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	<title>La pupila insomne &#187; miami herald</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>Las dos caras de la justicia en Miami y EE.UU. en la jueza Joan Lenard</title>
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		<pubDate>Thu, 17 May 2012 12:50:03 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[&#160;Edmundo García A mi regreso este martes de un viaje a La Habana, como es costumbre, me puse a revisar la prensa que tenía acumulada para ponerme al día. Fue así que encontré un artículo del periodista Jay Weaver aparecido &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=25495">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-254960" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2011/04/injusticia.jpg?w=300"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/redmundo-garcia" target="_blank"><strong>Edmundo García</strong> </a></h5>
<p style="text-align:justify;"><a href="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2011/04/injusticia.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-10598" title="injusticia" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2011/04/injusticia.jpg?w=300" alt="" width="300" height="300" /></a>A mi regreso este martes de un viaje a <strong>La Habana</strong>, como es costumbre, me puse a revisar la prensa que tenía acumulada para ponerme al día. Fue así que encontré un artículo del periodista Jay Weaver aparecido este mismo martes 15 de mayo, tanto en <em>The Miami Herald</em> como en <em>El Nuevo Herald</em>, titulado en este último “Jueza anula condena de cadena perpetua”. Dicho artículo trata sobre uno de los tantos hechos delictivos vinculados al tráfico de drogas, particularmente de cocaína, que hizo ola en<strong> Miami</strong><span id="more-25495"></span> en décadas pasadas; pero me permitirá hacer una analogía o comparación que creo importante y reveladora de los desiguales estándares con que puede impartirse la justicia en los Estados Unidos y mucho más en una ciudad como Miami.</p>
<p style="text-align:justify;">En el mencionado artículo Jay Weaver cuenta la historia de Yuby Ramírez, una ciudadana colombiana de 41 años condenada a cadena perpetua en el 2001 por el delito de “conspiración para cometer asesinato”. El objetivo de esta conspiración era eliminar a un testigo del gobierno que iba a declarar contra los narcotraficantes Willie Falcón y Sal Magluta, connotados narcotraficantes de la llamada era de los “cocaine cowboys”, condenados a largas condenas por ese delito. Todo parecía indicar que Yuby Ramírez iba a estar encerrada el resto de sus días, pero una jueza federal admitió que había sido mal asesorada por sus antiguos abogados y, acompañándose de nuevos defensores, logró hacer un trato judicial que le bajó la condena a 10 años; saliendo inmediatamente en libertad, pues al estar presa desde el 2001 el tiempo pasado en prisión le cubría la nueva sentencia. A Yuby Ramírez no solo se le probó el cargo de “conspiración para cometer asesinato”, sino que además ella misma acabó confesando su culpabilidad.</p>
<p style="text-align:justify;">Les decía que esta historia me iba a permitir manejar una comparación, porque precisamente ese cargo de “conspirar para cometer asesinato” que se le imputó a la ciudadana colombiana <strong>Yuby Ramírez</strong>, y del que acaba de salir en libertad, es el mismo que se le imputa al luchador antiterrorista<strong> Gerardo Hernández Nordelo</strong>, y por el que se le condenó no a una sino a dos cadenas perpetuas, más quince años. Solo que a Gerardo no se le pudo probar en corte y mucho menos reconoció o confesó haber tenido algo que ver con el intento de actuar contra la vida de alguna persona.</p>
<p style="text-align:justify;">El cargo de “conspirar para cometer asesinato” era tan insostenible en el caso de Gerardo Hernández Nordelo que la misma fiscalía, o sea el gobierno de los Estados Unidos, quiso desestimarlo porque temía que junto a él se le cayera el caso completo. Como se supo después por documentos desclasificados, el FBI monitoreaba a Gerardo Hernández desde años antes de su detención y precisamente por eso el gobierno norteamericano sabía perfectamente que Gerardo era inocente del cargo de conspirar para derribar las avionetas de Hermanos al Rescate. Sabían lo que hacía Gerardo, escuchaban lo que hablaba Gerardo, así que nadie mejor que ellos mismos para saber que el cargo de “conspiración para asesinar” era improcedente en su contra. ¿Cómo fue que de todas formas esa acusación persistió contra Gerardo? ¿Cómo fue que la jueza la mantuvo aún pidiendo la fiscalía su eliminación para no quedarse con nada? Es algo que todavía nadie puede explicar.</p>
