Rogelio Polanco: «Las transformaciones tienen que ser profundas». Entrevista con Katrien Demuynck

 

Cuba atraviesa actualmente un momento extremadamente difícil. ¿Cómo consigue esta isla mantenerse firme a pesar de todo? ¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta y cómo se están abordando? Formulamos estas preguntas a Rogelio Polanco, Jefe del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.

KD : Cuba esta pasando un momento muy duro, en un momento en el que el socialismo está en una posición completamente diferente a las décadas anteriores. Cuba es uno de los pocos países socialistas que se mantienen de pie. ¿Cuáles son los principales problemas y desafíos de la sociedad cubana en el plano nivel ideológico?

RP : Efectivamente, el mundo está pasando por una circunstancia excepcional. Los riesgos para la existencia de la humanidad siguen siendo muy elevados. El imperialismo continua con sus acciones contrarias al bienestar y la prosperidad de las grandes masas humildes del planeta. Sus políticas de explotación, distorsión, belicistas, xenófobas, derechistas siguen generando grandes conflictos para la existencia humana. Hoy todos somos testigos de esa exacerbación de contradicciones que provoca graves riesgos a la humanidad. Estamos viviendo un momento en el que las ideas fascistas, derechistas y neoliberales cobran cada vez más fuerza. Las grandes transnacionales de la información se han encargado de exacerbar esas tendencias y de provocar mayores conflictos en nuestro país.

La economía mundial también está pasando por circunstancias muy adversas. La pandemia del covid 19 ha tenido graves impactos en la convivencia del ser humano. Ha ralentizado la economía mundial y, a su vez, ha obligado a una parte considerable de nuestras naciones a cerrar fronteras y a generar una situación muy compleja desde el punto de vista sanitario. También ha tenido impacto psicológico en buena parte de la humanidad. A esto se suman circunstancias adversas relacionadas con el incremento de la carrera armamentista y de las provocaciones belicistas de los países imperialistas. A este respecto el hecho más relevante recientemente es un conflicto armado en Europa. Todo esto ha generado una situación muy grave.


Foto: Rogelio Polanco (Granma)

Por supuesto, en el caso de Cuba además de estos impactos de la situación internacional y de la economía internacional, el gran obstáculo al que se enfrenta la nación cubana sigue siendo el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos desde hace ya más de 60 años. Este bloqueo se ha visto recrudecido con más de 240 medidas que aplicó el grupo de gobierno en torno al presidente Trump, que intensificó todo tipo de acciones para impedir el menor ingreso de recursos financieros en Cuba. El grupo que acompañó en la toma de decisiones políticas relacionadas con Cuba en el gobierno Trump se encargó de identificar todas aquellas posibles vías de ingreso de recursos financieros en nuestro país y tratar de impedirlas con medidas que son realmente genocidas, de asfixia para toda una nación. Entre ellas se incluyen las medidas relacionadas con la persecución del suministro de combustible a nuestro país, hasta tal punto que en unas declaraciones recientes del entonces Secretario de Defensa de Estados Unidos se reveló que habían estado valorando la posibilidad de impedir físicamente con acciones militares la llegada de buques de combustible a nuestro país. Es casi una acción de piratería en el siglo XXI.

Además, solo unos pocos días antes de dejar la presidencia fueron capaces, en una demostración de revanchismo, de volver a incluir a Cuba en la lista de países que patrocinan el terrorismo, para que quedara como una especie de legado al nuevo gobierno, después de más de 30 años de haber estado incluida Cuba en esa lista espuria totalmente injusta y cínica, porque si hay un país que ha sido víctima del terrorismo ha sido Cuba. Cuba nunca ha atentado contra nación alguna y mucho menos contra el pueblo de Estados Unidos ni contra su gobierno. Se había sacado a Cuba de esa lista durante el último período del presidente Obama, como parte de las acciones realizadas por el gobierno estadounidense y de las negociaciones que se sostuvieron en aquel momento. Reincorporar a Cuba en esa lista es muy grave, tiene una importante repercusión en bancos, gobiernos y empresas, porque limitan sus transacciones con Cuba. Como todos sabemos, el sistema financiero internacional está controlado completamente por Estados Unidos y los países occidentales. Y cualquier banco que pretenda realizar una transacción hacia Cuba, no solo en dólares estadounidenses (como sabemos Cuba no puede realizarlas en esa moneda que es la principal moneda internacional), sino en cualquier otra moneda, pero que vaya con destino o como fuente a Cuba o solamente indique Cuba en esa transacción, cualquier banco la limita, la impide, la bloquea y, por tanto, Cuba no puede realizar transacciones a través del sistema financiero internacional, porque esos bancos intentan cumplir las regulaciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Esto es una demostración del carácter extraterritorial del bloqueo.

KD: ¿Puede explicar porqué lo llama extraterritorial?

RP : Cuando decimos extraterritorial significa que un país, un gobierno, toma decisiones que tienen implicaciones para otro gobierno u otras entidades fuera de su territorio. Es totalmente ilegal y teniendo en cuenta lo que los bancos consideran en inglés “overcompliance”, es decir, cumplir con creces lo estipulado en relación con las normas de transacciones internacionales, se cuidan mucho de realizar cualquier transacción porque pueden verse sometidos a sanciones. El Departamento del Tesoro estadounidense ha impuesto durante varios años unas sanciones extraordinarias a bancos europeos por realizar transacciones con Cuba, unas sanciones que han supuesto pérdidas multimillonarias.

