“Cuestiones vitales”. Por Carlos Luque Zayas Bazán

 

 “Las democracias actuales (…) tienen que enfrentarse, para sobrevivir, a poderes privados neofeudales mucho más grandes aún, mucho más poderosos y mucho más ramificados planetariamente, de lo que lograron soñar jamás las más codiciosas dinastías ()… de la generación de nuestros abuelos y bisabuelos.”

Antoni Doménech.

El debate sobre el mejoramiento continuo de nuestra forma de ejercer la democracia, el gobierno y el poder socialistas, no debe limitarse a proponer como icónicas las ideas, las concreciones históricas y las experiencias de la tradición política y filosófica del republicanismo.

 Elevarse sobre los hombros de gigantes sólo tiene sentido si es para ir más allá,  es decir,  ser capaz de hacer una adecuada interpretación creativa a tenor de las condiciones actuales. Si para algo nos ha de servir el conocimiento histórico acumulado y lo mejor y más vigente del marxismo, es para no olvidar que la situación histórica real debe ser la piedra de toque de la creatividad y las soluciones a viejos y nuevos problemas. 

Acudir al venero del pasado, no sólo es inevitable, sino imprescindible. Pero resulta tanto más imprescindible cuanto  mucho más necesario es, – por razones que no merecen argüirse dada su simple evidencia -, crear a partir de las nuevas condiciones mundiales y su interacción, influencias y condicionamientos que imponen en los ámbitos nacionales. En palabras de Antoni Domenech, refiriéndose a los aportes de Marx, es necesaria la “estimación sin ilusiones de las circunstancias en que se desenvuelve la acción política”.

Ni qué decir tiene que el análisis de esa interacción es una tarea de suyo complejísima, complicadísima, porque sus elementos constitutivos están en continua dinámica, complejidad  incapaz de ser abarcada por un solo individuo que no sea un genio renacido al estilo de los grandes pensadores de la humanidad. Pero es preciso crear, palabra de orden, según la divisa de Martí y Mariátegui, que es sinónimo de revolucionar. Evolución que no es fase determinada de una revolución, deviene involución.

Ciertas propuestas que hoy hacen los estudiosos críticos del sistema político y eleccionario cubano, entre aquellos que se declaran al servicio del ideal socialista, en ocasiones pareciera que se limitan, casi exclusivamente, al análisis de la tradición, pero sin incorporar consideraciones ante la complejidad de la candente realidad del predominio capitalista actual.

En temas como el republicanismo y la democracia, quizás por la dificultad de salir de las horcas caudinas de las competencias personales adquiridas por la especialización, parecieran tales propuestas no estar aptas para valorar cómo los factores de las dinámicas interno-externas que signan el mundo actual exigen, a partir del examen del pasado útil, proponer soluciones que no olviden la enorme complejidad de las interdependencias salvajemente asimétricas que hoy se exacerban y agudizan entre las naciones dominadas o agredidas por las potencias agresoras y dominantes.

El tipo de análisis a que nos estamos refiriendo, de corte académico e investigativo, sigue la ruta de la tradición republicano democrática que va desde la antigüedad clásica, pasando por cómo la entendió y aplicó el pensamiento de la Ilustración, hasta abordar la experiencia nuestro-continental, sobre todo la relativamente reciente de aquellas naciones latinoamericanas que han intentado revertir los aspectos más negativos del capitalismo,  implementando ordenamientos constitucionales que se consideran de avanzada cuando han arribado al gobierno respetando los procedimientos democráticos al uso, pero sin lograr el control real del Poder. Lo que sólo es posible, en las condiciones actuales, como resultado de una revolución radical. Esos países afrontan las consecuencias que les imponen tanto el capitalismo básico que subsiste en sus límites nacionales, como las agresiones de amplia gama que se originan en el capital transnacional y las entidades a su servicio en contubernio con aquel. 

Sólo el hecho contundente de esas enormes dificultades que ya se presentan casi menos que insuperables, merecería que el pensamiento que le propone a Cuba adoptar determinados aspectos de esas constituciones, o que siga al hilo las formas históricamente cristalizadas en otras condiciones, fuera revisado con mucha más profundidad e intelectual responsabilidad.

Pese a todo lo que pueda y deba ser cambiado, el sistema cubano detenta tanto el Poder como el Gobierno al servicio de su país, con una arquitectura de original simbiosis que propicia la representación y participación. A cambio de ponerlo aséptica y académicamente en entredicho, la tarea de proponer cambios no debe sustraerse de  la elemental consideración de valorar sus consecuencias. El cubano es un sistema que no ha podido ser derrotado, cuando otras modalidades, elogiadas y aceptadas como democráticas, exhiben fisuras que, en los hechos, se muestran sumamente frágiles y propicias a ser violadas por quienes traicionan  los mismos preceptos que exigen cuando no les conviene. ¿El investigador no debiera preguntarse por qué eso no ha sucedido con Cuba? Y teniendo en cuenta las respuestas que encuentre, ¿no debiera examinar sus propuestas?

En la prensa privada recién aparecida en Cuba bajo el signo de Obama se afirma  que “A cuatro décadas de creado, se puede constatar que el modelo institucional cubano no ha sido seguido por ningún país en América Latina, incluidos aquellos que han desarrollado procesos revolucionarios o progresistas desde la segunda mitad del XX hasta hoy.” La constatación parece sugerir un juicio de valor con respecto a la soledad de la experiencia cubana, pero en todo caso podría también afirmarse que,  no por no seguir el modelo institucional cubano, sino por razones que debieran estar bien a la vista de la reflexión intelectual, sin mayor esfuerzo, tales ”procesos revolucionarios y progresistas”, pese a sus modelos institucionales distintos al cubano, y los aportes positivos de sus constituciones, pese a sus riquezas materiales sustancialmente superiores, sin embargo, no han podido garantizar un curso razonablemente equilibrado de sus experiencias, y sobreviven, frágiles bajo la perenne amenaza, – gracias al juego de la democracia que se ven obligado a jugar -, de ser cambiados de rumbo tan inopinada como bruscamente, por medios pacíficos o violentos, incluso por elementos de los mismos partidos donde se nuclean e impulsan esos esfuerzos y aportes. No otra es la lección de la suerte tambaleante de la “revolución ciudadana” del Ecuador en estos momentos.

En todo caso, los ordenamientos existentes en esos países  y la subsistencia del capitalismo permiten, y en cierto modo condicionan, la judialización de la política  hasta llegar a las más descaradas violaciones de lo que consideran como el modelo mismo de la Democracia, y hacen estallar los presupuestos legales mismos de cualquier forma que adopten el Estado y el Gobierno. El caso del Brasil de Lula, la argentina macrista en persecución de la presidenta anterior, y la “extraña” deriva de los acontecimientos de este mismo minuto en Ecuador, más el reflujo derechista en marcha, son pruebas contundentes de las numerosas grietas por las que, en los sacrosantos sistemas “democráticos” al uso, se descalabran las iniciativas “progresistas y revolucionarias” que no cambian lo que tiene que ser cambiado, que son las bases del poder capitalista. Y causas ellas mismas de que tales hechos se produzcan con casi total impunidad.

Cuba no tiene por qué asumir  consideraciones que no han pasado todavía la prueba fáctica de su eficacia, sino que, todo lo contrario, se muestran sumamente funcionales al capitalismo para ser manipuladas, inficionadas, desvirtuadas, desmontadas, entre otras razones, por la profunda asimetría de los poderes mediáticos, económicos y culturales del mundo actual.

