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	<title>La pupila insomne &#187; Piero Gleijeses</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>&#8220;Cubanos en Angola&#8221;, de Christine Hatzky: Un libro profundamente defectuoso</title>
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		<pubDate>Fri, 21 Aug 2015 18:13:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
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		<category><![CDATA[Christine Hatzky]]></category>
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		<description><![CDATA[&#160;Piero Gleijeses Sobre Cubans in Angola: South-South Cooperation and Transfer of Knowledge, 1976-1991, Madison: The University of Wisconsin Press, 2015. Christine Hatzky señala &#8220;la  cooperación cubano-angolana fue hasta 1991 el mayor ejemplo de compromiso de ayuda pública en el extranjero &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=50872">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-508730" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2015/08/cubans-in-angola.jpg"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/piero-gleijeses/" target="_blank">Piero Gleijeses</a></strong></h5>
<p style="text-align:justify;"><strong><em><a href="http://wp.me/p10AwN-dew"><img class="alignleft wp-image-50873 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2015/08/cubans-in-angola.jpg" alt="cubans in angola" width="183" height="275" /></a>Sobre </em>Cubans in Angola: South-South Cooperation and Transfer of Knowledge, 1976-1991, <em>Madison: The University of Wisconsin Press, 2015.</em></strong></p>
<p style="text-align:justify;">Christine Hatzky señala &#8220;la  cooperación cubano-angolana fue hasta 1991 el mayor ejemplo de compromiso de ayuda pública en el extranjero en la historia de <strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/cuba/" target="_blank">Cuba</a></strong>.&#8221; [P. 153], el programa de asistencia técnica de La Habana se había iniciado en 1963; durante los siguientes doce años aproximadamente 1.000 colaboradores civiles fueron a una docena de países de África, Yemen del Sur y Vietnam del Norte. Su número se disparó después de 1975, y el programa más grande, con mucho, fue en Angola.</p>
<p style="text-align:justify;"><span id="more-50872"></span>Angola había sido una colonia portuguesa, pero en abril de 1974 fue derrocada la dictadura de Lisboa y el nuevo gobierno se propuso desmantelar el imperio colonial de Portugal. La independencia de Angola fue programada para el 11 de noviembre de 1975. Sin embargo, la guerra civil estalló la primavera anterior entre tres movimientos guerrilleros rivales, enfrentando al izquierdista Movimiento Popular para la Liberación de <strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/angola/" target="_blank">Angola</a></strong> (MPLA)  de Agostinho Neto contra el Frente Nacional para la Liberación de Angola ( FNLA) y la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA). Para abril de 1976, 36.000 soldados cubanos habían llegado a Angola. Con las tropas arribaron los trabajadores de ayuda humanitaria.</p>
<p style="text-align:justify;">La primera parte de <em>Cubanos en Angola</em> proporciona antecedentes sobre Angola y Cuba en el siglo XX, y se ve empañada por una mala investigación. Por ejemplo, Hatzky sostiene que el FNLA y la UNITA estaban ganando la guerra civil. El MPLA, escribe, &#8220;no tenía ni la fuerza política ni la fuerza militar para ganar la lucha por el poder en la Angola poscolonial.&#8221; [P. 51]. La evidencia &#8211; documentos de los EE.UU. y documentos sudafricanos &#8211; demuestra su grave error. De hecho, el MPLA estaba ganando. Había &#8220;Conseguido una serie casi ininterrumpida de éxitos militares&#8221;, informó la Oficina de Inteligencia e Investigación del Departamento de Estado a finales de septiembre de 1975. La estaba ganando, ya que, el jefe de estación de la CIA en Luanda, Robert Hultslander, escribió, sus líderes &#8220;fueron más efectivos, con mejor educación, mejor entrenados y más motivados&#8221; que los del FNLA y la UNITA&#8221;. &#8220;Las bases también estaban más motivadas (particularmente los combatientes armados, que luchan más duro y con más determinación).&#8221; Señalar los errores de Hatzky sobre quién estaba ganando la guerra civil no es una sutileza. La victoria inminente del MPLA  precipitó la decisión de Sudáfrica, urgida por la administración Ford, para invadir Angola el 14 de octubre de 1975. Esto, a su vez, condujo a la decisión cubana de enviar tropas. Para abril de 1976 los cubanos habían sacado a los sudafricanos de Angola.</p>
<p style="text-align:justify;">El gobierno de Estados Unidos denunció que Cuba estaba interviniendo como apoderado soviético. Las notas de Hatzky muestran que hay desacuerdo sobre esta cuestión entre los estudiosos. Ella tiene un punto, por desgracia. Falso pero persistente. Incluso los estudiosos serios como William LeoGrande y Peter Kornbluh<a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2015/02/11/sobre-back-channel-to-cuba-la-historia-oculta-de-negociaciones-entre-washington-y-la-habana/" target="_blank"> escribieron en un excelente libro aparecido apenas el pasado año</a> que Cuba intervino en parte para complacer a la Unión Soviética. Hatzky me identifica como el líder de  los que dicen que Cuba actuó por su cuenta, señalando que soy &#8220;el único historiador extranjero al que se ha concedido acceso a los archivos del gobierno de Cuba, las Fuerzas Armadas, el Ministerio de Asuntos Exteriores y de otras Instituciones .&#8221;[P. 53] Se echa de menos, sin embargo, un punto muy importante: mi conclusión se basa en la articulación de documentos de Cuba, Estados Unidos y  sudafricanos. Fue el punto de vista de la CIA, que escribió que la intervención &#8220;fue una acción unilateral diseñada con mucha prisa por Cuba&#8221;, y también de Henry Kissinger, quien reconoció en sus memorias: &#8220;En el equipo se pensó que [Castro] estaba operando como instrumento soviético. La evidencia disponible sugiere que era el caso contrario&#8221;. Este debate es falso. Es decir, el debate no debería siquiera existir y es un ejemplo de lo fuerte que es el prejuicio de los estudiosos occidentales, incluso los mejores entre ellos.</p>
<p style="text-align:justify;">La falta de una sólida comprensión de la historia de angolanos y cubanos lastra todo las cuentas de Hatzky, hasta 1991. Por ejemplo, escribe que &#8220;los Gobiernos de Sudáfrica, Angola y Cuba fueron llamados alrededor de la mesa de negociaciones en 1981 a instancias del gobierno de Estados Unidos.&#8221;[P. 166] Esto es completamente equivocado. El gobierno cubano no fue invitado a unirse a las negociaciones hasta enero 1988, porque los Estados Unidos, hasta entonces, se opusieron amargamente a su participación.</p>
<p style="text-align:justify;">El enfoque de Hatzky, sin embargo, es la cooperación civil cubano en Angola en 1976-91 en el campo de la educación. Esta fue una de las áreas clave de la ayuda cubana a Angola. Como la CIA señaló en 1978: &#8220;Los técnicos cubanos están principalmente involucrados en proyectos de salud y educación públicas, de desarrollo rural, áreas en que Cuba ha acumulado experiencia y ha tenido éxito en casa.&#8221;</p>
<p style="text-align:justify;">Hatzky es el primer investigador extranjero en obtener acceso al archivo del Ministerio angolano de Educación. (Ella no tuvo acceso a los archivos cubanos pero entrevistó a varios funcionarios cubanos y angolanos, así como a colaboradores cubanos que fueron a Angola.) Su tesis es que &#8220;el gobierno angolano no pagó por el apoyo proporcionado por Cuba, pero los acuerdos de cooperación estuvieron también vinculados a acuerdos comerciales que beneficiaron la economía cubana &#8230; No era ni un compromiso altruista ni una relación unidireccional de dependencia. Es un ejemplo de &#8216;internacionalismo con beneficios recíprocos&#8217;, dijo el Ministro angolano de Educación durante mi entrevista con él &#8220;. [p. 152]</p>
<p style="text-align:justify;">A un cierto nivel, nadie puede discutir con la conclusión de Hatzky: por supuesto hay beneficios recíprocos en cada intercambio humano. Los cubanos se beneficiaron de alguna manera de su ayuda civil a Angola. Su gobierno ganó prestigio internacional, y muchos trabajadores de colaboración se sintieron enriquecidos por la experiencia. Sin embargo, la afirmación de Hatzky es también profundamente engañosa. Se refuerza el  mito  de que los cubanos actuaron con fines de lucro. No es capaz de reconocer la excepcionalidad de lo que los cubanos hicieron por Angola. Ignora las pruebas de que Cuba fue allí, de hecho, cumpliendo con lo que Fidel Castro vio como su &#8220;deber internacionalista.&#8221;</p>
<p style="text-align:justify;">Antes de abordar la conclusión de Hatzky directamente, voy a aclarar los orígenes de la asistencia civil de Cuba a Angola, que, en la cuenta de Hatzky, es bastante nebuloso. Entonces voy a discutir las fuentes de Hatzky.</p>
<p style="text-align:justify;">Los primeros cooperantes cubanos en llegar a Angola fueron los médicos a finales de noviembre de 1975, pocos días después de la llegada de las primeras tropas cubanas. Se necesitaba desesperadamente su presencia porque prácticamente todos los médicos habían dejado el país. En julio del año siguiente, <em>Jeune Afrique</em>, que no es amigo de la política de Cuba en África, informó: &#8220;Huambo [la segunda ciudad de Angola] vive en el miedo de que los médicos cubanos pueden irse. &#8216;Si se van&#8217;, dijo el sacerdote hace poco, &#8216;todos vamos a morir&#8217;.&#8221; Un año más tarde, el delegado de Angola a la Asamblea Mundial de la Salud dijo al asistente especial del presidente <strong>Jimmy Carter</strong> para la salud &#8220;[la] contribución más importante [en el cuidado de la salud], ha sido desde Cuba, sin ningún compromiso. Sólo teníamos 14 médicos, pero ahora tenemos más de 200, gracias a Cuba&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">A finales de 1976 al menos había mil colaboradores civiles cubanos en Angola, y más estaban llegando. &#8220;Los cubanos no sólo ganaron la guerra para el MPLA,&#8221; escribía el corresponsal del principal periódico sudafricano negro desde Luanda, &#8220;ahora tienen la intención de hacer empujar el país de nuevo junto a ellos a través de una docena de programas de reconstrucción diferentes.&#8221; Cuba pagaba la cuenta. &#8220;Estamos pagando por la comida para nuestros trabajadores humanitarios&#8221;, informó el jefe de la misión civil cubano en Angola,<strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/jorge-risquet/" target="_blank"> Jorge Risquet</a></strong>, &#8220;por sus salarios en Cuba, y por el costo de llevarlos a Angola.&#8221;</p>
<p style="text-align:justify;">El presidente de Angola, <strong>Agostinho Neto</strong>, pidió a los cubanos aumentar el número de sus trabajadores humanitarios. Acuerdos firmados en julio y diciembre 1976 &#8220;estipulaban que la colaboración durante 1977 procedería a ser gratis y que el gobierno angolano proporcionaría la manutención y alojamiento para los colaboradores de Cuba, y daría a cada uno de ellos 30 dólares en la moneda de Angola cada mes como dinero de bolsillo. A partir de la segunda mitad de 1977, Angola pagaría también el transporte internacional de los colaboradores civiles. &#8220;En noviembre de 1977 había 3.355 colaboradores civiles cubanos en Angola. En contra de los acuerdos, era Cuba, y no Angola, la que proporcionó a ellos dinero de bolsillo. &#8220;Era maní&#8221;, comentó Gina Rey, una joven arquitecta que trabajó en Angola durante dos años a partir de finales de 1976 &#8220;pero no había nada que comprar de todos modos.&#8221;</p>
<p style="text-align:justify;">Hatzky no está de acuerdo con esta imagen de la ayuda cubana proporcionada por los archivos cubanos: ella afirma que la ayuda cubana no era gratuita. Ella escribe que el acuerdo de julio de 1976 entre La Habana y Luanda estableció que &#8220;Cuba recibiría una compensación económica por la ayuda pública que proporcionaría en el futuro y ya había proporcionado.&#8221; [P. 170] Su única fuente es un artículo en el <em>Diario de Angola</em>, de 31 de julio de 1976, p. 2.</p>
<p style="text-align:justify;">Este artículo no se refiere de hecho al acuerdo de cooperación acaba de firmar con Cuba. Se cita al presidente Neto diciendo que el acuerdo sería &#8220;muy beneficioso para el pueblo de Angola.&#8221; Lo que el artículo no dice es que Cuba recibiría pago. Hay también un editorial sobre el acuerdo. Ese tampoco dice nada acerca de los pagos. Un día más tarde, el 1 de agosto de 1976, <em>Jornal de Angola</em> publicó el comunicado cubano-angolano declarando que Cuba mantendrá su cooperación económica con Angola y añade que &#8220;considera este su deber según los principios del internacionalismo proletario.&#8221; En el comunicado tampoco dice nada acerca de los pagos.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Y esa es la fuente de Hatzky? No es sólo la fuente que proporciona. Ella no tiene una fuente.</p>
<p style="text-align:justify;">Unas páginas más adelante, Hatzky revisita el tema de los pagos. Ella escribe que &#8220;según todas las pruebas hasta la fecha, el gobierno de Angola comenzó a pagar a Cuba por su ayuda en la educación en 1977 a más tardar.&#8221; [P. 182] Esta vez su origen es un documento de Angola, la copia angolana (en Inglés) del acuerdo firmado con Cuba el 5 de noviembre de 1977. Tengo la copia de Cuba (en español), y puedo confirmar que Hatzky tiene razón, o casi. El documento cubano es claro: Angola comenzaría a pagar por la asistencia técnica, en la educación y todos los demás campos civiles, el 1 de enero de 1978. Fue la primera vez en la historia que el gobierno cubano cobró por su asistencia técnica en el extranjero. El memorando cubano explicaba por qué: &#8220;Cuba ofrece asistencia técnica a varios países de forma gratuita. Pero la ayuda implica sólo un número limitado de trabajadores de ayuda humanitaria. Nuestra asistencia técnica a Angola podría seguir siendo de forma gratuita, como ha sido en 1976 y 1977, si sólo participan unos pocos cientos de trabajadores de ayuda humanitaria&#8221; pero Neto ha querido el número elevar a casi 10.000 y &#8220;nuestra economía no puede soportar la carga&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Angola acordó pagar. Pero ¿qué significa &#8220;pagar&#8221;? ¿Pagar por qué, exactamente?  ¿Y los angolanos, de hecho, pagaron más?</p>
<p style="text-align:justify;">Las respuestas de Hatzky a estas preguntas, o la falta de respuestas, es el problema clave de C<em>ubanos en Angola</em>: tiene una base de fuentes muy fina. A juzgar por las carencias y la falta de claridad en sus cuentas, Hatzky tenía acceso sólo a documentos angolanos de importancia muy limitada (con muy pocas excepciones). Y ella no tiene documentos cubanos. Por lo tanto, ella no tiene idea clara de los acuerdos financieros de la asistencia técnica de Cuba a Angola a partir del 1977, más allá del documento del 5 de noviembre. Ella se queja: &#8220;Algunos de mis entrevistados cubanos habían ocupado cargos administrativos elevados en Angola y por lo tanto debían haber sido capaces de aclarar el tema de los pagos.&#8221; [P. 186] Sus entrevistados angolanos eran, ella cree, más útiles, especialmente Antonio Burity da Silva, el ministro de Educación cuando ella lo entrevistó en 2006. &#8220;Él también ha redactado su respuesta a mi pregunta con respecto a los pagos en términos diplomáticos, aunque su declaración no lo refleja es evidente que da mucho más la esencia de la cooperación cubano-angolana. Según él, no había tal cosa de ayuda desinteresada.&#8221;[P. 186]</p>
<p style="text-align:justify;">Con los entrevistados cubanos mudos, los angolanos que ofrecen consejos, pero no hechos, y carente de pruebas documentales, Hatzky recurre a fuentes secundarias, mencionándome. Ella escribe [p. 187]: &#8220;El silencio del gobierno cubano con respecto al pago de Angola [por la cooperación civil] sirvieron (y todavía parecen servir) para mantener el mito que se construye alrededor de su participación en Angola. &#8230; Hace unos años, Piero Gleijeses indicó que el pago podría también haber sido intercambiado por las operaciones militares cubanas, pero no presentó evidencia para respaldar esta afirmación.&#8221; (Cita mi ensayo,&#8221;¿Apoderado de Moscú?&#8221;). Hatzky continúa: &#8220;Confirmó, sin embargo, en su libro más reciente el pago por  la cooperación civil.&#8221;</p>
<p style="text-align:justify;">Vamos a empezar con la ayuda militar. En las páginas 117-18 de &#8220;¿Apoderado de Moscú?&#8221; escribí:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;"><em>&#8220;La prensa occidental ha afirmado que la presencia de las tropas cubanas &#8211; &#8220;el ejército de alquiler desde Cuba&#8221; &#8211; costó una fortuna a Angola, posiblemente más de $ 500 millones al año. </em>The Economist<em> fue categórico: &#8220;la propia Cuba está bien pagada por sus mercenarios&#8221;, mientras que en </em>The New York Times<em> el columnista William Safire escribió  &#8220;la Cuba de Castro necesita desesperadamente continuar alquilando sus tropas.&#8221; Los documentos cubanos derriban ese mito&#8221;</em></p>
