<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>La pupila insomne &#187; Santiago Pérez Benítez</title>
	<atom:link href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?feed=rss2&#038;tag=santiago-perez-benitez" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu</link>
	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
	<lastBuildDate>Mon, 27 Mar 2023 12:41:27 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.1.31</generator>
	<item>
		<title>Escenario global, Trump e implicaciones para Cuba. Por Santiago Pérez Benítez</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=59487</link>
		<comments>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=59487#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 23 Jun 2017 09:53:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[Barack Obama]]></category>
		<category><![CDATA[Donald Trump]]></category>
		<category><![CDATA[Santiago Pérez Benítez]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=59487</guid>
		<description><![CDATA[ Cuba como cualquier actor internacional, va a confrontar importantes amenazas, pero también se abren oportunidades para su interacción <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=59487">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-594880" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/06/trump-2506.jpg"></div></div></td></tr></table><div id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7721" class="yiv9308154356WordSection1">
<p><span style="color:#000000;"><em>Fragmentos de ponencia presentada en el evento anual de la Cátedra de Estudios del Caribe de la Universidad de la Habana. 9 de diciembre del 2016.<span id="more-59487"></span></em></span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7720" class="yiv9308154356MsoNormal"><span style="color:#000000;"><b id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7719"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7718">(…)</span></b></span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7765" class="yiv9308154356MsoNormal"><span style="color:#000000;"><b>Política hacia Cuba</b></span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7766" class="yiv9308154356MsoNormal"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7767" style="color:#000000;">La otra línea, que representaría la Administración Trump, sin desdecirse necesariamente de elementos de la anterior estrategia, y buscando los mismos objetivos, pero de manera más “impaciente”, privilegiaría un curso más confrontativo, de mayores presiones, hostilidad, injerencia, que detenga el ritmo de los avances en las relaciones bilaterales, y que de nuevo priorice la generación de inestabilidad y amplifique las críticas a Cuba a nivel internacional, desatando campañas de difamación y probables presiones multilaterales. Incrementaría las acciones de bloqueo, sobre todo en el ámbito financiero. Buscaría quitarle a Cuba los supuestos beneficios y “respiros” que, en su lógica, le otorgó el deshielo con Obama en el 2015 y 2016.</span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7789" class="yiv9308154356MsoNormal"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7790" style="color:#000000;">Este escenario con Trump no excluye elementos de cooperación con el gobierno cubano como algunos de los actualmente existentes, y que en los manuales de las llamadas guerras no convencionales o planes de subversión no se excluyen. No debe esperarse la ruptura de las relaciones diplomáticas, ni la afectación sensible de intereses económicos norteamericanos, aunque estos aún son incipientes y poco poderosos en comparación con el poder de la política probable de la “envalentonada” Administración, y sobre todo del Congreso Republicano.</span></p>
<p class="yiv9308154356MsoNormal"><span style="color:#000000;">Las posibles causas de esta mayor hostilidad de Trump hacia Cuba serían:</span></p>
<ul id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7772" type="disc">
<li id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7786" class="yiv9308154356MsoNormal"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7785" style="color:#000000;">Los grupos que lo apoyan no comparten el razonamiento de Obama de que los instrumentos de la anterior política de hostilidad han fracasado. Opinan que empleando los métodos de la confrontación, muchos recogidos en la Helms Burton, pueden lograr el cambio de sistema de manera más expedita.</span></li>
<li class="yiv9308154356MsoNormal"><span style="color:#000000;">Percepción de vulnerabilidad de Cuba por los problemas económicos que afronta a raíz de la crisis de Venezuela.</span></li>
<li id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7771" class="yiv9308154356MsoNormal"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7770" style="color:#000000;">Interés en revertir el “legado” de Obama, del cual, junto con el acuerdo con Irán, forma parte el cambio en la política hacia Cuba.</span></li>
<li id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7773" class="yiv9308154356MsoNormal"><span style="color:#000000;">Cuba sería el “enemigo” más pequeño contra el cual se pudiera mostrar dureza en política exterior. La probable embestida contra China e Irán tendría muchos mayores costos.</span></li>
<li class="yiv9308154356MsoNormal"><span style="color:#000000;">Reacciones ante las críticas desde la derecha porque Cuba no ha hecho las concesiones que se le han demandado en el área de los cambios en su sistema político y en el tema de las libertades y derechos humanos.</span></li>
<li id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7778" class="yiv9308154356MsoNormal"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7777" style="color:#000000;">Pago a las acciones de los cubanoamericanos de derecha por haber actuado a favor de los republicanos en las elecciones en la Florida. No sería tanto por el potencial electoral de los cubanos (los demócratas ganaron el Dade y el Broward County), sino por el papel que juegan los cubano-americanos en la maquinaria republicana en el Estado.</span></li>
<li class="yiv9308154356MsoNormal"><span style="color:#000000;">Posibilidad de “hacer concesiones” al establishment republicano, cuyos candidatos a la Casa Blanca abogaron en las primarias por un endurecimiento de las relaciones con Cuba, sobre todo Marco Rubio y Jeb Bush. La Plataforma Republicana, aprobada por el hoy Jefe de Despacho de la Casa Blanca, Reince Priebus, es muy hostil contra Cuba. Los comentarios de Trump a raíz del fallecimiento de Fidel Castro van precisamente en esa línea.</span></li>
</ul>
<ul type="disc">
<li class="yiv9308154356MsoNormal"><span style="color:#000000;">Visión de que América Latina no continúa apoyando a Cuba con la misma intensidad y de la misma manera que lo hizo en los años del 2010-2015, dados los cambios hacia la derecha en la región,</span></li>
<li class="yiv9308154356MsoNormal"><span style="color:#000000;">Intentos de “comprobar” o medir la “resistencia” que le puede ofrecer la nueva dirección del país desde el 2018 a las acciones externas, incluyendo provocaciones de la contrarrevolución alentada por los EEU.</span></li>
