El asesinato de John F. Kennedy a 54 años de distancia. ¿Una campaña de guerra fría en ciernes? Por Fabián Escalante Font

 

Desde hace varios días, a propósito de una información ofrecida por el presidente Donald Trump sobre la desclasificación de los últimos documentos existentes en los archivos oficiales sobre el asesinato del presidente John F. Kennedy, se ha provocado una gran algarabía en los medios masivos de difusión. Nuevamente reaparece Lee Harvey Oswald como el asesino solitario y las embajadas cubanas y soviéticas en México como el escenario planificador.

Acaso ¿finalmente se conocerá la verdad, tan bien ocultada por más de medio siglo por las autoridades norteamericanas? Porque si la verdad no se sabe, es simplemente por causa del gobierno de Estados Unidos que no la ha mostrado. Sinceramente, no lo creo y en razón de ello me he permitido escribir algunas líneas sobre aquellos hechos, íntimamente relacionados con la agresión a Cuba, con la CIA y con su “mecanismo cubano” de entonces, su Base en Miami, la JM/Wave.

No es posible analizar el asesinato de JFK en noviembre de 1963 sin tener en cuenta los acontecimientos -algunos contradictorios- que en ese año se van a desarrollar entre ambos países.

1.- La CIA, el Pentágono y el complejo militar industrial, el denominado poder paralelo en Estados Unidos, no quedó satisfecho con los resultados y conclusión de la Crisis de los Misiles. Ellos pretendían, por medio de la guerra, resolver definitivamente el “problema cubano”

2.- En 1963 la administración había creado un nuevo grupo en el seno del CSN (1) supervisado por RFK (2), para la guerra contra Cuba, que tendría como particularidad sacar del territorio estadounidense las incursiones y agresiones, desplazándolas hacia terceros países, denominándolas operaciones autónomas.

3.- El supuesto táctico de estas operaciones autónomas consistía en escalar el terrorismo de estado… y para ello se propusieron:

a.- Organizar un grupo de misiones especiales, denominado Comandos Mambises que, basificado en Nueva Orleans, debían atacar los objetivos industriales, energéticos, petroleros y sociales dentro de la Isla para destruirlos y así arruinar su infra estructura y economía.

b.- Desarrollar operaciones de guerra sicológica por todos los medios a su alcance para “ablandar” y “enajenar” la conciencia del pueblo cubano.

c.- Sistematizar los ataques terroristas contra objetivos costeros cubanos por parte de los grupos contrarrevolucionarios Alfa 66 y el DRE (3), dos organizaciones autónomas.

d.- Organización en República Dominicana de un contingente militar, compuestos por los grupos Alfa 66 y II Frente Nacional del Escambray, para llevar la guerra irregular a las montañas de las provincias orientales.

e.- Organización en Nicaragua de un contingente militar y naval del MRR (4) que tuviera la misión de atacar el tráfico de buques comerciales desde y hacia Cuba para profundizar el bloqueo establecido y posteriormente servir como vanguardia de una invasión militar norteamericana.

f.- Continuar con los complots de asesinato contra Fidel Castro que aquel año sumaría la cifra de quince.

4.- Paralelamente a estos sucesos y partiendo del concepto político-estratégico entonces aprobado por el CSN de la “doble vía”, JFK autorizó a James Donovan, -abogado norteamericano que había facilitado el intercambio de los mercenarios por compotas6-, para conversar con las autoridades cubanas (7) sobre las perspectivas de las relaciones entre ambos países. En abril Donovan regresó a La Habana, esta vez acompañado por la periodista de ABC News, Lisa Howard quien entrevistó a Fidel sobre el tema, entrevista ampliamente publicitada en Estados Unidos, donde el líder cubano dejo clara su postura favorable a buscar una solución al diferendo, sobre la base de los principios y, en septiembre, los embajadores Carlos Lechuga por Cuba y William Atwood por USA en Naciones Unidas, con la aprobación de RFK, iniciaron conversaciones sobre una agenda para eventuales conversaciones entre ambos países.

5.- Ello se fundamentaba –probablemente- en las amargas experiencias de JFK sobre la “crisis de los misiles” donde el mundo estuvo al borde un holocausto nuclear y una nueva concepción de la denominada “guerra fría”. Estas ideas las va a expresar claramente en su discurso del 10 de junio de ese año, en la Universidad Americana de la capital norteamericana, cuando afirmó:

“Por consiguiente, he elegido este momento y este lugar para hablar de un tema respecto del que sigue abundando la ignorancia y casi nunca se percibe la verdad. Sin embargo, se trata del tema más importante de la Tierra: la paz mundial.