Por otro lado, el gobierno Trump hizo todo lo posible por perseguir cualquier ingreso de dinero en Cuba y el gobierno Biden ha continuado con esas medidas coercitivas unilaterales contra Cuba por medio de una campaña contra el turismo a Cuba o una campaña perversa contra los médicos cubanos que prestan servicios en otros países, una campaña en la que se llegaba a plantear que se les convertía en esclavos e incluso se obligaba a algunos países a emprender acciones para dejar de recibir la cooperación de Cuba, lo cual también impedía la entrada de ingresos a nuestro país en materia de salud.

Durante los cinco años del gobierno Trump y lo que va del gobierno Biden el bloqueo a Cuba se ha intensificado de manera atroz. En medio de la pandemia de covid 19 estas acciones fueron más oportunistas que nunca, porque impidieron a Cuba acceder a medicamentos, ventiladores pulmonares y a otros insumos básicos necesarios para paliar el efecto de la pandemia, lo cual constituye una acción extremadamente cruel contra Cuba.

KD : ¿Como hicieron frente a la pandemia del covid 19 en esas circunstancias?

RP : Tuvimos que acudir a nuestra inmensa capacidad de resistencia y a la voluntad suprema de nuestro pueblo y nuestro gobierno para buscar cómo hacer frente al pico pandémico, que solo se pudo contrarrestar concentrando todos los esfuerzos del país, de la nación y de todo el pueblo. En esas circunstancias y gracias a la visionaria idea que había tenido Fidel en su momento de crear capacidades para producir medicamentos y para la producción biotecnológica, pudimos crear nuestras propias vacunas. Solo así ha sido posible controlar la pandemia y es una heroicidad extraordinaria de nuestro pueblo. Eso es hoy es una quimera para muchas naciones, un objetivo, porque también en periodo de pandemia se exacerbaron las injusticias del sistema capitalista internacional. Hubo países que acapararon cada vez más vacunas, a veces hasta varias veces más vacunas de las necesarias, y, por tanto, se perdieron vacunas al caducar. Estos países no fueron capaces, en una acción egoísta, de compartirlas con otras naciones. La distribución de vacunas para hacer frente a una epidemia, una pandemia global de covid 19, es hoy desigual porque el orden económico internacional es injusto y desigual. Este es el escenario en el que hoy Cuba continúa resistiendo, venciendo y desarrollando la Revolución.


Foto: Cuba es uno de los países punteros del mundo en biotecnología y farmacia (Granma)

KD : Todo esto debe de haber creado o agudizado los problemas internos del país.

RP : En el plan interno ha habido importantes desafíos. Cuba está inmersa en un proceso de transferencia paulatina y ordenada de los principales cargos y responsabilidades de dirección política de la Revolución desde la generación histórica a una nueva generación formada y forjada durante estos años. Era el momento que durante tanto tiempo había esperado el imperialismo para arremeter e intentar derrotar la Revolución. Recordemos que en los primeros años de esta, el imperialismo se empeñó en acabar físicamente con nuestros principales lideres. Hubo cientos de intentos de atentado contra el Comandante en Jefe Fidel Castro y contra otros líderes de la Revolución, atentados muchas veces fallidos. Después apostaron por lo que cínicamente denominaron la “solución biológica”, que no era sino esperar el fallecimiento de nuestros líderes históricos y que de esa forma la revolución resultara vencida, derrotada. Durante mucho tiempo apostaron por que era imposible la continuidad, sin embargo, hoy estamos viviendo un momento en el que nuevas generaciones de cubanos continúan llevando adelante el proceso revolucionario, lo cual demuestra las convicciones que durante tantas décadas se han establecido en el seno de nuestro pueblo y demuestra también que nuestra Revolución responde a una necesidad histórica. Por supuesto, el papel de los líderes ha sido esencial en su profundización y su avance, pero la Revolución es producto de la participación consciente y activa de todo un pueblo. De otra manera no hubiera sido posible el avance de la Revolución.

En esas circunstancias hoy nos enfrentamos a una difícil situación económica que ha sido producto de la situación económica internacional, de la situación del recrudecimiento del bloqueo y también de las dificultades a las que hemos tenido que hacer frente como parte del proceso de transformación económica de nuestra sociedad. Hoy Cuba está muy limitada de recursos financieros para continuar el desarrollo del país. No tenemos acceso a créditos de ningún tipo, ni de organismos internacionales ni créditos comerciales. Hoy es cada vez más difícil obtener recursos financieros para garantizar la continuidad de nuestros planes de desarrollo, cuando ningún país del mundo puede desarrollarse y avanzar, si no tiene acceso a fuentes financieras. Por otro lado, el acceso al comercio, a la inversión extranjera y al turismo internacional ha sido cada vez más deficitario debido al bloqueo.

