<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>La pupila insomne &#187; Ryszard Kapuściński</title>
	<atom:link href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?feed=rss2&#038;tag=ryszard-kapuscinski" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu</link>
	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
	<lastBuildDate>Fri, 27 Aug 2021 03:12:07 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-ES</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.1.31</generator>
	<item>
		<title>#LaPupilaTv: Ryszard Kapuscinski, el periodista que jamás fue neutral (video)</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=68325</link>
		<comments>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=68325#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 08 Nov 2019 05:04:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Angola]]></category>
		<category><![CDATA[Ryszard Kapuściński]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=68325</guid>
		<description><![CDATA[La guerra de Angola contada por uno de los más grandes periodistas de todos los tiempos <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=68325">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-683260" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2019/11/un-dia-mas-con-vida.jpg"></div></div></td></tr></table><div class="embed"><iframe width="640" height="480" src="https://www.youtube.com/embed/PizmqMZ6s-U?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe></div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?feed=rss2&#038;p=68325</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Cuba: Donde lo extraordinario es común. Por Iroel Sánchez</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=64887</link>
		<comments>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=64887#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 18 Dec 2018 13:23:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Iroel Sánchez]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[Carlos Acosta]]></category>
		<category><![CDATA[cine]]></category>
		<category><![CDATA[Ryszard Kapuściński]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=64871</guid>
		<description><![CDATA[ Cuba, ese lugar lo suficientemente demonizado por sus poderosos enemigos para sorprender positivamente a quienes se acercan a él desprejuicidamente.  <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=64887">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-648880"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;">¿Qué puede unir la vida de uno de los más célebres periodistas de todos los tiempos, a las víctimas del accidente nuclear más terrible que se haya conocido, con la trayectoria de una estrella del ballet internacional?</span></p>
<p><span id="more-64887"></span><br />
<span style="color:#000000;">Veamos tres de las películas que han animado las pantallas durante el más reciente Festival de Cine de La Habana.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En un escenario bélico y en plena Guerra Fría un periodista se enfrenta a una pregunta desde su redacción. Duda porque siente que su respuesta puede decidir el curso de una guerra, que a la vez puede marcar el destino de un continente. Duda, y finalmente, sabiendo, responde que no sabe. Teniendo la primicia, renuncia a dar el “palo” periodístico para que ganen los suyos. Es el momento crítico de la película vasca Un día más con vida, que narra en un dibujo animado que mezcla imágenes de archivo con testimonios actuales de quienes protagonizaron el reportaje homónimo, las peripecias del reportero Ryszard Kapuściński en Angola durante los días en que las tropas sudafricanas respaldadas por Estados Unidos estuvieron a punto de frustrar la declaración de independencia de ese país africano en noviembre de 1975, de no ser por la llegada de los combatientes cubanos enviados por Fidel a más de 14 000 kilómetros de distancia y al margen de la URSS. La respuesta negada por Kapuściński suponía revelar la presencia de tropas cubanas allí para repeler la agresión del ejército del apartheid, pero el corresponsal que también cubrió la Revolución islámica en Irán, las guerras en Centroamérica, el derrocamiento del emperador Haile Selazie en Etiopía, fue fiel al cubano que le pidió “ya sabes, no estamos aquí” y no dio a Washington el pretexto para inmiscuirse aún más en un conflicto en el que el gran periodista no quiso ser neutral.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Un profesor de literatura rusa es designado para trabajar como traductor entre más de 10 000 niños que han sido trasladados a Cuba para recuperarse de las enfermedades producidas en ellos por el accidente nuclear de Chernobyl. El impacto y la transformación producida en el joven profesor al vivir el dolor de esos niños que han viajado miles de kilómetros para recibir, en un país carenciado, una atención médica que en su nación no pueden tener es el tema de la película cubano-canadiense “Un traductor”.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Y Yuli, la película española que cuenta la historia del bailarín Carlos Acosta, nacido en un humilde barrio de La Habana y formado en la Escuela Nacional de Ballet de Cuba, quien ha llegado a presentarse en los más importantes escenarios del mundo como parte del Ballet Nacional de Cuba, el Ballet de Houston, la Opera de París o el Royal Ballet de Londres, salido -en palabras del propio Acosta- de “un sistema que forma constantemente bailarines formidables, de clase mundial”.</span><br />
