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	<title>La pupila insomne &#187; Néstor Kohan</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>Crítica y polémica en el vacío postmoderno. Por Néstor Kohan</title>
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		<pubDate>Thu, 11 Aug 2022 11:41:56 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Prólogo al libro "La isla posible. Ensayos sobre ideología y revolución" del intelectual cubano Enrique Ubieta <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=78753">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-787540" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/08/298223106_5738958542805473_6316271891650451973_n.jpg"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;"><em>Fragmento del prólogo al libro &#8220;La isla posible. Ensayos sobre ideología y revolución&#8221; del intelectual cubano Enrique Ubieta [Buenos Aires, Ediciones Acercándonos, 2022]  Pa) ra leer prólogo completo en PDF <strong><a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/08/libro-cuba-ubieta-nestor-kohan-prologo.pdf"><span style="color:#0000ff;">pinchar aquí. </span></a></strong></em></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><em><img class="size-full wp-image-78758 aligncenter" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/08/298223106_5738958542805473_6316271891650451973_n.jpg" alt="" width="526" height="786" /></em></span><span style="color:#000000;">“¿Y si juntamos lo mejor del capitalismo y el socialismo?”. ¡Vaya propuesta repleta de dislates y disparates! Tal vez sería divertido formular esa pregunta después de probar un cigarro de marihuana. ¡Las ensoñaciones imaginarias no son pecado! Soñar no cuesta nada, dice el refrán popular. Incluso el mundo de la imaginación y las ensoñaciones ayuda a llevar mejor la vida. Aunque entre sueños y realidad suele haber… una pequeñísima distancia.</span><span id="more-78753"></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero si dejamos las bromas referidas a la marihuana al costado y pretendemos un mínimo de seriedad intelectual, formulemos esa misma pregunta a Billy Gates, Elon Musk, Carlos Slim o George Soros a ver cómo la responden. O tal vez podríamos interrogar a los magnates que lideran el Foro Social de Davos a ver si acuerdan.<br />
</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A propósito de esa interrogación, recuerdo una visita del pensador belga Ernest Mandel, en marzo de 1993, a la Universidad de Buenos Aires (UBA). Mandel era uno de los mayores economistas marxistas del mundo. Hasta representantes del FMI o del Banco Mundial, enemigos a muerte de sus teorías, querían conocerlo en persona (según el testimonio de algunos discípulos suyos). Mandel también estuvo en la isla caribeña en los años ’60 y participó en “el debate cubano” (1963-1964). Cuando llegó a Buenos Aires en 1993, hace ya tres décadas y a poco tiempo de la caída del Muro de Berlín y la implosión de la Unión Soviética (de la cual él era crítico), dio una conferencia en la UBA. Todo el mundo fue a escucharlo. A mí me tocó hacerlo de pie, porque ya no cabía un alma en el recinto, junto al profesor José Sazbón (uno de los mayores eruditos de la cultura de izquierda argentina). Su conferencia no se grabó ni filmó, lamentablemente. Pero la recuerdo al detalle. Allí Mandel, en uno de sus pasajes centrales, nos dijo: “ustedes en Argentina idealizan a los países y sociedades escandinavos. Particularmente a Suecia. Lo que ustedes no saben es que en esos países, modelos de la «socialdemocracia» a nivel mundial, gobiernan en realidad cuatro o cinco familias de poderosos millonarios”. No era la advertencia de un improvisado o un diletante sino la de alguien que sustentaba sus análisis con datos, estadísticas y una cantidad abrumadora de estudios, libros y trabajos de investigación empírica. Como europeo occidental conocía de primera mano aquello de lo que estaba hablando.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Al leer algunas de las polémicas del libro de Enrique Ubieta, me da la impresión que esa misma idealización de la socialdemocracia nórdica también prolifera en Cuba, a pesar de que los principales países escandinavos han solicitado recientemente su ingreso a la OTAN, abandonando toda pose de “neutralidad”. Es decir, subordinándose completamente, sin pena ni gloria, al neoliberalismo furioso y a la política belicista del imperialismo norteamericano y occidental. ¿Serán entonces un modelo realista para el futuro de Cuba? ¿O lo que le espera a esta isla irredenta, si rompe definivamente con el socialismo e inicia su “aterrizaje suave” en la economía social de Mercado es…, sin mayores vueltas, Puerto Rico? Cualquier polémica sobre la socialdemocracia para Cuba no debería eludir estas preguntas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sigamos entonces con los cantos de sirena que apabullan el bombardeo mediático de la dictadura del algoritmo: “No discutamos de ideología, discutamos de bienes de consumo de última generación. ¿A quién le interesa la mejor vacuna cubana contra la pandemia del COVID 19 comparada con el televisor gigante y el último automóvil a la moda en Miami?”.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En otras palabras: “si nos subordinamos al águila, vamos a tener en la vidriera el más reciente modelo de teléfono inteligente, la última versión de las computadoras de diseño y la motocicleta que utilizan los winners [ganadores], aunque nos cueste perder la bandera propia, nuestro lenguaje, nuestro cine, nuestra literatura y nuestra identidad”. Para expresarlo con claridad y sin ambigüedades: ¿Qué importa si dejamos de ser Cuba y nos convertimos en Puerto Rico, si a cambio llegan las mejores marcas de ropa, los sintetizadores que reemplazan una orquesta entera y los teléfonos celulares más complejos? </span><br />
<span style="color:#000000;">Aunque el problema macro que recorre todo el libro de Enrique Ubieta gira en torno al debate de fondo sobre las ideologías en pugna, las perspectivas que el autor va recorriendo para abordar estos problemas y responder aquellas interrogaciones se ubican en diferentes niveles y dimensiones. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">A nuestro entender, principalemente tres: (a) las discusiones estratégicas, de índole prioritariamente teóricas; (b) los debates y polémicas políticas y (c) las reflexiones aparentemente minimalistas e “inocentes” sobre la vida cotidiana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>No hay nada más práctico que una buena teoría</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">¿Cómo convencer a todo un pueblo de que, por fin, se rinda y reciba con los brazos abiertos a su enemigo histórico? </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Recordemos que los grandes teóricos de las confrontaciones y conflictos, el prusiano Karl von Clausewitz y el británico Basil Liddell Hart, sostenían en sus respectivas doctrinas que “la mejor guerra es la que se gana sin combatir”. Para ello hay que desarmar ideológicamente al enemigo que se pretende someter. Persuadirlo que es inútil toda resistencia. Si la fuerza de quien resiste reposa en su firmeza ideológica, pues entonces: ¿qué mejor que pretender abandonar toda ideología?</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ubieta nos explica con gran claridad y en forma muy amena, para que lo entienda todo el mundo, que el repetitivo slogan “¡fin de las ideologías!” es, también, él mismo, una ideología. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">¿En qué consiste, para el caso específico cubano, esta ideología del “fin de todas las ideologías” y el reclamado abandono del “lenguaje polarizante”? Simplemente en una invitación a estrecharnos en un abrazo perverso entre ex revolucionarios, cansados o conversos, con el viejo y ya senil amo imperial. Esto es, recibir con amabilidad, mansedumbre y el mayor complejo de inferioridad imaginado a quienes sometieron durante seis décadas al pueblo cubano a un bloqueo irracional, condenado por la casi totalidad de la comunidad internacional. Aceptar el regreso, con el sombrero en la mano, la cabeza gacha y la mirada dirigida hacia el suelo, de quienes intentaron asesinar más de 600 veces al principal dirigente histórico de la revolución cubana. Considerar como “hermanos de la misma familia” a los especialistas en técnicas de tortura, maestros de varias generaciones de fuerzas represivas latinoamericanas. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Aquellos mismos que se vanaglorian públicamente (en videos, entrevistas, libros de memorias) de ser “expertos” en golpes de Estado, procesos electorales fradulentos, arquitectos del lawfare, injerencismo en países soberanos. Los principales responsables de cientos de miles de personas desaparecidas en todo el continente (desde Guatemala, El Salvador y Perú, hasta Chile, Argentina y Brasil). Los que utilizaron el narcotráfico y la venta ilegal de armas para financiar a la contrainsurgencia en Nicaragua, asesinando monjas, maestras y médicos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Quienes nos invitan con cara de feliz cumpleaños y en un tono suave y amable a “abandonar las anteojeras ideológicas” pretenden que las víctimas y sus verdugos se estrechen mejilla con mejilla, pecho con pecho, brazo con brazo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero el abordaje del problema de las ideologías y la teoría que las estudia (se la conciba como “falsa conciencia” o como “concepción del mundo vinculada a intereses”) no es abordado por Ubieta en términos genéricos y universales como lo hacen los especialistas Terry Eagleton o Carlos Pereyra, siguiendo las enseñanzas de La Ideología Alemana de Marx y Engels o los Cuadernos de la cárcel de Gramsci. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Enrique Ubieta terrenaliza aquel debate remitiendo la discusión teórica de las ideologías a otros problemas, vitales, cruciales y fundamentales para comprender a Cuba, su conflicto con el imperialismo norteamericano y sus variados intentos de navegar por aguas inciertas hacia una sociedad más justa: el socialismo.</span></p>
<p>En ese punto, el libro recupera y prolonga la dimensión historicista y dialéctica que se interroga por la pluralidad y coexistencia de múltiples contradicciones en la sociedad contemporánea, tratando de escudriñar cuál es la principal y cuáles son las secundarias. El autor encuentra que la principal contradicción social del mundo actual (marcado a fuego por la crisis del imperialismo entendido como sistema mundial, no exento de desarrollos desiguales, dependencias, saqueo, explotación, etc.) es aquella cuyo antagonismo irreductible enfrenta a “los países explotadores” con los “pueblos y países explotados”.</p>
<p>De allí infiere que Cuba, antigua colonia española, luego país dependiente y neocolonia norteamericana, que logra su independencia y audeterminación nacional a partir del triunfo del movimiento revolucionario encabezado por Fidel Castro, solamente podrá mantener dicha autodeterminación como nación soberana (frente al “autonomismo” y el “anexionismo”, vestidos con nuevos ropajes) si al mismo tiempo se mantiene firme en esa búsqueda de una nueva sociedad no capitalista, conocida popularmente como el socialismo. Rápidamente el autor nos aclara que no existe un modelo único de socialismo y que éste no constituye un punto fijo y estático de llegada de una vez y para toda la eternidad. Dejando a un lado aquellas viejas definiciones de manual que la vida misma puso en crisis, Ubieta considera que el socialismo es un proceso abierto y un camino sin final preasegurado de antemano. Nunca un estado de cosas cristalizado y detenido en la historia.</p>
<p>Hecha esta aclaración fundamental, agrega que si se abandona el proyecto socialista en nombre de los cantos de sirena del pragmatismo mercantil, automáticamente Cuba perderá su independencia soberana y su autodeterminación nacional. Por eso según sus argumentos, resulta fatuo y vacío pretender separar a José Martí de Marx, Fidel y el Che. No puede existir un “patriotismo” ni un “nacionalismo” cubanos (donde Miami y La Habana podrían, por fin, bailar la misma melodía, jugando al dominó y comiendo frijoles), que no sea al mismo tiempo antiimperialista y socialista. No por una definición de diccionario, no por un espíritu “axiomático” ni un dogma de manual sino por la experiencia histórica. El imperialismo se ha fagocitado a numerosas revoluciones que no pudieron o no supieron ir a fondo. Allí están los ejemplos, incluso triunfantes, de la revolución mexicana de comienzos del siglo XX o la revolución boliviana de 1952. ¡Ambas triunfaron! Pero no pudieron ir a fondo, no se plantearon dejar atrás el capitalismo dependiente, por eso terminaron retrocediendo y finalmente restaurando las relaciones de explotación y dominación previas a los triunfos revolucionarios. Con esa apabullante y demoledora experiencia continental en la espalda, ajena a todo dogma “ideológico”, lo más pragmático, lo más realista y lo más viable es continuar navegando contra viento, marea y huracanes en búsqueda de una sociedad más justa, el socialismo, sin dibujar “modelos” de pizarrón, predeterminados de antemano.</p>
<p>A 90 millas del monstruo que en plena crisis y declive hoy pretende arrastrar al planeta entero hacia la guerra nuclear, Cuba no puede darse el lujo de pretender ser Suecia, como sueñan los “cubano-americanos” (aquellos del “aterrizaje suave”) y varias becarias de la Fundación Ebert o pupilos de George Soros (campeones en las redes del “republicanismo socialdemócrata” y el perverso abrazo entre opresores y oprimidos).</p>
<p>Sólo con esas reflexiones, ya el libro habría cumplido su cometido. Pero Ubieta no se conforma. Va por más.</p>
<p>Entonces vuelve sobre uno de los problemas al que le dedicó un libro entero publicado en 2012: aquel debate abordado por Rosa Luxemburg frente a los gerontes etnocéntricos de la antigua socialdemocracia colonialista europea: ¿reforma o revolución?</p>
<p>Ubieta no vuelve sobre la triste y patética herencia de Eduard Bernstein (cuyos argumentos son hoy reciclados y/o plagiados, sin citar al abuelo fundador, por euro-“comunistas” españoles, críticos de Cuba pero apologistas de la OTAN). Nuestro autor no se interna en una biblioteca para hacer la historia de las ideas. Pensando en un público juvenil, ubica el debate en el siglo XXI y lo formula específicamente para el futuro de Cuba. Su debate es situado, no abstracto.</p>
<p>Si en el pasado la isla de Fidel y el Che fue uno de los faros de la rebelión continental, ¿hoy en día se va a convertir en una nueva Meca, ahora reformista y socialdemócrata? ¿O continuará, en las nuevas condiciones históricas, apostando por un cambio permanente, sistemático y contínuo en medio de un mar cada vez más embravecido? Invitamos a quienes leen este libro a buscar en sus páginas la respuesta y a continuar la lectura, si acaso interesa, en otros libros y ensayos de Ubieta que también abordan dicho problema.</p>
<p>Finalmente esta obra analiza otros problemas de fondo, estratégicos, pero no circunscritos a la política.</p>
<p>Por un lado el drama humano de la vida y la muerte, una joya de pensamiento estilísticamente tan bien pulida y lograda que puede ser leída incluso por gente que no conoce una línea de marxismo.</p>
<p>Por el otro, una temática central en los Manuscritos de 1844 de Marx, leídos y estudiados al detalle tal como podemos apreciar en numerosos escritos y discursos del Che Guevara: el conflicto entre “el tener” (la mediocre utopía que nos proponen desde La Florida y cada noche por la TV capitalista) y “el ser”, entendido no como una metafísica indefinida y eterna sino como un nuevo sentido de la vida, infinitamente superior a cualquier manual de autoayuda, de esos que se venden en supermercados y librerías de shopping (al menos en Argentina).</p>
<p>Ya Ubieta analiza dicha cuestión del tener y el ser en un libro que lleva precisamente esa contradicción en su título. Pero aquí vuelve a profundizar encontrando nuevas modulaciones de una crítica radical del consumismo depredador, del vacío posmoderno y de la cultura de vidriera. Para fundamentar su inteligente razonamiento nos aporta un pasaje de José Martí (Carta a María Mantilla, del 9 de abril de 1895) que nos deja con la boca abierta por lo precursor del apostol en ver lo que se venía… Martí no conoció los Manuscritos que Marx redactara en París en 1844 ni tampoco el texto “El fetichisno de la mercancía y su secreto”. Pero con otro lenguaje, llega a las mismas conclusiones de Marx. ¡De una apabullante vigencia en nuestros días!</p>
<p><strong>Crítica y polémica en el vacío posmoderno</strong></p>
<p>Si la primera dimensión de su libro navega en las aguas movedizas de los debates teóricos de fondo, estratégicos, en la segunda se anima a abordar otra serie de discusiones, principalmente centradas en la política.</p>
<p>En ese terreno, observado su libro desde un ángulo macro, Ubieta se esfuerza por reactualizar y recuperar el espíritu de ofensiva del movimiento revolucionario, durante demasiado tiempo dejado en un cajoncito “a la espera de tiempos mejores”. ¡No! ¡Definitivamente no! Ya es hora de romper con la mentalidad de fortaleza asediada y de dejar de ubicarnos invariablemente a la defensiva. Este libro y otros que circulan en nuestra época se animan —¡excelente decisión, por fin!— a poner punto final al (injustificado) complejo de inferioridad de la tradición revolucionaria.</p>
<p>Y entonces Ubieta se mete de lleno con algunas “modas”, endebles, vacuas, tremendamente blandengues y en muchos casos repletas de plagios de la socialdemocracia europea, el socioliberalismo italiano y las reminiscencias tardías el euro-“comunismo” español. En ese rubro Ubieta aborda el vínculo amañado y tirado de los pelos que pretende homologar, en un ecléctico pastiche posmoderno, la “Ilustración” con el republicanismo neocolonial, un salvavidas de plomo para la revolución cubana… Maridaje forzado que pretende instalar, pasito a pasito y sin que nadie se dé cuenta, la peregrina idea de una supuesta sociedad “post-revolucionaria”&#8230;</p>
<p>¡Un nuevo “POST” por si no alcanzaran ya el postestructuralismo, el posmarxismo, el posmodernismo, los estudios poscoloniales, el post-obrerismo, y tantos otros derivados de las metafísicas “POST”!</p>
<p>Ubieta explica, con mucha paciencia, lo que debería ser obvio pero ya no lo es. Si la revolución cubana quedó en el pasado y si hoy estaríamos habitando una sociedad “post”, las únicas salidas posibles para vivir mejor serían… individuales. Adios a todo proyecto colectivo. Y no sólo individuales, sino también… in english. ¿Do you understand? [en inglés. ¿me entiendes?]. Otro atajo sin salida que nuestro autor identifica, señala y deja marcado para evitar ingenuidades.</p>
<p><strong>La comida recalentada de la vieja socialdemocracia</strong></p>
<p>Y entonces el libro, sin ningún complejo de inferioridad y sin miedo a los linchamientos mediáticos (a los que nos tienen acostumbrados el gusanaje de Miami y sus ventrílocuos y voceras más cercanos, lo hemos sufrido en carne propia), se mete de lleno con la discusión de la socialdemocracia y el tan mentado “centrismo” (versiones en clave caribeña de la fracasada “tercera vía”). O sea, la forma elegante y pretendidamente chic que asume la ideología de la restauración del capitalismo dependiente en Cuba.</p>
<p>Este es uno de los principales núcleos polémicos del libro, que dicho sea de paso, no se agota en esta obra. Porque el gran caballo de Troya que diversos pupilos de Soros, exultantes becarias de la Fundación Ebert y no pocos “cubano-americanos” pretenden presentar como una brillante novedad y un descomunal descubrimiento teórico-político… en realidad es más viejo que la humedad. Sólo que ahora goza del beneplácito (léase: abundantes dólares y euros mediante) de la contrainsurgencia norteamericana y de la OTAN. Fracasado ya el terrorismo primitivo de Posada Carriles y sus cómplices criminales, el mismo proyecto se presenta ahora, de forma mejor empaquetada y vistosa, como “socialdemócrata”. Remitimos al público a la lectura de cada una de las polémicas de Ubieta quien sin faltarle el respeto a nadie y con un tono, si se quiere, mesurado y elegante, ubica a cada quien en su sitio.</p>
<p>No nos sorprende ni nos afecta en lo más mínimo que “cubano-americanos” (que encima se autodefinen como sionistas, por si no alcanzara su obsecuencia con el imperialismo yanqui) balbuceen una serie de lugares comunes con el gesto y el talante de los habituales “expertos” de universidades ignotas que desfilan por CNN como si fueran supuestos sabiondos, cuando son unos ignorantes como para exponerlos en una mesa de observación.</p>
<p>En cambio, sí nos da sinceramente pena (es decir, lástima y por momentos dolor) que antiguos revolucionarios radicales se dejen seducir por semejantes engendros indigeribles. Lo cual le permite reflexionar a este prologuista —tal vez tardíamente— que quizás no todo lo que en el pasado se presentaba como “heterodoxia” era completamente radical y de izquierda.</p>
<p>Recuerdo de forma nítida, por ejemplo, que uno de aquellos “heterodoxos” del pasado, antiguo amigo personal, me expresó una vez, ¡por escrito!: “Nestor: yo soy el terror de los utopistas” (sic). Me escribió en un correo electrónico lo que ya me había manifestado oralmente en varias ocasiones. ¿A quiénes pretendía descalificar como supuestos “utopistas”, con su habitual voz gruesa y su humor irónico y ácido que tanto nos divertía y nos hacía reir en nuestras conversaciones habituales? Pues a quien escribe este prólogo y fundamentalmente al querido amigo, compañero y maestro Fernando Martínez Heredia… Y nos llamaba despectivamente “utopistas” porque nos asociaba al Che Guevara, por oposición a su admirado Adam Przeworski (liberal nacido en Polonia, nacionalizado estadounidense), y otros gurúes internacionales adoptados como guías incuestionables por los intelectuales del PSOE español.</p>
<p>Dialogando con Martínez Heredia en su propia vivienda de La Habana, alguna vez Fernando me dijo: “tú sabés bien quién ha sido consecuente y quién no; quién continúa en la perspectiva del Che y quién no”. Y la contraposición teórico-política sobre la que me alertaba Fernando Martínez Heredia continuó con detalles que prefiero no volcar en este prólogo. En aquella ocasión yo escuché en silencio, callado y atento. No quise echar leña al fuego. Pero las notables diferencias estratégicas dentro de las “heterodoxias” cubanas estaban claras.</p>
<p>No todos quienes cuestionaban y se oponían a los antiguos dogmas de origen soviético lo hacían por izquierda y desde el comunismo.</p>
<p>Algunos lo hacían por derecha y con no poca simpatía por la socialdemocracia. A partir de una admiración escasamente disimulada por el Mercado, concebido como la lámpara de Aladino que supuestamente iba a resolver todos los problemas pendientes de Cuba.</p>
<p lang="es-US">Para leer prólogo completo en PDF <strong><span style="color:#0000ff;"><a style="color:#0000ff;" href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/08/libro-cuba-ubieta-nestor-kohan-prologo.pdf">pinchar aquí</a></span></strong>.</p>
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		<title>La brújula y el mapa. Cultura, crítica y ciencias sociales en la Revolución cubana. (Libro en PDF). Por Néstor Kohan</title>
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		<pubDate>Tue, 02 Aug 2022 11:39:44 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[&#160;«Recordar es una buena forma de conocer», decía un sabio filósofo de la antigüedad europea. Los viejos amautas comunitarios de Nuestra América transmitían los saberes de generación en generación. ¿Qué mejor que apelar a lo más rebelde, antidogmático y renovador &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=78658">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-786590" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/08/screenshot-2022-08-02-at-07-26-52-critica-y-ciencias-sociales-nestor-kohan.pdf.png"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;"><span dir="ltr" role="presentation">«Recordar es una buena forma de conocer», decía un sabio </span><span dir="ltr" role="presentation">filósofo de la antigüedad europea. Los viejos amautas comuni</span><span dir="ltr" role="presentation">tarios de Nuestra América transmitían los saberes de generación </span><span dir="ltr" role="presentation">en generación. ¿Qué mejor que apelar a lo más rebelde, antidog</span><span dir="ltr" role="presentation">mático y renovador que produjo la Revolución Cubana? Este</span><span dir="ltr" role="presentation">libro modesto, sus materiales y sus diálogos tienen ese humilde </span><span dir="ltr" role="presentation">objetivo. Traer a la palestra los debates cubanos que difícilmen</span><span dir="ltr" role="presentation">te circulen por Instagram, Twitter, Facebook o Tik Tok. </span><span dir="ltr" role="presentation">Cuando el faro no está a la vista o el mapa se puede haber </span><span dir="ltr" role="presentation">mojado, nada mejor que acudir a la brújula. Y la brújula fun</span><span dir="ltr" role="presentation">ciona todavía mejor si va acompañada de la memoria popular.</span></span><br role="presentation" /><span dir="ltr" style="color:#000000;" role="presentation">De eso se trata este libro.</span><span id="more-78658"></span></p>
<p><span style="color:#000000;">(<em>Para descargarlo, hacer clic sobre la imagen ren en este enlace <a href="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2022/08/critica-y-ciencias-sociales-nestor-kohan.pdf"><span style="color:#0000ff;">https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2022/08/critica-y-ciencias-sociales-nestor-kohan.pdf</span></a></em><span style="color:#0000ff;">)</span></span><a href="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2022/08/critica-y-ciencias-sociales-nestor-kohan.pdf"><img class="aligncenter wp-image-78661 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/08/screenshot-2022-08-02-at-07-26-52-critica-y-ciencias-sociales-nestor-kohan.pdf.png" alt="" width="390" height="577" /></a></p>
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		<title>Sociología de la cultura e historia intelectual. Por Néstor Kohan</title>
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		<pubDate>Thu, 02 Dec 2021 04:52:09 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Mentiras y medios]]></category>
		<category><![CDATA[Néstor Kohan]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=76964</guid>
