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	<title>La pupila insomne &#187; W. Bush</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>Estado de Derecho: Entre Cuba y el mundo*</title>
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		<pubDate>Mon, 30 Sep 2013 11:50:44 +0000</pubDate>
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				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-358560" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/09/1134507_estado_de_derecho_un_concepto_imponente_fachada_de_un_r_gimen_opresor_y_despiadado2.jpg?w=230"></div></div></td></tr></table><h5><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/carlos-fernandez-liria/" target="_blank"><strong>Carlos Fernández Liria</strong></a></h5>
<p style="text-align:justify;"><strong><a href="http://wp.me/p10AwN-9jk"><img class="alignleft  wp-image-35800" alt="Estado de derecho" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/09/1134507_estado_de_derecho_un_concepto_imponente_fachada_de_un_r_gimen_opresor_y_despiadado2.jpg?w=230" width="230" height="300" /></a></strong>Supongo que todos estaremos de acuerdo en que no basta con que la Constitución diga que hay Estado de Derecho para que admitamos que, en efecto, lo hay. Fundamentalmente, decimos que una sociedad está en Estado de Derecho cuando en ella hay una división de poderes, es decir, cuando el poder que legisla, el poder que juzga y el poder que gobierna son independientes entre sí, de modo que, por ejemplo, el gobierno puede ser llevado a los tribunales para ser juzgado con arreglo a unas leyes que no han hecho ni jueces ni gobernantes.</p>
<p style="text-align:justify;"><span id="more-35855"></span>Pero esto es una cosa que decimos, igual que puede decirlo la Constitución. Lo difícil no es estar más o menos de acuerdo con esa definición. Lo difícil es averiguar lo que ponemos en juego para distinguir una sociedad que dice estar en estado de Derecho, de una sociedad que efectivamente lo esté. Así por ejemplo, en el 17 de abril de 1989, Pinochet declaró que Chile ya estaba lo suficientemente maduro para volver a ser un Estado de Derecho, que él ya había matado a suficientes marxistas, comunistas e izquierdistas y, que, por tanto, ya podían convocarse elecciones sin peligro de que ganaran las izquierdas, aunque, desde luego –advirtió-, “si gana una opción de izquierdas o se toca a uno solo de mis hombres, se acabó el Estado de Derecho”. El 17 de abril de 1989, por tanto, los medios de todo el planeta celebraron la vuelta de Chile a la democracia. Y, desde entonces, ha habido democracia y Estado de Derecho en Chile, ya que, puesto que no ha ganado las elecciones ninguna opción de izquierdas, no ha sido necesario volver a dar un golpe de Estado. En 1990 ganó Patricio Alwyn, un antiguo golpista democristiano y, cuando han ganado los socialistas, han seguido, como si tal cosa, haciendo lo que mandaba el FMI, porque durante los dieciséis años de dictadura ya aprendieron eso de que quien manda, manda, y que si no, ya se sabe, “se acabó el Estado de Derecho”.</p>
<p style="text-align:justify;">El caso es que, puesto que se celebran elecciones y no ganan las izquierdas y por tanto no hay golpes de Estado, podemos decir que en Chile hay Estado de Derecho. Lo mismo ocurre en <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Colombia/"><strong>Colombia</strong></a>: durante estas últimas décadas, los paramilitares se han ocupado de matar a tiempo –a veces “justo a tiempo”, el día antes- a todos los que siendo de izquierdas podían ganar las elecciones, de modo que luego los comicios electorales se han podido celebrar sin sacar los tanques a la calle, a causa de lo cual podemos decir en nuestra prensa democrática que Colombia es una democracia y está más o menos en Estado de Derecho (al contrario, ya se sabe, que <strong>Cuba</strong>). En <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Haití/"><strong>Haití</strong></a> dejó de haber Estado de Derecho en 1990, a causa de que, por abrumadora mayoría, había ganado las elecciones el peligroso cura izquierdista Aristide, que amenazó en seguida con subir el salario mínimo 20 centavos, por lo que, ante semejante fallo del sistema democrático, se hizo necesario dar un golpe de Estado, implantar una dictadura y matar a varios miles de personas, entre torturas horrorosas; como resulta que no se mató a los suficientes, en el 2000 volvió a ganar las elecciones Aristide, por lo que se hizo necesario otro golpe de Estado en julio de 2001, que, como fracasó, hizo necesario otro más, en diciembre de 2001, que fracasó también, por lo que se recurrió a bloquear todas las ayudas de Banco Interamericano de Desarrollo y todos los créditos del <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/FMI/"><strong>FMI</strong></a>, hundiendo la economía haitiana en un abismo sin fondo, y así hasta el golpe de Estado de este año 2004, que ha triunfado por fin, con la complicidad, por cierto de toda Europa; en cuanto se haya matado a todos los que tengan el propósito electoral de subir el salario mínimo de las Alpha Industries, en Haití se podrá restaurar, sin riesgo, el Estado de Derecho.</p>
<p style="text-align:justify;">La historia de Latinoamérica está plagada de casos así. Pero, los paladines de la democracia y las libertades, como <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Mario Vargas Llosa/"><strong>Mario Vargas Llosa</strong></a>, no ven nada raro en todo esto. Sin ir más lejos, aunque <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Hugo Chavez/"><strong>Chávez</strong></a> ganó en cuatro años ocho consultas electorales, a sus ojos y los de nuestra prensa democrática no ha cabido duda, en todo este tiempo, de que es un dictador -ya que es de izquierdas. Si hubiera triunfado el golpe “cívico-militar” del 2002, si se hubiera asesinado a Chávez y se hubieran exterminado a unas cuantas decenas de miles de bolivarianos, de modo que ya no se corrieran riesgos electorales, no cabe duda de que a los ojos de nuestros bienaventurados medios de comunicación se habría dejado a <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Venezuela/"><strong>Venezuela</strong> </a>bien madurita para la democracia y la división de poderes. De hecho, como se recordará, el golpe de Estado de abril del 2002 que colocó por 24 horas al jefe de la patronal en el poder, fue celebrado por <em>El País</em>, <em>El mundo</em> y todos las televisiones españolas y europeas como una “tranquila” “restauración de la democracia”.</p>
<p style="text-align:justify;">Cuento todo esto que siempre suelo contar para que se vea que con semejantes criterios no hay manera de averiguar si las sociedades que dicen estar en Estado de Derecho realmente lo están, de modo que habrá que poner manos a la obra para buscar otro criterio, al menos si no queremos estar hablando por hablar (aunque bien es verdad que es una actividad bastante bien pagada en el <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/PRISA/"><strong>Grupo PRISA</strong></a>, en tanto resulte eficaz para impedir que se hable de lo que hay que hablar). En España, por ejemplo, la última vez que ganó una opción electoral lo suficientemente de izquierdas como para molestar un poco a los Botín y los March, fue en 1936, y el desliz se pagó tan caro como todos sabemos. Lo mismo pasó en Grecia (1967). Y en Italia no pasó, porque EEUU ya se encargó de advertir que como pasara invadirían el país. Uno no se puede cansar de repetir que, en toda la historia del siglo XX no ha habido ni una sola vez en que una opción electoral de izquierdas haya podido intervenir en los asuntos del capital sin que el experimento no haya sido corregido por un pinochetazo.</p>
<p style="text-align:justify;">Así ha sido nuestro tan cacareado Estado de Derecho: un Estado de Derecho en el que las izquierdas jamás han tenido derecho a ganar las elecciones. Las izquierdas han tenido derecho -como lo tienen, por ejemplo, hoy día en toda Europa- a intentar ganar las elecciones, eso sí. Pero no a ganarlas, porque entonces se monta la de Dios y “se acabó el Estado de Derecho”. Esto es una cosa que la historia del siglo XX ha grabado en el alma de los votantes con sangre y con fuego: si se quiere que haya democracia y Estado de Derecho, hay que votar a las derechas. También se puede votar a las izquierdas que hagan políticas de derechas. Pero no a las izquierdas que hagan políticas de izquierdas. Así pues, no es que las izquierdas de izquierda se hayan empeñado en ser revolucionarias. De ninguna manera. Es que no se les ha dejado, jamás, otra opción. La opción no ha sido nunca, o <strong><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Fidel Castro/">Castro</a></strong> o Allende, la opción ha sido o Castro vivo o Allende muerto.</p>
<p style="text-align:justify;">Mirando el siglo XX a lo largo, resulta que a lo que hemos llamado Estado de Derecho no es exactamente a lo que antes definimos como tal, sino más bien a ese paréntesis entre dos golpes de Estado en el que el capital se puede permitir convocar elecciones porque no hay posibilidad de que ganen las izquierdas (suficientemente diezmadas en el golpe anterior: así por ejemplo, en España, para poder gozar de 25 años de democracia que llevamos por ahora, tuvimos que tener 40 de dictadura para purgar las malas hierbas).</p>
<p style="text-align:justify;">Así pues, es de lo más interesante investigar qué diablos es lo que estamos diciendo cuando decimos que en <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/España/"><strong>España</strong></a> hay Estado de Derecho y en Cuba no. Porque, en efecto, algo decimos, de todos modos. ¿En dónde reside la fuente de las evidencias empíricas que convierten a los países europeos en Estados de Derecho y a Cuba, en cambio, no? Para dar con alguna evidencia empírica, pensemos, por ejemplo, en lugar de en Vargas Llosa, en ciertos izquierdistas, críticos del castrismo como el que más: “yo, en Cuba, estaría en la cárcel”, suelen argumentar. Yo no estaría tan seguro, pero, vete a saber. Lo interesante, sin embargo, es empezar por reflexionar por qué no están en la cárcel en España y por qué sí lo habrían estado en el Chile de Pinochet. ¿Será porque Chile era una dictadura y España no lo es? ¿O no será más bien al revés, invirtiendo causas y efectos? ¿No será que Chile fue una dictadura porque había que meter en la cárcel a cierta gente? ¿No será que para impedir que las izquierdistas ganaran las elecciones, era necesario que Chile fuera una dictadura y España, en cambio, donde las izquierdas no pueden ganarlas o son tan de derechas como la derecha, no es necesario recurrir a métodos tan contundentes? ¿Para qué meter en la cárcel a los cuatro imbéciles de izquierdas que quedan por ahí haciendo el payaso en Internet? Supongo que se advierte que es muy distinto plantear las cosas de una manera que de otra. En nuestros benditos Estados de Derecho no se nos mete en la cárcel no porque sean Estados de Derecho, sino porque somos inofensivos. Si algún día dejáramos de serlo, se nos arrancaría la piel a tiras. Bastaría con que tuviéramos alguna posibilidad de ganar las elecciones y cumplir, por ejemplo, con nuestra promesa electoral de nacionalizar la banca, para que acabáramos enterrados en cal viva (y no sólo nosotros sino todos los que tuvieran cara de querer subir un centavo el salario mínimo, que así se empieza y no se sabe cómo se acaba).</p>
<p style="text-align:justify;">Si aquí no se mete en la cárcel a ese tal Fulano de tal que siendo tan izquierdista está tan convencido de que “en la dictadura castrista” estaría en la cárcel, seguro que no es porque en España haya libertad de expresión, sino porque seguro que ese Fulano de tal no tiene aquí ninguna posibilidad de hacerse oír ni de influir en nada que tenga importancia. Si un directivo loco pusiera en las manos de ese Fulano la sección de economía del Telediario, le despedirían al día siguiente. Y si entonces bajara un dios de los cielos para hacerle director vitalicio de los Informativos, y él pretendiera seguir siendo tan izquierdista como siempre había sido en esta bendita democracia, a las veinticuatro horas le habrían pegado un tiro en la nuca. Pero nunca es necesario llegar a esos extremos. Normalmente ni siquiera es necesaria la censura. Pero no porque haya libertad de expresión, no. Nadie niega que haya libertad de expresión, pero si no hay censura no es porque haya libertad de expresión: es, más bien, porque todos los periodistas a los que habría que censurar (con la consiguiente merma de la libertad de expresión) están en el puto paro. Es como una vez que me decía un periodista de <em>El País</em> que a él jamás le habían censurado ni le habían llamado de dirección para indicarle lo que tenía que decir. Resultará increíble, pero ni por un momento se le pasaba por la cabeza que era precisamente por eso, por lo muy espontáneamente que su libertad de expresión encajaba con la línea editorial de <em>El País</em> (que ni había que llamarle la atención, oye), por lo que había sido contratado y por lo que no se le ponía de patitas en la calle. Más cómicos aún son los periodistas en paro que siguen creyendo en la libertad de expresión porque nada ni nadie les impide decir lo que quieran en la página web que leen sus amigos.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Alguna vez nos hemos preguntado en serio por qué en las democracias europeas o en los <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Estados Unidos/"><strong>EEUU</strong></a> no hay (casi) presos políticos? No hay presos políticos no porque haya libertades políticas, sino porque la política no tiene la menor posibilidad de intervenir en el curso de la realidad. Vivimos en una sociedad hasta tal punto chantajeada por sus estructuras económicas, que se puede permitir el lujo de ser todo lo democrática que quiera, ya que, de todos modos, ninguna intervención democrática tiene ninguna posibilidad de prosperar (<sup>2</sup> ). Ahí donde la palabra no tiene ninguna posibilidad de intervenir en el curso de las cosas, ¿por qué no decretar la libertad de expresión más absoluta? Ahí donde las asociaciones que no tengan un millón de euros de capital son absolutamente impotentes, ¿por qué no decretar la libertad de asociación y de reunión, el pluripartidismo y su puta madre? Está bien eso de decretar la libertad de prensa en una sociedad como ésta; al noventa y cinco por ciento de los ciudadanos nos tranquiliza de la hostia saber que si tuviéramos tanto dinero como Polanco nada nos impediría decir lo que nos diera la gana en <em>El País</em> o en <em>El Mundo</em> o en El AntiGlobo que decidiéramos fundar. ¿Pero de veras creemos que es así? ¿De verdad pensamos que si tuviéramos tanto dinero como Polanco podríamos ser comunistas en un medio de comunicación que no fuera irrelevante? ¡Vamos, hombre, nada de eso! Si eso fuera así, si los comunistas pudieran tener un imperio mediático (porque, por ejemplo, Georges Soros hubiera tenido el capricho de nombrarles herederos), se prohibiría la libertad de prensa de inmediato, se metería en la cárcel a todos los que abrieran la boca y se les arrancaría con alicates las uñas de los pies. Nunca ha sido de otra forma; eso es lo que ha ocurrido sin excepción cada vez que la izquierda ha tenido, además de la libertad de palabra, la posibilidad de hacerse oír.</p>
<p style="text-align:justify;">De todos modos, su actitud siempre será admirable, comparada con la que pusieron en práctica en las legislaturas del PSOE cuando, al ver que no podían hacer la política de izquierdas para la que habían sido votados, se pusieron, sin más a hacerla de derechas, como Dios manda.</p>
<p style="text-align:justify;">Perra vida ésta en la que nunca ha habido libertades políticas más que bajo la condición de que esas libertades fueran impotentes. En Cuba, por ejemplo, hay, eso es verdad, pocas libertades políticas. Es obvio por qué es así: porque en Cuba las libertades políticas no serían impotentes; por el contrario tendrían unos efectos espectaculares y algunos de ellos, por cierto –como suele pasar en los países en guerra y Cuba lo está-, corrosivos y suicidas.</p>
<p style="text-align:justify;">Así pues, conviene ordenar la cuestión para ver cómo se pueden hacer las comparaciones de manera que tengan sentido. Mientras no se haga este esfuerzo, todas las conversaciones y discusiones sobre Cuba están destinadas a dar vueltas sobre tópicos, estupideces y supercherías. Lo que se suele decir es que en los países capitalistas, así de media, hay muchas libertades (y poca Sanidad y Educación), mientras que en Cuba hay mucha Sanidad y Educación, pero pocas libertades. Pues no, se trata de una simetría mal montada. Lo que tenemos, por un lado, es que, bajo el capitalismo, hay muchas libertades porque el capitalismo mismo garantiza que no será posible hacer nada de importancia con ellas: las libertades no cotizan en Bolsa y, por tanto, el Ministro de Economía no tiene por qué tenerlas muy en cuenta a la hora de explicar al consejo de ministros lo que se puede y no se puede hacer. Y, por el otro lado, en Cuba, hay pocas libertades porque incluso las pocas que hay tienen efectos muy relevantes de los que sería largo hablar.</p>
<p style="text-align:justify;">Pero que conste que no hemos entrado para nada en el tema de si en Cuba hay o no algo parecido a un Estado de Derecho y que soy muy consciente de ello. Me limito a señalar que, si no queremos decir tonterías, a la hora de explicar por qué no hay Estado de Derecho en Cuba conviene que dejemos claro qué es lo que estamos diciendo cuando decimos que sí lo hay, por ejemplo, en España. O mejor, la cuestión resulta aún más llamativa en abstracto: ¿cómo consideramos que una realidad social está “en Estado de Derecho”? ¿Qué entendemos por eso? Existen, al menos, dos posibilidades:</p>
<p style="text-align:justify;">Una. Constatando que se da una coincidencia entre la realidad y el Derecho que es obra del Derecho. (Las cosas “pasan así” porque el derecho exige que pasen así)</p>
<p style="text-align:justify;">Dos. Constatando que se da una coincidencia entre la realidad y el Derecho que es obra de la realidad. (Las cosas “pasan así” y a veces coinciden con lo que exige el Derecho y a veces no, así es que, a la parte en la que se da la coincidencia, la llamamos Estado de Derecho y a la otra la consideramos, por ejemplo, en “vías de desarrollo o de madurez”)</p>
<p style="text-align:justify;">Es importante reparar en el hecho de que sólo la primera posibilidad tiene algo que ver con lo que la Ilustración llamó Estado de Derecho. Y lo más importante es reparar en que nosotros, los que decimos que representamos la punta de lanza del Estado de Derecho en este mundo, desde <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/W. Bush/"><strong>Bush</strong></a> y <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Aznar/"><strong>Aznar</strong></a> a Uribe y Blair, consistimos en estar siempre en la posibilidad Dos y decir que estamos en la Uno. Esta es nuestra gran mentira, en la que colaboran a diario todos nuestros periodistas (que no están en paro) y la mayor parte de nuestros intelectuales.</p>
<p style="text-align:justify;">La cosa se entenderá rápidamente con un ejemplo. Uno puede hacer un recorrido turístico por los barrios residenciales del norte de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Madrid/"><strong>Madrid</strong></a>, sin sentir en ningún momento que el curso de las cosas se estrelle o se dé de bofetadas contra el Derecho. Son barrios habitados por gente culta y de clase media alta o alta a secas; en ellos nadie encuentra ningún motivo para violar la ley si por violar la ley se entienden cosas como robar en un supermercado, atracar un banco, trapichear con heroína, en fin, ese tipo de cosas por el que la gente acaba en la cárcel (<sup>3</sup> ). En estos barrios, los policías son unos señores que, más que nada, cuando se te pierde el niño te lo traen de la mano con una piruleta para que no llore. Los policías son la instancia que vela por esa milagrosa coincidencia entre cotidianeidad y derecho a la que llamamos ciudadanía. Es en sitios así donde se respira eso a lo que llamamos “Estado de Derecho”; la mejor prueba de ello es que todo el mundo tiene la sensación de que la Ley no está ahí para reprimir su libertad, sino para garantizar sus derechos. Las cosas se mueven con arreglo a derecho, y el derecho se lleva bien con el moverse de las cosas, de tal modo que no tiene que estar todo el tiempo vigilando, reprimiendo, castigando, disciplinando, regañando, interviniendo, en fin, en los asuntos humanos. ¿Cómo no considerar entonces que esos “asuntos humanos” han alcanzado un estatus al que hay que llamar, como quiso siempre el pensamiento ilustrado, mayoría de edad, madurez ciudadana, civilización e Ilustración?</p>
<p style="text-align:justify;">Más o menos, el 15 % de la población mundial es mayor de edad en este sentido. Se trata de un 15 % para el que el curso de sus asuntos no entra en conflicto, sino todo lo contrario, con las exigencias de la razón y del derecho.</p>
<p style="text-align:justify;">Ahora bien, lo verdaderamente ilustrado sería que esta coincidencia entre realidad y derecho se debiera a la capacidad del derecho para actuar sobre la realidad, para educar y enderezar el curso de los asuntos humanos y que, por tanto, el milagro por el que en La Moraleja nadie atraca bancos ni trafica con heroína ni roba en los supermercados (ni los policías pegan palizas si no que llevan piruletas), que todo eso se debiera a la exquisita educación racional de sus ciudadanos o a las virtudes incontestables del régimen político español, y no, como es obvio, a que es absurdo robar un banco del que eres propietario o dar instrucciones a tu criada para que te robe el desodorante al hacer la compra en el supermercado. En La Moraleja, la realidad y el derecho coinciden por la sencilla razón de que ahí no hay motivo alguno para violar la ley. Es una tontería robar cuando te puedes permitir el lujo de pagar. Pero, claro, sería chocante que los vecinos de La Moraleja argumentaran que si a los vecinos de San Blas o del Piti se les suele pillar más a menudo que a ellos robando coches y atracando bancos es porque han recibido peor educación o porque han asumido más torpemente las virtudes de la división de poderes plasmada en el ordenamiento constitucional español.</p>
<p style="text-align:justify;">Sin embargo, por ridículo que resulte ese argumento es exactamente el mismo que utilizamos para considerar que los países europeos o los EEUU están en Estado de Derecho. Es, sin duda, cierto que, entre nosotros, el curso de la realidad no viola demasiado las exigencias de la ley. Pero eso no ocurre en absoluto porque la ley haya encontrado, a través de nuestros inigualables ordenamientos constitucionales, procedimientos adultos y liberales para hacerse respetar y obedecer, sino porque, en una situación económicamente bastante privilegiada, la realidad no tiene mucha necesidad de contradecir lo exigido legalmente. Es el curso de la realidad ─tres siglos de colonialismo, dos guerras mundiales, instituciones económicas y militares tan poderosas como el Banco Mundial o la OTAN, etc.─ el que nos ha puesto en la situación de una casual coincidencia con las exigencias racionales; en absoluto se ha debido a un procedimiento exitoso de la razón o a la eficacia de un modelo político recomendable. Si tuviéramos que explicar a un ama de casa venezolana cómo se llega a ser ciudadana de la Moraleja, o del Estado de Derecho, sería absurdo proponerle un estudio concienzudo de las Constituciones europeas. En la Moraleja, simplemente, se nace con menos ganas de violar la ley que en un suburbio de Caracas. O al menos, se tienen muchas menos posibilidades de que el arte de ganarse el pan de cada día entre en conflicto con el Derecho, es decir, con la policía.</p>
<p style="text-align:justify;">Tras la guerra del Golfo de 1991, Arabia Saudí entregó a Egipto, en concepto de &#8220;ayuda humanitaria&#8221;, un millón de coranes. Era obvio: si los egipcios querían ser tan ricos como los sauditas, lo que tenían que hacer era respetar tanto como ellos los preceptos del Islam, así es que, en lugar de mandarles pan o petróleo, les mandaron coranes. Igualito igualito es lo que hacemos nosotros cuando nos paseamos por el mundo dando lecciones de Democracia y Estado de Derecho desde nuestras tribunas de opinión. Si los habitantes de las favelas de Río y de los suburbios de Bogotá quieren sentirse ciudadanos, si quieren sentir tan vivamente como si estuvieran en La Moraleja que la policía está ahí para proteger los derechos de la gente y para traer a casa a los niños que se pierden en los centros comerciales, lo que tienen que hacer es aprender de nuestros sistemas constitucionales. ¡No de nuestra historia de genocidios, matanzas y expolios, no! ¡No de nuestros privilegios económicos! ¡De nuestras constituciones, que dan un resultado bárbaro, y gracias a las cuales no cabe duda de que somos todo lo que somos!</p>
<p style="text-align:justify;">Es repugnante la manera en que, en una especie de ritual supersticioso, celebramos todos los días como obra del Derecho lo que en realidad nos han regalado el Mercado y la Historia. Repugnante, pero eficaz. Porque así, utilizando esa misma confusión, podemos recomendar a los demás que, si quieren Derecho, dejen pasar a la Historia y obrar al Mercado. Así es este mundo, en el que el Estado de Derecho no lo trae el Derecho, sino el capital. Flexibilizar el mundo para las necesidades del capital tiene que ser, forzosamente, la mejor manera de extender el Derecho. No importa que toda la historia del siglo XX haya demostrado lo contrario. Los capitalistas de los países capitalistas no se llevan mal con el Derecho, viven en Estado de Derecho, como prueba el hecho de que nunca van a parar a la cárcel. Es más, cuanto más capitalista eres, menos problemas tienes con el Derecho ¿o alguien se imagina a Georges Soros atracando un estanco? Claro que a algunos se nos ocurren siempre maneras de exprimir el Derecho mediante el desarrollo legislativo de ciertos artículos capaces de meter en la cárcel a gente como ésa; pero no hay cuidado, no estamos a punto de ganar las elecciones y si lo estuviéramos, sería tonto pensar que serían ellos y no nosotros los primeros en visitar la cárcel. En tales condiciones, extender el capitalismo o extender el Derecho es prácticamente lo mismo, y si en el reparto final, algunos países en Estado de Derecho, como, por ejemplo, <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Guatemala/"><strong>Guatemala</strong></a>, acaban siendo pobres como ratas, pues será, por tanto, porque no tenían derecho a ser ricos. Quizás les faltó iniciativa, trabajo, ahorro, quizás fue debido a la corrupción, o quizás esas gentes no se estudiaron bien nuestros ordenamientos constitucionales y cometieron algún fallo al aplicarlos. ¡Así razona hasta sus ultimas consecuencias una intelectualidad que ha sido capaz nada menos que de soportar a un Rorty!</p>
