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	<title>La pupila insomne &#187; Germán Sánchez Otero</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>Chávez y el Partido de sus sueños.* Por Germán Sánchez Otero</title>
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		<pubDate>Tue, 04 May 2021 10:43:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA["Ha colocado la meta en la cima del pico Bolívar –el más alto de Venezuela–. Él lo sabe: Crear el partido de sus sueños tiene por delante enormes retos que vencer. ¿Cuánto podrá avanzar?" <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=75142">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-751430" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2021/05/chavez-psuv.jpg_1718483346.jpeg"></div></div></td></tr></table><p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><b>¿En qué momento y por qué Chávez decide crear el partido unido de la Revolución?</b></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Al culminar su octavo año en 2006, la Revolución Bolivariana ha logrado importantes avances que se expresan de manera notoria en el dominio de los poderes del Estado: El 80 % de los gobernadores y el 75% de los alcaldes son miembros de la alianza; la Asamblea Nacional está integrada solo por diputados del Polo Patriótico y en los otros tres poderes (Judicial, Electoral y Ciudadano), predominan figuras que defienden el proceso bolivariano.<span id="more-75142"></span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"> <img class="size-full wp-image-75144 aligncenter" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2021/05/chavez-psuv.jpg_1718483346.jpeg" alt="chavez-psuv.jpg_1718483346" width="600" height="340" /></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Se ha consolidado la unión cívico–militar, el pueblo ha avanzado mucho en conciencia y organización –a nivel de las bases–, la economía y las misiones sociales van en ascenso, y el entorno latinoamericano y caribeño tiende a ser más favorable para las acciones unitarias y de cooperación que promueve Chávez. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Los gobiernos de Brasil (Lula), Argentina (Kirchner), Bolivia (Evo), Uruguay (Tabaré) y varios del Caribe, más los triunfos a finales de 2006 de Rafael Correa en Ecuador y Daniel Ortega en Nicaragua, constituyen una heterogénea fuerza progresista que junto a los gobiernos socialistas de Cuba y Venezuela no tiene precedente en la región. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Tales realidades, no exentas de puntos débiles –entre ellos, la subestimación del poder imperialista para revertir este escenario–, van a marcar las relaciones entre los Estados Unidos y nuestra América. Washington refuerza su poderío e instrumentos subversivos en toda la región, y busca sacar provecho de los desatinos y zonas vulnerables de los adversarios. En Venezuela, que no es una excepción, esto se manifiesta por ejemplo en el acomodamiento y la corrupción de no pocos dirigentes del Polo Patriótico, luego de asumir cargos en el Estado; en el déficit de los nexos con el pueblo; en la sobrevivencia de componentes tóxicos del Estado heredado de la Cuarta República; y en las debilidades de varios partidos del proceso, que suelen actuar sobre todo durante las lidias electorales, y algunos son parte de la alianza bolivariana para obtener cuotas de poder, pues en rigor no comparten el ideario de Chávez.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Los años 2005 y 2006 son, no obstante, espléndidos para la Revolución. Consciente de tal escenario contradictorio, su líder decide acelerar las líneas estratégicas del proyecto. Quiere alcanzar un punto de no retorno en la transición hacia el socialismo del siglo xxi, que según su interpretación al menos el 50 % del pueblo ha avalado en los comicios presidenciales del 3 de diciembre de 2006, donde resultara reelecto con el 63 % de los votos. Sabe que se trata de un proceso inédito, largo y peliagudo, y aunque no puede imaginar todos los ignotos derroteros mira al horizonte. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><a style="color:#000000;" name="_GoBack"></a> <span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Vísperas del noveno año de la revolución, los vientos soplan a favor y él cree que es tiempo de navegar con las velas desplegadas. Se siente física y mentalmente en óptimas condiciones, ha cumplido 52 años y considera que posee la experiencia y el rumbo claro para avanzar hacia metas más complejas. Cuando despierta el 1 de enero de 2007, siente la plenitud de la vida. Junto a los íntimos placeres de las fiestas navideñas, ha dedicado innúmeras horas a forjar criterios y esbozos de planes, orientados a ahondar el curso de la Revolución en el año que recién comienza.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Quienes están cerca de él en esos días decembrinos, lo ven a menudo atareado entre libros y papeles en un frenético trance, sentado en la mesa de trabajo de la churuata, especie de acogedora sucursal del llano en Miraflores. Muchos de los edecanes y otras personas cercanas, no entienden el porqué de tal carrera contra el tiempo y su juvenil entusiasmo. Sus ojos irradian luz, pese a no dormir más de cinco horas diarias. Suele estar de buen humor y a ratos juega chapitas y bolas criollas con allegados, en la pequeña cancha existente en un espacio abierto aledaño a su área privada. También ahí, o en la Casona, disfruta a los hijos y nietos, y en esos días el manantial de ternura se le desborda al rozar la piel de su última creación: una deliciosa ardillita de apenas un año, Génesis, que muestra en el pelo ensortijado, en la piel cobriza y en su incipiente carisma, la huella genética del padre. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">A veces en la madrugada, abre el Balcón del Pueblo y avizora sobre una loma de mediana altura el edificio del antiguo Museo Militar, de ecléctica arquitectura y tamaño monumental, desde donde dirigiera la rebelión del 4 de febrero, quince años atrás, y ahora él llama El Cuartel de la Montaña, en alusión al poema de Neruda sobre Bolívar. Absorto en sus recuerdos escucha la controversia sonora de sus dos gallos finos peleadores, imagina el devenir futuro de la patria y el mundo, y delibera consigo mismo sobre cómo actuar en la dirección acertada. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Lee, cavila, escribe, a veces adelanta algunas de sus iniciativas a personas cercanas –sobre todo por teléfono–, y oye opiniones. Macera de tal modo un vigoroso cuerpo de ideas y las principales acciones que se propone acometer en 2007, luego de sonar las campanadas del nuevo año. Y hasta en la ducha cada mañana, bajo las hebras del agua fresca, suele debatir consigo mismo sus lucubraciones, entretanto entona durante el baño llaneras del alma. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Como siempre hace, elabora coherentes nociones desde una mirada sistémica e histórica. Es esta una cualidad suya que muchas personas no perciben, debido a su original estilo espontáneo y versátil, a veces impetuoso. En verdad él nunca “toca” sin partitura. Necesita antes definir cuáles son los objetivos de cada empeño, cómo pueden estos alcanzarse y con qué instrumentos de poder se van a lograr. Para ello se eleva en una especie de alfombra mágica y desde esa altura casi siempre ve más lejos. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Mira hacia atrás: en 2006 ha culminado una fase de transición, cuyo inicio visualiza en 1999. La “nueva era” comienza en 2007 y la nombra Proyecto Nacional Simón Bolívar 2007–2021. Incluye siete grandes líneas, en las dimensiones política, social, ética, económica, militar, territorial, e internacional. Su objetivo mayor es radicalizar con más celeridad la Revolución, en la vía venezolana hacia el socialismo. Y para ello se propone elaborar y someter a la decisión del pueblo, una reforma de la Constitución que facilite ese derrotero. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Es en esas circunstancias, que considera el momento propicio para organizar el Partido de la revolución. ¿Por qué ahora y no antes? ¿Cómo concibe ese ente que él llama “el Partido de mis sueños”?</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><b>Hacia el partido de la Revolución</b></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Después de postergar durante varios años la forja de un solo partido que conduzca la Revolución, por fin resuelve hacerlo durante 2007. Ha llegado a la conclusión de que ese nuevo órgano político es indispensable para conducir los radicales cambios que marcarán el futuro de Venezuela. Tal idea le fue sugerida en el pasado por algunos dirigentes venezolanos, como Alí Rodríguez Araque, fogueados en organizaciones de izquierda y de elevada cultura política. Pero razones diversas, sobre todo asociadas a evitar peligrosas divisiones en el seno de la alianza que lo apoya, hicieron que dilatara la respuesta. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">No olvida que durante la visita que realizara Fidel Castro a Venezuela en octubre de 2000, dos altos dirigentes, uno de ellos Alí, le pidieron que solicitara al líder cubano una reunión sobre el tema y esta se hace en la residencia presidencial, “La Casona”. Al cabo de concluir el cruce de ideas, dos horas y media después, es obvio para Chávez y su invitado –quien se conduce con sumo tacto y sobre todo escucha– que no es el momento idóneo para intentar la unificación de fuerzas tan disímiles. El proceso bolivariano debía madurar más y decantar calidades. Un ejemplo: en esa reunión está presente Luis Miquilena (segundo al mando del MVR), quien catorce meses después traiciona a la Revolución al frente de algunos diputados y otros seguidores. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Chávez presume que aunque el proceso bolivariano ha avanzado mucho a la altura de 2006, será complejo fundar el partido único y lograr que los integrantes de la alianza que forman el Polo Patriótico se auto disuelvan. En los primeros años de la revolución, él opta por fomentar el quehacer y la organización del pueblo en las bases y mantener nexos directos suyos con este, idea que moldea en 2001 al crear los Círculos Bolivarianos. Sin ataduras burocráticas a ningún partido, ni esperar orientaciones –que nunca llegan–, ellos se movilizan por su cuenta para salvar a Chávez y a la Revolución, y desempeñan un papel decisivo en la victoria popular y militar contra el golpe fascista del 11 de abril. Pero después de 2002, por razones disímiles, tienden a languidecer. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Los objetivos y faenas subyacentes en los “cinco motores” que ha definido para radicalizar la revolución en 2007, la maduración del proceso bolivariano y lo peligros externos e internos que lo acechan –incluidas sus debilidades–, lo inclinan a pensar que ahora sí es indispensable crear esa fuerza dirigente estratégica. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">¿En qué nociones sustenta su propuesta? Le han llegado criterios sobre el tipo de partido a organizar: Unos piensan que los miembros de la alianza deben mantener su identidad y proponen organizar un frente amplio (al estilo uruguayo); otros sostienen que debe ser un organismo político de masas, de adhesión voluntaria, y hay quienes defienden la idea de estructurar un partido de vanguardia, de militancia selecta y con altos niveles de exigencia y disciplina. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Él escucha y lee las disímiles opiniones de sus compañeros, estudia textos sobre el tema –por ejemplo, de Gramsci, Lenin, Fidel y Marta Harnecker– y analiza experiencias de países socialistas, en particular de Cuba. Y como en otros grandes temas y dilemas, vuelve a aplicar la máxima de Robinson: “O inventamos o erramos”. Opta por proponer cortar y coser un traje a ese partido,</span></span> <span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">a la medida de la Revolución Bolivariana y entre todos sus posibles miembros. </span></span></span></p>
