisores políticos y con el apoyo consensuado de la población. Por otra parte, no todos recibimos remesas. ¿Y qué de otras minorías patrióticas y revolucionarias?, en una población en que está prevaleciendo el envejecimiento. Asimismo, el turismo, las remesas, la inversión extranjera también desempeñan un rol impulsor y, al mismo tiempo, enturbiador del socialismo que queremos.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">El doctor Manuel Calviño, psicólogo y comunicador social, expresó: “…Hoy tenemos que ser constructores, confirmadores y críticos, porque estas políticas también están probando de alguna manera experiencias que no se conocen; que no estaban previstas originalmente en el modelo de desarrollo. Por lo tanto, si en algún momento podríamos ser un poco más tolerantes y menos críticos, hoy debemos ser definitivamente más agudos y más confirmadores de nuestros derechos y exigencias de vida”. (37)</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">En tales coyunturas, lo principal es la vida activa de los sindicatos en el apoyo a las políticas trazadas por la dirección politica del país, pero desde el ángulo de su participación real en los diferentes grupos y sectores de trabajadores de forma directa y protagónica, permanente y sistemática -no sólo como un ejercicio mera y formalmente consultivo-, por lo tanto, se trata de la discusión de tales políticas, de los presupuestos económicos, debiendo realizarlo con un criterio de complementariedad y, a la vez, cuestionador, valorativo y crítico, aportador de iniciativas, con vistas a mejorarlas, cambiarlas, controlarlas y regularlas; y en la toma de decisiones a nivel macro y micro social, en las empresas en que se desempeñan; actuando como suspicaces vigilantes del cumplimiento real del ‘Código del Trabajo y de los ‘Convenios Colectivos de Trabajo’ alcanzados con las administraciones, en lo concerniente a los derechos y deberes, la nuevas normas, formas y sistemas de pago, la organización de la jornada laboral, la evaluación del trabajo, las condiciones de vida y protección, higiene y salud.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Es fundamental e indispensable su concurso en la emulación socialista, donde deben ser premiados o estimulados los que en realidad sobrecumplen los planes de trabajo y mantengan una aptitud y actitud ejemplar, de manera integral, en sus centros de labor; su presencia consciente y convocante en los trabajos voluntarios necesarios; en el debate de los principales problemas socioeconómicos y políticos del país y los que conciernen a su vida laboral, como puede ser las condiciones de vida y trabajo, el empleo bien remunerado -el salario que devengan aproximadamente de acuerdo a los resultados en la labor que desempeñan y responsabilidades-, la plena incorporación de las mujeres y los jóvenes en los colectivos laborales y secciones sindicales, la promoción de mujeres, negros y mestizos a cargos de dirección sindicales y a nivel de ministerios y empresas, así como la importancia de las nuevas tecnologías para el desarrollo del país, la identidad y comprometimiento del trabajador con su centro laboral y con la economía nacional; la activación del movimiento de innovadores y racionalizadores, en el ahorro, la participación en actividades deportivas, culturales y recreativas, etc. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Los sindicatos poseen un fuerte componente autonómico, de interdependencia e interactividad retroalimentadora con el Partido, el Estado, el gobierno y el Poder Popular en sus diferentes niveles, y también con los colectivos laborales y el pueblo trabajador, por lo que realizan su labor sin autocomplacencia, con exigencia y ejemplaridad, brindando la posibilidad de mayor participación y responsabilidad individual y colectiva a los trabajadores en los procesos laborales y sociales, así como en la potenciación y estimulación de las iniciativas, innovaciones y creatividades que impulsen no sólo la productividad del trabajo, la producción de bienes materiales y espirituales, básicos y necesarios, sino que sean capaces de avanzar, con conflictos y retos, hacia la radicalidad del cambio en los procesos de relaciones de producción y reproducción de la vida, romper la dicotomía de que por un lado está lo económico y por otro lado está lo político, como puede suceder con lo social y lo político, lo cultural con lo político.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Por ello, paralelamente, los sindicatos deben estar en la primera línea de combate para desempeñar un rol importantísimo en: </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>a)</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> Impedir la concentración de la propiedad y la riqueza en manos de unos pocos ciudadanos, muchas veces ‘representantes’ de intereses foráneos, y otros que se están beneficiando con las supuestas remesas que reciben desde el exterior, que, en algunos casos, son financiamiento en dinero y técnica para multiplicar los negocios privados;</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>b)</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> Que la politica económica elaborada e implementada no transcurra por un productivismo a ultranza, un pragmatismo económico </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>in extremis</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> y un economicismo simplista y ramplón, donde predomine la razón moral instrumental burguesa, en vez de la razón moral emancipatoria; porque la utilitaria conlleva al individualismo, al egoísmo, la vanidad, el consumismo derrochador, a la banalidad, la seudocultura y la vulgaridad. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">No se puede, por tanto, dejar al libre quehacer del desarrollo de las fuerzas productivas, una visión economista bajo el signo inexorable del mercado que debe ser regulado por el pueblo, con el fin de robustecer y hacer más eficiente al país desde el punto de vista económico, alcanzando el bienestar común, para luego retornar y repensar ideopolítica y culturalmente el socialismo. Los peligros relacionados ante estas tardanzas, como los comportamientos desideologizadores latentes, nos compulsan a relanzar la persuasión y seducción de una teoría filosófica, política y estética marxista para la reconstrucción práctica socialista en el cuerpo societal desde otras perspectivas actualizadas, con novedosos códigos y métodos democráticos, esencialmente participativos desde abajo y con una impronta cultural-civilizatoria de liberación socialista, contrahegemónica y antistemica al capitalismo. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Tal reclamo ideopolítico y cultural no puede desistir de la prontitud, los raquitismos paralizadores y las prórrogas, ya que en el medio educacional y comunicativo cotidiano no se estudia y escribe con asiduidad, tampoco se argumenta concienzudamente, ni se leen y escuchan señales en el mundo simbólico y de lo político, sobre los vastos conceptos del antimperialismo esencial, con sus novedosas características, el marxismo y leninismo creador articulado </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>ad infinitum</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> con el ideario martiano, acerca del socialismo, la ética socialista y su concreción emancipatoria humanista. La convocatoria a los patriotas, comunistas y revolucionarios a la constante repolitización y reideologización de la sociedad constituye una tarea multidimensional que debe acometerse de inmediato. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>c)</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> Poner límites tangibles al aumento de los niveles de desigualdad e inequidad social en el cuerpo societario, también a la tendencia hacia la marginación, la precariedad y la pobreza media o extrema; </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>d)</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> Que el Estado sea capaz de crear nuevos empleos, como un derecho ciudadano recogido en los recientes documentos partidistas, estatales y de gobierno, porque este significaría una competencia necesaria, que no obstaculizaría el trabajo privado, pero pondría freno al drenaje del sector estatal a este otro; </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>e)</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> La disminución al máximo posible de la existencia del subempleo, la desocupación y que los jóvenes encuentren empleos adecuados cuando culminan sus estudios universitarios, técnicos medios y preuniversitarios, y que no sientan motivados a contratarse en áreas de trabajo privado que nada tenga que ver con su capacidad formacional adquirida; </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>f)</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> Procurar que los trabajadores no emigren al extranjero, o sean comprados sus cerebros por otros países, propiciando una política salarial que les satisfaga sus expectativas de vida, vivienda y el trabajo socialmente útil; </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>g)</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> Llevar a cabo una política acertada con respecto a la atención de los problemas de envejecimiento de la población laboralmente activa, con políticas complementarias que permitan mejor calidad de vida; </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>h)</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> Continuar facilitando las condiciones de vida y de trabajo a las mujeres que estén en condiciones de parir o de dar a luz niñas y niños (evitando los embarazos precoces y los abortos continuados), con vistas a incentivar el crecimiento de las tasas de natalidad en el país, que actualmente no son altas por lo que se está produciendo un decrecimiento poblacional (este punto y el anterior tiene mucha conexión con la seria politica demográfica de la nación); </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>i)</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> Impulsar una política informativa transparente, coordinada y articulada, que sea coherente, congruente y sistemática acerca del procesamiento en los distintos niveles de información, en la prensa escrita y digital, los medios de difusión y comunicación masivos nacionales, la red de redes, las redes sociales, así como del funcionamiento del sistema educativo y la enseñanza, en especial la historia y el marxismo, la comunicación y los conocimientos contemporáneos, acerca de los procesos en curso, con vistas a una comprensión aproximada de la presente y futura cambiante realidad; </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Tales procesos de accionar sindical en las instancias superiores, en sus distintos contextos y coyunturas históricas, de dirección socioeconómica, ideológica, política y cultural, también normativos, jurídicos y constitucionales, cívicos, ciudadanos, éticos y estéticos, deben transitar desde el percibir y estar informados lo más exacto posible, de cuáles son las necesidades e intereses de los trabajadores, la elaboración de las políticas como proposiciones, anteproyectos o proyectos, la comprensión e interpretación que les aporten los colectivos de trabajadores y sus secciones sindicales en las discusiones abiertas y transparentes, auténticos laboratorios críticos; para después, en la elaboración parcial y consensuada del proyecto que tomará en cuenta las ideas válidas acopiadas en las asambleas convocadas (las no válidas debían informarse, pues se puede dar el caso que hayan sido desechadas incorrectamente), conlleve a la redacción final del material que se pondrá en práctica, con el consiguiente seguimiento controlador y regulador por los propios trabajadores de las decisiones finales asumidas, implementadas e implantadas -nunca impostadas- en la práctica, procedimiento que prosigue con una debida retroalimentación democrática que permita revisar y ejecutar las correcciones, rectificaciones y los ajustes ante los éxitos y errores, las distorsiones y deformaciones, que se van sucediendo, inevitablemente, más si no se previeron desde el inicio.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Como en la etapa de construcción socialista subsisten las clases y la lucha entre ellas, más aun hoy, en que se aprecia un agudizado combate ideológico y político, los Sindicatos no pueden limitarse a la supeditación y subordinación mansa, adocenada de los cambios introducidos, menos de forma abstracta y general, sino que debe hacerlo en las condiciones históricas concretas desde cada lugar laboral en específico, con vistas a participar, como representantes de la clase obrera o trabajador asalariado, conscientemente, en el desarrollo de la Revolución Socialista, e intervinculándose con las necesidades cooperar en la solución de las contradicciones, por lo tanto, fortaleciendo las relaciones con los otros órganos de poder y gobierno superiores, que se realizan a través de las mediaciones políticas, ideológicas, culturales y democráticas. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Hoy, más que nunca, los sindicatos tienen replanteado su rol a desempeñar en el tránsito socialista, que está rebasando con creces las anteriores tareas y misiones, por ello los dirigentes superiores y los de las secciones sindicales de base, deben estar conscientes de que es urgente revertir las tendencias pasivas, verticalistas y los déficits democráticos que se presenten en su actuar cotidiano y trascendental.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><em>Dr. en Ciencias Históricas Orlando Cruz Capote, Investigador Auxiliar, Instituto de Filosofía, Citma-Cuba.</em></span></p>
<p class="western" lang="es-PR"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Notas y bibliografía</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(1)</b></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;">El Comandante Ernesto Che Guevara aseveraba que, se debía salir hacia el comunismo desde el primer día, aunque gastemos (o nos pasemos) toda nuestra vida tratando de construir el socialismo.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(2)</b></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;">Acertadamente, la marxista Rosa Luxemburgo aseveró: “…la reforma social y la revolución no son (…) diversos métodos del progreso histórico que a placer podamos elegir en la despensa de la Historia, sino momentos distintos del desenvolvimiento de la sociedad de clases.” Luxemburgo, Rosa (1989) </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Reforma social o revolución y otros escritos contra los revisionistas</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, Distribuciones Fontanara S. A., México, S. A., pp. 118-119; a lo que agregó la comunista judía y polaca-alemana: “…entre las reformas sociales y la revolución existe para la socialdemocracia un lazo indisoluble: la lucha por las reformas es el medio; la revolución social, su fin.” Luxemburgo, Rosa (1967) </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>En la Introducción de Reforma o revolución</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, Grijalbo, México, S. A., p. 9.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(3)</b></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Esta introducción contiene ideas ampliadas y enriquecidas, que no están contempladas en un artículo publicado anteriormente. </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="en-US">Cruz Capote, Orlando (2017):</span></span><b> </b><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Las complejas problemáticas en la transición socialista</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="en-US"><i><u>La pupila insomne</u></i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="en-US">, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">18 de diciembre, </span><a style="color:#000000;" href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="en-US">https://lapupilainsomne.wordpress.com/</span></span></a><span style="font-family:Times New Roman, serif;">.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(4)</b></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;">Castro Ruz, Fidel (2005): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz, Presidente de la República de Cuba, en el acto por el aniversario 60 de su ingreso a la universidad</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, efectuado en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, 17 de noviembre. (Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado).</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(5)</b></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;">Gramsci, Antonio (1973): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Antología</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana; </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Cuadernos de la cárcel</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, 1999), editorial Era, México, T. 1; </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>El Materialismo Histórico y la filosofía de Benedetto Croce</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> (1966): Edición Revolucionaria, La Habana; </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Los intelectuales y la organización de la cultura</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> (1960): Lautaro editorial, Buenos Aires; Bobbio, Norberto (1972): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Gramsci y la concepción de la sociedad civil</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, en </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Gramsci y las ciencias sociales</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><u>Cuadernos de pasado y presente</u></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, No. 19, Córdoba; </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Gramsci y la concepción de la sociedad civil</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> (1977): Avante editorial, Barcelona; Portantiero, J. C. (1987): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Los usos de Gramsci</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, Plaza y Valdés editorial, México.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(6)</b></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;">Cruz Capote, Orlando (2016-2017): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Un enfoque crítico diferente acerca de las polémicas de los marxismos y los marxistas en la Rusia Soviética entre 1917-1930. Una historia poco conocida</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, en dos partes, </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><u>Revista Cubana de Filosofía</u></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">. Edición Digital. no. 29, noviembre 2016 &#8211; junio 2017, ISSN: 1817-0137.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(7)</b></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Marx, Carlos y Engels, Federico (1965): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Manifiesto del Partido Comunista</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> (1848), Marx y Engels, Obras Escogidas, en dos tomos, T. 1., Editorial Progreso, Moscú, p. 39.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(8)</b></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Lenin, V. I. (1985): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>¿Qué hacer? Problemas candentes de nuestro movimiento</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, Obras completas, 5ta. ed., T. 6, Editorial Progreso, Moscú, p. 24.