<span style="color:#000000;">¿Qué hace que la historia de Cinco agentes infiltrados en grupos terroristas de Miami y condenados sin doblegarse a largas penas de cárcel en Estados Unidos, sea tema de sendas películas el próximo año en Francia y Canadá? ¿Qué tienen todos estos relatos que le han parecido a productores cinematográficos de Canadá y Europa lo suficientemente extraordinarios para convertirse en películas, cuando para los cubanos son parte natural de su realidad?</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Tienen a Cuba, ese lugar lo suficientemente demonizado por sus poderosos enemigos para sorprender positivamente a quienes se acercan a él desprejuicidamente, y donde -por encima de imperfecciones y rectificaciones necsarias- lo extraordinario se ha vuelto común.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">(<span style="color:#0000ff;"><strong><i><a href="http://espanol.almayadeen.net/articles/main/279897/cuba--donde-lo-extraordinario-es-invisible/">Al Mayadee</a></i></strong></span><span style="color:#0000ff;"><strong><a href="http://espanol.almayadeen.net/articles/main/279897/cuba--donde-lo-extraordinario-es-invisible/"><i>n</i></a></strong></span>)</span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?feed=rss2&#038;p=64887</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Felices los neutrales</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=22910</link>
		<comments>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=22910#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 16 Feb 2012 23:51:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Iroel Sánchez]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[agencia magnum]]></category>
		<category><![CDATA[antonio gramsci]]></category>
		<category><![CDATA[dictadura militar argentina]]></category>
		<category><![CDATA[liberación nacional]]></category>
		<category><![CDATA[revolución china]]></category>
		<category><![CDATA[Ryszard Kapuściński]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=18146</guid>
		<description><![CDATA[&#160;Iroel Sánchez &#8220;Odio a los indiferentes. Creo que vivir quiere decir tomar partido. Quien verdaderamente vive, no debe dejar de ser ciudadano y partisano. La indiferencia y la abulia son parasitismo, son bellaquería, no vida. Por eso odio a los &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=22910">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-229110" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2012/02/pascual1.jpg?w=195"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/category/autores/iroel-sanchez/" target="_blank"><strong>Iroel Sánchez</strong></a></h5>
<p style="text-align:justify;"><a href="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2012/02/pascual1.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-22779" title="Pascual" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2012/02/pascual1.jpg?w=195" alt="" width="195" height="300" /></a>&#8220;Odio a los indiferentes. Creo que vivir quiere decir tomar partido. Quien verdaderamente vive, no debe dejar de ser ciudadano y partisano. La indiferencia y la abulia son parasitismo, son bellaquería, no vida. Por eso odio a los indiferentes&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Con esta cita de <strong>Antonio Gramsci</strong> abre el primer capítulo de su libro <strong><em>Contra la neutralidad</em></strong> el periodista español <strong><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/pascual-serrano/" target="_blank">Pascual Serrano</a></strong>.</p>