		<description><![CDATA["Nosotros consideramos que el imperialismo sigue existiendo." <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=76964">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-769650" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2021/12/images.jpeg"></div></div></td></tr></table><p class="western" align="center"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Cambria, serif;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">(Introducción al libro </span></span><a href="https://www.oceansur.com/catalogo/titulos/hegemonia-y-cultura-en-tiempos-de-contrainsurgencia-soft"><strong><span style="font-family:Cambria, serif;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i><span style="color:#0000ff;">Hegemonía y cultura en tiempos de contrainsurgencia «soft</span>»</i></span></span></strong></a><a style="color:#000000;" href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2021/10/27/socialdemocracia-en-cuba-cronica-de-un-fracaso-anunciado-parte-1-por-nestor-kohan/"><span style="font-family:Cambria, serif;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> de </span></span></a><span style="font-family:Cambria, serif;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>Néstor Kohan</b>)</span></span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Estas hipótesis de trabajo, de sociología de la cultura e historia intelectual, escritas, todas ellas, con una indisimulada intención polémica, giran en torno a tres problemas centrales.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">En primer lugar, la problemática de la hegemonía y la contrahegemonía. Una vez más, como en algunos libros y antologías que publicamos previamente, reaparece en nuestra ayuda la figura de Antonio Gramsci. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">No el Gramsci de la socialdemocracia, el posmodernismo y el “posmarxismo” (durante los últimos años de moda), sino el pequeño pero gigante pensador revolucionario de la Internacional Comunista, discípulo preferido de Lenin y militante clandestino durante muchos años.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Es precisamente Gramsci quien nos enseñó que ni el capitalismo ni el imperialismo pueden sobrevivir exclusivamente por su fuerza técnico-militar, por más poderosa e impactante que ella sea. Al mismo tiempo que amenazan y utilizan la fuerza, necesitan recrear, cotidianamente, su hegemonía. Desmoralizar, fragmentar y dispersar a sus enemigos. “Meterse en el bolsillo”, si es posible, sus categorías, sus símbolos y sus banderas, resignificadas, por supuesto, para volverlas funcionales a la dominación capitalista y la vigilancia imperial. Crear no sólo ideas y programas, pulidos en un escritorio de oficina del Pentágono, la CIA o el Departamento de Estado, sino estructuras flexibles de sentimientos, sensibilidades e identificaciones (colectivas e individuales) afines a la dominación del mercado, el dinero y el capital. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Es decir, convencer a mucha gente que es imposible vivir de una manera distinta al capitalismo y, al mismo tiempo, generalizar el triste y patético “</span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>american way of life</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">” para todo el orbe. Ubicando en La Florida la tierra prometida para la comunidad latinoamericana. Allí donde se puede ser “norteamericano” sin saber hablar inglés, jugando al dominó en camiseta y escuchando música de salsa o reguetón.</span></span><span id="more-76964"></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Aún en medio de una crisis humanitaria, como la que se vive en el año 2021, que ha regado hasta el mes de marzo con más de medio millón de muertos la principal potencia de la tierra (superando, incluso, todos los muertos norteamericanos en ambas guerras mundiales, la de Vietnam, Irak, Afganistán, etc.).</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Mucho antes de que el noble intelectual estadounidense, antiimperialista sincero, Noam Chomsky empleara el expresión “fabricación industrial del consenso”, Antonio Gramsci se había percatado que un buen programa ideológico-político nunca podría triunfar si no se hace carne en la vida cotidiana de las masas populares. Y que esa tarea jamás se logra por el mero fluir vaporoso de ideas atractivas y narrativas seductoras (sean falsas o verdaderas). Hacen falta además instituciones que empujen, presionen —en una u otra dirección— y faciliten que ciertas concepciones del mundo abandonen la pulcritud de su torre de marfil para ganar el corazón, la voluntad e incluso el inconsciente colectivo.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">En el caso concreto de la histórica y legendaria lucha entre David y Goliat, entre la pequeña Cuba y el gigantesco imperialismo norteamericano, esas instituciones dedicadas al intento de fabricar consenso y crear contrahegemonía tienen nombre y apellido. En los trabajos de este volumen se recorren una por una. Fundación por fundación, ONG por ONG. Y seguramente nos faltaron abordar varias. Porque los aparatos de la contrainsurgencia imperialista no se reducen a la sigla más famosa en el cine de Hollywood que cuenta con tres letras: CIA. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">En Estados Unidos, según la literatura especializada, existen no menos de veinte aparatos de inteligencia y contrainteligencia. A ellos se agregan un elenco interminable de fundaciones para-estatales y finalmente incontables ONG, que carecen completamente de autonomía. Ni la persona más crédula, desinformada e ingenua puede a esta altura aceptar que las ONG que inundan con sus dinerillos, no sólo Cuba sino el conjunto de nuestro continente, pertenecen a la burbuja incontaminada de una etérea y virginal “sociedad civil” globalizada (aquí podemos apreciar un buen ejemplo de cómo el imperialismo intentó apropiarse de la noción gramsciana de “sociedad civil” para terminar convirtiéndola en un comodín completamente funcional a su dominación). </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">¡Es un secreto a voces! Esas ONG y las fundaciones que siempre caminan a su par, son “tapaderas de la CIA”, sellos legales para transferir y blanquear dinero sucio, utilizado en la contrainsurgencia.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Por eso, el primer problema general que recorre todos los trabajos aquí reunidos, gira en torno a los intentos imperiales que pretenden minar la hegemonía socialista de la revolución cubana, tratando de crear artificialmente una jabonosa y falsa “izquierda” —todas las comillas incluidas—, no revolucionaria, ajena y reacia al legado inasimilable de Fidel Castro y el Che Guevara. Un intento de “aproximación indirecta” —como lo hubiera denominado el célebre estratega y capitán B.H. Liddell Hart— destinado a ganar la guerra sin combatir, minando la moral del enemigo. Es decir, esforzándose por construir una opción pretendidamente “democrática” —poner aquí, igualmente, veinte pares de comillas—, contra el proyecto comunista, al que se sigue calificando, con escasa originalidad, de “totalitario” (¿por qué no es original esa descalificación? Pues porque la cruzada “anti-totalitaria” proviene de la guerra fría y más precisamente del auge del macartismo —¡nacido hace nada menos que 70 años!—, al que capitularon ideológicamente desde la erudita y refinada Hannah Arendt hasta el marxista converso Karl Popper, por no hablar del empleado rentado de la CIA Isaiah Berlin, escritor de libros a sueldo y biografías por encargo contra Karl Marx). </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Este supuesto “descubrimiento ultra novedoso”, que vendría a rellenar los presuntos agujeros vacíos del socialismo y el comunismo, donde las palabras “democracia” y “república” se enarbolan sin nombre ni apellido, sin referencias de clase ni determinaciones históricas, sociales ni geopolíticas, no es tan nuevo como se postula. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Quizás por picardía o, mucho más probablemente por simple ignorancia, se hace tabla rasa con la historia intelectual de los debates socialistas y comunistas frente a la tradición liberal. </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(1)</b></span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">No es malo intentar innovar, porque el marxismo no puede quedarse petrificado en la historia, pero para eso hay que tomarse el trabajo de conocer en profundidad la historia intelectual de los problemas que pretenden abordarse (eso que en los estudios académicos suele denominarse “el estado del arte”). Cuando ese trabajo falta, la ignorancia, siempre perdonable y comprensible si es inocente y desprevenida, se transforma en imperdonable altanería y petulancia. Y si a eso le agregamos el financiamiento de instituciones que de ningún modo están interesadas en el conocimiento sino, lisa y llanamente, en derrocar a la revolución cubana, perdón, en lograr “la transición”, el problema se complica aún más.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Durante aproximadamente cincuenta años el profesor italiano Norberto Bobbio [1909-2004] intentó convencer a los marxistas, socialistas y comunistas de todo el mundo, que debían zambullirse en la tradición del liberalismo para volverse más “democráticos”, esto es, para que acepten por fin las instituciones de la dominación burguesa como universales. Puede reconstruirse esa tozuda y persistente tarea desarrollada por Norberto Bobbio en su libro de 1999: </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Ni con Marx ni contra Marx </i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">(México, Fondo de Cultura Económica). Allí recopila sus prolongados y numerosos intentos de convencer a los marxistas de que abandonaran por fin la radicalidad política de Lenin y se aproximaran a Marx desde la suavidad y el terciopelo del social-liberalismo. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">¿Tesis central, e insistente hasta la obsesión, de Norberto Bobbio? Marx no tendría una teoría del poder, tampoco de la política ni del Estado. Por lo tanto a la izquierda revolucionaria no le cabría otra opción que, primero, dejar de ser revolucionaria y segundo, buscar “lo que le falta a Marx” en… las instituciones representativas (y los pensadores) de la tradición liberal. De esta manera, podríamos adquirir, ¡era hora!, certificado de “democráticos”. (Cualquier parecido con los tímidos escritos del “republicanismo” cubano de los últimos meses del año 2020… e incluso con el neokantismo madrileño que asomó la nariz en las polémicas cubanas simplemente para ajustar viejas cuentas personales… sin comentarios).</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Las respuestas que recibió Bobbio fueron varias (las conozcan o no los grandes descubridores de la pólvora y los fideos con salsa, poco importa). La más dura le recordó simplemente un “pecadillo” de juventud, sumamente incómodo, desde ya. Resulta que el periodista Giorgio Fabre publicó en un periódico italiano la humillante carta enviada el 8/7/1935 por el gran “experto en democracia” al dictador fascista Benito Mussolini, donde Norberto Bobbio le declara y confirma en varias ocasiones “la madurez de mis convicciones fascistas” (sic). ¡Justo cuando Antonio Gramsci padecía los apremios carcelarios del </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Duce</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">! Y el asunto no quedó allí. Tres años después, en 1938, un tío de Bobbio intercedió ante Benito Mussolini para facilitar un concurso burocrático de la carrera académica de su sobrino, devenido años más tarde en “el gran maestro” que pretendía enseñarles lo que significaban la democracia y la república a los marxistas (Bobbio no tuvo manera de ocultar ambas cartas, publicadas en la prensa italiana. Las comenta, con no poca vergüenza, en su </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Autobiografía</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> del año 1997 [Madrid, Taurus, 1998: 48 y 57]). </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Seamos piadosos y generosos. “Perdonémosle” a Bobbio su lastimoso servilismo ante el jefe del fascismo italiano, mientras Antonio Gramsci agonizaba en la cárcel.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Pasemos entonces al eje de sus reflexiones teóricas, que es lo que aquí nos interesa. Allí, en ese rubro, le tocó el turno al filósofo italiano Galvano della Volpe recordarle a Bobbio que la tradición liberal y la tradición democrática no sólo no son hermanas ni novias y menos que menos mellizas ni gemelas. Son dos corrientes opuestas y contradictorias en la historia intelectual de la teoría política. Mientras el liberalismo permaneció toda su vida prisionero del individualismo posesivo y convivió alegremente con la esclavitud y el capitalismo, hasta el día de hoy, la tradición democrática en cambio vio florecer lo más genuino de su belleza, primero, con la Comuna de París, bajo el poder de la dictadura del proletariado (cabe recordar que en la tradición marxista, tanto en los escritos de Marx sobre la Comuna de París como en </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>El Estado y la revolución </i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">de Lenin, la expresión “dictadura del proletariado” no es sinónimo del poder totalitario, opresivo ni absolutista sino, por el contrario, condensa la participación popular y la decisión democrática de las amplias mayorías de las clases trabajadoras ejercida contra la minoría explotadora) y, en segunda instancia, con los Soviets, en la fase fundacional de la revolución bolchevique. Puede corroborarse la demoledora respuesta de della Volpe a Bobbio en Galvano della Volpe (1965): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Rousseau y Marx y otros ensayos de crítica materialista</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> (Buenos Aires, Platina): 1-88.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">El liberal Bobbio amagó responderle al marxista della Volpe pero nunca llegó a elaborar una respuesta coherente del mismo calibre o tenor similar al de aquella punzante crítica recibida. No por falta de ganas ni por haberse convencido de que el marxismo revolucionario era superior a la ideología convencional de la revolución burguesa en su fase ascendente que él tanto admiraba, sino por su apego dogmático al “modelo iusnaturalista” [sustentado en la teoría de los supuestos derechos naturales de los individuos], reivindicado por Bobbio como la gran panacea y la plataforma de sustentación de la “democracia moderna” (Bobbio (1985): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Estudios de historia de la filosofía. De Hobbes a Gramsci </i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">(Madrid, Debate): 73-150). Es decir, permaneció prisionero de una reivindicación acrítica de Thomas Hobbes, John Locke e Immanuel Kant, en la cual las diferencias internas y las notables contradicciones entre todos estos pensadores de la revolución burguesa europea occidental tienden a borrarse y diluirse en aras de la apología poco disimulada de la república liberal. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">No conforme con quedar expuesto y en clara desventaja, Bobbio ensaya otro ataque frente al marxismo intentando oponer al “economista” Marx frente al “culturalista” Gramsci, aplanando toda la riqueza conceptual y reduciendo la profundidad política del marxismo restringiéndola a un pequeño y reducido texto: el prólogo de 1859 a la </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Contribución a la crítica de la economía política</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">. Elige dicho prólogo como clave de bóveda de toda la teoría crítica marxista, ya que en sus escasas páginas figura la famosa y siempre citada metáfora arquitectónica del esquema “base-superestructura” (la misma que adoptaba como núcleo exclusivo del marxismo el liberal Isaiah Berlin, por pereza mental, en su biografía escrita a sueldo y por encargo [</span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES">Berlin, Isaiah [1939] (2000) </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES"><i>Karl Marx. Su vida y su entorno </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES">(Madrid, Alianza)], </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">en lugar de estudiar a fondo el conjunto de la obra de Marx). Si la compleja teoría crítica del marxismo se descifra tan fácilmente, a través de un brutal esquema dicotómico, “base-superestructura”, Marx se convertiría entonces en un torpe y limitado teórico del “factor económico” mientras Gramsci sería exactamente lo opuesto, un refinado pensador de las “superestructuras culturales”. ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Altísimo! ¡Al fin quedaría todo resuelto!</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Pero la tradición liberal-republicana que promovió y alentó el profesor Bobbio (y sus variados discípulos, muchas veces vergonzantes, al no reconocer las deudas con su maestro), no pudo tampoco saborear esta “solución mágica” que resultó demasiado precaria y endeble. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">El erudito venezolano, intelectual crítico y revolucionario, Ludovico Silva desmenuzó al detalle la ridiculez de intentar reducir la concepción materialista y multilineal de la historia y la crítica marxiana del fetichismo del Mercado y las instituciones políticas de la sociedad capitalista a una simple metáfora, explorando el conjunto de la obra de Marx —tarea fatigosa que los impugnadores liberales y socialdemócratas del marxismo y el comunismo rara vez han acometido—, llegando a la conclusión que esa metáfora edilicia elegida por Bobbio para demostrar “los vacíos de Marx”, llevando aguas al molino liberal-republicano, Marx la empleó en no más de dos o tres ocasiones a lo largo de sus decenas de miles de páginas, publicadas e inéditas (Ludovico Silva [1971] (1980): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>El estilo literario de Marx.</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> México, Siglo XXI: 52-90; 101-115). Por lo tanto, resulta inválido y disparatado adoptar como “núcleo duro” del conjunto de hipótesis, categorías y teorías marxistas una metáfora literaria que, por si ello no alcanzara, es empleada en escasísimas ocasiones por su autor.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">No fue este golpe el último recibido por el exagerado reduccionismo con que Bobbio (y su corriente liberal-republicana) se ocupa de Marx. A su turno, el pensador marxista francés Jacques Texier le recordó al académico impugnador del comunismo que para Gramsci no existe dicotomía posible entre economía y política —como sí la había en la obra de los pensadores burgueses, contractualistas y partidarios del modelo del derecho natural, idealizados por Bobbio— pues ambas dimensiones se articulan en los </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Cuadernos de la cárcel </i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">a través de una noción inexplorada (probablemente desconocida) por Norberto Bobbio: la de “bloque histórico” (Jacques Texier (1975): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Gramsci: teórico de las superestructuras</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">. México, Ediciones de Cultura Popular: 21-37).</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Aunque en su empecinada pelea de box contra el marxismo Bobbio obtuvo un respiro parcial, ganando por puntos un solo round, en la segunda mitad de los años ’70, cuando de la mano del exhausto, agotado y desinflado eurocomunismo, Louis Althusser bajó la guardia ante su adversario, declarando que “el marxismo no tiene una teoría de la política” (de esa capitulación típicamente eurocomunista de Althusser bebieron y se nutrieron durante décadas Massimo Cacciari, Michel Foucault y Ernesto Laclau, entre varias otras firmas prestigiosas de la farándula académica), años después los esquemas liberales y republicanos de esta tradición volvieron a recibir una nueva sacudida. ¡Los marxistas revolucionarios no pierden el aliento ni quedan exhaustos tan fácilmente! </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Fue entonces cuando el historiador marxista británico Perry Anderson inició un largo intercambio epistolar con Bobbio, en ademán sutil pero abiertamente polémico, en el cual no sólo desnudó que tras la apariencia de imparcialidad “académica” (condensada por ejemplo en el tono impostadamente “neutral” de su famoso </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Diccionario de política</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, publicado por primera vez entre 1981 y 1982 ([1995], México, Siglo XXI. Tomo I y II),</span><i> </i><span style="font-family:Times New Roman, serif;">la pluma del profesor italiano escondía una simpatía difícil de disimular por el liberalismo. Como Perry Anderson se ocupó de estudiar toda la obra de Bobbio en su idioma original, al profesor italiano le resultó muy complejo, por no decir imposible, hacerse el distraído. No le quedó más remedio que reconocer su filiación liberal. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Haciendo trastabillar a su interlocutor polémico a través de un simple intercambio epistolar de carácter público, el marxista británico arremetió sin piedad impugnando el abandono y la exclusión de cualquier referencia a la mera posibilidad de “revolución” en los regímenes políticos representativos de las repúblicas capitalistas occidentales. Toda persona, mínimamente informada y con elemental cultura política, puede darse cuenta que si se tacha y se excluye la posibilidad teórica y práctica de la “revolución” del debate político y su agenda de discusiones, entonces el marxismo queda automáticamente anulado en su propio ADN. Y eso no fue un invento retórico, forzado por Perry Anderson para ganar la discusión de manera tramposa. Respondía al eje central del pensamiento de Marx que tanto el liberalismo de Bobbio como la socialdemocracia y el eurocomunismo pretendieron esconder debajo de la alfombra, en nombre de “la democracia”, “la libertad” y “la república”. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Recordemos que en Nuestra América, más de medio siglo antes de que se desarrollara esta discusión pública entre Anderson y Bobbio, el peruano José Carlos Mariátegui había identificado en su carácter revolucionario la especificidad propia y el corazón mismo del marxismo en cuanto tal. Por eso escribió: “El marxismo, donde se ha mostrado revolucionario —</span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>vale decir, donde ha sido marxismo</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> [énfasis de N.K.]— no ha obedecido nunca a un determinismo pasivo y rígido” (José Carlos Mariátegui (1982): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>En defensa del marxismo</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, en J.C.Mariátegui: </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Obras</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">. La Habana, Casa de las Américas: 157-159. Tomo I). </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">En su última carta contra Bobbio, refiriéndose a las llamadas democracias representativas y capitalistas occidentales, Perry Anderson remató tomando clara posición sobre una problemática que anduvo flotando en las redes de internet en la reciente discusión cubana. “El ordenamiento jurídico”, señaló Anderson, “representa el resultado de una relación entre fuerzas sociales que ha implicado diferentes combinaciones de fuerza predominante y de un consenso electoral concomitante o sucesivo” (Perry Anderson: “Carta a Norberto Bobbio” del 17/5/1989. En Norberto Bobbio-Perry Anderson: “Epistolario”. Reproducido en </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>El cielo por asalto </i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Nº2, Año 1, Buenos Aires, otoño 1991: 96). A diferencia del fetichismo jurídico defendido por Bobbio, donde la ley emergería, incontaminada y equidistante, a partir de “un contrato” (siguiendo puntualmente un modelo contractualista), para Perry Anderson el ordenamiento jurídico y la constitución de cualquier sociedad contemporánea, serían el resultado de un enfrentamiento entre fuerzas sociales, es decir, de la combinación de coerción y de consenso. En lenguaje más sencillo. La ley no constituiría un punto de partida “sagrado” ni un axioma apriorístico concebido como el demiurgo creador de la sociedad, sino… un resultado de luchas entre fuerzas sociales.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Bobbio no pudo contestar. A partir de allí, en la polémica se llamó a silencio. Nadie le faltó el respeto con linchamientos mediáticos (más bien todo lo contrario). Nadie lo amenazaba. Nadie lo perseguía. Nadie lo acusaba. Nadie lo vigilaba. Publicaba lo que quería y le venía en ganas en cualquier lugar del mundo. No se podía victimizar como otros personajes más cercanos. Simplemente se quedó con la boca abierta y la máquina de escribir detenida, sin respuesta. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Era relativamente fácil demonizar al marxismo desde la contrainsurgencia y su gigantesco aparato de propaganda, guerra psicológica y manipulación de la opinión pública; becas, subsidios, “pasantías académicas”, viajecitos y muchas otras formas de cooptación intelectual. Y con la complicidad de la Academia. Mucho más difícil fue sostener el debate teórico de fondo. Porque si los “maestros” mundiales del liberalismo republicano no pudieron más que balbucear, desorientados los ojos y la mirada perdida, sin poder articular una respuesta sólida y una argumentación contundente, ¿qué les queda a sus epígonos y ventrílocuos (vergonzantes) que reciclan y presentan en bandejas relucientes comidas viejas, varias veces recalentadas? </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Pero la polémica entre la tradición marxista revolucionaria y el liberalismo “republicano” continuó. Lo sepan o no los campeones propagandísticos de la “democracia sin apellido” o los eurocomunistas españoles, neokantianos, “ilustrados” y cada día más parecidos al PSOE.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">El turno le tocó entonces a una pensadora revolucionaria marxista de renombre mundial que dio clases durante décadas en Estados Unidos y también en Canadá, además de formar parte del staff más prestigioso de la </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>New Left Review</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> [revista Nueva Izquierda, de Inglaterra]. Ellen Meiksins Wood. Insospechada de constituir “una fanática y recalcitrante stalinista”, una primitiva representante de los dinosaurios dogmáticos o un agente secreto de la seguridad cubana. No. La profesora Ellen Meiksins Wood forma parte de los cerebros más refinados y selectos de la intelectualidad anglosajona. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Atención. No una integrante de la Fundación Ford ni una empleada a sueldo de George Soros, sino una compañera de ideas y militancia política de Paul Sweezy y Harry Magdoff, de Ralph Milliband, Perry Anderson y Leo Panitch.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Tomando al toro por sus cuernos y hundiendo el dedo en lo más doloroso de la llaga, Meiksins Wood se puso a discutir sobre la presunta panacea capitalista occidental de la “democracia representativa”, en plena década de los años ’90 (después que el triste perestroiko Gorbachov se hincaba de rodillas ante Ronald Reagan y Margaret Thatcher; una vez que el anciano eurocomunismo eliminaba definitivamente la bandera roja de sus símbolos políticos y la socialdemocracia europea ingresaba alegremente en la OTAN, supuesta garantía del pluralismo y “la civilización ilustrada”. Cuando Jürgen Habermas celebraba las guerras neocoloniales del imperialismo occidentalista en nombre de “la razón comunicativa”; mientras Nolte y Furet relativizaban el genocidio nazi y “los nuevos filósofos” franceses aplaudían las masacres sionistas contra el pueblo palestino. En ese instante, Ludolfo Paramio, extasiado, miraba las nubes, desde el estado español). </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">En ese preciso momento, en ese contexto tan difícil y especial, esta valiente intelectual revolucionaria llamó públicamente la atención y extendió críticamente un manto de sospechas sobre aquello que Bobbio y sus amigos venían predicando desde mucho tiempo atrás. Sus interrogaciones se volvían por demás inquietantes: ¿Es realmente democrática la llamada “democracia norteamericana”? ¿Quién define lo que significa “democracia”? ¿Tiene acaso nombre, apellido y sobrenombre la democracia o es un tipo de procedimiento meramente formal e instrumental sin determinaciones sociales, ajena a la lucha de clases, la geopolítica y las relaciones de fuerza?</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Sus respuestas son demasiado extensas y detalladas como para citarlas completas. Remitimos a su obra, en particular a su capítulo “La redefinición estadounidense de la democracia”, uno de los más audaces y corrosivos. Sintetizando su aguda, punzante y abrumadoramente erudita exposición, Ellen Meiksins Wood sostiene que el Estado norteamericano y sus ideólogos han redefinido “la democracia” con una clara función oligárquica, elitista, clasista y anti popular (por no hablar del racismo y la misoginia). El carácter “representativo” de la democracia capitalista tiene por función interponer “un filtro” (sic) entre la voluntad y el poder popular, por un lado, y las elites propietarias del gran capital, por el otro. La representatividad de la democracia capitalista (burguesa) no aspira a fortalecer el poder de la multitud gobernada, sino a diluirlo hasta el infinito en beneficio de una minoría plutocrática, propietaria de las grandes empresas capitalistas. De su extensa exposición, seleccionamos un párrafo minimalista altamente significativo: “Fueron los vencedores antidemocráticos en los Estados Unidos los que dieron al mundo moderno su definición de democracia, una definición en la que la dilución de poder popular es un ingrediente esencial […] El experimento estadounidense ha dejado este legado universal” (Ellen Meiksins Wood [1995] (2000): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>La renovación del materialismo histórico. Democracia contra capitalismo</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">. México, Siglo XXI: 250).</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">¿Una heroína sola y aislada contra el mundo? De ninguna manera.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">El persistente ataque contra el marxismo, el socialismo y el comunismo, también fue cuestionado por Georges Labica en Francia y por un compatriota de Bobbio, el filósofo italiano Doménico Losurdo. Este último demostró, con una biblioteca descomunal en la espalda, que el liberalismo no sólo no defendió “la libertad negativa” (como le gustaba repetir a Isaiah Berlin) ni la “Sociedad Abierta” (según el slogan de la guerra fría de Popper, repetido más tarde por Soros) sino que fue cómplice del extremo opuesto más radical de la libertad humana que cualquier persona se puede imaginar: la esclavitud. La compra-venta de personas como si fueran cosas.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Para demostrarlo, Doménico Losurdo nos invita a recorrer los estantes de una biblioteca interminable y una cantidad de bibliografía inabarcable. Pero, de esa inmensa masa documental, elegimos quedarnos con “un clásico”, profundamente nuestro: Simón Bolívar. Haciendo gala de una ruptura encomiable con la mentalidad y los hábitos convencionales en los pensadores de la academia euro-occidentalista, Losurdo reconstruye la trayectoria de Simón Bolívar y demuestra cómo en sus escritos la defensa de la libertad se entrecruza con la revolución social anti-esclavista de Haití, por oposición al liberalismo estadounidense donde “la libertad” del liberalismo convive tranquilamente y sin ningún cargo de conciencia ni problema con “la república esclavista” (Doménico Losurdo (2005): </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Contra-historia del liberalismo</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">. Madrid, El Viejo Topo: 153-154).</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Sirva este pequeñísimo recorrido de historia intelectual (que podría profundizarse hasta el infinito, pero no es éste el lugar) para volver observable que “los grandes descubrimientos ultra novedosos” que pretenden, Soros y Ebert mediante, introducirse con fórceps en los debates cubanos, ni son tan novedosos ni son tan nuevos o inéditos. Más bien todo lo contrario. