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	<title>La pupila insomne &#187; racismo</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>Perdurabilidad de estereotipos raciales en el habla popular cubana (i). Por Patricia  Pérez Pérez</title>
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		<pubDate>Mon, 06 Jul 2020 11:46:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad civil]]></category>
		<category><![CDATA[Patricia Pérez Pérez]]></category>
		<category><![CDATA[racismo]]></category>

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		<description><![CDATA[. ¿Cómo se transmiten estos estereotipos en el tejido social? ¿Qué soluciones se han concebido para intentar poner fin a esas prácticas discursivas discriminatorias y hacerlas desaparecer definitivamente? <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=71137">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-711380" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/racismo.jpeg"></div></div></td></tr></table><p style="padding-left:160px;"><span style="color:#000000;"><em>“En Cuba hay mucha grandeza en negros y blancos”.</em> </span><br />
<span style="color:#000000;">Mi raza, José Martí</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>Resumen</strong>: A pesar de los progresos concretos alcanzados en materia de igualdad social desde el triunfo de la Revolución Cubana en 1959, algunas prácticas verbales que vehiculan estereotipos e ideas preconcebidas sobre el otro, hacen perdurar el estigma del racismo heredado de siglos anteriores de esclavitud y discriminación en el seno de la sociedad actual. Esas manifestaciones racistas afectan mayoritariamente a la población negra o mestiza, aunque no de manera exclusiva. Este estudio recoge una parte considerable de esos actos de habla recurrentes, poniendo de relieve las razones de la presencia de tales huellas lingüísticas, espejos de un imaginario colectivo contaminado por el pasado colonial y neocolonial que persiste en y por el lenguaje. ¿Cómo se transmiten estos estereotipos en el tejido social? ¿Qué soluciones se han concebido para intentar poner fin a esas prácticas discursivas discriminatorias y hacerlas desaparecer definitivamente?</span><span id="more-71137"></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-71147" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/leng.jpeg" alt="" width="355" height="142" />INTRODUCCIÓN</strong> </span></p>
<p><span style="color:#000000;">La sociedad cubana actual es hija de cuatro siglos de genocidio y de esclavitud, de vejaciones coloniales y neocoloniales, de matanzas de indios, de batidas de negros, de jerarquizaciones que se prolongaron durante las guerras de Independencia o en el periodo republicano y que se insertan aun bajo formas y manifestaciones diversas en el presente de la nación antillana. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">La lengua impuesta por los conquistadores, inicialmente fuente de incomprensión y desconcierto para quienes ya habitaban el llamado Nuevo Mundo, se distinguió tempranamente como poderosa arma de dominación y principal vehículo para el establecimiento de las nuevas relaciones de poder. Luego de la aniquilación de las poblaciones indias, el español llevado a la mayoría de los territorios descubiertos se convirtió en pieza indispensable para reducir a los esclavos de origen africano a una condición infrahumana además del cepo, el bocabajo, la castración, la tralla o látigo, los grilletes u otros castigos que les eran cotidianamente infligidos. Prueba de ello es el uso y significado de la palabra “negro” desde la Edad Media, adjetivo que llegó a sustantivar un referente nuevo, es decir al hombre del África subsahariana llevado generalmente primero a Europa y luego, siempre por la fuerza, al otro lado del océano para saciar apetitos económicos de quienes los obligaban al trabajo forzado, si es que acaso lograban sobrevivir a las feroces travesías. Con la vejatoria impronta semántica impuesta por el ambiente socio-económico de los siglos XVI al XIX, definiendo a los esclavos por antonomasia, el vocablo “negro” devino epíteto reductor e inferiorizante, encarnación de lo extraño, de lo feo, de la pereza, de lo maloliente, de lo peligroso, y en discriminador referente de un enemigo ideal construido y fijado por el lenguaje para justificar el uso de la fuerza y del poder, por añadidura avalado por el mito de la maldición bíblica de Noé a los descendientes de su hijo Cam (ii).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La revolución cubana de 1895, que desembocó en una guerra ganada contra España pero sin independencia, vio las esperanzas martianas de una nación “con todos y para el bien de todos” convertirse en una neocolonia de Estados Unidos, una república mediatizada. Cinco décadas más tarde, una vez derrocada la dictadura de Fulgencio Batista en 1959, el nuevo estado revolucionario tomó medidas antidiscriminatorias como parte de un recio programa de transformaciones que se puso en marcha, por primera vez en la historia de Cuba, desde los primeros meses del triunfo de la Revolución (iii). En ese histórico momento, caracterizado por grandes cambios sociales, en su comparecencia del 25 de marzo de 1959 ante el Canal 12 de televisión cubana, el líder de la epopeya revolucionaria y entonces primer ministro afirmó que el más difícil de todos los problemas que se tenían delante, luego de tantos siglos de lucha por la emancipación del dominio extranjero, era probablemente el que implicaba poner fin a la discriminación racial. Y expresó lo siguiente:</span></p>
<p style="padding-left:40px;"><span style="color:#000000;">« Hay problemas de orden mental que para una revolución constituyen valladares tan difíciles como los que pueden constituir los más poderosos intereses creados. Nosotros no tenemos que luchar solamente contra una serie de intereses y de privilegios que han estado gravitando sobre la nación y sobre el pueblo; tenemos que luchar contra nosotros mismos, tenemos que luchar muy fuertemente contra nosotros mismos. [&#8230;] » (iv).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El triunfo de la Revolución significó el reconocimiento, como nunca antes en la historia de Cuba, de los valores de todos los componentes humanos en la vida social y cultural del país. Su proyecto de unidad nacional, que marcó un fin en las prácticas discriminatorias institucionalizadas, se fue dibujando e insertando en un contexto de liberación continental que busca afianzar, cada día con más fuerza, el respeto y la defensa de las minorías como sujetos de derecho. Sin embargo, casi seis décadas de Revolución y de cambios en las políticas oficiales no han sido suficientes para modificar algunas prácticas discursivas de la vida cotidiana, principalmente en la esfera privada (aunque no de manera exclusiva), donde prevalecen prejuicios, ideas comunes o clichés, que prolongan verbalmente el racismo y la segregación colonial, con gran frecuencia a manera de automatismos o de acomodamientos verbales. Dicha persistencia en los actos de habla no responde necesariamente a una ideología ni a intereses económicos determinados, sino que se presenta como una “enfermedad hereditaria en las nuevas generaciones de cubanos” (v) (Sarmiento, 2010: sp.), que parece ser dura de curar.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Mencionaremos en este trabajo algunos estereotipos que siguen siendo vehiculados a través de chistes y lugares comunes en el habla popular de hoy, antes de referirnos a otras construcciones discursivas que muestran una relación de dependencia permanente de la imagen del negro deformada en la mirada del otro (y viceversa) y en ocasiones en la suya misma. Terminaremos comentando algunas soluciones que se han buscado en el contexto cubano actual para ir eliminando tales actitudes y manifestaciones discursivas discriminatorias. </span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>1. Estereotipos vehiculados por burlas y chistes</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las “representaciones colectivas cristalizadas” (Amossy &amp; Herchsberg Pierrot: 2001: 43) que más frecuentemente “encierran” la corporalidad del negro en el lenguaje coloquial del cubano son aquellas que van cargadas de connotaciones negativas y que tratadas eufemísticamente en tono de burla o de chiste, intentan disminuir la gravedad de la agresión, sin dejar de introducirse por medio del sistemático choteo cubano como una evidencia compartida. Un ejemplo de ello es el juego de palabras que suele escucharse cuando una mujer negra está encinta: “Otro negro por-venir” (vi), lo que no solo afirma que viene “un negro más” al mundo, como si fuera una desgracia inevitable, sino que lo define como un ser cuyo futuro se perfila con derrotismo, devastador de antemano y algo peligroso desde antes de la cuna. Lo pernicioso es que al utilizar estas frases le dejamos indirectamente la responsabilidad de lo dicho a “otro”, que es aquel ser indefinido que lo dijo primero y que hoy se difumina motu proprio en la doxa. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">“Ser negra y llamarse Nieves” (Blanca, Clara o Luz) es una aparente oposición que muchos notan con tono de risa o de burla, porque la isotopía de la blancura “no pega” con el color de la piel de las mujeres que llevan esos nombres. Aquí las aludidas aparecen como sujetas a una imitación que deja suponer, además, que solo las mujeres blancas o mulatas pueden, por un bloque argumentativo totalmente arbitrario, llevar estos apelativos. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">En el ajiaco cubano, la línea axiológica introducida con términos típicos del jaraneo que insisten en los rasgos somáticos de otros grupos según color su color de piel como el “blanco lechoso” o el “jabao capirro”, “la mulata blanconaza”, “los chinos de Manila” o “narras”, “el negrito chichiricú”, “el prieto o el nichardo”, “el colorao” o “el moro” o “indio de pelo bueno”, es más o menos similar, pero suele ser aun más insidiosa en el caso de los negros y sus descendientes. Algunos juegos de palabras o retruécanos populares refuerzan la asociación del fenotipo de estos últimos con el mito de las aptitudes y apetitos sexuales extremos (“No es lo mismo un metro de encaje negro, que un negro te encaje el metro”) (vii) o con la delincuencia como en el “Negocios con negros, negros negocios”. Estas repetidas alusiones al negro en tono jocoso, y otras que lo son menos sobre las cuales regresaremos, nos hacen pensar en la importancia de arrojar luz sobre semejantes prácticas cotidianas, que calan hondo en las conciencias de todos los cubanos y que a fuerza de reiteraciones nunca corregidas y poco criticadas, se izan como la afirmación indirecta de la supuesta inferioridad de las minorías afrodescendientes (viii), justificadas con todo tipo de argumentos desde siglos pasados. Recordemos que el último censo de 2012, denota que los negros representan menos del 10 por ciento en la población cubana (9.3%), que el 26.6 por ciento está ocupado por mestizos y el resto por individuos de color blanco (ix).</span></p>
<div id="attachment_71139" style="width: 555px" class="wp-caption aligncenter"><img class="wp-image-71139 size-large" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/07/onei.png?w=545" alt="" width="545" height="304" /><p class="wp-caption-text">Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) de la República de Cuba.</p></div>
<p><span style="color:#000000;">No se suelen escuchar en Cuba manifestaciones discriminatorias con respecto a personas pelirrojas como en Europa, las cuales, según estereotipos de larga data “huelen mal”. Tampoco frases contra las mujeres blancas de cabello rubio a quienes muy frecuente e injustamente (en Francia por ejemplo) se les imputa una supuesta falta de inteligencia o pericia (“no seas rubia” equivale a “no seas tonta/idiota”). No se conocen (al menos hasta donde hemos indagado) expresiones de racismo hacia las minorías de origen asiático, pero sí adagios que los relacionan con la mala suerte como “tener un chino atrás” o su variante “tener un chino pegado”. No suele utilizarse (como en España, por ejemplo) la expresión “trabajar como un negro”, sino la variante “trabajar como un esclavo”. Sin embargo, y a pesar de la bien conocida máxima martiana, aun pecamos de redundantes al utilizar sintagmas como “un individuo de raza negra” o “de raza blanca”. Felizmente en ambos ejemplos, como en muchos otros donde está presente la palabra “raza” en el habla cubana, dicho término no arrastra connotaciones negativas como sí sucede en muchos casos con otras lenguas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>2- Otras frases comunes</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ciertas locuciones fijadas por convenciones sociales heredadas, desbordan de símiles e hipérboles para definir la identidad de negros o mulatos. Entre las expresiones preponderantes de “la negrura” hallamos “Ser negro como un toti”, “negro casi azul”, “negro como un tizón”, “negro como un carbón”, “negro haitiano”, “negro etíope”, “negro teléfono” o “ser prieto a más no poder”. En el caso de los mulatos, cuyo apelativo proviene, como lo recuerda Fernando Ortiz a partir del diccionario de Covarrubias, de la “cría de blanco y negra y la comparamos con la naturaleza del mulo”(x), y aunque la noción negativa de la semejanza al animal ha desaparecido, se suele recurrir a comparativos y a epítetos para definirlos como el “mulato color cartucho o color melcocha”, el “mulato prieto” para aquel que es de piel más oscura o “el mulato aindiado”. Para este último, las referencias al pelo que no es crespo o “pasa”, como en el caso de otros negros, y que “como pasa, pasa” (es decir, “se acepta”), son frecuentes. De otras expresiones, que hemos escuchado en gente de mayor edad, como “Este se salvó” o “Te salvaste” (ciudadana de 89 años, blanca, refiriéndose a un niño negro de “pelo bueno”), se infiere que tener un tipo de cabello que no sea lacio o menos crespo es “una condena”, cuya resultante es la inferioridad que emana de la descendencia “no blanca”. Estas palabras de personas nacidas antes del 59, principales transmisores intergeneracionales de los prejuicios (Guanche, 2001: 73), ilustran una época en que el racismo era cotidiano, en que los negros bailaban en la misma fiesta que los guajiros blancos separados por un cordel y estaban obligados a transitar por la acera opuesta a la de los blancos. Dichos prejuicios tienden para dicha de todos a desaparecer entre los jóvenes de hoy. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Otros usos falsamente positivos a la hora de representar al negro se despliegan en frases como el “negro (o negrito) fino”, que conlleva una argumentación intrínseca cuya conclusión es que los negros por lo general carecen “de finura” (de “exquisita educación o de reglas de cortesía y urbanidad según la definición de la RAE). </span><br />
<span style="color:#000000;">La asociación secular entre lo negro y la maldición bíblica de Dios, que circulaba en la España del Renacimiento y puede verse en las connotaciones de ‘blanco’ y ‘negro’ en Covarrubias (xi) y en otros textos de la época colonial (Cf. De instauranda Aethiopum salute de Alonso de Sandoval, 1647), llegan a la actualidad en frases cuyo origen es mayoritariamente desconocido, como ser un “negro blanco de alma”. Además del aspecto moral inherente a todas estas expresiones, otras asociaciones estéticas aplicables al negro que conllevan su dosis de racismo aun son perceptibles hoy en frases como “negro pero bonito”, donde la preposición “pero” agrega automáticamente el sema de la fealdad a la palabra sola. La negrura metafórica de estas poblaciones toma un cariz más negativo en locuciones que traducen la dependencia subjetiva de un pasado no muy lejano como “Cosa de negros”, “Tremenda oscuridad” o “Se soltó la negrá” (por ‘negrada’), las que cotidianamente pueden escucharse al ver una fiesta de personas negras, “un bembé” (que de hecho, no es solo asunto de negros) o cualquier reunión de personas de piel oscura que ocupen el espacio público. Determinados lugares de recreo suelen ser sitios paradigmáticos “destinados a los negros” como La Tropical en La Habana o actividades sociales como “los carnavales”, donde las fiestas “siempre terminan mal” o “en bronca”, reduciendo así al negro a una condición de persona irreflexiva, amante de los problemas y apto a delinquir. Este tipo de representación que encierra valores morales y éticos de corte negativo es, por lo menos, paradójica, ya que muchos son los blancos que acuden también a dichas manifestaciones y muchos los negros y mulatos que visitan lugares festivos de otro tenor (casi siempre de mayor carestía) que los anteriormente nombrados. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Algún que otro cuento popular todavía asocia el intelecto del negro con un estereotipo de larga data que los hacía ver desde bien entrado el Renacimiento como seres “brutos” o “gentes sin razón”(xii), como aquel en que una persona busca el libro El negrito inteligente en la Biblioteca Nacional y la respuesta de la bibliotecaria es: “Ciencia ficción es arriba”. No mencionaremos aquí la larga lista de ejemplos que en la Historia y la cultura cubanas contradicen y desmienten sobremanera la persistencia de esos presupuestos y sobreentendidos (Ducrot)xiii. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ciertas frases lapidarias, en forma de adagios o refranes igualmente reprochables, hacen de la moralidad del negro un estigma, un callejón sin salida, y del hombre o la mujer negra un sujeto discursivo que encarna un problema sin solución, una culpabilidad sopesada e instalada de antemano: “Tenía que ser negro”, “Negro al fin”, “la mona (o el mono) aunque se vista de seda, mona/o se queda” o “el negro si no la hace a la entrada, la hace a la salida”, cuyo arraigo ignominioso puede extenderse también de la negritud a la mulatez (como en “las mulatas que tanto les gustan a los extranjeros”) por la cercanía del color de su piel. </span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>3- No hay unos sin otros</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">La atribución de formas de inferioridad al negro con jerarquías no-escritas se hace evidente en esas y otras construcciones discursivas, como la corriente puesta en escena de las voces de madres y abuelas ante la “terrible” idea de tener que “peinar trencitas” o de padres que no ponen objeción al casamiento entre blancos y negros “siempre y cuando no sean sus hijas”. Dichas uniones, autorizadas (con condiciones) desde la época colonial, asignan atributos negativos también a los cónyuges blancos (denominados “piolos”, “quemadores de petróleo”), como que “tienen una mancha en el expediente”, que son “blancos por gusto”, “les encanta la tinta” o son “una lástima de color y pelo”. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Estas llagas profundas del habla popular cubana llegan al paroxismo cuando son proferidas por personas negras, que muestran rechazo a su condición “subalterna” en el deseo de “adelantar la raza” o de “blanquear”, con expresiones como “él es muy negro pa’ mí”, “a mí no me gustan los negros”, “pa’ atrás ni pa’ coger impulso” (no quieren que sus hijos sean negros como sus padres o abuelos) o “negros, ni los zapatos”. En sus comportamientos cotidianos, muchas mujeres negras muestran su deseo de “pasar por blancas” –con total obediencia a patrones etnocéntricos impulsados por el capitalismo occidental– imponiéndose el uso permanente del desriz o de la queratina, el cuidado de no exponer su pelo a la lluvia ni al sereno, el pelarse bien rebajado, el alisado constante del cabello o hasta la costumbre de no coger mucho sol. Su adecuación a la dominación de modelos exógenos, promovidos esencialmente por los medios de difusión masiva audiovisuales, “máquinas insistentes hechas para que florezcan y triunfen, estúpidos y soberbios, los estereotipos” (xiv) es el fenómeno que Zuleica Romay nombra muy acertadamente “Tio-tomismo” en su estudio Cepos de la memoria (xv). Pero estos cepos y grilletes, aun los llevamos todos. </span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>4-Otros prejuicios y estereotipos frecuentes</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">El arraigo de la enfermedad contagiosa y cancerígena que es el racismo, persiste también en el lenguaje popular en forma de evidencias compartidas. Resumimos aquí algunas de esas proyecciones a las que agregamos los significados, implícitos (no verbalizados) o “sobreentendidos”, que de manera subjetiva comparten los hablantes en el contexto cultural cubano y que obviamente refutamos y desaprobamos. </span></p>
<table width="652" cellspacing="0" cellpadding="7">
<colgroup>
<col width="295" />
<col width="327" /> </colgroup>
<tbody>
<tr valign="top">
<td width="295" height="15">
<p align="center"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><b>Frase común</b></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="center"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><b>Sobreentendido</b></span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Hacer las cosas como los blancos”</span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= Los blancos “todo lo hacen bien”.</span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Tener nariz / bemba / pinta de negro”</span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= Tener características físicas que denotan herencia africana “y por tanto inferior”. (</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>Cf.</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"> “¿Y tu abuela dónde está?”)</span></span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">A los negros, ¡cómo les gustan las rubias!”</span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= “Solo deberían gustarles las negras, las blancas no son para ellos”.</span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">A las rusas (o europeas/os), ¡cómo les gustan los negros!</span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= “No deberían gustarles, por lógica”.</span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">¡No seas “negra/o!” </span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= “No seas idiota o imbécil”.</span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Echarse a perder (una blanca) por estar con un negro”.</span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= “El negro induce una degradación progresiva de la mujer blanca, que después no sirve para otra relación”.</span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">¡Los negros tienen un olor característico!” </span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= Oler mal u oler a rancio, tener “un vaho”, o “peste a grajo”, lo que es “privativo de los negros”.</span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Los negros solo sirven para la música y el deporte”</span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= &#8220;el resto (arte, ciencias, etc.) es territorio vedado de blancos&#8221;.</span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295" height="38">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">En las películas al negro siempre lo matan…”</span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= “¿símbolo de fatalidad o es el único que se lo merece?”</span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295" height="38">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">La necesidad hace “parir mulato ”</span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= La necesidad obliga a hacer “lo que no queremos”</span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295" height="2">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“ <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Negros, ni los zapatos”</span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= &#8220;Todo lo negro es malo, despreciable&#8221;. </span></span></span></p>
</td>
</tr>
<tr valign="top">
<td width="295">
<p align="justify"><span style="color:#000000;">“<span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">Ser negro y encima maricón”</span></span></span></span></p>
</td>
<td width="327">
<p align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">= El “colmo de los colmos”; &#8220;dos defectos reunidos&#8221;; pero además, los negros no tienen “ni la belleza, ni la delicadeza necesaria”.</span></span></span></p>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><span style="color:#000000;">La persistencia de estos atropellos verbales (éticos siempre, y en ocasiones también estéticos), totalmente desprovistos de fundamento moral ni científico, siempre basados en hipótesis que no son condiciones ni necesarias ni suficientes para definir al sector negro cubano, son a nuestro juicio atribuibles a las secuelas del pasado, rezago de una historia lamentable prolongada en la memoria colectiva que podría capitalizar la supuesta necesidad humana de construir verbalmente un enemigo, como nos lo dice Jean Paul Sartre en boca de Garcin en la pieza teatral Huis clos (A puerta cerrada) : “El infierno, son los demás” (xvi). Y así lo comenta Umberto Eco en Construir al enemigo:</span><br />
<span style="color:#000000;">“Por una parte, podemos reconocernos a nosotros mismos solo en presencia de Otro, y sobre este principio se rigen las reglas de convivencia y docilidad. Pero, más a menudo, encontramos a ese Otro insoportable porque de alguna manera no es nosotros. De modo que, reduciéndolo a enemigo, nos construimos nuestro infierno en la tierra” (xvii).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero ese Otro es también aquel que, paradójicamente, podemos identificar con nosotros mismos, como en el conocido “Yo es otro” (“Je est un autre”) de Arthur Rimbaud, de alta polisemia, o ese ser sin el cual no podemos constituirnos ni desarrollar plenamente nuestras facultades humanas. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">En términos filosóficos, el “hablante-alienante”, dando una imagen suya poco halagadora y deformada por rezagos de otra época, encierra al negro y lo vulnera con la actitud discriminatoria del racista que se ignora, —y aun del propio discriminado que se ignora a sí mismo en su esencia—, corroborando indefinidamente la tesis kantiana de la “insociable sociabilidad del hombre” o la unidad y lucha de contrarios del materialismo dialéctico. En términos lingüísticos, y aunque la sociedad cubana no conserva las antiguas jerarquías coloniales, se prolonga el agravio en el imaginario colectivo a fuerza de contagio verbal o de inercia, con la lenta desaparición de etiquetas, estereotipos o apriorismos, afincados como residuos subjetivos aceptados y mantenidos por el grupo social mayoritario (xviii). Por reacción inversa, o como manifestación ante lo antes citado, múltiples son también las pinceladas de racismo antiblanco que podemos hallar en el vocabulario popular cubano que muchas veces asocia al blanco a estereotipos como “ambicioso e hipócrita”. Así, la carga axiológica del lenguaje se confirma una vez más como el eje de valores de mayor peso y permanencia en el complejo entramado de las relaciones humanas.</span></p>
<p><strong><span style="color:#000000;">5. ¿Hasta cuándo arrastraremos ese lastre?</span></strong></p>
<p><span style="color:#000000;">Donde se anidan estas formas principales de discriminación en Cuba es en la familia, en la conciencia de muchas personas y en la de algunos grupos. Últimamente se reavivan en determinadas categorías sociales con mayor solvencia o en ciertos sectores de la llamada economía emergente, impulsada por el nuevo modelo económico. No podemos soslayar, a la hora de analizar este fenómeno, que no están lejos las secuelas del llamado Período Especial, el cual afectó con mayor rigor a las personas negras, quienes, por herencia de larga data, poseían menos recursos y menos patrimonio familiar que los blancos. </span><br />