Si aceptamos que el  socialismo, (por lo menos en este instante de la historia con respecto al capitalismo realmente existente) es el ideal más próximo por el momento al gobierno de y en provecho de los que menos tienen, y la única esperanza de todos los desposeídos, “la parte de los sin parte”, raíz primigenia de lo que significa la democracia, y si, por el contrario, ordenamientos sociales y constituciones criminales como la pinochetista se blindaron de tal manera que aún su columna vertebral campea, es sólo un ejemplo entre varios, después de la “concertación” chilena, y “la vuelta a la democracia”, ¿por qué impugnar la forma en que Cuba intenta asegurar con toda justicia la suya?, ¿por qué negar que su sistema de candidatura es creadoramente democrática para las condiciones actuales tanto internas como externas?¿Por qué sugerir la pertinencia de una separación de poderes, que, aunque se niegue, evoca la fallida clásica (fallida para los protagonistas de la democracia, es decir, para los “thetes” del ideal griego), allí donde quiera que pretende funcionar o ha intentado hacerlo?

Pretendiendo “empoderar al pueblo” al estilo del republicanismo académico (empoderar, vocablo que se convierte en palabreja de moda, porque se oye en labios que no debieran mancharla), en las actuales circunstancias históricas, y específicas de Cuba y el continente, ¿no estaríamos debilitando la garantía de la resistencia (y eso sí que ha funcionado), que ha sido capaz de imponer Cuba hasta el momento? En todo caso, una y otra cosa, tanto las enseñanzas de la tradición, como una evaluación de “de la situación histórico-real y de los elementos realmente existentes de contestación política o social de la misma”, debería ser tema de atención, y no sólo uno de sus aspectos.

En diálogo de una película cubana reciente, un personaje sugiere que vivimos encerramos en una burbuja para no contaminarnos, y pareciera que sugiere darle el pinchazo que la “libere” hacia la “normalidad”. ¿Vamos a considerar que un sistema republicano a la orden de la teoría podría ser una  burbuja impenetrable? Porque toda la experiencia histórica, pasada y reciente demuestra, simplemente, que sea cual sea la excelencia democrática o no del mejor de los diseños, sólo basta molestar para que la burbuja explote al instante y se expanda hacia la “normalidad” deseada por los que exigen la democracia y no la respetan, y no precisa ni principalmente por sus manquedades internas.

Apenas hay que acudir al pasado para corroborar la génesis y regularidad de ese proceder, pero puede ser algo más que una “curiosidad”  muy conveniente en estos tiempos, recordar  lo que le respondía Marx a un entrevistador en el año 1871, que nos puede parecer tan lejano, pero que es tan actual. La pregunta final y la respuesta de Marx de aquella entrevista, mientras Marx vivía en Londres: 

R.: Parecería que en este país la esperada solución, cualquiera que ella sea, podrá alcanzarse sin los medios violentos de una revolución. El sistema inglés de agitar mediante los discursos y la prensa hasta que las minorías se conviertan en mayorías es un signo esperanzador.

Dr. Marx.: En este punto no soy tan optimista como usted. La clase media inglesa se ha mostrado siempre bastante deseosa de aceptar el veredicto de la mayoría con tal de seguir disfrutando del monopolio del poder de voto. Pero créame, tan pronto como se encuentre superada en las votaciones por lo que considera cuestiones vitales, veremos aquí una nueva guerra de esclavos contra amos.”

Cuando el pensamiento, las fuerzas y los intereses que bien conocemos halaguen, publiciten o reconozcan algún aspecto de los cambios que en Cuba se han producido o han de sobrevenir, ello será indicio suficiente de que nos hemos equivocado o estamos a punto de hacerlo. Cuanto nos exijan o critiquen esas mismas fuerzas y sus intelectuales orgánicos, no será para el bien de nuestro proyecto.

Por otra parte, los que honestamente busquen mediante la crítica y el estudio el perfeccionamiento, o el mejoramiento del sistema cubano, pero en la ruta del socialismo, y sin perder de vista que pese a todos los vericuetos y retrocesos de la historia, la humanidad, – que no sólo Cuba -, no puede ya renunciar ni a ese, ni al ideal comunista, debieran ir más allá de los intereses y las exigencias académicas, de sus personales aunque puedan ser nobles ambiciones, y seguir con lúcida humildad este criterio de pura raigambre marxista, que pertenece a un brillante filósofo y defensor, precisamente, del republicanismo democrático fraternal: “creo que lo primero que hay que evitar es ‘el utopismo intelectualista’, la idea, esto es, de que esas ideas – fuerza pueden ser diseñadas o excogitadas, según preceptos morales o políticos-normativos, independientemente de la situación histórico-real y de los elementos realmente existentes de contestación política o social de la misma”. Antoni Domenech.

 

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29 Responses to “Cuestiones vitales”. Por Carlos Luque Zayas Bazán

  1. Arturo Menéndez says:

    ¡Muy bien! Respetable análisis. A mí en particular no me anima interés académico, mucho menos personal, ni ambición personal, ni algún oculto o sigiloso propósito de “enamorar” a los que de una forma u otra son mis enemigos ideológicos, ni siquiera a aquellos que dicen ser de izquierda y quisieran vernos imitando experiencias que nos son ajenas y que, como bien dice el autor, “no han podido garantizar un curso razonablemente equilibrado de sus experiencias, y sobreviven, frágiles bajo la perenne amenaza”, aunque las respaldamos moralmente e incluso más cuando sea necesario. Para mí no es mala palabra ni nada ajeno lo que llamamos “empoderamiento del pueblo”, “empoderamiento de los colectivos laborales”. Innegables los logros y la superioridad de nuestra democracia, lo cual no significa que “llegamos a lo máximo”, ni siquiera que “no hay condiciones para más”, aún en esta actualidad compleja y complicada. Esa posición no me parece marxista, no la considero revolucionaria. Como revolucionario comprometido creo firmemente en que nuestra democracia es perfectible, y que estamos necesitando dar cada vez más pasos firmes para ello, no solo en lo relativo a las elecciones de delegados y diputados, sino también en relación con la elección de los cuadros (administrativos, políticos y de las organizaciones de masa), las vías y formas de sus rendiciones de cuenta, el intercambio (más que diálogo y consulta) con los trabajadores, la población, etc. Fidel fue ejemplo y mostró un camino que es necesario ir perfeccionando, aún más en estos tiempos. Con toda humildad pienso que quedarnos en lo que hemos logrado puede representar estancamiento, y no hay nada peor que una revolución estancada, pierde su esencia.

     
  2. Maño says:

    Estoy de acuerdo con usted Carlos, de nada vale todo un análisis sobre supuestos que no tienen nada que ver con nuestra realidad actual, hay un “paradigma mundial” que si no es así como se procede, lo demás es descartado, a sabiendas que que ese paradigma solo a perpetuado a una burguesía oligarca en el poder. Hace poco leí una reflexión de Iroel, que con simples palabras ha dejado una imagen brutal, algo así como que en Cuba, al proponer y elegir en asambleas barriales a los futuros candidatos, el pueblo cubano como ningún otro en el mundo, verdaderamente asume el derecho que en los países capitalista tienen solo los partidos y sus afiliados (y en muchos casos ni siquiera estos últimos). Soy un defensor de que es posible una democracia sin presencia de partidos, ni siquiera de un partido pero me arropa la duda que tal vez en el caso de Cuba por eso que usted plantea no sea realista mi idea y mucho menos sea asumida por el Capitalismo ( divide y vencerás). He leído hace unos días algo en el blog de Silvio y me disculpo por no recordar a quien lo dijo, que también sería bueno revisar el acomodo institucional del PCC en nuestra constitución y dejar atrás conceptos copiados de la URSS, adaptándolos a nuestra historia concreta heredada de una intensión martiana truncada con su muerte.
    Hay cosas para hacer, usted mismo plantea algunas de ellas, pero siempre perfeccionando lo que ya está, que a mi modesto entender es muy bueno.
    Saludos

     
  3. Liborio Guaso says:

    Hace pocos días murio el celebre científico Stephen Hawking quien realizo como al descuido una notable evaluación de la sociedad humana, que si es valida para todo el universo los es tambien para cualquier grupo social, nos dijo:
    Sobre los contactos entre humanos y extraterrestres: Creo que sería un desastre. Los extraterrestres estarían probablemente muy adelantados respecto a nosotros. La historia de las razas avanzadas que conocen a gente más primitiva en este planeta no son muy felices y eran de la misma especie.
    Se refiere a la historia de la colonizacion cristiana que aplasto a otros pueblos menos avanzados culturalmente sin ninguna piedad. En la actualidad esa misma forma de pensar la encontramos todos los días en la politica mundial, con la superioridad intelectual, que justifica la económica que su vez justifica la militar, la dominacion y la muerte de miles de seres humanos.
    La revolucion es el producto del pensamiento y acción de una brillante generación de intelectuales cubanos….…pero es la obra de aquella parte del pueblo menos afortunada en ese momento histórico de la sociedad cubana.
    Eso lo sabia mejor que nadie el propio Fidel que siempre hablaba de la obra del pueblo cubano.
    En Cuba el pensamiento intelectual no puede dejar de ser humano. Porque seria una injusticia historica colonizar nuevamentente a nuestros propios hermanos.