<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Aprovecha un acto que se realiza en el Teatro Teresa Carreño el 15 de diciembre de 2006 con los partidos integrantes del Polo Patriótico –cuyo fin es reconocer el trabajo electoral de la alianza que apoyó su candidatura–. Adelanta ahí varias ideas sobre la nueva fuerza partidista que tiene en mente. Decide hablarle sin tapujos al pueblo, que le ha dado un triunfo resonante en los recientes comicios presidenciales y marcar sus diferencias respecto de las cúpulas de ciertos partidos del Polo Patriótico. Estas no quieren someterse a la elección desde abajo y temen perder las que consideran sus “cuotas de poder”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Al expresar las directrices, Chávez activa la dinámica para formar el partido unido. Pone a volar así un globo de ensayo, destinado a medir reacciones. Establece un primer concepto: las ideas y faenas para avanzar rumbo al socialismo venezolano, la reforma de la Constitución y la creación de un partido unido, son tres grandes temas que forman un todo en la nueva ofensiva revolucionaria. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Confiesa no poseer una cartilla para construir el socialismo, e insiste en que este debe crearse desde las gentes, edificarse cada día y ser “un socialismo endógeno, nuestro modelo socialista”. Alerta que ello no depende sólo de las realidades nacionales, también de las circunstancias internacionales: “Pero aquí hemos comenzado, vamos hacia el socialismo, ese es el camino de la salvación de la especie humana” –proclama.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Enseguida aborda el tema del partido unido. Sabe que debe enfrentar a algunos dirigentes de la alianza y critica ciertas opiniones de ellos, pero no los identifica. Piensa que el proceso mismo hará que se definan. Descarta, en primer lugar, cualquier variante de frente amplio. Dice sin rodeos: “Partido unido es lo que requiere la Revolución, un partido, no una sopa de letras con lo cual estaríamos cayéndonos a mentiras, y estaríamos engañando al pueblo”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Desde que salió de la cárcel en marzo de 1994, está oyendo ese debate y ahora no hay tiempo que perder: “Por lo tanto, aquellos partidos que no quieran, bueno, yo los dejo en total libertad de seguir su camino”. Dicho esto, orienta que no se desactiven los batallones, pelotones y escuadras que se crearon en todo el país para la batalla electoral del 3 diciembre pasado. Acude así, una vez más, al poder orgánico del pueblo para enfrentar a los oponentes y hacer viable las nuevas ideas. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">En ese instante del discurso, las facciones de su rostro se tensan al extremo, mientras la poderosa voz y los brazos con enérgicos ademanes, cortan el aire: “Yo, Hugo Chávez Frías, hijo de Hugo de los Reyes y Elena, nacido en Sabaneta el 28 de julio de 1954, hace 52 años y medio, (…) declaro hoy que voy a crear un partido nuevo”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Una sonora ovación y la consigna “¡así!, ¡así!, ¡así es que se gobierna!”, lo hacen sentir aún más seguro. Ha decidido emplearse a fondo en el proyecto del partido unido y utilizar su liderazgo, con el ánimo de evitar que el objetivo se desvíe por las ramas. Conocedor de que lo cortés no quita lo valiente, a la vez invita a todos “los que quieran” acompañarlo. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Adelanta de modo terminante, que él va a gobernar con ese único partido, y quienes opten por no integrarse a la nueva entidad “saldrían de mi gobierno”. Ha visto por televisión “a algunos”, diciendo que el partido de ellos sacó en las elecciones presidenciales una determinada cantidad de votos. “¡Esos votos son de Chávez! ¡Esos votos no son de ningún partido!”, exclama en tono lapidario y luego agradece “la gran labor de los partidos políticos”. Busca así compensar en parte su dura afirmación previa, no del todo justa. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Termina con una idea esencial: “¡No dividamos al pueblo! ¡Unámoslo cada día más!”. Uno de los grandes dramas de Bolívar, enfatiza, “fue precisamente la división, que terminó matándolo y terminó matando a la Gran Colombia”.</span></span></p>
<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Minutos antes de llegar Chávez al teatro Teresa Carreño, me ha llamado desde su auto para abordar un asunto de la colaboración bilateral cubano–venezolana. Hablamos de prisa y, al final, me dice: “Voy a proponer en breve el nombre del partido único que vamos a crear; he pensado que se llame Partido Socialista Único de Venezuela”… Hace una breve pausa, tal vez para darme tiempo a que digiera la sorpresiva noticia, y añade: “¿Dime qué te parece?”. Me percato al instante que su intención no es organizar un partido “único” sino unido: “¿Y no sería mejor Partido Socialista Unido de Venezuela, que es lo que tú quieres lograr?”, le digo, a sabiendas de que esa es su intención. Hace silencio varios segundos y antes de despedirse expresa: “En verdad, eso es lo que me propongo”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Al rato, enciendo el televisor en mí despacho y disfruto su lúcido discurso. Lanza una recta fulminante: en “la nueva era que comienza”, se necesita un instrumento político unitario que se ponga al servicio del pueblo y de la Revolución, “no de parcialidades, ni de colores”. Otra ovación lo motiva a confesar que ha estado pensando hasta en el nombre. Y de una vez lo suelta: “Partido Socialista Unido de Venezuela”. Su propuesta levanta una inequívoca algarabía de aceptación en el emblemático teatro, sede de grandes hitos de la Revolución. Este será otro para recordar.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Enseguida argumenta cómo los partidos “deben ir marchando al ritmo del proceso revolucionario”. Alude al Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR–200) y recuerda que este existió durante 15 años y desaparece en 1997, al surgir el Movimiento Quinta República (MVR) para encarar nuevas batallas políticas y electorales. Ahora, dice, el MVR debe pasar a la historia “con sus virtudes y defectos”, al cabo de una década de quehaceres. Y pide a las direcciones de los demás partidos aliados, que se reúnan y discutan: “les hago la invitación, a nombre del pueblo, a que pongamos de lado los partidos y creemos el Partido Socialista Unido de Venezuela”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Termina con una sentencia: el Psuv “será el más democrático de los partidos de la historia venezolana”. Los verdaderos líderes, adelanta, serán electos por las bases y se echará en un saco “la política esa de cuántos diputados voy a tener yo, y cuántos gobernadores, y cuál es la cuota mía; no chico, eso no, eso tiene que pasar, esa es la Cuarta República viva, el reparto, las tajadas”.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Ha iniciado de tal modo uno de los procesos políticos más complejos de su vida y de la historia venezolana. Él lo sabe. Y se alista para actuar desde su paciencia unitaria, sin desviarse un milímetro de los conceptos y de la axiología que acaba de proclamar. </span></span></p>
<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><b>Gestación del Psuv: primera etapa</b></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">¿Qué reacciones suscita en el Polo Patriótico la iniciativa de crear el partido unido de la Revolución? Algunos miembros saltan como liebres asustadas y hacen públicas sus opiniones en contra de la propuesta. Emplean disímiles subterfugios, para tratar de ocultar que no aceptan disolver sus organizaciones y sumarse a la creación del nuevo ente desde las bases populares. Tal dinámica hace más difícil el proceso, aunque es positiva: reduce lastres y ayuda al giro radical que vive la Revolución. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Luego de esperar el lapso necesario y conocer qué piensan los integrantes de la alianza, Chávez nombra una Comisión Promotora, que se reúne por vez primera en Miraflores el 14 de febrero. Al terminar, ofrece declaraciones a la prensa. La Comisión es presidida por él y está integrada por un primer grupo de siete miembros que llama “los históricos”: José Vicente Rangel, Guillermo García Ponce (ex dirigente comunista), Jesús Paz Galarraga (MEP, socialdemócrata), Roberto Hernández (PCV), Fernando Soto Rojas (Liga Socialista), Alí Rodríguez y Alberto Müller Rojas (ambos de Patria para Todos). Además, Titina Azuaje (Clase Media en Positivo), David Velázquez (PCV), Francisco Arias Cárdenas (Partido Unión) y Adán Chávez, Diosdado Cabello, Jorge Rodríguez, Freddy Bernal, Luis Reyes Reyes, Pedro Carreño, Antonia Muñoz, Héctor Navarro, Rafael Isea, Érika Farías y William Fariñas, todos del MVR. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Estas personas no representan a uno u otro partido. Su papel será reunirse con todas las fuerzas políticas y sociales de la alianza bolivariana, para conocer opiniones y elaborar una propuesta que permita, a fines de año, tener “el más grande partido democrático de la historia de Venezuela”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">En esa primera reunión, él orienta tres ideas básicas: 1) el partido unido de la revolución debe ser fruto de las bases organizadas, sin ninguna imposición desde arriba: hasta el nombre deberá discutirse y aprobarse en el Congreso constitutivo; 2) se necesita un partido auténticamente democrático, acorde al nuevo socialismo que se pretende desarrollar; 3) será responsable de definir el rumbo de la Revolución, de conducirla y defenderla en todas los escenarios y batallas; entre estas las electorales, cuyos objetivos deben ser concientizar al pueblo y ganar espacios de poder, para hacer avanzar la revolución. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">El lunes 5 de marzo, anuncia en un </span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><i>Aló Presidente</i></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"> el cronograma de nueve meses que la Comisión Promotora ha concebido, y los pasos “hacia el parto del Psuv”. Ipso facto, despliega sus dotes a fin de que la criatura nazca sana y robusta. El plan es intenso, e incluye diversas actividades signadas por la participación de todos los aspirantes en igualdad de condiciones. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Consagra a este proyecto buena parte de los cinco Aló de marzo. Realiza en ellos varias reflexiones y polemiza en su estilo sincero, a veces duro e incluso hiriente, con quienes rechazan crear el partido unido. En el Aló del 5 de marzo, anuncia que se ha creado un pequeño Comité Técnico (una especie de brazo ejecutivo de la Comisión Promotora), formado por Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello, Adán Chávez, Érika Farías, Lina Ron y Antonia Muñoz. Destaca que esta proporción del 50% de hombres y mujeres, debe procurarse en todas las instancias del futuro partido, y también la presencia idónea de las razas, etnias y generaciones.</span></span></p>
<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">¿Cómo transcurre el “embarazo”? Comienza a ser más visible el 24 de marzo en el teatro Teresa Carreño, en la reunión del primer grupo de 2 mil 398 “propulsores”. Entre esa fecha y el 25 de agosto (cinco meses), ocurren otros cinco eventos públicos. Ellos son: segundo encuentro de propulsores, esta vez 16 mil 786 (19 de abril); rueda de prensa de Chávez, con motivo de su inscripción en el Registro de aspirantes a militantes del Psuv (5 de mayo); encuentro nacional de aspirantes al Psuv (23 de junio); asamblea del batallón del Psuv al que pertenece Chávez (28 de julio); y asamblea nacional de batallones, rumbo a la creación del Psuv (25 de agosto). Junto al primero, todos reflejan los avances y dificultades en la forja del proyecto.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Esta etapa de seis meses es crucial. En ella, Chávez alude con notables aportes a dos cuestiones matrices subyacentes: cómo debe ser y cómo debe actuar el Psuv. De conjunto, sus juicios expuestos en los Aló de marzo y en las seis actividades mencionadas, configuran su noción acerca del Partido de sus sueños. A la par, millones de bolivarianos, en su carácter de aspirantes a militantes e incitados por el verbo y el ejemplo del líder, coparticipan en la creación del nuevo partido –que por la complejidad del proceso, debe esperar hasta principios de 2008 para nacer. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Sin evasivas y muchas veces a elevada temperatura, encara en primer lugar las posiciones de varios dirigentes de tres miembros de la alianza: Podemos, el PPT y el PCV. Busca en las luces de Bolívar y en la historia de Venezuela y de toda nuestra América, el fundamento de sus posturas. Adereza las diatribas con definiciones sobre el nuevo partido y hace así más evidente el contraste entre sus nociones y las de los antagonistas de la propuesta. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">La lógica es clara: El proyecto liberador del más grande venezolano de todos los tiempos, avanzó cuando sus ideas y acciones unitarias guiaron la batalla independentista. Retrocede y fenece, por las divisiones y la traición de muchos líderes, que devienen funcionales a las oligarquías. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Evoca a Bolívar desde que en 1811 clama en la Sociedad Patriótica porque la unión sea efectiva, “para animarnos a la gloriosa empresa de nuestra libertad” (Aló, 5/3/07). Cita sus palabras de la Carta de Jamaica (1815): “la unión es la que nos falta para completar la obra de nuestra regeneración (…), mas esta unión no nos vendrá por prodigios divinos, sino por efectos sensibles y esfuerzos bien dirigidos”. Y recuerda que no solo lo expresa en ese documento: “Lo dijo en Angostura, lo dijo aquí en Barinas, lo dijo allá en Cumaná, lo dijo en Haití, lo dijo en todas partes; lo dijo en Lima, lo dijo en La Paz, lo dijo en el Potosí, andaba regando su mensaje, llamando a la unidad, a la conciencia de los pueblos para poder hacer una revolución y darle forma al gran proyecto de unidad de América Latina” (Idem). </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Rememora al legendario General en dos grandes lapsos: “el tiempo de la epopeya y el tiempo de la tragedia” (Aló, 25/3/07). Explica: “La causa fundamental de la tragedia de Bolívar, del proyecto bolivariano y del desastre de Venezuela y de la América Latina, fue precisamente la desunión” (Idem). Añade que mientras el Libertador languidecía en Santa Marta, en su última proclama dice: “Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro”. Y desde esa amargura, tan enraizada en las fibras del barinés, recuerda que “así quedó la Patria dividida en mil pedazos, (…) no solo Venezuela, la Patria Grande la partieron en pedazos. Lo que pudo ser una sola gran victoria se convirtió en 20 grandes derrotas” (Ídem). </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Después, “se nos vino encima –desunidos y debilitados– el imperio norteamericano y sembró su tiranía imperial en estas tierras”. De ahí que él insista tanto en la unidad, dice, y haya sido un promotor de ella desde que comenzara a conspirar dentro de las fuerzas armadas en 1978, y en sus nexos con organizaciones civiles de izquierda desde los años 1980. Explica que sus esfuerzos unitarios con esas agrupaciones y para que se acercaran entre ellas, resultaron infructuosos debido al sectarismo y los intereses particulares. </span></span></p>