<span style="color:#000000;">Lo que sorprende en el uso de tales estrategias de auto-representación positiva y de representación negativa del otro-afrodescendiente, es que muchos prejuicios, términos descalificativos o bromas hirientes son transmitidos instintivamente por personas consideradas como socialmente “correctas” y con valores positivos de amistad, solidaridad y humanismo y que tienen “muchos amigos negros”. Pero el arraigo cultural y la marca que ha dejado en sus conciencias la época pasada y/o la educación en el seno familiar, los conducen al ejercicio de esta violencia verbal sin hallarle siquiera una explicación posible. Basta con hacerles tomar conciencia de lo dicho para que reconozcan la carga de cultura pasada que los lleva a no reflexionar y a no pensar lo que dicen. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Creemos que la manera en que se ha organizado la vida social en Cuba desde hace seis décadas es lo que ha conducido a que las relaciones entre blancos, mulatos y negros no se definan hoy como esencialmente conflictuales, sino como un complejo sistema de fuerzas en equilibrio (Romay, 2014: 187). No podemos afirmar que los problemas raciales dominen el ambiente social cubano, donde la situación de los afrodescendientes dista mucho de las trágicas realidades en las cuales viven otros negros y mulatos latinoamericanos o en Angloamérica, como lo ilustran los recientes acontecimientos que condujeron a la muerte de George Floyd. Sin embargo, se hace imprescindible descolonizar el habla, no escamotear dichas prácticas discursivas, sino contrarrestarlas con la adecuada educación de la ciudadanía y con la natural aceptación, cotidiana e inclusiva, de las diferencias en las cuales la familia y la sociedad deben jugar plenamente un papel activo y vigilante ante estos asuntos morales de primer orden. </span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>CONCLUSIÓN.</strong> </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Luego de siglos de sumisión al poder y a las corrientes de pensamiento europeo, donde después de la doctrina católica floreció, entre otras ideas pseudocientíficas, la de la supuesta desigualdad de las razas (cf. Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas del Conde de Gobineau; 1853-54), muchas incógnitas y confusiones sobre racismo y racialidad sobrevivían aun en Cuba en el siglo XX. Estos temas salen a la luz gracias a la herencia de José Martí y a sus seguidores, entre los cuales se destacaron el antropólogo Fernando Ortiz (El engaño de las razas, 1946), escritores como Jesús Masdeu (La raza triste, 1924), Nicolás Guillén, Lydia Cabrera, Alejo Carpentier, y pintores como Wifredo Lam, por solo citar algunos de los más relevantes. El tema había estado presente en la prensa de las primeras décadas con una participación importante de periodistas negros, entre ellos Rafael Serra y Serafín Portuondo Linares (xix). Después de 1959, el mismo deja de ser una cuestión de élites intelectuales para formar parte de la lucha por la igualdad social y la justicia a la que aspiraba la nación cubana en general. Pero por mucho que se hayan combatido la discriminación y el racismo, vemos que las fuertes ataduras del pasado mantienen aherrojada la conciencia de algunos hombres, mujeres y niños en el subconsciente, desde donde se proyectan para materializarse luego ominosamente en la lengua, las representaciones y los prejuicios que nacieron de esa oprobiosa servidumbre. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">La educación cívica y el debate público parecen ser la clave para continuar luchando contra tales rezagos lingüísticos, rémora de lo que sabemos ser un “constructo social engañoso, perverso y morboso para eternizar las desigualdades humanas” (Guanche) (xx), pero también la divulgación de la importancia de la herencia cultural africana en la formación histórica de la cultura cubana (xxi), americana y caribeña. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Cuba forma parte del proyecto de la UNESCO “La ruta del esclavo”, cuyo comité comenzó un amplio programa de trabajo (previo a su constitución oficial el 10 de septiembre de 1996) el cual ha incluido seminarios, postgrados, coloquios de divulgación científica, estudios iconográficos a partir de reconstrucciones históricas (xxii), inventarios de filmografía y ciclos de cine etnográfico, cursos que tratan valiosos temas sobre la presencia africana en el país y en el continente, además de la creación de un Museo de la Ruta del esclavo en Matanzas, de un programa radial (“Arte y Folclore” en radio Taíno) y otro de televisión (“Orígenes”, en Cubavisión) (xxiii). </span></p>
<p><span style="color:#000000;">En 2011 se celebraron eventos que condujeron a la inclusión del tema de la lucha contra los prejuicios raciales en la Asamblea Nacional del Poder Popular. En la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) funciona la comisión José Antonio Aponte (héroe independentista y precursor del antirracismo y del antiesclavismo) que promueve un gran número de actividades para la exaltación de las culturas africanas, la visibilización de los descendientes del continente negro, así como de sus demandas y sus luchas. En la Casa de África de La Habana Vieja o en la de Santiago de Cuba, siempre se retoman estas temáticas afrocubanas. Se han llevado a cabo talleres en el Centro de Antropología de la antigua Academia de Ciencias de Cuba; la Casa del Caribe con su Festival Anual y sus jornadas científicas también promueve estos debates. Otras publicaciones como la revista Catauro, de la Fundación Fernando Ortiz, donde tuvieron lugar los primeros debates sobre “Integración y racialidad”, determinados trabajos de la revista Del Caribe de Santiago de Cuba o de la Fundación Nicolás Guillén en La Habana, se centran en el tema de los factores étnicos de la sociedad cubana, al igual que la Revista Temas o los debates de la Red Barrial de Afrodescendientes, desde donde se aborda de manera horizontal, respetuosa y profunda la cuestión racial. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">En marzo de 2020, el Consejo de Ministros de Cuba aprobó un Programa Nacional contra el racismo y la discriminación, e incluso contra el regionalismo, dando un verdadero salto histórico para tratar estos problemas desde la dirección del país, donde sobresale la voluntad de romper el prolongado silencio guardado (desde 1962 hasta 1998) sobre la sobrevivencia de actitudes discriminatorias y prejuicios en nuestra sociedad. En ese proyecto se toma en cuenta la necesidad de combatir los rezagos culturales que gravitan en múltiples esferas de la vida de nuestro país, pero también la de articular esa lucha con la de otros pueblos del resto del continente y del mundo, creándose además, con ayuda del sector público y de la sociedad civil, las vías para denunciar todo acto de discriminación y racismo. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Consideramos, tal y como lo ha propuesto este proyecto, que los medios de difusión masiva y los espacios artísticos y educativos en general tienen que insistir más sobre estos temas, discutirlos abiertamente, agregarlos en los programas de estudio e incluirlos en la formación universitaria de los docentes. Es imprescindible que volvamos sobre nuestra historia y sobre la presencia del negro en la sociedad y la cultura cubanas para eliminar todo vestigio de esta llaga profunda que es la discriminación. Solo así podremos entender quiénes somos, cómo somos, por qué y de dónde venimos, para construir una nación que libere nuestra lengua y nuestro pensamiento del peso de esas abyectas cadenas.</span></p>
<p><strong><span style="color:#000000;">BIBLIOGRAFIA</span></strong></p>
<p><span style="color:#000000;">Pragmática y lingüística: </span><br />
<span style="color:#000000;">AMOSSY, Ruth &amp; HERSCHBERG PIERROT, Anne, Estereotipos y clichés, Trad. Lelia Gándara, Buenos. Aires., Eudeba, 2001, 136 p.</span><br />
<span style="color:#000000;">DUCROT Oswald, « Présupposés et sous-entendus », en Langue française, « La sémantique », , n°4, bajo la dirección de Alain Rey, 1969, pp. 30-43.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sobre el tema negro en Cuba y América</span></p>
<p><span style="color:#000000;">BARNET, Astrid, « Jesús Guanche, un investigador de desafíos presentes y futuros», La Jiribilla, entrevista realizada por Astrid Barnet, La Habana, Cuba, http://www.lajiribilla.cu/articulo/jesus-guanche-un-investigador-de-desafios-presentes-y-futuros</span><br />
<span style="color:#000000;">BREWER-GARCIA, Larissa, “Negro, pero blanco de alma: La ambivalencia de la negrura en la Vida prodigiosa de Fray Martín de Porras (1663)”, Cuadernos del CILHA, Vol.13, N°17, 20012, Universidad de Pennsylvania, pp.113-146.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">CASTRO RUZ, FIDEL, “Discurso pronunciado el 22 de marzo de 1959, frente al Palacio Presidencial”. En Discursos e intervenciones del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, Presidente del Consejo de Estado de la República de Cuba. http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1959/esp/f220359e.html</span><br />
<span style="color:#000000;">&#8212;&#8212;&#8212; “Comparecencia del Comandante en Jefe Fidel Castro en el Canal 12 de televisión”; La Habana, 25 de marzo de 1959. En http://www.granma.cu/granmad/secciones/fidel_en_1959/art-048.html</span></p>
<p><span style="color:#000000;">COMITÉ CUBANO DE “LA RUTA DEL ESCLAVO, “Informe de la ruta del esclavo en Cuba”, Catauro. Revista cubana de Antropología, N°3, La Habana, 2001, pp.41-52.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">CUBA. PROPORCIÓN DE POBLACIÓN POR COLOR DE LA PIEL SEGÚN CENSOS, en “Resumen Adelantado de Resultados Definitivos de Indicadores Seleccionados en Cuba, Provincias y Municipios” del Censo de Población y Viviendas del 2012, Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) de la República de Cuba.</span><br />
<span style="color:#000000;">http://www.one.cu/publicaciones/cepde/cpv2012/20131107resumenadelantado/Graficos/Pag%2039.pdf</span></p>
<p><span style="color:#000000;">GARCIA RONDA, Denia (Coord.), Presencia negra en la cultura cubana, La Habana, Eds. Sensemayá, Fundación Nicolás Guillén, 2015, 504 p.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">GUANCHE, Jesús, “África en América, las secuelas de la esclavitud”, Catauro. Revista cubana de Antropología, N°3, La Habana, 2001, pp. 66-80</span><br />
<span style="color:#000000;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212; Iconografía de africanos y descendientes en Cuba, Ciencias Sociales, La Habana, 2016, 408 p.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">HELG, Aline, Lo que nos corresponde: la lucha de los negros y mulatos por la igualdad en Cuba, 1886-1912, Trad. de: Our rightful share: the Afro-Cuban struggle for equality, 1886-1912; Editorial Imagen Contemporánea, La Habana, 2000, 371 p.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">ORTIZ, Fernando, “Martí y las razas”, Conferencia pronunciada el 9 de julio de 1941 en el salón de recepciones del Palacio Municipal de La Habana, Revista Caminos, N°. 24-25, 2002. Revista de pensamiento socioteológico, Centro Dr. Martin Luther King, Jr., de la Habana, Cuba. https://revista.ecaminos.org/article/marti-y-las-razas/</span><br />
<span style="color:#000000;">&#8212;&#8212;&#8212; El engaño de las razas, La Habana, Fundación Fernando Ortiz, (1946), Tercera Edición, 2011, 548 p.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">ROMAY, Zuleika, Elogio de la altea o las paradojas de la racialidad, Fondo Editorial Casa de las Américas, 2014, 311 p.</span><br />
<span style="color:#000000;">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212; Cepos de la memoria. Impronta de la esclavitud en el imaginario social cubano, Ediciones Matanzas, 2015, 154 páginas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">SARMIENTO, Ismael, “Mirada crítica a la historiografía cubana en torno a la marginalidad del negro en el Ejército Libertador (1868-1898)”, en Tzintzun no. 51, Morelia, ene./jun. 2010.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Teatro y ensayos filosóficos sobre la cuestión del Otro </span></p>
<p><span style="color:#000000;">ECO, Humberto, Construir al enemigo, Penguin Random House Grupo Editorial España, Trad. De Helena Lozano Miralles, 2012, 336 p.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sarte J.-Paul, Huis clos, Paris, Gallimard (1945), Paris, Gallimard, 2009, col. Folio théâtre, 192 p.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Estereotipos y medios audiovisuales</span></p>
<p><span style="color:#000000;">RAMONET, Ignacio, Propagandas silenciosas: masas, televisión, cine, Ediciones especiales, Instituto Cubano del Libro, La Habana, 2001, 172 p.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Diccionarios consultados</span></p>
<p><span style="color:#000000;">COVARRUBIAS HOROZCO, Sebastián de, Tesoro de la lengua castellana o española, Madrid, Editor Luis Sánchez, 1611, Fondos antiguos digitalizados por la Universidad de Sevilla</span><br />
<span style="color:#000000;">http://fondosdigitales.us.es/fondos/libros/765/16/tesoro-de-la-lengua-castellana-o-espanola/</span></p>
<p><span style="color:#000000;">RAE, Versión electrónica del «Diccionario de la lengua española», Real Academia española de la Lengua, http://www.rae.es/</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>NOTAS</strong></span></p>
<div>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[i]</span> Este texto retoma y amplía un estudio presentado en 2017 en un coloquio celebrado en la ciudad de Burdeos. Bajo el título « Perdurabilidad de estereotipos raciales en el habla popular cubana », fue publicado en la revista <i>Études caribéennes, </i>N°4,<i> </i>« Empreintes de l&#8217;esclavage dans la Caraïbe » (Huellas de la esclavitud en el Caribe), bajo la dirección de Mélanie Moreau-Lebert, en diciembre de 2019. Artículo disponible en internet, <a style="color:#000000;" href="http://journals.openedition.org/etudescaribeennes/17844" target="_blank" rel="nofollow noopener">http://journals.openedition.org/etudescaribeennes/17844</a></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[ii]</span><span lang="ES-TRAD"> Como lo recuerda Fernando Ortiz en “Martí y las razas” (1941), “cuando en el siglo xv se reanudó en gran escala el comercio de esclavos negros de África con las naciones cristianas de Europa, los teólogos exégetas de la Biblia, apremiados por el imperativo económico de la época, inventaron el más infame de los mitos, el de que los negros estaban condenados a ser siempre esclavos de los blancos porque así lo dispuso Dios, como consecuencia de la maldición fulminada por Noé contra todos los descendientes de su hijo Cam”.</span> En <i>Caminos</i>, Revista de pensamiento socioteológico, Centro Dr. Martin Luther King, Jr., de la Habana, Cuba. <a style="color:#000000;" href="https://revista.ecaminos.org/article/marti-y-las-razas/" target="_blank" rel="nofollow noopener"><span lang="ES-TRAD">https://revista.ecaminos.org/article/marti-y-las-razas/</span></a></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[iii]</span><span lang="ES-TRAD"> El 22 de marzo del mismo año, el Comandante en Jefe Fidel Castro, quien fijó la posición y el camino del Gobierno Revolucionario respecto a la discriminación racial en el seno de la sociedad cubana, expresó: “Hay que dictar el anatema y la condenación pública contra aquellos que llenos de pasados resabios, de pasados prejuiciosos, tienen el poco escrúpulo de discriminar a unos cubanos, de maltratar a unos cubanos por cuestiones de piel más clara o más oscura”. Extracto del “Discurso pronunciado el 22 de marzo de 1959, frente al Palacio Presidencial”. En <i>Discursos e intervenciones del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, Presidente del Consejo de Estado de la República de Cuba. </i> http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1959/esp/f220359e.html</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[iv]</span><span lang="ES-TRAD"> Comparecencia del Comandante en Jefe Fidel Castro ante el Canal 12 de televisión. La Habana, 25 de marzo de 1959. En </span><a style="color:#000000;" href="http://www.granma.cu/granmad/secciones/fidel_en_1959/art-048.html" target="_blank" rel="nofollow noopener"><span lang="ES-TRAD">http://www.granma.cu/granmad/secciones/fidel_en_1959/art-048.html</span></a><span lang="ES-TRAD">, citada también como epígrafe del libro de Zuleika Romay <i>Elogio de la altea o las paradojas de la racialidad</i>, Fondo Editorial Casa de las Américas, 2014.</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[v]</span><span lang="ES-TRAD"> Sarmiento Ramírez, Ismael, « Mirada crítica a la historiografía cubana en torno a la marginalidad del negro en el Ejército Libertador (1868-1898)»; <i>Tzintzun,</i>  Morelia,  2010, n. 51, p. 119-166. Disponible en &lt;http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0188-28722010000100005&amp;lng=es&amp;nrm=iso&gt;. accedido en  01  marzo  2019.</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[vi]</span><span lang="ES-TRAD"> Todas las frases entrecomilladas han sido extraídas del habla popular cubana, por lo cual no se citan aquí las fuentes. </span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[vii]</span> El « metro » es un eufemismo que sirve aquí para designar la exagerada longitud del pene de los negros en el imaginario colectivo nacional.</span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[viii]</span> A pesar de que utilizamos en este estudio el término « afrodescendiente », institucionalizado en la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia (Declaración y Programa de Acción de Durban) entre el 31 de agosto y el 8 de septiembre de 2001, es un hecho inusual el escucharlo en el ámbito social para referirse a las personas de color negro en Cuba.</span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[ix]</span><span lang="ES-TRAD"> CUBA. PROPORCIÓN DE POBLACIÓN POR COLOR DE LA PIEL SEGÚN CENSOS,  en “Resumen Adelantado de Resultados Definitivos de Indicadores Seleccionados en Cuba, Provincias y Municipios” del Censo de Población y Viviendas del 2012, Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) de la República de Cuba.<i>http://www.one.cu/publicaciones/cepde/cpv2012/20131107resumenadelantado/Graficos/Pag%2039.pdf</i></span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[x]</span> <span lang="ES-TRAD">Ortiz, Fernando, El engaño de las razas, La Habana, Fundación Fernando Ortiz, (1946), Tercera Edición, 2011, p.42.</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xi]</span><span lang="ES-TRAD"> Blanco significa [sic] “castidad, limpieza, alegría&#8221; (p.140), lo cual implica indirectamente que lo negro significaría la falta de castidad, la corrupción y la tristeza (“Color infausta y triste y como tal usamos desta palabra: negra ventura, negra vida, etc.; p.562). La asociación entre lo negro y la mancha del pecado (por falta de castidad) circulaba en Europa de manera simbólica, pero también llegó a ser proyectada sobre las personas llamadas &#8220;negros&#8221; en el Nuevo Mundo; Covarrubias, S.; http://fondosdigitales.us.es/media/books/765/765_258585_1161.jpeg.</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xii]</span><span lang="ES-TRAD"> Ortiz, (1946), op. cit.,  2011, p.41.</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xiii]</span><span lang="ES-TRAD"> Traducimos aquí los dos términos manejados por Oswald Ducrot desde 1969: “présupposées” et “sous-entendus”; en  <i>Langue française</i>, « La sémantique », Alain Rey (dir.),  n°4, 1969, pp. 30-43.</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoNormal"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xiiv</span> Ramonet, Ignacio, <i>Propagandas silenciosas: masas, televisión, cine</i>, Ediciones especiales, Instituto Cubano del Libro, La Habana, 2001.</span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoNormal"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xv]</span> <i><span lang="ES-TRAD">Cepos de la memoria: impronta de la esclavitud en el imaginario social cubano</span></i><span lang="ES-TRAD">, Ediciones Matanzas, 2015, 154 págs.</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoNormal"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xvi]</span> « L’enfer, c’est les autres » (traducimos) ; Sartre,  J.-Paul, <i>Huis clos</i>, scène 5, Paris, Gallimard, 1945, p.93.</span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xvii]</span><span lang="ES-TRAD"> Eco Umberto,<i> Construir al enemigo, </i>Penguin Random House Grupo Editorial España, Trad. De Helena Lozano Miralles, 2012, 336 p.</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xviii]</span><span lang="ES-TRAD"> En su<i> Elogio de la altea</i>, Zuleika Romay insiste en esta idea: “Tras el derrumbe de la tiranía [en 1959], los instrumentos de marginación y discriminación fueron suprimidos, pero estereotipos y prejuicios tienen larga data, se transfieren en fenómenos de ósmosis social inherentes a cualquier colectividad humana, y se sedimentan en las conciencias, con la persistente inercia de los fondos acuáticos, menos susceptibles a los cambios provocados por las rápidas corrientes de la superficie”. (<i>Op.cit</i>.; p. 13)</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xix]</span> Ver en este caso el libro de Aline Helg, <i>Lo que nos corresponde : la lucha de los negros y mulatos por la igualdad en Cuba</i>, 1886-1912, Editorial Imagen Contemporánea, La Habana, 2000.</span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xx]</span>« Jesús Guanche, un investigador de desafíos presentes y futuros », entrevista realizada por Astrid Barnet, Cuba, <i>http://www.lajiribilla.cu/articulo/jesus-guanche-un-investigador-de-desafios-presentes-y-futuros#:~:text=La%20Jiribilla%20%2D%20Jes%C3%BAs%20Guanche%2C%20un%20investigador%20de%20desaf%C3%ADos%20presentes%20y%20futuros&amp;text=Est%C3%A1%20considerado%20como%20uno%20de,la%20naci%C3%B3n%20cubana%2C%20entre%20otros.</i></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xxi]</span><span lang="ES-TRAD"> Ver la obra homónima coordinada e introducida por Denia García Ronda, La Habana, Eds. Sensemayá, Fundación Nicolás Guillén, 2015.</span></span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xxii]</span> Ver el trabajo realizado por Jesús Guanche, publicado en 2016.</span></p>
<p class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteText"><span style="color:#000000;"><span class="yiv9530514809ydpf7cbadd3MsoEndnoteReference">[xxiii]</span> Comité cubano de « La ruta del esclavo », <i>Catauro</i> , revista cubana de Antropología,  N°3, La Habana, 2001, pp.41-52. </span></p>
</div>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>#LaPupilaTv: No soy tu negro (video)</title>
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		<pubDate>Fri, 14 Dec 2018 16:27:46 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[&#160;Origen y actualidad del racismo Made in USA ]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-648430" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2018/12/hqdefault.jpg"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;">Origen y actualidad del racismo Made in USA </span></p>
<div class="embed"><iframe width="640" height="480" src="https://www.youtube.com/embed/lHd3Xx_nM-c?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe></div>
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		<title>Cuba. Color de la piel, nación, identidad y cultura. Un desafío contemporáneo. Por Esteban Morales</title>
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		<pubDate>Sat, 02 Dec 2017 15:04:53 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[La obra reivindicadora  y dignificadora  de la Revolución Cubana  ha sido extraordinaria,  pero de lo que se trata es de terminar de extirpar del cuerpo social de la nación cubana  los estereotipos negativos, los prejuicios y el racismo que aún sobreviven.  <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=61353">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-613540"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;"><strong>A modo de introducción</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Existe un conjunto de problemas, que resultan claves para comprender la supervivencia de lo que pudiéramos llamar el “fantasma” de la supuesta contraposición entre “Color de la piel y Nación “en la Cuba de hoy. A lo que se suman los desafíos provenientes de las relaciones entre color, identidad y cultura, dentro de una nación que aún no ha logrado superar los problemas del racismo. [1]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Cuba tuvo que batallar durante largos años y contra muchos “demonios” para lograr emerger como nación.</span><span id="more-61353"></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Lo hizo después de un largo proceso de lucha, que es el adhesivo que mantiene fuertemente unidos a la inmensa mayoría de los cubanos hasta hoy, con independencia del color de la piel. La unidad de los cubanos alrededor del proyecto socialista es real; es el mayor fruto de la obra revolucionaria de más 47 años, heredera de las múltiples batallas por la independencia y la soberanía nacional.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La Isla fue descubierta y colonizada por una de las potencias más atrasadas de Europa.  España, que nunca fue modelo de modernidad para Cuba, ni ejemplo de unidad dentro de la diversidad. De la que, como si fuera poco, tampoco heredamos los parámetros de una ética antidiscriminatoria para combatir al racismo; porque España   misma siempre ha tendido a no   asumir    su identidad africana. [2]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">España, hacia principios del siglo XVI,    implantó en Cuba   un régimen colonial, caracterizado por él más férreo  monopolio  del comercio y de todas las relaciones económicas con el exterior;  la  brutal sujeción del negro  a la esclavitud;   el racismo y la discriminación racial;  la  abierta corrupción administrativa;  la inconsecuencia moral y muchas veces la tozudez diplomática,   junto a  la  criminalidad en política.[3]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El único interés de España, fue siempre explotar sin límites las riquezas de la Isla y esquilmarla, haciéndola pagar todas las aventuras expansionistas de la Metrópoli Colonial.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Solo declararon la autonomía de la Isla, cuando esta ya no podía dar respuesta a sus necesidades políticas internas, ni significaba prácticamente nada respecto a Cuba, más que el intento extemporáneo y desesperado de la Metrópoli por tratar de no perder su colonia, cuando ya no tenían tiempo ni fuerzas   para preservarla.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es cierto que la tozudez de no vender la Isla a Estados Unidos, fue una actitud digna de cierto agradecimiento. Pero como consecuentes colonialistas, presionados por la potencia emergente y la situación interna, España, finalmente, prefirió entregar la Isla a Estados Unidos, antes que rendirla a las “armas mambisas” que habían combatido por ella durante más de    treinta años.</span></p>
<p><strong><span style="color:#000000;">Color de la piel y nación</span></strong></p>