     
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  5. Angel Falcon says:

    Excelente y muy claro tu artículo,coincido y solo difiero en un criterio,cuando dices”con casi total impunidad”,pienso que lo hacen con total impunidad y sin recato alguno,incluso con toda la desfachatez posible,es solo mi criterio.

     
  6. Carlos Luque says:

    De acuerdo, estimado Arturo Menendez, por el conjunto de su comentario, me parece que coincidimos en ello, con que para nosotros el concepto y conjunto de connotaciones del vocablo ¨empoderamiento¨ no tiene, si lo utilizamos, el mismo objetivo que, digamos, el que hacen los políticos o intelectuales y medios de información orgánicos del pensamiento capitalista. No puedo abundar en una breve nota sobre ello, pero basta sumergirse por dos o tres años directamente en el escenario mediático político, social y económico de un país de nuestro continente para comprobar la manipulación que hacen del término, y, a la vez cómo se va produciendo diametralmente lo contrario, es decir, la pérdida de incidencia directa o indirecta del hombre común en el destino de su propio país.
    En el plano de los hechos, (pero importan ambos, es decir, también la guerra semántica, la que Martí y Fidel llamaron la guerra de pensamiento), la historia del 59 acá ha sido un continuo desarrollo y profundización del ¨empoderamiento¨, si se quiere usar el término, de la población cubana. Desarrollo y profundización del poder ciudadano que, por supuesto, es infinita en su dinámica, pues las condiciones siempre serán nuevas o cambiantes. De acuerdo, entonces, que no hemos llegado a lo máximo (el máximo a perseguir siempre lo marcará la dinámica real de cada circunstancia), y el pensamiento y la acción revolucionarios consisten precisamente en encontrar dentro del límite engañoso de lo posible, la manera de realizar lo imposible.
    Hoy se libra una lucha feroz, aparentemente incruenta, pero que tarde o temprano puede costar sangre y sufrimientos, pero también muy desigual dada la enorme asimetría de poderes, por disputarse cada mente, cada voluntad, cada sentimiento, cada imaginación, cada afecto, de aquellos que pueden leer y acceder a la información y tienen la necesidad y la voluntad de hacerlo. Nos estamos refiriendo al plano cultural de la guerra, tan vieja como la humanidad y que bien lo sabía quien advirtió que ¨De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento¨ .
    En cuanto a los hechos ni qué decir tiene que allí es donde se decide gran parte de la batalla, por ejemplo, entre nosotros, por lograr el despegue económico de nuestro proyecto, pero también cultural. Y tanto es así, que bien lo sabe nuestro enemigo en su ardua tarea de convertirnos en una Numancia moderna, pero tanto en lo económico, como en el campo de las ideas.
    Pero estamos obligados a hacer bien las cosas, entre ellas, profundizar la democracia (que en su significado original es aupar a una vida digna, digna material y espiritual y culturalmente a los más pobres, y para que ello sea posible, ellos, nosotros, la gente común, debe detentar, cada vez más crecientemente, el poder de dirigirse, ser hombres libres en una sociedad libre, como dijera Marx), estamos obligados a lograr lo que se propone el comunismo, que no es lograr lo que los sistemas capitalistas han logrado, por cierto, a costa de países como el nuestro, y estamos obligados a hacerlo cercados y agredidos en una guerra tan silenciosa que, debemos admitirlo, la mayoría de nosotros no valoramos en su verdadero poder destructivo, sino cuando nos detenemos a informarnos, y a meditar sobre ello, algo que no permite con frecuencia la vida cotidiana, y por ello a veces repetimos lo que nuestros enemigos quieren que repitamos como si fueran nuestras propias ideas, (porque saben que eso erosiona la confianza y la voluntad y tributa a desarmar, a desalmar y perder la fe en que debe existir la alternativa), por ejemplo, cuando manifestamos que ¨no nos hablen más de las conquistas de la Revolución¨, ¨no queremos saber más del bloqueo¨. Por eso estoy de acuerdo con ud. en que debemos hacer más en materia de democracia, de participación directa en todos los ámbitos, y a la vez no olvidar que a pesar de los pesares, como sea, algo de lo poco o mucho conseguido en ese ámbito debe ser muy peligroso porque en esta tierra mágica nos suelen proyectar la famosa Lupa de Galeano, esa que se pasea meticulosamente sobre Cuba buscando y aumentando cualquier mancha hasta que nos hagamos irreconocibles entre nosotros mismos, y sin embargo, aunque sepamos con qué objetivos lo hacen, y aunque sepamos que, al decir del poeta, ¨en cualquier mancha cabe el mundo¨, debemos ser exigentes con cualquier mancha nuestra, no sólo las de nuestra responsabilidad directa, sino incluso las que nos propician cometer, creo que en ello consiste la grandeza de hacer una revolución, y creo que una prueba de ello es que podamos exigirlo, y hacerlo, y es lo que hace bella y apasionante la vida…Por lo tanto debemos meditar en qué nos ha hecho fuertes, qué les duele y no les conviene de nuestra maltrecha democracia que la atacan y la quieren ahogar y desaparecer, o sutilmente ir diluyendo mediante la implementación de sus teorías, un poco aquí, otro poco allá, rompiendo la unidad, provocando el surgimiento de conflictos, de aquellos que son propios del capitalismo, no los nuestros…
    Por eso no me limito a exigir, por ejemplo, que debo tener el derecho de elegir al director de mi empresa, porque posiblemente puede sucederme que lo esté exigiendo sólo por creer, cuando no por repetir, que es lo más conveniente…Ante esa cuestión se impone cada uno un deber: el mío es estudiar cómo le ha ido a esa experiencia, digamos, el estado del arte tanto de su teoría como de su práctica (la autogestión obrera, la experiencia yugoslava, por ejemplo, entre otras), me pregunto si hay, y en qué consiste la diferencia, porque comienzo con la hipótesis de que debe haberla, entre un colectivo de obreros argentinos que toma una fábrica abandonada y la hace suya y la hace producir, con respecto y de cara a un sistema ahora en manos de la peor de las derechas, y cómo ello es funcional al enfrentamiento de ese sistema, me pregunto (en las condiciones históricas actuales, que no las antepongo como condición de imposibilidad, sino como variable que debo tener en cuanta con responsabilidad) que si cada conjunto obrero se convierte en dueño jurídico de su entidad, con todas las atribuciones que ello conlleva, cómo coordinar la planificación de cara a los intereses comunes, cómo no convertir a cada colectivo en un átomo de intereses egoístas, en fin, preguntas económicas, pero también de amplia influencia cultural…Comprendo que pueden haber muchos entre nosotros (ni qué decir en otros países de nuestra américa y en este ancho mundo, que como decía Carpentier, “el pensamiento se le queda en la simple idea de comer”, que no se hacen, no pueden hacerse esas preguntas, por las razones naturales de amplia gama que no es el caso traer a colación, pero no olvidemos que en ese campo también se hace una batallita que no por pequeñita es menos importante, y en eso intervienen los efectivos proyectiles de la guerra cultural…Entonces, una de las ideas del texto que ud comenta es llamar a nuestros especialistas, intelectuales y estudiosos, a que no nos digan sólo que debemos cambiar algo esencial en nuestro modo de gobernarnos, sino que investiguen a profundidad, aunque sea a modo de hipótesis, sus posibles consecuencias, y sobre todo, por qué eso que quieren cambiar, molesta tanto a nuestros enemigos. La consecuencia de la respuesta no es que no debamos cambiarlo, sino que no debemos hacerlo como les conviene… Solo respeto, y solo nos conviene realmente, al que me diga que debo elegir directamente a mi presidente, presentando candidaturas, haciendo promesas y discursos, por qué eso es lo que quieren los que han deseado rendirnos por hambre y desesperación, por qué desean que respetemos más el árbol gris de la teoría y no las verdes ramas de la vida, es decir, aquellas de nuestra práctica que no les conviene…
    Es lo que trato de hacer, con muy pocas fuerzas, y lo digo sin falsa modestia, porque si algo uno aprende, si es que logra algo, es aprender todo lo que falta por aprender, y me pregunto con Fidel, y porque es una pregunta mía, una convicción profunda ¿por qué desean que nos fragmentemos en mil pedazos?