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Y si algún académico madrileño pretende legitimar desde una capital de Europa occidental esta ensalada con un condimento prestigioso simplemente por su marca de origen, la ensalada sigue siendo ensalada y el condimento continúa teniendo un gusto desabrido. Porque mezclar a Marx con la Ilustración de Kant tampoco resulta algo nuevo. Ya lo intentó hacer, con mucha más erudición y calidad, el abuelo del reformismo, Eduard Bernstein, en su clásico </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES">[1899] 1982: </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES"><i>Las premisas del socialismo y las tareas de la socialdemocracia </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES">(México, Siglo XXI). Si vamos a estudiar y a profundizar en el reformismo, acudamos a las fuentes de calidad y erudición, no a las copias piratas y repeticiones en diferido presentadas como “estrenos de </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES"><i>avant première</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES">”.</span></span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES">Pero incluso en esta curiosa combinación apelamos una vez más a la historia intelectual. Porque en Nuestra América se han producido obras mucho más elaboradas, refinadas y sugerentes —aunque discrepemos con ellas— como la que produjo nuestro entrañable amigo y compañero el comunista brasilero Carlos Nelson Coutinho, quien ya en 1980, ¡hace 40 años!, había teorizado, siguiendo fielmente el derrotero del eurocomunismo italiano, sobre “la democracia como valor universal” (Carlos Nelson Coutinho [1980] (2000): </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES"><i>Contra a corrente. Ensaios sobre democracia e socialismo </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span lang="es-ES">[Contra la corriente. Ensayos sobre democracia y socialismo]. São Paulo, Cortez Editora: 21-29). A Coutinho, al ser profundamente gramsciano y lukacsiano, jamás se le ocurrió desligar la cuestión de la democratización del socialismo, de las relaciones de fuerza entre las clases. Para él, incluso un ferviente admirador en aquella época (1980) del eurocomunismo italiano, la democracia siempre tenía nombre y apellido. Un abismo teórico y político frente a planteos mucho más primitivos, simplotes y rudimentarios, como hemos visto circular por las redes de internet en las recientes discusiones de Cuba (fines del año 2020).</span></span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Batalla prolongada, en consecuencia, entre la hegemonía socialista y la contrahegemonía en la cual, hasta ahora, el imperialismo y sus ideólogos criollos siguen mordiendo el polvo, mal que les pese. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Por eso las instituciones de la “sociedad civil” cubana que van creando artificialmente… se disuelven en corto tiempo, cambian repentinamente de nombre, se visten y se desvisten con demasiada urgencia y elaboran trabajos de apuro y para la ocasión. Una escena más bien lastimosa y, por si no alcanzara, repleta de gestos vergonzantes. Porque un día nos escriben con entusiasmo: “¡la «Open Society Foundation» apoya siempre movimientos progresistas!” &#8230; y al día siguiente, después de recibir una respuesta con citas precisas de los libros redactados por el mismo Soros (profundamente macartistas), vuelven a escribirnos, sin rubor: “¡Yo no tengo nada que ver con Soros!”. ¿Pero en qué quedamos? Demasiada liviandad, incluso en tiempos de posmodernidad y amor líquido.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Este libro que presentamos constituye, entonces, un microscópico granito de arena en la lucha, renovada, por la hegemonía socialista y en defensa de la revolución cubana. Escrito de forma voluntaria (léase GRATUITA y por convicción propia), sin los subsidios “altruistas” de las fundaciones de Soros, Ford o la Ebert ni mediante la zanahoria de las promesas de alguna “pasantía académica” para pasear por la capital del imperio del mundo o las renombradas ciudades europeas. Sin la ansiedad banal de tomarse una fotografía en algún lugar prestigioso de la vieja Europa para luego publicarla en las redes y mostrarse como un “winner”. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Hablemos claro: sin visa norteamericana en el bolsillo. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">¿Se entiende?</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">El segundo gran problema que atraviesa todos los escritos de este pequeño volumen es la teoría del imperialismo. </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><b>(2)</b></span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Dejando a un lado el desarme moral —como lo denominaba el teórico de la guerra Karl von Clausewitz— de quienes rifaron alegremente sus trayectorias político culturales previas, abonadas con un trabajo de décadas, ensuciándose las manos con dinerillos del Imperio (lo reconozcan o no, posen de “ofendidos” o no, da igual, allí están los sitios públicos de internet donde las fundaciones norteamericanas reconocen abiertamente que pusieron dinero para crear instituciones que trabajen por “la transición” —cambio de régimen político— en Cuba), sólo dando por finiquitada la teoría del imperialismo se pudo dar esos pasos en falso.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">¿Que la teoría del imperialismo está </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>demodé</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">? ¿Que Toni Negri ya la dejó atrás? ¿Que Nigel Harris, Bill Warren y todos los ensayistas anti-dependentistas ya la dieron por muerta? Bueno… cada uno hace lo que puede.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Nosotros consideramos que el imperialismo sigue existiendo. Y como ha ingresado en su fase de ocaso crepuscular, se ha tornado más agresivo que nunca. Alcanzaría con mirar, de vez en cuando, el noticiero y enterarse de los bombardeos en el norte de África y medio Oriente, las invasiones en Asia, las bases militares extraterritoriales (y los asesinatos selectivos en Colombia, por ejemplo), los golpes de estado y las vejaciones a pueblos sometidos (en particular a las mujeres indígenas, como en el golpe de estado de Bolivia de 2019 o compañeras afrodescendientes, como en Brasil).</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Ahora bien. Dejando al costado la evidencia empírica y cotidiana (que en el caso cubano se palpa diariamente con el criminal bloqueo, ya sexagenario) en el campo de las ciencias sociales la teoría del imperialismo sigue estando en el centro de la agenda. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">¿Que eso quedó allá lejos, recluido en tiempos de Hobson, Hilferding, Rosa Luxemburg, Bujarin y Lenin? No lo creo. Hoy en día proliferan las discusiones sobre el concepto teórico de “superexplotación” (en las obras de Jaime Osorio, Adrián Sotelo, Claudio Katz, Andy Higginbottom, etc.), ya no reducido a los países dependientes, sino extendido también a los países imperialistas. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">David Harvey publicó su célebre trabajo sobre el imperialismo hace pocos años, reactualizando la herencia de Rosa Luxemburg con datos actuales. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Y por si ello no alcanzara, la </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Monthly Review</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> de los mismos Estados Unidos, publicó en 2016 una obra fundamental sobre </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>El imperialismo del siglo XXI</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> del autor inglés John Smith, quien actualiza esta teoría siguiendo la metodología de </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>El Capital </i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">de Marx y la obra de Lenin, pero atendiendo a las cadenas productivas globales de teléfonos celulares inteligentes, computadoras de última generación y otras mercancías de nuestro mundo actual. Por lo tanto, el imperialismo sigue existiendo, en la vida real y también en el mundo de las investigaciones de las ciencias sociales teóricas. Sólo al precio de desconocerlo, alguien puede trastabillar para terminar resbalándose por la pendiente ruinosa de una “socialdemocracia republicana”, mal digerida, que se parece demasiado al social-liberalismo de antaño, oxidado y apolillado.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">El tercer problema que recorre como un hilo rojo estos papeles polémicos es una actualización de la teoría de la contrainsurgencia. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Desde las viejas doctrinas nazis de “noche y niebla”; las francesas de los “Escuadrones de la muerte” y los campos de tortura masivos, empleados por los franceses en Indochina, primero, y luego en Argelia; pasando por la Doctrina de la Seguridad Nacional (DSN) que Estados Unidos aplicó en el cono sur con su Plan Cóndor y las Escuelas de contrainsurgencia “clásica” en Panamá y La Florida, llegamos a la nueva contrainsurgencia del siglo XXI. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Analizada críticamente desde Nuestra América por Gilberto López y Rivas, tomando como base manuales de ciencias sociales empleados por las Fuerzas Armadas norteamericanas, la nueva contrainsurgencia es teorizada por varios personajes como Steve Bannon o el tristemente célebre Gene Sharp, el renombrado estratega de los “golpes blandos”, “revoluciones de colores” y el “soft power”. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">El imperialismo norteamericano ha combinado ambas doctrinas en el continente americano. Para sofocar y aplastar la revolución cubana ha recurrido desde la colocación de explosivos en aviones civiles, bombas en hoteles y el tenebroso recurso genocida de la desaparición de funcionarios de embajadas cubanas en otros países (como los cubanos desaparecidos en Argentina), hasta la contrainsurgencias “soft” y el “poder blando e inteligente”. Desde las épocas de la triste “radio Martí” emitida desde Miami hasta la compra y el soborno de desertores de la revolución.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Con la articulación de este doble accionar no inventa nada. Hace ya medio milenio que Nicolás Maquiavelo, reconocido florentino fundador de la ciencia política moderna, recomendaba combinar “el león” (la violencia extrema y ejercicio de la coerción) con “la zorra” (el consenso y la persuasión). </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">En el caso específico de la revolución cubana, aceptar la manzana envenenada del “diálogo” asimétrico entre una gran potencia imperialista (en su fase crepuscular, más agresiva que nunca) y una pequeña isla marcada por su revolución socialista de liberación nacional, tercermundista, del Sur Global, sometida a seis décadas de bloqueos, “períodos especiales” y falta de acompañamiento de otras revoluciones socialistas a escala continental, presupone aceptar el caballo de Troya ya empleado por perestroikos en la Europa del este y otras experiencias bochornosas similares. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Normalizar relaciones diplomáticas, comerciales y políticas sería, desde ya, lo más racional y esperable del mundo. Pero eso no implica bajo ningún concepto aceptar la agenda de problemas, los requisitos establecidos y los términos impuestos por la gran potencia del Norte. Por ejemplo: ¿por qué para establecer relaciones diplomáticas normales se le exige “democracia” (¡comillas, por favor!) a la revolución cubana, cuando cuenta con un gobierno elegido por voto mayoritario de su población, mientras se mantiene un silencio cómplice frente a los desvaríos extremistas de quienes toman por asalto el Capitolio norteamericano, desfilan armados por las calles de Washington, ostentando símbolos neonazis y neofascistas, siempre supremacistas, que en cualquier sociedad civilizada serían automáticamente puestos fuera de la ley y enviados a prisión? </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Hasta donde tenemos noticias, la autodenominada “disidencia cubana”, no ya la extremista y terrorista de Miami sino incluso la que posa de “socialdemócrata” y “republicana” no ha escrito medio renglón condenando la furia neofascista de Washington. ¿Una casualidad? Si escriben en contra de sus altruistas mecenas… ¿se acaba el oportuno subsidio? ¿Se termina la beca? ¿Se cancela toda posibilidad de “pasantía académica”? Preguntas incómodas que los supuestos “dialoguistas” y “republicanos” eluden con una picardía bastante torpe y carente de la más mínima honestidad intelectual. ¿Preguntar por el dinero recibido, la visa pagada, los billetes de avión, los hoteles, las comidas, los paseos y todas las prebendas incluidas, implica “asesinato de reputación” o ejercer un mínimo de honestidad intelectual a la hora de conversar?</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><b> </b><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Esta última interrogación nos lleva a la motivación de estos textos.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Habiendo enumerado tres de los principales problemas aquí tratados (la hegemonía, el imperialismo y la contrainsurgencia), no podemos ni queremos concluir esta escueta presentación escondiendo nuestra subjetividad. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Como enseñaba el maestro León Rozitchner (filósofo argentino que supiera dar clases en la Universidad de la Habana en los años ’60, que publicara en la revista </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>Pensamiento crítico</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">, que fuera incluido en el film “Memorias del subdesarrollo” de Tomás Gutiérrez Alea durante nada menos que cinco minutos), nuestro pensamiento, nuestra escritura y nuestra práctica constituyen “un marxismo con historia y con sujeto”. Así formulaba su conocida expresión, utilizada en su trabajo célebre “La izquierda sin sujeto”. Siguiendo sus enseñanzas, no renunciamos ni escondemos nuestra subjetividad, nuestros sentimientos, nuestros afectos, nuestros valores. Lejos de nosotros la falsa “neutralidad valorativa” de Max Weber, la “ausencia de ideología” de la familia (neo)positivista y el tramposo “profesionalismo equidistante” de la prensa estadounidense.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Nosotros escribimos estas líneas desde la solidaridad y con indignación. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Somos solidarios con la revolución cubana porque ella, su pueblo, sus militantes y sus varias generaciones han brindado enorme generosidad con todos los pueblos del mundo, especialmente con mi país, Argentina. No sólo porque han abierto sus escuelas de medicina a cantidad enormes de jóvenes humildes que allí se formaron. Además de eso (lo más conocido), no nos olvidamos que en tierras argentinas cayeron luchando por </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>nuestra revolución continental</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Hermes Peña (escolta personal del Che y combatiente del Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP) de Jorge Ricardo Masetti) y entregaron su vida varios revolucionarios cubanos. Tampoco podemos olvidar la enorme solidaridad con el movimiento insurgente argentino (en todas sus tendencias) brindada por la revolución cubana en los mejores años de la rebelión popular argentina. Y, por supuesto, no queremos tampoco dejar pasar como algo anecdótico a los funcionarios de la embajada cubana en Argentina secuestrados y desaparecidos durante la feroz dictadura genocida del general Videla y el almirante Massera. Cuba siempre le dio una mano al pueblo argentino. Es hora de devolverla. Porque el futuro de la revolución cubana nos toca el cuerpo y nos afecta muy de cerca.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Pero no escribimos sólo por solidaridad. Confesamos que cuando vimos circular textos y manifiestos manipuladores, en el momento preciso que se postulaba para el Premio Nobel a la brigada médica internacionalista cubana, sentimos profunda indignación. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Sobre todo cuando algunos de los autores de dichos manifiestos eran viejos amigos nuestros. Nos dolió en el alma. Nos partió el corazón. Y todavía estamos intentando “masticar” y reflexionar las razones que llevaron a gente valiosa y querible por ese camino tan lleno de olores malolientes, vinculados a la contrainsurgencia “soft”. No son sospechas paranoicas. Las páginas oficiales de las fundaciones y ONG declaran, públicamente y al acceso de quien quiera informarse, que han destinado dinero y han financiado estas movidas “cubanas”. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">En el momento preciso y en el lugar preciso. A confesión de parte, relevo de pruebas. Las instituciones imperiales tienen tanta mala fe que incluso les han sacado ellos mismos fotografías y las publican con no poca perversión en la web para que no queden dudas de los vínculos de esta exótica “socialdemocracia republicana” con los gurúes y financistas más anticomunistas y ramplones.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Dejo en manos de Sigmund Freud la exploración de las razones profundas que han generado semejante altanería y exaltación del egocentrismo (pacientemente cultivado por la contrainsurgencia, que trabaja al detalle con cada personalidad singular a ser manipulada y/o cooptada, conociendo sus “debilidades” particulares y su irrepetible “talón de Aquiles” personal) en gente que luego se vanagloria en las redes de haber logrado “ser alguien” a los ojos del amo imperial. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Cuando en realidad el imperio, con la trampa de la supuesta “consagración”, utiliza y desecha, como material descartable, sin mayores escrúpulos. Así lo ha hecho toda la vida.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Corriendo a un costado la reflexión que el viejo Sigmund Freud nos podría aportar, me quedo con algo más simple y al alcance de la mano. Pienso sobre el enorme desagradecimiento de quienes se formaron </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>de manera gratuita</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> en la escuela primaria cubana…, </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>de manera gratuita</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> en el colegio secundario cubano…, </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>de manera gratuita</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> en la universidad… y cuando llega el momento de “devolverle a la sociedad”, en este caso, a la revolución cubana, todo el capital simbólico y los saberes que éstas le proporcionaron, insisto: </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>de manera gratuita</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;">; privilegian en cambio el cultivo de su agigantado ego, su “prestigio” académico y personal, sus efímeros y superficiales cinco minutos de fama, para así “aprovechar el momento”, elegir la beca extranjera, la “pasantía académica” que viene, acompañada de caricias seductoras del poder. </span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">¡Qué distancia enorme con el joven cubano Hermes Peña [1938-1964], que luchó primero en Cuba junto al Che Guevara y luego combatió de forma anónima en la provincia argentina de Salta contra las fuerzas represivas del Estado argentino y sus maestros de la contrainsurgencia francesa y yanqui! Sin becas, sin financiamiento, sin visa norteamericana. Sencillamente por la revolución socialista latinoamericana y mundial.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> Ojalá estas líneas, este libro y estos materiales contribuyan a formular preguntas en el mundo de la cultura y las ciencias sociales. Ojalá sirvan para poner en discusión el </span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><i>mainstream</i></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"> académico y la agenda política que nos quiere imponer de forma prepotente el imperio. Ojalá puedan contribuir en una nueva generación a mantener y aumentar aún más la llama de la rebeldía antiimperialista y anticapitalista que nos enseñaron Martí, Mella, Martínez Villena, Raúl Roa y Guiteras; Haydée Santamaría y Celia Sánchez; el Che Guevara, Camilo, Raúl y Fidel Castro.</span></span></p>
<p class="western" align="justify"><span style="font-family:Cambria, serif;color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;">Buenos Aires, 12 de marzo de 2021</span></span></p>
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		<title>Un libro más que oportuno: imprescindible (video). Por Michel Torres Corona e Iroel Sánchez</title>
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		<pubDate>Sun, 21 Nov 2021 14:35:16 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Presentación del libro Hegemonía y cultura en tiempos de contrainsurgencia soft.  <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=76886">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-768870" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2021/11/sin-titulo.png"></div></div></td></tr></table><p><!-- wp:embed {"url":"https://www.youtube.com/watch?v=91C0FRTcsGg","type":"video","providerNameSlug":"youtube","responsive":true,"className":"wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"} --></p>
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		<title>¿Socialdemocracia en Cuba? Crónica de un fracaso anunciado. (Texto completo en PDF). Por Néstor Kohan</title>
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		<pubDate>Tue, 02 Nov 2021 11:57:18 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[La trampa de estos “disidentes” que hablan de “diálogo”, los que hablan de “democracia”, de “derechos humanos” <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=76711">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-767120" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2021/10/thumbnail.jpeg"></div></div></td></tr></table><p><!-- wp:paragraph {"align":"left","textColor":"black"} --></p>
<p class="has-text-align-left has-black-color has-text-color"><em>El 22 de septiembre de 2021 el intelectual argentino Néstor Kohan sostuvo un extenso intercambio, vía audiochat de la red social Telegram, con el colectivo cubano La Manigua. <a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2021/10/29/socialdemocracia-en-cuba-cronica-de-un-fracaso-anunciado-parte-3-por-nestor-kohan/">En días recientes publicamos, en tres partes, de la transcripción</a> de <a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2021/09/27/nestor-kohan-en-la-manigua-la-guerra-cultural-de-ee-uu-vs-cuba-audio-completo/">esa entrevista-diálogo </a> revisada y aumentada por el autor entrevistado. Varios lectores nos han solicitado disponer de dicha entrevista como un único documento, solicitud que complacemos con esta publicación. <br /></em></p>
<p><!-- /wp:paragraph --></p>
<p><span id="more-76711"></span></p>
<p><!-- wp:paragraph {"align":"left","textColor":"black"} --></p>
<p class="has-text-align-left has-black-color has-text-color">Para descargar vía PDF la entrevista acceder al enlace <span style="color:#0000ff;">https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2021/11/la-manigua-nestor-kohan.pdf <span style="color:#000000;">o hacer clic sobre la siguiente imagen.&nbsp;</span> </span></p>
<p><!-- /wp:paragraph --></p>
<p><!-- wp:image {"align":"center","id":76712,"linkDestination":"custom","style":{"color":[]}} --></p>
<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter"><a href="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2021/11/la-manigua-nestor-kohan.pdf"><img src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2021/10/thumbnail.jpeg" alt="thumbnail" class="wp-image-76712" /></a></figure>
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		<title>¿Socialdemocracia en Cuba? Crónica de un fracaso anunciado. (Parte 3 y final). Por Néstor Kohan</title>
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		<pubDate>Fri, 29 Oct 2021 13:18:06 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Ese republicanismo llevado hasta el paroxismo corre el riesgo de convertir el análisis historiográfico (y, ¿por qué no?, la reivindicación del jacobinismo) en una caricatura. <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=76702">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-767030"></div></div></td></tr></table><p><!-- wp:paragraph --></p>
<p><!-- /wp:paragraph --></p>
<p lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><em>[Transcripción de la <span style="color:#0000ff;"><a style="color:#0000ff;" href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2021/09/27/nestor-kohan-en-la-manigua-la-guerra-cultural-de-ee-uu-vs-cuba-audio-completo/">entrevista-diálogo de «</a></span>La Manigua» con Néstor Kohan, 22/9/2021 versión revisada y aumentada por el autor entrevistado]</em></span></p>
<p style="text-align:left;" lang="es-MX" align="center"><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2021/10/27/socialdemocracia-en-cuba-cronica-de-un-fracaso-anunciado-parte-1-por-nestor-kohan/"><em><span style="color:#0000ff;"><strong>Parte 1: </strong></span><b><span style="color:#0000ff;">Antiimperialismo en la cultura y las ciencias sociales. Izquierda revolucionaria e “izquierda” de gelatina. El pluralismo inclusivo de la Revolución cubana</span></b></em></a></p>
<p style="text-align:left;" lang="es-MX" align="center"><span style="color:#0000ff;"><a style="color:#0000ff;" href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2021/10/28/socialdemocracia-en-cuba-cronica-de-un-fracaso-anunciado-parte-2-por-nestor-kohan/"><strong><em>Parte 2 La historia “olvidada” de la vieja socialdemocracia proimperialista. ¿“Socialdemocracia republicana” para Cuba?</em></strong></a></span></p>