“¿A qué tipo de paz me refiero? ¿Qué tipo de paz queremos conseguir? No una Pax Americana impuesta al mundo por el armamento de guerra estadounidense. No la paz de la tumba ni la seguridad del esclavo. Estoy hablando de la paz genuina, del tipo de paz que hace que la vida en la Tierra merezca la pena ser vivida, del tipo que permite que los hombres de todas las naciones crezcan en la esperanza y construyan una vida mejor para sus hijos (no solo la paz para los estadounidenses, sino para todos los hombres y mujeres), no solo paz en nuestro tiempo sino paz para todos los tiempos.

“Hablo de la paz porque la guerra ahora tiene otro rostro. La guerra total no tiene sentido en una época en que las grandes potencias pueden mantener arsenales nucleares numerosos y relativamente invulnerables, y se niegan a rendirse sin recurrir a esos arsenales. No tiene sentido en una época en que una sola arma nuclear contiene casi diez veces la potencia explosiva generada por todas las fuerzas aliadas en la Segunda Guerra Mundial. No tiene sentido en una época en que los venenos mortales producidos por un intercambio nuclear serían arrastrados por el viento y el agua, y se depositarían y sembrarían hasta en los confines del planeta, afectando a generaciones que aún no han nacido.

“Hay quienes afirman que es inútil hablar de la paz mundial o de la ley mundial o del desarme mundial… y que será inútil hasta que los líderes de la Unión Soviética adopten una actitud más inteligente. Espero que lo hagan. Estoy convencido de que podemos ayudarles a hacerlo. Pero también considero que tenemos que revisar nuestra propia actitud, como personas y como Nación, porque nuestra actitud es tan esencial como la suya. Y cada graduado de esta escuela, cada ciudadano reflexivo que se desespere ante la guerra y desee la paz, debe empezar por mirar en su interior, por revisar su propia actitud respecto de las posibilidades de paz, respecto de la Unión Soviética, respecto del curso de la guerra fría y respecto de la libertad y la paz aquí, en nuestro país.”

6.- En aquel escenario convulso, donde agresiones y acciones diplomáticas se desarrollaban alternativamente, dos sucesos político-militares van a elevar la temperatura de las relaciones entre ambos países: la organización en febrero-marzo de una maniobra aéreo-naval norteamericana denominadas “Springhard” 63, en las inmediaciones de Puerto Rico, que involucraron más de 40,000 hombres, medios navales y aéreos de todo tipo y cuyo supuesto táctico era sacar del poder a un gobierno del área, hostil a Estados Unidos. Mientras, el Dpto de Comercio organizó una unidad de “detectives globales” para impedir y frustrar el comercio con Cuba y apretar al máximo las tuercas del bloqueo económico comercial.

7.- A la par, aparece en escena Lee Harvey Oswald. Cuando el 29 de abril arriba a Nueva Orleans y se une a los grupos contrarrevolucionarios y de la CIA Cuba Democrática (8) que desde allí operaban campamentos de entrenamiento, algo documentado por las investigaciones oficiales norteamericanas. ¿Quién era Oswald, y cuáles sus antecedentes?. Hasta donde se supo después, era un ex marine que había cumplido misiones como agente encubierto en la URSS durante casi dos años, ocasión en la cual se casó con una bielorrusa con la que tuvo una hija, regresado a Estados Unidos a mediados de 1962, radicándose en Dallas, Texas, donde sostenía contactos periódicos con oficiales del FBI.

En mayo, Oswald, inesperadamente, cambiando su postura política radicalmente, organizó un grupo “Pro justo trato a Cuba” y distribuyendo proclamas a favor de ello, en cuyo pie de impreso aparecía la dirección de “Cuba Democrática”. El 9 de agosto originó un enfrentamiento público con varios contrarrevolucionarios agentes de la CIA (9) cuando repartía proclamas, en una céntrica calle de la ciudad, a favor de Cuba, ocasión en que fueron detenidos por la policía. En el precinto, un periodista, veterano agente CIA (10), los visitó para acordar con ellos un debate radial sobre Cuba y el comunismo, evento que se desarrollaría el 21 y donde Oswald se declaró marxista leninista y castrista, algo que quedó convenientemente grabado para la posteridad.