     
  7. liborio criollo says:

    Felicitaciones por el artículo!
    Dos reflexiones:
    1-Mientras se apliquen leyes iguales a hombres desiguales, no se rebasan los marcos del derecho burgués. Pero por el momento, no hay un nivel de organización, información, valores, recursos que permitan una adecuación individual de las leyes según los rasgos del individuo, y mantengan los principios a la vez de justicia social. A la vez, todas esas leyes que dicen “se hará según la ley”, la ley lleva a un decreto (ya fuera de la anpp) el decreto a un reglamento (que a veces ni conoce el pueblo, no se divulga incluso cuando conlleva multas) el reglamento a un intérprete, y el intérprete es Pepe, manda Pepe, no la constitución. Porque no viola la letra, pero viola el espíritu, el mandato popular.
    Es un problema complejo Carlos, no es de ver en blanco y negro.
    2-Ciertamente, sería yo muy ingenuo si creyera que entre los “republicanistas” y “constitucionalistas” no están también aquellos que promulgan la vuelta a los tiempos de Grau, o sea al capitalismo. En el fondo hay enemigos de la Rev tambien entre ellos. Pero a la vez, ciertamente no se puede uno encaramar sobre los hombros de gigantes si está cojo. Y no se puede avanzar en nuevos temas, si los temas tradicionales o principios básicos se violan o no se cumplen al 100%
    Es como inaugurar mañana un nuevo tratamiento contra el cáncer, y seguimos si dipirona en las farmacias, sábanas, pijamas o chancletas en los hospitales. Como hacer operaciones complejas y no poder suministrar colchones anti escaras a los ancianos. Como alcanzar avanzadísimas metas en un punto y seguir per se rezagado en otros. Coincidirás es una contradicción de principios, valores, etc. y realmente hoy en Cuba se violan por muchas instituciones constantemente principios básicos, no de forma grave pero sí de forma extensa. Como se hizo antes. La prohibición de entrar a los hoteles no tenía sustrato legal posible, de hecho violaba la constitución. La famosa carta blanca, qué cosa era realmente?
    Y todo eso pasa impunemente y no debe pasar así. No puede arguirse que cualquier medio es posible para defender la revolución, porque puede perderse el mismo sentido de defenderla, o no tener luego qué defender en realidad.
    La revolución la veo como sus valores iniciales, esenciales y una ética. El resto, como dijeran en fresa y chocolate, es la parte de la revolución que no es la revolución, y debe ser cambiado si no funciona. A eso se refieren algunos, cuando vemos la gran cantidad de burócratas elegidos como pre-candidatos (el proceso para sustituir un pre-candidato por otro incluye demostrar que el propuesto por uno es superior al propuesto por la comisión, algo bien complejo) mientras medio millón de cubanos TCP solo tienen 4 diputados, y veamos las biografías de los 4.
    Realmente compadre, yo quiero se salve la Rev. pero el sistema electoral actual no lo hallo funcional, el sistema legal actual es ambiguo en muchos puntos, permite impunidad para instituciones en maltrato del ciudadano, en base a no permitir una concentración de poder en grupos ciudadanos que pudiese ser manipulada por el enemigo para crear caos y división. Todo eso debe cambiar.
    Cómo? Propuestas hay miles. Sugiero hacer un artículo que diga, qué cambiarías de: y poner varios aspectos. Solo publiquen lo q no sean ofensas. saludos

     
  8. Santiago says:

    Cientos de miles de propuestas se hicieron en la discusión del discurso de Raúl el 26 de julio de 2007, en la discusión de los Lineamientos y en la de la discusión del modelo. Es el único gobierno del mundo que hace eso. Parece que algunos no se han enterado.

     
  9. Arturo Menéndez says:

    De acuerdo, Carlos, con tu enjundiosa respuesta/aclaración. No hay dudas que en cualquiera de estos temas hay complejidades que reclaman análisis cuidadosos, sobre todo porque seguimos siendo objeto de la solapada y enfermiza, pero muy peligrosa, acción del sempiterno enemigo. No podemos o no debemos ser ilusos, pero tampoco indecisos en los pasos que necesariamente y responsablemente hay que acometer para realmente avanzar y evitar el estancamiento, sinónimo de muerte de aspiraciones, sueños, anhelos …

     
  10. Liborio Criollo says:

    Santiago, ciertamente se hicieron miles de propuestas. Donde puedo leerlas? O saber cuál se tomó en cuenta, cuál no y porqué? Ah, no puedo. Pues… no sé qué tan efectivas fueron, o si la gente habló disparates, o si no les hicieron caso…
    Vuelvo a la fe. Por cierto, no es el único gobierno o partido del mundo que hace eso. Dejemos el falso excepcionalismo criollo a un lado que nos ciega mucho.
    Si hubieses dicho que era la izquierda quien hacía eso en el mundo, OK 100%!

    De hecho yo estoy orgulloso de la discusión de los lineamientos, es una de las cosas que hacen verdadera la Revolución. Ojalá así hubiese sido siempre.
    Raúl tuvo un valor para afrontar varios problemas añejos que le admiro mucho.
    Y al final no se cumplieron las oscuras profecías de un extremo y otro.
    En cuanto a participación…
    Un foro maravilloso era el de Vanguardia, donde cada forista podía proponer sus propios temas, siempre bajo el moderador y la linea editorial. Los demás, tienes que bailar con el pie forzado o hacer tu propio blog, que además si se sale varios milímetros será catalogado de varias cosas. Con esta idea de participación, podrían hacerse muchos espacios. En las reuniones del delegado, siempre se les ha conminado a las personas a hablar de la cuadra, del barrio, de lo inmediato.
    Otros planteamientos, no sé … En cambio, los diputados no son de la Habana o santiago, de sus electores, sino de toda cuba. Son diputados “promedio”.
    Sinceramente nunca he visto a nadie de la asamblea provincial asistir a nada, puede ser mi caso personal. Será que como muchos son jefes…
    Esta cosa del promedio, que además es falsa, nos afecta también. La patria se compone de la suma de sectores diferentes, en entornos diferentes, con intereses algunos comunes y otros diferentes. Las diferencias nos hacen fuertes, si no son injustas. Sí es necesario revitalizar nuestro sistema, sus engranajes, conceptos.
    El mismo Fidel lo dijo en su concepto de Revolución, el mismo raúl lo ha reconocido en diversos temas una y otra vez. Pero de extraña manera, a mí y creo que a ud. tampoco llega esa forma de pensar, llega a veces una interpretación maquiavélica de quienes deben aplicarla o desarrollarla, y eso partiendo de que inicialmente esté bien concebida. Con tumores no se combate el cáncer. Con burócratas no se combate laburocracia. Con corruptos no se combate la corrupción. Todo dirigente que haya usado un auto estatal para asuntos personales, es tan corrupto como el que roba gasolina, comida, etc. Con ineptos no se podrá desarrollar la economía ni la ciencia, por muy leales que sean.
    Con ancianos no se puede librar una guerra, físicamente no pueden. Y así…
    Hay muchas personas maravillosas en nuestras instituciones, gobierno, partido, en el pueblo, muchas personas muy trabajadoras, mucha inteligencia colectiva, mucha fortaleza física, hasta astucia criolla, y hay temas no dependientes del bloqueo que no se solucionan. Se ha preguntado el porqué?