<p style="text-align:justify;">Luego de continuar, con cierto detalle, describiendo cómo los cubanos pidieron a Neto en Angola en 1976 si podía comenzar a alimentar a sus propias tropas (a quien los cubanos estaban alimentando), y &#8220;eventualmente abastecer las tropas cubanas con &#8216;comida fresca'&#8221; no pasó nada por dos años. Una vez más los cubanos se acercaron a Neto. &#8216;Es un tema muy incómodo para nosotros. &#8230; Nos avergüenza, pero tenemos que abordarlo. Es el costo de mantener a nuestras tropas aquí. &#8230; Nosotros pagamos todos los gastos que podemos sufragar con nuestra propia moneda, por ejemplo, los salarios de nuestros funcionarios y nuestros soldados. Pero no estamos en condiciones de gastar ni un centavo en moneda extranjera, porque, simplemente, no tenemos eso.'&#8221;</p>
<p style="text-align:justify;">Como explico en el ensayo, en septiembre de 1978 los dos países firmaron un acuerdo militar que estipula que La Habana procederá al pago de los sueldos de los militares cubanos en Angola, mientras que el gobierno de Angola podría sufragar todos los demás gastos. Este acuerdo estuvo en vigor hasta que las tropas cubanas dejaron Angola. Cito a <strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/fidel-castro/" target="_blank">Fidel Castro</a></strong> diciendo el presidente de Angola, <strong>José Eduardo dos Santos</strong> (sucesor de Neto) en 1984, &#8220;Los angolanos saben que nunca hemos cobrado por nuestra ayuda militar; no podemos pagar todos los gastos, tales como la alimentación de nuestras tropas, pero pagamos sus sueldos &#8230; Nuestros soldados son internacionalistas, no son mercenarios&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Hatzky al escribir que &#8220;Piero Gleijeses indicó que el pago podría también haber sido intercambiado por las operaciones militares cubanas&#8221; distorsiona el mismo punto que estaba construyendo: Sí, a partir de 1978, Angola paga los gastos de vida de los soldados cubanos, pero la cuestión mucho más importante es que La Habana continuó pagando sus salarios. Estas tropas no cumplían con ningún sentido de la palabra mercenarios. Hatzky al agregar que yo &#8220;no presentó pruebas para respaldar esta afirmación&#8221; es muy sorprendente.</p>
<p style="text-align:justify;">Ahora a la cooperación civil. Haztky dice que en las pp. 82-84 de <a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2014/02/25/las-visiones-de-libertad-de-piero-gleijeses-o-misiones-en-conflicto-ii/" target="_blank"><em>Visiones de la Libertad</em> </a>&#8220;Él [Gleijeses] confirmó &#8230; el pago de la cooperación civil.&#8221; Ella tiene razón, pero ella falla al no agregar que también declaro cuándo terminaron los pagos. Cito la carta  del 20 de septiembre 1983 de Fidel Castro al presidente angoleño dos Santos en el que Castro prometió: &#8220;Vamos a seguir ayudando a pesar de que sabemos que en la actualidad no puede permitirse el lujo de pagar por nuestros médicos, nuestros maestros, nuestros profesores y otros trabajadores de colaboración &#8230; Hemos decidido que desde el 1 de octubre, y hasta que la economía angoleña se haya recuperado no se realizarán cargos por nuestra asistencia técnica.&#8221; Luanda y La Habana acordaron que Angola debía solamente pagar el billete de avión y el alojamiento y manutención de los trabajadores de la colaboración de Cuba. El presidente dos Santos agradeció: &#8220;Cuba ha tomado otra decisión muy generosa, muy importante&#8221;. Le preguntó a Castro, &#8220;Nos gustaría tener una idea, más o menos, de cuánto tiempo Cuba puede soportar esta carga. Castro respondió: &#8220;Podemos mantenerla  el tiempo necesario. No te preocupes. Vamos a hacer este sacrificcio&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">En otras palabras, mientras que la asistencia técnica de Cuba a Angola duró diecisiete años, desde finales de 1975 hasta principios de 1991, Angola pagó sólo por seis años, desde enero de 1978 a octubre de 1983. E incluso en esos seis años, el pago de Angola fue limitado. El 5 de noviembre 1977 el acuerdo estableció siete niveles salariales, con la mayoría de los colaboradores civiles ganando entre $ 470 y $ 815 mensuales. Angola acordó pagar estos salarios al gobierno de Cuba, el 50 por ciento en divisas, y el 50 por ciento en <em>kwanzas</em> (su moneda nacional), que eran no convertibles.</p>
<p style="text-align:justify;">Cuando Hatzky escribe que &#8220;los acuerdos de cooperación también fueron vinculados a los acuerdos comerciales que beneficiaron la economía cubana,&#8221; [p. 152] ella no proporciona la evidencia. De hecho, las exportaciones de Angola a Cuba fueron mínimas en todo el período 1976-1991: sus exportaciones fueron a los países occidentales que podían pagar en moneda fuerte. En febrero de 1984, la embajada de Cuba tenía 572 millones de <em>kwanzas</em> inútiles.</p>
<p style="text-align:justify;">Contrariamente a la conclusión de Hatzky, la cooperación entre Cuba y Angola fue un ejemplo de verdadero internacionalismo: Cuba dio y Angola recibió.</p>
<p style="text-align:justify;">Christine Hatzky debe ser felicitada por ser el primer investigador extranjero en obtener acceso a un archivo del gobierno angolano para el período posterior a 1975. Sin embargo, la evidencia que ella ha sido capaz de entresacar de este archivo no le permite presentar una imagen precisa de la asistencia técnica de Cuba a Angola. Por otra parte, su metodología es inquietante: su uso del <em>Jornal de Angola</em> y de mis escritos demuestra que ella tiende a distorsionar lo que dicen sus fuentes. Como resultado, <em>Los cubanos en Angola</em> es un libro profundamente defectuoso, estropeado por errores que de hecho la llevan a una conclusión errónea. (Traducción de <em><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/" target="_blank">La pupila insomne</a></em>)</p>
<p style="text-align:justify;">Notas:</p>
<p><sup>[1]</sup> See Piero Gleijeses, <em>Conflicting Missions: Havana, Washington, and Africa, 1959-1976</em>, Chapel Hill: The University of North Carolina Press, 2002, pp. 35-38 and passim.</p>
<p><sup><sup>[2]</sup></sup> Bureau of Intelligence and Research of the State Department,  “Angola: The MPLA Prepares for Independence, Sept. 22, 1975, National Security Archive, Washington DC.</p>
<p><sup><sup>[3]</sup></sup> Robert Hultslander, fax to Piero Gleijeses, Dec. 22, 1998, posted the website of the National Security Archive, Washington DC. See also Gleijeses, <em>Conflicting Missions</em>, ch. 12 and F.J. du Toit Spies, <em>Operasie Savannah. Angola 1975-1976</em>, Pretoria: S.A. Weermag, 1989.  (This  secret report, commissioned by the South African government and based on South African documents, was declassified in 1988.)</p>
<p><sup><sup>[4]</sup></sup> Peter Kornbluh and William LeoGrande, <em>Back Channel: The Hidden History of Negotiations between Washington and Havana</em>, Chapel Hill: The University of North Carolina Press, 2014, p. 406. See Piero Gleijeses, review of <em>Back Channel</em>, <em>Journal of Latin American Studies</em>, 47 (Aug. 2015): 623-25.</p>
<p><sup><sup>[5]</sup></sup> CIA, “Cuban Foreign Policy and Activities Abroad,” Feb. 5, 1981, Executive Secretariat, Meeting Files, box 1, Ronald Reagan Library, Simi Valley, California; Henry Kissinger, <em>Years of Renewal</em>. New York: Simon and Schuster, 1999. p. 816.</p>
<p><sup><sup>[6]</sup></sup> See Piero Gleijeses, <em>Visions of Freedom: Havana, Washington, Pretoria and the Struggle for Southern Africa, 1976-1991</em>, Chapel Hill: The University of North Carolina Press, 2013, pp. 431-39 and passim.</p>
<p><sup><sup>[7]</sup></sup> CIA, “Latin America Review Supplement,” Aug. 3, 1978, NLC-24-12-2-2-8, Jimmy Carter Library, Atlanta, GA (hereafter JCL).</p>
<p><sup><sup>[8]</sup></sup> The Angolan scholar Miguel Júnio gained limited access to the Angolan military archives for his book <em>Forças Armadas Populares de Libertação de Angola: 1o Exército Nacional (1975-1992),</em> Lisbon: Prefacio, 2007.</p>
<p><sup><sup>[9]</sup></sup> <em>Jeune Afrique</em>, July 23, 1976, p. 28;  “Discussion with Delegates to the World Health Assembly – Peter G. Bourne, M.D., Geneva, Switzerland, May 1977: Angola,” Special Assistant to the President,  box 41, JCL</p>
<p><sup><sup>[10]</sup></sup> <em>World</em> (Johannesburg), June 30, 1976, p. 8; Risquet to Fidel Castro, July 13, 1976, Archive of the Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Havana (hereafter ACC). I have posted this document on a website hosted by the Cold War International History Project of the Woodrow Wilson International Center for Scholars at digitalarchive.org (hereafter “Posted in CWIHP”).</p>
<p><sup><sup>[11]</sup></sup> Departamento General de Relaciones Exteriores del CC del PCC, “Informe sobre la Colaboración Civil de Cuba con la República Popular de Angola,” Nov. 7, 1979, ACC. (Hereafter, “Informe sobre la Colaboración”)</p>
<p><sup><sup>[12]</sup></sup> “La colaboración entre Cuba y la República Popular de Angola,” June 1979, private collection, Havana.</p>
<p><sup><sup>[13]</sup></sup>  Memcon (Levy, Dilowa), [Oct. 1977,] ACC. Posted in CWIHP.</p>
<p><sup><sup>[14]</sup></sup> Interview with Cuban aid worker Gina Rey, May 28, 2005, Havana.</p>
<p><sup><sup>[15]</sup></sup> “Presidente Neto chegou de Cuba. Povo de Angola estava a recebê-lo,”<em> Jornal de Angola</em> (Luanda), July 31, 1976, p. 2. See also “Editorial,” ibid., p. 1.</p>
<p><sup><sup>[16]</sup></sup> “Comunicado Conjunto Angolano-Cubano,” <em>Jornal de Angola</em>, Aug. 1, 1976, p. 2.</p>
<p><sup><sup>[17]</sup></sup> “Acuerdo especial sobre condiciones generales para la realización de la colaboración económica y científico-técnica entre el gobierno de la República de Cuba y el gobierno de la República Popular de Angola,” Nov. 5, 1977, Archive of the Ministerio para la Inversión Extranjera y la Colaboración Económica, Havana (hereafter CECE). Posted in CWIHP</p>
<p><sup><sup>[18]</sup></sup> Levy Farah, Oct. 23, 1977, ACC. Posted in CWIHP</p>
<p><sup><sup>[19]</sup></sup> See Piero Gleijeses, “Moscow’s Proxy: Cuba and Africa, 1975-1988,”<em> Journal of Cold War Studies</em>, Fall 2006, p. 118; Gleijeses, <em>Visions of Freedom</em>, pp. 82-84.</p>
<p><sup><sup>[20]</sup></sup> Quotations from <em>Washington Post</em>, Aug.  15, 1982, B4; <em>Economist</em>, Oct.  10, 1987, p.  39; William Safire, <em>New York Times</em>, July 4, 1988, p.  23,</p>
<p><sup><sup>[21]</sup></sup> Raúl Castro, in “Septima Reunión con Neto,” May 26, 1976, in “Informe al Buró Político del Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba acerca de su visita a la República Popular de Angola, República Popular del Congo, y República Popular de Guinea, además de su visita a la URSS (19 de abril a 7 junio de 1976),” Oficina Secreta 2do Sec CC  PCC, Havana.</p>
<p><sup><sup>[22]</sup></sup> “Notas sobre la entrevista del general de división Senén Casas y el presidente Neto,” May 19, 1978, Centro de Información de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Havana (hereafter CIFAR). Posted in CWIHP.</p>
<p><sup><sup>[23]</sup></sup> “Convenio sobre los principios de colaboración en la rama militar, entre la República de Cuba y la República Popular de Angola,” Sept. 14, 1978, CIFAR. Posted in CWIHP.</p>
<p><sup><sup>[24]</sup></sup> Memcon (Fidel Castro, dos Santos),  March 17, 1984, ACC.</p>
<p><sup><sup>[25]</sup></sup> Castro to dos Santos, Sept. 20, 1983, CIFAR. Posted in CWIHP. See Gleijeses, <em>Visions of Freedom</em>, p. 229.</p>
<p><sup><sup>[26]</sup></sup> “Acuerdo Especial sobre las Condiciones Generales para la Realización de la Colaboración Económica y Científico-Técnica entre el Gobierno de la República de Cuba y el Gobierno de la República Popular de Angola,” Oct. 28, 1983, CECE. Posted in CWIHP.</p>
<p><sup><sup>[27]</sup></sup>  Memcon (Fidel Castro, dos Santos),  March 19, 1984, ACC.</p>
<p><sup><sup>[28]</sup></sup> “Acuerdo especial sobre condiciones generales para la realización de la colaboración económica y científico-técnica entre el gobierno de la República de Cuba y el gobierno de la República Popular de Angola,” Nov. 5, 1977, CECE. Posted in CWIHP.</p>
<p><sup><sup>[29]</sup></sup>  “Informe de la I sesión de la Comisión Mixta Intergubernamental para la colaboración económica y científico-técnica entre la República de Cuba y la República Popular de Angola,” Nov. 5, 1977, CECE.</p>
<p style="text-align:justify;"><sup><sup>[30]</sup></sup> Rodríguez Lompart to Carlos Rafael Rodríguez, Feb. 17, 1984, ACC.</p>
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		<title>Una amistad que ha perdurado durante estos años…</title>
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		<pubDate>Wed, 08 Jul 2015 12:08:41 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[&#160;Gloria León* Cuando logré escribir el libro Jorge Risquet: del Solar a la Sierra**, tras una ardua batalla de Piero Gleijeses para empujarme y  para convencer a Jorge Risquet, éste me puso como condición que no podía ir más allá &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=50211">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-502120" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2015/07/libro-de-leonov-raul-castro-un-hombre-en-revolucion.jpg?w=197"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/gloria-leon/" target="_blank"><strong>Gloria León</strong></a>*</h5>
<p style="text-align:justify;"><a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2015/07/libro-de-leonov-raul-castro-un-hombre-en-revolucion.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-50212" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2015/07/libro-de-leonov-raul-castro-un-hombre-en-revolucion.jpg?w=197" alt="libro-de-leonov-raul-castro-un-hombre-en-Revolucion" width="197" height="300" /></a>Cuando logré escribir el libro <em><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/jorge-risquet-valdes/" target="_blank"><strong>Jorge Risquet</strong></a>: del Solar a la Sierra**</em>, tras una ardua batalla de <strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/piero-gleijeses/" target="_blank">Piero Gleijeses</a></strong> para empujarme y  para convencer a Jorge Risquet, éste me puso como condición que no podía ir más allá de 1959 porque Fidel y Raúl no habían escrito sus memorias ni habían dejado que otros escribieran sus biografías.</p>
<p style="text-align:justify;">La otra condición que Risquet me puso es que si escribía el libro, tenía que ser una recreación de la época y sobre todo de una generación revolucionaria y la juventud socialista.</p>
<p style="text-align:justify;">A través del testimonio de Risquet, aprendí una historia muy bonita de la participación de Cuba en la Federación Mundial de la Juventud Democrática<span id="more-50211"></span> (FDJM) y de los Festivales Mundiales donde Cuba había tenido una participación importante.</p>
<p style="text-align:justify;">La delegación cubana a la conferencia de Viena en 1953 fue presidida por <a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/raul-castro/" target="_blank"><strong>Raúl Castro Ruz</strong> </a>quien había sido electo en el trascendente Congreso Martiano por los Derechos de la Juventud que se había celebrado durante los días 26,27 y 28 de enero de 1953.</p>
<p style="text-align:justify;">Después de la conferencia de Viena, los delegados cubanos se trasladaron a Bucarest, donde habría de constituirse el Comité Internacional  Preparatorio del IV Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes.  En nombre de la juventud cubana, la convocatoria  fue firmada por el propio Raúl.</p>
<p style="text-align:justify;">Raúl y otros compañeros latinoamericanos se embarcaron en un barco italiano, Andrea Gritti, para regresar a La Habana.</p>
<p style="text-align:justify;">En un encuentro conmemorativo de la Juventud Socialista hace unos años, Raúl contó la aventura del regreso:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;"><em>&#8220;En Génova, cogimos un barquito que paraba en todos los puertos, (como un tren lechero). A mí me gustaba. En el barquito había una piscina plástica pequeña donde nos bañábamos. Yo iba leyendo un libro que me había regalado un delegado ruso al Festival y me lo había dedicado, era el </em>Poema Pedagógico<em> de Makarenko.</em></p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;"><em>&#8220;En el barco iba un matrimonio ruso que no se relacionaba con nadie, pero cuando vio el libro, se acercó y vio la dedicatoria, resulta que quien me lo había regalado había estudiado con él en el Instituto de Relaciones Internacionales de Moscú. Le dije que mis amigos eran militantes comunistas y yo simpatizante, a partir de ese momento Nicolás y Valeria se hicieron nuestros amigos. Cuando llegamos a Canarias me dieron dinero para que le comprara unos plátanos, ya que jamás habían comido esa fruta, y una trusa. Nicolás empezó a bañarse también en la piscinita.&#8221;</em></p>
<p style="text-align:justify;">Risquet explica que los días del Festival coincidieron con los sucesos del Asalto al cuartel Moncada y la persecución de los heroicos protagonistas de la acción. Esto les permitió realizar una campaña intensa entre todas las delegaciones:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;"><em>&#8220;El hecho de que uno de los firmantes de la convocatoria del Festival, Raúl Castro, tuviera un desempeño protagónico en los sucesos, bajo la dirección del jefe de los asaltantes, su hermano <strong><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/fidel-castro/" target="_blank">Fidel</a></strong>, nos proporcionó un argumento muy sólido para hacer comprender a todos que se trataba de la acción patriótica de un destacamento de vanguardia heroico de la juventud cubana. Así surgió la consigna “¡Libertad para Fidel Castro y sus compañeros!” campaña mundial auspiciada por la FMJD hasta su liberación.&#8221;</em></p>
