<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>La pupila insomne &#187; carlos lechuga</title>
	<atom:link href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?feed=rss2&#038;tag=carlos-lechuga" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu</link>
	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
	<lastBuildDate>Mon, 27 Mar 2023 12:41:27 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.1.31</generator>
	<item>
		<title>Kennedy y la Revolución Cubana (A 50 años del magnicidio en Dallas)</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=37163</link>
		<comments>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=37163#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 28 Nov 2013 12:03:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[Fidel]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[Mentiras y medios]]></category>
		<category><![CDATA[Terrorismo]]></category>
		<category><![CDATA[Batista]]></category>
		<category><![CDATA[Bolívar]]></category>
		<category><![CDATA[carlos lechuga]]></category>
		<category><![CDATA[Ché Guevara]]></category>
		<category><![CDATA[CIA]]></category>
		<category><![CDATA[Crisis de Octubre]]></category>
		<category><![CDATA[Elier Ramírez Cañedo]]></category>
		<category><![CDATA[España]]></category>
		<category><![CDATA[Girón]]></category>
		<category><![CDATA[John Fitzgeral Kennedy]]></category>
		<category><![CDATA[México]]></category>
		<category><![CDATA[ONU]]></category>
		<category><![CDATA[Orlando Bosch]]></category>
		<category><![CDATA[URSS]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=37163</guid>
		<description><![CDATA[&#160;Elier Ramírez Cañedo Herencia maldita El demócrata John F. Kennedy llegó a la presidencia de los Estados Unidos en 1961 arrastrando una herencia maldita en la política hacia Cuba, que lo condujo por el camino de asumir la responsabilidad ante &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=37163">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-371640" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/11/cuban3.jpg?w=300"></div></div></td></tr></table><h5><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/elier-ramirez-canedo/"><strong>Elier Ramírez Cañedo</strong></a></h5>
<p style="text-align:justify;"><strong><a href="http://wp.me/p10AwN-9Fp"><img class="alignleft  wp-image-37164" alt="kennedy-cuba" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/11/cuban3.jpg?w=300" width="300" height="246" /></a>Herencia maldita</strong></p>
<p style="text-align:justify;">El demócrata <strong><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/kennedy/">John F. Kennedy </a></strong>llegó a la presidencia de los <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/estados-unidos/"><strong>Estados Unidos</strong></a> en 1961 arrastrando una herencia maldita en la política hacia <strong>Cuba</strong>, que lo condujo por el camino de asumir la responsabilidad ante los dos acontecimientos más peligrosos que se recuerda en las relaciones entre ambos países: <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Girón/"><strong>Girón</strong></a> y la <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/crisis-de-octubre/"><strong>Crisis de Octubre</strong></a>. <span id="more-37163"></span></p>
<p style="text-align:justify;">Sin embargo, en medio de la campaña electoral, el 6 de octubre de 1960, en un banquete ofrecido por el Partido Demócrata en la ciudad de Cincinnati, Ohio, el joven senador hizo declaraciones que lo distanciaron en alguna medida de la administración anterior y que posiblemente hayan provocado desde ese momento el odio de los poderosos y oscuros enemigos que luego conspiraron contra su vida. Kennedy lanzó fuertes críticas a la derrocada dictadura de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/batista/"><strong>Batista</strong></a> y al apoyo que había recibido ésta del gobierno de Eisenhower. Entre otras cosas señaló: “Quizás el más desastroso de nuestros errores fue la decisión de encumbrar y darle respaldo a una de las dictaduras más sangrientas y represivas de la larga historia de la represión latinoamericana. Fulgencio Batista asesinó a 20 000 cubanos en siete años, una proporción de la población de Cuba mayor que la de los norteamericanos que murieron en las dos grandes guerras mundiales…”.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">“Cuba no fue para Kennedy un problema nuevo, ni su punto de vista sobre <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/fidel-castro/"><strong>Fidel Castro</strong></a> era completamente negativo”, señaló años después Arthur M. Schlesinger, uno de sus asesores más cercanos. “A principios de 1960, escribiendo sobre “el salvaje, airado y apasionado curso” de la Revolución cubana en <em>The Strategy of Peace</em>, describió a Castro como “parte de la herencia de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/bolivar/"><strong>Bolívar</strong></a>”, parte también de “la frustración de la primera revolución que ganó la guerra contra <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/espana/"><strong>España</strong></a>, pero que dejó intacto el orden feudal indígena”. No dudaba, como dijo más tarde, que “la brutal, sangrienta y despótica dictadura de Fulgencio Batista” había provocado su propia caída; y declaró francamente su simpatía hacia los motivos de la Revolución y hacia sus objetivos. En <em>The Strategy of Peace</em> suscitaba la cuestión de si Castro no habría seguido quizás “un curso más razonable” si los Estados Unidos no hubieran respaldado a Batista “durante tanto tiempo y tan incondicionalmente”, y hubiera dado a Castro una acogida más cálida en su viaje a Washington”.</p>
<p style="text-align:justify;">Pero yo también siempre me he preguntado qué hubiera sido de las relaciones Estados Unidos-Cuba, si en lugar de Eisenhower, hubiera sido Kennedy el presidente de los Estados Unidos al triunfar la Revolución en 1959.</p>
<p style="text-align:justify;">Al cumplirse 50 años del magnicidio de Dallas, me parece importante volver sobre un tópico poco conocido y divulgado de las relaciones Estados Unidos-Cuba durante la administración Kennedy. A diferencia de temas como la invasión mercenaria por Playa Girón y la Crisis de Octubre, la diplomacia secreta practicada entre ambos países en el año 1963, meses antes de que ocurriera el asesinato del presidente Kennedy, no ha tenido la misma atención de los investigadores, a pesar de que pudiera también ofrecer algunas pistas acerca de los motivos que estuvieron detrás de la conspiración contra la vida del joven presidente demócrata y de que dicha experiencia aporta numerosas lecciones a tomar en cuenta para el presente y el futuro de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>J.F. Kennedy y la idea de la “dulce aproximación” a Cuba</strong></p>
<p style="text-align:justify;">Luego del fracaso de la invasión estadounidense por Playa Girón y de la terrible experiencia de la Crisis de Octubre de 1962, Kennedy, al parecer convencido de que no era inteligente en ese momento intentar cambiar el régimen cubano por la vía militar directa, comenzó a valorar un extenso espectro de tácticas donde quedaran por igual satisfechos los intereses estratégicos de los Estados Unidos. Entre el amplio abanico de opciones que se discutía, el presidente estadounidense aceptó explorar, de manera cautelosa y discreta, un posible modus vivendi con la Isla, pero antes necesitaba saber qué concesiones estaba dispuesta a hacer Cuba en caso de lograrse algún tipo de arreglo. Al mismo tiempo, la decisión de la <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/URSS/"><strong>URSS</strong></a> de retirar los cohetes sin contar con los cubanos y el disgusto de la dirección de la Isla con tal actitud, parecían mostrarle a Kennedy una brecha entre cubanos y soviéticos que valía la pena explotar. También un posible arreglo con Cuba sintonizaba muy bien con las intenciones de Kennedy de construir una estructura de paz con la URSS en esos momentos. “En cuanto a Kennedy – escribió Schlesinger-, sus sentimientos experimentaron un cambio cualitativo después de lo de Cuba (la Crisis de Octubre de 1962); un mundo en el que las naciones se amenazasen mutuamente con armas nucleares, le parecía ahora, no precisamente un mundo irracional, sino un mundo intolerable e imposible. Así, Cuba, hizo surgir el sentimiento de que este mundo tenía un interés común en evitar la guerra nuclear, un interés que estaba muy por encima de aquellos intereses nacionales e ideológicos que en algún tiempo pudieron parecer cruciales”.</p>
<p style="text-align:justify;">En su célebre discurso en la Universidad Americana en junio de 1963, Kennedy hizo un fuerte llamado a la paz mundial y reexaminó la actitud norteamericana hacia la URSS.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">“Ninguna nación en la Historia –dijo- ha sufrido más que la Unión Soviética en el curso de la Segunda Guerra Mundial. Si volviese de nuevo la guerra mundial, todo lo que ambas partes han construido, todo aquello por lo que hemos luchado, quedaría destruido en las primeras veinticuatro horas. Sin embargo, unos y otros estamos acogidos a un peligroso y vicioso círculo, en el que la sospecha de un lado alimenta la sospecha del otro, y las nuevas armas originan otras para contrarrestarlas.<br />
(…)<br />
Si no podemos ahora poner fin a todas nuestras diferencias, al menos podemos contribuir a mantener la diversidad del mundo. Pues, en último término, el lazo fundamental que nos liga es que todos habitamos este pequeño planeta. Todos nosotros respiramos el mismo aire. Todos acariciamos el futuro de nuestros hijos. Y todos somos mortales”.</p>
<p style="text-align:justify;">Pasos como la firma de un tratado con la URSS sobre prohibición de pruebas nucleares, el establecimiento del llamado “teléfono rojo” para la comunicación directa en casos de urgencia entre el Kremlin y la Casa Blanca y el autorizo estadounidense a vender excedentes de su producción de trigo a la Unión Soviética, contribuyeron a establecer un clima de relajación de las tensiones entre las dos grandes potencias adversarias durante el transcurso del año 1963. Por supuesto, todo esto tuvo su impacto en la política norteamericana hacia Cuba.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Las gestiones de James Donovan</strong></p>
<p style="text-align:justify;">Las negociaciones para el regreso a los Estados Unidos de 1 200 mercenarios, encarcelados en Cuba después de la invasión de Girón, habían abierto el primer canal de comunicación entre ambos países desde el rompimiento de las relaciones. James Donovan, abogado de Nueva York, encargado de negociar la liberación de los prisioneros de Bahía de Cochinos como asesor legal del Comité de Familiares,  se convirtió en el primer transmisor de la disposición de Fidel –con el que se reunió en varias oportunidades- de resolver el conflicto bilateral.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Mas, cómo Donovan había llegado hasta líder de la Revolución Cubana? Hay que decir que el gobierno de los Estados Unidos manejó el asunto de los prisioneros de Bahía de Cochinos de manera muy discreta, evitando en todo momento dar la imagen de que negociaba con el gobierno cubano. Todo debía parecer una gestión privada.</p>
<p style="text-align:justify;">Fue a mediados de junio de 1962, que a pedido del fiscal general, Robert Kennedy, el Comité de Familiares de los Prisioneros le solicitó al abogado James Donovan que los representara en las gestiones con el gobierno cubano para liberarlos mediante el pago que los Tribunales Revolucionarios exigían por cada uno de ellos. A finales de agosto de 1962 Donovan viajó a la Isla y sostuvo su primera conversación con el Comandante en Jefe. Las gestiones de Donovan con las autoridades cubanas continuarían hasta diciembre de ese año cuando se llegó al acuerdo definitivo. Solo serían interrumpidas durante el período de la Crisis de Octubre.</p>
<p style="text-align:justify;">Hay que decir que mientras las conversaciones Donovan-Castro tenían lugar, la <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/CIA/"><strong>CIA</strong></a> preparó un plan para que Donovan llevara al líder de la Revolución Cubana un equipo de buceo manipulado por la agencia para atentar contra la vida del dirigente cubano. Los implementos para respirar habían sido contaminados con bacilos de tuberculosis y el traje de inmersión estaba impregnado con los hongos que producen el “Pie de Madura” (maduramicosis), una enfermedad que comienza atacando las extremidades inferiores, aflorando como tumefacciones y fístulas, y penetrando –hasta destruirlos- músculos, tendones y huesos. Como Donovan bajo iniciativa propia ya le había regalado a Fidel un traje de buceo, el plan fue abandonado.</p>
<p style="text-align:justify;">Donovan continuó reuniéndose con Fidel en el año 1963, pero en este caso para gestionar la liberación de varios ciudadanos estadounidenses presos en la Isla. En varias oportunidades el abogado neoyorquino reportó a Washington el deseo de Fidel y de algunos de sus más próximos asesores en mejorar las relaciones con los Estados Unidos.</p>
<p style="text-align:justify;">Kennedy reaccionó con interés ante todos informes de las conversaciones Donovan-Fidel. Incluso, en marzo de 1963, ante la propuesta de uno de sus colaboradores de trasladarle a Fidel por intermedio de Donovan el mensaje de que solo dos cosas eran no negociables: (1) los lazos de Cuba con el bloque chino-soviético y (2) su interferencia en el Hemisferio, asombrosamente el presidente estadounidense indicó que no estaba de acuerdo en convertir esta exigencia del “(…) rompimiento de los lazos chino-soviéticos” un punto no negociable. “No queremos presentarnos ante Castro con una condición que obviamente él no puede cumplir. Debemos comenzar pensando en líneas más flexibles”, expresó Kennedy.</p>