<p style="text-align:justify;">La cruda verdad es que como nuestra sociedad &#8220;en estado de derecho&#8221; no ha sido obra ni de la razón ni de la ley, es inútil pretender extenderla por el mundo a base de leyes y de razones. Sin embargo, igual que los pastores de Belén debieron sentirse la mar de satisfechos al contemplar que la razón y la carne –según dicen- coincidían en un recién nacido (cuando pasó eso de que “el logos se hizo carne” que contaba San Juan), la satisfacción que nos produce a nosotros asistir a ese milagro sin igual de la democracia constitucional y la división de poderes, la enorme satisfacción que nos produce el contemplar cómo, día tras día, el curso cotidiano de las cosas y las exigencias del derecho coinciden en La Moraleja, en el Club de Golf del Pardo y en la punta de la polla de Emilio Botín, toda esa satisfacción ante tamaña buena nueva, nos empuja a predicarla por el mundo, cantando las alabanzas de la democracia y la libertad. Resulta un poco ingenuo pensar que eso vaya a levantar las monedas de Argentina, <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/México/"><strong>México</strong></a>, Egipto o Senegal, pero qué más da. Nosotros a lo nuestro: mientras se predica en el desierto la buena nueva, lo que efectivamente hacemos es cerrar las fronteras, legislar extranjerías, edificar murallas y fortalezas en las que conservar inmaculada nuestra feliz coincidencia con las exigencias del Derecho. Puesto que es en La Moraleja y no en San Blas o en Getafe donde coinciden de natural la realidad y el derecho, lo lógico es preservar ese bendito lugar de toda contaminación exterior. De este modo, La Moraleja que representa el 15 % de la población mundial se ha encerrado en una fortaleza inexpugnable, a la espera de que los 4.000 millones de personas que, en el exterior, subsisten con menos de dos dólares diarios, terminen de estudiarse la Constitución y aprendan a ser ciudadanos mayores de edad respetuosos de la división de poderes, la libertad de expresión, el pluripartidismo y todo eso. Aunque Oriana Fallaci ya nos ha advertido que esa gente, por mucho que estudie, no tiene remedio&#8230; Quizás algún día haya que seguir su consejo (y el de Gabriel Albiac), convertir al 80 % del planeta en un campo de exterminio y gasear a toda esa gentuza. Al fin y al cabo, teniendo en cuenta las proporciones de la tarea, sale más barato encerrarnos nosotros en La Moraleja y gasear el resto del planeta que llenarlo todo de prisiones y cámaras de gas. La verdad es que la tarea hace ya tiempo que se inició utilizando el arma de destrucción masiva más potente que haya conocido la humanidad: la economía capitalista. Hace ya mucho tiempo que –sin necesidad de leer a Hannah Arendt- dejó de ser un misterio cómo fue eso de que la población alemana conviviera normalmente con Auschwitz , sin hacerse demasiadas preguntas o sin que aflorara escrúpulo alguno que turbara su conciencia ciudadana: probablemente había, entre ellos, periodistas parecidos a los nuestros e intelectuales que cumplían el mismo papel que la plantilla de PRISA. Si esto es posible, nada tiene de extraño que fuera posible aquello.</p>
<p style="text-align:justify;">El que haya una coincidencia entre cómo van las cosas y cómo exige el derecho que vayan no indica para nada que la cosa en cuestión esté en “estado de derecho”. Para que haya Estado de Derecho hace falta que las cosas estén en “estado de derecho” por obra del derecho (y no, por ejemplo, a consecuencia de haber construido un club de golf sobre el campo de una sangrienta batalla). A causa de todas las carnicerías de la historia, se han venido a constituir algunos recintos tan privilegiados que en ellos no queda ya motivo alguno para meterse en líos con la Ley, de tal modo que, siendo la Ley casi superflua no hay ningún problema en configurarla según todas las florituras de la división de poderes, las libertades, la seguridad jurídica y todo el resto de la cantinela. Pero, para que haya derecho a llamar Estado de Derecho a una realidad política, hace falta algo más; hace falta que el sistema político consista, precisamente, en conferir a las leyes la capacidad de modificar, influir o coartar el curso de las cosas. Y no vale decir, cada vez que el curso de las cosas coincide con lo que dicen las leyes que es porque las leyes han obrado o legislado así. En las condiciones capitalistas de producción el gobierno no está atado de pies y manos por la legislación vigente (como exigiría una sana mentalidad ilustrada que, además, remitiría esa legislación, en último término y a través de tribunales competentes, a la Declaración de los Derechos del Hombre); más bien está vendido e hipotecado de por vida a las necesidades de un sistema económico que respira a sus espaldas según designios propios, enfriándose y calentándose según ritmos febriles para los que no hay medicina política, para los que –como dicen siempre en Chicago- la política es muchas veces peor remedio que la propia enfermedad. En esas condiciones el poder económico es el que decide sobre el curso de las cosas y no lo hace precisamente consultando a políticos y jueces, sino, más bien al contrario, haciéndose consultar por ellos sobre el margen de actuación que les queda. El bienintencionado gobierno de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Zapatero/"><strong>Zapatero</strong></a>, por ejemplo, no ha podido aún ni bajar el IVA de los libros de texto y si logra legislar sobre el matrimonio de los homosexuales, será sólo en la medida en que el ministro de economía certifique que eso no será malo para la Bolsa. Resulta patético, pero de lo más esclarecedor, comprobar cómo algunas promesas electorales que parecían anecdóticas han sido ya declaradas imposibles de cumplir por el Ministro de Economía. Nuestro flamante Parlamento, nuestro poderoso gobierno constitucional, democrático y de derecho, respaldado por la soberanía popular y con el tajante veredicto de las urnas aún caliente ¡no ha podido reducir de doce a ocho el número de domingos que abren las Grandes Superficies Comerciales! Según parece, aunque eso sería obviamente muy bueno para los pequeños comerciantes que han hecho esa reivindicación (y a los que se les prometió contemplarla a cambio de su voto) y aunque nadie puede creer que eso fuera terrible para unas Multinacionales forradas hasta los dientes, Solbes ya ha advertido que sería muy malo para la Economía (1). Más claro el agua. Lo mismo pasó con el intento de reformar el impuesto sobre las plusvalías. ¿Y alguien espera alguna Ley que aborde de cara el problema de la vivienda? ¿Sería posible –no digo si conveniente o no, digo si sería posible- una Ley que expropiara todas las segundas viviendas, o al menos las terceras, o al menos las quintas? ¿O que, al menos, obligara a venderlas a un precio justo consensuado en un Parlamento? No, el ministerio de economía dicta lo que es posible y lo que no. Un precio justo tendría que ser un precio legislado y eso es incompatible con los precios de mercado que son la salud de nuestro sistema económico. Ya se ha dicho que, en el asunto de la vivienda, habrá que jugar con el difícil equilibrio de la oferta y la demanda. Quizás, por ejemplo, si se suben las hipotecas, haya menos demanda y bajen los precios&#8230; o algo de ese tipo.</p>
<p style="text-align:justify;">Dos palabras, aún, para evitar posibles equívocos, que ya me sé lo que alguno estará pensando. Lo que no estoy pretendiendo decir es algo así como “¿que en Cuba no hay Estado de Derecho? ¿y dónde hay Estado de Derecho?”. No es que esté mal esa línea argumental, pero no es la que viene al caso. Estoy, más bien, intentando llamar la atención sobre el tipo de experimento teórico que sería pertinente para juzgar cuándo una realidad está en Estado de Derecho y cuándo no. Lo que no vale es pasearse por el mundo como hacen nuestros periodistas y comentaristas políticos plantando la medalla del Estado de Derecho, por una parte, a todas las realidades lo suficientemente privilegiadas para no tener que darse de bofetadas con la ley y, por otra parte, a todos los rincones del planeta en los que las libertades políticas son tan impotentes que ni siquiera hace falta reprimirlas. El experimento correcto para decidir sobre el nivel de Derecho en el que está una realidad social tiene que venir a preguntarse si las cosas estarían en otro estado sin el concurso del Derecho. Haría falta, en suma, algún experimento que pudiera mostrarnos en qué medida la Ley ha sido algo más que un papel mojado, en qué medida, en efecto, ha sido un límite del poder ejecutivo y un modelo capaz de conformar la realidad y corregir el curso histórico de las cosas.</p>
<p style="text-align:justify;">Cuba es uno de esos experimentos. Una de las cosas que más llama la atención en Cuba es hasta qué punto –para nosotros insospechado- las leyes son ahí responsables de cómo van las cosas. No hay problema que en Cuba no pudieran remediar las leyes. Es precisamente por esa responsabilidad de la ley en la marcha de las cosas por lo que hay a quienes Cuba les parece una dictadura. Eso ocurre porque nosotros estamos acostumbrados a que la realidad coincida con la ley no por eficacia de la ley, sino por privilegio de la realidad. Es por lo que nosotros tampoco solemos pensar que las malas leyes sean responsables de cómo nos van las cosas y solemos confiar más en otros indicadores, como el estado de la Bolsa o el índice de inflación. No reconocemos ni certificamos un “estado de derecho” más que ahí donde el Derecho es superfluo. Lo mismo pasa con la Política. No reconocemos que haya libertades políticas más que ahí donde la política es impotente. De lo contrario, la política nos parece sospechosa, y su misteriosa eficacia síntoma de oscuras posibilidades totalitarias. Nos negamos a ver que la eficacia de la política (es verdad que característica del fascismo y el totalitarismo, pero, precisamente, porque el fascismo y el nacionalsocialismo fueron la opción política del capital para salvarse del capitalismo ahí donde el capitalismo ya no respetaba ni al capitalismo) es, antes que nada, el presupuesto elemental del pensamiento ilustrado y la base de todo sistema republicano y que es a partir de ahí y no antes desde donde cobra sentido la distinción entre dictadura y libertad. Es solamente ahí donde se ha vencido el totalitarismo de lo económico, donde se abre la posibilidad política de optar entre fascismo o democracia. Pero el gran truco ideológico del siglo XX ha sido el de poner por un lado lo político y lo estatal, presentándolo como lo potencialmente totalitario, y contraponerlo al mundo sin ley de la economía, ahí donde la política es impotente, como el espacio propio de la libertad. Es de este modo como se ha llegado a considerar evidente que no hay libertades políticas más que ahí donde no hay en absoluto política.</p>
<p style="text-align:justify;">En Cuba no ocurre nada de esto. Ocurre más bien todo lo contrario. Una mala ley o una mala decisión política es capaz de hacer adelgazar a la gente a ojos vistas. Hasta tal punto Cuba depende de su Derecho y de su Política que una decisión legislativa o política llega a marcar la estatura de las personas. “Es que ésos son los que nacieron durante el período especial, por eso son bajitos”, se oye decir. En el período especial de principios de los noventa comenzó a faltar de todo en Cuba, no, desde luego, a causa de un error político o legislativo, sino a causa de que, al hundirse la URSS, Cuba vio desaparecer, de golpe, el 85 % de su comercio exterior y evaporarse la única línea de crédito de la que disponía. Pero frente a ese terremoto internacional, Cuba no tuvo, como en tantas otras ocasiones desde el 59, más que un arma disponible: las leyes y la política. Ni las leyes ni la política son todopoderosas; no son capaces, desde luego, de impedir los terremotos, los ciclones o los hecatombes históricas, pero es muy diferente, llegados a estos casos, tenerlas o no tenerlas a mano. Demasiado sabemos lo que ocurre en Haití, o en Guatemala, o en Argentina ante hecatombes bastante menos espectaculares que la desaparición del 85 % de su comercio exterior. Las venas de Latinoamérica se han abierto hasta desangrarse por un derrumbe de un punto en el precio del café o por la desaparición de un arancel del 0,1 %, mientras que, ante semejantes fatalidades, la Ley y la Política no podían hacer otra cosa que cruzarse de brazos rumiando su impotencia. Ya lo dicen el FMI y el BM: lo mejor que puede hacer política y legislativamente el Tercermundo en general es no hacer nada políticamente, suprimir todas sus inoportunas legislaciones y abrirse de piernas frente a los planes de ajuste estructural, que son los buenos y, quién sabe por qué, los legítimos (como demuestra el hecho de que quien no los cumple acaba siendo acusado de terrorismo). Primero la Economía, que después ya habrá tiempo para la Polis. Esos planes de ajuste, por supuesto, no son decididos en la Asamblea general de la <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/ONU/"><strong>ONU</strong></a>, ni en Parlamento alguno del planeta, sino en reuniones herméticas celebradas en búnkeres policiales, en cumbres de altas montañas o, si se llega a terciar, en plataformas submarinas, donde no haya que lidiar con los movimientos antiglobalización. Así se lleva siglos reprimiendo toda intervención política o legislativa y aguardando a que las vías económicas del desarrollo conduzcan a otro sitio que al basurero.</p>
<p style="text-align:justify;">Muy distinta es la cosa en Cuba. Frente a un terremoto natural o histórico, los ojos en Cuba no se vuelven hacia la Bolsa, para leer ahí el destino, sino hacia la legislación y la política. En estas ocasiones, algunos opinan que Cuba entera se convierte en un inmenso Parlamento, en lo que se ha llamado “la parlamentarización” de la sociedad; otros opinan que toda esa hirviente actividad democrática no es sino aparente y que, al final, será desde arriba desde donde se decidirá la política a aplicar. Ahora bien, los cubanos que nacieron en el periodo especial están muy seguros o bien de que son más bajitos de lo normal porque algo no se hizo bien políticamente, o bien de que, habida cuenta de lo que se venía encima, tienen que agradecer a la política el simple hecho de continuar vivos. Quizás había que haber prohibido más eficazmente el sacrificio de reses, quizás, por el contrario, había que haber liberalizado el mercado de vacuno; quizás había que haberse dado más prisa en levantar las prohibiciones sobre el pequeño comercio de subsistencia, quizás había que haber hecho esto o lo otro. Los problemas de Cuba podían y pudieron en todo momento ser discutidos, argumentados, explicados y reflexionados en el Parlamento, en lo que es su Parlamento.</p>
<p style="text-align:justify;">Sea lo que sea a lo que podamos llamar Parlamento en Cuba (<sup>5</sup> ), lo más curioso es que siempre se asemejará más que nuestros Parlamentos a lo que nuestros Parlamentos pretenden ser: un lugar en el que la política, la argumentación y la contrargumentación, el consenso, el uso público de la palabra, en suma, puede aspirar a tomar las riendas del curso de las cosas mediante una actividad legisladora. La actividad parlamentaria cubana puede presentar muchas deficiencias. Fundamentalmente, es enteramente deficiente debido no a una escasez de democracia, sino a causa de una carencia de división de poderes. En general, en Cuba no falta democracia, sino Derecho. Ya hemos visto antes que eso no es porque los cubanos no tengan el privilegio de vivir en un Estado de Derecho como el nuestro, sino porque en Cuba, al contrario que entre nosotros, el Derecho no es ni impotente ni superfluo. Nosotros nos podemos permitir el lujo de una actividad parlamentaria intachable, pero sólo mientras la actividad parlamentaria no pretenda meterse donde no le llaman, es decir, en cualquier cosa de importancia. Nuestros políticamente intachables Parlamentos sólo tienen un problema: que no están situados en el lugar de la política; que, bajo condiciones capitalistas de producción, la política no está al alcance de la actividad parlamentaria, sino de la negociación de las grandes corporaciones económicas. Protegidos por su superfluidad, nuestros Parlamentos se pueden permitir la casi completa perfección formal y, en cualquier caso, los defectos pasan desapercibidos; en Cuba, por el contrario, no hay déficit del Derecho que no resalte hasta dañar la vista. Pero, no nos engañemos: si en Cuba se ven muchos defectos es porque en Cuba los defectos son importantes.</p>
<p style="text-align:justify;">Ocurre con estos asuntos algo parecido a lo que pasa cuando se están corrigiendo exámenes de filosofía, o mejor aún, cuando se está intentando explicar a un alumno las razones de un suspenso. La mayor parte de los exámenes que merecen suspender no es porque estén mal. Al contrario, algunos, cuando nos encontramos un examen que está mal le ponemos casi siempre notable alto, o por lo menos, aprobado. Los exámenes que merecen el suspenso son aquellos que no logran siquiera alcanzar ese nivel en el que las cosas pueden estar mal. Para que un argumento esté mal hecho tiene que ser un argumento o, como mínimo, parecerlo. Los exámenes suspensos no están ni bien ni mal, sencillamente no tienen la forma en el que las cosas pueden ser verdaderas o falsas. Las equivocaciones, los errores, en filosofía, como en general ha ocurrido en la historia de la ciencia, son siempre fecundos y, a veces, tremendamente difíciles. Lo que para la teoría es impresentable no es el error, sino la ambigüedad, la falta de rigor, la opinión subjetiva, el cambio de tema, la divagación. Por eso es tan difícil explicar a un alumno que ha suspendido por qué ni siquiera merecía suspender, por qué ni siquiera alcanza ese nivel en el cual el aprobado o el suspenso tienen sentido.</p>
<p style="text-align:justify;">Pues bien, a mí no me cabe duda de que en cuestiones de Estado de Derecho, la humanidad en general está suspendida sin vacilación. Pero mientras que Cuba representa un suspenso de esos merecidos, de los que –a la luz de las circunstancias atenuantes- uno acaba por archivar como notables, la realidad parlamentaria española, por ejemplo, representa uno de esos otros suspensos que ni siquiera merecen suspender. Nuestro Estado de Derecho, en efecto, ni siquiera llega a ese nivel en el cual es posible equivocarse.</p>
<p style="text-align:justify;">Así pues, en lugar de pasarse el día, con tanta suficiencia, señalando con el dedo los defectos del régimen político cubano, la humanidad del siglo XX debería haber tenido la decencia de admirar con asombro, perplejidad y respeto, el espectáculo inigualable de una realidad social que dependía a vida o muerte de sus buenas o de sus malas leyes. Nunca como en Cuba se había hecho carne este milagro que condensa el conjunto de aspiraciones de todo el Proyecto Ilustrado desde Sócrates hasta nosotros.</p>
<p style="text-align:justify;">Al declarar la guerra a Cuba, mediante el bloqueo y el terrorismo, lo que se hacía era ponerla en una situación en la que, en general, las leyes tenían que ser bastante malas, o mejor dicho, una situación lo suficientemente inestable como para que las leyes no pudieran nunca asentarse y tuvieran que ser suplidas por caprichosos decretos ejecutivos. Todavía hoy se hacen demasiadas leyes en Cuba como para que puedan ser vividas como leyes. El curso histórico mundial ha obligado a Cuba a acomodarse, defenderse y transigir constantemente mediante revoluciones legislativas continuas. Eso naturalmente es una calamidad para cualquier pretensión de estado de derecho. Las leyes no pueden cambiar a diario, de tal manera que haya que estar muy al tanto leyendo el Granma para ver si hoy es legal esto o lo otro. De hecho, como bien advirtió con contundencia desde el primer momento el lado reaccionario de la Ilustración, una mala ley que dura es siempre mejor que una buena ley reciente. Cuba no se ha podido permitir jamás el lujo de dar tiempo a sus leyes. Y así, desde el principio (y tal y como ocurre invariablemente en todos las situaciones de guerra), los decretos han ocupado el lugar de las leyes y el poder ejecutivo ha sepultado la división de poderes.</p>
<p style="text-align:justify;">Es lo mismo que ocurrió con las jóvenes repúblicas soviéticas, que nacieron en el seno de una guerra mundial y pasaron sus primeros años combatiendo en una guerra mal llamada civil en la que se volcaron todas las potencias del capitalismo internacional. El experimento soviético navegó en realidad, desde entonces, en una guerra permanente, hasta su rendición final con Gorbachov, cuando este creyó tan ingenuamente que al fin se le iba a permitir al Derecho estacionarse sobre la fabricación de mantequilla en lugar de convulsionarse bajo la fabricación de misiles. Ningún país en guerra puede permitirse la división de poderes. El experimento soviético duró, en realidad, un abrir y cerrar de ojos, setenta años, marcados por tres guerras mundiales y decenas de millones de muertos. Es hacer gala de un sorprendente cinismo pretender que en esas condiciones el socialismo podría haber sido compatible con un Estado de Derecho. Pero el verdadero y más rebuscado cinismo se oculta tras la famosa alegación de que los países capitalistas sí lograron, en cambio, funcionar como Estados de Derecho en las mismas condiciones de guerra permanente. El capitalismo se puede permitir el Derecho –cuando se lo puede permitir y donde se lo puede permitir, que suele ser en un 10 % de las ocasiones y de los lugares- porque, normalmente, bajo sus condiciones –y siempre en el aludido 10 %-, el totalitarismo económico que garantiza los privilegios económicos que hacen innecesario violar la ley, convierte, a su vez, en innecesarias a las dictaduras de corte político. La sociedad capitalista no depende de sus leyes, sino de su capitalismo. En el socialismo, en cambio, la sociedad depende por entero de sus leyes. Nada tiene de extraño, así pues, que los países capitalistas más privilegiados se hayan podido permitir el disfrute de una intachable división de poderes, pues lo han hecho en unas condiciones en las que lo que se dividía no era el poder, sino una apariencia de poder. Aquí reside el mito tribal más persistente de lo que llamamos Occidente. Está bien eso de inventar toda suerte de dispositivos para dividir un poder imaginario, mientras el poder real circula de forma salvaje por otros cauces indomeñables. Lo que mueve al vómito es constatar la gran cantidad de buenos cerebros que de Habermas a Enzensberger o Savater se han aplicado en hacer pasar por filosofía la justificación tribal de este mito.</p>
<p style="text-align:justify;">La tarea ilustrada de la división de poderes es bastante más difícil de lo que uno puede llegar a creer leyendo a esos señores. La humanidad no se ha enfrentado en serio a la dificultad real de ese problema más que bajo el experimento de lo que se llamó “socialismo real”. Y el fracaso fue, desde luego, estrepitoso. Y por supuesto que no se reparó en gastos para provocar que lo fuera. Pensemos por ejemplo en la Nicaragua sandinista. Para poner al ejecutivo sandinista en condiciones en las que se viera obligado a censurar unos cuantos artículos de prensa, dañando así la consistencia del Estado de Derecho, fue necesario poner el mundo entero patas arriba, montando una guerra con Irangate incluido y volcando todas los malas artes del Imperio sobre un país pobre y pequeño, en el que no había un solo ascensor que funcionara. Demasiados ejemplos parecidos se podrían poner, pero bastará en los próximos meses con estar atentos a lo que ocurra en Venezuela, en donde todavía no se ha censurado nunca la prensa ni se ha puesto jamás en cuestión la división de poderes, pese a que, en efecto, el mundo entero se ha confabulado para forzar a Chávez a cometer algún desliz de este tipo.</p>
<p style="text-align:justify;">La humanidad no tiene todavía la menor idea de lo difícil que es la división de poderes, ni tampoco de lo apasionante que puede llegar a ser esa aventura a la que llamamos Ilustración. Cuba es pionera en este campo de experimentación política. En Cuba no hay Estado de Derecho, pero a lo mejor algún día nos veremos obligados a reconocer –cuando la historia del siglo XX empiece a contarse bien de una vez- que con ella comenzó para este mundo miserable y mentiroso, la aventura de una vida política conforme a derecho. Para que haya la posibilidad de un espacio político en el que vivir es, ante todo, necesario que la totalidad de las posibilidades humanas no se gasten o se consuman en la aventura de la supervivencia. Hasta el momento, y aunque resulte increíble a la luz del desarrollo tecnológico que hemos alcanzado los seres humanos, supervivir nos ha impedido vivir. No existen posibilidades políticas sin tiempo libre, como se sabe bien desde los tiempos de Pericles. La revolución tecnológica ininterrumpida en la que vivimos tendría que tener por efecto una reducción de la jornada laboral que liberara más y más tiempo para actividades políticas. Pero eso es imposible bajo condiciones capitalistas de producción, como bien demostró Marx hace ya tiempo. El capitalismo ha condenado a la humanidad a la aventura de la supervivencia en condiciones tecnológicas crecientemente más y más privilegiadas. La vida política es incompatible con un sistema económico como el capitalista que se caracteriza por mantener constantemente a los hombres en condiciones mínimas de supervivencia, para concentrar así cualquier adelanto tecnológico en la producción de más adelantos tecnológicos, de modo que la revolución de las condiciones de producción sea siempre máxima. Como decía Wallerstein, el capitalismo produce más para poder producir más. El hambre económica del capitalismo por el máximo de producción ha acogotado a la humanidad con más eficacia que antes lo hiciera el hambre biológica, obligando a la vida social a conformarse con la supervivencia y denigrando toda posibilidad de descanso y tiempo libre bajo la figura abyecta del parado.</p>
