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	<title>La pupila insomne &#187; Wayne Smith</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>Pizca de la memoria</title>
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		<pubDate>Mon, 22 Dec 2014 14:28:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
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		<description><![CDATA[&#160;Gloria León Hace apenas unos días me visitó Josh Clapper,   estudiante de Yale a quien había conocido en un curso organizado por la Cátedra del Caribe de la Universidad de La Habana, mi tema fue Haití y la colaboración &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=47197">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-471980" data-img="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2014/12/wayne_smith.jpg"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/gloria-leon/" target="_blank"><strong>Gloria León</strong></a></h5>
<div id="attachment_47200" style="width: 250px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://wp.me/p10AwN-chf"><img class="wp-image-47200 size-full" src="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2014/12/wayne_smith.jpg" alt="Wayne Smith" width="240" height="200" /></a><p class="wp-caption-text">Wayne Smith</p></div>
<p style="text-align:justify;">Hace apenas unos días me visitó Josh Clapper,   estudiante de Yale a quien había conocido en un curso organizado por la Cátedra del Caribe de la Universidad de La Habana, mi tema fue <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/haiti/" target="_blank"><strong>Haití</strong></a> y la colaboración médica cubana, basado en el librito testimonial que escribí tras el terremoto: <em>Haití en la memoria</em>.</p>
<p style="text-align:justify;">Para mi sorpresa Josh quería hablar del intercambio académico con EU y el rol de<strong> Wayne Smith</strong> y el profesor Franklin Knight.</p>
<p style="text-align:justify;"><span id="more-47197"></span>Ante mi negativa por desactualización, desempolvó unos apuntes que en 1997 en mi  último viaje a EU, el profesor Knight me había insistido escribiera al cumplirse 20 años del inicio del intercambio del que era protagonista y batallador contra viento y marea desde Baltimore, en la Universidad Johns Hopkins.  Wayne Smith había creado el Programa de Intercambio Académico con <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/cuba/" target="_blank"><strong>Cuba</strong></a> y en SAIS (Universidad Johns Hopkins ) en Washington había creado una publicación llamada CUBAINFO, con el propósito de hacer circular noticias alternativas sobre Cuba. En ese esfuerzo quijotesco contó con la entrega entusiasta de la entonces alumna de doctorado del profesor <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/piero-gleijeses/" target="_blank"><strong>Piero Gleijeses</strong></a>, <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/julia-sweig/" target="_blank"><strong>Julia Sweig</strong></a>. Y publicaron mis apuradas notas.</p>
<p style="text-align:justify;">Los profesores Franklin Knight, Meg Crahan, Piero Gleijeses y Wayne Smith tuvieron la paciencia de levantar una y otra vez piedra sobre piedra el puente para el conocimiento objetivo de nuestro país.</p>
<p style="text-align:justify;">La obra monumental de Piero Gleijeses sobre la política cubana en África, <em>Misiones en Conflicto</em> y <em>Visiones de la libertad</em>, premiados ambos por la Asociación de Historiadores de los EU, han contribuido al esclarecimiento de las motivaciones altruistas de Cuba en África, patentizadas hoy una vez más en la batalla contra el <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/ebola/" target="_blank"><strong>Ébola</strong></a>.</p>
<p style="text-align:justify;">Wayne Smith, comprendido y amigo de quienes desde aquí apoyaron hasta donde pudieron el intercambio académico, Dr. Oscar García, Rector del ISRI, el Dr. Oscar Pino Santos y unos pocos más, contó siempre con el hombro para llorar sus cuitas del poeta Pablo Armando Fernández y también del poeta Miguel Barnet. Por eso cuando me enteré del homenaje que le otorgó el ICAP a Wayne, el 16 de diciembre y el 17 Día de San Lázaro, el “milagroso” para nuestro pueblo, liberaban a nuestros compatriotas: Gerardo, Ramón  y Tony y se anunciaba el restablecimiento de relaciones diplomáticas pensé esta es la respuesta para Wayne, a “¿qué he logrado?” y que cabizbajo tantas veces entre amigos se hacía cuando no lograba avanzar en el entendimiento. Tu granito de arena y el de los amigos académicos está presente.</p>
<p style="text-align:justify;">Contempla el lago y a tus nietos, pero sigue remando y repartiendo rosas blancas que aún queda un buen trecho y te necesitamos.</p>
<p style="text-align:justify;">Aquí reproduzco  el trabajito que CubaInfo publicó entonces, sobre todo porque es una instantánea de los tiempos, no es más que una PIZCA DE LA MEMORIA.</p>
<p style="text-align:justify;">21 de diciembre  2014.</p>
<p style="text-align:justify;">RESEÑA DE UN INTERCAMBIO</p>
<p style="text-align:justify;">Dra. Gloria León Rojas<a href="#_edn1" name="_ednref1">[i]</a></p>
<p style="text-align:justify;">La década del 70 denominada por los cientistas sociales como la década gris, paradójicamente, fue el período en el que por un conjunto de circunstancias  se dan los primeros intentos de contactos  académicos entre Cuba y los Estados Unidos. Momento en el que vienen a la isla académicos, congresistas, senadores y hasta candidatos a la presidencia de los Estados Unidos como <strong>George McGovern</strong> cuyos primeros encuentros en la isla fueron con un grupo  de académicos que recién se iniciaban en el estudio de los Estados Unidos. La fructificación de estos esfuerzos en tal coyuntura solo se explican por la existencia de una relación cultural de más de dos siglos entre ambos pueblos.</p>
<p style="text-align:justify;">En 1972 había sido creada la Cátedra de Historia de los  Estados Unidos en la Escuela de Historia, por el Dr. Pelegrín Torras  y se organizó un año después el  Grupo de Estudios de Estados Unidos (GEEU) en la Facultad de Humanidades, tras un frustrado intento  de  creación en el Instituto de Historia de la Academia de Ciencias de Cuba en 1971.</p>
<p style="text-align:justify;">Los estudios de los Estados Unidos se tornaban una necesidad tanto de orden intelectual de la academia como de la política que reclamaban un conocimiento más especializado de la sociedad norteamericana. La feliz coincidencia de ambos intereses en la coyuntura de los años 70 favoreció el desenvolvimiento del intercambio académico entre los dos países y hasta generó la ilusión de que los académicos jugarían algún papel en hacer recomendaciones para la formulación de la política exterior.</p>
<p style="text-align:justify;">La apertura de  las Oficinas de intereses en Washington y La Habana en 1977 tuvieron gran importancia como  vehículos oficiales de comunicación facilitando el intercambio académico en cuanto a la obtención de visas, adquisición de libros e información. Muy importante ha sido la actividad de los diplomáticos cubanos en los medios académicos e intelectuales estadounidense estimulando el interés por Cuba. En esta primera etapa se destaca el papel de Ramón Sánchez Parodi, Jefe de la Oficina de Intereses en Washington y también Profesor Adjunto de la Universidad de La Habana y en la  Misión de Nueva York y Cancillería cubana, Ricardo Alarcón cuyo origen es el de profesor universitario. Posteriormente no menos importante fue  el apoyo de José A. Arbezú, Jefe de la Oficina de Intereses en Washington y también Profesor Adjunto de la Universidad de La Habana y más recientemente del   Dr. Fernando Remirez, actual Jefe de la Oficina en Washington. En general el Intercambio ha tenido a su favor el apoyo de la alta dirección del Ministerio de Relaciones Exteriores.</p>
<p style="text-align:justify;">Wayne Smith durante su cargo como Jefe de la Oficina de Intereses estadounidense en la Habana favoreció los estudios sobre los Estados Unidos. La inserción de Smith, tras su renuncia por estar en desacuerdo con la política hacia Cuba, en la vida académica de la Universidad Johns Hopkins, constituyó una revitalización del intercambio académico al crearse el Programa de Intercambio con Cuba.</p>
<p style="text-align:justify;">Es en 1977 el momento en que podemos hablar de que se inicia un intercambio propiamente, teniendo en cuenta que los académicos cubanos también viajan a los Estados Unidos con tal propósito. El primer grupo lo organizaron Franklin W Knight y Alfred Stepan de las universidades Johns Hopkins y Yale.  Pioneros de esta empresa. Personalidades de la academia y cultura cubana como Mirta Aguirre, Oscar Pino Santos y Manuel Moreno Fraginals encabezaron la &#8220;primera delegación académica&#8221; a Estados Unidos.</p>
<p style="text-align:justify;">En la década de los 80 y en la primera mitad de los 90, hay un auge del intercambio académico. Se diversifican las instituciones cubanas con las que se desarrollaban proyectos, entre ellos el Centro de Estudios Sobre Estados Unidos (CESEU), la Facultad de Filosofía e Historia y las diferentes Facultades de la Universidad de la Habana, el Centro de Estudios de América (CEA), el Instituto de Relaciones Internacionales (ISRI), el Instituto de Historia, el Archivo Nacional entre otros .</p>
<p style="text-align:justify;">En este período se logra que las Fundaciones  eliminen las restricciones que discriminaban a los académicos cubanos para que como el resto de los latinoamericanos pudieran  aspirar a las becas anuales por concurso. Varios académicos cubanos calificaron y realizaron proyectos de investigación en los Estados Unidos. Desde  1980 la Ford ha asegurado el presupuesto del Intercambio entre  la John Hopkins University  y Cuba.</p>
<p style="text-align:justify;">Franklin Knight desde su posición en la Johns Hopkins y en las instituciones académicas estadounidenses y del Caribe y sus relaciones con las fundaciones y editoriales, basado en su prestigio como académico ha promovido y logrado la inserción de Cuba en la Asociación de  Historiadores del  Caribe; la participación de los académicos cubanos en diversos foros, ha organizado en La Habana otros eventos de diversa índole con académicos de diferentes países como fue el taller sobre Procesos de transición en el Caribe celebrado en La Habana  en 1994 donde  participaron representantes de todos los centros de investigación cubanos, ha promovido proyectos de investigación y publicado obras de autores cubanos, ha apoyado proyectos de académicos norteamericanos y del Caribe para  investigar sobre Cuba. Su reciente elección para presidir LASA el próximo año es una buena noticia para los académicos cubanos quienes siempre han contado con su sensibilidad y apoyo a sus proyectos. Es decir que el intercambio académico con los Estados Unidos ha repercutido en abrir espacios, contactos, puentes hacia  otras áreas como el Caribe, América Latina  y Europa.</p>
<p style="text-align:justify;">Knight ha promovido no solo el intercambio de profesores sino de estudiantes pre graduados y post graduados que ha conducido al recién curso impartido en Noviembre de 1996 en La Habana  con estudiantes de pre grado organizados por Eduardo González actual director del Programa Latinoamericano auspiciado por la Fundación Fernando Ortiz dirigida por Miguel Barnet.</p>
