Sindo: Un trovador a guitarra limpia (+ video). Por Leonardo Depestre Catony

 

¿Quién fuera ruiseñor? ¿Quién fuera Lennon y McCartney, Sindo Garay, Violeta, Chico Buarque? ¿Quién fuera tu trovador?

“Corazón oscuro”

Silvio Rodríguez”                                                                                                    

¡Qué pena no haberlo tenido por el Patio de las yagrumas! ¡Porque Sindo lo hubiera abarrotado y posiblemente hasta las yagrumas se hubieran despojado de todas su hojas para tenderle una alfombra bien ruidosa, de hojas secas! Pero el asunto es que Sindo se despidió de este mundo en 1968, mucho antes de la existencia del Centro Pablo. Aunque no es esa fecha la que conmemoramos, sino otra, la del sesquicentenario de su nacimiento en Santiago de Cuba, el 12 de abril de 1867.

Sindo llena más de un capítulo en la historia de la música trovadoresca. Tuvo, como Benny y como Polo, la grandeza espontánea de los elegidos. Esa que los críticos de hoy no dudan en llamar genio porque no es adquirida en academias, sino que brota del numen y se esparce como suave lava por las laderas de la creación. 

De él han opinado varios de los más reputados artistas cubanos, entre ellos Esther Borja, Frank Fernández, Harold Gramatges, Félix Guerrero, Omara Portuondo, Lorenzo y Reinaldo Hierrezuelo, las hermanas Martí, José Antonio Méndez, César Portillo de la Luz, Eduardo Robreño, Miriam Ramos… y por supuesto que también, casi uno por uno, los fundadores y máximos exponentes de la Nueva Trova, que reconoce en él al maestro creador. Acerca de Sindo se han expresado infinidad de criterios con un denominador común: el de su condición de trovador único. Por ello el maestro Ernesto Lecuona le preguntó un día: ¿Cómo puedes escribir estas cosas, Sindo, sin haber estudiado música?

Guitarra en ristre, escribió más de 600 obras musicales, aunque se sabe que por su vida bohemia seguramente sean unas cuantas las composiciones que se perdieron. Cuando Federico García Lorca tuvo conocimiento de algunas de ellas lo sobrenombró “el gran faraón de Cuba”, pues fue tan compositor como poeta, de lo cual dan medida los textos de sus obras: La Bayamesa, La alondra, Granos de oro, La tarde, Labios de grana, La baracoesa, Adiós a La Habana, Guarina, Rayos de oro, Tardes grises… 

En 1946 fue declarado Hijo Adoptivo de Bayamo, ocasión en que advirtió que a su muerte deseaba descansar en esa tierra. Tenía por entonces 79 años pero continuaba fumando y bebiendo como desde hacía más de 60 años… y lo continuó haciendo hasta que se rompió su cuerda vital, 22 años más tarde. Al morir a los 101 años, vio cumplido su  deseo de ser sepultado en Bayamo, mientras un grupo de trovadores entonaba La bayamesa…

El Centro Pablo se suma a cuanto homenaje se le tribute, aunque le rinde el suyo propio, permanente, mediante la beca de creación que lleva su nombre, y se entrega anualmente desde hace una década a trovadores y trovadoras de diversas provincias del país, con el propósito de apoyar la labor artística de los trovadores y las trovadoras, incentivando al mismo tiempo la creación de espacios de difusión y debate para la nueva trova cubana.

Personalidad irrepetible y gloria musical de Cuba, de Sindo siempre habrá cosas nuevas que contar… aun cuando pasen 150 años más.

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One Response to Sindo: Un trovador a guitarra limpia (+ video). Por Leonardo Depestre Catony

  1. gloriaalicia says:

    Hoy fue que lo leí. Solo gracias

     

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