<p style="text-align:justify;">El socialismo real fue la punta de lanza de una nueva época para la humanidad, en la que la Política y el Derecho tenían la posibilidad de reinar sobre la Economía y, por tanto, legislar y decidir sobre todos los asuntos humanos de importancia. El socialismo no fue, en este sentido, sino la propia Ilustración, una vez que se había reparado en el imprevisto de un capitalismo al que nadie había invitado y al que no se podía simplemente guillotinar en una plaza pública. Se trata de la aventura más heroica y la causa más verdadera que la humanidad haya emprendido desde que Sócrates, Platón y Aristóteles lanzaran al mundo el reto de una vida política a todos los seres racionales del futuro. La Ilustración que recogió ese guante sólo tuvo una verdadera posibilidad histórica de triunfar bajo el proyecto de las economías socialistas y ya hemos visto lo mal que salió la cosa y la mucha voluntad que se puso en que saliera así de mal. Así, fue como si, bajo el socialismo, la humanidad se hubiera empeñado en demostrar hasta qué punto podía liberarse del chantaje económico a costa de sujetarse a malas leyes y malas políticas. Pero la pura verdad es que, en las ocasiones en que se intentaron hacer las cosas mejor, como con Allende en Chile o con el sandinismo en <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Nicaragua/"><strong>Nicaragua</strong></a>, los esfuerzos de la política tuvieron que consumirse en la tarea de resistir al sabotaje, el bloqueo y la guerra, en una correlación de fuerzas desigual y condenada de antemano.</p>
<p style="text-align:justify;">Hoy, Cuba es el único testigo que queda de todo aquello por lo que lucharon los esfuerzos de la Ilustración desde la muerte de Sócrates. Cuba es el único testigo de esa posibilidad humana que es el Estado de Derecho. Naturalmente que eso no la convierte ni mucho menos en un Estado de Derecho. Pero, aunque Cuba no es un Estado de Derecho, se sostiene constantemente en esa posibilidad y bastaría con que la dejaran en paz para que las leyes fueran corrigiendo a las leyes hasta instituir un verdadero régimen constitucional. Cuba no es un Estado de Derecho, pero podría serlo, y, además, no dice que lo sea, lo que siempre es un buen comienzo para el Derecho. Cuba es más bien la prueba de hasta qué punto es difícil en este jodido mundo capitalista arrancar una mísera isla de las garras de la Historia, para que la Ley y la Política puedan tomar por una vez la palabra. Cuba es la prueba de la dificultad de introducir una obra de la libertad en el curso fatal de las cosas.</p>
<p style="text-align:justify;">Mucho peor es, desde luego, lo que nos ocurre a nosotros, que no sólo no somos un Estado Derecho sino que tampoco sabemos que no lo somos y, antes bien, nos creemos la encarnación misma del Derecho sobre la tierra, así sea protegidos tras el muro de Sharon. En Cuba tienen la posibilidad de tener malas leyes. Por eso no tienen ninguna necesidad de llamar Ley a la ausencia de Ley, como ocurre entre nosotros. Por lo menos en Cuba no se llama Estado de Derecho a los rincones más privilegiados de esa salvaje carnicería en la que veinticinco multinacionales se arrancan a mordiscos la carne de sus ciudadanos.</p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-size:xx-small;">1 Acabo de escuchar en la radio que se acaba de iniciar un anteproyecto de revolución legislativa que permitirá a cada Comunidad autónoma pedir permiso por separado a las respectivas multinacionales que operen en su territorio para hacer realidad tan asombrosa utopía. </span></p>
<p>*Fragmento del libro <em>A quien corresponda. Sobre Cuba, la Ilustración y el socialismo</em>, publicado en 2005. Texto íntegro en <a href="http://www.lajiribilla.co.cu/2005/n205_04/205_30.html"><em>La Jiribilla</em></a><em><br />
</em></p>
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		<title>Estado de derecho: Entre Cuba y el mundo*</title>
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		<pubDate>Sat, 28 Sep 2013 12:35:44 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[&#160;Carlos Fernández Liria Supongo que todos estaremos de acuerdo en que no basta con que la Constitución diga que hay Estado de Derecho para que admitamos que, en efecto, lo hay. Fundamentalmente, decimos que una sociedad está en Estado de &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=35843">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-358440" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/09/1134507_estado_de_derecho_un_concepto_imponente_fachada_de_un_r_gimen_opresor_y_despiadado2.jpg?w=230"></div></div></td></tr></table><h5><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/carlos-fernandez-liria/" target="_blank"><strong>Carlos Fernández Liria</strong></a></h5>
<p style="text-align:justify;"><strong><a href="http://wp.me/p10AwN-9jk"><img class="alignleft  wp-image-35800" alt="Estado de derecho" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/09/1134507_estado_de_derecho_un_concepto_imponente_fachada_de_un_r_gimen_opresor_y_despiadado2.jpg?w=230" width="230" height="300" /></a></strong></p>
<p style="text-align:justify;">Supongo que todos estaremos de acuerdo en que no basta con que la Constitución diga que hay Estado de Derecho para que admitamos que, en efecto, lo hay. Fundamentalmente, decimos que una sociedad está en Estado de Derecho cuando en ella hay una división de poderes, es decir, cuando el poder que legisla, el poder que juzga y el poder que gobierna son independientes entre sí, de modo que, por ejemplo, el gobierno puede ser llevado a los tribunales para ser juzgado con arreglo a unas leyes que no han hecho ni jueces ni gobernantes.</p>
<p style="text-align:justify;"><span id="more-35843"></span>Pero esto es una cosa que decimos, igual que puede decirlo la Constitución. Lo difícil no es estar más o menos de acuerdo con esa definición. Lo difícil es averiguar lo que ponemos en juego para distinguir una sociedad que dice estar en estado de Derecho, de una sociedad que efectivamente lo esté. Así por ejemplo, en el 17 de abril de 1989, Pinochet declaró que Chile ya estaba lo suficientemente maduro para volver a ser un Estado de Derecho, que él ya había matado a suficientes marxistas, comunistas e izquierdistas y, que, por tanto, ya podían convocarse elecciones sin peligro de que ganaran las izquierdas, aunque, desde luego –advirtió-, “si gana una opción de izquierdas o se toca a uno solo de mis hombres, se acabó el Estado de Derecho”. El 17 de abril de 1989, por tanto, los medios de todo el planeta celebraron la vuelta de Chile a la democracia. Y, desde entonces, ha habido democracia y Estado de Derecho en Chile, ya que, puesto que no ha ganado las elecciones ninguna opción de izquierdas, no ha sido necesario volver a dar un golpe de Estado. En 1990 ganó Patricio Alwyn, un antiguo golpista democristiano y, cuando han ganado los socialistas, han seguido, como si tal cosa, haciendo lo que mandaba el FMI, porque durante los dieciséis años de dictadura ya aprendieron eso de que quien manda, manda, y que si no, ya se sabe, “se acabó el Estado de Derecho”.</p>
<p style="text-align:justify;">El caso es que, puesto que se celebran elecciones y no ganan las izquierdas y por tanto no hay golpes de Estado, podemos decir que en Chile hay Estado de Derecho. Lo mismo ocurre en <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Colombia/"><strong>Colombia</strong></a>: durante estas últimas décadas, los paramilitares se han ocupado de matar a tiempo –a veces “justo a tiempo”, el día antes- a todos los que siendo de izquierdas podían ganar las elecciones, de modo que luego los comicios electorales se han podido celebrar sin sacar los tanques a la calle, a causa de lo cual podemos decir en nuestra prensa democrática que Colombia es una democracia y está más o menos en Estado de Derecho (al contrario, ya se sabe, que <strong>Cuba</strong>). En <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Haití/"><strong>Haití</strong></a> dejó de haber Estado de Derecho en 1990, a causa de que, por abrumadora mayoría, había ganado las elecciones el peligroso cura izquierdista Aristide, que amenazó en seguida con subir el salario mínimo 20 centavos, por lo que, ante semejante fallo del sistema democrático, se hizo necesario dar un golpe de Estado, implantar una dictadura y matar a varios miles de personas, entre torturas horrorosas; como resulta que no se mató a los suficientes, en el 2000 volvió a ganar las elecciones Aristide, por lo que se hizo necesario otro golpe de Estado en julio de 2001, que, como fracasó, hizo necesario otro más, en diciembre de 2001, que fracasó también, por lo que se recurrió a bloquear todas las ayudas de Banco Interamericano de Desarrollo y todos los créditos del <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/FMI/"><strong>FMI</strong></a>, hundiendo la economía haitiana en un abismo sin fondo, y así hasta el golpe de Estado de este año 2004, que ha triunfado por fin, con la complicidad, por cierto de toda Europa; en cuanto se haya matado a todos los que tengan el propósito electoral de subir el salario mínimo de las Alpha Industries, en Haití se podrá restaurar, sin riesgo, el Estado de Derecho.</p>
<p style="text-align:justify;">La historia de Latinoamérica está plagada de casos así. Pero, los paladines de la democracia y las libertades, como <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Mario Vargas Llosa/"><strong>Mario Vargas Llosa</strong></a>, no ven nada raro en todo esto. Sin ir más lejos, aunque <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Hugo Chavez/"><strong>Chávez</strong></a> ganó en cuatro años ocho consultas electorales, a sus ojos y los de nuestra prensa democrática no ha cabido duda, en todo este tiempo, de que es un dictador -ya que es de izquierdas. Si hubiera triunfado el golpe “cívico-militar” del 2002, si se hubiera asesinado a Chávez y se hubieran exterminado a unas cuantas decenas de miles de bolivarianos, de modo que ya no se corrieran riesgos electorales, no cabe duda de que a los ojos de nuestros bienaventurados medios de comunicación se habría dejado a <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Venezuela/"><strong>Venezuela</strong> </a>bien madurita para la democracia y la división de poderes. De hecho, como se recordará, el golpe de Estado de abril del 2002 que colocó por 24 horas al jefe de la patronal en el poder, fue celebrado por <em>El País</em>, <em>El mundo</em> y todos las televisiones españolas y europeas como una “tranquila” “restauración de la democracia”.</p>
<p style="text-align:justify;">Cuento todo esto que siempre suelo contar para que se vea que con semejantes criterios no hay manera de averiguar si las sociedades que dicen estar en Estado de Derecho realmente lo están, de modo que habrá que poner manos a la obra para buscar otro criterio, al menos si no queremos estar hablando por hablar (aunque bien es verdad que es una actividad bastante bien pagada en el <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/PRISA/"><strong>Grupo PRISA</strong></a>, en tanto resulte eficaz para impedir que se hable de lo que hay que hablar). En España, por ejemplo, la última vez que ganó una opción electoral lo suficientemente de izquierdas como para molestar un poco a los Botín y los March, fue en 1936, y el desliz se pagó tan caro como todos sabemos. Lo mismo pasó en Grecia (1967). Y en Italia no pasó, porque EEUU ya se encargó de advertir que como pasara invadirían el país. Uno no se puede cansar de repetir que, en toda la historia del siglo XX no ha habido ni una sola vez en que una opción electoral de izquierdas haya podido intervenir en los asuntos del capital sin que el experimento no haya sido corregido por un pinochetazo.</p>
<p style="text-align:justify;">Así ha sido nuestro tan cacareado Estado de Derecho: un Estado de Derecho en el que las izquierdas jamás han tenido derecho a ganar las elecciones. Las izquierdas han tenido derecho -como lo tienen, por ejemplo, hoy día en toda Europa- a intentar ganar las elecciones, eso sí. Pero no a ganarlas, porque entonces se monta la de Dios y “se acabó el Estado de Derecho”. Esto es una cosa que la historia del siglo XX ha grabado en el alma de los votantes con sangre y con fuego: si se quiere que haya democracia y Estado de Derecho, hay que votar a las derechas. También se puede votar a las izquierdas que hagan políticas de derechas. Pero no a las izquierdas que hagan políticas de izquierdas. Así pues, no es que las izquierdas de izquierda se hayan empeñado en ser revolucionarias. De ninguna manera. Es que no se les ha dejado, jamás, otra opción. La opción no ha sido nunca, o <strong><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Fidel Castro/">Castro</a></strong> o Allende, la opción ha sido o Castro vivo o Allende muerto.</p>
<p style="text-align:justify;">Mirando el siglo XX a lo largo, resulta que a lo que hemos llamado Estado de Derecho no es exactamente a lo que antes definimos como tal, sino más bien a ese paréntesis entre dos golpes de Estado en el que el capital se puede permitir convocar elecciones porque no hay posibilidad de que ganen las izquierdas (suficientemente diezmadas en el golpe anterior: así por ejemplo, en España, para poder gozar de 25 años de democracia que llevamos por ahora, tuvimos que tener 40 de dictadura para purgar las malas hierbas).</p>
<p style="text-align:justify;">Así pues, es de lo más interesante investigar qué diablos es lo que estamos diciendo cuando decimos que en <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/España/"><strong>España</strong></a> hay Estado de Derecho y en Cuba no. Porque, en efecto, algo decimos, de todos modos. ¿En dónde reside la fuente de las evidencias empíricas que convierten a los países europeos en Estados de Derecho y a Cuba, en cambio, no? Para dar con alguna evidencia empírica, pensemos, por ejemplo, en lugar de en Vargas Llosa, en ciertos izquierdistas, críticos del castrismo como el que más: “yo, en Cuba, estaría en la cárcel”, suelen argumentar. Yo no estaría tan seguro, pero, vete a saber. Lo interesante, sin embargo, es empezar por reflexionar por qué no están en la cárcel en España y por qué sí lo habrían estado en el Chile de Pinochet. ¿Será porque Chile era una dictadura y España no lo es? ¿O no será más bien al revés, invirtiendo causas y efectos? ¿No será que Chile fue una dictadura porque había que meter en la cárcel a cierta gente? ¿No será que para impedir que las izquierdistas ganaran las elecciones, era necesario que Chile fuera una dictadura y España, en cambio, donde las izquierdas no pueden ganarlas o son tan de derechas como la derecha, no es necesario recurrir a métodos tan contundentes? ¿Para qué meter en la cárcel a los cuatro imbéciles de izquierdas que quedan por ahí haciendo el payaso en Internet? Supongo que se advierte que es muy distinto plantear las cosas de una manera que de otra. En nuestros benditos Estados de Derecho no se nos mete en la cárcel no porque sean Estados de Derecho, sino porque somos inofensivos. Si algún día dejáramos de serlo, se nos arrancaría la piel a tiras. Bastaría con que tuviéramos alguna posibilidad de ganar las elecciones y cumplir, por ejemplo, con nuestra promesa electoral de nacionalizar la banca, para que acabáramos enterrados en cal viva (y no sólo nosotros sino todos los que tuvieran cara de querer subir un centavo el salario mínimo, que así se empieza y no se sabe cómo se acaba).</p>
<p style="text-align:justify;">Si aquí no se mete en la cárcel a ese tal Fulano de tal que siendo tan izquierdista está tan convencido de que “en la dictadura castrista” estaría en la cárcel, seguro que no es porque en España haya libertad de expresión, sino porque seguro que ese Fulano de tal no tiene aquí ninguna posibilidad de hacerse oír ni de influir en nada que tenga importancia. Si un directivo loco pusiera en las manos de ese Fulano la sección de economía del Telediario, le despedirían al día siguiente. Y si entonces bajara un dios de los cielos para hacerle director vitalicio de los Informativos, y él pretendiera seguir siendo tan izquierdista como siempre había sido en esta bendita democracia, a las veinticuatro horas le habrían pegado un tiro en la nuca. Pero nunca es necesario llegar a esos extremos. Normalmente ni siquiera es necesaria la censura. Pero no porque haya libertad de expresión, no. Nadie niega que haya libertad de expresión, pero si no hay censura no es porque haya libertad de expresión: es, más bien, porque todos los periodistas a los que habría que censurar (con la consiguiente merma de la libertad de expresión) están en el puto paro. Es como una vez que me decía un periodista de <em>El País</em> que a él jamás le habían censurado ni le habían llamado de dirección para indicarle lo que tenía que decir. Resultará increíble, pero ni por un momento se le pasaba por la cabeza que era precisamente por eso, por lo muy espontáneamente que su libertad de expresión encajaba con la línea editorial de <em>El País</em> (que ni había que llamarle la atención, oye), por lo que había sido contratado y por lo que no se le ponía de patitas en la calle. Más cómicos aún son los periodistas en paro que siguen creyendo en la libertad de expresión porque nada ni nadie les impide decir lo que quieran en la página web que leen sus amigos.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Alguna vez nos hemos preguntado en serio por qué en las democracias europeas o en los <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Estados Unidos/"><strong>EEUU</strong></a> no hay (casi) presos políticos? No hay presos políticos no porque haya libertades políticas, sino porque la política no tiene la menor posibilidad de intervenir en el curso de la realidad. Vivimos en una sociedad hasta tal punto chantajeada por sus estructuras económicas, que se puede permitir el lujo de ser todo lo democrática que quiera, ya que, de todos modos, ninguna intervención democrática tiene ninguna posibilidad de prosperar (<sup>2</sup> ). Ahí donde la palabra no tiene ninguna posibilidad de intervenir en el curso de las cosas, ¿por qué no decretar la libertad de expresión más absoluta? Ahí donde las asociaciones que no tengan un millón de euros de capital son absolutamente impotentes, ¿por qué no decretar la libertad de asociación y de reunión, el pluripartidismo y su puta madre? Está bien eso de decretar la libertad de prensa en una sociedad como ésta; al noventa y cinco por ciento de los ciudadanos nos tranquiliza de la hostia saber que si tuviéramos tanto dinero como Polanco nada nos impediría decir lo que nos diera la gana en <em>El País</em> o en <em>El Mundo</em> o en El AntiGlobo que decidiéramos fundar. ¿Pero de veras creemos que es así? ¿De verdad pensamos que si tuviéramos tanto dinero como Polanco podríamos ser comunistas en un medio de comunicación que no fuera irrelevante? ¡Vamos, hombre, nada de eso! Si eso fuera así, si los comunistas pudieran tener un imperio mediático (porque, por ejemplo, Georges Soros hubiera tenido el capricho de nombrarles herederos), se prohibiría la libertad de prensa de inmediato, se metería en la cárcel a todos los que abrieran la boca y se les arrancaría con alicates las uñas de los pies. Nunca ha sido de otra forma; eso es lo que ha ocurrido sin excepción cada vez que la izquierda ha tenido, además de la libertad de palabra, la posibilidad de hacerse oír.</p>
<p style="text-align:justify;">De todos modos, su actitud siempre será admirable, comparada con la que pusieron en práctica en las legislaturas del PSOE cuando, al ver que no podían hacer la política de izquierdas para la que habían sido votados, se pusieron, sin más a hacerla de derechas, como Dios manda.</p>
<p style="text-align:justify;">Perra vida ésta en la que nunca ha habido libertades políticas más que bajo la condición de que esas libertades fueran impotentes. En Cuba, por ejemplo, hay, eso es verdad, pocas libertades políticas. Es obvio por qué es así: porque en Cuba las libertades políticas no serían impotentes; por el contrario tendrían unos efectos espectaculares y algunos de ellos, por cierto –como suele pasar en los países en guerra y Cuba lo está-, corrosivos y suicidas.</p>
<p style="text-align:justify;">Así pues, conviene ordenar la cuestión para ver cómo se pueden hacer las comparaciones de manera que tengan sentido. Mientras no se haga este esfuerzo, todas las conversaciones y discusiones sobre Cuba están destinadas a dar vueltas sobre tópicos, estupideces y supercherías. Lo que se suele decir es que en los países capitalistas, así de media, hay muchas libertades (y poca Sanidad y Educación), mientras que en Cuba hay mucha Sanidad y Educación, pero pocas libertades. Pues no, se trata de una simetría mal montada. Lo que tenemos, por un lado, es que, bajo el capitalismo, hay muchas libertades porque el capitalismo mismo garantiza que no será posible hacer nada de importancia con ellas: las libertades no cotizan en Bolsa y, por tanto, el Ministro de Economía no tiene por qué tenerlas muy en cuenta a la hora de explicar al consejo de ministros lo que se puede y no se puede hacer. Y, por el otro lado, en Cuba, hay pocas libertades porque incluso las pocas que hay tienen efectos muy relevantes de los que sería largo hablar.</p>
<p style="text-align:justify;">Pero que conste que no hemos entrado para nada en el tema de si en Cuba hay o no algo parecido a un Estado de Derecho y que soy muy consciente de ello. Me limito a señalar que, si no queremos decir tonterías, a la hora de explicar por qué no hay Estado de Derecho en Cuba conviene que dejemos claro qué es lo que estamos diciendo cuando decimos que sí lo hay, por ejemplo, en España. O mejor, la cuestión resulta aún más llamativa en abstracto: ¿cómo consideramos que una realidad social está “en Estado de Derecho”? ¿Qué entendemos por eso? Existen, al menos, dos posibilidades:</p>
<p style="text-align:justify;">Una. Constatando que se da una coincidencia entre la realidad y el Derecho que es obra del Derecho. (Las cosas “pasan así” porque el derecho exige que pasen así)</p>
<p style="text-align:justify;">Dos. Constatando que se da una coincidencia entre la realidad y el Derecho que es obra de la realidad. (Las cosas “pasan así” y a veces coinciden con lo que exige el Derecho y a veces no, así es que, a la parte en la que se da la coincidencia, la llamamos Estado de Derecho y a la otra la consideramos, por ejemplo, en “vías de desarrollo o de madurez”)</p>
<p style="text-align:justify;">Es importante reparar en el hecho de que sólo la primera posibilidad tiene algo que ver con lo que la Ilustración llamó Estado de Derecho. Y lo más importante es reparar en que nosotros, los que decimos que representamos la punta de lanza del Estado de Derecho en este mundo, desde <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/W. Bush/"><strong>Bush</strong></a> y <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Aznar/"><strong>Aznar</strong></a> a Uribe y Blair, consistimos en estar siempre en la posibilidad Dos y decir que estamos en la Uno. Esta es nuestra gran mentira, en la que colaboran a diario todos nuestros periodistas (que no están en paro) y la mayor parte de nuestros intelectuales.</p>
<p style="text-align:justify;">La cosa se entenderá rápidamente con un ejemplo. Uno puede hacer un recorrido turístico por los barrios residenciales del norte de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Madrid/"><strong>Madrid</strong></a>, sin sentir en ningún momento que el curso de las cosas se estrelle o se dé de bofetadas contra el Derecho. Son barrios habitados por gente culta y de clase media alta o alta a secas; en ellos nadie encuentra ningún motivo para violar la ley si por violar la ley se entienden cosas como robar en un supermercado, atracar un banco, trapichear con heroína, en fin, ese tipo de cosas por el que la gente acaba en la cárcel (<sup>3</sup> ). En estos barrios, los policías son unos señores que, más que nada, cuando se te pierde el niño te lo traen de la mano con una piruleta para que no llore. Los policías son la instancia que vela por esa milagrosa coincidencia entre cotidianeidad y derecho a la que llamamos ciudadanía. Es en sitios así donde se respira eso a lo que llamamos “Estado de Derecho”; la mejor prueba de ello es que todo el mundo tiene la sensación de que la Ley no está ahí para reprimir su libertad, sino para garantizar sus derechos. Las cosas se mueven con arreglo a derecho, y el derecho se lleva bien con el moverse de las cosas, de tal modo que no tiene que estar todo el tiempo vigilando, reprimiendo, castigando, disciplinando, regañando, interviniendo, en fin, en los asuntos humanos. ¿Cómo no considerar entonces que esos “asuntos humanos” han alcanzado un estatus al que hay que llamar, como quiso siempre el pensamiento ilustrado, mayoría de edad, madurez ciudadana, civilización e Ilustración?</p>
<p style="text-align:justify;">Más o menos, el 15 % de la población mundial es mayor de edad en este sentido. Se trata de un 15 % para el que el curso de sus asuntos no entra en conflicto, sino todo lo contrario, con las exigencias de la razón y del derecho.</p>
<p style="text-align:justify;">Ahora bien, lo verdaderamente ilustrado sería que esta coincidencia entre realidad y derecho se debiera a la capacidad del derecho para actuar sobre la realidad, para educar y enderezar el curso de los asuntos humanos y que, por tanto, el milagro por el que en La Moraleja nadie atraca bancos ni trafica con heroína ni roba en los supermercados (ni los policías pegan palizas si no que llevan piruletas), que todo eso se debiera a la exquisita educación racional de sus ciudadanos o a las virtudes incontestables del régimen político español, y no, como es obvio, a que es absurdo robar un banco del que eres propietario o dar instrucciones a tu criada para que te robe el desodorante al hacer la compra en el supermercado. En La Moraleja, la realidad y el derecho coinciden por la sencilla razón de que ahí no hay motivo alguno para violar la ley. Es una tontería robar cuando te puedes permitir el lujo de pagar. Pero, claro, sería chocante que los vecinos de La Moraleja argumentaran que si a los vecinos de San Blas o del Piti se les suele pillar más a menudo que a ellos robando coches y atracando bancos es porque han recibido peor educación o porque han asumido más torpemente las virtudes de la división de poderes plasmada en el ordenamiento constitucional español.</p>
<p style="text-align:justify;">Sin embargo, por ridículo que resulte ese argumento es exactamente el mismo que utilizamos para considerar que los países europeos o los EEUU están en Estado de Derecho. Es, sin duda, cierto que, entre nosotros, el curso de la realidad no viola demasiado las exigencias de la ley. Pero eso no ocurre en absoluto porque la ley haya encontrado, a través de nuestros inigualables ordenamientos constitucionales, procedimientos adultos y liberales para hacerse respetar y obedecer, sino porque, en una situación económicamente bastante privilegiada, la realidad no tiene mucha necesidad de contradecir lo exigido legalmente. Es el curso de la realidad ─tres siglos de colonialismo, dos guerras mundiales, instituciones económicas y militares tan poderosas como el Banco Mundial o la OTAN, etc.─ el que nos ha puesto en la situación de una casual coincidencia con las exigencias racionales; en absoluto se ha debido a un procedimiento exitoso de la razón o a la eficacia de un modelo político recomendable. Si tuviéramos que explicar a un ama de casa venezolana cómo se llega a ser ciudadana de la Moraleja, o del Estado de Derecho, sería absurdo proponerle un estudio concienzudo de las Constituciones europeas. En la Moraleja, simplemente, se nace con menos ganas de violar la ley que en un suburbio de Caracas. O al menos, se tienen muchas menos posibilidades de que el arte de ganarse el pan de cada día entre en conflicto con el Derecho, es decir, con la policía.</p>