<p style="text-align:justify;">El más reciente volumen del fundador de <a href="http://www.rebelion.org/" target="_blank"><em>rebelion.org</em></a> dedica capítulos separados a analizar la vida y la obra de cinco grandes<span id="more-22910"></span> periodistas del siglo XX: <strong>John Reed</strong>, el cronista de las revoluciones rusa y mexicana y también de las movilizaciones obreras en los <strong>Estados Unidos</strong> de inicios de siglo; <a title="Ryszard Kapuściński, la voz de los sencillos" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2012/02/02/ryszard-kapuscinski-la-voz-de-los-sencillos/" target="_blank"><strong>Ryszard Kapuściński</strong>, el reportero que acompañó las luchas de liberación nacional en África y América Latina</a> y cubrió la Revolución iraní de 1979; <strong>Rodolfo Walsh</strong>, el autor del clásico de la novela reportaje <em>Operación Masacre</em> y compañero de <strong>Gabriel Gacía Márquez</strong> en la agencia Prensa Latina, asesinado por la dictadura militar argentina; <strong>Edgar Snow</strong>, el periodista que dio a conocer la Revolución China a Occidente; y <strong>Robert Capa</strong>, el fotógrafo por antonomasia de la <strong>Guerra Civil Española</strong> y la <strong>Segunda Guerra Mundial</strong>, fundador de la agencia <em>Magnum</em> y autor de la que es considerada la mejor fotografía de guerra de todos los tiempos.</p>
<p style="text-align:justify;">Pero este no es un libro sobre el pasado ni tampoco para la nostalgia. Palabras como intencionalidad, apego a la verdad, pasión, compromiso, independencia de criterio, humildad, recorren el análisis de la trayectoria  y el periodismo de cada uno de estos grandes profesionales para iluminar críticamente el quehacer contemporáneo de los medios de comunicación.</p>
<p style="text-align:justify;">&#8220;Esta profesión tiene que dejar de ser una labor de mecánica de transmisión de datos, ensamblaje de reacciones y declaraciones, ritmo trepidante que rinde culto a la última hora y abandona antecedentes y contexto para convertirse en esclavo de la brevedad&#8221;, dice Pascual Serrano en el capítulo que cierra este texto que debería ser incluido ya en los programas de todas las facultades de periodismo y especialmente de aquellas que pretenden formar profesionales a contracorriente del modelo dominante.</p>
<p style="text-align:justify;">&#8220;Para escribir hace falta valor, y para tener valor hace falta tener valores&#8221;, dice Serrano al final de este título. E.E.U.U. asesina con aviones teledirigidos a opositores fuera de su territorio y con la misma filosofía maneja clones en Internet para &#8220;<a title="El Pentágono desarrolla software para operar fantasmas en redes sociales" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2011/10/09/el-pentagono-desarrolla-software-para-operar-fantasmas-en-redes-sociales/">degradar la narrativa enemiga</a>&#8220;. Sin embargo, recientemente leí cómo un profesor universitario regañaba a un estudiante porque reafirmaba una postura antimperialista. Es la misma equilibrada actitud de quien dejó de interesarse en la brillante y bella líder estudiantil chilena <strong>Camila Vallejo</strong> cuando <a title="Camila Vallejo: “Soy militante de las Juventudes Comunistas… algo de lo que me siento totalmente orgullosa”" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2011/09/03/camila-vallejo-soy-militante-de-las-juventudes-comunistas-algo-de-lo-que-me-siento-totalmente-orgullosa/">supo de su orgullosa militancia en las Juventudes Comunistas</a>.</p>
<p style="text-align:justify;">En <strong>Cuba</strong>, donde la recién concluida <strong><a title="Raúl: “Lo que nos corresponde es promover la mayor democracia en nuestra sociedad”" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2012/01/30/raul-lo-que-nos-corresponde-es-promover-la-mayor-democracia-en-nuestra-sociedad/">Conferencia del Partido Comunista</a></strong> ha llamado a renovar el ejercicio del periodismo y elevar su profesionalidad, este libro tiene mucho que decirnos tanto desde el punto de vista técnico como ético.</p>
<p style="text-align:justify;">Tomar partido es un ejercicio de honestidad intelectual que va más allá del periodismo, como lo recuerda la cita de Gramsci que abre este volumen. Siempre he admirado mucho a <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/silvio-rodriguez/" target="_blank"><strong>Silvio Rodríguez</strong></a>, pero nunca me parece más grande que cuando en sus conciertos o en su blog reclama la libertad para <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/wikileaks/">los cinco cubanos condenados en Estados Unidos</a> por combatir el terrorismo, a la vez que exige soluciones para los vecinos de una humilde barriada habanera ignorados por la burocracia.</p>
<p style="text-align:justify;">Es estar en las antípodas de los que, como dice alguien que ha debido pagar el precio de no ser neutral -<a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/roberto-fernandez-retamar/" target="_blank"><strong>Roberto Fernández Retamar</strong></a>- en su poema &#8220;<a href="http://www.poesiaspoemas.com/roberto-fernandez-retamar/felices-los-normales" target="_blank">Felices los normales</a>&#8220;, son &#8220;&#8230;los delicados, los sensatos, los finos, /Los amables, los dulces, los comestibles y los bebestibles&#8221;. A ellos sólo vale rogarles que dejen a los que se atreven a comprometerse <em>su sitio en el infierno, y basta</em>. Del resto se ocupará el tiempo, ese que hace que mucho después de su muerte se siga hablando de Reed, Walsh, Snow, Kapuściński y Capa. (Publicado en <a href="http://www.cubahora.cu/" target="_blank"><em>CubAhora</em></a>)</p>