En medio de eso el imperialismo ha ejecutado una campaña político comunicacional de gran envergadura con recursos multimillonarios para generar situaciones de desestabilización dentro del país. Tienen a su favor el monopolio de las transnacionales de la información, en particular de las grandes plataformas algorítmicas en el espacio público digital. Hoy controlan prácticamente la totalidad del flujo informativo que se genera en el mundo y mediante procesos de intoxicación mediática, mediante operaciones comunicativas de alta tecnología, están tratando de inducir una desestabilización de grandes proporciones que genere problemas en la situación nacional. Están induciendo a realizar acciones en el espacio físico, en la calle, para lograr lo que ellos denominan el estallido social, que no es otra cosa que generar caos, violencia, tratar de enfrentar a segmentos de nuestro pueblo con las autoridades y con los organismos del orden público para generar campañas sobre violaciones de derechos humanos, la democracia y con ello provocar situaciones de desestabilización dentro del país. Es algo de manual. Diferentes teóricos lo consideran parte de la guerra híbrida, una guerra de cuarta generación que aprovecha especialmente diferentes elementos de carácter político, comunicativo, informativo y diplomático para lograr los objetivos de cambio de régimen con un menor costo político para quienes llevan a cabo estas acciones de desestabilización. Por medio de acciones supuestamente no violentas o civiles, buscan generar caos y provocar entonces la intervención extranjera y lograr sus ansiados objetivos de derrocar aquellos gobiernos que les resulta incómodos o son adversos. En eso consiste el diseño de los procesos de subversión política contra Cuba y contra otras naciones amigas que tratan de desarrollar procesos alternativos en sus propios países, contrarios o contrahegemónicos a las acciones del imperialismo.

KD : En su opinión, ¿cuáles son los desafíos más importantes a los que se enfrenta Cuba?

RP : En el caso de nuestro país, los principales desafíos desde el punto de vista ideológico tienen que ver, precisamente, con la capacidad de nuestro pueblo para hacer frente a estas acciones de subversión. El objetivo de ello es fortalecer nuestra preparación política a todos los niveles para que nuestro pueblo comprenda y acompañe cada vez más al liderazgo de la Revolución en el proceso de desarrollo de nuestra nación, de construcción socialista y de enfrentamiento a las acciones subversivas. Todo nuestro empeño de punto de vista ideológico va dirigido a reforzar nuestros valores, nuestra esencia, nuestra identidad nacional, nuestra cultura, los fundamentos de nuestra ideología, basada en el pensamiento de José Martí, de Fidel Castro y, por supuesto, en el marxismo y leninismo, y en los elementos esenciales que sostienen a la nación cubana.

Todo ello frente a un proceso de colonización cultural que se intenta establecer desde esos centros de poder imperial donde permanentemente se trata de enaltecer, ensalzar y de darle cuerpo teórico a toda una serie de acciones de carácter ideológico para presentar el sueño americano o el capitalismo como la única vía para el desarrollo de nuestra nación. Todo aquello que vaya en detrimento de nuestros símbolos, de nuestros líderes, de nuestra historia es parte esencial de las acciones de subversión. Todo aquello que vaya dirigido a quebrar la voluntad humana, a provocar desunión en nuestro pueblo, generar falsas noticias, intentar mantener que la nación cubana es inviable, que el socialismo es inviable forma parte de la acción del imperialismo. Para eso tienen think tanks, universidades, importantes líneas de pensamiento en el ámbito cultural, en el ámbito filosófico y ideológico, que mediante diferentes vías intentan llegar a incidir, a influir en las mentes y en los corazones de nuestro pueblo. Y en especial el blanco fundamental de la acción subversiva es nuestra juventud, las nuevas generaciones desde las edades más tempranas.

Históricamente ha sido así. Históricamente nuestros enemigos han planteado que las nuevas generaciones no serían capaces de dar continuidad a su proceso revolucionario. Si se podía acabar con los líderes históricos, ya fuera aniquilándolos físicamente o aniquilándolos moralmente, entonces no sería posible que las nuevas generaciones, que no participaron del proceso de creación revolucionaria, de forja de los ideales fundacionales de la Revolución, pudieran continuarla. Esas nuevas generaciones se ablandarían, serían corrompidas o no tendrían unas convicciones suficientemente firmes para sostener el proceso revolucionario. No serían capaces de resistir los embates de la escasez creada artificialmente, las limitaciones materiales y, debilitados ideológicamente y ante la avalancha de la subjetividad y de los símbolos de la ideología capitalista, entonces acabarían sucumbiendo. De ahí vienen todo el interés de los gobiernos de Estados Unidos y de sus agencias y, en definitiva, de todo el andamiaje cultural del imperialismo para influir en la juventud.

KD : ¿Qué hace Cuba para mantener a la juventud en el camino de la Revolución?

RP : El objetivo de la Revolución en esta etapa histórica es fortalecer nuestro fundamento ideológico. Fortalecer y transformar profundamente lo que hemos denominado el trabajo político ideológico. Las transformaciones tienen que ser profundas. No ha sido suficiente todo lo que hemos hecho hasta ahora para lograr los objetivos históricos que permitan que las nuevas generaciones estén aún mejor preparadas para hacer frente a esos grandes desafíos. El Partido Comunista desempeña el papel principal. Realizamos el año pasado nuestro octavo congreso donde las misiones fundamentales que se reforzaron fueron la batalla económica, la batalla ideológica y la lucha por la paz. Por tanto, nuestra firmeza ideológica tiene que estar basada en la capacidad que tengamos para comprender esa realidad y para lograr que nuestro trabajo de concienciación de las grandes masas de nuestro pueblo sea cada vez más eficaz. Hay métodos, estilos de trabajo de nuestro Partido, de nuestra juventud comunista, de nuestras organizaciones de masas y sociales y de todo nuestro sistema político que no han sido suficientemente eficaces. Se requiere una transformación acorde con esta nueva realidad donde el espacio público digital y la influencia de los medios de comunicación y en general los temas relacionados con la información se conviertan en elementos esenciales en la formación de nuestra juventud y de toda la población.