<p style="text-align:justify;">Tras la guerra del Golfo de 1991, Arabia Saudí entregó a Egipto, en concepto de &#8220;ayuda humanitaria&#8221;, un millón de coranes. Era obvio: si los egipcios querían ser tan ricos como los sauditas, lo que tenían que hacer era respetar tanto como ellos los preceptos del Islam, así es que, en lugar de mandarles pan o petróleo, les mandaron coranes. Igualito igualito es lo que hacemos nosotros cuando nos paseamos por el mundo dando lecciones de Democracia y Estado de Derecho desde nuestras tribunas de opinión. Si los habitantes de las favelas de Río y de los suburbios de Bogotá quieren sentirse ciudadanos, si quieren sentir tan vivamente como si estuvieran en La Moraleja que la policía está ahí para proteger los derechos de la gente y para traer a casa a los niños que se pierden en los centros comerciales, lo que tienen que hacer es aprender de nuestros sistemas constitucionales. ¡No de nuestra historia de genocidios, matanzas y expolios, no! ¡No de nuestros privilegios económicos! ¡De nuestras constituciones, que dan un resultado bárbaro, y gracias a las cuales no cabe duda de que somos todo lo que somos!</p>
<p style="text-align:justify;">Es repugnante la manera en que, en una especie de ritual supersticioso, celebramos todos los días como obra del Derecho lo que en realidad nos han regalado el Mercado y la Historia. Repugnante, pero eficaz. Porque así, utilizando esa misma confusión, podemos recomendar a los demás que, si quieren Derecho, dejen pasar a la Historia y obrar al Mercado. Así es este mundo, en el que el Estado de Derecho no lo trae el Derecho, sino el capital. Flexibilizar el mundo para las necesidades del capital tiene que ser, forzosamente, la mejor manera de extender el Derecho. No importa que toda la historia del siglo XX haya demostrado lo contrario. Los capitalistas de los países capitalistas no se llevan mal con el Derecho, viven en Estado de Derecho, como prueba el hecho de que nunca van a parar a la cárcel. Es más, cuanto más capitalista eres, menos problemas tienes con el Derecho ¿o alguien se imagina a Georges Soros atracando un estanco? Claro que a algunos se nos ocurren siempre maneras de exprimir el Derecho mediante el desarrollo legislativo de ciertos artículos capaces de meter en la cárcel a gente como ésa; pero no hay cuidado, no estamos a punto de ganar las elecciones y si lo estuviéramos, sería tonto pensar que serían ellos y no nosotros los primeros en visitar la cárcel. En tales condiciones, extender el capitalismo o extender el Derecho es prácticamente lo mismo, y si en el reparto final, algunos países en Estado de Derecho, como, por ejemplo, <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Guatemala/"><strong>Guatemala</strong></a>, acaban siendo pobres como ratas, pues será, por tanto, porque no tenían derecho a ser ricos. Quizás les faltó iniciativa, trabajo, ahorro, quizás fue debido a la corrupción, o quizás esas gentes no se estudiaron bien nuestros ordenamientos constitucionales y cometieron algún fallo al aplicarlos. ¡Así razona hasta sus ultimas consecuencias una intelectualidad que ha sido capaz nada menos que de soportar a un Rorty!</p>
<p style="text-align:justify;">La cruda verdad es que como nuestra sociedad &#8220;en estado de derecho&#8221; no ha sido obra ni de la razón ni de la ley, es inútil pretender extenderla por el mundo a base de leyes y de razones. Sin embargo, igual que los pastores de Belén debieron sentirse la mar de satisfechos al contemplar que la razón y la carne –según dicen- coincidían en un recién nacido (cuando pasó eso de que “el logos se hizo carne” que contaba San Juan), la satisfacción que nos produce a nosotros asistir a ese milagro sin igual de la democracia constitucional y la división de poderes, la enorme satisfacción que nos produce el contemplar cómo, día tras día, el curso cotidiano de las cosas y las exigencias del derecho coinciden en La Moraleja, en el Club de Golf del Pardo y en la punta de la polla de Emilio Botín, toda esa satisfacción ante tamaña buena nueva, nos empuja a predicarla por el mundo, cantando las alabanzas de la democracia y la libertad. Resulta un poco ingenuo pensar que eso vaya a levantar las monedas de Argentina, <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/México/"><strong>México</strong></a>, Egipto o Senegal, pero qué más da. Nosotros a lo nuestro: mientras se predica en el desierto la buena nueva, lo que efectivamente hacemos es cerrar las fronteras, legislar extranjerías, edificar murallas y fortalezas en las que conservar inmaculada nuestra feliz coincidencia con las exigencias del Derecho. Puesto que es en La Moraleja y no en San Blas o en Getafe donde coinciden de natural la realidad y el derecho, lo lógico es preservar ese bendito lugar de toda contaminación exterior. De este modo, La Moraleja que representa el 15 % de la población mundial se ha encerrado en una fortaleza inexpugnable, a la espera de que los 4.000 millones de personas que, en el exterior, subsisten con menos de dos dólares diarios, terminen de estudiarse la Constitución y aprendan a ser ciudadanos mayores de edad respetuosos de la división de poderes, la libertad de expresión, el pluripartidismo y todo eso. Aunque Oriana Fallaci ya nos ha advertido que esa gente, por mucho que estudie, no tiene remedio&#8230; Quizás algún día haya que seguir su consejo (y el de Gabriel Albiac), convertir al 80 % del planeta en un campo de exterminio y gasear a toda esa gentuza. Al fin y al cabo, teniendo en cuenta las proporciones de la tarea, sale más barato encerrarnos nosotros en La Moraleja y gasear el resto del planeta que llenarlo todo de prisiones y cámaras de gas. La verdad es que la tarea hace ya tiempo que se inició utilizando el arma de destrucción masiva más potente que haya conocido la humanidad: la economía capitalista. Hace ya mucho tiempo que –sin necesidad de leer a Hannah Arendt- dejó de ser un misterio cómo fue eso de que la población alemana conviviera normalmente con Auschwitz , sin hacerse demasiadas preguntas o sin que aflorara escrúpulo alguno que turbara su conciencia ciudadana: probablemente había, entre ellos, periodistas parecidos a los nuestros e intelectuales que cumplían el mismo papel que la plantilla de PRISA. Si esto es posible, nada tiene de extraño que fuera posible aquello.</p>
<p style="text-align:justify;">El que haya una coincidencia entre cómo van las cosas y cómo exige el derecho que vayan no indica para nada que la cosa en cuestión esté en “estado de derecho”. Para que haya Estado de Derecho hace falta que las cosas estén en “estado de derecho” por obra del derecho (y no, por ejemplo, a consecuencia de haber construido un club de golf sobre el campo de una sangrienta batalla). A causa de todas las carnicerías de la historia, se han venido a constituir algunos recintos tan privilegiados que en ellos no queda ya motivo alguno para meterse en líos con la Ley, de tal modo que, siendo la Ley casi superflua no hay ningún problema en configurarla según todas las florituras de la división de poderes, las libertades, la seguridad jurídica y todo el resto de la cantinela. Pero, para que haya derecho a llamar Estado de Derecho a una realidad política, hace falta algo más; hace falta que el sistema político consista, precisamente, en conferir a las leyes la capacidad de modificar, influir o coartar el curso de las cosas. Y no vale decir, cada vez que el curso de las cosas coincide con lo que dicen las leyes que es porque las leyes han obrado o legislado así. En las condiciones capitalistas de producción el gobierno no está atado de pies y manos por la legislación vigente (como exigiría una sana mentalidad ilustrada que, además, remitiría esa legislación, en último término y a través de tribunales competentes, a la Declaración de los Derechos del Hombre); más bien está vendido e hipotecado de por vida a las necesidades de un sistema económico que respira a sus espaldas según designios propios, enfriándose y calentándose según ritmos febriles para los que no hay medicina política, para los que –como dicen siempre en Chicago- la política es muchas veces peor remedio que la propia enfermedad. En esas condiciones el poder económico es el que decide sobre el curso de las cosas y no lo hace precisamente consultando a políticos y jueces, sino, más bien al contrario, haciéndose consultar por ellos sobre el margen de actuación que les queda. El bienintencionado gobierno de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Zapatero/"><strong>Zapatero</strong></a>, por ejemplo, no ha podido aún ni bajar el IVA de los libros de texto y si logra legislar sobre el matrimonio de los homosexuales, será sólo en la medida en que el ministro de economía certifique que eso no será malo para la Bolsa. Resulta patético, pero de lo más esclarecedor, comprobar cómo algunas promesas electorales que parecían anecdóticas han sido ya declaradas imposibles de cumplir por el Ministro de Economía. Nuestro flamante Parlamento, nuestro poderoso gobierno constitucional, democrático y de derecho, respaldado por la soberanía popular y con el tajante veredicto de las urnas aún caliente ¡no ha podido reducir de doce a ocho el número de domingos que abren las Grandes Superficies Comerciales! Según parece, aunque eso sería obviamente muy bueno para los pequeños comerciantes que han hecho esa reivindicación (y a los que se les prometió contemplarla a cambio de su voto) y aunque nadie puede creer que eso fuera terrible para unas Multinacionales forradas hasta los dientes, Solbes ya ha advertido que sería muy malo para la Economía (1). Más claro el agua. Lo mismo pasó con el intento de reformar el impuesto sobre las plusvalías. ¿Y alguien espera alguna Ley que aborde de cara el problema de la vivienda? ¿Sería posible –no digo si conveniente o no, digo si sería posible- una Ley que expropiara todas las segundas viviendas, o al menos las terceras, o al menos las quintas? ¿O que, al menos, obligara a venderlas a un precio justo consensuado en un Parlamento? No, el ministerio de economía dicta lo que es posible y lo que no. Un precio justo tendría que ser un precio legislado y eso es incompatible con los precios de mercado que son la salud de nuestro sistema económico. Ya se ha dicho que, en el asunto de la vivienda, habrá que jugar con el difícil equilibrio de la oferta y la demanda. Quizás, por ejemplo, si se suben las hipotecas, haya menos demanda y bajen los precios&#8230; o algo de ese tipo.</p>
<p style="text-align:justify;">Dos palabras, aún, para evitar posibles equívocos, que ya me sé lo que alguno estará pensando. Lo que no estoy pretendiendo decir es algo así como “¿que en Cuba no hay Estado de Derecho? ¿y dónde hay Estado de Derecho?”. No es que esté mal esa línea argumental, pero no es la que viene al caso. Estoy, más bien, intentando llamar la atención sobre el tipo de experimento teórico que sería pertinente para juzgar cuándo una realidad está en Estado de Derecho y cuándo no. Lo que no vale es pasearse por el mundo como hacen nuestros periodistas y comentaristas políticos plantando la medalla del Estado de Derecho, por una parte, a todas las realidades lo suficientemente privilegiadas para no tener que darse de bofetadas con la ley y, por otra parte, a todos los rincones del planeta en los que las libertades políticas son tan impotentes que ni siquiera hace falta reprimirlas. El experimento correcto para decidir sobre el nivel de Derecho en el que está una realidad social tiene que venir a preguntarse si las cosas estarían en otro estado sin el concurso del Derecho. Haría falta, en suma, algún experimento que pudiera mostrarnos en qué medida la Ley ha sido algo más que un papel mojado, en qué medida, en efecto, ha sido un límite del poder ejecutivo y un modelo capaz de conformar la realidad y corregir el curso histórico de las cosas.</p>
<p style="text-align:justify;">Cuba es uno de esos experimentos. Una de las cosas que más llama la atención en Cuba es hasta qué punto –para nosotros insospechado- las leyes son ahí responsables de cómo van las cosas. No hay problema que en Cuba no pudieran remediar las leyes. Es precisamente por esa responsabilidad de la ley en la marcha de las cosas por lo que hay a quienes Cuba les parece una dictadura. Eso ocurre porque nosotros estamos acostumbrados a que la realidad coincida con la ley no por eficacia de la ley, sino por privilegio de la realidad. Es por lo que nosotros tampoco solemos pensar que las malas leyes sean responsables de cómo nos van las cosas y solemos confiar más en otros indicadores, como el estado de la Bolsa o el índice de inflación. No reconocemos ni certificamos un “estado de derecho” más que ahí donde el Derecho es superfluo. Lo mismo pasa con la Política. No reconocemos que haya libertades políticas más que ahí donde la política es impotente. De lo contrario, la política nos parece sospechosa, y su misteriosa eficacia síntoma de oscuras posibilidades totalitarias. Nos negamos a ver que la eficacia de la política (es verdad que característica del fascismo y el totalitarismo, pero, precisamente, porque el fascismo y el nacionalsocialismo fueron la opción política del capital para salvarse del capitalismo ahí donde el capitalismo ya no respetaba ni al capitalismo) es, antes que nada, el presupuesto elemental del pensamiento ilustrado y la base de todo sistema republicano y que es a partir de ahí y no antes desde donde cobra sentido la distinción entre dictadura y libertad. Es solamente ahí donde se ha vencido el totalitarismo de lo económico, donde se abre la posibilidad política de optar entre fascismo o democracia. Pero el gran truco ideológico del siglo XX ha sido el de poner por un lado lo político y lo estatal, presentándolo como lo potencialmente totalitario, y contraponerlo al mundo sin ley de la economía, ahí donde la política es impotente, como el espacio propio de la libertad. Es de este modo como se ha llegado a considerar evidente que no hay libertades políticas más que ahí donde no hay en absoluto política.</p>
<p style="text-align:justify;">En Cuba no ocurre nada de esto. Ocurre más bien todo lo contrario. Una mala ley o una mala decisión política es capaz de hacer adelgazar a la gente a ojos vistas. Hasta tal punto Cuba depende de su Derecho y de su Política que una decisión legislativa o política llega a marcar la estatura de las personas. “Es que ésos son los que nacieron durante el período especial, por eso son bajitos”, se oye decir. En el período especial de principios de los noventa comenzó a faltar de todo en Cuba, no, desde luego, a causa de un error político o legislativo, sino a causa de que, al hundirse la URSS, Cuba vio desaparecer, de golpe, el 85 % de su comercio exterior y evaporarse la única línea de crédito de la que disponía. Pero frente a ese terremoto internacional, Cuba no tuvo, como en tantas otras ocasiones desde el 59, más que un arma disponible: las leyes y la política. Ni las leyes ni la política son todopoderosas; no son capaces, desde luego, de impedir los terremotos, los ciclones o los hecatombes históricas, pero es muy diferente, llegados a estos casos, tenerlas o no tenerlas a mano. Demasiado sabemos lo que ocurre en Haití, o en Guatemala, o en Argentina ante hecatombes bastante menos espectaculares que la desaparición del 85 % de su comercio exterior. Las venas de Latinoamérica se han abierto hasta desangrarse por un derrumbe de un punto en el precio del café o por la desaparición de un arancel del 0,1 %, mientras que, ante semejantes fatalidades, la Ley y la Política no podían hacer otra cosa que cruzarse de brazos rumiando su impotencia. Ya lo dicen el FMI y el BM: lo mejor que puede hacer política y legislativamente el Tercermundo en general es no hacer nada políticamente, suprimir todas sus inoportunas legislaciones y abrirse de piernas frente a los planes de ajuste estructural, que son los buenos y, quién sabe por qué, los legítimos (como demuestra el hecho de que quien no los cumple acaba siendo acusado de terrorismo). Primero la Economía, que después ya habrá tiempo para la Polis. Esos planes de ajuste, por supuesto, no son decididos en la Asamblea general de la <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/ONU/"><strong>ONU</strong></a>, ni en Parlamento alguno del planeta, sino en reuniones herméticas celebradas en búnkeres policiales, en cumbres de altas montañas o, si se llega a terciar, en plataformas submarinas, donde no haya que lidiar con los movimientos antiglobalización. Así se lleva siglos reprimiendo toda intervención política o legislativa y aguardando a que las vías económicas del desarrollo conduzcan a otro sitio que al basurero.</p>
<p style="text-align:justify;">Muy distinta es la cosa en Cuba. Frente a un terremoto natural o histórico, los ojos en Cuba no se vuelven hacia la Bolsa, para leer ahí el destino, sino hacia la legislación y la política. En estas ocasiones, algunos opinan que Cuba entera se convierte en un inmenso Parlamento, en lo que se ha llamado “la parlamentarización” de la sociedad; otros opinan que toda esa hirviente actividad democrática no es sino aparente y que, al final, será desde arriba desde donde se decidirá la política a aplicar. Ahora bien, los cubanos que nacieron en el periodo especial están muy seguros o bien de que son más bajitos de lo normal porque algo no se hizo bien políticamente, o bien de que, habida cuenta de lo que se venía encima, tienen que agradecer a la política el simple hecho de continuar vivos. Quizás había que haber prohibido más eficazmente el sacrificio de reses, quizás, por el contrario, había que haber liberalizado el mercado de vacuno; quizás había que haberse dado más prisa en levantar las prohibiciones sobre el pequeño comercio de subsistencia, quizás había que haber hecho esto o lo otro. Los problemas de Cuba podían y pudieron en todo momento ser discutidos, argumentados, explicados y reflexionados en el Parlamento, en lo que es su Parlamento.</p>
<p style="text-align:justify;">Sea lo que sea a lo que podamos llamar Parlamento en Cuba (<sup>5</sup> ), lo más curioso es que siempre se asemejará más que nuestros Parlamentos a lo que nuestros Parlamentos pretenden ser: un lugar en el que la política, la argumentación y la contrargumentación, el consenso, el uso público de la palabra, en suma, puede aspirar a tomar las riendas del curso de las cosas mediante una actividad legisladora. La actividad parlamentaria cubana puede presentar muchas deficiencias. Fundamentalmente, es enteramente deficiente debido no a una escasez de democracia, sino a causa de una carencia de división de poderes. En general, en Cuba no falta democracia, sino Derecho. Ya hemos visto antes que eso no es porque los cubanos no tengan el privilegio de vivir en un Estado de Derecho como el nuestro, sino porque en Cuba, al contrario que entre nosotros, el Derecho no es ni impotente ni superfluo. Nosotros nos podemos permitir el lujo de una actividad parlamentaria intachable, pero sólo mientras la actividad parlamentaria no pretenda meterse donde no le llaman, es decir, en cualquier cosa de importancia. Nuestros políticamente intachables Parlamentos sólo tienen un problema: que no están situados en el lugar de la política; que, bajo condiciones capitalistas de producción, la política no está al alcance de la actividad parlamentaria, sino de la negociación de las grandes corporaciones económicas. Protegidos por su superfluidad, nuestros Parlamentos se pueden permitir la casi completa perfección formal y, en cualquier caso, los defectos pasan desapercibidos; en Cuba, por el contrario, no hay déficit del Derecho que no resalte hasta dañar la vista. Pero, no nos engañemos: si en Cuba se ven muchos defectos es porque en Cuba los defectos son importantes.</p>
<p style="text-align:justify;">Ocurre con estos asuntos algo parecido a lo que pasa cuando se están corrigiendo exámenes de filosofía, o mejor aún, cuando se está intentando explicar a un alumno las razones de un suspenso. La mayor parte de los exámenes que merecen suspender no es porque estén mal. Al contrario, algunos, cuando nos encontramos un examen que está mal le ponemos casi siempre notable alto, o por lo menos, aprobado. Los exámenes que merecen el suspenso son aquellos que no logran siquiera alcanzar ese nivel en el que las cosas pueden estar mal. Para que un argumento esté mal hecho tiene que ser un argumento o, como mínimo, parecerlo. Los exámenes suspensos no están ni bien ni mal, sencillamente no tienen la forma en el que las cosas pueden ser verdaderas o falsas. Las equivocaciones, los errores, en filosofía, como en general ha ocurrido en la historia de la ciencia, son siempre fecundos y, a veces, tremendamente difíciles. Lo que para la teoría es impresentable no es el error, sino la ambigüedad, la falta de rigor, la opinión subjetiva, el cambio de tema, la divagación. Por eso es tan difícil explicar a un alumno que ha suspendido por qué ni siquiera merecía suspender, por qué ni siquiera alcanza ese nivel en el cual el aprobado o el suspenso tienen sentido.</p>
<p style="text-align:justify;">Pues bien, a mí no me cabe duda de que en cuestiones de Estado de Derecho, la humanidad en general está suspendida sin vacilación. Pero mientras que Cuba representa un suspenso de esos merecidos, de los que –a la luz de las circunstancias atenuantes- uno acaba por archivar como notables, la realidad parlamentaria española, por ejemplo, representa uno de esos otros suspensos que ni siquiera merecen suspender. Nuestro Estado de Derecho, en efecto, ni siquiera llega a ese nivel en el cual es posible equivocarse.</p>
<p style="text-align:justify;">Así pues, en lugar de pasarse el día, con tanta suficiencia, señalando con el dedo los defectos del régimen político cubano, la humanidad del siglo XX debería haber tenido la decencia de admirar con asombro, perplejidad y respeto, el espectáculo inigualable de una realidad social que dependía a vida o muerte de sus buenas o de sus malas leyes. Nunca como en Cuba se había hecho carne este milagro que condensa el conjunto de aspiraciones de todo el Proyecto Ilustrado desde Sócrates hasta nosotros.</p>
<p style="text-align:justify;">Al declarar la guerra a Cuba, mediante el bloqueo y el terrorismo, lo que se hacía era ponerla en una situación en la que, en general, las leyes tenían que ser bastante malas, o mejor dicho, una situación lo suficientemente inestable como para que las leyes no pudieran nunca asentarse y tuvieran que ser suplidas por caprichosos decretos ejecutivos. Todavía hoy se hacen demasiadas leyes en Cuba como para que puedan ser vividas como leyes. El curso histórico mundial ha obligado a Cuba a acomodarse, defenderse y transigir constantemente mediante revoluciones legislativas continuas. Eso naturalmente es una calamidad para cualquier pretensión de estado de derecho. Las leyes no pueden cambiar a diario, de tal manera que haya que estar muy al tanto leyendo el Granma para ver si hoy es legal esto o lo otro. De hecho, como bien advirtió con contundencia desde el primer momento el lado reaccionario de la Ilustración, una mala ley que dura es siempre mejor que una buena ley reciente. Cuba no se ha podido permitir jamás el lujo de dar tiempo a sus leyes. Y así, desde el principio (y tal y como ocurre invariablemente en todos las situaciones de guerra), los decretos han ocupado el lugar de las leyes y el poder ejecutivo ha sepultado la división de poderes.</p>
<p style="text-align:justify;">Es lo mismo que ocurrió con las jóvenes repúblicas soviéticas, que nacieron en el seno de una guerra mundial y pasaron sus primeros años combatiendo en una guerra mal llamada civil en la que se volcaron todas las potencias del capitalismo internacional. El experimento soviético navegó en realidad, desde entonces, en una guerra permanente, hasta su rendición final con Gorbachov, cuando este creyó tan ingenuamente que al fin se le iba a permitir al Derecho estacionarse sobre la fabricación de mantequilla en lugar de convulsionarse bajo la fabricación de misiles. Ningún país en guerra puede permitirse la división de poderes. El experimento soviético duró, en realidad, un abrir y cerrar de ojos, setenta años, marcados por tres guerras mundiales y decenas de millones de muertos. Es hacer gala de un sorprendente cinismo pretender que en esas condiciones el socialismo podría haber sido compatible con un Estado de Derecho. Pero el verdadero y más rebuscado cinismo se oculta tras la famosa alegación de que los países capitalistas sí lograron, en cambio, funcionar como Estados de Derecho en las mismas condiciones de guerra permanente. El capitalismo se puede permitir el Derecho –cuando se lo puede permitir y donde se lo puede permitir, que suele ser en un 10 % de las ocasiones y de los lugares- porque, normalmente, bajo sus condiciones –y siempre en el aludido 10 %-, el totalitarismo económico que garantiza los privilegios económicos que hacen innecesario violar la ley, convierte, a su vez, en innecesarias a las dictaduras de corte político. La sociedad capitalista no depende de sus leyes, sino de su capitalismo. En el socialismo, en cambio, la sociedad depende por entero de sus leyes. Nada tiene de extraño, así pues, que los países capitalistas más privilegiados se hayan podido permitir el disfrute de una intachable división de poderes, pues lo han hecho en unas condiciones en las que lo que se dividía no era el poder, sino una apariencia de poder. Aquí reside el mito tribal más persistente de lo que llamamos Occidente. Está bien eso de inventar toda suerte de dispositivos para dividir un poder imaginario, mientras el poder real circula de forma salvaje por otros cauces indomeñables. Lo que mueve al vómito es constatar la gran cantidad de buenos cerebros que de Habermas a Enzensberger o Savater se han aplicado en hacer pasar por filosofía la justificación tribal de este mito.</p>