<p style="text-align:justify;">El proyecto de Wayne Smith, materializado en la creación de CubaInfo, única publicación de tal naturaleza dedicada a noticias sobre Cuba con fuentes cubanas cuyo propósito es ser una fuente alternativa de información objetiva sobre Cuba, se enmarcan entre los éxitos alcanzados.</p>
<p style="text-align:justify;">El nacimiento y crecimiento del intercambio académico entre los dos países  durante estos 20 años no ha sido un proceso fácil, en honor a la verdad, también ha estado preñado de recelos, prejuicios y escollos por ambas partes.</p>
<p style="text-align:justify;">Las relaciones institucionales han avanzado en los últimos años. Las visitas en la primera mitad de los 90 de Dr. Armando Pérez Perdomo, Rector Universidad de la Habana, de Dr. Oscar García , Rector del Instituto de Relaciones Internacionales a los Estados Unidos y en particular a la Johns Hopkins University y la visita del Sr Ross Jones Vice Presidente de la Johns Hopkins University a las referidas instituciones se enmarcan en este período de auge del intercambio académico en la primera mitad de los 90, constituyendo un significativo proceso de avance en las relaciones institucionales que han sido construidas  desde abajo.</p>
<p style="text-align:justify;">En 1994 Wayne Smith y Franklin Knight ampliaron el intercambio académico al ámbito de la salud pública. Organizaron una conferencia en Washington sobre salud pública en Cuba, con la participación del Vice Ministro cubano Dr. Abelardo Ramírez y médicos cubanos donde participaron médicos de otros países latinoamericanos. Como parte de este programa la Escuela de Medicina de la Johns Hopkins University recibe cada año a 4 o 5 médicos cubanos para cursos de verano.</p>
<p style="text-align:justify;">El intercambio continua ampliándose a otras esferas. En  1995, promovido por Wayne Smith se celebró un encuentro sobre Medio Ambiente en Baltimore, sede de la Johns Hopkins University, con la participación de representantes de todas las instituciones cubanas dedicadas al tema.</p>
<p style="text-align:justify;">A principios de 1997 impulsado por Franklin Knight, se fortalecen los vínculos con el Archivo Nacional de Cuba y su Directora Dra. Berarda Salabarría. Fueron invitados a la Johns Hopkins University la Directora y su equipo. Resultado de estas relaciones surge el proyecto de colaboración que proveerá asesoramiento técnico, materiales, tecnología para la conservación, restauración y preservación de documentos y la celebración de talleres para el intercambio de información y experiencias.</p>
<p style="text-align:justify;">Resultado de estos intercambios es el proyecto de investigación del Dr. Piero Gleijeses de SAIS sobre la política cubana en África, que culminará en un libro bien documentado cuyos resultados parciales están siendo publicados en revistas especializadas de Inglaterra, Canadá y Estados Unidos. Esta investigación constituirá un aporte no solo a la historiografía cubana sino a la contemporánea, por la riqueza y diversidad de fuentes utilizadas. El profesor desarrolló una fructífera colaboración con profesores de la Universidad de La Habana vínculos que perduran con el Instituto de Relaciones Internacionales caracterizadas por su alto nivel científico y calidad humana.</p>
<p style="text-align:justify;">El contexto en el que ha tenido que desarrollarse el intercambio ha sido el del bloqueo, la ley Torricelli, el establecimiento del requisito de licencias para viajar a Cuba y por último la Helms Burton son obstáculos que han limitado  el intercambio académico al tratar incluso  de utilizársele como un instrumento político subversivo expresado públicamente. Provocando la lógica reacción al nivel más alto de la dirección gubernamental y partidista cubana para  contrarrestar tales propósitos. Pero también ha servido de pretexto e intento de justificación a determinados funcionarios de nivel intermedio, que se oponen a tales &#8220;contactos&#8221; y sobre todo que quieren suprimir el debate y la diversidad de opiniones entre otras, respecto a sus decisiones y maneras de interpretar y aplicar políticas generando no solo un clima de desconfianza y suspicacia dañino, sino revirtiendo uno de los aspectos claves del Llamamiento del IV Congreso del Partido que identificó la pluralidad de opiniones como un componente del proyecto revolucionario. A pesar de estas dificultades el intercambio académico Cuba-Estados Unidos es una realidad positiva y ha sido promovido y apoyado por académicos norteamericanos que quieren un clima de distensión y no de tensión con Cuba, que no comparten la presunción hegemónica imperial y por ende  no están contaminados con los proclamados objetivos del carril II. Esto no significa sin embargo, que el intercambio haya estado caracterizado por la siempre coincidencia de criterios, sino por el contrario por un constante proceso de discusión, debate y fructífera confrontación de ideas.</p>
<p style="text-align:justify;">Si bien el intercambio académico ha estado a expensas de las diferentes coyunturas políticas en el marco de las relaciones bilaterales, este se ha mantenido y puede afirmarse que tiene vida propia pues se ha desarrollado una red de relaciones académicas formales e informales -que han dado crédito a las respectivas instituciones académicas- que devienen en fructíferas relaciones interpersonales de carácter no solo académico sino humano que comparten el deseo y buena voluntad de que las relaciones entre ambos países se basen en el respeto mutuo y lleguen a ser normales.</p>
<p style="text-align:justify;">No puede omitirse en este intento incompleto del recuento del intercambio académico, aunque este sea referido principalmente a la Johns Hopkins, la significación de LASA y el espacio que esta institución y quienes la han dirigido han brindado a los académicos cubanos. Así como otras Universidades norteamericanas como la American University, Georgetown University, University of Chicago, New York University, Harvard  University, The Wilson Center, El Dialogo Interamericano  y otras instituciones y grupos  académicos estadounidenses entre otros los Filósofos Radicales quienes  realizan sus encuentros anuales en La Habana con filósofos y cientistas sociales cubanos.</p>
<p style="text-align:justify;">El intercambio académico con la Johns Hopkins University ha sido el más estable, sistemático y fructífero, por la diversidad de sus relaciones que durante estos  20 años  ha propiciado que decenas de profesores, investigadores y escritores de los diferentes  centros e instituciones e individualmente hayan realizado sus proyectos de investigación e impartido conferencias. 20 años de fructífera labor son para celebrar y es legítimo que estos éxitos no sean huérfanos por eso el reconocimiento, debe ser explícito, a Franklin Knight, Wayne Smith  y a las autoridades y profesores de la Johns Hopkins, así como las fundaciones y todos aquellos que han favorecido este intercambio del cual no solo nos  hemos beneficiado los académicos cubanos sino que ha propiciado un conocimiento más objetivo de la realidad cubana, es decir, conocer que no somos tan herejes y  Dios aún tiene morada en la Isla.</p>
<p style="text-align:justify;">El intercambio académico ha significado un proceso de aprendizaje. Aprender a discutir,  a argumentar frente a opiniones opuestas, diferentes. Dialogar es más difícil que recurrir a una cita de autoridad, que a una consigna. La receptividad, la credibilidad de la idea mucho tiene que ver con el portador con nombre y apellido, con su prestigio académico, con su lenguaje, con la manera propia de hablar de  cosas pequeñas, con la comunicación humana que logre establecer, porque las potencialidades del intercambio académico radican en el sustrato, en esa corriente subterránea que es esa interconexión cultural histórica que tiene una dimensión psicológica que favorece la comunicación y que ha perdurado entre los dos pueblos y por ende es en este campo donde puede y deben lograr los cientistas sociales y los intelectuales en los dos países hacer la gran contribución política, la de minar los estereotipos que de ambas partes existen y contribuir a un proceso de reflexión que conduzca a que la convivencia sea  posible sin que ninguna de las dos partes tenga que renunciar a sus esencias. Un cambio de la política hacia Cuba no modifica ni afecta la esencia del sistema político norteamericano, ni la seguridad nacional, por el contrario lo beneficia.</p>
<p style="text-align:justify;">Wayne Smith: diplomático, político, académico,  y terco en su empeño de construir relaciones normales entre ambos países, no solo ha promovido el contacto entre los académicos, sino entre los líderes políticos o los que hacen, recomiendan, toman las decisiones  o simplemente pueden ejercer influencia en la política; entre los militares; los religiosos; los diferentes sectores del pueblo y las personas. Siempre optimista, sin embargo, en ciertas ocasiones le he oído preguntarse con un hálito de melancolía o tristeza ante los avatares, las incomprensiones y la suspicacia: “Qué he  logrado?”</p>
<p style="text-align:justify;">La respuesta, querido Wayne es la memoria. Y eso parece que no es mucho, pero sí lo es, cuando la Historia amenazada de llegar a su fin, tan llevada y traída como manipulada, reconoce o ignora, atribuye ideas y proyectos a plagiadores y usurpadores y convierte a villanos en héroes y viceversa. Por todo eso y más mi modesto artículo para que no se olviden estas dos décadas y la labor tuya, de Knight, de Meg y también la de otros nobles norteamericanos más, a quienes habrá que reconocer en su momento tanto  altruismo.</p>
<p style="text-align:justify;">Por eso en 1992  pensaba en ustedes, cuando en una ponencia titulada &#8220;Imágenes y percepciones sobre los Estados Unidos en la historiografía cubana&#8221;, presenté en un evento en el Instituto Matías Romero en México y concluía que &#8220;Amarrados por la cercanía geográfica y cultural, unidos y separados por la historia, vistos mutuamente por el lente que proyecta la imagen del enemigo, esta historia de encuentros y desencuentros continua su desgarrante relación a la espera de que el pragmatismo, el respeto a la soberanía, derrumben los muros, desacrediten etiquetas y abran paso a la visión de una nueva y necesaria convivencia.&#8221; A más de dos siglos de relaciones culturales, a 20 años del intercambio académico, a tres años para que el siglo XX termine y pasemos a ser considerados los hombres del siglo pasado sigo evocando la necesidad de una &#8220;nueva y necesaria convivencia.&#8221;</p>
<p style="text-align:justify;"><em><a href="#_ednref1" name="_edn1">[i]</a>.<strong>Gloria León Rojas</strong>. (1948) Fundadora de los Estudios sobre los Estados Unidos y Canadá en la Universidad de La Habana. Jefa de Cátedra de Historia  de los Estados Unidos. Hasta julio-agosto de 1996.</em></p>
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		<title>Wayne Smith: Obsoleta y contraproducente política de EE.UU. hacia Cuba</title>
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		<pubDate>Fri, 02 Aug 2013 22:40:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[&#160;Salim Lamrani Wayne S. Smith es el último diplomático estadounidense en ejercer en Cuba con el rango de embajador. Sin relaciones diplomáticas desde su ruptura unilateral con La Habana el 3 de enero de 1961, Washington siempre se ha negado &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=34731">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-347320" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/08/forumwayne.jpg"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/salim-lamrani/" target="_blank"><strong>Salim Lamrani</strong></a></h5>
