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	<title>La pupila insomne &#187; José Ramón Cabañas</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>El discurso del estado de la Unión y otros demonios. Por José Ramón Cabañas Rodríguez</title>
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		<pubDate>Sun, 12 Feb 2023 00:12:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad civil]]></category>
		<category><![CDATA[José Ramón Cabañas]]></category>
		<category><![CDATA[Joseph Biden]]></category>

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		<description><![CDATA[Washington y La Habana no necesitan “comenzar” una negociación, porque conocen plenamente aquellos temas que hacen sentido para la cooperación bilateral y aquellos en los que hay diferencias irreconciliables. <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=79972">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-799730" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2023/02/screenshot-2023-02-11-at-19-36-50-titulo-president-joe-biden-talks-with-sen.-bob-menendez-after-2023-state-of-the-union-address-fox-news-video.png"></div></div></td></tr></table><p><span style="color: #000000"><span style="font-weight: 400">Como cada año, acaba de tener lugar en el Capitolio estadounidense el acto que se denomina discurso presidencial sobre el estado de la Unión, ejercicio que se realiza de forma pública e ininterrumpida desde el 1913 y que tiene por objetivo brindar una especie de balance sobre la situación del país y el desarrollo de la agenda del primer mandatario, que en ese momento esté en el poder. George Washington inició la práctica en 1790, pero Thomas Jefferson la descontinuó (la sesión pública) en el 1801.</span><span id="more-79972"></span></span></p>
<p><span style="color: #000000"><span style="font-weight: 400">Con el paso del tiempo, este ejercicio se ha convertido en un acto más de campaña política, que por su simpleza por momentos compite con los contenidos de los llamados </span><i><span style="font-weight: 400">reality shows</span></i><span style="font-weight: 400">, sean tanto de la televisión como de las redes sociales. </span></span></p>
<p><span style="font-weight: 400;color: #000000">Durante la mayoría de los discursos durante décadas, cada uno de los presidentes ha dicho que su gobierno ha sido del mejor de todos los pasados y por venir, han criticado consistentemente a sus oponentes y los han proclamado culpables de sus fracasos tanto dentro como fuera del Congreso y, por regla general, señalan enemigos externos como demonios responsables de todos los males planetarios. Rara vez se realiza un análisis introspectivo,  autocrítico, o factual.</span></p>
<p><span style="color: #000000"><span style="font-weight: 400">Es además un acto que paulatinamente pierde originalidad porque las poses son las mismas, se repiten las señas con el dedo índice hacia el público con la otra mano puesta en el corazón, se reiteran los aplausos formales al nombrar invitados especiales que están en el público y algunas de las damas presentes se secan con similar disciplina lágrimas reales, o figuradas, al mencionarse recientes fallecimientos (que siempre son en términos de </span><i><span style="font-weight: 400">ultimate sacrifice</span></i><span style="font-weight: 400">) u otros hechos que provocan sin igual emoción.</span></span></p>
<p><span style="font-weight: 400;color: #000000">Más del 90% del tiempo las cámaras de televisión están enfocadas en la figura del presidente, más el vicepresidente y el ( o la ) líder de la Cámara, que se ubican a las espaldas del primero. En dependencia de la militancia o no de estos actores en el mismo partido, su histrionismo, formas de aplaudir y gestos faciales tienen mayor o menor intensidad.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;color: #000000">A pesar de ello, un ejército de analistas estadounidenses está en atención antes, durante y después del discurso para sacar conclusiones de todo tipo, medir registros, construir escenarios y hablar de agendas y legados, aún si el gobierno en funciones es más, o menos, eficiente. Se acuñan frases y se lanzan titulares durante 24 o 48 horas, hasta que nuevos sucesos entierran en la historia todo el evento.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;color: #000000">En este texto no pretendemos hacer un análisis del contenido del último texto, ya que en estos momentos otros especialistas están enfrascados en esas ponderaciones desde la óptica cubana y expondrán sus resultados en breve.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;color: #000000">En esta oportunidad, la frase presidencial que causó inmediata conmoción entre algunos políticos, periodistas y observadores que hacen carrera en aquel país  a costa del “tema cubano” y que los llevó a usar los pulgares de forma intensa para escribir mensajes urgentes en las redes sociales sobre las pantallas de sus celulares, fue dicha por el presidente después del discurso.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;color: #000000">Fue en un momento en que Biden tampoco estaba hablando oficialmente ante las cámaras, sino que daba palmadas amistosas y saludaba cortésmente a allegados y personalidades presentes, que vinieron a escucharlo. En el primer círculo que se nucleó alrededor del mandatario al bajar del estrado no estaba el destinatario de una frase que el presidente le dirigió cuando lo reconoció a cierta distancia. Biden hizo un gesto con su mano y expresó: “Bob, tengo que hablar contigo sobre Cuba, en serio”.<img class="alignnone size-full wp-image-79977" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2023/02/screenshot-2023-02-11-at-19-36-50-titulo-president-joe-biden-talks-with-sen.-bob-menendez-after-2023-state-of-the-union-address-fox-news-video.png" alt="Screenshot 2023-02-11 at 19-36-50 Título President Joe Biden talks with Sen. Bob Menendez after 2023 State of the Union address Fox News Video" width="805" height="453" /></span></p>
<p><span style="font-weight: 400;color: #000000">Bob es Robert Menéndez, senador demócrata presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, que sobrevivió recientemente acusaciones por corrupción, y que se precia de contar con el “oído del presidente” en los temas cubanos. Es decir, es el alter ego de Marco Rubio, que al parecer accedía al mismo órgano de Trump con relativa facilidad.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;color: #000000">Bob y Marquito han competido durante años en el manejo de los presupuestos federales para el “cambio de régimen” en Cuba, con los que han garantizado salarios de por vida a sus simpatizantes y suficientes contribuciones para sus reelecciones. Ninguno de los dos, sin embargo, ha podido relacionar su nombre con alguna legislación que resulte trascendente para el estadounidense de a pie.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;color: #000000">Al escucharse la citación a Bob, de inmediato el hongo nuclear especulativo se extendió sobre Miami. Algunos congresistas con menos tiempo de vuelo (y neuronas) comenzaron a expresar preocupación por “posibles concesiones ante la tiranía”, otros esperaron unas horas para reiterar la letanía de temas que los separa desde las fronteras ideológicas con la Isla.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;color: #000000">Ha habido terror, por ejemplo,  al especularse que pudiera haber cierta relajación de las normas que limitan los derechos de los ciudadanos estadounidenses para viajar a Cuba. Imagínense miles, decenas de miles, cientos de miles de estadounidenses retomando los ritmos del 2018 y 2019, visitando la Isla para regresar y decir “pero en Cuba no encontré enemigos, me trataron con más civilidad que en otros destinos”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;color: #000000">Entre aquellos que clasifican como “expertos en temas cubanos”, porque toman café cortadito, almuerzan yuca alguna vez en semana y tararean la Guantanamera sin poder citar los versos, se armaron crucigramas para imaginar las futuras decisiones de la Casa Blanca respecto a Cuba.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;color: #000000">En términos prácticos, lo que ha venido sucediendo en las últimas semanas es que se han dado pasos limitados “en la dirección correcta” y se han corregido mínimamente los destrozos en la relación bilateral causados por el desgobierno precedente. Se ha completado un nuevo ciclo, según el cual la actuación irresponsable de las autoridades estadounidenses en el tema migratorio (y muchos otros) respecto a Cuba, tuvo un impacto directo en la generación de un flujo irregular de migrantes, que no tributa al interés nacional de los Estados Unidos como un todo único.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;color: #000000">Después de escuchar como presidente electo los resúmenes de los especialistas de las agencias federales, que indicaban el fin de la historia para Cuba, un Biden ya en funciones esperó durante meses en silencio para hacer una primera movida en relación con Cuba. Entonces sucedieron los “hechos del 11 de julio” y los obamistas reciclados consideraron que tenían  razones suficientes para armar su propia guerra.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;color: #000000">Por más que hablaron de abusos policiales, condenas a menores y artistas reprimidos, lograron confundir a muchos, pero por poco tiempo. No sucedió la cadena de hechos que esperaban (el derrumbe)  y que pronosticaron después para un 25 de noviembre que no registró hechos excepcionales. Era suficiente, más que líderes con plataformas alternativas y manifestaciones populares, los planificadores de golpes duros y suaves vieron desde las pantallas de sus computadoras cómo aquellos operativos que formaban parte de su “nueva Cuba” obtenían visas, hacían maletas y transitaban por los aeropuertos cubanos en viajes al exterior sin ser molestados.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;color: #000000">Silenciosamente la Casa Blanca pidió respuestas en los alrededores de Pensilvania Avenue y no las encontró. Entonces vino otro intento de aislar a Cuba en el plano internacional, pero aún sin contar con una lectura adecuada de los sucesos que estaban teniendo lugar en el entorno latinoamericano y caribeño. Y entonces se produjo la fractura espiritual del tabique nasal con lo sucedido en la Cumbre de las Américas organizada en Los Angeles: el que iba a aislar a los demás se quedó aislado (por enésima vez). El remake de Cartagena de Indias.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;color: #000000">Nadie sabe a ciencia cierta si cuando Biden le dijo a Bob “en serio”, se refería a solicitarle consejos que realmente funcionaran, o a pedirle cuentas respecto a propuestas anteriores que demostraron ya no ser funcionales.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;color: #000000">Quien haya tenido la oportunidad de conocer cómo funciona el protocolo estadounidense sabe que no hay casualidades, no hay frases imprevistas, no hay micrófonos abiertos por casualidad. No fue así cuando el presidente Obama saludó al General de Ejército Raúl Castro durante los funerales de Nelson Mandela.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;color: #000000">Obviamente, nadie está hablando de que el secreto tras los hechos referidos es que puede preverse un proceso de intercambio similar al que sucediera entonces, entre otras cosas porque Cuba, Estados Unidos y el Mundo han cambiado de forma profunda. Hay otro ingrediente radicalmente distinto: Washington y La Habana no necesitan “comenzar” una negociación, porque conocen plenamente aquellos temas que hacen sentido para la cooperación bilateral y aquellos en los que hay diferencias irreconciliables.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;color: #000000">Más aún, detrás de cada uno de los 22 memorandos de entendimiento firmados entre el 2015 y el 2017  hay literalmente una legión de expertos, científicos, académicos, empresarios y gente  común y corriente que defiende la conveniencia de un diálogo constructivo con Cuba. Esa posición se extiende también a las comunidades de cubanos residentes en distintos puntos de la geografía estadounidense que han visto postergada durante años la posibilidad de abrazar a un familiar, visitar la tumba de un amigo en la Isla, compartir con su padrino de religión, o escuchar en silencio los ritmos de una música que se ha intentado copiar muchas veces, pero que solo suena bien en el Caymán.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;color: #000000">No sabemos si ya el diálogo entre el presidente y el senador, entre Joe y Bob tuvo lugar, lo que si parece ser una realidad es que algunos  de nuevo defienden con fuerza en aquellas latitudes el “abrazo contaminante” frente al “ataque destructivo”, o una combinación de ambos, pero dejando un espacio que permita el conocimiento de primera mano de lo que sucede en Cuba y también para contar con la posibilidad de interrelacionarse (e influir) con los actores cubanos de forma directa.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;color: #000000">Aunque la Casa Blanca se tape los oídos, cada vez se escucha con más fuerza el mensaje latinoamericano y mundial de que Cuba es un miembro pleno y activo de ambas comunidades, en la cuales cuenta además con gran capacidad de liderazgo. El G77 más China acaba de decirlo a toda voz.</span></p>
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		<title>EE.UU.-Cuba: Las diferencias entre conocimiento e ignorancia. Por José Ramón Cabañas</title>
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		<pubDate>Wed, 21 Dec 2022 12:11:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[ISRI]]></category>
		<category><![CDATA[José Ramón Cabañas]]></category>

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		<description><![CDATA[Acaba de concluir la vigésima edición de la serie de diálogos sobre Cuba en la política exterior de los Estados Unidos <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=79589">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-795900" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/12/cipi.jpeg"></div></div></td></tr></table><p><!-- wp:paragraph {"placeholder":"Habla sobre tu padre o de tu figura paterna."} --></p>