<h3 style="text-align:left;" align="center"><b> </b><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><b>Ortodoxias, heterodoxias y pensamiento crítico</b></span></span></h3>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Rodrigo H.</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Tengo a Joel, tengo a Rosique, y tengo a Alex. ¿Qué tal si ustedes formulan sus comentarios, sus preguntas, y después tú, Néstor, te puedas referir a esas tres preguntas, ¿te parece?</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Néstor K.</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: ¡Me parece perfecto!</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Rodrigo</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Joel, tienes la palabra. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Joel Suárez</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Buenas noches, hermano, ¿cómo estás? Me parece interesante después de escucharte todo este tiempo ubicarte personalmente en una zona de ortodoxia en el sentido literal de la palabra, o sea, rectitud con relación a la </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>doxa</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, a la opinión, al dogma. Sin embargo tú vienes de una tradición militante e intelectual de un acceso heterodoxo al conocimiento. Y quiero que, inclusive rememorando al ya citado hermano y amigo nuestro Fernando Martínez Heredia, de esta radicalidad y rectitud con el pensamiento y la práctica revolucionaria, preguntarte ¿qué lugar le das al pensamiento crítico, y qué lugar ocupa ese pensamiento en el necesario debate y tareas de la recreación de la hegemonía de un proyecto revolucionario? Un abrazote.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Néstor K.</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Abrazote grande, hermano. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Rodrigo H.</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Rosique, tienes la palabra.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Iramis Rosique</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Buenas noches a todas y todos, soy miembro del consejo editorial de </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La Tizza. </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Joel me acaba casi que quitar la pregunta… Yo quería primero agradecerle a Néstor por estar aquí. Y agradecerle también, porque yo era un joven comunista que me formé originariamente en el marxismo-leninismo de los manuales. Y tuve mi primer despertar antidogmático leyendo su libro </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Marx en su (Tercer) Mundo</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, y ahí accedí a una lectura crítica de los manuales.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Luego de que Néstor criticó duramente ese republicanismo socialista, mi pregunta apuntaría ¿cómo orientar los problemas teóricos? ¿qué autores leer? ¿por cual teoría irnos para entender los problemas que tienen que ver con la recomposición de la hegemonía, de la contrahegemonía socialista en Cuba, y de los problemas que tienen que ver con la democracia socialista? Porque desde un marxismo más “ortodoxo”, ahora utilizando el término en el mal sentido, un marxismo-leninismo, nos cuesta entender estos problemas del estado socialista y de la democracia socialista, y de la participación. Muchas gracias.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Rodrigo H.</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Muchas gracias a a Iramis Rosique; ahora le toca intervenir a Alex.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Alex</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Buenas noches a mis compañeros manigüeros y al estimado compañero Néstor. Quisiera referirme, compañero Néstor, a la opinión que usted pueda tener como intelectual, como escritor y como pensador socialista, con respecto a la serie de reformas económicas que se están llevando a cabo en Cuba. No sé si estará actualizado sobre la serie de reformas económicas que está llevando a cabo nuestro país, y quisiera saber su opinión con respecto a éstas.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Rodrigo</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: León, tienes la palabra. Luego le toca contestar a Néstor.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>León</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Gracias, Rodrigo. Agradecido de encontrarme en este espacio con Néstor Kohan, y mi pregunta va a lo siguiente. Nosotros siempre tratanos de identificar los puntos vulnerables que podemos tener. Creo que es importante como instrumento esta nueva publicación, este nuevo libro que nos da Néstor Kohan, ya que permite ampliar toda las cosas que él estaba diciendo en sus videos en YouTube que hemos podido ver, y sus análisis mediante artículos sobre Cuba. Pienso que es un instrumento de defensa de nosotros mismos como proyecto social. Néstor utliza el término “contrainsurgencia”. Entonces yo quería enfocar la pregunta en la situación de la insurgencia en América Latina. En si el enemigo imperialista nos estudia a nosotros, ve los puntos vulnerables, ve este tema de disfrazar a los capitalistas de izquierda para poder entrarnos con un discurso más llamativo, y entonces nosotros como intelectuales, como artistas, como revolucionarios, los pueblos de América ¿qué estamos haciendo para ser contrahegemónicos con el capitalismo? ¿qué estamos haciendo para activar de nuevo las fuerzas revolucionaras en el continente? ¿qué podemos hacer para que el poblador nativo de nuestros pueblos de América deje de importar una cultura extranjerizante en su comportamiento, deje de desvalorar lo positivo de su nacionalidad para asumir un comportamiento de la cultura occidental? ¿por qué nosotros no incidimos también de alguna forma en ese pensamiento occidental y capitalista y pasamos a ser proactivos en la lucha contra el capitalismo mundial? ¿qué pasa en América Latina que se dan </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>cuasi</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> situaciones revolucionarias y nosotros no activamos una vanguardia que pueda asumir una revolución? La Revolución cubana lleva sesenta y dos años resistiendo, y tenemos que necesariamente esperar por la revolución mundial y esperar por la rebeldía de este continente, pero nosotros debemos activar un nuevo sistema que nos permita incidir en esa gran masa de pobladores que habitan esta cultura nuestro-americana, para poder lanzar una revolución más fuerte, una revolución en bloque y una alternativa a este modo de vida que va a llevar al fin de la especie humana posiblemente. Quisiera que Néstor nos diera sus valoraciones sobre este asunto. Gracias.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Rodrigo H.</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Gracias, León. Te escuchamos entonces, Néstor.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Néstor K.</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: ¡Buenísimas las preguntas e intervenciones! Me sorprende encontrarme a Joel, no sabía que estaba acá. Muy agradecido que estés, un gran amigo, un hermano de toda la vida, él y su papá, Raúl Suarez, del Centro Martin Luther King (CMLK) de La Habana, con quienes mantengo vínculos no sólo políticos o teóricos sino también afectivos desde varias décadas.</span></span></span><span id="more-76702"></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Las y los hermanos del Centro Martin Luther King forman parte de la Teología de la Liberación. Yo he podido compartir con esta corriente también en Brasil (además de haber trabajado unos veinte años con un sacerdote y teólogo en la liberación en la Universidad de Buenos Aires). </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Pasando a la pregunta de Joel, me divierte mucho. Porque Joel toda la vida ha sido un “provocador”, por eso me simpatiza, porque creo que yo también lo soy. Entonces la pregunta de la “ortodoxia”. Joel me clasifica muy provocadoramente como “ortodoxo”. Lo cual me divierte, reitero, y me da pie para explayarme. Porque prácticamente casi lo mismo me dijo en uno de estos últimos intercambios que tuve, no orales pero sí por escrito, otro viejo amigo y compañero cubano, Jesús Arboleya, quien un día me escribió: “Bueno, Néstor, tú eres un ortodoxo”. Entonces yo le contesté a Arboleya…, y voy a reproducir ahora lo que le dije por escrito y en privado a Jesús Arboleya. Se lo voy a contestar a Joel.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">En primer lugar, a mí la palabra “ortodoxia” no me molesta. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Recuerdo a un filósofo húngaro llamado György Lukács al que siempre le tuve mucho cariño y admiración. Creo que Antonio Gramsci y György Lukács, junto al Che Guevara, son a mi modesto entender, de los principales pensadores marxistas a nivel mundial. Lukács no se hizo revolucionario por hambre o necesidad, sino por los valores y la ética anticapitalista que él tenía. Nunca necesitó el dinero, nunca pasó hambre (como si le sucedió a Gramsci). Si no recuerdo mal el padre de Lukács era banquero, pero él a pesar de eso, se rebeló contra todo ese mundo de dinero y se hizo revolucionario comunista desde muy jovencito. ¡Fue el ministro de Cultura de la insurrección de los soviets de Hungría! ¡Lukács era gran admirador de Lenin! Uno de sus libros se titula </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Lenin, la coherencia de su pensamiento</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">. Lo escribió en 1924, al morir el dirigente bolchevique. Tuve la oportunidad de escribir un estudio preliminar a ese libro de Lukács (Lukács, György [1924] 2014 </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Lenin, la coherencia de su pensamiento</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">. La Habana, Ocean Sur. Estudio preliminar de Néstor Kohan).</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Imagínense el nivel que tenía Lukács que una de las hipótesis de Lucien Goldmann, un famoso filósofo francés, apunta a que varias de las nociones centrales de Martin Heidegger en su obra célebre de su primer período </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Ser y tiempo </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">[1927] constituyen “un paralelo” (por no decir directamente… una “traducción” en otro lenguaje) de las categorías fundamentales de </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Historia y conciencia de clase </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">[1923] de Lukács. (Recordemos que el libro de Lukács es cuatro años anterior al de Heidegger… está claro quién pensó primero los problemas y quien “los tradujo” luego a otra jerga).</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Lukács viajó a la Unión Soviética y fue “ayudante” de David Goldenbach (popularmente conocido como David Riazánov), el biógrafo y erudito principal que sacó de las sombras y la penumbra numerosos trabajos inéditos de Marx, como los </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Manuscritos económico-filosóficos de 1844 </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">(que tanta influencia tuvieron en el Che Guevara); </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La ideología alemana</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, etc. Una de las personas que ayudó a Riazánov fue Lukács…</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Intentando expresar en el terreno filosófico la ruptura radical que produjo en el plano social e histórico la revolución socialista de 1917 encabezada por Lenin y los bolcheviques, Lukács publicó </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Historia y conciencia de clase </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">[1923]. Para mí, un libro formidable. No obstante, generó enormes polémicas en el seno de la naciente Internacional Comunista. Por ejemplo, dos filósofos de aquella época salieron a cuestionar ácidamente el intento de Lukács. Uno de ellos se llamó László Rudas y otro Abraham Deborin. En medio de las disputas por la herencia de Lenin, Lukács escribió </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Derrotismo y dialéctica. Una defensa de «Historia y conciencia de clase» </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">([1925-1926] 2015. Buenos Aires, Editorial Herramienta). Un libro que estuvo más de seis décadas “depositado en un cajón”. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">La revista </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Pensamiento Crítico</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, dirigida por Fernando Martínez Heredia, publicó uno de los capítulos originales de </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Historia y conciencia de clase</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, titulado “La conciencia de clase” en el mismo número donde se publicó un trabajo de Fernando Martínez que lleva por título “Marx y el origen del marxismo” (Lukács, György [marzo de 1920] 1970 “La conciencia de clase”. En </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Pensamiento Crítico </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Nro.41, La Habana, junio de 1970. pág.148-197).</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Ese mismo año, en Cuba se publica el libro completo (lamentablemente traducido del francés y cotejado con la traducción italiana, no traducido directamente del idioma alemán). Como prólogo aparece una “Nota a la edición” y por firma sólo se menciona “El editor”. Tengo entendido, si no estoy mal informado, que el prólogo lo había escrito Aurelio Alonso, otro integrante de </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Pensamiento Crítico</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, pero como le habían sugerido cortes en su texto (lo que los editores suelen llamar diplomáticamente “edición”), el compañero Aurelio Alonso no aceptó y entonces salió sin su firma. Esa edición cubana puede descargarse gratuitamente de internet (Lukács, György [1923] 1970 </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Historia y conciencia de clase</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">. La Habana, Ciencias Sociales).</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Muy bien. Aclarado quién es Lukács y cómo apareció esta obra en Cuba, entonces vamos al contenido. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">En </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Historia y conciencia de clase </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">hay un capítulo que parece escrito para contestar la pregunta de mi hermano y amigo Joel Suarez y el intercambio epistolar con Jesús Arboleya. Lukács lo tituló precisamente “¿Qué es marxismo ortodoxo?”. Allí Lukács comienza respondiendo, a partir de la interrogación del título del capítulo: “Esta cuestión, en rigor bastante simple, ha llegado a ser objeto de muchas discusiones, tanto en círculos burgueses como en círculos proletarios. Pero paulatinamente empezó a incorporarse al buen tono científico el recibir con mera burla cualquier adhesión al marxismo ortodoxo […]” (Lukács, György [1923] </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Historia y conciencia de clase</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">. En Lukács, György 1982 </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Obras Completas</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">. México, Grijalbo. Tomo 3, pág.1). </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">¿Por qué sucede eso? Porque cuando uno escucha “ortodoxia” suena a algo viejo, apolillado, con olor a naftalina. Parece que estamos frente a algo pasado de moda, antiguo y no sólo añejo, sino además “cuadrado”, cristalizado, cerrado, que se niega a dialogar…, todo lo contrario del pensamiento vivo, todo lo opuesto a lo que se percibe como atractivo y seductor, incluso me animaría a agregar, siguiendo la frivolidad posmoderna, todo lo antagónico a lo que se considera “sexy”, ¿no es cierto?</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">¡Genera burla!, nos advierte Lukács. ¿En el año 2021? No, ya en marzo de 1920…, hace más de un siglo generaba burla, provocaba risa, para “el buen gusto”, señala con no poco sarcasmo Lukács. ¿Ocurrirá acaso porque “el marxismo es el hazmerreír de la filosofía” y la “vergüenza de la Academia”, como ha escrito por allí, hace pocos años, uno de los sobrinos teóricos de Santiago Carrillo, admirador acrítico de la Ilustración y por supuesto, defensor del orden institucional “D-E-M-O-C-R-Á-T-I-C-O” de la España posfranquista? No lo creo. Lukács, hace más de un siglo, se explayaba largamente explicando que esas “burlas”, petulantes y altaneras, pero sobrecargadas de ideología burguesa, tenían otro origen… Sin adentrarnos en detalles, porque esta no es la ocasión, ¿cómo responde entonces Lukács a esa pregunta que, evidentemente, se sigue repitiendo hoy en día? De la siguiente manera: “En cuestiones de marxismo la ortodoxia se refiere exclusivamente al método” (Lukács, György [1923] 1982 Obra citada. Tomo 3, pág. 2). </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Podríamos reprocharle a Lukács que no sólo está en juego el método, sino también una concepción del mundo y de la vida, como señalaría Antonio Gramsci en sus </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Cuadernos de la cárcel</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> (respuesta que seguramente también generaría burla para esos señoritos altaneros de la Academia, herederos vergonzantes de Carrillo y por eso mismo… inmunes a las críticas de Manuel Sacristán al eurocomunismo, en el cual se han educado y de donde han extraído su “republicanismo” a toda prueba).</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Pero lo que Lukács nos quiere sugerir es que no se trata de suscribir hasta el último renglón de lo que Marx escribió o dijo. Porque incluso Marx pudo haberse equivocado. Recordemos, para dar tan sólo un ejemplo, que Ernesto Che Guevara en su artículo “Notas para el estudio de la ideología de la revolución cubana” [1960] escribe: “Es por ello que reconocemos las verdades esenciales del marxismo como incorporadas al acervo cultural y científico de los pueblos”. Es decir que el Che se declara marxista y considera que la revolución cubana, con total “naturalidad”, asume el marxismo como en física se adoptan las teorías de Albert Einstein, etc.etc. Una persona poco informada podría creer, de forma apresurada, que Guevara era un fundamentalista dogmático. Pero atención, el Che agrega: “A Marx, como pensador, como investigador de las doctrinas sociales y del sistema capitalista que le tocó vivir, puede, evidentemente, objetársele ciertas incorrecciones. Nosotros, los latinoamericanos, podemos, por ejemplo, no estar de acuerdo con su interpretación de Bolívar o con el análisis que hicieran Engels y él de los mexicanos” (Guevara, Ernesto [1960] “Notas para el estudio de la ideología de la revolución cubana”. En Guevara, Ernesto 1970 </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Obras 1957-1967</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">. La Habana, Casa de las Américas. Tomo 1. pág.93-94).</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Este ejemplo de la forma de operar y pensar del Che Guevara muestra con mucha claridad el sentido de la afirmación de Lukács. Esa es nuestra respuesta frente a la pregunta sobre la ortodoxia. Ortodoxia no implica defender ciegamente las decenas de miles de páginas que escribió Marx. El marxismo consiste en poder emplear el método de Marx, incluso para discutir alguna observación formulada por el propio Marx, si es que éste se equivoca. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Entonces no se trata de repetir de memoria los textos de Marx sino utilizar el método de Marx de manera creadora. A mí no me interesa la burla de la Academia. Jamás escribo pensando en “el buen gusto” del mundillo académico, tantas veces servil por una beca, tantas veces cómplice frente a los horrores del capitalismo y de las instituciones políticas que le permiten funcionar y oprimir a nuestros pueblos. Si la Academia dio por entrerrado el método dialéctico, poco me importa. Creo que sigue siendo util para comprender (y actuar en consecuencia) frente a los conflictos sociales y la lucha de clases. Yo creo en consecuencia que no sólo el Che Guevara fue, en este sentido preciso, un marxista ortodoxo. También lo fue José Carlos Mariátegui quien llegó a las mismas conclusiones de Karl Marx sin haber leído los </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Grundrisse</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, sin haber conocido su correspondencia con los populistas rusos y Vera Zasulich e incluso sin haber estudiado el </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Cuaderno Kovalevsky </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">[1879] de Marx, donde el autor de </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>El Capital </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">se explaya sobre los pueblos originarios de Nuestra América. Mariátegui llegó a las mismas conclusiones de Marx sin haber leído esos materiales, recién publicados hace menos de tres años, entre 2018 y 2019. ¿Era adivino Mariátegui? No, simplemente empleó el método de Marx. Y me animo a agregar, especialmente para mi amigo Joel y otros hermanos y hermanas de la Teología de la Liberación, que Gustavo Gutiérrez, Leonardo Boff, Frei Betto, Franz Hinkelammert, Enrique Dussel, Hugo Assmann, Reyes Mate y tantos otros compañeros y compañeras, ¿no son marxistas ortodoxos, en ese sentido, al haber utilizado el método de Marx para leer y estudiar incluso… la </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Biblia</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">?</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Entonces la palabra ortodoxia, aclarando que no soy cubano, a mí no me molesta. De todas maneras la pregunta de Joel la tomo mitad en serio (y por eso la contesté) y mitad en broma (ya que con Joel vivimos haciéndonos bromas). Porque la verdad es que no me considero un marxista ortodoxo, en el sentido tradicional que se le atribuye (distinto a la lectura del joven Lukács). Sobre todo porque en el Partido Comunista Argentino unos compañeros de cierta edad, tres compañeros ya mayores, escribieron un libro entero criticándome. ¡Un libro entero! ¿Qué me cuestionaban? Mi critica de los manuales de la época de Stalin que figura en el libro </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Marx en su (Tercer) Mundo</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, publicado en Cuba por mi viejo amigo Pablo Pacheco López. El libro que estos tres antiguos militantes del PCA me dedicaron es el siguiente: </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Luis y Julio Viaggio 2003 </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Volver a las fuentes. Por la reafirmación del materialismo dialéctico e histórico (Una crítica de Néstor Kohan).</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> Buenos Aires, Asociación Héctor P.Agosti. Prólogo de Juan Azcoaga. Allí, una y otra vez –a lo largo de un libro entero- me reprochaban no ser “ortodoxo” en el sentido convencional del término. Por eso, la “clasificación” de Joel me divierte y no me molesta en lo más mínimo. S</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">iempre me divirtió ese libro. Nunca les contesté porque, con todo respeto, no digo que me daban lástima pero digamos que me generaban ternura estos viejos militantes. A su manera, con los manuales bajo el brazo, seguían resistiendo como podían. Ellos amaban a Stalin y toda aquella cultura política. ¿Les gustaba Stalin? ¡Adelante! ¿quién soy yo para decirles que no?</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Y agrego, pensando en mi amigo y compañero Joel Suarez pero también en toda la corriente de la Teología de la Liberación. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Además de algunos textos y trabajos con mayor aparato crítico y bibliografía más extensa, yo escribí algunos libros “a pedido”, o sea “por encargo”. Pero no a pedido de una empresa, ni de George Soros, ni de la Fundación Ebert, ni de la NED, con dinerillo de la CIA de por medio, con dinero del imperialismo alemán; dólares…, euros…, ¡No! Lo escribí a pedido de algunos movimientos sociales rebeldes vinculados a la Teología de la Liberación. Joel Suarez los conoce personalmente. Son compañeros de Brasil, vinculados al Movimiento de Trabajadores Sin Tierra (MST de Brasil). Ese libro se titula </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Introducción al pensamiento marxista. </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">La primera versión en castellano salió publicada en 2003 por la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo (que publicó, según creo, varias ediciones; como mínimo tres). Traducido al idioma portugués, con el agregado de algunos dibujos (para que lo entienda todo el mundo) en 2005 lo editó el CEPIS (Centro de Educação Popular do Instituto Sedes Sapientiae) de Brasil, gente muy cercana a la formación política del MST de Brasil. Cuando se inauguró la Escuela Nacional Florestan Fernandes (ENFF) del MST de aquel país, los compañeros regalaron 500 (quinientos) ejemplares junto con un bolsito negro. Ese fue el regalo “de bienvenida” para todo el movimiento campesino y de trabajadores que asistió a la inauguración de la Escuela Nacional del MST. Luego, ese mismo libro, lo publicó la Coordinadora Intersindical de la ciudad de León, en el estado español, encabezada la edición y prologada por obreros y obreras del sindicato ferroviario.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Ya aumentado, con otros textos, lo publicó Ocean Sur bajo el título </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Aproximaciones al marxismo</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">. </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Una introducción posible </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">(2008, México, Ocean Sur), que es la editorial que también diagramó este libro, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Hegemonía y cultura en tiempos de contrainsurgencia «soft». </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">¿Y quién me solicitó de la Teología de la Liberación que escribiera el libro? Unos compañeros de Brasil, del ya mencionado CEPIS. Me expresaron en aquel momento: “Necesitamos una herramienta pedagógica para difundir el marxismo en los movimientos sociales, pero renovada y escrita desde Nuestra América”. ¿Porqué me aclararon eso? Porque necesitaban una introducción al marxismo diferente a los manuales soviéticos pero también distinta a los antiguos manuales de la compañera Marta Harnecker (althusserianos). ¿Cómo inicié entonces aquel trabajo? Inspirándome en una carta que el Che Guevara le envió desde Tanzania a Armando Hart Dávalos, en la cual Guevara le hace sugerencias para estudiar marxismo… mientras critica libros escritos en Francia y en la Unión Soviética.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Entonces aquel libro, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Introducción al pensamiento marxista</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, o </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Aproximaciones al marxismo</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, según la editorial, yo lo escribí a pedido de los sacerdotes de la Teología de la Liberación de Brasil (lo utilizaron campesinos, lo editaron y utilizaron obreros y en Argentina sirvió como herramienta para hacer formación política con la clase trabajadora de las fábricas recuperadas y con el movimiento piquetero). </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Cuando uno de estos sacerdotes de Brasil recibió el libro ya terminado me dijo, después de leerlo: “Pero compañero Néstor, aquí falta una consigna”. Yo levanté mis hombros con cara de interrogación. Pensé que iba a solicitarme agregar alguna consigna de las Comunidades Eclesiales de Base. Me equivoqué. Este compañero, sacerdote y marxista al mismo tiempo, me dijo, con absoluta seriedad en el rostro: “No pusiste «¡Todo el poder a los soviets!»”. Yo pensé que era una broma. ¡Me lo decía en serio! ¿Quién es el ortodoxo, entonces?</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Así que cuando Joel Suarez me dice provocativamente “ortodoxo” a mí me divierte y me gusta, porque me invita a recordar estas anécdotas de la militancia que tienen que ver, también con la elaboración y “la cocina” de algunos libros que hice.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">En fin. ¿Qué le contesté a su vez al compañero Jesús Arboleya cuando me preguntó por la ortodoxia, hoy debatida en la sociedad cubana? (Dicho sea de paso, Jesús Arboleya publicó un libro muy útil titulado </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La contrarrevolución cubana</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">). Yo le contesté, también divirtiéndome: “Por supuesto que soy ortodoxo, ¡soy ortodoxo del Marx que vivió en Argelia!”. ¿A qué hacía referencia? A un libro que recoge las </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Cartas desde Argelia</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, porque Marx vivió en África, aunque poca gente lo sabe. Entonces ése es el Marx que a mí me gusta, el Marx que desde África le escribe a Paul Lafargue, y a su amigo Engels, y a sus hijas, que el colonialismo es una porquería, mientras ensaya una especie clasificación de todos los colonialistas europeos-occidentales, los franceses, los ingleses, los holandeses, los españoles, los portugueses, y él dice cuáles son los peores, mientras se explaya en contra del racismo etnocéntrico y con una admiración no sólo por los musulmanes sino también por los pueblos africanos.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Entonces con un poquito de ironía argentina, si me permiten, contestaría frente a este tipo de preguntas. Sí, yo soy ortodoxo, ortodoxo del Marx que vivió en África, en Argelia, y que fue profundamente anticolonialista. Soy también ortodoxo del Marx que en 1851, estudiando en el Museo Británico, recién mudado a Londres, escribió un cuaderno entero sobre el colonialismo (probablemente en Cuba no estén publicadas ni las cartas desde Argelia ni el cuaderno sobre el colonialismo, ya que este último se publicó recién en el año 2019). Y soy ortodoxo del Marx que escribe el </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Cuaderno Kovalevsky </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">en 1879</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>, a</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">nalizando la historia de Nuestra América previa a la conquista europea, y luego la historia de América colonial; estudiando las comunidades rurales de Argelia y analizando las comunidades rurales de la India. Prestemos atención a qué continentes dirige su estudio y su mirada Karl Marx. La India (Asia); Argelia (África) y los pueblos originarios de América (Nuestra América). Los tres continentes… ¿Qué dirigentes y pensadores de la Revolución cubana (supuestamente “no marxistas”, según los blogueros financiados por Soros) escribieron y dijeron en sus discursos que el eje de lucha antimperialista a escala mundial estaba centrado en Asia, África y Nuestra América? Fidel Castro y Ernesto Che Guevara. Y antes que ellos dos, ya lo había planteado el bolchevique Sultan Galiev, desde la Internacional Comunista, apoyado con todo entusiasmo por Lenin. El Che Guevara y Ho Chi Minh, en su estrategia revolucionaria tercermundista, son hijos de Sultan Galiev y la Internacional Comunista, como bien ya lo había planteado el marxista de Egipto (“hazmerreír de la filosofía universitaria” de Madrid, seguramente) Abdel-Malek (Abdel-Malek, Anouar 1972 </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La dialectique sociale </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">[</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La dialéctica social</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">]. París, Éditions du Seuil. pág: 298-299).</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Esto es lo que hace horrorizar a todos estos blogueros financiados por Soros y por la Fundación Ebert&#8230; ¿Cuál es el eje de la lucha revolucionaria mundial? Asia, África y América Latina. Hasta hubo una Conferencia en La Habana en enero de 1966 que se llamó la Conferencia Tricontinental; de allí surgió una revista denominada</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i> Tricontinental</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Pero fíjense que esta perspectiva estratégica según la cual el eje de la revolución mundial pasa por Asia, África y América Latina, es decir, el Tercer Mundo, el Sur Global, no la inventaron el Che Guevara ni Fidel Castro. ¡Ya está en la propia obra de Karl Marx! Eso es lo que él investiga en el </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Cuaderno Kovalevsky</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, redactado en 1879, aunque no figura en ninguna de las llamadas </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Obras escogidas</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, ni las publicadas en la antigua URSS, ni en China ni en Francia. ¿Conocían Fidel y el Che el </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Cuaderno Kovalevsky </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">de Karl Marx? No, porque recién se publicó en castellano en el año 2018. Pero siguiendo el método de Marx, llegaron a la misma conclusión. Lo mismo que le había sucedido a José Carlos Mariátegui en 1928.