<div id="attachment_34732" style="width: 285px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/08/forumwayne.jpg"><img class="size-full wp-image-34732" alt="Wayne Smith" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/08/forumwayne.jpg" width="275" height="259" /></a><p class="wp-caption-text">Wayne Smith</p></div>
<p style="text-align:justify;">Wayne S. Smith es el último diplomático estadounidense en ejercer en Cuba con el rango de embajador. Sin relaciones diplomáticas desde su ruptura unilateral con La Habana el 3 de enero de 1961, Washington siempre se ha negado a normalizar sus relaciones con Cuba, a pesar del fin de la Guerra Fría y la opinión unánime de la comunidad internacional.</p>
<p style="text-align:justify;">Este diplomático de profesión, Doctor de la Universidad de George Washington y profesor asociado de la Universidad Johns Hopkins, es también director del “Programa Cuba”<span id="more-34731"></span> del Centro para la Política Internacional. Se le considera el mejor especialista estadounidense de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.</p>
<p style="text-align:justify;">Smith integró el Departamento de Estado en 1957 y ejerció en la Unión Soviética, Argentina y Cuba. Presente en la embajada estadounidense de La Habana durante el movimiento insurreccional cubano que dirigió el Movimiento 26 de Julio de Fidel Castro, Smith asistió a la caída del dictador Fulgencio Batista. Tras la ruptura de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, el Presidente John F. Kennedy lo nombró secretario ejecutivo de su Grupo de Trabajo sobre América Latina.</p>
<p style="text-align:justify;">De 1979 a 1982, Smith estuvo a la cabeza de la Sección de Intereses Norteamericanos en Cuba y se distinguió por su política de diálogo y de acercamiento con La Habana bajo el gobierno de James Carter. En 1982, debido a un profundo desacuerdo con la nueva política de la Casa Blanca que elaboró el Presidente Ronald Reagan hacia Cuba, abandonó definitivamente el Departamento de Estado.</p>
<p style="text-align:justify;">Partidario de una normalización de las relaciones con Cuba, Smith aborda en estas conversaciones su experiencia de diplomático en La Habana y la política de Estados Unidos durante los primeros años de la Revolución. Evoca también el acercamiento que inició James Carter con Fidel Castro. Este diálogo termina con una reflexión sobre la actual política de Estados Unidos bajo la administración Obama.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Salim Lamrani: Señor Embajador, ¿a cuándo se remonta su primera experiencia de diplomático en Cuba?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">Wayne S. Smith: Mi primera experiencia de diplomático se remonta a agosto de 1958, en plena guerra revolucionaria de los insurrectos de Fidel Castro contra el régimen dictatorial de Fulgencio Batista. En realidad, mi nombramiento a la embajada de Estados Unidos en La Habana se debía más la casualidad que a una elección pensada. Tras dejar el ejército –era un marine–, deseaba integrar el mundo de la diplomacia, ¡con una especialidad en… chino! Luego me fui a estudiar en México y redacté una memoria de Máster que comparaba dos instrumentos de política exterior destinados a proteger zonas de influencias: la Doctrina Monroe en el continente americano y la de la Cortina de Hierro en Europa.</p>
<p style="text-align:justify;">Regresé a Washington en noviembre de 1956, unos días antes del desembarco en Cuba de Fidel Castro con sus 81 guerrilleros procedentes de México, el 2 de diciembre de 1956. Integré la Oficina de Inteligencia y me pidieron que trabajara sobre Cuba. Mi papel consistía en averiguar si había alguna relación entre el Movimiento 26 de Julio (M 26-7) de Castro y los comunistas. No había encontrado absolutamente nada. No había ninguna conexión. Al contrario, el partido comunista cubano no apreciaba mucho a Castro. Había mucha desconfianza hacia él y prefería mantener sus distancias. El acercamiento entre el Partido Socialista Popular –así se llamaba el partido comunista de la época– y el M 26-7 ocurriría más tarde.</p>
<p style="text-align:justify;">Luego integré el servicio de las Relaciones Exteriores. Me transfirieron inmediatamente a La Habana.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: ¿Cuál era su punto de vista en aquella época sobre el conflicto que oponía a Fidel Castro y Fulgencio Batista?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Tras pasar unas semanas en el servicio consular, integré el servicio político de la embajada y estaba encargado de analizar la situación interna. Desde aquella fecha hasta hoy sólo me he ocupado de Cuba. En 1958 estaba convencido de que Castro y sus partidarios tenían grandes posibilidades de conseguir la victoria y que su gobierno sería mucho mejor que el de Batista.</p>
<p style="text-align:justify;">Apoyamos a Batista durante años, incluso durante la guerra insurreccional pues éramos conscientes de que Castro haría una verdadera revolución no sólo en Cuba, sino también en el resto del continente. Había declarado que transformaría los Andes en la Sierra Maestra –macizo montañoso donde se desarrolló la guerrilla del M 26-7– de América Latina. Por supuesto, ello significaba que se opondría a la política de Estados Unidos y reduciría nuestra influencia en el continente, favoreciendo la llegada al poder de gobiernos que se emanciparían de nuestra influencia. Por consiguiente, desde el inicio, nuestra actitud hacia Castro fue hostil.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: ¿En qué momento tomó Estados Unidos la decisión de derrocar al gobierno de Fidel Castro?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: En marzo de 1960, durante la explosión del barco francés Le Coubre, cargado de armas belgas, en el puerto de La Habana, Castro nos acusó afirmando que fue obra de la CIA. Probablemente era cierto. A decir verdad no lo sé. Todo el mundo piensa que fuimos nosotros. Podríamos negarlo mil veces y no cambiaría nada, pues nadie nos creería.</p>
<p style="text-align:justify;">Después de ello, durante una reunión en la Casa Blanca con la CIA y el Departamento de Estado, llegamos a la conclusión de que no era posible llegar a un acuerdo con Cuba, particularmente por el discurso sumamente hostil de Castro y el apoyo popular del cual disponía. El Presidente Eisenhower tomó entonces la decisión de derrocar a Castro. A partir de ahí empezaron las acciones destinadas a acabar con él.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: Pero ya había actos terroristas contra Cuba desde finales de 1959. Aviones procedentes de la Florida ya bombardeaban Cuba.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Sí, pero no se trataba de nuestros aviones. Los exilados organizaban esas operaciones. ¿Los apoyaba la CIA? Probablemente. Pero no se trataba de una acción oficial del gobierno de Estados Unidos. En cambio, a partir de marzo de 1960, las acciones que se llevaron contra Cuba formaban parte de un programa oficial destinado a derrocar el poder en La Habana.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: No obstante, al triunfo de la Revolución en enero de 1959, todavía no había relaciones con la Unión Soviética.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Hasta la ruptura de las relaciones en enero de 1961, no había vínculos sólidos entre Castro y la Unión Soviética. Por cierto hubo la visita del diplomático Anastas Mikoyan a Cuba en 1959, pero no había entonces una relación especial entre Moscú y La Habana.</p>
<p style="text-align:justify;">Diría incluso que el acercamiento se hizo definitivamente la víspera de la invasión de Bahía de Cochinos en abril de 1961. Castro estaba al tanto de todos los preparativos y sabía a ciencia cierta que sólo era una cuestión de tiempo. No obstante, no pensaba que sólo mandaríamos a unos miles de exilados. Estaba convencido de que varias divisiones de marines seguirían al primer desembarco, lo que no fue el caso.</p>
<p style="text-align:justify;">Del lado de Miami, algunos agentes de la CIA de segunda categoría estaban convencidos de que la invasión sería un paseo y que se derrocaría fácilmente a Castro, como fue el caso en Guatemala en 1954 contra Arbenz. En América Central, el desembarco se hizo por tierra, y en Cuba se haría por mar, pero el resultado sería el mismo, pensaban. La CIA estaba convencida de que los cubanos depondrían las armas y no lucharían. La Agencia incluso pensaba que la población nos recibiría con los brazos abiertos.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: Usted estaba en función en Cuba en aquella época. ¿Lo solicitaron para que expresara su opinión sobre la operación?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Ni siquiera estábamos al tanto de los preparativos. Yo trabajaba en la sección política de la embajada y éramos los más preparados para evaluar la situación interna. Pero nunca nos informaron del menor proyecto. Nadie sabía nada en la embajada.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: ¿Qué habría respondido si le hubieran preguntado su punto de vista sobre la operación?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Habría explicado claramente que sería un fracaso. Un desembarco de unos miles de hombres en Bahía de Cochinos no tenía absolutamente la menor posibilidad de éxito, sobre todo en aquella zona.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: ¿Por qué?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: El gobierno de Castro gozaba de un apoyo popular enorme en Cuba, y aún más en aquella región. Aquella zona había sufrido bastante del subdesarrollo y Castro había viajado allí con varios proyectos para permitir que esa población se beneficiara de más prosperidad. Para ella, el nuevo poder era lo mejor que le había sucedido a Cuba, pues estaba saliendo poco a poco de su miseria. Castro era muy popular en la región de Bahía de Cochinos, así como en el resto del país. No había absolutamente ninguna posibilidad de desatar una sublevación popular contra el poder en aquella zona. Pensar lo contrario era totalmente absurdo. Acababan de librarse de Batista que era el símbolo de la explotación. No iban acoger con los brazos abiertos a quienes pretendían restaurar el antiguo régimen.</p>
<p style="text-align:justify;">Entonces, fue la víspera del desembarco, el 16 de abril de 1961, tras los bombardeos de los distintos aeropuertos cubanos en previsión de la invasión, cuando Castro anunció que Cuba era una nación socialista y dio así un paso hacia la Unión Soviética. Su cálculo era el siguiente: dado que la invasión era inminente, iba a necesitar el apoyo de otra superpotencia, la única capaz de hacernos frente.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: Entonces la alianza con la Unión Soviética fue una consecuencia directa de la política agresiva de Estados Unidos, ya que durante los primeros dos años de la Revolución Cuba mantuvo una posición de neutralidad en el conflicto que oponía a las dos grandes potencias.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Fue exactamente eso. Cuba se acercó a la Unión Soviética en gran parte a causa de nosotros, a causa de la política de Estados Unidos. Castro estaba convencido –con razón– de que utilizaríamos todos los recursos necesarios para derrocarlo.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: ¿Acaso no habría sido más juicioso por parte de Estados Unidos dar prueba de más diplomacia y enfocar más las relaciones con el nuevo gobierno revolucionario en el diálogo?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: En efecto, podríamos haber intentado establecer una relación positiva con el nuevo poder, pero las fuerzas que había en el Departamento de Estado y en el Pentágono no estaban de acuerdo. Desde el inicio, Washington expresó su escepticismo, si puedo decirlo así, hacia Castro. Pienso que subestimamos a Fidel Castro, quien tenía un apoyo extraordinario de toda la población.</p>