<p style="text-align:justify;">Donovan viajó a Cuba entre el 5 y el 8 de abril, para continuar sus negociaciones con las autoridades cubanas, que tuvieron como resultado la liberación de los agentes norteamericanos. En un memorando enviado a Kennedy sobre estas conversaciones, el director de la CIA expresó que el propósito central de estas conversaciones  -más allá de la liberación de los agentes norteamericanos- había sido político y estaba dirigido a sondear la posición de las autoridades cubanas sobre las relaciones con los Estados Unidos. McCone informó además a Kennedy que el ayudante de Fidel Castro, René Vallejo, le había dicho a Donovan que el líder cubano “(…) sabía que las relaciones con Estados Unidos eran necesarias y que quería estas se desarrollaran”.</p>
<p style="text-align:justify;">El 10 de abril, Kennedy conversó en privado con McCone acerca del contenido del memorando antes citado. El Presidente expresó gran interés por las conversaciones de Donovan con las autoridades cubanas y formuló varias preguntas “acerca del futuro de Castro en Cuba, con o sin la presencia soviética”. McCone declaró que el asunto “(…) se hallaba en estudio y propuso enviar a Donovan de vuelta a Cuba, el 22 de abril, para asegurar la liberación de los prisioneros y mantener abierto el canal de comunicación”.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Discusión de los posibles cursos de acción con relación a Cuba</strong></p>
<p style="text-align:justify;">El 11 de abril de 1963, Gordon Chase, quien se desempeñaba como asistente de McGeorge Bundy, había señalado en memorándum enviado a este último, que todos estaban preocupados por solucionar el problema cubano, pero que hasta ese momento solo habían tratado de resolverlo a través de “maldades abiertas y encubiertas de diversa magnitud”, obviando la otra cara de la moneda: “atraer suavemente a Castro hacia nosotros”. Chase expuso a Bundy sus consideraciones de que si la “dulce aproximación a Cuba” tenía resultado, los beneficios para los Estados Unidos serían sustanciales.</p>
<p style="text-align:justify;">“Probablemente –sostenía Chase- pudiéramos neutralizar a corto plazo por lo menos dos de nuestras principales preocupaciones en relación con Castro: la reintroducción de los misiles ofensivos y la subversión cubana. A largo plazo, podríamos trabajar en la eliminación de Castro a nuestra conveniencia y desde una posición de ventaja”.</p>
<p style="text-align:justify;">Asimismo, Chase planteó a Bundy que los dos obstáculos que se divisaban frente a este posible giro político con relación a Cuba: el rechazo interno de la opinión pública estadounidense y la renuencia de Fidel a dejarse seducir, eran difíciles, pero no imposibles de superar.</p>
<p style="text-align:justify;">De esta manera, hacia abril de 1963, la administración Kennedy analizaba todas las variantes que pudieran resolver el “problema cubano”, lo cual se convirtió prácticamente en una obsesión del presidente hasta el fatídico 22 de noviembre de 1963. Junto con las propuestas de espionaje, guerra económica, sabotaje encubierto, presiones diplomáticas y planes de contingencia militar, en los documentos ultrasecretos del Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos se incluía la posibilidad de “un desarrollo gradual de cierta forma de arreglo con Castro”. En un memorándum sobre “El problema cubano”, fechado el 21 de abril, McGeorge Bundy explicó la lógica de este tipo de iniciativa: “Siempre existe la posibilidad de que Castro u otros que actualmente ocupan altos cargos en el régimen vean alguna ventaja en un viraje gradual de su actual dependencia de Moscú. En términos estrictamente económicos, tanto Estados Unidos como Cuba tienen mucho que ganar con el restablecimiento de las relaciones. Un Castro “Titoísta” no es algo inconcebible,  y una revolución diplomática total no sería el suceso más extraordinario del siglo XX”.</p>
<p style="text-align:justify;">El 30 de abril de 1963, en una reunión del Grupo Permanente, se acordó “mantener la línea de comunicación con Castro que había abierto el señor Donovan durante las negociaciones de los prisioneros norteamericanos”.  Pero por esa fecha se abriría otro importante canal de comunicación entre ambos gobiernos a través de la periodista Lisa Howard.  La bella reportera había sido presentada a Fidel por Donovan en el transcurso del propio mes de abril, quien además le había gestionado una entrevista con el líder cubano para la<em> ABC</em>. La entrevista, de una hora de duración, sería trasmitida en los Estados Unidos el 10 de mayo de 1963 y generaría titulares como: “Castro quiere hablar con Kennedy” y “Castro da indicios de que quiere negociar con Kennedy”. A su regreso a los Estados Unidos, Lisa Howard informó a la CIA el interés del líder de la Revolución Cubana de conversar con la administración Kennedy. El Subdirector de Planes de la CIA, Richard Helms, elaboró un memorándum con la información recopilada de la entrevista para McCone, con copia para el Fiscal General; el asistente especial del Presidente para Asuntos de Seguridad Nacional; y otros altos mandos del aparato de inteligencia. Helms concluyó sus valoraciones de la siguiente manera: “Lisa Howard definitivamente quiere impresionar al gobierno de los Estados Unidos con dos hechos: Castro está preparado para analizar el reacercamiento y ella misma está preparada para debatir el asunto con él si el gobierno de los Estados Unidos se lo solicita”.</p>
<p style="text-align:justify;">Entretanto, una comunicación enviada a Robert Kennedy el 2 de mayo por instrucciones de McCone, daba testimonio de las preocupaciones que asistían al Director de la CIA ante cualquier iniciativa que significase un acercamiento al régimen cubano. También mostraba su falta de interés y voluntad política para avanzar en ese camino. “A propósito del informe de Lisa Howard –señalaba el documento-, el Sr. McCone me envió un cable esta mañana, planteando que no puede hacer excesivo énfasis en la importancia del secreto en este asunto y solicitó que yo emprenda todos los pasos apropiados en este sentido para reflejar su visión personal de su sensibilidad. El Sr. McCone percibe que el rumor e inevitables filtraciones con su consecuente publicidad serían lo más perjudicial. Sugiere que no se emprendan pasos activos acerca del tema de la reconciliación en este momento e insta a las más limitadas discusiones en Washington. Que ante estas circunstancias se enfatice, en toda discusión, que se está explorando el camino de la reconciliación como una remota posibilidad y una de las diversas alternativas que implica varios niveles de acción dinámica y positiva”.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>El inicio de la diplomacia secreta</strong></p>
<p style="text-align:justify;">No fue hasta el 6 de junio de 1963, que el Grupo Permanente evaluó con amplitud el tema de las conversaciones de James Donovan con Fidel Castro y los demás informes de inteligencia que señalaban el interés de Cuba en mejorar sus relaciones con los Estados Unidos. Información que había estado llegando reiteradamente en 1963 a través de varias fuentes de la CIA. En dicha reunión se valoraron las distintas vías para establecer canales de comunicación con el líder de la Revolución Cubana y el grupo coincidió en que este era un esfuerzo útil. Más habría que esperar al mes de septiembre para que comenzaran a materializarse los contactos,  y en ello desempeñaría un papel catalizador Lisa Howard.</p>
<p style="text-align:justify;">En septiembre de 1963, Howard le contó a William Attwood,  funcionario de la administración Kennedy adscrito a la misión de los Estados Unidos en las Naciones Unidas, que Fidel Castro, con el que se había reunido por varias horas durante su visita a La Habana, le había expresado su disposición a establecer algún tipo de comunicación con el gobierno de los Estados Unidos y voluntad de explorar un modus vivendi. Coincidentemente, este mismo criterio se lo había trasladado también a Attwood el embajador de Guinea en La Habana, Seydon Diallo. Attwood además había leído el interesante artículo de Howard en el periódico liberal <em>War/Peace Report</em>, bajo el título “Castro`s Overture” (Las insinuaciones de Castro), donde la periodista señalaba que en 8 horas de entrevista con Fidel, éste había sido aún más enfático acerca de su deseo de sostener negociaciones con los Estados Unidos.  Como resultado, Attwood y Howard echarían a andar un plan para iniciar conversaciones secretas entre los Estados Unidos y Cuba.</p>
<p style="text-align:justify;">Entusiasmado con la idea de establecer algún tipo de acercamiento entre La Habana y Washington, Attwood conversó el asunto el 12 de septiembre de 1963 con el subsecretario de Estado, Averell Harriman, quien le sugirió que escribiera un memorándum al respecto. Attwood no perdió tiempo y seis días después tenía listo el documento. Este comenzaba diciendo:</p>
<p style="text-align:justify;">“Este memorándum propone un curso de acción que, de alcanzar resultados positivos, podría eliminar el tema de Cuba de la campaña (presidencial estadounidense) de 1964”.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">“No propone ofrecer un “trato” a Castro –decía a continuación- , lo que desde un punto de vista político sería más peligroso que no hacer nada, pero sí una investigación discreta sobre la posibilidad de neutralizar a Cuba según nuestros propios intereses…<br />
Ya que no pretendemos derribar el régimen de Castro por la fuerza militar, ¿hay algo que podamos hacer para promover los intereses estadounidenses sin que se nos acuse de contemporizar?</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">Según diplomáticos neutrales y otros con los que he hablado en las Naciones Unidas y Guinea, existen motivos para creer que a Castro no le agrada su actual dependencia del bloque soviético; que no le agrada ser en realidad un satélite; que el embargo comercial lo daña, aunque no lo suficiente como para hacer peligrar su posición; y que le gustaría tener algún contacto oficial con Estados Unidos y haría mucho por obtener una normalización de las relaciones con nosotros, aunque la mayoría de su séquito comunista a ultranza, como <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/che-guevara/"><strong>Che Guevara</strong></a>, no lo acogiera con beneplácito.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">Todo esto puede no ser cierto, pero parecería que tenemos algo que ganar y nada que perder averiguando si en realidad Castro desea hablar y qué concesiones estaría dispuesto a hacer…<br />
Por el momento, lo único que desearía es autoridad para hacer contacto con (<a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/carlos-lechuga/"><strong>Carlos) Lechuga</strong></a> (el jefe de la misión de Cuba en las Naciones Unidas). Veremos entonces que ocurre”.</p>
<p style="text-align:justify;">Era prácticamente imposible que, bajo esta visión que refleja el memorándum de Attwood, pudiera llegarse a algún tipo de arreglo entre los Estados Unidos y Cuba. La propuesta se reducía a sondear a la Isla, para ver si ésta estaba dispuesta a realizar una serie de gestos y concesiones a los Estados Unidos. Al parecer, el funcionario estadounidense olvidaba que los líderes cubanos ya habían fijado su posición de rechazo a cualquier forma de negociación que implicara el menoscabo de la autodeterminación de la Isla. Tampoco es un absurdo pensar, que la dirección cubana, de percibir la maniobra de Washington, aprovechara el  proceso de diálogo con vistas a ganar tiempo y preparar al país política y militarmente ante un eventual enfrentamiento militar directo con los yanquis.</p>
<p style="text-align:justify;">De esta manera, la finalidad de los tenues acercamientos a Cuba que iniciarían los Estados Unidos bajo la anuencia de Kennedy, había quedado perfectamente delineada en el memorándum de Attwood: neutralizar a Cuba según los intereses de los Estados Unidos, sacándole la mayor cantidad de concesiones posibles. Por supuesto, estas concesiones implicaban que Cuba debía comenzar a satisfacer las exigencias de Washington con relación a: “la evacuación de todo el personal militar del bloque soviético”, “el fin de las actividades subversivas de Cuba en <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/america-latina/"><strong>América Latina</strong></a>” y “la adopción por parte de Cuba de una política de no alineamiento”. De no ser bajo esas condiciones, los Estados Unidos no se arriesgarían a explorar un modus vivendi con Cuba.</p>
<p style="text-align:justify;">Attwood mostró el propio 18 de septiembre el memorándum al entonces embajador de los Estados Unidos ante la ONU, Adlai Stevenson, quien se comprometió a discutir el asunto con el Presidente. “Cuando le hablé por primera vez sobre esta iniciativa o aproximación de los cubanos a Adlai Stevenson –recordó Atwood ante una comisión del Senado de los Estados Unidos en 1975-, dijo que le gustaba pero,… desafortunadamente la CIA todavía estaba a cargo de Cuba. No obstante, dijo, estaba dispuesto a conversar el asunto con la Casa Blanca”.</p>
<p style="text-align:justify;">Al día siguiente, Atwood se reunió de nuevo con Harriman en New York y le entregó el memorándum. El subsecretario de Estado, después de leer el documento, le sugirió a Attwood que lo discutiera también  con el Fiscal General, Robert F. Kennedy. Mas ya al día siguiente de este encuentro, Stevenson había obtenido la aprobación del Presidente para que Attwood sostuviera un discreto contacto con el embajador cubano en Naciones Unidas, Carlos Lechuga. Inmediatamente, Attwood habló con Lisa Howard para que le preparara el contacto con Lechuga. En medio del salón de delegados de las Naciones Unidas, Howard se acercó a Lechuga el 23 de septiembre y, según recuerda el propio Lechuga, le dijo que Attwood deseaba hablar con él y que era algo urgente pues al próximo día debía salir para Washington.</p>