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Entonces si mi amigo y compañero Joel Suarez me dice: “Eres un poco ortodoxo”, sí, del Marx del </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Cuaderno Kovalevsky</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, que plantea que el eje es Asia, África y América Latina, del Marx crítico del colonialismo, del Marx que se fue a vivir a Argelia.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">¿Entonces a qué nos referimos con el término ortodoxia? Esa es la pregunta que habría que formular y repensar sin dejarnos atrapar por la superficialidad y el facilismo, cuando ahora esta seudoizquierda “enjabonada y gelatinosa”, bajo un formato “republicano socialdemócrata”, financiada por los aparatos de contrainsurgencia, pretende atacar a la Revolución cubana por su supuesta ortodoxia, asociando ese término con la cerrazón…, el dogmatismo… </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Según la carta del Che Guevara enviada en 1965 desde Tanzania a Armando Hart Dávalos, lo que estaba en discusión en la década de 1960 eran “los ladrillos soviéticos”. Libros “que no dejan pensar”, según el Che. Por eso nuestro amigo Fernando Martínez Heredia escribió “El ejercicio de pensar”. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Se asocia entonces ortodoxia con los ladrillos soviéticos, para usar la expresión de Guevara. En cambio, siguiendo las enseñanzas de </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Historia y conciencia de clase </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">del joven Lukács,</span></span><i> </i><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">nosotros asociamos ortodoxia con el método de Marx. Pero recordemos que el método de Marx, no es un conjunto de reglas procedimentales, puramente formales. Es un método centrado en las contradicciones sociales antagónicas que además está asociado, en la obra y el pensamiento de Karl Marx, a una mirada antimperialista, anticapitalista, descolonizadora, tercermundista. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Una perspectiva que ya está en Marx. No la “inventa” el Che Guevara, no la “descubre” Fidel Castro. Y me animaría a agregar, no la inventan tampoco Gustavo Gutiérrez o Leonardo Boff, Frei Betto, Franz Hinkelammert o Enrique Dussel. ¡Ya está en Marx! Lo que sucede es que esos libros, cuadernos, cartas y textos de Marx no pasaron a las </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Obras Escogidas</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> que seguramente han circulado en Cuba. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">¿Dónde se produjeron y editaron las diversas versiones de las </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Obras Escogidas </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">de Marx y Engels? ¿Quién escogió lo que se consideraba “fundamental” y quién decidió que otros textos quedaban fuera? Esas </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Obras Escogidas</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> provienen de la Unión Soviética y China. Tengo mis serias dudas (quizás me equivoco). Pero sospecho que esos textos no se han publicado (por lo menos a nivel popular) en China y dudo que se hayan publicado en la Unión Soviética. Por lo tanto cuando se traducían al español tampoco están publicados en Cuba, tampoco están publicados en el estado español, ni en Inglaterra ni en Estados Unidos. Algunos de ellos se publicaron por primera vez en idioma castellano en la Bolivia plurinacional e indígena. ¡Herejía absoluta! Y que la Academia occidentalista y eurocéntrica siga burlándose, autosuficiente y arrogante, satisfecha con su propia ignorancia. El marxismo sigue vivo desafiando a esas burlas simiescas.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Contestándole al compañero Rosique, de </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La Tizza</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, sobre los manuales. Como no nos conocemos, yo le aclaro que tenía todos aquellos viejos manuales. Los tengo todavía. Durante años los utilicé como mi mesa de luz. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Sin embargo, aunque los he criticado, no los desprecio porque en su época jugaron un papel. El propio Antonio Gramsci explica en sus </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Cuadernos de la cárcel </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">que para socializar una religión, una concepción del mundo, a veces hay que proporcionar una versión simplificada del cristianismo, por ejemplo, para que la comprenda todo el mundo. Si una persona cristiana lleva a un barrio popular las obras de san Agustín o santo Tomás difícilmente las entiendan porque son escritores de alto vuelo. Lo que haría una corriente cristiana es llevar el catecismo, ¿no es cierto? Así entiende todo el mundo, afirma Gramsci. Pues con el marxismo ha sucedido algo similar. Para que alguien del pueblo humilde, y hoy en día todavía más, ya que se va perdiendo el hábito de la lectura y todo el mundo está pendiente del teléfono celular, si uno va a un barrio humilde y lleva el tomo tres de </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>El Capital</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, bueno, la verdad es que no lo va a entender nadie. En cambio, cuando nosotros hacíamos formación política en una de las villas miseria (lo que en Brasil se llama “favela”, en Uruguay “cantegril”, en Chile “población”, etc.), o sea, uno de los barrios más humildes de Argentina, con una gran población de clase obrera de origen boliviano, como muchos compañeros y compañeras no sabían leer, nosotros no íbamos con libros. Lo que hacíamos era recurrir a películas. Hacíamos formación política a partir de películas, porque la película la entiende cualquiera, y desde esa herramienta se genera el debate de la formación política en los barrios populares.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Entonces en las tradiciones de los marxismos el formato de manual ha jugado un papel. El propio Gramsci, que también los criticaba duramente, reconocía que para socializar en los sectores populares, en la clase obrera y trabajadora, los humildes y las humildes, hay que ir con una versión del marxismo a veces demasiado simplificada. A pesar de su esquematismo, esas formas simplificadas han jugado un papel a la hora de socializar y expandir la concepción del mundo inspirada en el marxismo. Ahora bien, una vez que se llegan a comprender los problemas básicos hay que dejar de lado el manual y pasar a estudiar esos mismos problemas en otro nivel, mucho más riguroso.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">En cuanto a la segunda parte de la pregunta de Iramis Rosique, creo que ya me explayé bastante sobre la fragilidad metodológica (y las fuentes teóricas inconfesadas) de ese “republicanismo socialdemócrata”. No quiero personalizar. Podría hacer nombres, particularmente del estado español, de Madrid y Barcelona, gente específica de donde esta pretendida socialdemocracia republicana cubana ha adoptado fórmulas y esquemas. Pero no me interesa personalizar. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">A lo ya dicho podría agregar algo breve. Como en 1989, año de euforia neoliberal a escala mundial (recordemos el libelo impresentable de Francis Fukuyama “El fin de la historia”, donde el entonces funcionario del Departamento de Estado y hoy asesor de la NED se equivocaba groseramente a la hora de citar libros de Hegel), se conmemoraba el bicentenario de la revolución francesa de 1789, proliferaron los panfletos antirrevolucionarios. No fue un aniversario más. Fue la fiesta de la derecha mundial. Y en ese contexto, los panfletos contra el supuesto “terror rojo” de Robespierre y los jacobinos inundaron la bibliografía del momento. Como reacción contra ese clima anti-revolución francesa, y en particular, anti-jacobinismo, se generó una corriente opuesta que con buen criterio intentó recuperar la tradición “perdida” de historiadores al estilo de Soboul (Soboul, Albert 1964 </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Historia de la revolución francesa</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">. Buenos Aires, Futuro). Entonces un grupo de especialistas de Francia intentó contrarrestar esa historiografía profundamente reaccionaria. Un ejemplo de esos intentos fue la reedición de discursos del principal líder jacobino (Bosc, Yannick; Gauthier, Florence y Wahnich, Sophie [eds] Robespierre, Maximilien [1789-1794] 2005 </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Por la felicidad y por la libertad</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">. </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Discursos</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> [Antología]. España, El Viejo Topo).</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Esa reivindicación de Robespierre (lamentablemente la figura de François-Noël Gracchus Babeuf no corrió la misma suerte), plenamente justificada frente a la historiografía revisionista, derivó en un “republicanismo” a ultranza, acrítico y en gran medida apologético, por no decir, directamente folclórico. Una ensoñación imaginaria en un reino español gobernado por una monarquía… ¡en pleno siglo XXI!</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Algunos de los ensayistas catalanes (insisto, no proporciono nombres para no personalizar, además de que algunos de los más renombrados han fallecido) llegaron al extremo de sostener que… ¡nunca existieron las revoluciones </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>burguesas</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">! (sic). Enamorados al extremo de fetichizar su objeto de estudio (con no poca influencia del eurocomunismo de la época de Santiago Carrillo y su fusión con la socialdemocracia, así como del liberalismo estadounidense de John Rawls) trataron de defender la hipótesis de que el término “revolución </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>burguesa</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">” fue un producto de la “eficaz propaganda bolchevique” (sic). Un disparate insostenible que no resiste el menor análisis serio. No sólo porque la expresión figura ya en la propia obra de Karl Marx, cuando Lenin ni siquiera había nacido. Por ejemplo, Marx escribía lo siguiente: “Las </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>revoluciones burguesas</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, como las del siglo XVIII, avanzan arrolladoramentede éxito en éxito, sus efectos dramáticos se atropellan, los hombres y las cosas parecen iluminados por fuegos de artificio, el éxtasis es el espíritu de cada día; pero estas revoluciones son de corta vida […] [el subrayado me pertenece. N.K.]” </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">(Marx, Karl [1852] 1984 </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>El 18 brumario de Luis Bonaparte</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. En Marx, Karl y Engels, Friedrich 1984 </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Obras Escogidas</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. Buenos Aires, Cartago. Tomo I. pág: 291). Sino porque además existe toda una abrumadora historiografía, que jamás perteneció al partido bolchevique, cuya obra así lo demuestra.</span></span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">En ese intento justo pero absolutamente desorbitado por exaltar la república de Robespierre, se terminó subsumiendo el proyecto socialista y comunista como una pequeña nota al pie, subordinada y dependiente de la revolución francesa. Un siglo y medio de luchas (incluyendo desde la victoria vietnamita contra el imperialismo yanqui hasta la revolución cubana, pasando por las guerras de liberación contra el </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>apartheid</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> en África…), se convierte por decreto automático es un simple derivado de 1789! Una mirada eurocéntrica escasamente disimulada.</span></span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Ese republicanismo llevado hasta el paroxismo corre el riesgo de convertir el análisis historiográfico (y, ¿por qué no?, la reivindicación del jacobinismo) en una caricatura. Pero, en última instancia, las limitaciones de semejante hermenéutica, corren a cuenta y cargo de los pequeños núcleos intelectuales y editoriales de Barcelona y, en el mejor de los casos, de Madrid. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Ahora bien, trasladados mecánicamente esos esquemas explicativos a Nuestra América, el riesgo de caricatura en la España posfranquista se transforma en una muestra más de la antiquísima mentalidad colonizada que suele comprar la moda académica del momento y aplicarla con fórceps a la historia de Nuestra América. Así hubo un althusserianismo forzado, un “foquismo” inventado por Regis Debray, más tarde vino la moda Foucault, luego la de Bourdieu y sigue la miniserie con nuevos capítulos. El republicanismo reciclado en el estado español a partir de las derrotas y claudicaciones del eurocomunismo y las capitulaciones ante la socialdemocracia, trasladadas mecánicamente a Cuba, con dinero de Soros y Ebert de por medio, bueno, ¿cómo calificarlo? Que cada quien haga la cuenta y extraiga sus propias conclusiones. Endeble en el plano específico de la propia teoría, si a eso le sumamos que dicho discurso viene de la mano de “laboratorios de ideas” financiados por la NED y la Open Society Foundation (OSF) de Soros, ¿qué podemos esperar?</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">¿Es posible entonces una alternativa? Yo creo que hay muchas. No sólo una. Descreo de las recetas válidas para todo tiempo y lugar. Falsos universales sin tiempo ni espacio. Eso que Gramsci denominaba “metafísica” (Gramsci, Antonio [1932-1933] 2000 </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Cuadernos de la cárcel</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">. [Edición crítica de Valentino Gerratana]. México, ERA. Tomo 4. pág.266). </span></span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">En Nuestra América existen diversas experiencias de lucha. La mayoría de ellas son mucho más radicales que las europeas. Por eso copiar mecánicamente una fórmula cristalizada como ese “republicanismo” de dos o tres autores y revistas, una catalana, otro madrileño y ya (producto de un proceso político muy específico) y trasladarla a Cuba, violenta metodológicamente cualquier aproximación creadora a la teoría crítica. Esta es la razón por la cual pienso que ese pequeño “furor” en las redes cubanas tiene rápida fecha de vencimiento. Es una propuesta copiada, plagiada y encima que no es original, está viciada de antemano por sus vinculaciones políticas y financieras con la contrainsurgencia estadounidense. Dudo sinceramente que de allí emerja la democracia socialista anhelada. Toda copia es, por sí misma, reaccionaria. No obstante, si se tratara de copiar (algo de lo que tengo la certeza que es inviable e ilegítimo, además de no deseable) preferiría en todo caso focalizar la mirada en los procesos comunitarios del mundo indígena, en lugar de trasladar derrotas ya pasadas de horno, como las del estado español.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">El compañero Alex pregunta por las reformas económicas. Debo confesar que no estoy al día. Cada determinado período de tiempo intento estudiar los documentos cubanos. En su momento, los </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Lineamientos</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> del 2008 los leí completos e incluso los estudiamos colectivamente. Después de aquellos </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Lineamientos</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, voy leyendo algunos documentos que se publican en la prensa cubana y latinoamericana. Ahora bien, no leo diariamente la prensa cubana. Aunque parezca una obviedad, yo tengo que trabajar como cualquier trabajador argentino, y gran parte de mi vida tiene que ver con mi empleo, mi trabajo, como cualquiera que viva de su salario. A mí no me mantiene ninguna fundación norteamericana. No tengo el tiempo para seguir día a día qué se publica en Cuba. Sí estoy al tanto de las reformas… en términos generales.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Debo confesar que yo ya era crítico de los </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Lineamientos</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> del 2008. Yo soy partidario, si me dieran a elegir y si razonara simplemente a partir de “lo que me gusta”, a mí me gusta el sistema presupuestario de financiamiento (SPF) del Che. Es decir, la planificación socialista. Ahora bien, me parece que en política Antonio Gramsci nos enseñó en los </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Cuadernos de la cárcel</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, en el Cuaderno 13, Tomo 5 de la Editorial Era, que el que haga política tiene que tener siempre en cuenta las relaciones de fuerza. No hay política, no hay proyecto de poder, no hay por lo tanto proyecto transformador al margen de las relaciones de fuerza. No hay que subordinarse a las relaciones de fuerzas, pero hay que tomarlas en cuenta. Lenin, un pensador y un dirigente revolucionario sumamente radical, jefe de los bolcheviques, tuvo que introducir en 1921 reformas económicas abriéndole la puerta al mercado (¡que a él no le gustaba absolutamente nada!) ¿Cómo se conoció ese proceso? Como la Nueva Política Económica, la NEP. ¿Era un camino estratégico para transformar la sociedad? No lo creo. ¿Y por qué lo hizo Lenin? ¿Era un loco? No, tomó en cuenta las relaciones de fuerza. En el caso bolchevique hacía tres años que estaban en guerra civil, ganaron esa guerra pero quedaron exhaustos. Si me permiten la comparación analógica, es como un boxeador que pelea diez rounds con un peso pesado. Gana la pelea pero queda muy, muy golpeado. Y no le queda más remedio, esa noche, en lugar de comer una gran comida (como tendría ganas), quizás tenga que tomar solamente una sopa liviana antes de ir a dormir y nada más. Porque está muy golpeado. Entonces a Lenin no le quedó más remedio, como a los bolcheviques, que implementar la Nueva Política Económica, la NEP, haciendo lo que no le gustaba.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Yo creo que las reformas económicas que está haciendo la Revolución cubana no son el camino estratégico hacia el socialismo y el comunismo. Sin conocer ese proceso a fondo y al detalle, me da la impresión, en primera instancia, que constituyen un producto de la correlación de fuerzas. En segundo lugar, se producen en un contexto de crisis mundial. Porque Cuba, aunque es una isla, está inserta en un mercado mundial y en un sistema mundial. Hoy el capitalismo vive una crisis mucho más aguda que la de 1929, que la de 1973-1974 y que la del 2007-2008. El capitalismo mundial está en crisis.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">En este contexto, asistimos y padecemos una pandemia feroz que se ha llevado la vida de millones de personas. Sólo en Estados Unidos han muerto más de seiscientas mil personas. En este contexto de crisis mundial, de pandemia, donde las potencias más importantes como Alemania, en Europa, ven disminuir su su producto bruto interno de una manera abismal. Inglaterra, sociedad capialista poderosísima, está en crisis. Norteamérica está en crisis. Es decir: Alemania, Inglaterra, Estados Unidos, las potencias más importantes están en crisis. Es una crisis multidimensional…, sumada a la pandemia… En este contexto y tomando en cuenta la correlación de fuerzas actuales, Cuba no tiene al lado suyo cinco revoluciones socialistas.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Les voy a contestar ante esta pregunta lo que me contestó un hermano, un compañero venezolano una vez. No recuerdo exactamente qué discusión teníamos con los hermanos de Cuba. Y este compañero venezolano, un viejo guerrillero venezolano con mucha experiencia, me dijo: “Néstor, no le reclamemos nada a Cuba, porque si Cuba no puede ir más rápido como quisiéramos, la culpa es nuestra, porque no triunfamos, no logramos hacer una revolución socialista en Venezuela, no triunfó la revolución socialista en la Argentina, no triunfó la revolución socialista en México, no triunfó la revolución socialista en Brasil, y Cuba se tuvo que quedar sola frente al imperialismo”. Otra sería la historia de la economía cubana si estuviera rodeada de cuatro o cinco revoluciones socialistas. Porque a esta altura de la vida todo el mundo sabe que ningún país grande o pequeño puede marchar de manera aislada al socialismo si no es con la compañía de otros pueblos y sociedades.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Entonces las medidas económicas de Cuba, que pueden ser incluso antipáticas ¿por qué no? El gobierno cubano tiene que hacer concesiones. Hay que decirlo clarito, es un producto de la relación de fuerza. Quien estudie el pensamiento profundo de Antonio Gramsci, sabe que para Gramsci la clave de la política revolucionaria son las relaciones de fuerza. Humildemente yo creo que uno no puede enojarse o reclamarle a Cuba que no hace todo lo que tendríamos ganas que hiciera. Porque precisamente está inserta en un sistema mundial; tiene además al imperialismo ahí no más, demasiado cerquita. Nosotros en Argentina estamos lejos, por suerte, e igual nos presionan, nos roban, nos superexplotan. ¡Demasiado hace Cuba siendo un país tan pequeño, sin grandes recursos naturales propios y estando además tan cerca de la principal potencia político-militar del planeta! Además se vive una pandemia mundial, en medio de una crisis económica mundial, peor que en 1929, 1974 y 2008. En ese contexto, ¿podemos exigirle a Cuba que marche sola, aislada, sin nadie que la acompañe, al comunismo? A mi modesto entender, sería un disparate. Es muy fácil escribirlo y publicarlo en un blog o una página de internet. Pero quien ponga eso en un blog o en una página web, en un sitio de internet, y empiece a tirar y desparramar material fecal contra la Revolución cubana porque ya, ahora mismo, este miércoles 22 de septiembre no marcha directamente al comunismo, me parece que está recibiendo dinero de una potencia imperialista. Porque cualquier persona con un mínimo de sentido común y que conozca un poquito nomás de la teoría revolucionaria, llegaría a otra conclusión. Cuba va a poder avanzar hacia el socialismo, el comunismo, cuando triunfen otros países, pueblos y sociedades que la acompañen. Demasiado hace con resistir en este contexto de pesadilla distópica a escala planetaria. Demasiado hace con vacunar a todo su pueblo. Es el único país del continente que tiene vacunas propias, cuando se supone que Brasil es una potencia, se supone que Argentina tiene un desarrollo capitalista importante, se supone que México también. Sin embargo, no hay vacunas brasileñas, argentinas, mexicanas. Las únicas vacunas que conozco propias de este continente se produjeron en Cuba.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">¿Entonces qué opino de las reformas económicas? Me gustaría y me haría muy feliz que se llevara a cabo el proyecto “económico” del Che (las comillas van porque en su caso el proyecto era integral, al igual que pensaba Fidel). No debemos olvidar ¿en qué época vivimos?</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Termino con la última pregunta de León. ¿Proliferan las insurgencias? ¿Qué pasa con las insurgencias de América Latina? A mí me parece que están muy débiles, existen todavía, no desaparecieron. Es mentira que se cerró el ciclo de la revolución latinoamericana como han escrito algunos ensayistas (incluso cubanos) con la firma de los tratados de paz de Guatemala y El Salvador a inicios de la década de 1990. No es cierto. No creo que se haya cerrado el ciclo de la revolución latinoamericana. Pienso que esos vaticinios no son realistas. Por algo apareció el chavismo, por algo apareció el zapatismo, ¿no es verdad? Por algo resurgieron los pueblos indígenas en Bolivia y por algo sobrevive todavía la insurgencia colombiana. Seguramente surgirán nuevas rebeliones. Las rebeldías de nuestros pueblos nunca salen de un pizarrón, no brotan de una computadora ni de un blog de internet. Cuestan mucho trabajo, cuestan incluso vidas. Por ahora estamos débiles. Lo que existe hoy es capitalismo mundial en una crisis civilizatoria agudísima. Una crisis que es de terapia intensiva. No es casual que aparezcan opciones de extrema derecha y el intento de construir artificialmente una “nueva” derecha en Argentina, en Brasil, en el estado español. En Argentina hay un loquito suelto que reivindica la dictadura militar y que sacó hace poco el catorce por ciento de votos en la Capital Federal reivindicando al general Videla y al almirante Massera, desconociendo que hubo desaparecidos en Argentina. ¡Todavía hoy, en el 2021, niegan que hayan existido desaparecidos en Argentina! Dicen que los derechos humanos de las familias de la gente desaparecida, secuestrada y torturada, “son un negocio para obtener dinero”. Insultan al marxismo y a la izquierda por la TV. Gritan “¡Zurdos de mierda!” [es decir, el viejo grito contra el pueblo de la época de la dictadura]. Miren el lenguaje que utilizan: macartista, extremista, neofascista. Hasta imitan la estética y los discursos (es una caricatura subdesarrollada) de Adolf Hitler. ¿Quién financia las campañas de estos personajes bizarros, neofascistas? Las mismas instituciones contrainsurgentes que tratan de intervenir en Cuba. En Cuba hablan de “republicanismo”. En Argentina imitan la estética y los discursos de Hitler y el fascismo español.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Hace unas semanas yo fui a recorrer, por primera vez después de tanto tiempo en que estuve encerrado, algunas librerías de libros usados. Me encontré que en muchos puestos de libros viejos, de libros usados, vendían </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Mi lucha</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> de Adolf Hitler. Argentina, septiembre del año 2021: en muchos puestos de libros usados el libro de cabecera que ponían adelante era un libro de Adolf Hitler. Parece una película de hace ochenta años. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">¿Por qué aparece Vox? Esta “nueva” derecha que quiere expulsar a todos los inmigrantes del estado español. ¿Por qué emerge esta “nueva” derecha en Argentina, en Chile? Pienso que porque el capitalismo está en crisis aguda.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Nosotros tenemos que seguir batallando. A largo plazo vamos a ganar. No hay que darse por vencidos ni por vencidas, nunca. Estas experiencias como las que hacen ustedes tan novedosas a mí me parece que son un granito de arena nada despreciable. Cada uno tiene que aportar su granito de arena. El libro que yo escribí es un granito de arena, esto que ustedes hacen en </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La Manigua</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> es otro granito de arena. Hay que aportar granitos de arena cada uno como pueda, aunque aparentemente sea muy modesto y muy pequeño, cada uno y cada una tiene que resistir y tratar de articularse con las otras personas. Organizarse.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Aunque parezca microscópico, aportar nuestro granito de arena. Poner el hombro para resistir a este capitalismo voraz que quiere destruir el planeta. La burguesía se niega a entregarse. Pero a la larga vamos a ganar. Hay que tener paciencia. Como decía Fidel Castro, ¿quién gana las carreras, quién gana los maratones? Los que tienen la persistencia de llegar hasta el final. Si uno corre muy rápido cien metros y a continuación se cansa no sirve. Mejor tener la persistencia de seguir hasta el final. La lucha por el socialismo es mundial y es como una maratón larguísima. A la larga vamos a ganar. Desde ya muy agradecido por la invitación.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Rodrigo H.</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Oye, Néstor, muchas, muchas gracias, sin dudas a la larga vamos a ganar, y tenemos que tener persistencia, mucha paciencia tenemos que tener.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Oye, para cerrar quiero invitar a dos manigüeros, a una manigüera y un manigüero que quieren hacer algunos comentarios. Yo sé que hay muchas preguntas todavía pero ya estamos cercanos a las once de la noche ya, nos pasamos las dos horas, sin dudas te extiendo desde ya una invitación para una próxima, me gustaría continuar conversando contigo, nos gustaría continuar debatiendo contigo, y por supuesto, escuchando tus análisis y tus reflexiones. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Quiero invitar entonces a Karima Oliva y a Roly, quienes van a cerrar con un par de comentarios. Vamos a continuar el chat escrito creo que hasta las doce de la noche, agradecerles a todos por su participación.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Jaime ancló el libro </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Hegemonía y cultura en tiempos de contrainsurgencia «soft» </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">para aquellos que no lo han leído todavía. Entonces le damos la palabra a Karima.