<p><!-- /wp:paragraph --></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">Acaba de concluir la vigésima edición de la serie de diálogos sobre Cuba en la política exterior de los Estados Unidos, un ejercicio que organiza el Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI) en la sede del Instituto Superior de Relaciones Internacionales “Raúl Roa”, desde los albores del siglo XXI. En esta oportunidad participaron de nuevo algunos de sus iniciadores, a ellos y a los que ya no están debemos agradecer la voluntad, la constancia, el interés y hasta los desacuerdos.<img class="size-full wp-image-79592 aligncenter" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/12/cipi.jpeg" alt="cipi" width="182" height="277" /></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">En esta ocasión, por primera vez, todos los paneles fueron transmitidos en tiempo real por el canal de You Tube del CIPI, donde permanecen disponibles los videos de las presentaciones. Un primer dato interesante, en los tres días que sesionó el evento (14, 15 y 16 de diciembre) se conectaron a las sesiones 1273 personas, total que crecerá en los días subsiguientes.</span></span></span><span id="more-79589"></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">No obstante, lo curioso es que más de la mitad de estas conexiones (662) tuvieron lugar en el justo momento en que se producía una intervención inaugural especial de un funcionario de alto rango de la cancillería cubana. Las cifras indican que es de interés escuchar la voz oficial de Cuba, que lo que se plantea por ella es inmediatamente consumido y trasciende en el plano político. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">Desde la misma mañana del miércoles 14 de diciembre, se han sucedido comentarios en prensa y en redes sociales, sobre todo por parte de aquellos que aprecian que cualquier probable paso de retorno a una comunicación oficial estable entre ambos países podría significar el fin de la industria del odio. Es una buena señal.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">Pero esta reunión fue de nuevo un espacio académico para escuchar diferentes propuestas sobre temas comunes, con la participación también por primera vez de expertos de terceros países, en momentos en que los que se oponen a una relación bilateral de cooperación en ciertos temas, tratan de negar la evidencia científica y le construyen currículos a supuestos intelectuales, que nunca lo fueron, para tratar de enfrentar en universidades y centros de investigaciones foráneos a profesores y autores reconocidos.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">En temas como la política del actual gobierno de Joe Biden hacia Cuba y sus perspectivas para el 2023-2024 se escucharon voces divergentes, contrapuestas, pero se intentó construir una visión única, a partir de lo que cada cual pudo aportar. Quizás los puntos comunes fueron básicamente tres: </span></span></span></p>
<ol type="a">
<li>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">No responde al interés nacional de los Estados Unidos la regresión en la relación bilateral dispuesta por el gobierno de Donald Trump y respetada por Biden, en sus dos primeros años de mandato.</span></span></span></p>
</li>
<li>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">Lo discutido y negociado entre el 2015 hasta el 2017, incluso en algunos momentos del 2018, constituyen fundamentos sólidos para cualquier tipo de relación sostenible en el futuro entre ambos países.</span></span></span></p>
</li>
<li>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">Ha sido un error para el gobierno de Biden haber aceptado la lectura de que la situación interna en Cuba, como resultado de la coexistencia del bloqueo extremo y la pandemia, terminaría en una implosión social en la Isla.</span></span></span></p>
</li>
</ol>
<p align="justify"><span style="color: #000000"><span style="font-family: Arial, serif"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">Tres paneles fueron dedicados a temas en los que ha existido, o existe, algún tipo de cooperación bilateral. Las divisiones se establecieron entre el plano oficial y el no oficial y, dentro del primero, un espacio independiente para las ocho esferas que comprenden la aplicación y cumplimiento de la ley, o </span></span></span><span style="font-family: Arial, serif"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES"><i>law enforcement</i></span></span></span><span style="font-family: Arial, serif"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES"> en inglés.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">Seis expertos de alto nivel de ambos países presentaron sus experiencias y visiones solo en el tema de Medio Ambiente y todo el entramado de nuevos conceptos como mitigación, resiliencia, desarrollo con bajo carbón, tecnologías sustentables, cambio climático antropogénico y energías renovables. Y aquí de nuevo puntos comunes:</span></span></span></p>
<ol>
<li>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">A pesar de todas sus limitaciones materiales, las barreras coralinas, los humedales y otras áreas de interés medioambiental están mucho mejor protegidas en Cuba que en EE UU.</span></span></span></p>
</li>
<li>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">La labor que realiza Cuba en este campo, siguiendo prioridades del interés nacional, tiene un saldo favorable para el Sur de los Estados Unidos, en particular en Luisiana, Alabama, Florida y Georgia.</span></span></span></p>
</li>
<li>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">Los actores no gubernamentales en ambas naciones tienen un papel de primer orden en cuanto a tender puentes y en educar a ciudadanos, empresarios y decisores en el sentido de que casi cualquier nueva iniciativa económica que nos propongamos tendrá un impacto en nuestro entorno.</span></span></span></p>
</li>
</ol>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">Al hablarse de otras áreas de intercambio, sin lugar a dudas, las universidades respectivas, los institutos de investigación en general y los asociados a la salud en particular ofrecen el terreno más fértil. No se puede poner cotos a la ciencia, ni con la polarización, ni con el odio, ni con la mentira. En momentos en que se quiso causar una asfixia total, Cuba respiró a través de su Ciencia y sus logros. Aún hoy cuando han sido conocidos y debatidos en todas las latitudes, siguen causando asombro. Esto sucede por igual en Los Angeles, Minneapolis, Chicago o Detroit.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">Cuando se congeló casi todo en el intercambio bilateral entre Estados Unidos y Cuba, los científicos siguieron hablando, complementándose, advirtiendo peligros y salvando vidas de forma conjunta desde sus correos electrónicos, las publicaciones especializadas, o sencillamente por WhatsApp. El espectro es mucho más amplio y abarca desde la Agricultura hasta el combate a los vertidos de petróleo en el mar Caribe.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">En este punto, cuando ya el volumen de información parecía imposible de procesar, los visitantes extranjeros tuvieron la posibilidad de conocer la experiencia singular de la Fundación de la Universidad de La Habana, el Parque Tecnológico de La Habana y la empresa CETA SA de interfase del ISPJAE, los cuales en 2 años han acumulado significativos resultados en la aplicación de la ciencia, la tecnología y la innovación. Sorprendidos estuvimos incluso los cubanos que convivimos con ellos.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">Una mención particular merece las consideraciones compartidas en cuanto a la cooperación judicial, la lucha contra la emigración ilegal y el tráfico de personas, el terrorismo, los ciberdelitos, el combate al tráfico de drogas, la relación Guardacostas-Guardafronteras. No por conocidas dejan de llamar a la reflexión la cantidad de comunicaciones de la parte cubana, que han permanecido sin respuesta por parte de las autoridades estadounidenses a partir del 2018, a pesar de que se trataba de la investigación de hechos que, en última instancia, pueden afectar y afectan la seguridad nacional de Estados Unidos.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">Baste sólo un ejemplo: las agencias especializadas cubanas han emitido alertas en estos años contra 57 ciudadanos de origen cubano residentes en Estados Unidos, por delitos asociados al tráfico de drogas. Cinco de ellas son alertas rojas, reservadas para las comisores más peligrosos. No consta ni siquiera el acuse de recibo de esas comunicaciones del lado estadounidense.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">A pesar de que los organizadores del evento intentamos una y otra vez confirmar la asistencia de expertos estadounidenses en estas materias, fue imposible contar con su presencia. No obstante, pudimos compartir y citar ante los presentes importantes textos publicados por algunos de ellos en el pasado reciente, sobre el significado del carácter constructivo de esta cooperación bilateral.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">La intervención del experto colombiano que accedió a formar parte de este panel fue tan diáfana como transparente para concluir que: no sirve ni al interés de Estados Unidos, ni al de América toda, incluir a Cuba en la lista de países que supuestamente auspician el terrorismo. Esa práctica debe ser desestimada de inmediato y se debe revertir la acción oportunista y trasnochada del anterior Secretario de Estado de Estados Unidos.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color: #000000"><span style="font-family: Arial, serif"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">Una mención aparte en los anales de estos eventos, y en la celebración de esta edición en particular, merece el panel propuesto y organizado por la Coalición Nacional de Profesionales Legales Preocupados (</span></span></span><span style="font-family: Arial, serif"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES"><i>National Coalition of Concerned Legal Professionals</i></span></span></span><span style="font-family: Arial, serif"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">). De conjunto portaron una visión de primera mano y basada en su propia experiencia sobre los efectos sociales de la COVID 19 sobre la población estadounidense, pero no desde el punto de vista médico, o de sanidad, que ha sido de por sí desastrosa. Ellos se refirieron al impacto sobre la disponibilidad de viviendas, la imposibilidad del pago de rentas, el alto nivel de fallecidos entre la población carcelaria, la profundización de las diferencias sociales.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">Estos profesionales, que trabajan en las comunidades de menores ingresos de Estados Unidos, tuvieron la oportunidad de visitar el proyecto Quisicuaba en Centro Habana. Después de escuchar la explicación de sus talentosos líderes, hicieron infinidad de preguntas que fueron respondidas con amplitud. Uno de ellos pidió la palabra para narrar la dura realidad del trabajo social en Estados Unidos y cómo después de mucho esfuerzo en la labor con una familia, o un individuo, después de protegerlos ante una acción legal indebida, un despido injustificado, o una multa innecesaria, aquellos son vencidos por una sobredosis, o por la violencia en las calles. Este hombre curtido por sus propias experiencias no pudo terminar su intervención a causa de una sobrecogedora emoción.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">Otro momento del evento fue dedicado a analizar de conjunto el significado de las elecciones de medio término en Estados Unidos y sus posibles efectos en la región latinoamericana y caribeña. Más allá de estadísticas, ganadores, perdedores y candidatos futuros, quedó en evidencia la multiplicidad de nuevos factores que actúan en la realidad política estadounidense, la complejidad creciente en cuanto a hacer pronósticos para un sistema de actores tan complejo, con manifestaciones caóticas muchas veces. Ante este panorama, estará siempre la opción de tratar de articular una relación con aquellos actores y en aquellas materias, en los que haya comprensión cabal de la utilidad del vínculo, así como conocer la singularidad y las capacidades diferenciadas de las autoridades federales, estaduales y locales.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">El último panel, que bien bastaba para cubrir el tiempo de todo el evento, fue dedicado a los cubanos residentes en Estados Unidos, sus puntos de vista respecto al país de origen y su capacidad real, o no, de incidir en la relación bilateral, en uno u otro sentido. Aquí se partió nuevamente de datos científicos, no de percepciones, ni de esquemas pre establecidos. Con independencia de las distintas visiones de país, de diferentes ideas sobre qué materias pueden estar, o no, en el centro de una relación constructiva futura entre Cuba y Estados Unidos, llegamos a una reflexión más o menos consensuada: a pesar de la polarización política de los últimos años en Estados Unidos, a pesar de todo el financiamiento que se ha invertido en redes sociales y en campañas negativas, existe allí un por ciento significativo de cubanos que defiende la llamada agenda familiar y que está dispuesto a apoyar un regreso a la lógica que primó en la relación bilateral oficial entre el 2015 y el 2016, si existiera voluntad política para ello al más alto nivel en Washington.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">Este resumen puede ser quizás el hilo conductor del evento y no la síntesis de lo dicho en el mismo, que se puede ponderar sin premura en cada una de las intervenciones disponibles en la mencionada plataforma. Cada cual salió del evento con sus propias opiniones, sus conclusiones preliminares, sus planes inmediatos. La mayoría coincidimos en que no hay que esperar a diciembre del 2023 para un próximo intercambio académico, para lograr avances.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">Una conclusión se dibujó en el ambiente del intercambio. Los que están a favor o en contra de una relación lo más racional posible entre Estados Unidos y Cuba, se dividen por consideraciones políticas, ideológicas, de conveniencia o interés personal, éticas y muchas otras. Pero a estas habrá que agregar las diferencias entre el conocimiento y la ignorancia, pues cada vez es menos posible que un ser racional pueda explicar de forma coherente que la actual política estadounidense respecto a Cuba tiene sentido, cumple los objetivos para los que fue diseñada, o hace alguna contribución al mejoramiento humano.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Arial, serif;color: #000000"><span style="font-size: large"><span lang="es-ES">Estas líneas no pretenden constituirse en interpretación única de lo sucedido durante el evento, son una provocación para que cada cual consulte los videos disponibles y se disponga a leer las memorias del mismo, que estarán publicadas próximamente.</span></span></span></p>
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		<title>El valor del tiempo. Lecciones aprendidas. Por José Ramón Cabañas</title>
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		<pubDate>Wed, 14 Sep 2022 13:48:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[José Ramón Cabañas]]></category>

