Contra el tercer bloqueo

 
Iroel Sánchez

Cuba_dicePor estos días se ha hablado mucho del bloqueo de Estados Unidos a Cuba. Es así, desde los discursos de numerosos jefes de Estado en la Asamblea general de la ONU a The New York Times, pasando por los argumentos que los medios de comunicación cubanos acostumbran a dar, basados en los enormes daños que esa añeja política estadounidense ocasiona a la vida económica y social cubana.  El mundo ha vuelto a votar abrumadoramente en la ONU -por ocasión número 23-  contra esa política de castigo hacia un país entero por rebelarse contra la dominación de Washington.

A pesar de ello, en las redes aparecen cada vez más personas que igualan la dimensión de esa agresión contra la soberanía cubana con lo que llaman “autobloqueo” o “segundo bloqueo”. Así suele denominarse a las trabas burocráticas, administrativas y deficiencias de todo tipo que lastran el funcionamiento de las instituciones isleñas y que tratan de enfrentarse con las transformaciones que -luego de un amplio proceso de discusión popular- derivaron en los Lineamientos de la Política Económica y Social de la Revolución, aprobados en el Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba.

Al calor de esas transformaciones, dirigidas entre otras cosas a combatir esas deficiencias pero también a atenuar los efectos de las políticas de acoso diseñadas en Washington, empieza a manifestarse un “tercer bloqueo”, como tal vez lo llamarían quienes igualan las deficiencias internas a la agresión estadounidense. Lo sufren los sectores más humildes de la población al depender, en su acceso a parte de los alimentos, de quienes especulan de manera creciente con productos que forman parte de la dieta tradicional del cubano.

Así se pudo apreciar en el segmento Cuba dice del Noticiero Nacional de Televisión, dedicado a los precios de los productos del agro. Si el bloqueo yanqui puede hasta triplicar el costo de servicios, medicamentos, alimentos y dispostivos educativos especiales como máquinas Braille para el aprendizaje de niños ciegos, los especuladores criollos multiplican hasta diez veces el precio de pepinos, frijoles y otros alimentos, y lo confiesan a las cámaras de la televisión sin que les tiemble la voz. Son las reglas del “juego” que supuestamente resolverá nuestros problemas, permitiendo comprar a un precio y vender a otro varias veces superior por incorporar el valor de trasladar unos pocos kilómetros una mercancía.

¿Es eso eficiencia y aumento de la productividad del trabajo? Ya suele haber alrededor de una carretilla que vende viandas y hortalizas hasta dos ayudantes ¿quién paga esa “plantilla inflada” sino el precio especulativo y generalmente prohibitivo para las mayorías?

Como intuyo que de inmediato aparecerá  alguien denunciando que el estado cubano hace algo parecido con las llamadas tiendas de recaudación de divisas (TRD), al aplicar un impuesto sobre las ventas que, en la mayoría de las ocasiones, más que duplica los costos de los productos, recuerdo que las ganancias de ese proceder -creado cuando apenas un 21% de los cubanos accedía a ese mercado y hoy a todas luces necesitado de un replanteamiento en una realidad muy diferente- se destina a una política de redistribución de los ingresos captados en las TRD a favor de toda la sociedad. Esa política, reitero, hoy necesitada urgentemente de ajustes, posibilitó el acceso de la mayoría a productos y servicios básicos en moneda nacional, muchas veces subsidiados, en los peores momentos de nuestra economía.

Pero, ¿a dónde que no sea a su bolsillo, y al disgusto del pueblo, aporta el que acapara un alimento para venderlo mucho más caro cuando sea escaso, o el que prefiere dejar que se deteriore a bajarle el precio?¿No son esas las mismas prácticas que condenamos en los foros internacionales cuando son ejecutadas por empresas transnacionales?

El intermediario es una figura imprescindible en el nuevo escenario económico cubano pero el especulador y el agiotista no. Las regulaciones que estimularon la reaparición del primero deberían hacer imposible que se convierta en lo segundo. O terminará pagando la responsabilidad, con el consiguiente costo político, el estado revolucionario.

Según la Oficina Nacional de Estadísticas, la producción agropecuaria creció en el primer semestre de 2014 un 17% y los precios de esos mismos productos de cara al consumidor un 4%. Las teorías que llevamos décadas escuchando dicen que debe aumentar la producción para que bajen los precios pero según se nos explica ahora no es tan así. Han aparecido nuevos actores -gastronomía no estatal, ventas directas al turismo, etc- que consumen parte de lo que antes iba al mercado aunque a la vez ha disminuido ostensiblemente el consumo social como el destinado a los estudiantes que estaban internos en las escuelas en el campo y hoy estudian en las ciudades. ¿Qué pasa entonces? La prensa a veces trata de explicarlo pero sin que los responsables de la nueva política den la cara. Se desacreditan entonces la prensa y la política del mismo estado que contra viento y marea lleva decenios haciendo malabares para garantizar niveles de alimentación básicos a cada uno de los cubanos.

Se insiste en que lo que está sucediendo con el sistema de comercialización agropecuaria de las provincias La Habana, Artemisa y Mayabeque es un experimento que apenas lleva un año. Pero la comida a la mesa hay que llevarla todos los días y un año tiene 365 de esos períodos de 24 horas. Cada uno de ellos en que, por factores subjetivos, los cubanos que han aceptado carencias y sacrificios en nombre de la unidad y la soberanía ven que estos aumentan, no por las agresiones del enemigo histórico de la nación sino por el actuar impune de un grupo de especuladores, siembra dudas y escepticismo sobre la efectividad de las transformaciones que se están impulsando entre quienes deben estar entre sus principales defensores: los trabajadores de la economía estatal y los sectores más humildes de la población como los jubilados y pensionados.

En esas dificultades busca audiencia un discurso que -a semejanza de lo sucedido en la ex URSS y los países del este de Europa- ante las dificultades económicas exige más velocidad y menos regulación en dirección al mercado, a la vez que busca unir cambios económicos y políticos. Sin embargo, un silenciado estudio de Emily Morris sobre la evolución de esas economías en comparación con Cuba, publicado en la revista New Left Review, demuestra que la Isla creció más en su PIB y mejoró más sus indicadores sociales que el conjunto de países pertenecientes al CAME en el período entre 1990 y 2013. Estos son los datos que nadie mira:

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Dice Morris:

“Estos resultados se han pasado por alto en gran medida por la corriente principal de comentaristas especializados fuera de la isla, un campo que está en gran parte con sede y financiado en Estados Unidos, y abrumadoramente dominado por emigrados “cubanólogos”, como se han llamado a sí mismos, profundamente hostiles al régimen de La Habana. Las principales figuras desde la década de 1970 han incluido a Carmelo Mesa -Lago de la Universidad de Pittsburgh , “el Decano de Estudios de Cuba” y autor de más de treinta libros, y su frecuente co-autor Jorge Pérez-López, director de asuntos económicos internacionales para el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, un negociador clave del ALCA y la cabeza en muchos años de servicio de la Asociación para el Estudio de la Economía Cubana. La publicación anual de la Asociación para el Estudio de la Economía Cubana (ASCE), Cuba in Transition, publicada desde Miami, ofreció una serie de planes para la reestructuración de la economía de la isla siguiendo líneas capitalistas. Como el título de su revista sugiere, los cubanólogos operaron dentro de los supuestos de la “economía en transición ” , que surgió como una rama de la economía del desarrollo en la década de 1990 para gestionar la apertura de los antiguos países del CAME al capital occidental. Este modelo, a su vez se basó en el marco del Consenso de Washington, que había cristalizado alrededor de las reformas neoliberales impuestas a los países latinoamericanos endeudados por el FMI y el Banco Mundial en la década de 1980. Sus prescripciones de políticas centradas en la apertura de la economía a los flujos mundiales de capital, la privatización de activos estatales, la desregulación de precios y salarios y recortar el gasto social, el programa implementado a través de Europa Central y Oriental, así como gran parte de la antigua Unión Soviética, por tecnócratas y asesores del FMI, el Banco Mundial, el BERD, la USAID y otras instituciones internacionales. Entre los primeros en ese campo estaba el declaradamente hayekiano El camino hacia una economía libre (1990) de János Kornai; dentro de unos años una industria floreciente de la “transición” que celebró como un axioma que había una sola ruta a seguir, desde la economía socialista planificada estatal al capitalismo de libre mercado, se había desarrollado. La resistencia no sólo era inútil sino costosa, las reformas parciales fueron “condenadas al fracaso”. Cuando los “países en transición ” se hundieron en la recesión a partir de 1990, sus dificultades fueron atribuidas a la tibieza de sus élites políticas: ‘velocidad y escala’ estaban en la esencia; eso era lo imprescindible para aprovechar la “política extraordinaria” de la época.