<p style="text-align:justify;">La tarea ilustrada de la división de poderes es bastante más difícil de lo que uno puede llegar a creer leyendo a esos señores. La humanidad no se ha enfrentado en serio a la dificultad real de ese problema más que bajo el experimento de lo que se llamó “socialismo real”. Y el fracaso fue, desde luego, estrepitoso. Y por supuesto que no se reparó en gastos para provocar que lo fuera. Pensemos por ejemplo en la Nicaragua sandinista. Para poner al ejecutivo sandinista en condiciones en las que se viera obligado a censurar unos cuantos artículos de prensa, dañando así la consistencia del Estado de Derecho, fue necesario poner el mundo entero patas arriba, montando una guerra con Irangate incluido y volcando todas los malas artes del Imperio sobre un país pobre y pequeño, en el que no había un solo ascensor que funcionara. Demasiados ejemplos parecidos se podrían poner, pero bastará en los próximos meses con estar atentos a lo que ocurra en Venezuela, en donde todavía no se ha censurado nunca la prensa ni se ha puesto jamás en cuestión la división de poderes, pese a que, en efecto, el mundo entero se ha confabulado para forzar a Chávez a cometer algún desliz de este tipo.</p>
<p style="text-align:justify;">La humanidad no tiene todavía la menor idea de lo difícil que es la división de poderes, ni tampoco de lo apasionante que puede llegar a ser esa aventura a la que llamamos Ilustración. Cuba es pionera en este campo de experimentación política. En Cuba no hay Estado de Derecho, pero a lo mejor algún día nos veremos obligados a reconocer –cuando la historia del siglo XX empiece a contarse bien de una vez- que con ella comenzó para este mundo miserable y mentiroso, la aventura de una vida política conforme a derecho. Para que haya la posibilidad de un espacio político en el que vivir es, ante todo, necesario que la totalidad de las posibilidades humanas no se gasten o se consuman en la aventura de la supervivencia. Hasta el momento, y aunque resulte increíble a la luz del desarrollo tecnológico que hemos alcanzado los seres humanos, supervivir nos ha impedido vivir. No existen posibilidades políticas sin tiempo libre, como se sabe bien desde los tiempos de Pericles. La revolución tecnológica ininterrumpida en la que vivimos tendría que tener por efecto una reducción de la jornada laboral que liberara más y más tiempo para actividades políticas. Pero eso es imposible bajo condiciones capitalistas de producción, como bien demostró Marx hace ya tiempo. El capitalismo ha condenado a la humanidad a la aventura de la supervivencia en condiciones tecnológicas crecientemente más y más privilegiadas. La vida política es incompatible con un sistema económico como el capitalista que se caracteriza por mantener constantemente a los hombres en condiciones mínimas de supervivencia, para concentrar así cualquier adelanto tecnológico en la producción de más adelantos tecnológicos, de modo que la revolución de las condiciones de producción sea siempre máxima. Como decía Wallerstein, el capitalismo produce más para poder producir más. El hambre económica del capitalismo por el máximo de producción ha acogotado a la humanidad con más eficacia que antes lo hiciera el hambre biológica, obligando a la vida social a conformarse con la supervivencia y denigrando toda posibilidad de descanso y tiempo libre bajo la figura abyecta del parado.</p>
<p style="text-align:justify;">El socialismo real fue la punta de lanza de una nueva época para la humanidad, en la que la Política y el Derecho tenían la posibilidad de reinar sobre la Economía y, por tanto, legislar y decidir sobre todos los asuntos humanos de importancia. El socialismo no fue, en este sentido, sino la propia Ilustración, una vez que se había reparado en el imprevisto de un capitalismo al que nadie había invitado y al que no se podía simplemente guillotinar en una plaza pública. Se trata de la aventura más heroica y la causa más verdadera que la humanidad haya emprendido desde que Sócrates, Platón y Aristóteles lanzaran al mundo el reto de una vida política a todos los seres racionales del futuro. La Ilustración que recogió ese guante sólo tuvo una verdadera posibilidad histórica de triunfar bajo el proyecto de las economías socialistas y ya hemos visto lo mal que salió la cosa y la mucha voluntad que se puso en que saliera así de mal. Así, fue como si, bajo el socialismo, la humanidad se hubiera empeñado en demostrar hasta qué punto podía liberarse del chantaje económico a costa de sujetarse a malas leyes y malas políticas. Pero la pura verdad es que, en las ocasiones en que se intentaron hacer las cosas mejor, como con Allende en Chile o con el sandinismo en <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Nicaragua/"><strong>Nicaragua</strong></a>, los esfuerzos de la política tuvieron que consumirse en la tarea de resistir al sabotaje, el bloqueo y la guerra, en una correlación de fuerzas desigual y condenada de antemano.</p>
<p style="text-align:justify;">Hoy, Cuba es el único testigo que queda de todo aquello por lo que lucharon los esfuerzos de la Ilustración desde la muerte de Sócrates. Cuba es el único testigo de esa posibilidad humana que es el Estado de Derecho. Naturalmente que eso no la convierte ni mucho menos en un Estado de Derecho. Pero, aunque Cuba no es un Estado de Derecho, se sostiene constantemente en esa posibilidad y bastaría con que la dejaran en paz para que las leyes fueran corrigiendo a las leyes hasta instituir un verdadero régimen constitucional. Cuba no es un Estado de Derecho, pero podría serlo, y, además, no dice que lo sea, lo que siempre es un buen comienzo para el Derecho. Cuba es más bien la prueba de hasta qué punto es difícil en este jodido mundo capitalista arrancar una mísera isla de las garras de la Historia, para que la Ley y la Política puedan tomar por una vez la palabra. Cuba es la prueba de la dificultad de introducir una obra de la libertad en el curso fatal de las cosas.</p>
<p style="text-align:justify;">Mucho peor es, desde luego, lo que nos ocurre a nosotros, que no sólo no somos un Estado Derecho sino que tampoco sabemos que no lo somos y, antes bien, nos creemos la encarnación misma del Derecho sobre la tierra, así sea protegidos tras el muro de Sharon. En Cuba tienen la posibilidad de tener malas leyes. Por eso no tienen ninguna necesidad de llamar Ley a la ausencia de Ley, como ocurre entre nosotros. Por lo menos en Cuba no se llama Estado de Derecho a los rincones más privilegiados de esa salvaje carnicería en la que veinticinco multinacionales se arrancan a mordiscos la carne de sus ciudadanos.</p>
<p style="text-align:justify;"><span style="font-size:xx-small;">1 Acabo de escuchar en la radio que se acaba de iniciar un anteproyecto de revolución legislativa que permitirá a cada Comunidad autónoma pedir permiso por separado a las respectivas multinacionales que operen en su territorio para hacer realidad tan asombrosa utopía. </span></p>
<p>*Fragmento del libro <em>A quien corresponda. Sobre Cuba, la Ilustración y el socialismo</em>, publicado en 2005. Texto íntegro en <a href="http://www.lajiribilla.co.cu/2005/n205_04/205_30.html"><em>La Jiribilla</em></a><em><br />
</em></p>
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		<title>Pedro Miguel: Periodismo y Tecnología (Parte III y final: Assange y Wikileaks)</title>
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		<pubDate>Fri, 20 Sep 2013 13:28:58 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[&#160;Rosa Miriam Elizalde e Iroel Sánchez Con este fragmento, que recoge el encuentro de Pedro Miguel en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí con blogueros cubanos sobre el modo en que La Jornada trabajó la información que le entregó &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=35568">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-355690" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/09/assange.jpg?w=300"></div></div></td></tr></table><h5><strong><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/rosa-miriam-elizalde/" target="_blank">Rosa Miriam Elizalde</a> e <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/category/autores/iroel-sanchez/" target="_blank">Iroel Sánchez</a></strong></h5>
<div id="attachment_35598" style="width: 310px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://wp.me/p10AwN-9fG"><img class=" wp-image-35598 " alt="Pedro Miguel entrevista a Julian a Assage" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/09/assange.jpg?w=300" width="300" height="199" /></a><p class="wp-caption-text">Pedro Miguel entrevista a Julian a Assage</p></div>
<p style="text-align:justify;"><em>Con este fragmento, que recoge el encuentro de Pedro Miguel en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí con blogueros cubanos sobre el modo en que </em>La Jornada<em> trabajó la información que le entregó Wikileaks y su visión  sobre Julian Assange, a quien entrevistó en la embajada de Ecuador en Londres, cerramos esta serie con el editorialista de uno de los periódicos más influyentes en lengua española. </em></p>
<p style="text-align:justify;"><span id="more-35568"></span>Estoy en <strong>La Habana</strong> de una manera inesperada, intempestiva, pero muy contento de estar aquí. Me he llevado muchas sorpresas muy gratas.</p>
<p style="text-align:justify;">Quizás una de las cosas que pueda platicarles en retribución de la hospitalidad cubana, de la amabilidad entrañable, sea una historia reciente, la aventura que hemos vivido con esta organización de muchachos, que no son más de 20, varios de ellos tienen las edades de ustedes, que es <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/WikiLeaks/"><strong>WikiLeaks</strong></a>.</p>
<p style="text-align:justify;">Que tiene tantas cosas en común con la historia de <strong>Cuba</strong>, con las actitudes de resistencia, las actitudes indómitas que han formado este país. Se han formado en toda la <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/América Latina/"><strong>América Latina</strong></a>, aunque en la región hay procesos muy contrastados, procesos de desarrollo sociales, procesos de regresión social, como los que estamos viviendo los países incluidos en el Pacto del Pacífico: <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/México/"><strong>México</strong></a>, Perú, <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Colombia/"><strong>Colombia</strong></a> y <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Chile/"><strong>Chile</strong></a>. Y procesos de avance social muy significativo, que son los que involucran a buena parte de los países del continente. Con sus diferencias, con sus distancias de ritmo, de tiempo, etc.</p>
<p style="text-align:justify;">No deja de ser muy impresionante que una organización de unos cuantos muchachos haya desafiado a los máximos poderes del mundo. Cuando yo me encontré con <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Julian Assange/"><strong>Julian Assange</strong></a> en algún lugar al este de Inglaterra, una noche de enero del 2011, en una situación de clandestinidad, WikiLeaks ya era una organización muy perseguida.</p>
<p style="text-align:justify;">Le dije: “En <i>La Jornada</i> los admiramos mucho, porque ustedes le han propinado a los <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Estados Unidos/"><strong>Estados Unidos</strong></a> el mayor golpe que han recibido desde el 11 de septiembre del 2001.” Y él me replicó de inmediato y sin vacilar. “Sí, pero nosotros no causamos esas muertes.”</p>
<p style="text-align:justify;">Y sin embargo, ahí está el hecho, ahí está el hecho del golpe, ahí está el hecho de la destrucción, que no es de las Torres Gemelas, sino de un aparato diplomático que fue devastado por las revelaciones de los cables del departamento de Estado, que son las revelaciones con las que nosotros trabajamos.</p>
<p style="text-align:justify;">Yo me atrevo entonces a pensar que hay un antes y un después del 11 de septiembre. En el mundo es una fecha que le dio un viraje al planeta, porque las relaciones internacionales van muy mal. La administración de Clinton y la salida de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Bush/"><strong>Bush</strong></a>, momento de relativa calma.</p>
<p style="text-align:justify;">Sin renunciar, claro, a la vocación imperial de Estados Unidos, sin renunciar a meter las narices donde no le importa; sin renunciar a ir a bombardear una fábrica de aspirinas en la lejana Somalia, como pretexto de matar a no sé quién.</p>
<p style="text-align:justify;">Pero había, sin embargo, un creciente equilibrio y el mundo estaba preocupado por una agenda positiva, por una agenda climática, por una agenda contra el hambre, etc. Y esto cambia bruscamente con el 11 de septiembre, y entramos en la negra noche del llamado combate al terrorismo internacional.</p>
<p style="text-align:justify;">No es sino la reformulación de un discurso de dominación imperial, no voy a llegar tan lejos como decir que el atentado del 11 de septiembre fue tramado adentro, en el seno del pueblo estadounidense, me parece que esto es muy delirante.</p>
<p style="text-align:justify;">Pero creo que el poder estadounidense aprovechó estos atentados para hacerse de un programa político, de un programa de política internacional, acorde con las necesidades de expansión de sus capitales.</p>
<p style="text-align:justify;">Se hicieron grandes descubrimientos en la era de Bush, por ejemplo. Se destruyó un país, y destruir un país puede hacer un gran negocio, lo aplicaron en <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Afganistán/"><strong>Afganistán</strong></a>, lo aplicaron en <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Iraq/"><strong>Iraq</strong></a>, y hoy día lo están aplicando en México. México está viviendo una guerra que, oficialmente, es una guerra contra las drogas, pero en realidad, es una guerra contra la población, para devastar al país y luego reconstruirlo, desintegrar las instituciones para entrar a saco en el mercado. Apoderarse de las mejores condiciones de sus recursos naturales, de su petróleo, etc.</p>
<p style="text-align:justify;">Así como hay un viraje antes y después del 11 de septiembre, también hay un viraje muy importante antes y después de este paquete de revelaciones de las miserias del poder estadounidense, que tiene lugar en el segundo semestre del 2010 y en el primer semestre del 2011.</p>
<p style="text-align:justify;">Recapitulemos. WikiLeaks es una pequeña organización que se había venido formando sobre asuntos del África, asuntos de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/China/"><strong>China</strong></a>, asuntos de violaciones a los derechos humanos. Donde había algunas revelaciones de gobiernos de países periféricos, WikiLeaks la ponía al servicio de los medios.</p>
<p style="text-align:justify;">Y de pronto, a mediados del 2010, conmociona a la opinión pública mundial con los papeles de la guerra en Iraq, entre los cuales, destacadamente, apareció un <a title="EE.UU en Iraq: ni derecho a rendirse, aquí las pruebas (video)" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2010/10/27/ee-uu-en-iraq-ni-derecho-a-rendirse-aqui-las-pruebas-video/">video tomado</a> desde un helicóptero militar artillado, de ataque, que registra los movimientos del aparato y registra el diálogo de los pilotos.</p>
<p style="text-align:justify;">Son helicópteros biplaza que llevan un piloto y un artillero. Los dos dialogan mientras vuelan encima de Bagdag, y de pronto detectan a un grupo de personas, una de las cuales lleva una cámara.</p>
<p style="text-align:justify;">El artillero le dice al piloto: “¿qué, le disparamos?” Y el piloto le dice: “dispárales”, y masacran al grupo con ametralladoras de estas que sirven para reventar tanques. Dejan un reguero de muertos y heridos.</p>
<p style="text-align:justify;">En ese momento aparece un transporte familiar, de una familia local que va pasando, ve a los heridos y se detiene para ayudarles; el helicóptero regresa y masacra a los integrantes de ese transporte familiar. Murieron los padres, quedaron heridos los niños, dos niñas, creo que eran.</p>
<p style="text-align:justify;">Se suman más muertos a los muertos originales, y los tripulantes del helicóptero, pues se dan la vuelta, diciendo “misión cumplida”, muy contentos, a su base.</p>
<p style="text-align:justify;">Este fue el documento más terrible, pero no fue el único. Fueron cientos de miles de documentos que testimoniaban homicidios, torturas, secuestros, violaciones, etc., perpetrados por las fuerzas de ocupación de Estados Unidos en Iraq.</p>
<p style="text-align:justify;">Y unas semanas después viene otro paquete informativo: los papeles de la guerra de Afganistán, en los que se pone al descubierto que no fue una operación de libertad, no fue un operativo para llevar la democracia a este país, sino una incorporación de venganza a esa nación y sus habitantes, una operación para devastar a una población inerme.</p>
<p style="text-align:justify;">El efecto WikiLeaks es, les decía, devastador para el Pentágono, para Estados Unidos, que en términos de imagen y credibilidad, cae por los suelos. Todavía no han terminado de reponerse de esas revelaciones, cuando a fines de noviembre del 2011, WikiLeaks anuncia que tiene 250 mil cables del departamento de Estado: reportes redactados en las embajadas, consulados, y en este caso, las oficinas de intereses de Estados Unidos en el mundo enviados al departamento de Estado.</p>
<p style="text-align:justify;">Entrega este material a cinco diarios, que son: <i>El País</i>, <i>Le Monde</i>, <i>The Guardian</i>, <i>The New York Times</i> y <i>Der Spiegel</i>. Les dice: “Investiguen la información, aquí están los documentos”.</p>
<p style="text-align:justify;">WikiLeaks es una pequeña organización que no tiene ninguna capacidad periodística para procesar 250 mil documentos. Entonces tiene que actuar en colaboración con otros medios que tienen más capacidades periodísticas instaladas, para ir convirtiendo en noticias esos documentos crudos, que son muy arduos de leer, son muy aburridos, llenos de siglas, de claves, cifras, etc., que no están hechos como noticias, sino que están redactados como reportes, informes, muchas veces secretos, confidenciales, de los diplomáticos de Estados Unidos al departamento de Estado.</p>
<p style="text-align:justify;">Empieza el trabajo de estos cinco medios y muy pronto la opinión pública del mundo se da cuenta de que estos cinco medios están actuando en una forma poco periodística, poco correcta. Es decir, están guardando la información, están especulando con ella, están apostando con ella, y a veces, en vez de descubrirla, la ocultan.</p>
<p style="text-align:justify;">A mi parecer, esta fue una cuarta gran revelación involuntaria hecha por WikiLeaks. De pronto, descubrieron que los medios no son el cuarto poder, sino que los medios son parte del poder. Que no hay una distancia, no hay una sepsia entre el <i>New York Times</i> y el gobierno de Estados Unidos; entre <i>Le Monde</i> y el gobierno de Francia; entre <i>El País</i> y el gobierno de España. No, <i>El País</i>, <i>Le Monde</i>, el <i>New York Times</i> son parte de esos gobiernos.</p>
<p style="text-align:justify;">Hasta hace unas décadas hablábamos de los medios pro gubernamentales. Y hoy me temo que tendríamos que hablar de los gobiernos pro mediáticos, porque resulta que ya los medios son el gobierno.</p>
<p style="text-align:justify;">Expongo tres casos concretos: <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Brasil/"><strong>Brasil</strong></a>, a mediados de los años 90. Sube a la presidencia un señor llamado Fernando Collor de Melo, que tiene como proyecto central hacerse rico, esa es su plataforma política. ¿Y quién lo pone en la presidencia? El poder de convencimiento y de persuasión de la cadena <i>Globo</i>; una cadena de medios que tenía periódicos, estaciones de radio,  canales de televisión, puso en la presidencia a su candidato. A este grado quedó la distorsión de la democracia formal, del voto del poder.</p>
<p style="text-align:justify;">Esto se reflejó después en Italia, no tenía que ser el Tercer Mundo para que ocurriera. En un país del Primer Mundo, de la Unión Europea, Silvio Berlusconi se compró todos los medios del país para llegar a la primera magistratura, así de simple.</p>
<p style="text-align:justify;">Y volvió a ocurrir en México el año pasado, <i>Televisa</i>, que es la principal cadena televisiva del país, radial, territorial, compró una presidencia y puso su candidatura, su engendro: Enrique Peña Nieto, que es el actual presidente de la república.</p>
<p style="text-align:justify;">Esta situación generó tendencias de opinión respecto al terrible y devastador poder de los medios. Y entonces fue toda una revelación para los medios escuchar decir: “oh, no basta con dejar las cosas al inicio, necesitamos además que los medios cuenten lo que está ocurriendo, porque si no lo cuentan no sirve de nada.”</p>
<p style="text-align:justify;">Imagino que WikiLeaks se dio cuenta de esto, porque muy pronto, en diciembre del 2011, cambió de estrategia. Decidió cambiar de diálogos y, entonces, nos buscó. Buscó a <i>La Jornada</i>, pidió que fuera alguien del periódico a Inglaterra a buscar los cables. Ya no todo el paquete, sino los 4 900 cables redactados por la embajada y los consulados de Estados Unidos en México. Es decir, la embajada con sede en la ciudad de México, el consulado de Guadalajara, el consulado de Mérida, el consulado de Tijuana, y después de una búsqueda a la que asistió <em>míster link</em>, Julian Assange, me dio esto que siempre traigo conmigo -muestra una memoria flash- : los 4 900 cables que tenía WikiLeaks originalmente.</p>
<p style="text-align:justify;">Después de <i>La Jornada</i>, buscó a otros medios en América, en Asia, en África, para que trabajaran cada uno con su paquete nacional, con su paquete informativo bajo ciertas reglas muy estrictas que acordamos con ellos. Íbamos a producir notas a partir de los documentos que ellos nos entregaban, y en el momento en que los documentos fuesen citados en una nota nuestra, quedaban liberados, o sea, disponibles al público en <strong>Internet</strong>, en el sitio del medio.</p>
<p style="text-align:justify;">Fue muy complicado, porque además, había que comunicarse por un canal cifrado. No la memoria en sí, sino lo que tiene adentro, no será propiedad de los Estados Unidos, aunque este gobierno podría decir que estoy en posesión de algo de su propiedad, y habría terminado antes en Cuba y no ahora, no aquí, sino en <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Guantánamo/"><strong>Guantánamo</strong></a>.</p>
<p style="text-align:justify;">Eran condiciones no sé si de persecuciones o paranoia, o tal vez un poco de las dos. Cada vez que citábamos un documento, lo teníamos que buscar y comunicarnos con ellos a través de canales seguros en Internet.</p>
<p style="text-align:justify;">Lo que había aquí era un archivo, un solo archivo con formato separados por comas, 4 900 documentos al hilo, metidos en una sola cosa, sin ningún orden, sin ningún concierto, en el que igual había listas de nombres de personas que habían ido a un curso de agronomía, en el departamento de agricultura de Estados Unidos, o nóminas de embajadas sin ningún interés, o recibos de gasolina.</p>
<p style="text-align:justify;">Era un caos. Todo eso precedido por encabezados, llenos de letras y de números que no tenían ningún sentido. Primero me entregó ese gran archivo, contenedor de todo, en Inglaterra. Assange me dijo: “En cuanto regreses a tu país, te pones en contacto con nosotros por el canal seguro, y entonces te vamos a mandar la contraseña  de ese archivo para que lo puedas abrir.”</p>
<p style="text-align:justify;">Soy muy bruto en asuntos tecnológicos, no seguí haciendo esas cosas y me quedé muy atrás. La sola construcción de ese canal seguro sobrepasó mis fuerzas. Tuve que hablarle a un amigo hacker, al que le dicen La Mancha. Es de una generación de hackers mexicana, que se formó en los años 70 y 80, en lo que era el Instituto de Educación de Investigaciones de Matemáticas Aplicadas al Sistema. Son los hackers legendarios del país, que algún día se metieron a las computadoras del Instituto General electoral para demostrar cuán vulnerables eran, por ejemplo. Y se los estaban llevando a la cárcel por eso.</p>
<p style="text-align:justify;">Y son buenos: La Mancha, la Morfa, Moriarti, Quintero, Yacuza, una serie de  figuras. Le hablé a La Mancha, y le dije: “Manchita, por el amor de Dios no entiendo nada. Ven a mi casa ahorita, tengo algo muy importante, ven.”</p>
<p style="text-align:justify;">Llegó, vio de qué se trataba, se puso a trabajar en la construcción de ese canal seguro de comunicación; esa noche no dormimos. Luego teníamos que hacer unas redes de computadoras fuera de Internet, porque el Pentágono y el departamento de Defensa tenían tres mil computadoras rastreando la red, buscando algo.</p>
<p style="text-align:justify;">No sé si para borrar la información o tirarnos un misil en la cabeza, no sé. Pero sí sabíamos, el dato preciso, de que sí habían tres mil computadoras del Pentágono trabajando en esto, en la ubicación de estas instalaciones.</p>
<p style="text-align:justify;">Finalmente pudimos abrir el archivo, recibimos la contraseña y yo me imaginé que iba ser una contraseña de 40 caracteres, no, eran dos párrafos de contraseñas, números y datos. “Díctame, Mancha.”</p>
<p style="text-align:justify;">Armamos las redes y pudimos invitar a los reporteros a que metieran las narices en aquel caos. En aquel documento de muy difícil lectura empezamos a armar conjuntos, con las funciones de cortar y pegar, a relacionar asuntos.</p>
<p style="text-align:justify;">Fuimos haciendo montoncitos, algunos ordenaban papeles, y empezamos pronto a encontrar cosas muy sustanciales, cosas muy fuertes.</p>
<p style="text-align:justify;">Para principios de marzo del 2011, empezamos a publicar informaciones del archivo de WikiLeaks. ¿Qué publicamos? Unas 400 noticias, quizás, unas 400 historias. Me referiré a algunas.</p>
<p style="text-align:justify;">Por ejemplo, en el curso del 2010, el ejército mexicano cometió toda clase de atrocidades contra la población civil de Juárez, una ciudad fronteriza que colinda con el Paso Texas. La violencia en ciudad de Juárez era incontrolable, y entonces se mandó al ejército; este multiplicó la violencia y empezó a cometer atropellos muy grandes, asesinatos incluidos, desapariciones, etc.</p>
<p style="text-align:justify;">Había un clamor para sacar al ejército de las calles de ciudad de Juárez por parte de organizaciones civiles, personalidades, partidos políticos, etc. De pronto, el ejército se retira y todos piensan: “¡ya ganamos, ¿no?! Fue un triunfo de la sociedad movilizada sacar el ejército de aquí.”</p>
<p style="text-align:justify;">Luego leímos en el cable un reporte del embajador, entonces Carlos Pascual, diciendo: “Ya organicé el retiro del ejército de ciudad de Juárez, porque esto le hacía daño a la imagen de México, entonces tenía yo que coordinar que sacaran a los militares y que entrara la policía civil. Solo nos hace falta avisarle al gobernador de Chihuahua, el estado de la ciudad de Juárez de que el ejército se va a ir.”</p>