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Karima Oliva</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Buenas noches, Néstor, buenas noches a todos los que están escuchando el audio chat. Yo no quería participar hoy porque estaba aquí tranquila disfrutando la intervención de Néstor, a quien he leído mucho en los últimos tiempos, pero vinieron los manigüeros y entonces me dicen que no había participado ninguna mujer, y ya saben que con eso me convocan y me provocan, ¿no?, y bueno, aprovechar la posibilidad que entonces me dan de participar, primero que todo para agradecer muchísimo a Néstor el acompañamiento que nos está dando en estos momentos que estamos viviendo, en que muchas y muchos de los que están aquí en </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La Manigua</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, y también de personas que no están aquí en </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La Manigua</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> en estos momentos venimos dando una batalla fuerte en el escenario de guerra mediática que estamos viviendo actualmente en Cuba desde hace un tiempo ya.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Recuerdo que en mi caso particular yo me incorporaba, me incorporé a este actuar militante, por decirlo de alguna manera, con un artículo escrito junto a mi compañero que titulamos: “El progresismo en Cuba. Memorias del subdesarrollo”, y justamente poníamos “Memorias del subdesarrollo”, ¿no?, jugando un poco con un filme cubano muy conocido, emblemático, pero también apuntando a esta cuestión que tú nos has explicado de forma tan clara, Néstor, de que nos quieren vender como algo nuevo, como lo último, pues un modelo de sociedad, una forma de vida que es arcaica, ¿verdad?, y que para todo quien esté más o menos al tanto de lo que ha sido el capitalismo en el mundo en los últimos, bueno, desde hace muchísimo tiempo ya, no sólo que es arcaica sino que también es incapaz de resolver las grandes contradicciones que crea, ¿no?, y resolver los grandes problemas que está creando para la mayor parte de personas en el mundo.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Entonces yo creo que el desconocimiento que tienen las nuevas generaciones en Cuba del lado más atroz del capitalismo, ¿no?, porque realmente estamos tratando de construir el socialismo, ¿no?, en este mundo donde es hegemónico el capitalismo y lo tenemos todo en contra. La mayor parte de las generaciones jóvenes en Cuba, nacidas del ‘59 para acá, no conocen el lado atroz del capitalismo. Entonces resuena con mucha fuerza toda esta retórica “republicanista” de los derechos, de la defensa de los derechos en abstracto, entonces hay también una estigmatización muy fuerte de quienes mantenemos posturas más radicales, ¿no? En este embate que estamos viviendo, bueno, pues se nos acusa de “dogmáticos”, de intransigentes, y hay también la intención debajo de la fachada de la pluralidad, usar la pluralidad como un caballo de Troya para introducir, bueno, pues las ideas de la socialdemocracia en nuestro país, pensando que Cuba va a ser más democrática cuando todos tengan espacio por igual, pero en ese “todos”… ¡también han incluido las voces reaccionarias!</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Rodrigo hacía mención de las campañas que hay para que se manifiesten y tengan derecho a manifestarse elementos que está probado que tienen vínculos con la CIA, por ejemplo, que tienen vínculos con la NED, con la USAID. Entonces uno piensa, ¿no?, o sea, Cuba no va a ser más democrática porque tenga voz la reacción en nuestra sociedad. Al contrario, pone en riesgo justamente el horizonte democrático del país. Es muy difícil, es un escenario muy complejo, porque era mucho más fácil la lucha contra esta contrarrevolución tradicional, tú lo mencionabas, de los terroristas, los que están en Miami con ese discurso ácido, ¿verdad?, contra la Revolución, contra sus líderes. Es mucho más difícil la lucha contra una contrarrevolución que se camuflajea todo el tiempo, ¿verdad?, con una retórica en nombre de “los derechos”, en nombre de “las libertades”, que en teoría uno no tiene cómo de alguna panera estar en contra de eso si no uno supiera realmente que ninguno de esos derechos son efectivos en el capitalismo, y que en definitiva el dilema más importante que tiene Cuba por delante es seguir avanzando en la construcción del socialismo o retrotraerse sesenta años al capitalismo. Un capitalismo además servil, porque no podemos ignorar la posición que nosotros ocupamos de política con Estados Unidos y el plan que ellos siempre han tenido para América Latina.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Entonces en este momento tan complejo, Néstor, que haya personas como tú, revolucionarios como tú que nos acompañen desde una postura militante…, porque hay mucho oportunismo, hay también mucho mimetismo intelectual. Entonces que de alguna manera haya muchas voces también, en esta batalla en defensa de los valores de la Revolución, de la posibilidad de ser de la Revolución… Yo creo que los que defendemos la Revolución estamos conscientes de sus limitaciones, pero estamos apostando por un camino en que siga siendo posible construir un horizonte de más justicia, y no porque estamos satisfechos con las cosas, con todas las cosas exactamente como están, ¿no?</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Muchísimas gracias por la compañía que nos das, muy valiosa, todas las ideas que compartes sobre nuestro país en ese libro y en la entrevista que también diste y que salió publicada en </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Cubadebate.</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> No nos pierdas de vista, síguenos acompañando en este camino que estamos llevando hacia adelante, porque realmente nos hace muchísima falta. Marca la diferencia. Yo creo que es muy importante que espacios como este se sigan repitiendo, contigo en este caso y también con otras voces diferentes de intelectuales revolucionarios militantes de América Latina, que también desde el conocimiento de otras realidades y desde el estudio también de otras realidades y de otros contextos que conoces tú mejor que nosotros, se nos puedan unir también en esta lucha. Eso es lo que quería decir, y bueno, muchísimas gracias por venir aquí, pero sobre todo por la participación.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Rodrigo H.</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Muchas gracias, Karima. Roly tienes la palabra.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Roly</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Buenas noches, Néstor, muchas gracias por estar por acá. Agradecido de poder escucharte, siempre es bueno para los jóvenes revolucionarios, sobre todo acá en Cuba, aprovechar el conocimiento de la intelectualidad más comprometida, más militante, nos trae y comparte con nosotros, nos enriquece, nos arma en el terreno ideológico, ¿no?, en la causa que defendemos.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Nosotros queríamos hacerle una pregunta breve a partir del contexto regional que estamos viviendo. Usted estaba abarcando muy bien en su explicación a la pregunta de León, las condiciones políticas existentes, o las causas fundamentales que han impedido un acompañamiento a la Revolución cubana, ¿no?, pero en la actualidad tenemos un México con un reimpulso a la CELAC regional, en función de la integración. Si bien no es un proceso revolucionario radical ni es un proceso social de transformaciones en sus bases económicas, etcétera, etcétera, estamos hablando de un paso que sin dudas es importante hacia la integración de la región, y un liderazgo de México que para muchos de nosotros es relevante también a partir de la alternativa que representa ante la OEA la alternativa de la CELAC. Queríamos saber su criterio al respecto. Le doy las gracias por venir, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La Manigua</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> siempre lo recibirá con agrado, y además, para nosotros es un compromiso doble que usted haya compartido con nosotros toda la información y toda sabiduría durante la noche de hoy. Un abrazo desde Cuba.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Rodrigo H.</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Néstor, tienes la palabra.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Néstor K.</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Bueno, muy agradecido. Me habían hablado mucho de Karima, todos me han hecho apreciaciones muy buenas, siempre me dijeron: “Tenés que escuchar a Karima, que es una nueva generación”, así que muy contento de haberla escuchado. Muchas gracias.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Roly, sobre México y la CELAC. Hoy [22/9/2021] me dio vergüenza ajena, me generó una indignación ver a los presidentes de Paraguay y de Uruguay, que son dos colonias, insultando a Cuba y a Venezuela. Me generó un enojo enorme. Pero a pesar de eso, es verdad lo que dices: la CELAC tiene que convertirse en una alternativa a la OEA. El problema no es sólo Luis Almagro. Existen películas viejas, como </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La hora de los hornos</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, un clásico, de 1966, si no recuerdo mal, en blanco y negro. Hay una versión corta de una hora y media, y la versión larga dura cuatro horas. Allí aparece un capítulo sobre la OEA: “OEA, ministerio de colonias”. Estaba releyendo hace poco la Segunda Declaración de La Habana, la lee Fidel. Y aparece también “La OEA, ministerio de colonias”. ¡Medio siglo después sigue exactamente igual la OEA! Luis Almagro apoyó de una manera vergonzosa el golpe de estado en Bolivia en 2019. La OEA no respeta ni siquiera su propia legalidad. Por eso es urgente impulsar, junto a la movilización popular en las calles, las instituiones latinoamericanistas bolivarianas y martianas que fue creando Hugo Chávez acompañado de los consejos de Fidel, a inicios del siglo </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">xxi. </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">la CELAC, UNASUR y un montón de instituciones integradoras de Nuestra América. No son necesariamente instituciones revolucionarias. No son iguales que la OLAS de 1967 ni la Tricontinental de 1966, menos que menos la Internacional Comunista de los primeros cuatros Congresos, cuando estaba vivo Lenin. No, son instituciones que agrupan países dirigidos por burguesías, y en ese espacio también conviven países dirigidos por movimientos populares. A pesar de esa limitación, creo que es un paso y un avance. No creo que de ahí venga el socialismo, pero es un avance en la resistencia contra el imperialismo, ¿no?, así que comparto tu preocupación.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">En México hay una gran discusión al interior de la sociedad. Todos los amigos de Cuba que viven en México a mí me cuentan, que desde afuera uno lo ve de una manera y ellos de adentro lo ven de otra. Existen debates internos en el movimiento popular mexicano. Pero por lo menos hacia afuera ha tenido algunas buenas actitudes, quizás hacia adentro no tiene exactamente las mismas actitudes, depende de México, pero hacia afuera han sido solidarios, por ejemplo, con Evo Morales, para evitar que lo asesinen en el golpe de Estado.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Y ya que mencionamos a Bolivia y el golpe de estado, brevísimo, para que se den cuenta que la ofensiva del imperialismo es continental. Ese proyecto que apunta a instalar de manera artificial una izquierda “jabonosa”, “gelatinosa”, mitad socialdemócrata, mitad republicana, bueno, ese mismo proyecto se intentó implementar en Bolivia contra el movimiento indígena. Y se llevó a cabo de la mano de las mismas instituciones que están actuando en la contrarrevolución cubana. En Bolivia operan también la NED, la USAID, la Fundación Ebert… También en Bolivia apelan a un lenguaje aparentemente “progresista”… Y desde esas posiciones cuestionaban al movimiento indígena porque quería hacer carreteras. Había pueblos indígenas en Bolivia aislados que jamás han visto un hospital en su vida porque la selva les impide tener acceso a los hospitales. No tienen escuelas, no tienen asfalto. Entonces ante el solo hecho de intentar armar una carretera para integrar las regiones indígenas que están aisladas, aparecieron movimientos falsamente “ambientalistas”, atacando duramente a Evo Morales. Me puse a investigar quién estaba detrás de esos movimientos aparentemente “ambientalistas” contra el movimiento indígena en Bolivia. También aparecieron supuestas teóricas del “feminismo” postmoderno que siguen la moda de los llamados estudios postcoloniales de la Academia estadounidense. Existen intelectuales en Bolivia supuestamente “feministas” postcoloniales profundamente enemigas del gobierno de Evo Morales y de Álvaro García Linera. Entonces se mezclaba la ultraderecha racista de Santa Cruz de la Sierra, neonazi, que pretende la supremacía blanca contra el movimiento indígena, ¡oh casualidad! articuladas con movimientos seudo “progresistas” como los “ambientalistas”. Me puse a buscar en internet: ¡Todos estaban financiados por los yanquis! ¡Todos habían recibido becas Guggenheim! ¡Todos tenían financiamiento de la USAID y de Soros! Exactamente lo mismo que pasa en Cuba, donde está la extrema derecha macartista de Miami articulada, ¡oh casualidad! con estas seudo “socialdemocracias republicanas”, Articulación Plebeya, etc. Aparentemente sucede lo mismo en Cuba que en Bolivia. ¿Cuál es la diferencia? Que en la Revolución cubana hay una fortaleza que no estaba en Bolivia, por eso en Bolivia pudo triunfar el golpe de Estado. En cambio en Cuba no van a triunfar nunca. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify">
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Rodrigo</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Oye, Néstor, aquí en Cuba se dice: la calle es de los revolucionarios, y creo que aquí muchos manigüeros y manigüeras que están en este chat ese día 11 de julio salimos a las calles a defender, a defender la patria, la tranquilidad.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Muchas gracias, Néstor. Dejé los micrófonos abiertos para quien quiera despedirse de Néstor. </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La Manigua</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> es tu casa, es tu campamento, esperamos tenerte de regreso, deseamos que nos acompañes, como decía Karima, en esta complicidad de la militancia revolucionaria.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Muchas gracias a todos y todas quienes estuvieron presentes, a todos los que participaron. Un fuerte abrazo. Patria o Muerte.</span></span></p>
]]></content:encoded>
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		<title>¿Socialdemocracia en Cuba? Crónica de un fracaso anunciado. (Parte 1). Por Néstor Kohan</title>
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		<pubDate>Wed, 27 Oct 2021 12:13:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[¿Cuál sería la trampa de esta gente, de estos “disidentes”, que ya no son, digamos, los recalcitrantes, o al menos no se muestran como los más extremistas, sino que son los que hablan de “diálogo”, los que hablan de “democracia”, de “derechos humanos”? <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=76678">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-766790" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2021/10/mascsras.jpeg"></div></div></td></tr></table><p class="western" lang="es-MX" align="center"><span style="color:#000000;"><em><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">[Transcripción de la <a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2021/09/27/nestor-kohan-en-la-manigua-la-guerra-cultural-de-ee-uu-vs-cuba-audio-completo/"><span style="color:#0000ff;">entrevista-diálogo de «</span></a></span></span><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">La Manigua</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">» con Néstor Kohan, 22/9/2021 </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">versión revisada y aumentada por el autor entrevistado]</span></span></em></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><b>Antiimperialismo en la cultura y las ciencias sociales</b></span></span><span id="more-76678"></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Rodrigo Huaimachi</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Néstor, en tu reciente libro </span></span><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2021/09/07/la-entrevista-que-rueda-y-rueda-rodolfo-romero-conversa-con-nestor-kohan-sobre-contrainsurgencia-soft-pdf-del-libro/"><span style="color:#0000ff;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Hegemonía y cultura en tiempos de contrainsurgencia «soft»</i></span></span></span></a><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> [La Habana, Ocean Sur-Ciencias Sociales, 2021], te inspiras en dos revolucionarios argentinos, Daniel Hopen y Haroldo Conti. Ellos son la antesala de este libro. ¿Por qué los has escogido como preámbulo o presentación? También nos gustaría saber tu opinión sobre Fernando Martínez Heredia, quien es más conocido en Cuba que los dos compañeros argentinos Hopen y Conti.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Néstor Kohan</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: ¿Quién es Daniel Hopen? Además de un compañero y amigo de mi padre (quien siempre me habló de él), Daniel Hopen era un muchacho que estudió sociología y fue profesor de la Carrera de Sociología en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Además de su actividad académica, fundamentalmente pasó a la historia por ser un militante revolucionario. Daniel formó parte de una de las principales insurgencias revolucionarias de Argentina. Fue un militante práctico y un intelectual revolucionario, al mismo tiempo. Además formó parte de una revista muy célebre en la Argentina que se llamaba </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Nuevo Hombre</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> (hace pocos años la Biblioteca Nacional de Argentina la reprodujo en edición facsilimar en varios tomos, tamaño tabloide). Él era de los más jóvenes dentro de la revista </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Nuevo Hombre</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">¿Qué escribió Daniel Hopen? Entre varios otros textos, redactó una crítica muy extensa, rigurosa y detallada (desde el punto de vista político y también metodológico) del “Proyecto Marginalidad”. Un proyecto de investigación que fue tristemente célebre en la década de 1960-1970. Incluso hasta el periódico cubano </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Granma</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> publicó una nota al respecto. Fue un proyecto muy conocido y resistido en todo el continente, pues el Proyecto Marginalidad estaba financiado por la Fundación Ford (</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Ford Foundation</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">). Ya en esa época, el imperialismo estaba previendo, con muchos años de anticipación, qué sucedería si se aplicaran los esquemas económicos neoliberales. Esa política “de shock” que comenzó a implementarse, por primera vez a escala mundial, a partir del golpe de Estado del general Pinochet el 11 de septiembre de 1973 (y que sigue aplicándose en diversos países hasta hoy, 2021). El proyecto Marginalidad buscaba identificar qué sucedería con los sectores de la clase trabajadora que quedarían desempleados y marginalizados. El imperialismo invirtió muchísimo dinero, decenas de miles de dólares (quizás centenas de miles) para averiguar qué pasaría con esas masas trabajadoras que iban a quedar por fuera del sistema productivo capitalista. ¿Irían a engrosar las fuerzas revolucionarias? ¿Se rebelarían? ¿Utilizarían, para resistir, la violencia revolucionaria? Dicho proyecto operó en varios países, fundamentalmente en Argentina y en Chile. El proyecto estuvo financiado a través de la Fundación Ford. Todo el mundo sabía (y sabe) que detrás de la Ford estaba… “la Compañía”, es decir, la principal institución de contrainsurgencia a nivel mundial. Lo llamativo es que, para investigar este tema, la Ford eligió –aquí viene la abrumadora actualidad del problema- a investigadores de origen marxista y a sociólogos que provenían de la izquierda. “La Compañía” no tenía ni tiene ningún problema en emplear gente que proviene de la izquierda, si les son útiles. Algunos integrantes fueron muy famosos, como Ernesto Laclau. El director del Proyecto Marginalidad, analizado y denunciado por Daniel Hopen, fue José Nun. También formó parte Fernando Henrique Cardoso (futuro presidente neoliberal de Brasil, en esa época todavía con posiciones “marxistas”), etc,etc. Entonces ese proyecto generó una serie de polémicas muy agudas y encendidas en todo el continente porque aparentemente utilizaba lenguaje “de izquierda”, e incluso terminología “marxista”, citas extraídas de </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>El Capital</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> y de los </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Grundrisse </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">(la primera redacción en borrador de </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>El Capital</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">). En la superficie todo era muy prolijo y muy “rojo”, pero… detrás estaba la Fundación Ford, y a través de la Ford el dinero y la orientación política provenían de… la CIA. Lo aparentemente “prolijo” en realidad estaba manchado por el dinero sucio de la contrainsurgencia del imperialismo. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Entonces Daniel Hopen analiza en extenso el Proyecto, sus encuestas, y lo cuestiona duramente a lo largo de 80 (ochenta) páginas. Su escrito crítico del imperialismo no apela a insultos ni a consignas. Daniel Hopen hace un ejercicio muy riguroso, metodológico e ideológico, donde desarma, desmonta y demuestra que es un proyecto de contrainsurgencia que el enemigo va a utilizar contra nuestros pueblos. Hace pocos días [2021] los tribunales de Argentina condenaron a prisión a dos altos funcionarios de la Ford por complicidad con la dictadura genocida de 1976. ¡Daniel Hopen tenía razón!</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Esa es la razón por la cual a mí se me ocurrió encabezar este libro sobre los problemas de la hegemonía y de la contrainsurgencia, tratando especialmente la cooptación de algunos segmentos de la intelectualidad de origen cubano, con una cita de aquel trabajo de Daniel Hopen que estuvo inédito hasta el año 2014. Recordemos que a Daniel Hopen y a su compañera de amor y de militancia, Moni Carreira, los secuestran, los torturan y los hacen desaparecer en 1976, con la dictadura cívico-militar del general Videla y el almirante Massera. Terroristas dirigidos por la embajada de Estados Unidos.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">En la Universidad de Buenos Aires, muchos “progres” (falsos izquierdistas, asalariados y becados por el imperialismo), defienden a la Ford y atacan con crueldad a Daniel Hopen (¡a pesar de haber sido secuestrado y desaparecido!) pero nadie se animaba a publicar su crítica a la CIA. Nosotros la publicamos completa en 2014, en un libro que se titula </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Ciencias sociales y marxismo latinoamericano</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, donde reunimos varios trabajos críticos de la Fundación Ford y la CIA (allí escriben desde el sociólogo de EEUU James Petras hasta el investigador brasilero-francés Michael Löwy, una investigadora de Grecia, el antropólogo mexicano Gilberto López y Rivas y varios compañeros de Argentina).</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">En esta obra, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Hegemonía y cultura en tiempos de contrainsurgencia «soft»,</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> utilizamos un fragmento de Daniel Hopen para encabezar el libro, a modo de homenaje a nuestros 30.000 (treinta mil) compañeros desaparecidos y desaparecidas en Argentina, pero sobre todo rescatando esa crítica contra el imperialismo en el plano de la cultura, la investigación y las ciencias sociales.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">El otro compañero, Haroldo Conti, era un poquito más grande de edad que Daniel Hopen pero formaba parte de la misma organización revolucionaria, insurgente, el Ejército Revolucionario del Pueblo (Daniel primero fue del ERP y luego del ERP-22 de agosto, otra insurgencia, también guevarista y defensora de la revolución cubana). Si Daniel Hopen era de origen judío, Haroldo Conti era cristiano (incluso había estudiado para sacerdote). Pero ambos se vincularon a la insurgencia guevarista. Como Haroldo era un escritor de ficción, le ofrecieron participar de la Beca Guggenheim, otro de los instrumentos de cooptación que utiliza “la gran democracia del norte” (dicho irónicamente y con varios pares de comillas). Haroldo Conti había sido jurado del Premio Casa de las Américas. Más tarde ganó el Premio Casa de las Américas por una novela muy famosa, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Mascaró, el cazador americano</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">. Cuando le ofrecen participar de esa beca que otorgaba decenas de miles de dólares….¿qué hace? ¿Cómo debe comportarse un escritor, un artista revolucionario? Pues Haroldo Conti, sin mucha retórica, y con toda humildad, sencillamente rechazó a los promotores de la Beca Guggenheim. Escribió una carta de rechazo muy respetuosa, sin insultar a nadie, pero clarísima. Allí les dijo: “</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>No soy un hombre de fortuna, como tampoco lo son la mayoría de mis compañeros […] No reniego que en el orden personal, habría significado una gran oportunidad para mí […] Yo entiendo que no puedo hacerlo y que mi gran oportunidad en este momento es América, su pueblo, su lucha, la enseñanza y el camino que nos señalara el Comandante Ernesto Guevara. Por lo demás yo he sido Jurado de la Casa de las Américas en 1971, el mismo año en que usted me escribe, y considero que esa distinción que he recibido del pueblo cubano es absolutamente incompatible con una beca ofrecida por una Fundación creada por un senador de los Estados Unidos, o sea, no un hombre del pueblo norteamericano, sino del sistema que lo oprime y nos oprime</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">”. De esa forma sencilla rechaza la manzana envenenada del dinero “altruista” del imperialismo.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Haroldo Conti y Daniel Hopen no eran dos “superhéroes” de las películas. Eran gente común y normal. Pero tenían las cosas claras y jamás dejaron que se les pierda la brújula de sus vidas. Por algo a Haroldo Conti también lo secuestran, torturan y hacen desaparecer en Argentina.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Esa es la razón por la cual comienzo el libro con dos fragmentos de Daniel Hopen y Haroldo Conti, ya que ambos, por vías diferentes, uno en el plano de las ciencias sociales, el otro en el ámbito de la literatura y de la escritura de ficción, rechazan los proyectos contrainsurgentes del imperialismo. Esos mismos proyectos, aparentemente “prolijos” y “altruistas”, que en 2020 y 2021 se pretenden naturalizar en algunos pequeños pero muy ruidosos segmentos de la intelectualidad cubana. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">¿Cuáles son las instituciones contrainsurgentes que operan en la cooptación de intelectuales? </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Entre las fundaciones y ONG’s (vinculadas con la inteligencia estadounidense de la CIA y otras agencias de espionaje menos renombradas del mismo país), que desde hace varias décadas ofrecen becas, viajes de estudio, “pasantías académicas”, abundante financiamiento para blogs, páginas de internet, publicación de libros, folletos y cuadernos de trabajo, proyectos de investigación, “laboratorios de ideas”, exposiciones de arte y otros mecanismos clásicos de cooptación político-ideológica de las juventudes estudiantiles y el campo intelectual se encuentran las estadounidenses </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Ford Foundation </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">([Fundación Ford</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">, creada en 1936 por el gran admirador de Hitler, Henry Ford, autor del libro </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad"><i>El judío Internacional</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">],</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> perteneciente a la empresa del mismo nombre, directamente caracterizada por Ángel Rama, Roberto Fernández Retamar, Fernando Martínez Heredia, Gregorio Selser y Daniel Hopen como una “tapadera de la CIA”); la </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Open Society Foundation </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">([Fundación Sociedad Abierta], perteneciente al magnate de las finanzas George Soros, discípulo del marxista converso y cofundador del neoliberalismo Karl Popper); la </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">USAID</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> (</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>United States Agency for International Development</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> [Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional]); la NED (</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>National Endowment for Democracy</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> [Fundación Nacional para la Democracia]); la </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Carnagie Foundation </i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">[Fundación Carnagie];</span></span></span><i> </i><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">la FAES (Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales); la </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Rockefeller Foundation</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> [Fundación Rockefeller, </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">impulsada desde 1913</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">]; así como la </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>John Simon Guggenheim Memorial Foundation</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> [Fundación Memorial John Simon Guggenheim, </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES-u-co-trad">fundada en 1937,</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> que otorga las becas homónimas] y el </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES">Programa Fulbright</span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> patrocinado por el </span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"><i>Bureau of Educational and Cultural Affairs</i></span></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><span lang="es-ES"> [Oficina de Asuntos educativos y culturales] del Departamento de Estado de los Estados Unidos. Estas son las más célebres. Hay muchas otras.