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	<title>La pupila insomne &#187; Rodolfo Walsh</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>&#8220;Esa mujer&#8221;, un relato de Rodolfo Walsh. Por Patricia Pérez Pérez</title>
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		<pubDate>Sat, 26 Mar 2022 22:05:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Argentina]]></category>
		<category><![CDATA[Patricia Pérez Pérez]]></category>
		<category><![CDATA[Rodolfo Walsh]]></category>

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		<description><![CDATA[Un relato donde lo histórico, lo literario y lo periodístico se enlazan <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=77797">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-777980" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/03/evita.png"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;">«Esa mujer» del escritor, traductor, periodista y militante político argentino Rodolfo Walsh (1927-1977) donde lo histórico, lo literario y lo periodístico se enlazan, está considerado como uno de los relatos más importantes de la nación argentina, que encabeza una compilación de seis cuentos publicados en 1965 bajo el título <em>Los oficios terrestres</em>. Fue reeditada en 1986, tres años después del fin de la dictadura que un día como hoy, hace 45 años, lo acribillara a balazos en las afueras de Buenos Aires.</span><span id="more-77797"></span></p>
<div id="attachment_77810" style="width: 330px" class="wp-caption aligncenter"><img class="alignnone size-full wp-image-77810" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/03/walsh.jpg" alt="walsh" width="320" height="240" /><p class="wp-caption-text">Rodolfo Walsh</p></div>
<p><span style="color:#000000;">Figura de proa de la literatura argentina y latinoamericana, al triunfar la Revolución viaja a Cuba con algunos compatriotas. Durante su estancia en La Habana Walsh participó en la fundación de la agencia de noticias <em>Prensa Latina</em> junto a Jorge Ricardo Massetti y Gabriel García Márquez. En 1960 logró descifrar, con un manual de criptografía, mensajes secretos de la CIA que revelaban el proyecto de los Estados Unidos de invadir a Cuba por Playa Girón con exiliados cubanos entrenados en Guatemala. Su <em>Operación masacre</em> (1957) fue un grito de alerta que prefiguró la gran catástrofe humana y política que se abalanzó más tarde sobre su país y constituyó la primera novela de no ficción periodística. Un día antes de su muerte, al cumplirse un año del golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976, Rodolfo Walsh redactó la<em> Carta Abierta de un escritor a la Junta Militar.</em> Desde ese 25 de marzo de 1977 continúa desaparecido. La Carta Abierta fue su última palabra pública.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>“Esa mujer”</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">En este cuento, el narrador adopta diferentes niveles enunciativos que lo tornan difícil de descifrar si desconocemos el motivo histórico que condujo a su creación: el destino de la enigmática e innombrada mujer que asoma desde el título, cuyo trayecto después de muerta seguiremos a todo lo largo del relato como quien desplaza un dedo sobre un mapa, hasta llegar a la nada de las verdades ocultas. Se trata de un acercamiento a la figura histórica de Eva Perón (1919-1952) y a un hecho real ocurrido después de su muerte: la desaparición y «secuestro» de su cadáver embalsamado, cuyo paradero fue voluntariamente escondido durante casi veinte años por el autor del rapto. Ocurrió en los locales de la CGT de Buenos Aires el 24 de noviembre de 1955. La materia de la escritura es entonces la apropiación real del cuerpo embalsamado de Evita Perón por el coronel alemán Carlos Eugenio Moori Koenig, exiliado en Argentina como tantos otros oficiales nazis que encontraron refugio en el continente americano para escapar de la justicia después del fin de la guerra en 1945. Múltiples son los ejemplos que permiten ilustrar lo anterior, como el del oficial Adolf Eichmann, capturado en Argentina en 1960 o el de Klaus Barbie, que vivió en Bolivia hasta 1983. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">« Esa mujer » recrea en la ficción el diálogo que realmente tuvo lugar entre el oficial y el periodista, deseoso de escribir sobre el caso y de descubrir el derrotero de Evita, cuyo nombre exacto no aparece nunca en el cuento. No lo pueden pronunciar, como no se permitía mencionarla a ella ni a su esposo Domingo Perón (« El Viejo »). Sabemos que después del derrocamiento de su gobierno, estuvo prohibido por el decreto ley 4161 de la llamada Revolución Libertadora. El texto es una invitación a retornar sobre el manto de silencio/mortaja que cubrió el destino de « Esa mujer » durante casi dos décadas. Así, de la tentativa de encontrar su cuerpo por medio de una imporbable confesión, llegamos a la recuperación de la memoria nacional de la mano de Rodolfo Walsh.