<p style="text-align:justify;">
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?feed=rss2&#038;p=22910</wfw:commentRss>
		<slash:comments>10</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ryszard Kapuściński, la voz de los sencillos</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=22598</link>
		<comments>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=22598#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 02 Feb 2012 13:19:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Mentiras y medios]]></category>
		<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[edgar snow]]></category>
		<category><![CDATA[editorial península]]></category>
		<category><![CDATA[habitantes del mundo]]></category>
		<category><![CDATA[john reed]]></category>
		<category><![CDATA[lapidarium]]></category>
		<category><![CDATA[lapidarium iv]]></category>
		<category><![CDATA[Pascual Serrano]]></category>
		<category><![CDATA[Periodismo]]></category>
		<category><![CDATA[Ryszard Kapuściński]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=22388</guid>
		<description><![CDATA[&#160;Pascual Serrano En su nuevo libro Contra la neutralidad (Editorial Península), el periodista Pascual Serrano dedica capítulos a los periodistas John Reed, Rodolfo Walsh, Edgar Snow, Robert Capa y Ryszard Kapuściński. Del segmento dedicado a este último hemos  escogido algunos &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=22598">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-225990" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2012/01/en-guerra.jpeg?w=300"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><strong>Pascual Serrano<br />
</strong></h5>
<div class="mceTemp">
<dl class="wp-caption alignleft">
<dt class="wp-caption-dt"><a href="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2012/01/en-guerra.jpeg"><img class="size-medium wp-image-22389" title="Ryszard Kapuciñski" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2012/01/en-guerra.jpeg?w=300" alt="" width="300" height="204" /></a></dt>
</dl>
</div>
<p style="text-align:justify;"><em>En su nuevo libro </em>Contra la neutralidad (Editorial Península)<em></em><em>, el periodista Pascual Serrano dedica capítulos a los periodistas John Reed, Rodolfo Walsh, Edgar Snow, Robert Capa y Ryszard Kapuściński. Del segmento dedicado a este último hemos  escogido algunos fragmentos que nos parecen muy oportunos<span id="more-22598"></span> en relación con el modo en que los medios de prensa occidentales miran a Cuba y en general al Tercer Mundo.<br />
</em></p>
<p style="text-align:justify;">Kapuściński coloca en el primer plano del reportaje al ser humano y en torno a él relata los acontecimientos. Lo señala claramente en su libro <em>Lapidarium</em>: “Mi tema principal es la vida de los pobres”. Lo volvió a repetir en uno de sus últimos encuentros públicos tres meses antes de su muerte, en la ciudad italiana de Bolzano, en un desayuno con estudiantes de secundaria: “Si soñáis con ser periodistas no podéis ignorarlos. Los pobres constituyen el ochenta por ciento de la población de este planeta”<a title="" href="#_ftn1">[1]</a>. Lo repetiría siempre que se dirigía a los profesionales de la comunicación:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">La mayoría de los habitantes del mundo vive en condiciones muy duras y terribles, y si no las compartimos no tenemos derecho -según mi moral y mi filosofía, al menos- a escribir.<a title="" href="#_ftn2">[2]</a></p>
<p style="text-align:justify;">En <em>Lapidarium IV</em> Kapuściński relata una anécdota sucedida en 1999 en una aldea en el Kosovo invadido por la guerra para mostrar la cara opuesta al periodismo que él propugna:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">De un helicóptero baja un equipo de la NBC. Y lo hace como si de un desembarco de paracaidistas se tratara: a toda prisa, sin miramientos, con ufanía y arrogancia. Los hombres descargan auténticas pirámides de cajas y, febriles, disponen sus trípodes y cámaras.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">Durante todo el tiempo en que se prolonga la operación, no paran de ahuyentar a unos niños que, curiosos, se apiñan a su alrededor. Dan órdenes contundentes a los policías que los acompañan y, decididos, se ponen manos a la obra. De la multitud de pobres y asustadas gentes que se han congregado a un lado, sacan a codazos a una mujer. Ésta llora, se arregla el pañuelo sobre la cabeza, con gestos nerviosos acuna al niño que lleva en brazos y, entre sollozos, balbucea algo incomprensible; ellos filman toda la escena, que dura unos minutos. A continuación sacan a otra mujer y, luego, a un campesino desdentado (tiene que ser desdentado: no filmarán a nadie que tenga dientes).