El 7 de septiembre según un confesó un  agente de la  CIA (11) de origen cubano, participó en una reunión en el lobby del edificio Southland de la ciudad de Dallas, Texas, entre el oficial CIA David Phillips y Lee H. Oswald, para ¿?????. Nada dice sobre ello, pero tiempo después el agente de la CIA en sus confesiones biográficas (12) indicaría que en aquellos años tenía un primo que era diplomático en la embajada cubana en México y que eventualmente podría testificar que Oswald había visitado aquella embajada, ocasión donde según él se le habría orientado el asesinato de JFK.

El 26 de septiembre Oswald visitó en unión de dos cubanos a Silvia Odio (13), una cubano-americana residente en Dallas, con el pretexto de recaudar fondos para la contrarrevolución, oportunidad en que éste dijo nombrarse León Oswald y expresó que los problemas en Cuba se resolvían asesinando a JFK. Al siguiente día Oswald (14) llegó a la ciudad de México y visitó por primera vez el consulado cubano (15) para solicitar una visa de tránsito para Moscú, para lo cual llenó un formulario, copia del cual consta en nuestro poder, y se le informó que necesitaba antes la visa soviética por ser el país de destino. Más tarde, ese día, regresó al consulado, al parecer después de visitar la embajada soviética, entregó unas fotos, ocasión en la que se le reiteró el procedimiento necesario y se le puntualiza que sin la visa soviética no era posible obtener la cubana. Al día siguiente, sábado 28, acude nuevamente a la sede cubana y se entrevista con el cónsul (16) en la presencia del diplomático primo del contrarrevolucionario Veciana (17), (quien dijo a los investigadores cubanos que sirvió de traductor pues el cónsul no dominaba bien el idioma) allí tras una discusión acalorada –debido a la exigencia de la visa por parte de Oswald- el cónsul lo expulsó de la sede. Nada se sabe de sus actividades siguientes, hasta el 3 de octubre en que según la Comisión Warren (18) regresó a Dallas y días después comenzó a trabajar en el depósito de libros y  fue entrevistado por su oficial del FBI. Además, en algunas investigaciones oficiales se asevera que hizo una carta al Secretario de la marina, alertando sobre un inminente atentado a JFK.

El episodio de México era fundamental para los planificadores del complot, pues posibilitaría a Oswald viajar por unos días a Cuba y así documentarle una acusación de relaciones con la inteligencia de nuestro país que después serían utilizadas para acusar al gobierno cubano por la muerte de Kennedy. Él desconocía que ya sus manipuladores habían decidido “descartarlo” después del crimen. La idea de los asesinos, tal y como después sucedió, era inmediatamente al crimen, hacer públicos los antecedentes de Oswald en la URSS, sus actividades en favor de Cuba en Nueva Orleans y luego “su visita a Cuba”, a lo que se sumaban sus declaraciones a Silvia Odio días antes, de manera tal que nadie tuviera dudas sobre quienes el complot quería mostrar como los autores intelectuales del magnicidio.

Según este investigador, para esos fines fue la reunión en Dallas entre Oswald, Veciana y Phillips donde se debía puntualizar la forma de contactar al primo de Veciana, entonces diplomático en la embajada cubana de México, quien debía garantizar la necesaria visa. Al ser entrevistado, muchos años después, el primo de Veciana alegó desconocer las intenciones de su pariente y relató un incidente ocurrido a su esposa por esos días, muy cerca de la embajada cubana donde él presumió que la CIA o la policía mexicana trataron de reclutarla.

8.- El 22 de noviembre el presidente Kennedy fue asesinado en los momentos en que el periodista francés Jean Daniel, cumpliendo una sugerencia suya, se entrevistaba con Fidel Castro, en Cuba, para conocer sus puntos de vista sobre las relaciones entre ambos países.

9.- Al mismo tiempo que los acontecimientos referidos se desarrollaban, la CIA pone en marcha la operación Am/Lash cuyo objetivo era asesinar a Fidel Castro en un acto público por medio de un artefacto que le inoculara un poderoso veneno. Paralelamente se desencadenaban las operaciones Am/Word y Am/Truck que tenían como finalidad provocar un “alzamiento interno” que –asesinado Fidel y Cuba acusada del crimen del presidente norteamericano- fundamentara una intervención militar norteamericana.