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(9)</b></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;">Cruz Capote, Orlando (2017): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Las complejas problemáticas en la transición socialista</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><u>La pupila insomne</u></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, 18 de diciembre, https://lapupilainsomne.wordpress.com/</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(10)</b></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Lenin, V. I. (1983): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Actitud hacia los partidos burgueses</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, Obras completas (O. C.), tomo XV, Editorial Progreso, Moscú, p. 387.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(11)</b></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;">El XIII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), fue dirigido en cuerpo y alma por el dirigente histórico del proletariado nacional, el compañero Lázaro Peña, a quien Fidel Castro, en su sepelio (1974), nombró como el ‘Capitán de la clase obrera cubana’. En este magno evento se recuperó la organización, estructura, funcionamiento y el papel de los sindicatos en el socialismo. Se había solucionado, desde antes, el fin del ‘Movimiento de Avanzada’ -que había sustituido prácticamente a los sindicatos- y la impositiva ‘Ley contra la Vagancia’. Después de amplias y profundas discusiones con los trabajadores, sostenidas con antelación, el Congreso derogó la Resolución 270 -que estimulaba los méritos de los obreros individual y colectivamente, sin distinciones, lo que gravaba a la economía nacional-; se comenzó a modificar la Ley 1100 -que retribuía con otros salarios a los trabajadores después de su jubilación si estos continuaban laborando-; se enfrentó las problemáticas que acarreaba el salario histórico sin establecer rangos laborales aun si el obrero cambiaba de actividad y de responsabilidad; se trató de resolver las contradicciones con las normas técnicas establecidas; la participación de los obreros en la gestión económica; se fortaleció el movimiento de las microbrigadas sobre la base de plustrabajo, como el método correcto y la solución adecuada al problema de la vivienda, entre otros. Castro Ruz, Fidel (1973): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz, Presidente de la República de Cuba, en el acto clausura del XIII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, efectuado en La Habana, Teatro de la Central de Trabajadores de Cuba, el 15 de noviembre, “Año del XX Aniversario” (Departamento de versiones taquigráficas).</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(12)</b></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>“Lineamientos de la Política del Partido y la Revolución para el período 2016-2021”</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>“Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista”</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> y la </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>“Acepción de algunos términos utilizados en la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista y en las Bases del Pan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030”</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, aprobados definitivamente, luego de una amplia consulta popular, en el III Pleno del CC del PCC, el 18 de mayo de 2017, y en la Segunda Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su VIII Legislatura, del 1ro de junio de 2017, respectivamente, en </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><u>Granma digital</u></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, 2017. Así como, las </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>“Bases del Plan Nacional de desarrollo económico y social hasta 2030: propuesta de visión de la nación, ejes y sectores estratégicos”</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> (2017): en Tabloide. Impreso en la UEB Gráfica de Villa Clara. Empresa de periódicos.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(13)</b></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Castro Ruz, Raúl (1973): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>La nueva estructura del aparato del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Intervención</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, 4 de mayo, La Habana, en: Castro Raúl (1988): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Selección de discursos y artículos 1959-1974</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, en dos tomos, T. I., Editora Política, La Habana, pp. 213-243.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(14)</b></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>La Unión nos dio la Victoria</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> (1976): Editado por el Departamento de Orientación Revolucionaria (DOR) del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (CC del PCC), La Habana; </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Tesis y Resoluciones. Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> (1976): Editado por el DOR del CC del PCC, La Habana; </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Constitución de la República de Cuba </b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">(1976): Editorial Orbe, La Habana, 1976.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(15)</b></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> En esta inicial etapa de construcción socialista, cuando existieron errores de idealismo y voluntarismo -autocriticados de forma valiente por el Comandante en Jefe Fidel Castro- el modelo soviético de desarrollo económico, del cual los dirigentes de la Isla tenían su propia evaluación crítica, se convirtió en el único viable para producir un salto productivo y permitir la supervivencia y el desarrollo futuro de la nación cubana. Tal experiencia económica si bien era extensiva y no había sido comprobada eficientemente en la propia práctica de los países de la comunidad socialista, podía y de hecho lo hizo, elevar el nivel de vida del pueblo. Por otra parte, en la esfera geopolítica, la Revolución Cubana solo encontró, una vez más, en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y en el campo socialista este-europeo a los parniores estratégicos reales, con sus virtudes y defectos, para contrarrestar la agresividad de las administraciones norteamericanas y salvaguardar la independencia, soberanía y seguridad nacionales. Y ese aliado, principalmente el soviético, respondió y abrazó para bien el proyecto socialista cubano que no se dejó arrastrar como mero apéndice o satélite, resguardando sus esencias fundamentales y exponiendo en cada lugar y momento justo sus criterios propios e independientes.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(16)</b></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> García Luis, Julio (2014): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Revolución Socialismo Periodismo, la prensa y los periodistas cubanos ante el siglo XXI</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, 2da. Edición, Pablo de la Torriente Brau Editorial, La Habana.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(17)</b></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Plataforma Programática del Partido Comunista de Cuba</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> (1978): Editorial de Ciencias Sociales, La Habana.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(18)</b></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>“El Partido de la Unidad, la democracia y los derechos humanos que defendemos”</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> (1997): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Documento aprobado en el V Congreso del Partido Comunista de Cuba</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, efectuado del 8 al 10 de octubre, http:/congresopcc.cip.cu/wp-content/uploads/2011/03/Partido-Unidad-Democracia-V-Congreso.pdf.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(19)</b></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Durante los dos últimos años de la presidencia de Barack Hussein Obama, en pleno proceso de restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos de América, se incrementaron los apoyos financieros de la National Endownment for Democracy (NED) -pantalla de la Agencia Central de Inteligencia (CIA)- a más de 30 proyectos para promover la subversión en Cuba. La Fundación Nacional para la Democracia recibió en el 2014, $3, 057, 104 dólares y, en el 2015, $3,681,301 dólares, un 20 % de aumento. Entre los proyectos más destacados, cuyos datos están publicados en el sitio oficial de esta organización: http://www.ned.org., se encuentran: Directorio Democrático Cubano, Diario de Cuba, Cubanet News Inc., Asociación Editorial Hypermedia, Centro por una Cuba Libre, Centro de Investigación y Capacitación de Emprendedores Sociales de Asociación Civil, Grupo Internacional para la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba, Clovet v tisni o.p.s. Personas en Crisis, Fundación del Alma Cubana, Acercamiento Humanitario Evangélico Cristiano a Cuba, Insituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa Inc., Instituto Político para la Libertad, PERU, La Plataforma Internacional Para los Derechos Humanos en Cuba, Observatorio Cubano de Derechos Humanos, Plataforma de Integración Cubana, Promoción de Líderes y Valores Democráticos en Cuba, Promoción de Jóvenes Dirigentes y Participación, Suministrando Asistencia Legal en Cuba, Proyecto de Sociedad Libre, Inc., Promoción de Participación Ciudadana, Fortalecer la capacidad de la Sociedad Civil en el Proceso Político Democrático, Fortalecer la capacidad de los Abogados de Derechos Humanos, Personas en Crisis, ESLOVAQUIA, Apoyo a los activistas de Derechos Humanos, Vista Larga Fundación Corp., Tiempo de cambio y nuevo rol para los diferentes sectores en Cuba, Instituto Democrático Nacional para Asuntos Internacionales, Fundación de la Agenda Pública, etcétera, etcétera, etcétera. Carmenaty Sánchez, Aileén (2016): La subversión político ideológica de Estados Unidos hacia el sistema económico, político y social de Cuba luego del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países, Tesis de Diplomado, Tutorada por el Dr. Néstor García Iturbe y el Héroe de la República de Cuba, Gerardo Hernández Nordelo, Inédito. </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Injerencia de los EE.UU. en Cuba, Los dineros del Tío Sam</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> (2017): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>La pupila insomne</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, 18 de diciembre, </span><a style="color:#000000;" href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">https://lapupilainsomne.wordpress.com/</span></a><span style="font-family:Times New Roman, serif;">.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(20) </b></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Ídem.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(21)</b></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Muñiz, Antonio (2010):</span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Político probeta polaco quiere tumbar del caballo a Aznar</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><u>Cubadebate</u></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, 12 de abril, La Habana.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(22)</b></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> La discontinuidad no debe interpretarse como una contradicción antagónica, por demás irreal, entre lo falso y lo verdadero. La mirada crítica hacia lo realizado en el pasado no debe juzgar peyorativamente, algunas acciones políticas en los acontecimientos y procesos revolucionarios, menos admitiéndolas como faltas, graves o no, porque ocurrieron en coyunturas históricas específicas, en que los hombres actúan según las singularidades, internas y externas, y barajan una o varias opciones para intentar la posible solución de problemáticas que, en ocasiones, no le son bien conocidas, se asimilan acríticamente de otras referencias históricas y/o no son comprendidas en su magnitud pluricausal. Eligiendo, quizás, una alternativa que no tiene que ser la acertada, ni parcial o totalmente, que se apreció como la correcta y necesaria para ese tiempo histórico, aunque la necesidad no debe convertirse en una virtud. Por lo que, para cambiar esa percepción conceptual del pasado histórico, se requiere de una rectificación crítica, así como del aprendizaje y la sistematización creativa de las experiencias, tanto positivas como negativas, con creatividad. En la Cuba revolucionaria, existen ejemplos concretos de discontinuidad. Es conocido que los procesos de estatizaciones y nacionalizaciones comenzaron con la Primera y Segunda Ley de Reforma Agraria, 1959 y 1963, respetivamente; asimismo, las intervenciones estatales se realizaron, bajo control y regulación obrera, por parte del Ministerio de Malversación de Bienes del Estado, el Instituto Nacional de la Reforma Agraria (INRA), entre otras instituciones revolucionarias creadas en los años 1959 y 1960; las desafiantes nacionalizaciones y estatizaciones de las grandes y medianas propiedades del capital foráneo (principalmente estadounidense) y el burgués-terrateniente nacional, se llevaron a cabo entre 1960 y 1962, que incluyó la Reforma Urbana y la Nacionalización de la Enseñanza en el último año. Sin embargo, las nacionalizaciones de la pequeña y mediana propiedad privada restantes fueron acometidas durante la ‘Ofensiva Revolucionaria’ de 1968 (13 de marzo de 1968) Estas, especialmente, brindan un buen ejemplo de discontinuidad con que lo que está proponiendo, y llevando a vías de efecto en la actualización del socialismo cubano. Porque, desde el 4 de diciembre de 1962, se habían culminado las nacionalizaciones de un conjunto importante de esas propiedades, como las peleterías, tiendas de ropa y ferreterías, pero con el proceso de la ‘Ofensiva Revolucionaría’ se abarcó un gran total de 55 636 empresas manufactureras, de servicios, bares, timbiriches, que se realizaron bajo la justificación económica e ideológica, que algunos de estos propietarios les estaban haciendo el juego a la contrarrevolución ejerciendo la malversación de los bienes del Estado, el acaparamiento y especulación de productos y precios de mercancías de primera necesidad, lo que provocó desastabecimiento en la población -ya estaba implementada la libreta de abastecimiento o racionamiento para que todos los ciudadanos pudieran tener una canasta básica de productos alimentarios e industriales de forma igualitaria- y ayudando, paradójicamente, a fomentar un ‘mercado informal’ que era contraproducente al socialismo cubano y su política de igualdad y equidad social. Después de estas nacionalizaciones, el Estado no pudo suplir, ni siquiera con subsidios, muchas de las producciones y servicios que prestaban estos pequeños propietarios. Fornet, Jorge (2013): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>El 71. Anatomía de una crisis</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, Editorial Letras Cubanas, La Habana, 2013: Cruz Capote, Orlando (2017): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>La trascendencia del ‘intelectual orgánico’ en la Revolución Cubana y el ‘enigma’ de su omisión en el tránsito socialista</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, inédito.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(23)</b></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;">Mészáros, István (2002): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>La teoría económica y la política: más allá del capital</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><u>Rebelión</u></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, http://www.rebelión.org, 26 de diciembre.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(24)</b></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>En vigor nuevas normas jurídicas sobre el sistema empresarial cubano</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> (2017): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><u>Granma</u></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> | internet@granma.cu, 12 de diciembre; </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Gaceta Oficial Extraordinaria</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> (2017): No.58, 12 de diciembre, La Habana, Cuba. </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Decreto-Ley No. 334: Modificativo del Decreto Ley 252/2007 «Sobre la continuidad y el fortalecimiento del Sistema de Dirección y Gestión Empresarial Cubano»</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">; </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Decreto No. 334: Modificativo del Decreto 281/2007 «Reglamento para la Implantación y Consolidación del Sistema de Dirección y Gestión Empresarial Estatal»</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">; </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Decreto No. 335: «Del Sistema Empresarial Estatal Cubano»</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">; </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Decreto No. 336: «Del sistema de relaciones de las organizaciones superiores de dirección empresarial»</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(25)</b></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;">Ver: </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>http://www.zedmariel.com</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">/; Rodríguez, José Luis (2015): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Valoraciones externas sobre la inversión extranjera en Cuba</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><u>Cubadebate</u></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, (digital), 5 de noviembre.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(26)</b></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;">Espina, Mayra y otros (1994): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Reproducción de la estructura socioclasista cubana: cinco tesis acerca de sus rasgos generales</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, en </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>La transición socialista en Cuba</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana; Espina, Mayra, Martin, Lucy y Núñez, Lilia (2001): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Reajuste económico y cambios socio-estructurales</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, revista </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><u>Cuba Socialista</u></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, No. 21, La Habana; Manuel Menéndez (2001): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Algunas consideraciones sobre el tema de la estructura socioclasista en Cuba</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><u>Cuba Socialista</u></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, No. 21, La Habana; </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Los cambios en las estructuras socioclasista</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> (2003): Menéndez, Manuel (Compilador), Editorial de Ciencias Sociales, La Habana; Espina, Mayra (2008): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>«Mirar a Cuba hoy: cuatro supuestos para la observación y seis problemas-nudos»</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><u>Temas</u></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, no. 56, octubre-diciembre, La Habana; </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Cuba: los correlatos socioculturales del camino económico</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> (2015): Coordinado por: Paula Espina, Mayra y Echevarría, Dayma, Editorial de Ciencias Sociales y Ruth Casa Editorial, La Habana.