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>Rapto del cadáver e indicios sobre la identidad del secuestrador.</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Entramos de golpe en el recuento de un narrador omnisciente, que es a la vez el personaje que dialoga y bebe whisky con el coronel. De inmediato, nos presenta a su interlocutor europeo (“El coronel tiene apellido alemán”), cuyas características físicas, su gusto por el arte y sus veinte años de servicios de informaciones en el Ejército argentino nos permiten conocer poco a poco su identidad, los pomenores del intercambio sostenido, el edificio de Buenos Aires donde se desarrolla la escena y el porqué de la conversación:</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">Desde el gran ventanal del décimo piso se ve la ciudad en el atardecer, las luces pálidas del río. Desde aquí es fácil amar, siquiera momentáneamente, a Buenos Aires. Pero no es ninguna forma concebible de amor lo que nos ha reunido. [&#8230;] Yo busco una muerta, un lugar en el mapa. Aún no es una búsqueda, es apenas una fantasía: la clase de fantasía perversa que algunos sospechan que podría ocurrírseme.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A medida que avanzamos en la lectura, se nos dibuja al coronel como la persona que conoce el paradero del cuerpo, pero que dilata <em>ad infinitum</em> sus respuestas para agrandar el misterio, recordando detalles de un reciente atentado sufrido por él y su familia probablemente a manos de los antiperonistas (“esos roñosos”), interesados en hacer desaparecer un símbolo nacional que él amaba: </span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">Fondearla en el río, tirarla de un avión, quemarla y arrojar los restos por el inodoro, diluirla en ácido. ¡Cuánta basura tiene que oír uno! Este país está cubierto de basura.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sus actitudes, sus silencios y escasas palabras, en ocasiones incoherentes y en un español elíptico, imperfecto («Eso le demuestra»), repetidas por el narrador entre comillas, interrogan constantemente al lector. Sabe de Filosofía y letras, asegura que ha leído a Hegel y aparenta saber de historia y ser culto. Pero la omnipresencia del campo léxico de la muerte (cadáver/mortaja/ataúd) nos recuerda sin embargo su extraña cercanía con ella, acentuada por la presencia de una  metralleta  con la que está dispuesto a disparar en todo momento sobre cualquier sospechoso. Sabremos luego que el militar intervino activamente en el traslado y disimulación del cuerpo que se disputan todos. Por contraste, para la gente de pueblo («los obreros que había por ahí»), « esa mujer » se engalana con atributos de &#8220;diosa&#8221;, de &#8220;reina&#8221; como en la novela Santa Evita (1995) del también escritor y periodista Tomás Eloy Martínez, gran amigo de Rodolfo Walsh. </span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>El trayecto nacional del cadáver y la banalidad del Mal</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">El coronel repite con intención, y sin que se le pregunte, que «es argentino», aunque su condición de agregado militar durante la segunda guerra mundial, su contacto frecuente e indiferente con la muerte (« Yo estoy acostumbrado a ver mujeres desnudas (…). Y hombres muertos. Muchos en Polonia, el 39 »), no dejan duda en cuanto a su procedencia y sus implicaciones en el exterminio sistemático y masivo que tuvo lugar en la Europa durante ese espacio temporal que él mismo nos refiere (1939-1945).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El diálogo da paso al recuento preciso, testimonial, a una serie de acciones en pretérito que poco a poco aceleran el ritmo del relato y dan mayor relieve al personaje del coronel. Abundan, como para acentuar su cinismo, las referencias bíblicas, su deseo de enterrarla « como cristiana », las alusiones a San Pedro (negación del cuerpo crístico, como el de Evita) o al simbólico cinturón franciscano que le ata a la cintura. No logra esconder su actitud impasible al ver el cuerpo («A mí no me podía sorprender») y critica la sorpresa y desmayo de los otros ante su &#8220;reina&#8221;.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las decisiones absurdas como cortarle un dedo, sacarle radiografías, los intentos de un « gallego asqueroso » de violar el cadáver y su recorrido caótico, trazan verbalmente el<em> Via Crucis</em> del cuerpo embalsamado de Evita y los distintos lugares donde la escondió el militar : « la tuve en Viamonte, después en 25 de Mayo, […] en mi despacho, sobre un armario, muy alto ».