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	<title>La pupila insomne &#187; Tuskegee</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>De Tuskegee a Guatemala pasando por Nuremberg</title>
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		<pubDate>Sat, 09 Oct 2010 13:20:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iroelsanchez]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[&#160;Amy Goodman La semana pasada se reveló públicamente que el gobierno de Estados Unidos expuso a la sífilis a cientos de hombres en Guatemala en el marco de macabras experimentaciones desarrolladas durante la década de 1940. Apenas salió a la &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=2323">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-23240" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2010/10/amygoodman.jpg"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><strong>Amy Goodman</strong></h5>
<div id="attachment_2314" style="width: 235px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2010/10/amygoodman.jpg"><img class="size-full wp-image-2314" title="AmyGoodman" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2010/10/amygoodman.jpg" alt="Amy Goodman" width="225" height="225" /></a><p class="wp-caption-text">Amy Goodman</p></div>
<p style="text-align:justify;">La semana pasada se reveló públicamente que el gobierno de Estados  Unidos expuso a la sífilis a cientos de hombres en Guatemala en el marco  de macabras experimentaciones desarrolladas durante la década de 1940.  Apenas salió a la luz la noticia, el Presidente Barack Obama telefoneó  al Presidente de Guatemala Álvaro Colom para disculparse. Colom calificó  las experimentaciones de “una violación de los derechos humanos  increíble”: “Es una violación de derechos humanos increíble pero ahí  está y hay que afrontarla&#8230; y vamos a hacer todo lo necesario para que  podamos aclarar lo más rápido posible qué profundidad tuvo y qué efectos  <span id="more-2323"></span>humanos tuvo, que a nosotros nos interesan los afectados  fundamentalmente y como estado pues obviamente&#8230; indignados&#8230; y si  hubiese autoridades del pasado involucradas también se va a decir.”  Colom afirmó además que su país evalúa la posibilidad de llevar el caso  ante una corte internacional.</p>
<p style="text-align:justify;">Las revelaciones surgieron a raíz de  una investigación llevada a cabo por la historiadora médica Susan  Reverby, del Wellesley College, acerca de los tristemente célebres  estudios de Tuskegee sobre la sífilis. Los dos antiguos proyectos de  investigación del gobierno estadounidense en Tuskegee, Alabama y  Guatemala (nocivos por igual) son espejo el uno del otro. Ambos muestran  a qué extremo se puede ignorar la ética a fin de obtener conocimientos  médicos y ambos nos recuerdan que la investigación médica necesita  constante supervisión y regulación.</p>
<p style="text-align:justify;">Reverby es autora del libro  recientemente publicado “Examining Tuskegee,” una exhaustiva historia de  la investigación sobre la sífilis conocida como “Estudios de Tuskegee”.</p>
<p style="text-align:justify;">Tuskegee,  en el estado de Alabama, se encuentra en el corazón del Sur Profundo  estadounidense. Desde 1932, y hasta ser revelado por la prensa en 1972,  el gobierno de Estados Unidos llevó a cabo estudios de largo plazo sobre  los efectos de la sífilis cuando no es tratada. El estudio consistió en  decirle a cuatrocientos hombres con sífilis que recibirían un  “tratamiento especial” para su “sangre mala.” Sin que estos hombres lo  supieran, se les administraban placebos inútiles, pero no la cura  prometida y su debilitamiento, causado por la sífilis no tratada, fue  estudiado durante décadas. En sus fases avanzadas, la sífilis puede  ocasionar desfiguración, demencia, ceguera y dolor agudo crónico. Es una  manera horrible de morir. Durante los años en que se desarrollaban  estas experimentaciones, se descubrió que la penicilina curaba la  sífilis.</p>
<p style="text-align:justify;">Sin embargo, no se informó a los hombres de la posible cura y se les negó tratamiento cada vez que alguno de ellos lo requería.</p>
<p style="text-align:justify;">En Tuskegee, los hombres infectados no recibieron tratamiento. En Guatemala sucedió lo contrario.</p>