<p style="text-align:justify;">Nikolai Leónov acaba de escribir y publicar en Rusia una Biografía del Presidente Raúl Castro, que iluminará acerca de cómo se construyó la relación entre Cuba y la URSS, pero para mí lo interesante es que esa simpatía personal que tenía un trasfondo ideológico, se desarrolló en una travesía de un barco que trasladaba a un gran grupo de jóvenes revolucionarios, soñadores, que regresaban de estas lides revolucionarias y que muchos fueron asesinados después por las tiranías latinoamericanas. La amistad entre Nicolás y Raúl no han zozobrado a pesar del tiempo y de la distancia,  sino se han añejado como el buen vino.</p>
<p style="text-align:justify;">Enhorabuena que el presidente Raúl ha aceptado que una historia tan interesante y necesaria salga a la luz.</p>
<p style="text-align:justify;">Es una amistad que ha perdurado durante estos años.</p>
<p style="text-align:justify;">*Historiadora</p>
<p style="text-align:justify;"><em>**(Gloria M León, Jorge Risquet del Solar a la Sierra, </em>Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2006. pp77-82)</p>
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		<title>Sobre &#8220;Back Channel to Cuba: La Historia oculta de negociaciones entre Washington y La Habana&#8221;</title>
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		<pubDate>Wed, 11 Feb 2015 11:44:30 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[&#160;Piero Gleijeses A finales de 1988, como la distensión entre Washington y Moscú floreció, Fidel Castro le dijo al presidente de Angola, José Eduardo dos Santos: &#8220;No sabemos cómo los Estados Unidos van a interpretar la paz y la distensión, &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=47762">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-477630" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2015/02/back-channel.jpg"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/piero-gleijeses/" target="_blank"><strong>Piero Gleijeses</strong></a></h5>
<p style="text-align:justify;"><a href="http://wp.me/p10AwN-cqm"><img class="alignleft wp-image-47764 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2015/02/back-channel.jpg" alt="back-channel" width="186" height="271" /></a>A finales de 1988, como la distensión entre Washington y Moscú floreció, <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/fidel-castro/" target="_blank"><strong>Fidel Castro</strong></a> le dijo al presidente de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/angola/" target="_blank"><strong>Angola</strong></a>, José Eduardo dos Santos: &#8220;No sabemos cómo los Estados Unidos van a interpretar la paz y la distensión, si será una paz para todos, la distensión para todos, la convivencia para todos, o si los norteamericanos interpretarán &#8216;convivencia&#8217; como la paz con la Unión Soviética &#8211; la paz entre los poderosos &#8211; y la guerra contra el pequeño. Esto aún no se ha visto. Tenemos la intención de seguir siendo firmes, pero estamos dispuestos a mejorar las relaciones con Estados Unidos si hay una apertura&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;"><span id="more-47762"></span>No hubo ninguna apertura. Para los próximos tres años, ya que la Unión Soviética estaba al borde del colapso, los funcionarios estadounidenses presionaron a Gorbachov para cortar toda la ayuda de Moscú a Cuba. El colapso de la<strong> Unión Soviética</strong>, en diciembre de 1991, significó que La Habana estaba sola, y en una situación económica desesperada. Washington endureció el embargo, lo que hizo más difícil posible para terceros países comerciar con Cuba. Los funcionarios estadounidenses esperaban que el hambre y la desesperación obligarían al pueblo cubano a volverse contra su gobierno. Incluso después de que se dieron cuenta de que el régimen cubano no se vendría abajo, todavía <strong>Bill Clinton</strong>, <strong>George W. Bush</strong>, y &#8211; hasta hace unos meses &#8211; <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/barack-obama/" target="_blank"><strong>Barack Obama</strong> </a>continuaron el embargo.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Por qué tanto odio? Leycester Coltman, ex embajador británico en Cuba, escribió en 2003 que Fidel Castro era &#8220;todavía un hueso &#8230; atascado en la garganta de los estadounidenses. Ha desafiado y burlado a la única superpotencia del mundo, y no será perdonado&#8221;. Durante mucho tiempo funcionarios estadounidenses y expertos  hemos reflexionado sobre qué condiciones demandar de los cubanos desobedientes antes de que Washington se digne a levantar el embargo, olvidando que es Estados Unidos el que intentó asesinar a Castro, llevó a cabo acciones terroristas contra Cuba, y sigue ocupando territorio cubano &#8211; <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/guantanamo/" target="_blank"><strong>Guantánamo</strong></a>, el vil metal de 1898. La memoria selectiva permite a los estadounidenses transformar a Cuba en el agresor y los Estados Unidos en la víctima.</p>
<p style="text-align:justify;">El reclamo persistente de funcionarios estadounidenses de que el embargo fue motivado por la preocupación por la democracia y los derechos humanos en Cuba era tan risible como deshonesto: Estados Unidos goza de excelentes relaciones con la escoria de la tierra, como <strong>Arabia Saudita</strong>; y con estados canallas como <strong>Israel</strong>, una potencia colonial cuyos asentamientos hacen una broma sórdida de la promesa de permitir la creación de un Estado palestino. No fue el amor a la democracia o la preocupación por el bienestar de los cubanos lo que motivó la política estadounidense. El voto de los cubanoamericanos y el deseo de venganza -nada más- explica la continuación del embargo. Por último, el presidente Obama ha dado un paso muy retrasado que marca el principio del fin de un capítulo vergonzoso de la política exterior de Estados Unidos.</p>
<p style="text-align:justify;">Es este capítulo sórdido el que <strong>Peter Kornbluh</strong> y <strong>William LeoGrande</strong> diseccionan. <strong><em>Back Channel to Cuba</em></strong> se centra en la &#8220;historia oculta de las negociaciones entre Washington y La Habana&#8221; desde Eisenhower hasta Obama. Los autores están bien cualificados para esta tarea. Han visitado Cuba una y otra vez en las últimas décadas, desarrollando un conocimiento profundo del país. Kornbluh ha escrito el mejor análisis de la política de <strong>Richard Nixon</strong> hacia el gobierno de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/salvador-allende/" target="_blank"><strong>Salvador Allende</strong></a>, y varios ensayos pioneros sobre las relaciones de Estados Unidos con Cuba. LeoGrande es el autor del mejor libro sobre la política de Estados Unidos hacia América Central en los años de Carter y Reagan, y de un ensayo muy perspicaz sobre la política cubana en el Cuerno de África, publicado en 1980, en momentos en que los documentos &#8211; de Cuba, Estados Unidos o soviéticos &#8211; no habían sido desclasificados. Este ensayo ha resistido la prueba del tiempo y se ha mantenido como la mejor discusión de la política cubana en el Cuerno hasta ahora  -será destronado, después de 35 años, mediante un análisis magistral de <strong>Nancy Mitchell</strong> en un libro de próxima aparición sobre Carter y África.</p>
<p style="text-align:justify;">Kornbluh y LeoGrande han husmeado todas las fuentes posibles de Estados Unidos para <em>Back Channel</em> &#8211; documentos, entrevistas, memorias inéditas de protagonistas. Es un trabajo impresionante. Su examen de la política estadounidense está bien documentado, bien argumentado y bien escrito. <em>Back Channel</em> es, junto a <em>That Infernal Little Cuban Republic </em>de Lars Schoultz, con mucho, el mejor estudio que tenemos de las relaciones de Estados Unidos con la Cuba de Castro.</p>
<p style="text-align:justify;">Sólo tengo una reserva sobre <em>Back Channel</em>, la misma que tuve para el excelente libro de Schoultz: no tiene documentos cubanos. Cuando leí <em>Back Channel</em> tuve la misma sensación que tuve cuando leí <em>That Infernal Little Cuban Republic</em>: yo estaba viendo un partido de tenis en el que podía ver sólo a uno de los jugadores, el otro estaba fuera de cámara.</p>
<p style="text-align:justify;">Esto no es culpa de los autores; es la consecuencia inevitable de la obstinada negativa de los cubanos a abrir sus archivos. Para su crédito, ni Schoultz, ni Kornbluh y LeoGrande, nunca pretenden saber más que ellos, una rara virtud entre los estudiosos de las relaciones de Estados Unidos con la Cuba de Castro, que tan a menudo fingen conocimiento de lo que Castro estaba pensando y cuáles eran sus &#8220;verdaderas&#8221; intenciones. Schoultz, Kornbluh y LeoGrande, por otro lado, sólo van tan lejos como su evidencia les permite.</p>
<p style="text-align:justify;">Tengo un desacuerdo importante con <em>Back Channel</em>. Kornbluh y LeoGrande argumentan que &#8220;una de las cosas más llamativas de la larga historia de antagonismo entre Cuba y los Estados Unidos es la frecuencia con que los cubanos han tratado de encontrar una manera de reducir la brecha. &#8230; Cada vez que un nuevo presidente asumió el cargo en Washington, Castro le tendió una rama de olivo para ver si la administración &#8211; no importa qué tan conservadora o antagónica &#8211; podría estar abierta a mejores relaciones&#8221;. Esto es justo en el punto. Explican además que para Castro &#8220;en ciertos momentos otros intereses superaban claramente las mejores relaciones con los Estados Unidos.&#8221; Esto, también es cierto. Pero no estoy de acuerdo cuando agregan que esto se debía a que &#8220;Castro calculó que Cuba tenía más que ganar en sus relaciones con Moscú y su posición en el Tercer Mundo, interviniendo en África en la década de 1970.&#8221; Esto no es consistente con el historial. En noviembre de 1975, Castro desafió a <strong>Leonid Brezhnev</strong> enviando tropas cubanas a Angola. En noviembre de 1987, desafió a <strong>Mijail Gorbachov</strong> al decidir, por su cuenta, expulsar al ejército sudafricano de Angola. Aquí me secundo de <strong>Henry Kissinger</strong> contra Kornbluh y LeoGrande: en sus memorias, Kissinger explicó que en 1975 Castro había enfrentado a Moscú con un hecho consumado, y corría el riesgo de la ira del Kremlin, porque &#8220;era probablemente el más genuino líder revolucionario entonces en el poder.&#8221; Castro envió las tropas porque entendía que la victoria del eje del mal &#8211; Pretoria y Washington, que participaban en una importante operación secreta paramilitar para imponer sus clientes en Luanda &#8211; habría endurecido las garras de la dominación blanca sobre el pueblo de África del Sur. Castro no mantuvo las tropas cubanas en Angola después de 1975 para complacer a los soviéticos sino &#8220;para preservar la independencia de Angola&#8221; de la agresión de Sudáfrica, como señaló la CIA. En cuanto a la intervención cubana en el Cuerno de África a finales de 1977 para defender a <strong>Etiopía</strong> de una agresión somalí alentada por el gobierno de Carter, la evidencia de los archivos cubanos y alemanes del Este, así como los documentos soviéticos que han sido desclasificados, muestra que los cubanos creyeron, equivocadamente como se vio después, que &#8220;una verdadera revolución&#8221; se llevaba a cabo en Etiopía . Fue esta creencia -no la esperanza de ganarse el favor del Kremlin- lo que llevó a Castro a despachar 13.000 soldados cubanos para defender la revolución etíope de la invasión de Somalia. En todo momento lo que impulsó la política de Castro en África era su sentido de misión. Como la CIA ha señalado, era un líder &#8220;comprometido en una gran cruzada&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;">Obviamente el sentido de misión de Castro no era la única fuerza en la formación de su política exterior, pero era su fundamento. Este sentido de misión -y no el deseo de agradar a Moscú o impresionar a los países del Tercer Mundo &#8211; fue el motor de su política exterior y superó el deseo de mejorar las relaciones con los Estados Unidos.</p>
<p style="text-align:justify;">Mi desacuerdo con Kornbluh y LeoGrande en este punto de ninguna manera empaña el hecho de que <em>Back Channel</em> es un <em>tour de force</em> que mejora nuestra comprensión de la política de Estados Unidos hacia Cuba desde 1959. (Traducción de <a href="“engaged%20in a great crusade." target="_blank"><em>La pupila insomne</em></a>)</p>
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		<title>Guerras encubiertas</title>
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		<pubDate>Mon, 19 Jan 2015 14:50:48 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[&#160;Piero Gleijeses La CIA guarda sus archivos con ferocidad. Sabemos mucho acerca de algunas operaciones encubiertas durante la Guerra Fría. De las demás, sabemos sólo los contornos difusos. Y seguramente hay operaciones sobre las que somos totalmente inconscientes. Hay diferentes &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=47485">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-474860" data-img="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2015/01/gleijeses-piero.jpg?w=300"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/piero-gleijeses/" target="_blank"><strong>Piero Gleijeses</strong></a></h5>
<div id="attachment_47489" style="width: 310px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://wp.me/p10AwN-clT"><img class="wp-image-47489 size-medium" src="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2015/01/gleijeses-piero.jpg?w=300" alt="El historiador ítalo-estadounidense Piero Gleijeses. " width="300" height="256" /></a><p class="wp-caption-text">El historiador ítalo-estadounidense Piero Gleijeses.</p></div>
<p style="text-align:justify;">La <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/cia/" target="_blank"><strong>CIA</strong></a> guarda sus archivos con ferocidad. Sabemos mucho acerca de algunas operaciones encubiertas durante la <strong>Guerra Fría</strong>. De las demás, sabemos sólo los contornos difusos. Y seguramente hay operaciones sobre las que somos totalmente inconscientes.</p>
<p style="text-align:justify;">Hay diferentes tipos de operaciones encubiertas &#8211; propaganda, acción política, influencia económica, paramilitares. Este ensayo se centra en las operaciones paramilitares, las que incluyen el &#8220;uso no reconocido de la fuerza,<span id="more-47485"></span> o la asistencia a quienes perpetúan o resisten el uso de la fuerza.&#8221; (Godson, 158) No examina las operaciones lanzadas en Indochina porque eran ansilares a un esfuerzo mayor de la guerra en Vietnam. Algunas operaciones paramilitares buscaban el derrocamiento de un gobierno extranjero; otras trataron de aplastar las revueltas que amenazaban regímenes amigos o de hostigar a gobiernos extranjeros hostiles sin esperar derrocarlos.</p>
<p style="text-align:justify;">Con la excepción de <strong>Gerald Ford</strong> y <strong>Jimmy Carter</strong>, durante la Guerra Fría todos los presidentes de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/estados-unidos/"><strong>Estados Unidos</strong></a> lanzaron al menos una operación encubierta para derrocar a un gobierno extranjero. Con la excepción de <strong>Harry Truman</strong>, ninguno puso en marcha una operación paramilitar encubierta en Europa. &#8220;La Guerra Fría fue una contienda que consistió en hacer boxeo sombra en áreas de importancia marginal,&#8221; escribe la historiadora Nancy Mitchell: &#8220;porque la guerra real en lugares que realmente contaban &#8211; Berlín, Washington y Moscú &#8211; era imposible de ganar&#8221; (Mitchell, 67).  Como el Presidente <strong>Dwight Eisenhower</strong> entendió cuando los altos funcionarios de la CIA le instaron a ayudar a los rebeldes húngaros que luchaban contra el régimen comunista a finales de 1956, el riesgo de desencadenar una guerra con la Unión Soviética era demasiado grande. Europa estaba fuera de los límites. Las operaciones paramilitares estadounidenses durante la Guerra Fría se pusieron en marcha en el Tercer Mundo.</p>
<p style="text-align:justify;">Existe un cliché sobre Truman: él se opuso a operaciones paramilitares. &#8220;Mientras Truman permaneció como presidente&#8221;, ha escrito el historiador H.W. Brands, &#8220;los agentes encubiertos tuvieron que contentarse con actividades modestamente intrusivas como la canalización de fondos secretos a partidos políticos anti-comunistas de Europa occidental.&#8221; (Brandss, 60).</p>
<p style="text-align:justify;">Esto es profundamente erróneo. Como el ex Director de Inteligencia Central (DCI) <strong>Richard Helms</strong> señaló, &#8220;Truman dio el visto bueno en un buen número de decisiones para las operaciones encubiertas de las que en años después dijo que no sabía nada.&#8221; (Helms, 1989) Estas decisiones incluyeron muchas operaciones paramilitares detrás de la Cortina de Hierro con el objetivo fortalecer las fuerzas de resistencia y hostigar a la <strong>Unión Soviética</strong>, así como las operaciones para acosar a <strong>China</strong> durante la Guerra de <strong>Corea</strong>. Una tenía una meta más grandiosa: derrocar al gobierno de <strong>Albania</strong>.</p>
<p style="text-align:justify;">La ruptura de Stalin con Tito en 1948 parecía presentar a Occidente una gran oportunidad; el régimen albanés se mantuvo leal a la Unión Soviética y lanzó una purga sangrienta contra numerosos partidarios de Tito en el Partido Comunista de Albania y en las fuerzas armadas. Albania se convirtió en un alislado puesto avanzado soviético en el Mediterráneo: sus únicas fronteras terrestres eran con Yugoslavia, repentinamente hostil, y <strong>Grecia</strong>, un cliente de Estados Unidos. Al otro lado del mar Adriático estaba otro cliente de Estados Unidos, Italia.</p>