Cualquier semejanza con los llamados a acelerar la velocidad de los cambios y aplicar un shock y la acusación de lenta, tibia y parcial que leemos frecuentemente en los medios sobre la transformación en curso en Cuba ¿será casualidad? Volviendo sobre lo que dice Emily Morris en su ensayo Cuba unexpected:

“Debates internos sobre la política económica han sido en gran medida invisibles para los observadores extranjeros, incluyendo los cubanólogos asentados en Estados Unidos. En parte, esto se debe a lo cerrado del proceso político en Cuba  y el control estatal de los medios de comunicación, dejando a muchos comentaristas externos depender grandemente de rumores de lo que llegan a los EE.UU. y se derivan de informes selectivos por parte de grupos disidentes, ya sea financiados por organizaciones de emigrados o programas de Estados Unidos  y sirven principalmente para confirmar prejuicios consensados. Los complejos procesos de discusión, formulación y adaptación de políticas, en los que las preferencias de los líderes no siempre prevalecen, se han cerrado a los extranjeros. Además de las rondas constantes de las reuniones en el barrio, los niveles regionales y nacionales estructurados por el sistema de Poder Popular, ha habido debates en curso entre los economistas que se alimentan en los debates de política.”

Esos “comentaristas externos” afiliados al Consenso de Washington son venerados como gurúes en algunos espacios, incluyendo foros nacionales. Un libro sobre la economía cubana de Carmelo Mesa Lago que ha sido convertido por medios como ABC, El País Diario de Cuba en la Biblia para leer las transformaciones en Cuba fue presentado como garantía de “objetividad, balance y equilibrio” en marzo pasado en La Habana, en un evento organizado con patrocinio del gobierno del Primer Ministro noruego Jens Stoltenberg, actual Secretario General de la OTAN.

Entre sus aliados locales, quizás por ahora inconscientes, están los pichones de oligarcas que ya controlan redes de distribución de alimentos o quienes asociados a medios de comunicación pagados desde el extranjero nos preparan culturalmente para aceptar el futuro que creen les vamos a regalar. Sienten que -a pesar del “teque del bloqueo”- ya les toca pertenecer a un país idílico donde solo existe  la clase media con salarios altos, internet y viajes trasatlánticos y se ofenden cuando la prensa de la Revolución denuncia el agiotismo -que ellos sí pueden pagar- porque para realizar sus aspiraciones les conviene que entreguemos el país a los que sólo piensan en su bolsillo.

El diario Juventud rebelde ha demostrado que si antes se pudrían los cultivos en los campos por mecanismos burocráticos voluntaristas ahora pasa algo similar cuando -siguiendo a Adam Smith- todos los que intervienen en el proceso del surco a la tarima quieren ganar más vendiendo menos y pierde la mayoría.

La insostenible ineficiencia anterior garantizaba a Cuba ser el país con menos desnutrición de América Latina, ¿podrá garantizarlo la extraña eficiencia que prefiere pudrir los alimentos a bajarle el precio? De un experimento surgió Frankenstein y terminó volviéndose contra su creador. Tomemos las medidas a tiempo para que no nos suceda lo mismo. No soy especialista en economía pero creo que con un poco de información y alguna regulación podría cambiar algo. Los que ejecutan las transformaciones deben ver en la comunicación un aliado para que aquellas sigan el curso previsto y también una posibilidad de alerta ante las afectaciones a las bases sociales de la Revolución.

Tal vez publicar diariamente en nuestros medios de comunicación los precios a que se comercializan los productos de más alto consumo popular en el mercado mayorista El Trigal y el precio al que se venden por los productores a pie de surco ayudaría a establecer un límite de relación entre esas cifras y el precio minorista de cara a la población que nunca debiera ir más allá de duplicar los primeros.

Llevamos más de cincuenta años luchando contra el bloqueo yanqui que tiene hoy -gracias a nuestra resistencia- más enemigos que nunca dentro y fuera de EE.UU. Contra las deficiencias y limitaciones de nuestro sistema económico y social hay un programa de implementación de las medidas que el pueblo discutió y apoyó. Pero ya es hora de hacer algo contra las miserias humanas que se aprovechan de ambas cosas y empujan a favor de los amigos cubanos del Consenso de Washington.

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56 Responses to Contra el tercer bloqueo

  1. Ricardo Montero says:

    Excelente Iroel y su equipo, felicitaciones. Tampoco soy economista, pero el artículo refleja lo que siento, cierto que es subjetivo eso de sentir, pero sin lo subjetivo qué sería del mundo.
    Un abrazo,
    Ricardo

     
  2. Lamentablemente, la buena intencion de Iroel por resaltar el hecho que mas daña, irrita y apabulla al pueblo de Cuba en cada rincon de la nacion, los onerosos precios de los productos, el peor servicio y la falta de abastecimiento, se ha diluido en articulo cientifico, propios para investigaciones realizadas en el Centro Nacional de Investigaciones, pero que nada tiene que ver con la disponibilidad de un aguacate o aji.

    Ningun argumento puede explicar que en un pais fertil, tropical y benevolo como el nuestro, falten estos recursos elementales y a la vez vitales, despues de 50 años de haber luchado y vencido las poderosas fuerzas foraneas que intentaron infructuosamente derrocar al gobierno?

    Sin embargo, intereses particulares han perpetuado metodos arcaicos de produccion, distribucion y venta de los cada vez mas escasos productos en el mercado, han prevalecido sobre la razon, la logica y a la vez, han sembrado el gen de la corrupccion, favoritismo y debilitamiento de la fibra moral de la nacion.

    Como espera el pais, que se produzcan alimentos, si en ningun lugar el agricultor puede adquirir equipos de labranza, semillas, fertilizantes, pesticidas, transporte, equipos de riego o adquirir combustible a 4 CUC el galon?

    Como podemos esperar que se alimente una poblacion que se ha duplicado en 50 años en tanto, las areas cultivables se han reducido en mas de un 50%?

    Como se explica que sea Cuba el pais mas generoso con Haiti en el mundo, al cual le ha ofrecido durante mas de dos decadas cientos de medicos, ingenieros, educadores etc., ha formado a cientos de medicos en forma gratuita, pero nos hemos negado obstinadamente a permitirles vender sus excedentes de productos marinos, del agro e industrial, que se pierden en un pais, urgido de nuestra ayuda material?

    Quienes recuerdan, cuando Cuba era una potencia agricola y el mayor productor de azucar del mundo y gran productor de cafe, cacao y viandas, gracias a las laboriosas manos de miles de Haitianos y otros emigrantes Caribeñoss Angolfonos, quienes estarian encantados de recibir y poner a producir parcelas de terreno agricolas, devorados por el marabu?

    Porque es Cuba el unico pais en el Caribe, donde no existe un comercio de Cabotaje, que genera miles de empleos en cada una de las islas y permite el libre intercambio de productos al mejor precio del mercado?

    Porque se ha permitido que medidas centralizadoras absurdas, han favorecido la diseminacion de procesos infecciosos, brotes, quarentenas, perdidas de empleos, enormes gastos de hospitalizacion, porque estos han sido incapaces de importar y situar a un precio alcance de todos, jabones, desinfectantes, detergentes, pesticidas, disposicion de residuales solidos y tratamiento de residuos liquidos, impidiendo la recontaminacion del medio?

    Propongo el pais aplique las medidas elementales, conocidos por todos, sin tener que inventar el agua fria con estudios matematicos, proyecciones e inferencias ajenas del dolor de cada Cubano.