     
  11. Carlos Luis says:

    Me parece que el Sr Criollo ignora que los planteamientos, agrupados por temas y señalando su cantidad, se expusieron y discutieron uno por uno en las Comisiones del VI Congreso del Partido que fueron transmitidas íntegramente por televisión.
    En cuanto a los aforismos que dice al final de su comentario olvida, por solo señalar un error, que el “anciano” Ho Chi Min encabezó y ganó la guerra vietnamita al país militarmente más poderoso de toda la historia.

     
  12. Jorge Alfonso says:

    Si nos apegamos por siempre a esas cuestiones vitales que tanta fuerza y razón tiene su autor al expresarse y defender, también corremos el riesgo de que el Estado-Gobierno – Partido, termine Gobernando sin el Pueblo, de espaldas al pueblo y hasta contra el pueblo, por fuerzas mayores y razones de estado, por esa causa nuestro sistema Electoral, de seleccion, de participación y de Gobierno debemos reformarlo y ello be llegar a la existencias de poderes con independencia que permitan al pueblo defenderse o defender sus derechos frente al Gobierno.
    El socialismo también necesita un Estado de derecho socialista, y equilibrio de poder entre el pueblo y el Estado, entre minorías y mayorías, con la gracia del Capitalismo donde juegan a la democracia la el mayor número de las naciones, donde las elecciones no significan cambios de ideología y mucho menos de poder, pero dejan abierta la esperanza que eso ocurra, pero cuando ocurre aun cuentan con los medios para darle vida limitada y no duradera.
    Pensar en un socialismo donde la candidatura no necesariamente debe estar conformada por más del 95 % de militantes del Partido PCC y la UJC, donde alli esten 29 Miembros de las FAR y del Ministerio del Interior con grados todos de Generales, 39 Dirigentes de las Organizaciones de masas para Estatales, 141 dirigentes del mismo Poder Popular asalariados a todas las instancias, que en los municipios se hallan insertados de forma directa 86 personalidades y altos dirigentes del Estado y del Gobierno de residencia en la capital, mientras que solo 98 sean Delegados de Circunscripción, que los representen con conocimiento de causa en “La Asamblea Nacional del ¨Poder Popular” . Mientras que 97 municipios se quedaron sin almenos un un Delegado como Diputado.
    No realmente creo que las cosas se pueden hacer mucho mejor, acercando más el pueblo al poder y el poder al pueblo de apie, donde creo que existan muchos revolucionarios con nivel cultural y profesional para representarnos dignamente.

     
  13. Jorge Alfonso says:

    Estudie una a una el resumen Biográfico de cada Candidato, y asi lo hice con respecto a cada una de las informaciones que sobre las elecciones pueden obtenerse aparecen en esos resumen Biográficos, pero hago notar una cosa, si 86 son ciudadanos de la capital, personajes de la “Sociedad Civil” y altos cargos del Gobierno y Estado, 91 son dirigentes del Partido, 39 Dirigentes de organizaciones de masa, Dirigentes del Consejo de Estados, y Gobierno, Ministros etc, 141 son Dirigentes del Poder Popular, 131 son Dirigentes de Empresas y Organismos del Estado, 22 son Generales del Ejército, 7 son Generales u otros funcionarios con altos cargos en el MININ, 12 son Dirigentes de la ANAP, 27 son Presidentes de CPA, y algunos con cargos en Cooperativas, etc, aunque existe dobles y triples representaciones fue trabajoso y tedioso, suceto incluso a algún error insignificante pero me permitió sin intención alguna de manipulación llegar a esos resultados, Provincia a Provincia, Municipio a Municipio, Candidato a Candidato a Diputado, incluyendo algunos cuya lectura era Delegado por cuatro o más periodos desde fechas varias o hasta el 2012, en muchos casos redactado de forma que hacen posible pensar que habían sido delegados fueron incluidos.
    Ustedes publicaron un trabajo en cual compare con los resultados qie yo obtuve y las diferencias así fueron, quizás ustedes no comprobaron lo que publicaron, ni les llamó la atención la redacción sobre aspectos importantes expresados en el proceso de selección que se contradicen y dejan claro, muy evidente que la Comisión de Candidaturas fue la principal protagonistas de los incluidos en esas candidaturas. Si es de su interes puedo enviarles los nombres y datos de los diputados de esos municipios donde no se señala que ninguno de ellos sea delegado de Circunscripción.
    Para su conocimiento, mis dudas, o desacuerdos con el Sistema Electoral Cubano no los envió a medios que no sean cubanos o a Blogs de revolucionarios como este de Iroel, pues también escrito por él tengo una publicacion donde el señala aspectos críticos sobre el tema.
    No soy el enemigo, si un hombre honesto, un hombre honrado que dice lo que piensa generalmente.