<p style="text-align:justify;">También nos enteramos, por ejemplo, de que el entonces secretario de Seguridad Pública de México, Gerardo García Luna, principal ejecutor de la política de seguridad del presidente  Calderón, que fue una política de guerra para desestabilizar al país y llevarlo a la ingobernabilidad; ese hombre, que tiene tantos delitos encima y al que algún día lograremos sentar en un tribunal junto a Felipe Calderón, por crímenes de lesa humanidad; ese hombre le ofreció a su contraparte de Estados Unidos, Michel Cherton, secretario de seguridad del interior, darle toda la información de seguridad nacional de México. No se puso a considerar, que en toda la historia de México, desde 1821, año en que se consume la independencia, hasta el 2011, año en el que le hace ese ofrecimiento, la principal amenaza a la seguridad de México se llama Estados Unidos.</p>
<p style="text-align:justify;">México ha sufrido muchas invasiones y casi todas han venido de territorio estadounidense. EE.UU le quitó a México la mitad del territorio, organizó el golpe de estado que culminó con el asesinado de Francisco Madero, el dirigente democratizador después de una sangrienta dictadura, la de Porfirio Díaz. Quien destruyó ese incipiente proyecto democrático en 1913, fue el embajador de Estados Unidos.</p>
<p style="text-align:justify;">Son de Estados Unidos las empresas que, a fines de los años 30 del siglo pasado, tenían todas las vertientes del Golfo de México bajo su dominio, al margen del imperio de las leyes mexicanas. Ellos, las empresas petroleras, quitaban y ponían autoridades locales, mandaban a asesinar dirigentes campesinos. El presidente Lázaro Cárdenas las tuvo que expropiar, porque habían conformado un estado dentro de un estado.</p>
<p style="text-align:justify;">Ellos mandaban tropas a perseguir a Pancho Villa. Bombardearon el puerto de Veracruz 14 veces. A esos, Gerardo García Luna les estaba entregando la información de nuestra seguridad nacional, de ese tamaño. México no tiene más amenaza a la seguridad nacional que los Estados Unidos.</p>
<p style="text-align:justify;">España dejó de serlo a principios del siglo XIX. Francia dejó de serlo, desde que el imperio de Napoleón III fue derrocado en México, en 1862. Nuestros otros vecinos son Belice y Guatemala, que no son amenazas. A Estados Unidos se le estaba entregando toda la información de seguridad nacional.</p>
<p style="text-align:justify;">Otro ejemplo muy escandaloso fue un reporte de septiembre de 2006. Acababa de ocurrir, en julio de ese año, un proceso electoral que ganó quién??? con el 35% de los votos, y en el que Felipe Calderón quedó en segundo lugar, con solo el 30%.</p>
<p style="text-align:justify;">El gobierno de Calderón operó un fraude electoral en el que no le quitaron votos a López Obrador, le quitaron votos al candidato del (Partido Revolucionario Institucional) PRI. Es decir, el candidato del PRI vendió sus votos a Felipe Calderón, le pasaron el 6% de los votos del priísta para que este le pudiera ganar con el 1% a Andrés Manuel López Obrador. Esa fue la elección del 2006.</p>
<p style="text-align:justify;">Ya la tenemos reconstruida, ya la tenemos mapeada. Tenemos análisis estadísticos, todo un aparato científico que nos permite establecer con mucha veracidad, con un margen de error muy pequeño, cuáles fueron los resultados reales de esa elección adulterada.</p>
<p style="text-align:justify;">Por supuesto, hubo un movimiento de protesta nacional muy exaltado. Estaban robando la presidencia de la república, y los grandes beneficiarios del proceso democratizador que había impulsado la sociedad eran los panitas, los entonces miembros del equipo gobernante, el Partido Acción Nacional, estaban traicionando la democracia recién establecida seis años antes con la llegada a la presidencia del presidente Fox, primer presidente no priísta en 70 años de historia. Pero ellos volvían. Volvían al fraude que había registrado la historia. Había mucha indignación.</p>
<p style="text-align:justify;">Además, Vicente Fox despreciaba mucho a Felipe Calderón. No era el candidato que a él le gustaba, pero lo tenía que apoyar, tenía que hacer un fraude, porque era el candidato de su partido y, además, la oligarquía mexicana estaba dispuesta a impedir a toda costa que López Obrador ganara la presidencia, ya que este tenía un proyecto nacional.</p>
<p style="text-align:justify;">No se puede decir capitalista, no se puede decir mucho menos que socialista, simplemente tenía un proyecto nacional, con dos ejes fundamentales: restablecer los mecanismos de redistribución de las riquezas y del ingreso,  restablecer el estado de bienestar, y combatir la corrupción.</p>
<p style="text-align:justify;">Estos tres factores eran impensables para la oligarquía mexicana, enriquecida en principios neoliberales, gracias a la concentración de las riquezas, a la destrucción del estado de bienestar, y, por supuesto, gracias a la corrupción.</p>
<p style="text-align:justify;">Felipe Calderón estaba muy tambaleante. A pesar de la autoridad electoral haberlo declarado triunfador, nadie creyó en ello. El embajador de Estados Unidos en México, Tony Garza, le escribió a la entonces secretaria de Estado, Condolezza Rice, y le dice: “Felipe Calderón está en un estado de extrema debilidad, es ilegítimo, y además no lo quiere el presidente Fox. El movimiento opositor está muy fuerte en las calles, exigiendo que se cuente voto por voto. En estas circunstancias, yo mismo voy a encargar un equipo de transición para fortalecer a Felipe Calderón y asegurar el cumplimiento de la agenda de Estados Unidos en México.”</p>
<p style="text-align:justify;">El poder presidencial en México se decide en la embajada de Estados Unidos. Sin embargo, la constitución de México dice otra cosa. En su artículo 34 plantea: “El poder es para el pueblo”.</p>
<p style="text-align:justify;">Como ven, tenemos una realidad a contrapelo de la constitución. Una realidad que choca de frente con las normativas constitucionales. Lo sabíamos, pero no teníamos la evidencia. Cuando la tuvimos, la publicamos.</p>
<p style="text-align:justify;">Estos pocos ejemplos son la clase de cosas que publicamos en primera plana en <i>La Jornada</i>, en esos meses de 2011. Hubo muchas otras. Se habló, por ejemplo, del vínculo del procurador, que vendría siendo el ministro de Justicia, con el narcotráfico. En fin, cosas de ese calibre.</p>
<p style="text-align:justify;">En los cables del departamento de Estado, reportaban que Enrique Peña Nieto, hoy encaramado en la presidencia, era un hombre corrupto, jurásico, que pagaba a las encuestadoras para que le fabricaran las encuestas favorables a él.</p>
<p style="text-align:justify;">Era un hombre que le daba dinero a los medios informativos para que hicieran coberturas favorables, etc. Todo eso está publicado.</p>
<p style="text-align:justify;">Bien, ¿qué pasó? Se vio una conexión tremenda entre la presidencia de Calderón y el embajador. En ese momento cayó Pascual. Calderón pidió que se retirara a ese embajador, y el embajador se tuvo que ir.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Y qué pasó con Genaro García Luna? ¿Qué pasó con el propio Calderón? ¿Qué pasó con ese procurador, al que los representantes estadounidenses atribuían vínculos con el narcotráfico? Nada, con eso no pasó nada.</p>
<p style="text-align:justify;">No pasó nada a pesar de nosotros haber publicado una información que tenía, a mi juicio, un potencial explosivo mucho mayor que la información del Watergate. Recuerdan que en los años 70 el <em>New York Times</em> divulga que <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Nixon/"><strong>Nixon</strong></a> mandó a espiar a los demócratas a partir de las elecciones, y la revelación de esa actividad ilegal de espionaje, le cuesta a Nixon la presidencia.</p>
<p style="text-align:justify;">La información que nosotros publicamos habría tenido que generar un terremoto político en el país mucho mayor que Watergate. No habría tenido que renunciar el presidente y varios de sus colaboradores; se habrían tenido que ir a la cárcel. Pero no pasó nada.</p>
<p style="text-align:justify;">Es decir, sí pasó, pero en la cúpula especial, arriba, en el gobierno. En las instituciones no ocurrió nada por una razón muy simple, y es que, a diferencia de lo ocurrido en el Watergate, en México, en el 2011, <i>La Jornada</i> se quedó sola como el primer medio de revelaciones.</p>
<p style="text-align:justify;">Ningún otro medio metió las manos al fuego. Ningún otro medio le dio seguimiento. Lo que nosotros sí fuimos publicando, se iba haciendo público, y quedaba en los documentos originales muchísima información por investigar. Nosotros no nos dimos abasto en publicar todo lo que se dijo, era imposible.</p>
<p style="text-align:justify;">Nuestros lectores nos criticaban, nos decían: &#8220;ustedes no están publicando todo, ¿por qué no lo publican todo de una buena vez? ¿Por qué se guardan las cosas?&#8221; Les teníamos que decir: &#8220;porque no damos a basto, porque si te publicamos 8 mil cuartillas de esta información tal y como está, cruda, no vas a entender ni papa&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Tenemos que procesarlo, convertirlo en noticia. Pero estábamos bajo sorpresa, nuestros propios lectores estaban incurriendo y ocultando cosas. Habríamos tenido que hacer una edición del periódico de 400 páginas, era demencial.</p>
<p style="text-align:justify;">Había material para el conjunto de medios: la televisión, la radio, los periódicos, se metieran al tema. Pero no se quisieron meter, salvo dos o tres honrosas excepciones: Carmen Aristegui en la radio, la revista <i>Proceso</i>, que publicó algo. Nadie más entró en el tema de WikiLeaks. No hubo columnistas en los otros diarios que reflexionaran sobre este asunto.</p>
<p style="text-align:justify;"><i>La Jornada</i> circula entre 300 mil de personas, pongámosle un millón, contando Internet. Pero México tiene más de 110 millones de personas, y esto no alcanzó a cimbrar el país.</p>
<p style="text-align:justify;">Para mí, esta fue la siguiente revelación de WikiLeaks: si no tenemos medios que cuenten la verdad, no nos sirve de nada la revelación, no nos sirve de nada la filtración ni dar con la verdad, porque, si los medios no son contrapeso del poder, sino parte de este, parte del sistema del ocultamiento del poder, pues estamos fritos.</p>
<p style="text-align:justify;">Sin embargo, las cosas se movieron, hubo sectores de la sociedad en los que esa información que íbamos publicando causó un gran impacto. Esto fue decisivo en la gestación, un año después, de un gran movimiento ciudadano encabezado por los jóvenes, llamado: #Yosoy132.</p>
<p style="text-align:justify;">Después de años ausentes en la escena política, los jóvenes volvieron insurreccionados.</p>
<p style="text-align:justify;">De pronto, los sectores académicos, militantes, entendieron la imposibilidad de democratizar al país sino se democratizaba los medios. Al principio, no entendían este concepto. Nos decían: “pero ¿qué tiene que ver el PRI con la televisión?” Y les decíamos: “la televisión fortalece al PRI, la televisión le genera al PRI el discurso hegemónico y gracias a la televisión, la verdad del PRI es la verdad.”</p>
<p style="text-align:justify;">Esto que nos costaba tanto trabajo explicar, cientos de miles de personas lo entendieron de golpe por el Movimiento #Yosoy132. Y lo entendieron, porque veían que la fuerza central de Peña Nieto como candidato, no era su popularidad, sino el respaldo televisivo que tenía detrás. El hecho de ser un candidato construido por la televisión, a la manera en que esta construye productos.</p>
<p style="text-align:justify;">Peña Nieto es un producto, un empaque, una cara vacía, una etiqueta bonita donde dentro hay un proyecto político devastador para México, terriblemente dañino para la América Latina, porque significa perpetuar el alineamiento de México con los poderes imperiales.</p>
<p style="text-align:justify;">Lo entendieron los jóvenes de #Yosoy132, y creo que, en gran medida, lo pudieron entender, porque habíamos estando publicando estas informaciones de WikiLeaks. Tal vez llegó muy tarde la información, tal vez llegó muy tarde el movimiento, tal vez fuimos muy tontos, o muy ingenuos. El hecho es que no se pudo impedir en México el siguiente fraude electoral, el del 2012, que fue totalmente distinto al del 2006.</p>
<p style="text-align:justify;">Esta vez no se inventaron votos ni hubo un trasiego de votos falsos. Esta vez los votos que estaban dentro de las urnas a favor de Peña Nieto eran verdaderos. El problema es que cinco millones de esos votos fueron comprados.</p>
<p style="text-align:justify;">El PRI repartió cientos de miles de tarjetas de débitos, con un poco de saldos para ir a tiendas departamentales, por 50, por 100 dólares. Distribuyó gallinas y chivos en las zonas rurales; distribuyó bolsas con comida, materiales de construcción, ¿a cambio de qué?. Echó a andar una máquina que es arto conocida en el país, pero nunca nos imaginamos que fuera a ser de semejante magnitud. Y no se pudo impedir este nuevo fraude, esta nueva distorsión de ese artículo constitucional que dice: “El poder es para el pueblo”.</p>
<p style="text-align:justify;">Terminamos de publicar la información, y aunque no la publicamos toda, publicamos lo más significativo. Decidimos proteger a varias personas que habrían podido estar en riesgo si decíamos sus nombres, ese fue el único factor de censura que tuvimos en consideración. También decidimos, por buen gusto, no publicar cosas muy tristes ni muy deprimentes, como que algunos competidores nuestros sometían sus editoriales a los Estados Unidos. Nos pareció que era pornográfico publicar esas cosas, que era de muy mal gusto.</p>
<p style="text-align:justify;">Tenemos historias de colaboración con WikiLeaks. Los papeles de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/stratfor/" target="_blank">Stratfor</a>, por ejemplo. Stratfor es una agencia de inteligencia privada de Estados Unidos, cuyas redes fueron penetradas por <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Anonymous/"><strong>Anonymous</strong></a>, estas redes ciberactivistas, y Anonymous entregó la información obtenida a WikiLeaks, y este la compartió con una serie de medios.</p>
<p style="text-align:justify;">Pudimos explorarla, encontramos mucha pornografía: periodistas ilustres, políticos que eran informantes de Stratfort. Ya ni siquiera de la CIA, para tener un mínimo de nivel. Nuestra conclusión principal fue: si la Inteligencia de Estados Unidos depende de Stratfor, pues qué mal están. Están confiando en informantes que están perfectamente desorientados, desinformados.</p>
<p style="text-align:justify;"><span style="line-height:1.5;">Si me permiten, quisiera meterme un poco en la menudencia de la desclasificación de documentos en Estados Unidos. Hay dos formas de ocultar las cosas, una es ocultar literalmente, es decir, mantenerla secreta. Y otra, es divulgarla en medio de un torrente de información.</span></p>
<p style="text-align:justify;">Hoy la moda, el modus operandi de los poderes establecidos ante la irrupción de esto que se ha llamado la transparencia, consiste en decir: “¡Ah, me quieres vigilar, me quieres fiscalizar!, quieres ver en dónde están mis trampas. Bueno, ahí sale todo el presupuesto del 2012, todas las facturas, investiga.” Se vuelve una tarea titánica, absolutamente imposible de realizar.</p>
<p style="text-align:justify;">Busca entre 30 millones de facturas, y luego cotéjalo con los estados contables de siete mil dependencias de gobierno. No, no hay manera. Está perfectamente escondida la información.</p>
<p style="text-align:justify;">El gobierno de Estados Unidos, cuando le piden que desclasifique algo, lo hace de forma simple: lo desclasifica, pero lo pone en las redes en formato PDF, como imagen, no como texto PDF, sino como imagen PDF, de modo  que si uno hace una búsqueda por palabra, no lo encuentra porque son imágenes.</p>
<p style="text-align:justify;">Entonces hay que hacer un reconocimiento de caracteres, transformar la imagen en texto, es decir, una tarea imposible de realizar a menos que sea el gobierno de Estados Unidos quien lo realice.</p>
<p style="text-align:justify;">Ellos son así de trabajosos. Algo que está en formato digital que no sea Word, les toman una foto y te dicen: aquí está el documento, y te ponen la foto de ese documento junto con 10 millones de página de Word fotografiadas. ¿Cómo busca uno ahí?</p>
<p style="text-align:justify;">De igual manera, también ha habido algunas desclasificaciones accidentales. En el 2009, por ejemplo, pasó algo muy gracioso. El gobierno inglés colgó en las redes los planos de sus submarinos nucleares. Por un descuido burocrático, alguien confundió un archivo sobre las cosechas de 1969, y puso en la red los planos de sus submarinos nucleares. El equívoco duró unas 72 horas, pero imagino perfectamente, que en ese tiempo los chinos, los iraníes, los coreanos, etc., exprimieron esos archivos.</p>
<p style="text-align:justify;">Con todo este universo, WikiLeaks encontró una manera de digitalizar todas las imágenes para convertirlas en textos y hacerlas consultables. Trabajó con un universo de dos millones de documentos desclasificados que por primera vez podían ser consultados en línea, por primera vez se podía buscar en ellos.  También nosotros hemos venido trabajando en ese proyecto.</p>
<p style="text-align:justify;">En el ínterin ocurrió lo relativo a Assange, que eludió la persecución de Estados Unidos, a través de Suecia y Gran Bretaña. Además, hay toda una película acerca de que violó a <a title="Wikileaks: piezas muy actuales en el rompecabezas contra Assange" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2010/12/09/wikileaks-muy-actuales-piezas-en-el-rompecabezas-que-los-grandes-medios-no-quieren-ver/" target="_blank">unas suecas</a>, y que tiene acusaciones por abuso sexual en Estocolmo, que pidió su extradición a Londres, pero Londres lo tenía bajo arresto domiciliario.</p>
<p style="text-align:justify;">La extradición a Estocolmo significaba la segura extradición a Estados Unidos. En  ese momento, Assange decide buscar asilo en la embajada de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Ecuador/"><strong>Ecuador</strong></a> en Londres. Y hace poco más de un año se cumplió, creo que el 19 de julio, un año de estar atrapado en la embajada de Ecuador en Londres, sin posibilidad de llegar a Ecuador.</p>
<p style="text-align:justify;">Nos pareció importante entrevistar a Assange, porque WikiLeaks le ha dado a los Estados Unidos el golpe más demoledor. Tal vez ahora ya no, tal vez <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Snowden/"><strong>Snowden</strong></a> le ha dado uno aún más demoledor. Sin embargo, desde las Torres Gemelas, Estados Unidos no había sido golpeado en su poderío imperial como lo fue con WikiLeaks.</p>
<p style="text-align:justify;">Curiosamente había un aspecto poco conocido de Assange, que a mí me había parecido muy interesante conocer y divulgar, que era su visión del mundo, su pensamiento. ¿Por qué hizo lo que hizo?¿ porque es un muchacho travieso, o porque está loco, o porque es protagónico, o porque tenía un interés monetario, o porque tiene una ideología, o porque quiere cambiar el mundo? ¿Por qué lo hizo?</p>
<p style="text-align:justify;">Decidimos ir a Londres a entrevistarlo. Estuve el mes pasado en la embajada de Ecuador en Londres,  y tuve una plática de toda una tarde con él. Lo que yo encontré fue un hombre con una visión política muy clara del mundo, una muy moderna de cómo ocurren las luchas de poder y las confrontaciones en el mundo de hoy, entre los grandes poderes establecidos y las sociedades.</p>
<p style="text-align:justify;">Estamos en un mundo aprensivo, en un mundo oscuro dominado por poderes tiránicos, que a veces son políticos, a veces son gobiernos, a veces son conglomerados empresariales  u organismos internacionales. Miren nada más cómo está el sur de Europa, perfectamente devastado por imposiciones del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, sociedades en desintegración, la escala salvaje en que son sometidos a castigos fiscales y sociales. Así como América Latina estaba devastada en el 80 por esas mismas recetas de sectarismo.</p>
<p style="text-align:justify;">Esos son los poderes que conforman una dictadura mundial y a los que se suman los medios; los medios no contrarrestan esos poderes, son parte de ellos. Y encontré que Assange comparte esta visión y que para él, el activismo internético, el ciberactivismo, ha sido una forma de buscar cambiar el mundo, transformar la realidad.</p>
<p style="text-align:justify;">Él encontró esa vía, y me dijo: “En la política no me he metido”. Ahora ya se metió, pues es candidato a senador en Australia, lo cual le daría una mejor posición para obligar a  a soltarlo y a permitirle que viaje a Ecuador. Pero me decía: “No me he metido en un mundo político, ni el mundo de la política. Me metí en el mundo de las revelaciones, en el mundo de la información.”</p>
<p style="text-align:justify;">Creo que Assange es un periodista. Sus primeros socios de estos periódicos, en los que primero confió no lo consideran así: “él es un informante, los periodistas somos nosotros”. Yo sí creo que Assange es periodista, creo que tiene la idea muy clara.</p>
<p style="text-align:justify;">Le pregunté acerca de cuál ha sido la aportación principal de su trabajo en estos años, del trabajo de WikiLeaks. “¿Ha valido la pena, ha valido la pena vivir las persecuciones? ¿Ir a la cárcel?”, porque estuvo en algún momento en la cárcel.</p>
<p style="text-align:justify;">“¿Ha valido la pena no ver a tus hijos? ¿No poder regresar a tu país? ¿Ha valido la pena que no te de la luz del sol, ni siquiera la luz del son londinense que es bastante tenue, durante un año?”</p>
<p style="text-align:justify;">¿Ha valido la pena que estés en riesgo de ser llevado a los Estados Unidos y condenado a prisión perpetua, en un juicio absolutamente fársico, como los juicios contra los cinco, como el juicio contra Mannning?</p>
<p style="text-align:justify;">Juicios en los que la sentencia está declarada de antemano, en los que ya se conoce el resultado. ¿Ha valido la pena todo? Él respondió: sí, ha valido la pena. Yo me he sentido muy satisfecho de los resultados. Porque el primer resultado es sobrevivir, y hemos sobrevivido, no estamos destruidos.”</p>
<p style="text-align:justify;">Creo que la reflexión es muy valiosa en el contexto de un proyecto nacional como el cubano, que es distinto al resto de lo que ha ocurrido en América Latina y que le ha significado a Cuba tremendos sacrificios. Pero sobrevivir vale la pena. Es muy significativo este juicio, si lo vemos desde las izquierdas mexicanas.</p>
<p style="text-align:justify;">En méxico nos han robado la presidencia tres veces desde 1988, pero no nos han podido destruir. Al régimen oligárquico que gobierna México, le encantaría vernos destruidos. Pero estamos de pie, no hemos podido llegar al poder, pero ellos no nos han podido destruir. Y representamos el único peligro político real, para ese modelo de saqueo nacional, para ese modelo en el que conjunta la devastación, la entrega del país, el empobrecimiento, el narcotráfico, la corrupción, etc.</p>
<p style="text-align:justify;">Assange decía: &#8220;también hay otras satisfacciones. Después de Internet, penetran en un caos, y penetran un mercado, penetran un burdel y muchas cosas muy insignificantes, muy carentes de significado humano, de trascendencia. Lo que nosotros hicimos fue convertir a Internet en una escuela de información política.” Y me dijo: “Una cosa es que tú leas sobre un asunto. Nosotros podemos leer de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Playa Girón/"><strong>Playa Girón</strong></a>, de ese episodio de Cuba, y aprenderemos de esa lectura. Pero no aprenderemos en la misma forma en la que la aprendieron los que la vivieron en Playa Girón, o <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/crisis de los misiles/"><strong>la Crisis de los Misiles</strong></a>, etc&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">No somos protagonistas de esa historia; los protagonistas de esa historia tienen 60 años, 70 años. Y sin embargo somos protagonistas de  muchas historias, podemos ser protagonistas de muchas historias. Somos contemporáneos de esa gran batalla de la Revolución.  Somos contemporáneos de esa gran venganza, esta gran contraofensiva.</p>
<p style="text-align:justify;">Para mí, el secuestro de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Evo Morales/"><strong>Evo Morales</strong></a>, y la confiscación del <a title="Barco norcoreano en Panamá: Amarillismo que apesta a coloniaje (+ video)" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/07/23/barco-norcoreano-en-panama-amarillismo-que-apesta-a-coloniaje-video/">barco cubano</a> en el Canal de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Panamá/"><strong>Panamá</strong></a>, son partes de la misma historia, son una gran contraofensiva, capítulos de una gran contraofensiva del imperio, que está profundamente tocado por dos temas.</p>
<p style="text-align:justify;">Por su propia desnudez, que es una desnudez muy inmunda, porque han quedado descubiertas sus tripas de asesinos, de criminal consuetudinario, de corruptor, de intervencionistas.</p>
<p style="text-align:justify;">De espías, de espías lascivos, ahora con Snowden, ahora yo hacía la broma, en cada email, en cada mensaje de celular, en cada entrada de <strong>Facebook</strong>, en cada <strong>Twitter</strong>, yo le pongo una posdata a <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Obama/"><strong>Obama</strong></a>; le mando saludos, lo insulto, le digo: “¿cómo amaneciste?”.</p>
<p style="text-align:justify;">Sé que es una metáfora, sé que no es propiamente Obama el que está interceptando mis comunicaciones, pero sé que las instancias del poder público en Estados Unidos las están interceptando.</p>
<p style="text-align:justify;">Y en cierto sentido soy un protagonista, soy víctima de eso que está ocurriendo, una víctima directa, nadie me lo está platicando, no tengo que ir a un libro de historia para saber que si tengo un mensaje que pasar a mis semejantes, a mi círculo de amigos, a mis lectores, que pueden ser 10 o dos o 15 mil, tengo los instrumentos para hacerlo. Y sé que los instrumentos están intervenidos, pero que ni siquiera esa intervención puede detener la difusión de mis mensajes.</p>
<p style="text-align:justify;">Creo entonces que esto nos puede hacer sentir si queremos protagonistas de la historia. Cuando nos sentimos protagonistas de la historia, hacemos historia, cambiamos el mundo, le damos una orientación.</p>
<p style="text-align:justify;">Incidimos en los acontecimientos, no somos juguetes de las olas, no nos dejamos llevar, no tenemos ningún destino por determinar. Si no tenemos esa conciencia, vamos a terminar no sujetos, sino objetos pasivos.</p>