</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">Una vez terminado el rodaje, recogen los bártulos sin perder un instante, meten sus trípodes y cámaras en las cajas, y se sientan sobre ellas; consultando cada dos por tres el reloj, miran el cielo a ver si por fin se acerca el helicóptero. Ni una sola palabra a esa buena gente que los ha rodeado. Ni siquiera se les ha pasado por la cabeza preguntarles si tenían permiso para estar allí y para hacer algo. Ni un solo gesto de cordialidad, ni un solo intento de entablar un contacto. Únicamente desdén, soberbia y rabia. Un nuevo señoritismo. Nuevos colonialistas.<a title="" href="#_ftn3">[3]</a></p>
<p style="text-align:justify;">El periodista no duda en interpretar para que el lector pueda comprender la realidad. En Irán los estadounidenses derrocaron a Mossadegh, ¿era comunista? Así de sencillamente lo explica Kapuściński:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">Eisenhower lo acusa de comunismo aunque Mossadegh sea un patriota independiente y enemigo de los comunistas. Pero nadie quiere escuchar sus explicaciones porque los patriotas de los países débiles parecen sospechosos a los ojos de los poderosos de este mundo.<a title="" href="#_ftn4">[4]</a></p>
<p style="text-align:justify;">Incluso en los años en que el idealismo socialista de su país entra en crisis afectando a toda su generación, “Kapuściński no reniega de la postura que ha mantenido hasta entonces: la pasión, el compromiso, la voluntad de participar y la lucha”.<a title="" href="#_ftn5">[5]</a></p>
<p style="text-align:justify;">Desde aquel momento aprovechó cada oportunidad para ser portavoz de los olvidados de la historia. Por ejemplo un programa de la televisión polaca donde dijo:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">Ahora somos seis mil millones y cada año nacen cien millones de personas. Nuestra sociedad mundial vive como si hubiera dos civilizaciones: una es la civilización del desarrollo y del bienestar, en la que hay unos 500 millones de personas; la otra es la civilización de la supervivencia. Esta desigualdad en la que vive la sociedad contemporánea, nuestra familia humana entera, es un problema que tendremos que solucionar en el siglo XXI, porque las contradicciones de ese tipo despertarán inquietud, provocarán conflictos, son una amenaza seria para la paz mundial. En este momento, los setenta y tres conflictos militares que hay en el mundo tienen lugar todos en el llamado Tercer Mundo, en el mundo de los pobres. La pobreza produce inquietud, violencia, frustración y rebelión. Por eso el sentido común del mundo, el de aquéllos que se preocupan por el mundo, el de los que pueden decidir sobre la división de las riquezas, y también el simple instinto de conservación, motivarán y guiarán a esas personas para que los recursos de la humanidad se repartan de manera justa. Sólo tenemos un planeta y debemos conocernos, ser tolerantes, comprendernos, debemos vivir de tal forma que podamos sobrevivir, porque sólo gracias a la comprensión y la tolerancia es posible la supervivencia. Ya he escrito antes sobre esto y quiero seguir haciéndolo&#8230;<a title="" href="#_ftn6">[6]</a></p>
<p style="text-align:justify;">Kapuściński tuvo claro que su objetivo era dar la voz a los pobres:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">Me identifico con los “humillados y ofendidos”, entre ellos me encuentro a mí mismo. Y deseo que mi voz sirva para hablar de sus intereses. Es que siempre olvidamos que vivimos en un mundo de gente hambrienta, descalza, enferma, sin perspectiva alguna. Europa, Estados Unidos y un corto etcétera no son más que islotes de relativo bienestar. A mí en cambio me interesa ese mundo que tiene vetado el acceso a la mesa puesta y llena de manjares. Lo tiene vetado ahora y lo seguirá teniendo en el futuro. La vida de esta gente, su pobreza, su humillación y su frustración es lo que me llega más hondo&#8230; Por eso mi mirada es un tanto distinta, en el sentido de que cuando llego a África o a Asia soy incapaz de preocuparme por el psicoanálisis o por cosas así. Sólo puedo pensar en que tres cuartas partes de la humanidad llevan una existencia tan miserable que lo único que les interesa es qué comerán el día siguiente, cuando se despierten sin divisar ninguna perspectiva de mejora. Ésta es mi mirada.<a title="" href="#_ftn7">[7]</a></p>