10.- Inmediatamente después del magnicidio los medios de prensa norteamericanos y mundiales comenzaron a vincular a Oswald con Cuba, sobre de los elementos antes apuntados y sobre todo su visita al consulado cubano en México donde se afirmaba recibió orientaciones y el dinero para el crimen. El 24 de noviembre Fidel Castro en una comparecencia televisiva ante la nación desmontó todos los argumentos fabricados y a mediados de diciembre, inesperadamente las autoridades norteamericanas, aceptaron la tesis de que Oswald había sido el asesino solitario del presidente Kennedy, sin complicidad interna o extranjera.

11.- Cuba investigó este suceso en dos ocasiones, una a solicitud del Comité Selecto de la Cámara de Representantes de USA que en 1978 indagó sobre el complot y la otra en 1994 a propósito de los documentos que Estados Unidos había desclasificado entonces sobre el hecho, que insistían en culpar a Cuba del crimen. Ambas investigaciones se recogieron en dos libros publicados por el autor, El Complot del 2004 y Más allá de la Duda Razonable del 2017 donde se incluyen los nuevos elementos conocidos por investigaciones cubanas y por desclasificaciones oficiales o elementos que han surgido en investigaciones de expertos.

12.- Quedó evidenciado que solo la CIA, y me refiero al componente que dirigía la guerra contra Cuba –la JM/Wave- , con sus grupos de exilados cubanos (más de 4,000 entrenados y armados en Miami) con el silencio cómplice del FBI y el Servicio Secreto pudo haber ejecutado un crimen de aquella naturaleza, que requería una compleja planificación, colaboradores policiales y seguras rutas de escape. Esa es la verdad que dudo mucho que alguna vez sea desclasificada.

13.- A partir del 2006 la CIA comenzó una nueva campaña de guerra sicológica para argumentar que Cuba fue la responsable del crimen y su embajada en México, el centro del complot. Se inventaron numerosos testimonios, ninguno serio, pues los personajes nunca se identificaron y documentaron su credibilidad, afirmándose que Oswald fue dirigido por agentes cubanos en el terreno. Esa campaña, la última, se mantiene y parece que se reanima, según las recientes declaraciones del presidente Trump referidas a desclasificar documentos de las investigaciones sobre el asesinato y el hecho de que algunos medios de prensa comienzan a referir como epicentro de ellas al episodio de ciudad México.

14.- ¿Qué se pretende con las nuevas desclasificaciones? Según los datos ofrecidos por fuentes norteamericanas solo quedan 3,100 documentos por desclasificar, que pertenecen al 1% (19) del total ya desclasificado. Lo que supone que los presuntos secretos hace rato deberían ser de conocimiento de la opinión pública, sin embargo no es así, porque resulta que lo desclasificado y lo pendiente está referido exclusivamente a las investigaciones realizadas por las comisiones oficiales que investigaron el crimen y no a los hechos ocurridos. En dos palabras, la CIA, el FBI y el Servicio Secreto nunca informaron sobre su participación en el magnicidio, haya estado escrita en informes o no, solo respondieron, en el mejor de los casos, requerimientos formulados y nunca develaron los hechos y su participación en los mismos.

La idea subyacente en toda la algarabía mediática creada por las declaraciones presidenciales, probablemente no sea otra, que volver a la original acusación contra la Revolución cubana, sobre la responsabilidad del crimen: ahora en un nuevo escenario, en medio de una escalada de agresión norteamericana encabezada por sus medios de comunicación, con calumnias e infamias contra Cuba, con una Administración que ha reducido drásticamente las relaciones políticas y diplomáticas, endurecido el bloqueo y casi anulado los acuerdos migratorios sobre intercambios de viajes, turismo y unificación familiar. ¿Volvemos entonces a los tiempos más dramáticos de la Guerra fría?