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<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Tal recapitulación en el acto del 24 de marzo con los promotores y al día siguiente en el Aló –nunca antes expuesta por él con tanta crudeza–, encierra el propósito de explicar al pueblo las posiciones anti unitarias de algunos dirigentes de la alianza que integra el Polo Patriótico. El 4 de febrero de 1992, expresa: “nos quedamos los militares solos”, no hubo apoyo popular a la rebelión “porque los partidos o grupos políticos, estaban divididos, echándose cuchillo entre ellos” (Aló, 25/3/07). “Nos quedamos solos, excepción heroica, un grupo de estudiantes de la Universidad de Carabobo que salió a unirse a los soldados en Valencia”. (Acto, 24/3/07). Y completa su relato con una afirmación clave: “Si nosotros nos hubiésemos puesto a esperar que los partidos de izquierda se unieran antes del 4 de febrero, todavía estuviéramos esperando, nunca hubiéramos hecho el 4 de febrero” (Idem). </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Y después, al salir de la cárcel en marzo de 1994, “no me quería ningún partido de la izquierda (…); yo crucé el desierto y me fui con un grupo pequeño de compañeros a recorrer las calles y los pueblos, no teníamos a veces ni para comer, perseguidos, vigilados (…)” (Aló, 25/3/07). Más adelante, recuerda: “nosotros salimos directo con un proyecto constituyente; ninguno de ellos creía en ese proyecto, (…) y entonces nos dimos a la tarea, con el único recurso de la voluntad y el apoyo popular, de construir el Movimiento Bolivariano Revolucionario (…)”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">En ese lapso, dice, habría sucedido lo mismo que antes de 4 de febrero, si él y sus compañeros hubiesen aguardado por la organización de un frente unido. De ahí que decidieran crear en abril de 1997 el Movimiento V República, tras un proceso unitario duro y difícil dentro del MBR–200, para participar en los comicios de 1998. De tal modo, razona, se logra por primera vez una alianza electoral, no así una auténtica unidad para conducir la Revolución. Esta última afirmación, además de inédita es clave en su relato. Insiste: Nunca ha existido desde entonces, “una unidad orgánica verdadera”. Y reconoce otra verdad: “cuánta falta nos ha hecho una verdadera unidad, en estas etapas que hemos transitado” (Aló, 25/3/07). </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">¿Por qué hace estas evocaciones? Lo deja claro al final: “(…) ahora llegó el momento, y no voy a mirar atrás, ni voy a dar un mínimo retroceso a esto: ¡Adelante, a la carga, a la creación del partido!” (Idem).</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Emite otra opinión novedosa: “Nosotros hemos avanzado en estas primeras etapas, no por la unidad de los grupos políticos precisamente, sino por la unidad de un pueblo y la conciencia de un pueblo”. “No ha sido un buen ejemplo de unidad”, reconoce. Y confiesa: “Cuántas frustraciones, cuánto acuchillarse, dígame a la hora de elegir candidatos a diputados, a gobernadores, a juntas parroquiales, etc., cuántas tensiones, ¿por qué? ¡Ah! Yo sé por qué: cuidar espacios, y creo que por falta de conciencia acerca de los momentos que estamos viviendo” (Idem). Se ha dado cuenta, expresa sin cortapisas, que algunas personas “ven al partido como un fin”: lo que buscan es obtener gobernadores, diputados, alcaldes… (Acto, 24/3/07). </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Nunca antes ha sido tan explícito al abordar este espinoso tema, y es así porque desea que la criatura surja sin deformaciones: “la Revolución va avanzando y va decantando”. Para él, es muy importante el apoyo de los partidos, “pero lo determinante es el apoyo del pueblo”. De todos modos, expresa a los aliados que decidieran no sumarse: “las puertas siguen abiertas, siempre seré yo pregonero de la unidad” (Aló 5/3/07). </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">¿Cuáles partidos declinan unirse? En los comicios para la presidencia de 2006 lo respaldan 24, muchos de ellos diminutos (“una sopa de letras”, dice). El MVR suma la mayoría de los votos a favor de Chávez: 41,66 %. Después, lejos, Podemos (6,53 %), PPT (5,13 %) y el PCV (2,94 %). Aunque casi todos esos sufragios son de Chávez, los partidos se los adjudican porque los electores marcan el voto en sus tarjetas. Los otros 20 partidos están debajo del 1 %, e incluso 10 no llegan siquiera a 0,25 %. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Del total, 10 avalan crear el partido unido, 10 rechazan la propuesta y cuatro postergan la decisión. De los 10 en contra, los tres más importantes son precisamente Podemos, el PPT y el PCV. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Entre los más pequeños que aceptan, se encuentra el Partido Unión, encabezado por Francisco Arias Cárdenas –2do jefe de la rebelión del 4 de febrero y que en el 2000 decide enfrentar a Chávez como candidato presidencial y fundar ese partido–. El barinés, generoso e inmenso, ha dado vuelta a la página y “Pancho” se reincorpora con humildad a las filas de la Revolución. El 28 de enero de 2007, él anuncia su postura: &#8220;Unión se disuelve no para desaparecer, sino para crecer dentro de este concepto de unidad con nuestros hermanos del proceso revolucionario&#8221;. Chávez exalta tal decisión.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Podemos, el PPT y el PCV, experimentan sendos cismas en su interior. En los tres casos, varios de sus dirigentes principales, la mayoría con cargos en el gobierno central, gobiernos estadales, alcaldías, Asamblea Nacional y otras instancias del Estado, optan por sumarse al proyecto del nuevo partido. Otros, sin embargo, resuelven oponerse desde posiciones desleales Los peores son los tres principales dirigentes de Podemos: el secretario general, Ismael García, y los gobernadores de Aragua y Sucre, Didalco Bolívar y Ramón Martínez. En un acto el 3 de marzo, Ismael declara &#8220;no participamos ni participaremos jamás de pensamientos únicos, porque Venezuela es una sociedad diversa, plural&#8221;. El 16 de marzo, Didalco rechaza la imposición de “un pensamiento único”, y dice que sólo podía estar de acuerdo con “un socialismo democrático, que proteja los intereses de la propiedad privada”. Y Martínez califica al Psuv de mamotreto sectario, durante un mitin en Cumaná el 17 de abril.<br />
</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Confronta sin ambages a esos partidos, y en especial desgarra las vestimentas de los tres dirigentes del MAS, de obvio contenido socialdemócrata y que conciben la política con fines lucrativos. Dice en el Aló del 5 de marzo: “Realmente lo que quieren es cuidar espacios, que si tantos diputados, que si tantas gobernaciones, (…) entonces empiezan a decir: ‘No, que el pensamiento único’. ‘No, que la democracia’. ‘No, que socialismo o muerte no me gusta’. No, digan la verdad, los invito a que digan la verdad al país, con franqueza”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Días después expresa a los tres partidos: “(…) váyanse si quieren irse, yo no los estoy corriendo, yo sólo quiero que hagamos una verdadera revolución y que dejemos de estar amarrados al sectarismo, al partidismo, al clientelismo político, que tanto daño le ha hecho a este pueblo” (Aló, 18/3/07).</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Y el 24 de marzo, alerta que los dirigentes opuestos a crear el partido unido, van a convertir a sus entidades en cascarones vacíos, porque la abrumadora mayoría de sus miembros optarán por sumarse a la idea. Y en tono de broma, dice que les va a prestar a esos dirigentes su pequeño auto Wolkswagen para que anden juntos: “ahí van a caber, y a lo mejor quedan puestos vacíos todavía”. Tales chistes y sus agrios comentarios, son explicables por el irrespeto y deslealtad de los dirigentes aludidos, aunque a veces se excede. De todos modos, reconoce “la contribución de todos esos partidos” a muchas batallas populares que han tenido lugar en Venezuela. </span></span></p>
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<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><b>Contra los socialdemócratas y los dogmáticos marxista-leninistas</b></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">¿Cuáles son los factores ideológicos y políticos, condicionantes del actuar de esos dirigentes? Agrupa a estos en dos vertientes: reformistas socialdemócratas y dogmáticos marxistas–leninistas. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">El reformismo, dice, puede acompañar una revolución por un tiempo, “pero hay una barrera más allá de la cual el reformismo se convierte en contrarrevolucionario, y eso es lo que está ocurriendo aquí hoy”. Pone de ejemplo las intervenciones que el gobierno está haciendo de varios fundos: “a los reformistas eso no les gusta, porque esto es revolución en el campo y hay personas que a veces tienen conexiones, compromisos con los terratenientes, con la elite regional o nacional”, o les da miedo que los llamen esto o aquello, “a veces tienen rabo de paja y no se atreven a meterse en la candela”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Emplea una elocuente metáfora: El reformismo es como el colesterol en el cuerpo humano, “un asesino que tenemos por dentro”. En consecuencia, “el partido tiene que ser capaz de detectarlo y de ir limpiando, creando verdaderos cuadros revolucionarios, insertándose junto al pueblo, la clase obrera, los campesinos, los estudiantes, las juventudes, las mujeres, (…) impulsando el proceso revolucionario” (Aló, 18/3/07).</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Respecto de su crítica al dogmatismo, en clara alusión al PCV, realiza una retrospección histórica. Afirma que el proyecto de la Revolución Bolivariana no es marxista–leninista: “Si Carlos Marx y Vladimir Ilich Lenin resucitaran e hicieran un estudio sobre las circunstancias europeas y mundiales de hoy, estoy seguro que harían unas tesis no radicalmente distintas, pero con bastantes diferencias a las tesis que ellos desarrollaron hace casi siglo y medio”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Sin embargo, expresa con ironía: “aquí hay personas que agarran un librito y dicen: ‘no, esto es un catecismo, de aquí yo no me salgo’”. Y apostilla, en forma coloquial: “Date cuenta chico, que eso fue escrito –con todo el respeto a aquellos ideólogos y grandes revolucionarios–, por allá por 1,800 y tanto, por 1,900, date cuenta que el mundo ha cambiado” (Aló, 18/3/07)</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Y al siguiente día, en el Aló, utiliza palabras de dos célebres barbudos: “A Carlos Marx en una ocasión le hicieron una entrevista, ya viejo, y le preguntaron: ‘¿Usted es marxista?’. Dijo: ‘No, no, no, yo no soy marxista’. Él mismo. Es decir, no soy dogmático, quiso decir”. Y Fidel confiesa a Ignacio Ramonet: “uno de los más grandes errores que yo cometí en los primeros años de la Revolución, fue haber creído que alguien sabía cómo se construye el socialismo”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Tiene un gran respeto por todos los partidos comunistas del mundo, dice, pero “habrá que recordar que muchos partidos comunistas en América Latina, le retiraron el apoyo a la Cuba Revolucionaria, por los años ’60 y ’70, y traicionaron en algunas partes al Che Guevara, se negaron a apoyarlo”. Siente respeto por el PC</span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">V</span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"> y le ha exigido al MVR darle espacio, pues “ahí hay cuadros muy valiosos”; pero recuerda: cuando salió de la cárcel, existía una corriente en el PCV que lo consideraba un caudillo, y se opusieron incluso a que él participara en una marcha por el 1 de mayo.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Al finalizar su diatriba, afirma que el dogmatismo es también una corriente contrarrevolucionaria (aunque no explica por qué lo interpreta así). En ambas “hay compañeros buenos”. Y concluye: “Yo les hago un llamado a que reflexionen profundamente, despejen sus dudas y se vengan con nosotros”.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">¿Acaso escapan a Chávez los problemas del resto de los miembros de la alianza? En verdad, sus críticas no se limitan a esos tres partidos. Algunas abarcan al conjunto de ella, incluido el MVR, el partido que él fundara. Por ejemplo, refiere que ninguno apoya la gestión del gobierno nacional contra el desabastecimiento y por el control de precios: “Ni uno de los partidos que tenemos asume esas tareas, ni uno, porque no tienen voluntad, ni capacidad para asumirla; andan pendientes de otra cosa”. En vez de apoyar al gobierno central y al líder, andan con sus “gobiernitos paralelos”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">El gobierno nacional actúa por un lado, mientras los partidos lo hacen por su cuenta con poderes locales, porque obedecen no al líder sino a comandos paralelos. Y cuando él toma grandes decisiones, “no hay un partido que sea un intermediario, que informe y direccione las políticas que dicta el Presidente o el gobierno”. Eso sí –dice con molestia–, los lunes de cada semana todos los partidos ofrecen ruedas de prensa “y buscan cámara, y primera plana, y discursos, pero en la realidad, cero hit, cero error, cero carrera”. Todo eso, concluye, “tenemos que demolerlo y crear la gran unidad nacional, revolucionaria”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Está de regreso y gusta pisar tierra firme: La montaña a escalar es alta y no todos los alpinistas, incluso de su propio partido, tienen fuerza ética y política para alcanzar la cima. Por eso, no para mientes en decir verdades: “Yo en estos últimos años he visto personas que uno creía que eran tremendos revolucionarios y no aguantaron el paso por el poder, no aguantaron un cheque de no sé cuántos millones (…)”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Añade un concepto: Hace 100 años se decía que el capitalismo vivía su crisis terminal, pero “no termina de llegar la crisis final”. Y hay algo más peligroso, dice, “el modo de reproducción del capital”, que István Mezarov llama “metabolismo del capital”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Luego de mencionar esta noción abstracta del pensador marxista húngaro, salta a otro ejemplo concreto. Hay venezolanos, dice, a quienes “se les ha entregado un tractor y una tierra para que hagan un proyecto socialista, y uno de ellos termina ocupando la casa con su familia y amarrando un tractor a un poste para que más nadie lo maneje”, y en vez de usarlo lo arrienda. Vuelve a generalizar: Eso es producto de “las viejas costumbres, la corrupción, la ambición individual al beneficio económico: ese es un enemigo terrible que a todos puede afectar, a cualquiera, al más pintado”.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">También ha visto, “a muchísimos compañeros y compañeras que han pasado la prueba, que hemos pasado la prueba, pero cada quien amárrese por dentro los valores, fortalezca la conciencia, porque el enemigo anda por dentro y no sólo el enemigo declarado, sino (…) las viejas costumbres”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Para explicar mejor su referencia a “las viejas costumbres”, alude y analiza un ejemplo histórico, basándose en una de sus obras dilectas. Y la cita de memoria: “Dice Víctor Hugo en</span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><i> Los Miserables</i></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">, (…) a través de un personaje de su novela, ‘creíamos haber cambiado el mundo, pero nos olvidamos de algo, de cambiar las costumbres’”. Fue así, razona Chávez, que la Revolución Francesa, “con todo su heroísmo, se vino abajo y luego se impuso la restauración, el imperio y la contrarrevolución”. Lo mismo ocurrió en la Unión Soviética, a los pocos años de morir Lenin “aquello se transformó en vez de todo el poder para los soviets, en todo el poder para la elite del partido y para la nueva clase política (…)”. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Este paseo por la historia culmina en una moraleja: “Nuestro nuevo partido debe evitar esa tendencia, de sustituir unas viejas estructuras por otra que nazca vieja, elitista, de privilegios”. Y enseguida, su poderosa voz estremece al auditorio con otra idea–fuerza, y todos lo aplauden, incluso algunos simuladores vestidos de rojo que tensan sus rostros: “¡cero privilegios, demos ejemplo de desprendimiento, de humildad revolucionaria!”.</span></span></p>