</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Entre lo dicho y lo no dicho, entre lo sugerido y condensado para invitarnos a desencriptarlo, el escritor recurre a los artificios de la novela policial. El texto se torna en desafío al lector, en una invitación a la investigación histórica y a buscar, más alla del límite de la palabra escrita, la veracidad de los hechos. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">El coronel se pierde en sus recuerdos (« Ya no sé dónde está el coronel») y la insistencia verbal del narrador (véase el uso del verbo LLOVER) subraya cómo es experto en disimular las huellas del pasado, como si un diluvio le borrase lentamente la memoria. («llueve»; «Llueve día por medio»).</span></p>
<div id="attachment_77806" style="width: 356px" class="wp-caption aligncenter"><img class="alignnone size-full wp-image-77806" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/03/evita.png" alt="evita" width="346" height="216" /><p class="wp-caption-text">Evita Perón</p></div>
<p><span style="color:#000000;">El coronel se rehúsa a dar indicios. No ofrece detalles del sitio donde esconde el cuerpo, pero recuerda, con la perversidad típica de los criminales nazis que «Está parada/La enterré parada», posición vertical que, como la suya al decirlo (el personaje está de pie), inmóvil y marcial, ofrece una maquiavélica visión de la dureza de los hechos reales, nada exentos de un inveterado machismo (&#8220;¡La enterré parada, como Facundo, porque era un macho!&#8221;). Este guiño del autor nos recuerda con intención el conocido binomio Civilzación y Barbarie introducido por Domingo Faustino Sarmiento, sabiamente invertido en provecho de la imagen sacrificial de Evita (Nuestra América), herida en su matriz por la ominosa presencia en de esos jinetes del Mal y personeros de la muerte. La necrofilia del personaje que «llora» con nostalgia, aflora ante el recuerdo prolongado del cadáver tanto tiempo poseído. «Y largamente llueve en su memoria» marca una transición en el texto, justo antes de que el periodista haga volver al coronel de su letargo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>Salida del país del cadáver y vuelta a la historia, con la frente marchita.   </strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">La inercia del coronel abre paso a la acción («Me paro», «le toco el hombro»), con una consiguiente acumulación de preguntas y respuestas en estilo directo que aceleran el ritmo de la escena y parece llevarnos a la solución del enigma.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">« Y me mira con desconfianza, como un ebrio que se despierta en un tren desconocido.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—¿La sacaron del país?</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—Sí.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—¿La sacó usted?</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—Sí.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—¿Cuántas personas saben?</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—DOS.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—¿El Viejo sabe?</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">Se ríe.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—Cree que sabe.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—¿Dónde?</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">No contesta.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—Hay que escribirlo, publicarlo.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—Sí. Algún día.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">Parece cansado, remoto.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—¡Ahora! —me exaspero—. ¿No le preocupa la historia ? ¡Yo escribo la historia, y usted queda bien, bien para siempre, coronel!&#8221;</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero el resultado del interrogatorio arroja respuestas imprecisas (nótese el uso del verbo CREER), lacónicas, que avanzan a contrapelo del ritmo acelerado e in crescendo del intercambio. En el tono, la insistencia y el uso de los imperativos («Piense») descubrimos la exasperación del periodista («¡Ahora!», «No, ya mismo») ; la tipografía y el uso de las itálicas señala su último intento en forma de invectiva, como muestra de su exasperación ante el secreto no revelado:</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—&#8221;¿Dónde, coronel, ¿dónde?</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">Se para despacio, no me conoce. Tal vez va a preguntarme quién soy, qué hago ahí.