<p style="text-align:justify;">Se suele afirmar que en el sistema judicial norteamericano los jueces pueden impartir justicia según criterio y autoridad propia. Aunque la historia está llena de ejemplos que demuestran lo contrario, cualquiera pude pensar que juezas distintas pudieron llegar también a distintas conclusiones; pero: ¿Cómo se llama la jueza que condenó a Gerardo Hernández Nordelo a dos cadenas perpetuas y quince años por supuestamente “conspirar para cometer asesinato”, sin que se hubiera probado en corte o él lo hubiera confesado? Pues esa jueza se llama Joan Lenard. ¿Y quién es la jueza que acaba de anular la cadena perpetua a Yuby Ramírez por el delito probado, declarado y confeso de “conspirar para cometer asesinato”? Pues es la jueza <strong>Joan Lenard</strong>. Es decir, la misma jueza federal en ambos casos, anula la sentencia por un lado y la multiplica por el otro.</p>
<p style="text-align:justify;">No hacía falta otra evidencia para concluir lo que todo el mundo sabe: que el juicio en Miami contra los cinco luchadores antiterroristas cubanos fue un juicio político, parcializado por la influencia de los grupos de la derecha cubanoamericana y la presión de una prensa rendida a sus intereses. Aquí está otra prueba de los diferentes estándares con que se aplica la justicia en los Estados Unidos y, a la vez, un antecedente para que la misma jueza Joan Lenard reconsidere las injustas condenas dictadas contra<a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/los-cinco/" target="_blank"> nuestros cinco héroes</a>.</p>
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		<title>Los malos manejos financieros del Congresista David Rivera y la prensa que Miami necesita</title>
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		<pubDate>Wed, 02 May 2012 21:04:48 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[&#160; Como los lectores y los oyentes de “La tarde se mueve” saben, la existencia de la prensa alternativa en Miami trata de cubrir el silencio, la desinformación y las interpretaciones tendenciosas con que la prensa dominante en esta ciudad &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=25236">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-252370" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2011/08/david-rivera_214x320.jpg"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align: justify;"></h5>
<div id="attachment_16250" style="width: 224px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2011/08/david-rivera_214x320.jpg"><img class="size-full wp-image-16250" title="david-rivera_214x320" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2011/08/david-rivera_214x320.jpg" alt="David Rivera" width="214" height="320" /></a><p class="wp-caption-text">David Rivera</p></div>
<p style="text-align: justify;">Como los lectores y los oyentes de “La tarde se mueve” saben, la existencia de la prensa alternativa en<strong> Miami</strong> trata de cubrir el silencio, la desinformación y las interpretaciones tendenciosas con que la prensa dominante en esta ciudad invade cada día las conciencias de sus residentes. Por tratarse de un bombardeo masivo y monótono por radio, televisión, internet y papel impreso, esta prensa actúa con impunidad, sin competencia real y sin crítica, lo que lleva a la prepotencia y a la mala calidad en el trabajo periodístico.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero igual que digo esto, tengo que decir también que a veces aparecen trabajos que me hacen recuperar la confianza; pero no en la prensa, sino en algunos periodistas. Por ejemplo, en lo que se refiere al tratamiento de Cuba a nivel nacional, me causó gran satisfacción profesional el amplio reportaje publicado por Deborah Sontag el 31 de marzo<span id="more-25236"></span> en <em>The New York Times</em> sobre la epidemia del cólera en Haití, donde se reconoce con objetividad el gran desempeño de la brigada médica cubana en ese país caribeño. Por supuesto, los medios de Miami silenciaron descaradamente la noticia, por lo que nuevamente la prensa alternativa asumió su difusión cuesta arriba. Destaca además el excelente