<p><span style="color:#000000;">La tarea de la llamada Guerra Grande, fue obtener la abolición de la esclavitud.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sin embargo, durante los primeros  años de la Guerra del 68, a pesar del simbolismo de un  gesto como el de  Carlos Manuel de Céspedes y de algunos otros patriotas,  de dar la libertad a sus esclavos;  los primeros  se vieron obligados a desplegar una táctica política que les permitiera  combinar la consecuente  actitud abolicionista de muchos, con la de otros, que enrolados en la lucha independentista, sin embargo, no compartían las ideas  de terminar con la esclavitud y el racismo;  pero cuyos recursos y dinero  eran  muy necesarios para llevar adelante las  batallas  por  la independencia. Por lo que, en términos prácticos, el consecuente signo abolicionista de la Guerra de los Diez Años, no pudo ponerse ampliamente de manifiesto desde el principio de la contienda. Siendo esta la primera vez, que de manera integral, nación y  abolición, que era  decir, “raza y nación”,  se contrapusieron, obligando a hacer concesiones en  la realización del primer paso real  que representaría la existencia futura de una nación para todos los cubanos, con independencia del color de la piel.[4]A partir de entonces, hasta hoy,  la lucha por la independencia de la nación,  siempre ha tenido  que batallar contra esa herencia de la esclavitud que  es  el  racismo.[5]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No obstante, la abolición de la esclavitud, termina por imponerse, no solo a partir de las ideas abolicionistas que sus líderes principales sustentaban, sino también como una necesidad misma de la guerra. Correspondiéndole a Carlos Manuel de Céspedes el liderazgo de haber impulsado esa tendencia revolucionaria de transformación social.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sin embargo, el  racismo se puso muchas veces de manifiesto, sobre todo, en las actitudes asumidas contra el General  Antonio Maceo, su hermano José y sobre  el sector  de la oficialidad negra y mestiza, por medio de   la continua acusación, por parte de no pocos  independentistas, de que los “no blancos” en Cuba, luchaban por instaurar una “república de negros”.[6] Lo cual continuamente  fue utilizado también  por la propaganda  de la metrópoli  en contra del movimiento independentista. Tratando así de inspirar miedo a la población blanca. Lo cual dentro de la época no era nada difícil; pues el llamado “miedo al negro” se paseaba por la Isla desde la Revolución Haitiana (1791- 1804). El temor a que en Cuba se repitieran los “desastres” que habían tenido lugar en Haití,”&#8230; apareció como un factor psicológico en la vida de la sociedad cubana que, de una forma u otra, con una variante u otra, con un peso u otro, se mantendría como una de las constantes de nuestras circunstancias nacionales hasta la contemporaneidad más reciente”[7]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Durante la Guerra del 95, las actitudes de racismo dentro del Ejercito Libertador, continuaron manifestándose, a pesar del peso aun mayor que ya tenían dentro de la lucha los negros y mestizos, incluso libres; el carácter más popular y revolucionario de la guerra, así como la actitud de muchos cubanos blancos, que en la manigua no admitían tal lacra. También, a pesar  de que  al finalizar la Guerra del 68 y como un resultado de esa lucha,  España se había visto  obligada a conceder la libertad, tanto a los esclavos que habían combatido  de su lado, como del lado del Ejercito libertador;  y  de que  casi  nueve años antes del comienzo de la contienda, en  1886 ( penúltima en abolirla), se había producido  la abolición oficial  de la esclavitud en Cuba.[8] Como para dejar  marcadas  las  diferencias sustanciales  existentes,  entre una  abolición formal de la esclavitud,  la desaparición del racismo y la discriminación racial realmente existente.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es que el racismo tiene raíces que no son solo un resultado directo de la esclavitud, sino mucho más que ello, de la cultura   que a partir de esta se engendró en Cuba. No podemos soslayar, que hasta mediados del siglo XIX, en que comenzó a emerger la cultura cubana, dominada hasta entonces   la Isla en términos casi absolutos por la cultura de la metrópoli española, esta última comenzaba entonces a sufrir los embates de la mezcla que resultó después, pero sin perder su hegemonía dentro de esta.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Entre finales del siglo XVIII y mediados   del XIX, era la esclavitud la cuestión   social   más importante de la época. Los hacendados criollos, muchos   acérrimos defensores de esa oprobiosa institución, demandaban tanto su mantenimiento como la entrada libre de esclavos traídos de África, la llamada Trata.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Tres figuras que actuaban entonces en su esfera específica, aunque dentro de la lógica de una concertación global, fueron: Francisco de Arango y Parreño, José Agustín Caballero y Tomas Romay. Estos Propugnaban transformaciones de corte reformista. Siendo Francisco de Arango y Parreño el líder ideológico de ese grupo, para esa etapa. Este último, partidario del mantenimiento de la esclavitud y la trata.[9]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es decir, que el proyecto de modernidad para Cuba, que estos pensadores propugnaban, era reformista y no se concebía sin la explotación del trabajo esclavo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Para entonces, “La ruina económica de Haití, consecuencia de la prolongada guerra contra una coalición de potencias capitalistas, y las sanciones impuestas por esas propias potencias después de la independencia, además de los variados  desajustes internos,  motivaron el encumbramiento capitalista de Cuba, su conversión en uno de los territorios de más expedita creación de riquezas&#8230; y la instauración de un dispositivo permanente  de traslado de esclavos desde África hacia acá&#8230;”[10]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Más tarde, entre 1830 y 1837, volvió a hacerse predominante el reformismo, aunque con matices divergentes, destacándose como la voz más alta José Antonio Saco (1797-1879).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Entonces, la inmensa mayoría de estos liberales de finales del siglo XVIII y hasta bien entrada la segunda mitad del XIX, eran con sus proyectos reformistas, todos racistas y con José A. Saco como su principal ideólogo a la cabeza, hasta concluida la Primera Guerra de Independencia (1878). Eran además  partidarios  de eliminar a los negros, devolviéndolos a África; o sometiéndolos  a un “lavado socio demográfico”,   al “blanqueamiento”;  por cuanto Cuba  para ellos, era una sociedad en la cual los negros no tenían cabida más que como fuerza de trabajo esclava,  o en desventaja laboral  frente a   la población blanca.[11]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por lo cual, si no era posible eliminarlos físicamente,  o devolverlos a África,   al menos  su  color debía desaparecer  de  la sociedad cubana.[12]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero todo ello se dio   de narices, desde el mismo periodo de primer cuarto del siglo XIX, con las necesidades que planteaba el crecimiento de la industria azucarera, en medio de una situación en la que Cuba asumía los mercados perdidos por Haití. El “miedo al negro”, que el crecimiento de la importación de esclavos provocaba, el desequilibrio demográfico- racial existente y el incumplimiento de los convenios para abolir la trata, que Inglaterra sistemáticamente obligaba firmar a España (1817 y 1835, entre otros) daban   lugar a un comercio ilícito de esclavos, con el que abiertamente   se enriquecían tanto funcionarios ingleses como españoles. Junto a ello también, hacia la segunda mitad del  siglo XIX,  se tornaba  acción  la actitud de muchos hacendados  ricos de Occidente,  que  apoyaban  la anexión  de Cuba  al Sur de los Estados Unidos, con tal de preservar la nefasta institución de la  esclavitud.[13]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Había que conseguir esclavos de cualquier manera, para garantizar las máximas ganancias, pero, sin embargo, el negro debía desaparecer, a través de un rápido e intencionado proceso de “blanqueamiento”, por medio de un mecanismo de privilegiada inmigración europea, que no cesó hasta bien entrada la república. Inmigración principalmente compuesta por europeos blancos y católicos, que debían ser los que entraran, porque ninguno como ellos cumplía los parámetros para lograr el tipo de   población deseada. [14]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">De toda una gama de actitudes respecto a la esclavitud del negro y   el lugar que este debía ocupar dentro de la sociedad cubana, aunque ya no fuera esclavo, emergieron las fuerzas políticas que formaron las huestes del independentismo. Desde un Salvador Cisneros Betancourt, racista, que no consideraba al negro digno de ocupar un lugar dentro de la sociedad cubana, a menos que blanqueara; hasta un Carlos M. De Céspedes, que dio la libertad a sus esclavos, convirtiéndolos en ciudadanos, para que combatieran junto a él por la libertad de Cuba.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No es difícil afirmar tampoco, que no eran solo los reformistas criollos, los racistas, ni España con sus ejércitos bien equipados y aguerridos, o   la consecuente actitud de la metrópoli de no darle la independencia o concederle la autonomía a Cuba, los únicos enemigos fuertes y peligrosos contra los que debían batirse los independentistas para lograr sus propósitos, sino que existían además otros problemas. Y estos últimos terminaron por afectar la lucha por la independencia cubana, tanto durante el 68 como a partir de la contienda que comenzó en el año 95.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">De modo que los independentistas, hacia principios de 1898, vencían   frente a las armas españolas, pero eran derrotados por las divisiones internas. El racismo, el anexionismo voluntario o “involuntario” y el reformismo, presentes dentro de las filas del Ejercito Libertador y  de las organizaciones de la República en Armas, fueron  obstáculos  que se combinaron dentro de   todas las maniobras  que las administraciones  de   Estados Unidos desplegaron,  concluyendo el siglo XIX,     para liderar a su favor la etapa final de  la lucha por la independencia de Cuba.[15]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Tanto   el presidente Cleveland como Mackinley eran acérrimos enemigos de la independencia de Cuba y se mantuvieron haciendo el juego de una supuesta neutralidad, que favorecía a España y que les permitiría esperar el momento más propicio para la intervención.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Finalmente,   a pesar de todas las dificultades  sufridas,  los independentistas estaban próximos a vencer,  pero, como  expresamos,  España,  ante la realidad de una guerra ya perdida y bajo las presiones de la intervención norteamericana, así como de  los peligros por los que atravesaba entonces  la Corona Española,   decidió entregar  la Isla a Estados Unidos  antes que rendirla a las armas del Ejercito Libertador.[16]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por lo cual, la nación quedo secuestrada, entre las garras del “águila imperial” yanqui, a pesar de que los cubanos, blancos, negros y mestizos, habían dado su sangre para   conquistar la independencia.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Al racismo en particular le correspondió, dialécticamente, culpa por partida triple   en el proceso de lucha por lograr la nación: funcionó como   fuente de temores para lograr la unidad; fuente de divisiones para mantener la unidad ante el enemigo, y como si fuera poco, fuente de exclusión de los no blancos de la nación. Hoy a   ninguna de las tres perspectivas debemos continuar temiéndoles; pero todavía, en esencia, seguimos    comportándonos ante el racismo más temerosos de las divisiones que pueda crearnos su tratamiento, que decididos a darle la batalla integral y definitiva para eliminarlo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Esto último se expresa en una importante resistencia a la aceptación de su existencia y al abordaje del tema racial dentro de nuestra realidad nacional; fenómeno que alimenta la ignorancia existente, pero que también beneficia, como siempre, a los que “agazapados”, mantienen sus prejuicios raciales y los ejercen, siempre que se les presenta la más mínima oportunidad. Liberales del siglo XIX, que aún se pasean por nuestros patios, y otros que dicen que el racismo es algo importado de los Estados Unidos. Olvidando que este siempre formó parte de nuestra cultura. De esa parte de nuestra cultura que hay que extirpar de manera definitiva.</span></p>
<p><strong><span style="color:#000000;">Color de la piel e identidad</span></strong></p>
<p><span style="color:#000000;">Del mismo modo, que las Guerras de Independencia solo fueron posibles cuando se reconoció, por parte de las mentes más preclaras del Independentismo, que blancos, negros y mestizos debían luchar juntos contra España. Ese reconocimiento fue también un sustancioso apoyo para contribuir a despejar   el camino al surgimiento de la nación.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Lamentablemente, tenemos todavía una grieta importante en ese camino; y es que la emergencia de la nación cubana, tiende a aparecer, en la mayor parte de nuestra historia escrita, como un bello proceso de mixtura, patriotismo, consolidación social y fragua de culturas diferentes, que hicieron surgir una cultura mestiza. Mientras que  no pocas veces  se obvian  u olvidan  los “dolores de ese  parto”.[17]  Pues, para otros, se trató también de un proceso  incompleto, dentro del  cual  muchos, principalmente negros y mestizos, no vieron satisfechas sus más legítimas aspiraciones. No podía ser de otro modo, la sociedad cubana había resultado  construida para funcionar así;  y porque, como  sabemos, al final de las contiendas por la independencia,  los que  apoyaban el proyecto martiano  de una república   “con todos y para el bien de todos“, no fueron precisamente los que se hicieron con el poder.[18]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Esa nefasta herencia   de los siglos precedentes, se vio reforzada entonces, por la Intervención Norteamericana y una política neocolonial   que, hasta 1958, perfecciono los mecanismos del racismo, la discriminación   y de la exclusión social en Cuba, hasta límites insospechados. Ello no tuvo lugar sin luchas, pero el saldo, al final, siguió siendo muy negativo para negros y mestizos; aunque también para toda una masa de pobres en general.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por tanto, si resultado de todo lo antes explicado, la nación que heredó la Revolución  Cubana triunfante en 1959,  era  aún “incompleta”, ¿cómo es posible esperar que no  lo fuera también, especialmente   para negros y mestizos, cuya identidad había sido siempre tan agredida, en los marcos de la más  brutal explotación colonial  primero y   republicana después?[19]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La identidad del no blanco, pero sobre todo del negro, ha sido  siempre una identidad muy agredida; en la misma medida en que esta siempre   ha tenido  que abrirse paso a través del “campo minado”  por el no-reconocimiento,  la no-aceptación, el estereotipo racial  negativo   y el juicio de valor  racial hegemónico que siempre  ataca la  otredad;  de la hipocresía,  el  cinismo y el racismo   sutilmente  encerrados  en  frases tales como:  “ es negro, pero es una persona decente “; “ Es negro, pero no  es bruto”; “es negro, pero es honrado”.[20]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Tratándose de asuntos de muy alta complejidad, que solo pueden ser abordados a partir del conocimiento científico de la realidad, la honestidad y el trabajo de varias ciencias funcionando al mismo tiempo; no desde la empírea, el desconocimiento, o el voluntarismo, que no pocas veces asoma, cuando de la cuestión racial se trata.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es que para que alguien pueda sentirse parte de una nación, o de un grupo social cualquiera, es condición indispensable que sienta, ante todo, su mismidad. Pues solo se puede ser parte de algo, si se es antes de todo uno mismo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por lo que no es de temer entonces, que alguien trate de reafirmarse en lo que es, porque esa será la condición ineludible para que logre ser parte de cualquier otra cosa, aunque solo se tratase de una posibilidad teórica.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El negro debe tener conciencia de su identidad racial y esta no puede ser diluida dentro de la identidad nacional. Ambas tienen que marchar al unísono. Porque el racismo como el machismo nos acompañara   aun por mucho tiempo y estos tienen que ser combatidos también desde las identidades individuales.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es que “ser cubano, significa entre otros aspectos, tener plena conciencia de  las raíces  étnicas y de  la heterogeneidad racial  de nuestro pueblo, conocer el basamento histórico que subyace en el ejercicio de la discriminación y el prejuicio racial”.[21]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El negro y el mestizo deben entonces preservar y desarrollar la conciencia de que lo son, de lo contrario no van a tener fuerzas ético-morales e ideológicas suficientes, para combatir el racismo que aún les afecta en sus individualidades y como grupo, afectando también   la fortaleza del proyecto social de la Revolución.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La conciencia “racial” en un país como Cuba, no puede ser diluida dentro de la conciencia nacional.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ello ha sido una insuficiencia sociopolítica y cultural, que ha llevado implícito el peligro de una disfuncionalidad dentro del proyecto social de la revolución cubana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No vivimos hoy los cubanos dentro de un mundo perfecto, y del mismo modo que la mujer no puede diluir su identidad de género dentro de la identidad nacional; tampoco negros y mestizos pueden diluir su identidad “racial” dentro de la identidad nacional.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Porque el proyecto de la Revolución Cubana debe lograrse sobre la base de la unidad dentro de la diversidad. No a la inversa, sino sobre la base de la aceptación, inclusión y respeto a la diversidad “racial” y cultural. Es que la unidad es un proyecto, es la utopía, mientras que la diversidad es objetiva.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Desde otro ángulo del mismo espectro, en Cuba, la pobreza del “no blanco”, en especial del negro, y de la mujer negra en particular, nunca fue cualquier pobreza. Por lo que esta, no puede ser abordada simplemente desde un plano general. Porque esa pobreza fue siempre    “aderezada”  por la discriminación racial del negro,   que no es  tampoco un    tipo  de discriminación más, pues se trata de una   cuya causa, en Cuba,  se lleva encima, por fuera,  es el ”color de la piel”.[22]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Incluso, existen personas “blancas”, que pueden haber estado socialmente en peores condiciones de pobreza material y espiritual que muchos negros y mestizos. Pero estos últimos, no tienen la capacidad de “escapar” de tal situación, como sí la tiene el llamado blanco. Este último podría superarse, mejorar su status material y cultural; entonces, además, su color le permitiría   practicar el “mimetismo”, que le facilitaría sumergirse en la multitud y escapar de su condición de discriminado. Al negro esto   le es simplemente imposible. ¿Dentro de qué color se va a sumergir (el negro) para escapar a su condición de discriminado?</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por eso, nuestra realidad dice, que el blanco, solo, o con un poco de ayuda, sale de la pobreza, al negro, casi hay que sacarlo de ella; creándole un ambiente social, dentro del cual el racismo pierda su efectividad. El imaginario  popular cubano, recoge esa situación descrita  bajo la sentencia, “Ser blanco ya es una carrera”.[23]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No estamos entonces tratando de   construir identidades, estas son objetivas y existen hace mucho tiempo, con todos sus retos y complejidades. De lo que se trata más bien es que tales identidades no se expresen de manera negativa y lograr un equilibrio social completo entre los diferentes grupos raciales (blancos, negros y mestizos) que componen aun la sociedad cubana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Porque las diferencias socioeconómicas que todavía sobreviven, son consecuencia de los disímiles puntos de partida históricos de los grupos mencionados. Estos han determinado posiciones de poder objetivamente diferentes, a las cuales entonces se les agregan los estereotipos negativos, los prejuicios raciales, la discriminación y el racismo, que aun afecta a negros y mestizos; entorpeciendo la consolidación del proyecto social, como un proyecto de igualdad, equidad y justicia social para todos los cubanos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pensamos que lo contrario a esta visión, es una actitud   idealista, o paternalista, a veces, que no se corresponde con la lucha de un país en revolución, que batalla por superar la multifacética y reproducible herencia del colonialismo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Al mismo tiempo, entonces, ¿de qué modo se podría explayar la identidad nacional, si ella misma puede verse afectada en su contenido? Porque negros y mestizos no formen   en igualdad de condiciones   parte de esa identidad.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por eso, la identidad individual, sea racial, de género u otras, no pueden quedar diluidas dentro de la identidad nacional. Pues esta última no es más que un complejo sistema de identidades, que tienen que ser reconocidas, todas al unísono, para que la identidad nacional pueda funcionar como tal. Se trata de un complejo único y diverso al mismo tiempo. Donde el todo no puede funcionar, si no son reconocidas   las partes. Tratándose de hecho, de un asunto de funcionamiento de la unidad en el contexto de la diversidad. La unidad puede ser una aspiración, pero la diversidad es siempre objetiva, por lo que esta tiene que ser reconocida, porque ello deviene en el   factor cohesionador para llegar a la   unidad. Por lo que, todo lo que desconozca la diversidad, afectará   la identidad y por tanto a   la unidad.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Entonces, quien se asuma como cubano, desde la perspectiva de la identidad nacional, lo tiene que hacer con todos sus rasgos y atributos individuales: “raza” o color, sexo, lugar de nacimiento, cultura y   procedencia social, entre otros. De lo contrario no existe. Porque la identidad nacional en sí misma no es nada sin todos esos atributos. La nación no existe en sí misma, no es nada sino está formada, en primer lugar, por el pueblo que la creó y compone; no puede existir sin este. Un pedazo de tierra, de cielo, una bandera, no son más que simples atributos tangibles, de un pueblo que los construyo, haciéndolos devenir en símbolos de su historia. Luego la identidad nacional, sin la identidad de grupos y personas, con todos sus atributos, no existe, sería un concepto vació, que no nos serviría para entender o explicar nada.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por eso consideramos, que el mayor  logro  de la Revolución Cubana, es que a partir de 1959, la nación comenzó, paulatinamente,  a  ser para todos;  y Fidel Castro proclamó al racismo como una “lacra” a extirpar del cuerpo social.[24] Sin embargo,  otros “fantasmas “, se interpusieron  en el camino de una  relación más coherente entre  “color  e  identidad”.  Reapareciendo, hacia principios de los años sesenta,  el eterno temor de que al  debatir los asuntos relativos a la “raza”, se  levantarían  pavorosos  peligros para la preservación de la unidad de la nación.[25]Ante las amenazas reales  de los que siempre,  desde fuera  ( Estados Unidos en particular) se habían   opuesto a la supervivencia de la nación  cubana,  y que  para   entonces se oponían  con mayor  fuerza que nunca  a la existencia de la  Revolución Cubana.[26]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Más de cincuenta y cinco  años después, como resultado de esa  herencia, cultural sobre todo,  las de  relaciones  entre “color  y nación”,  “color e identidad” “ continúan  aun   siendo vistas, principalmente, casi   solo,  desde la perspectiva del peligro   que  abordar el tema racial,  tiene  para la unidad  de la nación  y la preservación de la identidad nacional.[27]Sin percatarnos, de que  posiblemente  hoy, sea precisamente  no abordar el tema, lo que  represente   el  peligro mayor  para  la  supervivencia de nuestra identidad y la unidad de la   nación. Por cuanto nos enfrentamos a una necesidad cultural y política,  aun insatisfecha y  por largo tiempo  pospuesta su solución definitiva.[28]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Estoy seguro, que ya hoy va siendo mayor el costo de no abordar el tema racial, que el peligro de enfrentar sus retos. Sobre todo, porque en medio de la  aguda confrontación ideológica con el imperialismo, tema de  la realidad cubana que no sea abordado a profundidad se vuelve contra la nación.[29]Y los temas de la nación no se regalan, ni se prestan y mucho menos se venden.</span></p>
<p><strong><span style="color:#000000;">Color de la piel y cultura</span></strong></p>