<p style="text-align:justify;">Los británicos inventaron el plan, y convencieron a los estadounidenses de unirse: juntos entrenarían exiliados de Albania y los infiltrarían dentro de ese país, donde podrían impulsar el fuerte movimiento anticomunista e inspirar a una población con ganas de rebelarse. La operación, que se inició en 1949, se basó en una inteligencia defectuosa e ilusiones: las fuerzas de resistencia eran débiles y la población pasiva. El desastre era inevitable. Uno tras otro los equipos enviados por los estadounidenses y los británicos fueron eliminados, pero más fueron enviados. Cientos de albaneses murieron. &#8220;Pocas veces una operación de inteligencia ha ido tan resueltamente de un desastre a otro&#8221;, señaló un estudioso. (Winks, 399) En 1953 el gobierno de Eisenhower puso fin al empeño temerario.</p>
<p style="text-align:justify;">Los años de Eisenhower fueron una edad de oro para la CIA. Eisenhower compartía la afición de Truman por las operaciones paramilitares, vertió recursos en la agencia, y nombró a Allen Dulles como DCI. Allen era el hermano menor de <strong>John Foster Dulles</strong>, Secretario de Estado de Eisenhower y asesor de política exterior de la mayor confianza. Los dos hermanos estaban en constante y fácil comunicación; a menudo, después de un día de trabajo, Allen pasaba por casa de Foster para repasar asuntos pendientes. Nunca un Secretario de Estado y un Director de la CIA disfrutaron una relación tan cerrada. Esto molestó a algunas personas: &#8220;Es una relación que sería mejor no tuviera que existir&#8221;, comentó el presidente de un comité nombrado por Eisenhower para investigar la agencia. Eisenhower no estuvo de acuerdo: &#8220;Parte del trabajo de la CIA es extensión del trabajo del Departamento de Estado.&#8221; (Doolittle, 1954)</p>
<p style="text-align:justify;">Mientras bajo Truman las operaciones paramilitares encubiertas fallaron persistentemente, bajo Eisenhower dos de las tres operaciones para derrocar gobiernos tuvieron éxito: en <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/iran/"><strong>Irán</strong></a> en 1953 y <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/guatemala/"><strong>Guatemala</strong></a> en 1954. Estos dos éxitos realzaron el prestigio de la CIA entre los que los conocieron. El fracaso de la agencia para derrocar al gobierno de <strong>Indonesia</strong> en 1957-1958 no  atenuó su brillo.</p>
<p style="text-align:justify;">El derrocamiento del presidente <strong>Jacobo Arbenz</strong> en Guatemala es una de las pocas operaciones paramilitares encubiertas sobre la que el gobierno de EEUU ha desclasificado un rico tesoro de documentos. Estos documentos demuestran que la inteligencia estadounidense en Guatemala durante los años de Eisenhower era muy buena. La CIA informó de que Arbenz era o un comunista o un compañero de viaje; que sus asesores más cercanos eran los comunistas, y que eran el motor detrás del programa de reforma agraria exitosa de Arbenz. (100.000 familias &#8211; un sexto de la población de Guatemala &#8211; recibieron la tierra que necesitaban desesperadamente.) La Inteligencia de Estados Unidos también informó que no había infiltración comunista en las fuerzas armadas de Guatemala. Esto, también estaba en lo cierto.</p>
<p style="text-align:justify;">La CIA no afirmó que existía el peligro de un golpe comunista en Guatemala &#8211; y no hay ninguna indicación de que los políticos estadounidenses incluso plantearan la pregunta. Dado el desequilibrio de poder entre los Estados Unidos y Guatemala, el costo de destruir el gobierno de Arbenz era tan bajo que no se molestaron en contemplar cualquier alternativa &#8211; como aprender a convivir con un gobierno pro-comunista que respetaba las libertades políticas en un grado inusual en América Latina.</p>
<p style="text-align:justify;">Una fuerza de unos 250 exiliados patrocinados por la CIA invadió Guatemala en junio de 1954. El ejército de Guatemala podría haberlos aplastado con facilidad, pero no se atrevió: los exiliados eran los apoderados de los Estados Unidos, y si el ejército de Guatemala los derrotaba, ¿qué haría Eisenhower a continuación? Él enviaría tropas estadounidenses &#8211; esto es lo que la estación de la CIA en Guatemala, la embajada de Estados Unidos y la misión militar estadounidense dijo a los guatemaltecos. El mismo mensaje fue pregonado día tras día por los medios de la oposición guatemalteca. &#8220;¿Cómo podrían los líderes de Guatemala imaginar que Estados Unidos toleraría un nido de enemigos en su propia puerta?&#8221;, preguntó un destacado periodista guatemalteco que trabajó en estrecha colaboración con la CIA. &#8220;Alemania &#8230; sigue ocupada, y también lo está Japón &#8211; y nosotros lo estaremos también, pobres tontos que ni siquiera producimos  fuegos artificiales, mucho menos la munición para una resistencia simbólica.&#8221; (Marroquín Rojas, 1954) En los Estados Unidos ningún órgano de la gran prensa y ningún miembro del Congreso &#8211; Demócrata o Republicano-  abogagó por tratar de convivir con la Guatemala de Arbenz.</p>
<p style="text-align:justify;">Cuando comenzó la invasión de exiliados, el ejército guatemalteco se negó a luchar; en lugar de ello se volvió contra Arbenz y lo obligó a renunciar. El líder de los invasores, que habían sido elegidos a dedo por la CIA, se convirtió en el nuevo presidente de Guatemala.</p>
<p style="text-align:justify;">El derrocamiento de Arbenz aseguró a la administración de Eisenhower que el hemisferio era seguro &#8211; hasta 1959, cuando <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/fidel-castro/"><strong>Fidel Castro</strong></a> tomó el poder en Cuba. Los Estados Unidos respondieron al desafío de Castro en la forma en que siempre trató con molestias en su patio trasero: con violencia. Por órdenes de Eisenhower, la CIA comenzó a tramar el derrocamiento de Castro. En abril de 1961, tres meses después de la inauguración de John Kennedy, 1.300 insurgentes entrenados por la CIA irrumpieron en una playa de Cuba, en Bahía de Cochinos. Sólo para rendirse en masa.</p>
<p style="text-align:justify;">La derrota en <strong>Bahía de Cochinos</strong> añadió un elemento de veneno personal a la cruzada de Kennedy contra Cuba. Al rechazar la oferta de Castro de conversar acerca de un <em>modus vivendi</em> entre los dos países, &#8220;regañó&#8221; al Subdirector de Planes de la CIA Bissell por estar &#8220;sentado en su culo y no hacer nada acerca de deshacerse de Castro y el régimen de Castro.&#8221; (Estados Unidos, Senado, 141). Las peraciones paramilitares de la CIA contra Cuba no disminuyeron hasta 1965.</p>
<p style="text-align:justify;">Atormentados por el temor a una segunda Cuba, los gobiernos de Kennedy y Johnson participaron en operaciones encubiertas en varios otros países de América Latina para socavar grupos o gobiernos que consideraban suevemente comunistas. Para el final de la administración de Johnson, el espectro de una segunda Cuba en el hemisferio se había desvanecido, pero luego, en 1970, <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/salvador-allende/" target="_blank"><strong>Salvador Allende</strong></a> ganó las elecciones presidenciales de Chile. Allende fue un demócrata sincero, pero él era un socialista, encabezó una coalición que incluyó al Partido Comunista, y era amigo de Fidel Castro. Para el presidente <strong>Richard Nixon</strong> y para <strong>Henry Kissinger</strong> su ascenso a la presidencia fue una bofetada a los Estados Unidos y un terrible ejemplo para América Latina. Se comprometieron a acabar con él. Técnicamente, los militares chilenos actuaron por su cuenta cuando se derrocó a Allende el 11 de septiembre de  1973, pero, como dijo Kissinger, mediante la realización de una campaña de desestabilización y la ayuda a los grupos antigubernamentales, la CIA había &#8220;creado las condiciones tan grandes como fuera posible [para un golpe de estado ].&#8221; (Kissinger, 1973).</p>
<p style="text-align:justify;">Desde finales de 1950 hasta principios de 1970, el foco de las operaciones paramilitares de la CIA estaba en Indochina contra los vietnamitas del Norte y en el hemisferio occidental en contra de Castro. Pero cuando dieciséis países africanos obtuvieron su independencia en 1960, un nuevo frente se abrió. África se convirtió, en palabras de la Secretaria de Estado, Christian Herter, en &#8220;un campo de batalla de primer orden.&#8221; (Gleijeses, 2002, 6)</p>
<p style="text-align:justify;">Durante las próximas dos décadas, Estados Unidos participó en dos importantes operaciones paramilitares en África. En 1964-65 el presidente Lyndon Johnson trató de derrotar una revuelta en el antiguo Congo Belga contra el régimen corrupto y represivo que Eisenhower y Kennedy habían impuesto al país. La CIA reclutó un ejército de 1.000 mercenarios blancos, los armó, les proporcionó el apoyo logístico indispensable e incluso organizó una fuerza aérea mercenaria para bombardear y ametrallar a los rebeldes. Los mercenarios perpetraron atrocidades masivas y aplastaron la revuelta.</p>
<p style="text-align:justify;">La otra operación paramilitar importante fue en 1975 en Angola, donde Pretoria y Washington trabajaron juntos para aplastar un movimiento de izquierda. Con la connivencia de Washington, las tropas sudafricanas invadieron el país y casi tuvieron éxito en la instalación de los líderes amistosos en Luanda &#8211; pero luego 36.000 soldados cubanos inundaron Angola y empujaron a las tropas sudafricanas fuera.</p>
<p style="text-align:justify;">Jimmy Carter no lanzó grandes operaciones paramilitares hasta la invasión soviética de Afganistán en diciembre de 1979. A continuación, él expandió el programa de ayuda no letal a la muyahidines afganos, que había aprobado en julio de 1979, a un gran total de 60 millones de dólares que incluía &#8220;todo tipo de armas y apoyo militar. &#8220;(Gates, 251)</p>
<p style="text-align:justify;">Para la CIA la presidencia de Reagan fue otra edad de oro, una vuelta a los años de Eisenhower. El dinero y la mano de obra fluyeron a la agencia. Además, por primera vez desde Eisenhower, el ICD, William Casey, fue miembro del círculo íntimo del presidente. Hubo, sin embargo, dos diferencias significativas entre las épocas de Eisenhower y Reagan. El Congreso, cuya supervisión de la agencia había sido laxa, ahora quería estar en el bucle; y la prensa de Estados Unidos ya no estaba en silencio.</p>
<p style="text-align:justify;">No hay leyes que hayan impedido a la prensa estadounidense informar sobre las operaciones encubiertas, pero su silencio en las tres primeras décadas de existencia de la CIA es sorprendente. Tomemos, por ejemplo, el derrocamiento de Arbenz en Guatemala. La mano de los Estados Unidos era evidente. La propia CIA informó que la prensa europea occidental era prácticamente unánime en la conclusión de que la agencia había diseñado la caída de Arbenz. En las palabras del Inspector General de la CIA, &#8220;La hoja de parra era muy transparente, raída.&#8221; (Kirkpatrick, 1989) insuficientemente raída, sin embargo, para la prensa estadounidense. Cuando se trataba de explorar el papel de Estados Unidos en el otoño de Arbenz, los periódicos de Estados Unidos, o ignoraron el asunto o rechazaron de plano cualquier insinuación de que el gobierno de Estados Unidos había ayudado a los rebeldes.</p>
<p style="text-align:justify;">Ese fue el patrón, la misma &#8220;disciplina&#8221; fue evidente en 1957-1958 durante la operación contra Indonesia, en las semanas previas a la Bahía de Cochinos, en 1964-1965, durante la operación en el antiguo Congo Belga, y en 1975 en Angola.</p>
<p style="text-align:justify;">Aún más sorprendente que el silencio de la prensa de Estados Unidos es el fracaso de los historiadores al tomar nota de ello. Con la excepción de los análisis de Bahía de Cochinos y de un libro acerca de la operación de Indonesia, ningún historiador jamás menciona la complicidad de la prensa. Por lo tanto, no hay una explicación de esta autocensura.</p>
<p style="text-align:justify;">Para la década de 1980 la prensa había cambiado. Había tres grandes operaciones paramilitares en los años de Reagan &#8211; en Afganistán, Angola y Nicaragua &#8211; y la prensa informó de las tres.</p>
<p style="text-align:justify;">La más polémica fue contra Nicaragua. La guerra de los contras contra el gobierno sandinista nunca fue popular entre la opinión pública estadounidense o el Congreso, pero Reagan la persiguió, sin inmutarse. Él creía que los sandinistas eran marxistas-leninistas y que Estados Unidos no podía tolerar un régimen marxista-leninista en Centroamérica. Mientras la administración emprendió una guerra económica en <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/nicaragua/" target="_blank"><strong>Nicaragua</strong></a>, la CIA nutrió un ejército anti-sandinista &#8211; los Contras. Los armó, les pagó y les proporcionó santuarios en la vecina Honduras. Miles acudieron a unirse a los Contras creyendo que la victoria era inevitable porque Ronald Reagan estaba detrás de ellos y, si era necesario, enviaría tropas estadounidenses. Esta confianza &#8211; en que Estados Unidos iba a ganar la guerra para ellos &#8211; hinchó las filas de la contra pero evisceró su voluntad de luchar.</p>
<p style="text-align:justify;">Muy pronto, en 1982, la prensa estadounidense comenzó a informar sobre el papel de Estados Unidos en la guerra de los contras. Por primera vez en la historia de los Estados Unidos hubo un debate -un vigoroso debate &#8211; sobre una operación paramilitar mientras se desarrollaba (no después de que había fracasado, como había sido el caso de Bahía de Cochinos). El debate tuvo lugar en los medios de comunicación, entre amplios sectores de la opinión pública, y en el Congreso de Estados Unidos. Había amargos enfrentamientos entre los Comités de Inteligencia del Congreso y la CIA. El DCI Casey y sus colaboradores más cercanos disimularon y se ofuscaron cuando informaron al Congreso de lo que la CIA estaba haciendo por los Contras.</p>
<p style="text-align:justify;">Después de la aplastante reelección de Reagan en noviembre de 1984, muchos estadounidenses temían que podría aprobar una invasión de Nicaragua, y tal vez lo habría hecho, tuvo el escándalo Irán-Contras que no lo debilitó. Cuando Reagan dejó la Casa Blanca, los sandinistas estaban todavía en el poder.</p>
<p style="text-align:justify;">Las operaciones paramilitares de la CIA durante la Guerra Fría no tensaron a la tesorería de Estados Unidos; Afganistán, con mucho, la más cara, costó alrededor de dos mil millones de dólares repartidos en más de una década &#8211; una pequeña suma para un país tan rico como los Estados Unidos. Tampoco fueron costosas en vidas estadounidenses. La CIA mantuvo el personal estadounidense lejos de las zonas de combate. No más de una docena de estadounidenses murieron en las operaciones examinadas en este ensayo.</p>
<p style="text-align:justify;">Varias de estas operaciones fracasaron, pero el fracaso implicó un bajo costo para los Estados Unidos, incluso en términos diplomáticos. Las relaciones con Albania, por ejemplo, habrían sido execrables incluso sin la operación paramilitar de Truman. El ser una superpotencia ayudó a amortiguar el precio de la derrota. El asalto de la CIA sobre Cuba en la década de 1960 envenenó las relaciones entre los dos países, pero Cuba siguió reclamando un <em>modus vivendi</em> con los gobiernos de Kennedy y Johnson &#8211; sólo para ser rechazada. Desde la perspectiva del gobierno de Estados Unidos el fracaso más costoso puede haber sido la operación de 1975 en Angola, ya que atrajo 36.000 soldados cubanos a ese país. Y, sin embargo, en retrospectiva, las tropas cubanas, que permanecieron quince años, no hirieron significamente el interés importante de los Estados Unidos; protegieron a Angola de la Sudáfrica del apartheid y forzaron a Pretoria a conceder la independencia a Namibia.</p>
<p style="text-align:justify;">El éxito &#8211; la consecución de los objetivos fijados por los políticos estadounidenses &#8211; fue a menudo más caro que el fracaso. El hecho de que la CIA podría resolver un problema a bajo costo hace que sea fácil para los políticos estadounidenses evitar la reflexión. Muchos estadounidenses fechan el comienzo de la enemistad entre EE.UU. e Irán por el triunfo de la revolución iraní de 1979 y la captura de los rehenes. Sería más exacto, sin embargo, citar 1953 &#8211; el derrocamiento de Mohammad Mossadegh. Él no representaba una amenaza para los Estados Unidos. Un modus vivendi con él podría haber servido mejor a los intereses a largo plazo de Washington. Pero ¿por qué molestarse cuando era tan fácil acabar con él?</p>
<p style="text-align:justify;">Las operaciones paramilitares encubiertas de la CIA eran rara vez un secreto fuera de los Estados Unidos. En el Tercer Mundo, reforzaron la imagen de Estados Unidos como un matón machista. Pero ellas hicieron más. Al hacer el pedido a la agencia para lanzar operaciones paramilitares, las autoridades estadounidenses no tenían la intención de hacer daño a la gente de los países a los que se dirigían &#8211; creían que estaban actuando en el interés nacional de Estados Unidos, y cualquier daño colateral era desafortunado. Con demasiada frecuencia, sin embargo, estas operaciones no sirvieron al interés nacional de los Estados Unidos e infligieron un efecto devastador en la población de los países que fueron blanco. Esta es la más grave responsabilidad de las operaciones paramilitares que la CIA lanzó durante la Guerra Fría, y es una mancha en el expediente de los Estados Unidos, aunque la mayoría de los estadounidenses sean felizmente inconscientes de ello. (Traducción <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/" target="_blank"><em>La pupila insomne</em></a>)</p>