     
    • Mira lo que decía John F. Kennedy de ese país “próspero” que elogias:

      “En 1953 la familia cubana tenía un ingreso de seis pesos a la semana”. Del 15 al 20% de la fuerza de trabajo estabacrónicamente desempleada. Solo un tercio de las casa de la Isla tenían agua corriente y en los últimos años que precedieron a la Revolución de Castro este abismal nivel de vida bajó aún más al crecer la población, que no participab del crecimiento económico”.

      En cuanto a lo “científico”, son datos que dicen cómo estaríamos si hubiéramos hecho lo que hicieron otros que nos ponen de “modelo”

       
      • Lamento profundamente que hoy al igual que entonces cuando emiti un comentario en su blog, acerca de un tema que a mi juicio podria ser de utilidad para nuestro pais, Usted se tomo la libertad de darme un “raspe” sin conocerme, ni analizar concenzudamente lo expuesto.

        Cuando Usted desee referirse a mi persona, le aseguro que no tiene porque remitirme a datos ofrecidos por John F. Kendey en 1953. Yo naci en La Guira, Banes, un batey azucarero de la United Fruit Company en el año 1938 y no abrigo la menor duda, que vi mas hambre, mas miseria, muertes materno-infantil, analfabetismo y deshumanizacion que las hayas podido haber leido en la biblioteca nacional.

        Pero no solo lo vivi de cerca, sino que no he sido remiso a escribir sobre ello, presentarlo en cuantos foros, jornadas o seminarios en cuantos centros de estudios he sido invitado en este pais y el Caribe.

        Respuestas intempestivas, sin base y por pecar de no repetir lo que otros quisieran oir, ha causado mucho daño en nuestro pais. La critica honesta, sin dobleces y sin prejuicios es lo se necesita para corregir los males que todos conocen.

        Porque Iroel nos alegramos al ver llegar un carguero de otro lado del globo a un puerto de Cuba y te sientes agredido, cuando propongo la restitucion del comercio de cabotaje en Cuba con las naciones hermanas del Caribe que existio desde tiempo inmemorial?

        Te agradecere que leas nuevamente lo que escribi, lleno de elogios para mi pais que me enorgullece cada vez que visito el Caribe o Africa y por cuya razon, soy recibido con mas elogios que en mi pueblo en Cuba, en lugar de sacarte del bolsillo, un sable con el fin de intimidar o neutralizar a los que aqui se atrevan a escribir algo ajeno al libreto.

        Termino amigo mio diciendole, que cuando usted apenas habia cumplido un año de edad, ya yo estaba montado en un avion hacia Alemania, para estudiar medidas contra-epizooticas para defender a Cuba, de los multiples ataques de Bio Terrorismo con que agredieron al pais y muchos de los que hoy realizan esas y otras funciones en la preservacion del pais, recibieron sus conocimientos en mi aula, sin elogios tendenciosos ni condicionados.

        Cuando su foro se abra a la discusion franca, creativa, sin temor a la ofensa y guiada por el bienestar patrio y no en busca de una cacafonia fosilizante, nos veremos nuevamente en estas paginas. Exitos.

         
        • Gracias.
          No hay raspe sino datos. Disculpa si te sentiste ofendido. No era mi intención.
          Sólo pretendía decirte que es muy fácil producir sometiendo a los productores al látigo del hambre y la ignorancia, el reto y lo difícil es lograrlo con derechos y bloqueado.

           
          • Alberto says:

            Iroel, tu articulo es bueno, pero no hace falta adornar tanto la realidad. Por otra parte, es cierto que das la impresión de molestarte cuando alguien disiente de tus criterios. No creo que debas sentirte obligado a responder todos los comentarios, sobre todo cuando son opiniones respetuosas. Tu foro ha ganado espacio por su calidad y para mantenerlo así, debes dejar que se expresen las opiniones libremente, siempre y cuando sean respetuosas. El hecho que publiques los comentarios ya es una expresión correcta y todos lo aprecian.

             
          • Alberto Consejero
            ¿Cuál es la realidad edulcorada?
            En cuanto a los comentarios, “libremente” ¿quiere decir guardar silencilo si no estoy de acuerdo?
            La libertad para todos menos para quienes no coincidimos con el comentarista me parece un poco irresponsable.
            Gracias

             
  3. Arturo Menéndez says:

    De acuerdo plenamente. La pregunta es: Qué hacer?

     
    • Informar y actuar:
      “con un poco de información y alguna regulación podría cambiar algo. Los que ejecutan las transformaciones deben ver en la comunicación un aliado para que aquellas sigan el curso previsto y también una posibilidad de alerta ante las afectaciones a las bases sociales de la Revolución.

      “Tal vez publicar diariamente en nuestros medios de comunicación los precios a que se comercializan los productos de más alto consumo popular en el mercado mayorista El Trigal y el precio al que se venden por los productores a pie de surco ayudaría a establecer un límite de relación entre esas cifras y el precio minorista de cara a la población que nunca debiera ir más allá de duplicar los primeros.”

       
  4. muy bueno Iroel tocar estos temas desde temprano, la gente necesita sentirse protegida ante estos “aprovechados” de la crisis, pero con los cambios en el sector económico, deben venir aparejadas medidas de control y el Estado asumir su verdadero papel de regulador.
    No se puede permitir que eso siga ocurriendo, pues el descontento está presente en cada calle y en cada casa, ante la impunidad de estos mercaderes y la mirada pasiva de funcionarios y autoridades.
    La discusión popular y el contacto con los líderes y dirigentes a quienes corresponde conducir los cambios no puede limitarse a “bajar” instrucciones y anunciar medidas. Hay que seguir discutiendo, hay que bajar a las calles, palpar el sentimiento de la gente, tomar nota de las quejas y no perder tiempo para ir corrigiendo la ruta, si no, no serán creíbles esos cambios en los que tantos confiamos.
    La tesis de oferta y demanda no puede constituir una política de anarquía comercial -lo que tristemente estamos viendo hoy- que productores y servicios manejan a su antojo sin el menor recato, sin que nadie les diga dónde están los límites.
    La gente no es culpable ni del criminal bloqueo impuesto hace 52 años por Estados Unidos, ni por las constantes y permanentes medidas burócraticas aplicadas desde dentro, que solo han ayudado a hacer más profunda la crisis. Tampoco es culpable de estas nuevas “modalidades” económicas de algunos, que han visto grietas en las nuevas medidas para sacar provecho personal.
    Pero al final, la gente, que ha resistido estoica y fiel junto a su Revolución, sigue pagando las consecuencias, con unos bochornosos salarios, cuando los comparas con los precios -tanto de privados como estatales.
    Hasta hoy -ojalá esté rotundamente equivocado- las medidas que se están aplicando solo han agudizado más el giro equívoco de la pirámide social. En unos años nuestros niños querrán ser “carretilleros”, vendedores de puestos de mercado, vendedores de pizzas o mozos de limpieza, pues ahi es donde puedes obtener ingresos más lucrativos.
    La prensa tiene que se más aguda -pero ojo-, los periodistas no pueden informar al pueblo cuando todavía hay silencios enquistados a la hora de ofrecer información al pueblo. De nada vale movernos en los remansos del problema, cuando los encargados de administrar y dirigir se niegan a confrontar al pueblo.
    No podemos cansarnos de insistir, buscar las maneras de perder las cadenas y abrir nuestra prensa a un debate sincero, abarcador y constructivo, un proceso de “sinceramiento” donde se puedan emplazar a los verdaderos responsables de nuestra cotidianidad.
    Los periodistas y la prensa, ahora en el centro de un maremagnum de opiniones encontradas, debemos asumir nuestro rol con valentía, incluso cuando muchos desde las alturas nos sigan sugiriendo, a veces como edicto, “que este tema no se toca”.
    La tesis de eliminar el secretismo y promover una prensa más crítica, defendida en los últimos tiempos por nuestros máximos dirigentes, debe sonar como látigo en la cabeza de algunos intermedios, que parece no concientizan la necesidad de una impostergable discusión que involucre a todos para lograr como propósito, construir alguna vez una Cuba revolucionaria verdaderamente perfectible.