     
  14. Carlos Luque says:

    Estimado Jorge Alfonso: Gracias por su atención y comentario a mi texto.
    Un compendio estadístico, parecido o igual, de la composición de nuestra Asamblea Nacional recuerdo haberlo leído en un texto de ese laboratorio de ideas, (con abundantes gráficos ilustrativos), ese que nos propone una posible Cuba (que yo deseo imposible) “acompañada” por, y donde encuentra voz, alguien como el tal Saladrigas, cuya trayectoria y significado para Cuba este blog nos acaba de actualizar. Quizás ud haya hecho su propio análisis porcentual compositivo (la composición de la AN está publicada por nuestros medios), no afirmo yo que lo haya tomado de allí directamente, pero me parece que las conclusiones tienen alguna similitud: señalar la composición de militantes, responsables de la economía y la política cubanas, de sus organizaciones de masa, militares, etc. Ud se pronuncia y apoya el socialismo, según creo colegir de su amable comentario, que le agradezco en lo personal, y cuestiona esa composición, que, aunque no observo que lo diga explícitamente, me parece que apoya la idea de que no le parece la más adecuada para el ejercicio de las tareas y las responsabilidades de un gobierno del pueblo y para el pueblo.
    Independientemente que estoy de acuerdo y apoyo esa composición (puedo decir, con uno de los 5, “yo estoy en esa asamblea”), me hago una pregunta, entre otras varias: ¿por qué el proyecto de una entidad que admite abiertamente que dado el momento que lo consideren oportuno se constituirían en un PARTIDO para disputar el poder socialista, considera que es improcedente una alta representación de militantes en la Asamblea Nacional, así como otras categorías de presentes?
    Tengamos en cuenta que Cuba Posible es un proyecto que pretende “acompañar” (impulsar, propiciar, gestar y posibilitar, es como debe leerse esa amable palabra, que estamos en la época de la neosemántica brumosa y las intenciones se envuelven en amables e inocentes términos), un “cambio de régimen” en Cuba, que no es otro que el capitalismo bajo uno de sus viejos ropajes, o el que sea gestado al calor de la lucha política, llámese una extemporánea socialdemocracia, o un “Estado de Derecho”, o una engañosa tripartición de poderes, según esquema liberal burgués de Montesquieu, o el pluripartidismo, todo lo cual es programático en la figura mayor de Cuba Posible, y dirigido a impulsar una entrada subrepticia en un escenario donde la propiedad privada adquiera paulatinamente peso político, donde el estado pierda gravitación sobre los asuntos sociales, donde el Partido Comunista sea un “partido más”, como han dicho algunos de sus voceros…
    No tengo dudas, todavía, de que algunos de sus miembros y colaboradores, de Cuba Posible, no quieran nada de lo anterior para Cuba, o aun albergo la esperanza de que así sea, pero el “proyecto” (y sobre todo sus patrocinadores e intelectuales orgánicos, y los intereses que le organizan congresos y simposios) son quienes persigue, declaradamente, no lo digo yo, esos propósitos. ¿Qué hacer entonces?
    Sin duda estamos de acuerdo que nuestro sistema político, y nuestro sistema eleccionario y de formación de gobierno tiene que obedecer a la ley universal del constante movimiento, mejoramiento, y aunque no soy especialista en el tema (leo a los que sí lo son) en un comentario que no debe excederse, no puedo ahora tratar varios aspectos en que esa transformación se ha ido produciendo y está en marcha. Edgardo Romero Fernández, Profesor Titular de Ciencia política de la Universidad Central Marta Abreu de las Villas, así lo afirma: “Todo proceso político, si es verdaderamente participativo y popular es perfectible y el nuestro no es una excepción.”
    Eso por una parte. Por la otra, los cambios, adecuaciones, ¿deben responder a las aspiraciones de los enemigos nuestros, a la creación de condiciones de posibilidad para que avancen sus aspiraciones y propósitos? Le repito que no dudo de la limpia honestidad de algunos pensadores nuestros que, en línea con las aspiraciones socialistas, examinan críticamente estos temas, pero me cuido de apoyar lo que desean los enemigos visibles, cuando se visten, como de un ropaje, de las categorías y el lenguaje democráticos para, supuestamente, defender los intereses del pueblo.
    Para justipreciar tanto cuánto de propio y conveniente tiene nuestro sistema, cómo cuánto corresponde a nuestro proyecto (que en buena medida es también un proyecto de resistencia y de ir avanzando hacia el socialismo), es necesario estudiar y conocer otros sistemas, porque dan elementos de análisis.
    Sugiero, pues, estudiar el contenido de esta entrevista que se le hace al citado profesor, y seguir, sobre esa base u otras que se propongan, el intercambio. Nosotros debemos cambiar lo que tiene que ser cambiado, pero debemos cuidarnos de satisfacer los poderosos intereses de dentro y de afuera, que desean y proponen cambios que no nos convienen. Quizás algunas ideas expuestas por este especialista nos ayuden a discriminar. Debemos cuidarnos del hecho probado de afirmar como propias ideas y conceptos que nos han hecho creer que lo son. Solo el estudio cuidadoso y la mucha y angustiosa reflexión nos permiten acercarnos a eso.
    Entrevista a Edgardo Romero Fernández, Profesor Titular de Ciencia política de la Universidad Central Marta Abreu de las Villas.
    —Osmaira González Consuegra: ¿Por qué Cuba se aparta del típico sistema electoral parlamentario? ¿Tiene ello que ver con el esquema organizacional-funcional del aparato estatal cubano?

    —Edgardo Romero Fernández (foto): El sistema electoral cubano no es el típico sistema electoral parlamentario, es un sistema sui géneris (muchos le denominan asambleísta), estrechamente ligado al régimen político existente, y muy vinculado a nuestra historia. Su vocación republicana y democrática es demostrable en un somero análisis de las constituciones mambisas.

    «Ahora, sobre el esquema al que te refieres es bueno precisar, en primer lugar, que niega la tripartición de poderes como principio organizacional».

    —¿Una plataforma funcional totalmente distinta con base en la teoría del Estado marxista?

    —Claro, la teoría del Estado marxista negó los resortes sobre los que se erigía el parlamentarismo burgués.

    «En la concepción socialista cubana los elementos particulares son la conformación del Parlamento como asamblea representativa de toda la sociedad a partir de integrarse, no por criterios partidistas, sino representativos de la complejidad del tejido social de la nación; y su función legislativa y constitucional, a la par de poseer una dimensión política, deviene concilio para legitimar las políticas y estrategias nacionales».

    —¿Y qué la caracteriza?

    —La no profesionalización en la actividad política de sus miembros, la composición proporcional al número de habitantes, el funcionamiento durante breves periodos al año, la estructuración de un Comité o Presidencia para su representación formal durante los periodos inter-sesiones, y configuración unicameral de esta.

    «De esta manera la Asamblea se erige en el vértice del mecanismo estatal, al tener capacidad para diseñar la política interior y exterior, realizar los altos nombramientos del Estado y ejercer la más alta fiscalización sobre el funcionamiento de todos los órganos».

    —¿Un poder soberano?

    —Sí. Además de legislar, esta institución deviene órgano supremo del poder, lo que está sustentado teóricamente en que la misma es representación del poder soberano radicado en el pueblo.

    —¿Y el Consejo de Estado?

    —La Asamblea Nacional tiene un mandato de cinco años y tiene dos periodos de sesiones al año, instituyéndose en su lugar el Consejo de Estado, que es el órgano que la representa entre uno y otro periodo de sesiones, ejecuta los acuerdos de esta, y cumple las demás funciones que la Constitución le atribuye.

    «La importancia de entender esta configuración del poder estatal en Cuba y su mecanismo electoral radica, en que así se puede comprender la relevancia del proceso electoral, algunos pueden pensar que no es importante votar, pero sí lo es y mucho pues se está votando por la instancia de la que emana todo el poder estatal en la República de Cuba».

    —Como sistema parlamentarista, ¿cuáles serían sus ventajas?

    —Repito, no tenemos al parlamentarismo como sistema. Si hablamos del parlamentarismo en su estricto sentido, el mismo se contrapone con el sistema presidencialista, que en los estudios de derecho comparado y de política comparada usualmente se presenta a través del modelo estadounidense.

    —En los sistemas presidencialistas y particularmente el norteamericano, el presidente no se debe al legislativo…

    —Lo necesita claro está, pero como su poder no emana del Parlamento o Congreso, el presidente puede desestimar las inquietudes e iniciativas legislativas del mismo y gobernar por decreto. El presidente además representa solo una fracción política (la que lo llevó al poder), por lo puede desconocer los intereses de las demás, como ocurre también en los EUA, actualmente en donde se reprime y victimiza a las “minorías” afro descendientes; latinas; a los jornaleros indocumentados; a los miembros de la sociedad LGBTI, etc.

    —¿Y en el caso de los sistemas parlamentaristas?

    —El parlamento condiciona en mucho las acciones del ejecutivo y puede llegar a ser más democrático que el sistema presidencialista, pero eso igual puede no ocurrir si la mayoría de la clase política que llega a esas instancias, se confabula contra el pueblo (como acaba de ocurrir en Perú con la bancada que apoya a PPK y la que apoya a Keiko Fujimori, para sacar de prisión al padre de esta última a cambio de inmunidad al presidente en los casos de corrupción en los que está acusado); amaña los procesos legislativos e, incluso, las propias elecciones.

    —¿Y en concreto, Cuba?

    —Nuestro enfoque asambleísta, o de asambleismo socialista, no implica rechazar a priori ni el parlamentarismo ni el presidencialismo, sino evaluar los problemas de funcionamiento de un cierto sistema de gobierno, percibido como un conjunto de elementos institucionales y político-estructurales.

    —En nuestro sistema electoral la nominación de los delegados desde la base la hace el pueblo. ¿Sucede así en otros países?