<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><b>Más ideas a los promotores del Psuv</b></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">¿Qué otros conceptos y valores desgrana Chávez en ese encuentro con los promotores? Resumo. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>Uno:</b></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"> Debe ser un verdadero partido socialista, revolucionario, bolivariano, donde exista plena libertad de debate desde las bases, “no circunscrito a una élite, a una cúpula”; cuando se adopte la decisión, “entonces viene la disciplina”, y tiene que haber “unidad de mando”, “porque se trata de una revolución”, “aquí está en juego la vida de la patria, está en juego el futuro de Venezuela”. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>Dos:</b></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"> Un partido de masas que genere cuadros, según la noción de Gramsci (no de cuadros o de masas, a secas). </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>Tres:</b></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"> Debe quebrar el paradigma de la representatividad; las bases elegirán los liderazgos, y estos deben mantener conexión permanente con ellas y no formar una nueva elite sustentada “en la fuerza de la costumbre”. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>Cuatro:</b></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"> Hay que romper esa fuerza negativa y crear nuevas realidades e ideas novedosas. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>Cinco:</b></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"> Un partido subordinado al pueblo, y no al revés. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>Seis:</b></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"> Un partido de frentes (obrero, campesino, estudiantes, mujeres…), no un frente de partidos. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>Siete</b></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">: Debe sustentarse en una elevada moral; por ejemplo los corruptos, latifundistas y traficantes de influencias no son revolucionarios y no pueden ser miembros del partido; tampoco los embusteros, o un hombre que golpee a una mujer, un machista, un racista, o quienes antepongan los intereses personales a los del colectivo. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>Ocho:</b></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"> Junto a su elevada moral, tiene que ser un partido de luces, en el que todos sus miembros estudien, piensen y propongan ideas. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>Nueve:</b></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"> Poseer una composición social en sus bases y en los liderazgos, que sea espejo de todos los sectores y generaciones del pueblo. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>Diez:</b></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"> La resultante suprema es conseguir “eficiencia política y calidad revolucionaria”, tal cual la definiera el ex comandante guerrillero venezolano Alfredo Maneiro. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>Once:</b></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"> Conducir la Revolución guiado por una estrategia certera y con las tácticas ajustadas a cada momento y escenario de lucha. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>Doce:</b></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"> Debe ser dinámico, diverso, flexible, ágil, “muy nuevo en su concepción, en su bandera, en su programa, en su estrategia”, capaz de diluirse en el pueblo y subordinarse a este, y a la vez tener liderazgo, “porque si no tiende a perderse y dispersarse”; “que se abra, que se cierre, que ataque, que se defienda y que triunfe siempre”. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>Trece:</b></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"> Orientar su programa, organización, estatutos e ideología, acorde con el ideario de la Revolución Bolivariana: el árbol de las tres raíces (Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora) y los demás componentes éticos e históricos del socialismo venezolano. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>Catorce:</b></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"> “Un partido para la paz, pero si fuese necesario un ejército para la guerra”, capaz de defender “de cualquier agresión imperialista la sagrada patria venezolana y el impulso de nuestra revolución”. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>Quince:</b></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"> Debe aspirar a ser promotor de la unidad de las izquierdas en la América Latina y en el Caribe, y más allá, de los partidos y movimientos de izquierda en el mundo. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><b>Otras definiciones esenciales</b></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Pocos días después, el 19 de abril, en el inmenso Poliedro de Caracas habla al segundo grupo de propulsores, a quienes reitera varias de las ideas anteriores y formula algunas inéditas. Me detendré en la nuez de estas últimas. Acude a tres autores, para sustentar en parte sus propios conceptos. Son ellos los marxistas José Carlos Mariátegui y Marta Harnecker, y el ecléctico Elías Canetti. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Comienza por recordar las idea matriz del Amauta sobre el socialismo (ni calco ni copia…creación heroica), y alude la exaltación que este hace de la política (sin precisar la obra). Lee: “La política es hoy la única actividad creadora, es la realización de un inmenso ideal humano, la política se ennoblece, se dignifica, se eleva cuando es revolucionaria (…)”. Hace suyo este criterio de Mariátegui y lo contrapone a la “politiquería de ganar espacios y cargos” con fines lucrativos: “que me pongan donde ‘haiga’”, al estilo de la IV República. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Enseguida razona que se vale de esa idea, para afirmar que la política es un arte “y el arte es creación, debemos ser artistas de la política”. “¿Qué estamos creando?”, pregunta. Y precisa: “(…) estamos creando una gran fuerza social, un gran sujeto social, trasformador (…)”. Y a él se le ha ocurrido llamar a esta “una fuerza social transistémica”, un partido capaz de actuar como “un gigantesco motor” de la revolución, integrado al pueblo, y vencer todas las resistencias, todos los obstáculos, “para ir avanzando en la construcción de la Venezuela socialista”.</span></span></p>
<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">De Elías Canetti, ha leído su obra de antropología social Masa y Poder. Nacido en Bulgaria en 1905, Canetti es hijo de una familia hispano hablante de judíos sefardíes, y fallece en Zurich, en 1994. Adoptó la ciudadanía británica y fue poseedor de una vasta cultura literaria, filosófica, sociológica e histórica, de impronta austriaca y alemana, lengua en la que escribe. Ecléctico e inconcluso, se propuso interpretar los desgarros del siglo xx y obtuvo el nobel de literatura en 1960. Masa y Poder, se lo regala a Chávez el vicepresidente Jorge Rodríguez (psiquiatra de profesión) y como suele hacer con muchas grandes obras, el barinés la interpreta en función de sus afanes y proyectos, aunque esta vez no desbroza la densidad del ensayo.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Su mirada se centra en la idea del autor de que la masa “generalmente adquiere un carácter temporal, fugaz, muchas veces es amorfa, (…) se forma a veces en un segundo, pero igual como se formó en un segundo, desaparece también en un segundo”, dice Chávez y contrapone ese concepto de masa al de multitud. Esta “nunca morirá” –razona–, porque “la multitud es el pueblo organizado, orgánicamente unido, enlazado por distintas razones”. Y va al grano que le interesa: “El partido debe contribuir a que el pueblo crezca y se convierta en mil multitudes, que jamás muera”, conscientes, arrolladoras cuando tengan que serlo, “no en masa momentánea”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Concluye: “En vez de partido de masas, pudiéramos dejar atrás ese término y hablar de un partido de multitudes, y de las multitudes surgen los cuadros, surgen los líderes, pero serán las multitudes el alma, el cuerpo, el nervio y el hueso del gran partido socialista revolucionario de Venezuela”. Ha asumido el concepto multitud, luego de varias lecturas, una de ellas la obra teórica La Multitud, de Toni Negri y Michelle Heart, pero con una perspectiva gnoseológica “chavista”…</span></span></p>
<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Inspirado, salta a un tema que es crucial. Las fuerzas que se oponen al cambio, asegura, “no sólo son las fuerzas conscientes de la oposición nacional o internacional (…), dentro de nosotros mismos hay fuerzas inconscientes que se convierten en obstáculos de la transformación”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Dicho esto, dispara (en argot beisbolero) una recta de 95 millas: “Cada quien debe revisarse, hacerse una introspección, porque puede tener el opositor por dentro sin darse cuenta”. Sigue: “uno es producto de una sociedad capitalista, (…) buena parte de los obstáculos y las resistencias al cambio están dentro de nosotros mismos en lo individual y en lo colectivo”. Y remata: Hay gente que se resiste a los cambios “por miedo a lo desconocido, o porque tiene valores conservadores que se terminan imponiendo a los nuevos valores que necesitamos para transformar la sociedad capitalista (…)”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Marta Harnecker, consagrada socióloga, politóloga y periodista chilena, ha vivido en Venezuela desde mediados de 2002, está incorporada desde su profesión a tareas del proceso e integra un grupo de asesores del Presidente. En su discurso, Chávez cita y desarrolla aspectos de </span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><i>La</i></span></span> <span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><i>izquierda en el umbral del siglo XXI</i></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"> –libro publicado en 1999, que la autora escribe en Cuba– y recomienda que se edite y estudie. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Menciona y hace suyos los criterios de ella sobre las potenciales desviaciones y errores que amenazan a la izquierda, y añade algunas glosas, mientras lee los enunciados: 1) Vanguardismo; 2) verticalismo y autoritarismo; 3) copia de modelos foráneos; 4) teoricismo, dogmatismo y estrategismo; 5) subjetivismo; 6) concepción de la revolución como asalto al poder; 7) insuficiente valoración de la democracia; 8) consideración de los movimientos sociales como simples correas de transmisión; 9) visión del cristianismo como opio del pueblo; 10) desconocimiento de los factores étnicos y culturales. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Las explicaciones variopintas que ofrece Chávez, ilustran y enriquecen lo expuesto por Marta. Por ejemplo, añade los prejuicios derivados del machismo y critica lo que llama “el viejismo”, o sea la subestimación del papel de los jóvenes en el Partido y en todos los escenarios y luchas. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Argumenta que hay dos tipos de conocimientos, el que la gente adquiere producto de la práctica, “de nuestra propia realidad” y el otro es el indirecto, fruto de otras praxis, en otras sociedades. El partido, razona, debe convertirse en articulador “de esos dos tipos de conocimientos, impidiendo los dos extremos perversos”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">El primero, es el vanguardismo: “aquella desviación que consiste en que el partido se termina convirtiendo en un partido de la vanguardia iluminada”, sus dirigentes “conocen todas las teorías políticas, la filosofía de la política, son iluminados pues (…)”. Minimizan a las bases, “desconocen su gran capacidad creadora y el conocimiento práctico; y por tanto, un partido con esas características termina alejándose de la realidad, termina rompiendo todo nexo con el pueblo y termina siendo un cascarón por muy iluminante que sea”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">El otro riesgo, es el pragmatismo. Dice: “No se toma en cuenta el conocimiento teórico–universal de otros tiempos, de otras revoluciones, de otras experiencias y nos quedamos sólo con el conocimiento producto de la praxis, y es allí donde caemos en la desviación del practicismo o el pragmatismo y nos olvidamos de la teoría, de las luces”. Y concluye: “El partido que necesitamos, (…) debe ser capaz de articular el conocimiento directo de la experiencia popular, con el conocimiento indirecto de las luces universales de otros tiempos (…). Y sobre esos dos conocimientos viene lo que dice Mariátegui, la creación heroica –desde nuestras raíces–, de nuestro modelo, de nuestra ideología, de nuestros programas de acción estratégicos”.