En ese sentido el Partido ha aprobado un programa para la transformación del trabajo político ideológico que incluye varias áreas clave. En primer lugar, la articulación de las fuerzas revolucionarias. Hoy necesitamos una acción más unida, más coordinada de todas las fuerzas políticas de la sociedad. Solo así es posible hacer frente al enorme desafío que significa la acción desestabilizadora y subversiva del imperialismo, con todo el poder de socavar nuestra sociedad. Tenemos que desarrollar entonces una capacidad de coordinación, de articulación de todas nuestras estructuras políticas y sociales para lograr actuar de manera coherente, de manera cada vez más organizada y con métodos más acordes con nuestra realidad.

Hay un área clave, la relacionada con los temas culturales y educativos. Tenemos que fortalecer todo nuestro sistema educativo, nuestro sistema de formación educativa, pero también en valores de las nuevas generaciones. Reforzar el papel del maestro, el papel de la escuela como centro cultural fundamental de la comunidad. El papel de la cultura en su expresión más amplia, más allá de la cultura artística. Es decir, la cultura considerada como cultura general integral, como nos enseñó Fidel. Tenemos que fortalecer nuestras instituciones de generación de pensamiento, nuestras instituciones de generación de la identidad nacional. Tenemos una cultura que es orgullo de la nación. Tenemos además un desarrollo cultural en diferentes ámbitos que nos permite estar orgullosos de la identidad de Cuba, que ha estado siempre sometida a los intentos imperialistas de acabarla como nación. Así, se debe fortalecer todo lo que debamos hacer en ese sentido.

Igualmente hay un área clave que es la que tiene que ver con el ámbito comunicativo y tecnológico. Hay un nuevo paradigma comunicacional relacionado con Internet, las redes sociales y el espacio público digital que se está utilizado para, movido por un interés, llegar no ya a grandes masas, sino influir directamente en cada persona. Es impresionante la capacidad que tienen las plataformas algorítmicas globales mediante el uso de lo que se denomina hoy big data para influir en los gustos, en los intereses, en los deseos de cada persona del planeta.

KD : ¿Es capaz Cuba de neutralizar la guerra en las redes sociales contra la isla?

RP : La capacidad que tengamos para contrarrestar esa labor de zapa, esa labor de socavamiento de la voluntad humana, tiene que ser muy superior. Tenemos que hacer como los independentistas cubanos, los mambises en la Guerra de Independencia, como los integrantes del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra: arrebatar esas armas a nuestro enemigo. Aprender a dominarlas y usarlas para nuestros propios objetivos. Tenemos que dominar el uso de esas herramientas. Denunciar su utilización amañada, manipulada, contra los intereses de nuestras naciones. Tenemos que lograr mayor soberanía tecnológica. Tenemos que lograr cooperación internacional. Entre todos aquellos que hoy se enfrentan al impacto nocivo de esas tecnologías tenemos que lograr legislaciones internacionales que permitan limitar el uso de las tecnologías para la guerra y para generar enfrentamientos entre grupos humanos y naciones. Ya hay toda una labor extraordinaria de nuestro pueblo para que esta tecnología de la información y la comunicación se utilice de una manera enaltecedora, una manera diferente a la que han sido diseñadas y utilizadas por parte del imperialismo.

Además de eso, tenemos por otro lado la imperiosa necesidad de, en medio del bloqueo, avanzar en la transformación de nuestra economía, para crear las bases, para generar la prosperidad que tanto necesita nuestro pueblo y que tanto nos merecemos. Solamente generando riquezas materiales producidas por el ingenio y la capacidad de nuestro pueblo en medio de estas circunstancias adversas será posible tener mejores condiciones económicas para hacer frente a ese adverso panorama internacional. Y hacerlo de manera innovadora, creativa. Es muy difícil, pero tenemos que hacerlo superando el bloqueo, trascendiéndolo, venciéndolo y generando nuestras propias capacidades productivas.

En ese sentido, el país está poniendo la ciencia y la innovación, el talento desarrollado durante tantos años por nuestra Revolución, en función de incrementar esas capacidades económicas. Hemos pensado de manera colectiva, puesto a debate y aprobado una actualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista. Hemos aprobado nuevos lineamientos económicos y sociales del Partido de la Revolución. Hemos aprobado el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030, y hemos llevado adelante importantes transformaciones en diferentes ámbitos de nuestra economía que permiten desarrollar nuestra empresa estatal socialista y otros nuevos actores económicos que incluye formas de gestión no estatal, pero con una identidad social socialista, que no sean para socavar nuestro proyecto nacional, sino para incrementar las posibilidades de empleo y el aporte económico desde otras formas de gestión. Todo esto lo estamos haciendo en medio de grandes dificultades. Tenemos que incrementar la producción de alimentos y de medicamentos. Tenemos que incrementar la innovación en los diferentes ámbitos de nuestra economía y de los servicios.