    —Es una de una de sus peculiaridades, que hace más participativo, más democrático nuestro proceso. En el mundo lo que existe como norma es que los partidos políticos presentan candidatos, listas de candidatos que responden a los intereses del partido y a esos se les vota o no, pero no hay propuestas populares.

    —En comparación con otras naciones, ¿cómo se valora el sistema electoral cubano?

    —Bueno eso depende de quién lo valore. Como ya te dije en los estudios comparados occidentales, muchas veces ni se nos menciona, arguyendo que no hay democracia, que no hay libertad.

    «Podemos decir, que aun utilizando los parámetros de la democracia representativa burguesa, que se aplican en los estudios de política comparada o derecho electoral comparado, Cuba muestra la efectividad de su sistema electoral».

    —¿Por qué en Cuba no participan los observadores internacionales?

    —La observación internacional se realiza para preservar los procesos democráticos, para consolidarlos, y evidentemente surge como una especie de tutelaje de países y organizaciones con prácticas democráticas consolidadas, aunque esto puede ser objeto de gran discusión.

    «En la Declaración de principios para la observación internacional, refrendada por las Naciones Unidas en 2005 se alega: “…si bien todos los procesos electorales deben reflejar principios universales en materia de elecciones democráticas auténticas, ninguna elección puede separarse del contexto político, cultural e histórico en el que tiene lugar. No es posible lograr elecciones democráticas auténticas si no se puede ejercer cotidianamente una amplia gama de otros tipos de derechos humanos y libertades fundamentales, sin discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otras condiciones, entre ellas, las discapacidades, y sin restricciones arbitrarias y no razonables”». (1)

    —¿No los necesitamos?

    —En Cuba esos derechos están garantizados y en pleno funcionamiento, así que la apelación a observadores internacionales se hace innecesaria.

    —Pero de alguna manera tenemos nuestros propios «observadores».

    —Digámoslo así, pues el conteo de votos en cada mesa de colegio electoral es público y a ese proceso pueden asistir cuantos electores quieran hacerlo. Hasta ahora no han existido impugnaciones internas a las elecciones en Cuba, no hay escándalos de fraude, y por otra parte, como es un sistema electoral sui géneris el propio pueblo, los pioneros, las organizaciones de masas de la sociedad civil, velan por la tranquilidad ciudadana y el orden en el proceso eleccionario.

    —En los últimos años se han incorporado al proceso supervisores y observadores.

    —Los supervisores, que son compañeros de experiencia y con formación jurídica y tienen la misión de hacer cumplir la ley electoral, previniendo de posibles errores en su aplicación y además racionalizar los recursos destinados al proceso electoral.

    «Los observadores provienen de las universidades cubanas, han sido seleccionados por el MES en sus centros estudiantiles con el concurso de la FEU y en coordinación con las co-misiones electorales a los diferentes niveles, con la misión de colaborar para observar el desarrollo de dos actos electorales fundamentales: las asambleas de nominación de candidatos y el día de la votación.

    «En ambos casos, aunque de forma distinta, se procura elevar la cultura política del pueblo y formar a las nuevas generaciones de cubanos en sus deberes cívicos».

    —Nuestro sistema de gobierno y su proceso electoral ¿al de qué países se asemeja?

    —Mira, las comparaciones en estos ámbitos son posibles evitando ver las cosas en blanco y negro, y sobre todo descartando el hecho de que estamos bien si nos parecemos a este, o a este otro, pues como decía Mariátegui respecto al socialismo en las condiciones de América Latina, este no podía ser calco, ni copia sino creación heroica.

    —Pero he escuchado que sí en el caso de Suiza.

    —En Suiza la función legislativa está en manos del Parlamento Federal, el que además se instituye como el órgano supremo del poder en el andamiaje estatal, sentido en el cual posee atribuciones que en otro esquema estatal corresponderían a otros órganos (conformar la política exterior, asegurar la política interior, ejercer el control sobre la actividad de gobierno y administración, decidir sobre conflictos de jurisdicción entre la autoridades federales, etc.). Las elecciones se realizan tomando en cuenta la representatividad poblacional en los territorios (cantones) y la elección de los estamentos superiores de dirección depende de las elecciones en las bases.

    —Lo cual es bastante similar a la funciones de nuestra ANPP.

    —Sí, la columna vertebral del sistema de gobierno suizo estriba en que no se materializa la división de poderes, (lo propio ya explicado respecto a Cuba), tal como está concebido en el esquema liberal burgués de Montesquieu y aplicado como formula indispensable para la democracia. Vale aclarar que Suiza es el gobierno más estable de Europa hace muchos años.

    —¿Podría cambiarse o perfeccionarse la Ley electoral cubana en el marco de nuestro sistema político?

    —Todo proceso político, si es verdaderamente participativo y popular es perfectible y el nuestro no es una excepción.

    «En la actualidad estamos enmarcados en el contexto del nuevo constitucionalismo latinoamericano (NCL), surgido en los años 90, pero afianzado a partir de los procesos constituyentes en los países más progresistas de América Latina en determinado momento (Venezuela, Bolivia y Ecuador), y hay allí varias expresiones de democracia directa que podríamos incorporar a nuestro sistema, con las requeridas adecuaciones».

    —¿Otras formas de participación directa?

    —El ordenamiento constitucional cubano consagra como formas de participación directa de la ciudadanía solo las siguientes: la participación en elecciones periódicas y referendos populares y en la iniciativa legislativa.

    «Nuestro pueblo posee la necesaria instrucción y cultura política para impulsar desde la participación directa y protagónica al proceso revolucionario cubano, ese pueblo es el poder constituyente, o sea el que legitima toda decisión política que se tome a cualquier nivel, eso es muy importante entenderlo y aprovecharlo.

    «Desde nuestra propia forma organizacional es posible tener muchas iniciativas de participación directa. A la población es factible convocarla e involucrarla en el proceso de elaboración de políticas públicas actualizadas según las nuevas circunstancias nacionales e internacionales, en su implementación y su evaluación, ello le otorgaría mayor reconocimiento a los poderes que esa misma población ayudó a elegir y mantener, contribuiría a la gobernabilidad en el país, a la unidad y a la tranquilidad ciudadana».

    —O sea, que es perfectible.

    —Exacto. El perfeccionamiento de nuestra ley electoral y nuestro sistema político es consustancial a la profundización de nuestra revolución socialista y está en total sintonía con la síntesis del proyecto socialista cubano que nos legara nuestro líder histórico Fidel Castro Ruz, a través de su concepto de Revolución.