<p style="text-align:justify;">El encuentro se produjo en la casa de la periodista en la noche del propio 23 de septiembre, de manera bastante informal y sin que pareciese un acercamiento oficial de los Estados Unidos–como lo había pedido el propio Attwood-, aprovechando una fiesta que la misma preparó y a la cual invitó a Lechuga.</p>
<p style="text-align:justify;">Años después, el 10 de julio de 1975, ante la Comisión Church del Senado de los Estados Unidos, Attwood recordó su contacto con Lechuga de la siguiente manera: “…la señorita Howard organizó la recepción para el día 23. Conocí a Lechuga. Dijo que Fidel Castro había tenido la esperanza de haber podido sostener un contacto con el presidente Kennedy en el 61, pero entonces había sucedido lo de Bahía de Cochinos y ya no se pudo. Pero que le había impresionado mucho el discurso pronunciado por el Presidente en junio del 63, en el que se refirió a la diversidad en el mundo. Fue entonces que le dije que ya no era un particular sino un funcionario del gobierno y coincidimos en que la situación era diferente, aunque las circunstancias también eran un poco anómalas. Me dijo que los cubanos estaban muy molestos con la posición del exilio, la posición de la CIA respecto a Cuba, así como la congelación de los activos cubanos”.</p>
<p style="text-align:justify;">El próximo paso fue una visita de Attwood a Washington en el mismo mes de septiembre, para reunirse con Robert Kennedy. Attwood puso al tanto al Fiscal General de la iniciativa y éste dejó sentada su posición de que “un viaje de Attwood a Cuba, como había sugerido Lechuga, sería un poco riesgoso, pues de seguro se filtraría y podría parar en una investigación en el Congreso, o algo parecido (…) pero consideraba que valía la pena continuar con el asunto por la vía de la ONU e indicó que hablaría con Averell Hariman y Bundy sobre el tema”.</p>
<p style="text-align:justify;">De esta manera, al primer contacto de Attwood y Lechuga siguieron otros en el salón de delegados de las Naciones Unidas. En uno de ellos, Attwood le trasmitió a Lechuga que el gobierno de  los Estados Unidos, después de evaluar la propuesta, había decidido que no era conveniente que él viajara a Cuba en esas circunstancias debido al peligro de filtración dada su “condición oficial”,  pero que su gobierno estaba en la mejor disposición de reunirse con Fidel o algún emisario suyo en Naciones Unidas. El 28 de octubre, Lechuga le comunicó a Attwood que La Habana no pensaba que enviar a alguien a las Naciones Unidas fuera de utilidad en ese momento, pero que esperaba que pudieran seguir los contactos entre ellos.  Desde la Casa Blanca, Gordon Chase, designado por Bundy, se encargaba de darle seguimiento a los contactos de Attwood con los cubanos.</p>
<p style="text-align:justify;">Posteriormente, Lisa Howard ofreció su casa para que Attwood conversara directamente con Fidel Castro por intermedio de su ayudante René Vallejo. También para que a través de ella, Vallejo le trasladara mensajes a Attwood.</p>
<p style="text-align:justify;">El 31 de octubre, en una llamada que Vallejo realizó a Lisa Howard, este trasladó el mensaje de que Fidel estaba dispuesto a enviar un avión a <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/mexico/"><strong>México</strong></a> a recoger a un enviado de Washington y conducirlo a un aeropuerto secreto cerca de Varadero, donde tendría una reunión a solas con el líder de la Revolución Cubana. Lisa Howard respondió que dudaba que eso fuera posible y que quizás lo mejor era que él (Vallejo), como vocero personal de Fidel, viajara a Naciones Unidas o a México a reunirse con un representante del gobierno de los Estados Unidos.</p>
<p style="text-align:justify;">Attwood relató en 1975 cómo la atención que las máximas autoridades del gobierno estadounidense prestaban a sus contactos con Cuba crecía aceleradamente. El 5 de noviembre fue llamado a la Casa Blanca para hablar con Bundy, quien le dijo que “el Presidente estaba más a favor de ejercer presión para una apertura con Cuba que el Departamento de Estado, con la idea de sacarla del redil soviético, borrar quizás lo sucedido en Bahía de Cochinos, y tal vez volver a la normalidad”. Bundy quiso un memorándum cronológico de toda la iniciativa.</p>
<p style="text-align:justify;">El 11 de noviembre, Vallejo se comunicó telefónicamente con Lisa Howard y le reiteró el interés de Fidel de reunirse con algún emisario de los Estados Unidos y que, en ese caso, un avión cubano podía recoger a la persona designada por el gobierno de los Estados Unidos en Key West y trasladarlo a uno de los aeropuertos cercanos a La Habana donde participaría en una reunión con Fidel. Cuando Attwood comunicó esto a Bundy, se le indicó que, por instrucciones del Presidente, primero debía realizarse un contacto de él (Attwood) con Vallejo en Naciones Unidas para saber qué tenía en mente Fidel, particularmente si estaba interesado en conversar sobre los puntos señalados por Stevenson en su discurso en Naciones Unidas el día 7 de octubre, considerados inaceptables por los Estados Unidos:  la “sumisión de Cuba a la influencia comunista externa”, “la campaña cubana dirigida a subvertir al resto del hemisferio” y “el no cumplimiento de las promesas de la Revolución respecto a los derechos constitucionales”. Así lo expresó también Bundy en un memorando para dejar constancia: “sin tener indicios de la disposición de ir en esa dirección, es difícil ver qué podríamos lograr con una visita a Cuba”.</p>
<p style="text-align:justify;">Attwood trasmitió el 18 de noviembre por vía telefónica el mensaje a Vallejo, quien le contestó que no era posible que él viajara en ese momento a New York, pero que en cambio, se enviarían instrucciones a Lechuga para discutir con él (Attwood) una agenda con vistas a una posterior reunión con Fidel. Al día siguiente, Attwood reportó telefónicamente su conversación a Gordon Chase.  El asistente de Bundy le dijo entonces a Attwood que, luego de recibir la llamada de Lechuga para fijar una cita en la que se analizaría la agenda, se pusiera rápidamente en contacto con él, pues el Presidente quería conocer de inmediato el resultado de la conversación para considerar el próximo paso que debía dar la administración.</p>
<p style="text-align:justify;">Chase, convertido en uno de los mayores defensores del acercamiento diplomático a Cuba, expuso el 12 de noviembre en memorándum altamente confidencial -solo para ser leído por Bundy- sus refutaciones frente a varios argumentos contrarios a “la conciliación con Castro” como: “Castro nunca satisfará nuestros requisitos mínimos”; “la conciliación con Castro implica que Estados Unidos converse con él, y el hecho de que Estados Unidos quiera conversar con Castro lo liberará de las serias preocupaciones que actúan a nuestro favor”; “la opinión pública estadounidense no apoyará la conciliación con Castro”; “en caso de que nos reconciliásemos con Castro y este nos traicionara, nos veríamos en un lamentable aprieto (especialmente en términos públicos)” y “aun cuando la conciliación con Castro es una alternativa real, ahora no es el momento adecuado”.</p>
<p style="text-align:justify;">Este documento es muy importante, pues en él se refleja de manera muy clara, las ideas que se estaban moviendo en el estrecho círculo de colaboradores de Kennedy donde se conocía la iniciativa de aproximación a Cuba. En este memorándum Chase planteaba: “Nuestra postura, por no decir nuestras palabras, debería trasladar lo siguiente: “Fidel, estamos dispuestos a dejar que los eventos sigan su curso actual. Pretendemos mantener, y cuando sea posible, aumentar nuestra presión en su contra para derrocarlo y estamos más que seguros de que triunfaremos. Además, puede irse olvidando de conseguir “otra Cuba” en el hemisferio. Hemos aprendido nuestra lección y no permitiremos “otra Cuba”. Sin embargo, como personas razonables que somos, no vamos por su cabeza ni tampoco disfrutamos con el sufrimiento del pueblo cubano. Usted sabe cuáles son nuestras principales preocupaciones: el vínculo con los soviéticos y la subversión. Si usted cree que está en condiciones de disipar tales preocupaciones, probablemente podamos encontrar una manera de coexistir amigablemente y construir una Cuba próspera. Si cree que no puede hacer frente a nuestras preocupaciones, entonces olvídese del asunto; nosotros no tenemos inconveniente en mantener la situación actual. Al mismo tiempo, puede que le convenga tener en cuenta que si bien siempre nos interesará su parecer sobre el vínculo con los soviéticos y la subversión cubana, obviamente no podemos decirle en estos momentos que siempre estaremos dispuestos a negociar con usted en los mismos términos”.  Como conclusión, Chase destacó que “un acercamiento discreto con Castro reporta numerosas ventajas. En primer lugar, un acercamiento mostraría claramente a Castro que tiene una alternativa que tal vez no esté seguro existe, es decir, convivir con Estados Unidos según los términos de Estados Unidos. En segundo lugar, aun cuando rechazase nuestra oferta, aprenderíamos mucho”.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>El magnicidio en Dallas y el fin de la iniciativa de acercamiento.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">El 22 de noviembre, se produjo el asesinato de Kennedy en Dallas, coincidentemente el mismo día que el periodista francés, Jean Daniel, bajo el encargo personal de Kennedy, conversaba con Fidel Castro y le trasladaba un mensaje conciliador. Aspecto más conocido de toda esta historia, debido a los testimonios de los propios participantes. Lyndon Baines Johnson, puesto al tanto de los contactos y comunicaciones secretas que se habían estado sosteniendo con Cuba al asumir la presidencia de los Estados Unidos, no mostró interés alguno en continuar esta iniciativa.</p>
<p style="text-align:justify;">Varios autores consideran que el hecho de que Kennedy estuviera secretamente explorando un “arreglo con Castro”, tuvo algo que ver con la conspiración para asesinarlo. Y realmente es muy curioso que, en 1963, mientras Donovan negociaba con las autoridades cubanas la liberación de varios agentes estadounidenses presos en Cuba, en el exterior circulaba una denuncia del agente de la CIA Felipe Vidal Santiago, sobre una supuesta negociación entre los Kennedy y el gobierno cubano. Al respecto, escribió Fabián Escalante en su libro <em>La guerra secreta. 1963</em>: El complot: “(…) según Vidal, encontrándose en Washington, conoció por medio de Marshall Digss, un abogado conocido y dueño de un prominente bufete, que el Departamento de Estado se encontraba preparando una reunión con Blas Roca, dirigente cubano, en Berlín Oriental, donde se analizarían alternativas de negociación entre los dos gobiernos”. En la propia obra señala también Escalante que por ese tiempo: “(…) el conocido terrorista <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/orlando-bosch/"><strong>Orlando Bosch Ávila</strong></a> publicó en Nueva Orleáns un panfleto denominado “La tragedia de Cuba”, donde acusaba a Kennedy de haber traicionado al exilio y tratar de hacer un pacto con Fidel Castro”.</p>
<p style="text-align:justify;">El historiador y ex asesor de Kennedy, Arthur Schlesinger, se encuentra entre los que defienden la hipótesis de que el acercamiento a Cuba en 1963 tuvo algo que ver en la sentencia de muerte del joven presidente. Al respecto dijo: “Aunque el plan de Attwood se mantuvo en conocimiento de muy pocas personas, parece inconcebible que la CIA no conociera nada de ello. La inteligencia americana tenía a los diplomáticos cubanos de la <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/ONU/"><strong>ONU</strong></a> bajo una incesante vigilancia. Seguía sus movimientos, leía sus cartas, interceptaba sus cables, grababa sus llamadas telefónicas. Se sospechaba que Attwood y Lechuga estaban haciendo algo más que cambiándose recetas de “daiquiri”.</p>
<p style="text-align:justify;">Por su parte, William Attwood, en las memorias que publicó en 1987, también se refirió a que la CIA seguramente averiguó las gestiones que él estaba haciendo y que después esa información llegó a los frustrados veteranos de la invasión de Bahía de Cochinos, que no perdían las esperanza de volver a Cuba apoyados por el ejército de los Estados Unidos y la CIA, por lo que cualquier exploración de Kennedy de un entendimiento con Castro destruía esas aspiraciones.</p>
<p style="text-align:justify;">Si bien es cierto que Kennedy no soslayó la posibilidad de explorar un acomodo con Cuba, no renunció en ningún instante a la política agresiva contra la Isla. Realmente la invasión militar directa de tropas estadounidenses era poco recomendable en esos momentos, dado el posible costo de vidas estadounidenses, la repercusión negativa sobre los aliados y la opinión pública mundial –incluyendo la estadounidense-, además de que la Isla había incrementado su capacidad defensiva y el frente interno contrarrevolucionario había sido considerablemente debilitado, pero no era una opción desechada a más largo alcance o como respuesta a algún acontecimiento inesperado que la legitimara tanto a lo interno de la Isla como en el escenario internacional.  La estrategia de Kennedy en relación con Cuba se centró entonces en jugar todas las cartas posibles que pudieran satisfacer los intereses estadounidenses. De esta manera, se combinaban las acciones terroristas, las tácticas diplomáticas y la formación de un ejército mercenario, para conformar un programa de múltiple vía que presionara al máximo a la Isla, provocando una corrosión progresiva que llevara al régimen, o bien a su derrocamiento, o a negociar con los Estados Unidos en función de sus intereses.</p>