trabajo investigativo sobre los malos manejos financieros del Congresista<strong> David Rivera</strong>, realizado con sagacidad, astucia y talento por los periodistas Scott Hiaasen y Patricia Mazzei, publicado en inglés y en español por<em> The Miami Herald</em> y<em> El Nuevo Herald</em>. La versión al español se titula “El laberinto financiero del representante David Rivera” y apareció el sábado 21 de abril del presente año; por cierto, el sábado es el día de la semana que las estadísticas reflejan que menos se lee y se compra la prensa escrita. Como es rutina, los otros medios de la ciudad lo ningunearon y trataron que el artículo se fuera por debajo del radar. Tuvieron que ser los pocos medios alternativos quienes se encargaron de comentarlo detalladamente. Por eso creo que vale la pena insistir por escrito en las revelaciones hechas por Hiaasen y Mazzei sobre los cambalaches financieros del Representante David Rivera.</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;">Como es de dominio público, el Representante David Rivera ha estado bajo investigación desde antes de asumir su cargo en el Congreso. Desde el 3 de enero del 2011, tres días antes de asumir formalmente como congresista, Rivera está tratando de defenderse infructuosamente. No obstante, la Fiscalía Estatal de Miami Dade y la Policía del estado de la Florida (Florida Department of Law Enforcement, FDLE) decidieron a mediados de abril cerrar las investigaciones sobre Rivera y no presentar cargos criminales contra él. La prensa derechista que siempre lo ha apoyado en Miami y la inmensa mayoría de los periodistas doblegados que le guataquean se lanzaron a decir que esa decisión mostraba que con Rivera se había sido injusto, que el periódico tiene una guerra contra él (Lo que faltaba: ¡nada menos que El Herald, que anda en las mismas, guerreando contra uno de estos congresistas anticubanos!), que le tenían envidia y estaba limpio; pero nada de eso es verdad, porque Rivera sigue bajo la lupa investigativa del Servicio de Rentas Internas de los Estados Unidos (IRS) y del Buró Federal de Investigaciones (<strong>FBI</strong>); dos Departamentos que nadie quisiera tener detrás. El estado de la Florida y el condado Miami Dade pueden haber pasado la página, pero estas agencias federales no. Si no fuera por algunos detalles técnicos, David Rivera hubiera sido encausado y terminaría como lo que es: además de un recalcitrante anticubano con vínculos con terroristas, un delincuente en una cárcel.</span><span style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;">Aquel mismo 3 de enero de 2011, cuando presentó los documentos que según dijo disiparían cualquier duda sobre su honestidad, David Rivera mintió y no mencionó, entre otras cosas, los 18 mil dólares que debía a un asociado empresarial de su madre, la señora Daisy Magarino. ¿Cómo resolvió Rivera lo de la deuda? Pues recibió  20 mil dólares de su madre, los puso en una cuenta de su campaña política y posteriormente pagó a la socia de aquella, que era la que le había prestado el dinero. Este es solo uno de los tantos entuertos que han motivado a hablar de la existencia de un “laberinto financiero” en las cuentas del Representante David Rivera y que han sido detectados por el Departamento de Policía de la Florida (FDLE) y la Fiscalía Estatal de Miami-Dade en 18 meses de investigaciones.</span><span style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;">A pesar de las evidencias, las autoridades no se decidieron a encausar a Rivera porque, como dice el artículo, “Los fiscales de Miami-Dade concluyeron que no podían presentar cargos criminales, al citar un incompleto estatuto de limitaciones sobre gastos inadecuados –que impiden un proceso judicial por un delito después de dos años – y huecos y ambigüedades en las leyes estatales de financiamiento de campañas”; pero las agencias federales que siguen tras Rivera no tienen que acatar ese detalle legal del estado de la <strong>Florida</strong>; la caducidad delictiva no aplica para ellas.