     
  15. Jorge Alfonso says:

    En concreto lo que hacemos y cómo lo hacemos no me parece lo correcto, y no es que aspire a cambiar nuestro sistema de gobierno, nuestro sistema político y contrario contrario soy a los cambios de nuestro de nuestro sistema económico.
    El que leí que abogó en contra del temor al debate y las discrepancias y que había que ser tolerantes con las diferencias porque esto permitia enriquecer lo que pretendemos hacer contribuyendo a que no cometamos errores, que cuestiono nuestra unanimidad y manifestó la necesidad de cambiar nuestra mentalidad fue a nuestro líder. Pero cómo cambiar si seguimos haciendo lo mismo, por tanto los resultados serán los mismos.
    Mi percepción es que la institucionalización del país provocó alejamiento del pueblo del poder, pero prefirió lo formal a la participación real y que en nuestra democracia es necesario hacer algo más inteligente, que se parezca más a nuestro pueblo y eso nada más es posible en la Asamblea Nacional, entonces es allí donde no debe existir sobre representatividad y mucho menos permitir que existan conflicto de intereses en nuestros representantes, no es necesario ni útil que 29 Generales sean Diputados, los ejércitos ni el nuestro que salió del seno del pueblo no es deliberativo, su disciplina y opiniones están sujetas al Ordeno y mando, y eso no lo convierte en un buen representante del pueblo, cuyos intereses hoy no son coincidentes plenamente con los intereses del Estado, Gobierno y Partido, tampoco permite debates más abiertos y sinceros si es mucha la presencia en la Asamblea de Dirigentes del Partido y del Estado, que terminan actuando como Juez y parte, y el Partido se rige según sus estatutos por el centralismo democrático, lo que da rigidez a sus posiciones deliberativas en la Asamblea del Poder Popular.
    La democracia Burguesa no pone en juego en cada elección su poder Político y Económico, y cuando ocurre una rara excepción, siguen contando de los medios para limitar la acción de las fuerzas de izquierda en el poder, que además como está demostrado poco tiempo dura en el poder. La democracia en el socialismo tiene que ser mucho más verdadera y creíble, y eso no se logra cuando se tienen los hilos de la composición de la Asamblea Nacional y el verdadero pueblo cada dia se aleja más de su participación en la política. Una constitución que impida sorpresas que pongan en riesgo nuestro socialismo, y elecciones donde nunca se ponga en la balanza nuestra Ideología, pero que sí exista cambios de individuos y formas más populares de elección podía ser positivo en los planes de un Socialismo Próspero y Sustentable.
    Usted quizás tenga edad para recordar que nuestras principales y más populares leyes se aprobaron por aclamación y entonces el pueblo si creia que era quien mandaba, luego se dejó de prestar importancia a este gesto de fe, y después del periodo especial cometimos el error de quitar derechos y conquistas y la reacción o efecto que muchas de esas cosas tuvo en el pueblo aún está por verse, en el socialismo no se quitan derechos conquistados o hay que pedirle al pueblo para que ellos sean parte también de esas decisiones.

     
  16. Carlos Luis says:

    Creo que el comentario más reciente de Alfonso es honesto en cuanto a revelar su desacuerdo con cómo se seleccionan los candidatos, aunque no reconoce que se equivocó al afirmar lo de los municipios sin diputados que fueran delegados de base. Esto último, que era parte esencial de su argumento ha quedado demostrado que no es así pero él no lo reconoce.

     
  17. Jorge Alfonso says:

    Carlos Luis, yo hice un trabajo minucioso sin ningun de prejuicio o intension al respecto, EJ:

    Municipio Alquízar

    Armando Trujillo González
    Edad: 54 años
    Nivel escolar: Superior
    Ocupación: Presidente de la ubpc
    Tabacalera «Felipe Herrera Acea»
    Organizaciones a las que pertenece:
    pcc, ctc, cdr
    Comenzó su vida laboral en la Empresa
    Lázaro Peña. En el año 1994
    se traslada para Alquízar por interés
    de la Empresa como administrador
    de la ubpc «Lázaro Peña», luego fue
    promovido a su presidente. Ostenta
    la Orden Lázaro Peña de 3ro., 2do. y
    1er. grado; es Héroe del Trabajo de la
    República de Cuba

     
  18. Liborio Criollo says:

    Estimado Carlos:
    Ya le he tomado estima. Insisto que no puedo consultar en ninguna parte cada planteamiento, aunque debieron haber sido mecanografiados en PC. Como se agruparon por categorías y discutieron, vi una parte en la TV y no es eso lo que digo. Ho Chi Minh es una excepción a la regla. Por último, el pollo del arroz con pollo: Funciona nuestro sistema electoral y parlamento adecuadamente? Sí o no?
    Si es sí, argumente. Si es no, qué debería cambiarse. Si es hasta cierto punto, entra en la categoría del no. Para reconducir este interesante debate, digo yo…

     
  19. Salvador says:

    Fidel ganó la guerra de Angola con 65 años, otra excepción por no hablar del excepcional General en Jefe del Ejército Libertador Máximo Gómez.
    Que las biografías no incluyan si alguien es delegado municipal o no puede ser la base para decir que hay 97 municipios sin representación de delegados pero ya quedó esclarecido no es así. Se parte de una base errónea pero se sigue defendiendo sobre lo que esa base se dijo, veo yo.

     
  20. Jorge Alfonso says:

    Señor que le pasa, si se analiza las 605 candidaturas de los 168 municipios y en 97 municipios no hay delegados sino candidaturas de otros tipos de ciudadanos, entonces que usted diría, si no estás de acuerdo puedes corroborarlo en la misma base de datos que yo lo comprobe. O no hables sobre lo que no sabes.

     
  21. Santiago says:

    Alfonso, no me pasa nada, es que supongo haya usted leído el enlace que le puso Iroel que le vuelvo a poner acá http://www.cubadebate.cu/especiales/2018/01/31/como-esta-conformada-la-candidatura-al-parlamento-cubano-infografias/ donde se informa que: “Para la conformación de la candidatura se tuvo en cuenta que todos los municipios cubanos estuvieran representados, al menos con dos diputados, y que uno de ellos fuera delegado municipal, con el fin de que los intereses de cada territorio estén representados ante el órgano supremo del poder del Estado.” Espero Iroel me disculpe por repetir este enlace pero me parece necesario.

     
  22. Jorge Alfonso says:

    Eso nada tiene que ver con los hechos, y no ponga más ese enlace, pues fue eso lo que me indujo a comprobar y determinar por mí mismo cómo estaba compuesta la Candidatura.
    Es usted tan crédulo para darse por satisfecho con cualquier consigna o información en medios de comunicación.
    Explique y ejemplifique el trabajo realizado en cada una de las candidaturas de cada indicador y aun sigue dando por un hecho lo publicado en Cubadebate, que de entrada nada debate y censura todo aquello que no coincida con la línea oficial.
    Cuando se publicó la candidatura de las elecciones anteriores, también realice el mismo trabajo, pero usted es dueño que creer lo que quiera , yo de expresar mis propios resultados y opiniones.
    Sino haga su propio análisis.
    Usted debe ser de los que creen en la Biblia a pies y puntilla.

     
  23. Salvador says:

    Creo que Jorge Alfonso ha perdido la tabla y revelado su verdadero rostro. Según él, la Comisión de Candidatura y los medios cubanos mienten. La pena que el único que lo dice es él, y que los delegados municipales por los que votaron millones de cubanos no existen. Gracias por la diversión.

     
  24. Liborio Criollo says:

    Bueno parece que o cerraron el post o me censuraron. Al final no me contestaron, se fueron por lo de los ancianos. No publicó J alfonso la lista de municipios, no supe cuál era la realidad… Me quedó un gusto amargo de este debate.

     
  25. Alejandro says:

    Vas a tener que pedirle a PPK que te mande un buchito de pisco del Perú.

     
  26. Liborio Criollo says:

    En todo caso mejor le pido al gran Pu-tron el Sec PC Vietnam que te traiga uno de esos aguardientes que hacen con gónadas de toro e intestinos de cobra de allá….
    Verdad que uds tienen un humor medio chiváo.
    Compadre, no te quedaste con ganas de ver la lista de los supuestos municipios sin delegado? Así es como se descubren a los mentirosos. Si hubiera puesto, pues la lista es esto: ——- ——- ——- pues merecería algún crédito. Pero, o bien le dieron cuchilla, o no existe tal lista. Como no leo sitios que yo considere contra, no entro a la cuba imposible, pero estaba interesante el tema. Saludos

     
  27. Gracias Sr Alfonso. Bienvenido a La Pupila. ¿Puede referir de qué fuente toma usted la información para decir que 97 municipios no están representados por al menos un delegado? La información oficial plantea: “Para la conformación de la candidatura se tuvo en cuenta que todos los municipios cubanos estuvieran representados, al menos con dos diputados, y que uno de ellos fuera delegado municipal, con el fin de que los intereses de cada territorio estén representados ante el órgano supremo del poder del Estado.” http://www.cubadebate.cu/especiales/2018/01/31/como-esta-conformada-la-candidatura-al-parlamento-cubano-infografias/

     

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