<p style="text-align:justify;">Decidimos entonces romper las relaciones con Cuba y fui el último diplomático de Estados Unidos en abandonar el país. Sólo regresé allí dieciséis años después, en 1977.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: Tras la elección de James Carter, en 1977, hubo un acercamiento entre Cuba y Estados Unidos. ¿Podría contarnos este proceso?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Cuando llegó al poder, Jimmy Carter expresó su voluntad de tener relaciones con Cuba. ¡Era extraordinario! ¡Acababa de tomar posesión en enero de 1977 y ya estaba hablando de establecer un diálogo con Cuba! Recuerdo haberle dicho a mi esposa Roxy que me iba a perder el tren de la historia pues me encontraba en aquella época en Buenos Aires, como responsable de la sección política de la embajada de Estados Unidos. Pero, afortunadamente, recibí inmediatamente un cable que me invitaba a regresar urgentemente a Washington para participar en los primeros intercambios con los cubanos, que tuvieron lugar en Nueva York. Los primeros encuentros se celebraron en el modesto hotel Roosevelt, y prosiguieron en el lujoso hotel Plaza. Nuestras relaciones iban mejorando día a día [risas].</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: ¿Cuáles eran los temas debatidos?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Al inicio, hablamos de algunos temas secundarios. Luego decidimos ir más lejos y establecer secciones de intereses en La Habana y en Washington que nos permitirían tener una representación diplomática en el país. Teníamos muchos desacuerdos, pero cómo podíamos solucionarlos si no teníamos la posibilidad de hablar de ello, de ahí la importancia de tener diplomáticos en ambas capitales. Nos representaba Suiza en Cuba, Checoslovaquia a Cuba en Washington, pero había temas que no deseábamos abordar a través de otro gobierno.</p>
<p style="text-align:justify;">Después, los cubanos nos invitaron a La Habana y finalizamos el acuerdo sobre la apertura de secciones en la capital cubana.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: El Presidente Carter lo nombró a la cabeza de la Sección de Intereses Norteamericanos en La Habana (SINA) en 1979, con el rango de embajador.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Me nombró al cargo en junio de 1979 y debo decir que la experiencia fue muy fructífera. Hubo varios avances. Delimitamos las fronteras marítimas. Aliviamos el embargo pues permitimos que las filiales estadounidenses ubicadas en el exterior comerciaran con Cuba. Los diplomáticos cubanos y estadounidenses pudieron viajar por todo el país, lo que no era el caso antes. Autorizamos de nuevo los vuelos directos y los exilados pudieron regresar a la isla por primera vez desde el triunfo de la Revolución.</p>
<p style="text-align:justify;">En una palabra, nos encontrábamos en un proceso de normalización completa de nuestras relaciones.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: Lamentablemente, James Carter perdió la elección frente a Ronald Reagan en 1981.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Reagan nombró secretario de Estado a Alexander Haig. Éste había declarado que quería hacer de Cuba un “aparcamiento”, lo que indicaba claramente que la política de acercamiento y de diálogo que inició Carter se acabaría enseguida.</p>
<p style="text-align:justify;">El gobierno mexicano había organizado un encuentro secreto entre Haig y el vicepresidente cubano de la época Carlos Rafael Rodríguez. El vicepresidente indicó a Haig que Cuba estaba dispuesta a poner término al envío de armas a las guerrillas de América Central. Cuba esperaba así proseguir el diálogo con Estados Unidos.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: ¿Cuál fue la respuesta de Haig?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Haig rechazó la oferta declarando que Washington no estaba interesado en el diálogo sino en la acción. En realidad Estados Unidos no deseaba de ninguna manera normalizar las relaciones con Cuba.</p>
<p style="text-align:justify;">Dos meses más tarde, el gobierno de La Habana me informó de que Cuba había parado todo suministro de armas con destino a América Central. Los cubanos esperaban así que pudiéramos retomar el diálogo. Transmití la información al Departamento de Estado y pregunté si disponíamos de pruebas que contradijeran la declaración de las autoridades cubanas sobre las armas. Si no era el caso, sugerí que sería bueno retomar el diálogo pues había muchos temas que resolver. Tuve que mandar varios cables y tuve que esperar varios meses antes de recibir una respuesta de Washington.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: ¿Cuál fue esa respuesta?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: El Departamento de Estado me informó de que no disponía de ninguna prueba que contradijera la declaración de los cubanos respecto al suministro de armas a América Latina. Pero en el mismo correo, se me informaba de que la Casa Blanca no tenía ningún interés en proseguir el diálogo con Cuba.</p>
<p style="text-align:justify;">Entonces insistí en la necesidad de mantener un contacto con las autoridades cubanas explicando que era nuestro interés proseguir las conversaciones, sin éxito.</p>
<p style="text-align:justify;">Poco tiempo después, el Departamento de Estado publicó una declaración acusando a Cuba de mantener los suministros de armas con destino a América Central y que Castro había rechazado nuestras propuestas de negociación. ¡Era una mentira total y estaba bien informado para saberlo! Los cubanos estaban dispuestos a debatir nuestros numerosos desacuerdos y era nuestro interés hacerlo.</p>
<p style="text-align:justify;">A partir de ahí, decidí poner término a mi misión diplomática en La Habana, pues no podía seguir trabajando en esas condiciones. Y sobre todo no podía seguir representando al gobierno de Reagan. Pedí entonces que me relevaran de mi cargo en 1982 y puse término a mi carrera de diplomático.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: Estaba en desacuerdo con la política hostil de la administración Reagan.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: No sólo estaba en desacuerdo sino que sobre todo no podía soportar las mentiras que emitía el Departamento de Estado. Era simplemente inaceptable. Los cubanos estaban dispuestos a normalizar las relaciones con Estados Unidos pero siempre hemos rechazado el diálogo. No sólo nos negamos a dialogar sino que además mentimos al respecto, acusándolos de oponerse a un acercamiento bilateral entre ambas naciones.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: ¿Qué hizo después?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Justo después de abandonar el servicio de relaciones exteriores, hice el juramento –que quizás nunca debí hacer– de que dedicaría el resto de mi tiempo a hacer que nuestros dos países puedan tener finalmente relaciones normales.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: Actualmente usted es director de Cuba Project delCenter for International Policy basado en Washington. ¿Cuál es el objetivo de esta institución?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: El objetivo de nuestro proyecto es poner término a la política que consiste en aislar a Cuba desde hace más de cincuenta años y acercar a nuestros pueblos unidos por la historia y la geografía. Deseamos tener relaciones normales con Cuba. Nuestra política hacia la isla, vestigio de la Guerra Fría, es a la vez obsoleta y contraproducente. La cooperación en todos los campos sería beneficiosa para ambos países.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: ¿Por qué Estados Unidos se niega a normalizar las relaciones con Cuba?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Han pasado los años y todavía estamos en la misma situación absurda. Siempre me pregunto cuáles son las razones que nos impiden sentarnos a la mesa de negociaciones y hablar de nuestros diferendos para encontrar una solución a este conflicto que dura demasiado. Conversamos con los chinos y tenemos relaciones diplomáticas y comerciales perfectamente normales con ese país. Incluso hemos normalizado nuestras relaciones con Vietnam, contra quien libramos una guerra sangrienta, ¡donde perdimos más de 50.000 soldados!</p>
<p style="text-align:justify;">Hoy el mundo es diferente. La Unión Soviética desapareció y se acabó la Guerra Fría. Castro declaró hace mucho tiempo que Cuba ya no apoyaría a los movimientos revolucionarios en América Latina. Cuba también expresó varias veces su disposición a sentarse a la mesa de las negociaciones. Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, Cuba ofreció inmediatamente su espacio aéreo y sus aeropuertos para los aviones estadounidenses y expresó su apoyo a Estados Unidos. Cuba había denunciado el terrorismo e hizo partícipe de su voluntad de colaborar plenamente con nosotros en este tema. Cuba firmó las doce resoluciones antiterroristas de las Naciones Unidas.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: ¿Cuál fue la respuesta del Presidente George W. Bush?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: En vez de aceptar la mano tendida, Bush puso término a todas las conversaciones con Cuba que se habían establecido bajo la administración Clinton, declarando públicamente que en adelante el objetivo de la política exterior de Estados Unidos sería derrocar al régimen cubano. Durante los ocho años siguientes, la política de Washington tuvo como objetivo derrocar al gobierno cubano. Una política absurda e ineficaz.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: ¿Acaso han cambiado las cosas bajo la administración Obama?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Se levantaron algunas restricciones relativas a los viajes y a las remesas. Ahora los cubanos pueden viajar a su país de origen cuantas veces quieran, mientras que bajo la administración Bush se limitaba a 14 días cada tres años. También es más fácil ahora organizar intercambios académicos y culturales entre los dos país.</p>
<p style="text-align:justify;">En los años 60, Cuba fue excluida de la Organización de Estados Americanos y todos los países de América Latina –menos México– rompieron las relaciones con La Habana. Ahora es exactamente lo contrario. Somos el único país de América que no tiene relaciones diplomáticas y comerciales con Cuba. Ahora los aislados somos nosotros y no Cuba. Como señaló el Presidente Lula de Brasil al Presidente Obama en una cumbre, si no cambiamos esta política obsoleta hacia Cuba, ello dañará nuestra credibilidad internacional.</p>