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		<description><![CDATA[La única manera de evitar que lo que está por venir te sorprenda e intentar dar marcha atrás al reloj. <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=78979">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-789800" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/09/th-1769947024.jpeg"></div></div></td></tr></table><p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Aquel día del 2020, en que un grupo de dirigentes cubanos de primer nivel comenzó un recorrido acelerado por distintas provincias cubanas, interesándose por el funcionamiento de los laboratorios de biología molecular, quizás pocos reparamos en la importancia del tema y su prioridad. </span></span></span><span id="more-78979"></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Se cernía sobre Cuba el peligro mortal de la COVID19 y ya desde la ciencia se había hecho un modelaje sobre posibles impactos, cantidad de casos, fortalezas y debilidades, distribución territorial. De todos, el razonamiento político más importante pudo haber sido: habrá que enfrentar lo que se nos viene encima con recursos humanos y materiales propios. De tres laboratorios en esa especialidad en todo el país, se pasó a contar con al menos uno en cada provincia en pocos meses (27 en total).</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Algo similar sucedió en aquella jornada, también del 2020, en la que nuestro presidente conversó con científicos y expertos cubanos del sector de la salud y de la biotecnología, más que para exigirles un resultado o imponer una meta descabellada, para conminarlos a dar lo mejor de sí y poder contar al menos con una vacuna cubana ante la pandemia. Era como pedirles construir un dique de tamaño monumental, contener el río Nilo en una crecida con unos cuantos ladrillos y un poco de cemento. De manera casi automática los que habían sido retados dieron el sí por respuesta.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">El sueño era de tal magnitud que quien lo proponía pudo haber tenido un segundo pensamiento respecto al reto que planteaba y, los que se comprometieron, sintieron que respondían más con convicción que con objetividad. Probablemente ninguno durmió esa noche.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">En ambas ocasiones, los protagonistas de estos hechos habían realizado un viaje al futuro, unos más conscientes y otros menos. Con la información científica recopilada hasta el momento sobre la COVID19 se establecieron cotas de tiempo, se hizo ingeniería inversa y se proyectaron escenarios. Es la única manera de evitar que lo que está por venir te sorprenda e intentar dar marcha atrás al reloj.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">¿Cuál hubiera sido el costo en vidas para Cuba si no se hubieran realizado estos cálculos, si no hubiéramos construido ese futuro desde el presente?</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">El resto de la historia es conocida, la prensa cubana ha brindado innumerables detalles de la intensidad con que se trabajó en los centros de BioCubaFarma y otras dependencias de salud y académicas. Pero quizás sea menos conocido, que expertos y directivos tuvieron que sustraer meses y semanas de trabajo de otros proyectos para cumplir con este nuevo.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Tal como sucede en la informática, en la biotecnología existen soluciones parciales “prefabricadas” para ciertos procesos. Cada vez que se comienza una tarea de programación, o se hacen cambios en una molécula o en el ADN, no se parte de cero. Uno de los temas más interesantes en esta guerra contra el tiempo vino desde el lado organizacional, más que del científico. La COVID19 fue el “enemigo” que obligó a los diversos componentes de BioCubaFarma y del sistema de salud cubano y otras esferas a integrarse y trabajar como nunca antes, y lo lograron.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">No son las mismas cotas de tiempo si usted accede sólo a los recursos que posee su institución para responder a un reto que si, por el contrario, puede contar con lo que aportan terceros. A pesar de que tenemos poco entrenamiento empresarial para hacerlo, en este ejercicio se contó con una ventaja que puede ser única para Cuba. En lugar de firmar contratos, hablar de precios y regatear, negociar y agregar peros innecesarios, cada cual fue a su propio centro y trajo para el uso común el mejor conocimiento, los mejores equipos, las mejores prácticas. Esto no sucede todos los días en todas las latitudes. Pero es menos común que personas y medios de tan diverso origen ocupen el lugar preciso en un mecanismo de relojería bajo una dirección integradora, que todos comprendan el tiempo preciso que se requiere para escuchar, decir y decidir sobre cada idea.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Gracias a estos modos de actuar y muchos otros, el sistema de salud cubano ha acumulado una experiencia única y, en especial, la OSDE BioCubaFarma ha alcanzado otra altura en el </span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"><i>ranking</i></span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"> de empresas del mundo que tienen un mandato social similar. Todo, tomado de conjunto, significa haber creado un nuevo valor y permite hacer vaticinios sobre cómo enfrentar una nueva pandemia (futuro), cuando la mayoría del mundo todavía no se recupera de la actual (pasado-presente).</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Reconociéndole a esta experiencia su valor épico, hacia finales del 2021 los cubanos pensábamos que no tendríamos un reto similar por algún tiempo, más allá de los conocidos huracanes que nos movilizan tanto y tan frecuentemente. Vivimos el dolor de los sucesos de Saratoga y, aún sin sacudirnos el trauma, observamos atónitos las grandes llamas en la Base de Supertanqueros de Matanzas.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Y en esta experiencia dolorosa, de nuevo reconocer el valor del tiempo nos salvó de pérdidas de todo tipo y muy superiores a las sufridas.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">En primer lugar, habría que hablar del tiempo heroico de los que se movilizaron sin llamada alguna, o de los que asistieron a la escena con solo escuchar la voz de mando. Se cuentan todos, dirigentes, bomberos, socorristas, piperos, peritos y pueblo en general.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Desde mucho antes del Rescate de Sanguily y aún después del regreso de Elian y de los Cinco Héroes, los cubanos estamos formados en el ideal de no abandonar al prójimo, de responder sin vacilación a una situación de peligro y dejar las meditaciones para después. Está en nuestro ADN.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Pero hubo otras decisiones que requirieron una actuación más consciente y que acortaron el tiempo, para lograr el éxito de manera trascendente. Por razones de espacio nos referiremos solo a dos, entre muchas importantes.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">La primera fue llegar a la conclusión en pocas horas de que teníamos que contar con ayuda internacional. Este cálculo se hace en situaciones de menos tensión restándole a las capacidades propias el tamaño de la tarea. Pero la historia ha puesto ante los cubanos tantas vicisitudes, que no es raro que como connacionales confiemos de forma ilimitada en nuestras fortalezas y no recordemos a veces las debilidades.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Esta determinación de por sí acortó en unas cuántas jornadas la batalla contra las llamas y redujo, considerablemente, la posibilidad de que se volvieran a producir explosiones fuera de control. En la decisión también tuvo un rol importante valorar a quién dirigir la solicitud y a quién no.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Las autoridades mexicanas y venezolanas dieron una muestra de solidaridad inolvidable e invaluable. Pero sus respuestas positivas agregaron otro factor que pudo implicar que se consumiera más (y no menos) tiempo que el necesario para controlar el incendio.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">En situaciones de catástrofe, y salvo que se hayan realizado ejercicios conjuntos de práctica con anterioridad, resulta difícil hacer funcionar como un todo único a especialidades y mandos que pertenecen a diversas instituciones, integrar perspectivas y pareceres. La complicación es aún mayor si se suman extranjeros, con experiencias, recorridos y expectativas diferentes. Por suerte no hubo que lidiar con el tema idiomático. Y de nuevo la pregunta ¿cómo adelantarse en tiempo al problema?</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">En ese sentido, fueron vitales las comunicaciones que se sostuvieron </span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"><u>antes</u></span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"> con los especialistas que llegarían desde el exterior. Era un lujo comenzar las coordinaciones </span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"><u>después</u></span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"> del arribo de aquellos. Cada una de esas conversaciones y mensajes escritos ahorró horas y posiblemente días en la tarea.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">En aquellos momentos de agosto los minutos parecieron siglos, pero de la primera llama a la última distaron solo cinco días. Estaban creadas todas las condiciones para que la tragedia fuera aún mayor y si miramos hacia el exterior y comparamos lo sucedido con eventos similares, que han ocurrido en países que cuentan con todos los recursos para enfrentarlos, entonces esas 120 horas alcanzan otra dimensión.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Compartiendo estas reflexiones con la Dra Rosa Miriam Elizalde ella comentaba que la experiencia de lo sucedido en Matanzas, había influido incluso en acortar tiempo comunicacional de nuestros medios informativos. La inmediatez de la noticia habría sido efectiva desde el primer momento. Pero corresponde a una especialista de su talla tratar dicho tema según considere y la invitamos a que exponga su razonamiento al respecto.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">En resumen, frente a la COVID19 y frente a este incendio inédito una clave del éxito ha sido, sin dudas, la utilización del tiempo. Los peligros mortales nos hacen crecernos y crear capacidades que usualmente no mostramos, o consideramos no tener. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">De las lecciones aprendidas siempre debemos extraer el conocimiento que nos pueda servir para lograr nuestros objetivos en otras esferas sin dilaciones innecesarias. No deberíamos esperar a estar contra las cuerdas, para sacar el mayor provecho a la unidad de tiempo de que disponemos, en función de una meta. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Entrenémonos todos en la capacidad de prever. Tal como reciclamos hoy los restos metálicos de los tanques destruidos, podemos revisitar lo hecho y pensar cómo se puede utilizar la experiencia acumulada para resolver otros entuertos.</span></span></span></p>
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		<title>El valor del tiempo. Por José Ramón Cabañas Rodríguez</title>
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		<pubDate>Fri, 09 Sep 2022 12:45:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<category><![CDATA[Sociedad civil]]></category>
		<category><![CDATA[José Ramón Cabañas]]></category>

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		<description><![CDATA[El tiempo político en las relaciones internacionales es sumamente difícil de calcular, pero es aún más difícil de eludir. <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=78935">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-789360" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/09/indice-4.jpeg"></div></div></td></tr></table><div id="attachment_78944" style="width: 288px" class="wp-caption aligncenter"><img class="wp-image-78944 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/09/indice-4.jpeg" alt="" width="278" height="181" /><p class="wp-caption-text">&#8220;La persistencia de la memoria&#8221; (detalle). Salvador Dalí</p></div>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">En los últimos años se han venido sucediendo una serie de cambios económicos en Cuba de diversa magnitud y celeridad, que son difíciles de asimilar de forma rápida en el plano normativo. Las medidas de Trump contra Cuba y la ocurrencia de la pandemia de la COVID19, han alterado la forma y la profundidad en que estas pudieron haber impactado la realidad de cubanas y cubanos.</span></span></span><span id="more-78935"></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Como parte de esos cambios, se comenzó a corregir algo que gravitaba en el presupuesto de cada organismo e institución: el bajo costo de la mano de obra, en comparación con casi cualquier otro recurso material.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">En el mundo uno de los motores del desarrollo tecnológico es la necesidad de sustituir recursos humanos por maquinarias. El interés en reducir los costos lleva a empresas y servicios por ese camino. El hecho de haber tenido esos valores invertidos en nuestros presupuestos durante muchos años, llevó a que cualquier jefe o directivo cubano estuviera dispuesto a contratar varios trabajadores antes de adquirir una computadora, o un tractor.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Ya existen empresas y sectores donde empieza a corregirse ese desequilibrio, aunque no se exprese todavía en los resultados de producción. Cabe decir, por cierto, que la fuerza de trabajo cubana es como promedio educada, resiliente y sana, algo que la sitúa entre aquellas con mayor valor económico en el mundo.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Aunque hemos avanzado en ese sentido, aún nos queda mucho camino por recorrer para otorgarle el valor adecuado a otro recurso: el tiempo. En sectores productivos y no productivos, trabajadores y dirigentes no comprenden en muchos casos el valor real de ese recurso no renovable. Nunca se ha calculado el costo del tiempo perdido en la vida de una empresa, una unidad de servicios, o una cooperativa. El capitalista sí lo hace.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">La necesidad obvia de coordinar posiciones, en condiciones de baja conectividad y ausencia de herramientas de comunicación, nos obligaron durante algún tiempo a programar reuniones interminables. Esa realidad ya ha ido cambiando paulatinamente, y aunque el ser humano sigue siendo un ente social, en muchos casos no se necesita de un contacto físico extendido para poder acordar un curso de acción, o para forjar un consenso.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Las reuniones pueden tener un impacto sobre la producción y los servicios, pero no crean valor de forma directa por sí mismas. Son totalmente necesarias, pero el tiempo que se emplea en las mismas podría ser muy inferior, si se prepararan todas de forma adecuada, si se definen los objetivos con claridad y se exige hacer presentaciones sintéticas. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">¿Quién no ha estado en un cónclave de tres horas con 30 asistentes, en el que el 90% del tiempo es empleado en un diálogo entre solo 2 participantes?</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Si el tiempo tuviera valor en nuestros presupuestos, o si se descontara una cuota de salario o ingreso por derrochar horas y minutos de forma improductiva, quizás nos encontraríamos sólo para lo estrictamente necesario.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">En el sector no productivo, es común escuchar una frase halagadora respecto a un trabajador que se queda en su oficina hasta altas horas de la noche con inusual frecuencia. Y quizás el reconocimiento sea justo, pero una pregunta a hacer sería: ¿cuántos resultados concretos aportó ese tiempo? ¿esta persona necesita algún entrenamiento para mejorar sus cualidades de aprendizaje, capacidad de síntesis, o sencillamente para comprender lo esencial?</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Es probable que, efectivamente, tal persona tenga muchos resultados y sea altamente eficiente. Pero entonces el análisis del tiempo nos indica en otra dirección: la distribución de funciones no es equitativa en el colectivo y alguien más debería estar trabajando con la misma intensidad.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Es obvio que estos razonamientos no se pueden realizar de forma esquemática, ni para todos los sectores. Pero también es evidente que no ponderamos con frecuencia el tiempo consumido de forma improductiva.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Andando de la mano del valor del tiempo, caemos entonces en el valor del tiempo político. Esta categoría, sin embargo, podría ser mucho más complicada y no es lo mismo razonarla al interior del país, que hacia el exterior. Pero ambas dimensiones están vinculadas.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">La estabilidad social y la seguridad ciudadana que trajo al país la Revolución cubana, cambiaron en cierta medida la sensación del tiempo entre los cubanos. El liderazgo indiscutido de los principales dirigentes, significó que una parte considerable de la población depositara en ellos la confianza de sus necesidades y ansiedades, dejando de aportar ella misma en el influjo de las soluciones a los problemas diarios y de la proyección en el largo plazo.