Coronavirus en EE.UU.: Mentiras y propaganda . Por Pedro Pablo Gómez

 

El mundo está sobrecogido con el desarrollo de la pandemia desarrollada con la expansión del Covid-19 hasta ahora incontenible en las distintas áreas de la Tierra. Sin embargo hay ejemplos palpables de desatención, voluntarismo y falsedades por parte del actual presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump. Con su comportamiento irresponsable y falaz no solo evade la realidad del peligro sino que trata de usar elementos propicios a su deseo de reelegirse nuevamente como presidente en las próximas elecciones de noviembre.

Esta persona, que ha roto todos los records de mentiras proclamadas por un presidente del llamado país ‘’más poderoso del mundo’’, aparte de llamar a la epidemia como el “Virus Chino”, tratando de culpar a la nación china de la pandemia.

Aparte de su interés al presentar el problema, mostró que su mayor preocupación no era la preservación de la vida de los ciudadanos norteamericanos y su política apuntaba más al aspecto económico del problema como sostén del sistema capitalista imperante, en sus discurso justificativos de su proceder cayó en contradicciones evidentes con el asesor especial de la Casa Blanca para estos casos, el doctor Anthony Fauci, experimentado epidemiólogo que es el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas. De acuerdo a las contradicciones, Trump se vio obligado a cambiar su decisión de reabrir las actividades comerciales para el 12 de abril, dado el avance impetuoso de la epidemia en New York y otros importantes estados de la Unión.

Nuestros mayores deseos como humanos son para que el desamparado pueblo norteamericano no tenga que seguir sufriendo los desatinos y voluntarismos de una persona que ha demostrado que sus decisiones en la vida apuntan a sus beneficios personales y no a la preservación de la salud de los seres humanos que con él conviven. ¿Algún día los ciudadanos de su país tomarán conciencia del peligro que entraña que la nación esté en manos de semejante irresponsable?

This entry was posted in Estados Unidos, Pedro Pablo Gómez and tagged . Bookmark the permalink.

One Response to Coronavirus en EE.UU.: Mentiras y propaganda . Por Pedro Pablo Gómez

  1. Sin-permiso says:

    Mentiras y propaganda difundidos por el más poderoso y universal oligopolio mediático de la Historia. La nube de falsimedia lo envuelve todo con sus luces de neón y sus largas y encubridoras sombras, creando una realidad virtual que no permite ver la luz del sol ni que seamos protagonistas de nuestros guiones existenciales.

    Nos mintieron sobre las causas y efectos del 11S, nos mintieron también sobre las causas y efectos de la pandemia de las burbujas inmobiliarias y derivados financieros y no tengamos la menor duda de que las luces de neón de falsimedia no están diciendo toda la verdad sobre las causas y efectos del COVID-19. Llevamos ya años viviendo al borde del abismo de una nueva guerra mundial convencional, con graves puntos de fricción (como Siria, Ucrania o Venezuela) y crisis económicas casi constantes en un universo multipolar, pero pudiera ser que ya estuviéramos en guerra desde hace años sin darnos cuenta de que, ante el devastador poder destructivo del armamento nuclear, las guerras probables tienen y tendrán otros escenarios, como el que está propiciando el coronavirus.

    Con el poder emergente de China y Rusia, que ha hecho resurgir la confrontación Este-Oeste, las cada vez mayores diferencias Norte-Sur y cacerías que las grandes rentas de capital han desatado contra las rentas de trabajo y pequeñas empresas desde sus exclusivos y excluyentes clubes (Bilderberg y la Trilateral, a las que asisten sus más fieles y criminales peones en el mundo de la política y la información) están más que garantizados toda clase de convulsos conflictos, como el que el coronavirus está propiciando y ya se sabe que, a río revuelto, ganancia de pescadores.

    Puede que esté virus haya surgido por la mutación natural de otro pero tampoco debemos descartar que haya sido creado y nadie dude de que se crearán otros si las circunstancias lo aconsejan. No estamos hablando de chapuzas de laboratorio, en que el inventor va dejando sus huellas delatores. Si este no tiene el diseño ideal bien pudiera ser para que no sea tan mortífero y contagioso que provoque efectos no buscados y ponga en peligro la vida de sus creadores y patrocinadores.

    Sobre la amarga experiencia que el pueblo norteamericano va a vivir y los efectos sobre la economía local y mundial ya se está ofreciendo abundante y acertada información. Pero yo quiero destacar aquí lo que podría estar fraguandose entre bambalinas contra Venezuela aprovechando la cortina de humo existente. Que el gobierno de un estado pueda decretar órdenes ejecutivas sobre el gobierno de otro estado soberano es de una bellaqueria intolerable, especialmente si se trata del redactor de la Carta del Atlántico Norte. Pero no menos grave es que el crimen organizado se haya apoderado de las instituciones públicas y, con plena impunidad, el poder judicial, que debería combatirlo, ordene la captura y ponga precio a la cabeza de las autoridades de otros estados que combaten a aquel. Nada menos que desde la Meca del narcotráfico y tráfico de armas mundial es que se acusa a las autoridades por traficar lo que no produce y lo que repudia con la misma intensidad que a los gobiernos narcoterroristas como el de Duque. Y los grandes medios haciéndoles la ola a los grandes padrinos del crimen organizado y sus peones.

     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>