<p style="text-align:justify;">Esta política de hostilidad hacia Cuba va contra los intereses de Estados Unidos. Esto no tiene ningún sentido y desgraciadamente no veo a la administración Obama cambiar la situación. Todos pensábamos que su elección permitiría normalizar las relaciones con Cuba, pero no ha sido el caso. Por cierto, suprimió algunas restricciones pero no tomó ninguna medida fundamental que permita la normalización de las relaciones con Cuba. Es muy difícil de comprender.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: Estados Unidos explica que no puede normalizar las relaciones con Cuba por la situación de los derechos humanos. Washington no puede levantar las sanciones contra un país que viola los derechos fundamentales.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: La cuestión de los derechos humanos es un argumento que no resiste el análisis. Estados Unidos tiene relaciones con China, Vietnam, Colombia y toda una serie de países que presentan una situación de los derechos humanos mucho peor que la de Cuba.</p>
<p style="text-align:justify;">Por otra parte, si deseáramos mejorar la situación de los derechos humanos, seríamos mucho más eficaces estableciendo relaciones con Cuba.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: Cuba dispone de un partido único que va en contra de los principios democráticos, según Washington.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: China y Vietnam disponen también de un partido único y eso no constituye ningún problema para nosotros. ¿Por qué sería diferente con Cuba?</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: Según Estados Unidos, la represión de la oposición en Cuba impide toda normalización de las relaciones.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Soy bastante escéptico. Tomemos el caso de las <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/damas-de-blanco/" target="_blank">Damas de Blanco</a>. Se manifiestan libremente en Cuba y publican declaraciones. <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/yoani-sanchez/" target="_blank">Yoani Sánchez</a> se comunica con el mundo entero. Las autoridades cubanas no la han encarcelado. Recibo regularmente correos electrónicos del opositor <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/elizardo-sanchez/" target="_blank">Elizardo Sánchez</a>.</p>
<p style="text-align:justify;">Por supuesto me gustaría que hubiera más libertad política en Cuba, pero la mayoría de los disidentes actúan libremente en la isla, mientras que no es el caso en numerosos países con los cuales tenemos relaciones diplomáticas y comerciales plenas y completas. Ya no hay ningún preso político en Cuba según Amnistía Internacional.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: Washington también acusa a Cuba de tráfico de seres humanos.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: En efecto, el Departamento de Estado acusa a Cuba de tráfico de seres humanos y, obviamente, La Habana rechaza categóricamente la acusación afirmando que dispone de los estándares y mecanismos más avanzados de la región para luchar contra esta plaga.</p>
<p style="text-align:justify;">¿De qué prueba dispone Washington para sustentar su acusación? La respuesta es sencilla: ninguna. Nos limitamos a acusar a Cuba de no publicar las medidas que toma para luchar contra este fenómeno. El hecho de que Cuba no comunique al respecto no significa que el país se haya convertido en el centro del tráfico de seres humanos. El informe que publica el Departamento de Estado no proporciona ni un solo ejemplo de implicación cubana en este tipo de crimen. Afirma incluso que el código penal cubano sanciona severamente el tráfico de seres humanos. El informe argumenta que la prostitución no es un delito en Cuba. Pero se tolera también en muchos países del mundo, incluso en Estados Unidos.</p>
<p style="text-align:justify;">En una palabra, los informes anuales del Departamento de Estado al respecto no aportan ni una sola prueba que sustente esas acusaciones. Lo que resulta más grave es que esos falsos informes deliberadamente engañosos arrojan una sombra sobre la credibilidad de todo el programa de lucha contra el tráfico de seres humanos.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: Desde 1982, Estados Unidos mantiene a Cuba en la lista de los países que patrocinan el terrorismo internacional, lo que constituye un obstáculo a la normalización de las relaciones entre ambos países. ¿Qué criterios motivaron la decisión de incluir la isla?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: En marzo de 1982, decidimos incluir a Cuba en la lista de los países que patrocinaban el terrorismo por su apoyo a la guerrilla en El Salvador. El problema es que nosotros hacíamos exactamente lo mismo ya que apoyábamos a los contras en Nicaragua, con el fin de derrocar al gobierno sandinista. Por otra parte, en diciembre de 1981, el gobierno cubano me había informado personalmente de que había cesado todo envío de armas con destino a América Central. Mientras Cuba buscaba mejorar las relaciones con Estados Unidos, nuestra respuesta fue ubicarla en la lista de los países que patrocinaban el terrorismo.</p>
<p style="text-align:justify;">Cuba no debería formar parte de esta lista y le voy a explicar las razones. Hace más de 30 años que colocamos a Cuba en esta lista bajo pretextos falaces que no resisten un solo instante el análisis. Cuba siempre condenó el terrorismo y firmó –repito– las doce resoluciones antiterroristas de las Naciones Unidas. Cuba incluso propuso firmar un acuerdo con Estados Unidos al respecto, oferta que siempre hemos rechazado.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: Washington reprocha a Cuba albergar a miembros de las FARC y de otras guerrillas colombianas.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: El Departamento de Estado acusa a Cuba de albergar a miembros de la organización separatista vasca ETA y de las FARC colombianas. Conviene subrayar que estos miembros se encuentran en Cuba con el total acuerdo del gobierno español. Por su parte el gobierno colombiano, lejos de acusar a Cuba de albergar a guerrilleros, saludó varias veces la contribución de La Habana en el proceso de paz.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: Estados Unidos denuncia el hecho de que Cuba albergue a fugitivos estadounidenses.</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Es verdad que ciudadanos estadounidenses condenados por nuestra justicia se han refugiado en Cuba. Pero ello no basta para ubicar a un país en la lista de Estados que patrocinan el terrorismo, incluso según nuestra propia legislación. Cuba se niega a extraditarlos, pero también nos hemos negado a extraditar a Cuba a reconocidos terroristas, responsables de numerosos asesinatos, que se encuentran en nuestro territorio. Desde 1959 no hemos extraditado a ninguno de ellos.</p>
<p style="text-align:justify;">El Departamento de Estado ha buscado todos los pretextos para mantener a Cuba en esta lista. Por ejemplo, en 2002, Washington acusó a La Habana albergar a terroristas chilenos, lo que el propio gobierno de Chile desmintió. Luego acusamos a Cuba de estar en contra de la guerra en Irak, olvidándonos de que nuestros aliados más cercanos también habían expresado su desacuerdo.</p>
<p style="text-align:justify;">También acusamos a Cuba de desarrollar armas biológicas. El propio presidente Jimmy Carter, durante su visita a Cuba en 2002, quien tuvo un acceso total a los centros de investigación apuntados por el Departamento de Estado, desmintió esas informaciones.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: Tras el 11 de septiembre de 2001, Bush declaró que a todo país que albergara a un terrorista se le consideraría terrorista. Al mismo tiempo Luis Posada Carriles, un exilado cubano y antiguo agente de la CIA responsable de más de un centenar de asesinatos, se encuentra en Miami y jamás ha sido juzgado por sus crímenes. Hizo estallar un avión civil cubano en pleno vuelo en 1976, lo que costó la vida a 73 personas entre las cuales se encontraba todo el equipo juvenil de esgrima. Es el autor intelectual de la ola de atentados sangrientos que golpearon la industria turística cubana en 1997 y 1998. Reivindicó abiertamente esos actos terroristas en una entrevista en el New York Times el 12 de julio de 1998. ¿Cómo explica esta contradicción entre la retórica gubernamental y la realidad de los hechos?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Si seguimos la lógica de Bush, entonces somos un Estado terrorista. No se trata sólo de Luis Posada Carriles. Hay todo un grupo de notorios terroristas de origen cubano que se encuentran en libertad en Estados Unido.</p>
<p style="text-align:justify;">Washington debería arrestar a Posada Carriles y juzgarlo por sus actos terroristas. Deberían meterlo en prisión. Es del interés del pueblo estadounidense.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: ¿Por qué se niega Estados Unidos a juzgarlo?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Nos negamos a juzgarlo a causa de la influencia de la comunidad de exilados cubanos. Por otra parte, dado que fue agente de la CIA, podría hacer declaraciones comprometedoras para todo el aparato gubernamental. Conviene recordar que muchos terroristas cubanos exilados empezaron trabajando en la CIA realizando atentados en Cuba. Una vez que la CIA cerró su base en Miami y cambió de táctica, personajes como <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/posada-carriles/" target="_blank">Posada Carriles </a>u Orlando Bosch actuaron por su propia cuenta.</p>
<p style="text-align:justify;">Las pruebas contra Posada son abrumadoras. Documentos desclasificados del FBI y de la CIA muestran que Posada y Bosch estuvieron implicados en el atentado de 1976 que costó la vida a 73 personas, así como en el asesinato de Orlando Letelier, antiguo ministro chileno del gobierno de Salvador Allende, ejecutado en pleno Washington también en 1976, con su asistente Ronnie Moffitt, ciudadana estadounidense. Disponemos también de las grabaciones en las cuales Posada Carriles reconoce ser el autor de los atentados de La Habana de 1997, incluso el del hotel Copacabana que costó la vida al hombre de negocios italiano Fabio di Celmo.</p>
<p style="text-align:justify;">Nuestra justicia no sancionó ninguno de esos actos terroristas, incluso los que cometió en Estados Unidos contra una ciudadana estadounidense. Al contrario, toleramos eso. Orlando Bosch incluso consiguió el indulto presidencial del presidente George H. W. Bush.</p>
<p style="text-align:justify;">Cuando Posada Carriles fue juzgado en El Paso, Texas, por un problema migratorio –no por sus actos de terrorismo– pues había entrado en el territorio nacional de modo ilegal, todo ello apareció en el juicio. La jueza Kathleen Cardone, quien debía su puesto al presidente Bush, decidió absolverlo de todos los cargos.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: El caso de los cinco presos políticos cubanos encarcelados en Estados Unidos desde 1998, por infiltrarse en grupúsculos violentos del exilio cubano implicados en actos terroristas contra Cuba, constituye actualmente el principal obstáculo a la normalización de las relaciones entre ambas naciones. ¿Cuál es su punto de vista sobre este asunto?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: En los años 90, tras el desmoronamiento de la Unión Soviética y el fin de la Guerra Fría, un sector del exilio cubano, deseoso de acabar con el gobierno de La Habana, volvió a recurrir a la violencia terrorista. Cuba dependía entonces del turismo para sobrevivir. Grupúsculos extremistas hicieron estallar decenas de bombas en hoteles en Cuba, ocasionando una caída espectacular del flujo turístico. Decenas de personas resultaron heridas y como dijimos un italiano, Fabio di Celmo, murió tras la explosión de una bomba en el hotel Copacabana.</p>