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Hay un autor que Chávez pocas veces menciona y en esta ocasión lo exalta con ganas, pues la idea que esgrime pareciera que fuera escrita para su cruzada a favor del Psuv. Se trata de Lenin, “ese gran revolucionario ruso, soviético, el padre de la Unión Soviética”. Lee la cita, que extrae de </span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><i>La Bancarrota de la segunda internacional</i></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">: “Se requiere una instancia transformadora, capaz de dotar a millones de hombres y mujeres de una voluntad única”, dice Lenin. Y enseguida remarca Chávez: “Esto no quiere decir para nada, como algunos lo han dicho por allí, el pensamiento único; no, un gran partido debe estar conformado por numerosos frentes y corrientes, pero no fracciones, ni caudillismos, ni movimientos sectarios por dentro de él, se requiere una voluntad única, a decir de Vladímir Ilich Lenin”. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Critica a quienes “les encanta” estar haciendo estrategias “y se olvidan de los detalles tácticos”. Sostiene: no puede haber estrategia sin tácticas, pero “hay gente que se la pasa planificando en las nubes”. De igual modo, arremete contra el subjetivismo: “esa es otra desviación terrible, confundir los deseos con las realidades o lo que se puede llamar también el auto engaño, caerse a mentiras uno mismo”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Sobre la concepción de la Revolución como asalto al poder, comenta: “mucha gente cree que llegamos al gobierno y ya, ya ese es el poder del Estado y eso es suficiente y luego se declara al gobierno revolucionario y ya. No, debemos cambiar la concepción del poder y en Venezuela hemos dado pasos importantes en eso, no es el poder del Estado, no, no es el asalto al poder, es la creación de un nuevo poder”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Respecto de la insuficiente valoración de la democracia, y el desprecio a sus valores “ha sido en muchas ocasiones una desviación de partidos revolucionarios, (…) quizás por una mala interpretación de aquella frase utilizada por Carlos Marx y por Vladímir Lenin, de la dictadura del proletariado”. Más allá del debate sobre el término “dictadura del proletariado”, razona Chávez, “debemos decir que muchos movimientos políticos de la izquierda, desdeñaron los valores verdaderos de la democracia”. Y sentencia: “Nuestro partido debe ser profundamente democrático, verdaderamente democrático”.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">También se refiere a los movimientos sociales, como simples correas de transmisión. Él lo resume así: “subestimación de los movimientos sociales”. Y explica: “Hay partidos que consideran que el movimiento obrero, el movimiento campesino, las mujeres, los movimientos indígenas (…) sólo sirven para manipularlos, para utilizarlos, porque la “elite esclarecida del partido” “no requiere de la participación directa de las masas o de los movimientos sociales o de las multitudes”. </span></span></p>
<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Hasta aquí, Chávez expone y redondea la mayor parte de sus nociones sobre el nuevo Partido. Después, en varios Aló y en otros actos y entrevistas de prensa, durante los meses siguientes de 2007, retoma tales nociones en función de lograr que el Psuv sea el conductor del gran salto que se ha propuesto iniciar con la Reforma constitucional. Sin embargo, la complejidad de gestar tal novedoso partido, en medio de esta otra batalla, obliga a postergar el congreso fundacional para inicios de 2008. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">El entusiasmo del barinés, derivado de la energía colectiva que aprecia y de sus convicciones, lo impulsan a declarar que el Psuv será “el más grande partido de la historia política de América”. Aclara: “no el más grande por su tamaño, que va a ser un partido de gran tamaño, sino el más grande por su conciencia, por su fuerza, por su capacidad para impulsar un verdadero proceso revolucionario”. Y precisa que será el más ingente partido revolucionario, antiimperialista y socialista de la historia, “no sólo de Venezuela, sino del continente americano todo y de buena parte del mundo”. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;">Ha colocado la meta en la cima del pico Bolívar –el más alto de Venezuela–. Él lo sabe: Crear el partido de sus sueños tiene por delante enormes retos que vencer. ¿Cuánto podrá avanzar?</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><b>* Fragmento inédito del tercer (y último) tomo de la biografía de Hugo Chávez, que actualmente escribe Germán Sánchez Otero.</b></span></span></p>
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		<title>Barbarroja,  sin enigmas*. Por   Germán Sánchez Otero</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Mar 2021 12:12:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
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		<category><![CDATA[Germán Sánchez Otero]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel Piñeiro]]></category>

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		<description><![CDATA[Un testimonio sobre el Comandante Manuel Piñeiro <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=74580">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-745810"></div></div></td></tr></table><p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>I</b></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Todo ser humano es por definición irrepetible, mas hay hombres como el Comandante Manuel Piñeiro Losada que lo son de modo especial. Quienes tuvimos la suerte de encontrarnos con él en alguna senda de nuestras vidas, tenemos la satisfacción de poder ofrecer testimonios, informaciones y pareceres, con el ánimo de develar facetas y secretos de su legendaria existencia, que tan silenciosamente debió y supo mantener tras el don de su sonrisa. <span id="more-74580"></span><img class="size-full wp-image-74584 aligncenter" src="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2021/03/manuel-pineyro-lozada.jpeg" alt="" width="301" height="230" /></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Se han exaltado atributos suyos como la entrega plena a los deberes revolucionarios desde la guerra de liberación y su capacidad para ejecutar con soltura y eficiencia importantes tareas solidarias de la Revolución, lo que incluye conocer antes que nadie los detalles del acontecer diario en el campo de sus responsabilidades. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Coincido además con quienes destacan que Piñeiro era un hombre con un pensamiento de largo alcance. Influía sin dictar cátedra, mediante hechos y anécdotas que narraba con vivacidad y explicando con argumentos sus ideas, sustentadas en valores revolucionarios, sin ataduras dogmáticas ni compromisos burocráticos. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Las raíces suyas son auténticamente cubanas y supo injertar en su mente la teoría marxista y la cultura universal, en armonía con la savia martiana, fidelista y guevarista. Fue un marxista auténtico y por eso mismo en él no hicieron mella los manuales soviéticos, ni ciertas “verdades” abrumadoras procedentes de aquella fenecida potencia, que algunos dirigentes en Cuba y sobre todo de otros países, entonces aceptaban acríticamente. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Para Piñeiro, ser leal a la Revolución y por ende a Fidel, resultaba tan natural como respirar. Poseía una especial comprensión de los conceptos, filos y matices del pensamiento de su jefe. Sabía interpretar como pocos las ideas del Comandante y cuando no recibía sus instrucciones, las leía en sus expresiones, estados de ánimo y gestos. Por añadidura, siempre estaba entre los primeros en buscar cómo hacerlas viables y en ofrecerle sus criterios.</span></span></p>
<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>II</b></span></span></p>
<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Austero, vivía con lo indispensable aunque manejaba significativos recursos financieros. Trabajador infatigable, no dejaba de hacerlo incluso mientras dormitaba durante una conversación o reunión sin perder el hilo, lo que ocurría a menudo pues solía trabajar hasta avanzada la madrugada, muchas veces en reuniones suyas con delegaciones o como participante en encuentros de Fidel con estas.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Ejemplo de consagración a los quehaceres de la Revolución, asumía el trabajo con fruición, cual si fuese una diversión cotidiana. Estar mejor informado que nadie en su sector de responsabilidad y conocer a fondo otros temas nacionales e internacionales, no era vanidad, afán protagónico o ansia de poder: en ello radicaba una clave para contribuir a la solidaridad con las fuerzas revolucionarias y progresistas, para dirigir mejor a nuestro equipo y, en consecuencia, ser más útil al pueblo y a la dirección del Partido. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Su complexión ética incluía un formidable sitial para la amistad. Identificaba con rapidez las cualidades de quienes conocía y también veía con sagacidad las intenciones ocultas, si estas existían. Era comprensivo con los subordinados –a veces incluso en exceso–, y a la vez muy exigente, en especial con los de mayor responsabilidad. Afable y generoso, a la par no hacía concesiones a quienes siquiera de modo no deliberado coquetearan con los enemigos de la Revolución. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Tenía cientos de afectos en muchos lugares del orbe, con gente de disímiles colores políticos, creencias religiosas y posturas ideológicas. Pero distinguía los signos entre tan variados nexos y no admitía flaquezas éticas o políticas, en quienes teníamos la responsabilidad de mantener la atención directa de esos vínculos. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Conversador versátil y ameno, sabía adecuarse a su contraparte y obtener de ella el máximo, a la vez que ofrecía de sí todo aquello que consideraba de interés y pertinente. Escuchaba con humildad y paciencia a sus interlocutores y le gustaba ejercitar la imaginación, discutir variantes y sopesar alternativas, haciendo énfasis en identificar las peores opciones para desecharlas –de ser posible– o prepararse para encarar sus consecuencias, en caso de ocurrir. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Fue muy cuidadoso en emitir juicios que lo involucraran en los ámbitos internos de los partidos y organizaciones. Ofrecía sus criterios sobre temas sensibles cuando se los pedían, siempre con sumo respeto y tacto para no dañar la unidad y los ánimos de los luchadores e inculcar aliento. Fue un artífice incansable del consenso y de la concertación entre ellos, en cada país y a escala supranacional. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Defendió siempre con creatividad y acorde con el momento y la circunstancia de uno u otro país, el criterio de que el pueblo, las armas y la unidad resultan indispensables para que triunfe una verdadera revolución. No aceptó jamás que las derrotas fuesen insuperables, al contrario, ayudó siempre a extraer de ellas lecciones para avanzar. Asimismo, alentó a luchar en todas las situaciones y ámbitos, en la perspectiva estratégica de conquistar el poder íntegro para el pueblo.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Siendo un sincero practicante de la unidad revolucionaria en Cuba, nunca consideró que dejaría de serlo por expresar de manera respetuosa sus ideas discrepantes a quien fuere. Actuaba así, persuadido de que solo de tal modo la unión podía ser sólida y fértil.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Aunque existieron coyunturas adversas que lo obligaron a introducir adecuaciones, nunca perdió energía en su proceder. Para él no existían situaciones fáciles. Creía que los auténticos revolucionarios deben encarar con entereza aún las más difíciles y buscar cómo hacerlas fructificar, sin subestimar el poderío del imperio y sus sistemas de dominación. Enfatizaba en forma reiterada que ello obliga a forjar sólidas vanguardias y diversas organizaciones sociales de lucha, capaces de generar iniciativas constantes y audaces para acumular fuerzas hacia objetivos mayores, con la mira siempre apuntando hacia la conquista del poder revolucionario.</span></span></p>
<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>III</b></span></span></p>
<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Admiraba al pueblo soviético y lo escuché muchas veces enaltecer la grandeza de la Revolución de Octubre y los aportes de los bolcheviques a la cultura revolucionaria; también sobre el rol decisivo de la Urss en la derrota del fascismo, en la contención relativa del imperialismo y respecto de su estratégica solidaridad con Cuba. A la vez, hacía reflexiones críticas de las desviaciones que ocurrían en ese país, en particular aquellas que se reflejaban en la América Latina y el Caribe. Sobre todo en partidos comunistas miméticos, aunque sostenía con estos una relación fraterna.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Dentro de Cuba se opuso con inteligencia y coraje a la copia de ciertos esquemas ideológicos y políticos tóxicos, importados allende el Atlántico. La propia existencia del Departamento América, una idea original del Comandante en Jefe cuando se crearon los departamentos del CC–PCC en 1974, y los conceptos de trabajo y el estilo que Piñeiro le insufló a ese órgano partidista bajo su orientación y la atención directa de Fidel –como también hiciera en sus anteriores responsabilidades en el Minint–, representan un legado que lo hará pasar a la fecunda historia internacionalista de la Revolución Cubana.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">En Piñeiro observo una síntesis de las virtudes de nuestro pueblo, que forjaron en él una personalidad imantadora. Por eso hombres emblemáticos de la Revolución y amigos suyos como Armando Hart, luego de su inesperada muerte decían que a cada rato necesitaban verlo, para oír sus novedosas informaciones y opiniones, y sonreír con su ingenioso y chispeante humor. A todos quienes lo admiramos y queremos, Piñeiro nos dejó un vacío afectivo y de sabiduría irreparable.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">También supe que en los días posteriores a su siembra en la historia, estando en su despacho del Consejo de Estado –a donde Barbarroja solía acceder a verlo a menudo– Fidel comentó más de una vez que le parecía que en cualquier momento Piñeiro iba a entrar por la puerta… </span></span></p>