<p style="text-align:justify;">Esta anécdota del periodista sirve para comprender su indignación:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">Regresamos a Addis Abeba. Al día siguiente volé a Europa, y aterricé en Roma. Como lucía una espléndida tarde de verano, la <em>piazza</em> Navona era un hervidero de gente que, en medio de los muchos cafés y restaurantes, rezumaba alegría, disfrutando de la música y de la buena comida. A mí, en cambio, me corroía la imagen que había visto antes de subir al avión. He aquí el drama del mundo contemporáneo: las personas de la <em>piazza</em> Navona jamás sabrían en qué condiciones viven sus congéneres que se encuentran tan sólo a dos o tres mil kilómetros de distancia. Yo les había sacado un montón de fotografías: las ampliaciones no mostraban sino esqueletos cubiertos por la piel. Hombres de treinta años parecían tener sesenta o setenta; unos ancianos que morirían en masa al cabo de poco tiempo. Las mujeres del campo cubrían sus cuerpos con sacos de la ONU, aquellos a los que llegaba el maíz. Existencias vividas en dos mundos tan diametralmente opuestos plantean, a mi entender, la obligación moral de hablar de ellas.<a title="" href="#_ftn8">[8]</a></p>
<p style="text-align:justify;">La experiencia de vivir este contraste, separado apenas por unas horas de avión, la viven todos los días los periodistas y también los turistas corrientes del primer mundo, sin embargo la indiferencia con la que asumen esas desigualdades es tan habitual como preocupante.</p>
<p style="text-align:justify;">Y es que Kapuściński no duda en tomar partido, en este caso por los líderes del Tercer Mundo:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">En estas páginas pretendo defender a Ben Bella, como también defenderé a Bumedián. Ben Bella no fue “el demonio” de la precipitada, nerviosa y demagógica declaración del 19 de junio, como Bumedián tampoco fue “el reaccionario” de un artículo de <em>Unitá</em>. Ambos son víctimas del mismo drama que viven todos los políticos del Tercer Mundo cuando son honestos, honrados y patriotas. Fue el drama de Lumumba y de Nehru, y es el drama de Nyerere y de Sékou Touré.<a title="" href="#_ftn9">[9]</a></p>
<p style="text-align:justify;">Su amigo Jerzy Nowak relata cómo la idea del sacrificio y la inmolación se convierte en una obsesión de Kapuściński, se trataba de compartir la vida trágica de los más desgraciados. Eso le llevó a América Latina, donde quedó fascinado por sus revoluciones y la historias de sus protagonistas. Todo ello lo refleja de forma especial en el texto “Guevara y Allende”. La pregunta de un lector en un acto público, que le pidió que comparase la figura de Salvador Allende con la del Che Guevara y dijera quién de los dos tiene razón le sirve de soporte para presentar el espíritu de las luchas latinoamericanas y el contexto en el que surgen.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">Todo joven latinoamericano crece rodeado de un mundo corrupto. Es el mundo de una política hecha por y para el dinero, de la demagogia desenfrenada, del asesinato y el terror policial, de una plutocracia implacable y derrochadora, de una burguesía ávida de todo, de explotadores cínicos, de arribistas vacuos y depravados, de muchachas empujadas a cambiar fácilmente de hombre. El joven revolucionario rechaza ese mundo, desea destruirlo, y antes de que sea capaz de hacerlo quiere contraponerle un mundo diferente, puro y honrado, quiere contraponerle a sí mismo.</p>
<p style="text-align:justify;">El discurso de la equidistancia es esgrimido habitualmente por muchos periodistas y el resultado es un periodismo superficial, epidérmico. Algunas veces las razones son obvias, pero nunca se plantean en las informaciones periodísticas:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">Hay quien pregunta por qué en el Congo se pega a los blancos. ¿Cómo que por qué? Porque los blancos han pegado antes a los negros. He aquí el círculo cerrado del desquite. No hay más que explicar.<a title="" href="#_ftn10">[10]</a></p>
<p style="text-align:justify;">En otras ocasiones, los razonamientos deben ser más complejos. El texto “Por qué mataron a Karl Von Spreti”<a title="" href="#_ftn11">[11]</a> es un ejemplo de cómo un acontecimiento periodístico merece presentarse al lector con los suficientes elementos para poder comprenderlo. Trata del secuestro y asesinato en Guatemala por parte de la guerrilla del embajador alemán en 1970. Kapuściński expone su alegato contra el hipócrita mito de la equidistancia periodística:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">Después de la muerte de Karl von Spreti, en la prensa europea aparecieron varios comentarios que intentaban explicar por qué los guerrilleros habían matado al embajador. Dichos comentarios estaban encabezados por títulos semejantes: “Terror contra terror”, “La violencia engendra violencia”, etcétera. Pues bien, estas formulaciones son intrínsecamente erróneas, ya que no se puede colocar en el mismo nivel el bestial terror de MANO y NOA [grupos paramilitares fascistas ligados al gobierno de Guatemala], y la lucha de unos hombres que tienen que matar porque <em>quieren vivir</em> y que tienen que secuestrar porque sólo de esta manera pueden <em>intentar</em> salvar a docenas de presos de la tortura y una muerte atroz. Son dos situaciones incomparables.<a title="" href="#_ftn12">[12]</a></p>