Y, además de eso, tenemos que seguir fortaleciendo nuestras conquistas sociales fundamentales: la educación, la salud, la seguridad social, la cultura, el deporte, que son conquistas básicas de nuestro socialismo. Y hacerlo, además, con un alto nivel de participación democrática y un elevado control popular. La gestión del gobierno con nuevas estructuras que la nueva Constitución nos ha dado, una Constitución que fue aprobada por el voto mayoritario de nuestro pueblo después de un amplio debate popular. Estamos desarrollando todas las leyes y las normas jurídicas que nos permitan que los derechos amparados en la Constitución puedan tener un desarrollo legislativo aun mayor. Cada vez más estamos estimulando, generando nuevos derechos y nuevas estructuras para que la participación ciudadana sea más efectiva. ¿Como está proponiendo Cuba salir del cerco económico, mediatico y de la asfixia a los que pretende llevarnos el imperialismo? Apelando a más democracia, más participación, más control popular, más socialismo. Solo así será posible hacer frente a los desafíos que tenemos en lo inmediato y que son muy demandantes de las posibilidades de nuestro pueblo de salir adelante. Solamente con unidad nacional, solamente con una alta conciencia, solamente con un gran esfuerzo por parte de todos los sectores de la nación será posible hacer frente a esos grandes desafíos. Tenemos plena seguridad de que para ello la actual dirección de la Revolución mantendrá el acompañamiento de la inmensa mayoría de nuestro pueblo.

KD : El desafío con la juventud es grande. Hay un grupo de jóvenes que está emigrando. ¿Significa eso que ya no ven perspectivas en su propio país y piensan que van a estar mejor en otra parte?

RP : Estados Unidos ha utilizado históricamente la cuestión migratoria de una manera manipulada para provocar un ataque a la esencia de nuestro sistema socialista. Recordemos que esto ocurre desde los inicios mismos de la Revolución. En su inicio Estados Unidos recibió a los principales personajes de la tiranía de Batista. Los protegió y después de eso intentó generar acciones de desestabilización cuyo elemento esencial era la migración. Recordemos aquella operación denominada “Peter Pan” que provocó la salida de 14.000 niños de Cuba con la propaganda de que la Revolución iba a retirar la patria potestad, una perversa maquinación. Y después, en varios momentos Estados Unidos y el gobierno estadounidense utilizaron la cuestión migratoria para generar desestabilización dentro de Cuba y mostrar, además, la Revolución y el socialismo cubano como fallidos, para presentar a cubanos que huían de una supuesta persecución política. A partir de esos fundamentos manipulados establecieron normas legales en Estados Unidos con unas facilidades migratorias exclusivas para los cubanos que no se otorgan a ninguna otra nación de América Latina, como, por ejemplo, la Ley de Ajuste Cubano del año 1966 por la que cualquier cubano, por el solo hecho de llegar a territorio de Estados Unidos, sin presentar siquiera una tarjeta de identidad, diciendo exclusivamente que es cubano, se le admite y al año se le dan facilidades para residir de manera legal en el país. Como sabemos, todo eso generó en diferentes momentos confrontaciones sobre el tema migratorio. Cuba ha decidido flexibilizar sus leyes migratorias y facilitar que todo aquel ciudadano cubano que desee viajar a otro país, permanecer durante determinado periodo de tiempo o incluso establecerse en otro país, pueda hacerlo. La condición misma de nuestro socialismo solo es posible sobre la base de la participación voluntaria de quienes desean llevar adelante nuestra sociedad y además vivir en Cuba o, a su vez, permanecer en otro país y mantener vínculo con su nación.

Hoy miles de cubanos viven fuera de Cuba, mantienen un vínculo normal con su patria y vuelven sistemáticamente. Incluso muchos participan activamente en acciones de solidaridad con su país de origen. Vamos a lo que los analistas de la ciencia social y de la demografía denominan una migración de circularidad que hará cada vez más normal que los ciudadanos cubanos e incluso de otros países permanezcan durante períodos de tiempo en otras naciones y vengan a su país de origen, y puedan tener una relación cada vez más normal. Esto lo está impidiendo el gobierno de Estados Unidos, que usa la cuestión migratoria y la existencia de un sector que tiene amplia influencia en los resortes del poder político en Estados Unidos para mantener una política migratoria que va contra la migración legal, ordenada y segura, porque lo que, precisamente, provoca todo lo que sea impedir una migración normal es estas acciones de desestabilización.

En el último período Estados Unidos cerró su consulado en La Habana y, por tanto, obligó a los cubanos a ir a un tercer país para solicitar un visado para viajar a Estados Unidos. Durante estos años el gobierno estadounidense ha limitado la concesión de visados y ha creado mayores dificultades para las relaciones normales entre los cubanos que viven en Cuba y los que residen en territorio estadounidense. Es una tremenda contradicción, porque al facilitar que cualquier cubano que llegue a territorio de Estados Unidos pueda entrar sin necesidad de trámites legales o consulares normales, estimula la salida por vía no legal, desordenada e insegura. Y entonces exacerban mediáticamente cualquier incidente de esta naturaleza; realmente es muy perverso. Y solo se explica por el hecho de que estén subordinados a un núcleo político que, particularmente en Florida, influye de manera muy negativa en la toma de decisiones del gobierno por supuestos intereses electorales o polítiqueros en relación con Cuba. Así que hay que denunciarlo porque están castigando a la familia cubana. Están castigando las relaciones entre los miembros de la familia. Están castigando a toda una nación por mezquinos intereses políticos. Estados Unidos siempre ha manipulado la cuestión migratoria entre Cuba y Estados Unidos en el período revolucionario.