<p style="text-align:justify;">El investigador Fabian Escalante, quien ha investigado durante décadas la política de la administración Kennedy hacia Cuba, hizo la siguiente valoración sobre los tenues acercamientos de los Estados Unidos hacia Cuba en 1963, en una evento celebrado en Nassau, Bahamas: “Según nuestro análisis, lo que ocurrió fue lo siguiente. Los halcones nunca apoyaron, ellos no entendían esta estrategia; no estaban de acuerdo. Ellos no estaban de acuerdo con nada que no fuera una invasión contra Cuba. Nosotros pensamos que los halcones se sintieron traicionados. Según nuestro análisis, existían dos estrategias que iban a ser aplicadas por los Estados Unidos. Una, la del gobierno. La otra, la de la CIA, los exiliados cubanos y la mafia, e incluso ellos tenían sus propios objetivos independientes con respecto a este tema. En este último grupo se creó la necesidad de asesinar a Kennedy. A ellos les parecía que Kennedy no estaba de acuerdo con una nueva invasión. Ésa es nuestra hipótesis”.</p>
<p style="text-align:justify;">Finalmente salta una pregunta recurrente en los estudiosos de este período: ¿se hubiera alcanzado algún tipo de entendimiento entre los Estados Unidos y Cuba de no haberse producido el asesinato de Kennedy? Eso es imposible saberlo en la actualidad y significaría adentrarnos en la historia contrafactual, pero sí podemos hacer una valoración sobre el momento en que ocurre el asesinato del presidente estadounidense y las perspectivas que se abrían en la política hacia Cuba. El investigador estadounidense Peter Kornbluh, quien ha estudiado profundamente esta etapa, nos ofreció en entrevista, su juicio: “Kenendy iba a llegar al mismo punto que Kissinger y Carter. Fidel probablemente no iba a tener la confianza de cortar su relación con la Unión Soviética para obtener una ligera coexistencia con los Estados Unidos. Pero, al mismo tiempo, Kennedy y Khruschev, y yo creo Fidel también, tenían una lección de la Crisis de Octubre. Una lección de que el peligro de la hostilidad podía llevar a la hecatombe mundial. La Unión Soviética estaba apoyando la idea de un acercamiento entre Estados Unidos y Cuba. Los Estados Unidos estaban más abiertos a esto también. Kennedy había dicho que quería una flexibilidad, que no debía fijarse para conversar la precondición de echar a un lado a los soviéticos de Cuba. Él había tomado el asunto en sus propias manos. Fidel mismo estaba muy interesado y aún después de la muerte de Kennedy él estaba aún más interesado en seguir este proceso”.</p>
<p style="text-align:justify;">Todo lo expresado por Kornbluh es cierto, pero también el hecho que algunos de los principales asesores de Kennedy, al tanto de la iniciativa, continuaban insistiendo en exigir a la Isla que rompiera sus vínculos con la URSS y abandonara el apoyo a los movimientos revolucionarios en América Latina, antes de poder sentarse a la mesa de negociaciones. Desde esta posición de fuerza, era prácticamente imposible que pudiera llegarse a un modus vivendi con Cuba. La dirección cubana había reiterado que la soberanía de Cuba, tanto en el plano externo como en el interno, no podía ser objeto de negociación. Por otro lado, los planes de la CIA de asesinar a Fidel seguían su curso; al igual que las acciones de sabotaje contra la Isla, el bloqueo económico y el aislamiento diplomático. Al mismo tiempo, algunos de los documentos desclasificados de la administración Kennedy reflejan con toda claridad que la estrategia del acercamiento discreto a Cuba planteaba explorar si la dirección cubana aceptaría negociar en los términos que satisfacían los intereses de Washington y, paralelamente, ir desarrollando el más amplio espectro de políticas agresivas que la obligaran a hacerlo. ¿Se podía tener algún tipo de esperanza de un entendimiento entre los Estados Unidos y Cuba bajo este enfoque de política?</p>
<p style="text-align:justify;">Como hemos visto, algunos autores consideran que el asesinato de Kennedy tuvo que ver con una conspiración de la CIA y la mafia anticubana  que, entre otras cosas, no le perdonaban a Kennedy haber prohibido que tropas estadounidenses invadieran la Isla; la reducción del control de la CIA sobre las acciones anticubanas; el compromiso con la URSS de no invadir la Isla luego de zanjada la crisis de octubre de 1962; y que, por si fuera poco, estuviera practicando una diplomacia secreta de acercamiento con los cubanos. De ser cierta esta hipótesis: ¿hubieran permitido la CIA y la mafia anticubana que Kennedy diera pasos más serios para llegar a una normalización de las relaciones con la Isla? ¿Se hubieran quedado de manos cruzadas?</p>
<p style="text-align:justify;">Tampoco se puede desconocer que la relación de Cuba con la Unión Soviética y su apoyo a los movimientos revolucionarios en América Latina eran en ese momento los elementos de mayor preocupación en Washington, pero que en ellos no estribaba, como muchos han pensado y divulgado durante años, la esencia del conflicto. La voluntad soberana de Cuba y las ansias hegemónicas de los Estados Unidos continuaba siendo la esencia del conflicto bilateral. Los objetivos inmediatos de Estados Unidos con Cuba se concentraban en quebrar su voluntad soberana en materia de política exterior, pero ello no significaba una abdicación a lograr lo mismo en política interna. Al mismo tiempo, Cuba no  iba a ceder ante las presiones de los Estados Unidos en ningún aspecto que tuviera que ver con su derecho a la libre autodeterminación, aunque se le ofreciera a cambio una “normalización” de las relaciones. Este es otro argumento de importancia a la hora de sustentar un criterio menos optimista en relación con la posibilidad de un entendimiento entre los Estados Unidos y Cuba durante la administración Kennedy.</p>
<p style="text-align:justify;">El énfasis que la administración Kennedy puso en la política exterior de Cuba no fue más que la expresión coyuntural y la dimensión superficial de los motivos de fondo del conflicto. La historia demostró más tarde, que cuando desaparecieron estos argumentos que presentaban a Cuba como una amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos, especialmente luego de derrumbarse el campo socialista y en momentos en que la Isla no tenía ni un soldado en el exterior, el conflicto se mantuvo vivo y el gobierno estadounidense no hizo ni el menor intento por llegar a un entendimiento con la Isla. Por el contrario, se agudizó la agresividad hacia Cuba, revelándose nuevamente la verdadera esencia de corte bilateral del conflicto –aunque atravesada por lo multilateral en numerosos períodos históricos- y concentrando entonces el foco de su política en la realidad interna de la Isla. Ello constituye muestra fehaciente de que el objetivo de la política de los Estados Unidos hacia la Cuba revolucionaria siempre ha sido el mismo: “el cambio de régimen”, el derrocamiento de un sistema que en sus propias narices ha practicado y aún hoy practica una política interna y externa absolutamente soberana.</p>
<p style="text-align:justify;">Notas</p>
<p style="text-align:justify;">[1]Citado por Carlos Lechuga en: <i>Itinerario de una Farsa</i>, Editorial Pueblo y Educación, Ciudad de La Habana, 1991, pp.127-129.</p>
<p style="text-align:justify;">[1]Arthur M.Schlesinger, <i>Los Mil Días de Kennedy</i>, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1970, pp.183-184.</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Véase también Elier Ramírez, “Una historia poco conocida de las relaciones Estados Unidos-Cuba”, <i>Rebelión</i>, 25 de noviembre de 2011 y en coautoría con Esteban Morales Domínguez, <i>“De la confrontación a los intentos de normalización. La política de Estados Unidos hacia Cuba”.</i> Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2011.</p>
<p style="text-align:justify;">[1]Arthur M.Schlesinger, <i>Ob.Cit</i>, p.728.</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Citado por Ibídem, pp.734-735.</p>
<p style="text-align:justify;">[1]Donovan coordinó entre agosto y finales de diciembre 1962 –las conversaciones concluyeron el 21 de diciembre- la liberación de los prisioneros de Bahía de Cochinos a cambio de un pago del gobierno de los Estados Unidos de 62 millones de dólares en alimentos y medicinas para niños en seis meses. A principios de 1963 continuó sus viajes a La Habana para lograr la liberación de una veintena de ciudadanos estadounidenses, incluidos 3 operativos de la CIA, encarcelados en Cuba.</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Pero la realidad fue que no menos de 14 organismos federales de los Estados Unidos, incluida la CIA, estuvieron involucrados en el desembolso de los fondos que se emplearon para la adquisición de los productos que se debían entregar a Cuba, a cambio de la liberación de los prisioneros de Bahía de Cochinos.</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Oscar Pino Santos, <i>Complot</i>, Editorial Nuestro Tiempo, S.A., México, p.23.</p>
<p style="text-align:justify;">[1]Tomás Diez Acosta, <i>Los últimos 12 meses de J.F.Kennedy y la Revolución Cubana</i>, Editora Política, La Habana, 2011, p.175.</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Ibídem, p.184.</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Ibídem.</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Memorándum de Gordon Chase a Bundy, 11 de abril de 1963, documentos desclasificados, <cite>www.gwu.edu/~nsarchiv/, </cite>(Internet), (traducción del ESTI)</p>
<p style="text-align:justify;">[1]Peter Kornbluh, “JFK and Castro: The Secret Quest for Accomodation”, in: <i>Cigar Aficionado</i>, September-October, 1999.</p>
<p style="text-align:justify;">[1]  Tomás Diez Acosta, Ob.Cit, p.85.</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Lisa Howard fue una de las primeras mujeres en tener su propio programa de televisión en los Estados Unidos. Antes de incursionar en el periodismo había sido actriz. En 1960 realizó la primera gran entrevista al premier soviético Nikita Khruschev, que fue vista en los Estados Unidos. Posteriormente fue contratada por la televisora ABC.</p>
<p style="text-align:justify;">[1]Peter Kornbluh and William M. Leogrande, “Talking with Castro”, in: <i>Cigar Aficionado</i>, Febrary, 2009.</p>
<p style="text-align:justify;">[1]Memorándum de Richard Helms para McCone, 1 de mayo de 1963, documentos desclasificados, <cite>www.gwu.edu/~nsarchiv/, </cite>(Internet), (traducción del ESTI)</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Memorándum del Teniente General de la CIA, Marshall S.Carter al Fiscal General, Robert Kennedy, 2 de mayo de 1963, documentos desclasificados, Robert Kennedy Papers, <a href="http://www.jfklibrary.org/About-Us/News-and-Press/Press-Releases/2012-10-11-RFK-Papers-Released.aspx">http://www.jfklibrary.org/About-Us/News-and-Press/Press-Releases/2012-10-11-RFK-Papers-Released.aspx</a>, (Internet).</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Peter Kornbluh, Ob.Cit.</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Como señala el Dr. Tomás Diez Acosta en su libro <i>Los últimos 12 meses de J.F.Kennedy y la Revolución Cubana</i>, quizás la demora en iniciar pasos prácticos de acercamiento a Cuba estuvo vinculada al temor a las “filtraciones de información”, más bien a “una acción “gris” de inteligencia ejecutada por los elementos que dentro del gobierno de los Estados Unidos se oponían a cualquier intento de acercamiento a Cuba”. Pero la documentación estadounidense también refleja que la CIA se oponía rotundamente a un arreglo con Cuba y el Departamento de Estado mostraba menos entusiasmo en la idea que el propio presidente Kennedy.</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Anterior a eso, Attwood había sido editor de la revista <i>Look</i> y entrevistado a Fidel Castro en 1959.</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Peter Kornbluh, <i>Ob.Cit</i></p>
<p style="text-align:justify;">[1] Citado por Piero Gleijeses, en: <i>Misiones en Conflicto. La Habana, Washington y África 1959-1976</i>, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2004, pp. 42-43.</p>
<p style="text-align:justify;">[1]Declaraciones de William Atwood ante el Senado de los Estados Unidos. Comisión de Investigación sobre las operaciones gubernamentales relacionadas con actividades de Inteligencia. Washington DC.  Jueves 10 de julio de 1975, <cite>www.gwu.edu/~nsarchiv/, </cite>(Internet), (Traducción del ESTI)</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Entrevista realizada a Carlos Lechuga el 3 de octubre del 2008.</p>
<p style="text-align:justify;">[1]Memorándum de William Attwood a Gordon Chase, 8 de noviembre de 1963, <cite>www.gwu.edu/~nsarchiv/, </cite>(Internet), (Traducción del ESTI)</p>
<p style="text-align:justify;">[1]Declaraciones de William Atwood ante el Senado de los Estados Unidos. Comisión de Investigación sobre las operaciones gubernamentales relacionadas con actividades de Inteligencia. Washington DC.  Jueves 10 de julio de 1975, <cite>www.gwu.edu/~nsarchiv/, </cite>(Internet), (Traducción del ESTI)</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Ibídem.</p>
<p style="text-align:justify;">[1]Memorándum de William Attwood a Gordon Chase, 8 de noviembre de 1963, <cite>www.gwu.edu/~nsarchiv/, </cite>(Internet), (Traducción del ESTI)</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Ibídem.</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Peter Kornbluh, <i>Ob.Cit.</i></p>
<p style="text-align:justify;">[1] Declaraciones de William Atwood ante el Senado de los Estados Unidos. Comisión de Investigación sobre las operaciones gubernamentales relacionadas con actividades de Inteligencia. Washington DC.  Jueves 10 de julio de 1975, <cite>www.gwu.edu/~nsarchiv/, </cite>(Internet), (Traducción del ESTI)</p>