<p style="text-align:justify;">Una pequeña anécdota le sirve de ejemplo para exponer la mentalidad capitalista de quienes reivindicaban la democracia para la Unión Soviética.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">En mi último viaje a Moscú, quería encontrarme con una demócrata que conocí en otros tiempos. Y ella exigió dinero por esta cita&#8230; Quería cobrar por expresar sus opiniones porque ella ya era una capitalista y le interesaba ganar dinero: es así como esta mujer entiende el capitalismo. Casos como éste, de una confusión total de conceptos, nociones y categorías, abundan en toda Rusia.<a title="" href="#_ftn13">[13]</a></p>
<p style="text-align:justify;">Kapuściński criticó en numerosas ocasiones el modelo periodístico dominante:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">Los medios de comunicación han creado una imagen del mundo que dista mucho de la realidad: nos muestran un mundo atrapado por la política, sumido en el caos y completamente desligado de la perdurabilidad, es decir, de todo aquello que ataña a los llamados agentes sociales, a actitudes, mentalidad y problemas cotidianos de las personas de a pie, que constituyen el noventa y nueve por ciento de cualquier sociedad.<a title="" href="#_ftn14">[14]</a></p>
<p style="text-align:justify;">En su obra enumera diversas situaciones en las que domina la desinformación, sobre todo en algunas de las crisis en las que Kapuściński asistió como testigo, por ejemplo en Tanzania.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">La prensa occidental ha intentado extender el rumor de que al frente de la revolución había oficiales cubanos, e incluso de que en la capital de Zanzíbar se ve a militares de lengua hispana. Se trata de invenciones disparatadas.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">(…) La ciudad no ha sufrido una gran destrucción, y las cifras de muertos y heridos que ofrece la prensa occidental son exageradas.<a title="" href="#_ftn15">[15]</a></p>
<p style="text-align:justify;">En otras ocasiones su indignación es por el silencio informativo ante tantas injusticias.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">¡Cuánto silencio emana de los países poblados de cárceles llenas a rebosar! Sobre el país de Somoza, ni una palabra; sobre el país de Duvalier, ni un palabra.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">(…) Sería interesante que alguien investigara en qué medida los sistemas de comunicación de masas trabajan al servicio de la información y hasta qué punto al servicio del silencio. ¿Qué abunda más: lo que se dice o lo que se calla? Se puede calcular el número de personas que trabajan en publicidad. ¿Y si se calculase el número de personas que trabajan para que las cosas se mantengan en silencio? ¿Cuál de los dos sería mayor?</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">En Guatemala, cuando sintonizo una emisora local de radio y sólo oigo canciones, anuncios de cerveza y una única noticia del mundo: que en la India han nacido hermanos siameses, sé que esa emisora trabaja al servicio del silencio. <a title="" href="#_ftn16">[16]</a></p>
<p style="text-align:justify;">Por otra parte, una de las cuestiones que duele a Kapuściński es cómo la información se ha convertido en un mero espectáculo que no provoca ninguna reacción en las audiencias por mucho que existan razones para la indignación.</p>
<p style="text-align:justify;">Ese rasgo de la naturaleza humana lo captó de manera genial Boleslaw Micinski, que condenaba la actitud del “¡Qué curioso!”. Si reaccionamos ante el mal con un ”¡Qué interesante!”, entonces -según él- estamos cometiendo un atentado contra la ética, porque lo reducimos todo a un espectáculo, a teatro.<a title="" href="#_ftn17">[17]</a></p>
<p style="text-align:justify;">Una rabia similar expone cuando intenta explicar el conflicto arabe-israelí:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">Más tarde, en el metro de París, en un autobús de Londres y en un café de Viena, la gente lee que en&#8230; (aquí un nombre extraño y difícil) unos fedayines han matado (aquí el número de muertos, a veces sus nombres) tras lo cual se han hecho saltar por los aires. Y al día siguiente, que la aviación (o la artillería, o la marina de guerra) israelí ha bombardeado&#8230; (aquí un nombre extraño y difícil) matando a&#8230; (aquí el número de muertos, a veces también de heridos). Pero como todo ocurre tan lejos y los nombres propios resultan tan difíciles de recordar, la gente lo olvida todo enseguida, tanto más cuanto que al salir a la calle y echar un vistazo a los escaparates, al cabo de un rato se ve impelida a pensar en algo muy diferente y hasta decir en voz alta:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">- Vaya, otra vez ha subido todo.<a title="" href="#_ftn18">[18]</a></p>