<p><span style="color:#000000;"><b>Fuentes:</b></span></p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1"><sup><sup>[1]</sup></sup></a> Roy Godson, <em>Dirty Tricks or Trump Cards: U.S. Covert Action and Counterintelligence</em>, New Brunswick, 2008, p. 158.</p>
<p><a href="#_ftnref2" name="_ftn2"><sup><sup>[2]</sup></sup></a> Nancy Mitchell,  “The Cold War and Jimmy Carter,” in Melvyn Leffler and Odd Arne Westad, eds.,<em> Cambridge History of the Cold War</em>, New York, 2010, 3:67.</p>
<p><a href="#_ftnref3" name="_ftn3"><sup><sup>[3]</sup></sup></a> H.W. Brands, <em>The Devil We Knew: Americans and the Cold War</em>, New York, 1993, p.60.</p>
<p><a href="#_ftnref4" name="_ftn4"><sup><sup>[4]</sup></sup></a> Interview with Richard Helms, Washington DC, Sept. 7, 1989.</p>
<p><a href="#_ftnref5" name="_ftn5"><sup><sup>[5]</sup></sup></a> See Michael Dravis, “Storming Fortress Albania: American Covert Operations in Microcosm, 1949-54,” <em>Intelligence and National Security</em>, 7: 4 (1992), pp. 425-42; Stephen Dorril, <em>MI6: Inside the Covert World of Her Majesty’s Secret Intelligence Service</em>, New York, 2000, pp. 355-403; Michael Burke, <em>Outrageous Good Fortune: A Memoir</em>, Boston, 1984.</p>
<p><a href="#_ftnref6" name="_ftn6"><sup><sup>[6]</sup></sup></a> Robin Winks,<em> Cloak and Gown: Scholars in the Secret War, 1939-1961</em>, New York, 1987, p. 399.</p>
<p><a href="#_ftnref7" name="_ftn7"><sup><sup>[7]</sup></sup></a> Memcon (Gen. Doolittle and President Eisenhower), Oct. 19, 1954, Whitman File, Adm. Series, Box 13, Dwight D. Eisenhower Library, Abilene, KS (hereafter DDEL).</p>
<p><a href="#_ftnref8" name="_ftn8"><sup><sup>[8]</sup></sup></a> See Nick Cullather, <em>Secret History: The CIA&#8217;s Classified Account of Its Operations in Guatemala 1952-1954</em>, Stanford, 1999; US Department of State. <em>Foreign Relations of the United States, 1952-1954: Guatemala</em>, Washington DC, 2003.</p>
<p><a href="#_ftnref9" name="_ftn9"><sup><sup>[9]</sup></sup></a> The analysis that follows is based on my book, <em>Shattered Hope: The Guatemalan Revolution and the United States, 1944-1954,</em> Princeton, 1991.</p>
<p><a href="#_ftnref10" name="_ftn10"><sup><sup>[10]</sup></sup></a>  Clemente Marroquín Rojas, “Y usted: <strong>?</strong>Qué deduce, señor ministro?” <em>La Hora</em> (Guatemala City), Jan. 14, 1954, p. 1.</p>
<p><a href="#_ftnref11" name="_ftn11"><sup><sup>[11]</sup></sup></a> Assistant to the head of the CIA unit working on Cuban operations quoted in US Senate, Select Committee, <em>Alleged Assassination Plots Involving Foreign Leaders</em>, Washington DC, 1975, p. 141.</p>
<p><a href="#_ftnref12" name="_ftn12"><sup><sup>[12]</sup></sup></a> Memo TelCon, Nixon and Kissinger, Sept. 16, 1973, The Declassified Record, National Security Archive, Washington DC.</p>
<p><a href="#_ftnref13" name="_ftn13"><sup><sup>[13]</sup></sup></a> Herter quoted in National Security Council meeting, Mar. 24, 1960, p. 9, WF, NSC Ser., box 12, DDEL</p>
<p><a href="#_ftnref14" name="_ftn14"><sup><sup>[14]</sup></sup></a> See Piero Gleijeses, <em>Conflicting Missions: Havana, Washington, and Africa, 1959-1976.</em> Chapel Hill, NC, 2002, pp. 57-184</p>
<p><a href="#_ftnref15" name="_ftn15"><sup><sup>[15]</sup></sup></a> Ibid., pp. 230-396.</p>
<p><a href="#_ftnref16" name="_ftn16"><sup><sup>[16]</sup></sup></a> Robert Gates, <em>From the Shadows: The Ultimate Insider’s Story of Five Presidents and How They Won the Cold War</em>, New York, 1996. p. 251.</p>
<p><a href="#_ftnref17" name="_ftn17"><sup><sup>[17]</sup></sup></a> Interview with Lyman Kirkpatrick, who in 1954 was the Inspector General of the CIA, Middleburg, VA, June 2, 1989.</p>
<p><a href="#_ftnref18" name="_ftn18"><sup><sup>[18]</sup></sup></a> See Gleijeses, <em>Shattered Hope</em>, pp. 258-62, 367-70; Gleijeses, <em>Conflicting Missions</em>, pp. 128-32, 362-65; interview with Sam Halpern, a CIA officer who participated in the 1957-58 operation against Indonesia (St. Simons Island, GA, June 1, 1996).</p>
<p><a href="#_ftnref19" name="_ftn19"><sup><sup>[19]</sup></sup></a> The best book on Reagan and Nicaragua is William Leogrande, <em>Our Own Backyard: The United States in Central America, 1977-1992</em>, Chapel Hill, 1998.</p>
<p><a href="#_ftnref20" name="_ftn20"><sup><sup>[20]</sup></sup></a> See Piero Gleijeses, <em>Visions of Freedom: Havana, Washington and Pretoria and the Struggle for Southern Africa, 1976-1991</em>, Chapel Hill, NC, 2013.</p>
<p style="text-align:justify;">
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		<title>Pizca de la memoria</title>
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		<pubDate>Mon, 22 Dec 2014 14:28:46 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[&#160;Gloria León Hace apenas unos días me visitó Josh Clapper,   estudiante de Yale a quien había conocido en un curso organizado por la Cátedra del Caribe de la Universidad de La Habana, mi tema fue Haití y la colaboración &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=47197">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-471980" data-img="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2014/12/wayne_smith.jpg"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/gloria-leon/" target="_blank"><strong>Gloria León</strong></a></h5>
<div id="attachment_47200" style="width: 250px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://wp.me/p10AwN-chf"><img class="wp-image-47200 size-full" src="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2014/12/wayne_smith.jpg" alt="Wayne Smith" width="240" height="200" /></a><p class="wp-caption-text">Wayne Smith</p></div>
<p style="text-align:justify;">Hace apenas unos días me visitó Josh Clapper,   estudiante de Yale a quien había conocido en un curso organizado por la Cátedra del Caribe de la Universidad de La Habana, mi tema fue <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/haiti/" target="_blank"><strong>Haití</strong></a> y la colaboración médica cubana, basado en el librito testimonial que escribí tras el terremoto: <em>Haití en la memoria</em>.</p>
<p style="text-align:justify;">Para mi sorpresa Josh quería hablar del intercambio académico con EU y el rol de<strong> Wayne Smith</strong> y el profesor Franklin Knight.</p>
<p style="text-align:justify;"><span id="more-47197"></span>Ante mi negativa por desactualización, desempolvó unos apuntes que en 1997 en mi  último viaje a EU, el profesor Knight me había insistido escribiera al cumplirse 20 años del inicio del intercambio del que era protagonista y batallador contra viento y marea desde Baltimore, en la Universidad Johns Hopkins.  Wayne Smith había creado el Programa de Intercambio Académico con <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/cuba/" target="_blank"><strong>Cuba</strong></a> y en SAIS (Universidad Johns Hopkins ) en Washington había creado una publicación llamada CUBAINFO, con el propósito de hacer circular noticias alternativas sobre Cuba. En ese esfuerzo quijotesco contó con la entrega entusiasta de la entonces alumna de doctorado del profesor <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/piero-gleijeses/" target="_blank"><strong>Piero Gleijeses</strong></a>, <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/julia-sweig/" target="_blank"><strong>Julia Sweig</strong></a>. Y publicaron mis apuradas notas.</p>
<p style="text-align:justify;">Los profesores Franklin Knight, Meg Crahan, Piero Gleijeses y Wayne Smith tuvieron la paciencia de levantar una y otra vez piedra sobre piedra el puente para el conocimiento objetivo de nuestro país.</p>
<p style="text-align:justify;">La obra monumental de Piero Gleijeses sobre la política cubana en África, <em>Misiones en Conflicto</em> y <em>Visiones de la libertad</em>, premiados ambos por la Asociación de Historiadores de los EU, han contribuido al esclarecimiento de las motivaciones altruistas de Cuba en África, patentizadas hoy una vez más en la batalla contra el <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/ebola/" target="_blank"><strong>Ébola</strong></a>.</p>
<p style="text-align:justify;">Wayne Smith, comprendido y amigo de quienes desde aquí apoyaron hasta donde pudieron el intercambio académico, Dr. Oscar García, Rector del ISRI, el Dr. Oscar Pino Santos y unos pocos más, contó siempre con el hombro para llorar sus cuitas del poeta Pablo Armando Fernández y también del poeta Miguel Barnet. Por eso cuando me enteré del homenaje que le otorgó el ICAP a Wayne, el 16 de diciembre y el 17 Día de San Lázaro, el “milagroso” para nuestro pueblo, liberaban a nuestros compatriotas: Gerardo, Ramón  y Tony y se anunciaba el restablecimiento de relaciones diplomáticas pensé esta es la respuesta para Wayne, a “¿qué he logrado?” y que cabizbajo tantas veces entre amigos se hacía cuando no lograba avanzar en el entendimiento. Tu granito de arena y el de los amigos académicos está presente.</p>
<p style="text-align:justify;">Contempla el lago y a tus nietos, pero sigue remando y repartiendo rosas blancas que aún queda un buen trecho y te necesitamos.</p>
<p style="text-align:justify;">Aquí reproduzco  el trabajito que CubaInfo publicó entonces, sobre todo porque es una instantánea de los tiempos, no es más que una PIZCA DE LA MEMORIA.</p>
<p style="text-align:justify;">21 de diciembre  2014.</p>
<p style="text-align:justify;">RESEÑA DE UN INTERCAMBIO</p>
<p style="text-align:justify;">Dra. Gloria León Rojas<a href="#_edn1" name="_ednref1">[i]</a></p>
<p style="text-align:justify;">La década del 70 denominada por los cientistas sociales como la década gris, paradójicamente, fue el período en el que por un conjunto de circunstancias  se dan los primeros intentos de contactos  académicos entre Cuba y los Estados Unidos. Momento en el que vienen a la isla académicos, congresistas, senadores y hasta candidatos a la presidencia de los Estados Unidos como <strong>George McGovern</strong> cuyos primeros encuentros en la isla fueron con un grupo  de académicos que recién se iniciaban en el estudio de los Estados Unidos. La fructificación de estos esfuerzos en tal coyuntura solo se explican por la existencia de una relación cultural de más de dos siglos entre ambos pueblos.</p>
<p style="text-align:justify;">En 1972 había sido creada la Cátedra de Historia de los  Estados Unidos en la Escuela de Historia, por el Dr. Pelegrín Torras  y se organizó un año después el  Grupo de Estudios de Estados Unidos (GEEU) en la Facultad de Humanidades, tras un frustrado intento  de  creación en el Instituto de Historia de la Academia de Ciencias de Cuba en 1971.</p>
<p style="text-align:justify;">Los estudios de los Estados Unidos se tornaban una necesidad tanto de orden intelectual de la academia como de la política que reclamaban un conocimiento más especializado de la sociedad norteamericana. La feliz coincidencia de ambos intereses en la coyuntura de los años 70 favoreció el desenvolvimiento del intercambio académico entre los dos países y hasta generó la ilusión de que los académicos jugarían algún papel en hacer recomendaciones para la formulación de la política exterior.</p>
<p style="text-align:justify;">La apertura de  las Oficinas de intereses en Washington y La Habana en 1977 tuvieron gran importancia como  vehículos oficiales de comunicación facilitando el intercambio académico en cuanto a la obtención de visas, adquisición de libros e información. Muy importante ha sido la actividad de los diplomáticos cubanos en los medios académicos e intelectuales estadounidense estimulando el interés por Cuba. En esta primera etapa se destaca el papel de Ramón Sánchez Parodi, Jefe de la Oficina de Intereses en Washington y también Profesor Adjunto de la Universidad de La Habana y en la  Misión de Nueva York y Cancillería cubana, Ricardo Alarcón cuyo origen es el de profesor universitario. Posteriormente no menos importante fue  el apoyo de José A. Arbezú, Jefe de la Oficina de Intereses en Washington y también Profesor Adjunto de la Universidad de La Habana y más recientemente del   Dr. Fernando Remirez, actual Jefe de la Oficina en Washington. En general el Intercambio ha tenido a su favor el apoyo de la alta dirección del Ministerio de Relaciones Exteriores.</p>
<p style="text-align:justify;">Wayne Smith durante su cargo como Jefe de la Oficina de Intereses estadounidense en la Habana favoreció los estudios sobre los Estados Unidos. La inserción de Smith, tras su renuncia por estar en desacuerdo con la política hacia Cuba, en la vida académica de la Universidad Johns Hopkins, constituyó una revitalización del intercambio académico al crearse el Programa de Intercambio con Cuba.</p>
<p style="text-align:justify;">Es en 1977 el momento en que podemos hablar de que se inicia un intercambio propiamente, teniendo en cuenta que los académicos cubanos también viajan a los Estados Unidos con tal propósito. El primer grupo lo organizaron Franklin W Knight y Alfred Stepan de las universidades Johns Hopkins y Yale.  Pioneros de esta empresa. Personalidades de la academia y cultura cubana como Mirta Aguirre, Oscar Pino Santos y Manuel Moreno Fraginals encabezaron la &#8220;primera delegación académica&#8221; a Estados Unidos.</p>
<p style="text-align:justify;">En la década de los 80 y en la primera mitad de los 90, hay un auge del intercambio académico. Se diversifican las instituciones cubanas con las que se desarrollaban proyectos, entre ellos el Centro de Estudios Sobre Estados Unidos (CESEU), la Facultad de Filosofía e Historia y las diferentes Facultades de la Universidad de la Habana, el Centro de Estudios de América (CEA), el Instituto de Relaciones Internacionales (ISRI), el Instituto de Historia, el Archivo Nacional entre otros .</p>
<p style="text-align:justify;">En este período se logra que las Fundaciones  eliminen las restricciones que discriminaban a los académicos cubanos para que como el resto de los latinoamericanos pudieran  aspirar a las becas anuales por concurso. Varios académicos cubanos calificaron y realizaron proyectos de investigación en los Estados Unidos. Desde  1980 la Ford ha asegurado el presupuesto del Intercambio entre  la John Hopkins University  y Cuba.</p>
<p style="text-align:justify;">Franklin Knight desde su posición en la Johns Hopkins y en las instituciones académicas estadounidenses y del Caribe y sus relaciones con las fundaciones y editoriales, basado en su prestigio como académico ha promovido y logrado la inserción de Cuba en la Asociación de  Historiadores del  Caribe; la participación de los académicos cubanos en diversos foros, ha organizado en La Habana otros eventos de diversa índole con académicos de diferentes países como fue el taller sobre Procesos de transición en el Caribe celebrado en La Habana  en 1994 donde  participaron representantes de todos los centros de investigación cubanos, ha promovido proyectos de investigación y publicado obras de autores cubanos, ha apoyado proyectos de académicos norteamericanos y del Caribe para  investigar sobre Cuba. Su reciente elección para presidir LASA el próximo año es una buena noticia para los académicos cubanos quienes siempre han contado con su sensibilidad y apoyo a sus proyectos. Es decir que el intercambio académico con los Estados Unidos ha repercutido en abrir espacios, contactos, puentes hacia  otras áreas como el Caribe, América Latina  y Europa.</p>
<p style="text-align:justify;">Knight ha promovido no solo el intercambio de profesores sino de estudiantes pre graduados y post graduados que ha conducido al recién curso impartido en Noviembre de 1996 en La Habana  con estudiantes de pre grado organizados por Eduardo González actual director del Programa Latinoamericano auspiciado por la Fundación Fernando Ortiz dirigida por Miguel Barnet.</p>
<p style="text-align:justify;">El proyecto de Wayne Smith, materializado en la creación de CubaInfo, única publicación de tal naturaleza dedicada a noticias sobre Cuba con fuentes cubanas cuyo propósito es ser una fuente alternativa de información objetiva sobre Cuba, se enmarcan entre los éxitos alcanzados.</p>
<p style="text-align:justify;">El nacimiento y crecimiento del intercambio académico entre los dos países  durante estos 20 años no ha sido un proceso fácil, en honor a la verdad, también ha estado preñado de recelos, prejuicios y escollos por ambas partes.</p>
<p style="text-align:justify;">Las relaciones institucionales han avanzado en los últimos años. Las visitas en la primera mitad de los 90 de Dr. Armando Pérez Perdomo, Rector Universidad de la Habana, de Dr. Oscar García , Rector del Instituto de Relaciones Internacionales a los Estados Unidos y en particular a la Johns Hopkins University y la visita del Sr Ross Jones Vice Presidente de la Johns Hopkins University a las referidas instituciones se enmarcan en este período de auge del intercambio académico en la primera mitad de los 90, constituyendo un significativo proceso de avance en las relaciones institucionales que han sido construidas  desde abajo.</p>
<p style="text-align:justify;">En 1994 Wayne Smith y Franklin Knight ampliaron el intercambio académico al ámbito de la salud pública. Organizaron una conferencia en Washington sobre salud pública en Cuba, con la participación del Vice Ministro cubano Dr. Abelardo Ramírez y médicos cubanos donde participaron médicos de otros países latinoamericanos. Como parte de este programa la Escuela de Medicina de la Johns Hopkins University recibe cada año a 4 o 5 médicos cubanos para cursos de verano.</p>