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">El cerco político-económico y los intentos de aislamiento, llevaron además a cierta desconexión con el mundo exterior, en relación nuevamente al tiempo que toman diversos procesos en los cinco continentes.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Durante más de 60 años el tiempo político de un cubano no ha estado determinado por un cambio de gobierno, por la validez de una legislación, o por la caducidad de una tecnología.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">En el mundo entero sólo el factor de la sucesión de generaciones tecnológicas implica cambios en estilos de trabajo, en aperturas y cierres de empresas, en reformas de enseñanza. En Cuba no ha sido así, pero no implica que desconozcamos lo que nos rodea y cómo esas dinámicas pueden influir en nuestra realidad.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Lo anterior se advierte de manera clara en los tiempos de negociación de un directivo empresarial cubano y otro extranjero. El primero se guía por una línea de tiempo, donde pesan sobre todo las consultas a sus superiores. El segundo siente el peso terrible de la bolsa de valores, los precios a futuro, el término de los créditos bancarios y las valoraciones periódicas de su junta directiva. El primero no conoce el desempleo, como norma, el segundo si, y le aterra.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Pero hay un tiempo político internacional que a veces conocemos menos. En un solo país de cualquier nivel de desarrollo y tamaño están cambiando constantemente personas y tendencias a nivel local, medio y nacional. Esas variaciones y muchas otras crean oportunidades con la misma celeridad con que se desvanecen. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Por muy buena información que hayamos consumido sobre un país, a veces el tiempo que toma solo volar hasta su capital, ha sido suficiente para que nos encontremos una realidad distinta a la que estudiamos. A eso unamos el influjo de la vida económica, cultural, medio ambiental y de otras esferas.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Cuando hablamos de grupos de países la complejidad es aún mayor. Aún en aquellos que muestran una subordinación política a grandes potencias, o entre estas mismas, hay oportunidades para Cuba. Al tratar con aquellas naciones que se consideran amigas, o más cercanos a nuestra historia, aparecerán de modo inesperado factores negativos, que podrán ser hasta disuasivos de un proceso.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Ese cambio constante, que cada día es más distorsionado por la prensa y las redes sociales, nos obliga a tener una comprensión clara de los tiempos políticos en cada caso y a no pensar que las contrapartes están esperando eternamente por nuestras propuestas, o que estarán aún allí de forma paciente para cuando decidamos dar una respuesta a iniciativas formuladas por ellos.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Entre otros factores, el tiempo tecnológico ha influido en que los minutos del tiempo político tengan menos de sesenta segundos. Y esta tendencia continuará aumentando hacia el futuro. Cada vez contaremos con menos horas para decidir, por lo que estamos más obligados a estudiar, prever, pensar en varios escenarios y permanecer alertas. Estamos también más presionados para separar lo secundario de lo principal.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">El tiempo político en las relaciones internacionales es sumamente difícil de calcular, pero es aún más difícil de eludir.</span></span></span></p>
<p align="justify">
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		<title>El futuro. ¿Construirlo o predecirlo?. Por José Ramón Cabañas</title>
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		<pubDate>Mon, 30 May 2022 11:56:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[CIPI]]></category>
		<category><![CDATA[José Ramón Cabañas]]></category>

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		<description><![CDATA[Parecería que de pronto cambia el contenido de conceptos tales como interdependencia, soberanía alimentaria, integración, desarrollo sostenible, economía resiliente, inversión social. <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=78280">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-782810" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/05/images.jpeg"></div></div></td></tr></table><p>Durante más de una década el Centro de Investigaciones de Política Internacional, adscrito al MINREX, en conjunción con varios centros de investigaciones cubanos, ha desarrollado anualmente el ejercicio de Escenarios de Política Exterior.</p>
<p>La construcción de escenarios es una técnica asociada a la disciplina de prospectiva, la cual se dedica a estudiar procesos de diversa índole, para tratar de conocer y prever la evolución de los acontecimientos y las situaciones que se puedan derivar de ellos.<span id="more-78280"></span></p>
<p>Existen tantas definiciones de prospectiva como herramientas metodológicas para sustentar diversos escenarios, de los que usualmente se escoge el más probable, para entonces poder hacer recomendaciones y proponer acciones.</p>
<p>El conocimiento de estas técnicas, y la disponibilidad de recursos que debe estar asociada, permite a algunos países construir futuro y condicionar el presente para otros. Los que no poseen el entrenamiento, la información y los recursos no tendrán más remedio que sorprenderse con cada amanecer.</p>
<p>Hay naciones que a pesar de contar con todas las capacidades para hacer predicciones y construir un camino hacia ellas, carecen del tejido social para implementar proyectos que dependen del apoyo de toda la sociedad.</p>
<p>Una de las disciplinas que durante años ha construido escenarios y ha salvado millones de vidas es la meteorología, allí donde no solo existen radares y otros equipos sofisticados, además de la capacidad humana, sino donde están creados los mecanismos para la evacuación temprana, la resistencia y la habilidad colectiva para la recuperación.</p>
<p>El cambio climático es medible, palpable, se puede proyectar su efecto en cotas de tiempo, sin embargo, para tener algún éxito en última instancia habría que ir a contracorriente, en la eliminación de grandes ganancias empresariales ya sea por el uso de combustibles fósiles, o por los negocios inmobiliarios que se desarrollan allí mismo donde ya no se debería construir más.</p>
<p>La Ciencia Política, como se sabe, no es una ciencia exacta y, por lo tanto, puede ser enorme la cantidad de variables que se deben considerar para poder concluir quién puede ganar las elecciones en un país, cómo va a avanzar un proyecto de resolución en organismos internacionales, o cómo va a debilitarse, o fortalecerse una entidad regional.</p>
<p>Sin dudas el ejercicio lleva cierta especialización, volumen de información, conocimiento de las fuentes, capacidad para dejar a un lado lo secundario y disposición para aprender de los errores cometidos en ejercicios precedentes.</p>
<p>Mientras mayor sea el conocimiento en estas técnicas, más escenarios se construirán, eventualmente de carácter excluyente, aunque por una necesidad mínima de preservación como especie deberían complementarse unos a otros. Es decir, será cada vez más difícil que su escenario probable se cumpla y que se puedan concretar las recomendaciones que se han hecho al respecto.</p>
<p>A pesar de ello, habría razones para no dejar de intentarlo. La ciencia, la tecnología y la innovación fueron surgiendo y desarrollándose para transformar la realidad. Por la existencia de las clases sociales estas transformaciones fueron beneficiando intereses particulares cada vez más. En la medida en que se han ido separando los polos resultantes de la redistribución de la riqueza social, hay un significativo sector de la población mundial que va quedando cada vez más incapacitado de construir un futuro para su familia, su ciudad, o su país.</p>
<p>Los sucesos tienen mayor velocidad en su ocurrencia y desenlace, se distorsionan más en su evaluación social y están más influidos por elementos que parecían secundarios.</p>
<p>Entre los años 2020 y 2022 han tenido lugar una serie de hechos, afectados por la carga de virtualidad tecnológica, que van creando nuevos abismos entre grupos humanos, o grupos de países. Sin dudas habrá que interpretarlos en toda su extensión, para poder comprender qué mundo tendremos mañana.</p>
<p>En la primera economía mundial, país que aún se considera con la mayor cantidad de recursos materiales en el planeta parece que. como mismo se desprende una nave espacial del cohete portador, habría una clase de altos ingresos que se desconecta de la suerte que correrán los que están en la base de la pirámide social y caen cada vez más abajo.</p>
<p>No parece haber fuerza política, ni proyecto, que tenga la posibilidad (aunque se lo propusiera) de salvar a todos en aquel país en un viaje en el que habrá cada vez menos salud, educación, vivienda, dignidad, seguridad y recursos económicos para tener una vida decorosa.</p>
<p>Por qué existe una cifra de más de un millón de fallecidos producto de una pandemia, que pudo haber tenido un impacto social mucho menor, si a todos se les hubieran dado las mismas posibilidades, se les hubiera organizado, protegido y preparado de la misma manera.</p>
<p>Igual fenómeno de desconexión de un grupo con el resto parece estar sucediendo en la totalidad de la comunidad internacional. El hasta hace poco tiempo gran hegemón ya no puede construir una globalidad proyectada sobre la base de su dominio militar, tecnológico, financiero y en otros campos. En su lugar se privilegian asociaciones de menos miembros donde participarían aquellos que están dispuestos a seguir al líder sin cuestionamientos, los que le temen y los que creen firmemente que no pueden construir su propio futuro por sí mismos.</p>
<p>Parecería que de pronto cambia el contenido de conceptos tales como interdependencia, soberanía alimentaria, integración, desarrollo sostenible, economía resiliente, inversión social.</p>
<p>Este contexto presenta naturalmente nuevas preguntas para Cuba como país, más aún en las condiciones únicas en las que debe sobrevivir e intentar avanzar en medio de tantos imponderables.</p>
<p>Pero el inicio del camino vuelve a estar ahí, en la capacidad de construir el futuro a partir de un conocimiento profundo de la historia y del presente, de la habilidad que tengamos para comprender las soluciones que se proponen, evaluar las habilidades que tenemos como país, fortalezas y debilidades. Lees al mundo y lograr que nos lea con el mismo interés.</p>
<p>Cuba sigue siendo un país de un enorme prestigio internacional, incluso allí desde donde se proyecta el mayor odio, el país cuenta con uno de los índices más altos de educación y salud social, con una capacidad de resistencia quizás únicamente comparable con su sentido de la solidaridad, con una cultura que nos une y nos hace únicos por la forma que se nutre de otras.</p>
<p>Volveremos una y otra vez a la construcción de los escenarios, ejercicio en el que tendremos mayores probabilidades de éxito, siempre que cada cual desde donde esté, sea en el surco, la minería, o el aula, haga ese ejercicio de inteligencia colectiva, levante la vista, fije una meta en el futuro y ayude a construir con todas sus energías el camino hasta allí.</p>
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		<title>A propósito de la próxima Cumbre de las Américas. Algunos ingredientes de la American Democracy. Por José Ramón Cabañas Rodríguez</title>
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		<pubDate>Fri, 13 May 2022 19:51:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
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		<category><![CDATA[Sociedad civil]]></category>
		<category><![CDATA[Cumbre de las Américas]]></category>
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		<category><![CDATA[José Ramón Cabañas]]></category>

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		<description><![CDATA[Una democracy que responde a los intereses de muy pocos y que no tiene absolutamente ningún mérito como credencial de superioridad <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=78175">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-781760" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/05/indice-1.jpeg"></div></div></td></tr></table><p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">En la mayoría de las presentaciones públicas de los políticos estadounidenses la palabra democracia se repite una y otra vez, pero sin ofrecer definiciones sobre el concepto al que se refieren. Desde su perspectiva, esa democracia es algo supremo que estaría por encima de un régimen económico social en específico, de la propia idea de nación, dando la impresión de ser un espacio incluyente, cuando en realidad se trata de lo contrario.</span></span></span><span id="more-78175"></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">En esa jerga política se parte del criterio de que todos comparten la misma interpretación sobre democracia y de que todos estarían defendiendo o promoviendo las mismas metas, o que comparten plataformas.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">En ese bregar se mimetiza la democracia en la posibilidad de escoger representantes, que en esencia estaría asociada a la existencia de partidos políticos y, se asume además, que estos existieron siempre con la misma estructura y metas.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Prueben a preguntarle a un estadounidense si George Washington era demócrata, o republicano. Habrá muchos que lo ubicarán en una u otra agrupación. Pero lo cierto es que el padre fundador y primer presidente de los Estados Unidos expresó varias preocupaciones sobre el peligro de “dividir a la nación” por la existencia de grupos con “intereses especiales”.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">En su mensaje de despedida al dejar el cargo como Presidente, el 17 de septiembre de 1796, Washington dijo de forma premonitoria que los partidos políticos</span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"> “pueden responder de vez en cuando a fines populares, es probable que, con el transcurso del tiempo y las cosas, se conviertan en motores potentes, mediante los cuales hombres astutos, ambiciosos y sin principios podrán subvertir el poder del pueblo y usurpar para sí las riendas del gobierno, destruyendo después las mismas máquinas que los han elevado a un dominio injusto&#8221;.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">En aquella época, la disputa que preocupaba a Washington ocurría entre los llamados republicanos-democráticos, agrupados básicamente en Nueva Inglaterra, y los federalistas que representaban a los estados sureños. Basten estos nombres para indicar que aquellas agrupaciones se modificaron en el tiempo tanto en nomenclatura, como en los objetivos declarados que perseguían.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Pero, incluso en ese momento gestor del autodenominado “faro de la democracia”, podían ser miembros de los partidos solo hombres blancos poseedores de grandes bienes o negocios. Para empezar, quedaban excluidos para elegir o ser elegidos, las mujeres, los no ricos y los ciudadanos de cualquier origen no europeo, en especial los afrodescendientes.