<p><span style="color:#000000;">Cuando en 1959, Fidel Castro, máximo líder de la Revolución Cubana, atacaba de frente la problemática de la discriminación racial, estaba manifestándose acerca de asuntos   que no pueden ser reducidos a las cuestiones relativas al lugar del negro o del mestizo dentro de la economía del país; o de que estos últimos pudieran compartir más o menos espacios sociales con los llamados blancos. No, en realidad se estaba refiriendo a problemas que tocan de lleno a la cultura nacional y su proceso de consolidación. [30]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Paradójicamente, dentro de una Revolución tan radical como la cubana ¿Cuánto habremos  afectado el desarrollo de la cultura nacional, por no haber abordado a fondo y abiertamente un  debate  sobre  la cuestión racial, hasta hoy?[31]Pienso que tal vez hubo fuertes justificaciones  para no hacerlo desde el principio.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero lo cierto es, que la necesidad de este debate ha devenido en    una “asignatura pendiente”, que consideramos como la más compleja y difícil de nuestra realidad social actual.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">De tal modo, que todo lo que queramos  apreciar o analizar dentro de nuestra cultura nacional, y de nuestra vida en general,  sin abordar a fondo la cuestión racial, seria  pura ilusión; porque siempre tendríamos ante nosotros una “zona oscura”, a la que muchos no querrían  entrar, preferirían soslayar, negarle  importancia, o simplemente ocultar   su existencia.[32]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Dentro de la cultura nacional, es interesante el fenómeno de cómo la literatura y en particular la poesía, durante todos los “años de silencio”, abordaron con bastante frecuencia el tema racial. Gracias a ellas, el tema no murió, con posterioridad a declararlo como resuelto y ser silenciado, hacia principios de los años sesenta.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Porque hay que reconocer, que, desde la ciencia, era un riesgo escribir sobre el problema “racial”. Por lo que entonces, la literatura y la poesía, actuaron como un refugio, para no dejar morir el tema.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Dentro de ese esfuerzo realizado no es posible dejar de mencionar al cine, el teatro, la danza, la música, sobre todo la llamada popular, y la plástica, entre otras; las que profundizaron y continúan haciéndolo, en el rescate del componente africano de la cultura cubana y que no pocas veces trajeron el problema “racial” a su comportamiento en   la Cuba de los días que corren.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero, sin embargo, escribir desde la ciencia, era muy arriesgado, porque supuestamente se atacaba y cuestionaba entonces el “silencio oficial” declarado sobre el tema racial y se afectaba   la unidad lograda dentro del proceso revolucionario. Convirtiendo así el asunto en un problema político. Se trataba entonces, de que había que correr el riesgo de vernos  tildados  de “racistas” y de “divisionistas”,  que era  el peor señalamiento crítico  que podía recibir un revolucionario para la época.[33]Hubo que esperar, que los años de la  crisis económica y del llamado Periodo Especial, pusieran  en evidencia lo que muchos ya sabían, que los prejuicios raciales, el racismo y la discriminación racial  no habían desaparecido.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es decir, que los que entonces ostentaban una cierta conciencia de que soslayar el tema racial no ayudaba en nada, lamentablemente, vivieron desde la primera mitad de los años sesenta, hasta mediados de los ochenta, un largo periodo de silencio, incluso de represión, dentro del marco social, cultural y político en el que Cuba se desenvolvía durante esos años.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Evidentemente, en todos los países  de nuestra América, que fueron colonias, y Cuba es una de ellas, la cultura nacional,  emergió  bajo la hegemonía de la cultura del colonizador (y sus  clases subalternas), que siempre fue la dominante.[34] Por tanto, aunque la cultura nacional cubana  se  haya formado a través de un complejo fenómeno    de asimilación  y fundiéndose con elementos de las culturas sojuzgadas, dentro de un complejo proceso de transculturación; esas culturas sojuzgadas, no han llegado aún, en ningún país  del mundo latinoamericano y caribeño, ni tampoco en Cuba,  a formar un sistema integral y equilibrado con la parte de la cultura antes hegemónica, dentro de la cultura nacional. Esta última, la cultura nacional, es una síntesis, pero dentro de la cual aún continúa manifestándose la hegemonía de la que antes fue la cultura dominante. Lo cual es a su vez una insuficiencia cultural. Cuba, a pesar de haber hecho una Revolución muy profunda y radical, tampoco escapa a ese proceso, a pesar de sus extraordinarios y no emulables avances.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Se trata de un asunto bastante complejo, dentro del cual no podemos ser nada subjetivos ni esquemáticos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es cierto que no es posible clasificar a la cultura cubana por colores. Sin embargo, resulta imposible olvidar los “colores” cuando tratamos de entender la formación de la cultura cubana y su nivel de desarrollo actual.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pensamos, que para ese abordaje de comprensión, no es posible un enfoque desde la cultura misma; mucho menos si este se hace olvidándonos de la compleja  dinámica clasista de  formación de la cultura cubana,  proceso en el que por demás, “raza” o color de la piel, clase  y poder resultan inseparables.[35]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No es posible hablar de cultura blanca y cultura negra, dentro de la cultura nacional. Pues esa dicotomía es un absurdo, al menos     en el caso de Cuba. Pero para entender la formación de la cultura nacional y su nivel de desarrollo hasta hoy, se hace indispensable diría insoslayable entenderla dentro de la dinámica de formación de la nación y del lugar que correspondió dentro de ese proceso a los componentes humanos que hoy la forman. Por supuesto, no como la formación de algo particular, que pudiera ser divorciado de la formación de la nación como totalidad. Todo lo contrario.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Formación de la nación y formación de la cultura nacional son dos procesos inseparables; aunque después, como tuvo lugar con Cuba, le hayamos dado más beligerancia, durante  largo tiempo, a la identidad nacional que a la identidad cultural; impulsado ello por el fuerte proceso de confrontación  política  que la nación ha tenido que librar, para lograr sobrevivir.[36]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La nación y su cultura, se formaron dentro de un contexto determinado por la existencia, en primer lugar, de un régimen económico, un estado y un conjunto sistémico de relaciones económicas, políticas e ideológicas, que, en el caso de Cuba, estuvieron determinadas por su existencia como colonia, con una Metrópoli Esclavista dominante. Por demás, siempre y al unísono, amenazada también   por las ansias norteamericanas de poseerla. De modo que muy pronto, Estados Unidos diseño política, para poner en “cautiverio” el destino de la nación que algún día se liberaría, y que la potencia emergente norteamericana arrebataría de las manos de la metrópoli colonial española.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Fuera de ese contexto, no pudo tener lugar ningún otro fenómeno dominante. Cuba no  tuvo otro espacio; [37]  Cuba “seguiría siendo de España, mientras no  pudiera ser de los Estados Unido” .Esa era la sentencia, ese era su destino  y bajo el comenzó a formarse su cultura.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Entonces, la cultura cubana emergió   bajo las relaciones hegemónicas, establecidas por las clases dominantes, subclases y grupos subalternos que a ellas correspondían como territorio.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La cultura que aquí emerge lo hace entonces bajo un fenómeno colonial, de hegemonía clasista, cultural y amenaza   geopolítica norteamericana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sin embargo, no obstante, tampoco debe haber dudas, de que el proceso de formación de la cultura nacional fue más complejo, independiente y hasta espontáneo, que la formación del régimen económico y político, aunque ambos procesos sean del todo inseparables.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es que las clases sojuzgadas en el contexto colonial, dentro del fenómeno de la cultura, tienen más posibilidades y oportunidades de hacerse presentes, que dentro del proceso de formación del régimen económico y político. Diríamos que cuando de la formación de la cultura se trata, cada cultura, sojuzgada o no dentro del régimen económico y político, disfruta de posibilidades, de un cierto nivel de “democracia” (propio de la colonización española), que sus integrantes, dentro de la economía o la política no logran alcanzar masivamente. Porque España era menos inflexible con la convivencia de las culturas venidas de África, que la colonización inglesa; mientras que era muy rígida con las relaciones económicas y políticas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Entonces, considerándolos  solo sobre la base de sus posibilidades de  su  participación dentro del poder económico y político, los esclavos en Cuba, (los no blancos en general),  aunque desde muy temprano podían comprar su libertad,  no habrían podido nunca tener,  sobre la formación de la cultura nacional, el impacto que el negro y el mestizo libres o no tuvieron  en la formación de la cultura cubana.[38]Basta con  observar cómo fue este fenómeno en el caso de los Estados Unidos.[39]</span></p>
<p><strong><span style="color:#000000;">¿Qué tiene entonces la formación de la cultura como proceso en Cuba, que ofrece esas posibilidades, aun a las clases sojuzgadas y discriminadas?</span></strong></p>
<p><span style="color:#000000;">Yo diría que se trata, dentro de las características del régimen colonial esclavista en Cuba, del carácter esencialmente emancipador y liberador de la cultura; la potencialidad del accionar cultural para otorgar poder cuando se enfrenta a otras culturas, aunque se trate de la cultura de las clases dominantes. Impactando en el espíritu, las costumbres, el interés por lo desconocido, la forma de apreciar la vida, en el goce de la imagen, la sexualidad, la música, el baile, la religiosidad, las costumbres, etc. Sin que los que comparten todas esas cosas, dentro de un mismo espacio geográfico, apenas se percaten de ello.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Entonces, una de las complejidades de la formación de nuestra cultura nacional, se expresa muy fuertemente, en que aun las culturas africanas sojuzgadas, supuestamente sometidas o desenvolviéndose bajo la hegemonía de la cultura dominante blanca, ellas fueron y continúan siendo capaces de impactar en esa hegemonía cultural que nos viene de la combinación básica entre la hegemonía económica y la hegemonía política. Se trata de que la cultura que se forma en Cuba, va siendo una mezcla que reacciona sobre el poder hegemónico de las clases dominantes, absorbiendo y transformando también esa cultura, que, aun no deseándolo, se va mezclando, fusionándose   con las otras. Tomando entonces cuerpo en un tipo de persona, costumbres y de quehacer cultural, que va siendo la expresión de esa mezcla, de esa síntesis que va resultando ser nuestra cultura nacional. Asunto tan debatido para el caso de Estados Unidos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">De no ser así, en Cuba no hubiera podido formarse una cultura nacional, dentro de la que hasta mediados del siglo XIX había sido dominante; haciendo que   esa vieja cultura comenzara a “batirse en retirada”, apareciendo por todas partes expresiones de la mezcla que se estaba formando y de la que el surgimiento del ideario independentista fue una clara expresión de la madurez alcanzada dentro de ese   proceso de formación de la que finalmente seria la cultura nacional. [40]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Lo que de afuera   es injertado en el tronco nacional de la cultura que emerge, contribuye a la desaparición de la hegemonía; pues lo contrario, tiende a perpetuar la vieja   hegemonía y puede hacer aparecer otras.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Se trata de un largo proceso, que no se soluciona con la desaparición de los regímenes económicos, políticos y sociales que lo engendraron y alimentaron durante años. Se trata de que con la desaparición del régimen colonial esclavista o del capitalismo no desaparecen las culturas que ellos engendraron. Por lo que a esto le sigue un prolongado periodo de lucha ideológica y cultural, que en el caso de Cuba, aún está presente, y no solo contra los lastres heredados, sino también contra las imperfecciones propias, intentos de penetración y errores del proceso de emergencia del nuevo régimen social que hoy se desea construir.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es que la cultura, tiende a ser también un mecanismo para reproducir el dominio de las clases que están en el poder, o de las que ya fuera del poder pretenden perpetuar su ideología; por lo que el proceso que hace desaparecer tal situación, hasta generar una verdadera síntesis, es bien complejo y prolongado.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No  es  difícil observar, por ejemplo,   la discriminación de que han sido objeto durante muchos años las manifestaciones de las  religiones africanas  dentro de la cultura cubana.[41]Las cuales han sido  abordadas casi solo como bailes, folklore   o  religión. Olvidándonos, no pocas veces, que dentro de ellas existe una fuente inagotable de conocimientos, de normas de comportamiento, de principios éticos, que constituyen una incalculable fuente de riqueza cultural de la nación. Tal y como  tiene lugar con las llamadas “Regla de Ochá”[42]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Obviando otros aspectos, solo por ello es posible afirmar, que negros, blancos y mestizos, no comparten aun en Cuba,  de manera  sistémica y equilibrada, los espacios de nuestra cultura nacional.[43]Aun y cuando esas  religiones sean practicadas por muchos cubanos,  constituyendo  la base misma de la  religiosidad popular,  con independencia del color de la piel,  y  de que  las mismas  hayan pasado a formar parte de nuestra cultura nacional.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero, además, baste solo analizar   aquí, que si aún el tema “racial”, apenas forma parte de nuestros currículos académicos, planes de estudio y de la   investigación científica universitaria; si aun existe una gran distancia entre escuela y realidad social, en cuanto al tratamiento del tema “racial”, ¿cómo esperar que negros, blancos y mestizos ocupen una posición equilibrada dentro de la cultura nacional? Lo que no entra en la escuela, no pasa a la cultura. Y el asunto del color es aún bastante desconocido, soslayado y hasta negado dentro de la realidad de nuestro sistema educacional a todos los niveles. Pregúntesele a cualquier rector de nuestras Universidades, ¿Cuál es la composición “racial” de su masa estudiantil o profesoral? Muy pocos, podrían responder a esas preguntas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Entonces, solo puede hacerse realidad de que Cuba sea una sociedad verdaderamente multirracial (multicolor) culturalmente hablando, si todos los grupos raciales que la componen, están en condiciones socioeconómicas y culturales de exigir ese equilibrio, que es en principio, y al mismo tiempo, un equilibrio de poder.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es que, mientras negros y mestizos, no ocupen de manera equilibrada, el lugar protagónico que les corresponde, junto a la población blanca, dentro de la economía, la sociedad y la estructura de poder, nuestra cultura nacional estará siempre afectada en su proceso de desarrollo, persistirá el peligro del retroceso y no habremos superado aun los lastres del colonialismo. Mucho se ha avanzado, pero es aún más lo que resta.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Se trata entonces de, como bien expreso nuestro gran etnólogo, historiador y tercer descubridor, Don Fernando Ortiz, “Cuba es un ajiaco”; solo que pensamos, este aun sé está cocinando. [44] Existiendo dentro del mismo más viandas y carnes, de las que hubiéramos podido  imaginar, antes del “Periodo Especial”, que  aún no se han ablandado.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Entonces, lograr construir una cultura  que en ningún sentido sea expresión de la vieja hegemonía cultural impuesta por la metrópoli colonial, y reforzada en la república, con los elementos del “racismo gringo”; sino la cultura de una nación liberada, soberana, en la que todos los sectores o grupos sociales  participen y  compartan la participación y  sus beneficios en igualdad de condiciones; una cultura en la que logre imponerse el “color de  lo cubano”, es un proceso largo y muy complejo, dentro del cual siempre estará presente el peligro del  retroceso. Pienso que, aunque la cultura cubana presenta un altísimo grado de consolidación; sin embargo, aún no hemos logrado extirpar de ella el racismo, fruto y herencia de la vieja hegemonía cultural heredada de la colonización española y reforzada en la república por el racismo yanqui.</span></p>
<p><strong><span style="color:#000000;">Racismo que sobrevive</span></strong></p>
<p><span style="color:#000000;">La Cuba actual, no es ya una sociedad racista, como sí lo fue hasta concluida la etapa republicana. Sin embargo,  aun  los estereotipos negativos  acerca del no-blanco (negro en particular), prejuicios raciales, racismo y discriminación, aunque no   predominantes,    sobreviven  y son alimentados dentro del ambiente social cubano.[45]Por lo que resulta imposible decir,  que ya el racismo no está presente dentro de nuestra cultura nacional.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Todo ello, a pesar de la extraordinaria obra humanista de la revolución, en los más explícitos ordenes, y de que el proceso de transformaciones políticas, económicas, sociales y culturales, vivido durante más de 55 años, hayan   logrado sembrar las bases fundamentales   de una ética antidiscriminatoria dentro de la sociedad cubana actual. Por lo que hoy, podemos afirmar, que  la lucha contra toda forma de discriminación,  constituye un pilar inamovible,  tanto de la política interna como de la política exterior de la  Revolución Cubana.[46]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La inmensa y profunda obra  social y cultural  que se  despliega  en el país y el internacionalismo    practicado  por Cuba, resultan   ser  dos  de los  más vivos  ejemplos  de ello. Deviniendo en verdaderos paradigmas de la obra revolucionaria contra toda forma de discriminación e injusticia social.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El racismo que aun sobrevive en Cuba, no es practicado desde los niveles institucionales del Estado ni del Gobierno. Todo lo contrario, como nunca antes  había tenido lugar en la historia cubana, estas  estructuras  de la sociedad se esfuerzan para desplegar una política en busca  de la equidad  y de la  igualdad social, que ha  topado  no pocas veces con  los   bordes  del igualitarismo.[47]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Los negros y mestizos en la Cuba de hoy, todos los cubanos en general, pueden contar con un gobierno, un Estado y un liderazgo político, que asumen como propias   las necesidades de la sociedad cubana actual, sobre todo de los más pobres y antes discriminados. Esforzándose el país, continuamente, porque la asistencia social, la protección al ciudadano, y todos los beneficios imaginables, lleguen al necesitado    hasta el último rincón de la geografía nacional.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero el racismo y la discriminación, apoyándose en   los estereotipos negativos sobre los negros, y las formas de supervivencia de estos prejuicios, dentro de algunas instituciones, espacios de la conciencia individual, la sociedad cubana, la economía y la familia, aún sobreviven. Ayudados, a partir de los años noventa, por las profundas consecuencias de una crisis económica, con atisbos de crisis social, que apenas comienza a ser superada. Propinándoles  así una “paliza  descomunal”  a  todos los que idealistamente consideraron  que el problema del racismo en Cuba ya estaba resuelto, tal y como fuera voluntaristamente    proclamado  a partir de  1962.[48]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Tal vez sea Cuba uno de los pocos países del mundo donde negros, blancos y mestizos, comparten más espacios comunes en el orden geográfico, espacial, social, económico cultural y político; donde la mezcla es la regla, acelerado ello por una revolución radical y extraordinariamente humanista, que declaro la guerra a la discriminación y a la exclusión de todo tipo, a la pobreza y a la desigualdad.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No es difícil aceptar tampoco, que tal vez  sea Cuba el país donde más se ha hecho y continúa haciendo contra la discriminación, por la igualdad, la equidad  y la justicia social.[49]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por lo que no es posible (sería un absurdo) desaprovechar la oportunidad de que por primera vez en la historia de Cuba, negros y mestizos tienen la real oportunidad de dejar finalmente de ser discriminados, compartiendo con los llamados blancos, en igualdad de condiciones, los destinos de la nación, ocupando así el lugar que les corresponde dentro de una sociedad multirracial (Multicolor).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sin embargo, algunos problemas, no solucionados aun, entre ellos, el del abordaje a fondo del tema racial, contribuyen a que el racismo y la discriminación que él trae aparejada, en medio de la compleja situación actual, sobre todo económica, amenace con reinstalarse en la macro conciencia de la sociedad cubana actual. Afectando también la consolidación y el desarrollo de la cultura, la identidad nacional y el proyecto social.  Tales problemas son a nuestro juicio, entre los más importantes, los siguientes:</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La historia cubana escrita, refleja todavía de manera bastante insuficiente el papel desempeñado por negros y mestizos y por la mujer negra en particular, en el proceso de construcción de la nación y su cultura. Lo cual afecta a la identidad cultural y nacional, vistas como un todo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las manifestaciones de racismo, que se expresan como fenómenos de exclusión del negro y del mestizo, sobre todo de los primeros, en algunos espacios sociales y económicos en particular, fenómeno que debe ser combatido aun de manera más   abierta, multilateral y sistemática. [50]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La insuficiencia cultural e ignorancia  presentes  en no pocas personas,  que soslayan el tema racial, niegan su existencia, asumen ante el mismo las más disímiles actitudes, o simplemente  consideran  que se trata de algo sobre lo cual no vale la pena hablar.[51]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La nueva economía, emergida en Cuba durante el denominado “Periodo Especial”, como resultado del   conjunto de medidas dirigidas a superar la crisis económica, apoyándose   en el surgimiento de la propiedad mixta de las corporaciones, el turismo y el acercamiento a la llamada economía de mercado, es aún muy excluyente, en cuanto a la presencia de negros y mestizos en posiciones protagónicas dentro de ella. Especialmente en las actividades cercanas al turista y en las posiciones de dirección.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Los principios trazados por la Dirección del País, para lograr la existencia de un equilibrio racial en la política de cuadros, establecidos desde 1985, aun no se cumplen. La limitada presencia de cuadros de dirección, negros, sobre todo, y mestizos, en las estructuras de dirección del Estado y de las empresas, en particular dentro de las corporaciones y el turismo, es preocupante. Lo cual contradice  los altos niveles educacionales alcanzados por esos grupos raciales.[52]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La educación cubana, por su parte, aún no ha  asumido la problemática del color de la piel, como parte de la formación científica, cultural  e histórico- política,  de un estudiantado,   que todavía debe enfrentar dentro de  la realidad social actual  la existencia  de los estereotipos negativos sobre los negros y los “no blancos”  en general;   los prejuicios raciales,  la discriminación  y el racismo. Por lo que respecto al tema de la raza, existe aun en Cuba  una profunda  dicotomía  entre  escuela y  realidad social, que afecta el desarrollo cultural y político de la juventud principalmente.[53]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Negros, blancos y mestizos, no se sientan en las aulas a recibir contenidos que los  asuma a todos de manera igualitaria, coherente y equilibrada, como miembros de una sociedad uniétnica y multicolor.  [54]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El color de la piel, no aparece abiertamente asumido como una variable de consideración directa dentro de la política social. Esta última, actualmente,  aunque ataca de manera más específica  y directa  a   la pobreza, la injusticia social,  la inequidad y practica “discretamente” la llamada Acción Afirmativa,  todavía  no llega a  la esencia de las diferencias, que engendradas  a partir de los distintos puntos de partida históricos,  subsisten   entre  los grupos raciales que integran   la población cubana actual: blancos, negros y mestizos.[55</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las ciencias sociales y humanísticas, en particular, dentro de la educación superior, aun no asumen de manera suficiente el tema racial como algo de vital estudio e investigación, para la más profunda comprensión de la sociedad cubana actual y el insoslayable abordaje de su perfeccionamiento. Por lo cual, la docencia e investigación que aún se desarrollan    en nuestras Escuelas y facultades universitarias, son insuficientes desde la perspectiva planteada.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">10-El discurso público, por medio del cual se ataca la discriminación, aun no es suficientemente divulgado, presentando también ciertas aristas que deben ser ampliadas. Aunque,   a pesar de  ello, sus   formulaciones,  ya encierran de por sí   un  basamento ético importante   para debatir sobre  la cuestión racial.[56]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Una parte considerable de nuestra intelectualidad, ni siquiera menciona el tema racial, no tomándolo   en cuenta   como un problema a resolver. Por lo que es posible afirmar que  existen diferencias  importantes,  incluso  entre nuestros intelectuales,  en cuanto a cual es el momento especifico del proceso de consolidación    de la nación cubana  y su cultura en que nos encontramos.[57]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Nuestras estadísticas económicas y  sociales,  prácticamente  ignoran hasta hoy el “color de la piel”, con el consecuente posible   cuestionamiento  científico a la validez de sus  conclusiones,  al excluir del análisis una variable fundamental para la caracterización de la población cubana, así como  la perdida de oportunidades que ello significa,  para   reflejar  la verdadera  obra social de la Revolución.[58]</span></p>
<p><strong><span style="color:#000000;">Algunas consideraciones finales</span></strong></p>
<p><span style="color:#000000;">Como resultante de todo lo expresado, lo que más caracteriza en la Cuba de hoy el tratamiento del tema racial, socialmente hablando, es una “gran ignorancia” sobre el mismo, tanto en el sentido de su soslayamiento, como en el   de su desconocimiento; así como un discreto silencio, que lo relega al espacio de algunos grupos, personas e instituciones preocupadas por el tema.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ello se expresa claramente, en la realidad de los aún insuficientes abordajes del tema racial en las estadísticas económicas y sociales, la producción científica, la televisión, los medios masivos en general y la literatura histórica, sobre todo.  Más grave aún, es que en perjuicio del desarrollo de las ciencias sociales cubanas, prácticamente se le ha cedido el tratamiento científico de la contemporaneidad   del tema racial a un conjunto de autores, que no comparten con nosotros las vivencias de la cotidianidad dentro de   la realidad social cubana contemporánea. Prácticamente  todas  las investigaciones más importantes (publicadas) sobre el tema racial,  que reflejan la actualidad, de los últimos cuarenta años,  no han sido producidas  por personas que vivan en Cuba.[59]  Por lo que,   estamos cediendo  la primacía  en el tratamiento  de  un  tema vital de nuestra realidad social   actual,  con la consiguiente inconveniencia  que esto encierra.[60]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Experimentamos a cada paso la sensación, de que   muchos, teniendo conciencia del problema, parecen querer solucionarlo, pero sin mencionarlo, ni mucho menos debatirlo. Asunto este último en el que apenas se ha comenzado a avanzar en  los  años más recientes, aunque todavía    de manera  muy  modesta y enclaustrada.[61]  Por lo que todo lo referido a un debate sobre el tema racial en la Cuba actual, sobrevive aun  casi  como en un submundo   de algunas  personas  e instituciones  interesadas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Facilitándole así   la operatividad a uno de los mecanismos sociales más peligrosos   para la auto reproducción del racismo, los prejuicios y la discriminación   dentro de la sociedad: la ignorancia.   Y más que ello, colaborando para viabilizar su reingreso a la macro conciencia de la sociedad cubana actual.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La práctica ausencia de un debate abierto, o al menos discreto, pero amplio, sobre el tema racial en Cuba, encierra entonces un peligro mayor   para la unidad alcanzada por la nación cubana, de lo que muchos podrían imaginar. No es soslayando el tema, ni obstaculizando su debate,  la forma adecuada de enfrentarlo, todo lo contrario.[62]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Tal  parece, que respecto  al tema racial en la Cuba de hoy, no hemos superado aun el  dilema,   ya planteado en medio de las  guerras de independencia del siglo XIX,  entre   “color de la piel”,   nación,  identidad y cultura.[63]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Finalmente, llamamos la atención, de que no es posible olvidar, que Cuba es vista como un ejemplo a seguir, para muchos pueblos africanos, los 150 millones de afro descendientes, los pueblos indígenas, muchos afros norteamericanos, y en general, personas blancas y no blancas, que ven en la Isla no solo un paradigma de emancipación económica y política, sino también social y cultural.</span></p>