<li class="yiv9308154356MsoNormal"><span style="color:#000000;">No concreción de importantes negocios e intereses económicos norteamericanos en Cuba que teóricamente pudieran tener, para la fecha, la fuerza y voluntad de frenar las eventuales políticas gubernamentales hostiles de Trump.</span></li>
</ul>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7784" class="yiv9308154356MsoNormal"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7783" style="color:#000000;">En este escenario de detenimiento del proceso de mejoría de las relaciones bilaterales Cuba-EEUU o empeoramiento de las mismas (aunque todavía es prematuro precisar mayores detalles), los países europeos, en sus políticas bilaterales, se dividirían entre los interesados en mantener sus posiciones e intereses en Cuba y los mayores aliados de EEUU que, con matices, secundarían el curso norteamericano, y que no tendrían grandes intereses en nuestro país. De manera general, no obstante, Bruselas seguirá abogando por la línea de confrontación más afín con la posición del Presidente Obama, sobre todo después de la firma del Acuerdo con Cuba de diciembre de este año. En rigor, la política real de la Unión y de sus países miembros, incluso cuando estaba vigente la Posición Común, iba en la dirección de la modalidad de confrontación que posteriormente escogió la Administración Obama.</span></p>
<p class="yiv9308154356MsoNormal"><span style="color:#000000;">En general, los gobiernos de América Latina y el Caribe mantendrían la solidaridad con Cuba y el nivel de apoyo a nuestro país, aunque existirían matices en el nivel de involucramiento de algunos países. Algunos gobiernos latinoamericanos de derecha privilegiarían la hostilidad ideológica para fortalecer sus posiciones frente a los sectores progresistas nacionales, aunque se cuidarían de ser identificados como “trumpistas” por la opinión pública de sus respectivos países y evitarían romper los consensos ya alcanzados en la política hacia Cuba en el marco de la CELAC y otros organismos regionales.</span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7780" class="yiv9308154356MsoNormal"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7779" style="color:#000000;">Las políticas de Rusia y China en este escenario se mantendrían estables y mantendrían el compromiso con nuestro país, criticando el curso hostil de la Administración Trump, aunque los matices de su reacción y el grado de compromiso e incremento de su involucramiento en Cuba sería en dependencia del estado en que se encuentren para esos momentos las relaciones con EEUU y el bloque occidental en general. En el caso particular de China, es de esperar un proceso de incremento significativo de los nexos con la Habana.</span></p>
<p class="yiv9308154356MsoNormal"><span style="color:#000000;">Dado el potencial de relaciones cultivadas por Cuba con los gobiernos y sociedades de Canadá, Asia, Medio Oriente y Africa, es de prever la continuidad e incremento de los intereses y relaciones de estos países y de sus sectores económicos y políticos con la Isla, en tanto que les permite mostrar autonomía frente a la de seguro criticada globalmente política de Trump, además de satisfacer intereses económicos específicos, políticos, de cooperación, en los ambientes multilaterales, entre otros.</span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7782" class="yiv9308154356MsoNormal"><span id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7781" style="color:#000000;">Está claro que en el escenario que se avecina, Cuba como cualquier actor internacional, va a confrontar importantes amenazas, pero también se abren oportunidades para su interacción, lo que incluye el aprovechamiento de los conflictos al interior de las clases dominantes de EEUU; la interacción con los otros actores internacionales en competencia con Washington como China, Rusia; los nexos que mantiene Cuba con países europeos, Canadá, América Latina y el resto de los actores gubernamentales de otros continentes. Se abren también importantes opciones de interacción con sectores económicos y corporaciones privadas, grupos de solidaridad, regiones y organismos de integración regionales.</span></p>
<p id="yui_3_16_0_ym19_1_1498100728798_7796" class="yiv9308154356MsoNormal"><span style="color:#000000;"><b>Santiago Pérez Benítez. Investigador del CIPI, </b>Centro de Investigaciones de Política Internacional</span></p>
</div>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?feed=rss2&#038;p=59487</wfw:commentRss>
		<slash:comments>7</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Escenario global, Trump e implicaciones  para Cuba.[1]  Santiago Pérez Benítez</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=57179</link>
		<comments>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=57179#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 15 Dec 2016 13:05:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[Donald Trump]]></category>
		<category><![CDATA[Santiago Pérez Benítez]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=57179</guid>
		<description><![CDATA[Hay una clara voluntad de los sectores más mundializados, nucleados  en la administración Obama y los países de la UE, para incluir a Cuba  en  el proceso de globalización en curso. Se desea  promover los intereses de sus agentes económicos; evitar un mayor nivel de relaciones estratégicas de la isla con China, Rusia,Venezuela,  y  tratar de interactuar y de ser posible derrocar, o al menos modificar sustancialmente, al sistema cubano mediante el llamado “compromiso”. <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=57179">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-571800" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2016/12/trump.jpg"></div></div></td></tr></table><p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">El escenario internacional  en el que Cuba y los países del Caribe deben insertarse  se caracteriza por múltiples y contradictorias tendencias.  Muchas de ellas  venían abriéndose paso desde hace algún  tiempo, mientras  otras se han hecho más notorias a raíz del Brexit y la victoria de Donald Trump en las elecciones de EEUU el 8 de noviembre del 2016.</span><span id="more-57179"></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Ello no quiere decir que las primeras hayan desaparecido y que sean las “novedosas” las que vayan a triunfar. Se parte del concepto que la realidad global, regional o nacional es mucho más rica y abigarrada que lo que podamos enunciar o describir como tendencias desde la academia o la política.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">En estas reflexiones sólo apunto aquellas  que pueden ser más relevantes para la identificación de  amenazas y oportunidades a las que se enfrentaría la política exterior de Cuba en el nuevo escenario.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">De manera estructural,  continúa avanzando “objetivamente” el proceso de globalización con sus tres pilares básicos: la liberación de los flujos de capital; de bienes y servicios; y de mano de obra. Se  consolida el proceso “natural” de concentración y centralización del capital; la conformación de  un orden basado en cadenas globales y regionales de valor; el poder creciente de las transnacionales; la financiarización de la economía en detrimento de la inversión productiva; la deslocalización de empresas hacia países con mano de obra más barata; la importación de trabajadores extranjeros –legales o ilegales- hacia países centrales para reducir los costos de la producción y los salarios; el incremento de la desigualdad dentro y entre los países; la erosión del Estado de Bienestar donde existía; la imposición de medidas de ajuste estructural, entre otros rasgos.