<p style="text-align:justify;">Ante la falta de reacción del gobierno de Estados Unidos, que dejaba una completa libertad a estos individuos, Cuba infiltró a sus propios agentes en esos grupúsculos. Tras recolectar suficiente información sobre su actuación, los agentes cubanos transmitieron a La Habana un informe sobre cerca de cincuenta personas implicadas en atentados terroristas contra Cuba.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: ¿Se transmitió esa información a las autoridades estadounidenses?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Mejor que eso. En julio de 1998, el gobierno cubano invitó a varios altos responsables del FBI en La Habana y les transmitió toda la información que recolectaron los agentes, que demostraba que varias organizaciones del exilio cubano estaba planificando actividades terroristas y en algunos casos eran responsables de atentados.</p>
<p style="text-align:justify;">Los cubanos pensaban que con proporcionar esas pruebas al FBI, el gobierno de Estados Unidos tomaría las medidas necesarias para neutralizar a esos individuos.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: ¿Cómo reaccionó Estados Unidos?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: En vez de eso, el FBI realizó una investigación para descubrir cómo había conseguido Cuba esa información y procedió al arresto de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/los-cinco/" target="_blank">cinco agentes</a> de la seguridad del Estado infiltrados en la Florida. Es verdaderamente lamentable ya que ello arroja una sombra sobre la credibilidad de nuestra política contra el terrorismo.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: ¿No violaron los cinco cubanos la ley estadounidense?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Sólo eran culpables de una cosa: eran agentes de una potencia extranjera no declarados ante las autoridades estadounidenses. También eran culpables de delitos menores, como posesión de documentos falsos. En ningún caso estaban involucrados en actividades ilegales.</p>
<p style="text-align:justify;">No obstante fueron juzgados y condenados a penas de prisión muy severas, es decir, en total, a cuatro cadenas perpetuas dobladas de 77 años, aunque se redujeran las penas en el proceso de apelación. Gerardo Hernández fue condenado a dos cadenas perpetuas más 15 años, Ramón Labañinó a 30 años, Antonio Guerrero a 21 años y 10 meses, Fernando González a 17 años y 9 meses y René González a 15 años. Todo ello por intentar impedir la realización de actos terroristas contra su país. Este juicio es una vergüenza terrible para la justicia de Estados Unidos.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: Se han agotado casi todos los recursos legales. ¿Piensa que la solución de este caso pasará por un acuerdo político entre La Habana y Washington?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Muchos de nosotros pensamos que el Presidente Barack Obama autorizaría a la Corte Suprema el estudio del caso. Si el proceso hubiera seguido un curso normal, sin injerencia política, la Corte Suprema habría el caso. En vez de ello, el Presidente Obama pidió explícitamente a la Corte Suprema que no revisara el juicio.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: ¿Por qué tomó el Presidente Obama semejante decisión?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Parece que lo presionó la derecha cubanoamericana intransigente que rechaza toda idea de normalización de las relaciones con La Habana. Resulta curioso que le conceda tanto crédito, cuando los sondeos ilustran que su influencia en la comunidad cubana de la Florida es cada vez menos evidente. Cerca del 70% de la opinión pública de Estados Unidos piensa que Washington debería tener relaciones normales con Cuba. Por otra parte, ganó las elecciones en la Florida sin el apoyo de la derecha cubanoamericana.</p>
<p style="text-align:justify;">Debemos liberar a los cinco inmediatamente pero temo que queda mucho camino por recorrer.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: Evoquemos el caso del ciudadano estadounidense Alan Gross, encarcelado en la isla desde 2009 y condenado a quince años de prisión por colaborar en un programa de la Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos (USAID), cuyo objetivo es conseguir “un cambio de régimen en Cuba”. Había proporcionado a los disidentes equipos de telecomunicación. ¿Qué debe hacer el gobierno cubano, a su parecer?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Gross es culpable de los actos de los que se le acusa y violó la ley cubana. Pero creo que debería ser liberado por razones humanitarias. Pienso incluso que los cubanos estarían dispuestos a hacerlo si consiguieran la seguridad de que haríamos lo mismo con los cinco.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: ¿Qué piensa de las sanciones económicas contra Cuba, en vigor desde 1960?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: La Guerra Fría se acabó en 1991. Deberíamos haber normalizado nuestras relaciones desde entonces. ¿Qué hemos hecho? Exactamente lo contrario. Adoptamos la Ley Torricelli en 1992, la Ley Helms-Burton en 1996 y los dos planes de Bush en 2004 y 2006 que agravan las sanciones contra Cuba. Hemos hecho exactamente lo contrario de lo que habíamos afirmado cuando impusimos las sanciones. Todavía nos encontramos en ese punto. No tengo una explicación lógica. Tengo la impresión de que Cuba tiene el mismo efecto sobre Estados Unidos que la luna llena sobre los lobos. Somos incapaces de actuar racionalmente en nuestra política hacia Cuba.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: ¿Cómo analiza las reformas económicas iniciadas por Raúl Castro?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: Creo que es el camino correcto. De todos modos, eso tenía que cambiar un día u otro. Debo decir que soy bastante optimista pues Raúl Castro y sus hombres procedentes del ejército son buenos hombres de negocios y lo han demostrado en el sector turístico. Hicieron un excelente trabajo en este campo.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>SL: ¿Qué imagen tienen los ciudadanos estadounidenses de Cuba?</strong></p>
<p style="text-align:justify;">WSS: El pueblo estadounidense tiene una imagen falsa y sesgada de Cuba pero, por otro lado, es favorable a la normalización de las relaciones. Todos los estadounidenses sueñan con descubrir Cuba, que dispone de una población educada y de un excelente sistema de salud. A guisa de comparación, mire sencillamente el número de ciudadanos estadounidenses que no tiene acceso a un seguro médico.</p>
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		<title>Los casos de Alan Gross y de los Cinco cubanos</title>
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		<pubDate>Mon, 23 Jan 2012 22:01:45 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[&#160;Salim Lamrani &#38; Wayne S. Smith*/Center for International Policy Es posible un cambio en las relaciones entre La Habana y Washington. Estados Unidos levantó todas las restricciones relativas a los viajes de los cubanos-estadounidenses a la isla y las remesas &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=21982">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-219830" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2012/01/cuba-usa-relaciones.jpg"></div></div></td></tr></table><p style="text-align: justify;"><strong><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/salim-lamrani/" target="_blank">Salim Lamrani </a>&amp; Wayne S. Smith*/<em>Center for International Policy</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2012/01/cuba-usa-relaciones.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-21984" title="cuba-usa-relaciones" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2012/01/cuba-usa-relaciones.jpg" alt="" width="300" height="277" /></a>Es posible un cambio en las relaciones entre La Habana y Washington. Estados Unidos levantó todas las restricciones relativas a los viajes de los cubanos-estadounidenses a la isla y las remesas de estos destinadas a sus familias. Al mismo tiempo, el gobierno cubano favorece el establecimiento de pequeñas empresas privadas. Esta realidad abre el camino al fortalecimiento de los vínculos entre ambas comunidades, y más precisamente –como subrayó un observador- a «un flujo de capital de Estados Unidos hacia Cuba».</p>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-21982"></span>No obstante, por un lado el caso de Alan Gross, arrestado el 3 de diciembre de 2009, y por otro lado el de los Cinco Cubanos, representan un obstáculo mayor a la mejora de las relaciones.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Quién es Alan Gross?</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/alan-gross/" target="_blank">Alan Gross</a> es un ciudadano estadounidense de Potomac, Maryland, de confesión judía, de 61 años, que trabaja para el gobierno de Estados Unidos. Es un empleado de la Development Alternative, Inc (<a title="“Tótal”, la USAID y la DAI en el caso Alan Gross" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2011/03/17/total-la-usaid-y-la-dai-en-el-caso-alan-gross/" target="_blank">DAI</a>), subcontratista de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (<a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/usaid/" target="_blank">USAID</a>), la cual a su vez depende del Departamento de Estado. En diciembre de 2009, cuando Gross estaba a punto de salir de Cuba con una simple visa turística –en lo que constituía entonces su quinto viaje del año– los servicios de seguridad lo detuvieron en el aeropuerto internacional de La Habana. Una investigación había permitido establecer vínculos estrechos entre él y la oposición interna al gobierno cubano, a la cual distribuía computadoras portátiles y teléfonos satelitales, en el marco de un programa del Departamento de Estado de «promoción de la democracia en Cuba». [1]</p>
<p style="text-align: justify;">Experto en tecnología de comunicación de larga distancia, Gross dispone de una gran experiencia en este campo. Ha trabajado en más de cincuenta naciones y ha elaborado sistemas satelitales de comunicación durante las intervenciones militares estadounidenses en Irak y Afganistán para eludir los canales controlados por las autoridades locales. [2]</p>
<p style="text-align: justify;">La posesión de un teléfono satelital está rigurosamente prohibida en Cuba por razones de seguridad nacional. Por otra parte, el sector de las telecomunicaciones es un monopolio del Estado en Cuba y está prohibida cualquier competencia. [3]</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Ayuda a la comunidad judía de Cuba?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El Departamento de Estado estadounidense, que exige la liberación del detenido, afirma que «Gross trabaja para el desarrollo internacional y viajó a Cuba para ayudar a los miembros de la comunidad judía de La Habana a conectarse con otras comunidades judías del mundo». Según Washington, las actividades de Gross eran legales y no han violado la legislación cubana. [4]</p>
<p style="text-align: justify;">En octubre de 2010, con ocasión de la reunión anual de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Arturo Valenzuela, secretario de Estado asistente para los Asuntos Interamericanos, se entrevistó con Bruno Rodríguez, ministro cubano de Relaciones Exteriores, a propósito de Gross. Se trataba entonces del más importante encuentro diplomático entre representantes de ambas naciones desde el inicio de la era Obama.[5]</p>