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">Y mientras salgo derrotado, pensando que tendré que volver, o que no volveré nunca. Mientras mi dedo índice inicia ya ese infatigable itinerario por los mapas, uniendo isoyetas, probabilidades, complicidades. Mientras sé que ya no me interesa, y que justamente no moveré un dedo, ni siquiera en un mapa, la voz del coronel me alcanza como una revelación.</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">—Es mía —dice simplemente—. Esa mujer es mía&#8221;.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Así termina este cuento, con la afirmación de la posesión por la fuerza del cuerpo/trofeo de la mujer − que es también la de una verdad no dicha− a pesar de los esfuerzos y proposiciones del periodista-narrador en aras de obtener una confesión (« No, ya mismo. Piense. Paris Match. Life. Cinco mil dólares. Diez mil. Lo que quiera »). El texto expone su deseo, similar al de su autor, de dar a conocer la verdad, de ofrecer los pormenores del destino de la diosa/reina, de revelar la suerte de esa Mujer-Patria que es necesario alcanzar al precio de una transgresión para plasmarla en la Historia.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Rodolfo Walsh, fiel a su función social como escritor y con un metaluenguaje propio de su vocación periodistica, da pruebas  de su voluntad de salvar el cuerpo de Evita del anonimato y del olvido a través de la escritura, además de brindarnos la posibilidad de asistir a una suerte de juicio (aun pendiente) donde se encausa al fin al autor de estos y otros macabros hechos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>Conclusión</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">« Esa mujer » es un cuento donde abundan recursos que logran cautivarnos y con un final abierto, enigmático e impactante, nos adentra en un pasado que es necesario revelar para entender mejor el futuro. A imagen de otras obras literarias (La cautiva, de Esteban Echeverría; &#8220;Romance de la Mora cautiva&#8221; o &#8220;La mora Zoraida&#8221; en Don Quijote, de Cervantes; Simulacro, en El Hacedor, de Borges, Elia, de Onetti) o pictóricas (La cautiva, de Juan Manuel Blanes, 1880), donde se aborda el tema de las mujeres raptadas, se intenta sobrepasar, con un andamiaje sutil e ingenioso, el objetivo primero de la literatura, expresado en la voluntad de recrear  a través del arte una historia que aun está por escribirse, por completarse.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Vida y muerte, memoria y olvido se entrelazan así en el rescate de esa figura femenina esencial para el imaginario nacional, haciendo evidente cómo el arte de decir y la literatura son también un lugar de memoria, indispensable en la reconstrucción del pasado del pueblo argentino. La restitución del cuerpo de Eva Perón, robado en noviembre de 1955 y custodiado en Milán (con ayuda del Vaticano) bajo un falso nombre, tuvo lugar en Madrid en septiembre de 1971. Fue entregada a Domingo Perón y luego de la muerte de éste, ambos fueron repatriados en 1974.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ser mujer, escribir la historia, ser activista y militante o ejercer el periodismo en defensa de los pueblos sigue siendo hoy un riesgo constante en nuestras tierras de América, donde la cifra de afectados o desaparecidos crece cada día exponencialmente. Las dictaduras hiceron su zafra y el nazismo asoma con sus peores poses en las fotografías de algunos periódicos. Pero leer a Rodolfo Walsh a 45 años de su asesinato da cuerpo y voz a ese fantasma incómodo que, desde el sitio desconocido donde reposa su cuerpo, nos envía su verbo de hermandad, intrincado y generoso, que no se cansa de invitarnos a desentrañar la verdad o de aspirar a la justicia.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">  </span></p>
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		<title>Escraches: El poder de la palabra</title>
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		<pubDate>Sat, 06 Apr 2013 12:35:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<category><![CDATA[desahucios]]></category>
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		<category><![CDATA[Sara Rosenberg]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160; Sara Rosenberg Decía Rodolfo Walsh,  que “la clase dominante ha procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes y mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores: la experiencia colectiva &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=32664">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-326650" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/04/escrache.jpg?w=300"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/sara-rosenberg/" target="_blank"><strong> Sara Rosenberg</strong></a></h5>