<p><em><span style="color:#000000;">La Habana, Octubre 25 del 2017</span></em></p>
<p><strong>Notas</strong></p>
<p><span style="color:#000000;">[1] Algunas personas y autores  hablan de “racismo residual”. Un poco para connotar, que en Cuba este se bate en retirada. En realidad el racismo a nuestro entender lo que hizo fue ocultarse. Aunque no es posible negar que la lucha revolucionaria  de todos estos años, lo erosionó. Pero tampoco es posible negar que en realidad la lucha contra el racismo quedo diluida dentro de la lucha contra la pobreza , por la igualdad y contra  la discriminación de todo tipo, ,por lo que este fenómeno tan complejo no recibió un tratamiento específico y directo,  que no solo es económico, sino cultural, social y en todos los ámbitos de la vida nacional. Tampoco ayudo  declarar su muerte administrativamente y de manera voluntarista. Por lo cual, estamos atrasados en la lucha contra esta lacra social, tal y como Fidel Castro  definióel racismo en  1959. Tampoco ayudó,  prohibir bajo presión social que se hablara del tema. Por lo que es necesario rendir reconocimiento a aquellos que siempre alertaron sobre lo negativo de este fenómeno, que ahora reaparece,  con las características propias del problema,  que dado como resuelto, realmente no lo está.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[2] Recientemente, en  declaraciones realizadas en una entrevista, el Sr. Jose María  Aznar, declaró que los musulmanes  habían invadido España, por más de 800 años. Tamaña estupidez de quien fuera presidente hasta hace poco confirma esta afirmación.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[3] No es casual que Cuba haya sido el penúltimo país del hemisferio en abolir la esclavitud. España se aferró a ella, generando todo un andamiaje  legal para liderar el proceso de la abolición, ya fuertemente reclamado en la Isla , sobre todo,  desde la I Guerra de Independencia. El fusilamiento de los  ocho estudiantes de medicina en 1871,  las múltiplesnegativas a vender a Cuba,  el manejo de la Autonomía, la Reconcentración de Weyler  y la inmolación de la flota del almirante Cervera en 1898,  son buenos ejemplos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[4] La abolición significaba  dar la libertad a los esclavos, para que lucharan  por la independencia de Cuba. Significaba que los negros, antes esclavos, pasaban a la condición de ciudadanos, por lo cual detrás de tal gesto de un grupo de independentistas, estaba  la idea de una nación que no excluyera a los negros. Aunque para que esa idea tome cuerpo definitivo  en la realidad, integralmente vista,  aun debemos  continuar luchando todos los cubanos. ( Nota del Autor ).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[5] La idea de raza, en su sentido moderno, no tiene   historia conocida antes de América. Con el tiempo  los colonizadores codificaron como color los rasgos fenotípicos  de los colonizados y lo asumieron como la característicaemblemática de la categoría racial. Lo cual devino en un modo de otorgar legitimidad a las relaciones de dominaciónimpuestas por la conquista. La idea de raza es literalmente un invento,  pues no tiene nada que ver con la estructura biológica de la  especie humana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[6] Este fenómeno del racismo tomó cuerpo en las actitudes de Calixto Garcia, Estrada Palma, Cisneros Betancourt y otros, que tanto durante la Guerra Chiquita,  como en  la del 95, manipularon la participación de los Maceo en varias actividades de la guerra , incluidas, entre otras, la  injusta sustitución del General Jose en Oriente y sus continuas negativas para reforzar la II etapa de la  invasion al mando de la cual debía estar Jose Maceo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[7] Ver Joel James, ob.p.16.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[8] Un episodio muy bochornoso y lamentable , lo constituye los juicios emitidos por Flor Crombet ( mestizo) a solicitud de Calixto Garcia ( blanco ) en carta a Maceo, donde lo acusaba de posiciones racistas. Lo cual trajo como consecuencia la promesa de un duelo que nunca llegó a realizarse.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"> [9]  Aunque treinta años después, se mostró partidario de la abolición de la trata.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[10] Ver: Jose Luciano Franco Documentos para la Historia de Haití en el Archivo Nacional, La Habana, 1951.Citado por Joel James  Figarola en Fundamentos Sociológicos de la Revolución Cubana,( siglo XIX) ) Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 2003, p.10</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[11] No consideramos  en este análisis   a tres pensadores fundamentales : Félix Varela, Jose de la Luz y Caballero y José             Martí, por cuanto todos  derivaron  hacia el independentismo; cosa que no hizo Saco, a pesar de haber vivido todo el periodo de la I Guerra de Independencia. Para ampliar ver: Isabel Monal y Olivia Mirando, “ Pensamiento Cubano del Siglo XX”, Editorial Ciencias Sociales, Tomo I,  La Habana, 2002, pp. 1-43.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[12] Para ampliar sobre este asunto ver: “Racismo y Nacionalidad”, de Raúl Cepero Bonilla, Revista Catauro, No. 11 del 2005, pp.148-157.Hombres como Arango y Parreño, Saco, Del Monte, hasta  el Presbítero Varela, ,para quien el color negro era un signo de ignominia. (Nota del Autor ).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[13] No es posible olvidar las  expediciones anexionistas de Narciso Lopez entre 1850-1852.Empresa que quedóeliminada con la muerte de este y el posterior comienzo de la Guerra Civil  en los Estados Unidos. Desde entonces la idea  de la anexión ha variado sustancialmente. De modo que hoy, la extrema derecha de la política hacia Cuba, considera que sería un “honor&#8221;  que no merecemos,  aparecer como una estrella más en la constelación de la bandera norteamericana. Por lo que resulta imposible concebir que la anexión ahora  sería que Cuba pasase a ser un estado másde la nación norteamericana con todos sus derechos y prerrogativas. Tal vez un distrito del Estado de la Florida .</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[14] Ver Carmen Barcia, Revista Catauro No. 4, La Habana, pp. 36-59.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[15] Había un tipo de anexionismo “involuntario”, que provenía de la actitud que incluso  algunos líderesindependentistas asumían  al adoptar  posiciones racistas y actuar con cierta prepotencia  e inconsultamente;  como sería el caso de  Calixto Garcia. Lo cual resulta verdaderamente lamentable, al no podérsele negar su extraordinario, patriotismo. Fue Calixto, quien a espaldas de Gomez, facilitó  la entrada del Ejército Norteamericano en Cuba y asumiódurante la Guerra Chiquita y la del 95, las actitudes tan negativas hacia  los   hermanos Antonio y José Maceo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[16] La decisión española respondió a que  era imposible rendir la isla ante las  armas del Ejercito Libertador, pues ello tal vez  habría representado la caída de la corona española. La situación interna no permitía otra  cosa que entregar  la Isla a Estados Unidos. Fue el propio Calixto Garcia,  de manera ingenua e inconsulta,  quien le  facilito la tarea a Estados Unidos. El primer pago que recibió fue el no permitirle entrar en Santiago  de Cuba y el segundo fue  morir poco despuésen circunstancias muy raras, que aún no han podido ser esclarecidas, no permitiéndole rectificar sus errores al únicogeneral  cubano con mando para evitar o al menos obstruir la intervención norteamericana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[17] Existen diferencias dentro de la intelectualidad cubana sobre este proceso. Ver: Esteban Morales “Cuba: algunos desafíos del color”. Artículo que resulto Tercer Premio Compartido en el Concurso “ Pensar a Contracorriente” del 2005.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[18] La administración norteamericana de entonces, junto al Ejército Norteamericano, un grupo de oportunistas, la burguesía criolla occidental, un sector de comerciantes españoles, los autonomistas y un grupo   nada despreciable del Ejercito Libertador, le sirvieron de aliados.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[19] Esa es la razón por la cual defendemos la tesis, de que la emergencia de  la  verdadera nación cubana, para todos los cubanos,  solo pudo comenzar a concretarse a partir del triunfo revolucionario de 1959. Antes fue siempre incompleta.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[20] Muchas personas no  aceptan esta realidad. Unos porque no les interesa, otros porque nunca han topado  con ella, la mayoría porque les abochorna, otros porque siempre han vivido de ella con ventaja.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[21] Ver : Ana Cairo, Revista Cubana de Ciencias . La Habana, No. 30, La Habana, 1995, p. 130.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[22] Para ampliar al respecto Ver: Esteban Morales, Revista Catauro, No. 6.En Cuba lo que rige es la llamada “línea del color “.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[23] A diferencia de lo que  ocurría con la esclavitud clásica, Grecia o  Roma, en América la esclavitud tomo color. Indio, negro y esclavo  eran la misma cosa. La discriminación no se sufre solo por ser negro, sino también por ser pobre. Peroal negro y el indígena  aun  les es más difícil escapar de ambas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[24] Ver: Fidel Castro, Periódico Revolución, marzo 26 de 1959.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[25] Para ampliar ver: Esteban Morales, Revista Catauro No.6.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[26] Trátase de un peligro real, que no puede ser menospreciado.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[27] Este asunto es ampliamente abordado en,  Cuba: los retos del Color. Ensayo publicado por el Autor.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[28] Para ampliar ver: Esteban Morales, Cuba: los retos del color. Libro del CEBSH, Universidad de La Habana.2005.No quiete decir que la nación no haya avanzado en ambos campos; se  ha avanzado mucho,  pero aún permanecen retos por solucionar, que afectan el desarrollo de la nación.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[29] Véanse los intentos más recientes de abordar el tema en el llamado Informe de la Transición y en las declaracionesdela Secretaria de Estado  norteamericana Condolezza Rice.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[30] Ver: “El Pensamiento Político de Fidel Castro”, Selección  temática, Tomo I, Volumen 2, enero de 1959- abril de 1961, Editora Política, La Habana, 1983, pp. 393, 395, 396, 397.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[31] En nuestro  artículo de Catauro No. 6 desarrollamos una explicación alternativa, de por qué este tema,  abierto en 1959, fue cerrado y convertido en un tabú, a partir de 1962. ( Nota del Autor ).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[32] Con la cuestión racial, no pocas veces se produce  un asunto muy interesante. Muchos no pueden soslayarla; pero la dejan al margen de los asuntos relativos  a la discriminación  y el racismo  aun existentes.(Nota del Autor )</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[33] El tema racial tuvo muchos gladiadores dentro de las artes y la literatura, que serían imposibles de mencionar en el corto espacio de este ensayo; pero en las ciencias sociales cubana, apenas hemos recomenzado, después de haber tenido un  representante como  Don Fernando Ortiz. No pocos combatieron en medio de las desventajas del contexto de los “años de silencio”, por lo que merecen nuestro reconocimiento.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[34] La formación de la cultura nacional es un proceso objetivo, nadie se puede  sustraer a  ese proceso;  pero sin embargo, hay quienes asumen ante él  una actitud de hegemonismo, como si solo a partir de  uno de los  ingredientes de la mezcla,  se  tuviese   la posibilidad de decir la  última palabra. La cultura nacional es un ajiaco , y aunque no ha concluido  su cocción, de todos modos los ingredientes no pueden ser ya  separados. Todos estamos dentro de la cazuela, aunque a algunos no  les guste.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[35] Desde una perspectiva marxista, la pregunta de si existe una teoría de la cultura o una teoría de la política o de  la economía, es un error  epistemológico, por cuanto, el mayor logro del marxismo, la cuestión más importante en la que este supera a las llamadas ciencias sociales burguesas,  es precisamente haber superado los compartimentos estancos de las  teorías  burguesas  sobre la sociedad, para dotarnos de una cosmogonía y de una visión holística de los fenómenos sociales. Por lo que enfocar  un tema cualquiera solo desde la cultura  sería  un error. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">[36] Es importante considerar, que Cuba ha sido siempre vista por Estados Unidos, desde los Padres Fundadores de la nación, como parte de  su  territorio continental. Por tanto, el  enfrentamiento con Estados Unidos, siempre ha ido  másallá de un fenómeno político, para ser un fenómeno cultural. Cuba como parte del territorio continental de los Estados Unidos, es parte de la cultura política norteamericana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[37] Como sería posible  imaginar que ningún proceso de la sociedad cubana pudiera  tener lugar al margen del sistema político existente.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[38] Yo diría que  tal fenómeno no es exclusivo de Cuba; sino que con sus  diferentes posibles  gradaciones,  parece valido para la formación de toda la cultura latinoamericana y caribeña. Para el caso de Estados Unidos, habría que estudiar a fondo los límites que la colonización impuso al indígena y al negro. Pues no se observan similitudes con los anteriores procesos mencionados, aunque con el  trascurrir de los años, también se observan sus gradaciones de influencia, aunque nada cercano al llamado “Ajiaco cubano “.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[39] Lo cual género en esta nación corrientes tales como la del Nacionalismo Negro. Cosa no inimaginable en el caso de  Cuba.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[40] De no ser así, ninguna cultura  nacional hubiera podido emerger en las naciones que antes fueron colonias. Fenómeno en el que no podemos detenernos aquí, tratándose también  del impacto de la cultura sobre el proceso de formación de las ideas y corrientes  políticas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[41] Baste consultar la información  acerca de las exigencias  hechas a las prácticas  religiosas afrocubanas y la discriminación de que fueron  objeto por muchos años. (Nota del Autor ).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[42] Parte de esa fuente de conocimiento está siendo fuertemente atacada. El imperialismo no solo roba petróleo sino también cultura.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[43] Mas adelante podemos apreciar cuales son los fenómenos  que al afectar la problemática racial, afectan también al desarrollo de la cultura nacional.( Nota del Autor ). </span></p>
<p><span style="color:#000000;">[44] Existen dentro del ajiaco, muchas  más carnes y viandas, de las que hubiésemos podido imaginar antes del periodo especial, que aún no se han ablandado. No nos llamemos a engaño, esa  insuficiencia  de  protagonismo de los negros y mestizos es también resultado  de la gran diferencia en  los puntos de partida con que llegaron a 1959 negros, blancos y mestizos;  lo cual no puede ser borrado en tan poco tiempo. No nos metemos directamente  con ese problema,  pero es evidente, que  en todas las estadísticas,  para una  escala descendente, siempre están blancos, mestizos y negros.  Lo cual no debería  sorprendernos.( Nota del  Autor ).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[45] Véase el trabajo “ Raza y Desigualdad en la Cuba Actual” , de Rodrigo Espina y Pablo Rodríguez, Revista Temas No. 45- enero- marzo del 2006. pp. 44-54. Donde podemos observar, que no se trata de simples lastres heredados, sino de insuficiencias que aun la sociedad cubana es capaz de reproducir.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[46] Utilizamos aquí  negro , en  el  sentido en que comúnmente la población lo utiliza. ( Nota del Autor ). </span></p>
<p><span style="color:#000000;">[47] Aunque ello no nos libra del peligro de que la institucionalidad también sea tocada. Ver del Autor: Revista  Catauro No. 6.Donde presentamos una explicación más completa de este controvertido asunto.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[48] Para ampliar: ver del autor: Cuba: los retos del color. Libro  publicado  por el CESBH, Universidad de La Habana, 2005.Tambien Revista Catauro No. 6. Lugares donde explicamos la dialéctica de cómo, aun y cuando el racismo no es practicado desde los niveles del Estado y del Gobierno, dado  que los cuadros en Cuba no viven como una “guardia pretoriana”, existe el peligro de que a través de la dinámica de las relaciones entre el poder formal y las estructurasinformales de poder, el racismo pueda ser inoculado a las instituciones de la sociedad civil.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[49] Todas las medidas sociales adoptadas en los últimos años, en el  campo de la salud, la educación, la seguridad social y alimentaria, el empleo y en el campo de los beneficios sociales de todo tipo, como viviendas, equipamiento familiar, etc. son  el  claro indicativo de un  proceso de profundización de lo que pudiéramos llamar políticas de beneficio social para toda la  población cubana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[50] Ver: Espina y Rodríguez, Revista Temas Ob. Y Esteban Morales, Catauro No.6</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[51] Para ampliar sobre este asunto, ver: Esteban Morales, Cuba: algunos desafíos del color. Revista Academia, UH, próxima  a salir .publicada.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[52] Es notable, la atención prestada a este asunto dentro de las estructuras del Partido Comunista de Cuba a todos los niveles de dirección.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[53] Lamentablemente, se conoce de iniciativas  por parte de algunos maestros, que pretendiendo salvar la situacióny  llenar el vacío, adoptan actitudes ante el  asunto, que tienden a crear más problemas de  los que resuelven.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[54] Por lo cual, no excluimos  a ningún grupo racial, pero negros y mestizos , no están suficientemente representados en nuestro planes de estudios y programas. ( Nota del Autor).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[55] Asumimos como válida esa clasificación, que consideramos es la que mejor tipifica  a nuestra población. ( Nota del Autor ).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[56] ¿Cuál es la razón  o razones, de que las múltiples ocasiones en que Jefe de la Revolución se ha referido extensamente al tema  racial,  sus palabras no sean  ampliamente divulgadas?</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[57] Todo ello a pesar, de que algunas manifestaciones culturales como el Rap, presentan discursos  muy críticos al respecto. Emergiendo como un discurso alternativo de denuncia. La televisión por su parte,  ha comenzado a hacer algunos esfuerzos  muy discretos en la misma  dirección. (  Nota del Autor ).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[58] Un ejemplo de esa ausencia es posible verlo en varios informes rendidos  por Cuba  en los años más recientes: Investigación Sobre Desarrollo Humano y Equidad en Cuba 1999, CIEM-PNUD, La Habana, 2000; Perfil Estadístico  de la Mujer Cubana en el Umbral del Siglo XXI, ONE, La Habana, 1999; Cuba:  10 años después de la Conferencia sobre la Población y el Desarrollo, CEPDE- ONE,-UNFPA, La Habana, 2005.Cuba: Objetivos de desarrollo del milenio, Segundo Informe, INIE, La Habana, julio del 2005. En ellos se constata el gran avance logrado por Cuba en todos  los  ordenes,  pero al no considerar el color de la piel, se pierde la oportunidad  de   presentar la obra de la Revolución en aquellos sectores y grupos poblacionales,  donde  la pobreza es mayor. Además de que  es posible cuestionarse su validez  científica, a partir de que no consideran  un atributo  fundamental de la poblacióncubana,   como lo es el “color de la piel”. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">[59] Me refiero a los libros de Aline Helg, Carlos Moore y Alejandro de la Fuente. La familia negra o mestiza, apenas aparece en nuestra televisión.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[60] Lamentablemente, ya nos ocurrió con los Derechos Humanos. Nos demoramos en articular un discurso propio al respecto, y  aun los  sufrimos. Solo recientemente, las  Revistas Tema,  Catauro y La Gaceta, han dedicado  trabajos sobre la  actualidad del tema.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[61] Existe el “Grupo Color Cubano”  de la UNEAC, donde se debate el tema  sistemáticamente, pero dentro de  un contexto aún muy limitado y casi no divulgado. Tratándose de actividades a las que nuestra prensa nacional apenas le da cobertura.( Nota del Autor ).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[62] Lamentablemente, el tema aparece en el denominado “Informe de la Transición”, y está siendo manipulado para crearle problemas a la Revolución Cubana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">[63] No hay dudas de que la obra reivindicadora  y dignificadora  de la Revolución Cubana  ha sido extraordinaria,  pero de lo que se trata es de terminar de extirpar del cuerpo social de la nación cubana  los estereotipos negativos, los prejuicios y el racismo que aún sobreviven. Mientras ello no ocurra, siempre estaremos ante el  serio peligro de retroceder. ( Nota del Autor ).</span></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Respuesta a la denuncia de racismo</title>
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		<pubDate>Mon, 10 Jul 2017 11:08:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[racismo]]></category>

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		<description><![CDATA[El periódico Trabajadores publica varias informaciones relacionadas con la denuncia de racismo efectuada por una ciudadana  <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=59707">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-597080"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;">Por el interés despertado en nuestros lectores informamos que hoy el periódico <em>Trabajadores</em> aborda en una página la denuncia de racismo efectuada por la ciudadana Yanay Aguirre <a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2017/07/04/que-va-a-pasar-con-el-chofer-racista-del-almendron-p158682/">que amplificáramos en nuestro blog</a>. La Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y la Fiscalía General de la República (FGR) informan allí de su actuacion en el caso, conforme a lo establecido en la legislación cubana.  </span><span id="more-59707"></span></p>
<p><span style="color:#000000;">La FGR<em> </em>informa que &#8220;<em>de conjunto con los organismos especializados, se encuentra investigando para poder probar el ilícito penal ante los tribunales. Entre tanto, el chofer está detenido.&#8221;</em></span></p>
<p><span style="color:#000000;">La PNR plantea: </span></p>
<p style="padding-left:30px;"><span style="color:#000000;"><em>&#8220;A partir de los cargos que se le imputan, se formuló la denuncia por el Delito Contra el Derecho de Igualdad, establecido en el artículo 295 del Código Penal, en función de adoptar las medidas jurídico-penales correspondientes. Actualmente el vehículo se encuentra en revisión técnica.&#8221;</em></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Más información en Trabajadores: </span></p>
<ul>
<li><span style="color:#000000;"><em><a href="http://www.trabajadores.cu/20170709/no-basta-repudio/">No basta con el repudio</a></em></span></li>
<li><span style="color:#000000;"><em><a href="http://www.trabajadores.cu/20170707/cuba-no-falta-una-ley-racismo-videos/">En Cuba no hace falta una ley contra el racismo (+ Videos)</a></em></span></li>
<li><span style="color:#000000;"><em><a href="http://www.trabajadores.cu/20170707/solidaridad-yanay-discriminada-color-piel/">Solidaridad con Yanay, discriminada por el color de su piel</a></em></span></li>
<li><span style="color:#000000;"><em><a href="http://www.trabajadores.cu/20170702/discriminada-color-piel/">Discriminada por el color de su piel</a></em></span></li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>La sodomización del mundo a través del videoclip. Por Eugenio Viñas</title>
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		<pubDate>Tue, 04 Jul 2017 15:02:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[capitalismo]]></category>
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		<description><![CDATA[El panorama es apocalíptico y en el mainstream apenas queda oxígeno <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=59612">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-596130" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/07/1494897375la-dictadura-del-videoclip-de-jon-e-illescas-portada-rgb_noticiaampliada.jpg"></div></div></td></tr></table><div class="contenedor-estrecho">
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<div class="html-content">
<p class="selectionShareable"><span style="color:#000000;">La influencia del videoclip en la sociedad es integral y las consecuencias que el investigador oriolano <strong>Jon E. Illuescas</strong> vierte en <em>La dictadura del videoclip </em>(El Viejo Topo, 2015) son tan preocupantes como la extensión de una pandemia. Cuatro de cada 10 vídeos subidos a YouTube, la tercera web más visitada del mundo, son videoclips. Los 10 vídeos más vistos allí, son videoclips. El 90% de entre los 500 primeros ha sido producido y promocionado por tan solo tres empresas:<strong> Universal, Warner o Sony</strong>. El 100% de estos ha sido aprobado por el máximo responsable de la empresa con unos fines de consumo muy precisos. Sus firmantes en el título de crédito, un trasunto de artista más próximo al concepto de marca o producto que al de artista (sin esconder esta condición), ocupan 7 de las 10 primeras posiciones por seguidores en Twitter, la red social más utilizada por los jóvenes según Illescas durante el decenio de análisis. <strong>El dominio del videoclip como arma cultural de éxito es incontestable</strong>.<span id="more-59612"></span></span></p>
<p class="selectionShareable"><span style="color:#000000;">“El videoclip es una mercancía cultural y <strong>un reproductor de hegemonía</strong>”, idea que Illescas estira a partir de los preceptos de <strong>Antonio Gramsci</strong>. El también profesor lo demostró así durante la presentación del libro dentro de las actividades del Festival Internacional de Cine Documental <strong>DocsValència.</strong> Espai de No Ficció, que se celebra hasta el próximo domingo día 21. Una argumentación que destripó todos los condicionantes esenciales que se unifican en esos 500 videoclips más vistos en la primera década del universo YouTube con miles de millones de usuarios. La receta básica de la homogenización incluye individualismo posesivo, exaltación del narcisismo, competitividad permanente e hipersexualizacón.</span></p>
<h4><span style="color:#000000;">Una industria empeñada en desconectar el pensamiento</span></h4>