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Este modo de funcionamiento del capitalismo global, que caracterizó al sistema internacional desde fines de los ochenta,  no obstante, ha develado serios problemas en su funcionamiento, y está generando conflictos y disfuncionalidades evidentes.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Se mantiene la crisis  estructural y sistémica que eclosionó en el 2007-2008  en  EEUU y que se ha esparcido por todo el mundo con visos de permanecer en la perspectiva mediata.Simplemente la economía no crece como debiera, lo que – además de otras causas- repercute en el agravamiento sensible de las contradicciones económicas, sociales y políticas del capitalismo, tanto a nivel de las sociedades nacionales, como de los conflictos  internacionales.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Todos los organismos económicos mundiales reportan perspectivas de  crecimiento moderado de EEUU; bajas tasas de crecimiento de las principales economías de la Unión Europea y de Japón. Se reducen las tasas de crecimiento en los países emergentes y subdesarrollados. América Latina crece muy poco. China estabiliza su crecimiento sólo sobre un 5% y la India lo incrementa ligeramente. El poder de “halar” la economía mundial por parte de los países emergentes, como sucedió en la primera década de los años dos mil, se ha reducido sensiblemente.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Aunque en su momento no se atisbó con toda su intensidad – y se sucumbió a la ideologización de la globalización, dándola por “inexorable e indetenible”-  en casi todas las sociedades nacionales, incluyendo las de los países centrales, se mantuvo y ahora se acrecienta la puja de poderes entre los sectores vinculados al poderoso capital financiero transnacionalizado, por un lado, y otros sectores,  más relacionados con los  productores industriales, de materias primas, mercados  internos, regionales, representantes de las  medianas y pequeñas empresas.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Específicamente a nivel de las élites y de los grupos dominantes de los países centrales, se percibe un ascenso  de los sectores nacionalistas, capitalizados por la derecha, sobre todo en EEUU, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Japón y en otros países, que claman por el “rescate” de la soberanía, reaccionan alérgicamente al ascenso de China y otras potencias emergentes,  y se oponen a la globalización y regionalización  de la manera que ha funcionado en las últimas décadas.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">No necesariamente en conflicto con los sectores globalizados, pero sí con matices diferentes, estos grupos  buscan generar una mayor cuota de plusvalía al interior de las fronteras nacionales, elevando la sobreexplotación de los trabajadores y reduciendo las regulaciones e impuestos a las corporaciones imponiéndoles restricciones &#8211; hasta donde sea posible- a sus proyecciones globalizadoras.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">A nivel político e ideológico, se recrudecen las acciones de los establishments, sobre todo  occidentales, contra los latentes y abiertos conflictos raciales, clasistas,  nacionales y el proceso natural de mestizaje en sus sociedades. El tema de la lucha contra el terrorismo y la migración ilegal –complejos fenómenos engendrados por la reacción ante la anárquica globalización neoliberal y su imposición a las sociedades del Sur por parte de los Estados y organismos occidentales e intervenciones de sus fuerzas armadas &#8211;  se emplea también para erosionar, y de ser posible, desligarse de muchos preceptos de la democracia liberal al interior de las sociedades de los países centrales.  Es una manera de justificar también las acciones represivas y de control sobre los amplios sectores de las clases medias y  populares, que paradójicamente, en determinadas proporciones y ocasiones, apoyan estos cursos.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Las nuevas fuerzas de la derecha, a nivel internacional, tienden a ideologizar menos que los sectores oligárquicos globalizadores los temas de la democracia liberal y la defensa de los derechos humanos, aunque los sigan empleando como herramientas para satanizar a países enemigos.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">En este marco de “países first”, la competencia entre los centros de poder se agudiza, incluyendo la existente entre los propios países de la tríada (EEUU, Europa y Japón) y la que se libra con los llamados emergentes, principalmente  China, Rusia, y otros actores regionales que buscan obtener mejores posiciones en el marco del orden internacional vigente, que hasta ahora sigue hegemonizado por el llamado Occidente histórico.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">A nivel político-diplomático, las relaciones  entre los  centros de poder mencionados &#8211;  por ahora-   discurre entre la confrontación y la cooperación, dado el nivel de interdependencia existente, y la ausencia de paradigmas ideológicos alternativos. En muchas situaciones conflictivas se producen coaliciones modulares y flexibles, no necesariamente siguiendo una geometría de bloques pre-determinados. Estas coaliciones cuentan con la presencia, como aliados o adversarios, de grandes potencias, actores regionales o fuerzas no estatales.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Adquieren  un mayor poder en el escenario global actores no gubernamentales, públicos y privados, incluyendo los grupos terroristas, las transnacionales,  iglesias y movimientos religiosos, ONGs, entre otros.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">En el caso de América Latina, donde  primeramente se resquebrajó el andamiaje neoliberal ya a fines de los noventa, se percibe un debilitamiento de la respuesta que desde el centro-izquierda dieron los sectores progresistas a  las fuerzas del imperialismo globalizador en los primeros 15 años del presente siglo. Este debilitamiento temporal se ha evidenciado en los cambios de gobierno hacia la derecha en Brasil, Argentina, el activismo opositor en Venezuela y el debilitamiento de las opciones integracionistas latinoamericanas. Está en curso una clara ofensiva de derecha impulsada desde Washington, aunque las fuerzas populares mantienen su resistencia y siguen en el poder las Revoluciones en Venezuela, Ecuador y Bolivia.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">EEUU continúa desempeñándose como actor clave del sistema internacional, aun cuando se  ha reducido de forma relativa su superioridad global. En los primeros años de la Administración Trump probablemente se incremente su agresividad para recuperar posiciones perdidas y obtener ventajas en las negociaciones y conflictos internacionales, incluyendo la confrontación con el Estado islámico en el Medio Oriente, el  enfrentamiento con actores internacionales de mayor peso, sobre todo con China e Irán, a diferencia de Obama,  que en su segundo mandato priorizó la confrontación con Rusia.