     
    • Joaquin Gonzalez says:

      Buen comentario, usted hace un buen analisys donde los periodistas en Cuba estan tan entrenados a seguir la linea establecida por el Partido, que no saben como confrontar las decisiones de los gobernantes y burocratas por el miedo que siempre ha existido de opinar diferente o criticar a los dirigentes. Creo que ha habido ciertos cambios pero hacen falta muchos mas.

       
      • Miedo le tienen a la Revolución cubana y a su Partido quienes los atacan.

         
      • Joaquín, aquí nadie habló de miedos. Si algo nos ha enseñado la Revolución es a no temerle ni a nuestros enemigos ni a nuestras realidades. La prensa cubana ha sido muy leal a su Revolución, ha ido caminando junto a ella, tratando de desmontar las miles de campañas que contra Cuba se fabrican todos los dias. El dilema no es confrontar, sino contribuir más abierta y sinceramente en el proceso de cambio. Debemos convertirnos en interlocutores entre gobernantes y gobernados, ser voceros de los cambios, críticos de lo mal hecho, pero jamás oponentes. Ese gusto que tanto esperan los enemigos de Cuba, no lo dará la prensa revolucionaria. Nunca.

         
    • Alberto says:

      Magnifico su comentario.

       
  5. Estimado Iroel, aunque sea la primera vez que lo hago por escrito aqui, no es la primera vez que estoy totalmente de acuerdo con el expositivo de tus textos, un muy buen analisis del infame bloqueo economico y sus consecuencias sobre el pueblo cubano. Gracias

     
  6. julio says:

    Hay muchos elementos que han influido en esto. La libreta de abastecimientos casi no existe y la gente tiene que comprar lo que le daban en los agros,en las TRD y en cuanto lugar vendan alimentos. En las TRD se mantienen los precios, como dice el artículo, atendiendo a la situación de hace 20 años, cuyo objetivo era recoger divisas, pero ahora es distinto y entonces un kg de leche en polvo lo subieron a más de 6 cuc hace un año y entonces qué hacemos, porque yo lo hago, lo compro en la calle a 60 pesos el kg la blanca y 70 la amarilla, por supuesto y como regla a los que se lo roban de bodegas y almácenes y me ahorro la mitad y así pasa con el aceite y otras necesidades vitales de la población. No se puede aplicar el mismo coefiente de ganancia a todo. No es lo mismo un reloj de oro que una libra de leche. Así fue siempre. Además el Ministerio de Comercio Interior puede poner topes a los precios. Así se hacía en el capitalismo. El arroz, la carne de res, etc. tenían su precio inviolable, lo que pasa es que los bodegueros robaban en la pesa. Así se extendió la libra de carne de res de 14 onzas y no de 16.
    Lamentablemente hay tanta corrupción, está tan generalizada, que es muy difícil y a veces imposible ponerle fin. Mientas sigamos con una dualidad monetaria y cambiaria nada saldrá adelante. Todo el mundo está detrás de los CUC y los CUO lo convierten a esa moneda. Los trabajadores estatales, entre ellos, maestros, científicos, arquitectos, investigadores, etc. además de los pensionados y retirados. Ahora resulta que los trabajadores por cuenta propia son más importantes. Ellos ganan varias veces en CUP de lo que ganan los anteriores. Hay mucho descontento con los salarios en empresas estatales y esas actividades no productivas, pero esenciales.
    En los hechos de corrupción están involucrados los jefes, militantes, trabajadores, y por eso nada se resuelve. En la vivienda para resolver cualquier cosa el dinero por delante y cada día más y más. En los robos de almaćenes, empresas los ladrones,en su inmensa mayoría, están dentro. Por eso se vendían las plazas de almaceneros en divisas y se compraban los puestos de trabajo en el turismo. Ahora con las casas de contratación divididas por sectores, seguramente seguirá lo mismo, y me refiero a Mariel.
    Ahí están los espacios estatales que se han cogido para poner negocios, garajes y almacenes en distintos barrios, temgo el caso del reparto Santa Çatalina y un lugar donde hasta una escalera del segundo a la planta baja, construcciones de todo tipo.
    Entonces seguimos en la exhortación, en la exposición de todos estos hechos, pero casi nada se hace. Todo gira en la impunidad. y los jefes que tienen que chocar directamente con estos hechos nada hacen, porque muchos se tocan y otros no quieren buscarse problemas. Basta ya de bla, bla, bla. El Partido y el gobierno tienen que trazarse un plan que con profundidad ataque todas estas situaciones. El país, los cubanos, están cansados de teques, de informaciones, de promición de papels y reuniones que no resuelven nada. Como dijo Chibás: Hay que pasar la escoba o el bulldozer diría ya. Hay que sacudir la mata. A los de a pie no se les puede seguir aplastando.

     
    • Julio

      Soy menos pesimista y creo que muchas cosas se están haciendo pero hay que comunicarlas mejor, base para poner a participar más al pueblo.
      No todos los lugares son iguales, por ejemplo, en Santiago el ambiente -por positivo- es muy diferente al de La Habana aunque tal vez falten más cosas materiales.

       
  7. Saludos,en Cuba la realidad aplasta todas esas estadísticas. los precios los debe regular el mercado, de lo contrario mira para Venezuela. pregúntale a Evo q ha pasado en Bolivia.

     
    • Evo dice que los servicios básicos -la alimentación lo es- debe intervenir el estado. En condiciones de bloqueo y agresión externa el estado debe intervenir más aún en los servicios básicos. No creo que fijando precios pero sí combatiendo la especulación.

       
  8. Batista says:

    tiene razón Iroel, pero ya sabemos que los mecanismos de regulación de precios no funcionan, seguirían los productos ¨por la izquierda¨ y no se resuelve el problema.
    Hay que seguir estimulando la producción cooperativa y campesina, hay que eliminar medidas absurdas que persisten. Por qué no se libera el mercado de carne de res, café, leche, huevos, pescado, etc.
    El campesino debe comprar todo a precio de mercado, pero si todo le cuesta caro (electricidad, combustible, fertilizantes, aperos, etc) tiene que recuperar la inversión.
    Hace algunos meses fui a comprar a Carlos III y los frijoles negros que estaban vendiendo eran de Indonesia, se dice y no se cree.

     
    • Creo que hay consenso en que los campesinos deben ser apoyados pero el problema que abordo está del campesino en adelante. Los que no tocan la tierra y se enriquecen especulando perjudican tanto al campesino como al consumidor.

       
      • Batista says:

        En todos los lugares del mundo hay intermediarios, hace falta gente que transporte los productos del campo al mercado y gentes que los vendan. Esa gente debe ser estimulada también (créditos para comprar transportes, medios de transporte para comprar, ayudas a comerciantes, etc).
        Lo que hace falta es que se estimule la producción y los precios irán bajando.

         
        • Lo digo: “El intermediario es una figura imprescindible en el nuevo escenario económico cubano pero el especulador y el agiotista no. Las regulaciones que estimularon la reaparición del primero deberían hacer imposible que se convierta en lo segundo.”

          La producción creció 17% y los precios subieron 4%. Hay que buscar donde están las causas, parece que no es suficiente subir la producción.

           
  9. Batista says:

    El artículo de JR se refiere entre otras cosas a la ineficiencia de Acopio, yo tenía entendido que esa empresa había desaparecido.

     
  10. El Crítico says:

    Desde el ciberespacio se escuchan muchas voces de apoyo a nuestro país, que piden el cese del bloqueo genocida.

    http://miradasencontradas.wordpress.com/2014/11/03/en-el-ciberespacio-tambien-cuba-vencio-al-bloqueo/

     
  11. Ivan says:

    Brillante y valiente este artículo de Iroel, que debe contribuir al debate sobre la realidad cubana y a la búsqueda de soluciones. En mi condición de español que ha visitado Cuba repetidas veces, creo que puedo aportar algunas reflexiones, tanto sobre el modelo cubano como sobre el modelo imperante en el mundo capitalista.