1 CSN, Consejo de Seguridad Nacional
2 RFK, Robert F. Kennedy, entonces fiscal general
3 Alfa 66 dirigida por Antonio Veciana y DRE, Directorio Revolucionario Estudiantil comandando por Manuel Salvat.
4 MRR. Movimiento de Recuperación Revolucionaria de Manuel Artime, uno de los agentes favoritos de la CIA
5 JFK, siglas del nombre de John F Kennedy
6 A finales de 1962 Estados Unidos pago a Cuba en alimentos para niños y equipos agrícolas una indemnización por la agresión de Girón, negociaciones que estuvieron a cargo de Donovan.
7 Comandante René Vallejo.
8 Dirigidos por Guy Banister, Sergio Arcacha y Carlos Bringuier
9 Carlos Bringuier, Celso Hernández y Miguel Cruz
10 Bill Stuckey y Ed Butler
11 Antonio Veciana Blanch
12 “Entrenado para Matar”
13 El padre de Silvia, Amador Odio estaba preso en Cuba por terrorismo.
14 El 27 de sept. Fue viernes.
15 Silvia Duran de Tirado, secretaria del cónsul
16 Eusebio Ascue, cónsul
17 Guillermo Ruiz e Hilda Veciana
18 La Comisión Warren formada por el presidente Johnson y presidida por el presidente de la Suprema Corte e Justicia, Earl Warren para investigar el magnicidio que al final nada concluyó
19 Según las fuentes citas ya han sido desclasificados el 88% de los documentos en poder de los archivos secretos sobre el magnicidio, el 11% también desclasificado, tiene tachaduras para proteger personas y métodos de trabajo y solo resta el 1% referido.

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8 Responses to El asesinato de John F. Kennedy a 54 años de distancia. ¿Una campaña de guerra fría en ciernes? Por Fabián Escalante Font

  1. Arturo Menéndez says:

    Siguen los ataques obsesivos y asquerosos contra nuestro país desde diferentes ángulos y por diversas vías. Creo que va haciéndose necesaria una Mesa Redonda bien organizada, con especialistas o expertos como Escalante, Taladrid y otros que puedan aportar en el esclarecimiento, con lujo de detalles y desbaratar todas esas falacias.

     
  2. profesor Escalante : usted sabe que para las mentes de los liberales norteamericanos, siempre ha sido muy difícil de hacerse cargo de la existencia de personas que prefieran destruir un país a sentarse a conversar y llegar a arreglos que impliquen la cesión de uno de sus puntos de creencia. Eso ha sido siempre su error y les ha costado caro, pero perseveran en su error…..El concepto de victoria comunista cubana es muy surrealista para una persona normal….no lo cree usted ?

     
  3. James Jesus Angleton says:

    Hay una escuela de investigadores que tiene sobrados indicios —a partir de la prueba concluyente de un impostor de Oswald en Ciudad México el sábado 28 de septiembre de 1963 y el martes 1ro de octubre— de la participación de oficiales de la CIA, fuera de la cadena de mando, en el asesinato de Kennedy. Ninguna ofensiva mediática podrá resistir la réplica de gente como Jim DiEugenio, Jeff Morley, John Newman, Bill Simpich y otros muchos, que tienen ya una larga serie bien fundada de que Cuba nada tiene que ver con el asesinato y la CIA sí.

     
  4. Jose Alberto says:

    Una fuente importante para entender bien como se produjo el asesinato de JFK, y que hace un análisis bien detallado de los hechos, es el criterio de nuestro Comandante en Jefe en el libro: Cien Horas con Fidel, su opinión de lo sucedido nos da una visión bastante amplia y objetiva del asunto. Por supuesto que Trump y sus peores asesores, están buscando cualquier pretextto para arreciar sus agresiones contra nuestro país.

     
  5. Liborio Guaso says:

    A mi me llamo la atención que cuando la muerte del senador Edward Kennedy y ante el hecho de que el ex-presidente Bush ( el viejo) no había asistido a su despedida en el Congreso, los lectores en la prensa inglesa estadounidenses decían que eso sucedia porque no tenia valor de asistir cuando el había matado sus dos hermanos. Me tome el trabajo de leer miles de comentarios todos del mismo tipo. Se debe recordar Bush el viejo era el enlace de la CIA con los contrarrevolucionarios cubanos en Miami y es histórico que ante el carnaval declarado en esa ciudad por la muerte de Kennedy a el fue que se le envío un telegrama ordenándole que detuviera la celebracion por el crimen en la ciudad.
    Por demas estaba en Dallas de turista el fatidico dia.
    Personalmente doy por buena la palabra de Mordechai Vanunu de que Kennedy fue ejecutado por el diferendo de la bomba atómica que fabricaba Israel y Kennedy se oponía y si se analiza bien fueron los judios el grupo social mas beneficiado con el magnicidio, siguiendole la contra cubana que logro la Ley de Ajuste cubano por su probable participación.
    Sobre ese crimen existe un buen articulo de Said Alami en Rebelo titulado “ Si… Israel asesino a John F. Kennedy “.
    Y basta, no nos hagamos los tarugos que las cosas son como son y hay cosas que ni que….como decia la sabia Chimoltrufia mexicana.

     
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