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(27)</b></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Alhama Belamaric, Rafael y García Brigos, Jesús Pastor (2016): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Colectivos laborales ¿Dónde están?</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, ©Editorial Filosofí@.cu, Primera Edición Digital, 2016. ISBN: 978-959-7197-19-5.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(28)</b></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;">Cuba forma parte indiscutible de la cultura judeo-cristiana occidental, con un intenso componente de negros africanos traídos a la fuerza con la ignominiosa ‘Trata Negrera’, los remanentes de los grupos aborígenes, prácticamente aniquilados al producirse la conquista y colonización española, con la espada y la cristianización forzosa -cometiéndose un epistemicidio contra sus saberes, valores y culturas-, y de otros inmigrantes europeos, asiáticos, caribeños, etc. En las luchas por la independencia-soberanía nacionales y en los combates por la justicia social, estrechamente vinculadas, se forjó una fuerte identidad nacional y cultural cubana: uniétnica, pluriracial y multicultural, pero las identidades están sometidas a constantes deconstrucciones y reconstrucciones. En la sociedad cubana de hoy, prima aún el patriarcalismo, el machismo, la homofobia, el sinsentido derrochador, la depredación de la naturaleza, la posible exclusión del “Otro”, diferente-distinto, incluso foráneo; igualmente, están presentes atavismos discriminatorios y racistas (prohibidos y no institucionalizados); las desigualdades no superadas acerca de las relaciones de género, en los que se manifiestan los prejuicios por el color de la piel, el temor al embarazo femenil y los estereotipos acerca de la cuestionada ‘belleza’ e idoneidad femenina, constituyéndose en obstáculos para que estas sean seleccionadas en algunos puestos laborales y responsabilidades administrativas y políticas significativas; la existencia de la violencia contra la mujer; las problemáticas etáreas, acentuadas con el envejecimiento acelerado de la población y la incomprensión acerca de las necesidades, demandas y sentir de los sectores juveniles; las múltiples identidades de grupos, estratos y segmentos poblacionales que se organizan en la sociedad según modas, gustos y deseos, más aun con el aumento del acceso a la informatización/comunicación en internet y otras vías; las contradicciones acerca de la diversa orientación sexual (subsistencia de la intolerancia) y de creencias religiosas disimiles, donde la católica es la mejor estructurada, continuando con las protestantes y las de origen africano, entre otros.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(29) </b></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Guevara de la Serna, Ernesto Che (1970):</span><b> </b><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>El socialismo y el hombre en Cuba</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">,</span><b> </b><span style="font-family:Times New Roman, serif;">en</span><b> </b><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Che Guevara. Justicia global, liberación y socialismo</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, Editado por Ariet García, María del Carmen. Centro de Estudios Che Guevara, Ocean Sur, la Habana, p. 40. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(30)</b></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Castro Ruz, Fidel (1992): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, </b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">en la</span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b> Clausura del Congreso Constituyente del Sindicato Nacional de Trabajadores de las Ciencias</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>, </b></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">efectuado en el Palacio de la Convenciones, el 28 de marzo 1992, &#8220;Año 34 de la Revolución”.</span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> (Versiones taquigráficas-Consejo Estado).</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(31)</b></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;">El ‘Período Especial en Tiempos de Paz’, lo proclamó el Comandante en Jefe Fidel Castro, en su discurso del 28 de septiembre de 1990, en el cual también dio por interrumpido, temporalmente, el importante ‘Proceso de Rectificación de Errores y Tendencias Negativas’. Castro Ruz, Fidel (1990): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Discurso pronunciado en ocasión del XXX Aniversario de la fundación de los Comités de Defensa de la Revolución</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><u>Granma</u></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, 1ro de octubre, La Habana, pp. 3-4.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(32)</b></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Castro Ruz, Fidel (1992): Ibidem.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(32)</b></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Lage Dávila, Agustín (2017): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Burocracia: paradigmas y realidades</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><u>Granma</u></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, 13-05, La Habana; Cruz Capote, Orlando (2016): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>“Sobre el burocratismo en el socialismo. Unas breves notas”</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, 6 de junio, La Habana, http://www.nodo50.org/cubasigloxxi/&#8230;/</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(34)</b></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Si es cierto que, el bloqueo económico, comercial y financiero estadounidense, además de extraterritorial, contra Cuba, actualmente recrudecido por la administración de Donald Trump, afecta a la economía nacional, tiendo en cuenta su carácter extraterritorial, obligando al Estado cubano gastar más recursos para importar productos, y en la defensa de la independencia, soberanía y seguridad nacionales. Todo ello afecta la satisfacción de las necesidades materiales y espirituales mínimas de la población -aunque el Estado revolucionario ofrece gratuitamente los servicios de la salud, la educación, el deporte, la cultura; subsidia los servicios de la energía, el pago del alquiler de las viviendas, el agua, el gas, una canasta básica alimenticia y existe una política de seguridad y asistencia social-, pero aún existen causas endógenas que son consecuencias de los legados nocivos del modo de producción capitalista y otras engendros negativos nuestros que no fueron solucionados anteriormente en la construcción socialista, y que se exacerbaron después del derrumbe del ‘socialismo real’ y la pérdida del apoyo de la Unión Soviética y el campo socialista. Por lo que, subsisten viejos y nuevos errores y deficiencias propias, otras achacadas al copismo mecánico -el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz expresó que, en ocasiones, habíamos copiado del modelo soviético, pero copiado mal, y, en otros casos, habíamos cometido deslices muy caros en la elaboración y aplicación de la politica económica-, las cuales han sido ratificados y ampliados por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente del Consejo de Estado y de Ministros y Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, en una cantidad enorme de discursos e intervenciones públicas y en otros escenarios nacionales más privados. Otras causales son desafíos pendientes, permanentes y subyacentes que están subordinados a la difícil inserción cubana a la mundializada economía capitalista transnacional y neoliberal, en la cual existen dificultades para atraer inversiones de capital, créditos, tecnologías de punta, how know, otras técnicas de marketing que se utilizan en el comercio, la economía y las finanzas internacionales, y con la urgencia de la apertura hacia nuevos mercados internacionales y regionales muy competitivos; así como que, la renegociación de la deuda externa, obliga a la nación a pagar los viejos y nuevos adeudos, sin poder retornar a los impagos. Está, además, la necesidad de mantener la inflación en los límites permitidos, la necesidad de exportar más e importar menos, no acrecentar los desbalances financieros internos y otros retos que no son podemos desglosarlos en este análisis, pero que traspasan el posible y limitado esfuerzo para conducirnos al crecimiento y el desarrollo, que suman al mismo la urgente sostenibilidad, el ahorro, la defensa del medio ambiente, etc.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(35)</b></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Castro Díaz-Balart, Fidel (2017): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Rediseñar el sistema de ciencia e innovación</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><u>Cubadebate</u></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, 07-09, La Habana; Machado, Ricardo J. (2017): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Relaciones disfuncionales y asimetrías en la actividad científica cubana</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><u>Segunda Cita</u></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, 21 de septiembre; Lage Dávila, Agustín (2017): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Burocracia: paradigmas y realidades</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, Ob. Cit.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(36)</b></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Marx, C. (1965): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Crítica del Programa de Gotha. Glosas Marginales al Programa del Partido Obrero Alemán</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, Editorial Progreso, Moscú, p. 16.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(37)</b></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Calviño Valdés, Manuel (2016): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Versión de la conferencia magistral impartida en la inauguración de la VII Convención Intercontinental de Psicología Hominis 2016</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, y </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><b>Diálogo con los reporteros del periódico Granma; Psicología Cubana. El Bienestar humano como prioridad</b></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><u>Granma</u></i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, jueves, 12 de mayo, p. 3. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR">
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		<title>Las complejas problemáticas de la transición socialista. Por Orlando Cruz Capote</title>
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		<pubDate>Mon, 18 Dec 2017 21:43:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
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		<description><![CDATA[El tránsito socialista constituye un camino inexplorado, ignoto, lleno de acertijos, enigmas y dudas <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=61470">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-614710" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/12/capote.jpeg"></div></div></td></tr></table><p class="western" lang="es-PR" align="center"><span style="color:#000000;"><b>Una introducción necesaria.</b></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">El tránsito o construcción socialista, del capitalismo al socialismo, rumbo estratégico hacia el comunismo, (1) es</span><b> </b><span lang="es-PR">un prolongado proceso histórico, ético-político, ideológico, socioeconómico, estético y Cultural -con mayúsculas-, civilizatorio y de emancipación humana, de largo aliento estratégico (extendida temporalidad y espacialidad), antisistémico, contrahegemónico y contracultural al capital; de movimientos tácticos constantes, métodos democráticos de masas, aprendizajes y desaprendizajes, construcciones y deconstrucciones, en el que existen momentos de amplio consenso nacional, social &#8211; popular, y otros, en el que subsisten disensos, más o menos profundos, por diferentes causales y circunstancias históricas específicas en el decursar histórico. </span></span><span id="more-61470"></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">Tal transición jamás acontece en línea recta, es decir, unilineal y progresivamente, sino que transcurre de forma zigzagueante, contradictoria y paradójica, con avances, superposiciones (a veces mezcladas y yuxtapuestas eclécticamente, no sintetizadas, sistemática y dialécticamente), estancamientos, retroacciones y retrocesos, y que también comprende la continuidad, la discontinuidad (2) y la superación crítica en su práctico devenir. Lo que no excluye su comprobada reversión, por causas endógenas y exógenas, o la combinación de ambas variables, (3) tal como aconteció en el mal llamado “socialismo real” de la Europa del Este y la Union de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), quienes se derrumbaron (implosionaron) con y tras la caída del ‘Muro de Berlín’, la destrucción del socialismo en conjunto con la desintegración del multinacional Estado soviético, entre 1989 y 1991, respectivamente. (4) </span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">Ajeno a todos los dogmatismos y sectarismos, doctrinarismos e izquierdismos estériles, ya que tal pensamiento reformista-burocrático y tecnócrata conduce, inexorablemente, a la teoría revolucionaria, sin la cual no hay movimiento revolucionario, al “…anquilosamiento del Partido (subrayado nuestros), castigo ineludible por las trabas impuestas al pensamiento.” (5) Sin embargo, la historia pasada y reciente, da cuenta de que estas anomalías y distorsiones han estado presentes en el tránsito socialista.</span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">Por lo que, el tránsito socialista constituye un camino inexplorado, ignoto, lleno de acertijos, enigmas y dudas, en el plano objetivo y subjetivo, por lo cual cada país debe construirlo de acuerdo a sus peculiaridades (particularidades y singularidades) específicas, aunque utilice algunas leyes y regularidades trazadas de forma general.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="center"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR"><b>Algunas valoraciones e interpretaciones teóricas y prácticas ineludibles</b></span><span lang="es-PR">.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">En los textos de Carlos Marx, Federico Engels y Vladimir Ilich Lenin, los clásicos del marxismo y leninismo fundacional, sus coterráneos, continuadores y contemporáneos, específicamente los originales y creativos, en plural, tal como son los marxismos y los marxistas auténticos, (6) nunca se pretendió presentar un cuerpo filosófico-político, teórico y práctico finiquitado, menos anquilosado y cerrado, tampoco de cómo construir el socialismo y el futuro comunista en cada detalle, ni elaboraron una economía política del socialismo, acaso esbozos inacabados, -déficits que se arrastran hasta nuestros días, no obstante, haberse avanzado en algún sentido- y, solamente, indicaron elementos e ideas generales, básicas y esenciales, pero no lo definieron como un proyecto único, metafísico, menos suprahistórico, descontextualizado de las realidades históricas concretas en que se despliega. (7)</span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">Siempre proyectaron al marxismo, la hechura socialista y comunista, aunque su principal misión fue el estudio del capital, con una interrelación de acuse de recibo de la realidad hacia la teoría y viceversa, que tiene como punto de partida el análisis de lo teórico abstracto al concepto interpretativo pensado y, finalmente, al abstracto concreto teórico, intermediaciones expresadas y entendidas.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">En el proceso </span><span lang="es-PR"><i>ad infinitum</i></span><span lang="es-PR"> de construcción / desconstrucción de conocimientos, teorizaciones y conceptualizaciones, tan necesarias, la práctica se constituye en el criterio de la verdad, siempre aproximada y nunca completamente captada, la esencia de la búsqueda teórica en un ejercicio permanente de la praxis. Por eso, la teoría debe esclarecer la realidad, interpretarla, siempre con limitaciones, pero nunca suplantarla y sustituirla. Porque está demostrado que sólo se lograrán aproximaciones a la(s) verdad(es), ya que esta no existe como única en absoluto, y porque l</span>a teoría de ningún modo podrá abarcar los matices de un proceso real en su variedad concreta, ya que en “&#8230;el mejor de los casos solo traza lo fundamental, lo general, solo abarca de un modo aproximado la complejidad de la vida”, (8) y “&#8230;porque nunca podemos conocer lo concreto completamente”. (9) Aunque, también es cierto, que la práctica equivocada no invalida a la sana teoría.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">En la historia cuando la teoría se aprecia “superior” a la realidad y la práctica, los equívocos serán (in)-esperados quizás (im)-previsibles, si pensamos, arbitrariamente, que poseemos el instrumental conceptual adecuado y “único” para cambiar el rumbo de la historia. Porque “(…) lo universal y general [expresó Lenin] deja de serlo cuando no abarca ni encarna la riqueza de lo particular, de lo individual, de lo genuino”. (10)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">De tal manera, el marxismo y leninismo, constituye una teoría científica crítica, no cientificista; partidista, no panfletaria; sentenciosa, no concluyente, menos excluyente y exclusivista; hipotética, no relativista, tampoco indeterminista a ultranza; juiciosa, nunca justificativa y actuante como juez suprema de los hechos, procesos y personalidades; optimista, jamás apologética, que no debió, ni debe, ser simplificada y reducida (11) en sus principales tesis o “núcleos duros”, ni en ninguno de sus meandros explicativos, siempre tan complejos y complicados, con el objetivo de “satisfacer pedagógica y didácticamente” el aprendizaje y la asimilación por las masas populares, que no se aviene jamás en consciencia convincente, ya que no todo puede resolverse en el campo de la `teoría por la teoría´, asumiendo erróneamente un rol justificativo, teológico y teleológico, ideologizante <i>in extremis</i>.