<p style="text-align:justify;">[1]Memorándum para dejar constancia de McGeorge Bundy, 12 de noviembre de 1963, <cite>www.gwu.edu/~nsarchiv/, </cite>(Internet), (Traducción del ESTI).</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Citado por Peter Kornbluh, <i>Ob.Cit.</i></p>
<p style="text-align:justify;">[1]Memorándum de William Attwood a Gordon Chase, 22 de noviembre de 1963, <cite>www.gwu.edu/~nsarchiv/, </cite>(Internet) (Traducción del ESTI)</p>
<p style="text-align:justify;">[1]Memorándum de Gordon Chase a Bundy, 12 de noviembre de 1963, <cite>www.gwu.edu/~nsarchiv/, </cite>(Internet) (Traducción del ESTI)</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Ibídem.</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Ibídem.</p>
<p style="text-align:justify;"><b>[1]</b> Citado por Tomás Diez Acosta, Ob.Cit, p.187.</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Carlos Lechuga, <i>En el ojo de la Tormenta</i>, SI-Mar SA, Cuba y Ocean Press, Australia, 1995, p.304.</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Ibídem, pp.305-306.</p>
<p style="text-align:justify;">[1]El 22 de enero de 1963, durante una reunión del Consejo de Seguridad Nacional, Kennedy había declarado: <i>“Probablemente llegará el momento en que tengamos que actuar nuevamente contra Cuba. Ese país puede que sea nuestra respuesta en alguna situación futura –en la misma forma en que los rusos han usado Berlín-. Nosotros podemos decidir que Cuba pudiera ser una respuesta más satisfactoria que la respuesta nuclear. Debemos estar preparados aunque esto no ocurra. Debemos estar preparados para dar pasos contra Cuba si eso fuera por nuestro interés nacional. Los planes de Estados Unidos y el ejército, en la dirección de nuestro esfuerzo, deben estar adelantados en los meses venideros teniendo siempre a Cuba en la mente, para estar listos y maniobrar con toda la rapidez posible. Podemos utilizar a Cuba para limitar las acciones de los rusos, lo mismo que ellos han hecho con Berlín para limitar las nuestras”.</i> Citado por Tomás Diez Acosta en: Ob.Cit, p.24</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Trascripción de las reuniones entre los funcionarios cubanos y los historiadores de JFK, cinta 2 de 8, Hotel Nassau Beach, 7/9 de diciembre de 1995, <a href="http://cuban-exile.com/doc_026-050/doc0027.html">http://cuban-exile.com/doc_026-050/doc0027.html</a>, (Internet) (Traducción del ESTI)</p>
<p style="text-align:justify;">[1] Entrevista realizada a Peter Kornbluh, 30 de noviembre de 2012.</p>
<p>Artículos relacionados:</p>
<ul>
<li><a title="Una teoría sobre el asesinato de Kennedy" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/11/21/una-teoria-sobre-el-asesinato-de-kennedy/">Una teoría sobre el asesinato de Kennedy</a></li>
<li><a title="Wayne Smith: Obsoleta y contraproducente política de EE.UU. hacia Cuba" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/08/02/wayne-smith-obsoleta-y-contraproducente-politica-de-ee-uu-hacia-cuba/">Wayne Smith: Obsoleta y contraproducente política de EE.UU. hacia Cuba</a></li>
<li><a title="La CIA, teoría y práctica del caos" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/02/09/la-cia-teoria-y-practica-del-caos/">La CIA, teoría y práctica del caos</a></li>
</ul>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?feed=rss2&#038;p=37163</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El colmo del cinismo</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=37035</link>
		<comments>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=37035#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 23 Nov 2013 18:01:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[carlos lechuga]]></category>
		<category><![CDATA[John Kerry]]></category>
		<category><![CDATA[Lillian Lechuga]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=37035</guid>
		<description><![CDATA[&#160;Lillian Lechuga Es tan artificial la situación que hoy existe,que si Mark Twain viviera, se asombraría al saber que en pleno siglo xxi,para un yanqui de Connecticut sería más fácil visitar La Corte del Rey Arturoque a un ciudadano norteamericano &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=37035">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-370360" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2011/04/john-kerry.jpg"></div></div></td></tr></table><h5 class="yiv0365970663MsoNormal" id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17673" style="text-align:justify;"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/lillian Lechuga/" target="_blank"><span style="font-family:Times New Roman;font-size:medium;"><span style="font-size:12pt;"><strong>Lillian Lechuga</strong></span></span></a></h5>
<h5 class="yiv0365970663MsoNormal" style="text-align:justify;padding-left:240px;"><em>Es tan artificial la situación que hoy existe,</em><em>que si <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/mark-twain/" target="_blank">Mark Twain</a> viviera, se asombraría al saber que en pleno siglo xxi,</em><em>para un yanqui de Connecticut sería más fácil visitar La Corte del Rey Arturo</em><em>que a un ciudadano norteamericano pasear por las calles de La Habana […]</em></h5>
<h5 style="padding-left:240px;"><span style="font-family:Times New Roman;font-size:medium;"><span style="font-size:12pt;"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/carlos-lechuga/" target="_blank">Carlos Lechuga</a> (inédito)</span></span></h5>
<div id="attachment_10254" style="width: 196px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/11/23/el-colmo-del-cinismo/"><img class="size-full wp-image-10254 " alt="Senador John Kerry" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2011/04/john-kerry.jpg" width="186" height="123" /></a><p class="wp-caption-text">John Kerry</p></div>
<p class="yiv0365970663MsoNormal" style="text-align:justify;"><span id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17675" style="font-family:Times New Roman;font-size:medium;"><span id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17674" style="line-height:150%;font-size:12pt;">Desde hace mucho, año tras año, la Asamblea General de Naciones Unidas –el cónclave más representativo de la comunidad <span class="yiv0365970663SpellE">internacional–</span> vota casi en su totalidad, salvo dos o tres excepciones, Washington, <span class="yiv0365970663SpellE">Tel</span> Aviv y algún otro pequeño satélite, una resolución condenando el embargo o bloqueo impuesto por Estados Unido<span id="more-37035"></span>s a Cuba. En esa mayoría se incluyen  importantes aliados militares y comerciales de Estados Unidos. Así y todo, cada uno de los ocupantes de la Casa Blanca desde hace más de medio siglo ha mantenido tal estado de cosas.</span></span></p>
<h5 class="yiv0365970663MsoNormal" style="text-align:justify;"><span id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17678" style="font-family:Times New Roman;font-size:medium;"><span id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17677" style="line-height:150%;font-size:12pt;">Hace unos días, en su primer discurso sobre América Latina al secretario de Estado norteamericano, <span class="yiv0365970663SpellE">John</span> <span class="yiv0365970663SpellE">Kerry</span>, no se le ocurre nada mejor que decir en la OEA que “La relación que queremos promover no es la de un Estados Unidos estableciendo cómo y cuándo hay que intervenir en los asuntos de otros estados americanos, a lo que aspiramos es a que todos los países nos veamos como iguales, compartamos las mismas responsabilidades y colaboremos en los asuntos de seguridad, no como parte de la adhesión a una doctrina, sino en virtud de decisiones que adoptamos como socios para avanzar en los valores e intereses que compartimos”, subrayó cínicamente.</span></span></h5>
<p class="yiv0365970663MsoNormal" id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17682" style="line-height:150%;text-indent:35.45pt;text-align:justify;"><span id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17681" style="font-family:Times New Roman;font-size:medium;"><span id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17680" style="line-height:150%;font-size:12pt;">Es innegable que para <span class="yiv0365970663SpellE">Kerry</span>, Cuba no forma parte de esos “otros estados americanos…” pues fue justo en ese escenario de la OEA donde excluyeron la Isla tan temprano como en enero de l962, después de las múltiples presiones sobre los gobiernos latinoamericanos, suponiendo que con ello iban a revertir el proceso revolucionario.</span></span></p>
<p class="yiv0365970663MsoNormal" id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17685" style="line-height:150%;text-indent:35.45pt;text-align:justify;"><span id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17684" style="font-family:Times New Roman;font-size:medium;"><span id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17683" style="line-height:150%;font-size:12pt;">Sin embargo, cincuenta años después, pese a la voluntad de la mayoría de los países representados en la ONU, la política hostil de Washington, no ha cambiado en absoluto. Data desde el triunfo revolucionario en enero de l959. Un año después, en enero de l960, ya el presidente <span class="yiv0365970663SpellE">Eisenhower</span> amenazaba con un embargo económico sobre la Isla si la OEA no cooperaba con la Casa Blanca para regresar al estatus de protectorado que tenía La Habana con respecto a sus amos del norte.</span></span></p>
<p id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17686" style="line-height:150%;text-indent:35.45pt;margin:0;text-align:justify;"><span style="font-family:Times New Roman;font-size:medium;"><span style="line-height:150%;font-size:12pt;">En su discurso, el secretario de Estado ha defendido la necesidad de colaborar “en pie de igualdad” en asuntos como la educación, el desarrollo del mercado laboral, la seguridad ciudadana y el cambio climático. Se trata de los retos más acuciantes a los que se enfrenta el hemisferio, de acuerdo con <span class="yiv0365970663SpellE">Kerry</span>, y para los que el secretario de Estado ha pedido al resto de los países “coraje y voluntad de cambiar y un nivel de cooperación entre todos mucho más profundo”.</span></span></p>
<p class="yiv0365970663MsoNormal" id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17689" style="line-height:150%;text-indent:35.45pt;text-align:justify;"><span id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17688" style="font-family:Times New Roman;font-size:medium;"><span id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17687" style="line-height:150%;font-size:12pt;">Tampoco con Cuba pueden colaborar “en pie de igualdad” si la tienen sometida  a un bloqueo, siguen ocupando la base naval de Guantánamo, donde mantienen de manera injusta y arbitraria a presos en las peores condiciones. El colmo es que tienen a la Isla en la lista de países terroristas, cuando ellos tienen en ese tema el  primer lugar y amparan y apañan a los terroristas de origen cubano en suelo norteamericano.</span></span></p>
<p id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17701" style="line-height:150%;text-indent:35.45pt;margin:0;text-align:justify;"><span id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17700" style="font-family:Times New Roman;font-size:medium;"><span id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17699" style="line-height:150%;font-size:12pt;">En reiteradas ocasiones La Habana ha entregado pruebas al gobierno estadounidense de actos violentos contra la Isla preparados en territorio norteamericano. Cuba ha ratificado  doce instrumentos internacionales para combatir semejantes fanatismos. Tiene una ley contra sucesos terroristas y medidas no legislativas adicionales para combatir esos hechos, ha cooperado con el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y el Comité Antiterrorista presentar informes, proponer candidatos y ofrecer cooperación técnica y de personal a ese comité apoyando la negociación de una Convención General contra el terrorismo.</span></span></p>
<p id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17692" style="line-height:150%;text-indent:35.45pt;margin:0;text-align:justify;"><span id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17691" style="font-family:Times New Roman;font-size:medium;"><span id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17690" style="line-height:150%;font-size:12pt;">Las palabras de <span class="yiv0365970663SpellE">Kerry</span> más bien parecen un galimatías tratando de que América Latina –donde varios países han dado muestras de su interés por defender independencia y su <span class="yiv0365970663SpellE">soberanía–</span> olvide lo que  hace algunas semanas  dijo refiriéndose a la región como el “patio trasero” de Estados Unidos.</span></span></p>
<p style="line-height:150%;text-indent:35.45pt;margin:0;text-align:justify;">Artículos relacionados:</p>
<ul>
<li><a title="Kerry, Cuba y la democracia" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/11/20/kerry-cuba-y-la-democracia/" target="_blank">Kerry, Cuba y la democracia</a><span style="font-family:Times New Roman;font-size:medium;"><span style="line-height:150%;font-size:12pt;"><br />
</span></span></li>
<li><a title="Obama y la Cuba de ayer" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/11/23/obama-y-la-cuba-de-ayer/" target="_blank"><span class="item-title">Obama y la Cuba de ayer</span></a></li>
</ul>
<p class="yiv0365970663MsoNormal" id="yui_3_13_0_ym1_1_1385256423132_17694" style="line-height:150%;text-indent:35.45pt;text-align:justify;"><span style="font-family:Times New Roman;font-size:medium;"><span style="line-height:150%;font-size:12pt;"><br />
</span></span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?feed=rss2&#038;p=37035</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Noventa y cinco años de Carlos Lechuga</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=31907</link>