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Washington continuará  evitando el empantanamiento en operaciones bélicas a gran escala en el exterior, y las llamadas operaciones de “nation building”,  pero al mismo tiempo,  incrementará su política de rearme, subversión en los países no afines a sus proyecciones y hegemonía. Trump desarrollará una política unilateral y de imposición de condiciones, lo que generará divergencias  con los aliados europeos y asiáticos, sin llegar a lacerar sensiblemente las alianzas estructurales existentes.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><strong>Política hacia Cuba</strong></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">En el escenario  brevemente comentado, se perciben claramente dos designios estratégicos de confrontación global por parte del imperialismo con Cuba:</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Por un lado, hay una clara voluntad de los sectores más mundializados, nucleados  en la administración Obama y los países de la UE, para incluir a Cuba  en  el proceso de globalización en curso. Se desea  promover los intereses de sus agentes económicos; evitar un mayor nivel de relaciones estratégicas de la isla con China, Rusia,Venezuela,  y  tratar de interactuar y de ser posible derrocar, o al menos modificar sustancialmente, al sistema cubano mediante el llamado “compromiso” (engagement), y no la hostilidad o aislamiento total o parcial como fue la norma   en los 55 años previos, aunque ninguno de los instrumentos de esta política  se han eliminado completamente.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Un cambio del sistema socialista en Cuba –preferentemente por vía evolutiva- tendría una importancia ideológica, simbólica y política trascendental de cara a su esquema de dominación hegemónica mundial.  Sería absurdo pensar que, sobre todo EEUU y las principales potencias europeas, no seguirán actuando para obtener tales objetivos. En la práctica, con  la Administración Obama, EEUU enriqueció desde inicios del 2015 su arsenal de políticas, incluyendo los instrumentos del poder blando y su presencia en la isla, pero sin abandonar ninguno de su política tradicional, incluyendo el del bloqueo económico. Todos estos instrumentos están en pie, así como los sectores de la burocracia, con sus respectivas mentalidades,  que los han venido ejecutando tradicionalmente desde el Ejecutivo.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Esta política está enfocada en la noción de la “paciencia estratégica” y está asentada también en la espera de que en el país transcurra el relevo generacional del liderazgo, continúen los cambios en la política de actualización cubana, se debiliten las condiciones económicas por el empeoramiento de las condiciones en Venezuela y la maduración de los resultados de su política activa de “interacción” con la sociedad civil cubana –jóvenes, cuentapropistas,etc. Como instrumento de la política se incluyen las influencias de la comunidad cubano americana sobre la sociedad cubana.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">La otra línea, que representaría la Administración Trump, sin desdecirse necesariamente de elementos de la anterior estrategia, y buscando los mismos objetivos, pero de manera más “impaciente”, privilegiaría un curso más confrontativo, de mayores presiones,  hostilidad, injerencia, que detenga el ritmo de los avances en las relaciones bilaterales, y que de nuevo priorice la generación de inestabilidad y amplifique las críticas a Cuba a nivel internacional, desatando campañas de difamación y probables presiones multilaterales. Incrementaría las acciones de bloqueo,  sobre todo en el ámbito financiero.  Buscaría quitarle a Cuba los supuestos beneficios y “respiros” que, en su lógica, le otorgó el deshielo con Obama en el 2015 y 2016.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Este escenario con Trump no excluye elementos de cooperación con el gobierno cubano como algunos de los actualmente existentes, y que en los manuales de las llamadas guerras no convencionales o planes de subversión no se excluyen. No debe esperarse  la ruptura de las relaciones diplomáticas, ni la afectación sensible de intereses económicos norteamericanos, aunque estos aún son incipientes y poco poderosos en comparación con el poder de la política probable de la “envalentonada” Administración, y sobre todo del Congreso Republicano.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Las posibles causas de esta mayor hostilidad de Trump hacia Cuba  serían:</span></p>
<ul style="text-align:justify;">
<li><span style="color:#000000;">Los grupos que lo apoyan no comparten el razonamiento de Obama de que los instrumentos de la anterior política de hostilidad han fracasado. Opinan que empleando los métodos de la confrontación, muchos recogidos en la Helms Burton, pueden lograr el cambio de sistema de manera más expedita.</span></li>
<li><span style="color:#000000;">Percepción de vulnerabilidad de Cuba por los problemas económicos que afronta a raíz de la crisis de Venezuela.</span></li>
<li><span style="color:#000000;">Interés en revertir el “legado” de Obama, del cual, junto con el acuerdo con Irán, forma parte el cambio en la política hacia Cuba.</span></li>
<li><span style="color:#000000;">Cuba sería el “enemigo” más pequeño contra el cual se pudiera mostrar dureza en política exterior. La probable embestida contra China e Irán tendría muchos mayores costos.</span></li>
<li><span style="color:#000000;">Reacciones ante las críticas desde la derecha porque Cuba no ha hecho las concesiones que se le han demandado en el área de los cambios en su sistema político y en el tema de las libertades y derechos humanos.</span></li>
<li><span style="color:#000000;">Pago a las acciones de los cubanoamericanos de derecha por haber actuado a favor de los republicanos en las elecciones en la Florida. No sería tanto por el potencial electoral de los cubanos (los demócratas ganaron el Dade y el Broward County), sino por el papel que juegan los cubano-americanos en la maquinaria republicana en el Estado.</span></li>
<li><span style="color:#000000;">Posibilidad de “hacer concesiones” al establishment republicano, cuyos candidatos a la Casa Blanca abogaron en las primarias por un endurecimiento de las relaciones con Cuba, sobre todo Marco Rubio y Jeb Bush. La Plataforma Republicana, aprobada por el hoy Jefe de Despacho de la Casa Blanca, Reince Priebus, es muy hostil contra Cuba. Los comentarios de Trump a raíz del fallecimiento de Fidel Castro van precisamente en esa línea.</span></li>
<li><span style="color:#000000;">Visión de que América Latina no continúa apoyando a Cuba con la misma intensidad y de la misma manera que lo hizo en los años del 2010-2015, dados los cambios hacia la derecha en la región,</span></li>
</ul>
<ul style="text-align:justify;">