<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>IV</b></span></span></p>
<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Maestro de la conspiración, lo hacía a toda hora, sin poses ni alardes, ni abusos de poder. Conspiró mucho, muchísimo. Nadie sabrá nunca con cuántas personas u organizaciones, ni con quiénes en conjunto lo hizo. Se movía entre los secretos como un felino en la selva. Con sumo cuidado solía compartimentar en todo lo necesario a cada uno de sus subordinados o dirigentes de Cuba y otros países. Él lo sabía todo, los demás sólo lo necesario y conveniente. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Nos educó en que la fuerza y seguridad de nuestro quehacer solidario, dependía de esa rigurosa disciplina. Inventaba con cada subordinado un específico sistema convencional de palabras, un metalenguaje para disfrazar los diálogos telefónicos y evitar que el enemigo al grabarlos pudiera entender los verdaderos significados. Lo increíble es que él memorizaba cientos de sobrenombres de personas e instituciones (no exagero…), casi siempre inventados por su feraz y simpática imaginación. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Algún día será útil que puedan sistematizarse sus aportes a las técnicas y procedimientos de la Inteligencia y a los métodos conspirativos. Por ahora, rememoro esta máxima suya, que le escuché más de una vez en su sabio lenguaje criollo: “Vista larga, paso corto, mucho olfato y no quemar la fuente. ¿Está claro?”. Con Piñeiro aprendí el significado cabal del apotegma martiano: “En la política, lo real es lo que no se ve”… </span></span></p>
<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>V</b></span></span></p>
<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Algo consustancial a él era su destreza para abrir, conducir y cerrar los debates entre sus subordinados. No le temía a la polémica. Al revés, la estimulaba. Creaba una atmósfera de seguridad y respeto mutuo entre los miembros del colectivo. Oportuno en el chiste o el comentario relajante, despejaba a tiempo las tensiones que se iban acumulando, exaltaba al final las mejores ideas, ofrecía orientaciones precisas, responsabilizaba a los ejecutores de las tareas y trataba de no herir la susceptibilidad de quienes quedaban en minoría o no tenían razón. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Las reuniones, en muchas ocasiones extensas y complejas, no disminuían en él la atención por lo que cada quien decía. Mientras firmaba y leía documentos e impartía por escrito breves instrucciones en ellos, se levantaba para hablar por teléfono o realizaba fugaces encuentros con otras personas en una oficina suya contigua, e incluso a veces en la de su secretaria. ¡Una especie de simultánea de ajedrez!</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Algo muy loable, era el respeto de Piñeiro a los criterios del responsable directo de la atención de un país, organización, dirigente, personalidad o asunto determinado. No se dejaba atrapar por formalismos jerárquicos burocráticos e interactuaba con los subordinados de la base, sin restarle autoridad a los del nivel medio y siempre lo hacía sin liturgia. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Era reacio al autoritarismo y a la falta de sensibilidad de cualquier jefe. Todo empleado o funcionario podía dirigirse a él y plantearle sus opiniones sobre temas laborales o problemas familiares y personales. Cuando esto ocurría, sentíamos palpitar al amigo íntimo, a un hermano o un padre… Jamás actuó de modo unilateral ante conflictos personales o divergencias en el trabajo, y tenía la paciencia de escuchar antes, de manera colectiva o individual, el parecer de los involucrados. Cuando consideraba que algún dirigente o cualquier compañero estaba equivocado, se lo expresaba en tono fraterno y sin ambages. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Siempre fue alérgico a los planes sin sentido práctico. Recuerdo su burla y rechazo cuando a principios de los 1980 se nos orientó elaborar un plan de trabajo directriz hasta el año 2000, que debía anticiparse y descifrar qué estaría sucediendo en cada país de la región –¡y del mundo!– veinte años después.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">No desdeñaba el plan por objetivos concretos, en períodos máximos de un año y desglosados cada mes, aunque se inclinaba más por entender la coyuntura para tratar de influir en el curso de los acontecimientos. Y era increíblemente minucioso en cualquier análisis situacional de un país o circunstancia continental.</span></span></p>
<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>VI</b></span></span></p>
<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Sus orientaciones escritas iban al grano, pero no era un jefe “de ordeno y mando” y mucho menos complaciente. Por lo general las anotaba en el propio documento que le enviábamos, y las terminaba con preguntas al destinatario: “¿Qué opinas?”. “¿Qué propones?”. “¿Qué debemos hacer?”. Buscaba así incentivar nuestra participación creadora en la toma de decisiones y que asumiéramos la responsabilidad correspondiente. Esas notas suyas con letra ilegible, muchas veces debían ser reescritas a máquina por su eficiente jefa de Despacho Vidalina Valledor, mujer revolucionaria ejemplar que siempre estuvo a la altura de Piñeiro. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Tales escritos, aunque breves, encierran un tesoro de reflexiones en caliente, que estoy seguro contribuirán a que en el futuro los historiadores puedan explicar con objetividad facetas y segmentos de muchos acontecimientos relevantes de América, entre los años 1960 y fines del siglo pasado. Verbigracia la odisea del Che y sus compañeros en Bolivia, los numerosos movimientos de lucha armada y popular en toda nuestra América, los procesos nacionalistas cívico–militares de Panamá y Perú, encabezados por Omar Torrijos y Velasco Alvarado, el gobierno de Allende y las luchas posteriores contra Pinochet y otras dictaduras, la Revolución Sandinista y el ascenso revolucionario en Centroamérica, los movimientos cristianos de base y la Teología de la Liberación, nuestros nexos con partidos y figuras políticas socialdemócratas y demócrata cristianas, las relaciones multifacéticas con el Caribe, la atención a disímiles agrupaciones y figuras progresistas estadounidenses amigas de Cuba, el Chávez embrionario….</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">En fin: Más de 35 años de historia contemporánea nuestra americana y de los Estados Unidos y Canadá. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Esos “jeroglíficos” y los informes donde Piñeiro los escribía, son evidencias inequívocas de una manera de hacer política y de practicar el más puro internacionalismo revolucionario que nos inculcara Fidel, sin excluir insuficiencias y desatinos nuestros, inherentes a todo quehacer humano. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Siembras, muchas siembras, cuyas cosechas hasta marzo de 1998 él pudo conocer y disfrutar –o aprender, las veces que se malograron–, y que en los años siguientes a su deceso los frutos se hicieron más evidentes, con el inicio de la Revolución Bolivariana y el avance de fuerzas revolucionarias, antiimperialistas y progresistas en la mayor parte del continente. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Y también aprendimos de Piñeiro que las siembras en política se parecen a las plantaciones: hay que renovarlas y darle atención integral con los métodos que ya han dado resultados. Y si se adecuan algunos instrumentos y métodos a las nuevas realidades, o incluso se crean otros, es necesario también mantener la continuidad y hacer solo las rupturas indispensables, pues las condiciones y prácticas de la dominación imperial son esencialmente iguales, e incluso exigen mucho más –y mejor– </span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>de lo mismo</b></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"> que movió a los revolucionarios y los pueblos de esos tiempos.</span></span></p>
<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>VII</b></span></span></p>
<p align="justify">
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Al morir el 11 de marzo de 1998 –luego de estrellarse su auto Lada cuando perdió el control por un impasse diabético–, desde hacía siete años no tenía un cargo formal. Sin embargo, en ese lapso no cambió su estilo de vida, ni lo vimos nunca desocupado, ni desanimado. Al contrario. Se movía como nunca antes en nichos habaneros, nos visitaba en las oficinas, y a su casa iban a verlo muchos líderes revolucionarios y otros dirigentes políticos y sociales, al igual que periodistas, teólogos, pensadores, científicos sociales, artistas y diferentes personas. Era referencia imprescindible si queríamos saber qué estaba sucediendo en cualquier rincón de nuestra América, también sobre asuntos cubanos, más allá de la noticia y de las interpretaciones comunes. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Hasta el Papa Juan Pablo II lo recibió de modo personal en la sede de la Nunciatura, cuando visitara Cuba en 1997, porque Piñeiro jugó un papel sui géneris en la articulación de esa presencia.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">En mi percepción, si algo distinguía a Piñeiro era su alegría de vivir y el gusto placentero y cotidiano de palpitar con la Revolución Cubana y sus múltiples peleas y laureles, de contribuir al triunfo de otras y al avance de los movimientos emancipadores. De esas fuentes incitadoras, sacó sus inefables energías y devino leyenda.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Murió sin cargo, pero con los mismos amigos y amigas de siempre y con nuevos afectos que se sumaron de varias partes del mundo. Siguió siendo nuestro principal consejero e inspirador, apoyándonos a todos en el trabajo con la humildad del sabio y la delectación de un artista. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Fue quizás en ese período final de su vida en el que mejor mostró su entereza y lealtad a la Revolución y a Fidel, y su formidable necesidad de ser útil. ¿Acaso ello no despeja el enigma de verlo dirigirse casi todas las tardes al edificio del Consejo de Estado, donde se encontraba el Despacho de Fidel? ¿Cuántas veces su jefe entrañable observó a Piñeiro abrir esa puerta, en aquellos años de supuesto desempleado?</span></span></p>
<p align="justify">“<span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Hay hombres que hasta después de muertos dan luz de aurora”, dijo el Maestro. Con cualquier nombre que lo recordemos, Piñeiro, Barbarroja, Comandante, el Mago, Manuel, XII, Gallego u otro del versátil repertorio soterrado, él es –sí, en presente–, destello inagotable de solidaridad, entereza revolucionaria, lucidez, optimismo y de genuina amistad. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Duro como un diamante, no perdió la ternura jamás. Combatiente de innúmeras causas justas, era usual verlo recoger caramelos en una piñata infantil, compartir momentos festivos o difíciles con familiares y amigos, entregar amor y educar a sus hijos Manolo y Camila, y amar en dos momentos hermosos de su vida a Lorna y Marta. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Así pues, no es extraño que sigamos recordándolo íntegro y sin enigmas –como he intentado hoy–, pues las raíces rojas de sus barbas continúan incandescentes y su pregunta inevitable cuando nos veía, “¿qué hay de nuevo?”, seguiremos respondiéndola a gusto, para después escuchar sus consejos y seguir con él tras nuevas victorias, atraídos por el imán de su optimismo.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">_____________________________________________________</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;"><b>* </b></span></span><em><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">La versión inicial de este texto la escribí una noche de diciembre de 1998 en Caracas, al cabo de ver solo en mi hogar un video familiar sobre Piñeiro, que Marta Harnecker mostraría al siguiente día en la mañana a varios amigos venezolanos, vinculados a él desde los aguerridos años 1960. </span></span>Q<span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">uiso Marta que yo dijera algunas palabras, por ser la Embajada sede del encuentro. Observar a Piñeiro en esas imágenes tan humanas me estremeció. De tal modo, que temí no poder decir lo que deseaba a nuestros invitados venezolanos, quienes sentían que él no pudiese disfrutar con ellos la reciente victoria electoral de Chávez y el pueblo bolivariano el 6 de diciembre, pues consideraban que también era un triunfo de Piñeiro. Por eso, de repente, aquella noche me senté a escribir las ideas que fluían una tras otra y apenas dos horas después terminó la erupción. </span></span></em></p>
<p align="justify"><em><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">En 2004 incluí esas palabras en el libro “Cuba desde Venezuela”, y ahora las he actualizado. Piñeiro es y seguirá siendo el mismo que recordé entonces, aunque en verdad he sentido que hoy es más inmenso y nos hace aún más falta. En esta evocación y en varias otras de sus compañeros de diferentes jornadas, de conjunto se han ido despejando los enigmas de Barbarroja y las razones por las que sigue latiente en nosotros y perdura en las nuevas generaciones. </span></span></em></p>