		<comments>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=31907#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 01 Mar 2013 12:29:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[carlos lechuga]]></category>
		<category><![CDATA[Lillian Lechuga]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=31907</guid>
		<description><![CDATA[&#160;Periodista de la raíz al nervio, diplomático  de igual calibre, Carlos Lechuga Hevia, que ayer  cumpliría 95 años, dejó textos medulares para interpretar los vertiginosos acontecimeintos de los primeros  años de la Revolución cubana. Este, donde Lechuga periodista es el cronista de Lechuga &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=31907">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-319080" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/03/carlos_lechuga_fidel.jpg?w=300"></div></div></td></tr></table><div id="attachment_31908" style="width: 310px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/03/carlos_lechuga_fidel.jpg"><img class="size-medium wp-image-31908" alt="Carlos Lechuga junto a Fidel" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/03/carlos_lechuga_fidel.jpg?w=300" width="300" height="228" /></a><p class="wp-caption-text">Carlos Lechuga junto a Fidel</p></div>
<p style="text-align:justify;"><em>Periodista de la raíz al nervio, diplomático  de igual calibre, <strong>Carlos Lechuga Hevia</strong>, que ayer  cumpliría 95 años, dejó textos medulares para interpretar los vertiginosos acontecimeintos de los primeros  años de la Revolución cubana. Este, donde Lechuga periodista es el cronista de Lechuga embajador, nos muestra que supo brillar en ambos oficios.</em></p>
<div id="yui_3_7_2_1_1362136675762_5371">
<p id="yui_3_7_2_1_1362136675762_5378" style="text-align:justify;"><i id="yui_3_7_2_1_1362136675762_5377"><span id="more-31907"></span>Ejerció el periodismo desde 1937 hasta que al triunfo de la Revolución, devino diplomático. Nunca abandonó por completo su primera profesión, pues incluso desde el servicio exterior enviaba artículos a la prensa cubana y escribió dos libros que encerraron importantes testimonios de momentos trascendentales para la Revolución:</i> Itinerario de una farsa, <i>siendo embajador ante la OEA cuando “se excluyó a Cuba de esa entidad regional” y </i>En el ojo de la tormenta, <i id="yui_3_7_2_1_1362136675762_5379">donde narró sus experiencias en los difíciles momentos de la Crisis de Octubre cuando se desempeñaba como embajador de La Habana ante la ONU.</i></p>
<p id="yui_3_7_2_1_1362136675762_5381" style="text-align:justify;"><i id="yui_3_7_2_1_1362136675762_5380">Hoy reproducimos aquí una reseña que envió desde Nueva York para su columna “Claridades” del periódico </i>El Mundo <i>el 11 de marzo de 1959 y que aparece en el libro</i> Barcos de Papel, <i id="yui_3_7_2_1_1362136675762_5382">una selección de sus trabajo compilados por su hija <strong><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/lillian-lechuga/" target="_blank">Lillian Lechuga</a></strong>,<strong> </strong> en el año 2008. </i><em id="__mceDel"><br />
</em></p>
<p id="yui_3_7_2_1_1362136675762_5384" style="text-align:justify;"><b>Pasión e Interés</b></p>
<p id="yui_3_7_2_1_1362136675762_5385" style="text-align:justify;">El seminario del profesor Tannenbaum en la Universidad de Columbia es uno de los centros existentes en Estados Unidos desde donde se irradia democracia. Allí se discute con extraña franqueza, se va al fondo de las cuestiones, se diseccionan los problemas políticos, económicos y sociales de América Latina. Por eso es que goza de tan alto prestigio entre los políticos amantes del pueblo y entre los intelectuales y profesionales. Esa es la razón por la cual quienes se esfuerzan por mejorar la vida de nuestros países tienen en tan superior estima las discusiones que se producen cada jueves en el edificio Fayerweather de la reputada casa de estudios de Nueva York.</p>
<p id="yui_3_7_2_1_1362136675762_5386" style="text-align:justify;">Tuvimos el honor de ser invitados la semana anterior a comparecer en el seminario para hablar de los anhelos de<strong> Cuba</strong>, de los antecedentes de la Revolución triunfante, del presente y del porvenir. En el debate que siguió a nuestra exposición, y en el cual intervinieron norteamericanos y latinoamericanos, profesores y estudiantes, se puso en evidencia, una vez más, la pasión por la defensa de los principios democráticos, el interés profundo que, entre ciertos grupos, existe por nuestra América y cómo la nueva Cuba levanta los espíritus, alimenta esperanzas y, también, plantea interrogaciones.</p>
<p style="text-align:justify;">Hablamos allí como periodista, como ciudadano con propio criterio. Observamos el cuadro nacional con pupila objetiva. Del balance surgió una isla antillana –la mayor y la más hermosa– cuajada de entusiasmo, preocupada por su destino, y más segura que nunca en su historia, de que se alcanzaran las metas que convienen a la nación. Cuba despide hoy un olor a tierra fresca abierta a la fecundación. De la superficie se están barriendo las cenizas de la costra que mantuvo cerrados los surcos. Hay ruido de taller. Cantos de libertad. Y también, por supuesto, intereses heridos. Esto trae malestar y confusión. Pero nos atrevemos a asegurar que no desaliento. Descontamos los factores directamente vinculados a la tiranía y que reciben la sanción justiciera por su participación directa o su complicidad en los desmanes de la dictadura, los factores afectados por las medidas revolucionarias irán ajustándose a la nueva realidad histórica que rige el país y engrosarán la caudalosa corriente de opinión –casi un ciento por ciento mayoritaria– que respalda día a día la obra del Gobierno popular.</p>
<p style="text-align:justify;">Por ejemplo, esto de la Reforma Agraria, suena raro a ciertos oídos acostumbrados a la rutina oscura de la República. Pero el tema estalla en el extranjero con mil luces, lo mismo que entre los millones de campesinos cubanos, los industriales progresistas, los economistas inteligentes y los profesionales alertas. La Reforma Agraria, que hasta ahora era un tópico académico y del cual nadie hablaba por considerarlo utópico, es, en el presente, una palanca tangible que arrancará el motor de nuestra economía. Lo mismo sucede con la diversificación agrícola, con la reforma universitaria, con la carrera administrativa, con los planes de una política fiscal y arancelaria adecuada a nuestras necesidades, a los requerimientos cubanos.</p>
<p id="yui_3_7_2_1_1362136675762_5387" style="text-align:justify;">No hay dudas de que Cuba ha renacido y que su actual estilo de gobierno es un rocío, que cae sobre los espíritus calcinados de América por tan largos episodios de dictaduras. En el seminario del profesor Tannenbaum se probó este aserto. Hubo interés. Y hubo dudas, que se disiparon, creemos nosotros. Pero es que tiene que haberlas. El vuelco de Cuba es como para asombrar a cualquiera que no esté al tanto de los valores íntimos de nuestro pueblo. “Tanta hermosura no puede ser verdad”, dicen en nuestra patria al referirse a algún acontecimiento positivo o inesperado. Y es la actual “hermosura” de la situación cubana la que nadie quiere que se malogre y la que todos están ansiosos por apuntalar. Pero no se frustrará. Hay una voluntad nacional, recia e indoblegable, que mantendrá la Revolución constructiva. Nadie, ni los enemigos domésticos de ella, desean caer en el abismo. La Revolución esta caminando&#8230; y seguirá para siempre, porque es la propia nación que se ha levantado para prosperar y triunfar.</p>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?feed=rss2&#038;p=31907</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La Batalla diplomática en torno a la Crisis de Octubre. El papel de la ONU (Tercera parte y final).</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=27777</link>
		<comments>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=27777#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 03 Sep 2012 12:11:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[adlai stevenson]]></category>
		<category><![CDATA[carlos lechuga]]></category>
		<category><![CDATA[Crisis de Octubre]]></category>
		<category><![CDATA[Elier Ramírez Cañedo]]></category>
		<category><![CDATA[john mccloy]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=27777</guid>
		<description><![CDATA[&#160;Las negociaciones Elier Ramírez Cañedo El lunes 29 de octubre, en Naciones Unidas, la delegación soviética anunció la designación del viceministro de Relaciones Exteriores, Vasilievich Kuznetzov, para encabezar las negociaciones con los Estados Unidos. Por la parte estadounidense participarían Adlai &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=27777">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-277780" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2012/08/crisis-de-los-misiles-1.jpg"></div></div></td></tr></table><h3 align="JUSTIFY"><em><strong>Las negociaciones</strong></em></h3>
<h5 align="JUSTIFY"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/elier-ramirez-ca%C3%B1edo/" target="_blank"><strong>Elier Ramírez Cañedo</strong></a></h5>
<p align="JUSTIFY"><a href="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2012/08/crisis-de-los-misiles-1.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-27780" title="crisis de los misiles 1" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2012/08/crisis-de-los-misiles-1.jpg" alt="" width="265" height="300" /></a>El lunes 29 de octubre, en <strong>Naciones Unidas</strong>, la delegación soviética anunció la designación del viceministro de Relaciones Exteriores, Vasilievich Kuznetzov, para encabezar las negociaciones con los <strong>Estados Unidos</strong>. Por la parte estadounidense participarían <strong>Adlai Stevenson</strong> y John McCloy, y por Cuba, Carlos Lechuga. Otra noticia dada a conocer ese día fue la aceptación de U Thant a la invitación del Gobierno Revolucionario para que visitara la Isla. Partiría hacia La Habana el martes 30.</p>
<p align="JUSTIFY"><span id="more-27777"></span>En sus conversaciones con la alta dirección del país,<sup><a name="sdendnote1anc" href="#sdendnote1sym"><sup>i</sup></a></sup> quedaron delineadas las posturas firmes de Cuba en cuanto al necesario cumplimiento de los cinco puntos decretados por <strong>Fidel</strong>. Se planteó que no se permitiría ninguna inspección de control en territorio cubano con pretensiones de verificar la verdadera retirada de los cohetes, pues <strong>Cuba</strong> no había violado ninguna ley internacional, y que en cambio, los Estados Unidos si lo habían hecho y nadie controlaría el cumplimiento de su palabra de no invadir a Cuba. Al respecto expresó Fidel a U Thant, en la primera entrevista sostenida en la tarde del día 30 de octubre:</p>
<p style="padding-left:30px;" align="JUSTIFY">“<em>Precisamente nosotros no comprendemos por qué se nos pide eso, porque nosotros no hemos violado ningún derecho, no hemos llevado a cabo agresión absolutamente contra nadie; todos nuestros actos han estado basados en el Derecho Internacional, no hemos hecho absolutamente nada fuera de las normas del Derecho Internacional. En cambio, nosotros hemos sido víctimas, en primer lugar, de un bloqueo, que es un acto ilegal, en segundo lugar, la pretensión de determinar desde otro país qué tenemos nosotros derecho a hacer o no hacer dentro de nuestras fronteras. </em></p>
<p style="padding-left:30px;" align="JUSTIFY"><em>Nosotros entendemos que Cuba es un Estado soberano ni más ni menos que cualquier otro de los Estados miembros de las Naciones Unidas, y con todos los atributos que son inherentes a cualquiera de esos estados.</em></p>
<p style="padding-left:30px;" align="JUSTIFY"><em>Además, los Estados Unidos han estado violando reiteradamente nuestro espacio aéreo sin ningún derecho, cometiendo un acto de agresión intolerable contra nuestro país. Han pretendido justificarlo con un acuerdo de la OEA, pero ese acuerdo no tiene para nosotros ninguna validez. Nosotros fuimos, incluso, expulsados de la OEA.</em></p>
<p style="padding-left:30px;" align="JUSTIFY"><em>Nosotros podemos aceptar cualquier cosa que se ajuste al derecho, que no implique merma en nuestra condición de Estado soberano. Los derechos violados por Estados Unidos no han sido restablecidos, y por medio de la fuerza no aceptamos ninguna imposición.</em></p>
<p style="padding-left:30px;" align="JUSTIFY"><em>Entiendo que esto de la inspección es un intento más de humillar a nuestro país. Por lo tanto, no lo aceptamos”.</em><sup><em><a name="sdendnote2anc" href="#sdendnote2sym"><sup>ii</sup></a></em></sup></p>
<p align="JUSTIFY">Mas avanzada la conversación diría el Comandante en Jefe<em>: “…resulta realmente difícil comprender cómo se puede hablar de soluciones inmediatas, independientemente de soluciones futuras, cuando lo que más interesa no es pagar ahora cualquier precio por la paz, sino garantizar la paz de manera definitiva, y no estar pagando todos los días el precio de una paz efímera”</em><sup><em><sup><a name="sdendnote3anc" href="#sdendnote3sym">iii</a></sup></em></sup></p>
<p align="JUSTIFY">U Thant coincidió con Fidel respecto a la ilegalidad del bloqueo: <em>“Mis colegas y yo opinamos, y así se lo hice saber a Estados Unidos, que el bloqueo era ilegal; que ningún Estado puede admitir un bloqueo no ya solo militar, ni siquiera económico. Eso es usar la imposición de la fuerza de una gran potencia contra un país pequeño. También les dije que era ilegal e inadmisible el reconocimiento aéreo que se estaba haciendo sobre Cuba”.</em><sup><em><a name="sdendnote4anc" href="#sdendnote4sym"><sup>iv</sup></a></em></sup>El secretario general interino de la ONU también destacó en la reunión que él estaba buscando una solución a largo plazo del problema, no solo inmediata, porque consideraba que ambas cuestiones estaban unidas.</p>