<li><span style="color:#000000;">Intentos de “comprobar” o medir la “resistencia” que le puede ofrecer la nueva dirección del país desde el 2018 a las acciones externas, incluyendo provocaciones de la contrarrevolución alentada por los EEU.</span></li>
<li><span style="color:#000000;">No concreción de importantes negocios e intereses económicos norteamericanos en Cuba que teóricamente pudieran tener, para la fecha,  la fuerza y voluntad de frenar las eventuales políticas gubernamentales hostiles de Trump.</span></li>
</ul>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">En este escenario de detenimiento del proceso de mejoría de las relaciones bilaterales Cuba-EEUU o empeoramiento de las mismas (aunque todavía es prematuro precisar mayores detalles),  los países europeos, en sus políticas bilaterales, se dividirían entre los interesados en mantener sus posiciones e intereses en  Cuba y los mayores aliados de EEUU que, con matices, secundarían el curso norteamericano, y que no tendrían grandes intereses en nuestro país. De manera general, no obstante,  Bruselas  seguirá abogando por la línea de confrontación más afín con la posición del Presidente Obama, sobre todo después de la firma del Acuerdo con Cuba de diciembre de este año. En rigor, la política real de la Unión y de sus países miembros, incluso cuando estaba vigente la Posición Común, iba en la dirección de la modalidad de confrontación que posteriormente escogió la Administración Obama.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">En general, los gobiernos de  América Latina y el Caribe mantendrían la solidaridad con Cuba y el nivel de apoyo a nuestro país, aunque existirían matices en el nivel de involucramiento de algunos países. Algunos gobiernos latinoamericanos de derecha  privilegiarían la hostilidad ideológica para fortalecer sus posiciones frente a los sectores progresistas nacionales, aunque se cuidarían de ser identificados como “trumpistas” por la opinión pública de sus respectivos países y evitarían romper los consensos ya alcanzados en la política hacia Cuba en el marco de la CELAC y otros organismos regionales.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Las políticas de Rusia y China en este escenario se mantendrían estables y mantendrían el compromiso con nuestro país,  criticando el curso hostil de la Administración Trump, aunque  los matices de su reacción y el grado de compromiso e incremento de su involucramiento en Cuba  sería en dependencia del estado en que se encuentren para esos momentos  las relaciones con EEUU y el bloque occidental en general. En el caso particular de China, es de esperar un proceso de incremento significativo de los nexos con la Habana.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Dado el potencial de relaciones cultivadas por Cuba con los gobiernos y sociedades de Canadá, Asia, Medio Oriente y Africa, es de prever la continuidad e incremento de los intereses y relaciones de estos países y de sus sectores económicos y políticos con la Isla, en tanto  que les permite mostrar autonomía frente a la de seguro criticada globalmente política de Trump, además de satisfacer intereses económicos específicos, políticos, de cooperación, en los ambientes multilaterales, entre otros.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Está claro que en el escenario que se avecina, Cuba como cualquier actor internacional, va a confrontar importantes amenazas, pero también se abren oportunidades para su interacción, lo que incluye el aprovechamiento de los conflictos al interior de las clases dominantes de EEUU; la interacción con los otros actores internacionales en competencia con Washington como China, Rusia; los nexos que mantiene Cuba con países europeos, Canadá, América Latina y el resto de los actores gubernamentales de otros continentes. Se abren también importantes opciones de interacción con sectores económicos y corporaciones privadas, grupos de solidaridad, regiones y organismos de integración regionales.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">*Investigador del CIPI</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">14 de diciembre 2016</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><a style="color:#000000;" href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Fragmentos de ponencia presentada en el evento anual de la Cátedra de Estudios del Caribe de la Universidad de la Habana. 9 de diciembre del 2016.</span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?feed=rss2&#038;p=57179</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Países de la UE y Cuba: Lecciones del pasado</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=49796</link>
		<comments>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=49796#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 10 Jun 2015 03:52:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[Santiago Pérez Benítez]]></category>
		<category><![CDATA[Uni'on Europea]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=49796</guid>
		<description><![CDATA[&#160;Santiago Pérez Benítez, Claudia Martínez Hernández[1] La propia existencia del modelo cubano representa un desafío al  poder de las transnacionales y al orden global   impuesto por el Estado norteamericano y las principales potencias  de Europa Occidental. A este ordenamiento no le &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=49796">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-497970" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2015/06/cuba-union-europea-1.jpg?w=300"></div></div></td></tr></table><h5><strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/santiago-perez-benitez/" target="_blank">Santiago Pérez Benítez</a>, </strong><strong>Claudia Martínez Hernández<a href="#_ftn1" name="_ftnref1"><strong>[1]</strong></a></strong></h5>
<p style="text-align:justify;"><a href="http://wp.me/p10AwN-cXa"><img class="alignleft wp-image-49797 size-medium" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2015/06/cuba-union-europea-1.jpg?w=300" alt="cuba-union-europea (1)" width="300" height="169" /></a>La propia existencia del modelo cubano representa un desafío al  poder de las transnacionales y al orden global   impuesto por el Estado norteamericano y las principales potencias  de Europa Occidental. A este ordenamiento no le convienen Estados nacionales que negocien de manera enérgica<span id="more-49796"></span>  con las transnacionales; manifiesten posturas ideológicas alternativas; denuncien  y traten de modificar el orden  establecido, al tiempo que se hayan mostrado capaces de conservar el poder interno en su sociedad y diversificar sus relaciones externas. Cuba es un referente para los sectores latinoamericanos, europeos y  de otras sociedades del llamado tercer mundo, que deseen cambiar las reglas sistémicas  de las que se beneficia el capitalismo europeo.</p>