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Es decir, la </span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"><i>American Democracy, </i></span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">que pudo catalogarse en su tiempo como un paso de avance en relación los poderes despóticos de las autocracias europeas, se iba construyendo como otro esquema de dominio que era igual de excluyente. En el fondo se trataba de cambiar el poder del linaje por el de la riqueza, variar la empaquetadura y promover el apoyo popular a la nueva fórmula.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Con el tiempo, los creadores de la </span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"><i>democracy, </i></span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">en inglés y con acento del norte, han logrado estructurar un sistema de trampas que en su promoción perpetua le hace creer al ciudadano común que su opinión cuenta, que decide y que en realidad a través del voto escoge representantes, o influye en políticas. Nada más alejado de la realidad.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Hay una pequeña estructura en la política estadounidense que casi no se menciona, pasa inadvertida frente a la mirada de los analistas. Las llamadas asambleas, o caucus, son aquellas formaciones que existen desde la base, a nivel de barrio, que van conformando la escalera para el ascenso al poder local, o federal, de loa partidos políticos que tienen presencia tanto en las legislaturas estaduales (ocho), o a nivel federal (dos).</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">En cada estado (50) y en cada pueblo o ciudad (más de 35 000) se utilizan normas específicas para decidir respecto a los candidatos que se presentarán en los comicios. En Estados Unidos cada cuatro años se realizan elecciones presidenciales y a los dos años de estas las llamadas elecciones de medio término.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">En cada ocasión el elector que se sitúa ante la boleta para ejercer el derecho al sufragio tiene que decidir sobre una lista larga de cuestiones: presidente, senador (se eligen 33 cada dos años) a nivel del estado, representante a la Cámara (uno por cada distrito), alcaldes, gobernadores, presidentes de juntas escolares y un sin numero de otros servidores públicos, según las rotaciones establecidas en cada caso. Y además se votan temas o enmiendas que, previamente y utilizando mecanismos muy disímiles, se aprueban y se incluyen en las boletas.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Wow, pues visto así parece que funciona y sería un modelo digno a ser copiado. Pero utilicemos el abrelatas a ver qué más hay dentro.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Volviendo a los </span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"><i>caucus</i></span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">, que están esparcidos por toda la nación, en muchos casos estos funcionan como sectas, o clubes sociales, a los que es casi imposible que accedan personan sin recursos. En la minoría de los estados esos </span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"><i>caucus </i></span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">escogen los nombres de los candidatos, en la mayoría se hace a través del mecanismo de votación nombrado “primarias”, que a pesar de ser más transparente está del mismo modo dominado por los propios caucus.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Es imposible pensar que un candidato pueda tener alguna proyección más allá de su zona de residencia, si no cuenta con las bendiciones de los cacicazgos locales, lo cual se logra mediante alianzas, deudas, promesas, o con mucho dinero. La calificación intelectual, el talento, la obra de la vida, o el prestigio no son suficientes, ni esenciales.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Los que finalmente resultan electos pasan a constituir otros caucus tanto en las comisiones de las ciudades, como en las legislaturas estaduales o federales, que a su vez escogen a sus liderazgos, los cuales deciden a puerta cerrada sobre todos los temas procesales y normativos más importantes. Cero participación popular.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Y aún así alguien diría: los elegidos tienen el respaldo de la mayoría. Otro error. Toda la propaganda que rodea el espectáculo en torno a las elecciones crea esa impresión, pero las cifras dicen lo contrario. Salvo excepciones, en las elecciones presidenciales estadounidenses asisten finalmente a ejercer su voto, solo una parte de los que registraron (varios requisitos para lograrlo) previamente para hacerlo, que al final son menos del 50% de todos los ciudadanos con derecho al sufragio. Entre un 20 y un 30% del gran total escoge a aquellas personas (no al presidente) de su propio partido que los representarán en el colegio electoral, que tiene distinta cantidad de miembros por cada estado, en dependencia de la población de estos.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Dicho de otra manera, el voto popular no cuenta, a diferencia de la mayoría de los países, pues se sigue utilizando un mecanismo indirecto que se concibió para mantener el interés de los estados sureños en seguir perteneciendo a la Unión, desde la época de la esclavitud. Gracias a esta fórmula, por ejemplo, en el 2016 fue elegido Donald Trump, quien recibió 2 870 000 votos populares MENOS que Hillary Clinton.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Y los defensores de la </span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"><i>democracy </i></span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">aún dirán: que no asista el que no quiera, pero un voto hace la diferencia. Tampoco es precisa tal afirmación. Los caucus locales tienen muchas posibilidades de borrar virtualmente las cruces marcadas sobre las boletas.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">En la Florida, por ejemplo, en el ejercicio del 2018 se logró incluir la llamada Enmienda 4, entre los tantos temas que debían respaldar o no los votantes del estado. En la etapa previa se generó un movimiento (logró 1 100 000 firmas) para tratar de devolver el derecho al voto a alrededor de 1 500 000 ex convictos (la mayoría afrodescendientes), que no podían ejercer el sufragio según las normas locales y que, de inscribirse y movilizarse, podrían significar una diferencia decisiva presumiblemente a favor de los demócratas. El tema fue aprobado por voto POPULAR. Celebraciones, pronósticos, pero la alegría en casa del pobre dura poco. La asamblea legislativa de la Florida (120 personas), de mayoría republicana, aprobó una ley que mediante tecnicismos hizo casi imposible implementar la Enmienda 4 en el estado.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Después de la derrota de Trump en el 2020, se presentaron cerca de 300 iniciativas legislativas en la mayoría de los 50 estados para afectar, de una u otra manera, el voto de sectores populares que pueden tener mayor filiación demócrata. Las iniciativas iban desde impedir el suministro de agua y alimentos a los que hagan largas colas en los colegios (los ricos no las hacen), limitar el voto adelantado (opción de muchos trabajadores que no pueden ausentarse el día de la elección), hasta concentrar más colegios electorales en zonas predominantemente republicanas, reduciendo los mismos en las áreas consideradas demócratas.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Pero si alguien aún cree que la </span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"><i>democracy </i></span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">es un ejercicio sano y desinteresado, habría que recordar la historia del señor Elbridge Gerry, quien en su calidad de gobernador de Massachussets (después fue vicepresidente de la Unión) en 1812, firmó una ley por la que se creó un distrito electoral en la ciudad de Boston, que tenía un contorno geográfico muy intencionado, por el que excluía intencionadamente a oponentes e incluía a partidarios. Su apellido y su creación dieron origen a lo que hoy se conoce como </span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"><i>gerrymandering, </i></span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">o la corrupción más extensa del proceso democrático estadounidense, según los académicos.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Los políticos estadounidenses tienen una inclinación a promover su </span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"><i>democracy </i></span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">sobre la base de los valores promovidos por los padres fundadores y recogidos en la Constitución del país. Pequeño detalle:</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Además de que 130 millones de estadounidenses no tienen una educación suficiente para leer y comprender lo que dice el texto, ninguno de ellos, ni sus padres, abuelos y otros ancestros, jamás fueron a un referéndum constitucional.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">El 17 de septiembre de 1787, solo 39 de los 55 delegados a la Asamblea Constitucional de Filadelfia firmaron el documento. El texto ha recibido el reducido número de 27 enmiendas ratificadas hasta 1992, a pesar de que en más de 200 años se han presentado de 11 770 propuestas de modificación. Para que una propuesta llegue a ser enmienda debe ser ratificada en principio por las 50 legislaturas estaduales, donde funcionan los mecanismos de decisión ya explicados.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Estos son apenas algunos ingredientes de una </span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"><i>democracy </i></span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">que responde a los intereses de muy pocos y que no tiene absolutamente ningún mérito para ser presentada como una credencial de superioridad, o para ser promovida como paradigma por el mundo.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Mucho menos puede ser la tabla rasa por la que se pretenda medir a los países candidatos a ser invitados a eventos regionales o internacionales.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Para otra ocasión dejamos el análisis del ingrediente verde, que en forma de billetes influye y condiciona la actuación de los que ya resultaron electos, para que respondan a intereses muy específicos alejados de la voluntad de sus electores.</span></span></span></p>
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		<title>El desborde virtual del Departamento de Estado y su oficina en La Habana. Por José Ramón Cabañas</title>
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		<pubDate>Wed, 16 Feb 2022 22:48:44 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[José Ramón Cabañas]]></category>

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		<description><![CDATA[El Departamento de Estado desde Washingtony su embajada en La Habana, han incorporado a su rutina diaria al emisión de juicios y opiniones sobre la realidad interna cubana <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=77548">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-775490" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/02/screenshot_2022-02-16-tweetdeck.png"></div></div></td></tr></table><p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">En los últimos meses ha sorprendido tanto a los cibernautas cubanos, como a los diplomáticos extranjeros residentes en Cuba, la manera desembozada en que tanto el Departamento de Estado desde Washington, como su embajada en La Habana, han incorporado a su rutina diaria al emisión de juicios y opiniones sobre la realidad interna cubana, que publican y reiteran sin ningún pudor. Aunque la práctica ha abarcado a varias plataformas, se ha hecho más presente en Twitter, la que se supone que es menos popular que Facebook, pero donde teóricamente están más presentes funcionarios de gobierno, académicos y decisores de diversa índole.</span></span></span><span id="more-77548"></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Este ejercicio digital, que ahora tiene más intensidad que durante el desorden de Trump, empezó a hacerse más presente en la misma medida en que los soñadores del fin de la Revolución Cubana sintieron que los estragos de la pandemia de la COVID19, de conjunto con el daño provocado por las medidas coercitivas unilaterales (bloqueo), causarían un estallido social en Cuba.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">El Departamento de Estado y su representación diplomática en La Habana dejaron sus huellas por todas partes en los sucesos anteriores y posteriores al 11 de julio, pero aún así tuvieron cierto recato en aquellos días, para impedir ser vistos como los manejadores directos de los “manifestantes”. En la medida en que los días fueron pasando y los “líderes” de aquellos eventos fueron comprando boletos de avión para radicarse al exterior y se descalificaron de forma pública entre ellos, los burócratas estadounidenses desde el Potomac se sintieron en la necesidad de consumar un mayor protagonismo, lo cual se hizo traumático mientras se acercaba la fecha del 20 de noviembre (que después fue 15).</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Para este último espectáculo habían vendido entradas a altos precios y enfrentaban el peligro de que no hubiera puesta en escena, como en efecto sucedió. Ocurrió el hecho más temido por los titiriteros: se cae la escenografía del guiñol y el público infantil ve finalmente que las marionetas no tienen vida propia, sino que son manejadas por otros.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Hasta hoy no se conoce si las principales apuestas sobre el probable holocausto antillano se hicieron desde La Habana, o en Washington. Lo cierto que desde el Departamento de Estado se enviaron pronósticos a la Oficina del Consejero de Seguridad Nacional y de ahí a la Casa Blanca. Este intercambio intenso de memos y propuestas, trajo como resultado la apertura de las arcas de la USAID y, sobre todo a partir de septiembre del 2021, empezaron a fluir más fondos para comprar videos, declaraciones, comentarios en blogs y cuanta otra tramoya fuera necesaria para presentar al mundo y a la opinión pública estadounidense un estado de cosas virtual sobre Cuba.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Después de todo, si un alto por ciento de la población estadounidense aún considera que las elecciones presidenciales del 2020 fueron “robadas” delante de sus narices, cómo no pensar que un por ciento similar tomara como verdad el cintillo de que el pueblo cubano se había sublevado y que los que no lo hicieron fueron contenidos por la represión. Si durante cuatro años el Departamento de Estado insistió en que sonidos inexistentes crearon enfermedades imposibles de diagnosticar en su personal diplomático en La Habana, y mucha gente lo creyó, entonces cómo no asimilar que el gobierno cubano atacaría a su propia gente, con un poquito de reiteración.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Y en esta circunstancia las autoridades estadounidenses dieron muestras, una vez más, que el entramado multilateral que ha construido la humanidad para poder sobrevivir les resulta útil, sólo si avala la existencia de un único polo de poder. ¿Convención de Viena?, ¿respetar los asuntos internos de otros países?, ¿observar los límites de la soberanía de otros?, pequeños detalles.