</span></span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">¿Por qué utilizó la expresión “naturalizar”? Porque se nos pretende convencer que sería algo “natural”, absolutamente “normal”, incluso inexorable, recibir el dinero mugriento de la CIA y de todo el abanico de instituciones aparentemente “civiles” que la rodean como fachada, pues, se nos dice, “no habría otro camino”. Trabajar en el ámbito de la música, la literatura o las ciencias sociales financiados y subvencionadas, becados y becadas por esas instituciones del imperialismo…. sería…. “¡lo más normal del mundo!”. Mentira absoluta. Falsedad completa.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">¡Atención! No estamos pensando en recibir remesas de una tía que vive en otro país y ayuda a la familia, o un primo generoso que no se olvidó de sus orígenes y entonces envía alguna remesa para el cumpleaños de su sobrinito. No, estamos hablando de financimiento regular, sistemático y permanente de instituciones estatales (o para-estatales), contrainsurgentes, de la principal potencia político-militar del planeta, cuyos fines estratégicos abiertamente declarados apuntan a derrocar a la Revolución cubana. Una cosa es que te ayude tu tía o tu primo y algo absolutamente diferente es que seas un empleado de la CIA, la Ford, George Soros (o una becaria de las fundaciones de imperialismos europeos como la Fundación Ebert que se ha cansado de cooptar artistas, periodistas e intelectuales de Nuestra América a lo largo de décadas para domesticar, neutralizar y disolver las posiciones radicales). </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Como Daniel Hopen y Haroldo Conti (¡entre muchísima otra gente querible, admirable, que siempre adoptamos como ejemplo!) se jugaron inclusive la vida en la denuncia de esas turbias prácticas de cooptación, y contribuyeron con todos sus saberes en la militancia antiimperialista a escala continental, por eso encabezamos nuestro libro con escritos suyos. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">A Daniel Hopen y a Haroldo Conti no los conocí personalmente porque a ambos los secuestraron, los torturaron y los hicieron desaparecer cuando yo era un niño, en 1976. Sucede algo distinto con el tercer compañero por el que me preguntas, el cubano Fernando Martínez Heredia. De Fernando fui amigo personal, además de compañero en la misma corriente política internacional, la que se referencia en Fidel y el Che. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">A Fernando lo conocí en La Habana en pleno “Período Especial”, en enero de 1993. Mantuvimos una amistad a lo largo de un cuarto de siglo. Fui amigo suyo, hemos escrito juntos (por allí circula un libro con nuestros dos nombres sobre el marxismo y el socialismo). Le hice además varias entrevistas. La primera y más importante fue en 1993. Según me dijo él, era la primera entrevista que Fernando concedía luego de muchos años de silencio. Hablamos largamente de </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Pensamiento Crítico</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> y el Departamento de Filosofía (sobre los cuales, años después, yo escribí un ensayo, bastante largo, publicado por CLACSO) y sobre todo de la Revolución cubana, su historia, su pluralidad, sus debates internos, sobre la lucha comtemporánea desde una mirada antidogmática, abierta, pero profundamente antimperialista y anticapitalista. Fernando me llegó a regalar libros de pensamiento marxista armados por él que nunca circularon en Cuba. También tuve la oportunidad de presentarlo en la Universidad de Buenos Aires ante una izquierda argentina demasiado eurocéntrica que desconoce las complejidades de la Revolución cubana. Le publiqué trabajos suyos en revistas argentinas y organicé conferencias suyas en Buenos Aires. También publicamos folletos casi artesanales como su trabajo “Historia y marxismo”, con el cual presentamos su intervención en la UBA junto al movimiento juvenil argentino. Además Fernando participó en el </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Seminario «El Capital» </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">que yo coordinaba en la Universidad Popular Madres de Plaza de mayo.</span></span><i> </i></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Fernando me enseñó muchas cosas, no siempre “publicables” o de “buen gusto” para el progresismo ilustrado y bienpensante. Recuerdo, por ejemplo, que alguna vez me preguntó por los “escraches” a los torturadores de Argentina. Yo le conté la modalidad empleada por los organismos de derechos humanos argentinos (en particular de la agrupación HIJOS de desaparecidos), que como los tribunales oficiales dejaban a la mayor parte de los torturtadores y violadores en libertad, con total impunidad, marchaban y se movilizaban a sus casas particulares y les tiraban pintura en la pared para que todo el barrio se enterara que allí vivía un antiguo torturador y violador. Entonces Fernando me contó que en Cuba, antes del triunfo de 1959, cuando el movimiento popular y sobre todo juvenil detectaba la presencia de algún torturador militar o policial, iban dos jóvenes en motocicleta y directamente lo ajusticiaban. Ése era Fernando Martínez Heredia. ¡Tan lejos de la leyenda edulcorada y desabrida que algunos quieren ahora inventar… para autolegitimarse! Fernando Martínez Heredia era un revolucionario comunista de tiempo completo, siete días por semana, 365 días al año. No estaba “preocupado” por agradar ni caerle bien a alguna institución del imperio para que lo invitaran a viajar (recuerdo incluso que una vez nos invitaron a los dos a participar en Francia de un encuentro sobre el Che Guevara y Fernando directamente perdió el avión… Estoy seguro que ni le interesaba. ¡Qué abismo frente a algunos arrastrados y serviles que con tal de que los inviten a un viajecito son capaces de humillarse hasta un límite inimaginable!).</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Habría otros compañeros que yo no puse en el libro, argentinos que también fueron secuestrados y desaparecidos, como el escritor de ficción y periodista Rodolfo Walsh; también el cineasta Raymundo Gleyzer, sobre quien alguna vez le hice una entrevista a Alfredo Guevara, el presidente del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano. Raymundo Gleyzer también fue secuestrado y desaparecido.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">En fin. Para mí Daniel Hopen, Haroldo Conti y Fernando Martínez, así como Raymundo Gleyzer, Rodolfo Walsh o Roque Dalton, entre tanta otra gente que quiero y admiro, son guías de inspiración. Si alguna vez me surge una duda, me pregunto: ¿Qué habrían hecho ellos?</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Lo que los unía, con sus historias tan distintas, era el antimperialismo radical, desde una perspectiva revolucionaria. Para decirlo clarito y sin eufemismos: ninguno aceptó el sucio dinero yanqui, ni de la Fundación Ebert alemana. ¡Ninguno! Para todos ellos era impensable aceptar ese dinero. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Por eso, aprendiendo de esos ejemplos prácticos de gente de carne y hueso, entrañable y querida, me parece un disparate inaceptable y una verdadera traición que en el 2021 se pretenda naturalizar eso (como he visto en varios videos que circulan en las redes, ¡filmados por los propios protagonistas!, donde algunos cubanos se filman, “desafiantes” y “orgullosos” ante la camarita de su teléfono, diciendo que recibir dólares de la NED [la National Endowment for Democracy] o de la OSF [Open Society Foundation] de George Soros –discípulo de Karl Popper- es lo más natural del mundo). Quien acepta ese dinero sucio que se haga cargo. Se llena de materia fecal desde el dedo gordo del pie hasta la cabeza. Lo he repetido muchas veces. No acepto que luego se “victimicen”, asuman la pose de “pobrecitos”, “perseguidos”, “incomprendidos”… si alguien los critica por trabajar a sueldo del imperialismo genocida, cuyo poder sólo es comparable con el Tercer Reich.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Humildemente les daría un consejo: si tanto admiran al imperio norteamericano, ¿por qué no se van a vivir allá, limpian los inodoros de sus patrones, les sirven el cafecito y les lustran los zapatos con una sonrisa? La tradición del Tío Tom es muy antigua. Siempre ha habido sirvientes sumisos. No es un invento de Lenin y los bolcheviques. Recuerdo una de las últimas películas de Tarantino donde precisamente retrata a un esclavo negro de Estados Unidos que es el más cruel con sus propios hermanos y hermanas, siempre servil para humillarse ante su amo blanco, personaje detestable si los hay. La historia cuenta con sirvientes sumisos y también con rebeldes indomesticables. Prefiero quedarme con éstos últimos, mis maestros.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Rodrigo H.</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Néstor, ¿por qué a Daniel Hopen le decían “El Cubano”?</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Néstor K.</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: De Daniel quedan pocas fotografías, quizás por haber militado en la clandestinidad una gran parte de su vida y porque los militares genocidas de Argentina, luego de secuestrarlo a él y su compañera, destruyeron su biblioteca. ¡Le tenían pánico a los libros marxistas! Una de las fotos más conocidas que se conservaron es aquella en la cual Daniel estaba en La Habana. Su hermana me dio otras fotos muy jovencito, irreconocible, siendo un adolescente. ¿Por qué le decían “El Cubano”?</span></span><i> </i><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Creo que hay que plantearlo abiertamente y sin ninguna vergüenza ni complejo de inferioridad. Cuba y la Revolución cubana ayudaron durante décadas a los revolucionarios y a las revolucionarias de todo el mundo, desde las Panteras Negras de Estados Unidos, a todos los movimientos revolucionarios de África y a todas las insurgencias de América Latina, incluidas las de Argentina. ¿Cómo los ayudó? En todos los planos. Lo que más se conoce son los médicos y médicas…, los maestros y maestras…, los libros de Cuba…, pero también los ayudó en la lucha revolucionaria. Entonces Daniel Hopen se fue a entrenar a Cuba en técnicas clandestinas de lucha insurreccional. Él era un gran defensor de la Revolución cubana, al punto que sus compañeros lo llamaban “El Cubano”.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><b>Izquierda revolucionaria e “izquierda” de gelatina</b></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Rodrigo H.</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Estamos leyendo tu libro. Hubo algo que me llamó mucho la atención. En un momento te refieres a la creación artificial de una “jabonosa y falsa izquierda”. Una izquierda no revolucionaria. Una izquierda que no necesariamente es antimperialista. Todos aquí en Cuba sabemos que los que pretenden minar la hegemonía socialista de la Revolución cubana intentan presentar unas izquierdas </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>lights</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, unas izquierdas que están dispuestas a negociar, a pactar, a dialogar, con sectores frente a los cuales tradicionalmente la Revolución cubana, los revolucionarios y las revolucionarias cubanos, nunca han pactado o nunca han negociado. ¿Qué opinas sobre esa creación artificial de esta falsa izquierda, de esta izquierda jabonosa, de esta izquierda no revolucionaria que tú estás viendo en Cuba y en América Latina?</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Néstor K.</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Sí, yo hice incluso un video donde utilicé otra expresión: me referí a una “izquierda” gelatinosa. Es una “izquierda” muy suavecita, que no molesta a nadie. En el fondo es una “izquierda” con muchas comillas, con demasiadas comillas.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Pienso que es un proceso que no sólo se intentó fabricar en Cuba. También se hizo en varios otros países y latitudes. Tanto en el libro como en una entrevista que me hizo el compañero Rodolfo, de la revista </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Contexto latinoamericano, </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">así como también en un video que armé sobre este tema, traté de recomendar un libro maravilloso que leí hace muchos años. Se titula </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La CIA y la Guerra Fría cultural </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">([2001] Madrid, Debate)</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>. </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Su autora es una investigadora de Inglaterra, Frances Stonor Saunders. Creo que proviene del mundo de las letras, de la literatura. ¡Una obra formidable! Hace unos veinte años se publicó en Cuba con el prólogo de Ricardo Alarcón ([2003] La Habana, Ciencias Sociales). Además se consigue en internet. Si uno pone en un buscador “</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La CIA y la Guerra Fría cultural</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> en pdf”, se puede descargar el libro gratis. Existe además otra compañera, argentina, María Eugenia Mudrovcic, que publicó el libro «</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Mundo Nuevo»: Cultura y guerra fría en la década del 60 </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">([1997] Rosario, Beatriz Viterbo Editora). Ambas han hecho investigaciones rigurosas. El más famoso es el libro de Stonor Saunders porque estudia principalmente del caso europeo. Allí aparecen nombres célebres como Sartre, Simone de Beauvoir. Y entonces nos enteramos que la CIA los tenía como enemigos a muerte porque defendían a Cuba, así como defendían a Argelia y toda la lucha del Tercer Mundo. Stonors Sounders describe los mecanismos que utilizaba la inteligencia norteamericana para contrarrestar todos los proyectos revolucionarios. Uno de esos procedimientos consistía en reclutar gente…, ¿con qué mecanismos? Fundamentalmente con mucho dinero. Por eso el título original en inglés es </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>¿Quién paga la cuenta?</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> Ella pregunta con mucha ironía: se hacían eventos en hoteles cinco estrellas con una comida formidable, viajes en barcos lujosos, vacaciones en lugares exclusivos, y estos intelectuales nunca preguntaban… ¿quién paga la cuenta? ¿quién pone el dinero de todo ese lujo? El dinero lo aportaba la CIA. La autora lo demuestra porque entrevistó a una cantidad abrumadora de ex-agentes ya retirados. Estos antiguos agentes se envalentonaban, se hacían los bravucones, y contaban sus supuestas hazañas de cómo habían creado diversas instituciones culturales aparentemente “progresistas”, supuestamente “de izquierda” (varias comillas, por supuesto), para contrarrestar a la izquierda revolucionaria que lucha por el socialismo. Porque si uno se presenta frente a la izquierda con un discurso de la extrema derecha, como es el de los gusanos de Miami, bueno, creo que en general el común de la población, por lo menos hasta ahora fue así, lo va a mirar con desconfianza. O si aparece un tipo que reivindica abiertamente a Adolfo Hitler o que piensa que a la gente afrodescendiente hay que matarla, como hacen habitualmente en los Estados Unidos (el último caso célebre fue cuando un policía le pone una rodilla en el cuello a un ciudadano común por ser afrodescendiente y lo asesina lentamente, a la vista de todo el mundo, para que la gente “aprenda” y por lo tanto obedezca y no se rebele); cuando uno viene con ese discurso extremista de la ultraderecha… es poco creíble. Ahora bien, si el que se acerca dice que es más o menos “socialista”, que es más o menos “progresista”, que defiende la causa popular, entonces se torna más creíble. En esos casos, los sectores populares y juveniles quizás le presten oídos o lean más atentamente lo que escribe, porque… aparentemente quien formula y emite esos discursos sería un integrante de nuestra familia. Esos mecanismos de crear e incentivar supuestas “izquierdas” anticomunistas los ha empleado el imperialismo desde hace décadas. Los dos libros complementarios, el de Stonors Sounders y el de Mudrovcic (centrado en la CIA y América Latina), así lo demuestran.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">El imperialismo, con mucha sutileza y no poca astucia, ha tratado de fabricar “izquierdas” anticomunistas. A mi modesto entender una izquierda anticomunista no es izquierda. Sería como afirmar: “Yo soy cristiano pero… escupo sobre Jesús”. Bueno, entonces… no eres cristiano, ¿no es cierto? O sostener lo siguiente: “Yo defiendo al pueblo negro pero… estoy en contra de Martin Luther King, detesto a Malcolm X, odio a Angela Davis, combato contra Nelson Mandela”. ¡Curiosa defensa del pueblo negro! Y así de seguido…: “Yo defiendo a los pueblos indígenas, a los pueblos originarios, pero… escupo sobre la memoria de Tupak Amaru, y considero que Tupak Katari es simplemente un bribón y un asesino”. Sería una defensa un tanto “rara” y demasiado “exótica”, ¿No es cierto? </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">En este caso, ¿puede haber una “izquierda” cuyo objetivo prioritario sea la lucha y la confrontación contra la tradición comunista (en cualquiera de sus vertientes)? A mí me parece una contradicción en los términos. Pero la historia nos ha demostrado que es un proyecto vital y estratégico del imperialismo crear corrientes de opinión de este género. Corrientes de opinión aparentemente “progresistas” que defienden un capitalismo verde (es decir, un “ecologismo” pro capitalista); un capitalismo violeta (o sea, un “feminismo” que defiende “el empoderamiento de las mujeres empresarias”); una socialdemocracia que legitime los bombardeos de la OTAN y el Pentágono (pues, como se ha escrito por allí, “los bombardeos de la OTAN salvan vidas”). Los capitalismos verdes, violetas y rosados o amarillos…. son capitalismo. El imperialismo “con rostro humano” es un cuento más infantil que el de los reyes magos.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">El imperialismo cuenta con toda una serie de instituciones para-estatales (no tienen en la frente el sello de la CIA ni de la Agencia Nacional de Seguridad, pero todo el mundo sabe que son departamentos dependientes de esas instituciones) destinadas a drenar millonariassumas de dinero en tareas de contrainsurgencia para minar por dentro los proyectos populares y revolucionarios.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">En el caso cubano, el Estado norteamericano destina abiertamente parte de su presupuesto ESTATAL (es decir… que no tiene absolutamente nada que ver con la famosa “sociedad civil”) para crear, artificial e industrialmente, “laboratorios de ideas” (el solo nombre genra risa) de donde surjan, por fin, personajes que se vendan en el mercado de las ideologías como una “izquierda no fidelista”, una “izquierda anticomunista”, una “izquierda contra el Che Guevara y Fidel Castro”, etc. ¿Contra Fidel y el Che? Sí, no se animan a formularlo abiertamente, pero subrepticiamente se esfuerzan por asociar a Fidel y al Che con todo lo “maligno” y demoníaco, con algo “totalitario” y monstruoso, con momias de museo que ya quedaron, supuestamente, en el pasado. ¿Cómo podríamos renovarnos? ¡Pues abrazándonos, en nombre del “pluralismo”, con los gusanos de Miami! Si “Cuba es de todo el mundo”, entonces me tengo revolcar en el barro y en el lodo con los terroristas que pusieron una bomba en un avión civil, con los que hicieron explotar bombas en hoteles donde simples turistas fueron despedazados. ¡Habría, entonces, que dejarles en la televisión, en la radio y en los periódicos un espacio a quienes promueven una invasión y un bombardeo de Cuba por parte de las Fuerzas Armadas norteamericanas!</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">¿Te imaginas si alguien en Argentina me invitara a ir al cine y tomar un cafecito con quienes torturaban y violaban mujeres embarazadas y les robaban sus bebés, o con quienes aplicaron electricidad en los genitales a Daniel Hopen, a Raymundo Gleyzer, a Haroldo Conti? ¡Por favor! Quien propusiera eso sería, sencillamente, un apologista del terrorismo de Estado. Si en Cuba alguien está proponiendo eso mismo… ¿Cómo llamarlo? ¿Cómo caracterizarlo? Que lo decida el pueblo cubano.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">¿Entonces puede haber una supuesta “izquierda” que me llame al diálogo y al abrazo con los terroristas de Miami? Disculpas, pero a mí me resulta como mínimo sospechoso. Recuerdo que hace menos de un año (fines de 2020), en Miami propusieron reemplazar el 10 de diciembre como Día Universal de los Derechos Humanos por el “Día Universal de la Lucha contra el Comunismo”. Eso no lo dijo Hitler hace ochenta años, pasó hace menos de un año en Miami. Si alguien que se dice de izquierda me invita a abrazarme con esa gente a mí me resulta bastante “raro”, ¿no es cierto?</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Entonces esa supuesta “izquierda” (dejando provisoriamente de lado que trabajan en forma asalariada de Estados Unidos y viven del dinero de la contrainsurgencia), tomando en cuenta exclusivamente su ideología y su concepción del mundo, en el sentido de Gramsci, me parece que es bastante poco izquierda. No sólo es parecida a la gelatina por la laxitud (y el oportunismo) de sus orientaciones políticas y la escandalosa flexibilidad de sus principios éticos, no sólo es jabonosa porque es resbaladiza. Si además pretende ser de izquierda pero va contra el comunismo y todo lo que esté asociado al socialismo y al comunismo lo visualizan como mala palabra; todo lo que tenga una referencia cercana a Fidel Castro lo califican automáticamente como algo maligno y “totalitario”, y por lo tanto… idealizan la Cuba previa a 1959, bueno, esa supuesta “izquierda” para mí no tiene ni siquiera rastros o sombras de izquierda. Una izquierda genuina no se puede abrazar con la ultraderecha, si no, no es izquierda. No hay que aspirar al Premio Nobel para comprenderlo y darse cuenta.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:large;"><b>El pluralismo inclusivo de la Revolución cubana</b></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Rodrigo H.</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: En Cuba hemos debatido mucho sobre todo este espectro grande que tiene la izquierda, y qué significa ser revolucionario, revolucionaria; qué significa en Cuba ser comunista. Obviamente hay diversidad: la sociedad cubana es heterogénea, y dentro de la izquierda, por supuesto, hay matices.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Pero cuando tú hablabas de esto, de la izquierda gelatinosa, pensamos en Fernando Martínez. Jaime lo escribió en el chat. Allí Fernando Martínez dice: “</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Yo digo muy claramente, no hay nada intermedio, creer que hay algo intermedio es confusión, se trata de capitalismo o de socialismo</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">”. Creo que ese es un debate muy interesante que se está dando sobre todo entre la juventud en Cuba. Esta izquierda gelatinosa puede ser atractiva…, se vende en las redes sociales…, hay intelectuales cubanos y cubanas que de alguna manera están tratando de venderse como izquierda. Por ejemplo, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La</i></span></span> <span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Joven Cuba</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">. Quizás tú conozcas esa plataforma digital. Nosotros aquí le decimos </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La Vieja Cuba</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">. Se disfrazan de izquierda, hablan de socialismo, pero cuando tú realmente lees entre líneas lo que allí se puede ver es una socialdemocracia, quizás una posición republicana. Para el futuro de Cuba algunos de ellos hablan de un multipartidismo, de crear mecanismos de democracia burguesa. Y con esto quiero pasar al tema de la disidencia.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Tú en el libro haces referencia a una disidencia que posa de socialdemócrata, de republicana, de manera algo tramposa, ¿no es cierto? Quienes quieren destruir el proceso revolucionario en Cuba nos están tendiendo trampas. Sobre todo en algunos líderes recientes, jóvenes… En un momento quiero darle la palabra a Barbarroja, quien ha seguido mucho el caso de Yunior García. Ayer [21/9/2021] justamente Yunior García Aguilera hace una solicitud para pedir permiso y realizar una marcha no solamente aquí en La Habana, sino creo que en todo el país.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Háblanos un poquito de esa parte del libro en que tú te refieres a la disidencia cubana, y qué trampas nos pueden traer los disfraces de esta disidencia cubana, que no es la disidencia recalcitrante que hemos visto de los terroristas de Miami, sino una disidencia mucho más </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>soft. </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Cuéntanos un poquito sobre eso. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Néstor K.</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: ¿Puede haber matices en la izquierda? ¡Por supuesto que sí! Recuerda que yo soy argentino… En Argentina circulan frases un tanto irónicas en el campo popular y revolucionario, con las cuales nos reímos de nosotros mismos (algo que jamás puede hacer la derecha a nivel mundial, y en el caso cubano, los gusanos jamás tienen humor con su propio campo). Una de ellas dice: “Todo izquierdista se divide por dos” [risas]. En Argentina hay infinidad de grupos de izquierda…, estamos muy habituados a los matices. No sólo “puede”, de hecho hay pluralismo dentro de la izquierda, por supuesto, y está muy bien que lo haya. No es un fenómeno exclusivo de Argentina.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Cuando yo fui a Cuba por primera vez y conocí a Fernando Martínez Heredia le hice esa entrevista titulada “Cuba y el pensamiento crítico” (se puede conseguir y leer en internet la entrevista). Fernando fue muy claro. Dentro mismo de la historia de la Revolución cubana ha habido matices, han existido corrientes diferentes. Me animaría a decir que desde los inicios de la Revolución cubana, triunfante en 1959, el proceso social y político revolucionario se nutrió de corrientes diferentes. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">La Revolución cubana es una Revolución pluralista desde su mismo nacimiento. Desde el mismo hecho que nunca hubo una sola corriente. Existía el Movimiento 26 de Julio, que ya de por sí tenía un montón de matices internos y de polémicas internas, ¿no es cierto?. Discutían los de la Sierra y el llano, los urbanos y los rurales. Y al interior de estos campos también existían discusiones, polémicas, cartas que hoy conocemos (Recuerdo una discusión interesantísima entre Armando Hart Dávalos y el Che Guevara, por carta, debate que en su momento me mostró Armando Hart, amigo, compañero y admirador del Che y de Fidel). Existía también el Directorio Revolucionario. También participaba el antiguo Partido Socialista Popular, que era muy anterior al liderazgo de Fidel. Algunos tenían origen cristiano, otros tenían orientación marxista, también participaban corrientes vinculadas al nacionalismo popular y revolucionario, otra gente que provenía de religiones afrodescendientes. Todos ellos y ellas convergieron en un proceso de unificación.