<p align="justify"><em><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">Más que leyenda o mito, su vida es un legado pedagógico de ideas, experiencias, estilo de trabajo y emociones para todo el que pretenda hoy o mañana en la América nuestra, plantearse y hacer en serio emboscadas y ataques revolucionarios por todos los flancos al capitalismo y al imperio. </span></span></em></p>
<p align="justify"><em><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:large;">La Habana, 5 de marzo de 2021</span></span></em></p>
<p align="justify">
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		<title>El socialismo es una transición hacia otra sociedad, la comunista. Por Germán Sánchez Otero</title>
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		<pubDate>Fri, 02 Nov 2018 12:16:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[Germán Sánchez Otero]]></category>
		<category><![CDATA[Reforma constitucional]]></category>
		<category><![CDATA[socialismo]]></category>

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		<description><![CDATA[ El socialismo no está escrito en las tablas de Moisés, es una transición hacia otra sociedad, la comunista, y hay que crearlo <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=64507">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-645080" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2018/10/reforma.jpg"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;"><em>El intelectual y diplomático cubano Germán Sánchez Otero me ha honrado con enviarme sus propuestas de modificaciones al Proyecto de Constitución que por estos días discutimos en Cuba. Por su extensión y mi escaso tiempo aun no he terminado de leerlas, pero con su anuencia reproduzco de entre ellas, por su sólida argumentación, la relacionada con un tema varias veces abordado en este blog y que ha suscitado no pocas intervenciones en el debate: La pertinencia de explicitar en dicho documento &#8220;<strong>la  transición socialista hacia una sociedad comunista&#8221;</strong>;</em> </span><span id="more-64507"></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>PÁRRAFO ORIGINAL</strong></span></p>
<ol start="16">
<li><span style="color:#000000;">DECIDIDOS</span></li>
</ol>
<ol start="17">
<li><span style="color:#000000;">a llevar adelante la Revolución triunfadora  del  Moncada  y  del  Granma,  de la Sierra y de Girón que, sustentada en la más estrecha unidad de todas las fuerzas revolucionarias y del pueblo, conquistó la plena independencia  nacional,  estableció  el  poder revolucionario, realizó  las  transformaciones  democráticas  e  inició  la construcción del socialismo;</span></li>
</ol>
<p><span style="color:#000000;"><strong>PROPUESTA DE ENMIENDA</strong></span></p>
<ol start="17">
<li><span style="color:#000000;">a llevar adelante la Revolución triunfadora  del  Moncada  y  del  Granma,  de la Sierra, <strong>del llano </strong>y de Girón que, sustentada en la más estrecha unidad de todas las fuerzas revolucionarias y del pueblo, conquistó la plena independencia  nacional,  estableció  el  poder revolucionario,  realizó  las  transformaciones  democráticas, <strong>antimperialistas y anticapitalistas  e  inició  la  transición socialista hacia una sociedad comunista</strong>;</span></li>
</ol>
<p><span style="color:#000000;"><strong>ALGUNAS RAZONES QUE SUSTENTAN ESTA PROPUESTA </strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Primera: Añado a “las transformaciones democráticas” los conceptos “antimperialistas y anticapitalistas”, porque son tales cambios    sustantivos realizados de modo ininterrumpido junto a los primeros entre 1959 y 1960, los que permiten crear las condiciones  para el tránsito socialista.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Segunda: Se sustituye “construcción del socialismo” por “transición socialista” y más adelante propongo también el verbo “crear” en vez de “edificar” o “construir”, para  enfatizar que la transición socialista es un proceso  creativo, no predeterminado.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A pesar de que se menciona a menudo  el conocido   alerta de Mariátegui – el socialismo no es calco ni copia sino creación heroica–   predomina en el lenguaje político de Cuba  la metáfora “construcción” o “edificación” del socialismo –importada de los textos soviéticos–, como si este fuese un edificio o un puente, del que ya tenemos el proyecto diseñado en todos sus detalles y solo es necesario erigirlo según un cronograma.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Tampoco es fortuito que Fidel,  a principios de este siglo expresara que nuestro mayor error fue haber creído que alguien sabía cómo se hacía el socialismo.   Su juicio está avalado por las experiencias cubanas de mimetismo  y otros errores propios,  y   por  lo ocurrido en procesos socialistas fenecidos o  existentes.  En el fondo es la misma idea: el socialismo no está escrito en las tablas de Moisés, es una transición hacia otra sociedad, la comunista, y hay que crearlo. Y tal  certeza, basada en la teoría original de Carlos Marx,  implica realizar ensayos, cometer errores, tener éxitos y hacer evaluaciones críticas siempre colectivas y democráticas, nunca complacientes ni burocráticas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En consecuencia sugiero cambiar   el término “construir”    por el  de “crear” u otro equivalente, y el de “construcción del socialismo”  sería más preciso sustituirlo por “transición socialista”.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Tercera: Además,  recomiendo valorar la conveniencia de definir el concepto de socialismo que se alude en la Constitución. Se conoce la diversidad de variantes   que han existido o existen –socialdemócratas, las del llamado socialismo real, las asiáticas, las del  “socialismo del siglo xxi”… – y entre ellas la de Cuba.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En los  años sesenta del siglo pasado intentamos un curso original, quizás lo que hoy en día se denomina en otros países “socialismo con características propias”; luego nos inscribimos durante  14 años en la tradición del socialismo soviético, aunque sin perder ciertas esencias, entre ellas la política exterior independiente,  y más tarde, cuando fracasa allende el Atlántico y también en Cuba el modelo que copiamos  hemos estado más de 20 años<strong> </strong>buscando redefinir o afinar nuestros conceptos y políticas socialistas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En mi opinión, el debate en torno al proyecto de nueva Constitución está generando un bagaje de ideas que puede permitir sustentar con mayor rigor que todos los documentos previos, los conceptos hegemónicos en Cuba, o que debieran serlo, sobre un modelo específico de socialismo. El reto es enorme, la oportunidad histórica también y corresponde al Partido interpretarla y  lograr esa definición, consensuada entre  la abrumadora mayoría de los ciudadanos que apuestan por la alternativa  socialista cubana. Existe una extensa bibliografía al respecto, y en Cuba hay varios autores en el campo de las ciencias sociales y en otras disciplinas, que han realizado excelentes aportes en los últimos años.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Cuarta: En la acepción original de Marx y Engels, como es conocido, el socialismo es un período de transición entre el capitalismo y el comunismo.  Desde entonces llovió mucho y en   varias partes.   Diversas teorías y experiencias históricas –fracasadas la mayoría y otras en curso– se han acumulado en más de un siglo de procesos autodefinidos de tal modo desde 1917. Y aunque ese  “tránsito” ha sido más complejo y difícil de desarrollar que lo imaginado por los dos  fundadores de la teoría,   sigue vigente la idea  original de ese período intermedio de mutaciones y contradicciones para crear la nueva sociedad,  proceso  que hoy sabemos puede ser reversible y girar otra vez hacia el capitalismo, aunque la Constitución de uno u otro país declare irrevocable el socialismo. El peligro de tal fórmula pétrea es que pueda  suponerse  inexorable el decurso socialista, tema sobre el que  alertó Fidel en su memorable discurso de la Universidad de La Habana en noviembre de 2005.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Quinta: Por  todo lo expuesto y mucho más que se podría  añadir, recomiendo mantener la referencia al comunismo donde sea necesario, por ejemplo como  está inscrita en el artículo 5 de la Constitución de 1976, que termina diciendo: “(…) hacia los altos fines de la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista”. Esa es nuestra genética teórica y política, y no hay razón para dejar de expresar  tal componente definitorio, que funciona además como la estrella polar en las noches y madrugadas de un mar proceloso,  cuando existen peligros de equivocar el rumbo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Desde que decidimos declarar en 1961 el carácter socialista de la revolución, asumimos que el objetivo sería el comunismo. Nuestro  pueblo mayoritariamente así lo entendió y por esa aspiración  hemos luchado y han muerto miles de  compatriotas. Debemos expresar el objetivo estratégico más importante y la relación de este con lo que hagamos durante la transición. ¿Transición hacia dónde? El socialismo no termina en una meta o en el piso 9, 23 o 52, como si se construyera un edificio.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No existe tampoco una frontera que se cruza entre el socialismo y el comunismo. La revolución socialista tiene que avanzar de modo ininterrumpido,  y restarle poder de todas las maneras posibles al capitalismo en sus diferentes dimensiones, siempre  basándose en el consenso del pueblo y en la hegemonía del proyecto emancipador. Y la Carta Magna debiera expresar con claridad que el sostén y propulsor primordial  de este es la clase trabajadora en su más amplia acepción, incluidos sus intelectuales orgánicos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No hay solución de continuidad entre el socialismo y el comunismo: es un proceso histórico cuya naturaleza,  energía y posibilidades de éxito radica en su interconexión y continuidad.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La brújula  durante la transición debiera estar siempre orientada hacia   las máximas aspiraciones, que deben comenzar a conseguirse desde el presente con resultados pequeños y grandes, aunque no sepamos cuánto tiempo demorarán en realizarse plenamente, pues además son impredecibles eventuales retrocesos parciales.  Tales aspiraciones no esperan ya consumadas   en un sitio ideal,  cual  si fuera el Paraíso al que llegaremos algún día si nos portamos bien.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A medio siglo de haber expresado Fidel aquella explosiva idea sobre construir el socialismo y el comunismo en forma paralela, podría ser conveniente analizar su sentido más profundo. Marx concibe el socialismo   como una transición entre el capitalismo y el comunismo no solo en el ámbito económico.    Durante la transición los diferentes procesos forman una totalidad dinámica, interactúan e influyen entre sí, en la perspectiva medular de largo plazo de superar (en un sentido hegeliano) el capitalismo, hasta que en esa larga disputa el universo del trabajo, entendido en todas sus dimensiones –económicas, ideológicas,  políticas y culturales– lo reemplace.  El documento “Conceptualización  del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista” lo expresa de este modo:   “constituye un prolongado, heterogéneo, complejo y contradictorio proceso de profundas transformaciones en las estructuras políticas, económicas y sociales”. Útil, aunque genérico.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sexta: ¿Por qué los adversarios están  de plácemes con que se  haya excluido la mención al comunismo en el proyecto de la nueva  Carta Magna? En las constituciones de los países que hoy se declaran socialistas ha sido  borrada la palabra comunismo. Incluso en Corea del Norte  sucedió   en la reforma de 2009. Pregunto: ¿Por qué Cuba debe hacerlo también?  No creo que debamos seguir  la pauta de las demás constituciones de países que se declaran socialistas,   sino reafirmar y elaborar con el máximo rigor nuestros conceptos sobre el socialismo y el comunismo.  Son suficientes las experiencias negativas de haber copiado varios conceptos  de la Constitución soviética, cuando se elaboró y aprobó la nuestra en 1976.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El argumento de que al mencionarse el socialismo ya incluimos el comunismo, es discutible. Entre otras razones porque existen diferentes modalidades de socialismo, por ejemplo los socialdemócratas siguen llamándose muchas veces de tal modo y la corriente llamada socialismo del siglo xxi tiene algunos  defensores que solo se proponen reformar el capitalismo, o intentar un híbrido capitalista–socialista cuyo destino ha sido o será el fracaso.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Debiéramos transitar nuestro derrotero socialista     consciente y explícitamente hacia el  horizonte comunista.   Lograr que  tal idea sea hegemónica en la  inmensa mayoría de los ciudadanos, o sea la hagan suya porque están convencidos, es una responsabilidad primordial del Partido y su éxito está asociado en primer lugar a que la gente perciba los avances en todos los ámbitos, materiales y espirituales, y a que los ciudadanos y ciudadanas  sean y se sientan actores del proceso.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sabemos que  Cuba  en solitario o con un grupo de países no podrá alcanzar la sociedad comunista,  pues esta solo podrá existir a escala ecuménica. En eso  los dos alemanes no se equivocaron. Pero debemos recordar que ellos desde su primera proclama arrancan diciendo: “Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo”. Y  en el párrafo final enfatizan:  “Los  comunistas  no  se  cuidan  de  disimular  sus opiniones  y  sus  proyectos”.