</span><span style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;">En el memorando donde los fiscales de Miami Dade presentan las conclusiones de su investigación, se describe el cómodo estilo de vida del Representante David Rivera (quien nunca ha trabajado), que incluye viajes por todo el mundo y el pago de hipotecas sobre cuatro propiedades. La pregunta que viene aquí es de dónde sacaba dinero el Representante para pagar cosas como estas, si durante casi una década no tuvo jamás empleo a tiempo completo ni ganó nunca más de 28 mil dólares anuales. Una respuesta sencilla: lo sacaba de la política, de la politiquería, de las donaciones de campaña. Según el artículo referido, la investigación del Departamento de Policía de la Florida mostró que “Rivera usó registros antiguos de campaña, una red de cuentas de banco y préstamos no dados a conocer, un grupo de tarjetas de crédito y formularios de información engañosos para ocultar sus finanzas de la vista pública durante sus ocho años en la Legislatura de la Florida.”</span><span style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;">Con cuestionable picardía David Rivera se valió de cuanto tecnicismo encontraba para hacer sus embustes. Para tapar fechorías, Rivera empezó por enlistarse como su propio tesorero de campaña, algo totalmente desacostumbrado en la política, donde esta tarea administrativa se le asigna a un colaborador o un profesional para que el candidato se concentre en la atención a su campaña, la prensa y los electores y de paso, si aparecen irregularidades, salir ileso. Cosas del sistema electoral norteamericano. Pero el prepotente o ignorante David Rivera se cree impune en sus manejos y considera que se puede trampear sin consecuencias. Para evadir controles, Rivera recaudó dinero como parte de la campaña para miembro de un comité estatal del Partido Republicano, que según se afirma se trata de “una oscura posición no regulada por las leyes estatales de financiamiento”. Rivera aspiró a ese puesto “desregulado” en el 2004 y el 2008, siendo designado entre el 2008 y el 2010 como jefe del Partido Republicano en Miami.</span><span style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Otras veces David Rivera fue un poco más chapucero en sus trucos. Los investigadores pudieron encontrar en sus cuentas de campaña 175 mil dólares en donaciones políticas que nunca informó públicamente. Probaron además que Rivera mintió abiertamente porque nunca trabajó para la USAID, como había dicho. Recibió también 132 mil dólares de una compañía que él mismo propuso formar, nada menos que a su madre y a su asociada Ileana Medina, apareciendo Milenium Marketing en el 2006 la cual recibió, por cabildeo y tráfico de influencias de David Rivera, 700 mil dólares de un Casino. En este tipo de operaciones no hay ningún “tecnicismo”, aquí se trata de burdas violaciones de las reglas.</span><span style="font-size: medium;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;">Pero entre lo más chapucero y escandaloso en el expediente de David Rivera se encuentra el registro de la donación de 50 mil dólares, la mayor en la lista, hecha por un comité de acción política vinculado con el doctor Alan Mendelsohn, del condado de Broward; un ex donante del Partido Republicano que cumple condena de cuatro años de cárcel por corrupción. Burda y muy poco “técnica” es también la rectificación de las fechas de pagos en los registros de las campañas, para que aparecieran como realizados en el momento debido. Todo lo anterior está suficientemente probado en las investigaciones.</span><span style="font-size: medium;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;">Hay otro punto escandaloso en el expediente sobre David Rivera que tiene que ver con el tipo de gasto que realizaba. Al parecer, el concepto de inversión política o gasto de campaña de David Rivera ha sido tan amplio que incluye, por ejemplo, cuidado de mascotas, visitas a cines, compras de navidad en la exclusivísima tienda Nordstrom en Coral Gables y facturas de juguetería en Toys R US (Rivera no tiene hijos). Rivera también se anotó como gastos “relacionados con la campaña” entradas para un casino en Las Vegas y a un espectáculo en Broadway titulado “Crimen perfecto”, vaya ironía.</span><span style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;"><span style="font-family: 'Times New Roman';">Pero hay algo todavía más delicado. David Rivera solía realizar estos gastos en compañía de una novia, o una amiga: ¿por amor a ella?, ¿por amistad?, ¿por vanidad? Nada de eso. La motivación revelada es tan controversial y bochornosa que prefiero citar lo que dice el referido artículo al respecto: “Según el memorando de la fiscalía, David Rivera les dijo que los gastos pagados de Michelle Arrondo (“una mujer de Fort Myers que estuvo saliendo con Rivera desde el 2005 hasta el 2009”) y otra mujer con la que estuvo saliendo después eran gastos legítimos de campaña porque ‘como un hombre soltero postulándose como un conservador político, era necesario comparecer en eventos relacionados con la campaña con una acompañante del sexo femenino’.” Como dice mi amigo Reinaldo Taladrid, saque usted sus propias conclusiones.