<div id="attachment_32665" style="width: 310px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/04/escrache.jpg"><img class="size-medium wp-image-32665" alt="escrache" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/04/escrache.jpg?w=300" width="300" height="172" /></a><p class="wp-caption-text">Escrache frente a la casa de la vicepresidenta del gobierno español Soraya Sáenz de Santa María</p></div>
<p style="text-align:justify;">Decía Rodolfo Walsh,  que “<i>la clase dominante</i><i> </i><i>ha procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes y mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores: la experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia parece así como propiedad privada cuyos dueños son los dueños de todas las otras cosas.”</i></p>
<p style="text-align:justify;"><span id="more-32664"></span>Y por eso la voz propia, la palabra, es tan importante. Las palabras verdaderas a veces deben defenderse de manera explícita.</p>
<p style="text-align:justify;">El estado capitalista habla de “transparencia” cuando no hay nada más opaco y oculto que su funcionamiento y su corrupción. Porque los privilegios de la clase dominante no podrían sostenerse sin corrupción. Habla de democracia mientras ejercita la violencia contra mayorías explotadas, desahuciadas, silenciadas y para nada representadas. El estado burgués necesita esa opacidad. El ciudadano no tiene acceso a ningún tipo de control y las leyes y decretos son votados a espalda de las mayorías. Y el sistema capitalista teme la claridad y odia la verdad contenida en  palabras tales como explotación,  robo o escrache.</p>
<p style="text-align:justify;">La palabra escrache es una palabra cargada de memoria y de acción. Nació y creció en la larga lucha para hacer visibles los crímenes del terrorismo de estado en Argentina. Nació y creció en la voz de hijos, madres y familiares que exigían justicia, y fue una acción concreta contra el olvido y la impunidad: escrachar es hacer visibles a los autores del genocidio y señalar al asesino con nombre y apellido. El pueblo argentino impidió la impunidad , porque no calló ni olvidó. Y eso es lo que ha permitido hoy llegar a los juicios y el castigo a los genocidas. El estado terrorista tiene nombres y apellidos, autores y socios, no es una entidad metafísica. Los responsables del genocidio hicieron lo posible para ocultar sus crímenes y garantizarse la impunidad, pero a través del escrache en la calle, en sus trabajos, en su barrio, el pueblo visibilizó a los asesinos y torturadores. Iluminó la oscuridad, nombrando, impidiendo que el asesino fuera impune, eso es el escrache: memoria, visibilidad y demanda de justicia.</p>
<p style="text-align:justify;">El escrache ha cruzado el océano y hoy en España la plataforma contra las hipotecas y los desahucios la ha hecho suya para luchar contra la impunidad de los bancos y del gobierno que los ampara. Sin embargo, como los desahuciados, estafados y explotados han empezado a nombrar a los responsables del saqueo actual, el  gobierno de España ha respondido con una campaña de criminalización contra el escrache, diciendo que es una forma de violencia y de hostigamiento. ¿Decir la verdad, y nombrar a los responsables del sufrimiento de miles de familias desahuciadas, desempleadas y estafadas y pedir justicia es violencia? ¿ O es un ejercicio de democracia?</p>
<p style="text-align:justify;">Mientras el estado sea invisible, mientras el estado no tenga rostro, la impunidad de la dictadura financiera se sostendrá. En España la clase gobernante está acusada e imputada por notables casos de corrupción. Banqueros, políticos, empresarios, infantas y conyugues, forman parte de una red delictiva que ha hecho grandes negocios y ha saqueado las arcas públicas. Amparados en la opacidad, en la corrupción, en la ilegitimidad y en los paraísos fiscales, gobiernan para los bancos y desde los bancos. Mientras los ciudadanos soportan terribles cargas y pierden  sus derechos básicos.  Nombrar a los responsables del sufrimiento de la mayoría es un elemental ejercicio democrático. Es el primer paso para exigir la aplicación de la ley.  Y por eso el escrache es legítimo, es un ejercicio de democracia ciudadana.</p>
<p style="text-align:justify;">Sin embargo no hay un solo día en que los medios adictos a la corrupción del estado burgués no mientan sobre lo que sucede en nuestra América Latina, que no difamen y tergiversen los grandes cambios que se están viviendo. Por eso apelo sólo a un dato comparativo sobre el tema sólo de la vivienda:</p>
<p style="text-align:justify;">En España hubo 416.975 desahucios. Hay casi 2 millones de hogares españoles con todos sus miembros en el paro y 6 millones de desempleados. Mientras en Venezuela, desde el 2011 con el lanzamiento de la gran Misión Vivienda se construyeron y se entregaron al pueblo 370.495 mil viviendas. La democracia  socialista, participativa e inclusiva es clara, no hay necesidad de ocultar nada,  y las cifras hacen tangible la diferencia.</p>