<p align="JUSTIFY">El 1ro de noviembre Fidel ofreció una comparecencia ante las cámaras y micrófonos de la televisión nacional para informar sobre los resultados de las conversaciones con U Thant. El primer ministro cubano reconoció de forma positiva la labor desempeñada por U Thant, señalando que se trataba de una persona honesta, imparcial, competente, que tenía verdaderos deseos de luchar por encontrar soluciones a los problemas surgidos y había inspirado confianza en la dirección cubana. <em>“Indiscutiblemente </em>–agregó Fidel-<em> que es de interés de que las Naciones Unidas constituyan una institución de garantía para los derechos de los pueblos, sobre todo para los derechos de los pueblos pequeños; y en este momento nos parece que las Naciones Unidas están desempeñando bien ese papel”.</em><sup><em><sup><a name="sdendnote5anc" href="#sdendnote5sym">v</a></sup></em></sup></p>
<p align="JUSTIFY">Sin duda, las posiciones y planteamientos de <strong>U Thant</strong> en torno a la crisis de octubre y las valoraciones positivas que sobre su persona dio la máxima dirección de Cuba, influyeron en que el gobierno de los <strong>Estados Unidos</strong> evitara luego una discusión amplia en Naciones Unidas sobre la crisis y la participación directa de U Thant en las negociaciones. Poco a poco Washington fue sacando el tema del marco de las Naciones Unidas.</p>
<p align="JUSTIFY">Desde el 31 de octubre, de acuerdo con el compromiso contraído por la <strong>URSS</strong>, se había iniciado la retirada de los cohetes de alcance medio, sin ningún tipo de obstáculo por parte de Cuba. La actitud cubana y soviética contrastaba con la asumida por Estados Unidos, que mantenía el bloqueo y aumentaba los vuelos rasantes. <sup><a name="sdendnote6anc" href="#sdendnote6sym"><sup>vi</sup></a></sup>Por si fuera poco, incorporaba nuevas exigencias para el cese de sus acciones agresivas y se negaba a entrar en negociaciones directas con los cubanos. Las conversaciones se llevaban a cabo entre soviéticos y norteamericanos por una parte; soviéticos y cubanos por otro lado y todos los factores con U Thant. <sup><sup><a name="sdendnote7anc" href="#sdendnote7sym">vii</a></sup></sup></p>
<p align="JUSTIFY">Desde el regreso de U Thant a New York, los negociadores soviéticos y cubanos venían confeccionando un proyecto de Protocolo Tripartito para ser sometido al Consejo de Seguridad Nacional por los tres países. En el proyecto quedaban recogidos los intereses de Cuba que habían sido planteados por Fidel en los Cinco Puntos. Además planteaba en su capítulo IV, artículo 12: <em>“Las partes contratantes acuerdan aceptar el plan sobre la presencia de la ONU en la zona del mar Caribe, por medio del establecimiento de puestos de observación por los representantes de ese organismo con el objeto de lograr el cumplimiento de los objetivos del presente acuerdo”.</em> <sup><a name="sdendnote8anc" href="#sdendnote8sym"><sup>viii</sup></a></sup>Cuba estuvo de acuerdo con este artículo, pues no se trataba de que se hiciese una verificación solamente en su territorio, sino también en el territorio de otros países de la región, pero los Estados Unidos rechazaron la proposición.</p>
<p align="JUSTIFY">El martes 6 de noviembre, el gobierno de los Estados Unidos, convencido de que se habían desmantelado los cohetes y después de aceptar la propuesta de la URSS de verificación en alta mar de los buques que los transportaban, solicitó oficialmente como solución de la crisis una nueva exigencia, la retirada de los IL-28, convertidos de pronto en armas “ofensivas”.<sup><a name="sdendnote9anc" href="#sdendnote9sym"><sup>ix</sup></a></sup>El bloqueo naval y las violaciones al espacio aéreo cubano continuarían todavía por varios días,<sup><a name="sdendnote10anc" href="#sdendnote10sym"><sup>x</sup></a></sup> al tiempo que Kennedy amenazaba con tomar nuevas medidas agresivas a partir del 20 de noviembre. Precisamente ese día los soviéticos terminaron cediendo, cuando llegó a la Casa Blanca un mensaje de Jruschov, en el cual se anunciaba que los IL-28 serían retirados en un plazo de 30 días. El presidente estadounidense inmediatamente realizó una conferencia de prensa donde declaró que se habían reducido significativamente los peligros con la decisión soviética de retirar las “armas ofensivas” y que habría paz en el Caribe si esas armas se mantenían fuera del hemisferio y si no se usaba a Cuba para exportar los propósitos agresivos del comunismo. Minutos después de la conferencia, el secretario de Defensa, Robert McNamara, anunció que había ordenado a la marina de guerra el cese del bloqueo, comenzado el 24 de octubre. También el 20 de noviembre, la URSS y los demás países socialistas miembros del tratado de Varsovia declararon el paso de sus fuerzas armadas a condiciones normales. En Cuba, dos días después, se tomaron medidas similares.<sup><sup><a name="sdendnote11anc" href="#sdendnote11sym">xi</a></sup></sup></p>
<p align="JUSTIFY">En la tarde del 25 de noviembre, la Dirección Nacional de las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI) y el Consejo de Ministros de la República de Cuba se reunieron, en sesión conjunta, para tratar los problemas referentes a la solución de la crisis y discutir la respuesta a las palabras del presidente <strong>Kennedy</strong> del martes 20. Allí se acordó hacer pública una declaración para dar a conocer al pueblo y al mundo la posición del partido y el gobierno cubanos de condena a la violación flagrante del derecho internacional por parte del gobierno de los Estados Unidos. Por su importancia en el marco de la cruenta batalla diplomática que libró Cuba en aquellos días, citamos algunos de sus párrafos:</p>
<p style="padding-left:30px;" align="JUSTIFY">“<em>Las declaraciones del Presidente de los Estados Unidos contienen gérmenes de una política provocadora y agresiva contra nuestro país que debe ser denunciada (…) La posición de fuerza asumida por el gobierno de los Estados Unidos es totalmente contraria a las normas jurídicas internacionales. Encima de los atropellos cometidos contra Cuba y que pusieron al mundo al borde la guerra, evitada en virtud de acuerdos que suponían el compromiso por parte de los Estados Unidos de cancelar su política agresiva y delictiva contra Cuba, se niegan siquiera a dar la seguridad de que no violará, una vez más, la Carta de las Naciones Unidas y la Ley Internacional invadiendo la República de Cuba bajo el pretexto de que nuestro país no ha accedido a la inspección internacional. </em></p>
<p style="padding-left:30px;" align="JUSTIFY">“<em>La pretensión del presidente Kennedy carece de fundamento, es un simple pretexto para incumplir su parte del compromiso e insistir en su política de agresión contra Cuba. Como si esto fuera poco, si se permitiera una inspección que diera todas las garantías que se le ocurriera exigir al gobierno de los Estados Unidos, la paz del Caribe está supeditada a: “si no se usa a Cuba para exportar los propósitos agresivos del comunismo”. Vale decir que cualquier esfuerzo de los pueblos de América Latina por librarse del yugo imperialista podría servir de pretexto al gobierno de los Estados Unidos para acusar a Cuba, romper la paz y atacar a nuestro país. Garantías más endebles difícilmente se podría concebir.</em></p>
<p style="padding-left:30px;" align="JUSTIFY">“<em>-A esto debe agregarse un hecho más que habla de la política guerrerista y prepotente del gobierno de los Estados Unidos. En su última declaración el presidente Kennedy ha reafirmado tácitamente el derecho a sobrevolar el territorio de Cuba por aviones espías que lo fotografían de una punta a otra. También esto constituye una grosera violación del Derecho Internacional.</em></p>
<p style="padding-left:30px;" align="JUSTIFY">“<em>-La única garantía efectiva que existe para mantener la legalidad internacional y garantizar que se cumplan las normas del derecho es el acatamiento de todas las naciones a las normas establecidas. En este momento de confrontación aguda de dos concepciones de la sociedad, los Estados Unidos se han atribuido el derecho de romper las normas internacionales vigentes y establecer nuevas fórmulas a su arbitrio. Entendemos que, en el momentos en que se crea una peligrosa situación de esta índole y un país decide, por sí y antes sí, como ha de aplicar el derecho en sus relaciones con otros países del mundo, no queda otra alternativa que resistir firmemente a sus pretensiones (…). Cuba se verá en la necesidad de defenderse por todos los medios. Se reserva el derecho de adquirir armas de cualquier tipo para su defensa y dará los pasos que estime pertinentes para el fortalecimiento de sus seguridad frente a esa amenaza declarada. Es por eso que después de conocerse la declaración del presidente Kennedy puede afirmarse que se evitó un conflicto armado, pero no se ha logrado la paz.</em></p>
<p style="padding-left:30px;" align="JUSTIFY">“<em>-El gobierno de los Estados Unidos reclama que las Naciones Unidas verifiquen en nuestro territorio la retirada de las armas estratégicas. Cuba reclama que las Naciones Unidas verifiquen en el territorio de los Estados Unidos, Puerto Rico y demás sitios donde se preparan agresiones contra Cuba, el desmantelamiento de los campos de entrenamiento de mercenarios, espías, saboteadores y terroristas; de los centros donde se prepara la subversión y las bases de donde parten los barcos piratas contra nuestras costas.</em></p>
<p style="padding-left:30px;" align="JUSTIFY">“<em>Y no solo eso, sino que se establezcan medidas de control efectivo para que estos actos no se repitan en el futuro, como parte de las garantías que Cuba reclama.</em></p>
<p style="padding-left:30px;" align="JUSTIFY">“<em>Si los Estados Unidos y sus cómplices de agresión contra Cuba no aceptan esta inspección en sus territorios por las Naciones Unidas, Cuba no aceptará por ningún concepto la inspección en el suyo.</em></p>
<p style="padding-left:30px;" align="JUSTIFY">“<em>-Solo mediante recíprocas concesiones y garantías podrá lograrse un acuerdo amplio, digno y aceptable para todos. Si ese acuerdo se logra, Cuba no tendrá necesidad de armas estratégicas para su defensa, el personal técnico-militar foráneo para la instrucción de las fuerzas armadas sería reducido al mínimo y se crearían las condiciones necesarias para el desarrollo normal de nuestras relaciones con todos los países de este hemisferio…</em></p>
<p style="padding-left:30px;" align="JUSTIFY">“<em>-No creemos en simples promesas de no agresión; necesitamos hechos. Estos hechos están contenidos en nuestros cinco puntos. En las palabras del presidente Kennedy tenemos poca fe, como poco es el temor que nos infunden sus veladas amenazas”.</em><sup><em><a name="sdendnote12anc" href="#sdendnote12sym"><sup>xii</sup></a></em></sup></p>
<p align="JUSTIFY">El 26 de noviembre Carlos Lechuga, embajador cubano en Naciones Unidas, visitó a U Thant para expresarle que era muy importante que la ONU no perdiera el control del proceso de negociaciones, pues ya a esas alturas los representantes soviéticos y norteamericanos se reunían sin consultar a U Thant, a quien solo se le informaba después de los acuerdos tomados. Era evidente que el gobierno de los Estados Unidos trataba de esquivar un debate en el Consejo de Seguridad donde saldrían a relucir todos sus actos agresivos contra la Isla y violaciones del derecho internacional y de la Carta de la ONU. Además era de conocimiento público que U Thant, quien debía rendir cuentas de las gestiones que como mediador le confió el consejo, había manifestado en La Habana que los dos temas, el de la solución a corto plazo y el de la normalización de las relaciones internacionales en la zona del Caribe, estaban vinculados, por lo que las acciones subversivas y bélicas contra Cuba y el bloqueo económico, también serían objeto de análisis, como aspectos esenciales de la solución de la crisis a la largo plazo. Por supuesto, Estados Unidos evitó en todo momento verse en una posición tan incómoda en Naciones Unidas, mucho menos a entrar en un debate con los cubanos. Incluso, en uno de los documentos desclasificados en los Estados Unidos que contiene las sugerencias que McCloy hizo a Kennedy antes de que éste último se reuniera el 29 de noviembre con el Viceprimer Ministro de la URSS, Anastas Mikoyan, se recomendó al Presidente de los Estados Unidos que le expresara al dirigente soviético que si la URSS mantenía la intención de incorporar a los cubanos en la discusión de los arreglos finales, se examinaría la alternativa de interrumpir unilateralmente las negociaciones.<sup><sup><a name="sdendnote13anc" href="#sdendnote13sym">xiii</a></sup></sup></p>
<p align="JUSTIFY">El 28 de noviembre el gobierno revolucionario cubano cursó instrucciones a su embajador en la ONU, Carlos Lechuga, previendo una posible discusión en el Consejo de Seguridad de los proyectos independientes de declaración de Estados Unidos y la URSS. Se le orientaba que debía ajustar su conducta al criterio del gobierno cubano expuesto en la Declaración Conjunta del Consejo de Ministros y de la Dirección Nacional de las ORI, firmada por el Primer Ministro Fidel Castro y el Presidente Osvaldo Dorticós, el 25 de noviembre. También que, en caso de no arribarse a un acuerdo conforme a los puntos de vista de Cuba –que era lo más probable-, declarara que no existían garantías para Cuba y fuese agresivo contra la posición norteamericana, denunciando ante la ONU las consecuencias de esa posición (derecho a invadir que se atribuía, derecho a continuar con medidas de presión económica y de guerra paramilitar), llamando la atención al Consejo de Seguridad Nacional sobre el descaro de entrar a discutir el derecho a la invasión, lo cual pugnaba con los principios de la Carta de la ONU.</p>