    En primer lugar, los cubanos deberían valorar muy positivamente que sus recursos naturales, sus bienes patrimoniales y culturales, su cultura y su propia existencia no forma parte del modelo de explotación y saqueo que las grandes potencias han impuesto al tercer mundo, del que la isla siempre formó parte (incluso en sus años de esplendor económico). El reparto de tierras que ha hecho el gobierno socialista no tiene equivalente en el mundo capitalista, especialmente en el tercer mundo, donde es práctica habitual el robo, la expropiación y el empobrecimiento del campesinado para favorecer el agronegocio de las corporaciones transnacionales y de los latifundistas. Sería muy triste que, tras más de 50 años de heroica resistencia y sin necesidad de que las grandes potencias levantaran la bota del cuello del pueblo cubano, se procediera a dar entrada al modelo que está empobreciendo, esquilmando y contaminando a una amplia mayoría de personas y regiones en el mundo.

    En segundo lugar, el modelo económico cubano no tiene parangón como consecuencia del bloqueo norteamericano y de la crisis de materias primas e insumos que viene acusando desde la caída del campo socialista, donde hay que destacar la afectación que supone no poder hacer uso del petróleo y de la maquinaria en el mundo capitalista. Hay un documental colgado en youtube que ilustra magistralmente cómo Cuba tuvo que afrontar la adaptación( o construcción) de un modelo económico prácticamente sin petróleo: “ El poder de la comunidad. Cómo Cuba sobrevivió al pico del petróleo.” Lo que en cualquier país capitalista hubiera provocado (y provocará algún día) una crisis dantesca, Cuba lo solucionó sin excluir a nadie, atendiendo las necesidades básicas de todos los cubanos y poniendo en práctica un modelo agrario ecológico.

    Cometeríamos un error irreparable si exigiéramos los mismos resultados en productividad a la agricultura cubana que los alcanzados por la agricultura que se practica en el mundo capitalista, un modelo este que está sobreexplotando y destruyendo recursos fundamentales para la alimentación presente y futura, además de contribuir al calentamiento global. Los altos resultados alcanzados por la revolución verde y, de modo especial, por el agronegocio basado en el cultivo de transgénico implica el agotamiento y destrucción de la fertilidad natural de los suelos (el único modo de producir más, es intensificar la explotación de la fertilidad de los suelos e incrementar el aporte de abonos y fertilizantes), la contaminación, la sobreexplotación y agotamiento de las reservas de agua etc.. Arar con bueyes, aportar estiércol y restos de cosecha como única forma de abonado, desherbar con legona y machete, acarrear y transportar los alimentos recolectados con carreta no es tan productivo como en el agronegocio capitalista pero es más eficiente y ecológico.

    En tercer lugar, los problemas que existen en el mercado agrícola cubano también existen en el mercado capitalista, algunos de ellos agravados (como la dependencia cada día mayor de grandes corporaciones que quieren tener patentes sobre las pocas variedades productivas para acaparar cada día en mayor proporción la renta de los agricultores y afectar la salud de los consumidores, animales industriales y cultivos (no olvidemos que son también grandes fabricantes de fármacos y productos fitosanitarios, como Bayer, Monsanto, Aventis, Novartis). El injusto reparto del valor añadido entre los diferentes agentes desde el productor al vendedor del agro y el sobreprecio que paga el consumidor es algo típico del mundo capitalista, donde las grandes superficies tienen una cuota de mercado cada día mayor y han creado un oligopolio. Un aspecto a tener en cuenta en el mercado agrícola es que trabaja con curva de demanda rígida, por lo que no es de extrañar que los vendedores de alimentos creen escasez con el propósito de incrementar el precio y, por tanto, los ingresos. Para colocar en el mercado el doble de producto habría que bajar el precio por debajo de la mitad, con lo que se obtendrían unos ingresos totales inferiores.

    Yo propondría a los ciudadanos cubanos lo que algunos estamos ensayando en el mundo capitalista: la creación de cooperativas de consumidores, desde las que se planificaría la adquisición y reparto de alimentos y toda clase de mercancías que puedan ser elaborados por productores y artesanos cubanos. Siempre se ha criticado a la planificación central socialista el que no refleja fielmente los gustos y aspiraciones de los consumidores. Una cooperativa de consumidores bien organizada podría partir de la demanda estimada y puntual de estos con suficiente antelación para realizar los oportunos contactos con los productores y artesanos, al tiempo que se alquila o adquiere un local para la entrega y venta a los socios. En ciudades como La Habana son muy escasos los puntos de venta de alimentos y otras mercancías, lo que contribuye a que los precios sean elevados y a que muchos productores no tengan opciones de venta. El simple hecho de contar con un local y una red de consumidores dispuestos a adquirir allí sus productos a los precios que los representantes de la cooperativa o asociación de consumidores negocien con los productores podría transformar sustancialmente la realidad. Como extranjero, he podido apreciar la picaresca y el entramado creado por los productores y los que ofrecen servicios de todo tipo (muchas veces en la economía sumergida). En cambio, no he observado que los consumidores estén organizados. Tanto en el socialismo cubano como en el capitalismo, los consumidores tenemos mucho que decir a la hora de determinar qué, cómo y para quién producir frente al abuso de los mercados y los mercaderes.

     
  12. e soares says:

    Quando se introduzem as regras do mercado capitalista na vida económica de um país, este inelutàvelmente tenderá para a economia capitalista. O valor criado pelo trabalho vai entrar na concorrência e surgirá a classe dos detentores do capital (terras, fábricas, viaturas, dinheiro, …) que se apoderarão do poder. O erro da urss foi ter permitido que as unidades económicas passassem a lutar pela sua apropriação individual do valor criado por toda a sociedade; em 20 anos teve problemas e os seus inimigos internos foram capazes de se apropriarem de toda a riqueza acumulada e que era de toda a população por intermédio do estado socialista (hoje são os oligarcas que têm um peso político superior ao dos cidadãos trabalhadores). Vai ser muito difícil, mesmo muito difícil, passar a gerir um país socialista com regras capitalistas a comandarem o mercado, a produção e as trocas do valor social do trabalho… Se já se fala em especulação, onde está o sentido social e político em prol do bem comum, o espírito solidário e socialista ? São poucos os especuladores ? As regras de mercado com lucros individuais vai “educar” todos os que querem o seu enriquecimento individual em detrimento do bem estar geral. É dos livros, é da história. E será pena e uma desgraça se fôr em Cuba.
    Uma última observação: não vejo referido um esforço especial do partido comunista cubano, a intensificação do trabalho político, a manifestação que o político se sobrepõe sempre e de facto à burocracia, acções de colectivos em prol das mudanças e da defesa extreme das boas práticas em defesa do bem comum e da garantia da distribuição socialista da riqueza. Estou enganado ?

     
    • Amigo, sino estuviera convencido que nuestro país y nuestro Partido tienen la fuerza, los medios y la autoridad para enfrentar esos desequilibrios y aún estamos a tiempo para lograrlo no estaría escribiendo un texto así.

       
      • Joaquin Gonzalez says:

        Increible, hoy es el primer dia del resto del sistema arcaico. Tu crees que esos pequenos cambios cosmeticos van a tener algun efecto en resolver los problemas de un sistema que no ha funcionado por mas de 55 anos. Yo entiendo que tu trabajo es defender la linea official del Partido, pero si no se hacen cambios drasticos como han sugerido varios companeros aqui, Cuba seguira dando tumbos e importando una gran cantidad de los alimentos que consume.

         
  13. Me parece un excelente artículo, que suscribo de punta a punta. Soy argentino, y muchas veces (sin duda, por incapacidades mías) he mantenido debates en los que no pude equilibrar la necesidad de cambios, con las garantías que deben ofrecerse a una Revolución que ha tenido los extraordinarios logros que menciona el artículo. Creo que, a pesar de los pesares, los cubanos viven una vida ventajosa en muchos aspectos, respecto de quienes vivimos en países capitalistas, y siendo trabajadores rasos. Yo quisiera agregar a lo mencionado por el artículo otro logro que tiene que ver con las esperanzas del mundo. Cuba es un faro respecto de la dirección que debemos tomar los pueblos que soportamos las incesantes crisis capitalistas. Hoy, a la barbarie con que Europa y los EEUU enfrentan sus crisis, de corte neoliberal, se le opone una línea latinoamericanista, defensora de políticas capitalistas contracíclicas, que muestran resultados superiores. Pero, como vemos en nuestros países, esas discutibles mejoras dependen de un resultado electoral incierto. En otras palabras, lo que Cuba cambia al ritmo que impone su seguridad nacional, y con buenos sustentos ideológicos, en nuestros países podría cambiar de la noche a la mañana, y perderse los pocos avances que podríamos exhibir. Por eso digo que Cuba es un faro (con las responsabilidades que eso implica para quienes se consideren internacionalistas): ¿Para dónde debemos salir corriendo las víctimas de las crisis capitalistas? ¿Cuáles son aquellas promesas que ya nos hicieron mil veces los representantes del capitalismo, y jamás cumplieron? ¿Cuáles son los errores que no podemos seguir repitiendo? ¿Cuáles son las enseñanzas que podemos obtener de la experiencia cubana?
    Un afectuoso saludo para Iroel Sanchez.