<p style="text-align:justify;">Un dato más, la Comisión europea ha declarado que la ley de desahucios española es ilegal. Sin embargo el gobierno continúa aplicándola y echando a la gente de sus casas. Hay cientos de desahucios al día. ¿No es acaso el escrache una legítima defensa, una manera de exigir que las leyes se cumplan? Una vez más la oscuridad de la democracia capitalista se salta las leyes e impone la ley del silencio para continuar con la estafa.</p>
<p style="text-align:justify;">Artículos relacionados:</p>
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<li><a title="¡La Cuba de Batista “una joya de oro”!, dice Berta Soler protegida por censores (+ video)" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/04/05/la-cuba-de-batista-una-joya-de-oro-dice-berta-soler-protegida-por-censores/" target="_blank"><span style="line-height:16px;">La Cuba de Batista “una joya de oro”!, dice Berta Soler protegida por censores (+ video)<br />
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</ul>
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		<title>“Colonialismo e imperialismo es explotación más mentira”*</title>
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		<pubDate>Sat, 23 Feb 2013 00:26:55 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[&#160;Iroel Sánchez Está circulando en la Feria del libro el título  de Omar Pérez Salomón Fidel Castro, soldado de las ideas. Tecnologías y medios de comunicación, una compilación que reúne las ideas del líder de la Revolución cubana acerca de estos &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=31661">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-316620" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/01/libro_omar.jpg?w=197"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;" align="center"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/category/autores/iroel-sanchez/" target="_blank"><strong>Iroel Sánchez</strong></a></h5>
<p style="text-align:justify;" align="center"><a href="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/01/libro_omar.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-31075" alt="libro_omar" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/01/libro_omar.jpg?w=197" width="197" height="300" /></a><em>Está circulando en la Feria del libro el título  de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/category/autores/iomar-perez-salomon/" target="_blank">Omar Pérez Salomón</a> </em><strong>Fidel Castro</strong>, soldado de las ideas. Tecnologías y medios de comunicación, <em>una compilación que reúne las ideas del líder de la Revolución cubana acerca de estos temas</em>. <em>Este es el prólogo que escribí para ese volumen. </em></p>
<p style="text-align:justify;" align="center">Escribiendo <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2010/08/10/las-armas-para-hacer-la-revolucion/">sobre un diálogo sostenido por Fidel con periodistas venezolanos</a>, recordaba el discurso que este pronunciara través de Radio Rebelde el 18 de agosto de 1958, con posterioridad a la victoria estratégica de las fuerzas revolucionarias sobre el ejército de la tiranía. En esa alocución,<span id="more-31661"></span> el líder de la Revolución cubana revelaba los tres objetivos fundamentales concebidos para derrotar la llamada “Ofensiva de Verano” de la dictadura, el segundo de los cuales era “mantener en el aire la Emisora Rebelde que se ha convertido en factor de primerísima importancia”. Más de cincuenta años después, en su encuentro con tres reporteros llegados desde Caracas, y en medio de una compleja situación internacional que tiende a agravarse, el hombre que derrotó aquella ofensiva y la convirtió en el preludio del triunfo del primero de enero de 1959, planteaba que las armas para hacer Revolución están hoy en “divulgar la realidad de lo que va a ocurrir”.</p>
<p style="text-align:justify;">La temprana creación por la Revolución triunfante de la emisora Radio Habana Cuba y de la agencia Prensa Latina -con fundadores como Gabriel García Márquez, Rodolfo Walsh, Jorge Ricardo Massetti y el Comandante Ernesto Ché Guevara- prueban la coherencia del pensamiento de Fidel en ese terreno. Las citadas acciones eran parte de una estrategia para enfrentar lo que en 1961, el líder revolucionario advertía: “Por eso, la gran aliada del imperialismo y del colonialismo es la mentira. Colonialismo e imperialismo, es explotación más mentira, precisamente para confundir, precisamente para engañar. Por eso los imperialistas y los colonialistas tienen agencias cablegráficas. Por eso los imperialistas y los colonialistas tienen cadenas de periódicos, cadenas de estaciones de radio, cadenas de televisión”.<a title="" href="/Users/Iroel/Desktop/Pr%C3%B3logo%20Soldado%20de%20las%20ideas.doc#_ftn1">[1]</a></p>