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Tampoco es un conjunto de normas rituales y sagradas, fórmulas y recetas preconcebidas y elaboradas a priori capaces de brindar todas las respuestas a las incesantes interrogantes, sino un complejo de tesis y propuestas comprobables o no, de interpelación, contraparte y complementación crítica ante cualquier tipo de poder, por lo que no debió ser sometida al capricho de interpretaciones espontáneas y voluntaristas por parte de los hombres y mujeres que la estudian y ejercitan en la mutante realidad, que, a su vez, es la ‘única ciencia de lo social-humano en el tiempo’, que aborda la indagación científica desde el ‘punto de vista de la totalidad’. (12)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Es ideología, la cual no conlleva <i>per se</i> a la “falsa ideología” -si bien no pueda eludirla totalmente-, más dañina aún si se convierte en una ideología seudoteórica “oficial” -oficialista- de “toda” la sociedad, sacrificando ‘el todo (que no es la totalidad) en el altar de las partes’ o viceversa. Las ideologías son, en todo caso, la consciencia de los conflictos de la estructura y de la necesidad de resolverlos, por lo que la crítica marxista se enfoca contra una realidad ideológicamente invertida, (13) en donde la &#8220;cadena&#8221; real y sus &#8220;flores imaginarias&#8221; debían ser arrancadas, destruidas, para capacitar a los revolucionarios del mundo en el cómo, por qué y para qué emanciparlos de la ‘cadena’ y recobrar las `flores vivas´. (14)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">De tal manera, el tránsito socialista debe implicar, paulatinamente y con saltos audaces, una transformación vasta que conmueva de manera cardinal el carácter cualitativo de la sociedad, con un impacto relevante hacia el resto de los pueblos y países en las distintas latitudes geográficas. Esa mudanza fue concebida por Marx como el resultado de los procesos múltiples de producción y reproducción de los seres humanos y sus relaciones, tal como sucedió en otros tránsitos históricos de la (pre)-historia de la humanidad -como la puntualizara Marx-, cuando de una formación económica social se traspone a otra superior, ahora con un contenido diferente en el socialismo y su meta de partida – llegada: el comunismo. </span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">En la victoria y el posterior tránsito socialista no sólo entran en simplista y automática contradicción el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción -su ‘no obligada’ correspondencia-, sino que es el instante cuando cobra inusitada fuerza la subjetividad revolucionaria de los diversos sujetos socioclasistas e histórico-políticos del cambio, que se activan, dinamizan y concientizan revolucionariamente, materializándose en una </span><span lang="es-PR"><i>masa crítica</i></span><span lang="es-PR">, que se empodera, sin imposiciones, articulan y co-dirigen el proceso al socialismo. La intervención estatal, nacionalización y estatización, pasos imprescindibles en el proceso de tránsito, no han conducido a la socialización de los medios de producción, por lo que se hace necesario una revisión de tales procesos en el que desempeñará un rol principal la participación, el control, la regulación y la codirección de los trabajadores en el proceso productivo, en la toma de decisiones a nivel micro y marco social.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">La principal fuerza productiva en el socialismo son las fuerzas revolucionarias, los múltiples sujetos del cambio, aunque no se subestime la planificación centralizada -que no debe sobredimensionarse y ser flexible-; la educación y cultura integral incesante, incluida la ecológica; el uso acelerado de los adelantos científico-técnicos y la introducción de prácticas organizativas y conscientes de dirección avanzadas. Estas fuerzas hacen surgir, en un parto lento y difícil, nuevas relaciones sociales en el seno de las anteriormente existentes, estando caracterizadas, en consecuencia, por la relación de coexistencia y la lucha entre las viejas y las nuevas relaciones sociales, envueltas en una enconada batalla acerca de ‘quien vence a quien’, que será definitoria para que las nuevas formas de relaciones sociales logren el rol determinante.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">El socialismo no es, por tanto, un modo de producción, sino constituye una fase -o varios períodos, etapas y fases ininterrumpidas e interrelacionadas, no un etapismo evolucionista, mecánico y economicista- en la que pugnan las relaciones sociales de producción capitalistas con las futuras relaciones sociales de producción comunistas. Tampoco puede llamársele a ese tránsito, en su contenido y forma, como relaciones sociales de producción socialistas, sino la ruta temporal hacia el comunismo. (15) Marx y Engels, escribieron en su texto, </span><span lang="es-PR"><i><b>“Feuerbach. La concepción materialista de historia”</b></i></span><span lang="es-PR">, que ‘…el comunismo no es un estado que debe implantarse, un ideal al que deba sujetarse la realidad. Nosotros llamamos comunismo al movimiento real que anula y supera al estado de cosas actual. Las condiciones de este movimiento se desprenden de la premisa actualmente existente.’ </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">Por tales motivos, el objetivo final del socialismo, como etapa de transición, tal como lo concibieron Marx, Engels y después Lenin, consiste en la gradual extinción del Estado, gracias a la necesaria implantación de la dictadura del proletariado -Marx y Engels especificaron al proletariado industrial en el siglo decimonónico como la clase principal que emanciparía con ella al resto de la sociedad-, o en el poder de todo el pueblo trabajador, y, por supuesto, el tránsito hacia la abolición de todas las clases y una sociedad sin clases, que también conllevaría a la revocación de la propiedad privada. Ello conllevará a la formación de una sociedad comunista de ‘productores libres asociados’ y ‘surgirá una asociación en que el libre desenvolvimiento de cada uno será la condición del libre desenvolvimiento de todos’, tal como se expresa al final del capítulo segundo del Manifiesto del Partido Comunista, escrito por ellos en 1848.</span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">Se trata que la clase proletaria, obrera y trabajadora tome el poder social, liberando de la explotación y la opresión al resto de la sociedad, y trate de imponer su modo de apropiación de la realidad, no como había ocurrido anteriormente, sino de abolir todo modo de apropiación existente hasta nuestros días y construir otro esencialmente nuevo. Lenin expresaría, al hallarse inmerso en la experiencia ruso-soviética que, “…quien espera la revolución social “pura” no la verá jamás. Será un revolucionario de palabra, que no comprende la verdadera revolución”. (16) Por su parte, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en su alegato de defensa “La historia me absolverá”, proclamaría, “…nosotros llamamos pueblo si de lucha se trata”, como concepto y artífice práctico de la Revolución Cubana. (17)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">Lo que se perseveraba, en síntesis, era la consumación del ‘no-Estado’, que Engels (18) y luego Lenin,</span> <span lang="es-PR">(19) percibieran en la Comuna de París de 1871, primera experiencia de destrucción de la vieja maquinaria estatal burguesa, y que gracias a la capacidad, autonomía e iniciativa democrática sustitutiva de un poder ejercido directa y orgánicamente por el pueblo &#8211; ‘la dictadura del proletariado’ -, ya no constituía propiamente un Estado, sino que establecía las bases de la transición hacia su ocaso. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">La realidad y experiencia histórica impusieron un colosal desafío, durabilidad y ritmo diferente en los caminos para arribar a esta utopía realizable, donde hay que conjugar, en la política revolucionaria y comunista, el arte de lo posible, con el arte de hacer posible lo que parece imposible.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="center"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR"><b>La realidad insoslayable que se impuso en el tránsito socialista</b></span><span lang="es-PR">.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">Los senderos de la victoria y la construcción socialista, avizorados por Marx y Engels, que debían comenzar por su triunfo en los países capitalistas desarrollados, con un alto desarrollo de las fuerzas productivas y un proletariado concentrado y organizado conscientemente, no se cumplieron en la historia real. Al haber vencido el socialismo, históricamente, en ‘los eslabones más débiles de la cadena capitalista &#8211; imperialista’, o sea, en las naciones del hoy denominado Sur geopolítico, las zonas periféricas o tercermundistas versus los centros capitalistas de poder mundiales, toda la teoría de la conquista del poder y la construcción socialista, en su pauta ideal, tuvo de sufrir cambios importantes e indispensables.</span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">En tales condiciones, la revolución social y política debe realizar, al unísono, una profunda y sumamente radical revolución nacional-liberadora y antimperialista, que destruya el aparato (máquina) estatal represivo del anterior régimen, liquide el sistema y orden capitalista vigente -incluso con rasgos precapitalistas- rompiendo, además, los múltiples lazos de dependencia (entre ellos, los coloniales, protectorales, semicoloniales y neocoloniales), que atan exteriormente a estas naciones y pueblos. Todo ello implicó, paralelamente, la construcción de un nuevo sistema político a lo interno, muchas veces muy original y el ordenamiento socialista de su sociedad tanto en el plano de la vida material como en la espiritual, con una proyección exterior solidaria e internacionalista.</span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">No se trata, entonces, de alcanzar la liberación nacional para luego abrir paso al socialismo, sino de abrir paso a éste para, consecuentemente, alcanzar la liberación nacional. La implantación del poder y la política revolucionaria sobre toda la sociedad y el servicio de esta última dirigida a satisfacer lo más equitativamente las necesidades de la mayoría de la población, la proyección constante de nuevos planes socioeconómicos y políticos-culturales, el constante movimiento crítico, innovador-rectificador, etc., demuestran que la participación popular directa, masiva y organizada en el socialismo no puede ser un otorgamiento brindado desde el poder, sino un derecho creado por el poder de todo el pueblo.</span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">Antonio Gramsci destacó que todo esfuerzo de liberación nacional y social tenía como base la nación, el nacionalismo patriótico y la justicia social, pero que este debía proyectarse de inmediato al plano internacional. Por su parte, el pensador revolucionario martiniqueño, Frantz Fanon, “…El nacionalismo, si no se hace explícito, si no se enriquece y se profundiza, si no se transforma muy rápidamente en conciencia política y social, en humanismo, conduce a un callejón sin salida (&#8230;) La expresión viva de la nación es la conciencia dinámica de todo el pueblo. Es la práctica coherente e inteligente de todo el pueblo.” (20)</span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">Lenin que organizó, impulsó y vivió intensamente la experiencia insólita de la primera revolución proletaria y socialista victoriosa en la Rusia de los zares en 1917, encabezada, orientada y conducida por su partido bolchevique-comunista, introdujo algunos aportes esenciales y relativizaciones importantes a la teoría marxista en la época del imperialismo. Ya no sería únicamente el proletariado industrial la clase que debía llevar a cabo la revolución -aunque el elemento socioclasista del trabajador asalariado continuaría desempeñando un papel decisivo-, sino que se urgía de la alianza obrera &#8211; campesina, los marinos y soldados, con las clases subalternas, los intelectuales orgánicos (tal como los definió el marxista italiano Antonio Gramsci), y otros grupos y sectores de la población ruso-soviética, incluso algunos sectores de la burguesía dispuestos a colaborar con el proceso revolucionario y socialista.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">A la consigna enarbolada en el ‘Manifiesto Comunista’ de “¡Proletarios de todos los países, uníos!”, (21) setenta años después Lenin y la III Internacional (Internacional Comunista, IC o Comintern, 1919-1943), por él fundada, añadió en su II Congreso de 1920, la consigna de: “¡Proletarios de todos los países y pueblos oprimidos, uníos!”, (22) al percatarse que el péndulo de la revolución se había desplazado geopolíticamente hacia el Oriente, y que era urgente ampliar el diapasón de los sujetos sociopolíticos participantes del cambio revolucionario. Con lo que se intentó poner fin al reduccionismo obrerista y el sectarismo, que tanto daño harían a las revoluciones socialistas en su tránsito futuro.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">Sin embargo, la aspiración a que el Estado sea reabsorbido por la sociedad, legitimo concepto meta de los socialismos y cimiento básico de la construcción teórica-práctica de la lucha emancipadora humana, no puede suplantar el hecho de que el nuevo ‘no-Estado’, o Estado, deba aparecer como organización general de la propia sociedad, como (inter)-mediación política necesaria, (23) dadas las condiciones de las clases y sus luchas en la arena nacional, regional e internacional. </span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">En numerosas ocasiones, quizás contra las indicaciones inconclusas y el razonamiento marxista y leninista de finales de la centuria decimonónica, de los siglos XX y XXI, así como el predominio del esquemático pensar y hacer de los métodos y estilos de dirección verticalistas, de comando y ordeno y mando excelsos, el Estado socialista se ha visto destinado a vigorizarse -lo que no significaba su reforzamiento ‘estadocrático’, ni asumir el modelo de ‘socialismo de Estado’-, sino el de constituirse en un Estado ampliado (concepto gramsciano), diáfanamente democrático, en el sentido de ser uno de los modos de ejercer la hegemonía política-cultural, popular socialista con métodos persuasivos, dialogadores y consensuales, de intervenir coercitivamente en el combate contra las clases opositoras y antagónicas, endógenas y exógenas, y de suplir las carencias y debilidades de las organizaciones políticas, de masas y sociales, así como las insuficiencias en la conformación y el accionar de la sociedad civil. </span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">Tal ejercicio teórico-práctico coadyuva, en determinados momentos, a limitar y superar las brechas entre el Estado socialista y la sociedad civil -inversa aspiración del pensamiento burgués liberal y neoliberal-, y brinda un cierto margen, además, para que éste decida algunas políticas de carácter urgente para la resistencia activa y constructiva, así como la supervivencia del socialismo, la autodeterminación, independencia, soberanía y seguridad nacionales, con agilidad, prontitud y operatividad en beneficio de la sociedad en general. </span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">Sin embargo, es necesario rescatar y restaurar la importancia del papel rector, orientador, educador ético, ideopolítico-cultural y conductor del partido político de la clase trabajadora y de todo el pueblo, el partido comunista, que es factor principal del sistema político del socialismo, en la integración, articulación, cohesión y unidad social, nacional e internacional, y, paralelamente, constituye un soporte fundamental en el proceso de concientizar y dirigir a la sociedad en el tránsito socialista, pero que no puede sustituir a la clase proletaria-trabajadora, como tampoco asumir tareas administrativas excesivas, menos confundir sus funciones con la del Estado, lo que dio lugar en un ‘rejuego’ retorcido y burócrata, erróneo, a una dictadura de las élites del partido-estatales bajo la concepción estalinista del ‘socialismo de Estado’, la ‘estadolatría’ sobredimensionada centralizadamente, en vez de la real dictadura del proletariado, o el poder de todo el pueblo trabajador. Porque sería trivial, al decir de Lenin, que sea posible “(…) construir la sociedad solo con las manos de los comunistas (…) [pensamiento totalmente falso porque los comunistas son sólo una mínima parte de la sociedad] una gota en el mar de pueblo. [Por lo que ellos] Sabrán conducir al pueblo por su camino únicamente si saben determinar con exactitud ese camino, no solo en el sentido del desarrollo de la historia universal”. (24) </span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">Asimismo, resulta imprescindible resaltar las diversas experiencias prácticas revolucionarias de las masas populares desde abajo -que no es un antipoder o un contrapoder-, en que la auto-organización, el autogobierno, la autonomía, la cooperativización, la gestión, cogestión y autogestión de las masas obreras-campesinas, clases subalternas, diferentes capas, grupos, sectores, segmentos y estratos sociales, que, constituidos en comunas, soviets, consejos obreros, comités de fábrica, rurales y barriales, poderes populares, entre otras experiencias, desarrollaron y despliegan una importantísima labor teórica &#8211; práctica en la construcción socialista. Esta regularidad está acorde con la máxima leninista de que “…la propaganda y la agitación, por si solas son insuficientes. Para ello se precisa [es imprescindible] la propia experiencia política [revolucionaria] de las masas. Tal es la ley fundamental de todas las grandes revoluciones”. (25) </span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">Entonces, el tránsito socialista sólo comienza a mitigar y superar, a veces parcialmente, las consecuencias de esa multidimensional herencia negativa, la cual suele reproducirse y reconstruirse en las nuevas condiciones históricas socialistas, intentando reforzar las viejas y recrear las nuevas formas de explotación y opresión, porque subyace en su seno las relaciones de poder, dominación y el autoritarismo. Al final, toda dominación bien estructura y establecida, moderna, es cultural, (26) por sobre todas las demás esferas de la vida social.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">Lo que determina al bloque histórico trabajador – popular, que asume el poder político y ejerce su dominio y hegemonía política-cultural en el tránsito socialista, tener que enfrentarse a características económica-sociales, políticas y culturales determinadas genéticamente por el anterior régimen, y presentes en la injerencia constante, por tanto, en el interés de mantener, a toda costa, el dominio y hegemonía, sometimiento y control de los capitales imperialistas al interior y exterior del país, en contubernio con la derrotada clientelista, servil y lacayuna oligarquía burguesa interna o doméstica, más los grupos y sectores que se oponen al proceso socialista, que intentan perennizar esa condición de dependencia colonial, semicolonial y neocolonial para beneficio del capital extranjero y apropiarse del remanente para sus propios intereses, transcurriendo una intensa lucha de clases que no cesa hasta que el Estado desaparezca y con él las clases y sus luchas.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">En el tránsito socialista coexisten y superviven por un extenso período, las clases y la lucha de clases, más o menos, pacíficas, agudas y violentas, según las circunstancias históricas en que se despliega el proceso endógeno y exógeno. No obstante, prosigue manifestándose ciertos grados de explotación y la enajenación del ser humano en el proceso de producción material y reproducción de la vida, ya que continua conservándose la compra-venta de la fuerza de trabajo; así como persisten, paradójicamente, el racismo, la discriminación, el patriarcalismo, el machismo, la xenofobia, la homofobia; el derroche </span><span lang="es-PR"><i>in crescendo</i></span><span lang="es-PR"> de los recursos naturales, minerales y humanos; la depredación excesiva de la naturaleza; permaneciendo, al unísono, la marginación y la exclusión de sectores del cuerpo societario.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">Las viejas relaciones de producción capitalista concurren en el nuevo tránsito socioeconómico, político y cultural socialista, con una cuota significante de dependencia y subdesarrollo / subdesarrollante sistémico -el subdesarrollo reproduce la lógica metabólica del subdesarrollo con las reminiscencias precapitalistas y las capitalistas, tanto en la esfera material como la espiritual, intelectual y cultural-, que les hace padecer una endémica crisis estructural socioeconómica, casi siempre de manera integral, extremadamente difícil de superar por la estructuración-conformación de economías deformadas, atrasadas y desarmónicas; con una limitada e insuficiente dimensión de las fuerzas productivas materiales que se traduce en una baja productividad del trabajo y un insignificante excedente económico (aunque la explotación sea intensa, no existe una distribución equitativa de las riquezas); la pequeñez del mercado endógeno; incapacidad objetiva para desplegar un básico y significativo ahorro interno.