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Y así, a teatro vacío, los funcionarios del DOS (por sus siglas en inglés) se han quedado tocando en Twitter la partitura que estaba escrita para terceros. La diferencia con otras crisis construídas en varios países es que en aquellas la infantería ha sido local y la artillería ha actuado desde lo lejos. Pero en este caso, los conspiradores se quedaron casi sin infantería y han tenido ellos mismos que asumir ese papel, aunque sea de forma virtual.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">De nuevo, a falta de evidencias, pruebas, grabaciones y fotos, los tuits de la división del hemisferio occidental del Departamento de Estado han llenado ese espacio. Por cierto, la escasez de fotos que sustentaran sus teorías fue resuelta de una manera magistral: usar como suyas, para apoyar la tesis de la rebelión, las fotos que testificaron masivamente el apoyo de la mayoría del pueblo cubano a sus autoridades. Para ellos no es robo, eso se llama tomar prestado sin conocimiento del dueño.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Pero cuando alguien decide olvidar las normas a las que se obligan los servicios diplomáticos de todos los países, se pasa por alto también que en dicho ejercicio se practica todos los días la reciprocidad. ¿Qué habría sucedido si algún representante oficial cubano, o simplemente un ciudadano de ese origen se hubiera involucrado en las manifestaciones por el asesinado de George Floyd?, ¿qué conmoción habría causado que un cubano, fuera agricultor o artesano, hubiera estado presente en la barrida policial del parque Lafayette justo frente a la Casa Blanca, durante el 2020?. Por cierto, si hubo ciudadanos de origen cubano presentes en los hechos del 6 enero del 2021 en el Capitolio, pero eran miembros de la organización Proud Boys, quienes antes y después de aquellos hechos fueron a mostrar su masculinidad ante la embajada cubana con obscenidades y gestos abrasivos.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Es decir, con su actuación irresponsable en las redes sociales, y en especial en Twitter, la cancillería estadounidense y sus empleados han abierto de par en par una puerta para que otros puedan hacer lo mismo respecto a sus problemas internos. Pero Cuba no ha hecho uso de esa oportunidad, ni lo hará, por respeto a las normas de convivencia internacional y, más aún, por respeto a aquellos que han luchado por la reivindicación de sus derechos en aquel país durante décadas, de manera genuina y sin necesidad de los guíen o dirijan desde el exterior.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Pero el antecedente quedará reflejado para la academia, o para terceros que en el futuro les podrán decir: de qué te quejas si le hiciste lo mismo a los cubanos. Son los riesgos que se corren cuando la arrogancia se deborda.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Además de la ocurrencia del hecho en sí, resulta interesante apreciar su calidad. Cuando de manera mecánica se reiteran básicamente los mismos textos, cuando el copia y pega entre el Departamento de Estado y su embajada es tan evidente, cuando las contradicciones entre cifras y supuestas fuentes casi no hay que explicarlas, entonces cabe preguntar si el que incurre en tales errores lo hace simplemente por falta de capacidad creativa, o para demostrar que están “cumpliendo una indicación”. Y ciertamente esa duda nos queda.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Lo otro es construir una llamada “línea del tiempo” para principiantes, la cual en si misma desacreditaría a las fuentes de los mencionados bombardeos digitales. La citada división de asuntos del hemisferio occidental, que teóricamente atiende y se conmueve por lo que sucede en más de 30 naciones y territorios, ha enmudecido de manera reiterada en momentos en que se han producido asesinatos masivos en la región, cuando se ha atacado el orden constitucional en varios países, cuando carteles de narcotraficantes han estremecido ciudades enteras, cuando se han descubierto tumbas masivas, o ante las barbaridades cometidas por traficantes de personas. Al parecer esas son realidades inherentes del sistema democrático que promueven junto a sus servidores de la secretaría de la OEA, en los que no es necesario reparar porque no son noticia. Pero para Cuba hay otras normas.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Sin embargo, los que dominan las técnicas para comprender qué sucede realmente en las redes se fijan en otros detalles interesantes. Cuántos retuits han generado estos mensajes abrasivos e irrespetuosos contra Cuba, cuántos likes (o me gusta), cuantas impresiones (veces que un contenido se ha visto), cuántas interacciones de los internautas. Todos estos datos, tomados en su conjunto, demostrarían que el irrespeto por la soberanía de otros ha sido estéril, la atención generada con la repetición goebbleliana de los contenidos ha sido mínima, si nos atenemos a los totales de la población en Cuba, en EE UU y mundial, incluso de Hialeah.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">No se puede evitar que el subconsciente compare este ejercicio con lo sucedido meses después de la derrota estadounidense en Playa Girón (Bay of Pigs para ellos). La CIA (y no hemos hablado de la agencia en este texto) había instalado meses ante en la Isla de Swan una emisora de radio (no hay que agregar que ilegalmente), la cual debía garantizar con su propaganda que el pueblo agredido de Cuba recibiera con los brazos abiertos a los miembros de la Brigada 2506, popularmente conocidos como mercenarios. El caso es que ya derrotados estos y bajo custodia de las autoridades cubanas, Radio Swan seguía emitiendo llamados a “quemas los cañaverales” y a “avanzar sobre la capital”. Es difícil no recordar el antecedente.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Lo otro es que la burocracia estadounidense como promedio no está bien pagada en comparación con los salarios del mundo no oficial. Hay funcionarios, a veces al final de sus carreras, que se preocupan por su jubilación y vida futura, razón por la que a veces ponen un énfasis en sus actuaciones, más allá de lo que explica la racionalidad común. Y es que en eso de ser muy enfático en los ataques contra Cuba, con un gozo específico y más allá de las instrucciones, también viene a la memoria el caso de James Cason, un ex jefe de oficina de intereses en La Habana, quien a inicios de este siglo se caracterizaba por su estridencia, que lo marginó incluso respecto al resto de los diplomáticos residentes en La Habana. En reiteradas ocasiones funcionarios extranjeros y visitantes se preguntaban la razón de su actuación, más cuando sabían que no tenía la más mínima posibilidad de ascenso en el ranking diplomático estadounidense. Y la explicación vino después de su partida: Cason aspiró y fue electo al cargo de alcalde Coral Gables, Florida, emporio de los remanentes de la rancia burguesía cubana y otros que no lo fueron pero aspiraban.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Y por favor, no considerar que este caso es único ni esporádico. Varios años antes de Cason, el Sr Dennis Hayes, que había sido nada más y nada menos que Coordinador del Buró Cuba en el Departamento de Estado, fue contratado por la Fundación Nacional Cubano Americana como jefe de su oficina en Washington. Dicho de otra manera, cuando se trata de la “causa” contra Cuba, con frecuencia las líneas de la decencia se cruzan, los códigos de ética (de existir) no se cumplen, y es difícil saber quién le paga el salario a quién y decir en definitiva quién es el boss (jefe).</span></span></span></p>
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		<title>¿Ofensiva o “contraofensiva” de Estados Unidos contra Cuba? Por José Ramón Cabañas</title>
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		<pubDate>Wed, 09 Feb 2022 03:41:15 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Cuba y su gente están bien insertados en una comunidad internacional de la que una parte de Estados Unidos se autoexcluye. No es a la inversa. <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=77492">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-774930"></div></div></td></tr></table><p>En conversaciones con vecinos, expertos, jóvenes y siguiendo el hilo de nuestra prensa nacional, es común escuchar la valoración (cierta por demás) de que se ha producido una arremetida brutal de Estados Unidos contra Cuba en los últimos años. Se ha manejado una cantidad de argumentos que hacen innegable tal afirmación, las evidencias están por todas partes.<span id="more-77492"></span></p>
<p>Sin embargo, sería útil detenerse en una pequeña pregunta al valorar los hechos recientes: ¿es una ofensiva contra nuestro país, o una “contraofensiva”? Y muchos lectores dirán, ¡qué más da, hace el mismo daño! Esa aseveración también es atinada, pero desde el punto político tendría cierta utilidad analizar cuál de los dos conceptos caracteriza mejor lo sucedido, porque la respuesta puede tener implicaciones futuras.</p>
<p>Ya en otras ocasiones se ha hablado de que el nivel de intensidad del enfrentamiento contra Cuba durante los años de Trump no fue constante, registrando sus notas más altas en los últimos doce meses. Hay coincidencias también en cuanto a que el grupo amorfo de funcionarios y oportunistas que rodeó al empresario-mandatario no elaboró una estrategia política detallada contra Cuba, sino que entregó la concepción y conducción de las acciones principales a una secta reducida de politiqueros con un alto componente cubanoamericano.</p>
<p>No obstante, lo que se hacía contra Cuba era un componente que encajaba de forma precisa en el propósito general de borrar de los libros de historia cualquier legado significativo que pudiera haber registrado el gobierno del primer presidente negro de los Estados Unidos, Barack Obama. También guardaba relación con la política de estado consensuada contra la Isla por largo tiempo. Pero hay evidencias de que los retrocesos en el tema cubano no fueron tan marcados entre el 2017 y 2018, como si resultó a partir de la segunda mitad del 2019.</p>
<p>A pesar de que la directiva presidencial sobre Cuba firmada por Trump en junio del 2017 tenía la intención de dejar sin efecto el documento similar refrendado por Obama a finales de su mandato, no cortó de golpe un grupo de tendencias que se venían produciendo y ni siquiera cuestionó los 22 memorandos de entendimiento, que se habían firmado durante el proceso de negociaciones bilaterales.</p>
<p>Uno de los datos más significativos para refrendar esta teoría es que, si bien las facilidades para las conexiones aéreas y por mar entre ambos países se habían creado en años precedentes, fue en el 2017, 2018 y 2019 cuando se registraron los principales volúmenes de viajeros desde Estados Unidos. Las cifras oficiales fueron de 1 001 424, 1 105 801 y 1 001 391, respectivamente. Aunque los totales se dividen casi a la mitad entre viajeros estadounidenses y cubanoamericanos desde ese mercado, en los dos primeros años la mayoría por escaso margen pertenecía al primer grupo.</p>
<p>En sentido contrario, la mayor cantidad de viajes de cubanos residentes en la Isla hacia el exterior (en general) se produjo también en el mismo período, con totales históricos de 889 542, 1 111 374 y 1 307 523, respectivamente. En un entorno que ronda el 80 % en cada caso, se trataba de viajes a Estados Unidos, de los cuales más del 70% de las personas permanecían por períodos de estancia inferiores a los 24 meses, es decir, no emigraban.</p>
<p>¿Qué significaban estas cifras tomadas de conjunto? Pues al menos dos cosas:</p>
<p>1.- Si bien el cambio político relativo respecto a Cuba había sucedido en años precedentes, el movimiento humano como resultado del mismo estaba ocurriendo después, a pesar del barraje de información negativo contra la Isla que ya comenzaba a tener lugar y de la puesta en escena de la novela de los “ataques sónicos”. Al menos el 90% de los estadounidenses que regresaban desde Cuba expresaban que había una diferencia entre la realidad que habían apreciado y la enseñanza recibida en las escuelas, o lo que les llegaba desde el mundo virtual de la prensa y las redes sociales. De ese por ciento también la mayoría regresaba con una visión favorable del país vecino, o de que al menos no habían encontrado ni en los hoteles, ni en las casas particulares, el malecón habanero, o en caminos vecinales el “enemigo” que pretendía atacar la “democracia americana”.</p>
<p>2.- Las cantidades de viajeros cubanoamericanos por su parte cuestionaban en cierta medida el discurso de la contrarrevolución floridana en su emporio natural. Y si hablamos de la calidad de los viajeros, el espectro de los mismos llegó hasta viejos “luchadores anticastristas” sin vínculos terroristas, que vinieron a reencontrarse con su país de origen, con su gente, que reconocieron o no, públicamente o no, que habían estado del lado equivocado de la historia, pero que de alguna manera se reconciliaron consigo mismos y se sintieron mucho más a gusto en un segundo y tercer viaje. Los totales de viajeros de aquí hacia allá, también trasladaban un mensaje similar: soy libre de ir allá (EE UU) disfrutar lo espiritual o material que me guste, pero regreso a donde pertenezco, a pesar de que dicen que “esto está complicado”, en referencia a limitaciones materiales.</p>
<p>Se pueden relacionar otros hechos muy importantes que sucedieron en aquellos mismos años, pero estas cifras que se han mencionado en párrafos precedentes y su impacto social en ambas orillas, estremecieron por primera vez el andamiaje de la “industria del odio” y todo el entramado de financiamiento federal y privado que la ha sostenido en pie por más de 60 años. ¿Cómo vender odio en una circunstancia en que se estaba produciendo un genuino contacto pueblo a pueblo a un nivel impensable e el pasado?, ¿cómo vender la imagen de la “falta de derechos y libertades”, si los visitantes estadounidenses se felicitaban de que sus hijos tenían una libertad nocturna que no gozaban en sus lugares de residencia en el Norte?.</p>
<p>Aunque se ha mencionado en otros textos, no es ocioso recordar que lo narrado hasta aquí tenía lugar en una escenografía histórica en la que se producía un intercambio cultural inusitado, en el que varias ONGs y grupos privados organizaron los más masivos y extensos recorridos de artistas e intelectuales cubanos por la geografía estadounidense. No solo por Miami, sino por los circuitos verdaderos, que van desde New Orleans, hasta Los Angeles, Chicago, New York y el propio Washington DC. Eran los años en que se aprobaban más de 30 resoluciones de ciudades grandes y pequeñas pidiendo colaboración con Cuba, 11 de ellas en el tema de la salud. En el 2017 Chicago, Illinois, vio coronado su esfuerzo al concretar el primero de estos acuerdos con presencia de expertos cubanos. El propio año (bajo Trump) se firmó y comenzó a funcionar el primer acuerdo conjunto entre dos instituciones (Centro de Inmunología Molecular y Roswell Park Cancer Center) de la industria biofarmacéutica. Eran los años de un intercambio académico y universitario intenso, donde los especialistas estadounidenses llegaron a ser la mayoría de las representaciones extranjeras en eventos y congresos celebrados en Cuba, como sucedió incluso en la conmemoración por los 500 años (noviembre, 2019) de La Habana, cuando el grupo estadounidense fue el más nutrido entre los visitantes. En ese momento se firmó un acuerdo de cooperación entre la ciudad de New Orleans y la capital cubana,</p>