<p style="text-align:justify;">Es por ello que ha existido, y seguirá existiendo, una estrategia de largo plazo del capitalismo global y de sus estados nacionales dominantes por derrocar, subvertir o erosionar, en la medida de lo posible,  al sistema de la isla por métodos o instrumentos económicos, diplomáticos, políticos, comunicacionales, ideológicos, subversivos, encubiertos y si es necesario, militares. Resulta impensable que  el gobierno norteamericano  o las potencias de la UE y la OTAN  dejen de buscar estos objetivos, incluso si se firmara a fines del año 2015 un Acuerdo de Cooperación y Diálogo Político entre la UE y Cuba, y si  se restablecieran las relaciones diplomáticas y se abrieran Embajadas en EEUU y en Cuba. Por causas estructurales, resulta prácticamente imposible que Washington o Bruselas actúen en y con  Cuba como lo hacen otros países capitalistas desarrollados, para no mencionar a los BRICS y el  resto de los países de la ONU,  que  respetan el status quo en la Isla.</p>
<p style="text-align:justify;">Esta  generalidad, sin embargo,  no  explica los matices que han diferenciado las estrategias para tratar de derrocar o modificar al sistema cubano entre EEUU y la Unión Europea, ni los cambios que se han sucedido en las distintas coyunturas de las relaciones bilaterales de la isla  con estos actores.</p>
<p style="text-align:justify;">A diferencia de las once administraciones norteamericanas que han intentado  hasta ahora derrocar al sistema cubano con el enfrentamiento directo,  el uso o empleo de la amenaza militar, la imposición del bloqueo económico y el aislamiento internacional; las principales potencias de Europa Occidental no han bloqueado ni amenazado militarmente a la Isla; han tenido relaciones diplomáticas “normales” con la Habana; han fomentado las relaciones económicas; han ofertado cooperación y posibilitado los intercambios con organismos cubanos. Sus Embajadas actúan en la Habana de manera legítima.</p>
<p style="text-align:justify;">La  proyección europea diferente a la norteamericana se ha debido a múltiples factores:</p>
<ul style="text-align:justify;">
<li>Los países de la UE han carecido del poder “duro” –militar y económico- para lograr cambiar la realidad cubana a través de amenazas militares o bloqueos económicos.</li>
<li>La política hacia Cuba no ha sido un factor de incidencia en la política interna  en  los países de la UE (con excepción de España) como sí lo ha sido para Estados Unidos.</li>
<li>La UE ha deseado marcar diferencias con EEUU  para reivindicar cuotas de autonomía en política exterior.</li>
<li>Han tenido intereses económicos concretos aprovechando la ausencia de competidores norteamericanos en el mercado de la Isla.</li>
<li>Persisten presiones de su sociedad civil donde han existido siempre simpatías por Cuba.</li>
<li>En su lectura &#8211; más paciente y reflexiva que la norteamericana- la mejor manera de provocar los cambios  en Cuba ha sido la del “compromiso constructivo”, estrategia  que ya les dio resultado para la transformación  al capitalismo de  las élites y sociedades de los países  de Europa Oriental.</li>
<li>Han partido de la premisa de que “una transición pacífica y acertada de Cuba hacia la economía de mercado” exige un papel de apoyo activo de la UE.</li>
</ul>
<p style="text-align:justify;">La  política de las principales potencias de la Unión Europea, y de ésta como entidad, ha sido injerencista y ha coincidido con Washington en el mantenimiento de la labor de subversión; trabajo de inteligencia; condenas en foros multilaterales; presiones diplomáticas, activismo de sus misiones en la Habana, entre otros instrumentos. En el diálogo político y demás encuentros con el gobierno, los europeos &#8211; con mucho mayor acceso hasta ahora que los norteamericanos-han tratado de obtener concesiones de la Habana en las áreas de “democracia” y “derechos humanos”, buscando obtener la legitimidad interna para los que perciben como  “agentes” del cambio sistémico en Cuba, y modificaciones a ordenamientos internos como el Código Penal, entre otros.</p>
<p style="text-align:justify;">Por supuesto, la diferenciación de matices entre las estrategias de EEUU y las potencias europeas ha sido de utilidad para el gobierno cubano, que ha mantenido una proyección de enfrentamiento y a la vez de cooperación –según sea la coyuntura- con las instituciones de la UE y con los distintos gobiernos de España, Francia, Reino Unido, Alemania,  Italia y Holanda, principales países miembros   con los que la Habana ha mantenido nexos bilaterales.<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[2]</a></p>
<p style="text-align:justify;">Estos países han  sido tradicionales fuentes de importación, tecnologías y créditos para Cuba; así como mercados para las exportaciones cubanas. Se han destacado, sobre todo después de los años noventa, como importantes emisores de turistas y fuentes de inversiones para la economía de la isla. De hecho, hoy ocupan el 24% del comercio exterior, el 24% de los emisores de turistas y el 60%  de los negocios conjuntos existentes. Desde el punto de vista político, la Europa Occidental ha representado un punto importante para la diversificación de las relaciones exteriores del país, sobre todo inmediatamente después de la caída del bloque socialista.</p>
<p style="text-align:justify;">En los sesenta, pese a las presiones de EEUU, las relaciones bilaterales con los  estados mencionados  no se rompieron, y con conflictos y cooperación &#8211; guerra fría de por medio- se mantuvieron. En general las relaciones bilaterales hasta fines de los ochenta con estos países estuvieron marcadas por la permanencia de los  vínculos históricos y culturales; la preservación de los intereses económicos europeos en Cuba; determinada reticencia europea a la exigencia norteamericana de reducir los nexos con el país;  el apoyo a Cuba  en sectores de la sociedad europea; las políticas gubernamentales europeas  hacia  los países socialistas de Europa del Este y hacia América Latina, en cuyos contextos enmarcaban la estrategia hacia Cuba.</p>
<p style="text-align:justify;">Por su parte, los principales temas que complejizaron las relaciones entre 1959 y 1989 fueron las nacionalizaciones realizadas en Cuba; las diferencias político-ideológicas de la guerra fría; el ingreso de Cuba al CAME y su apuesta por las relaciones con los países socialistas; el aumento de las regulaciones proteccionistas en el marco de la  integración europea; y el apoyo europeo a diferentes formas de provocaciones al Gobierno cubano, además de los conflictos en otras áreas del mundo y en foros multilaterales.</p>
<p style="text-align:justify;">Otra variable clave para entender las políticas europeas en este período fue la percepción que fueron teniendo  en cada coyuntura histórica específica de la fortaleza interna y externa de la Revolución Cubana. Un período de  acercamiento, a juzgar por las visitas realizadas –algo que hoy parece repetirse- fue el de mediados de los ochenta, cuando era notoria la fortaleza interna y externa del modelo cubano. Por ejemplo,  en 1985 nos visitaron el Canciller francés Roland Dumas y   Giulio Andreotti, Ministro de Relaciones Exteriores de Italia.  En noviembre del 1986 nos visitó el Presidente del gobierno español Felipe González, repitiendo la visita que en 1978 había hecho Adolfo Suárez.</p>
<p style="text-align:justify;">Sin embargo, después de la desintegración de la URSS y el surgimiento coyuntural  de un mundo unipolar, primó la percepción europea de la debilidad interna  y externa de Cuba,  lo que motivó el incremento de la presión, la  injerencia  en los asuntos internos y el endurecimiento de las posiciones diplomáticas en las negociaciones con la Habana. Fueron contadas las visitas de altos funcionarios europeos a nuestro país.</p>