</span></span><span style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: medium;">Eso de usar a las personas, particularmente a una joven, para quedar como un machito conservador en una carrera política, yo no sé muy bien cómo se le llama en el argot de los activistas floridanos, pero recuerdo muy bien cómo se le decía en La Habana. Sobran datos y respuestas sobre la falta de rectitud en los manejos financieros de David Rivera; pero hay una pregunta que queda en pie. No se ha aclarado todavía si estando en Tallahassee David Rivera tuvo que ver con la aprobación de esa ley que hace caducar dichos delitos a los dos años de cometidos; si fuese así, estaríamos en presencia de la más grande de las inmoralidades, pues significaría que el delincuente estaba legislando su propia absolución para dos años después por los delitos que estaba cometiendo.</span></p>
<p style="text-align: justify;">Artículos relacionados:</p>
<ul>
<li><a title="El “ajuste” de la ley de ajuste" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2011/09/25/el-ajuste-de-la-ley-de-ajuste/" target="_blank">El “ajuste” de la ley de ajuste</a></li>
</ul>
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		<title>René González y Alan Gross: la velocidad y el tocino</title>
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		<pubDate>Sat, 24 Mar 2012 19:56:29 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[&#160;Machetera Supongo que en Latinoamérica la comparación explícita de la lengua inglesa entre “apples and oranges” es “peras y manzanas”. En cualquier caso, lo que ambas lenguas manifiestan con ellas es una imposibilidad semántica. En España, las variantes comparativas de &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=24187">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-241880" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2012/03/tocino_y_velocidad.jpg?w=300"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><strong>Machetera</strong></h5>
<div id="attachment_24188" style="width: 310px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2012/03/tocino_y_velocidad.jpg"><img class="size-medium wp-image-24188" title="tocino_Y_velocidad" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2012/03/tocino_y_velocidad.jpg?w=300" alt="" width="300" height="225" /></a><p class="wp-caption-text">¿Tienen que ver la velocidad y el tocino?</p></div>
<p style="text-align:justify;">Supongo que en Latinoamérica la comparación explícita de la lengua inglesa entre “apples and oranges” es “peras y manzanas”. En cualquier caso, lo que ambas lenguas manifiestan con ellas es una imposibilidad semántica. En España, las variantes comparativas de este tipo son más divertidas: “No hay que confundir el culo con las témporas”, “la gimnasia con la magnesia” o “las churras con las merinas”.</p>
<p style="text-align:justify;"><span id="more-24187"></span>Pero, por el momento, cuando pienso en la comparación entre el cubano René González y el yanqui<a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/alan-gross/" target="_blank"><strong> Alan Gross</strong></a> prefiero esa otra expresión peninsular de que “no hay que mezclar la velocidad con el tocino”, porque se basa en lo irracional, en lo absurdo, y no hay nada más absurdo que la analogía entre estos dos hombres que Washington está tratando de “vendernos” a través de sus medios imperiales de comunicación.</p>
<p style="text-align:justify;">Tomemos, por ejemplo, el reciente artículo de Jay Weaver en <em>The Miami Herald</em>. Nada más enterarse de que la jueza Joan Lenard había ordenado que se le concediese a <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/rene-gonzalez/" target="_blank"><strong>René González</strong></a> una tregua de dos semanas en su libertad condicional para que visite a su hermano, moribundo en Cuba, Weaver descolgó el teléfono e hizo lo que hoy en día se considera periodismo: pulsó el botón que marca automáticamente el número de Maggie Khuly para pedirle su opinión.</p>