<p style="text-align:justify;">Allí,  los investigadores del gobierno de Estados Unidos infectaban con  sífilis a los prisioneros y luego los trataban con penicilina para medir  los efectos del antibiótico inmediatamente después de la exposición a  la enfermedad. La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual y de  esta manera es como el médico que encabezaba las operaciones, el Dr.  John Cutler del Servicio de Salud Pública de Estados Unidos, intentaba  infectar a los prisioneros. La historiadora médica Susan Reverby  describió las experimentaciones de la siguiente manera: “Fueron a  Guatemala porque la prostitución era legal en ese país y era legal  además llevar prostitutas a las cárceles para servicios sexuales. Cuando  no pudieron generar la infección al nivel esperado con el ingreso de  prostitutas, comenzaron las inoculaciones y la manera en que funcionaron  fue&#8230; En primer lugar la sífilis no es fácil&#8230; Hay una razón por la  que es una enfermedad de transmisión sexual. No es posible simplemente  sacar sangre a una persona con sífilis y pasársela a otra persona. De  hecho, es necesario crear una vacuna. La bacteria que causa la  enfermedad puede morir al tener contacto con el aire, es por eso que  debe pasar a través de líquidos y fluidos corporales y es por eso que se  transmite sexualmente. Crearon una vacuna utilizando las pruebas de  campo con conejos que ya tenían la enfermedad. Raspaban o rasguñaban los  brazos de personas en cárceles, asilos psiquiátricos y barracas del  ejército. Utilizaron sus brazos, sus mejillas, además buscaron hombres, y  francamente esta parte me resulta completamente increíble y hace que  todo parezca parte de una película clase B, encontraron hombres con  prepucios largos, tomaban sus penes, retiraban el prepucio hacia atrás,  raspaban el glande y aplicaban la vacuna por medio de un pequeño trozo  de algodón con gaza, un apósito. Hacían esto durante una hora y media o  dos horas con la esperanza de que la infección se transmitiera de esa  manera.”</p>
<p style="text-align:justify;">Procedimientos similares fueron utilizados con pacientes psiquiátricos y soldados.</p>
<p style="text-align:justify;">Irónicamente,  el estudio en Guatemala comenzó a desarrollarse en 1946, el mismo año  en que los tribunales de Nuremberg por primera vez juzgaron a médicos  nazis, acusándolos de llevar a cabo experimentos atroces con prisioneros  de campos de concentración. La mitad de los acusados fueron condenados a  muerte. Durante el proceso se creó el Código Nuremberg, que establece  estándares éticos para la experimentación médica con humanos y la  obligatoriedad del consentimiento informado. Pero, al parecer, a los  investigadores estadounidenses no les importó Nuremberg.</p>
<p style="text-align:justify;">El Dr.  Cutler, responsable del proyecto de Guatemala, participó luego de los  estudios de Tuskegee. En un documental de PBS “NOVA” de 1993 llamado  “Engaño mortal” afirmó: “Era importante que no se los tratara, y no  habría sido deseable seguir adelante y administrarles grandes dosis de  penicilina para tratar la enfermedad ya que esto hubiera interferido con  el estudio.” El Dr. Cutler murió en el año 2003.</p>
<p style="text-align:justify;">El gobierno de  Estados Unidos con frecuencia ha llevado a cabo experimentos sin  consentimiento informado de los sujetos. A mujeres de Puerto Rico se les  administró estrógeno a niveles de riesgo mientras se probaban las  pastillas anticonceptivas.</p>
<p style="text-align:justify;">En otras investigaciones, se inyectó  plutonio a pacientes hospitalizados que no se habían ofrecido como  voluntarios para estudiar los efectos de ese elemento en el cuerpo  humano. Dow Chemical, Johnson &amp; Johnson y las autoridades de la  cárcel de Pensilvania expusieron a los internos a químicos, entre ellos a  dioxinas, para probar sus efectos. Muchas de las personas sometidas a  este tipo de experimentación han muerto o han visto sus vidas dañadas de  forma permanente. Todo esto en nombre del progreso o de las ganancias.</p>
<p style="text-align:justify;">Los  investigadores se apuran a señalar que este tipo de prácticas son cosa  del pasado y que han dado paso a lineamientos estrictos que aseguren el  consentimiento informado de los sujetos. Sin embargo, se hacen esfuerzos  para suavizar las restricciones en casos de experimentación médica en  cárceles. Es necesario preguntarse qué significa “consentimiento  informado” dentro de una cárcel, o en una comunidad pobre donde se  utiliza el dinero como incentivo para “ofrecerse” como voluntario para  una investigación. La investigación médica debería llevarse a cabo  únicamente si respeta estándares humanitarios y cuenta con  consentimiento informado y supervisión independiente, si es que las  lecciones de Nuremberg, Tuskegee y ahora Guatemala tienen algún significado.</p>
<p>————————–</p>
<h5>Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.</h5>
<h5>© 2010 Amy Goodman</h5>
<h5><a href="http://www.democracynow.org/blog/2010/10/6/from_tuskegee_to_guatemala_via_nuremberg">Texto en inglés</a> traducido por Fernanda Gerpe y <a href="http://www.democracynow.org/es">Democracy Now! en español</a>, spanish@democracynow.org</h5>
<h5 style="text-align:justify;">Amy  Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional  que se emite diariamente en más de 550 emisoras de radio y  televisión  en inglés y en más de 250 en español. Es co-autora del libro &#8220;Los que  luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios  en Estados Unidos&#8221;, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.</h5>
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