</span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">Igualmente, la existencia de un desbalance interno en la balanza fiscal y de pagos, además, de una deuda externa que debe pagarse con leoninos intereses a la banca capitalista internacional; una incipiente, débil y escasa diversificación agrícola (se hace necesaria una reforma agraria radical y profunda que destruya la tenencia de la tierra en manos de los latifundistas y terratenientes), como también artesanal, manufacturera e industrial, estas últimas casi siempre ubicadas en el sector I, o primario, productor de bienes de capital; sumamente dependientes del comercio exterior porque son economías abiertas y exportadoras, esencialmente, de materias primas (‘commodities’) cuyos precios tienden a comportarse a la baja en el mercado internacional, además, de pagar caros aranceles a los países que envían sus producciones y, a la vez, grandes importadoras de productos-mercancías con alto valor agregado los cuales son más costosos y con menos impuestos arancelarios, debido a las desigualdades en el intercambio económico, comercial y financiero con el resto del mundo y, principalmente, con las metrópolis del Norte capitalista desarrollado.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">Equivalentemente, se hereda altos niveles de pobreza, precariedad, desempleo, subempleo y una economía de la escasez propiciada por la manquedad del Producto Interno Bruto (PIB), la baja productividad y el asedio hostil de las fuerzas del capital endógenas y exógenas; añadiéndose un espíritu y mentalidad colonizada -colonialidad del saber, el poder, el valor, entre otros- en amplias franjas de su población, incluso en aquellos revolucionarios de vanguardia que luchan por desprenderse de tales ataduras colonizantes. </span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">Todo ello conlleva efectos negativos en la esfera política, social y cultural, dados por los elevados por cientos de analfabetismo total y analfabetismo funcional presente en la sociedad; las carencias de un sistema educativo apropiado que potencie los saberes y conocimientos elementales y científicos humanos; el casi ningún acceso a los adelantos científico-técnicos en curso, tampoco a las inversiones de capital foráneos, los créditos y una apertura muy limitada a los competitivos mercados regionales y mundiales.</span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="center"><span style="color:#000000;"><b>Algunas decisiones arriesgadas e imprescindibles</b>.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">En tal panorama sociohistórico concreto, Lenin y otros marxistas soviéticos e internacionales, previeron y confirmaron la cohabitación imprescindible del mercado, la ley del valor y las relaciones monetarias mercantiles junto a las inconclusas y nuevas formas socialistas de producción de la vida material y espiritual de la sociedad.</span> Un ejercicio complicado que pone en máxima tensión a las fuerzas favorables de la construcción socialistas ante un experimento en que se desconocían, aún son imprecisos, sus resultados.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">L<span lang="es-PR">a concepción leninista sobre la Nueva Política Económica (NEP, 1921-1929) en Rusia, la URSS o la Unión Soviética, incluyó necesariamente a un ‘capitalismo de Estado’ en la primera etapa de construcción socialista, para sustituir al coyuntural, ya obsoleto y contraproducente sistema de ‘contingentación’ del ‘comunismo de guerra’ -impuesto en las complicadas condiciones de la Guerra Civil y agresión de más 14 potencias extranjeras (1918-1923)- con el fin de superar el atraso secular ruso y convertir al país en industrialmente desarrollado, lo que desató desde entonces colosales y duraderas discusiones, incomprensiones e interpretaciones diferentes por parte de muchos dirigentes políticos y cientistas sociales que no percibieron la complejidad del alcance y magnitud de la propuesta. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">La NEP significaba un novedoso contenido-procedimiento de y desde la POLÍTICA, en su amplio significado espectral, que incluía las diversas formas de Propiedad, por supuesto lo Económico, lo Jurídico-Constitucional, la Ideología y la Cultura, todas con mayúsculas, en la dirección económica socialista, a través de la participación democrática esencial de los Soviets [Estado y Gobierno], el Partido de vanguardia, y los Sindicatos, (27) que junto a todo el pueblo consciente, debían planificar, participar, codirigir, regular y controlar el proceso de las relaciones mercantiles (entiéndase el insustituible mercado, las inversiones de capital foráneo, los variadas modos de propiedad -la fundamental era la estatal-, y la ley de valor) (28) y hacerlo trascendiendo más allá de la lógica reproductiva del metabolismo social del capital, lo que constituía de por sí una difícil pero posible ‘hoja de ruta’ hacia la construcción, jamás finiquitada, de una Economía Política del y para el socialismo, vía la transformación comunista, tarea aún pendiente de elaboración. Por eso, el líder comunista soviético afirmó que “(…) el desarrollo del capitalismo controlado y regulado por el Estado proletario (…) es capitalismo de Estado proletario”, “(…) ‘de Estado’ en este sentido de la palabra”. (29)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">Ante la original teorización y práctica estratégica leninista -que no sólo era una táctica temporal- muchos se opusieron de manera rotunda por considerarla una concesión a la burguesía y el capitalismo, mientras otros la apoyaron a medias, con titubeos, por no valorarla en su integralidad y totalidad. Los debates se acrecentaron con otras ideas acerca de cómo construir el socialismo, por ejemplo, el logro de una acumulación originaria, luego ampliada, para la obtención de ganancias-beneficios del Estado proletario y ponerlos a disposición del pueblo. (30) </span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">En 1929, Iosif Stalin, Secretario General del partido desde 1922, quien en vida de Lenin la ‘apoyó’ sin demostrar su abierta aversión a la misma, determinó darle un fin abrupto, en realidad eliminándola de la agenda socialista soviética, liquidando de paso, a través, del silencio, la prisión y la muerte a gran parte de sus seguidores y simpatizantes, imponiendo al pueblo soviético un sacrificio enorme en aras del acelerado proceso de colectivización forzosa en la agricultura y la también obligada industrialización del país, ambas totalmente estatalizantes que, paradójicamente, fueron decisivas en la victoria militar del Ejército Rojo y la sociedad multinacional soviética en su lucha liberadora contra el nazismo y el fascismo en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), que liberaron, además, a otros países y pueblos del continente europeo, con una repercusión global trascendente.</span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">En 1936, al aprobarse la ‘Constitución’ de la Unión Soviética, la máxima dirección del país, bajo la tutela de Iósif Stalin, también decidió voluntaristamente que se había dado por concluida la construcción socialista, sin comprender que era una abstracción y especulación ideologizante que no se correspondía con la realidad.</span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">Porque las vías de la consolidación del tránsito socialista en un solo país o un número reducido de estos, en concordancia con la ley del desarrollo desigual, (31) tiene que salvar enormes distancias para propiciar el crecimiento y desarrollo de las fuerzas productivas, pero no con el objetivismo historicista y determinista (“la inviolabilidad de las leyes objetivas e inexorables de la historia”), que, paralelamente, practica un pragmatismo-utilitarismo que está presente en la razón instrumental burguesa, ni puede ser jamás el resultado automático de procesos y decisiones de carácter económico, sino que requiere de una consciencia ideológica, política y cultural, materializadas hegemónicamente en las masas populares, como masa crítica y sujeto revolucionario de la transformación social e individual.</span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">Es sumamente dañina la visión unilateral de la complejidad de la transformación revolucionaria de la sociedad, colocando en un plano secundario y olvidando la dimensión político-cultural de la misma, que constituyó un grave error estratégico que se cometió en la Unión Soviética y el resto del campo socialista.</span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">No significa que el socialismo venza, que por si es una necesidad histórica de profunda connotación política, sino que se mantenga en el poder por un tiempo prudencial, fortaleciéndose incluso, pero que, a la larga, tiene que ser apoyado solidaria e internacionalistamente por las victorias socialistas en otros países, a nivel regional y mundial, y si estas naciones pertenecen al mundo desarrollado mejor.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">Esa percepción es correcta y no menoscaba los enormes esfuerzos en los intentos de construirlo en un país o grupo de ellos, pero aún es insuficiente para su éxito pleno como proceso emancipatorio humano y de justicia social. La «construcción del socialismo» en un solo país es, por tanto, un imposible, y sólo se hará factible cuando el proceso histórico hacia el comunismo tienda a ser un proceso universal.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">De tal manera, se pusieron en evidencia, junto a la introducción escolástica del materialismo dialéctico y el materialismo histórico, el </span><span lang="es-PR"><i>diamat</i></span><span lang="es-PR"> y el </span><span lang="es-PR"><i>hismat</i></span><span lang="es-PR">, (32) división artificial y simplista de la teoría de la praxis marxista que, los presupuestos dogmáticos, burocráticos y doctrinarios, obcecados y solipsistas en resumen, que se enarbolaron históricamente en nombre del marxismo, a través, de enfoques rígidos, vulgares, manualescos, miméticos, mecanicistas y escolásticos rancios, obstruyeron realmente los intentos de abarcar original, creadora y dialécticamente las dinámicas y conflictos en la construcción contextual específica de los diversos socialismos y condujeron, a mediano y largo plazo, a graves errores teóricos y prácticos que devinieron en rotundos fracasos y derrotas en muchos procesos de transición socialista. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">En 1968, Fidel Castro Ruz, arremetió contra los manuales soviéticos, declarándolos de “anacrónicos” y, por separar, en un enorme abismo “las concepciones generales y la práctica, entre la filosofía y la realidad”, y proveer representaciones equivocadas sobre “cómo se debe construir el comunismo”. Tal apreciación del líder cubano, contra el antimanualismo no se refería a la práctica de usar textos pedagógicos para la enseñanza, “sino a una manera de pensar el socialismo, por la cual se suscitaban desavenencias con algunos países que “tienden a mirar como oveja descarriada al pueblo que no siga el caminito trillado”.</span> <span lang="es-PR">(33) </span></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;">Al mismo tiempo, Fidel, un antidogmático y antisectarista convencido, criticó en innumerables de ocasiones cómo los revolucionarios, principalmente las izquierdas latinoamericanas, proseguían su eterna lucha a lo interno contra las tradicionales políticas de los apóstoles vanguardistas, las capillas sectarias y dogmáticas, las ideologías de agrupaciones políticas y sociales portadoras de teorías y accionares que pretendían interpretar y, por ende, poseer la “verdad” única y absoluta acerca del desenvolvimiento de la historia real de la sociedad.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">Así, el 10 de octubre de 1991, expresó: “…Nos percatamos de que una parte de los problemas que teníamos era como consecuencia de la copia de experiencias de los países socialistas, puesto que fueron los primeros y los que alcanzaron un enorme prestigio, no todo malo ni mucho menos, sería injusto decir eso. Siempre hay experiencias útiles en muchos campos que pueden utilizarse, pero desgraciadamente en nuestro país se cayó en una tendencia a la copia mecánica; todo lo que de allí venía era sagrado, todo lo que venía de allí era incuestionable, todo lo que estaba en un librito era indiscutible. Esa tendencia se desarrolló con notable fuerza y lo digo sinceramente no con poco desagrado por parte de algunos de nuestros compatriotas”. (34)</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span lang="es-PR" style="color:#000000;">Estas equívocas perspectivas doctrinarias ahogaron, además, los debates contradictorios y enriquecedores, alrededor de los disímiles textos polémicos, algunos con sus lógicas limitaciones, así como los distintos criterios críticos y autocríticos, que eran capaces de propiciar la autosuperación conceptual y praxiológica de la propia concepción materialista de la historia, teoría de la praxis o brújula para la acción marxista y leninista.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">El poco conocido y extenso tránsito o construcción socialista hacia el comunismo que requiere de una certera y combinada estructuración entre los elementos de la </span><span lang="es-PR"><b>participación</b></span><span lang="es-PR">, </span><span lang="es-PR"><b>eficiencia</b></span><span lang="es-PR">, </span><span lang="es-PR"><b>autonomía</b></span><span lang="es-PR"> y la </span><span lang="es-PR"><b>equidad</b></span><span lang="es-PR"> no ha podido, laboriosa e ingeniosamente, ser construido hasta hoy desde una nueva hegemonía ética política, civilizatoria y cultural. Mostrándose fehacientemente los déficits democráticos, porque si bien la libertad de pensamiento fue un “(…) tema heredado de la burguesía (…) El marxismo dogmático retrocedió asustado ante el tema. Careció de imaginación democrática, y sin ella se pierde la condición revolucionaria”, (35) y también por la corta de miras estratégicas política-culturales, el empobrecimiento teórico, carencias éticas, la ineptitud de los dirigentes saturados por el dogmatismo, el burocratismo tecnócrata y el divorcio con el pueblo.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span lang="es-PR">Por tales motivos, el tránsito socialista urge, permanentemente, de rectificaciones, innovaciones, actualizaciones, hasta reinvenciones, que conduzcan a enrrumbamientos más acertados, según los probables yerros en su concepción y aplicación práctica, acaecidas en los disímiles cambios históricos políticos coyunturales de la vida real; la restauración del consenso y la hegemonía popular, que recorre perpendicularmente la reconstrucción y el fortalecimiento, estudio riguroso mediante, de las añejas, nuevas e imperativas alianzas socioclasistas y entre las diferentes estratificaciones sociales, y, por ende, la recomposición del consenso nacional – popular, con el objetivo de recuperar y resignificar al unísono, la hegemonía marxista y leninista socialista/comunista; así como el restablecimiento, en el seno societario, de la comprensión de la articulación </span><span lang="es-PR"><i>ad infinitum</i></span><span lang="es-PR"> del ideario y accionar marxista y leninista, en plural, con lo mejor de las tradiciones revolucionarias históricas, políticas y culturales de cada nación, región e internacionalmente, la síntesis crítica de los aportes de otras escuelas y corrientes de pensamiento y praxis, -hoy podemos apropiarnos de algunas visiones positivas de la Teología de la Liberación, la Pedagogía Popular, la Filosofía de la Liberación, al Pensamiento Crítico, los saberes de los pueblos ancestrales y de los movimientos populares, sociales y políticos, etc.-, junto a los legados de las revoluciones acontecidas y los pensadores comunistas de todos los tiempos.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><em><span lang="es-PR"> </span>Dr. en Ciencias Históricas Orlando Cruz Capote, Investigador Auxiliar del Instituto de Filosofía, Citma &#8211; Cuba.</em></span></p>
<p class="western" lang="es-PR" align="justify"><span style="color:#000000;"><b>Notas y bibliografía</b>.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><b>(1)</b></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"> Hay que insistir en el rumbo hacia el comunismo como meta final, porque como expresó el Comandante Ernesto Che Guevara, la estrategia tiene que ser diáfana: “(…) debemos salir hacia el comunismo desde el primer día, aunque gastemos toda nuestra vida tratando de construir el socialismo”. Kohan, Néstor (2000): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>De Ingenieros al Che. Ensayos sobre el marxismo argentino y latinoamericano</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, La Habana, p. 94; ver, adendas: Martínez Heredia, Fernando (2009): (2009) </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Socialismo</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, en </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Autocríticas. Un diálogo al interior de la transición socialista</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Ruth Casa Editorial, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana; Acanda, Jorge Luis (2009): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Transición</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, en </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Autocríticas. Un diálogo al interior de la transición socialista</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Ruth Casa Editorial, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><b>(2)</b></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"> La discontinuidad se dejó de utilizar, inexplicablemente, en el vocabulario y el discurso filosófico y político marxista contemporáneo. Comprende un necesario ‘quebrantamiento’ con la mecánica e ininteligible percepción de la ‘ley de la acumulación de los cambios cuantitativos en cualitativos’, en que no se precisa el cuándo y el cómo tales acopios cuantitativos -objetivos y subjetivos- se transforman en saltos superiores de cualidad. La discontinuidad, aunque se asuma como contradictoria, no debe interpretarse como una dicotomía, por demás irreal, entre lo falso y lo verdadero, menos como una interrupción terminal abrupta y/o una derrota del proceso socialista. Tal posición constituye un paradigma científico en desuso, proveniente de la Modernidad capitalista occidental, que no se apropia conscientemente del enfoque de la complejidad filosófica, histórica y política marxista, que debe abandonar el ‘determinismo’ a ultranza y admitir per se las mutaciones en el flujo de la historia. La mirada crítica hacia lo realizado en el pasado no debe juzgar, tampoco revisar peyorativamente, algunas acciones-intervenciones políticas en los acontecimientos y procesos, menos admitiéndolas como faltas, graves o no, porque ocurrieron en coyunturas específicas, en que los hombres actúan según las singularidades, internas y externas, del proceso revolucionario. En las que barajan una o varias opciones para intentar la posible solución de problemáticas que, en ocasiones, no le son bien conocidas, se asimilan acríticamente otras referencias históricas y/o no son comprendidas en su magnitud pluricausal. Eligiendo una alternativa que no tiene que ser la acertada, ni parcial o totalmente, pero que se apreció como la correcta y necesaria para ese tiempo histórico, aunque la necesidad no debe convertirse en una virtud. Por lo que, para cambiar esa percepción conceptual del pasado histórico, se requiere de una rectificación crítica, así como del aprendizaje y la sistematización creativa de las experiencias, tanto positivas como negativas, con creatividad y propiciando siempre las vías constructivas de la transformación revolucionaria.