     
    • Joaquin Gonzalez says:

      Sr. Modarelli, no entiendo su comentario y sus quejas contra el Capitalismo, en todos los paises con sistemas economicos de Capitalismo, la poblacion se alimenta, usted puede criticar lo que quiera, pero alimento no falta.

       
  14. Omar says:

    Gracias Iroel. Tu articulo y el espiritu que lo mueven son inspiradores.

    Omar

     
  15. Omar says:

    No sera posible incentivar a distribuidores vendedores que no incurran en esto? Por ejemplo, crear la cooperativa de transporte de productos agricolas X que se le permita traer las cosas directamente del campo al vendedor minorista que las pagara a menor precio que en los mercados concentradores con la condicon de que no acaballe al pueblo. Estos puntos de venta minoristas responsables, serian autorizados a vender unicamente los productos transportados por estas cooperativa de tal manera que seria mas sensillo fiscalizarlos, algo en lo que se podria enrolar una poblacion mejor informada y dispuesta a defender sus intereses. Hay que llegar hasta abajo, de otra manera estamos perdidos. La solucion es mas socialismo.

    Omar

     
  16. Víctor says:

    Iroel. Cuando expresas “La prensa a veces trata de explicarlo pero sin que los responsables de la nueva política den la cara”, discrepo en tanto, desgraciadamente, nuestra prensa “a veces trata de exponerlo” y no va más allá. El segmento Cuba Dice normalmente se dedica única y exclusivamente a exponer el problema, pero nunca hacen una pregunta difícil. Por ejemplo a esos vendedores de productos del agro y de otros lugares, no se le pregunta, cuando hablan de oferta y demanda, ¿cuánto le cuesta la educación de sus hijos y el trato médico que reciben? o ¿cómo ellos explican que Cuba sea uno de los pocos países, donde esos trabajadores del campo no sean explotados e incluso vayan amasando cantidades de dinero que ya casi pueden ser llamadas fortunas? Y no hablemos de que el problema es de los intermediarios.
    Antes los botaban a la guardarraya, les quemaban las casas y los dejaban morir. Hoy, a costa de la salud y la educación que pagamos entre todos, ellos se enriquecen y nos restriegan en la cara la “oferta y demanda”. ¿En donde quedó la alianza obrero-campesina?
    Alguien podrá decir que son unos poquitos. Por favor que alguien me presente a los muchos que venden baratos, poruqe yo, habiendo recorrido casi toda la isla, nunca me los he encontrado.

     
  17. Estimado Iroel, usted tan certero como siempre. Coincido, en general, con el criterio de nuestro presidente Raúl sobre la dinámica que deben tener nuestras transformaciones, pero pienso que hay asuntos deben ser tratados con excepcionalidad y el que usted aborda debe ser el caso; por tanto, con la velocidad que se requiere. Para mí la importancia de su artículo está en que puede abrir un debate serio sobre el tema, que rebase el que existe en la “calle”, por demás confuso y desordenado y, por tanto, no conducente a la solución del problema, aunque sí catalizador del otro tipo de debate que sugiero. Para mí fue evidente que usted trata de no adelantar soluciones, aunque al final hace una propuesta. Para que conozca mi opinión, le voy a enviar a su cuenta de correo algo que escribí días recientes al comentar un artículo de otro autor; la esencia es la siguiente:
    “Por eso apoyo la idea que la democratización de nuestra sociedad no debe estar solo en los planos político y social, tiene que estar presente en el económico; en este sentido, el estado siempre deberá tender a ajustarse a lo mínimo imprescindible (a los sectores estratégicos y a orientar, controlar y ajustar los restantes), como lo pensaron Marx, Engels y Lenin; este último nos legó que la sociedad socialista debía ser la de “cooperativistas cultos” y esta debe ser nuestra proyección estratégica; o sea, darle más peso a la cooperativa como forma de organizar la producción y los servicios, por ser la forma más democrática y representativa de los intereses de sus miembros y de todo el pueblo.”
    En resumen, considero que la condición de “intermediarios”, entre los productores agropecuarios y los vendedores, debe ser de cooperativas creadas para cumplir con ese importante papel y se “prohíba” a los particulares, pues de ese sector es que se ha nutrido ese segmento, con la consiguiente especulación y enriquecimiento por parte de una minoría, a costa de la mayoría trabajadora de nuestro pueblo.
    Por otro lado, un asunto que usted trató de soslayo; también tiene que ser revisada con “más velocidad” la política y tasa de la red de tiendas de recaudación de divisas, pues considero que es el germen de toda la cadena de “altos precios”, ya que todo es sistémico.
    Disculpen la extensión, muchas gracias.

     
  18. Excelente comentario Iroel. Soy un economista cubano residente en el exterior desde hace poco más de una década. He continuado mi carrera académica por acá y eso me ha dado la posibilidad de contrastar los supuestos de la corriente cubanóloga (ciertamente heredera de Hayek) con los de otras teorías. A través de ello he podido constatar lo que mencionas en tu artículo: nuestra actual proceso de actualización económica tiene muchos elementos proto-neoliberales. Ciertamente, desde los 90 se introdujeron en Cuba todas estas ideas económicas neoliberales, las cuales gozaban (y gozan) de muy buena salud dentro de la propia academia cubana, y dentro de algunos sectores del gobierno cubano. Yo estudié durante los 90 en la Universidad de la Habana y recuerdo el ambiente quasi-neoliberal que destilaban muchas de las opiniones de académicos cubanos. Lo que ocurre con la agricultura hoy tiene raíces en todo aquello.

    Creo que en todo este asunto hay mucha desinformación. Muchos de los portadores de estas ideas en los aparatos decisorios cubanos parten de la base de que están obrando de forma acertada pues han asumido, muchas veces sin quererlo, la interpretación simplista del mercado (y de la función del estado) que ofrecen las teorías económicas neoliberales. Por ejemplo, muchos de nuestros directivos y políticos se han vuelto más papistas que el papa y están convencidos de que eliminar el paternalismo e introducir mecanismos de mercado equivale a recortar la asistencia social (60% en el último quinquenio, con una contracción de 66,7% en los núcleos protegidos, algo preocupante, incluso para el ex ministro de economía y excelente analista José Luis Rodríguez). Otro de los más grandes equívocos en este sentido es la adopción de una idea ingenua del mecanismo de la oferta y la demanda. Sin embargo, como tu mencionas, la producción ha aumentado, pero el precio no necesariamente disminuye. No es que un aumento de la oferta no traiga una disminución de precios, sino que los mecanismos que operan en este sentido son menos automáticos de lo que nos cuentan. Cada vez que he podido lo he comentado en los foros del Juventud Rebelde, y aquí vuelvo a repetir mi opinión.

    Tu artículo refleja las contradicciones que resultan de interpretar las “leyes del mercado” como algo dónde el estado no interviene ni regula. Esta concepción está basada en una teoría económica espuria y ha hecho mucho daño por todo el mundo; y Cuba no ha sido la excepción. La evidencia histórica ha demostrado que la famosa interacción entre oferta y demanda está lejos de ser pura y limpia de intervención estatal. Son los estados, ó mejor, la interacción complementaria entre el estado y otros actores productivos no-estatales, la que determina realmente la forma que toman los mercados. Por consiguiente, los mercados son un mecanismo político, cuya forma y extensión ni siquiera puede ser definido de forma universal, sino en dependencia del sistema institucional de cada país. La clásica noción sobre la interacción entre oferta y demanda con un precio de equilibrio (independiente de la acción política) es un mito que no encuentra evidencia en ningún lado ni época. Por supuesto, existen gradaciones sectoriales, pero por encima de todo hay que entender de una vez que no existe tal dicotomía mercado/estado, y que todas las decisiones que partan de este falso supuesto van a terminar en desastre.