<p style="text-align: justify;">La familia de Alan Gross también aseguró que sus frecuentes viajes a la isla se destinaban a permitir que la comunidad judía de La Habana pudiera conseguir acceso Internet para poder comunicarse con los judíos del mundo entero. [6] Su abogado, Peter J Kahn, ratificó esas palabras: «Su labor en Cuba no tenía nada que ver con la política, sino que simplemente se proponía ayudar a mejorar la vida de los miembros de la pequeña, pacífica y no disidente comunidad judía en ese país».[7]</p>
<p style="text-align: justify;">Seguramente Gross tenía contactos con algunos miembros de la comunidad judía en Cuba, aunque la propia comunidad judía de La Habana contradice la versión oficial de Estados Unidos y de la familia de Gross. En efecto, la comunidad afirma que no conoce a Alan Gross y que nunca se ha reunido con él a pesar de sus cinco estancias en Cuba en 2009. Adela Dworin, presidenta del Templo Beth Shalom, rechazó las afirmaciones de Washington: «Es lamentable […].Lo más triste es que se haya querido involucrar a la comunidad judía de Cuba, que es totalmente ajena».</p>
<p style="text-align: justify;">Por su parte Mayra Levy, portavoz del Centro Hebraico Sefardí, aseguró que ignoraba quién era Gross y que éste jamás se había presentado a su institución. La Agencia estadounidense Associated Press señala por su parte que los «líderes de la comunidad judía de Cuba negaron que el contratista estadounidense Alan Gross […] hubiera colaborado con ellos». [8] Del mismo modo, la Agencia Telegráfica Judía precisa que «los principales grupos judíos de Cuba han desmentido cualquier contacto con Alan Gross y cualquier conocimiento de su programa». [9]</p>
<p style="text-align: justify;">El reverendo Odén Marichal, secretario del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), que agrupa las instituciones religiosas cristianas así como a la comunidad judía de Cuba, ha ratificado esta posición durante una reunión con Peter Brennan, coordinador de los Asuntos Cubanos en el Departamento de Estado. Con ocasión de la Asamblea general de las Iglesias de Cristo de Estados Unidos en Washington, en noviembre de 2010, el líder religioso refutó las alegaciones de Gross. «Lo que sí dejamos bien claro es que la comunidad hebrea de Cuba, que es miembro del Consejo de Iglesias de Cuba, nos dijo: ‘Nosotros jamás tuvimos relación con ese señor, jamás nos trajo equipo de ninguna clase. Negaron cualquier relación con Alan Gross&#8217;». [10]</p>
<p style="text-align: justify;">En efecto, la pequeña comunidad judía cubana, lejos de estar aislada, está perfectamente integrada en la sociedad y mantiene las mejores relaciones con las autoridades políticas de la isla. Fidel Castro, aunque se muestra sumamente crítico con respecto a la política israelí en los territorios ocupados, declaró al periodista estadounidense Jeffrey Goldberg que «nadie ha[bía] sido tan difamado como los judíos» en la historia. «Fueron rechazados de su tierra, perseguidos y maltratados en todo el mundo. Los judíos tuvieron una existencia mucho más dura que la nuestra. No hay nada que pueda compararse con el Holocausto», añadió. [11]</p>
<p style="text-align: justify;">El presidente cubano Raúl Castro participó en la ceremonia religiosa de Hanuka –Fiesta de las Luces– en la sinagoga Shalom de La Habana en diciembre de 2010, la cual se transmitió en directo por la televisión cubana y fue primera plana del diario Granma. Aprovechó la ocasión para saludar a «a comunidad hebrea de Cuba y la fabulosa historia del pueblo hebreo».[12]</p>
<p style="text-align: justify;">Por otra parte, la comunidad judía cubana dispone de todas las facilidades tecnológicas necesarias para comunicarse con el resto del mundo, gracias a la ayuda que proporcionan otras entidades judías internacionales como el Benai Brith and the Cuban Jewish Relief Project, el Canadian Jewish Congress (CJC), la World ORT, el Joint Distribution Committee (JDC) o el United Jewish Committee (UJC), con el acuerdo de las autoridades cubanas. [13]</p>
<p style="text-align: justify;">Arturo López-Levy, secretario de Bnai Brith en la Comunidad Judía Cubana entre 1999 y 2001 y actualmente profesor de la Universidad de Denver, también se muestra escéptico a propósito de la versión estadounidense sobre el caso Gross. Al respecto, afirma lo siguiente:</p>
<p style="text-align: justify;">&#8220;Gross no fue arrestado porque sea judío ni por sus supuestas actividades de ayuda tecnológica a la comunidad judía cubana, que ya disponía de un laboratorio informático, de correos electrónicos y de acceso a Internet antes de su llegada a La Habana. [Los judíos de Cuba] no se reúnen en una sinagoga para conspirar con la oposición política pues ello pondría en peligro la cooperación con el gobierno que es necesaria para las actividades como el programa de emigración a Israel, el proyecto de Derecho de Nacimiento, mediante el cual jóvenes judíos cubanos viajan a Israel cada año, o para tratar de la ayuda humanitaria. Para proteger lo más importante, se apartan todo lo posible de los programas de injerencia política estadounidenses en los asuntos internos cubanos. Gross viajó a Cuba no para trabajar con alguna organización judía sino para la USAID&#8221;.[14]</p>
<p style="text-align: justify;">Por su parte Wayne S. Smith, embajador estadounidense en Cuba entre 1979 y 1982 y director del Programa «Cuba» del Centro de Política Internacional de Washington, señala que «Gross, en otras palabras, estaba implicado en un programa cuyas intenciones son claramente hostiles a Cuba ya que el objetivo es nada menos que el cambio de régimen». [15]</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Actividades ilegales según las autoridades cubanas</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Por parte de las autoridades cubanas, la versión oficial no ha convencido y Gross es sospechoso de actividades de espionaje y de subversión interna. [16] Ricardo Alarcón, presidente del Parlamento cubano, afirmó que el ciudadano estadounidense había violado la legislación del país. «Él violó leyes cubanas, la soberanía nacional, cometió delitos que en Estados Unidos son muy, muy castigados». [17]</p>
<p style="text-align: justify;">En efecto, el empleado de la USAID proporcionaba equipos tecnológicos altamente sofisticados. La distribución y el uso de teléfonos satelitales están reglamentados en Cuba y está prohibido importarlos sin autorización. Por otra parte, el Artículo 11 de la Ley 88 cubana estipula que «El que, para la realización de los hechos previstos en esta Ley, directamente o mediante tercero, reciba, distribuya o participe en la distribución de medios financieros, materiales o de otra índole, procedentes del Gobierno de Estados Unidos de América, sus agencias, dependencias, representantes, funcionarios o de entidades privadas, incurre en sanción de privación de libertad de tres a ocho años».[18]</p>
<p style="text-align: justify;">Este rigor no es específico de la legislación cubana. En efecto, la ley estadounidense prevé sanciones similares para este tipo de delitos. La Ley de Registro de Agentes Extranjeros (Foreign Agents Registration Act) sanciona a todo agente no registrado por las autoridades que «en Estados Unidos solicita, recolecta, proporciona o gasta contribuciones, préstamos, dinero u otro objeto de valor en su propio interés», con una pena de cinco años de prisión y una multa de 10.000 dólares.[19]</p>
<p style="text-align: justify;">La legislación francesa también sanciona este tipo de actuación. Según el Artículo 411-8 del Código Penal, «el hecho de ejercer, por cuenta de una potencia extranjera, de una empresa u organización extranjera o bajo control extranjero o de sus agentes, una actividad con el objetivo de conseguir o proporcionar dispositivos, informaciones, procedimientos, objetos, documentos, datos informatizados o ficheros cuya explotación, divulgación o reunión tengan la naturaleza de atentar contra los intereses fundamentales de la nación se castiga con diez años de cárcel y 150.000 euros de multa». [20]</p>
<p style="text-align: justify;">El 4 de febrero de 2011, el fiscal de la República de Cuba acusó formalmente a Alan Gross de «actos contra la integridad y la independencia de la nación», y pidió una pena de veinte años de cárcel. El 12 de marzo de 2011, Gross recibió finalmente la sentencia de quince años de prisión tras su juicio. [21] El abogado defensor, Peter J. Kahn, lamentó que su cliente estuviera «atrapado en el medio de una larga disputa política entre Cuba y Estados Unidos».[22]</p>
<p style="text-align: justify;">El <em>New York Times</em> recuerda que Gross «fue arrestado en diciembre pasado durante un viaje a Cuba en el marco de un programa semiclandestino de la USAID, servicio de ayuda extranjera del Departamento de Estado destinado a socavar al gobierno de Cuba». El diario neoyorquino subraya también que «las autoridades estadounidenses han reconocido que el señor Gross entró en Cuba sin visa en regla, y han declarado que distribuía teléfonos satelitales a disidentes religiosos». [23]</p>
<p style="text-align: justify;">Desde 1992 y la adopción de la ley Torricelli, Estados Unidos admite abiertamente que su objetivo con respecto a Cuba es un «cambio de régimen» y uno de los pilares de esta política consiste en organizar, financiar y equipar a una oposición interna. [24]</p>
<p style="text-align: justify;">La USAID, encargada de la administración de este plan, admite que financia a la oposición cubana en el marco de este programa. Según la Agencia, para el año fiscal 2009, la suma de la ayuda destinada a los disidentes cubanos se elevó a 15,62 millones de dólares. En total, desde 1996, se han dedicado 140 millones  de dólares al programa destinado a derrocar al gobierno cubano. «La gran mayoría de esta suma se destina a individuos que se encuentran en Cuba. Nuestro objetivo es maximizar la suma del apoyo del cual se benefician los cubanos en la isla». [25]</p>
<p style="text-align: justify;">La organización gubernamental enfatiza también el siguiente punto: «Hemos formado a centenares de periodistas en un periodo de diez años cuya labor ha aparecido en grandes medios de comunicación internacionales». Formados y estipendiados por Estados Unidos, responden ante todo a los intereses de Washington, cuyo objetivo es un «cambio de régimen» en la isla. [26]</p>
<p style="text-align: justify;">Desde un punto de vista jurídico, esta realidad ubica de hecho a los disidentes que aceptan los emolumentos ofrecidos por la USAID en una situación de agentes al servicio de una potencia extranjera, lo que constituye una grave violación del código penal en Cuba. La Agencia es consciente de esta realidad y se limita a recordar que «nadie está obligado a aceptar o formar parte de los programas del gobierno de Estados Unidos». [27]</p>
<p style="text-align: justify;">Judy Gross, la esposa de Alan Gross, fue autorizada a visitarlo en prisión por primera vez en julio de 2010. [28] Aprovechó la ocasión para transmitir un correo al presidente cubano Raúl Castro. Expresó su arrepentimiento y pidió disculpas por los actos de su marido. «Reconozco hoy que el gobierno cubano no aprecia el tipo de trabajo que Alan hacía en Cuba. Su intención nunca ha sido dañar a su gobierno».[29]</p>