<p>A mediados del 2019, sucedió algo muy apegado a la más pura tradición política estadounidense, se oyó en el Sur de la Florida la voz de “estamos siendo atacados!”, para justificar una reacción radical contra el estado de cosas. La proximidad a la ocurrencia de nuevos comicios electorales en el 2020 hizo suponer a la tribu legislativa de cubanoamericanos que, de no producirse un “cambio fundamental en las circunstancias”, tendrían que abandonar el negocio que le había abierto tantas puertas en sus vidas y empezar a trabajar de forma tangible por primera vez. Si bien después del 2001 la contrarrevolución de origen cubano radicada en Estados Unidos debió abandonar el terrorismo como arma fundamental de su “lucha”, al final de la segunda década del siglo XIX percibían que se quedaban sin instrumentos, ni fundamentos.</p>
<p>El resto de la historia es conocida: cambios en la Oficina del Asesor de Seguridad Nacional, en la Oficina del Director para América Latina del mismo órgano y un acuerdo de un senador de la Florida con un presidente advenedizo: “me entregas completamente la política hacia Cuba y a cambio te protejo las espaldas en el Comité de Inteligencia que presido”. Más o menos por ahí anda la génesis de la mayoría de las 243 medidas contra Cuba que se agolparon en poco tiempo, con premura, sin respetar las sacrosantas consultas interagenciales, sin revisar cuánto de lo que se hacía perjudicaba o no el “interés nacional” de los Estados Unidos.</p>
<p>Había tres prioridades absolutas: “cortar los viajes, cortar los viajes y, adicionalmente, cortar los viajes”, lo cual sucedió “over night” (en una noche), literalmente con pasajeros a bordo en buques, o sobrevolando la Isla.</p>
<p>Además se autorizó mucho dinero, todo el dinero posible, el que se declara en el presupuesto federal y el que está en los acápites secretos, para montar una maquinaria de desinformación sobre Cuba, que borrara todo lo ocurrido, que le cambiara el contenido a cada hecho, que sustituyera los recuerdos de viajeros y anfitriones, de emisores y receptores. Una maquinaria que cambió el Sol brillante por la tempestad y la paz relativa por la rivalidad más desembozada.</p>
<p>El “contrataque” debía ser lo suficientemente masivo para que tuviera el mismo efecto del napalm sobre la piel de Vietnam, pero esta vez sobre la conciencia de la gente común. Y junto a la desinformación masiva medidas más quirúrgicas y puntuales: tocar a la puerta de académicos y periodistas que daban criterios positivos sobre Cuba; desaprobación de créditos a empresarios que habían descubierto en la Isla del Caribe una oportunidad y situar un scanner ideológico en el aeropuerto de Miami para cuanto artista cubano que arribaba, con un gran cartel que decía: “si no repites mi credo político, aquí ni tocas, ni cantas, ni cobras”.</p>
<p>Estas acciones y otras tuvieron por primera vez una dimensión masiva y reiterativa en las redes sociales con un impacto que ciertamente buscaba afectar al público cubano, pero sobre todo a los millones de estadounidenses que ya habían conocido Cuba de primera mano. Una contrarrevolución de rancia tradición racista y homofóbica comenzó a tratar de moverse incluso en los espacios de afrodescendientes y en las comunidades LGTBQ y encontró algunos crédulos.</p>
<p>Por ahí andaban cuando apareció ese actor diminuto que ha hecho temblar a la Humanidad: el SARS-CoV-2. A la altura de febrero o marzo del 2020 había confusión, pero a los pocos días se fue entronizando el pensamiento del que se considera primer mundo económico, pero en realidad es tercero intelectual. Se llegó rápidamente a la conclusión de que Cuba no resistiría, de que habría muertes masivas, que el sistema médico colapsaría, lo cual unido a otras penurias provocadas desde el exterior, llevaría finalmente al ansiado “estallido social”.</p>
<p>Esa fue la versión que le entregaron a Biden en el 2021 los analistas del “estado profundo”, que esta vez aseguraron estar más cerca de la verdad que cuando se le convenció a Kennedy de firmar la proclama del bloqueo en 1962 y a Clinton de aceptar la filosofía de la Ley Torricelli en 1992.</p>
<p>Pero resulta que en el 2022, y parece que la cosa va de 30 años en 30 años, Cuba ha vuelto a resucitar del último zarpazo de una forma inesperada: produciendo cinco vacunas propias contra la COVID19, protegiendo a casi la totalidad de su población, exportando su conocimiento a quienes quieren compartirlo, teniendo una de las tasas más bajas de fallecidos por millón de habitantes, siendo pionera en la inmunización a menores, controlando en buena medida el riesgo de la apertura de las fronteras, mostrando un éxito inusitado frente a lo que se llama la “cuarta ola”, con un orden social adecuado.</p>
<p>Sabemos que los contrataques de realidad virtual continuarán, pero también se seguirán desdibujando los argumentos que se utilizan, como sucedió en el pasado reciente con los “ataques sónicos”, “las tropas en Venezuela”, el “alzamiento generalizado” y en estos días con los “juicios a menores”. Cuba y su gente están bien insertados en una comunidad internacional de la que una parte de Estados Unidos se autoexcluye. No es a la inversa.</p>
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		<title>Cuba, las diplomacias con apellido y la información por precisión. Por José Ramón Cabañas Rodríguez</title>
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		<pubDate>Fri, 24 Dec 2021 13:23:29 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[La información es hoy un traje a la medida, que se corta y se cose en dependencia de los intereses del que lo viste. <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=77144">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-771450"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;">Como se conoce, el término diplomacia se deriva del verbo griego <em>diploun</em>, que significa doblar, en referencia al documento plegado que portaban los emisarios que se intercambian los soberanos de antaño. En consecuencia, el término embajador en varias lenguas proviene de la palabra que define a ese emisario, como es el caso de botschafter en alemán.<span id="more-77144"></span></span></p>
<p><span style="color:#000000;">A partir de esas raíces históricas, existe un consenso internacional en cuanto a la definición de diplomacia como una función estatal para el desarrollo y mantenimiento de relaciones internacionales en los planos bilateral y multilateral, para la negociación de diversos temas y, sobre todo, para el mantenimiento de la paz.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En las últimas décadas, a partir del esfuerzo de una variedad de países e instituciones, han comenzado a conocerse definiciones y prácticas de diplomacia con algún apellido, en dependencia del campo específico en el cual se practique, sea tanto diplomacia económica, como científica, cultural, deportiva y hasta religiosa.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">También se ha desarrollado la interpretación de un concepto que reúne desde la sociedad civil a algunas de las anteriores alrededor de la llamada diplomacia pública, en la que jugarían un papel fundamental organizaciones no gubernamentales (con respaldo estatal o no), aunque en los últimos años este término se ha ido incorporando al organigrama y a las responsabilidades de varias cancillerías.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Finalmente, todas estas acepciones tienen algún tipo de relación con otro término que va en paralelo y de la mano de la diplomacia y la política exterior de un estado, que es el de la proyección exterior de un país. Esta reuniría a todas aquellas acciones que se generan desde una nación determinada en función de sus vínculos internacionales, aunque no formen parte de la política oficial.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Excepto para la definición de diplomacia, citada más arriba, para la cual existe una comprensión más o menos compartida, para el resto de los términos citados en los tres párrafos precedentes se registra una diversidad de interpretaciones, límites de actuación y actores. El debate se enrarece aún más, cuando se aprecia que un grupo de cancillerías vienen utilizando esos espacios con fines no solo oficiales, sino de influencia en terceros y, ni siquiera una influencia para lograr objetivos dentro del propio sector, sino para cumplir con objetivos de carácter político y hasta para apropiarse de conocimiento generado por otros, como puede ser el caso de la llamada diplomacia científica.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En Cuba hemos partido históricamente de que la diplomacia es una sola, indivisible, y de que todo lo que se haga en otros sectores, por actores estatales o no, debe tributar en beneficio del propósito último de mejorar las relaciones con el resto del mundo. Esta definición, que puede ser debatible, no nos ha aislado de participar en foros convocados bajo los titulares de diplomacia cultural o económica y otros, pero si nos ha privado de utilizar herramientas y de conceptualizar acciones que nos hubieran posibilitado acceder a metas específicas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El hecho de que Estados Unidos disponga de presupuestos federales multimillonarios distribuidos en una red interminable de supuestas ONGs en todos y cada uno de estos campos, nos ha hecho a veces asumir una actitud defensiva, sin siquiera intentar una definición propia en cuanto a qué significaría para un país socialista una de esas diplomacias con apellido. Aun peor, la falta de tal comprensión repercute negativamente en muchas ocasiones sobre la capacidad de articular a varios organismos e instituciones nacionales en función de un objetivo de política exterior. Esta duda recuerda el abandono que hicimos durante años del término “sociedad civil”, el cual de solo escucharlo se equiparaba con un espacio dominado por la contrarrevolución.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Algo similar sucede respecto a la proyección exterior, la cual sin exageración alguna puede llegar a abarcar como actor potencial a toda la población de un país. Un maestro puede participar en ella desde su escuela, tanto como un campesino lo hace desde su surco.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Dos ejemplos simples: ¿cuánto contribuyen a la relación exterior de un país los cursos para estudiantes extranjeros que se pueden desarrollar en cualquier universidad? Cuando esos estudiantes accedan a la vida laboral, en la responsabilidad futura que tengan en su país de origen contarán con una experiencia muy singular en relación con el país donde estudiaron y en parte se formaron. En varios casos pedagogos prominentes acceden a responsabilidades gubernamentales en el área de la educación, o la investigación.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El segundo: quienquiera que haya presenciado un diálogo entre campesinos de dos o varios países, ha podido percatarse que entre ellos, aunque hablen distintos idiomas, no se necesita un traductor. Enfrentan las mismas adversidades del clima, de la naturaleza y comparten riesgos. Tanto animales como plantas sufren de enfermedades comunes, sobre todo si se trata de naciones que se encuentran en una misma región, o latitud. Hay países como los Estados Unidos de América, en los que el llamado lobby agrícola define desde la base los puestos principales de dirección en el Departamento de Agricultura federal.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A pesar de que en Cuba no se han avalado suficientemente desde la ciencia política estos conceptos, estamos rodeados de ejemplos que han tenido en cuenta esos contenidos y que han sido exitosos. En varios casos las relaciones bilaterales oficiales cubanas con otros países fueron precedidas de una “embajada cultural”, o por un proyecto común desarrollado por empresarios. Fidel innovó una y otra vez en este respecto. Son antológicas sus reuniones con estudiantes, productores, investigadores, economistas de orígenes diversos, que hasta el día de hoy recuerdan los debates que tuvieron lugar.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En países de una cultura muy diferente a la cubana, o que cuentan con un régimen económico-social basado en premisas distantes de las socialistas, sus dirigentes son capaces de distinguir entre las diferencias políticas e ideológicas y las posibilidades reales de avanzar de conjunto en temas específicos como la salud, el cambio climático o la agricultura.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Aún si como sociedad, o como gobierno, no estuviéramos dispuestos a llenar esos vacíos teóricos y no reflejáramos esas realidades en nuestros planes y acciones, es importante profundizar en estas prácticas y visiones foráneas, pues nos permitiría apreciar mejor cómo se pretende ejercer la influencia desde el exterior.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En modo alguno esta propuesta de debate, muy resumido y carente de una fundamentación extensa, está dirigida a los funcionarios de gobierno, o políticos en Cuba. Pero sí correspondería a la academia cubana prestar mayor atención a estos desarrollos y crear teoría al respecto. Este quizás resulte uno de aquellos campos en los que la ciencia y la academia puedan generar conocimiento de utilidad para las relaciones internacionales actuales de Cuba.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En la misma medida en que fuerzas de extrema derecha acceden al gobierno y parlamentos en Norteamérica y Europa y toman decisiones restrictivas en cuanto a las relaciones con Cuba, paradójicamente se abren nuevas posibilidades para el desarrollo de la proyección exterior cubana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Más de 60 años de resistencia han provocado que la Revolución cubana sea conocida en el mundo por varias de sus virtudes. Y debemos ser conscientes de que el éxito alcanzado hasta ahora en el enfrentamiento a la Covid19 nos pone en otro nivel.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">También nos ponen en otro nivel los cambios operados en nuestro modelo económico y el surgimiento de nuevas formas productivas. Cuando crece la cantidad de actores privados y cooperativos, estos también pueden participar en la proyección exterior cubana y no solo en el ámbito económico.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Todo lo mencionado hasta aquí guarda una especial relación con la manera en que seamos capaces de comunicar estos propósitos, tanto al interior de Cuba, como hacia el exterior.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El surgimiento y desarrollo de las redes sociales, entre otros cambios recientes, han hecho nacer el término de información por precisión, pues ya sabemos que los algoritmos diseñan contenidos distintos para receptores distintos. La información es hoy un traje a la medida, que se corta y se cose en dependencia de los intereses del que lo viste.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Desde Cuba no podemos dominar lo que puede ocurrir en los espacios de dichas plataformas, pero sí podemos aprender de su éxito. La información por precisión nos puede llevar a diseñar contenidos específicos, para el tipo de interlocutor a quien nos interesa hacer llegar un mensaje. El campo de las llamadas diplomacias científica, cultural, o de otro tipo, o el de la diplomacia pública como suma de todas ellas, es singular para el uso de la información. Muchas veces consideramos que con hacer pública una noticia, un descubrimiento, o un avance, este será de conocimiento global de inmediato. Pero no es así.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Hoy existe tanta información circulando, por canales diversos, hay una competencia tan voraz y desleal por la atención que es capaz de prestar cada ser humano, que solo podemos estar seguros de que aquel ha recibido el mensaje si lo hemos elaborado a partir de sus expectativas, en los temas que prioriza y si hemos acompañado el contenido hasta la puerta de su casa, su oficina, o el auricular de su teléfono. Estados de opinión se crean todos los días a partir de la reiteración infinita de contenidos, sean verdaderos o no, probados o no, pero que contaminan hasta el aire que respira el consumidor de información.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Desde la ciencia y la academia cubanas podemos y debemos construir y actualizar propuestas en todos estos temas.</span></p>