<p style="text-align:justify;">En marzo de 1989 Cuba presentó a la Comisión Europea sus objetivos de cooperación y propuso trabajar en la conclusión de un Acuerdo Marco que contribuyera a la formación de un entorno político jurídico más favorable y facilitara el establecimiento de un diálogo permanente entre ambas partes. Esto fue poco tiempo después de establecer relaciones diplomáticas con la entonces Comisión Económica Europea  en 1988.  Sin embargo, la Comisión no respondió a la propuesta formal cubana, quizás porque esperaban el colapso del sistema revolucionario como un escenario probable luego de la descomposición de la Unión Soviética.</p>
<p style="text-align:justify;">Desde ese año y hasta la actualidad, Cuba no ha tenido un Acuerdo formal con la UE, a diferencia del resto de los países latinoamericanos. Ha sido una especie de tormentoso  sendero cíclico de 26 años donde ha habido etapas de  deterioro, otras  de distensión y momentos de  crisis. Paralelamente, las relaciones con los Estados miembros de la UE han reflejado, con los particularidades de cada uno y atendiendo a las distintas coyunturas nacionales,  los vaivenes de esta relación de conflicto-cooperación que ha existido entre Cuba y los países de la UE.</p>
<p style="text-align:justify;">Grosso modo, pudieran señalarse las siguientes etapas:</p>
<ul style="text-align:justify;">
<li>Desde 1989 hasta 1996. Se inicia el proceso de deterioro de las relaciones con la agudización de las contradicciones político-ideológicas como resultado de los cambios en el contexto internacional y la desaparición de la URSS. Se producen importantes conflictos de Cuba con los estados miembros por las crisis provocadas en las Embajadas europeas en la Habana,  y las acciones contra Cuba en la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra y en el Parlamento Europeo. Sin embargo, tras los primeros resultados positivos de las medidas cubanas para superar el Periodo Especial, y los cambios realizados, se generó una percepción diferente hacia el país y se abrieron  perspectivas para la cooperación entre la UE y Cuba,  y un incremento de los nexos con los Estados miembros,  sobre todo con España, Francia e Italia. Se sucedieron importantes visitas mutuas y se incrementaron los vínculos económicos y empresariales. A fines de 1995 se realizó una importante visita de la troyka a Cuba con vista a desarrollar el diálogo político y se comenzó el proceso para una eventual negociación de un Acuerdo Marco. Todo ello, sin embargo,  se interrumpió con la provocación del 24 de febrero del 1996 que trajo consigo el derribo de las avionetas, la adopción de la Helms Burton en EEUU, y finalmente la adopción de la  Posición Común de la UE en diciembre de 1996, que plantea como objetivo de la política oficial de la UE el cambio de régimen en Cuba (lo denominaron “transición a la democracia pluralista”) y la supeditación de las acciones de la UE a los cambios internos que supuestamente debía hacer Cuba.</li>
<li>Ciclo de 1997 hasta 2003. Etapa en la que se produjo el Entendimiento entre la UE y Estados Unidos (EEUU), y la aplicación de la Posición común, invocada con una gran frecuencia, lo que ocasionó un fuerte deterioro de las relaciones bilaterales. El tema Cuba se abordó con frecuencia en las Cumbres Trasatlánticas. Sin embargo, a partir del año 2000 se reiniciaron las visitas europeas a la Isla, incluyendo la del Canciller español, y varias visitas de altos funcionarios cubanos a capitales europeas. Fue clave la visita del Papa a Cuba en 1988. En Europa se apoyaron los reclamos de nuestro país para la devolución del niño Elián González. Como respuesta a los pedidos de 71 países de Asia, Caribe y Pacífico, el  10 de marzo del  2000 Cuba manifestó su interés en suscribir el acuerdo de los países ACP con la UE como vía de lograr un nexo formal con la Unión, pero ante los inaceptables condicionamientos de la contraparte europea tuvo que retirarse del mismo. A la altura de diciembre del 2001 una troyka europea viajó a la Habana para reanudar el diálogo político, que generó un ambiente de cierta distensión en los vínculos bilaterales. Además de con <strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/españa/" target="_blank">España</a></strong>, se destacaron los nexos en la etapa con los alemanes, sobre todo con los estados federales. El 24 de febrero del 2003, sobre la base de las peticiones de los países ACP y funcionarios de la Comisión, Cuba presentó en el Consejo de la UE su solicitud formal de adhesión al Acuerdo de Cotonú. La situación, sin embargo,  se enrareció rápidamente por las provocaciones realizadas en marzo en la Habana por la contrarrevolución interna y externa, en el contexto de las “celebraciones” en Washington por la “exitosa” campaña militar  en Irak, y el incremento de las amenazas para Cuba. Ante las acciones  de Cuba de encarcelar a 75 contrarrevolucionarios, la UE adoptó sanciones en junio del 2003 que volvieron a retrotraer las relaciones políticas con la UE a un punto crítico.</li>
<li>Ciclo desde 2004 hasta la actualidad. Desde 2004 hasta 2008 las relaciones se encontraron deterioradas, a pesar de que a partir del 2005 se suspendieron, pero no eliminaron  las sanciones. A inicios de este período, como respuesta a las sanciones, la mayoría de las Embajadas estuvieron virtualmente “congeladas” en la Habana. Prácticamente no se realizaron visitas de alto nivel entre Cuba y Europa Occidental. La entrada en mayo del 2004 de los países exsocialistas de Europa del Este a la UE empeoró la correlación de fuerzas  a favor de los enemigos de la normalización con Cuba. A partir del 2008 se vislumbró, por tercera vez, el camino hacia determinada distensión de las relaciones, pues las sanciones fueron levantadas. Se reanudó el Diálogo Político Ministerial, aunque sesionó sólo en febrero del   Después de un dilatado período de reflexión del 2010 hasta el 2012, que se explica por la resistencia de varios Estados Miembros opuestos a la normalización, finalmente los europeos aprobaron directivas de negociación y, en la actualidad, por primera vez, desde abril del 2014 se está negociando un Acuerdo Marco de Cooperación y  Diálogo Político con Cuba  que, según la Alta Representante Federica Mogherini pudiera  firmarse para fines del 2015. En este período han visitado la Habana el Canciller español y por primera vez en muchos años, los Ministros de Relaciones Exteriores de Holanda, Italia, Francia, y el Presidente de este último país Francois Hollande. Ninguno se ha entrevistado con la contrarrevolución interna. También se han incrementado las visitas cubanas a Europa y los intercambios con varios funcionarios de los países miembros a distintos niveles. Se efectuó la VI Sesión de diálogo político ministerial en el 2015 y en el mes de junio se iniciará   un diálogo a nivel técnico sobre derechos humanos entre Cuba y la UE.</li>
</ul>
<p style="text-align:justify;">En cada uno de estos ciclos  los factores comunes  que más influyeron en el comportamiento de las políticas de la UE hacia Cuba  fueron:</p>
<ul style="text-align:justify;">
<li>La percepción europea sobre la situación interna y externa de la Isla.</li>