    Por otro lado, me parece, que más allá de liberar ó regular, permitir ó prohibir, está el hecho de aumentar la productividad. Incluso quitando a todos los especuladores, el precio de los productos agrícolas es altísimo para la población promedio. Los incrementos de producción son puntuales y no responden a incrementos de productividad en el sector. Hasta ahora, la agricultura continúa siendo el sector más poco productivo de la economía cubana. La agricultura en Cuba absorbe el 20% del empleo total y su aporte directo al PIB es de menos del 5%. Las regulaciones serán positivas en la medida en que potencien la productividad. Ese es el problema real. Hasta ahora se sigue creyendo que con un simple cambio de gestión basta para aumentar la productividad. Pero esto sólo no alcanza. Además, hacen falta nuevas tecnologías, trabajadores calificados, etc.

    Los experimentos puestos en práctica en la Habana, Mayabeque y Artemisa van a ayudar a regular algunos rubros básicos y son importantes. Pero, aunque novedosos, no son completamente nuevos en el contexto cubano. A principios de los 80 y de los 90 se activaron mecanismos similares, aunque quizás no tan amplios y descentralizados. Esto ayudó a mejorar la situación alimentaría, pero no nos ha salvado de importar el 80% de los alimentaos básicos. Si la cosa no fue peor, fue porque el consumo estaba subsidiado. Ahora, subsidiar todos los productos todo el tiempo es impracticable. Un verdadero aumento de productividad, a través del desarrollo tecnológico, es la salida a este dilema. Regular los precios de varios productos, como se propone en las nuevas reformas, puede ayudar, pero depende de cómo venga la regulación. Si la regulación viene por decreto para los productores, entonces puede haber un declive de la oferta. Sin embargo, subsidiar a los productores puede ser una forma efectiva de regulación. Por ejemplo, se podrían subsidiar insumos, costos de transportación, electricidad, telecomunicaciones, crear programas gubernamentales para estabilizar el consumo etc. Esto hace que los que trabajan el campo no se desincentiven. Al mismo tiempo les dará un tiempo para mejorar la productividad sin necesidad de obligarlos a bajar los precios vía regulación. Por supuesto, esta opción lleva implícita que en el mediano y largo plazo se invierta en mejores tecnologías que puedan contribuir a un real aumento de la productividad. Esto lleva tiempo. Por esa razón es importante subsidiar a la producción como medida de corto-mediano plazo, mientras al mismo tiempo se ayuda a los agricultores a ser más productivos. Muy importante, una verdadera voluntad para incrementar la productividad se puede poner como condición para estos subsidios, los cuales deben ser condicionados y no incondicionales.

    Los recursos para invertir en nuevas tecnologías pueden obtenerse a través de la inversión extranjera (IED). La nueva ley da mucho espacio de maniobra en este particular. Sin embargo, las IED no son una fórmula mágica. Deberíamos empezar por ver, dentro de la estrechez nacional, de dónde sacamos los recursos. Por ejemplo, soy de los que cree que se invierte demasiado en el turismo. También creo que existe una gran cantidad de ministerios sobredimensionados, Que hay de nuestro movimiento de innovadores y racionalizadores? Montones de innovaciones en la tecnología agrícola yacen engavetadas. Para qué hemos creado todos esos especialistas entonces? La cuestión de los recursos no es fácil, pero, independientemente de las IED, se puede sacar más de lo que tenemos e invertirlo en lo que funciona.

    Perdonen la extensión del comentario.

     
    • FernandaNt4 says:

      Muy buen artículo, Iroei, aunque considero que eso a lo que tú llamas tercer bloqueo es una consecuencia indeseable de los dos primeros y no una causa per se, por eso, del comentario de Ofarril, destaco las siguientes ideas con las que concuerdo 100%.

      “Por otro lado, me parece, que más allá de liberar ó regular, permitir ó prohibir, está el hecho de aumentar la productividad. Incluso quitando a todos los especuladores, el precio de los productos agrícolas es altísimo para la población promedio. Los incrementos de producción son puntuales y no responden a incrementos de productividad en el sector. Hasta ahora, la agricultura continúa siendo el sector más poco productivo de la economía cubana. ”

      “Un verdadero aumento de productividad, a través del desarrollo tecnológico, es la salida a este dilema”

      “Los recursos para invertir en nuevas tecnologías pueden obtenerse a través de la inversión extranjera (IED).”

       
      • Arturo Menéndez Cabezas says:

        Creo que eso es esencial, aunque no hay que olvidar los aspectos morales, éticos … Se trata de una batalla en todos los frentes.

         
  19. ● Ignoro si en Cuba habéis considerado la conveniencia o no de obrar por medio del intercambio, sin que medie el factor moneda (y no sólo a nivel nacional); para cuando menos evitar que por los cambistas se queden altos porcentajes cuando de adquirir productos externos se trate, así como la especulación en el interior que aquí denuncias.
    ● Es un tema vital; fundamental para que no hundan también en Cuba las posibilidades de desarrollar el socialismo hasta la economía planificada que se requiere para salvar el planeta de la destrucción capitalista: por su economía de libre mercado e inherente obsolescencia programada, guerras geoestratégicas para la apropiación de recursos y control de las ideologías, corrupción institucional por las mafias católicas que nos rigen políticamente, degradación del ser humano al que se le disminuye usando para ello fundamentalmente de los poderes mediático y religioso. (En consecuencia, por un lado parasitismos de lo más diverso por un sinnúmero de seudo humanos y por el otro servilismos inclusive de lo más abyecto) No le veo belleza alguna en esto que expongo.
    ● Mediante la administración telemática se podrían gestionar los racionamientos y demás asignaciones. Es decir; generalizar la asignación de bienes y servicios a los cubanos por ese procedimiento; asimismo dotar de los medios procedentes a las instituciones y grupos de labor positiva para que puedan cumplir sus cometidos; y también para que se puedan desarrollar en lo posible las inclinaciones personales positivas (artísticas, científicas y deportivas).
    ● Sabed que si puedo ayudaros en algo lo haría gustoso. En su defecto parad un poco si podéis en mi “Guía Política Antifascista”, por si en sus “Propuestas Políticas para la Construcción del Futuro” encontraseis algo útil.
    ● Y sin más, un Saludo

     
  20. Elpidio says:

    Iroel,

    Excelente artículo:militante, valiente y honesto. Coincido con todo y suscribo todo lo que dices. Aún estamos a tiempo de “cambiar todo lo que debe ser cambiado”. A todo el que especule con los alimentos del pueblo hay que castigarlo duro. No soy economista pero tiene que haber alguna manera de evitar la especulación. No es correcto ni es político ni es éticamente aceptable que vivan mejor los que menos se han sacrificado por su país, eso hay que acabarlo.
    Un abrazo hermano.

     
  21. Alejandro Donaire says:

    En Chile hemos sufrido hasta lo indecible las políticas de libre mercado, el cual como decía alguien no es libre,por lo que debe ser regulado siempre, ya que si bien puede ser un mecanismo útil al desarrollo de la economía bajo ciertas circuntancias, sus tendencias intrínsecas no están orientadas sino a la obtención de mayores utilidades,,,no a una mejor economía.
    Éxito a los cubanos en la construcción socialista.

     
  22. Camilo Rodríguez Noriega says:

    Iroel, magnífico artículo sobre el estado de la lucha de clases en Cuba hoy. Tan fustigable como el sabor que alimentó el “Cuba dice” que refieres fue la ausencia de reacción pública alguna al respecto, ni por autoridade, ni por la propia prensa.
    Un abrazo. Seguimos en combate revolucionario, cada cual en su trinchera, pero con mira común.