<p style="text-align:justify;">El intercambio continua ampliándose a otras esferas. En  1995, promovido por Wayne Smith se celebró un encuentro sobre Medio Ambiente en Baltimore, sede de la Johns Hopkins University, con la participación de representantes de todas las instituciones cubanas dedicadas al tema.</p>
<p style="text-align:justify;">A principios de 1997 impulsado por Franklin Knight, se fortalecen los vínculos con el Archivo Nacional de Cuba y su Directora Dra. Berarda Salabarría. Fueron invitados a la Johns Hopkins University la Directora y su equipo. Resultado de estas relaciones surge el proyecto de colaboración que proveerá asesoramiento técnico, materiales, tecnología para la conservación, restauración y preservación de documentos y la celebración de talleres para el intercambio de información y experiencias.</p>
<p style="text-align:justify;">Resultado de estos intercambios es el proyecto de investigación del Dr. Piero Gleijeses de SAIS sobre la política cubana en África, que culminará en un libro bien documentado cuyos resultados parciales están siendo publicados en revistas especializadas de Inglaterra, Canadá y Estados Unidos. Esta investigación constituirá un aporte no solo a la historiografía cubana sino a la contemporánea, por la riqueza y diversidad de fuentes utilizadas. El profesor desarrolló una fructífera colaboración con profesores de la Universidad de La Habana vínculos que perduran con el Instituto de Relaciones Internacionales caracterizadas por su alto nivel científico y calidad humana.</p>
<p style="text-align:justify;">El contexto en el que ha tenido que desarrollarse el intercambio ha sido el del bloqueo, la ley Torricelli, el establecimiento del requisito de licencias para viajar a Cuba y por último la Helms Burton son obstáculos que han limitado  el intercambio académico al tratar incluso  de utilizársele como un instrumento político subversivo expresado públicamente. Provocando la lógica reacción al nivel más alto de la dirección gubernamental y partidista cubana para  contrarrestar tales propósitos. Pero también ha servido de pretexto e intento de justificación a determinados funcionarios de nivel intermedio, que se oponen a tales &#8220;contactos&#8221; y sobre todo que quieren suprimir el debate y la diversidad de opiniones entre otras, respecto a sus decisiones y maneras de interpretar y aplicar políticas generando no solo un clima de desconfianza y suspicacia dañino, sino revirtiendo uno de los aspectos claves del Llamamiento del IV Congreso del Partido que identificó la pluralidad de opiniones como un componente del proyecto revolucionario. A pesar de estas dificultades el intercambio académico Cuba-Estados Unidos es una realidad positiva y ha sido promovido y apoyado por académicos norteamericanos que quieren un clima de distensión y no de tensión con Cuba, que no comparten la presunción hegemónica imperial y por ende  no están contaminados con los proclamados objetivos del carril II. Esto no significa sin embargo, que el intercambio haya estado caracterizado por la siempre coincidencia de criterios, sino por el contrario por un constante proceso de discusión, debate y fructífera confrontación de ideas.</p>
<p style="text-align:justify;">Si bien el intercambio académico ha estado a expensas de las diferentes coyunturas políticas en el marco de las relaciones bilaterales, este se ha mantenido y puede afirmarse que tiene vida propia pues se ha desarrollado una red de relaciones académicas formales e informales -que han dado crédito a las respectivas instituciones académicas- que devienen en fructíferas relaciones interpersonales de carácter no solo académico sino humano que comparten el deseo y buena voluntad de que las relaciones entre ambos países se basen en el respeto mutuo y lleguen a ser normales.</p>
<p style="text-align:justify;">No puede omitirse en este intento incompleto del recuento del intercambio académico, aunque este sea referido principalmente a la Johns Hopkins, la significación de LASA y el espacio que esta institución y quienes la han dirigido han brindado a los académicos cubanos. Así como otras Universidades norteamericanas como la American University, Georgetown University, University of Chicago, New York University, Harvard  University, The Wilson Center, El Dialogo Interamericano  y otras instituciones y grupos  académicos estadounidenses entre otros los Filósofos Radicales quienes  realizan sus encuentros anuales en La Habana con filósofos y cientistas sociales cubanos.</p>
<p style="text-align:justify;">El intercambio académico con la Johns Hopkins University ha sido el más estable, sistemático y fructífero, por la diversidad de sus relaciones que durante estos  20 años  ha propiciado que decenas de profesores, investigadores y escritores de los diferentes  centros e instituciones e individualmente hayan realizado sus proyectos de investigación e impartido conferencias. 20 años de fructífera labor son para celebrar y es legítimo que estos éxitos no sean huérfanos por eso el reconocimiento, debe ser explícito, a Franklin Knight, Wayne Smith  y a las autoridades y profesores de la Johns Hopkins, así como las fundaciones y todos aquellos que han favorecido este intercambio del cual no solo nos  hemos beneficiado los académicos cubanos sino que ha propiciado un conocimiento más objetivo de la realidad cubana, es decir, conocer que no somos tan herejes y  Dios aún tiene morada en la Isla.</p>
<p style="text-align:justify;">El intercambio académico ha significado un proceso de aprendizaje. Aprender a discutir,  a argumentar frente a opiniones opuestas, diferentes. Dialogar es más difícil que recurrir a una cita de autoridad, que a una consigna. La receptividad, la credibilidad de la idea mucho tiene que ver con el portador con nombre y apellido, con su prestigio académico, con su lenguaje, con la manera propia de hablar de  cosas pequeñas, con la comunicación humana que logre establecer, porque las potencialidades del intercambio académico radican en el sustrato, en esa corriente subterránea que es esa interconexión cultural histórica que tiene una dimensión psicológica que favorece la comunicación y que ha perdurado entre los dos pueblos y por ende es en este campo donde puede y deben lograr los cientistas sociales y los intelectuales en los dos países hacer la gran contribución política, la de minar los estereotipos que de ambas partes existen y contribuir a un proceso de reflexión que conduzca a que la convivencia sea  posible sin que ninguna de las dos partes tenga que renunciar a sus esencias. Un cambio de la política hacia Cuba no modifica ni afecta la esencia del sistema político norteamericano, ni la seguridad nacional, por el contrario lo beneficia.</p>
<p style="text-align:justify;">Wayne Smith: diplomático, político, académico,  y terco en su empeño de construir relaciones normales entre ambos países, no solo ha promovido el contacto entre los académicos, sino entre los líderes políticos o los que hacen, recomiendan, toman las decisiones  o simplemente pueden ejercer influencia en la política; entre los militares; los religiosos; los diferentes sectores del pueblo y las personas. Siempre optimista, sin embargo, en ciertas ocasiones le he oído preguntarse con un hálito de melancolía o tristeza ante los avatares, las incomprensiones y la suspicacia: “Qué he  logrado?”</p>
<p style="text-align:justify;">La respuesta, querido Wayne es la memoria. Y eso parece que no es mucho, pero sí lo es, cuando la Historia amenazada de llegar a su fin, tan llevada y traída como manipulada, reconoce o ignora, atribuye ideas y proyectos a plagiadores y usurpadores y convierte a villanos en héroes y viceversa. Por todo eso y más mi modesto artículo para que no se olviden estas dos décadas y la labor tuya, de Knight, de Meg y también la de otros nobles norteamericanos más, a quienes habrá que reconocer en su momento tanto  altruismo.</p>
<p style="text-align:justify;">Por eso en 1992  pensaba en ustedes, cuando en una ponencia titulada &#8220;Imágenes y percepciones sobre los Estados Unidos en la historiografía cubana&#8221;, presenté en un evento en el Instituto Matías Romero en México y concluía que &#8220;Amarrados por la cercanía geográfica y cultural, unidos y separados por la historia, vistos mutuamente por el lente que proyecta la imagen del enemigo, esta historia de encuentros y desencuentros continua su desgarrante relación a la espera de que el pragmatismo, el respeto a la soberanía, derrumben los muros, desacrediten etiquetas y abran paso a la visión de una nueva y necesaria convivencia.&#8221; A más de dos siglos de relaciones culturales, a 20 años del intercambio académico, a tres años para que el siglo XX termine y pasemos a ser considerados los hombres del siglo pasado sigo evocando la necesidad de una &#8220;nueva y necesaria convivencia.&#8221;</p>
<p style="text-align:justify;"><em><a href="#_ednref1" name="_edn1">[i]</a>.<strong>Gloria León Rojas</strong>. (1948) Fundadora de los Estudios sobre los Estados Unidos y Canadá en la Universidad de La Habana. Jefa de Cátedra de Historia  de los Estados Unidos. Hasta julio-agosto de 1996.</em></p>
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		<title>Las Visiones de libertad de Piero Gleijeses o &#8220;Misiones en conflicto II&#8221;</title>
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		<pubDate>Tue, 25 Feb 2014 12:19:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iroelsanchez]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[&#160;Gloria León En sus respuestas a un grupo de  blogueros cubanos el Héroe de la República de Cuba Fernando González Llort, preso político en Estados Unidos, habla del libro de Piero Gleijeses Visions of Freedom. Havana, Washington, Pretoria, and the Struggle &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=39935">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-399360" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2014/02/piero1.jpg?w=194"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/gloria-leon/" target="_blank"><strong>Gloria León</strong></a></h5>
<p style="text-align:justify;"><em><a href="http://wp.me/p10AwN-ao7"><img class="alignleft size-medium wp-image-39936" alt="piero" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2014/02/piero1.jpg?w=194" width="194" height="300" /></a>En sus <a title="Fernando González Llort: Para la libertad" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2014/02/24/fernando-gonzalez-llort-para-la-libertad/" target="_blank">respuestas a un grupo de  blogueros cubanos</a> el Héroe de la República de Cuba Fernando González Llort<em>, preso político en Estados Unidos, habla del libro de Piero Gleijeses </em></em>Visions of Freedom. Havana, Washington, Pretoria, and the Struggle for Southern Africa, 1976-1991. <em>Dice Fernando: &#8220;Cuando uno lee el libro se llena de orgullo de ser cubano y de ser revolucionario, de la dirección de la Revolución, y de haber sido parte de ese esfuerzo internacionalista&#8221;.<b> </b>Casualmente, al día siguiente de publicar la entrevista con uno de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/los-cinco/" target="_blank">Los Cinco </a>antiterroristas cubanos, nos llega este texto de Gloria León sobre el libro de Piero. </em></p>
<p style="text-align:justify;"><span id="more-39935"></span>“Antes que se  me olvide” es la frase que tomaré prestada a Rosa Miriam Elizalde para escribir estas notas, sin pretensión de reseña, sobre el último libro de Piero Gleijeses, Visions of Freedom . (…) University of North Carolina Press, Chapel Hill, 2013.</p>
<p style="text-align:justify;"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/piero-gleijeses/" target="_blank">Piero Gleijeses</a>, italo-norteamericano, es profesor de Política Exterior de los Estados Unidos en SAIS, Universidad Johns Hopkins;  es un acucioso investigador con una prolífera obra. Han sido traducidos y publicados en Cuba por la Editorial de Ciencias Sociales sus libros <i>La esperanza destrozada</i>  sobre la política de EU hacia la Guatemala  de Arbenz, en  1954; <i>La esperanza desgarrada</i>, sobre la intervención de Estados Unidos en  República Dominicana en 1965; <i>Misiones en Conflicto: La Habana,  Washington y África 1959-1976</i>    y acaba de publicar <i>Visions of Freedom</i> (Visiones de la Libertad: La Habana, Washington, Pretoria y la lucha por el sur de África 1976-1991) que está siendo traducido y será  publicado en Cuba.  Este libro  no es una historia militar, a pesar de que entrevista a protagonistas cubanos, militares de alto rango y proporciona información detallada sobre importantes controversias estratégicas. Desde una visión interdisciplinaria se centra de manera magistral en la dinámica política y diplomática entre Angola, Cuba, la Unión Soviética,  Estados Unidos y  Sudáfrica.</p>
<p style="text-align:justify;">Si bien no es su objetivo, tampoco soslaya como parte del contexto los temas difíciles internos de Angola y  de Cuba y aborda esa zona incompleta por nuestra historiografía como son  las complejas relaciones entre la URSS y Cuba, con las  discrepancias estratégicas en Angola, que  demuestran la independencia de la política exterior cubana en África.</p>
<p style="text-align:justify;">Revelador es el seguimiento a través de documentos de la  política exterior de Estados Unidos en cada uno de los períodos, del proceso de formulación y toma de decisiones. Piero aporta no solo la información sino una metodología para el análisis de estos complejos temas y a través de los documentos pone al descubierto la brecha entre la retórica y ejecutoria de las diferentes administraciones  de Estados Unidos hacia  África y su complicidad con el régimen del <em>apartheid</em>.</p>
<p style="text-align:justify;">Piero lleva más de 20 años investigando la política exterior cubana  hacia África.  Años de paciente y tenaz batallar para conseguir que el gobierno cubano le desclasificara los documentos para  sus dos libros, <em>Misiones en Conflicto I</em> que abarca el período de 1959-1976 y <em>Visiones  de la libertad</em>, que en realidad  es <em>Misiones en Conflicto II</em> y que cubre 1976-1991. Piero escribe para “un público hostil” ese es el  reto que disfruta. Para escribir bien sobre Cuba- afirma- se necesitan muchos documentos que avalen lo que se dice, para hablar mal no hacen falta muchos documentos. En su experiencia, los documentos que ha logrado  hacen que la política exterior cubana  hacia África salga mejor parada, que cuando los cubanos guardan secretamente los documentos y los protagonistas no quieren dar entrevistas. Lástima que su lucha no alcanzó el éxito completo para conseguir los documentos restantes para escribir ese libro aún pendiente, de la historia de la política exterior cubana en general.</p>
<p style="text-align:justify;">En la presentación en el Wilson Center en enero del 2014 Piero expresó algunas de las ideas fundamentales de su libro Visiones de la libertad:<i> </i></p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;"><i>&#8220;Visiones de la Libertad</i>: <i>La Habana, Washington, Pretoria y la lucha por el sur de África,</i><i> </i>se basa principalmente en un tríptico de documentación: desde Cuba, los Estados Unidos y Sudáfrica.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">&#8220;Los archivos cubanos para el período posterior a 1959 están cerrados. Yo soy el único académico  extranjero  a quien se le ha permitido consultarlos.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">&#8220;Ha sido un largo proceso para conseguir los documentos, pero  con el tiempo mi acceso ha mejorado, me han dado más en cantidad y en calidad. Reuní 3.500 páginas de documentos cubanos para <em>Misiones en conflicto</em>, y  15.000 para  <em>Visiones de la Libertad</em>, que incluyen más de 3.500 páginas de conversaciones de Fidel Castro con sus colaboradores más cercanos o con líderes extranjeros, entre ellos Gorbachov. Tengo fotocopias de todos los documentos cubanos que uso en Visiones de la Libertad.&#8221;</p>
<p style="text-align:justify;">Y más adelante precisó:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">&#8220;Debido a la falta de tiempo, me centraré en lo que quizás es, mi más polémica conclusión: Cuba cambió el curso de la historia del sur de África a pesar de los esfuerzos de Washington para impedirlo:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:60px;"><em>&#8220;- Fueron los cubanos quienes hicieron retroceder  a los sudafricanos en Angola en 1976; quienes  empujaron  a los soviéticos a ayudar a Angola.</em><br />
<em>&#8220;- Fueron ellos los guardianes  en Angola entre 1976 y 1988 para evitar que los sudafricanos derrocaran  su gobierno.</em><br />
<em>&#8220;- Fueron ellos los que en 1988 finalmente expulsaron al ejército sudafricano de Angola.</em><br />
<em>&#8220;- Ellos fueron los que forzaron a Pretoria en las negociaciones de Nueva York en diciembre de 1988 a que   abandonara su intento de derrocar al gobierno de Angola y la celebración de elecciones libres en Namibia, que Sudáfrica  había estado gobernando en desafío a la comunidad internacional.</em></p>
<p style="text-align:justify;padding-left:60px;"><em>&#8220;- La victoria de Cuba en Angola y la independencia de Namibia – fue  posible gracias a la victoria cubana – y  fue uno de los factores que cambiaron el equilibrio de poder en Sudáfrica y en última instancia condujo a la derrota del apartheid. </em></p>
<p style="text-align:justify;padding-left:60px;"><em>&#8220;La motivación principal de Castro era la lucha contra el apartheid.- Lo que Castro ha llamado &#8220;la causa más bonita de la Humanidad. &#8220;</em></p>