<p class="selectionShareable"><span style="color:#000000;">La búsqueda de un producto lo más efectivo posible tiene -según pone en valor el estudio de Illescas- <strong>una relación directa con la juventud</strong>. Es el principal público que, durante los 15 y los 24 años, vive su mayor producción hormonal. En ese cenit, el lóbulo frontal del cerebro, el que los homínidos empleamos para pensar o reflexionar, se desactiva de forma precisa dejando que las imágenes se establezcan de manera directa. Ese consumo obsesivo, irrefrenable y adictivo, <strong>tiene algunas consideraciones propias de la actual generación, como la capacidad para digerir un mayor número de planos o la aparición del hombre dentro de la objetualización del cuerpo</strong>; eso sí, por cada hombre en ropa interior o de baño, aparecen 2,5 mujeres en estos vídeos. </span></p>
<div class="embed"><iframe width="640" height="360" src="https://www.youtube.com/embed/LDZX4ooRsWs?feature=oembed" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
<p class="selectionShareable"><span style="color:#000000;">Una vez desconectado el pensamiento, el posicionamiento comercial de marcas se impone. E<strong>l culto al dinero, la visualización positiva del consumo de drogas, la riqueza material como sinónimo de felicidad humana, la cosificación de las personas </strong>y, como fijo <strong>Karl Marx</strong> en sus <em><strong>Manuscritos de economía y filosofía</strong></em><strong> </strong>&#8220;la desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas&#8221;. Para que la catarsis materialista suceda, en la deshumanización o la falta de representación de la condición humana, la hegemonía cultural del videoclip (Britney Spears, Taylor Swift, Lady Gaga, Bruno Mars, Lil Wayne, Eminem, Miley Cyrus,&#8230; siga la serie) <strong>contiene una infrarepresentación de las miserias del sistema. En concreto, según el trabajo de investigación de Illescas, muy inferior al 1%</strong>. De hecho, la representación de la pobreza en estos vídeos, según el baremo de pobreza que marca Estados Unidos, es 30 veces inferior a la realidad. </span></p>
<h4><span style="color:#000000;">Estrellas sin luz propia</span></h4>
<div class="embed"><iframe width="640" height="480" src="https://www.youtube.com/embed/t1pqi8vjTLY?feature=oembed" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
<p class="selectionShareable"><span style="color:#000000;">La dictadura del videoclip abunda en la búsqueda de beneficios con la agresividad como actitud triunfante. Illescas destacó que &#8220;es paradójico que canciones de melodías muy alegres se expongan en vídeos de contenido agresivo o violento&#8221;. Uno de cada tres tienen ese tipo de contenido de manera explícita. En el caso del rap gangster, el tipo de rap imperante &#8220;<strong>desde que MTV desplazara a artistas izquierdosos como Public Enemy en los 90</strong>&#8220;, incluyen <strong>manifiestos a favor del tráfico de drogas, el consumismo compulsivo y el trato vejatorio a los más débiles.</strong> En ningún caso se cuestionan las jerarquías, cosa que las justifica en una actitud escapista hacia los problemas vitales. Una manera evasiva que, el autor asegura, invita recurrentemente a &#8220;olvidarte de todo. bebe hasta reventar. Bebe hasta que mañana no te acuerdes de lo que has hecho&#8221;. </span></p>
<p class="selectionShareable"><span style="color:#000000;">El caso de Public Enemy no es el único de exclusión por el desarrollo de propias ideas. Illescas puso en valor casos como el de <strong>Prince</strong> &#8220;que desapareció cuando se enfrentó a Warner&#8221; o el de <strong>Michael Jackson</strong>, cuyos problemas por tratar de sacar adelante sus ideas se evidenciaron cuando grabó el video clip de &#8216;The Don&#8217;t Care About Us&#8217; <a href="https://youtu.be/t1pqi8vjTLY" target="_blank" rel="noopener">en una prisión</a> y tuvo que <a href="https://youtu.be/QNJL6nfu__Q" target="_blank" rel="noopener">rehacerlo</a> para que la compañía lo promocionara. &#8220;Y hablamos de el mayor superventas de la historia de la música pop&#8221;, destacó Illescas, que focalizó como el sistema de transmisión de canciones en el mundo pertenece a una estrecha oligarquía con ejemplos como los anteriores. La pasividad política y el conformismo se oficializa con las declaraciones de los responsables de los 40 Principales en el libro, que contestan al investigador que para ello ya hay otras radios. </span></p>
<div class="embed"><iframe width="640" height="360" src="https://www.youtube.com/embed/uuwfgXD8qV8?feature=oembed" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></div>
<p class="selectionShareable"><span style="color:#000000;">La pasividad política y el conformismo encuentra ciertas y sospechosas salvedades con el respeto a las jerarquías y símbolos patrios. El paso paradigmático lo puede representar, por ejemplo, esta historia de fracaso amoroso de Kate Perry a la que el Pentágono contribuyó con la producción del material militar y la supervisión y aprobación exigida del producto final. El videoclip hegemónico impone esa idea cruzada del militarismo y de una ideología política más que concreta. Además, por ir más allá, como novedad también de la presente generación, el amor se presenta habitualmente como una inversión no rentable: &#8220;lo chulo parece hacer orgías&#8221;, apunta el autor. Ahí se conecta la idea predominante del machismo y la misoginia donde el obviable y ya casi olvidado Robin Thicke reina con su &#8216;<a href="https://youtu.be/yyDUC1LUXSU" target="_blank" rel="noopener">Blurred Lines</a>&#8216;. &#8220;Que este tipo de vídeos existan, que suceda, es posible porque se promociona desde las altas esferas de la industria. No se promociona otra cosa; se promociona esto&#8221;. Es decir, que se promociona -y volvemos al lóbulo frontal del cerebro- el empobrecimiento cognitivo.</span></p>
<h4><span style="color:#000000;">El irreversible empobrecimiento musical</span></h4>
<p class="selectionShareable"><span style="color:#000000;">El empobrecimiento no es solo cognitivo. Tiene una relación directa con el empobrecimiento de la industria. Si bien la música popular pudo alcanzar a lo largo del siglo XX sus cotas más altas de riqueza armónica y variedad tonal, también de su especialización con instrumentos acústicos y eléctricos sobre el escenario, desde hace al menos 20 años vivimos un pronunciado descenso a la sustitución de músicos por ordenadores. ¿La razón? &#8220;Es más barato. Menos personas cobrando. No hay que comprar ni reparar instrumentos, no hay que pagar seguros, evitar accidentes&#8230; es todo un ahorro para los empresarios&#8221;. </span></p>
<p class="selectionShareable"><span style="color:#000000;">El trabajo disminuye para los músicos cualificados, como detalla en el libro Illescas, y las inversiones para los estilos musicales que no se realizan por ordenador van disminuyendo: &#8220;basta con ver una lista de éxitos de los 40 Principales hace 30 años y ahora&#8221;. Más evidencias se encuentran en el trabajo de <strong>Joan Serra</strong> para el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y publicado en <a href="https://www.nature.com/articles/srep00521" target="_blank" rel="noopener"><em>Scientific Reports</em></a>. El español analizó 464.111 canciones entre los años 1955 y 2010 (1.200 días de música ininterrumpida) para concluir que en poco más de medio siglo la música ha sufrido una drástica reducción de timbres, estructuras y acotado su variedad tonal. Solo un aspecto musical se ha incrementado: el volumen.</span></p>
<h4><span style="color:#000000;">Una supremacía imparable</span></h4>
<p class="selectionShareable"><span style="color:#000000;"> &#8220;No&#8221;. El también profesor de adolescentes asegura que su trabajo y experiencia &#8220;apenas son una gota en un mar de este tipo de contenidos. Los artistas se han convertido en &#8220;rentistas del cuerpo&#8221;. Desde esa posición, su papel dentro de las industrias culturales va ligado a la imagen y no tiene relación con la expresión artística musical. Quizá algo más con la estética o el audiovisual. Esa &#8220;mercancía cultural&#8221;, ese ariete imparable que ejerce de &#8220;reproductor de la hegemonía cultural&#8221; se sincroniza con otra idea más de Marx: &#8220;la producción no solamente produce un objeto para el sujeto, sino también un sujeto para el objeto&#8221;. Es decir, que, como avanza Illescas, estamos en la enésima vuelta de tuerca del proceso capitalista de la música. Las industrias buscan la estimulación constante, subiendo un peldaño más y sin retirar un centímetro de sus posiciones.</span></p>
<p class="selectionShareable"><span style="color:#000000;"> <img class="aligncenter size-large wp-image-59614" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/07/1494897375la-dictadura-del-videoclip-de-jon-e-illescas-portada-rgb_noticiaampliada.jpg?w=545" alt="" width="545" height="793" />&#8220;Si un día un artista aporta una canción que hable, por ejemplo, de la amistad. No habrá problema. Se le dejará. El problema es que como vuelva a la próxima con algo así, en la oligarquía le van a preguntar, &#8216;¿de qué vas?'&#8221;. Illescas, aunque cree que no hay esperanza, cree que donde se libra <strong>esta batalla es en las industrias culturales: &#8220;se ha de ganar la batalla desde allí. Igual que puede haber una inversión en cine, los gobiernos deben invertir desde el dinero público</strong>. Vivimos en una sociedad donde muchos padres y profesores no son conscientes de cuál es la influencia o de dónde viene. Si hay videoclips maravillosos, interesantes, no llegan. Con dinero público, con una estrategia social, se puede premiar a aquellos trabajos que no atenten con los valores de la Declaración de los Derechos Humanos de 1948. La petición es así de básica&#8221;.</span></p>
<p class="selectionShareable"><span style="color:#000000;"><img class="fr-draggable fr-fir fr-dii" src="http://valenciaplaza.com/public/Image/2017/5/1494897441unnamed1_NoticiaAmpliada.jpg" /> Illescas insiste que la única forma de revertir la situación es &#8220;una revolución cultural&#8221;. Insiste también en la idea de<strong> la &#8220;batalla cultural&#8221; y que &#8220;sin industria cultural no hay nada que hacer&#8221;</strong>. Advierte que, poniendo como ejemplo a uno de sus alumnos, un día le preguntó por qué le oía a menudo hablar de cocaína. Por qué si no tenía relación con ella por su edad. <strong>El alumno le contestó que no lo sabía bien e Illescas le preguntó si veía <em>Narcos</em>. Este no solo le dijo que sí, si no que le gustaba mucho.</strong> Así que el círculo se ensancha rápidamente al audiovisual desde hace tiempo y la violencia y la obscenidad campan a sus anchas por imposición o por omisión: &#8220;ninguna de las 500 canciones más vistas en YouTube en su primera década hace mención a la crisis y el mundo ha vivido su mayor crisis económica desde 1929&#8243;. </span></p>
<p class="selectionShareable"><span style="color:#000000;">En el libro también se da un espacio al videoclip contrahegemónico. El rap o el trap son estilos habitualmente abiertos a ello, aunque Illescas insiste que &#8220;la cima de esos artistas, como por ejemplo <strong>Los Chijos del Maíz</strong> o <strong>Sons of Aguirre</strong> más recientemente, apenas supondrían un millón de reproducciones de sus canciones frente a miles de visualizaciones en el mundo&#8221;. El panorama es apocalíptico y en el mainstream apenas queda oxígeno: &#8220;si <strong>Sia</strong> no sale en sus videoclips es porque ella y la compañía saben que si sale se venderá menos. Y punto pelota&#8221;. </span></p>
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<div class="twitter-connect"><span style="color:#000000;">(<a href="http://valenciaplaza.com/jon-e-illescas-evidencia-en-docsvalencia-la-sodomizacion-del-mundo-a-traves-del-videoclip"><strong><span style="color:#0000ff;"><em>Valencia Plaza</em></span></strong></a>)</span></div>
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		<title>¿Qué va a pasar con el chofer racista del almendrón P158682?</title>
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		<pubDate>Tue, 04 Jul 2017 13:53:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Iroel Sánchez]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[capitalismo]]></category>
		<category><![CDATA[racismo]]></category>

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		<description><![CDATA[El chofer del carro con matrícula P158682 obligó a una pasajera a abandonar el vehículo por ser negra <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=59608">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-596090" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/07/almendron-copia-x24675.jpg"></div></div></td></tr></table><p><em><span style="color:#000000;">El periódico </span></em><span style="color:#000000;"><span style="color:#0000ff;"><a href="http://www.trabajadores.cu/20170702/discriminada-color-piel/">Trabajadores</a></span><em><span style="color:#000000;"> publicó este lunes 3 de julio la denuncia siguiente. Me ha llamado la atención que a pesar de su gravedad no tiene comentarios en la web de la publicación, por lo que he decido amplificarla y llamar la atencion sobre un hecho inadmisible en nuestra sociedad para que se adopten y divulguen medidas ejemplares con el responsable.</span> </em></span><span id="more-59608"></span></p>
<p><span style="color:#000000;">La joven artemiseña Yanay Aguirre Calderín, estudiante de sexto año de la carrera de Derecho, en la Universidad de La Habana, fue víctima de un penoso suceso protagonizado por un chofer de almendrón, porque usar la palabra taxista podría ofender a quienes hace pocos días celebraron el día del trabajador del transporte. Relata en su misiva que estaba apurada y tomó un carro particular en la avenida 41, en el municipio capitalino de Marianao, para dirigirse hacia la parada del ómnibus P10.</span></p>
<div id="attachment_59609" style="width: 510px" class="wp-caption aligncenter"><img class="wp-image-59609 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/07/almendron-copia-x24675.jpg" alt="" width="500" height="667" /><p class="wp-caption-text"><span style="color:#000000;">El chofer del carro rojo, al centro de la foto, con matrícula P158682 obligó a una pasajera a abandonar el vehículo por ser negra. Foto: Cortesía de la remitente</span></p></div>
<p><span style="color:#000000;">Al montarse le comentó al conductor que iba hasta la otra parada, muy cercana al Instituto Cubano de Oftalmología Ramón Pando Ferrer, pero luego le rectificó que se quedaría más adelante, en la calle 70, pues vio que se encaminaba hacia la avenida 31. Para su disgusto, el conductor reaccionó de forma descompuesta y muy violenta ante ese cambio de destino. Y comenzó a vociferar que “cada vez que se montaba un negro en su carro era lo mismo y que por eso no los soportaba”.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En el acto Yanay le espetó que era una falta de respeto proferir semejante ofensa discriminatoria. La respuesta del “botero” no se hizo esperar… Repitió su discurso y agregó que no era un delito y lo gritaría en cualquier instancia. Frenó el auto y le ordenó bajarse, sin haber llegado al lugar deseado, no sin antes acotar que en su carro no quería negros. La remitente al bajarse atinó a tomar una fotografía del auto (un almendrón rojo) con su celular y anotó el número de la matrícula P158682.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">“Conductas así contradicen lo refrendado en nuestra Constitución y violentan los principios éticos de la Revolución, explica. Además, la agresividad racial e insolencia pública de la que fui objeto sí está tipificada en el Código Penal, como delito contra el derecho de igualdad”, acota.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Con razón a la joven le preocupa que actuaciones como esas queden impunes o se repitan, “desluciendo el buen comportamiento y proceder de los ciudadanos”. Ella espera que este hecho sea analizado y se adopten medidas.</span></p>
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		<title>Cuba y el racismo de Estados Unidos</title>
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		<pubDate>Tue, 04 Aug 2015 11:32:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[Mentiras y medios]]></category>
		<category><![CDATA[Esteban Morales]]></category>
		<category><![CDATA[racismo]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160;Esteban Morales Es cierto que en marzo  de 1959, Fidel Castro estaba criticando el racismo  contra los negros en Cuba  y que en 1962 se dijo que ya el asunto estaba resuelto. Pero si los negros cubanos hubiésemos sido tan &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=50614">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-506150" data-img="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2012/05/esteban_morales.jpg?w=300"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/esteban-morales/" target="_blank">Esteban Morales</a></strong></h5>
<div id="attachment_25482" style="width: 310px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://wp.me/p10AwN-dam"><img class="wp-image-25482 size-medium" src="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2012/05/esteban_morales.jpg?w=300" alt="Esteban Morales" width="300" height="270" /></a><p class="wp-caption-text">Esteban Morales</p></div>
<p style="text-align:justify;">Es cierto que en marzo  de 1959, <strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/fidel-castro/" target="_blank">Fidel Castro</a></strong> estaba criticando el racismo  contra los negros en <strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/cuba/" target="_blank">Cuba</a></strong>  y que en 1962 se dijo que ya el asunto estaba resuelto. Pero si los negros cubanos hubiésemos sido tan tontos,  como se parece  sugerir, cuando  se dijo que el racismo había desaparecido y no reaccionamos;   no hubiéramos podido  los negros,  junto a los blancos, haber  logrado  una Revolución como la que  hicimos. Y que desde el principio  comenzó a beneficiar  a la poblacion negra y mestiza cubana. Prodigándoles unas ventajas de las que no gozan<span id="more-50614"></span> en  ningún país de este hemisferio. Hoy esas ventajas sufren los embates de la crisis económica, pero muchas se mantienen y otras continúan estando en las intenciones del gobierno, cuando la situación económica mejore.</p>
<p style="text-align:justify;">Hay fenómenos que tienen su explicación histórica  y hasta su justificación.</p>
<p style="text-align:justify;">Ese año de 1962, en que se dio  el racismo como resuelto, Cuba había acumulado ya  una trayectoria en su política social, que si bien es cierto que no tomó en cuenta el color, si se enfocó   fuertemente sobre la pobreza. Los negros,  más pobres dentro de Cuba, comenzaron crecientemente a recibir los beneficios de esa política .Pues la pobreza fue  también masivamente  blanca, pero la riqueza nunca fue negra.</p>
<p style="text-align:justify;">Muchos  de ellos entonces obtuvieron empleo, se alfabetizaron,  llenaron  las escuelas, entraron en las universidades, a las que casi ninguno   habían logrado  llegar; marcharon a estudiar a los entonces Países Socialistas,  comenzaron a recibir salud gratuita, apoyo social, etc. Y como si fuera poco, dejaron muchos la marginalidad para integrarse plenamente a la sociedad cubana. Es decir,  una política social extraordinariamente humanitaria, que  comenzó a combatir la pobreza y los negros, sobre representados dentro de ella,  comenzaron a disfrutar  como nunca antes  de sus ventajas.</p>
<p style="text-align:justify;">Al mismo tiempo, desde el mes de octubre de 1959, para fijar una fecha, en que desembarcó en  cuba el primer mercenario que venía con el plan de  asesinar a Fidel castro, hasta 1962, la Isla había acumulado  una larga lista de agresiones por parte de la política norteamericana,  la que le había hecho sufrir los crímenes de las bandas contrarrevolucionarias financiadas por la <strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/cia/" target="_blank">CIA</a></strong>, una invasión mercenaria en abril de 1961, los intentos de invadir la Isla con el Ejército Norteamericano,  la <strong>Operación Mangosta</strong>, qué debía ablandar a Cuba para después invadirla ; la llamada <strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/crisis-de-octubre/" target="_blank">Crisis de Octubre</a></strong>, en la cual  Cuba se vio obligada a aceptar la instalación de los cohetes nucleares soviéticos; los intentos de una autoagresión en la Base Naval de <strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/guantanamo/" target="_blank">Guantánamo</a></strong> y otros crímenes. Como si fuera poco, desde el propio 1959, Estados Unidos comenzaba la escalada del bloqueo,  que en el año mencionado, 1962,  tomaba su más agresiva expresión para la época,  con la Proclama Presidencial 3447.Apartir de entonces comenzó una escalada de agresiones económicas que aun no ha concluido.</p>
<p style="text-align:justify;">Todos estos fueron  acontecimientos que aliviaron la realidad de que era puro voluntarismo considerar que el racismo y la discriminación racial ya estuviesen resueltos en Cuba.</p>
<p style="text-align:justify;">Socialmente se creó una situación en que los cubanos, sobre todo negros, no vacilaron en  casi olvidarse del color, para cerrar filas con los cubanos blancos en la defensa de la revolución.</p>
<p style="text-align:justify;">Ambos momentos explicados se coaligaron para reforzar la percepción de que el racismo y la discriminación se habían  terminado, cuando en realidad lo que hicieron fue ocultarse, esperando momentos más propicios  que llegaron con la crisis económica de los años noventa.</p>
<p style="text-align:justify;">Aquellos momentos no eran para presentar reivindicaciones raciales, que nos podían dividir, sino unirse  para defender la obra que les había permitido ser personas, porque la primera vez que lo habían logrado, dentro del Ejercito Libertador y en las batallas por la independencia,  se había perdido  dentro de la intervención de Estados Unidos y la traición de los  que se le aliaron para tomar su tajada de república. Como sabemos, no fue lo más radical del mambizado,  el sector que compartió la república con la intervención norteamericana, sino aquellos que, habiendo combatido contra España, en su gran mayoría, solo   perseguían lograr la independencia,  para ponerla en manos de Estados  Unidos.</p>
<p style="text-align:justify;">Tales presidentes, desde Estrada palma en 1902, hasta Batista en 1958,  no persiguieron otro objetivo que poner en práctica el modelo neocolonial diseñado para Cuba por estados Unidos. Si hasta ese punto llegaba la  traición, de aquella que nunca llegó a ser burguesía nacional, como pensar que podrían preocuparse por los negros. Realmente la preocupación y el ocuparse de  la población negra solo llego con el triunfo de la revolución en 1959.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Por qué Obama no incluye en su agenda con Cuba  el racismo y  la discriminación del negro? Simplemente porque no es tonto y  sabe que su administración no puede exhibir, hasta ahora, nada que diga que ha hecho algo por los negros. Ni siquiera haber adoptado una posición más firme y valiente, cuando cada día aumenta la cifra de negros que son asesinados impunemente por los  cuerpos policiales.</p>
<p style="text-align:justify;">Además, de que modo Obama incluiría el tema racial en su agenda con Cuba, sabiendo que la isla le obligaría a poner el suyo sobre la mesa también, de lo cual no saldría bien parado.</p>
<p style="text-align:justify;">Porque los problemas de discriminación y racismo que aun existen en Cuba ni se asemejan a los que existen en los  Estados Unidos. Con una agudización  del problema racial,  de tal modo que Obama se  ve  metido en una situación que hasta ahora lo ha sobrepasado. Pues Obama,  en realidad no encarna ningún ejemplo inspirador de progreso y justicia social para los negros en Estados Unidos ni en ninguna parte del mundo .No habiendo hecho nada por ellos durante sus dos administraciones. Luego entonces,  ¿qué moral tiene Obama para venir a Cuba a luchar por los negros, sino ha sido capaz ni de luchar por los suyos? Solo unos cuantos negros desnaturalizados en Cuba  se podrían hacer la idea de que Obama  lucharía  por ellos.</p>
<p style="text-align:justify;">Es realmente  de  una ignorancia extraordinaria,  decir que Cuba lo que hizo fue utilizar como carne de cañón a los negros cubanos en África. Se carece de toda ética, objetividad y respeto por la verdad, cuando una tarea como la que cumplió Cuba en África, se le juzga con tan poco respeto.</p>
<p style="text-align:justify;">Además, en  primer lugar, en África no solo combatieron negros. También  siempre se autopropusieron para ir a combatir en África  muchos más de los que realmente  fueron.</p>
<p style="text-align:justify;">Cuando no se conocen a fondo las motivaciones de un pueblo, es prácticamente imposible  que se puedan valorar  sus acciones con objetividad. Y eso le ha pasado a unos cuantos. Que vayan  a decirles eso a los pueblos de Angola, Etiopía,  Namibia y Sudáfrica, que al que lo haga les  van a sobrar  los tomates para prepararse una ensalada.</p>
<p style="text-align:justify;">Acaso no se  sabe que el  prestigio de que hoy goza Cuba en África no ha sido disfrutado por ningún ejército  que haya combatido militarmente fuera de sus fronteras</p>
<p style="text-align:justify;">Es cierto que son los negros en Cuba los que menos remesas reciben. Pero ello no es responsabilidad de nadie en particular, sino de un proceso que siempre benefició a la poblacion  blanca. Por no estar los negros nunca en la posibilidad de buscar su  futuro fuera del país. Por eso emigraron tarde, sin apoyo y cuando ya Estados Unidos  no era el país de las oportunidades. Razones por las cuales no tienen los mejores empleos, ni ocupan las posiciones sociales más ventajosas, además de sufrir la discriminación, por lo cual sus posibilidades de enviar remesas a Cuba  se encuentran muy limitadas. Las remesas en Cuba las reciben principalmente personas blancas (el 80% de  la emigración en Estados Unidos) y entre ellos,  Intelectuales.</p>
<p style="text-align:justify;">La poblacion carcelaria ya no es mayoritariamente negra, sino blanca. Y ello se debe a que los principales delitos hoy están vinculados a la corrupción y  que no son precisamente los negros los que más posibilidades tienen  de corromperse. Sino los blancos,  que aun ocupan  más  las posiciones protagónicas   en la economía, en  cuanto al manejo de los recursos.</p>
<p style="text-align:justify;">Es muy superficial hablar de los sufrimientos y vejaciones que sufren los negros en Cuba,  sin poner ejemplos concretos que ilustren tal aseveración. Además, ¿de dónde vienen  a darle lecciones a  los negros en  Cuba de sufrimientos y vejaciones? ¿De la nación más racista del universo conocido? ¿De la nación en que la policía mata a los negros impunemente y no resulta nadie  condenado por esos crímenes.</p>
<p style="text-align:justify;">No es difícil percatarnos de qué  objetivos se persiguen al presentar la cuestión racial en Cuba del modo en que se hace. No es otra cosa que desprestigiar al país. Pero en realidad se hace con argumentos muy débiles y no con las intenciones de la objetividad histórica.</p>
<p style="text-align:justify;">Julio 29 del 2015</p>
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		<title>Ferguson, los gatillos alegres y los pájaros que le tiran a las escopetas</title>
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		<pubDate>Thu, 21 Aug 2014 11:36:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[Iroel Sánchez]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[Ferguson]]></category>