<p style="text-align:justify;">Para quienes no lo sepan, Maggie Khuly es la hermana de uno de los hombres que a principios de los años noventa –y por voluntad propia– solía acompañar al fanfarrón José Basulto en los vuelos de aquellos Cessnas donados cuya misión consistía en poner a prueba los límites del espacio aéreo cubano. Y sucedió lo inevitable: la última gota desbordó el vaso y el 24 de febrero de 1996, después de ignorar una vez más las advertencias verbales y físicas de las autoridades cubanas, dos de los aviones fueron derribados y el hermano de Maggie Khuly murió en el ataque (es muy revelador que en aquel instante Basulto ya no volaba junto a los dos aviones, pues se había dado la vuelta un rato antes). Desde entonces, Maggie Khuly está sedienta de sangre, sobre todo de la de <strong>Fidel Castro</strong>, pero si no es posible (y sólo por el momento), se conformaría con la de los <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/los-cinco/" target="_blank"><strong>Cinco Héroes cubanos</strong></a>, que no tuvieron nada que ver con el incidente, como lo demuestra el hecho de que la propia fiscalía usamericana lo reconociera ante la Corte del 11º Circuito de Apelaciones de Atlanta. ¿A quién le importa, pues, lo que piense Maggie Khuly? La opinión de cualquier mujer escogida al azar en la calle sería más interesante.</p>
<p style="text-align:justify;">A diferencia de Alan Gross, René González no solamente es hoy un hombre libre después de haber cumplido una grotesca sentencia de 13 años en la cárcel sin que Washington (en violación de todos los acuerdos internacionales de derechos humanos), permitiese en ningún momento que su esposa entrara en el país para visitarlo, sino que conviene recordar cuál fue el “delito” por el que lo condenaron.</p>
<p style="text-align:justify;">Es posible que René González sea el más odiado de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/los-cinco/" target="_blank"><strong>los Cinco Héroes</strong></a> –en Miami, desde luego, lo es– por el hecho de haberse infiltrado en el núcleo del ardid de recaudación de fondos de Hermanos al Rescate, por haber volado con Basulto y, quién sabe, quizá incluso en algún momento con el hermano de Maggie Khuly, pero ésos no son delitos graves. Lo único que encontraron como excusa para condenar a René fue el no haberse registrado como agente de un gobierno extranjero –exactamente la misma excusa que llevó a la espía Anna Chapman a la portada de la revista rusa Maxim. Eso y el hecho de no haberse arrepentido. A pesar de que la ausencia de arrepentimiento tampoco es un delito, existen muchas maneras legales de saltarse las normas y la jueza Lenard hizo todo lo posible para demostrarlo. En primer lugar, con una condena absurdamente larga y un período de libertad condicional que desafía toda lógica. Los abogados de Obama alegaron recientemente que a René González no se le debe permitir que visite a su hermano moribundo, ya que la inteligencia cubana podría aprovechar la oportunidad para darle instrucciones secretas, que traería de vuelta a Miami cuando regresara a cumplir el resto de su libertad condicional antes de volver definitivamente a Cuba. ¿Y por qué no lo deportan ahora mismo? ¡Protéjannos a todos, por favor!</p>
<p style="text-align:justify;">Pero no podemos expulsarlo porque René González es un ciudadano usamericano por nacimiento –no por cultura– y las reglas son las reglas. De todos modos, lo que no se puede pretender es que él y Alan Gross, el hombre que a través de la DAI solicitó un contrato de la <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/usaid/" target="_blank"><strong>USAID</strong></a> por valor de medio millón de dólares para instalar en Cuba el mismo tipo de Red de Área Global de Banda Ancha que, sin duda, fue muy útil en el “proyecto humanitario” conocido como liberación de <strong>Libia</strong>, son casos similares. Por supuesto, los dos tienen familiares allegados con cáncer, pero la similitud empieza y termina ahí. Si se condena a una persona por no registrarse como agente extranjero, pero no se puede demostrar de qué manera sus acciones perjudicaron al país en el que actuaba, estamos ante un detalle puramente técnico. El hecho de robarle a alguien 13 años de su vida por un detalle técnico es injusto e irreparable. A diferencia de René González, Alan Gross fue declarado culpable por algo más que un tecnicismo.</p>