     
  23. Ernesto Estevez says:

    Un buen comentario de Iroel. Sin embargo discrepo cuando dice “Como intuyo que de inmediato aparecerá alguien denunciando que el estado cubano hace algo parecido con las llamadas tiendas de recaudación de divisas (TRD), al aplicar un impuesto sobre las ventas que, en la mayoría de las ocasiones, más que duplica los costos de los productos, recuerdo que las ganancias de ese proceder (…)se destina a una política de redistribución de los ingresos captados en las TRD a favor de toda la sociedad. ” no porque falte a la verdad cuando dice que el destino de esa recaudacion es (salvando la rampante corrupcion en muchos de esos establecimientos) sea “todos”, sino porque soslaya un elemento importante: En economia todo esta interrelacionado.

    Si en las TRD se sube el precio de un producto, digamos el aceite, quien lo paga no es el espaculador, el agiotista, sino la poblacion que vera como vuelve a subir el precio del tomate y la cebolla. El que vela solo por si mismo, luchara porque su nivel adquisitivo no baje y por tanto tomara las medidas que considere validas para compensar la subida de precios en algun renglon. Estamos urgidos de un sistema de impuestos que sea transparente y sistemico. No puede ser que tengamos un reguero de impuestos repartidos por todos lados sin coordinacion. Hoy, lamentablemente, vemos precisamente esto ultimo. Hay Impuestos escondidos en muchos servicios y venta de productos ( y sepase que no estoy abogando por la eliminacion del impuesto como una via de nivelar ingresos/aporte en la sociedad) que no son transparentes y no parecen ademas justificarse economicamente. El estado no puede ser ni aparecer, a la vista social, como el primer especulador porque el costo politico es muy alto. Costo politico que esta pagando por medidas politicamente mal tomados como la nefasta liberacion de venta de automoviles y la conformacion de los precios de estos.

    Un internacionalista o un profesional, que acepto de buena gana que una parte importante de sus ingresos, como resultado de su actividad en el exterior, no fuera a su bolsillo sino que sirviera al bien comun, no puede sentir que el estado lo “castiga” gratuitamente. No puede ver que al “impuesto” (con fines muy altruistas y sociales) de quitarle una parte sustancial de sus ingresos, se le suma ahora un impuesto no declarado sobre todo lo que compra en forma de precios absurdos o que la carta para comprar un auto ya no es valida de la noche a la manana y lo ponen a la par del “nuevo rico” frente al mercado. El trabajador que percibe un salario por debajo de su aporte a la sociedad y la economia, y a pesar de ello, por conciencia revolucionaria se mantiene al pie de la trinchera luchando dia a dia , no puede ver ademas que el estado lo “castiga” con un impuesto oculto en el precio de las tiendas TRD a la par que al especulador y al agiotista. Estamos urgidos de una politica impositiva general que sea sistematica y tenga todo en cuenta, de manera que proporcionalmente pague mas quien percibe mas y no repartir a partes iguales “impuestos” escondidos en forma de precios absurdos.

    saludos

     
  24. Reblogueó esto en El blog de La Polilla Cubanay comentado:
    “Llevamos más de cincuenta años luchando contra el bloqueo yanqui que tiene hoy -gracias a nuestra resistencia- más enemigos que nunca dentro y fuera de EE.UU. Contra las deficiencias y limitaciones de nuestro sistema económico y social hay un programa de implementación de las medidas que el pueblo discutió y apoyó. Pero ya es hora de hacer algo contra las miserias humanas que se aprovechan de ambas cosas y empujan a favor de los amigos cubanos del Consenso de Washington”.

     
  25. José Miguel Rojas Quintana says:

    Al comparar a Cuba con los países pertenecientes a la CAME hay que tener en cuenta que Cuba sufre el bloqueo, y los países de la CAME no.

     
  26. Reinael says:

    Iroel muy bueno el artículo , nuestra realidad cotidiana está bien jodida porque como bien dices en lugar de uno tenemos 3.

     
  27. Estimado Iroel,

    Participe en este debate en los inicios de este blog, porque crei, se podria analizar, discutir y buscar propuestas para algunos de los males que aquejan a nuestro pais sin ser catalogado de Consejero y apoyado por incondicionales como la Sra Gloria Leon, que ni siquiere parecen haberse molestado en leer lo que trate de expresar. Mi error.

    Formado en la Universidad de la Habana de la decada de los 60, en la cual, ningun aspecto fue excluido del debate a cara descubierta, al rojo vivo en busca soluciones, arrastro el defecto de decir verdades aunque duelan. Las Asambleas de la Facultad de Ciencias Agropecuarias y la de la Escuela de Filosfia en los años 1964 estan recogidos en los anales de la Universidad de la Habana, cuando se debatio y defendio el futuro y supervivencia de la institutucion en contra de infiltrados contrarrevolucionarios armados y peligrosos. No hubo miedo!

    Cuando el pais llamo a prepararnos en contra de la inminente guerra bacteriologica, no lo ignoramos y dimos el paso al frente. Producto de ello y con mi responsabilidad de diagnostico veterinario que se extendia desde Amancio Rodriguez hasta Gran Tierra, Baracoa, establecimos el primer Cordon Sanitario en Cuba, en los limites entre Camaguey y las Tunas. Muchas personas que aun viven y sufrieron los efectos irritantes del formol desinfectante, entienden los resultados aquellas medidas de precaucion.

    Otros conocen, que nuestro trabajo permitio diagnosticar 5 enfermedades por primera vez en Cuba, dos de la cuales fueron catalogadas de Secreto Estatal y fueron mantenidas como tal, hasta que las autoridades sanitarias del pais decidieron lo contrario.

    Por haber criticado y oponerme a la incipiente corrupcion, robos, desvios, sociolismos de administrativos, politicos y profesionales dentro de Medicina Veterinaria en Bayamo, Holguin y Guantanamo en ese periodo, estos ripostaron con armas de gran calibre, crueles infamias y mentiras, que condujo a una farsa y espuria causa 156-74 del Tribunal Popular de la Provincia de Oriente, en la que no pudieron ni podra jamas probarse las mentiras y falsedades esgrimidas, en el cual yo y no los malhechores a los cuales entorpecia su labor , fui sancionado a 8 años de reclusion en Boniato.

    Esa es, parafraseando un termino medico, la etiologia, la genesis de los males que hoy afligen al pais. No haberlos enfrentado a tiempo, decapitarlo, convencio a muchos, que podian convertir al Carnet del Partido en patente de corso y creo el medio de cultivo propicio para la prolifercion de esta patologia, que se malignizo e hizo metastasis a lo largo y ancho del pais.

    Les ruego, no se desgasten con Alberto Jones. En el ocaso de mi vida no he aprendido a hacerme complice de lo mal hecho. No espero adeptos ni aprobacion. Quedo bien conmigo, al saber que no callo verdad, ni digo mentira, aca, alla, ni aculla, sin importar el precio a pagar. Saludos.

     
    • No serias el único que ha sufrido incomprensión e injusticias en una de las sociedades más justas del mundo. Otros han preferido acompañarla en la lucha por resolver esos problemas a hacer currículum con ello; sin callar jamás lo que creen mal hecho.

       
  28. yunier says:

    Muy bien estoy 100% de acuerdoocon usted, las soluciones deben ser integrales y la asimilación acritica de muchos de los elementos nuevos (oferta- demanda) nos puede hacer mucho daño.
    Una vez más muchas gracias a Iroel por traer a colación tan importante tema.
    Quisiera agradecer también los comentarios de compañeros de otras latitudes que desde sus experiencias aportan soluciones. Lo de la organización de los consumidores me parece una idea importante y una de las tantas medidas que pueden ayudar a corregir o contrarrestar este comportamiento irresponsable de muchos vendedores (no todos) pero repito dentro de un ambito más amplio de medidas, como el subsidio a produtores que eleven sus niveles de productividad y eficiencia.
    Interesante tema para una mesa redonda, donde se sienten decisores, productores, vendedores, economitas y por supuesto consumidores (el pueblo) a través de las llamadas y correos enviados a sitios como cubadebate e incluso este blog.
    Nada más hermoso que ver a un pueblo construir su futuro.

     
  29. Muy buena tu respuesta a Alberto N Jones, la desmemoria en intensa. Es que no parece que esté refiriéndose a Cuba. En fin, me gustan los debates que creas y tus respuesta me gustan. Venceremos.

     

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