<p style="text-align:justify;">A juicio de Piero, no pueden perdonarle a  Fidel Castro las consecuencias de la presencia militar cubana en el sur de África durante la última etapa Guerra Fría y explicita las razones:</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">&#8220;Los soldados cubanos frustraron la operación encubierta de EE.UU. en Angola en 1975-76, infligiendo a los Estados Unidos su peor humillación en África; a partir de entonces, Castro mantiene miles de tropas en Angola, en desafío a los Presidentes Jimmy Carter y Ronald Reagan, y, con Angola como base, que respaldó a los insurgentes de Namibia y Sudáfrica – a quienes Reagan considera “terroristas&#8221; &#8211; en su guerra contra el gobierno de Sudáfrica. Sobre los cubanos, Nelson Mandela dijo: &#8221; han compartido las mismas trincheras con nosotros en la lucha contra el colonialismo, el subdesarrollo, y el a<em>partheid</em>. &#8230; Como africanos del sur les saludamos. Nos comprometemos a no olvidar nunca este ejemplo sin par del internacionalismo desinteresado”.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">&#8220;Durante los siguientes quince años, decenas de miles de soldados cubanos permanecían en Angola. Su número alcanzó un máximo de 55.000 en 1988, el último soldado cubano salió en 1991.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">&#8220;No hay otro ejemplo en la historia moderna en la que un país pequeño y subdesarrollado haya cambiado el curso de los acontecimientos en una región distante. Los que ganaron, no son blancos, y esa ventaja psicológica  que el  hombre blanco ha disfrutado y explotado por más de 300 años de colonialismo se les escapó. Fue una contribución de Cuba a la lucha contra el colonialismo y el racismo.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">&#8220;En julio de 1991, Mandela visitó La Habana y expresó el colofón a la historia de la ayuda de Cuba a África durante la Guerra Fría. &#8221; Hemos venido aquí con un sentido de la gran deuda que se le debe al pueblo de Cuba &#8220;, dijo Mandela. &#8221; ¿Qué otro país ha mostrado mayor desinterés que Cuba en sus relaciones con África. &#8220;</p>
<p style="padding-left:30px;text-align:justify;">&#8220;Miles de documentos cubanos,  de Sudáfrica  y de  EE.UU. hacen ahora posible la reconstrucción de la lucha por el sur de África entre 1976 y 1991 que demuestran la interacción compleja e inevitable entre Angola, Namibia y Sudáfrica.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">&#8220;Jimmy Carter se negó a establecer relaciones diplomáticas con Angola y mejorar las relaciones con Cuba a menos que las tropas cubanas dejaran Angola, a pesar de que Washington sabía que la salida de los cubanos expondría al gobierno angoleño a la ira de los sudafricanos. Ronald Reagan amplió esta política,  le concedió ayuda militar a Savimbi, y protegía a Pretoria de sanciones de la ONU sobre la ocupación ilegal de Namibia.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">&#8220;Sudáfrica fue derrotada. En diciembre de 1988, se acordaron  elecciones en Namibia supervisadas por  la ONU y se comprometió a poner fin a toda ayuda a Savimbi. En febrero de 1990, Sudáfrica levantó la prohibición de la ANC y liberó a Nelson Mandela de la cárcel, un mes después, el líder de la SWAPO, Sam Nujoma – a quien Reagan había calificado  de &#8221; terrorista &#8221; &#8211; se convirtió en el primer presidente de una Namibia libre.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">&#8220;La decisión de Fidel Castro de enviar y mantener tropas en Angola fue la iniciativa de política exterior más importante de la revolución cubana. Ilumina los objetivos y las motivaciones de la política exterior cubana.</p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;">&#8220;En palabras de Nelson Mandela, la victoria cubana sobre el ejército de Sudáfrica en 1988 &#8220;destruyó el mito de la invencibilidad del opresor blanco&#8230; [e] inspiró a las masas a luchar en Sudáfrica. &#8221;  Esta fue la contribución de Cuba a la lucha contra la opresión racial en el sur de África, que Fidel ha llamado&#8221; la causa más hermosa&#8221;.  Cuba se enfrentó a la política de Washington y en varias ocasiones desafiando a Moscú, y es una verdad irrebatible de que Cuba  cambió el curso de la historia en el sur de África.&#8221;</p>
<p style="text-align:justify;">Piero contó que: “Siendo niño, en Italia, escuché a mi padre hablar de la esperanza que él y sus amigos tenían  en diciembre de 1941 cuando escucharon las noticias por radio de que las tropas alemanas abandonaban  la ciudad de Rostov (en la URSS). Fue la primera vez en dos años de guerra, que el superhombre alemán se vio obligado a retirarse. Me acordé de sus palabras al leer la prensa Sudafricana y lo que ocurría con  Namibia en la primavera de 1988. Para los negros de Namibia y Sudáfrica, el avance de las columnas cubanas hacia la frontera de Namibia, haciendo retroceder a las tropas del apartheid, fue una campanada de esperanza”.</p>
<p style="text-align:justify;">En <i>Visiones de la libertad</i> Piero Gleijeses refleja que la esperanza no quedó destrozada como en Guatemala en 1954, ni fue desgarrada como en 1965 en República Dominicana, sino que en Angola, Namibia y Sudáfrica por el contrario la esperanza logró cabalgar sobre las crestas de las olas y saborear el espumoso vino de la victoria y la libertad.</p>
<p style="text-align:justify;">En tiempos turbulentos en que la memoria de la lucha de los pueblos es secuestrada, Piero la rescata y con manos de pintor y cirujano experto, con pincel y bisturí profundiza y nos muestra los matices y el dolor  que subyacen en  los procesos históricos. Objetividad, pasión y una excelente escritura están presentes en este libro de un brillante investigador que desde la ética de un historiador comprometido con la verdad se vuelve un autor imprescindible para la historiografía no solo cubana.</p>
<p style="text-align:justify;">Hoy, en que el pasado se mira no con lupa sino con microscopio electrónico y una tónica tiende a imponerse –quizás reacción al predominio de  la  apología- que es buscar los errores, los fracasos y se cuestiona si valía la pena o no tanto sacrificio cubano, es necesario leer detenidamente la obra de Piero, para dilucidar las motivaciones y significación  del   altruismo y no del aventurerismo de Cuba en África, que contribuyó a la independencia de Angola, de Namibia   y a la derrota del apartheid en Sudáfrica. Piero  deshace los prejuicios y la superioridad de los  gigantes blancos, quienes en estos tiempos no renuncian en sus empeños.  Es una fortuna contar con una clarísima visión de nuestra realidad más profunda. Y vale entonces la alerta de que los árboles no nos impidan ver el bosque.</p>
<p style="text-align:justify;">Muchos podrán no estar de acuerdo con las conclusiones de Piero, pero difícilmente podrán refutarlo, como comentó privadamente un alto funcionario del gobierno de Estados Unidos, refiriéndose a<em> Misiones en Conflicto I</em>, libro que fue seleccionado el mejor del año 2003  por la prestigiosa Asociación de Estudiosos de la Política Exterior de los Estados Unidos. Piero pone sus convicciones a un lado a la hora de presentarnos el cuadro con todos los matices.  No se trata de buenos y malos, ni las cosas son en blanco y negro como en un tablero de ajedrez. Anda y desanda el tiempo. Las visiones, las misiones de los actores expresan motivaciones irreconciliables, en conflicto. Uno y otro conflicto se entrecruzan en una urdimbre  compleja, tejida con increíble delicadeza. Va historiando el hecho, ubicándolo en el contexto interno e internacional y se apoya en los documentos a los que desnuda, interroga y utiliza la entrevista inquisidora  hasta llegar a la imprudencia de poner al entrevistado en encrucijadas embarazosas utilizando los propios documentos u otras fuentes para cuestionar su versión; utiliza la prensa como fuente referencial, para seguir pistas que no siempre ofrecen los documentos.</p>
<p style="text-align:justify;">Es capaz de encontrar al último jefe de la estación CIA en Angola en 1976, con solo su nombre, con una guía telefónica haciendo cientos de llamadas; o para comprobar la negativa de Jorge Risquet, acerca de la supuesta relación que Savimbi decía tener con el Che Guevara. Para ello siguió día a día a través de la prensa internacional y los documentos de la CIA los viajes del Che, hasta comprobar que en las fechas que decía Savimbi, el Che estaba océano por medio. Para Piero no hay verdades a priori. Es Cartesiano en cuanto a la duda. Honestidad intelectual me rectificaría él. No dice, no afirma, lo que no haya comprobado a través de los documentos.</p>
<p style="text-align:justify;">Piero tiene una férrea disciplina de trabajo, las horas dedicadas  a la investigación son ilimitadas, es una carrera contra el tiempo para realizar sus prioridades, inconforme siempre, escribe, reescribe decenas de veces un borrador, estilo incisivo, preciosista en el detalle, en la palabra precisa, en la prosa exquisita.</p>
<p style="text-align:justify;">Piero es un hombre solitario, sin apenas vida social, pero su vida se llena compartiendo la creación con la artista Setsuko Ono (su esposa y principal crítica), los libros, los gatos y miles de documentos para el proyecto de algún libro. No se aburre  porque se divierte trabajando y dice, no cansarse porque se divierte.</p>
<p style="text-align:justify;">Piero es la persona más inteligente que he conocido, tímido en extremo, lo enerva hablar en público, sin embargo es devastador en la  polémica  con una memoria prodigiosa y el dominio de más de siete idiomas que le han permitido consultar directamente las  fuentes, es irónico y tiene un fino sentido del humor que conjuga en sus análisis. Es un gran amigo, para mí el mejor, sencillo y sensible, un hombre bueno; aunque para los enemigos no cultiva   rosas blancas.</p>
<p style="text-align:justify;">El valor de la obra historiográfica de Piero trasciende a Cuba y a los tiempos actuales. Sus libros no son flores del cedro que solo viven un día, sino que son del tronco, de las raíces que hacen reverdecer la verdad que tributa a la esperanza.</p>
<p style="text-align:justify;">24/2/2014</p>
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</ul>
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		<title>&#8220;Los Cinco son presos políticos&#8221;, le escribe historiador estadounidense a Obama</title>
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		<pubDate>Tue, 04 Feb 2014 14:13:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iroelsanchez]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[&#160;Piero Gleijeses Piero Gleijeses es profesor de Política Exterior de Estados Unidos en la Facultad de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad Johns Hopkins. Es para muchos el investigador estadounidense que mejor ha estudiado los procesos históricos en el África &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=39142">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-391430" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2014/02/piero.jpg?w=200"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/piero-gleijeses/" target="_blank"><strong>Piero Gleijeses</strong></a></h5>
<div id="attachment_39144" style="width: 210px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://wp.me/p10AwN-abk"><img class="size-medium wp-image-39144 " alt="Piero Gleijeses" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2014/02/piero.jpg?w=200" width="200" height="300" /></a><p class="wp-caption-text">Piero Gleijeses</p></div>
<p style="text-align:justify;"><em>Piero Gleijeses es profesor de Política Exterior de Estados Unidos en la Facultad de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad Johns Hopkins. Es para muchos el investigador estadounidense que mejor ha estudiado los procesos históricos en el África Austral durante la segunda mitad del Siglo XX. </em></p>
<p style="text-align:justify;"><em>Su libro más reciente es Visiones de Libertad: La Habana, Washington, Pretoria y la Lucha para el África Meridional, 1976-1991, Chapel Hill, 2013.  Es autor de El Ritmo Cubano: Cosmovisión de Castro, Seagull Books, 2009; Misiones en Conflicto: La Habana, Washington y África, 1959-1976. Chapel Hill, 2002; Esperanza Rota: La Revolución Guatemalteca y los Estados Unidos, 1944-1954, Princeton, 1992; La Crisis Dominicana:<span id="more-39142"></span> La Revuelta Constitucionalista de 1965 y la Intervención Americana. Baltimore, 1978 (edición revisada: La Esperanza Desgarrada: la Rebelión Dominicana de 1965 y la Invasión Norteamericana, República Dominicana, 2012). </em></p>
<p><strong>CARTA A BARACK OBAMA</strong></p>
<p><span style="font-size:16px;text-align:justify;line-height:1.5;">5 de Febrero, 2014</span></p>
<p style="text-align:justify;">Señor presidente,<br />
No le hablaré de los errores jurídicos del juicio contra <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/los-cinco/">los Cinco Cubanos</a>. Estos errores son muy conocidos y otros han escrito sobre ellos. Los Cinco fueron condenados por un tribunal de opereta a largas penas a causa de los crímenes de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/fidel-castro/">Fidel Castro</a>.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Cuáles son estos crímenes?</p>
<p style="text-align:justify;">Por cierto, no tienen nada que ver con el estado de la democracia política en Cuba. Estados Unidos tiene <a title="Kerry, Cuba y la democracia" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/11/20/kerry-cuba-y-la-democracia/">muy buenas relaciones con el gobierno de Arabia Saudita</a> y, como usted sabe, allá no existen libertades políticas; de hecho, ni siquiera hay libertad de religión y los derechos de las mujeres son severamente cercenados.</p>
<p style="text-align:justify;">El crimen de Fidel Castro &#8211; por el cual los Cinco tienen que pagar &#8211; es evidente: él ha humillado a los Estados Unidos. Tal como lo dijo un ex-embajador británico en Cuba, Castro es &#8220;todavía un hueso metido en la garganta de los americanos. Ha desafiado y ridiculizado a la única superpotencia del mundo, y eso no se le perdona.&#8221;[1]</p>
<p style="text-align:justify;">¿Donde es que los hermanos Castro desafiaron a los Estados Unidos? Uno de los lugares más importantes es África meridional. Yo estoy seguro de que usted se dio cuenta de esto en su reciente viaje a Suráfrica cuando fue testigo del cariño con el cual el pueblo surafricano <a title="El saludo entre Barack Obama y Raúl Castro: Las preguntas que faltan (+ video)" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/12/12/el-saludo-entre-barack-obama-y-raul-castro-las-preguntas-que-faltan/">recibió a Raúl Castro</a>. Y escuchó las palabras del presidente del Congreso Nacional Africano: &#8220;Ahora vamos a presentar a un líder que viene de una pequeña isla, de un pueblo que nos liberó, que luchó por nosotros&#8230; el pueblo de Cuba.&#8221;</p>
<p style="text-align:justify;">Sin embargo, cuando los cubanos luchaban por la liberación del pueblo de Suráfrica, sucesivos gobiernos americanos hacían todo lo posible para impedírselo.</p>
<p style="text-align:justify;">En octubre de 1975, los surafricanos, alentados por el gobierno de Gerald Ford, invadieron Angola para aplastar el Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA), de izquierda. Cuba reaccionó, enviando 36,000 soldados a Angola. Para abril de 1976, los cubanos habían empujado a los surafricanos fuera del territorio angolano.</p>
<p style="text-align:justify;">La victoria surafricana en Angola hubiera apretado la garra de la dominación blanca sobre los pueblos de África Austral. Fue un momento definitorio. Fidel Castro envió sus tropas a Angola por su compromiso con lo que él ha llamado &#8220;la causa más bonita de la humanidad,&#8221;[2] la lucha contra el apartheid. Como Kissinger observó más tarde, Castro &#8220;era probablemente el más genuino líder revolucionario entonces en el poder.&#8221;[3]</p>
<p style="text-align:justify;">La ola desatada por la victoria cubana en Angola se esparció sobre Suráfrica. Mandela recordó más tarde, que se enteró de la victoria cubana en Angola mientras estaba encarcelado en Robben Island. &#8220;Yo me encontraba en prisión cuando por primera vez escuché de la ayuda masiva que las fuerzas internacionalistas cubanas le estaban dando al pueblo de Angola. &#8230; Nosotros en África estamos acostumbrados a ser víctimas de otros países que quieren desgajar nuestro territorio o subvertir nuestra soberanía. En la historia africana no existe otro caso de un pueblo que se haya alzado en defensa de uno de los nuestros.&#8221;[4]</p>
<p style="text-align:justify;">Esta victoria cubana sobre el apartheid significó una derrota y humillación para Estados Unidos. Enfurecido, el gobierno de Ford puso fin a las conversaciones que había estado llevando con Cuba para normalizar las relaciones.</p>
<p style="text-align:justify;">También el presidente Carter dijo que no habría normalización de las relaciones hasta que Cuba sacara sus tropas de Angola &#8211; a pesar de que hasta la CIA reconocía que las tropas cubanas eran &#8220;necesarias para preservar la independencia de Angola&#8221; contra la continua amenaza representada por Suráfrica.[5] En junio de 1980, los surafricanos lanzaron otra gran ofensiva, avanzando más de 100 millas dentro de Angola, parando solo a 30 millas al sur de la línea de defensa cubana que protegía al país. El Consejo de Seguridad de la ONU respondió con una resolución condenando duramente la invasión, y el representante de EE.UU. en el Consejo no escatimó palabras en su discurso criticando a Suráfrica. Sin embargo, cuando llegó el momento de votar se abstuvo porque la resolución incluía palabras que sugerían que si Suráfrica lanzaba otro ataque contra Angola el Consejo de Seguridad podría imponer sanciones contra ella.</p>