		<category><![CDATA[racismo]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160;Iroel Sánchez “Proteged la propiedad”, he ahí la filosofía con la que se forman los encargados de imponer el orden en Estados Unidos. “Proteged la propiedad” fue la orden que recibieron los policías de Nueva Orleans en medio de la &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=44791">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-447920" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2014/08/ferguson_disturbios_2.jpg?w=300"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/category/autores/iroel-sanchez/" target="_blank"><strong>Iroel Sánchez</strong></a></h5>
<div id="attachment_44802" style="width: 310px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://wp.me/p10AwN-bEr"><img class="wp-image-44802 size-medium" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2014/08/ferguson_disturbios_2.jpg?w=300" alt="Represión contra manifestantes en Ferguson" width="300" height="191" /></a><p class="wp-caption-text">Represión contra manifestantes en Ferguson</p></div>
<p style="text-align:justify;">“Proteged la propiedad”, he ahí la filosofía con la que se forman los encargados de imponer el orden en <strong>Estados Unidos</strong>.</p>
<p style="text-align:justify;">“Proteged la propiedad” fue la orden que recibieron los policías de <strong>Nueva Orleans</strong> en medio de la emergencia humanitaria provocada por el huracán <strong>Katrina</strong>. “Cualquier cosa que cruce la calle<span id="more-44791"></span> y que sea más oscura que una papel marrón va a recibir un disparo”, dijo uno de los vigilantes blancos que se organizaron entonces para combatir los saqueos utilizando un patrón racista.</p>
<p style="text-align:justify;">Un desastre natural puso entonces a la vista el racismo, barrido bajo la alfombra por el ascenso a altos cargos de personas negras como <strong>Collin Powell</strong> y<strong> Condolezza Rice</strong> durante la administración Bush, que la llegada a la Casa Blanca de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/barack-obama/" target="_blank"><strong>Barack Obama</strong> </a>pretendería hacer olvidar pero que ha estallado con enorme fuerza por estos días a raíz del asesinato de un joven negro por un policía blanco en Ferguson, Missouri, otra vez al Sur de los Estados Unidos.</p>
<p style="text-align:justify;">La sospecha del robo de un paquete de cigarrillos hizo al  policía <strong>Darren Wilson</strong> disparar seis veces, dos de ellas en la cabeza, sobre <strong>Michael Brown</strong>. La falta de acción contra  el presunto homicida encendió la ira en la localidad de 20 mil habitantes en una escalada que ha llevado a la imposición del Toque de queda y la intervención de la Guardia nacional. Días después, en <strong>San Luis</strong>, cerca de Ferguson, otro  joven negro también murió al ser tiroteado por un agente policial, debido a que supuestamente intentó robar en una tienda de comestibles.</p>
<p style="text-align:justify;">En una cultura donde las cosas son más importantes que las personas y las mercancías valen mucho más que una vida -la vida de un negro o un pobre, por supuesto- es muy difícil hacer olvidar la larga lista de actos impunes cometidos por policías blancos contra ciudadanos negros por más que personas con la piel de ese color lleguen a altos cargos para trabajar al servicio de un sistema que sólo los acepta si defienden la filosofía de despojo y exclusión que las élites  de Estados Unidos han impuesto al mundo a lo largo de su historia.</p>
<p style="text-align:justify;">No es difícil recordar que utilizando conflictos étnicos, reales o inventados, por menos de lo ocurrido en Ferguson Washington ha alimentado “rebeliones” que no pocas veces han terminado en intervenciones militares de sus tropas y sus aliados de la OTAN. En particular, en Cuba, <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/11/19/los-negros-y-el-regimen-politico-en-cuba/" target="_blank">como ha señalado el académico Esteban Morales</a>, Estados Unidos utiliza la cuestión racial como   cobertura para impulsar sus programas de “cambio de régimen” y sueña con ver las escenas de Ferguson ambientadas en La Habana para enviarnos bombas y marines en nombre de la democracia.</p>
<p style="text-align:justify;">Pero el mundo ha cambiado y los pájaros comienzan a tirarle a las escopetas. Un giro histórico marca <a href="http://exwebserv.telesurtv.net/secciones/archivos/ARCH530_885.pdf" target="_blank">esta declaración</a>:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">“Los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) expresan su profunda preocupación por los hechos de violencia desatados en la ciudad de Ferguson, Estado de Missouri, Estados Unidos de América, por el asesinato del ciudadano afro-americano Michael Brown de manos de un funcionario policial, en circunstancias poco claras y que revive el grave problema de la discriminación y violencia racial que aún no ha sido resuelto en esa nación.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">“Los países del ALBA-TCP expresan su solidaridad con la comunidad afro-descendiente de los Estados Unidos de América, y hacen un llamado a las autoridades de ese país, a sus instituciones, para que realicen una investigación justa, clara y transparente, y ejerzan el  control del orden público con respeto a los Derechos Humanos.”</p>
<p style="text-align:justify;">Porque la orden de abrir fuego contra los pobres, del color que sean, pero que en EE.UU. son mayoría entre negros e hispanos, la dio el capital desde que -en palabras de <strong>Carlos Marx</strong> y <strong>Federico Engels</strong>- “vino al mundo chorreando sangre y lodo por todos los poros, de la cabeza hasta los pies”. Y sólo un sistema que se plantee ir más allá del capital y colocar a las personas por encima de las cosas, como intentan los países del ALBA, puede proponerse la eliminación de la violencia étnica y el racismo.</p>
<p style="text-align:justify;">No es en Cuba donde el racismo y el desprecio hacia pobres e inmigrantes están instalados en la dinámica de funcionamiento de un sistema que coloca las mercancías por encima de los seres humanos. La orden que recibieron los policías de Nueva Orleans tras el paso del Katrina fue “disparad a los saqueadores”, <a href="http://www.elmundo.es/america/2010/08/29/estados_unidos/1283045884.html">como se atevieron a confesar algunos de los funcionarios de la ciudad años después</a>. Y a pesar de las mentiras, la solidaridad da sus lecciones. Inolvidable escena la del hombre negro que vimos entonces en un reporte  de la Televisión Española negarse desde una alta ventana  a atender el reclamo de sus presuntos salvadores y pedir -con durísima ironía- le avisaran al gobierno cubano, que ése sí lo ayudaría.</p>
<p style="text-align:justify;">Ferguson, Nueva Órleans, San Luis… forman parte de ese Sur que también existe al interior de Estados Unidos por más que lo quieran barrer bajo la alfombra con una escoba que puede llamarse Obama, Condolezza o Collin Powell, esos policías blancos de gatillos alegres, repartidores de drones y misiles en los Fergusons del planeta. (Publicado en <a href="http://www.cubahora.cu/del-mundo/ferguson-los-gatillos-alegres-y-los-pajaros-que-le-tiran-a-las-escopetas" target="_blank"><em>CubAhora</em></a>)</p>
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		<title>Con África en la memoria*</title>
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		<pubDate>Wed, 17 Apr 2013 11:56:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[discriminación]]></category>
		<category><![CDATA[Heriberto Feraudy]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Risquet Valdés]]></category>
		<category><![CDATA[racismo]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160;Jorge Risquet Valdés Siempre prefiero presentar un buen libro, como éste, África en la Memoria, del querido amigo Heriberto Feraudy, por escrito, mediante un prólogo. Justamente, el presente libro contiene, en una recopilación de más de una treintena de artículos, &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=32855">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-328560" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/04/jorge-risquet.jpg"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><strong>Jorge Risquet Valdés</strong></h5>
<div id="attachment_32857" style="width: 250px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/04/jorge-risquet.jpg"><img class=" wp-image-32857 " alt="Jorge Risquet" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/04/jorge-risquet.jpg" width="240" height="240" /></a><p class="wp-caption-text">Jorge Risquet</p></div>
<p style="text-align:justify;">Siempre prefiero presentar un buen libro, como éste, <em>África en la Memoria</em>, del querido amigo <strong>Heriberto Feraudy</strong>, por escrito, mediante un prólogo.</p>
<p style="text-align:justify;">Justamente, el presente libro contiene, en una recopilación de más de una treintena de artículos, semblanzas biográficas, discursos, conferencias magistrales, pronunciadas en <strong>Cuba</strong> y en varios países de América (<strong>México</strong>,<strong> Venezuela</strong>, <strong>Estados Unidos</strong>), entrevistas, en fin, un mosaico de formas a través de las cuales el autor nos hace conocer mejor la cultura del Continente ancestral.</p>
<p style="text-align:justify;"><span id="more-32855"></span>De allí fueron traídos a Cuba, encadenados, en las bodegas de los barcos y arrojados a los barracones de los cortadores de caña, más de un millón de esclavos, enorme cifra para nuestra pequeña isla, poco poblada entonces, mas una cantidad relativamente pequeña, si tenemos en cuenta que las más recientes investigaciones calculan en 40 millones el número de esclavos que llegaron a América a lo largo de cuatro siglos, del centenar de millones que fue objeto del más prolongado y numeroso genocidio de la historia de la Humanidad.</p>
<p style="text-align:justify;">Más de la mitad de esos cien millones murieron en las acciones organizadas por los esclavistas para capturarlos, en los “almacenes” de esclavos instalados en los puntos de embarque en las costas atlánticas de África, desde Dakar hasta Benguela, en El Cabo, en Mombasa, ya en la costa africana del Índico.</p>
<p style="text-align:justify;">También millones desaparecieron en la larga travesía. Fueron arrojados muertos a las aguas del Océano.  O vivos, en este último caso para esconder la trata, ante las naves de guerra británicas, en el siglo XIX.</p>
<p style="text-align:justify;">He visitado algunos de esos “almacenes de la crueldad”, testigos pétreos de la ignominia de esclavistas portugueses, españoles, ingleses, franceses, holandeses, en fin, de la Europa que en 1885 se reunió en Berlín para “repartirse” el Continente africano, incluyendo al Rey Belga, que obtuvo El Congo, y a Estados Unidos, que reclamó posibilidades de inversiones y comercio para sus nacientes monopolios.</p>
<p style="text-align:justify;">La intención del autor no es ofrecernos una clase magistral sobre la historia del Continente, que conoce tan bien por toda una vida dedicada al África como embajador de Cuba en varios países, desde la mayor y más poblada Nigeria hasta el pequeño reinado de Lesotho y como funcionario a cargo de la atención de los países africanos en el Ministerio de Relaciones Exteriores y en el Instituto de Amistad con los Pueblos.</p>
<p style="text-align:justify;">El real objetivo es establecer el carácter pluriétnico del pueblo cubano, producto de la mezcla durante medio milenio de la población blanca de origen español y la población negra, procedente de África, y en pequeña medida de sangre de aborígenes de Cuba y de Yucatán, y aun mayor de chinos; unos 150 mil, que fueron introducidos como coolíes, una suerte de servidumbre, a mediados del siglo XIX  cuando se hizo difícil la trata por la persecución británica.</p>
<p style="text-align:justify;">Este proceso de mestizaje, durante 500 años, es el pueblo cubano  de hoy, integrado por blancos, negros y mulatos de variado tono del color de la piel. Y nuestra cultura es igualmente un producto autóctono, resultado final de esta pluralidad y mezcla de costumbres, creencias religiosas, lenguas, en fin, de culturas.</p>
<p style="text-align:justify;">Este primer objetivo que consigue África en la Memoria es la base para abordar lo fundamental, la persistencia dañina de los prejuicios raciales hacía negros y mestizos que se manifiestan en las relaciones sociales, los vínculos amorosos y en las condiciones  de vida.</p>
<p style="text-align:justify;">Y para subrayar la necesidad actual de incrementar la lucha por eliminar esta persistencia, tan injusta desde el punto de vista humano como ajena a nuestra hermosa historia de combate unido por la independencia patria.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Cómo discriminar a una mujer porque tenga la piel del color de <strong>Mariana Grajales</strong>, la Madre de la Patria?</p>
<p style="text-align:justify;">¿Cómo discriminar a un hombre porque tenga la piel del color de la de <strong>José Antonio Aponte</strong>, <strong>Antonio Maceo,</strong> <strong>José Maceo</strong>, <strong>Guillermón Moncada</strong>, <strong>Flor Crombet</strong>, <strong>Juan Gualberto Gómez</strong>, <strong>Jesús Menéndez</strong>, <strong>Lázaro Peña</strong>, <strong>Nicolás Guillén</strong>, <strong>Gerardo Abreu Fontán</strong>, <strong>Conrado Benítez</strong>, <strong>Juan Almeida Bosque</strong>?</p>
<p style="text-align:justify;">Esta tarea a la que nos convoca la Comisión Aponte de la UNEAC hay que librarla en todos los terrenos, a través de nuestras organizaciones de masas, de nuestro Partido, de nuestros medios masivos de difusión y sobretodo considero yo, en nuestras aulas, desde la enseñanza primaria, en los libros de texto escolares de todos los niveles, desde primer grado hasta la Universidad y preparar a nuestro magisterio para exponer con convicción esta asignatura fundamental para la unidad de la Patria y para borrar los vestigios de un gran crimen secular, la esclavitud y la discriminación de los hombres y mujeres no blancos.</p>
<p style="text-align:justify;">Hay que enseñarle a nuestros niños el concepto científico: hay una sola raza, la raza humana.</p>
<p style="text-align:justify;">Nuestro Héroe Nacional <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/jose-marti/" target="_blank"><strong>José Martí</strong></a>, su prédica y sus actitudes, que felizmente poseemos a través de los libros, es el insuperable maestro en esta tarea de eliminar los prejuicios raciales remanentes.</p>
<p style="text-align:justify;">En este 160 Aniversario de su nacimiento, busquemos en Martí y divulguemos sus enseñanzas, empecemos por este poema de sus <em>Versos Sencillos</em>.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">El rayo surca, sangriento,<br />
El lóbrego nubarrón;<br />
Echa el barco, ciento a ciento,<br />
Los negros por el portón.<br />
El viento, fiero, quebraba<br />
Los almácigos copudos;<br />
Andaba la hilera, andaba,<br />
De los esclavos desnudos.<br />
El temporal sacudía<br />
Los barracones henchidos:<br />
Una madre con su cría<br />
Pasaba, dando alaridos.<br />
Rojo, como en el desierto,<br />
Salió el sol al horizonte:<br />
Y alumbró a un esclavo muerto,<br />
Colgado a un seibo del monte.<br />
Un niño lo vio: tembló<br />
De pasión por los que gimen:<br />
¡ y, al pie del muerto, juró<br />
Lavar con su vida el crimen!</p>
<p style="text-align:justify;">En un artículo publicado en México escribió este fragmento:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">“¿Y los negros?  ¿Quién qué ha visto azotar a un negro no se considera para siempre su deudor?  Yo lo vi., lo vi cuando era niño, y todavía no se me ha apagado en las mejillas la vergüenza”.</p>
<p style="text-align:justify;">En su discurso en el Liceo Cubano, Tampa (Noviembre, 1891) expresó:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">&#8220;¿Al que más ha sufrido en Cuba por la privación de la libertad le tendremos miedo, en el país donde la sangre que derramó por ella se la hecho amar demasiado para amenazarla?   ¿Le tendremos miedo al negro, al negro generoso, al hermano negro, que en los cubanos que murieron por él ha perdonado para siempre a los cubanos que todavía lo maltratan? Pues yo sé de manos de negros que están más dentro de la virtud que las de blanco alguno que conozco: yo sé del amor negro a la libertad sensata, que sólo en la intensidad mayor y natural y útil se diferencia del amor a la libertad del cubano blanco: yo sé que el negro ha erguido el cuerpo noble, y está poniéndose de columna firme de las libertades patrias. Otros le teman: yo lo amo: a quien diga mal de él, me lo desconozca, le digo a boca llena: &#8212;&#8211; “Mienten”.&#8221;</p>
<p style="text-align:justify;">El juramento plasmado en el poema fue cumplido por José Martí. Al caer en Dos Ríos entregaba su vida por la independencia plena de Cuba de la caduca monarquía española y el naciente imperialismo de Estados Unidos. Y por la igualdad plena y la relación armoniosa de todos los cubanos, fuesen estos blancos, negros o mestizos.</p>
<p style="text-align:justify;">Su visión del problema racial es definitiva:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">“Hombre es más que blanco, más que mulato, más que negro”.<br />
“Cubano es más que blanco, más que mulato, más que negro”.<br />
“En los campos de batalla, muriendo por Cuba, han subido juntos por los aires las almas de los blancos y los negros. En la vida diaria de defensa, de lealtad, de humanidad, de astucia, al lado de cada blanco siempre hubo un hombre negro”.</p>
<p style="text-align:justify;">Podrían citarse muchos otros textos de Martí sobre el tema, pero el tiempo no me lo permite.</p>
<p style="text-align:justify;">Sólo agregar que en su actuación práctica, en su cargo de organizador político como Delegado del Partido Revolucionario Cubano, Martí escogió a los cuadros principales por sus méritos, libre de todo prejuicio racial.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Quién mejor para General en Jefe que el internacionalista <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/maximo-gomez" target="_blank"><strong>Máximo Gómez</strong></a>, blanco y dominicano, que peleó durante los Diez Años de la Guerra Grande, que forjó a jefes militares como <strong>Calixto García</strong>, Antonio y<strong> José Maceo</strong>?</p>
<p style="text-align:justify;">Para segundo de Gómez, como Lugarteniente General ¿Quién mejor que Antonio Maceo, cubano mulato protagonista de la <strong>Protesta de Baraguá</strong>?</p>
<p style="text-align:justify;">Y para representante en Cuba del Delegado del Partido, ¿Quién mejor que Juan Gualberto Gómez, que nació esclavo?</p>
<p style="text-align:justify;">Y para jefes del levantamiento en Oriente ¿quienes mejores que Guillermón Moncada en el Este y Bartolomé Masó en el Oeste de la gran región?</p>
<p style="text-align:justify;">Nuestra Revolución, que es de los humildes y para los humildes favoreció a los más humildes, justamente, entre estos, a las familias de negros y mestizos.</p>
<p style="text-align:justify;">Los siquitrillados por la Revolución, los dueños de centrales y fábricas, los latifundistas, los casatenientes y dueños de empresas comerciales y de servicios, en fin, la oligarquía burgués-latifundista era de magnates norteamericanos y cubanos, descendientes de europeos.</p>
<p style="text-align:justify;">Las universidades se vistieron de negros, de mulatos, de obreros, de milicianos, como pidió el Che. Devinieron punibles, realmente, todo acto de discriminación racial, aquel principio que los comunistas impusieron insertar en la Constitución de 1940, pero que nunca se cumplió a falta de la “Ley Complementaria”.</p>
<p style="text-align:justify;">Y lo más importante: cientos de miles de cubanos, de todos los colores, emprendieron la “ruta del esclavo” en sentido contrario, para combatir, junto a los pueblos africanos, el colonialismo  y el Apartheid y defender la integridad de las naciones ya independientes.</p>
<p style="text-align:justify;">Si a Cuba llegaron un millón 300 mil esclavos,  cien veces más es la cifra de las poblaciones de estos países: Argelia, Guinea Bissau, Angola, Zimbabwe, Etiopía, Namibia, África del Sur.</p>
<p style="text-align:justify;">380 mil oficiales y combatientes cubanos participaron de aquella lucha, 2 mil 400 entregaron sus vidas.  Hace dos años superamos la cifra de 120 mil colaboradores civiles que han prestado sus servicios técnicos en África. Ello suma MEDIO MILLON DE CUBANOS, que han pagado su deuda con la humanidad, como define<strong> Fidel</strong> nuestro internacionalismo.</p>
<p style="text-align:justify;">Mas persisten los remanentes del prejuicio.</p>
<p style="text-align:justify;">Fidel, tan temprano como abril de 1959, advirtió la complejidad de la lucha contra la discriminación racial que la Revolución emprendería. Se trataba de un mal de cuatro siglos de esclavitud y 60 años de neocolonialismo impuesto por los imperialistas del <strong>Ku Klux Klan</strong>.  Cuatro décadas más tarde abordó en profundidad el tema en la <strong>UNEAC</strong>.</p>
<p style="text-align:justify;">Más recientemente, Raúl ha calificado como una vergüenza el insuficiente avance en esta materia en 50 años de Revolución</p>
<p style="text-align:justify;">Ello significa que hay que luchar, trabajar, educar, así como promover en todo lo posible las condiciones de trabajo y vivienda.</p>
<p style="text-align:justify;">La lucha continua. A ello está destinado en realidad el libro <em>África en la Memoria</em> y la incansable actividad de su autor, compañero Heriberto Feraudy.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong><em>*Palabras de presentación del libro </em>África en la Memoria<em> de Heriberto Feraudy.  Feria del Libro.</em></strong><br />
<strong> <em> Febrero 16 del 2013</em></strong></p>
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		<title>Un libro sobre las relaciones raciales en Cuba*</title>
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		<pubDate>Fri, 02 Sep 2011 12:05:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iroelsanchez]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[&#160;Recientemente se presentó en La Habana el libro Las relaciones raciales en Cuba, un fragmento de cuya introducción reproducimos a continuación. La historia de Cuba, desde el mismo siglo XVI, está signada por un intenso proceso de transculturación y mestizaje &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=16491">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-164920" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2011/08/racialidad.jpg?w=183"></div></div></td></tr></table><div id="attachment_16492" style="width: 193px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2011/08/racialidad.jpg"><img class="size-medium wp-image-16492" title="racialidad" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2011/08/racialidad.jpg?w=183" alt="" width="183" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Portada del libro &quot;Las relaciones raciales en Cuba&quot;, publicado en La Habana por la Fundación Fernando Ortiz este 2011</p></div>
<p style="text-align:justify;"><em>Recientemente se presentó en La Habana el libro </em>Las relaciones raciales en Cuba,<em> un fragmento de cuya introducción reproducimos a continuación.</em></p>
<p style="text-align:justify;">La historia de Cuba, desde el mismo siglo XVI, está signada por un<strong> </strong>intenso proceso de transculturación y mestizaje entre indígenas, africanos y españoles, no obstante las relaciones de dominación y explotación que lo marcaron. Téngase en cuenta que en la Isla, durante los tres primeros siglos de la Colonia, la esclavitud —aun cuando ninguna variante de esa institución pueda catalogarse de &#8220;blanda&#8221; ni se justifique— no alcanzó gran magnitud, acorde con el limitadísimo desarrollo socioeconómico del país, abandonado a su suerte y dependiente del sistema de flotas que anclaban en el puerto de La Habana en su ruta hacia España. <span id="more-16491"></span>Ello explica que, durante todo ese largo período de lento crecimiento de la población, se fuera formando un importante grupo de negros y &#8220;pardos&#8221; libres, que comenzó la histórica convivencia con los blancos de los sectores más pobres<sup>1</sup>.</p>
<p style="text-align:justify;">Tal situación se extendió hasta la época de la ocupación de La Habana por los ingleses (1762), cuando la introducción de esclavos experimentó un brusco aumento. Para finales del siglo, con la Revolución de Haití y la consecuente explosión en la industria azucarera local, puede ya hablarse de la economía cubana como una economía de plantación esclavista, que alcanzó su momento culminante en las primeras décadas del siglo XIX. En general, entre 1763 Y 1800 fueron introducidos más esclavos que en toda la historia anterior de la Isla (Portuondo, 1965). Y este ritmo vertiginoso se mantuvo, no obstante la entrada en vigor, en 1820, del tratado sobre la abolición del tráfico de esclavos impuesto por Inglaterra a España. La trata ilegal continuó, debilitándose paulatinamente, hasta 1860.</p>
<p style="text-align:justify;">En este período se refuerza el sistema de ideas y mitos acerca de la desigualdad racial, que apelaba a las diferencias raciales y culturales perceptibles para legitimar la explotación y la injusta estratificación social; y cuya influencia se evidencia aún hoy, sin que la hayan podido borrar los sucesivos cambios estructurales acaecidos a lo largo de nuestra historia. Siempre presentes, tales elaboraciones ideológicas se impondrían o cederían ante las nociones de igualdad racial, según los avatares del proceso de formación nacional.</p>
<p style="text-align:justify;">Tanto es así que, justo coincidiendo con el esplendor plantacionista, en los años 1820, se oyen voces como la del padre Félix Varela, que en sus <em>Memorias </em>demuestra<em> la necesidad de extinguir la esclavitud de los negros en la Isla de Cuba, atendiendo a los intereses de sus propietarios, </em>anexas al primer <em>Proyecto de Decreto sobre la abolición de la esclavitud en la Isla de Cuba, </em>resalta los méritos de los africanos y sus descendientes, y mues­tra como los libres de color</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;"> están casi todos dedicados a las artes, así mecánicas como liberales [ &#8230; ],   &#8230;la mayor parte de ellos saben leer, escribir y contar [ &#8230; ], &#8230; de su infortunio [sacaron] los originarios de África estas ventajas, pues hallándose sin bienes y sin estimación han procurado suplir estas faltas en cuanto les ha sido posible por medio de su trabajo, que no solo les proporciona una cómoda subsistencia, sino algún mayor aprecio de los blancos &#8230; (Varela, 1971: 272).</p>
<p style="text-align:justify;">Varela defiende el derecho de los originarios de África a la libertad (p. 272); afirma que sus derechos &#8220;no son otros que los del hombre tan repetidos por todas partes [lo que], les hace concebir deseos muy justos de ser tan felices como aquellos a quienes la naturaleza ‘solo diferenció en el color<em>’&#8221; </em>(p.2 73); avizora que &#8220;el primero que dé el grito de independencia tiene a su favor a casi todos los originarios de África&#8221; (p. 274), y, lo más importante, otorga a los descendientes de esclavos carta de ciudadanía: &#8221; &#8230; desde que las artes se hallaron en manos de negros y mulatos se envilecieron para los blancos. [ &#8230; ]. De aquí se infiere cuán infundada es la inculpación que muchos han hecho a los naturales de la Habana, por su poco empeño en dedicarse a las artes&#8230; Yo solo pido que se observe que <em>esos mismos artistas oriundos de África no son otra cosa que habaneros </em> [las cursivas son nuestras], pues apenas habrá uno u otro que no sea de los criollos del país&#8221; (p. 272).</p>
<p style="text-align:justify;">Por el contrario, José Antonio Saco, discípulo de Varela, aun cuando dedicó numerosos escritos a luchar contra la trata y la esclavitud —también sin perjudicar los intereses de los propietarios— (Saco, 1938), excluyó a los negros de su concepto de la nacionalidad cubana. Saco utilizaba la voz “raza”<em> </em>como sinónimo de “pueblo”:<em> </em>raza cubana, española, africana, anglosajona&#8230; (Saco, 1971: 334-336).</p>