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Uno de los elementos de discusión fuerte y actual sobre Cuba es: ¿cómo que hay un partido único? ¡Pues entonces habría algo así como “una dictadura totalitaria”! ¿Será cierto? Me parece que los que afirman con mucha liviandad eso desconocen lisa y llanamente el proceso histórico a partir del cual se llega a conformar lo que se conoce posteriormente como Partido Comunista. Esta organización no se conformó desde el inicio. Al comienzo se llamó ORI, Organizacione</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><u><b>s</b></u></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> Revolucionaria</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><u><b>s</b></u></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> Integrada</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><u><b>s</b></u></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, con la letra “s”, en plural. ¿Se entiende? Existían varias organizaciones, diferentes, no sólo con matices sino incluso con tradiciones distintas. ¿Por qué se llamaron “integradas”? Pues porque lograron articularse, no sin tironeos, polémicas ni problemas. Recuerdo que Fidel criticó mucho el sectarismo de un grupito que le costaba mucho integrarse con otras corrientes. Pero lograron poner en común lo que compartían y dejaron de lado lo que las enfrentaba. Luego ese agrupamiento diverso adoptó otro nombre: el Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba, es decir, un Partido que trató de poner en común los elementos de unidad siguiendo las enseñanzas de Martí. No el “Martí” caricaturesco y bizarro de la tragicómica “Radio Martí” de La Florida; sino José Martí, la figura histórica real que escribió </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Nuestra América</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> y organizó el núcleo principal del partido de la independencia de Cuba, frente al colonialismo español y frente al imperialismo yanqui. Entonces el Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba agrupó vertientes distintas, corrientes diversas, incluso con periódicos diferentes. Muchas polémicas, discusiones, debates. Quien quiera hablar, escribir u opinar sobre la revolución cubana se tiene que tomar, sí o sí, el trabajo de conocer ese proceso. Finalmente, si no recuerdo mal, como seis años después de triunfar, recién allí se nombran como comunistas. Tardaron más de un lustro, habiendo ya triunfado, habiendo derrotado a la policía, a los torturadores y al ejército de la dictadura; habiendo derrotado una invasión mercenaria preparada por el imperialismo de Estados Unidos; habiendo superado una crisis nuclear que casi hace volar hacia el universo al planeta entero; recién después de todo ese proceso, adoptan la decisión de conformar una organización unitaria con el nombre “comunista”. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Yo no soy cubano. Hablo y escribo humildemente, desde afuera de la pequeña isla. No desde Miami (nave madre de la gusanería y el pulpo de muchos brazos, cabezas y máscaras de la contrainsurgencia, financiada 100%, en todas sus vertientes, por el complejo militar-industrial del Estado yanqui), ni desde Madrid (donde algunos intelectuales de la socialdemocracia de la OTAN pretenden “dar cátedra” al pueblo de Cuba), ni desde Berlin (desde donde las fundaciones alemanas financian con enorme cantidad de euros ONG’s anticomunistas y macartistas); sino desde Argentina, un país latinoamericano y “sudaca”, del Sur Global. Lo que afirmo está basado en lo que investigué durante muchos años, en los libros que he leído (y escrito), en infinidad de entrevistas que realicé a mucha gente. Y, además, en el honor que he tenido de haber podido conocer, dialogar y conversar personalmente sobre estos temas con Fidel Castro. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Entonces, según mi modesta opinión, en Cuba no había ni hay un solo Partido autocrático. Una “dictadura totalitaria” de un loquito suelto, un “déspota” caprichoso y delirante, típico de las películas macartistas a las que nos tiene acostumbrados el sistema de propaganda de Hollywood. No, en realidad, la historia cubana es muy diferente a esas caricaturas de la guerra fría y las operaciones de guerra psicológica. El Partido Comunista que nace seis años después de haber triunfado, luego de una guerra revolucionaria de masas y una lucha democrática contra la dictadura militar apoyada por Estados Unidos, es una organización popular y </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>un partido-síntesis</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">. ¿Por qué “síntesis”? Pues porque logra articular corrientes diversas, diferentes, plurales, que no sólo tienen matices sino incluso opiniones y creencias muy diferentes en cuanto a la historia nacional, a la historia de América Latina, a la manera de entender la cultura revolucionaria, el modo de interpretar el marxismo, etc. Corrientes, tendencias y vertientes que logran unificarse. Ustedes en Cuba tuvieron “la suerte” (en realidad no es “suerte” sino un logro político y un gesto de lucidez estratégica) que no tuvimos nosotros, en el Sur de Nuestra América. Pues en muchos países y sociedades de Nuestra América no hemos podido articularnos y unir nuestras diferentes rebeldías. Por eso el imperialismo y sus peones locales nos derrotaron y nos “pasaron por arriba”, nos aniquilaron como fuerza política. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">En cambio, en Cuba existió un liderazgo encabezado por Fidel, que logró extraer de cada corriente lo mejor…, acercarlas… Convengamos en que Fidel no es Dios y nunca pretendió serlo. Por eso, al partir de la vida terrenal, no dejó monumentos grandilocuentes o edificios, avenidas y ciudades con su nombre, como hicieron otros líderes lejanos. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">Fidel tuvo una estatura política impresionante, ¿verdad? No hace falta que yo se los explique a ustedes, que saben mucho más de esto que nosotros. Pero recordemos, para la gente más joven, que Fidel logró influir, convencer y persuadir para dejar a un lado muchas mezquindades (que siempre aparecen en los procesos políticos, porque los seres humanos somos seres imperfectos, sino seríamos “ángeles”). Se puso por encima incluso de quienes lo habían criticado duramente. Algunas de estas corrientes lo habían cuestionado de modo ácido cuando intenta tomar por asalto, con sus compañeros y compañeras, el Cuartel Moncada… Yo se lo pregunté personalmente a Fidel. No me “guardé” nada. Le hice algunas preguntas incómodas porque quería (y quiero) saber la verdad. Me contestó pausadamente, con mucha altura y enorme sabiduría. Fidel trató de dejar a un costado todo lo que dividía y en lugar de quedarse fijado y obsesionado con las mezquindades (como suele pasar habitualmente), logra rescatar lo mejor y más valioso de cada corriente. De allí que haya podido aglutinar y articular las diversidades, agrupando a todos y todas quienes ayudaron en la lucha popular. Desde los que fueron la vanguardia hasta los que acompañaron sin ser de la vanguardia. Fidel trató de unir a todo el mundo que compartía un cambio de fondo en la Cuba neocolonial sabiendo que en el campo revolucionario existían muchos matices distintos. Y no sólo matices. Existía una pluralidad desde su misma gestación en la conformación del proceso revolucionario. Fidel y toda la dirección política que lo acompañó en esa difícil tarea, con mucha paciencia y enfrentando diversos sectarismos (por un lado los estalinistas rabiosos, por el otro lado los anticomunistas fanáticos, etc.) lograron conformar una organización unificada. </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Por eso, ante estos debates (que siguen siendo actuales), en lugar de hacer un fetiche artificial del “Partido único en Cuba”, a mí me gusta mucho más reflexionar y constatar que en Cuba de lo que se trata es de un Partido que se conforma desde la articulación y la unificación como </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>un Partido-síntesis</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">. Porque eso es lo que ha sucedido en la historia terrenal y mundana. La “historia empírica”, como dirían quienes se dedican profesionalmente a la historia y a estudiar los procesos sociales y políticos. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">La articulación de corrientes culturales y políticas distintas y diferentes que logran acercarse y vincularse hasta converger en una organización unificada (para enojo y rabia del imperialismo que siempre, toda la vida, nos quiere dividir, fragmentar y enfrentar a unos con otros… Incluso han creado una ideología llamada posmodernismo –nacida inicialmente en Francia como producto de una derrota popular de la izquierda; adoptada, reciclada y difundida luego desde los núcleos duros y más conservadores de la Academia de Estados Unidos- que hace el culto del fragmento y predica tramposamente la dispersión y fragmentación del campo popular como “el mejor de los mundos posibles”). Al imperialismo le encantaría que en Cuba esa organización popular que encabezó Fidel se dividiera y fragmentara, estallando en 25 guetos disgregados, inconexos y enfrentados entre sí (con los discursos más coloridos y estrafalarios posibles; cuanto más “novedosos” suenen, mejor, pues así lograrían mayor seducción y penetración en las franjas sociales, territoriales y generacionales menos politizadas). </span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">¿Para alimentar “el pluralismo” y “ampliar derechos”? ¡De ninguna manera! ¡Obviamente que no! ¡Todo lo contrario! El objetivo real de esa prédica es absolutamente inverso: la división, la dispersión y la fragmentación del tejido social y político cubano permitiría que ellos entraran a dominar en Cuba como un cuchillo en la mantequilla. Esa fragmentación política y la ruptura de la unificación de las organizaciones sociales cubanas, trituradas y molidas en un centenar de ONG’s, garantizarían que la burguesía lumpen, mafiosa y gusana de La Florida y sus amos imperiales recuperen con enorme revanchismo sus antiguas empresas y retomen, por fin, el timón del barco, restaurando y reinstalando el capitalismo neocolonial en la mayor de las Antillas sin nadie enfrente con la suficiente fuerza política ni cohesión social para oponérseles. ¿Se entiende? Por eso invierten tanta plata, tando dinero, en fabricar artificialmente un archipiélago de infinitos fragmentos dispersos (mediante ONG’s cocinadas y producidas en serie como chorizos, blogs de internet “de izquierda” [miles de comillas] variopintas, pero invariablemente anticomunistas, asociaciones aparentemente “civiles” [no financiadas por el Estado cubano, por supuesto, sino por… el Estado norteamericano o el Estado alemán, etc.), aprovechando toda ocasión para demonizar y satanizar la unidad del campo popular y revolucionario. Todo lo que suene o huela a socialismo, comunismo y unidad popular, los títeres rentados y las becarias asalariadas del imperialismo lo demonizan y lo pintan automáticamente como un “monstruo” de las películas de terror (un «Leviatán» barroco, absolutista y atemorizante). Todo lo que tenga que ver con el Estado cubano sería, por definición axiomática, “malísimo”… desde ya. Sin embargo, si el dinero y el financiamiento de esas instituciones proviene de otro Estado que no sea el cubano, es recibido con los brazos abiertos, las pupilas dilatadas y la mandíbula caída. Dividir entonces y astillar al máximo al campo revolucionario es el gran negocio y la estrategia principal del imperialismo. En Argentina y en muchísimos otros países dependientes, sometidos al “Gran Vigía de Occidente”, hemos padecido esa estrategia contrarrevolucionaria desde hace décadas. Por eso conocemos sus estafas, sus mañas y sus artilugios con lujo de detalles.</span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Ahora bien. Si en su historia de varias décadas (con el nombre de comunista y bajo el liderazgo político de Fidel) el partido cubano resultó ser un </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Partido-síntesis</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, ¿cómo imaginar, pensar y planificar el futuro? Yo no soy quien para enviar recomendaciones, sugerencias y menos que nada, recetas. El viejo historiador marxista argentino, el profesor Rodolfo Puiggrós (ex rector de la Universidad de Buenos Aires-UBA y además dirigente de una de las principales insurgencias político-militares de Argentina, a quien le asesinaron un hijo bajo la dictadura genocida del general Videla… un hombre que falleció, dicho sea de paso, en la Habana…) alguna vez escribió algo formidable. Dijo Puiggrós: como los argentinos no hemos podido tomar el poder en nuestro propio país y hacer nuestra propia revolución socialista, vamos por el mundo inspeccionando revoluciones ajenas. Obviamente lo expresó con su típica ironía argentina. Y se refería específicamente a algunas corrientes que viven criticando otras revoluciones pero en Argentina jamás se han lanzado seriamente a la lucha por el poder. Para mí aquella advertencia del profesor Puiggrós me resulta iluminadora. No obstante, como siento a la revolución cubana desde el corazón y además la considero una columna fundamental de la Resistencia de la Patria Grande frente al imperialismo, comparto simplemente algunas opiniones. No escondo ni disfrazo mi punto de partida. Lo hago explícito porque siento orgullo de defender la causa mundial de los humildes y lo que una famosa canción denomina “los condenados de la Tierra”. Hablo, escribo y opino desde la solidaridad internacionalista, desde la Argentina “sudaca”, latinoamericana y tercermundista. Sin visa norteamericana en el bolsillo ni financiamiento de ninguna ONG “altruísta y desinteresada”. Como a Daniel Hopen o Haroldo Conti a mí nadie me escribe “el libreto”.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">¿Cómo renovar la hegemonía socialista de la revolución cubana, ahora que, físicamente, ya no está Fidel entre nosotros y nosotras? Pues recreando su ejemplo y su lucidez política. Es decir, uniendo las diversas expresiones del campo popular cubano, articulando en un mismo haz multicolor todas las expresiones culturales que comparten el antiimperialismo, que aunque tengan opiniones diferentes frente a algunos temas, comparten la necesidad de persistir en la autodeterminación nacional y popular de Cuba como país soberano, independiente del imperialismo y como sociedad que intenta resistir con un proyecto de justicia social en medio de una crisis capitalista de dimensiones mundiales (más aguda todavía que las crisis de 1929, 1974 y 2008). La renovación de la hegemonía socialista cubana necesariamente debe integrar, articular e incluir a la inmensa mayoría del pueblo cubano. No sólo al núcleo marxista radical, militante, convencido de la lucha por el socialismo y el comunismo hasta las últimas consecuencias. También a vertientes, corrientes y tradiciones que quizás no conozcan </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>El Capital</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> de Marx ni hayan estudiado las </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Obras Completas </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">de Lenin, pero coinciden y desean la independencia de Cuba y anhelan un futuro más justo y solidario para la humanidad. Hay que esforzarse por seguir uniendo, acercando, tejiendo nuevas redes (una y otra vez, sin cansarse nunca), articulando las diversidades, apuntando siempre a la síntesis integradora e inclusiva. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">¿Incluyendo a todo el mundo? En mi modesta opinión, no; definitivamente, no. ¡No a todo el mundo! La pequeña y microscópica minoría que vive del dinero sucio del imperialismo (insisto para que no haya confusiones: no de la ayuda generosa de la tía, de la solidaridad del primo o las remesas de un hermano, sino quienes reproducen su vida a partir del salario que reciben de instituciones contrainsurgentes y contrarrevolucionarias), esa minoría no puede ser incluída. No podemos ser amigos ni amigas de todo el mundo. Ya lo escribió Sigmund Freud: “quien ama a todos, no ama a nadie”. La unidad inclusiva de la Revolución cubana, integradora y articuladora, la nueva síntesis que recree y reconstruya la hegemonía socialista debe ser lo más amplia posible, pero teniendo en claro una línea de demarcación que no se puede violentar ni cruzar. Quien trabaje para el imperialismo (tenga la careta que tenga, abiertamente terrorista o “amable, perfumada y educada”) y elabore “laboratorios de ideas” para derrocar la revolución cubana… no es un amigo. No es una compañera. No integra nuestra “familia”. Forma parte del ENEMIGO. Si no se tiene en claro esa línea de demarcación, a veces muy delgada y compleja (porque quizás se trate de alguien conocido, un vecino, una antigua amiga, un viejo compañero que cruzó el charco y se pasó al bando contrario), estamos perdidos. La unidad revolucionaria, como nos enseñó Fidel, debe incluir a todos y todas… los que no están contra la revolución. Si alguien no es revolucionario, le importa poca cosa la defensa del mundo indígena en Nuestra América o no siente la mínima sensibilidad frente a la explotación y humillación de los pueblos africanos, pero no trabaja directamente al servicio del imperialismo ni se pone a disposición de la contrainsurgencia, no se convierte automáticamente en un ENEMIGO. Hay gente que quizás hoy no siente simpatías bien definidas ni efusivas por la tradición de lucha revolucionaria mundial, pero tal vez en el futuro pueda cambiar de opinión. No hay que “regalar” ni empujar esa gente a la mafia terrorista de Miami. Una política inteligente y lúcida debe esforzarse por tratar de persuadir, convencer, atraer a quienes no están convencidos 100%. ¡Recordemos que ni siquiera Marx nació comunista! En su primera juventud sentía distancia y hasta desconfianza frente al comunismo de su joven amigo Engels. Tampoco Ernesto Guevara era un militante revolucionario desde la escuela secundaria. La gente puede cambiar. Y tenemos que tener una política cultural que aliente e incentive los valores solidarios, la generosidad, la amistad, la lealtad, el altruísmo; que combata el egoísmo, el individualismo y el consumismo que nos pretenden vender desde el “</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>american way of life</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">”. Ahora bien. Quien se puso al servicio del imperialismo en lo ideológico e incluso reproduce su vida cotidiana con dineros sucios de la contrainsurgencia, necesariamente queda fuera de “la familia” revolucionaria. Quien elija trabajar al servicio de la contrarrevolución, en mi modesta opinión, es parte del enemigo. Como mínimo, hay que cuestionarlo, discutirle, responderle, no dejarle pasar nada. No podemos confiar en el imperialismo… “pero ni un tantico así”, advirtió alguien por allí, ¿no es cierto? Frente al enemigo hay que polemizar, hay que responder, hay que confrontar. ¡Sin ningún complejo de inferioridad! ¡Sin vergüenza alguna! Con el orgullo de nuestra historia, con la memoria de todas las generaciones heroicas que nos antecedieron y que dieron su vida por un mundo mejor. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Pasando a la otra parte de tu pregunta. Mencionaste ese blog, ese sitio en internet, </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La Joven Cuba. </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">No lo he leído mucho y te confieso que no me interesa detenerme allí. Porque lo poquito que leí era de bajísima calidad. No me interesa perder el tiempo leyendo pasquines de ese tipo. Pero sí he leído una declaración en el Facebook de la directora o la subdirectora, porque creo que el director de ese blog está en Washington, ¿no?, si no recuerdo mal.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Rodrigo H.</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Está becado en Nueva York. Se llama Harold Cárdenas. Tiene una coordinadora editorial que es de Matanzas, Alina Bárbara.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Néstor K.</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Entonces me funciona la memoria, estaba en lo correcto. Me enteré que el director vivía en Estados Unidos. Me parece demasiado poco serio, ¿no? ¡Una revista digital “cubana” cuyo director opera desde… Estados Unidos! Disculpas. Pero me parece un chiste de mal gusto. Me suena a un programa cómico. En fin. Sin faltar el respeto, leí que esa coordinadora editorial llegó a escribir un texto… con un nivel de arrogancia.., con un grado de petulancia…, que me generó vergüenza ajena. Adoptó un fragmento que tenía no más de tres o cuatro renglones del año setenta y pico, creo que era de 1975 ó 1976. Entonces tomó un documento aislado (absolutamente descontextualizado, violentando las reglas elementales de la hermenéutica) del partido cubano y extractó tres o cuatro renglones. Y a partir de allí dedujo (¡vaya a saber uno con qué reglas lógicas!) como conclusión general que este partido… no único, diría yo, sino partido unificado, que se ha nutrido de corrientes muy diferentes (que siguen existiendo y conviviendo hasta el día de hoy con matices distintos…quien conozca Cuba y haya participado de un debate político en Cuba, sabe perfectamente que esas corrientes siguen vivas, están unidas y articuladas, por suerte el imperialismo no logró fragmentarlas, ¡por suerte! como sí logró en otros países y por eso cayeron derrotados, pero evidentemente siguen vivas esas tradiciones que conviven, ¿verdad?); entonces esta editora de </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La Joven Cuba </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">afirma que el partido cubano “</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>jamás </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">[sic] </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>ha sido marxista”</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">. ¡Jamás! Cuando leí eso… no sabía si reir o llorar. ¡Pero qué nivel de ignorancia! ¡Qué grado de petulancia! Quiero creer que escribe eso por ignorante, arrogante y soberbia, no porque recibe dinero del imperialismo. ¡Quiero creer eso! Y si en realidad escribe eso para quedar bien con sus “mecenas” y “patrocinadores”, incluyendo a su jefe de redacción que opera desde Estados Unidos…. lo dejo provisoriamente a un costado. Me quedo exclusivamente con el contenido de lo que afirma, para poder analizarlo.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Si fuera cierta su aseveración, entonces Fidel Castro nunca supo nada de marxismo, y Ernesto Che Guevara, que tiene una cantidad enorme de libros escritos y que debatió con Ernest Mandel, con Charles Bettelheim, con gente de primer nivel a escala mundial… que dialogó con Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir, con Paul Sweezy, con Paul Baran, con Ch. Wright Mills… que estudió en Bolivia la obra de György Lukács sobre la dialéctica de Hegel, la obra historiográfica de León Trotsky, incluso las tesis sobre el problema indígena de marxistas bolivianos… Si esta organización política “</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>jamás fue marxista</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">” –según sostiene </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La Joven Cuba- </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">entonces Fidel y el Che… que conocían, por supuesto, las </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>Obras Completas</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> de Lenin (basta consultar las dos primeras declaraciones de La Habana, leídas por Fidel Castro ante asambleas masivas, para darse cuenta al instante que detrás de esas declaraciones del gobierno cubano había un conocimiento al detalle de la teoría marxista del imperialismo, al punto que adelantan muchos puntos de la posterior teoría marxista de la dependencia de Ruy Mauro Marini), que estudiaron juntos </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>El Capital</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> coordinados por el profesor Anastasio Mansilla… (se sabe que Fidel compartió con el Che el primer seminario, y el segundo seminario Guevara lo compartió con Orlando Borrego y Enrique Oltusky, entre tantos otros… [he entrevistado por escrito y en forma filmada a Orlando Borrego y la lista de textos marxistas de nivel mundial estudiados en dichos seminarios es inabarcable]). </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">A pesar de todo eso y muchísimo más que se podría argumentar, uno viene a enterarse nada menos que por este pasquín de ignorantes autobautizado </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La Joven Cuba</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">, dirigido desde Estados Unidos, que el partido cubano “</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>jamás fue marxista</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">”. </span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">Con todo lo que existe para estudiar…, con la cantidad enorme de obras que todavía tenemos que leer…, ¿vale la pena perder el tiempo con semejantes chapucerías? Cada persona decidirá. Yo no pierdo el tiempo leyendo charlatanes y ventrílocuos del imperialismo. Porque se puede estar de acuerdo o no con las posiciones del partido cubano, pero luego de sesenta años de proceso revolucionario y con la cantidad enorme de polémicas teóricas y políticas que ha habido, ¿se puede escribir con tanta banalidad semejante disparate? ¿</span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La Joven Cuba </i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">tiene “el marxómetro” en el bolsillo? Me genera mucha risa. ¡Por favor! Ni el estalinista más burro de los manuales soviéticos se animaría a escribir semejantes disparates. Por eso te contesto que hay que dar la batalla ideológica y luchar por recrear la hegemonía socialista, pero tampoco perder tiempo con gente tan poco seria. Un estudiante mediocre de la escuela secundaria, de esos que se copian en los exámenes, tendría más nivel.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>Rodrigo H.</b></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">: Sin dudas lo de </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La Vieja Cuba</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> o lo de </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La Joven Cuba</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> es un tema que hemos debatido bastante en </span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>La Manigua</i></span></span><span style="font-family:Times New Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> y hemos conversado mucho de eso, porque realmente a nosotros también nos sorprende cómo esta gente se llama de “izquierda”, habla de “socialismo”, y tiene un discurso que es totalmente incoherente con respecto a eso.</span></span></span></p>
<p class="western" lang="es-MX" align="justify"><span style="font-family:Times New Roman, serif;color:#000000;"><span style="font-size:medium;">La pregunta apuntaba a esa trampa de presentarse como socialdemócratas. Tú hablas en el libro de que se presentan como republicanos. ¿Cuál sería la trampa de esta gente, de estos “disidentes”, que ya no son, digamos, los recalcitrantes, o al menos no se muestran como los más extremistas, sino que son los que hablan de “diálogo”, los que hablan de “democracia”, de “derechos humanos”, incluso hay algunos que están dispuestos a reconocer la Constitución cubana y funcionar dentro de la legalidad revolucionaria. Nuestra pregunta va por ese lado.</span></span></p>
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		<title>Néstor Kohan en La Manigua: La guerra cultural de EE.UU. vs Cuba (audio completo)</title>
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		<pubDate>Mon, 27 Sep 2021 11:14:44 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[La lucha de ideas actual en Cuba y América Latina <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=76421">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-764220"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;">El ensayista argentino Néstor Kohan sostuvo un extenso intercambio con participantes cubanos del grupo de Telegram La Manigua donde se abordaron temas alrededor de su libro Hegemonía y cultura en tiempos de contrainsurgencia &#8220;soft&#8221;, la lucha de ideas actual en Cuba y América Latina y la injerencia estadounidense en los movimientos sociales e intelectuales.   </span><span id="more-76421"></span></p>
<p><span style="color:#000000;">El audio completo se puede descargar dando clic sobre esta imagen. </span></p>
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<figure class="aligncenter size-large"><a href="https://file-to-link-by-ai.herokuapp.com/gAAAAABhS_QlgQzjfB8sQFEOWsnqKhHl1IQyhqyxoih9oSgWWubLjizQfgECtVcV_jE1FuvtqfeigaA-cX5w5i8F8NesGPrjyg==?fbclid=IwAR1gYjpnHK3fLH7y_AbzWOtc6S5CMrbXdX1grA_PEvb0z6sCTddfIdvhC5M"><img src="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2021/09/unnamed.jpeg?w=300" alt="" class="wp-image-76428" /></a></figure>
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		<title>#LaPupilaTv: Felices los neutrales (video)</title>
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		<pubDate>Fri, 17 Sep 2021 13:20:26 +0000</pubDate>
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<figure class="aligncenter size-large"><a href="https://www.picta.cu/medias/felices-neutrales-2021-09-15-17-25-21-068529"><img src="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2021/09/screenshot_2021-09-02-la-pupila-asombrada-24-10-2019-1.png?w=676" alt="" class="wp-image-76378" /></a></figure>
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		<title>Presentan desde la UNAM libro de Néstor Kohan Hegemonía y cultura en tiempos de contrainsurgencia &#8220;soft&#8221; (video). Por Nayar López, Mariela Castro y Arantxa Tirado</title>
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		<pubDate>Tue, 14 Sep 2021 23:16:35 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Desde la Universidad Nacional Autónoma de México.  <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=76354">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
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