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><b>(3)</b></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"> El líder de la Revolución Cubana, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en una importantísima intervención y conversación con estudiantes y jóvenes en el Aula Magna de la Universidad de La Habana en el 2005, expresó: “¿Es que las revoluciones están llamadas a derrumbarse, o es que los hombres pueden hacer que las revoluciones se derrumben? ¿Pueden o no impedir los hombres, puede o no impedir la sociedad que las revoluciones se derrumben? Podía añadirles una pregunta de inmediato. ¿Creen ustedes que este proceso revolucionario, socialista, puede o no derrumbarse? (…) ¿Lo han pensado alguna vez? ¿Lo pensaron en profundidad? Prosiguiendo más adelante: “… ¿Puede ser o no irreversible un proceso revolucionario?, ¿cuáles serían las ideas o el grado de conciencia que harían imposible la reversión de un proceso revolucionario?” Y concluyó con esta sentencia: “Este país puede autodestruirse por sí mismo; esta Revolución puede destruirse, los que no pueden destruirla hoy son ellos [se refiere al imperialismo, específicamente el estadounidense]; nosotros sí, nosotros podemos destruirla, y sería culpa nuestra”. Castro Ruz, Fidel (2005): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz, Presidente de la República de Cuba, en el acto por el aniversario 60 de su ingreso a la universidad</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, efectuado en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, el 17 de noviembre de 2005. (Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado).</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><b>(4)</b></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"> Gallardo, Helio (1991): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>La crisis del socialismo histórico. Ideología y desafíos</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Editorial DEI, Costa Rica; Colectivo de Autores Cubanos (1992): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>El Derrumbe del Socialismo en Europa del Este. Causas y Consecuencias</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Dirección política de las FAR, La Habana; Colectivo de autores cubanos (1996): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>El Derrumbe del Modelo Eurosoviético. Visión desde Cuba</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, 3ra. edición ampliada, Editorial Félix Varela, La Habana; Gromiko, Anatoli (1996): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Como vendieron a una gran potencia o el striptease político de Mijaíl S. Gorbachov</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, periódico Pravda, 11 y 15 de junio, (en ruso); Valqui, Camilo (1998): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Desde Cuba: el derrumbe del socialismo eurosoviético</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Editorial Feijoo, Universidad Central de las Villas, Santa Clara; Che Guevara, Ernesto (2006): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Apuntes críticos a la economía política</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Ocean Sur, una editorial latinoamericana, La Habana; ___ (2012): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Apuntes filosóficos</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Ocean Sur, una editorial latinoamericana, La Habana; Dacal Díaz, Ariel y Brown Infante, Francisco (2006): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Rusia. Del socialismo real al capitalismo real</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Editorial de Ciencias Sociales y el Centro Memorial Dr. Martin Luther King, JR, La Habana; Cruz Capote, Orlando (2006): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Unas notas y dos visiones sobre la Perestroika y sus consecuencias</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><u>Revista Cubana de Ciencias Sociales</u></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, No.36-37, Instituto de Filosofía, La Habana, pp. 108-126; Rodríguez, José Luis (2006 y 2007): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>La Perestroika en la economía soviética 1985-1991. Análisis preliminar</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, primera y segunda parte, </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><u>Revista Internacional Marx Ahora</u></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, No. 22, La Habana, 2006, pp. 50-72 y la No. 23, 2007, pp. 32-49; Katz, Claudio (2011): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Modelos, ensayos y balances del socialismo en Europa Oriental: del derrumbe al neoliberalismo</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Editorial Ciencias Sociales, La Habana; </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>La izquierda latinoamericana a 20 años del derrumbe de la Unión Soviética</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"> (2012): Roberto Regalado (coordinador), Ocean Sur editorial, La Habana.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><b>(5)</b></span></span> <span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">Lenin, V. I. (1985): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>¿Qué hacer? Problemas candentes de nuestro movimiento</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Obras completas, 5ta. ed., T. 6, Editorial Progreso, Moscú, p. 24.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><b>(6)</b></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"> Al escribir sobre los marxismos y marxistas en plural, conteniendo per se al leninismo(s), se abarca no sólo a los clásicos, sino a sus coterráneos, seguidores y contemporáneos, asumiendo un marco epistemológico fundamental para explicar la profunda dialéctica de la teoría-práctica del marxismo revolucionario fundacional, evitando reduccionismos que aún subsisten cuando se etiqueta al marxismo como una filosofía lacrada y clausurada, sin los desarrollos independientes del marxismo y las disimiles vías para llegar al socialismo, según las condiciones sociohistóricas concretas de cada país. Igualmente, se confronta el llamado a la “libertad de crítica”, que limitará fronteras, tenues pero esenciales, entre el liberalismo burgués y las concepciones de marxistas y leninistas. Lenin, V. I. (1985): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Nuestro Programa</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Obras Completas, T. 4, Editorial Progreso, Moscú, pp. 194-197.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><b>(7) </b></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">Es necesario especificar estas cualidades fundacionales, originales y creativas del marxismo y el leninismo clásico, y sus continuadores en todas las épocas, porque este cuerpo filosófico, teórico, político y práctico se desarrolló en una lucha contradictoria, enconada y enriquecedora, contra otras visiones socialistas y comunistas. Estas visiones acerca del socialismo y el comunismo, desde antes y después del surgimiento del marxismo y el leninismo, brindaron concepciones impregnadas de interpretaciones pro-burguesas y burguesas, seudomarxistas, seudosocialistas y seudocomunistas, también teorizaciones y prácticas desacertadas, inadecuadas, truncas, sesgadas e intoxicadas conceptual, semántica y praxiológicamente que, tergiversaron y manipularon, consciente e inconscientemente, las principales definiciones y accionares de esta escuela de pensamiento y sus corrientes. Entre ellos, merecen nombrarse los iniciales y posteriores representantes de los socialistas utópicos, los anarquistas, los anarcosindicalistas, los reformistas de diferentes posiciones ideopolíticas; los socialistas, comunistas y socialdemócratas de la Primera y Segunda Internacional, específicamente, los reformistas, revisionistas y oportunistas de la última organización mencionada; la Segunda Internacional y Media; las desviaciones y distorsiones conceptuales y praxiológicas de la III Internacional (Internacional Comunista o Comintern) luego del fallecimiento de Lenin, en enero de 1924; la entronización del estalinismo, el marxismo prosoviético, el modelo autogestionario yugoslavo, etc.; la IV Internacional trotskista, que poco debía a León Trotski y algunos de sus seguidores; la escuela del marxismo occidental tan rica en la teoría, pero con una orfandad práctica relevante; el resurgimiento de la Internacional Socialista en 1951; la democracia cristiana en América Latina y el Caribe; el maoísmo, el neomarxismo, el eurocomunismo, los procesos reformistas en la Europa del este y la Perestroika en la Unión Soviéticas, entre otros. Marx, Carlos (1966): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Manuscritos económicos y filosóficos de 1844</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Editora Política, La Habana; Bravo, Gian Mario (1976): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Los socialistas anteriores a Marx</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, en tres tomos, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana; Cole, G. D. H. (1986): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Historia del pensamiento socialista</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, en seis tomos, Fondo de Cultura Económica, México D. F., del Rosal, Amaro (1958 y 1973): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Los congresos obreros internacionales en el siglo XIX y XX</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, en dos tomos, Editorial Grijalbo, S. A. México, D.F.; Morales, Fernando (1981): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>La Internacional Socialista en América Latina y el Caribe</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Editorial Pantera Grande, México DF; Instituto del Movimiento Obrero Internacional. Academia de Ciencias de la URSS (1982): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>El movimiento obrero internacional. Historia y Teoría</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, en seis tomos, Editorial Progreso, Moscú. También se pueden leer los criterios de:</span></span> Sánchez <span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">Vázquez Adolfo (1988): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>El marxismo en América Latina</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><u>revista dialéctica</u></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Número Especial, Año XIII, No. 19, julio, Revista de la Escuela de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Puebla, México, p. 11; Vargas Lozano,</span></span> <span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">Gabriel (1988): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>El debate por la filosofía del marxismo en México</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, dialéctica, Ídem., p. 65; </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>La Teoría marxista hoy. Problemas y perspectivas</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"> (2006): Atilio Boron, Javier Amadeo y Sabrina González (Compiladores), CLASO, Buenos Aires; Daniel Bensaïd (2014) </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Actualidad del marxismo, Entrevista a Daniel Bensaïd en el 2006</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, 2 de noviembre, http://www.democraciasocialista.org/?p=1997; Stédile, Joáo Pedro (2006): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Los desafíos de los movimientos sociales latinoamericanos</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, en </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><u>América Latina en Movimiento</u></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Agencia Latinoamericana de Información, http://alianet.org, 4 de diciembre; López Castellanos, Nayar (2012): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Perspectivas del socialismo latinoamericano</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Ocean Sur una editorial latinoamericana, Querétaro, México, S.A. de C:V.;</span></span> <span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">Castro, Nils (2012): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>Las izquierdas LATINOAMERICANAS en tiempos De CREAR</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana; </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(8)</b></span><span style="font-size:small;"> Lenin, V. I. (1958-1965): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Cartas sobre Táctica</b></i></span><span style="font-size:small;">, Obras Completas, 5ta edición, T. 31, Ed. Moskova, Politizdat, p. 134. (En ruso). </span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(9)</b></span><span style="font-size:small;"> Lenin, V. I. (1958-965): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Cuadernos Filosóficos</b></i></span><span style="font-size:small;">, T. 29, Ídem., p. 152.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(10)</b></span><span style="font-size:small;"> Lenin, V. I. (1986): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Cuadernos Filosóficos</b></i></span><span style="font-size:small;">, Ídem., T. 52, p. 90.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(11)</b></span><span style="font-size:small;"> Katz, Claudio (2008) </span><span style="font-size:small;"><i><b>“Los efectos del dogmatismo I; Catastrofismo, Esquematismo II”</b></i></span><span style="font-size:small;">, </span><span style="font-size:small;"><i><u>Rebelión</u></i></span><span style="font-size:small;">, http:// www.rebelión.org/.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(12)</b></span><span style="font-size:small;"> “…sería incorrecto subestimar y sobredimensionar al marxismo, el cual no contiene per se la totalidad de los conceptos, categorías e instrumentos teóricos y metodológicos para la interpretación y transformación integral de la realidad. Ni ayer como tampoco en la contemporaneidad. (…) En la ciencia, el saber y la política, como el accionar praxiológico societario, no saldremos adelante si nos entregamos al voluntarismo, al espontaneismo-aventurerista, es decir si hacemos caso omiso a las regularidades generales que rigen, a pesar de nuestras conciencias, nuestra actividad práctica. Ni teoricismos divorciados de la práctica, ni practicismos separados de la teoría. Al unísono, es dable que las “reglas” y las regularidades, en determinados casos, se alteren, pero lo imposible es que desaparezcan, sean ignoradas y obviadas. Pero cambiar algunas “reglas”, corregirlas, readecuarlas, redimensionarlas y/o aplicarlas crítica y acertadamente, luego de análisis concienzudos de la realidad sociohistórica concreta que pretendemos transformar, forma parte de la alta y consciente subjetividad política marxista revolucionaria. Cruz Capote, Orlando (2013): </span><span style="font-size:small;"><i><b>El movimiento comunista internacional (1924-1957). Su impacto en el pensamiento ideopolítico y el accionar marxista cubano. Propuesta para un estudio</b></i></span><span style="font-size:small;">, Filosofía y Sociedad, V Jornada Científica del Instituto de Filosofía, Sello editorial filosofi@.cu, pp. 102-103.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(13)</b></span><span style="font-size:small;"> C. Marx y F. Engels escribieron, si “…los hombres son los productores de sus representaciones, de sus ideas, etc., pero los hombres reales y actuantes, tal y como se hallan condicionados por un determinado desarrollo de sus fuerzas productivas y por el intercambio que a él corresponde, hasta llegar a sus formaciones más amplias. La conciencia no puede ser nunca otra cosa que el ser consciente, y el ser de los hombres es su proceso de vida real. Y si en toda la ideología los hombres y sus relaciones aparecen invertidos como en una cámara oscura, este fenómeno responde a su proceso histórico de vida (…).” Marx, C. y Engels, F. (1974): </span><span style="font-size:small;"><i><b>La Ideología Alemana</b></i></span><span style="font-size:small;">, Coedición de Ediciones Pueblos Unidos, Montevideo, y Ediciones Grijalbo, (5ª edición), Barcelona, p. 25.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(14)</b></span> <span style="font-size:small;">Marx, C. (s/f): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Introducción</b></i></span><span style="font-size:small;">. </span><span style="font-size:small;"><i><b>Contribución a la crítica del derecho político hegeliano</b></i></span><span style="font-size:small;">.</span> <span style="font-size:small;"><i><b>Obras filosóficas</b></i></span><span style="font-size:small;">, Editorial Costes, T. I., p. 24.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(15)</b></span><span style="font-size:small;"> Lenin escribió que “…Si el estudio del comunismo consistiera sólo en asimilar lo que dicen los trabajos, los libros y folletos comunistas, esto nos proporcionaría con excesiva facilidad exegetas o fanfarrones comunistas, lo que muchas veces nos causaría daño y perjuicio, porque esta gente, después de haber leído y aprendido lo que se expone en los libros y folletos comunistas, sería incapaz de coordinar todos esos conocimientos y de obrar como exige realmente el comunismo”, añadiendo que, “…Esta generación podrá aprender el comunismo únicamente si liga cada paso de su instrucción, de su educación y de su formación a la lucha incesante de los proletarios y los trabajadores contra la vieja sociedad basada en la explotación”. Lenin, V. I. (1986): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Tareas de las Uniones Comunistas</b></i></span><span style="font-size:small;">, Obras Completas (O. C.), T. 41, Editorial Progreso, Moscú, p. 318. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(16)</b></span><span style="font-size:small;"> Lenin, V. I. (1985): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Balance de la discusión sobre la autodeterminación</b></i></span><span style="font-size:small;">, O. C., Ob. Cit., T. 30, p. 56.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(17)</b></span><span style="font-size:small;"> Castro Ruz, Fidel (1993): </span><span style="font-size:small;"><i><b>La historia me absolverá</b></i></span><span style="font-size:small;">.</span> <span style="font-size:small;"><i><b>Edición anotada</b></i></span><span style="font-size:small;">, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, La Habana, pp. 53-55.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(18)</b></span><span style="font-size:small;"> Engels, Federico </span><span style="font-size:small;"><i><b>“Introducción”</b></i></span><span style="font-size:small;"> de 1891. En, Marx, Carlos (1965): </span><span style="font-size:small;"><i><b>La Guerra Civil en Francia</b></i></span><span style="font-size:small;"> (1871), Marx y Engels (1965): Obras Escogidas, en dos tomos, T. I., Editorial Progreso, Moscú, pp. 453-465.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(19)</b></span><span style="font-size:small;"> Lenin apuntó: &#8220;La Comuna no era ya un Estado en el verdadero sentido de la palabra&#8221; (y ¿qué era, pues? por lo visto, ¡una forma de transición del Estado al no-Estado!)”