<p style="text-align:justify;">Sirvan estos dos ejemplos de los puntos de vista contrapuestos que se sucedían o simultaneaban en el pensamiento cubano de la época. Ya durante las guerras independentistas comenzadas en el año 1868, que marcan el parto doloroso de la nación cubana, la presencia de las ideas racistas fue solapada por las necesidades libertarias. En las guerras lucharon codo a codo negros, blancos, chinos&#8230;, consolidando la amalgama biológica y cultural que nos caracteriza.</p>
<p style="text-align:justify;">El proceso integrador que maduró en la gesta libertaria ocupa un importante lugar en la obra de José Maní. Bastaría recordar su sentencia de que &#8220;Hombre es más que blanco, más que mulato, más que negro. Cubano es más que blanco, más que mulato, más que negro. En los campos de batalla, muriendo por Cuba, han subido juntas por los aires las almas de los blancos y de los negros&#8221; (Martí, 1965: 110). En sus labores de preparación de la &#8220;guerra necesaria&#8221; (1895-1898), en la búsqueda de la imprescindible unidad de todos los cubanos, no fueron pocos los espacios dedicados por el Maestro a atacar el racismo y la discriminación:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">No hay odio de razas, porque no hay razas. Los pensadores canijos, los pensadores de lámparas, enhebran y recalientan las razas de librería, que el viajero justo y el observador cordial buscan en vano en la justicia de la Naturaleza, donde resalta en el amor victorioso y el apetito turbulento, la identidad universal del hombre. El alma emana, igual y eterna, de los cuerpos diversos en forma y en color. Peca contra la Humanidad el que fomente y propague la oposición y el odio de las razas (Martí, 1965:161-162).</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">El hombre no tiene ningún derecho especial por­que pertenezca a una raza u otra: dígase hombre, y ya se dicen todos los derechos [&#8230;]. Todo lo que divide a los hombres, todo lo que los especifica, aparta o acorrala, es un pecado contra la humanidad (Martí, 1965:109).</p>
<p style="text-align:justify;">También en el período interbélico, el Congreso Obrero de 1892 —en el que se destacó &#8220;la labor unitaria de E. Roig San Martín&#8221; por &#8220;la igualdad social y la unidad de los trabajadores&#8221; (Serviat, 1986: 65) —, se pronunció contra la discriminación y por la igualdad social.</p>
<p style="text-align:justify;">Gran amigo de Martí, Juan Gualberto Gómez, aun cuando centró su &#8220;ingente labor pública&#8221; en la reivindicación del sector negro-mestizo, y se convirtió en &#8220;el más importante agitador social&#8221; de la época para dicha población (Mendieta, 1989:4)<sup>2</sup>, era contrario a organizar un partido político solo por la gente&#8221; de color&#8221;, pues sostenía la tesis de que la lucha por sus derechos no debía separar a negros y blancos, que debían unirse y redimir la patria común (Mendieta, 1989: 35).</p>
<p style="text-align:justify;">Desde 1898 —en lo que fue notable la influencia de la ocupación norteamericana—, las expectativas de igualdad forjadas durante las guerras de independencia y luego de la abolición de la esclavitud fueron frustradas, y la participación de negros y mulatos en la vida socioeconómica y política de la naciente república se vio muy limitada y marcada por la discriminación.</p>
<p style="text-align:justify;">Contra la unidad obrera entre blancos y negros que se gestaba y la integración de la población &#8220;de color&#8221;, se dirigió una política divisionista que perseguía fraccionar las &#8220;fuerzas nacionales y populares&#8221; como forma de dominio y explotación, que se incrementó desde el nacimiento de la república mediatizada (Serviat, 1986: 65). Por sobre el mito de la igualdad racial en Cuba volvió a imponerse la ideología de la supremacía blanca, con el predominio de estereotipos negativos sobre el negro y el desconocimiento de la herencia cultural africana.</p>
<p style="text-align:justify;">En ese contexto, en 1908, surge el Partido de los Independientes de Color, con un avanzado programa de lucha que abogaba por la igualdad racial y la plena integración de negros y mulatos en la sociedad. En sus bases se proponía &#8220;mantener el equilibrio de todos los intereses cubanos, difundir el amor a la patria, desarrollar las relaciones cordiales [y] la conservación de la nacionalidad cubana&#8221;. Su divisa era: SIN PREOCUPACIONES DE RAZAS NI ANTAGONISMOS SOCIALES. Los reclamos referidos en específico al &#8220;problema racial&#8221; se dirigían hacia los derechos ciudadanos que eran prohibidos o escamoteados en la práctica social: acceso al cuerpo diplomático, enseñanza gratuita y obligatoria, incluyendo las artes y oficios, acceso igualitario y gratuito a la universidad, entre otros (Serviat, 1986: 82).</p>
<p style="text-align:justify;">Es decir, la mayoría de sus postulados eran de carácter social general. Pero el partido fue acusado de racismo contra los blancos y, víctima de la represión, organizó una protesta armada en 1912, que culminó con una masacre racista considerada una de las páginas más vergonzosas de nuestra historia.</p>
<p style="text-align:justify;">En lo adelante, sobre todo a partir de la década del veinte, las estrategias de lucha de negros y mulatos por sus derechos se desarrollaron con la participación de forma activa en el movimiento obrero y en los partidos políticos de izquierda, algo lógico si se tiene en cuenta la relativa coincidencia clase-raza que marcó la estructura socioclasista cubana desde los tiempos de la esclavitud. Paralelamente, se afianzó el reconocimiento de la contribución de negros y mulatos a la cultura nacional, y los elementos culturales y religiosos de origen africano penetraron la cultura dominante (Helg, 2000).</p>
<p style="text-align:justify;">La historiografía cubana cuenta desde esa época<sup>3</sup> con la encomiable contribución que hizo don Fernando Ortiz al conocimiento de las raíces etnoculturales de la nacionalidad, con una visión más sistémica de la cultura nacional y de la etnogénesis del pueblo cubano (1940 a y b; 1991; 1993).</p>
<p style="text-align:justify;">El centro de su atención fue dirigido al rescate y revitalización del acervo cultural incorporado por los esclavos. El resultado son los numerosos trabajos de corte etnohistórico y etnográfico sobre el africano y sus descendientes, que abarcan los distintos momentos de su presencia en tierras americanas, desde el tráfico inhumano de esclavos, los horrores de la esclavitud, hasta una semblanza de la vida social del negro en los diferentes estratos de la sociedad colonial (1975, 1986). Se destacan además los estudios sobre las comidas, la música, los bailes y los instrumentos musicales de los africanos, así como también de su universo religioso (1920, 1921, 1922, 1923-1925, 1947-1949, 1956, 1957, 1965, 1981).</p>
<p style="text-align:justify;">Las profundas investigaciones de Ortiz sobre la realidad cubana le permitieron conceptualizar el fenómeno estudiado <span style="font-family:Verdana;"> —</span>la transculturación<span style="font-family:Verdana;">—</span>, a partir de un enfoque más dinámico y totalizador de los intensos y complejos procesos etnogenéticos que se operaron en las nuevas condiciones económicas y sociales de América, sin limitarlos a una simple aculturación del elemento dominado: lo concibió como un intercambio mutuo, dinámico, &#8220;un toma y daca&#8221;, cuyo fruto sería una nueva realidad (Ortiz,1940a:278; Malinowski, 1940:222).</p>
<p style="text-align:justify;">Es imponderable, por último, la trascendencia de los trabajos de don Fernando al denunciar que &#8220;&#8230; en mi tierra el color oscuro en la piel llevaba implícitamente consigo una prejuiciosa consecuencia de inferioridad y vilipendio social transida de injusticias y dolores&#8230; &#8220;; y evidenciar la falacia de las teorías racistas, puestas al servicio de las ideologías fascista e imperialista: &#8220;lo más negro del negro no está en la negrura de su piel, sino en la de su condición social.&#8221; (Ortiz, 1943, 1945, 1951, 1953, 1955a, b, 1975).</p>
<p style="text-align:justify;">Al nombre de Ortiz se vincula además la actividad de la Sociedad de Estudios Afrocubanos (1937) y su correspondiente publicación, que contribuyeron de manera notable a la revalorización cultural del negro y a la lucha contra el racismo; también la Sociedad del Folclor Cubano, igualmente interesada en el tema.</p>
<p style="text-align:justify;">De las décadas del 40 y del 50, merece señalarse la repercusión que tuvo la lucha contra el fascismo y el racismo en sectores obreros, campe­sinos y juveniles, con la participación de notables personalidades, como Juan Marinello, Nicolás Guillén<sup>4</sup>, el propio Ortiz, entre otros; así como la acción de la Federación de Sociedades Negras, dirigida a lograr una legislación contraria a la discriminación racial, y que fuese aprobada por la Asamblea Constituyente de 1940. En torno a este objetivo se integraron otros sectores y se creó una fuerza social que logró la proclamación, en la Constitución del 40, de la igualdad de todos los cubanos y la ilegalidad de la discriminación racial; aun cuando, por algún tiempo, ambas aspiraciones quedaran en letra muerta.</p>
<p style="text-align:justify;">En 1959 triunfa la Revolución Cubana que, hacién­dose heredera de lo mejor del pensamiento martiano, emprendió el camino de profundas transformaciones, en las que el racismo y sus bases socioeconómicas y culturales quedaron muy maltrechos. Ya en el propio año 1959 aparecen en los discursos e intervenciones de Fidel la preocupación y el llamado a la lucha contra la discriminación y los prejuicios raciales como una obligación de la Revolución, con particular énfasis en la necesidad de combatir las limitaciones de acceso al empleo, las escuelas o los centros de recreación. Entre las principales transformaciones acometidas es posible destacar las siguientes:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">1.   La eliminación de la propiedad privada sobre los medios fundamentales de producción, su nacionalización y socialización. Este proceso requiere, quizás, un análisis más cuidadoso y detallado para develar su nexo con la eliminación de las bases económicas y sociales del racismo y la discrimi­nación, en tanto que prácticas e ideologías. No obstante, en líneas generales, deja ver algunos aspectos que pueden ser mencionados:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:60px;">a.     Desaparecieron del panorama social las elites económicas, históricamente constituidas, yen las que predominaban los blancos. Estos grupos, por su historia y posición socioeconómica, eran mucho más susceptibles de sustentar y apropiarse de las ideologías racistas, puestas al servicio de su dominación<sup>5</sup>.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:60px;">b.     Se sentaron bases que limitaban las posibilidades del ejercicio de la discriminación en el espacio del poder económico, que en las condiciones anteriores, en nombre del sacrosanto principio de la propiedad privada, permitía la exclusión de personas o grupos.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:60px;">c.     La administración de los bienes nacionalizados o socializados pasó a manos de los representantes de las masas populares, a muchas personas nacidas en las capas más humildes del pueblo, sin distinción del color.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">2. La destrucción del orden político anterior y la creación de otro, ahora de base popular. Se trata de un proceso complejo en el cual las nuevas estructuras de poder se fueron perfilando como profundamente populares. Tal proceso estuvo acompañado de una aguda lucha de clases, en la que se abrieron amplios espacios de cooperación entre los elementos más humildes, sumados masivamente a la práctica sociopolítica. A la vez, se producía una intensa movilidad social, mediante la cual esos representantes de las capas populares ascendían a diferentes posiciones de poder. Por otro lado, el núcleo básico de la burguesía derrotada emprendía el camino de la migración, lo cual dejaba a la resistencia sin base de apoyo. Todo ello tuvo un efecto doble sobre el carácter de las representaciones y conductas raciales que se iban configurando en el nuevo contexto. En primer lugar, la cooperación cotidiana en las diferentes tareas que imponía el proceso de hacer la revolución, contribuyó a acercar sensiblemente a los diferentes grupos, a atenuar prejuicios ancestrales asentados en la psicología social y a desmarcar, en muchos aspectos, las fronteras entre grupos raciales. En segundo lugar, la emigración de la inmensa mayoría de los representantes de la clase burguesa, heredera histórica de los antiguos dueños de esclavos, marcó el carácter de las representaciones raciales que perduraron en el medio social: las que habían sido asimiladas por las capas medias y trabajadoras. Se trataba, por tanto, de un racismo residual.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">3. La promulgación por el gobierno revolucionario de un conjunto de medidas de carácter profundamente popular —que provocaron, a partir de una gran identificación de intereses, la incorporación de las masas al proceso social—, entre las que se pueden mencionar:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:60px;">a. La eliminación de todos los exclusivismos raciales existentes anteriormente: en playas, clubes, etcétera.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:60px;">b.    La rebaja de los alquileres y la adopción de otras medidas relacionadas con la vivienda, como la ejecución de programas de construcción y la implementación de diferentes legislaciones que protegían al usufructuario y le otorgaban la propiedad.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:60px;">c. El desarrollo de una profunda reforma agraria, que hizo propietarios del suelo a campesinos arrendatarios. Esta medida benefició a muchos trabajadores del campo, en particular a negros y mestizos, históricamente excluidos de la propiedad de la tierra, en tanto que descendientes de esclavos.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:60px;">d. La alfabetización de las masas populares y la universalización de la enseñanza, gratuita y obligatoria para todos los menores de edad.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:60px;">e. La extensión de los servicios de salud de forma gratuita a toda la población, sin distinguir complejidad o costos.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:60px;">f. La gestación de una política de pleno empleo y la reducción de las desigualdades sociales al mínimo. Las que se empezaron a producir dependían fundamentalmente de la calificación y se daban en un rango muy estrecho.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">4.   La estructuración de un discurso sociopolítico desde el poder, que proclama la igualdad y estigmatiza todas las formas de exclusión, incluyendo las raciales. De este modo, el discurso dominante fue haciendo del racismo un pecado capital, que no solo envilece al ser humano, sino que, además, divide y debilita la Revolución. Ante él, las manifestaciones del racismo que pervivieron necesitaban replegarse, y adoptaron cada vez más la forma de un racismo de &#8220;pero&#8221; (&#8220;yo no soy racista, pero&#8230; &#8220;).</p>
<p style="text-align:justify;">El conjunto de circunstancias enumeradas —con las que apenas se hace el boceto de una intensa etapa histórica, rica en acontecimientos y contradicciones permite comprender que el proceso vivido fue mucho más allá de la simple &#8220;eliminación del racismo institucional&#8221;, concepto este último acuñado, y muy traído y llevado, para denotar la eliminación de las formas de discriminación asociadas a instituciones formales del poder o refrendadas jurídicamente de uno u otro modo. Noción que, en el mejor de los casos, trata de delimitar el racismo que se instituye desde el poder, del que se reproduce al nivel de la psicología social. Algunas personas lo simplifican aún más, al reducirlo a su eliminación en el papel, o lo que es lo mismo, en la letra vacía de un discurso. Tal idea constituye una reducción simplista de un proceso mucho más complejo y multilateral, que caló profundo en el mundo espiritual y la cultura de las grandes masas. El efecto más evidente de todo este acontecer es el repliegue experimentado por el racismo hacia las esferas íntimas de la vida familiar y las relaciones interpersonales, en las que los prejuicios eran reconocidos con cierta culpa, como nota discordante; pervivía en ciertos chistes y fraseologías de uso en la complicidad de la familia y el grupo de amigos, o quedaba oculto en determinadas formas de paternalismo que se daban en la vida social.</p>
<p style="text-align:justify;">Indudablemente, el proceso de construcción de la nueva sociedad abrió enormes posibilidades de desarrollo para todos; y ante las circunstancias bos­quejadas, se dio por solucionado el problema racial —baste recordar el título de Pedro Serviat <em>El problema negro en Cuba y su solución definitiva </em> (1986)—;<sup>6</sup> sobre lo cual aparecen referencias en textos posteriores de Fidel, donde se habla de la discriminación racial en pasado: Antes teníamos también la discriminación racial&#8221;; &#8220;muchas de las mejores playas del país eran privadas; en muchos hoteles, bares, centros de recreación, no dejaban entrar personas negras. Con el triunfo de la Revolución todas esas cosas se eliminaron&#8221;; &#8220;gracias al esfuerzo de nuestros trabajadores y a nuestro régimen socialista, hoy en nuestro país [&#8230;] no existe discriminación racial.&#8221;; &#8220;nosotros hemos resuelto [&#8230;] la discriminación racial &#8230; &#8221; (Castro; 1982, 1984, 1985).</p>
<p style="text-align:justify;">El fenómeno, entonces, dejó de tener visibilidad durante un largo período de tiempo. El tema desapareció del debate público por varias razones, entre las que se pueden contar:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">— Un panorama social en el que los niveles de igualdad alcanzados no tenían parangón, evidenciados en particular en la cercanía de los límites mínimos y máximos de los ingresos salariales. Las desigualdades en este campo dependían fundamentalmente del esfuerzo y la calificación, por lo que adquirieron cierta invisibilidad.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">—   Los recelos que suscitaba el tema, ante la necesaria unidad de todos los cubanos, motivaron que desde las estructuras de poder se mirara con desconfianza cualquier intento de traerlo a la polémica pública: esta situación contribuyó a convertirlo en una especie de tema tabú.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">—   En el quehacer y modo de hacer transformativo, en el que estaban involucradas las grandes mayorías, encontraba muy pocos oídos interesados, existía muy poca, o ninguna base social, para que el diálogo se formara desde abajo.</p>
<p style="text-align:justify;">O sea, los de arriba no querían y los de abajo no estaban interesados. Se generó, de esta forma, una especie de consenso social alrededor de la inconveniencia de la problemática, que ayudó a silenciar el problema, y favoreció su supervivencia. Incluso, las variables raciales dejaron de ser medidas en la mayoría de las estadísticas sociales. En esta coyuntura, fue en el Tercer Congreso del Partido Comunista de Cuba cuando se sacó el tema de su letargo, al analizar los resultados del censo de 1980, y observar determinadas desproporciones de negros, mujeres y jóvenes en los puestos de dirección.</p>
<p style="text-align:justify;">A principios de la década de los 90, coincidiendo con la bancarrota del llamado &#8220;socialismo real&#8221;, se produjo en Cuba una profunda crisis económica. El producto interno bruto llegó a decrecer aproximadamente un 35% en 1993 (año en el que tocó fondo la economía), respecto a 1989, lo que obligó a la dirección del país a adoptar una serie de medidas. El conjunto de estas circunstancias fue aportando complejidad al panorama social cubano. En particular se formaron desigualdades y escenarios socioeconómicos en los que se enfatiza el aspecto competitivo.</p>
<p style="text-align:justify;">Entonces se hizo evidente que el punto de partida para el acceso a las oportunidades creadas por el proyecto revolucionario cubano y su disfrute no había sido igual para todos: negros y mestizos estaban en desventaja en cuanto a condiciones de vida heredadas; marcados por una serie de estereotipos y prejuicios relacionados con la pertenencia racial, y por la existencia objetiva de particularidades etnoculturales grupales en la esfera espiritual.</p>
<p style="text-align:justify;">Desde la abolición de la esclavitud, en la convivencia de negros y blancos procedentes de los estratos más humildes, sobre todo en el entorno marginal urbano, pero también en los antiguos barrios populares, en el ambiente de solares y cuarterías, surgieron rasgos culturales que nada tienen que ver con el aspecto racial, sino con el estatus socioeconómico, la desventaja habitacional, el nivel educacional y cultural, que engendran formas específicas de comportamiento y una cosmovisión propia: &#8220;una cultura de ciudadela&#8221;, al decir de una delegada del Poder Popular de El Vedado. Tal modo de vida engendra patrones culturales y estilos de vida que se transmiten de generación en generación y que, a pesar de transformaciones estructurales, son resistentes al cambio.</p>
<p style="text-align:justify;">Sin embargo, se tiende de manera casi siempre inconsciente y espontánea a identificar de forma arbitraria al negro con esos rasgos culturales, en lo que influye el hecho de que indiscutiblemente el negro predominó entre la población que sobrevivía en semejantes condiciones, y se mantiene aún hoy <span style="font-family:Verdana;"> —</span>a pesar de las posibilidades de movilidad social que propició la Revolución<span style="font-family:Verdana;">—</span> en desventaja; sin olvidar la importancia del factor ideológico ya mencionado.</p>
<p style="text-align:justify;">&#8220;No se podía esperar que la sociedad se librase de ellos [los estereotipos y prejuicios] desaparecida la esclavitud; ni que los descendientes de esclavos se rehacieran súbitamente del efecto multisecular de las condiciones en que su grupo fue mantenido por tantas generaciones&#8221; (Nogueira, 1955:506). Como formas de conducta no razonada, esas ideas son rígidas, generalizadoras y persistentes, y &#8220;persistirán, sin ley que los destruya, hasta tanto no se transforme la situación&#8221; (Fernandes, 1955b:212).</p>
<p style="text-align:justify;">Entonces, las desigualdades heredadas se agudizaron por la crisis del &#8220;período especial&#8221;, que las profundizó. Al mismo tiempo, la dignificación real del hombre que fomentó la Revolución y que trae consigo el aumento de la intolerancia ante la segregación de cualquier índole, provocó una acelerada toma de conciencia del &#8220;problema racial&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Es precisamente en el contexto de la crisis, a inicios de los noventa, cuando se comenzaron en el Instituto Cubano de Antropología los estudios acerca de esta compleja problemática —considerados pioneros entre los dedicados al tema—, que se convirtió en centro de debate sobre todo a partir del segundo quinquenio de la propia década, al incorporarse al quehacer investigativo de otros centros científicos, aparecer en trabajos de diploma de diferentes facul­tades universitarias y en publicaciones diversas<sup>7</sup>.</p>
<p style="text-align:justify;">La conciencia de la nueva situación también ha sido reflejada en los pronunciamientos de los líderes políticos cubanos en los últimos años. Baste recordar el llamado hecho por Fidel en la clausura del Congreso Pedagogía 2003:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">&#8230;habiendo cambiado radicalmente nuestra sociedad, si bien las mujeres, antes terriblemente discriminadas y a cuyo alcance estaban sólo los trabajos más humillantes, son hoy por sí mismas un decisivo y prestigioso segmento de la sociedad que constituye el 65 por ciento de la fuerza técnica y científica del país, la Revolución, más allá de los derechos y garantías alcanzados para todos los ciudadanos de cualquier etnia y origen, no ha logrado el mismo éxito en la lucha por erradicar las diferencias en el status social y económico de la población negra del país, aun cuando en numerosas áreas de gran trascendencia, entre ellas la educación y la salud, desempeñan un importante papel (Castro, 2003).</p>
<h5>*Fragmento de la introducción al libro <em> Las relaciones raciales en Cuba. Estudios contemporáneos</em>. Niurka Núñez González, Pablo Rodríguez Ruiz, María M. Pérez Álvarez, Odalys Buscarón Ochoa. Fundación Fernando Ortiz, 2011.</h5>
<h5 style="text-align:justify;"><strong> Notas:</strong></h5>
<h5 style="text-align:justify;">1- Sin obviar una típica estructura clasista, donde la población &#8220;de color&#8221; se concentró de forma mayoritaria en los estamentos inferiores, a su vez, en cada grupo racial, se produjo históricamente una estructura socioclasista particular, que dio por resultado una segmentación del componente racial desde este punto de vista. Ver Deschamps, 1971. Esa diversidad estructural de los grupos raciales se proyecta en el campo de las expresiones ideológicas al interior de cada grupo.</h5>
<h5 style="text-align:justify;">2- G. Gómez estuvo al frente del Directorio Central de las Sociedades de la Raza de Color en Cuba, creado en 1887, para actuar en la &#8220;más estrecha legalidad&#8221; y en el marco del sistema político establecido luego de 1879 (creación de partidos, libertad de prensa y otras posibilidades de acción social). A pesar de ello, su &#8220;ejercicio estaba obstaculizado por los profundos prejuicios raciales&#8221; y la marginación a la que era sometido el sector &#8220;de color&#8221;.</h5>
<h5 style="text-align:justify;">3- Los primeros trabajos de Ortiz se remontan a los inicios del siglo; pero es en este período cuando se encauzan en el rumbo que los marcaría definitivamente.</h5>
<h5 style="text-align:justify;">4- En la obra guilleniana encontramos, ya desde los años 30, una encendida crítica a la situación del negro en Cuba, la defensa de sus valores y el llamado a la efectiva integración de blan­cos y negros como necesidad del proceso de consolidación nacional (Guillén, 1972, 1975).</h5>
<h5 style="text-align:justify;">5- Existen referencias en la literatura especializada que mencionan la existencia de expresiones más agudas de racismo entre los pequeños blancos. O sea, entre los grupos más pobres y, consecuentemente, menos distantes de los negros históricamente dominados. Tales análisis, sin embargo, no evalúan en su justa medida el hecho de que se trata de fenómenos que se producen dentro de una estructura social en la cual las elites de poder económico, aunque más distantes de las relaciones sociales específicas entre grupos, son las que marcan las pautas y los códigos culturales que alimentan muchas de esas actitudes.</h5>
<h5 style="text-align:justify;">6- Una idea que estaba en correspondencia con cierta corriente del pensamiento marxista que considera que el fenómeno racial es parte del clasista: una de sus derivaciones. O sea, que la solución del problema de clases conlleva la eliminación de las desigualdades raciales.</h5>
<h5 style="text-align:justify;">7- Ver Caño, 1996; Guanche, 1996 b, 1998; Pérez, 1996 y 2001; Rodríguez, 1997, 1998,2001; López, 1998; Selier y Hernández, 2000; Hernández, 2002; Morales, E., 2002, 2007; Morales, S., 2003; Carrazana, 2005; Gómez, 2005; Argyriadis, 2006; Núñez, 2007, entre otros.</h5>
<p>Leer la introducción completa en  <a href="http://www.lajiribilla.cu/2011/n537_08/537_14.html" target="_blank"><em>La Jiribilla</em></a></p>
<h5 style="text-align:justify;"></h5>
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