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sin el ánimo de utilizar a Fidel en  nuestra argumentación, me siento obligado a  referir que él defendió con especial vehemencia esta idea, en especial durante la coyuntura de la bancarrota del llamado campo socialista, y en los años posteriores. Por ejemplo,   el 28 de octubre de 1989, cuando se hacía añicos el muro de Berlín expresó: “(…) tenemos que atrincherarnos en las ideas del socialismo y el comunismo más que nunca”.     Y añadió: “¡Pase lo que pase!, seguiremos adelante, ¡pase lo que pase!, seguiremos luchando por el socialismo y por el comunismo; ¡pase lo que pase en el mundo!”.   Y el 3 de junio de 1998  afirmó: “Nosotros sí creemos en las ideas con una firmeza inconmovible, y las defendemos y las defenderemos; y creemos en el socialismo, creemos en el comunismo. Hoy, cuando muchos se asustan de haber hablado alguna vez de comunismo — y los hay por ahí —, nosotros con qué gusto les decimos a periodistas y a estadistas: ‘Nosotros somos socialistas, somos comunistas, y seguimos pensando en el socialismo y en el comunismo’”.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La principal guerra que nos hace el imperio es de índole cultural y por ende no  es casual que nuestros enemigos insistan una y otra vez en el fracaso del “comunismo” y del “socialismo”.  Los adversarios hace mucho tiempo que centran sus ataques en la destrucción de los imaginarios y las prácticas solidarias de los países que se declaran socialistas y de los procesos progresistas y revolucionarios en cualquier lugar del mundo. Es lo que, por ejemplo,   hacen hoy contra la Revolución Bolivariana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Aunque no se escriba la palabra  comunismo en nuestros documentos, o se mencione en público cada vez menos, nuestros antagonistas  seguirán aludiéndola en relación con el socialismo, porque  pareciera que conocen muy bien el marxismo de Carlos Marx, Engels, Lenin y Fidel.  En sus códigos, no cesan ni dejarán de decir que el socialismo y el comunismo es lo mismo, un infierno que ha fracaso en  todas partes. En el caso de China y Vietnam, reconocen  sus éxitos económicos,  que atribuyen al predominio capitalista, pero señalan que es  autoritario en lo político por no practicar la democracia liberal.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ejercitar y conocer las ideas sobre el comunismo no es un ejercicio de futurismo o de ciencia ficción, es una necesidad para contribuir a que el metabolismo de la transición socialista nos haga funcionar y desarrollarnos de una manera determinada y no de otra. Por ejemplo en la formación de valores de solidaridad, equidad, justicia social y democracia, donde cada vez más se ejercite el autogobierno del pueblo. Además, con ello estamos contribuyendo desde Cuba a mantener la  vigencia de una utopía de emancipación humana plena,  sometida desde que fue proclamada por el Manifiesto Comunista en 1848 a la  guerra ideológica más completa y  perversa  de todas cuantas  han realizado y seguirán ejecutando las burguesías del mundo. Ahí están ahora Trump y sus compinches reiterándolo cada día y muchos otros en el mundo, como el troglodita Bolsonaro en Brasil y el infame Macri en Argentina, aunque también  son  muy dañinos quienes lo hacen con estilos más refinados. Son  muchísimos, con rostros y modales diversos, y muy poderosos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Tener plena conciencia de ello nos obliga aún más a crear nuestro socialismo rápido y bien, que es entre todas las formas existentes del internacionalismo la que  apenas se exalta. Y esto es paradójico,  pues  desde nuestras “trincheras”  podemos  suscitar con el éxito del socialismo en la isla efectos de demostración que incentiven a otros pueblos  en sus luchas y búsquedas.</span></p>
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		<title>Soñar, hacer, rectificar, soñar otra vez ( + fotos)</title>
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		<pubDate>Wed, 21 Dec 2011 12:07:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[alfabetización]]></category>
		<category><![CDATA[Germán Sánchez Otero]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160;Palabras en la presentación del libro El año de todos los sueños, un volumen testimonial y novelado sobre la Campaña de alfabetización en Cuba. Víctor Casaus Me reencuentro, me veo, nos vemos de nuevo, testimonialmente, con Germán Sánchez, después de &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=20749">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-207500" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2011/12/alfabtizacion.jpg?w=300"></div></div></td></tr></table><p style="text-align: justify;"><em><strong>Palabras en la presentación del libro </strong></em><strong>El año de todos los sueños<em>, un volumen testimonial y novelado sobre la Campaña de alfabetización en Cuba.</em></strong></p>
<h5 style="text-align: justify;"><strong>Víctor Casaus</strong></h5>
<div id="attachment_20739" style="width: 310px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2011/12/alfabtizacion.jpg"><img class="size-medium wp-image-20739" title="alfabtizacion" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2011/12/alfabtizacion.jpg?w=300" alt="" width="300" height="207" /></a><p class="wp-caption-text">Escena de la campaña de alfabetización en Cuba</p></div>
<p style="text-align: justify;">Me reencuentro, me veo, nos vemos de nuevo, testimonialmente, con <strong>Germán Sánchez</strong>, después de aquel <em>Corte en Meneses</em>, el libro escrito por él a cuatro manos con Elena Díaz, que fue recomendado en el <strong>Premio Casa</strong> del año 1970, el primer año en que se instituyó el género testimonio dentro de ese importante certamen literario y en el que yo concursé con mi primer libro testimonial, <strong><em>Girón en la memoria</em></strong>.</p>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-20749"></span>En el medio de esos dos momentos está la vida: las tareas, responsabilidades políticas, diplomáticas que Germán ha realizado a lo largo de estos años, señaladamente su importantísima labor como embajador de Cuba en la República Bolivariana de Venezuela durante más de una década. Y, paralelamente a esas tareas hemos visto aparecer sus libros ensayísticos y/o testimoniales: <em>Los enigmas del Che, Permiso para opinar sobre Cuba, Cuba y Venezuela: reflexiones y debates, Che sin enigmas, Mitos, falacias y verdades Y Transparencia de Emmanuel.</em></p>
<p style="text-align: justify;">Nos alegra mucho a la gente del <strong>Centro <em>Pablo</em></strong> que Germán haya propuesto la publicación de su nuevo libro en nuestras Ediciones <em>La Memoria</em>. Y me alegra personalmente estar diciendo estas palabras urgentes de presentación en la primera aparición pública de <em>El año de todos los sueños, </em>no sólo por unir este momento a aquel lejano pero recordable del <em>Corte en Meneses</em>, sino por las características, los valores, las propuestas que este libro hace a sus futuros (ya casi presentes) lectores.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Fernando Martínez Heredia</strong> ha señalado, en el espacio más amplio de su prólogo,  esos rasgos a los que me refiero. Remito pues a lectoras y lectores a no pasar por alto, como a veces hacemos, las palabras introductorias del libro, porque iluminan los contextos de esta historia y sus alcances y destacan, creo yo, los perfiles esenciales de su estructura y las líneas principales de los valores que este libro revive para nosotros a través de una narración testimonial novelada en la que el joven Gabriel/Germán realiza un viaje iniciático y anticipatorio a la historia de aquellos años decisivos, tanto en su sentido general, como en los más complejos y sensibles territorios de la individualidad del personaje –personaje en el que podemos vernos, cómo no, por otra parte, muchos de los compañeros de generación del autor: ese es otro de los valores humanos que aprecio y agradezco en este libro de Germán.</p>
<p style="text-align: justify;">Para dar fe, si hiciera falta, de los útiles atajos que se ofrecen en el prólogo, compartiría con ustedes el párrafo que lo culmina:</p>
<p style="text-align: justify;"><em>En muy buen momento nos devuelve este libro aquel año de todos los sueños. Esta narración hermosa milita a favor de la confianza en nosotros mismos, y nos permite constatar que las mejores realidades y las más trascendentes son las que hemos construido a partir y al calor de los sueños.</em></p>
<p style="text-align: justify;">Lo cito porque hace justicia –de una forma que comparto– a las virtudes testimoniales, literarias, humanas de este libro. Y lo hago también porque menciona/subraya la importancia de los sueños como punto de partida para alcanzar los objetivos históricos, sociales o individuales en la vida de un pueblo y en las pequeñas/inmensas vidas personales de cada cual. Aunque vivamos hoy unos momentos en que las urgencias prácticas –a veces agónicas– de nuestra sociedad y de nuestras vidas parecieran no dejar espacio para otras substancias, creo que habría que encontrarlo para esa forma del sueño que fortalece y alienta, que no apela a la nostalgia repetitiva o adormecedora, sino que quiere ser llamado cotidiano al mejoramiento humano de que hablaba el Maestro e incluso espacio para impulsar esos mecanismos prácticos, pragmáticos que la realidad –esa señora implacable– nos impone.</p>
<p style="text-align: justify;">En ese mismo sentido quiero destacar otra virtud de comunicación que, a mi juicio, posee este libro. Creo que esta historia narrada por el personaje/autor desde la pupila de su adolescencia, con una estructura y un lenguaje sencillos y amenos –que no suponen la simplicidad, sino que apuntan hacia la complejidad de la Historia y de los seres humanos– puede tender un puente de comunicación válido y útil (en diversos terrenos) con sus lectores y lectoras más jóvenes, hoy y en los próximos años. Este es un factor de gran importancia, a mi modo de ver, porque contribuye a inclinar la balanza a favor de la defensa de los valores éticos en esa guerra sorda (aunque debiéramos decir, en realidad, muchas veces ruidosa) que se libra a nuestro alrededor (y dentro de nosotros mismos) entre los fantasmas del mal gusto y la banalidad (que desgraciadamente estamos comprobando que no eran tan fantasmas, a pesar de los logros educacionales de cinco décadas) y las propuestas culturales que apuestan por la complejidad, la belleza y el compromiso con la justicia y con la libertad.</p>
<p style="text-align: justify;">La aparición de este nuevo libro de Germán también me alegra porque viene a fortalecer los territorios del género testimonio que algunos hemos continuado defendiendo durante estos años recientes. El catálogo de Ediciones <em>La Memoria</em> del Centro <em>Pablo</em> da la bienvenida entonces también a este <em>año de todos los sueños</em> de Germán porque viene a enriquecer su colección <em>Coloquios y testimonios</em> con un texto que reafirma las virtudes estéticas y comunicacionales del género –no siempre valoradas con justeza por tirios y troyanos, por autores y críticos.</p>
<p style="text-align: justify;">Este libro reafirma, en sus logros, la capacidad del género testimonial para documentar activamente la historia reciente, convirtiéndose al mismo tiempo en un objeto de disfrute estético y en un sujeto de acción transformadora, al transmitir, de manera efectiva y amena, acontecimientos, contextos, sentimientos que pertenecieron a un año en que todos los sueños parecían (o eran) efectivamente posibles, y traer hoy su visión y su voluntad comunicadora a nuestros días para sugerirnos/proponernos que también los sueños de hoy y de mañana pueden ser posibles y que esto depende de nosotros y de los gabrieles y germanes que están por venir.</p>
<p style="text-align: justify;">El porvenir (escrito ahora así en una sola palabra) no será mejor solamente con los sueños, pero difícilmente tendrá algo de la gloria que una vez imaginamos, si no somos capaces de incorporar esa materia necesaria y fecunda que Germán Sánchez evoca y dibuja para nosotros en este libro hermoso y compartible.</p>
<div id="attachment_20783" style="width: 650px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2011/12/german-victor.jpg"><img class="size-full wp-image-20783" title="german-victor" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2011/12/german-victor.jpg" alt="" width="640" height="428" /></a><p class="wp-caption-text">Germán Sánchez y Víctor Casaus en la presentación de &quot;El año de todos los sueños&quot;. Foto: Alain Gutiérrez/Centro Pablo</p></div>
<div id="attachment_20784" style="width: 650px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2011/12/libros.jpg"><img class="size-full wp-image-20784" title="libros" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2011/12/libros.jpg" alt="" width="640" height="428" /></a><p class="wp-caption-text">Ejemplares de &quot;El año de todos los sueños&quot;. Foto: Alain Gutiérrez/Centro Pablo</p></div>
<div id="attachment_20785" style="width: 650px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2011/12/presentacic3b3n-1961_2961.jpg"><img class="size-full wp-image-20785" title="Presentación-1961_2961" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2011/12/presentacic3b3n-1961_2961.jpg" alt="" width="640" height="428" /></a><p class="wp-caption-text">Presentación de &quot;El año de todos los sueños&quot;. Foto: Alain Gutiérrez/Centro Pablo</p></div>
<div id="attachment_20786" style="width: 650px" class="wp-caption aligncenter"><a href="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2011/12/firma.jpg"><img class="size-full wp-image-20786" title="firma" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2011/12/firma.jpg" alt="" width="640" height="428" /></a><p class="wp-caption-text">Germán Sánchez firma ejemplares presentación de &quot;El año de todos los sueños&quot;. Foto: Alain Gutiérrez/Centro Pablo</p></div>
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