<p style="text-align:justify;">Para Kapuściński</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">Todo el lado humanista de nuestra escritura de reporteros radica en el esfuerzo por transmitir la imagen del mundo auténtica, verdadera, y no una colección de estereotipos. (…) Mucho me temo, sin embargo, que todo lo que nos rodea, en especial los medios de comunicación, actúa y avanza en dirección contraria: hace lo posible por fijarlos.<a title="" href="#_ftn19">[19]</a></p>
<div style="text-align:justify;"><strong>Notas</strong></p>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref1">[1]</a>    Kapuściński, Ryszard. <em>Dalem glos ubogim</em> [He hablado por los pobres]. No está editado en español. En italiano <em>Ho dato voce al povreri. Dialogo con i giovani</em>, Trento, Il margine, 2007</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref2">[2]</a>    Kapuściński, Ryszard. <em>Los cinco sentidos del periodista</em>, México DF, Fondo de Cultura Económica, 2004</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref3">[3]</a>    Kapuściński, Ryszard, <em>Lapidarium IV</em>, Barcelona, Anagrama, 2003</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref4">[4]</a>    Kapuściński, Ryskard. <em>El Sha</em>, Barcelona, Anagrama, 2009</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref5">[5]</a>    Nowacka, Beata y Ziatek, Zygmunt. <em>Kapuściński. Una biografía literaria</em>, Madrid, Bibliópolis, 2010</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref6">[6]</a>    Moj slad [Mi huella]. Kapuściński, Ryszard,Programa producido por RGB para la primera cadena de televisión pública polaca, 1999. Citado en Nowacka, Beata y Ziatek, Zygmunt. <em>Kapuściński. Una biografía literaria</em>, Madrid, Bibliópolis, 2010</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref7">[7]</a>    Broxoxowski, Tomasz. “Considero perdido el tiempo que no empleo en la escritura”. Swiat Literacki. Junio 1992. Citado en Kapuściński, Ryszard. <em>El mundo de hoy. Retrato de un reportero</em>, Barcelona, Anagrama, 2004</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref8">[8]</a>    Manne, Robert. “¿Cómo un periodista polaco se ha convertido en un escritor internacional?”. Quadrant, nº 12, 1995. Citado en Kapuściński, Ryszard. <em>El mundo de hoy. Retrato de un reportero</em>, Barcelona, Anagrama, 2004</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref9">[9]</a>    Del capítulo “Argelia se cubre el rostro”, incluido en <em>La guerra del fútbol</em>, Barcelona, Anagrama, 1992</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref10">[10]</a>  Kapuściński, Ryszard, <em>La guerra del fútbol</em>, Barcelona, Anagrama, 1992</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref11">[11]</a>  “Por qué mataron a Karl Von Spreti”. Incluido en Ryszard, Kapuściński. <em>Cristo con un fusil al hombro</em>, Barcelona, Anagrama, 2010</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref12">[12]</a>  “Por qué mataron a Karl Von Spreti”. Incluido en Ryszard, Kapuściński. <em>Cristo con un fusil al hombro</em>, Barcelona, Anagrama, 2010</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref13">[13]</a>  Weglarczyk, Bartosz. “El desbocado tren del imperio”. Gazeta Wyborcza. 18 y 19-5-1996. Citado en Kapuściński, Ryszard. <em>El mundo de hoy. Autoretrato de un reportero</em>, Barcelona,  Anagrama, 2004</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref14">[14]</a>  Gorecki, Wojciech. “El reportaje y la permanencia”. Res Publica Nova. Nº 7-8. 1993. Citado en Kapuściński, Ryszard. <em>El mundo de hoy. Autoretrato de un reportero</em>. Anagrama. Barcelona, 2004</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref15">[15]</a>  Citado en Nowacka, Beata y Ziatek, Zygmunt. <em>Kapuściński. Una biografía literaria</em>, Madrid, Bibliópolis, 2010</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref16">[16]</a>  Kapuściński, Ryszard, <em>Cristo con un fusil al hombro</em>, Barcelona, Anagrama, 2010</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref17">[17]</a>  Kapuściński, Ryszard, <em>Lapidarium III</em>,</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref18">[18]</a>  “Fedayines”. Incluido en Kapuściński, Ryszard. <em>Cristo con un fusil al hombro</em>, Barcelona, Anagrama, 2010</p>
</div>
<div>
<p><a title="" href="#_ftnref19">[19]</a>  Lebecka, Magdalena. “Pensar bien del mundo y de las personas”. Kresy, nº 17, 1994. Citado en Kapuściński, Ryszard. <em>El mundo de hoy. Autoretrato de un reportero</em>. Anagrama. Barcelona, 2004</p>
</div>
</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?feed=rss2&#038;p=22598</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