<p style="text-align:justify;">Vamos a ser una cáscara en el mar, que las olas van a llevar de un lado para otro, un objeto sin motor, sin dirección. Creo que podemos aprender esa gran lección de esta historia. Me parece además que con todas las limitaciones, con todos los problemas que afronta Cuba, particularmente en el ámbito de las telecomunicaciones, de la informática, etc., no podemos renunciar a ello.</p>
<p style="text-align:justify;">Tenemos que abusar de la imaginación, de la cooperación y la colaboración, tenemos que inventar formas, no podemos quedarnos en la queja: “no tengo Internet, no tengo ancho de banda, no tengo computadora, no tengo monitor de 30 pulgadas, no tengo impresora láser”. Podemos seguir acá, ustedes lo saben perfectamente. No nos podemos quedar atrás.</p>
<p style="text-align:justify;">Tenemos el deber como sociedad de empujar los caminos. Las grandes representaciones políticas son expresión de algo, de otros poderes, o son expresión de nosotros mismos; depende lo que decidamos, depende de nosotros.</p>
<p style="text-align:justify;">Yo puedo decir que el gobierno mexicano no es la representación del pueblo; el gobierno mexicano es la representación de un conglomerado empresarial y de mentiras. Queremos un gobierno que sea nuestra representación.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Quién sí es nuestra representación? El gobierno de la ciudad de México, ese es el agente, ahí no pasan fraude, hasta ahora. Ese lo conservamos, lo mantenemos. ¿Y qué pasa si nos desentendemos y decimos: “bueno, ya estamos representados”? No, vamos a perder.</p>
<p style="text-align:justify;">Si no estamos encima, si no estamos participando, ni exigiendo, si no estamos proponiendo, corrigiendo todo el tiempo, permanentemente, las 24 horas, ese poder termina vaciado de significados, convertido en la expresión de su propia burocracia. Termina apoderado, siendo instrumentado por las empresas que quieren invertir en las ciudades, que quieren descalabrar todo el panorama urbano, termina en manos de la delincuencia.</p>
<p style="text-align:justify;">Si no hay una sociedad movilizada y organizada, no hay representaciones sociales, y esto tiene que ver con la política, con la tecnología, con el periodismo, con la información.</p>
<p style="text-align:justify;">WikiLeaks expresa esta posibilidad de cambiar el mundo, a partir de una toma de conciencia a partir de una larga imaginación. Imaginen ustedes, el asalto al poder imperial por 20 muchachos, donde algunos todavía tienen barros (aparatos en los dientes).</p>
<p style="text-align:justify;">Los de mayor edad ahí son Assange y Hraffson. Assange tiene 41 y <a title="Hablando con Wikileaks" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2011/11/05/hablando-con-wikileaks/">Hraffson</a> 43, todos los demás son menores, 20 a 35 años. Entonces nosotros podemos hacerlo. Podemos transformar al mundo en la trinchera e involucrarlo en estas historias. Esa es la forma más básica que se me ocurre, estar al tanto de ella, de lo que queremos todos, que es básicamente lo mismo: comer, tener libertad, una soberanía individual, que no haya atropellos, ni diferencias mayoritarias sobre las minorías. Estos, más que objetivos de izquierda, son objetivos de las sociedades.</p>
<p style="text-align:justify;">Luego esas sociedades tienen la visión tan distorsionada por los medios, que creen que solo se alcanzan por el libre mercado, o creen que esos objetivos se alcanzan al ganar una etiqueta de democracia regalada por la ONUDI, o por ONU o por cualquiera de esas organizaciones. Y no.</p>
<p style="text-align:justify;">Esos objetivos no hay que dejarlos de lado, no hay que dejar de luchar por ellos, y para eso es importante estar al tanto de estas historias y saber que vamos a seguir participando en una gran batalla por la verdad, y que esto es solo el comienzo.</p>
<p style="text-align:justify;">Hay un fenómeno en Estados Unidos de poli privatización del Estado, que ha derivado, por ejemplo, en la privatización de la seguridad. Strantord es una empresa que hace inteligencia nacional, y es una empresa privada. De la misma manera hay empresas de seguridad privadas que se dedican a darle suministros al ejército.</p>
<p style="text-align:justify;">En Irak, a los soldados gringos les ponían guardaespaldas  privados a la hora de llevarlos al combate, porque la muerte de un soldado en Estados Unidos tenía un costo político enorme, aunque el soldado ganara dos mil dólares mensuales.</p>
<p style="text-align:justify;">Entonces se contrataban guardaespaldas, que ganaban diez veces más para que cuidaran a los soldados. Si matan al guardaespaldas no importa, porque no es una baja oficial, porque las bajas de las empresas privadas de los constructores no se contabilizan.</p>
<p style="text-align:justify;">Esas cosas tan grotescas de la privatización, de privatizar todo lo imaginable; las aduanas, el agua, lo que se les ocurra, se traduce en algo muy gracioso. Hoy día en Estados Unidos, hay cerca de cuatro millones de personas que tienen acceso a información clasificada, que son, no necesariamente empleados públicos, sino empleados de estas empresas privadas que le dan servicios a los organismos de seguridad, que le dan mantenimiento a sus computadoras, que le dan servicios de captura, escaneo, cualquier tipo de servicio.</p>
<p style="text-align:justify;">Basta con que 10 de esos millones de personas se arriesguen, se atrevan a tener un acto de valor civil como lo tuvo <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Manning/"><strong>Mannning</strong></a>, como lo tuvo Snowden, como lo ha tenido Julian Assange, para propinarle un golpe muy severo al imperio.</p>
<p style="text-align:justify;">Es ese el escenario donde estamos. Tengámoslo muy presente, estamos luchando todos los días, desde siempre, y seguiremos luchando porque esto no se acaba, no se acaba nunca dignidad personal y colectiva.</p>
<p style="text-align:justify;">Uno de los frentes principales de esa lucha, es la guerra por la verdad. Esto es uno de los episodios menores de esa guerra.</p>
<p style="text-align:justify;"><b>P:</b> Sería bueno, desde su posición en <i>La Jornada</i>, crear un vínculo de trabajo y colaboración con la blogosfera cubana, basado en el intercambio de información y la gestión conjunta de algunos mensajes, de forma que podamos posicionarlos en otros escenarios mediáticos internacionales.</p>
<p style="text-align:justify;"><b>R:</b> De este encuentro no salimos si no hacemos ya el intercambio de <em>links</em>. Yo soy bloguero, <a href="http://navegaciones.blog.fox.com">Navegaciones</a> es mi blog, y desde luego hoy en la tarde, si funciona bien el Internet en el hotel, pongo los links que ustedes me den en mi blog, y quedamos conectados. Desde luego que a mí me interesa difundir el trabajo de ustedes.</p>
<p style="text-align:justify;">Navegaciones se llama una columna en <i>La Jornada</i>. Creo que la <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/CIA/"><strong>CIA</strong></a> debe tener mi fecha de nacimiento, mis medidas, el lugar donde nací, las novias que he tenido, ¿no?, Es que ellos son exhaustivos.</p>
<p style="text-align:justify;"><b>P:</b> Usted comentaba que aún cuando empezaban a brindarle los cables a la audiencia que tiene <i>La Jornada</i> dentro de México, a esa cantidad de lectores que tienen, no lograban el <em>Watergate</em> mexicano. ¿Creen ustedes que hicieron el esfuerzo suficiente en estos nuevos medios, precisamente en las redes sociales, en tratar de llevarle lo mejor a los jóvenes? ¿O se manejó al estilo del periodismo más tradicional?</p>
<p style="text-align:justify;"><b>R:</b> Sí se hizo un esfuerzo por divulgar en las redes sociales la información. Yo también estoy en Twitter, soy twittero, y cada información que se publicaba, yo la twitteaba, y la ponía en Facebook también. El problema es que las redes son muy raras, México es un país muy raro. El escenario del 2011 fue de total pasividad, de desmovilización total, y de pronto el 2012, una movilización nacional impresionante. Yo creo que volvió a cambiar de dirección.</p>
<p style="text-align:justify;">Entonces hicieron un revuelo enorme, por eso llegó muy pronto la información. Tal vez si hubiese llegado en el 2012, hubiese tenido un impacto mayor en las redes sociales.</p>
<p style="text-align:justify;">A pesar del esfuerzo, no dejó de ser muy insuficiente. <i>La Jornada</i>, como todo medio surgido en el papel, tiene deficiencias en Internet. Estamos haciendo un esfuerzo muy serio por actualizarnos, por pensar internéticamente, creo que es muy importante.</p>
<p style="text-align:justify;">Soy de la idea de que el papel está condenado a la extinción. Me duele, porque es bonito el papel, pero es muy racional como industria, comerte media hectárea de bosque para hacer un tiraje, ocupar a todo un cuerpo de redactores, de reporteros, editores, secretarias, de mensajeros, de directores, de coordinadores.</p>
<p style="text-align:justify;">Y después, a todo un cuerpo de maquinistas, para echar a andar la rotativa, la circulación de la rotativa, toda la energía eléctrica que eso se lleva, el agua, el papel, la tinta. Y después echar a andar una red de distribución enorme, para generar un producto que tiene una tirada de dos horas, porque después del medio día el periódico te sirve para envolver la vajilla, para espantar al perro, para matar las moscas, es un poco grotesco.</p>
<p style="text-align:justify;">Entonces tenemos que evolucionar, y vamos a Internet. No sé, ocurrió muy tempestivamente, muy tardíamente. Tal vez si hubiésemos empezado con estas revelaciones desde antes, habríamos llegado a 2012 con una mayor conciencia social, no sé. Las redes estaban dormidas, en el 2012 se despertaron.</p>
<p style="text-align:justify;"><b>P:</b> Recientemente discutíamos el caso Snowden, el verdadero papel de Assange en WikiLeaks, ¿es o no un intermediario? ¿Qué otro papel juega WikiLeaks?</p>
<p style="text-align:justify;">No me gusta pensar en términos de quién es más heroico, o quién no. Cada uno de ellos ha hecho lo correcto en el momento en que debía hacerlo, asumiendo riesgos personales monumentales.</p>
<p style="text-align:justify;">Creo que todos somos indispensables, todos somos imprescindibles o reemplazables al mismo tiempo. Tienen otro papel, hay algo oculto. En los actos de Mannning, Assange, Snowden, toda esta lista. En el caso de Mannning, está publicado que este traía un conflicto interno muy grave antes de sus revelaciones, tenía un problema de identidad de género.</p>
<p style="text-align:justify;">No sé si eso tuvo que ver con las revelaciones o no. En lo personal sí imagino que si una persona sin ese componente está en los zapatos, y más bien en las botas de un soldado estadounidense en Irak, está sometido a una tensión devastadora. Y si además tienes un problema de identidad de género, me parece que es normal que esa tensión se multiplique por diez, por 100, por mil. Esas son las circunstancias en las que Mannning filtra la información.</p>
<p style="text-align:justify;">El hecho es que es un héroe. Assange ya llevaba una carrera dedicada a filtraciones que estuvieran  en una información periodística. Las circunstancias en las que Assange decide dar a conocer estaban dadas.</p>
<p style="text-align:justify;">Creo que Assange es un periodista simplemente por el hecho de que él no pone en un servidor de archivo todo lo que se encuentran, porque sabe que eso no es revelar informaciones, eso es ocultarla, eso es volverla irrelevante, eso es desinformar.</p>
<p style="text-align:justify;">Él entrega la información a medios, porque sabe que un medio es importante, porque sabe que es necesario el trabajo periodístico para poder entregarle al público la información legible, coherente, y creo que tiene la noción perfectamente clara de lo que es el trabajo periodístico, sea el periodismo impreso, el periodismo bloguero, el periodismo internético, aunque él no haya estudiado periodismo, lo tiene muy claro.</p>
<p style="text-align:justify;">Yo no tenía noticias de Snowden, sigo sin tenerlas. No sé de él más que lo que se ha publicado en los medios, que es muy poco, solo tenemos dos declaraciones. Tenía una casa en Hawai, vivía con una novia, que se fue a Hong Kong. Sabemos que tiene un padre en Estados Unidos, que le dice: “hijo, regresa y te van a perdonar”. No sabemos más.</p>
<p style="text-align:justify;">Con esos elementos se puede decir que lo que hizo es enormemente liberador para la sociedad estadounidense, y es demoledor para el poder de Estados Unidos, y para las empresas que  dominan Internet, que han traicionado sistemáticamente su promesa de preservación de veracidad de los usuarios para entregarle al gobierno, a las instancias más sórdidas y siniestras del gobierno, la información privada.</p>
<p style="text-align:justify;">Esos son los elementos de juicio. Su actuar me parece coherente, muy sensato, pero también es irónico. Tal vez un día descubramos que todo es una jugada malévola, no lo creo.</p>
<p style="text-align:justify;">Es decir, me cuesta mucho creer que estampar un avión contra las Torres Gemelas fue una jugada malévola del poder estadounidense, no creo que sea un poder masoquista, que exhiba de esa manera su propia vulnerabilidad tirando otro avión en el Pentágono ¿Para qué?</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>P:</strong> ¿Qué importancia tuvo la negociación con medios de diferentes intereses para la divulgación de los cables?</p>
<p style="text-align:justify;">WikiLeaks aprovechó magistralmente la oportunidad. Fue una oportunidad rara “¿Qué vamos a hacer con este tesoro que tenemos en las manos?” Pero creo que el tesoro se lo pusieron las posibilidades. Decía que no veo designios malévolos en Snowden, aunque no tengo información de esto.</p>
<p style="text-align:justify;">Y en efecto, los medios a los que originalmente se distribuyó la información de WikiLeaks, sí ayudaron, a pesar de ellos no querer. En una forma totalmente  involuntaria; no es que quisieran esclarecer la política exterior del poder  estadounidense, es que no les quedó de otra. Tenían ese material en las manos, y no podían ser tan descarados como para no tomarlos, ¿no?</p>
<p style="text-align:justify;"><b>P:</b> Me gustaría que hablara un poco más de Assange. Evidentemente a veces uno también tiene cierta percepción bastante romántica  del hacker, que en el caso de Julian Assange lo convierte, no solo en un héroe, sino un luchador social extraordinario.</p>
<p style="text-align:justify;">Recuerdo que en el 2007, cuando empezamos a seguir el tema de WikiLeaks, uno no veía claramente de dónde había salido este grupo, en el sentido que surge como hacker chino. Parte de la información que colgaron en la Web era información interna de la cancillería venezolana&#8230; Hay una radicalización que se empieza a expresar cuando comienza esa batalla frontal con el poder.</p>
<p style="text-align:justify;"><b>R: </b>En eso me llevas ventaja. Tú tenías noticias de WikiLeaks en un año tan temprano como el 2007, antes que yo las tuviera. La historia de WikiLeaks la tenía presente, pero no es hasta el 2010 que vienen las noticias fuertes.</p>
<p style="text-align:justify;">Mira, hay hackers que se vuelven hackers por diversión, venganza, o solo por hacer travesuras; y algunos que recurren a ser hackers porque tienen un proyecto político, una intención transformadora. Hay quienes lo que quieren es hacer dinero, y cometen una hazaña informática, por así decirlo, y después van y se hacen contratar por el FBI, la CIA o la DEA como grandes expertos en seguridad.</p>
<p style="text-align:justify;">Sabemos que un hacker exitoso tiene un futuro provisional asegurado. Si logra penetrar las computadoras, pongamos de la DEA, ¿cómo va a ser contratado por la DEA?, ¿no? Pues para que se la pase revisando las debilidades del sistema informático, por poner méritos.</p>
<p style="text-align:justify;">Bueno, ¿en qué está Assange en todo este universo? Por lo que hablé con él, y he sabido, es un hombre con inquietudes sociales, que ha leído Marx y Engels, seguro.</p>
<p style="text-align:justify;">Es un hombre que ha tenido lecturas de izquierda de marxistas, anarquistas. De hecho, creo que las diferencias entre Marx y sus colegas anarquistas, eran más enemistades viscerales que otra cosa, porque Marx también estaba de acuerdo en la posición del estado.</p>
<p style="text-align:justify;">No sé si se ha radicalizado, o si bien se ha tornado partícipe. Yo creo que como lector de los anarquistas, como lector de Marx, muy originario, muy puro, Assange es un hombre que está contra el Estado, contra los estados entendiéndose estos como poderes conformados. Y sí puedo imaginar, con una imparcialidad muy radical, decir: “no me importa quién gobierne, estoy contra el gobierno”.</p>
<p style="text-align:justify;">Hoy día vemos que Assange tiene una clara simpatía por ciertos gobiernos y una clara antipatía por otros, ¿a qué se debe ese cambio? Pues esta etapa ha sido para él como una prueba muy clara de las posturas de esos respectivos gobiernos, en torno a la libertad de expresión, al derecho de la información y a la transparencia, así de claro.</p>
<p style="text-align:justify;">Tuvo una entrada en este gobierno, pero de pronto descubre ese trabajo, independientemente del daño o del beneficio que le haya causado el gobierno de Bolivia. El propio gobierno le manda a poner en la Web los cambios de percepción. Porque eso pasó en Bolivia. El propio gobierno boliviano dijo: “todo lo que haya de bueno en Bolivia, que se divulgue”. Cambia tu percepción de cuando crees que el gobierno ecuatoriano es un perseguidor de la libertad de expresión.</p>
<p style="text-align:justify;">Aquí sí tengo datos muy precisos. El dato de haberme encontrado con Kristine Hraffson, que es el número dos de WikiLeaks, en Guayaquil, en un congreso auspiciado por <i>El Universo</i>, que es el periódico más oligárquico, más entregado a los intereses de los Estados Unidos, más mentiroso aún de lo que se pueda imaginar. <i>El Universo</i>, fue demandado por <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Rafael Correa/"><strong>Rafael Correa</strong></a>, al acusar al Presidente de Ecuador de haber montado una farsa de golpe de Estado contra de sí mismo, y, por consecuencia, el responsable de las muertes que hubo en el curso de ese intento de golpe de Estado.</p>
<p style="text-align:justify;">Correa se enojó tanto que los demandó y les ganó el juicio en tres instancias consecutivas. Fueron condenados a pagarle 40 millones de dólares de indemnización, incluso a penas de cárceles. En este momento Correa desistió de la acusación, solo quería probar que estos eran unos difamadores. Ese es <i>El Universo</i>.</p>
<p style="text-align:justify;">Al evento patrocinado por este medio en Guayaquil, Hraffson llegó muy predispuesto contra el gobierno ecuatoriano, pensando que este perseguía a los periodistas. En el curso de horas, Hraffson  mudó de parecer, entendió los intentos de la gente de <i>El Universo</i> por utilizarnos. El se dio cuenta de que no había tal persecución contra la libertad de prensa, en todo caso, se trataba de acotar las facultades, y el sentimiento de cualquier cosa. O quizás una agenda política inconfesable publicando cualquier cosa.</p>
<p style="text-align:justify;">Este fue Hraffson, y seguramente él influye en Assange. Posiblemente en el curso de ese viaje se cocinó el asilo, no sé. Si hubo reunión, no lo supe. Lo que supe es que Hraffson, el número dos de WikiLeaks estaba en Guayaquil, que tuvo contactos con la gente del gobierno, y que dos meses después Assange se fue a meter en la embajada de Ecuador en Londres.</p>
<p style="text-align:justify;">Sí puedo imaginar un cambio cuando Assange entrevista a Correa. Se da una chispa de empatía entre los dos. Se entienden, se gustan, es decir, se caen bien.</p>
<p style="text-align:justify;">Creo que la arrogancia, si la hubo, tenía más que ver con las experiencias personales que con consideraciones ideológicas, más que ver con los hogares alrededor de la historia uno. De Chávez, al principio, dijeron: ¡es un gorila!, será de izquierda, pero es un gorila, es un golpista, es un militarote. Pasaron años para que yo pudiera decir: “ah, no, este chavo es un individuo muy importante y tiene razón en lo que dice.” Nunca sentí simpatía, pero los sucesos, las evidencias fueron transformando mi percepción.</p>
<p style="text-align:justify;"><b>P:</b> Háblanos de la experiencia de Londres. ¿Tenías miedo también? Debes haber sido un foco para los servicios de inteligencia norteamericanos, al igual que para los de Gran Bretaña.</p>
<p style="text-align:justify;"><b>R:</b> Eso ha sido la aventura de mi vida. Ustedes conocen al personaje Míster Beans. Yo acabé en una mezcla de ese con James Bond, buscando al este de Inglaterra. WikiLeaks estaba clandestino y tenía entonces que sumergirme para reunirme con ellos.</p>
<p style="text-align:justify;">Me tuvieron andando de una estación de tren a otra, por el este de Inglaterra, y hasta la fecha no sé decir en qué localidad concreta me reuní con ellos. Tenía miedo, pero fui a recoger los cables.</p>
<p style="text-align:justify;">Compré el boleto más barato a Londres, y hacía escala en Dallas. Fue el boleto más barato, porque <em>La Jornada</em> es un periódico pobre, siempre hemos tenido el reflejo de la pobreza: No hay que gastar mucho porque no tenemos mucho dinero.</p>
<p style="text-align:justify;">No fui consciente de lo que había hecho, hasta que me vi en el avión de Dallas a Londres, sentado con un tipo que me empezó a hacer pláticas, era consultor militar de Dallas. Y yo, “¿dónde estoy?” En la boca del lobo. Estaba muerto de susto, doble.</p>
<p style="text-align:justify;">Es decir, Estados Unidos me daba miedo; me daba miedo Gran Bretaña; me daba miedo hasta la inteligencia de México. Calderón deshizo al país, pero también, afortunadamente, deshizo los organismos de inteligencia.</p>
<p style="text-align:justify;">Creo que esos ni se enteraron de que yo había ido, o por lo que había ido. La inteligencia mexicana era buena, si se enteraba en qué cosa andabas, te pescaba seguro. A mí de joven me pescó una que otra vez.</p>
<p style="text-align:justify;">Entonces, tenía mucho miedo de hacer el ridículo. Yo había recibido un email, de alguien que prácticamente desconocía, sin ninguna evidencia de que ese alguien tenía una vinculación real con WikiLeaks. Era simplemente creerle o no.</p>
<p style="text-align:justify;">Todo lo que me dijo fue: “toma un boleto, y a partir del 18 de enero, cuando llegues a Londres, enciendes tu computadora y enciente tu celular”. Punto, no me dijo nada más.</p>
<p style="text-align:justify;">Pensé que tal vez eso se le pudo ocurrir a alguien a quien yo le hice algún daño, y quería burlarse de mí. Es decir, era totalmente inverosímil, eso había podido ocurrir. Luego me puse a pensar, por ejemplo, en los secuestradores que te ponen en Internet un email, que dice: mira. “Soy Fulanita de Tal, y soy muy guapa y te quiero conocer, y me gustas”. O bien te dicen: “mira, soy el heredero de un señor que se metió en un avionazo y me dejó millones de dólares, lo quiero compartir contigo, te necesito”.</p>
<p style="text-align:justify;">Esas cosas abundan en Internet. Pensé que tal vez habrían evolucionado, y ahora, en vez de ofrecer chicas guapas y fortunas, te ofrecen cables de WikiLeaks, y están dando cita en Londres para secuestrarte, o en este caso, descuartizarme. Sí, más que miedo me dio pavor.</p>
<p style="text-align:justify;">Empecé a recibir mensajes. Uno de ellos decía: &#8220;Vete a la estación tal, apaga el celular y lo enciendes cuando llegues ese día. Toma el tren de las cinco rumbo a las costas, apagas el celular y cuando llegues a las costas lo enciendes y estate ahí&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">“Toma el tren, apaga el celular, enciéndelo”. Me marearon. Era la perdiz por todo el este de Inglaterra; ya al filo de las ocho, en la nueva estación me dicen: “toma el último tren con rumbo tal, apaga el celular y ya no lo enciendas.”</p>
<p style="text-align:justify;">Llego al tal lugar. Ya en la noche, el último tren, muerto de frío, en una estación como un foco, pues qué hice, me senté a llorar mi muerte allí. Entonces, apareció un carrito de esos que se manejan al revés, con unos tipos que me dijeron que subiera. Bueno, ya que estoy aquí me subo, ¿no?</p>
<p style="text-align:justify;">Manejaban horrible, por el lado que no es, tan pegados a la izquierda, parecen locos. Eso incrementaba mi miedo. Me llevaron a la casa donde estaba Assange y el equipo de WikiLeaks.</p>
<p style="text-align:justify;">Cuando llegué Assange me explicó lo de las redes de computadoras, de estas historias. Y luego, tuve que quedarme a dormir ahí porque ya no había trenes. Assange se fue a la casa donde estaba oficialmente durmiendo, porque si no dormía en esa casa le sonaba el grillete que tenía en el tobillo, porque estaba bajo arresto domiciliario.</p>
<p style="text-align:justify;">Esperé el siguiente tren a Londres, el primero en la mañana. Ya no tenía tanto miedo cuando, esta mujer que fue enviada con Snowden, Sara Harrison, me llevó a la estación de trenes, a las 7 y media de la mañana. Creo que es una mujer muy admirable, muy capaz. Y muy audaz, ¡cómo maneja!, como lo habría  hecho mi bisabuela sentada en el coche. Ahí sí dije: ¡si llegué hasta aquí, ya me morí”.</p>
<p style="text-align:justify;">Al regreso, tenía la escala en Dallas. Iba aterrorizado, por supuesto. El vuelo a México se canceló y me tuve que quedar en Dallas, en un hotelucho del aeropuerto, esperando a que en cualquier momento el FBI tirara la puerta.</p>
<p style="text-align:justify;">No pasó nada de eso, el hecho es que yo llegué a México con ese dolor de no saber si estuvieron al tanto, o sino estuvieron; si logramos burlar la vigilancia, si nos estaban viendo y le dábamos risa. Esa parte de la historia espero algún día conocerla, que Estados Unidos platique esa parte, ¿no? Porque también esas cosas a veces pasan, a veces dónde estabas era del otro lado de la trinchera.</p>
<p style="text-align:justify;"><b>P:</b> ¿Cómo son las circunstancias que rodean la embajada de Ecuador en Londres, o sea, en qué nido está Julián?</p>
<p style="text-align:justify;">La embajada de Ecuador en Londres es un local de unos, yo calculo unos 150 metros cuadrados, o sea, que no es una jaula muy pequeña. Pero es un apartamento en la planta baja, o media planta baja, porque  los edificios tienen sótanos, como medio nivel.</p>
<p style="text-align:justify;">Tú subes las escaleras de medio piso, entras y estás un apartamento amplio que tiene como tres frentes, a tres calles. Todo se ve muy bonito por los policías uniformados; solo hay dos que están así como para el turismo, puestos en la entrada de la embajada y que, seguramente, se encargan de cuidar la seguridad de la embajada.</p>