. Lenin, V. I. (1986): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Materiales preparatorios para el libro “El Estado y la Revolución”</b></i></span><span style="font-size:small;"> (1917), O. C., Ob. Cit., T. 33, p. 171.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(20)</b></span><span style="font-size:small;"> Fanon, Frantz (1973): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Los condenados de la tierra</b></i></span><span style="font-size:small;">, Fondo de Cultura Económica, México, pp. 86-87.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(21)</b></span><span style="font-size:small;"> Marx, C. y Engels, F. (1965): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Manifiesto del Partido Comunista</b></i></span><span style="font-size:small;"> (1848), Marx y Engels, Obras Escogidas, en dos tomos, T. 1., Editorial Progreso, Moscú, p. 50.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(22)</b></span><span style="font-size:small;"> El II Congreso de la Comintern se celebró en Moscú, del 19 de julio al 7 de agosto de 1920, y trató acerca del problema nacional y colonial, y las 21 condiciones para pertenecer a la IC, entre otros; inmediatamente, se efectuó en Bakú, capital de Azerbaiyán, el I Congreso de los Pueblos del Oriente, proclamándose la consigna de ‘¡Proletarios de todos los países y pueblos oprimidos del mundo, uníos!’ Lenin, V. I. (1970): </span><span style="font-size:small;"><i><b>II Congreso de la Internacional Comunista</b></i></span><span style="font-size:small;">, en tres tomos, T. 3, Obras Escogidas, Editorial Progreso, Moscú, pp. 454-476; Instituto de Marxismo Leninismo (s/s): </span><span style="font-size:small;"><i><b>La Internacional Comunista. Ensayo histórico sucinto</b></i></span><span style="font-size:small;">, Editorial Progreso, Moscú, p. 91.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(23)</b></span><span style="font-size:small;"> Valdés Gutiérrez, Gilberto (2013): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Algunos referentes para soñar y pensar a Cuba</b></i></span><span style="font-size:small;">, revista temas, 25 abril, ttp://www.temas.cult.cu/catalejo/economia/Gilberto_Valdes.pdf.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(24)</b></span><span style="font-size:small;"> Lenin, V. I. (1987): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Informe Político del Comité Central del PC (b) de Rusia (1922)</b></i></span><span style="font-size:small;">, Obras completas, T. 45, 5ta. Edición, Ed. Moskova, Politizdat, p. 105. (En ruso).</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(25)</b></span><span style="font-size:small;"> Lenin, V. I. (1977): </span><span style="font-size:small;"><i><b>La enfermedad infantil del “izquierdismo” en el comunismo</b></i></span><span style="font-size:small;">, Obras Escogidas, en doce tomos, T. XI, Editorial Progreso, Moscú, p. 74.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(26)</b></span> <span style="font-size:small;">Brigos García, Jesús Pastor y Alhama Belamaric, Rafael (2015): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Análisis preliminar de la significación de los procesos en la URSS y Europa del Este para el actual proceso de actualización cubano</b></i></span><span style="font-size:small;">. Informe parcial de investigación </span><span style="font-size:small;"><i><b>“Transformación socialista y propuestas de reformas en las experiencias europeas y cubana”</b></i></span><span style="font-size:small;">, aprobado en el Consejo Científico del Insituto de Filosofía, 19 de enero de 2016. Inédito.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(27)</b></span><span style="font-size:small;"> Lenin, V. I. (2011): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Informe político al undécimo congreso del partido (27 de marzo de 1922)</b></i></span><span style="font-size:small;">, en </span><span style="font-size:small;"><i><b>La última lucha de Lenin. Discursos y escritos (1922-1923)</b></i></span><span style="font-size:small;">, editorial Pathfinder y Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, pp. 35-94; </span><span style="font-size:small;"><i><b>Acerca del papel y de las tareas de los sindicatos en las condiciones de la Nueva Política Económica</b></i></span><span style="font-size:small;"> (s/f) O. E., Ob. Cit., Tomo III, pp. 670-680; </span><span style="font-size:small;"><i><b>Las tareas inmediatas del poder soviético</b></i></span><span style="font-size:small;"> (1985): O. C., T. 36, 5ta edición. (En ruso).</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(28)</b></span> <span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">Martínez Heredia, Fernando (2017): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-US"><i><b>Entrevista a Fernando Martínez Heredia</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><b>. </b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-US"><i><b>“Toda dominación bien establecida, moderna, es cultural”</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, José Manzaneda, </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"><i><u>Cubainformación</u></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR">, </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-US">31</span></span><span style="font-size:small;"><span lang="es-PR"> agosto, http://dialogardialogar.wordpress.com/2017/08/26/fernando-martinez-heredia-toda-dominacion-bien-establecida-moderna-es-cultural/#more-2547.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(29)</b></span><span style="font-size:small;"> Lenin, V. I. (1987): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Tesis del Informe sobre la táctica del Partido Comunista de Rusia, III Congreso de la Internacional Comunista</b></i></span><span style="font-size:small;"> (22 de junio-12 de julio de 1921), Obras completas, T. 44, Editorial Progreso, Moscú, p. 8.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(30)</b></span><span style="font-size:small;"> Para el prominente economista marxista soviético, Yevgueni Preobrazhinki, mientras la acumulación primitiva capitalista surge y se desarrolla en el seno del feudalismo, la acumulación primitiva socialista empieza su historia con la conquista del poder por parte del proletariado. Por lo tanto, la acumulación dentro de los marcos del socialismo, se manifiesta a través de dos momentos; el primero, en forma de acumulación primitiva socialista, es decir, mediante la acumulación en manos del Estado de recursos materiales procedentes de fuentes externas al complejo económico estatal. En la apreciación de Preobrazhinki, esto se podría lograr reduciendo los precios de los productos industriales, y al mismo tiempo, tasando fuertemente a los campesinos ricos y al beneficio del capitalista privado. El segundo momento de la acumulación, lo llamó “acumulación socialista”. Esta representa la adición, al capital productivo fundamental, del subproducto que no se destina a la distribución suplementaria entre los sujetos. Preobrazhinki,</span> <span style="font-size:small;">Yevgueni (1968): </span><span style="font-size:small;"><i><b>La Nueva Economía</b></i></span><span style="font-size:small;"> (1926), Editora Instituto Cubano del Libro, La Habana; Rafuls Pineda, Daniel (2011): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Debates teóricos sobre la transición al socialismo en Rusia y Cuba, dos polémicas inconclusas, de trascendencia mundial</b></i></span><span style="font-size:small;">, </span><span style="font-size:small;"><i><b>para la izquierda del siglo XXI</b></i></span><span style="font-size:small;">, </span><a style="color:#000000;" href="https://www.nodo50.org/cubasigloXXI/politica/rafuls_301106.pdf"><span style="font-size:small;">https://www.nodo50.org/cubasigloXXI/politica/rafuls_301106.pdf</span></a><span style="font-size:small;">.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(31)</b></span><span style="font-size:small;"> Leon Trotsky, en 1906, escribió sobre el `desarrollo desigual y combinado y de la Revolución Permanente´. En 1922, publicó “Entre el imperialismo y la revolución”, y su artículo “Socialismo en un solo país”, como parte de su “Historia de la Revolución Rusa”, estableciendo diferencias entre el período de transición hacia el socialismo y el socialismo propiamente dicho. Consistente en una larga etapa en la que el proletariado utilizaba los métodos y las formas organizativas del capitalismo hasta llegar a centralizar la economía; además, no como una etapa separada del período de transición hacia él, sino como un momento superior de relaciones sociales, donde la propiedad colectiva sobre los medios de producción habría dejado de ser un simple acto jurídico, para convertirse en el fundamento de una producción racional y armoniosa que fuera capaz de satisfacer las necesidades humanas. </span><span style="font-size:small;"><span lang="en-BS">Trotsky, Leon (1969): </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-BS"><i><b>The Permanent Revolution and Results and Prospects</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-BS">, Editorial Pathfinder, New York, pp. 36-112; </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-BS"><i><b>The History of the Russian Revolution</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-BS"> (1977): Editorial Pluto, London; </span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-BS"><i><b>The Revolution Betroyed</b></i></span></span><span style="font-size:small;"><span lang="en-BS"> -escrita en 1936- (1972): Editorial Pathfinder, New York. </span></span><span style="font-size:small;">Por su parte, Lenin escribiría en 1916, su obra, “El imperialismo, fase superior del capitalismo”, en la cual expondría sus puntos de vista acerca de los rasgos del imperialismo, la ‘ley del desarrollo desigual’ y ‘los eslabones más débiles de la cadena imperialista’. Lenin, V. I. (1970): </span><span style="font-size:small;"><i><b>El imperialismo, fase superior del capitalismo (Esbozo Popular)</b></i></span><span style="font-size:small;">, Editorial Progreso, Moscú, pp. 689-798.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(32)</b></span><span style="font-size:small;"> Tales simplificaciones artificiales, ontologizantes, escolásticas y mecanicistas se recogieron en varios trabajos elaborados por I. Stalin. Stalin, Iósif (1946): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Los fundamentos del leninismo</b></i></span><span style="font-size:small;"> (1924), </span><span style="font-size:small;"><i><b>En torno a las cuestiones del leninismo</b></i></span><span style="font-size:small;"> (1926), </span><span style="font-size:small;"><i><b>El materialismo dialéctico y el materialismo histórico</b></i></span><span style="font-size:small;">, (1938),</span> <span style="font-size:small;">Ediciones en Lenguas extranjeras, Moscú, pp. 9-22, pp. 110-159 y pp. 527-553.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(33)</b></span> <span style="font-size:small;">Hernández, Rafael (2009):</span><b> </b><span style="font-size:small;"><i><b>El año rojo. Política, sociedad y cultura en 1968</b></i></span><span style="font-size:small;">, </span><span style="font-size:small;"><i><u>Revista The Harvard Review of Latin America</u></i></span><span style="font-size:small;">, III, No. 11, invierno, pp. 21-24.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(34)</b></span><span style="font-size:small;"> Castro Ruz, Fidel (1991): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Discurso pronunciado en la inauguración del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba</b></i></span><span style="font-size:small;">, en </span><span style="font-size:small;"><i><b>IV Congreso del Partido Comunista de Cuba, Santiago de Cuba, 10-14 de octubre de 1991, Discursos y documentos</b></i></span><span style="font-size:small;">, Editora Política, La Habana, p. 43.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-size:small;"><b>(35)</b></span><span style="font-size:small;"> Acanda, Jorge Luis (2002): </span><span style="font-size:small;"><i><b>Sociedad civil y hegemonía</b></i></span><span style="font-size:small;">, Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, La Habana, p. 49.</span></span></p>
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		<title>El “olvido” de Lenin y la Revolución Socialista Rusa de Octubre de 1917. Una mirada crítica a cien años de la victoria. Por Orlando Cruz Capote</title>
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		<pubDate>Tue, 07 Nov 2017 16:55:59 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Hay que reintentar tomar el cielo por asalto, una y otra vez, para lograrlo hasta la victoria siempre. <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=61094">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-610950" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/11/42519_lenin.jpg"></div></div></td></tr></table><p><span style="color: #000000;">¿Por qué están intentando que olvidemos a Vladimir Ilich Lenin? Mientras, Carlos Marx y su obra cumbre, ‘El Capital’ -cuyo 150 aniversario de la publicación del primer tomo celebramos en este 2017-, es reeditado y leído por las pensantes élites burguesas del mundializado y hegemónico capitalismo transnacional neoliberal, ante las múltiples crisis estructurales, endémicas, acumulativas, crónicas, permanentes e interconectadas que estremecen al sistema de dominación múltiple del capital; Lenin, sin embargo, es hípercriticado y sometido a una tergiversación deliberada, como sucede con la Gran Revolución Socialista del Octubre Ruso de 1917.</span></p>
<p><span style="color: #000000;"><img class="aligncenter size-full wp-image-61095" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/11/42519_lenin.jpg" alt="" width="470" height="313" />El zigzagueante pensador esloveno, Slavoj Žižek, señala, quizás, algunas pistas acerca de la obsolescencia de Lenin: “… ¿No representa Lenin precisamente el fracaso a la hora de poner en práctica el marxismo, la gran catástrofe que dejó huella en la política mundial de todo el siglo XX, el experimento de socialismo real que culminó en una dictadura económicamente ineficaz?” Y continúa Žižek, el posmoderno, su narración de doble filo, “…De modo que, de haber algún consenso en (lo que queda de) la izquierda radical de hoy en día, estriba en la idea de que, para resucitar el proyecto político radical, habría que dejar atrás el legado leninista: la inquebrantable atención a la lucha de clases, el partido como forma privilegiada de organización, la toma revolucionaria y violenta del poder, la consiguiente “dictadura del proletariado” “…¿No constituyen todos estos “conceptos zombi” lo que debe abandonarse si la izquierda quiere tener alguna oportunidad bajo las condiciones del capitalismo tardío “posindustrial?” (1)</span><span id="more-61094"></span></p>
<p><span style="color: #000000;">A través de la calculada omisión y el oportunismo, la mentira inducida y el aprovechamiento manipulado del instrumental del marxismo y los marxistas en plural y del leninismo, sus coterráneos, continuadores y contemporáneos, estamos en presencia de una operación de desmontaje ideológico-histórico por parte de los tanques pensantes burgueses, de una desintegración, además, de la teoría y la práctica, entre Marx, Engels y aquel que resignificó y re-creó lo mejor de la tradición viva -no la letra muerta- del quehacer filosófico-conceptual y praxiológico de estos. Algunos autores en el exterior han querido borrar a Lenin de la memoria y, otros, desearían que disminuyamos el interés en el pensamiento y la praxis del Che Guevara y Fidel Castro, cuando sus legados nos urgen más que nunca para llevar a cabo el proceso de actualización integral del modelo socialista cubano.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">La insensibilidad (i)-racional y la esquiva hacia la teoría revolucionaria, específicamente la filosofía, la ciencia política y la social, la economía política marxista y leninista en nuestros tiempos e, igualmente, hacia los aportes enriquecedores de otras escuelas del pensamiento social crítico, de las cuales podemos extraer lecciones positivas y negativas; la desidia por conferir un espacio excepcional al empirismo rancio y depreciado, al economicismo reduccionista y difuso; el no querer practicar la alta ética política democrática y su práctica transformadora, sumando las insuficiencias y atrasos en la reideologización, repolitización, reestetización y etización de las masas populares, incluida la vanguardia política y la intelectualidad orgánica, están ocupando una plaza significativa en la aguda lucha de clases nacional e internacional a nivel teórico, ideológico, político y cultural en la contemporaneidad, en instantes históricos de transición epocal, de recomposición orgánica del capital y una reconfiguración estratégica geopolítica del modo de producción capitalista a nivel planetario, a pesar de su decadencia y parasitismo.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Lenin, unió a su espíritu beligerante e intransigencia revolucionaria, el ser extremadamente culto, activo política y original intelectualmente, poseer una gran sensibilidad humana y sentido de la autocrítica -supo que el marxismo era capaz de autocriticarse y superarse a sí mismo-; comprendiendo la necesidad de la dialéctica entre la estrategia y la táctica, las cuales no confundió, que podían variar según los escenarios históricos específicos en sus constantes mudanzas, (3) así como la gran diversidad de los métodos de lucha y su aplicación acertada según espacios y temporalidades, siempre en plena concordancia con las clases proletarias industriales, el obrero asalariado, los campesinos pobres y medios, marinos, soldados e intelectuales, incluso con algunas capas medias burguesas, entre ellos, unos que otros ex-funcionarios zaristas. Nadie como él para percibir, en sus detalles, el movimiento real de la correlación de fuerzas, a escala nacional e internacional, la necesidad de la política de compromisos y alianzas.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Su visión utópica-científica, aunque firmemente militante, le hizo escribir ‘El Estado y la revolución’, e interrumpir su elaboración, pues para él era fundamental hacerla. Sin embargo, la pauta ideal fue superada por el crudo escenario socioeconómico y político nacional e internacional. Pero, ‘El Estado y la revolución’, no se debe a una vanidad intelectual de Lenin, sino porque está consciente de que la exacerbación de las contradicciones del capitalismo en su fase imperialista han puesto en primer orden la cuestión del Estado, del poder y de la política, también la economía y la geopolítica y, por lo tanto, no es una obra coyuntural ni de corto aliento, sino válida para un proceso histórico de revoluciones nacional liberadoras y antimperialistas radicales, proletarias y socialistas que sacudirían al imperialismo desde entonces hasta hoy, bajo otras denominaciones y limitaciones.