<p style="text-align:justify;">En los días que corren, la hegemonía de Estados Unidos sobre el planeta ha entrado en una profunda crisis tanto en el terreno económico como ideológico y sólo puede mantenerse apoyándose en acciones militares que necesitan cada vez más de la manipulación mediática. En ese declive se refuerza, como dijera Ignacio Ramonet, “la maquinaria de manipulación de mentes, de manipulación de almas; toda la maquinaria ideológica que trata de convencernos de que la globalización y el neoliberalismo abren un nuevo paraíso terrenal”.<a title="" href="/Users/Iroel/Desktop/Pr%C3%B3logo%20Soldado%20de%20las%20ideas.doc#_ftn2">[2]</a></p>
<p style="text-align:justify;">Pero en realidad, como <a href="http://www.project-syndicate.org/commentary/stiglitz140/English">ha dicho el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz</a>, se trata de una crisis ideológica que ha llevado a un “resurgimiento de la derecha, cuyos partidarios, evidentemente, pretenden derogar las leyes básicas de las matemáticas y la economía”. Y es que para que esas ideas se hayan establecido contra toda lógica, la expansión en la circulación de la información, siendo en general un proceso objetivamente inevitable y positivo en el desarrollo de la humanidad, se ha integrado a los instrumentos de dominación de clases. La carrera en pos de ganancias y el empeño por tener el control político de la sociedad son los dos resortes principales de desarrollo de la información en las condiciones del capitalismo. Si alguien lo duda, el reciente escándalo –rápidamente apagado- alrededor de las escuchas ilegales <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2011/07/13/murdoch-%c2%bflibertad-de-prensa-o-de-empresa/">que envuelve al poderoso clan mediático Murdoch</a> lo sintetiza de un modo insuperable.</p>
<p style="text-align:justify;">En la época en que vivimos, el poder se traduce en controlar las infraestructuras, el diseño y producción de tecnologías de comunicaciones, y los medios de comunicación masiva. ¿Pero quien ejerce ese control? Prácticamente todos los satélites, proveedores de servicios de Internet, fabricantes de tecnologías, periódicos, revistas, estudios de producción y salas de cine, casi toda la producción de papel, medios digitales y las estaciones de radio y televisión, están en manos del capital privado o, para ser más exactos, de unas decenas de grandes monopolios. La inmensa mayoría de los periodistas del mundo capitalista trabajan al servicio de esos “monopolios de la palabra” y siguen la línea política de sus dueños. Como se dice en el béisbol, <i>el cuadro está cerrado</i> cuando propietarios, anunciantes y fuentes del llamado “Cuarto poder”, pertenecen a la misma clase social que controla los otros tres.</p>
<p style="text-align:justify;">Sin embargo, este asunto no se limita sólo a la monopolización de los medios de información dentro de algunos países capitalistas. Un puñado de corporaciones transnacionales son las que definen los contenidos informativos y de entretenimiento que se divulgan en las naciones del <strong>Tercer Mundo</strong>.</p>
<p style="text-align:justify;">En este contexto, resulta de mucho valor el volumen que presentamos; una excelente selección de materiales extraídos de discursos e intervenciones de Fidel Castro sobre las tecnologías y los medios de comunicación, cuidadosamente ordenados y clasificados cronológicamente.</p>
<p style="text-align:justify;">Son conceptos, reflexiones y apreciaciones de Fidel sobre asuntos sometidos a discusión y debate dentro y fuera de Cuba. Temas como la libre expresión, la publicidad comercial, el acceso y difusión de contenidos en Internet, la brecha digital, el robo de cerebros, la industria de la recreación y otros, aparecen aquí con una perspectiva descolonizadora que quizás sea su mayor aporte.</p>
<p style="text-align:justify;">Aparecen acá citas de documentos de gran trascendencia, tales como, <i>Palabras a los intelectuales, </i>que al decir de Miguel Barnet, “abrió un camino nuevo en la cultura cubana, con una incidencia directa en la población, depositaria de un patrimonio vivo que era necesario rescatar” <a title="" href="/Users/Iroel/Desktop/Pr%C3%B3logo%20Soldado%20de%20las%20ideas.doc#_ftn3">[3]</a>; de las entrevistas concedidas por Fidel a Frei Betto, <i>Fidel y la Religión</i>, y Tomás Borge, <i>Un grano de maíz</i>; de comparecencias en actos públicos en Cuba, en el exterior y en la televisión cubana y de las reflexiones publicadas a partir del año 2007.</p>