<p style="padding-left:30px;" align="JUSTIFY">“<em>Ser enérgico en la intervención </em>–se enfatizaba en las instrucciones-<em> , y anunciar al mundo que no se ha logrado la paz en el Caribe, y que solo se ha evitado, por ahora, la guerra. </em></p>
<p style="padding-left:30px;" align="JUSTIFY"><em>El compañero Lechuga debe saber que la posición de Cuba ha agotado todas las posibilidades de flexibilidad, y en lo adelante, no da un solo paso atrás en esa posición, que claramente aparece en la Declaración Conjunta de la Dirección Nacional de las ORI y del Consejo de Ministros, que se adjunta”. <sup><sup><a name="sdendnote14anc" href="#sdendnote14sym">xiv</a></sup></sup></em></p>
<p align="JUSTIFY">Al día siguiente, Lechuga volvió a recibir instrucciones desde La Habana, en ellas se le indicaba que si bien estaba excluida una declaración tripartita, tampoco Cuba estaba de acuerdo con el proyecto de declaración de los soviéticos y que la única alternativa era una declaración independiente, con la que al menos Estados Unidos quedaría desenmascarado ante el Consejo de Seguridad Nacional.</p>
<p align="JUSTIFY">El 3 de diciembre, la oficina del Ministro de Relaciones Exteriores, Raúl Roa, envió a Lechuga un mensaje cifrado que era una versión de un memorando enviado por Dorticós a Roa, en el que se subrayaba que Cuba haría una sola declaración de acuerdo con las instrucciones enviadas y que era <em>“imposible ocultar en el Consejo de Seguridad las discrepancias entre la URSS y Cuba”</em>, aunque no había que destacarlas expresamente, pero si fijar la posición cubana de que la promesa de no invasión, sin las garantías mínimas contenidas en el proyecto de Protocolo, no constituían una seguridad para la Isla.<sup><sup><a name="sdendnote15anc" href="#sdendnote15sym">xv</a></sup></sup></p>
<p align="JUSTIFY">Las observaciones que nuestro gobierno le hizo a los proyectos de Declaración de los Estados Unidos y la URSS fueron:</p>
<ol>
<li>
<p align="JUSTIFY">No se aceptaba como acuerdo válido ninguno que no incluyera los Cinco Puntos, del 28 de octubre, tal y como aparecía en el proyecto de Protocolo Tripartito, pues la simple promesa de no invasión no era garantía alguna, ya que dejaba libre las manos a los Estados Unidos para proseguir con sus actos de presión, bloqueo económico y acciones subversivas paramilitares contra Cuba.</p>
</li>
<li>
<p align="JUSTIFY">Se coincidía con la URSS al oponerse decididamente a permitir la nueva exigencia de los Estados Unidos sobre el supuesto retiro del “sistema de armas aptas para uso con fines ofensivos”, ya que además por su generalidad implicaba armas convencionales.</p>
</li>
<li>
<p align="JUSTIFY">Se consideraba que toda insistencia de los Estados Unidos sobre futuros medios de inspección solo significaba un intento de humillar a Cuba y afectar su soberanía, puesto que ya se habían retirado todas las armas comprometidas entre Kennedy y Kruschov, extendiéndose incluso a los IL-28, y esto había sido verificado en alta mar, como se había acordado entre ambas partes. Además se destacó que para Cuba, toda oferta de no invasión con carácter condicional era ineficaz, pues invadir no era un derecho de los Estados Unidos, sino un delito internacional.</p>
</li>
<li>
<p align="JUSTIFY">Se enfatizó en que no se daría un solo paso atrás en no aceptar verificación sobre la base de la promesa de no invasión. Tampoco se aceptaría ningún tipo de inspección unilateral, solo inspección múltiple que incluyera el territorio de los Estados Unidos.</p>
</li>
<li>
<p align="JUSTIFY">Se rechazó la declaración de los Estados Unidos de reservarse el derecho de hacer uso de otros medios de inspección y control, al constituir ello una vulneración de la soberanía de Cuba.</p>
</li>
<li>
<p align="JUSTIFY">No aceptación como materia de discusión la sola oferta de no invasión, pues la materia de discusión debían ser los Cinco Puntos y lo demás consignado en el proyecto de Protocolo.<sup><a name="sdendnote16anc" href="#sdendnote16sym"><sup>xvi</sup></a></sup></p>
</li>
</ol>
<p align="JUSTIFY">Una de las discrepancias fundamentales de Cuba con el proyecto de Declaración de la URSS estuvo en la afirmación de que, en todo, el gobierno de la URSS actuaba de acuerdo con el de la República de Cuba<em>,</em> lo cual no era cierto. Además, Cuba discrepaba con la declaración soviética cuando ésta consideraba como compromisos, algunos asuntos a los que nunca los norteamericanos se comprometieron, tales como el respeto a la soberanía de la República de Cuba y la inviolabilidad de sus fronteras, así como la no interferencia en sus asuntos internos. <sup><a name="sdendnote17anc" href="#sdendnote17sym"><sup>xvii</sup></a></sup> En realidad Kennedy no se comprometió oficialmente a nada. Todo quedó en palabras y letras de correspondencia. Estados Unidos nunca se comprometió a dejar de seguir agrediendo a Cuba de las más disímiles maneras, sino a no invadirla. Cumplió con su compromiso de retirar los cohetes Júpiter de Turquía e Italia, pues sabía que de todas maneras serían retirados a corto plazo por su carácter obsoleto.</p>
<p align="JUSTIFY">En cuanto al proyecto de resolución presentado por la parte norteamericana saltaba a la vista su insistencia en la comprobación por parte de la ONU del retiro de los cohetes y bombarderos bajo la definición general de <em>“sistemas de armas apta para fines ofensivos</em>”; así como el condicionamiento de la no invasión a Cuba al criterio ambiguo y fácilmente manipulable de que Cuba no emprendería acción que amenazara la paz y seguridad del Hemisferio Occidental, cual había sido la supuesta justificación de las agresiones de Estados Unidos contra Cuba.<sup><a name="sdendnote18anc" href="#sdendnote18sym"><sup>xviii</sup></a></sup></p>
<p align="JUSTIFY">Finalmente, la crisis se liquidó de manera formal con dos cartas a U Thant, una muy breve firmada conjuntamente por Adlai Stevenson y V. Kuznetsov y otra más extensa del gobierno revolucionario cubano. Ambas con fecha 7 de enero de 1963. Estados Unidos había logrado imposibilitar un amplio debate en las Naciones Unidas. Como en juicio docto señaló Carlos Lechuga: <em>“Esto también es un hecho que dejó en cierta forma desamparada a Cuba, pues le impidió exponer sus criterios en el seno de la comunidad internacional, en la ONU, que supuestamente estaba actuando de mediadora en el conflicto, y se cerró el camino para continuar la discusión sobre uno de los aspectos fundamentales de la crisis que era lo que se dio en llamar la solución a largo plazo, la búsqueda de una fórmula que diera fin a la política agresiva de los Estados Unidos contra ella, raíz de todo el conflicto”.</em><sup><em><a name="sdendnote19anc" href="#sdendnote19sym"><sup>xix</sup></a></em></sup></p>
<p align="JUSTIFY">Nada más entregadas las cartas a U Thant para que éste las trasladara al Presidente del Consejo de Seguridad de la ONU, se reanudaron inmediatamente los planes subversivos de los Estados Unidos contra la Isla.</p>
<p align="JUSTIFY"><strong>A modo de conclusión</strong></p>
<p align="JUSTIFY">A modo de conclusión podría decirse que la ONU desempeñó un papel importante durante la crisis de octubre, incluso desde antes de su estallido, en tanto se convirtió en escenario de enconada batalla diplomática de Cuba y la URSS frente a los Estados Unidos. También hay que destacar la labor que realizó U Thant, Secretario General Interino de la ONU, en función de lograr una solución definitiva a la crisis. Sin embargo, los Estados Unidos actuaron siempre desde posiciones de fuerza y violaron impunemente la Carta de las Naciones Unidas, práctica que han seguido desempeñando hasta la actualidad. Las Naciones Unidas no tomaron ante estas violaciones medidas de sanción con los Estados Unidos, demostrando que los principios básicos bajo los que se creó esta organización habían quedado en letra muerta desde fecha temprana, producto de la irracionalidad y el irrespeto del imperialismo norteamericano hacia las normas más elementales de comportamiento en las relaciones internacionales, pretendiendo siempre actuar a su libre albedrío y como gendarme del mundo. Cuba denunció en todo momento esta conducta inadmisible para las Naciones Unidas y mantuvo una posición digna y firme ante la defensa de su soberanía. La posición valiente e intransigente de la dirección cubana al negarse a cualquier tipo de inspección del territorio cubano, al platear los Cinco Puntos e impedir en todo momento que se le presionara, fue lo que salvó el prestigio moral y político de la Revolución en aquella coyuntura. Esto fue así, a pesar de que la URSS tomó decisiones inconsultas con la parte cubana que trajeron como consecuencia que la Isla fuera la menos beneficiada en la solución definitiva que se le dio a la crisis.</p>
<ul>
<li><a title="La batalla diplomática en torno a la Crisis de Octubre. El papel de la ONU (Primera parte)" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2012/08/29/la-batalla-diplomatica-en-torno-a-la-crisis-de-octubre-el-papel-de-la-onu-primera-parte/">La batalla diplomática en torno a la Crisis de Octubre. El papel de la ONU (Primera parte)</a></li>
<li><a title="La Batalla diplomática en torno a la Crisis de Octubre. El papel de la ONU (Segunda parte)" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2012/08/31/la-batalla-diplomatica-en-torno-a-la-crisis-de-octubre-el-papel-de-la-onu-segunda-parte/">La Batalla diplomática en torno a la Crisis de Octubre. El papel de la ONU (Segunda parte)</a></li>
</ul>
<p><strong>Notas</strong></p>
<div id="sdendnote1">
<p align="JUSTIFY"><a name="sdendnote1sym" href="#sdendnote1anc">i</a> Por la parte cubana participaron el primer ministro Fidel Castro; el presidente de la República, Osvaldo Dorticós Torrado; el ministro de Relaciones Exteriores, Raúl Roa García, y Carlos Lechuga, quien había sido nombrado representante cubano ante las Naciones Unidas.</p>
</div>
<div id="sdendnote2">
<p align="JUSTIFY"><a name="sdendnote2sym" href="#sdendnote2anc">ii</a>Conversación efectuada entre el secretario general interino de la ONU, U Thant, y sus acompañantes, con el Primer Ministro del Gobierno Revolucionario, Dr. Fidel Castro, 30 de octubre de 1962. Archivos del Instituto de Historia de Cuba (IHC), Fondo de la Crisis de Octubre.</p>
</div>
<div id="sdendnote3">
<p align="JUSTIFY"><a name="sdendnote3sym" href="#sdendnote3anc">iii</a> Ibídem.</p>
</div>
<div id="sdendnote4">
<p align="JUSTIFY"><a name="sdendnote4sym" href="#sdendnote4anc">iv</a> Ibídem.</p>
</div>
<div id="sdendnote5">
<p align="JUSTIFY"><a name="sdendnote5sym" href="#sdendnote5anc">v</a><span style="font-size:small;">Comparecencia del Comandante Fidel Castro Ruz, Primer Secretario de la Dirección Nacional de las ORI, y Primer Ministro del Gobierno Revolucionario, ante las cámaras y micrófonos de la Televisión Nacional, para explicar al pueblo de </span><span style="font-size:small;">c</span><span style="font-size:small;">uba sobre las conversaciones con el Secretario General de la ONU, U Thant, y la situación de la crisis ocasionada por el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos. La Habana, 1º de noviembre de 1962, “Año de la Planificación”, Obra Revolucionaria No.32, Editora Nacional de Cuba, La Habana, 2 de noviembre de 1962.</span></p>
</div>
<div id="sdendnote6">
<p align="JUSTIFY"><a name="sdendnote6sym" href="#sdendnote6anc">vi</a>Tomás Diez Acosta<em>, Octubre de 1962, A un paso del Holocausto</em>, Editora Política, La Habana, p.194 (Segunda Edición)</p>
</div>
<div id="sdendnote7">
<p align="JUSTIFY"><a name="sdendnote7sym" href="#sdendnote7anc">vii</a> Carlos Lechuga, <em>En el ojo de la Tormenta</em>, Ocean Press, Ciudad de La Habana, 1995, p.200.</p>
</div>
<div id="sdendnote8">
<p align="JUSTIFY"><a name="sdendnote8sym" href="#sdendnote8anc">viii</a> Citado por Ibídem, p.206.</p>
</div>
<div id="sdendnote9">
<p align="JUSTIFY"><a name="sdendnote9sym" href="#sdendnote9anc">ix</a> Tamás Diéz, Ob.Cit, p.195.</p>
</div>
<div id="sdendnote10">
<p align="JUSTIFY"><a name="sdendnote10sym" href="#sdendnote10anc">x</a> El 15 de noviembre de 1962, Fidel envió una carta a U Thant en la que advertía que “hasta donde alcanzara el fuego de las armas antiaéreas cubanas, todo avión de guerra que violara la soberanía de Cuba invadiendo su espacio aéreo solo podría hacerlo a riesgo de ser destruido”.</p>
</div>
<div id="sdendnote11">
<p align="JUSTIFY"><a name="sdendnote11sym" href="#sdendnote11anc">xi</a> Tomás Diéz, Ob.Cit, p.200.</p>
</div>
<div id="sdendnote12">
<p align="JUSTIFY"><a name="sdendnote12sym" href="#sdendnote12anc">xii</a> Citado por Carlos Lechuga en: Ob.Cit, pp.222-225.</p>
</div>
<div id="sdendnote13">
<p align="JUSTIFY"><a name="sdendnote13sym" href="#sdendnote13anc">xiii</a> Carlos Lechuga, Ob.Cit, p.261.</p>
</div>
<div id="sdendnote14">
<p align="JUSTIFY"><a name="sdendnote14sym" href="#sdendnote14anc">xiv</a>Véase “La acción política y diplomática de Cuba durante la crisis”, en: Documento Base para uso de la Delegación Cubana. Conferencia Internacional: “La Crisis de Octubre. Una visión cuarenta años después”, 2002, pp.145-156. (Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado)</p>
</div>
<div id="sdendnote15">
<p align="JUSTIFY"><a name="sdendnote15sym" href="#sdendnote15anc">xv</a>Ibídem.</p>
</div>
<div id="sdendnote16">
<p align="JUSTIFY"><a name="sdendnote16sym" href="#sdendnote16anc">xvi</a> Ibídem.</p>
</div>
<div id="sdendnote17">
<p align="JUSTIFY"><a name="sdendnote17sym" href="#sdendnote17anc">xvii</a> Ibídem.</p>
</div>
<div id="sdendnote18">
<p align="JUSTIFY"><a name="sdendnote18sym" href="#sdendnote18anc">xviii</a> Ibídem.</p>
</div>
<div id="sdendnote19">
<p align="JUSTIFY"><a name="sdendnote19sym" href="#sdendnote19anc">xix</a>Carlos Lechuga, Ob.Cit, p.138.</p>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?feed=rss2&#038;p=27777</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