<p style="text-align: justify;">Judy Gross acusa al Departamento de Estado de no haber explicado a su esposo que sus actividades eran ilegales en Cuba. «Si Alan hubiera sabido que algo le pasaría en Cuba, no habría hecho eso. Pienso que no lo han informado claramente de los riesgos». [30]</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Una salida de la crisis ?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Obviamente Groos violó la ley. No hay dudas al respecto. Por otra parte no parece que haya ocasionado un verdadero perjuicio y su encarcelamiento no beneficia en nada a Cuba. En cambio su liberación podría mejorar sensiblemente las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, sobre todo si Gross pidiese disculpas por sus actos.</p>
<p style="text-align: justify;">El asunto Gross-USAID parece vinculado a la suerte de los cinco agentes cubanos condenados a severas penas de prisión en Estados Unidos y encarcelados desde 2008. Igual que Estados Unidos, que señaló que no ocurrirá ningún cambio sustancial mientras no se solucione el caso de Gross, las autoridades cubanas también parecen renuentes a cualquier acercamiento mientras los <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/los-cinco/" target="_blank">Cinco Cubanos</a> permanezcan en prisión. Después de una serie de atentados con bombas contra los centros turísticos de La Habana, el gobierno cubano envió a los cinco agentes para que se infiltraran en los grupos terroristas anticastristas de Florida y recogieran información sobre sus planes. La idea era entregar después dicha información al FBI para que pudiera neutralizar a los grupos terroristas. En junio de 1998 tuvo lugar en La Habana un encuentro de varios días entre representantes del FBI y las autoridades cubanas. Se entregaron casi 42 informes al FBI. Entonces las autoridades cubanas esperaban que Estados Unidos actuara contra los terroristas, pero no ocurrió nada de eso. Poco después el FBI arrestó a los cinco agentes cubanos, es decir, encarcelaron a los que proporcionaron las pruebas en vez de a los terroristas. Los Cinco Cubanos fueron «juzgados» y declarados culpables. El juicio fue un escándalo. La fiscalía no tenía pruebas, por esa razón acusó a los Cinco de «conspiración» para cometer actos ilegales (cargo que no requiere pruebas, basta con convencer al jurado). Además los juzgaron en Miami, donde el sentimiento anticastrista está tan exacerbado (véase el caso de Elián González) que resultaba imposible reunir un jurado imparcial. Los abogados de la defensa solicitaron una deslocalización del juicio pero, contra toda previsión, se la denegaron.</p>
<p style="text-align: justify;">El caso de Gerardo Hernández, acusado de «conspiración» de asesinato –en relación con la destrucción por el ejército cubano de dos aviones de la organización anticastrista «Hermanos al Rescate» en febrero de 1996- y condenado a dos cadenas perpetuas más 15 años, es sin lugar a dudas el peor de todos. El hecho de que no se pudiera presentar ninguna prueba que demostrara su implicación no fue importante para el jurado. Gerardo sigue tras las rejas, a veces en aislamiento, y después de tantos años todavía no le han autorizado a ver a su mujer ni una sola vez.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta injusticia contradice la fama de Estados Unidos de estar al servicio de la ley. Hay que encontrar una solución. El mantenimiento en prisión de esas personas después de tantos años, sin ninguna prueba que las incrimine salvo el hecho de ser agentes sin registrar de una potencia extranjera, es digno de la Guerra Fría (una práctica injustificable incluso en aquella época). Ahora, después de más de dos décadas del final de la Guerra Fría, mientras aparece una oportunidad sin precedentes de instaurar una nueva relación entre Cuba y Estados Unidos, esta detención es moralmente injustificable y singularmente contraproducente. Ya es hora de emprender un proceso de revisión de todos esos casos y permitir a esas personas que se reúnan con sus familias. Uno de ellos, René González, ya fue liberado tras cumplir su pena. Todavía tiene que cumplir una condena de tres años de libertad condicional. Por increíble que parezca, no le han autorizado el regreso a Cuba para encontrarse con su esposa, a la que no ve desde hace más de una década. Permitirle regresar a Cuba debería ser la primera decisión a tomar en este proceso de reconciliación. Si Estados Unidos decide actuar con respecto a los Cinco Cubanos, naturalmente Cuba también deberá liberar a Alan Gross para que se reúna con su familia.</p>
<p style="text-align: justify;">Conviene señalar que el propio Alan Gross sugirió una iniciativa de ese tipo, «Cuando se enteró del reciente intercambio de Gilad Shalit (el soldado israelí) por más de 1.000 palestinos encarcelados (Gross) expresó su idea de que Estados Unidos y cuba podían hacer lo mismo con respeto a él y los Cinco Cubanos», explicó el rabino <a title="Norteamericano preso en Cuba pide que lo cambien por “Los Cinco”" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2011/11/05/norteamericano-preso-en-cuba-pide-que-lo-cambien-por-los-cinco/" target="_blank">David Shnever</a> que había visitado a Gross en La Habana. [31]</p>
<p style="text-align: justify;">Notas</p>
<p style="text-align: justify;">[1] Jeff Franks, «Scenarios-U.S. Contractor Jailed in Cuba Still in Limbo», Reuters, 24 de octubre de 2010.</p>
<p style="text-align: justify;">[2] Phillip J. Crowley, «Statement on Anniversary of Alan Gross’ Incarceration in Cuba», U.S. Department of State, 3 de diciembre de 2010; Saul Landau, «The Alan Gross Case», Counterpunch, 30 de julio de 2010. http://www.counterpunch.org/landau07302010.html (sitio consultado el 18 de febrero de 2011).</p>
<p style="text-align: justify;">[3] Ibid.</p>
<p style="text-align: justify;">[4] Phillip J. Crowley, «Statement on Anniversary of Alan Gross’ Incarceration in Cuba», op. cit.</p>
<p style="text-align: justify;">[5] Paul Haven, «U.S., Cuban Diplos Met About Jailed U.S. Man», The Associated Press, 18 de octubre de 2010.</p>
<p style="text-align: justify;">[6] Anthony Broadle, «Exclusive: American Held in Cuba Expresses Regret to Raul Castro», Reuters, 24 de octubre de 2010.</p>
<p style="text-align: justify;">[7] Juan O. Tamayo, «Pedirán 20 años de cárcel para Gross», El Nuevo Herald, 5 de febrero de 2011.</p>
<p style="text-align: justify;">[8] Andrea Rodríguez, «Judíos niegan haber colaborado con Alan Gross», The Associated Press, 2 de diciembre de 2010.</p>
<p style="text-align: justify;">[9] Jewish Telegraphic Agency, «Cuba to Seek 20- Year Prison Term for Alan Gross», 6 de febrero de 2011.</p>
<p style="text-align: justify;">[10] Andrea Rodríguez, «EEUU pide Iglesias de Cuba interesarse por contratista preso», The Associated Press, 2 de diciembre de 2010.</p>
<p style="text-align: justify;">[11] Jeffrey Goldberg, «Castro: ‘No One Has Been Slandered More Than the Jews’», The Atlantic, 7 de diciembre de 2010. http://www.theatlantic.com/international/archive/2010/09/castro-no-one-has-been-slandered-more-than-tthe-jews/62566/ (sitio consultado el 18 de febrero de 2011).</p>
<p style="text-align: justify;">[12] The Associated Press, «Raúl Castro Celebrates Hanukkah With Cuban Jews»; Juan O. Tamayo, «Raul Castro asiste a fiesta de Janucá en sinagoga de La Habana », El Nuevo Herald, 6 de diciembre de 2010.</p>
<p style="text-align: justify;">[13] Comunidad Hebrea de Cuba, «Quienes ayudan». http://www.chcuba.org/espanol/ayuda/quienes.htm (sitio consultado el 18 de febrero de 2011).</p>
<p style="text-align: justify;">[14] Arturo López-Levy, «Freeing Alan Gross: First Do No Harm», Agosto de 2010. http://www.thewashintonnote.com/archives/2010/08freeing_alan_gr/ (sitio consultado el 18 de febrero de 2011).</p>
<p style="text-align: justify;">[15] Wayne S. Smith, «The Gross Case and the Inanity of U.S. Policy», Center for International Policy, marzo de 2011. http://ciponline.org/pressroom/articles/030411_Smith_Intelligence_Brief_Gross.htm (sitio consultado el 18 de febrero de 2011).</p>
<p style="text-align: justify;">[16] Paul Haven, «U.S. Officials Ask Cuba to Release Jailed American», The Associated Press, 19 de febrero de 2010.</p>
<p style="text-align: justify;">[17] Andrea Rodríguez, «Contratista de EEUU violó soberanía de Cuba, dice alto dirigente», The Associated Press, 11 de diciembre de 2010.</p>
<p style="text-align: justify;">[18] Ley de protección de la independencia nacional y la economía de Cuba (LEY N˚. 88), Artículo 11.</p>
<p style="text-align: justify;">[19] U.S. Code, Title 22, Chapter 11, Subchapter II, § 611, iii &lt;&lt;Definitions&gt;&gt;, § 618, a, 1 &lt;&lt;Violations; false statements and willful omissions&gt;&gt;.</p>
<p style="text-align: justify;">[20] Code Pénal, Partie législative, Livre, Titre Ier, Chapitre I, Section 3, Article 411-8.</p>
<p style="text-align: justify;">[21] William Booth, «Cuba Seeks 20 Year Jail term for Detained American», The Associated Press, 4 de febrero de 2011.</p>
<p style="text-align: justify;">[22] Paul Haven «Cuba Seeks 20-Year Jail term for Detained American», The Associated Press, 4 de febrero de 2011.</p>
<p style="text-align: justify;">[23] Ginger Thompson, «Wife of American Held in Cuba Pleads for His Release and Apologizes to Castro», The New York Times, 24 de octubre de 2010.</p>
<p style="text-align: justify;">[24] Cuban Democracy Act, Titre XVII, Article 1705, 1992.</p>
<p style="text-align: justify;">[25] Along the Malecon, «Exclusive: Q &amp; A with USAID», 25 de octubre de 2010. http://alongthemalecon.blogspot.com/2010/10/exclusive-q-with-usaid.html (sitio consultado el 26 de octubre de 2010); Tracey Eaton, «U.S. government aid to Cuba is the spotlight as contractor Alan Gross marks one year in a Cuban prison», El Nuevo Herald, 3 de diciembre de 2010.</p>
<p style="text-align: justify;">[26] Ibid.</p>
<p style="text-align: justify;">[27] Ibid.</p>
<p style="text-align: justify;">[28] Jessica Gresko, «U.S. Man Jailed in Cuba Can Call Home More Often», The Associated Press, 26 de octubre de 2010.</p>
<p style="text-align: justify;">[29] Anthony Boadle, «Exclusive: American Held in Cuba Expresses Regret to Raul Castro», op. cit.; Jeff Frank, «Factbox: Jailed U.S. Contractor, Sour U.S.-Cuba Relations», Reuters, 24 de octubre de 2010.</p>
<p style="text-align: justify;">[30]Anthony Boadle, «Exclusive: American Held in Cuba Expresses Regret to Raul Castro », op. cit., EFE, «EEUU no negocia liberación de Alan Gross», 8 de febrero de 2011.</p>
<p style="text-align: justify;">[31] Agence France Presse, «Contratista de EE UU en Cuba sugiere intercambio de espías», 8 de noviembre de 2011.</p>
<p style="text-align: justify;">*Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor encargado de cursos en la Universidad Paris-Sorbonne-Paris IV y en la Universidad Paris-Est Marne-la-Vallée y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Etat de siège. Les sanctions économiques des Etats-Unis contre Cuba, París, Ediciones Estrella, 2011, con un prólogo de Wayne S. Smith y un prefacio de Paul Estrade. Contacto: Salim.Lamrani@univ-mlv.fr</p>
<p style="text-align: justify;">Diplomático de profesión, Doctor de la Universidad de George Washington, Wayne S ; Smith es profesor en la Universidad Johns Hopkins de Washington y Director del Proyecto Cuba del Centro de Política Internacional. De 1979 a 1982, fue jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba. Es autor de varios libros sobre Cuba entre los cuales se encuentra The Closest of Enemies (New York: W. W. Norton, 1987).</p>
<p style="text-align: justify;">En inglés: http://cipcubareport.wordpress.com/2012/01/17/the-cases-of-alan-gross-and-the-cuban-five/</p>
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