Esto ha llegado ahora a determinado niveles debido a estos elementos que he mencionado antes: al cierre del consulado, a las limitaciones de concesión de visados y al hecho de que durante varios años se han limitado los viajes normales y el número de visados acordado en los acuerdos migratorios entre ambos países. En el caso de Estados Unidos era de al menos 20.000 anuales, pero durante estos años la cantidad ha sido muy inferior. Y, por otro lado, recordemos que hemos tenido dos años de pandemia en los que, además de eso, se han limitado los vuelos internacionales y la salida por fronteras de diferentes países. Estados Unidos limitó extraordinariamente la cantidad de vuelos desde su territorio y estableció restricciones extraordinarias a las líneas aéreas, a las agencias de viajes, con el objetivo de generar irritación, de crear descontento dentro de Cuba. Lo que estamos viendo es la aplicación metódica del llamado Memorándum de Lester Mallory, que era un Secretario de Estado estadounidense que en el año 1960 escribió a sus superiores para describir cómo debía ser la política del gobierno de Estados Unidos hacia Cuba con el fin de lograr sus objetivos. De forma muy general, el memorándum afirmaba que en Cuba no hay oposición política. La mayoría de la población apoya al gobierno. Sin embargo, hay que hacer todo lo posible para reducir el acceso a ingresos. Reducir el impacto que puedan tener los salarios para generar descontento, para generar hambre y desesperación en el pueblo, y que con eso se derroque al gobierno. Ahora se ha exacerbado a unos niveles extraordinarios porque además de todos los instrumentos de carácter económico, tiene el impresionante poder mediático.

Efectivamente, nosotros tenemos un potencial migratorio y el objetivo principal de que Estados Unidos acuda a ese potencial migratorio, relacionado fundamentalmente con la juventud, es también que esa fuerza joven, preparada gracias a la Revolución, con capacidad para el desarrollo intelectual, no se quede en el país, sino que emigre fuera de él. Por una parte, nuestra nación está en proceso de envejecimiento, que es el proceso natural de las sociedades desarrolladas. En el caso de Cuba, un país subdesarrollado, se logra gracias a los altos índices de salud, de atención médica y atención social. Por otra parte, hay un decrecimiento poblacional y vamos a tener un mayor porcentaje de habitantes en la tercera edad. Vamos a tener que dedicar cada vez mayores recursos económicos a atenderlos. Menos integrantes de la población económicamente activa van a tener que generar un mayor porcentaje del Producto Interno Bruto para atender al bienestar de esa población que no participa directamente en la producción de bienes y servicios. Así que, si a eso se le suma la idea de estimular la migración, particularmente de la juventud y de las personas más preparadas, de las que tienen estudios universitarios, por supuesto es también una manera de incidir negativamente en la economía del país.

Tenemos que lograr que la realización personal y profesional de nuestros jóvenes se produzca en Cuba y para eso tenemos que garantizar cada vez más las condiciones de vida, y las políticas dirigidas a la juventud que faciliten que ese proyecto de vida personal se pueda realizar de manera más efectiva en su patria. Sin negar, por supuesto, que todo aquel que desee emigrar lo pueda hacer porque está en su derecho. El objetivo debe ser que logremos el aporte de la inmensa mayoría de la juventud a la sociedad y que, desarrollando su capacidad individual, su desarrollo profesional, pueda aportar al interés colectivo. El gobierno revolucionario ha estado especialmente dedicado en los últimos tiempos a estimular que se diseñen políticas públicas dirigidas a la juventud. Se han creado grupos de trabajo del gobierno que, con la participación de expertos y con diferentes disciplinas y estructuras del gobierno, puedan a corto plazo presentar algunas proyecciones de esas políticas en el ámbito del empleo, de la superación, de la vivienda y de otras facilidades especialmente dirigidas a la juventud.


Foto: Jóvenes de la UJC, la asociación juvenil comunista de Cuba (Granma)

Una labor esencial es la que tiene que realizar el movimiento juvenil para lograr una mayor participación de la juventud en la toma de decisiones, para lograr que esté cada vez más representada en todos los ámbitos de la vida económica y social del país. Que se tengan en cuenta sus consideraciones, sus criterios, sus propuestas. Que cada vez los jóvenes puedan transitar de manera más expedita en las organizaciones económicas de empresas estatales socialistas para asumir cargos de dirección. Que cada vez estén más representados en las principales órganos de toma de decisiones del país. Tenemos que acelerar esas acciones dirigidas a los jóvenes y en particular a los jóvenes universitarios. Y empezando desde las edades más tempranas, tenemos que lograr, por ejemplo, un esfuerzo para que los estudiantes de la enseñanza media estén mejor preparados, que logren transitar por los diferentes niveles de estudios, ya no solo preuniversitarios, si no técnicos, profesional. Que encuentren empleo y encuentren además facilidades de estudio para continuar su preparación hacia el futuro.

Esos son los grandes desafíos, también dirigidos a nuestras generaciones mas jóvenes. Sin embargo, hay conciencia de la necesidad de trabajar mucho mejor. Trabajar mucho más con los jóvenes, involucrarlos activamente en los principales procesos y transformar, además, todo el entorno relacionado a nuestra juventud.

KD : ¿Se hace un trabajo específico en las redes sociales para llegar a la juventud?

RP : Yo creo que es todavía muy incipiente. Todavía estamos todos en un proceso de aprendizaje de lo que es el espacio publico digital. Recordemos que Cuba llegó tardíamente a todo el desarrollo tecnológico debido al bloqueo de información y comunicación, lo que ha limitado nuestra propia capacidad para generar contenidos, para comprender ese ecosistema comunicacional.