<p style="text-align:justify;">Estoy seguro, señor presidente, que usted puede apreciar la ironía. Estados Unidos mantenía un gran número de tropas en Italia, Alemania Occidental y Turquía &#8211; países que en 1980 no enfrentaban ninguna amenaza militar inmediata de parte de la Unión Soviética, y sin embargo Jimmy Carter le negaba a los angolanos el derecho de tener tropas cubanas para proteger a su país de una muy real amenaza surafricana.</p>
<p style="text-align:justify;">Castro se negó a inclinarse a las exigencias de Carter &#8211; es decir, sacrificó la posibilidad de normalizar las relaciones con Estados Unidos (y lograr el levantamiento del embargo) para proteger a Angola del régimen del apartheid.</p>
<p style="text-align:justify;">De 1981 a 1987, los surafricanos lanzaron por oleadas, invasiones en el sur de Angola, alentados por el amistoso gobierno de Reagan. La guerra estaba en un punto muerto hasta noviembre de 1987, cuando Fidel Castro decidió expulsar a los surafricanos fuera del país de una vez por todas. Su decisión fue provocada por el hecho de que el ejército surafricano había acorralado a las mejores unidades del ejército de Angola en una ciudad de la Angola meridional, Cuito Cuanavale. Y esto fue posible porque Washington se estremecía en el escándalo de Irán-Contra. Antes de estallar el escándalo Irán-Contra a fines de 1986, que debilita y distrae al gobierno de Reagan, los cubanos temían que Estados Unidos podría lanzar un ataque contra su patria. Por lo tanto, no estaban dispuestos a agotar sus reservas de armas. Pero el Irán-Contra melló los colmillos de Reagan, y le permitió a Castro enviar a Angola los mejores aviones, pilotos y armas antiaéreas de Cuba. Su estrategia era romper la ofensiva sudafricana contra Cuito Cuanavale en el sureste y luego atacar por el suroeste, &#8220;como un boxeador que con la mano izquierda lo mantiene y con la derecha lo golpea.&#8221;[6]</p>
<p style="text-align:justify;">El 23 de marzo de 1988, los surafricanos lanzaron el asalto de mayor envergadura contra Cuito Cuanavale. Fue un fracaso absoluto. El Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos señaló, &#8220;La guerra en Angola ha tenido un giro dramático y&#8211; por lo que respecta a los surafricanos &#8212; no deseado.&#8221;[7]</p>
<p style="text-align:justify;">La mano izquierda de los cubanos había bloqueado el golpe de Suráfrica, mientras que su mano derecha se estaba preparando para noquearlo: poderosas columnas cubanas avanzaban hacia la frontera de Namibia, empujando a los sudafricanos al repliegue. Los MIG-23 cubanos comenzaron a volar sobre el norte de Namibia.</p>
<p style="text-align:justify;">Entre los soldados cubanos que avanzaron hacia la frontera con Namibia, iban dos jóvenes que hoy son conocidos en todo el mundo, Fernando González Llort y Gerardo Hernández Nordelo. Diez años atrás, René González Sehwerert también combatió en Angola. Estos tres hombres, junto a Ramón Labañino Salazar y Antonio Guerrero Rodríguez, son los cinco cubanos en defensa de quienes yo le estoy escribiendo.</p>
<p style="text-align:justify;">Documentos de Estados Unidos y de Suráfrica demuestran que los cubanos ganaron la ventaja en Angola. Los cubanos exigieron que Pretoria retirara incondicionalmente sus tropas de Angola y permitiera elecciones supervisadas por la ONU en Namibia. El Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos advirtió que si Sudáfrica se negaba, los cubanos tenían la capacidad &#8220;para lanzar una poderosa ofensiva en Namibia.&#8221; Los surafricanos reconocieron su dilema: si se negaban a las demandas cubanas, corrían &#8220;el riesgo real de involucrarse en una guerra convencional a gran escala con los cubanos, cuyos resultados son potencialmente desastrosos.&#8221; Las perspectivas de los generales surafricanos era sombría: &#8220;Debemos hacer todo lo posible para evitar una confrontación.&#8221;[8]</p>
<p style="text-align:justify;">Pretoria capituló. Aceptó las demandas de los cubanos y se retiró incondicionalmente de Angola y aceptó elecciones supervisadas por la ONU en Namibia.</p>
<p style="text-align:justify;">La victoria cubana repercutió más allá de Namibia y Angola. En palabras de Nelson Mandela, la victoria cubana &#8220;destruyó el mito de la invencibilidad del opresor blanco&#8230; [y] sirvió de inspiración al pueblo combatiente de Suráfrica. &#8230; Cuito Cuanavale marca el viraje en la lucha para librar al continente y a nuestro país del azote del apartheid.&#8221;[9]</p>
<p style="text-align:justify;">Señor presidente, usted estuvo presente en el servicio fúnebre de Mandela, y celebró su legado. Usted vio la reacción del pueblo surafricano hacia Raúl Castro y Cuba. Es cierto, que Cuba cambió el curso de la historia en África austral a pesar de los esfuerzos enconados de Washington para impedirlo. Al hacerlo, Cuba ofendió y provocó a los Estados Unidos &#8211; no solo a Ford y a Reagan sino también a Carter, autodefinido campeón de los derechos humanos. En la mente de los americanos, Cuba fue el agresor y Estados Unidos estuvo, como siempre, actuando con generosidad. Como lo ha señalado la historiadora estadounidense Nancy Mitchell, &#8220;nuestra memoria selectiva no solo sirve a un propósito, sino también tiene repercusiones. Crea un abismo entre nosotros y los cubanos: compartimos un pasado pero no tenemos recuerdos comunes.&#8221;[10]</p>
<p style="text-align:justify;">Ojalá, Señor presidente, lo que usted vio en Suráfrica pueda inspirarlo a vencer la brecha y entender que en este pleito entre los dos países, Estados Unidos no es la víctima y, que los Cinco Cubanos son, simplemente, presos políticos.</p>
<p><em>Piero Gleijeses</em></p>
<p>[1] Leycester Coltman, The Real Fidel Castro, New Haven, 2003, p. 289.<br />
[2] &#8220;Indicaciones concretas del Comandante en Jefe que guiarán la actuación de la delegación cubana a las conversaciones en Luanda y las negociaciones en Londres (23-4-88),&#8221; p. 5, Centro de Información de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, La Habana.<br />
[3] Henry Kissinger, Years of Renewal, New York, 1999, p.785.<br />
[4] Nelson Mandela, 26 de julio de1991, Granma (La Habana), 27 de julio de 1991, p. 3.<br />
[5] CIA, &#8220;Angola Cuba: Some Strains but No New Developments,&#8221; 9 de abril de 1979, Central Intelligence Agency Records Search Tool, National Archives, College Park, MD.<br />
[6] &#8220;Transcripción sobre la reunión del Comandante en Jefe con la delegación de políticos de Africa del Sur (Comp. Slovo) efectuada en el MINFAR el 29.9.88,&#8221; p. 16, Centro de informacion de las Ferzas Armadas Revolucionarias, La Habana.<br />
[7] US Joint Chiefs of Staff, 15 de abril de 1988, National Security Archive, Washington DC.<br />
[8] US Joint Chiefs of Staff, 28 de julio de 1988, ibid.; Mike Malone a A. Jacquet, en Jacquet a Pik Botha, 20 de julio de 1988, SWA/Angola, v. 2, Department of Foreign Affairs, Pretoria; General Jannie Geldenhuys, &#8220;Samevatting van notas mbt SAW-operasies in Suid-Angola,&#8221; 23 de agosto de 1988, H SAW, gr. 4, box 160, Department of Defence, Documentation Centre, Pretoria.<br />
[9] Nelson Mandela, 26 de julio de 1991, Granma, 27 de julio de 1991, p. 3.<br />
[10] Nancy Mitchell, &#8220;Remember the Myth,&#8221; News and Observer (Raleigh), 1 de noviembre de. 1998, G5.</p>
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		<title>¿Por qué Sudáfrica ama a Cuba?</title>
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		<pubDate>Thu, 16 Jan 2014 20:17:34 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[&#160; Piero Gleijeses* Mientras los medios de comunicación estadounidenses se centraron recientemente en “el apretón de manos” entre el presidente Obama y Raúl Castro, vale la pena reflexionar por qué los organizadores del funeral de Nelson Mandela invitaron a Raúl &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=38633">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
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<p style="text-align:justify;"><a href="http://wp.me/p10AwN-a37"><img class="alignleft size-full wp-image-38634" alt="namibianWar1978" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2014/01/namibianwar1978.png" width="250" height="257" /></a>Mientras los medios de comunicación estadounidenses se centraron recientemente en “<a title="El saludo entre Barack Obama y Raúl Castro: Las preguntas que faltan (+ video)" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/12/12/el-saludo-entre-barack-obama-y-raul-castro-las-preguntas-que-faltan/" target="_blank" rel="nofollow">el apretón de manos</a>” entre el presidente <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/barack-obama/">Obama</a> y <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/raul-castro/">Raúl Castro</a>, vale la pena reflexionar por qué los organizadores del funeral de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag//nelson-mandela//">Nelson Mandela</a> invitaron a Raúl Castro como uno de los seis líderes – de las noventa y un asistentes extranjeros- para hablar en la ceremonia. No sólo se le concedió a Raúl Castro ese honor, sino también recibió la más cálida presentación en la ceremonia:</p>
<blockquote>
<p style="text-align:justify;"><span id="more-38633"></span>“Ahora vamos a presentar a un líder que viene desde una pequeña isla, representante de una pequeña isla, de un pueblo que nos liberó, que luchó por nosotros… el pueblo de Cuba”, dijo el presidente del Congreso Nacional Africano (ANC ).</p>
</blockquote>
<p style="text-align:justify;">Tales palabras se hicieron eco de lo que el propio Mandela dijo cuando visitó a Cuba en 1991 :</p>
<blockquote>
<p style="text-align:justify;">“Hemos venido aquí conscientes de la gran deuda que hay con el pueblo de Cuba. ¿Qué otro país puede mostrar una historia de mayor desinterés que la que ha exhibido Cuba en sus relaciones con África?”</p>
</blockquote>
<p style="text-align:justify;">Hay muchos factores que llevaron a la desaparición del Apartheid.  El gobierno blanco sudafricano fue derrotado no sólo por el poder de Mandela, el valor del pueblo de Sudáfrica, o de la capacidad del movimiento mundial para imponer sanciones. También fue derribado por la derrota del ejército de Sudáfrica en Angola. Esto explica el protagonismo de Raúl Castro en el funeral: fueron las tropas cubanas las que humillaron al ejército sudafricano. En los años 1970 y 1980, Cuba cambió el curso de la historia en el sur de África a pesar de los esfuerzos de Estados Unidos para evitarlo.</p>
<p style="text-align:justify;">En octubre de 1975, los sudafricanos, alentados por el gobierno de Gerald Ford, invadieron a Angola para aplastar el Movimiento Popular por la Liberación de Angola (MPLA), de izquierda. Ellos habrían tenido éxito si no hubiesen estado ahí 36 000 soldados cubanos en Angola.</p>
<p style="text-align:justify;">En abril de 1976 los cubanos habían empujado a los sudafricanos fuera del territorio angolano.</p>
<p style="text-align:justify;">Como señaló la CIA, Fidel Castro no había consultado a Moscú  la decisión de enviar a sus tropas (como se desprende de las tensas reuniones celebradas más tarde con la dirección soviética en la década de 1980). Los cubanos, confirmó Kissinger en sus memorias, habían enfrentado a los soviéticos con un hecho consumado. Fidel Castro comprendió que la victoria de Pretoria (alentados por Washington) habría reforzado las garras de la dominación blanca contra el pueblo de Sudáfrica. Fue un momento decisivo: Castro envió tropas a Angola por su compromiso con lo que él ha llamado “la más bella causa”, la lucha contra el Apartheid. Como Kissinger observó más tarde, Castro “era probablemente el más genuino líder revolucionario entonces en el poder”.</p>
<p style="text-align:justify;">La ola desatada por la victoria cubana en Angola se apoderó de Sudáfrica. “África Negra está montando la cresta de una ola generada por el éxito de Cuba en Angola”, señaló World, un importante periódico de la Sudáfrica negra. “África Negra está probando el vino embriagador de la posibilidad de hacer realidad el sueño de la liberación total”. Mandela recordó más tarde que se enteró de la victoria cubana en Angola mientras estaba encarcelado en Robben Island:</p>
<blockquote>
<p style="text-align:justify;">“Yo estaba en la cárcel cuando me enteré de la ayuda masiva que las tropas internacionalistas cubanas estaban dando al pueblo de Angola… Nosotros en África estamos acostumbrados a ser víctimas de los países que quieren apoderarse de nuestro territorio o subvertir nuestra soberanía. En toda la historia de África es la única vez que un pueblo extranjero se ha levantado para defender a uno de nuestros países.”</p>
</blockquote>
<p style="text-align:justify;">Pretoria, sin embargo, no se había dado por vencido: incluso después de la retirada de los cubanos, esperaba derrocar al gobierno del MPLA de Angola. Las tropas cubanas permanecieron en Angola para protegerla de otra invasión sudafricana. Incluso la CIA admitió que eran “necesarias para preservar la independencia de Angola”. Además, los cubanos entrenaron a guerrilleros del ANC, así como a los rebeldes de la SWAPO, queluchaban por la independencia de Namibia contra los sudafricanos que la ocuparon ilegalmente.</p>
<p style="text-align:justify;">De 1981 a 1987, los sudafricanos lanzaron por oleadas invasiones en el sur de Angola. La guerra estaba en un punto muerto, hasta noviembre de 1987, cuando Castro decidió expulsar a los sudafricanos fuera del país de una vez por todas. Su decisión fue provocada por el hecho de que el ejército sudafricano había acorralado las mejores unidades del ejército de Angola en una ciudad de la Angola meridional, Cuito Cuanavale. Y eso fue posible en cierta forma porque Washington se mecía en el escándalo Irán-Contra. Antes de estallar el escándalo Irán-Contra a fines de 1986, que debilita y distrae al gobierno de Reagan, los cubanos temían que Estados Unidos podría lanzar un ataque contra su patria. Por lo tanto, no estaban dispuestos a agotar sus reservasde armas. Pero el Irán-Contras limó los colmillos de Reagan, y liberó a Castro de la limitación de enviar mejores aviones de Cuba, pilotos y armas antiaéreas a Angola. Su estrategia era romper la ofensiva sudafricana contra Cuito Cuanavale en el sureste y luego atacar por el suroeste, “como un boxeador que con la mano izquierda golpea y con la derecha noquea”.</p>
<p style="text-align:justify;">El 23 de marzo de 1988, los sudafricanos lanzaron su último ataque importante contra Cuito Cuanavale. Fue un fracaso absoluto. El Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos señaló: “La guerra en Angola ha tenido un giro dramático y – por lo que respecta a los sudafricanos- no deseado. ”</p>
<p style="text-align:justify;">La mano izquierda de los cubanos había bloqueado el golpe de Sudáfrica, mientras que su mano derecha se estaba preparando para noquearlo: poderosas columnas cubanas avanzaban hacia la frontera de Namibia, empujando a los sudafricanos al repliegue. Los MIG- 23 cubanos comenzaron a volar sobre el norte de Namibia. Documentos de Estados Unidos y de Sudáfrica demuestran que los cubanos ganaron toda la franja superior de Angola. Los cubanos exigieron que Pretoria retirara incondicionalmente las tropas de Angola y permitiera elecciones supervisadas por la ONU en Namibia. El Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos advirtió que si Sudáfrica se negaba, los cubanos estaban en una posición de ventaja. Los sudafricanos reconocieron su dilema “para lanzar una ofensiva bien apoyada en Namibia”: Si se negaban a las demandas cubanas, corrían “el riesgo real de involucrarse en una guerra convencional a gran escala con los cubanos, cuyos resultados son potencialmente desastrosos”. La perspectiva del ejército sudafricano era sombría: “Debemos hacer todo lo posible para evitar una confrontación”.</p>
<p style="text-align:justify;">Pretoria capituló. Aceptó las demandas de los cubanos y se retiró incondicionalmente de Angola y aceptó el acuerdo de las elecciones supervisadas de la ONU en Namibia, que ganó SWAPO.</p>
<p style="text-align:justify;">La victoria cubana repercutió más allá de Namibia y de Angola. En palabras de Nelson Mandela, la victoria cubana “destruyó el mito de la invencibilidad del opresor blanco … [e] inspiró a las masas en lucha de Sudáfrica… Cuito Cuanavale fue el punto de inflexión para la liberación de nuestro continente -y de mi pueblo – del flagelo del Apartheid” .</p>
<p style="text-align:justify;"><em>*Piero Gleijeses es profesor de política exterior de Estados Unidos en la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados (SAIS), de la Universidad Johns Hopkins. Todas las citas del artículo anterior se han extraído de su último libro: <strong>Visiones de la Libertad: La Habana, Washington, Pretoria y la lucha por el sur de África , 1976-1991</strong> [ 8 ] , The University of North Carolina Press, 2013 .</em></p>
<p style="text-align:justify;">Artículos relacionados:</p>
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</ul>
<p style="text-align:justify;">(Publicado originalmente en The National Interest: <a href="http://nationalinterest.org/commentary/why-south-africa-loves-cuba-9705" target="_blank" rel="nofollow">http://nationalinterest.org/commentary/why-south-africa-loves-cuba-9705</a>. Traducido por <em><a href="http://www.cubadebate.cu/">Cubadebate</a></em>)</p>
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