<p style="text-align:justify;">Sobre todo está sembrado de agentes secretos, no solo de Gran Bretaña, sino de Suecia, de Estados Unidos, de Australia, de distintos servicios, y eso se respira, se percibe, y uno se da cuenta de que un tipo que lleva tres horas paseando a un perro, no está paseando a  ningún perro. No, es decir, ya orinó, ya hizo caca y el tipo sigue paseando, no, espérate, hay algo más, ¿qué puede ser?</p>
<p style="text-align:justify;"><b>P:</b> Para nadie es secreto, y hace años se está hablando de ello, que Facebook y Twitter son plataformas creadas con el objetivo de espiar y obtener información de todo lo que puedan. ¿Qué cambio representa que Snowden lo haya demostrado? ¿Ha bajado el índice de personas que se conectan a Facebook? ¿Sigue la gente entrando en ambas plataformas?</p>
<p style="text-align:justify;"><b>R:</b> Acerca del tema tengo una reflexión que compartir. Assange no cree que Facebook, aunque él dice que es una máquina para espiar, esté concebida para espiar. Yo disiento un poco, es decir, sí creo que es una máquina concebida para espiar, pero con un sentido preponderantemente comercial.</p>
<p style="text-align:justify;">Lo que quieren los principales jugadores de Internet en la esfera mundial es controlar tus datos para ver cuáles son tus intereses, ver dónde vives, cuánto ganas, para luego venderte desde jabones hasta automóviles, creo que hasta casas. Esa es mi impresión.</p>
<p style="text-align:justify;">Hay un escenario gubernamental que ocurre de manera incidental en el momento en  el que Facebook requiere la entrega de tus datos y uno los entrega sin ningún tapujo. Pero no creo que el gobierno haya inventado a Facebook para espiar los ciudadanos.</p>
<p style="text-align:justify;">Podría ser el invento de algunas corporaciones para espiar a los ciudadanos, no para detectar terroristas, sino para detectar consumidores. En eso tengo una discrepancia con Assange, que, o soy más cándido, o no soy tan paranoico. No sé cuál de las dos.</p>
<p style="text-align:justify;">En todo caso, lo que puedo decir es que, para mí, Facebook es casi un instrumento maravilloso. Si el precio que tengo que pagar es que sepan que tengo una hija, dos perros, ¡pues que lo sepan!, ¡qué me importa!</p>
<p style="text-align:justify;">Facebook me permite compartir reflexiones con ocho mil personas, o más. Es decir, 8 mil tengo como amigos, pero esos amigos tienen amigos y lo reproducen. Creo que hay puntos de vista que hay que dar a conocer, creo que hay documentos que hay que dar a conocer.</p>
<p style="text-align:justify;">Creo que hay reflexiones que hacerse, información que hay que pasar. Y bueno, que existan 8 mil personas que tienen acceso a eso que yo voy poniendo, me parece que es importante. ¿Pero más importante que eso es que el FBI, la CIA y Sansón se enteren de mis preferencias políticas, de mis intimidades, de mis gustos comerciales?</p>
<p style="text-align:justify;">Tampoco los ando escondiendo, a veces ni los ando exhibiendo. Si yo estuviera empeñado en el estrellato de las Torres Gemelas, sería muy estúpido utilizar a Facebook, porque me descubrirían.</p>
<p style="text-align:justify;">Pero como no estoy en el negocio de estrellar aviones, no me importa. De todos modos esos datos ya los conocía la inteligencia mexicana, seguramente los conocía la embajada de Estados Unidos. No se están enterando de nada nuevo cuando yo presente un análisis, un enfoque, una propuesta, una iniciativa, o distribuya documentos que me parecen importantes. No se van a enterar de nada nuevo.</p>
<p style="text-align:justify;">Respecto a Twitter creo que es un poco distinto el caso, porque Twitter no te ordeña los datos como hace Facebook que está preguntando todo el tiempo: “¿dónde vive?, ¿en qué trabajas?, ¿estás casado o eres soltero?, ¿eres viudo? ¿Tienes mascotas?, ¿qué libros lees?, ¿qué música te gusta?, ¿qué películas ves?”.</p>
<p style="text-align:justify;">Todo el tiempo está en ese ordeño. Twitter no, puedes tener mucho más anónimo, mucho más impersonal y creo que en todo caso, para la mayoría de la gente, el potencial de comunicación que tienen esas redes sociales, es mucho mayor que el riesgo que se puede correr de ese lado.</p>
<p style="text-align:justify;">Es decir, hay un principio de sensatez, de sentido común. Si no quieres que alguien se entere de algo tuyo, no lo pongas en Facebook.</p>
<p>Blog Navegaciones: <a href="mailto:navegaciones@yahoo.com">navegaciones@yahoo.com</a></p>
<p>En Twitter: @navegaciones/ En  Facebook: Navegaciones.</p>
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		<title>Obama vs Obama</title>
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		<pubDate>Wed, 18 Sep 2013 11:19:47 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[&#160;Jesús Arboleya Cervera En más de una ocasión, el premio Nobel de la Paz ha sido concedido a personas con cuestionables atributos para merecerlo, pero al único que se le otorgó “a crédito” fue a Barack Obama. La causa debió &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=35552">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-355530" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/09/obama-not.jpg?w=300"></div></div></td></tr></table><h5><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Jesús Arboleya Cervera/"><strong>Jesús Arboleya Cervera</strong></a></h5>
<p style="text-align:justify;"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/09/18/obama-vs-obama/"><img class="alignleft  wp-image-35553" alt="Obama-NOT" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/09/obama-not.jpg?w=300" width="300" height="259" /></a>En más de una ocasión, el premio Nobel de la Paz ha sido concedido a personas con cuestionables atributos para merecerlo, pero al único que se le otorgó “a crédito” fue a <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Barack Obama/"><strong>Barack Obama</strong></a>.</p>
<p style="text-align:justify;">La causa debió haber sido las esperanzas que despertó su elección en todo el mundo. Parecía anunciar el fin de una escalada belicista que, con la excusa de combatir el terrorismo, nos aterrorizó a todos. Para <span id="more-35552"></span><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/W. Bush/"><strong>Bush</strong></a> no existían demarcaciones legales, éticas o humanitarias con tal de extender la hegemonía de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Estados Unidos/"><strong>Estados Unidos</strong></a> en el “nuevo siglo americano”. Nada importaba al poco ilustre tejano la opinión internacional ni la de sus propios conciudadanos, mucho menos la veracidad de sus argumentos.</p>
<p style="text-align:justify;">Obama regalaba otra imagen de gobernante: inteligente, culto, crítico de la política injerencista y exponente de una voluntad renovadora con raíces en su propia historia personal. Con su inmensa capacidad de comunicación, convenció a muchos que realmente privilegiaba la diplomacia sobre la guerra, que sería respetuoso del orden internacional y, sobre todo, que era un hombre honesto.</p>
<p style="text-align:justify;">Cualquiera, mínimamente informado, sabe que las pretensiones imperialistas de Estados Unidos establecen obligaciones que ningún presidente puede evadir. Pero la discusión respecto a la política de Obama no era que no trataría de satisfacer estos objetivos, sino cómo lo haría y cuáles serían sus límites. El “poder inteligente”, incluso en función de los mismos propósitos, no dejaba de ser un alivio comparado con el actuar de su predecesor.</p>
<p style="text-align:justify;">Debo reconocer que  nunca compré completo el paquete obamista, pero todavía creo que es un  hombre consciente de la responsabilidad del legado que representa. Otra cosa es que tenga el valor de asumirlo con todas sus consecuencias. Conciencia versus consecuencia ha sido el dilema que ha caracterizado la ejecutoria de Obama durante todo su gobierno, pero nunca llegó tan lejos contra sí mismo como en el caso de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Siria/"><strong>Siria</strong></a>.</p>
<p style="text-align:justify;">En <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Iraq/"><strong>Iraq</strong></a> y <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Afganistán/"><strong>Afganistán</strong></a>, su carácter no lo ha dejado avanzar más allá de una paz a medias. En <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Libia/"><strong>Libia</strong></a>, trató de guardar la ropa antes de meterse en el río y dejó que algunos de sus aliados cargaran con los “méritos” de la victoria y el costo político del desastre. En el caso de Siria, parecía que tendríamos más de lo mismo, mientras no dejaba de alentar la guerra, hablaba de la necesidad de moderación, argumentando, con razón, la naturaleza terrorista de parte de la oposición que enfrentaba al gobierno de ese país y sus posibles consecuencias para la propia seguridad de Estados Unidos.</p>
<p style="text-align:justify;">Sin embargo, inesperadamente, tomó en sus manos la trompeta de la guerra y la sopló con su propia boca, echando mano a la desacreditada excusa de las armas de destrucción masiva. Recordando al peor Bush, dijo que actuaría al margen del orden internacional y del criterio de sus propios aliados, si ello fuese necesario. Ante tamaña mutación, es lógico suponer que hasta su esposa y sus hijas dudaran de la decisión del presidente, como él mismo ha confesado.</p>
<p style="text-align:justify;">Con seguridad, al igual que Bush lo supo en su momento, Obama era consciente de que ni dentro ni fuera de su país tendría un apoyo mayoritario para atacar militarmente a Siria; que para actuar de esa manera tendría que pasar por encima del Consejo de Seguridad de la <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/ONU/"><strong>ONU</strong></a> y que incluso muchos de sus aliados no se sumarían a la aventura. La diferencia entre ambos, es que todo eso a Bush le importaba un bledo y a Obama le debe importar mucho, toda vez que entra en contradicción con la doctrina que lo puso en la presidencia de Estados Unidos y determinó que le prestaran un premio Nobel.</p>
<p style="text-align:justify;">Lo peor, es que tampoco como guerrero Obama es consistente y determinado. Frente a la crisis originada por su decisión, salió a buscar la aprobación del Congreso, colocándose en una posición donde no existe una opción ganadora: si obtiene los votos gracias al apoyo republicano, quedará enajenado de buena parte de su partido. Si sucede lo contrario, será como resultado de que demócratas y republicanos se unieron en su contra. Tal parece que Obama se ha propuesto hundir las esperanzas demócratas en las próximas elecciones.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Qué puede entonces haber arrastrado a Obama a tamaño dislate?</p>
<p style="text-align:justify;">Creo que solo él tiene la respuesta, pero tiendo a pensar que no es fruto de su imaginación, sino de sus debilidades. El hecho de que sus principales colegas, especialmente Kerry como Hagel, hayan cerrado filas junto al presidente y empujado con ganas por la guerra, nos indica que Obama no se volvió loco, sino que importantes intereses presionaron para que actuara de esta manera y no tuvo el valor de enfrentárseles.</p>
<p style="text-align:justify;">Para colmo, <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Rusia/"><strong>Rusia</strong></a> se apareció con una propuesta tan hábil que colocó a Estados Unidos en una posición de absoluta indefensión frente a la opinión pública internacional. Bush hubiese actuado de todas formas, pero Obama no es capaz de tomar una decisión definitiva y vuelve a dejar las cosas a medias, como corresponde a su naturaleza.</p>
<p style="text-align:justify;">Nada, que al primer presidente mestizo de Estados Unidos le quedó grande el Nobel, no tanto por lo que ha hecho como por lo que ha dejado de hacer, y ahora los que le concedieron el premio andan reunidos en <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Noruega/"><strong>Noruega</strong></a> para decidir su posible revocación. Lo que se discute debe ser que no ha pagado la deuda contraída. (Tomado de <a href="http://progresosemanal.us/20130914/obama-vs-obama/" target="_blank"><em>Progreso semana</em></a>l)</p>
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		<title>Las mentiras de EE.UU. y el entrenamiento de sus cibersoldados en Cuba</title>
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		<pubDate>Wed, 14 Nov 2012 02:33:14 +0000</pubDate>
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				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-296180" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2012/11/sina-251x300.jpg"></div></div></td></tr></table><div id="attachment_29619" style="width: 261px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2012/11/sina-251x300.jpg"><img class="size-full wp-image-29619" title="sina-251x300" alt="" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2012/11/sina-251x300.jpg" height="300" width="251" /></a><p class="wp-caption-text">Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba</p></div>
<p style="text-align:justify;"><em>Ante <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2012/11/03/el-periodismo-independiente-que-estados-unidos-difunde-en-cuba/" target="_blank">las denuncias sobre la actividad subversiva que desarrolla la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana</a>, esa sede diplomática ha emitido <a href="http://spanish.havana.usint.gov/havanaans.html" target="_blank">una nota</a> donde  afirma que </em><em>&#8220;ofrece un curso básico de computación a través de nuestro pequeño Centro a Distancia. Este curso enseña los fundamentos de la tecnología de la información, el uso de la computadora, búsquedas en Internet y el respeto a los Derechos de Propiedad Intelectual.&#8221;  </em></p>
<p style="text-align:justify;"><em><span id="more-29617"></span>Y</em><em>a sobre esos &#8220;cursos a distancia&#8221; <a title="Cursos para soldados norteamericanos… en La Habana" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2010/08/28/cursos-para-soldados%e2%80%a6/">hablamos una vez en </a></em><a title="Cursos para soldados norteamericanos… en La Habana" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2010/08/28/cursos-para-soldados%e2%80%a6/">La pupila insomne</a> <em> y, obviamente, mienten al presentarse como promotores del acceso a la información de los cubanos los que obligan a Google y otros a bloquearnos<a title="Google roba datos de sitios cubanos" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2012/06/19/google-roba-datos-de-sitios-cubanos/"> herramientas informáticas</a>, <a title="Comunicaciones Cuba-USA: mentiras deliberadas" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2011/01/29/comunicaciones-cuba-usa-mentiras-deliberadas/">niegan a las empresas de telecomunicaciones la autorización</a> para hacer contratos con Cuba, <a title="El bloqueo de las telecomunicaciones a Cuba le cobra 1,35 millones y tres despidos a Ericsson" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2012/05/25/el-bloqueo-de-las-telecomunicaciones-a-cuba-le-cobra-135-millones-y-tres-despidos-a-ericsson/">multan a quienes venden tecnología a la Isla</a>, se<a title="Bacardí y la división de poderes" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2012/05/21/bacardi-y-la-division-de-poderes/"> roban las marcas cubanas </a>sin respeto a la propiedad intelectual,  y disfrazan el dinero que usan para pagar a sus mercenarios de &#8220;ayuda humanitaria&#8221;. De lo que sí no caben dudas es que perseveran en despilfarrar el dinero de los contribuyentes norteamericanos entre lo peor de la sociedad cubana.<br />
</em></p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Cursos para soldados norteamericanos&#8230; en La Habana</strong></p>
<h5 style="text-align:justify;"><strong>Iroel Sánchez</strong></h5>
<div id="attachment_756" style="width: 310px" class="wp-caption alignright"><a href="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2010/08/utep.jpg"><img class="size-medium wp-image-756" title="UTEP" alt="Folleto promocional curso cibersldados" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2010/08/utep.jpg?w=300" height="197" width="300" /></a><p class="wp-caption-text">Folleto promocional del curso para cibersoldados</p></div>
<p style="text-align:justify;">“Grave, junto a la puerta del yanqui diplomático, vela un soldado el sueño de quien mi ensueño ahoga”. Los versos pertenecen al poema “Yanqui con soldado” y fue publicado en  1937 por <a href="http://www.ecured.cu/index.php/Nicol%C3%A1s_Guill%C3%A9n">Nicolás Guillén</a> en su libro <em>Cantos para soldados y sones para turistas</em>.</p>
<p style="text-align:justify;">Desde 1959, los diplomáticos de Estados Unidos no disponen de soldados cubanos para velar sus sueños. Sin embargo, la Oficina de Intereses norteamericana en Cuba ha lanzado una convocatoria para reclutar cibersoldados <!--more-->que luchen por realizar los sueños del imperio. La convocatoria reza:</p>
<h5 style="padding-left:30px;text-align:justify;">Sent: Friday, August 27, 2010 11:52 AM</h5>
<h5 style="padding-left:30px;text-align:justify;">Subject: Nuevo curso a distancia sobre el uso y navegación en Internet.</h5>
<h5 style="padding-left:30px;text-align:justify;">La Oficina de Prensa y Cultura se complace en ofrecer a nuestros contactos cubanos otro Curso a Distancia en colaboración con la Universidad de Texas en El Paso. El curso que durará 5 semanas ayudará a los participantes a adquirir las habilidades necesarias para navegar y utilizar la Internet para estudios e investigaciones en línea. El mismo será auto dosificado, en línea y en español. Constituye un pre-requisito para posteriores inscripciones en cursos de UTEP ofrecidos por la Sección.</h5>
<h5 style="padding-left:30px;text-align:justify;">Por favor, comparta el folleto adjunto con amigos, familiares y contactos que puedan estar interesados en aprovechar esta oportunidad y futuros cursos de UTEP. Los participantes deben inscribirse a través de la Oficina de Prensa y Cultura, debe haberse graduado de Secundaria Básica, y tener alguna experiencia en computación.</h5>
<p style="text-align:justify;">Aunque en el folleto adjunto se dice que sólo se ofertan dieciséis plazas, los convocantes no parecen muy seguros de poderlas cubrir. En un país con un millón de graduados universitarios, exigen sólo nivel de Secundaria Básica, y presionan con que el curso es un prerrequisito para acceder a posteriores convocatorias. En este caso, la vieja amenaza publicitaria al estilo de “no dejes escapar esta oportunidad”, no es funcional. En Cuba existen  610 instalaciones gratuitas para la enseñanza de la informática, conocidas como <a href="http://www.jovenclub.cu/">Joven Club</a>. El año pasado 228 000 personas recibieron cursos presenciales en ellas. Los Joven Club también brindan una <a href="http://cursad.jovenclub.cu/">amplia oferta curricular en línea</a>.</p>
<p style="text-align:justify;">Mención aparte merece la lista de destinatarios. Una especie de “dream team”, compuesto mayoritariamente por pícaros, estafadores y vividores; <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2010/08/04/usaid-vs-cuba-tres-millones-para-otro-fracaso/">viejos conocidos de los diplomáticos norteamericanos</a>. Con semejantes reclutadores van a tener que bajar la exigencia académica hasta Pre-escolar. En 1999, durante la celebración de la Cumbre Iberoamericana en La Habana, una “manifestación” antigubernamental tuvo más errores ortográficos en los carteles que personas en la calle. Alertamos a la Real Academia de la Lengua Española. Gracias a los nuevos cibersoldados, es posible que aquellas barbaridades sean ahora trasladas a la Red de redes.</p>
<p style="text-align:justify;">Finalmente, un dato curioso. Fue en Texas -sede del Instituto Bush- donde se organizó recientemente una “<a href="http://www.cubadebate.cu/opinion/2010/04/21/a-la-derecha-de-bush/">Conferencia sobre ciberdisidencia</a>”, con la honrosa presencia de George W. Bush. Nos preguntamos si el expresidente está también detrás de esta convocatoria. Porque si es así, “el uso del razonamiento crítico” que promete el folleto adjunto, está garantizado. Tendremos <a href="http://www.webconferencia.net/patio-de-recreo/bushismos-150706.html"><em>bushismos</em></a> al estilo  de “los que penetran en el país ilegalmente están violando la ley”, pero esta vez escritos desde la sede de los diplomáticos norteamericanos en La Habana. Congratulations.</p>
<p style="text-align:justify;">Artículos relacionados:</p>
<ul>
<li><a title="El “periodismo independiente” que Estados Unidos difunde en Cuba" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2012/11/03/el-periodismo-independiente-que-estados-unidos-difunde-en-cuba/">El “periodismo independiente” que Estados Unidos difunde en Cuba</a></li>
<li><a title="La NED sigue apo$tando al duro en la subversión contra Cuba" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2012/09/19/la-ned-sigue-apotando-al-duro-en-la-subversion-contra-cuba/">La NED sigue apo$tando al duro en la subversión contra Cuba</a></li>
<li><a title="EE.UU. confisca computadoras y los medios confiscan la noticia" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2012/07/21/ee-uu-confisca-computadoras-y-los-medios-confiscan-la-noticia/">EE.UU. confisca computadoras y los medios confiscan la noticia</a></li>
</ul>
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		<title>Cursos para soldados norteamericanos&#8230; en La Habana</title>
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		<pubDate>Sat, 28 Aug 2010 20:38:50 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[&#160;Iroel Sánchez “Grave, junto a la puerta del yanqui diplomático, vela un soldado el sueño de quien mi ensueño ahoga”. Los versos pertenecen al poema “Yanqui con soldado” y fue publicado en  1937 por Nicolás Guillén en su libro Cantos &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=755">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-7560" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2010/08/utep.jpg?w=300"></div></div></td></tr></table><h5><strong>Iroel Sánchez</strong></h5>
<div id="attachment_756" style="width: 310px" class="wp-caption alignright"><a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2010/08/utep.jpg"><img class="size-medium wp-image-756" title="UTEP" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2010/08/utep.jpg?w=300" alt="Folleto promocional curso cibersldados" width="300" height="197" /></a><p class="wp-caption-text">Folleto promocional del curso para cibersoldados</p></div>
<p>“Grave, junto a la puerta del yanqui diplomático, vela un soldado el sueño de quien mi ensueño ahoga”. Los versos pertenecen al poema “Yanqui con soldado” y fue publicado en  1937 por <a href="http://www.ecured.cu/index.php/Nicol%C3%A1s_Guill%C3%A9n">Nicolás Guillén</a> en su libro <em>Cantos para soldados y sones para turistas</em>.</p>
<p>Desde 1959, los diplomáticos de Estados Unidos no disponen de soldados cubanos para velar sus sueños. Sin embargo, la Oficina de Intereses norteamericana en Cuba ha lanzado una convocatoria para reclutar cibersoldados <span id="more-755"></span>que luchen por realizar los sueños del imperio. La convocatoria reza:</p>
<h5 style="padding-left:30px;">Sent: Friday, August 27, 2010 11:52 AM</h5>
<h5 style="padding-left:30px;">Subject: Nuevo curso a distancia sobre el uso y navegación en Internet.</h5>
<h5 style="padding-left:30px;">La Oficina de Prensa y Cultura se complace en ofrecer a nuestros contactos cubanos otro Curso a Distancia en colaboración con la  Universidad de Texas en El Paso. El curso que durará 5 semanas ayudará a los participantes a adquirir las habilidades necesarias para navegar y utilizar la  Internet para estudios e investigaciones en línea. El mismo será auto dosificado, en línea y en español. Constituye un pre-requisito para posteriores inscripciones en cursos de UTEP ofrecidos por la Sección.</h5>
<h5 style="padding-left:30px;">Por favor, comparta el folleto adjunto con amigos, familiares y contactos que puedan estar interesados en aprovechar esta oportunidad y futuros cursos de UTEP. Los participantes deben inscribirse a través de la Oficina de Prensa y Cultura, debe haberse graduado de Secundaria Básica, y tener alguna experiencia en computación.</h5>
<p>Aunque en el folleto adjunto se dice que sólo se ofertan dieciséis plazas, los convocantes no parecen muy seguros de poderlas cubrir. En un país con un millón de graduados universitarios, exigen sólo nivel de Secundaria Básica, y presionan con que el curso es un prerrequisito para acceder a posteriores convocatorias. En este caso, la vieja amenaza publicitaria al estilo de “no dejes escapar esta oportunidad”, no es funcional. En Cuba existen  610 instalaciones gratuitas para la enseñanza de la informática, conocidas como <a href="http://www.jovenclub.cu/">Joven Club</a>. El año pasado 228 000 personas recibieron cursos presenciales en ellas. Los Joven Club también brindan una <a href="http://cursad.jovenclub.cu/">amplia oferta curricular en línea</a>.</p>
<p>Mención aparte merece la lista de destinatarios. Una especie de “dream team”, compuesto mayoritariamente por pícaros, estafadores y vividores; <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2010/08/04/usaid-vs-cuba-tres-millones-para-otro-fracaso/">viejos conocidos de los diplomáticos norteamericanos</a>. Con semejantes reclutadores van a tener que bajar la exigencia académica hasta Pre-escolar. En 1999, durante la celebración de la Cumbre Iberoamericana en La Habana, una “manifestación” antigubernamental tuvo más errores ortográficos en los carteles que personas en la calle. Alertamos a la Real Academia de la Lengua Española. Gracias a los nuevos cibersoldados, es posible que aquellas barbaridades sean ahora trasladas a la Red de redes.</p>
<p>Finalmente, un dato curioso. Fue en Texas -sede del Instituto Bush- donde se organizó recientemente una “<a href="http://www.cubadebate.cu/opinion/2010/04/21/a-la-derecha-de-bush/">Conferencia sobre ciberdisidencia</a>”, con la honrosa presencia de George W. Bush. Nos preguntamos si el expresidente está también detrás de esta convocatoria. Porque si es así, “el uso del razonamiento crítico” que promete el folleto adjunto, está garantizado. Tendremos <a href="http://www.webconferencia.net/patio-de-recreo/bushismos-150706.html"><em>bushismos</em></a> al estilo  de “los que penetran en el país ilegalmente están violando la ley”, pero esta vez escritos desde la sede de los diplomáticos norteamericanos en La Habana. Congratulations.</p>
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