El acceso a Internet en los celulares y los teléfonos móviles se inició hace menos de cuatro años. Hoy más de 7 millones de cubanos tienen ya acceso por esa vía a Internet. La capacidad para acceder a cada nueva tecnología ha sido bastante acelerada desde el punto de vista tecnológico. Y, a su vez, se va ganando en conciencia, incluso promovido por la dirección del Partido y de las organizaciones de la sociedad, de que no es posible mantener una dicotomía entre el espacio físico y los espacios digitales. Tenemos que lograr que se comprenda que ambos espacios hoy tienen una relación dialéctica y que todo aquello que se realiza en el espacio físico ha de tener un correlato en el espacio público digital, porque si no, estaríamos autoexcluyéndonos de un ámbito esencial para el desarrollo, incluso del ser humano. Hoy buena parte del desarrollo del conocimiento humano, del acceso a información y de todos los procesos tecnológicos ocurre en el ámbito digital. Va a ser cada vez más así. En la medida en que logremos acelerar el proceso de transformación digital de la sociedad, vamos a tener una economía más eficiente, procesos tecnológicos más eficientes y procesos sociales más eficientes.

La pandemia nos obligó en corto tiempo a desarrollar unos métodos de enseñanza en los que no habíamos avanzado mucho. Sin embargo, durante buena parte del desarrollo del método de enseñanza y aprendizaje en el período de la pandemia tuvimos que incursionar en entornos virtuales de enseñanza y aprendizaje creados para ello, con la dificultad de la conectividad y del acceso a tecnología de buena parte de nuestra población. Aún así, cada vez se avanza más en la transformación digital de la sociedad. Todavía a un ritmo que está muy lejos de ser lo que necesitamos. Requerimos transformar buena parte de nuestros procesos para ir a una mayor eficiencia en apropiarnos de esa verdadera transformación digital. Hoy podríamos tener mucho mejor rendimiento en áreas diversas de la economía y de los servicios si hubiéramos podido avanzar más rápidamente en el desarrollo de las transformaciones digitales en el país. Lo vamos a ir logrando. Vamos a tener cada vez mayor capacitación, superación. Y cada vez vamos a tener nuevas generaciones que vienen ya, como decimos de manera coloquial, con el chip digital incorporado. O sea, que viene de los llamados nativos digitales, no los que nacimos en una edad analógica.

Yo creo que el país con la conducción de la dirección de la Revolución, que tiene un gran voluntad de que avancemos más rápidamente en este ámbito, vamos a lograr generar contenido y generar cambios trascendentes en poco tiempo en el ámbito digital. Esto va a requerir soberanía tecnológica, desarrollar nuestras propias aplicaciones, nuestras propias plataformas que nos den esa soberanía, y también va a requerir de todos nosotros un esfuerzo mayor para que transitemos de manera más acelerada hacia esos procesos de transformación, en todos los ámbitos, en lo político, en lo económico, en lo social, en lo cultural. Por ejemplo, el gobierno ha considerado que la informatización y ahora la transformación digital es uno de los pilares de la gestión de gobierno. Y el Partido también lo ha considerado. El Partido ha creado un grupo para su transformación digital. Ya no puede ser que estemos promoviendo esa transformación digital en todos los ámbitos de la sociedad y que nuestro Partido, fuerza política dirigente superior de la sociedad y del Estado tal como establece el Artículo 5 de nuestra Constitución, no esté en la vanguardia de la transformación digital. Tenemos que lograrlo, y en el menor tiempo posible, que nuestros procesos políticos también asuman la transformación digital como algo esencial para una mayor eficiencia en el trabajo político e ideológico. Y así lo venimos haciendo también en todo lo relacionado con nuestra juventud, que asuma rápidamente estos códigos digitales.

Ya hay experiencias muy interesantes del uso por parte de nuestros jóvenes de importantes aplicaciones, formatos digitales. Queremos, por ejemplo, desarrollar cada vez más todo lo que son aplicaciones cubanas, aplicaciones relacionadas con mensajería instantánea o el uso audiovisual en la web o el uso de los videojuegos producidos por realizadores cubanos, con nuestros formatos, nuestra estética y también nuestros valores. El mundo digital es muy amplio. Hay un horizonte abierto que está ahí, a la espera de nuestra cada vez más intensa participación para su aprovechamiento y transformación.

Tenemos que generar contenidos hasta el infinito y de manera creativa. El consumo de audiovisuales en las nuevas generaciones es exponencial y por esa vía están llegando valores, esencias e identidades cuyos objetivos hoy son más fáciles de lograr que con la lectura de un libro. Aunque hay que seguir impulsando la lectura, pero hoy el consumo de audiovisual, el consumo de todos estos nuevos formatos del ecosistema digital se convierte en un elemento esencial del conocimiento humano y de la formación de valores. Tenemos que lograr apropiarnos de ese formato.

En el Congreso del Partido celebrado el año pasado se establecieron los tres pilares de la esencia de la labor del Partido y de la gestión de gobierno: informatización, comunicación y ciencia e innovación. Los tres están vinculados entre sí. En el caso de la comunicación también tenemos que dar un salto cualitativo superior. Acabamos de publicar un proyecto de Ley de Comunicación Social. Va a ser la primera Ley de Comunicación Social que haya tenido el país en la historia revolucionaria. Este anteproyecto de ley se va a debatir en debates especializados en diferentes instituciones, pero también está abierto a que la población y a todos los ciudadanos puedan expresar sus opiniones. Vamos a llevarlo a votación en la Asamblea Nacional este año, para lo cual vamos a tener una norma jurídica de nivel de ley que va a permitir desarrollar y ejecutar la política de comunicación del Estado y gobierno en los ámbitos institucionales, mediáticos y comunitarios. Son diferentes ámbitos en los cuales la comunicación se desarrolla.