<p style="text-align:justify;">Pero ése es el eterno problema entre USA y Cuba, siempre ha sido así. Incapaces de reconocer nuestros propios defectos, en este país nos vemos como gigantes. <strong>Cuba</strong> y otros muchos países son para nosotros de juguete, tienen líderes de juguete, lengua de juguete, gente de juguete, leyes de juguete. ¡Cómo vamos a tomárnoslos en serio! Incluso después de que <a title="“Reportes de Alan Gross” prueban su culpabilidad" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2012/02/12/ap-publica-los-reportes-de-alan-gross/" target="_blank">se demostrase que el propio Gross solicitó activamente y diseñó la misión ilegal y subversiva que debía realizar en Cuba</a>, el Departamento de Estado sigue tratando de convencernos de que cayó en una trampa, de que ha sido un “tonto útil”, de que estaba allí en “misión humanitaria”.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Y ahora pretende Washington que creamos que los dos años y un día de reclusión de Gross, que goza del derecho a las visitas conyugales de su esposa, son de alguna manera comparables con los 13 años que le robaron a un hombre a quien se le impidió ver su esposa&#8230; por un tecnicismo? ¿Cuántas visitas conyugales ha recibido <strong>Gerardo Hernández</strong>, otro de los Cinco héroes, desde el año 2000? ¿Cuántas <strong>Fernando González</strong>? Ninguna, cero. El sistema penitenciario federal de USA no lo permite. A estos hombres y a sus esposas no solamente les han robado el presente, sino también el futuro. Si se tiene en cuenta su edad, cada día que pasa es más probable que, incluso si se beneficiasen de un indulto presidencial, será demasiado tarde para que tengan hijos. Es algo inconcebible, irreparable.</p>
<p style="text-align:justify;">Ahora que he explicado por qué la comparación de los casos de René González y Alan Gross es una auténtica y ofensiva manipulación, añadiré lo siguiente: Judy Gross, la esposa, tiene en sus manos un poder virtual que los Cinco Héroes cubanos y sus familias nunca tuvieron: unos medios de comunicación poderosos y favorables, puestos a su entera disposición. Le bastaría con ejercer ese poder para que se terminara el daño que se sigue haciendo a estos cinco hombres y a sus familias y, al mismo tiempo, ella pondría fin a su pesadilla personal. Pero esto no va a suceder mientras no se busque un abogado mejor y no deje de atenerse al guión de <strong>Hillary Clinton</strong>.</p>
<p style="text-align:justify;">Las manifestaciones ante la Oficina de Intereses de Cuba en Washington son ineficaces, aunque parece que empiezan a hacer mella. Ha llegado el momento de salirse de ese guión que se centra en René González –un hombre que ya está prácticamente en libertad– como único canje posible con Alan Gross, otro hombre cuya condena es insignificante en términos comparativos. De hecho, ya va siendo hora de que dejen de insultar nuestra inteligencia. Todos los cubanos que he conocido saben sumar y restar. El Papa también.</p>
<p style="text-align:justify;">Cuando lo pienso&#8230; debe ser terrible pensar que el Departamento de Estado es la única esperanza. ¿Qué sucedería si alguien se saliese del guión? No haría falta volver a inventar la rueda: para empezar, está la resolución del Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias, según la cual las sentencias impuestas a los Cinco Héroes cubanos –Antonio Guerrero, Fernando González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino y René González– es arbitraria y viola el Derecho Internacional. Pero no sólo se trata de René, sino de todos ellos.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Habrá que preguntarle al Departamento de Estado por qué no le da importancia a esa resolución? ¿Habrá que insistir en que no le salen las cuentas, pues el número correcto no es uno, sino cinco? ¿Y por qué no habría que hacerlo? Y si el Departamento de Estado responde que esas cosas no se pueden decir, no se pueden hacer, entonces habrá que llamar a la puerta de Cindy Sheehan, otra persona a la que un presidente no le hizo ni caso… y ahora lo lamenta amargamente.</p>
<p style="text-align:justify;">O, si lo prefieren, sigamos confundiendo la velocidad con el tocino. Elijan. (Tomado de <a href="http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=7073&amp;enligne=aff" target="_blank"><em>Tlaxcala</em></a>)</p>
<ul style="text-align:justify;">
<li style="text-align:justify;"><em>Traducido por Manuel Talens</em></li>
</ul>
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