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		<title>Cuba en dos planetas. Por José Ramón Cabañas</title>
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		<pubDate>Thu, 02 Sep 2021 01:04:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Fidel Castro desde 1999 tuvo una visión plena de las potencialidades de internet para un país como Cuba <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=76223">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-762240"></div></div></td></tr></table><p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">La internet surgió a finales de la década de los años 60 del siglo XX como un proyecto militar estadounidense, respondiendo a la necesidad de trasladar gran cantidad de información de un punto a otro distante en breve tiempo, en caso de que se produjera un conflicto armado.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Como ha sucedido con otras muchas creaciones de ese origen, al poco tiempo internet pasó a tener un uso comercial público y comenzó a llenarse de información y soluciones prácticas para problemas diversos, a pesar de que desde bien temprano se replicaron en ella las mismas desigualdades del mundo real.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Un pequeño grupo de empresas establecidas en el primer mundo desarrollaron la infraestructura de equipamiento de internet, la interconexión entre las partes, tanto como la programación que sustenta ya una inmensa cantidad de servicios en línea. Poco a poco fueron sumándose empresas e instituciones de diversas regiones, pero ninguna hasta hoy controla gran parte del flujo que transita por ese soporte, responsabilidad que sigue retenida en las pioneras.<span id="more-76223"></span><img class="size-full wp-image-76225 aligncenter" src="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2021/09/index.jpeg" alt="index" width="275" height="183" /></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Cuba, que había sido capaz de construir computadoras propias desde finales de los años 70 del pasado siglo, solo se asomó a esa ventana de oportunidades que ofrecía internet a mediados de la década de los noventa, debido, entre otros factores, a las grandes limitaciones técnicas y de recursos impuestas por las restricciones desde Estados Unidos. También existía una buena carga de suspicacia ante una herramienta que no se conocía cómo funcionaba y por los riesgos de seguridad que podía traer consigo.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Sin embargo, Fidel Castro desde 1999 tuvo una visión plena de las potencialidades de internet para un país como Cuba y comentó que “parecía hecha para nosotros” por las posibilidades que brindaba para llegar con nuestro mensaje a muchos destinatarios con pocos recursos. Existía, no obstante, otro importante obstáculo que él también avizoró y para el que ofreció una creativa solución.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">La sociedad cubana no debía ser una simple consumidora del ingenio, un visitante, un actor pasivo. Había que crear los recursos humanos para asumir el reto, a pesar de las limitaciones en equipamiento había que instruir a los más jóvenes de forma masiva. Fueron los años del despliegue de los clubes de computación en muchos municipios cubanos y del surgimiento, aunque ya existían varias facultades universitarias dedicadas al tema, de la espectacular Universidad de Ciencias Informáticas (UCI), la cual hoy aloja un parque tecnológico en sus entrañas.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">El Ministerio de Comunicaciones en Cuba vio transformarse su nombre a Ministerio de la Informática y las Comunicaciones, como un indicador de la importancia estratégica que se le daba a la materia. En su organigrama apareció una estructura denominada Informatización de la Sociedad.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">A pesar de ello continuaron las limitaciones técnicas, materiales y de financiamiento para avanzar en la forma deseada, pero también en el debate interno entre cubanos siguieron surgiendo dudas respecto a la seguridad nacional y no se observaba con claridad el impacto que tendría, al menos el establecimiento de una red doméstica, para la economía cubana.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Debe recordarse que durante mucho tiempo el acceso de Cuba a la llamada red de redes fue por vía satelital, lo cual imponía serias limitaciones a la magnitud de los flujos de información y creaba ciertas dudas sobre su sostenibilidad.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Es decir, por un largo período para la mayoría de los cubanos internet era algo inaccesible y básicamente un instrumento de trabajo para aquellas instituciones que podían garantizar la conexión a sus funcionarios y trabajadores. Era un mundo paralelo que se podía visitar o no.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Aún así, un grupo de cubanos ingeniosos, emprendedores si se quiere usar el término, fue capaz de crear un proyecto tan único como Infomed, que enlazó a todas las instituciones del sistema nacional de salud y a su personal, con el objetivo de compartir fuentes de información, hacer el conocimiento de la especialidad asequible a todos, llegando a ser el soporte pionero de la cirugía a distancia en Cuba. Por su visión estratégica, todavía hoy Infomed sigue siendo un producto de referencia en el mundo.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Más adelante otro grupo ingenioso trabajó duramente y armó Ecured, lo que algunos llaman la Wikipedia cubana, que en realidad deberíamos consultar y promover mucho más de lo que hacemos hoy.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Mientras esto sucedía, tuvo lugar la gran transformación de la telefonía a nivel técnico con el surgimiento de los celulares y poco después se produjo el matrimonio entre internet y los teléfonos portátiles. Pero Cuba estaba detrás en ambos desarrollos, si bien ya era capaz de dar por sí misma algunos pasos en programación. Se fueron creando empresas para automatizar procesos y digitalizar soluciones puntuales nacionales.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Con más planes en este sector que medios para ejecutarlos, Cuba enfrentó el reto a inicios de la segunda década de este siglo de regularizar los servicios con empresas estadounidenses en telefonía, que rápidamente fueron pasando de voz a datos. Toda la prioridad de Estados Unidos en este campo radicaba en buscar avenidas de influencia en la sociedad cubana, más que proveerla de fortalezas tecnológicas que pudiera utilizar en su economía. La sombra del bloqueo estaba por todas partes. Y aquellos caminos se siguieron construyendo hasta el día de hoy.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">En un espacio muy corto de tiempo una apreciable mayoría de cubanos pasó de usar líneas fijas y cabinas telefónicas a tener el mundo (o su representación) en el bolsillo. El soporte de todo ese desarrollo se construyó de manera imperfecta quizás, pero soberana, con un absoluto control técnico, aunque no de contenido.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Este proceso tuvo lugar en un país con altos niveles de educación y con una cultura centenaria de tratar de conocer lo que hace y se produce en el exterior para transformarlo, reproducirlo y adaptarlo a sus necesidades.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">De una manera vertiginosa, comenzamos a consumir símbolos, modas y hasta estados de ánimo sin ser capaces de generar y subir nuestros propios contenidos. Al apreciar el desequilibrio algunos expertos del patio de forma bien intencionada hablaron de crear muros de contención, limitar servicios. Para muchos instalarse en internet y, particularmente en las plataformas que multiplican el contacto interpersonal, se concibe solo en términos de dar una batalla, enfrentar a otros, ripostar, entrar y salir.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Sin embargo, en esta coyuntura debemos reflexionar sobre algo que parece obvio, pero que no hemos interiorizado en toda su extensión y, aún más, no hemos convertido en soporte de toda nuestra acción futura: la humanidad vive en dos mundos gemelos, el real y el virtual. Si estás solo en el real vives al 50%.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Y esta simple verdad tiene una implicación enorme, casi de supervivencia, para todas las relaciones de Cuba con el mundo, sean oficiales diplomáticas, científicas, deportivas, culturales, económicas. Quien no garantice su presencia en el mundo virtual literalmente no existe, ni en el plano nacional, y mucho menos en el internacional.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">La anterior no es una afirmación que merezca reconocimiento, sino comprensión. En la Cuba de hoy desde el Estado y el gobierno se insiste en la necesidad de que todas nuestras instituciones y el personal que forma parte de ellas tengan una presencia en internet. Pero no se logrará si se aprecia como una tarea o indicación. Sólo llegaremos a ese punto si entendemos que todos y cada uno debemos estar o ser allí, para cumplir las funciones más altas, pero también para hacer nuestro trabajo y hasta para garantizar la manutención de la familia.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Es un paso muy significativo en esa dirección la transformación del Instituto Cubano de Radio y Televisión en Instituto de Información y Comunicación Social. Empieza un largo camino para lograr, entre otros objetivos, que absolutamente toda la prensa cubana tenga presencia en el mundo digital de manera eficiente. Lo que quiere decir que los contenidos que se producen, y hay muchos de muy alta calidad, estén disponibles de inmediato en esos soportes, sean de fácil acceso y eventualmente se traduzcan a otros idiomas.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Lógicamente tendremos mucho más éxito si también comprendemos a escala de toda la sociedad que la comunicación es una ciencia y que los comunicadores y los responsables de esa actividad en cada célula de nuestro país requieren entrenamiento y calificación. Otra clave será percatarnos de que hay una labor política a realizar en el ciberespacio, pero esta no sustituirá nunca, más bien complementa, la que se hace a pie, en el barrio, mirando a los ojos.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Hace mucho tiempo que no existen dos públicos (nacional e internacional) y hace menos que multitud extranjeros y cubanos residentes en el exterior nos leen o nos ven en primera instancia en nuestros propios medios. Se puede hacer un cálculo muy simple: en la misma medida en que seamos capaces de presentarnos de forma atractiva ante el mundo y con los códigos adecuados, que son muchos y diversos según cada segmento de público, menos probabilidades habrá de que las campañas enemigas cumplan su objetivo.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Es casi el mismo reto de la guerrilla mambisa contra el ejército colonial español, pero sí se puede, hay caminos y brechas como entonces, pero sobre todo motivación. Daremos un salto enorme el día en que cada cubano, de cualquier edad, de cualquier extracción social, en cualquier parte de la isla comprenda que ella o él también pueden ayudar en la proyección exterior del país. Y como se supondrá, algunos observadores externos darán más crédito a lo que diga un cubano a la orilla de un río, que lo exprese un funcionario desde su buró.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Y nuevamente un pequeño detalle. Nadie debe esperar que ello suceda por generación espontánea, aún para los que cuentan con los medios técnicos para navegar por internet. Hay que instruir, que es mucho más complicado que un jefe le diga a un subordinado que se abra una cuenta en las redes sociales y empiece a poner contenido.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Entre otras cosas porque un navegante en internet sin preparación va dejando más datos suyos, de su entorno, amigos, círculo laboral y otros temas que la información que recolecta.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Además, cualquier aficionado a Facebook, Twitter, Instagram, Flickr y otros espacios podrá explicar que cada plataforma tiene su secreto, su forma de hacer. Aún más, ya se produce una migración masiva de esos soportes globales a otros más segmentados en los que las personas encuentran identidad ideológica o cultural. De estos últimos como sociedad sabemos menos, pero es un proceso que está en marcha en todas partes, incluida Cuba. Solo si los padres navegan sabrán a donde salieron a jugar virtualmente sus hijos, cuál es el amor remoto que tienen en otro continente, o el libro que leen en un idioma distinto.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">El mundo virtual, es un animal en transformación constante y las verdades tecnológicas de hoy no lo serán mañana. Es un mundo al que hay que acudir con chaleco antibalas, sin ingenuidades. Si se va listo a consumir, también se debe acudir con deseos de aportar o vender.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Para los más jóvenes quizás lo más difícil sea comprender que el mundo virtual no debe ser el 70 o el 80% de sus vidas, porque siguen siendo seres sociales y dependen de una relación física con el entorno. Todos debemos desarrollar una capacidad crítica, responsable sobre lo que leemos y lo que ponemos a un lado, lo que consideramos importante y lo que no; razonar contracorriente a las teclas de los retuits y los likes, que no son índices reales de conocimiento, importancia o magnitud. A los de más edad habrá que invitarlos a que dediquen algo más del 10% de su tiempo a la virtualidad.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Ni qué decir de lo que significa potencialmente aún internet para nuestra economía. Quedaron atrás las reuniones para presentar un producto, los </span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"><i>brochures</i></span></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES"> y las memorias externas (algunos dirán “y los discos compactos”). Hoy las gestiones para la venta de un tornillo o de un submarino comienzan con www. Para ser justos hay que decir que las playas de Cuba, el amor de su gente, su dulce música, el sabor del ron y muchas otras cosas no van por ahí, pero también pueden utilizar dichos resortes y lo hacen en muchos casos.</span></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Cuba ha construido ya sus propios paradigmas. Está por calcularse la cantidad de combustible que ha ahorrado al país la aplicación Transfermóvil para los pagos a distancia, además de alegrarle la vida a los cubanos. ¿Qué sucedería si absolutamente todos los procesos de servicios a la población estuvieran automatizados? Pues mejor economía y más alegría.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><span lang="es-ES">Hagámonos el propósito de vivir en ambos mundos, sin que alguien lo tenga que orientar o indicar, creemos los mecanismos para alfabetizar a los novatos y actualizar a los entendidos. Internet parece creada para los cubanos, es verdad Comandante.</span></span></span></p>
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