Además de eso, estamos creando un Instituto para la Comunicación Social, es decir, una entidad de gobierno que conduzca a los procesos de comunicación social del país. Estamos planteando que en todos los niveles e instituciones las estructuras que se encarguen de la comunicación tienen que estar jerarquizadas al máximo nivel de dirección, porque la comunicación es recurso estratégico de dirección. Tenemos que trascender la manera todavía muy limitada en que desarrollamos los procesos de comunicación dentro de la organización que incluye el Partido y lograr, además, una mejor comunicación externa, no solo con los militantes, sino con toda la población. Y así debe pasar con todas las instituciones y organismos de la Administración Central del Estado, con las organizaciones de masas. La comunicación se convierte en un instrumento esencial de la labor política. Tenemos que preparar mejor a nuestros recursos humanos en materia de comunicación.

Ahora estamos desarrollando una experiencia para la transformación del modelo de gestión económica, editorial y tecnológica de los medios de comunicación del país. Necesitamos darle una mayor capacidad para reflejar la realidad de Cuba y también que se permita a esos medios tener ingresos para su sostenibilidad, que garantice crear mejores capacidades tecnológicas para enfrentarse a este nuevo ecosistema digital. Estamos, además, fortaleciendo la formación de nuestros periodistas. Estamos desarrollando una experiencia nueva seleccionando a los futuros aspirantes a la carrera de Periodismo desde que comienza el grado dos para que puedan estar durante un año preparándose de manera especial y una vez ingresen a la carrera de periodismo puedan estar mejor preparados del punto de vista profesional y también en valores.

Son diferentes ideas que estamos desarrollando para darle cada vez más importancia a la comunicación digital, tanto a la informatización o transformación digital como a la comunicación y la ciencia, la innovación, buscando que más expertos en diferentes disciplinas participen de la toma de decisiones del gobierno y del Partido. Yo creo que en el menor tiempo posible nos va a dar más resultados para mejorar la acción de nuestras organizaciones.

KD: ¿Conoce a Vijay Prashad? Estuvimos en un encuentro con él en la Casa de Las Américas. Una de sus tesis es que no es suficiente la batalla de las ideas, también hay que tener una batalla de las emociones.

RP: Totalmente de acuerdo. Efectivamente, tenemos que ir a las emociones. No solo a la reflexión, al pensamiento, a las acciones en el ámbito teórico, sino que también hay que ir a la subjetividad humana, a las emociones, a encantar, enamorar, cautivar a los seres humanos. Buena parte de la labor que se realiza hoy por la vía de las redes sociales tiene un gran elemento de emotividad, a veces emotividad negativa, ya que genera odio, animadversión. Tenemos que ir al alma, al corazón, a los sentimientos, para también por esa vía lograr la movilización humana, la participación activa.

Es lo que uno hace cuando se enamora. ¿A qué otra cosa vamos sino a generar sentimientos de empatía, de emociones y a enamorar, a cautivar a la otra persona? Tenemos que hacerlo también en la política, Pero hacerlo bien, no puede ser ni manipulado ni fabricado, sino que tiene que fluir de manera natural. Nuestras organizaciones también tienen que fortalecer ese ámbito y para eso tenemos que lograr que nuestros mejores militantes, intelectuales, escritores y realizadores pongan en función de ese amor colectivo toda su profesionalidad y su talento. Hemos tenido experiencias recientes de series televisivas que han cautivado a parte de la población, en particular a la juventud, o a veces una canción, a través de la música, del baile o de una obra de teatro, a través del arte y la cultura en su expresión de carácter artístico se logra llegar a esos sentimientos. Y tenemos que tener en cuenta que la política también pasa por ese ámbito de las emociones, de cautivar al otro. Es esencial. Apartarnos de eso sería apartarnos de todo lo que hace la esencia del ser humano. También tenemos que enamorarnos.

Decía el Che que un revolucionario está motivado por grandes sentimientos de amor. Es el amor en toda su expresión, así que seguimos enamorados.

(Rebelión)

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6 Responses to Rogelio Polanco: «Las transformaciones tienen que ser profundas». Entrevista con Katrien Demuynck

  1. Orestes Sandoval says:

    Demasiada retórica, lugares comunes y simples declaraciones de intenciones. Apenas unas pinceladas autocríticas (también ellas en la modalidad lugar común). Por otro lado, toda esta descarga está en contra de la lógica de funcionamiento de los medios digitales, por los que Polanco afirma apostar. Tanta verborrea es ajena a la mentalidad de los destinatarios, los cuales, en muchos (me atrevo a decir muchísimos) casos, la calificarían de “muela bizca”. ¿En serio pretende Polanco “enamorar” desde este tipo de discurso anticuado (por repetitivo)?

     
  2. VICTOR MANUEL González Albear says:

    Me pareció un análisis profundo y abarcador que es casi imposible expresar de modo más breve. Es la exposición, de modo muy general pero esencial, de nuestra posición, nuestro plan de acción, del Partido, el Estado, el Gobierno y las instituciones revolucionarias, destinada a públicos pensantes fuera del país; aunque también la recomiendo a nuestros activistas de la política y el pensamiento. En conclusión, buenas preguntas y excelentes respuestas. Lo comparto con satisfacción.

     
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