<p style="text-align:justify;">Cualquier análisis sobre acontecimientos enmarcados en la Revolución Cubana, no puede verse separado de las agresiones de que ha sido objeto la mayor de las Antillas. Durante más de dos siglos, un largo diferendo histórico se ha mantenido, entre el destino que Estados Unidos reservara durante ese período de tiempo a Cuba y aquel por el cual nuestro pueblo ha luchado por sí mismo y para otros pueblos. Como ha dicho Silvio Rodríguez, <a href="http://www.elciudadano.cl/2009/08/01/silvio-rodriguez-%e2%80%9csiempre-he-visto-a-fidel-como-la-figura-historica-que-es%e2%80%9d/">“Cuba no sólo es lo que ha escogido ser; también es lo que ha podido ser, y esto ha sido gracias a la marcada enemistad de un poder exterior grande y cercano</a>.”</p>
<p style="text-align:justify;">No es ocioso recordar que los yanquis ambicionaron a Cuba mucho antes de pensar en Luisiana y de robar la mitad del territorio mexicano; que para John Quincy Adams fuimos aquella manzana que indefectiblemente caería en sus manos; que para Whitelaw Reid algún día seríamos de Estados Unidos como las islas Sándwich, y que en el reporte del general Leonardo Wood, Gobernador Militar de Cuba durante el Gobierno Interventor en 1902, se establece que la misión era: “edificar una república anglo-sajona en un país latino donde aproximadamente el 70% de la población era analfabeta; en resumen, establecer en poco más de tres años, en una colonia militar latina, una república calcada exactamente de nuestra gran república”.</p>
<p style="text-align:justify;">Para enfrentarse a la actitud hostil y agresiva de Estados Unidos hacia Cuba, que abarca toda la gama de las presiones, coerciones y violaciones de las normas internacionales, y sobre todo mentiras, la Revolución cubana ha salido victoriosa asumiendo el ideario del más iluminado de los hijos de esta isla, José Martí, el que estableció: “trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra”.  Fidel, su mejor discípulo, ha dicho:</p>
<p style="text-align:justify;">“Una revolución solo puede ser hija de la cultura y las ideas.</p>
<p style="text-align:justify;">Ningún pueblo se hace revolucionario por la fuerza. Quienes siembran ideas no necesitan jamás reprimir al pueblo. Las armas, en manos de ese mismo pueblo, son para luchar contra los que desde el exterior intenten arrebatarle sus conquistas.”<a title="" href="/Users/Iroel/Desktop/Pr%C3%B3logo%20Soldado%20de%20las%20ideas.doc#_ftn4">[4]</a>.</p>
<p style="text-align:justify;">La implicación de esta obra en la lucha ideológica contemporánea va a ser intensa e inmediata, no sólo entre quienes ejercen la crítica a los fenómenos antes mencionados, sino sobre todo en la creación de alternativas. Varios artículos publicados por el compilador en medios digitales, como <i>Globalización y Comunicaciones: Un acercamiento al pensamiento de Fidel Castro</i>; <i>Ideas de Fidel sobre Internet</i>; <i>Fidel y la libre expresión</i>, entre otros, ya han suscitado interesantes debates.</p>
<p style="text-align:justify;">La compilación <i>Fidel Castro, soldado de las ideas</i>, de Omar Pérez Salomón, es un cuidadoso trabajo que constituye un texto de referencia para los interesados en estos asuntos y un aporte en un tema estratégico que llega en un momento crítico para la acción de los revolucionarios en Cuba y en el mundo. Sea bienvenida.</p>
<p style="text-align:justify;" align="right"><b> *Prólogo al libro <em>Fidel Castro, soldado de las ideas. Tecnologías y medios de comunicación</em></b></p>
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<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div style="text-align:justify;">
<p><a title="" href="/Users/Iroel/Desktop/Pr%C3%B3logo%20Soldado%20de%20las%20ideas.doc#_ftnref1">[1]</a> Clausura del Congreso de la Unión Internacional de Estudiantes, 8 de junio de 1961<i>. Ediciones OR,</i> 1961, pp. 47-48.</p>
</div>
<div style="text-align:justify;">
<p><a title="" href="/Users/Iroel/Desktop/Pr%C3%B3logo%20Soldado%20de%20las%20ideas.doc#_ftnref2">[2]</a> Ignacio Ramonet: Un delicioso despotismo. La Habana, febrero de 2002, p.6.</p>
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<div style="text-align:justify;">
<p><a title="" href="/Users/Iroel/Desktop/Pr%C3%B3logo%20Soldado%20de%20las%20ideas.doc#_ftnref3">[3]</a> Miguel Barnet: Palabras en la Gala por el Aniversario 50 de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), La Habana, 20 de agosto de 2011. Sitio Digital CUBADEBATE.</p>
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<div>
<p style="text-align:justify;"><a title="" href="/Users/Iroel/Desktop/Pr%C3%B3logo%20Soldado%20de%20las%20ideas.doc#_ftnref4">[4]</a> Discurso pronunciado en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela, el 3 de febrero de 1999. Editora Política, La Habana, 1999. p.7</p>
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