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Algunos marxistas declararon en su momento, como Rosa Luxemburgo, también Anton Pannekoek, Georg Lukács, Karl Korsch, entre otros, que, en materia de política agraria y política sobre las nacionalidades del imperio considerado la ‘Cárcel de los Pueblos’, los bolcheviques habían delirado por exceso de desenfado democrático, mientras que, a la inversa, subestimaron la sustancia democrática en la cuestión institucional, estatal y partidista interna. No le faltó razón a la dirigente comunista judía, polaca-alemana, asesinada junto a Karl Liebknecht por miembros de su partido socialdemócrata, aunque reconoció que, en las condiciones de cruenta lucha de clases, endógena y exógena, en que transcurrió la Revolución, la democracia soviética no podía tener muchas oportunidades, pero, el razonamiento lo realizó para el futuro socialista presagiando anomalías que luego devinieron en realidad. Sin una amplia democracia socialista, base de la vida política creciente de las masas trabajadoras, previó Rosa, solo podía restar la consolidación de una burocracia, que, de no evitarse, “la vida se extingue, se torna aparente y lo único activo que queda es la burocracia”. (5)</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Por su parte, Lenin había afirmado que, “(…) Los soviets locales, en consonancia con las condiciones de lugar y de tiempo, pueden modificar, ampliar y completar las tesis fundamentales que formula el gobierno. La creación viva de las masas: ese es el factor básico del nuevo régimen social (…) Ni un solo artículo, ni una sola libra de cereal debe escapar a la contabilidad, pues el socialismo es ante todo contabilidad. El socialismo no se crea por medio de decretos desde arriba. El automatismo oficinesco y burocrático es ajeno a su espíritu; el socialismo vivo, creador, es obra de las propias masas populares”. Y que explicitó diáfanamente en esa misma obra: “Dogmatismo, doctrinarismo”, anquilosamiento del partido, castigo ineludible por las trabas impuestas al pensamiento”. (6)</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Con respecto a las nacionalidades (la compleja cuestión multi-nacional de Rusia) fue acertada su apuesta democrática, celosa de la independencia, soberanía y autodeterminación de las naciones, por lo que fue partidario de una federación voluntaria, consensuada y no una unión obligada por el ‘gran espíritu nacionalista ruso’ que encarnó, paradójicamente, un georgiano de nacimiento.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Lenin, fue un polemista avasallador desde el ángulo argumentativo y racional, un ideólogo teórico que provenía de la escuela de los clásicos marxistas y, quizás por ello, utilizó por costumbre epocal, epítetos irónicos y sarcásticos contra sus adversarios ideológicos y políticos, pero cuando pugnaba con sus camaradas, después de las agudas discusiones y las crudas etiquetas, mantenía la amistad basada en los principios.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Tal manera de actuar la podemos distinguir cuando atacó sin miramientos la traición de la Segunda Internacional. Doliéndole esa alevosía porque, conociendo las corrientes y tendencias que se movían en su seno, se negó a creer que el oportunismo y revisionismo de sus principales líderes llegaran a materializarse en la conversión de un chovinismo de la peor especie, negándose a realizar la Revolución en sus países, (7) y que aprobaran los créditos de guerra y enviaran a sus pueblos y obreros a la primera conflagración mundial. En 1919, como respuesta a la traición, funda la III Internacional, Internacional Comunista o Comintern, con una nueva visión sobre el internacionalismo proletario.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">En algunos momentos cruciales de la historia, quedó solo, aislado. Y su actitud no reflejó una autosuficiencia extralimitada, sino que fortaleció su prestigio y méritos como dirigente político. Tal sucedió, por ejemplo, cuando regresa de Finlandia -de viaje en un tren ‘sellado’ alemán a través Suecia- con sus famosas “Tesis de Abril”. La combinación de un cierto dogmatismo y pasividad de sus camaradas bolcheviques lo indignó. Por ello, sus posiciones fueron declaradas como ácratas y varios mencheviques, como Georgi Plejánov, se unieron a las acusaciones de la prensa burguesa, denunciándolos -viajaba con Karl Rádek (polaco) y Grigori Zinóviev- como “espías alemanes”. Lenin ante tal acusación, citaría, con ironía, al Mefistófeles del ‘Fausto’ de Goethe: ‘La teoría es gris, pero el verde es el árbol eterno de la vida’.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Otra vez, es cuando parte de su comité central estaba indeciso, dubitativo, en realidad se negaba a tomar el Palacio de Invierno, en Petrogrado, hoy San Petersburgo &#8211;hay que imaginarse a Grigori Zinóviev, Lev Kámenev y Iósif Stalin y otros, temiendo o no queriendo llevar a cabo la Revolución, sabiendo que la insurrección de octubre fue la de mayor planificación pública de la historia&#8211;. Llegó al Smolny, luego de estar en una dacha (choza) rural, &#8211;a cuatro horas de Petrogrado, deambulando en total clandestinidad&#8211; y poniendo la renuncia por delante, hizo que el acorazado ‘Aurora’ disparara el cañonazo que anunció el inicio de la insurrección armada.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">En el proceso de la firma del Tratado de Brest-Litovsk, Lenin vuelve a quedar en solitario &#8211;Trotsky se le opone, Grigori Zinoviev se comporta vacilante, Nicolas Bujarin y Féliks Dzerzhinski defienden una posición ultraizquierdista&#8211;, mientras Stalin que apoya a Lenin, en un momento de la discusión propone la posposición de la firma, entonces, el máximo líder amenaza con dimitir del gobierno y del Comité Ejecutivo Central de toda Rusia si proseguía «la política de pura fraseología revolucionaria», y se logra la firma finalmente. Aunque retrasada por la desobediencia de Trotsky, que no la refrendó en el tiempo previsto, poniéndose de manifiesto la política leninista de oportunas ‘retiradas y maniobras’, flexibles y realistas, y el cómo hacer valer las contradicciones interimperialistas a favor de la revolución.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">La historia de sus dos últimos años, cuando estaba prácticamente paralizado por los ataques de la hemiplejia, es menos desconocida, pero no carente de trágico dramatismo. Sus últimos días se convirtieron en la guerra más feroz &#8211;‘increíblemente’ para algunos, la realizó junto a Leon Trotsky, a quien luego el estalinismo convirtió en su mayor enemigo, lo cual fue incierto&#8211;, por evitar la división en el Partido, la inclusión de nuevos cien obreros en el Comité Central, eliminar a la burocracia en los aparatos de poder soviéticos e impedir que la revolución soviética extraviara su destino. Como finalmente sucedió por culpa de Iósif Stalin y su camarilla servil, quienes excomulgaron, encarcelaron, desterraron, torturaron, asesinaron y enviaron a los gulags siberianos a miles de compañeros fieles al bolchevismo, al marxismo y al leninismo.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Muchas de las políticas iniciales del Estado soviético tuvieron un contenido contingente, como el “comunismo de guerra” y la implantación del ‘terror rojo’ contra la ‘hidra de la contrarrevolución’ representada por el ‘terror blanco’ y la invasión de 14 países extranjeros, aunque algunos trataron de mantener estos caminos estructurales como estables en el tránsito socialista. Lo que a la larga fue un grave error. Lenin, luego de la lección del aplastamiento de la rebelión de los marinos pro-bolcheviques de Kronstadt (1921) y la hambruna que testificaba la catastrófica situación del pueblo ruso, rectificó y relanzó sus ideas acerca de la Nueva Política Económica (NEP), ya adelantada desde 1919, que fue bastante incomprendida e inconclusa en su elaboración, pero que permitiría un crecimiento y desarrollo socioeconómico, político y cultural, totalmente alejado del productivismo y el economicismo simplificador, junto a la concientización ideológica y política de las masas, el Partido, los Soviets y los Sindicatos.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">La Revolución Socialista en Rusia, fue la primera en triunfar, pero no pudo escapar a la tentación imponer una violencia clasista-popular contra la hostilidad imperialista y la contrarrevolución; y, la respuesta, aunque lógica, fue irracionalmente tajante, an algunos casos arbitraria y antiética. Las Revoluciones, al fin y al cabo, no son un Paseo de Riviera, tampoco son vírgenes inmaculadas hecha por arcángeles, sino realizadas por hombres y mujeres de carne y hueso. Muchos de los extremismos se debieron a otros dirigentes bolcheviques, que arremetieron con excesiva paranoia enfermiza contra todos los que poseían criterios disímiles, discrepantes, optando por la línea teleológica e ideologizante, que comenzaba a implantarse a contracorriente de Lenin, proclive a debatir con los criterios diferentes.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">La relevancia histórica-política, impronta intempestiva y catalizadora de Lenin, en todos los momentos históricos vitales de la transformación revolucionaria y socialista de su Rusia natal, el Oriente y el mundo, lo fue su pensamiento político activo, el de la política como estrategia, los compromisos y las alianzas, el de saber atisbar y aprovechar los momentos favorables y desfavorables desde el plano objetivo, pero más que todo en el subjetivo; del desarrollo desigual capitalista y los eslabones débiles de la cadena imperialista; la caracterización de las épocas y cómo superar las crisis teórica-prácticas revolucionarias -las denominó de crecimiento, conocimiento-práctico y superación, también de destrucción-; el líder de las continuidades, discontinuidades y rupturas, el corrector que reajusta su estrategia en sus trabajos teórico-políticos por la vivida realidad práctica, una y otra vez, si el rumbo de la historia lo condicionaba.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Jamás creyó en pesimismos, vacíos y socavones históricos, siempre estuvo pendiente en cómo ascender políticamente, en conjunto con el pueblo trabajador, desde el abismo de las derrotas y recesiones, los retrasos e interrupciones. Desplegó un incesante trabajo organizativo, educador, de agitación política y social, en las victorias y en los fracasos, en las crisis y en las inercias, para anudar en el acontecimiento revolucionario la necesidad, lo casual y el azar, con conciencia lúcida, incluso en aquellas sacudidas que se promovieron desde la espontaneidad, de la cual no era un ferviente partidario, como tampoco del parlamentarismo pro-burgués.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">La Revolución para él no era un acto único, sino un proceso, historia, acontecimiento y contingencia, también coyuntura; generalidad, oportunidad singular y contextual concreta, que provenía de la acumulación de fuerzas, luchas y experiencias prácticas de grupos compuestos por personas, gente que habían ido ganado en conciencia ideológica y política. Rechazó, por trivial, la idea de que era posible “(…) construir la sociedad solo con las manos de los comunistas (…) [pensamiento totalmente falso porque los comunistas son sólo una mínima parte de la sociedad, agregaba] una gota en el mar de pueblo. [Por lo que ellos] Sabrán conducir al pueblo por su camino únicamente si saben determinar con exactitud ese camino, no solo en el sentido del desarrollo de la historia universal.” (8)</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Improvisó en la marcha inédita, junto a otros bolcheviques, no hay dudas de ello, pero lo hizo siempre con la estrategia segura en el horizonte: el comunismo. Porque el socialismo fue, y sigue siendo, un camino inexplorado, lleno de acertijos, enigmas y dudas que debe construirse de acuerdo a las peculiaridades específicas de cada país, aunque utilice algunas leyes y regularidades trazadas de forma general. El camino no estaba total, ni siquiera parcialmente signado por Marx y Engels, que prefirieron dejarlo fuera de un formulario y recetario de ideas a priori, eterno y repetitivo, ni una profecía y cuerpo filosófico-teórico cerrado, y en ese terreno transicional es urgente planificar, prever, pero sobre todo, innovar, crear, inventar, recrear y refundar, reinventar, con astucia y audacia, de manera constante, usar el test del éxito y el error, navegar en zigzag tratando de remontar los retos de la historia, y se resiste para luego tomar la iniciativa histórica.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Por eso, Lenin, estaba firmemente convencido de que, si es posible que el capitalismo por su misma deriva termina autodestruyéndose, no lo es porque el mero desarrollo de las fuerzas productivas -en contradicción abstracta con las relaciones sociales de producción- diera al traste con el modo de producción; tampoco que cualquier necesidad, simplemente economicista, condujera irremediablemente al socialismo. Ni que lo hiciera posible la sencilla toma del proletariado de los aparatos -‘máquina’ le llamó Marx- represivos del Estado, sin destruirlos, sino que había que construirlos y reconstruirlos una y otra vez, (9) para enrumbar hacia el comunismo y la extinción del Estado. Una tarea totalmente colosal, porque la lógica del capitalismo se reproduce metabólicamente dentro de otros modos de producción, incluso en el tránsito socialista.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">A este poder ubicuo, e ineludible para la reproducción de las relaciones de producción, también de reproducción de la vida, fetichizadas, responde Marx con la necesidad de la ‘conciencia de clase’ y Lenin con la idea de ‘la organización de una vanguardia política’ real, no autoproclamada. Lo que no es una dicotomía, sino un par coexistente necesario, fuertemente interrelacionado con la Revolución social y el tránsito socialista. El sujeto de una revolución posible no será, por tanto, la clase obrera definida de manera objetiva, menos prístinamente, por más que continúe universalizándose, sino la síntesis de un nuevo bloque histórico &#8211; político pluriclasista, idea gramsciana que tenía su origen en el Frente Único leninista que, a través, de la dictadura del proletariado liberara de la explotación-opresión capitalista al resto de la población e implantara una democracia popular directa, y no embrollara indistintamente los aparatos de dirección socioeconómicos, ideológicos políticos y culturales, menos estatales, administrativos y militares, en el tránsito socialista, alcanzándose el socialismo no única e impositivamente con la dominación, sino con la construcción de consenso en el pueblo y el ejercicio de la hegemonía política cultural, persuasiva y seductiva, ética y estética.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Como afirmó el marxista francés, Daniel Bensaid, Lenin supo percibir que las revoluciones tienen su propio ritmo, marcado por aceleraciones y desaceleraciones, estancamientos y retrocesos y que, igualmente, poseen su propia geometría o álgebra, donde la unidireccionalidad es interrumpida por bifurcaciones, giros bruscos y repentinos. Su partido, el bolchevique, se crea, recrea, resurge y realiza dos revoluciones, hasta tres, si tenemos en cuanta la de 1905, la de febrero y la de octubre de 1917, nunca de espaldas a las masas populares, si no palpando el movimiento real de éstas en la historia. Porque la política para Lenin, además de ser un arte de lo posible era un arte de lo imposible, pero para ello debe organizar y preparar la Revolución; el partido es, entonces, un “operador estratégico” en el sentido que apoya y acelera la experiencia de la clase obrera para ganar la hegemonía y alista a la vanguardia del proletariado &#8211;y al propio obrero asalariado y sus alianzas&#8211; para la insurrección y la Revolución Social.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">La leyenda negra, que blasfema a Lenin, pretende que el egocéntrico y mediocre Iósif Stalin está formado con los instrumentos y los gulags que, supuestamente, han anidado en el cerebro de Lenin y, con toda probabilidad, en el de Marx, por cuanto la fórmula de la ‘dictadura del proletariado’ no podía sino abocar lógicamente en el Estado estalinista autocrático, al socialismo de Estado hipercentralizado y muy poco democrático, olvidando la influencia del lassalleanismo, el bakuninismo y el blanquismo. Pero, las leyendas, como algunas fábulas, son mentiras.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Por su parte, contrario a las ideas y acciones leninistas, el régimen estalinista no encontró nunca una vía humanizada, ni individual, colectiva y socialmente, tampoco buscó un consenso reconstruido a través de la hegemonía ideopolítica y cultural socialista, sino que lo hizo con la dominación, coerción y violencia forzosa; por eso acabó fiscalizando todos los espacios, desde el poder ejercido autocrática y despóticamente, en un proceso en el cual el Partido acabó reemplazando al proletariado que debía representar y formar, educar y orientar; confundiendo el poder político del partido y de los Soviets con el administrativo y militar; y de esa forma, el Comité Central fue más importante que las bases partidistas y se renunció a la interacción y retroalimentación mutua; y el Secretario General subsumió en una operación distorsionadora al Comité Central, quedando libre de toda crítica y valoración negativa.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Hoy necesitamos a Lenin. El que inició la gran marcha teórica y práctica hacia la victoria de la Revolución socialista. Por ello, podemos reiterar con Fidel Castro Ruz, nuestro Comandante en Jefe: “La obra de Lenin ultrajada tras 70 años de Revolución. ¡Qué lección histórica! …”, (10) y su esperanza en una nueva revolución social. Y si Fidel comprende lo beligerante del pensamiento y accionar de Lenin y su Revolución, hoy centenaria, a pesar de desvíos y anomalías, éxitos y fracasos, entonces, hay que reintentar tomar el cielo por asalto, una y otra vez, para lograrlo hasta la victoria siempre.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Notas y referencias:</span></p>
<p><span style="color: #000000;">(1) Žižek, Slavoj (2004): Repensar Lenin 1, Biblioteca Virtual, OMEGALFA, febrero 2005; Introducción del libro de Slavoj Žižek, A propósito de Lenin1. Política y subjetividad en el capitalismo tardío (2004): Editorial Atuel, Buenos Aires, p. 2.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">(2) Existen desarrollos independientes del mismo y son variadas las vías para arribar al socialismo. Lenin, V. I. (1985): Nuestro Programa, Obras Completas (OC), T. 4, Editorial Progreso, Moscú, p. 194.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">(3) Lenin, V. I. (1975): Dos tácticas de la socialdemocracia en la Revolución democrática, (1905), OE, T. III, Editorial Progreso, Moscú, pp. 1-124.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">(4) Lenin, V. I: (1975): El Estado y la revolución, OE, T. VII, Ob. Cit.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">(5) Kohan, Néstor (2009): Luxemburgo, una Rosa roja para el siglo XXI, La Jiribilla, La Habana, 18 de enero.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">(6) Lenin, V. I. (1985): ¿Qué hacer? Problemas candentes de nuestro movimiento, (1902), Obras Completas (OC), T. 6, Editorial Progreso, Moscú, p. 26, p. 24.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">(7) Lenin, V. I. (1975): La Bancarrota de la II Internacional, OE, T. V, Ob. Cit., pp. 219-275; El oportunismo y la bancarrota de la II Internacional (1985): (OC), T. 25, Editorial Progreso, Moscú, pp. 121-134.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">(8) Lenin, V. I. (1987) Informe Político del Comité Central del PC (b) de Rusia, OC, T. 45, Ob. Cit., p. 105.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">(9) Lenin, V. I. (2011): Ideas sobre el partido, la cuestión nacional y la educación de la juventud del partido, en La última lucha de Lenin…, Ob. Cit., p. 333.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">(10) Castro Ruz, Fidel (2016): El pueblo cubano vencerá, Discurso pronunciado en la sesión de clausura del 7.mo Congreso del Partido Comunista de Cuba, 19 de abril, Juventud Rebelde, 20 de abril, La Habana, p. 3.</span></p>
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