<li>El estado de las relaciones de los EEUU con Cuba y la política norteamericana.</li>
<li>La posición de los gobiernos de los Estados Miembros más influyentes en la definición de la política de la UE hacia Cuba.</li>
</ul>
<p style="text-align:justify;">Estos factores se manifestaron de forma diferente en cada ciclo, en dependencia de las coyunturas del contexto internacional, regional y bilateral. Como se apuntó, la percepción europea sobre la situación interna y externa de Cuba fue clave en el deterioro de los nexos a inicios de los noventa y a partir de los primeros resultados económicos y los cambios introducidos en Cuba, en la distensión ocurrida  hacia 1994 y 1995. En  la actualidad ha influído en el cambio de políticas de la UE, el fortalecimiento interno de Cuba, de sus nexos externos, sobre todo con América Latina y demás actores del sistema internacional. Al mismo tiempo, los cambios generados por la actualización del modelo económico–ratificados por el VI Congreso del PCC en el 2011-   han promovido la percepción europea de que pueden ser funcionales, en el largo plazo, a sus intereses estratégicos, por lo que habría que “apoyarlos y acompañarlos”. La liberación de presos contrarrevolucionarios en el 2010, mediante negociaciones con la iglesia católica y con España, también fue un factor que incidió  en el complejo proceso de distensión actual  entre la UE y Cuba.</p>
<p style="text-align:justify;">El factor norteamericano, por su parte,  fue definitorio en la actuación europea hacia Cuba en momentos como la aprobación de la Ley Helms-Burton, los entendimientos EEUU-UE, las provocaciones en el 2003,  o, en sentido contrario,  el anuncio del restablecimiento de relaciones bilaterales el 17 de diciembre del 2014, que ha permitido un mayor desarrollo de los nexos bilaterales con los Estados miembros y de la UE con Cuba. Se ha percibido un incremento importante de los intereses económicos de los europeos en nuestro país, ante la llamada “pérdida del miedo”  a tener relaciones económicas con Cuba, y las posibilidades de que existan mayores flexibilizaciones ulteriores de las regulaciones del bloqueo contra Cuba. Por primera vez se está tendiendo a una identificación de las políticas norteamericanas con las europeas, no sólo en los objetivos, sino en los métodos.</p>
<p style="text-align:justify;">El factor de los cambios de gobiernos en los Estados Miembros como explicativos de las políticas europeas hacia Cuba se ha visto reflejado en las diferencias entre la agresividad del Gobierno español de Aznar y la intención conciliadora del también Gobierno español de Zapatero. Ambos gobiernos, de manera opuesta, fueron determinantes en el proceso de ruptura del diálogo en el 1996 con la adopción de la Posición Común, o en el levantamiento de las sanciones en el 2008. Tampoco fue igual la postura de Alemania como estado miembro influyente en la postura de la UE hacia Cuba durante los intentos de distensión en el 2001-2003 con el gobierno del partido socialdemócrata de Gerhard Schroeder, que la postura obstruccionista que ha jugado la Cancillería Federal de Angela Merkel en el seno de la UE en el período a partir del 2008, aunque no ha bloqueado el proceso negociador.</p>
<p style="text-align:justify;">Han existido también otras variables  explicativas del curso europeo, ya sea a favor o en contra, del mantenimiento de los nexos con Cuba.  Durante la etapa han sido constantes determinados intereses económicos  en el país, independientemente del nivel de las relaciones políticas, lo que se ha manifestado con mayor fuerza en los momentos en que se perciben mejoras en la economía cubana y cambios favorables a la legislación sobre la inversión  extranjera, como en la actualidad. Se ha percibido como un elemento importante la existencia al interior de la sociedad europea de un importante movimiento de solidaridad con Cuba que, por momentos, ha logrado impactar en la toma de decisiones políticas y sobre todo relativizar  la agresividad de fuerzas de derecha en  determinados gobiernos como el británico, por ejemplo. Un papel importante lo han desempeñado las visitas papales en 1998 y en 2012, así como la mejoría de las relaciones entre el gobierno de Cuba y la Santa Sede y la iglesia católica en la Isla.</p>
<p style="text-align:justify;">La insistencia de algunos sectores europeos de derecha en la promoción de la contrarrevolución interna y externa en Cuba ha generado provocaciones que han implicado la reversión de determinadas tendencias a la normalización de las relaciones, como se observó claramente en el período del 1996 con la provocación de las avionetas, o las acciones  de  la primavera del 2003 que al final llevaron a la adopción de la Posición Común y las sanciones respectivamente. Está claro, por otro lado, que en cuanto al tema Cuba existe al interior de la UE, sus Estados Miembros y en el Parlamento Europeo, un agudo debate con relación al curso a seguir. Esta falta de consenso es la que ha explicado la lentitud en la toma de decisiones respecto a Cuba, así como las contradicciones existentes.</p>
<p style="text-align:justify;">En la medida en que los países miembros de la UE, producto de la crisis, han estado más divididos, se ha hecho más factible la aplicación de la política de bilateralización con los Estados Miembros.  Cuando las decisiones se toman por unanimidad los pasos más importantes hacia Cuba, a nivel de la UE, se han ralentizado o frenado, aunque pueden ser más sólidos. La interacción entre las políticas de los Estados Miembros y la política a nivel comunitario se ha tornado cada vez más compleja  y llena de matices.</p>
<p style="text-align:justify;">Para proyectar un escenario de las relaciones de la UE y sus estados  miembros con Cuba hay que inevitablemente tomar como referencias y lecciones  los factores históricos  mencionados, así como las variaciones que puedan tener estas variables en el futuro. Aunque será un paso de avance y la corrección de un error histórico,  la posible firma del Acuerdo de Cooperación y de Diálogo Político entre Bruselas y la Habana no significará que las relaciones  modifiquen  su patrón de desarrollo histórico: conflicto y  cooperación, tanto a nivel de la UE, como de las relaciones bilaterales de Cuba con los Estados miembros.</p>
<p style="text-align:justify;">La Habana, 8 de junio del 2015</p>
<p style="text-align:justify;"><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Miembros del equipo de Investigaciones  del Centro de Investigaciones de Política Internacional de la Habana (CIPI), adscripto al Instituto Superior de Relaciones Internacionales.</p>
<p style="text-align:justify;"><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[2]</a> Sólo se mencionan los países más influyentes al interior de la UE y en las relaciones con Cuba. De manera general, hoy  Cuba tiene relaciones diplomáticas con todos los países de la UE  y tiene Embajadas en  21  de ellos. Hay 18 países de la Unión que tienen representación en la Habana.</p>
<p style="text-align:justify;">
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?feed=rss2&#038;p=49796</wfw:commentRss>
		<slash:comments>6</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
