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	<title>La pupila insomne &#187; Marcos Roitman Rosennman</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>Celac vs OEA, el renacer del pensamiento antimperialista. Por Marcos Roitman Rosennman</title>
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		<pubDate>Sun, 22 Jan 2023 13:37:35 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Este 24 de enero se celebra en Argentina la cumbre de la Celac. Es un momento clave para recuperar el protagonismo y ser un contrapeso a las políticas de la OEA <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=79820">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-798210" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2023/01/celac.jpeg"></div></div></td></tr></table><div class="col col1">
<p class="s-s">Los sueños de quienes lucharon por la independencia política en América Latina, a principios del siglo XIX, buscaban, no sólo acabar con la dominación del imperio español, eran al mismo tiempo portadores de una propuesta de integración regional. Sin embargo, sus esperanzas chocaron con una realidad: el nacimiento del imperialismo. Se trataba de una forma de control mucho más sofisticada, articulada bajo el proceso de internacionalización de la producción, los mercados y el trabajo. Su finalidad, la sumisión de las jóvenes <span style="color: #000000">naciones,</span> estableciendo Estados títeres; gobiernos cipayos, con plutocracias alejadas de una propuesta nacional-popular.<span id="more-79820"></span></p>
<p>El imperialismo, centró sus esfuerzos en apropiarse de los recursos naturales, flora, fauna y riquezas del subsuelo. Los territorios de América Latina fueron presa de rapiña. Al oro y plata de la conquista, le siguieron materias primas indispensables para acelerar la revolución industrial: petróleo, nitrato, cobre, guano, trigo, caucho, azúcar, cacao, etcétera. Gran Bretaña y Francia tomaron la delantera. Llevaban un siglo de ventaja en el desarrollo del capitalismo. A su rebufo, un actor emergente, Estados Unidos. La división del mundo en áreas de influencia agudizó las contradicciones y los conflictos entre las potencias imperialistas. América Latina pasó a ser un continente en disputa. Pero ello requería, igualmente, un pacto interimperialista, hacer fracasar cualquier proyecto de unidad cuya bandera fuese la lucha antimperialista. En el siglo XX, esta disyuntiva se repetiría en Asia y África. La historia contemporánea está plagada de planes que han terminado por romper los proyectos de unidad e integración regional. En América Latina, la doctrina Monroe marcó el comienzo de las hostilidades. Desde 1823 Estados Unidos buscó anular la intervención de actores extracontinentales en la explotación y control del subcontinente. El eslogan, <q>América para los americanos</q> define la política exterior de Estados Unidos para la región. Si en el siglo XIX su amenaza eran Francia y Gran Bretaña, tras la Segunda Guerra Mundial lo fue la Unión Soviética y, en pleno siglo XXI su lugar lo ocupa China.</p>
<p>Estados Unidos siempre ha querido todo el pastel y no está dispuesto, ni mucho menos a dejar que otros actores internacionales tengan una presencia destacada en la región. Hoy, su pérdida de influencia le hace ser más beligerante. América Latina, le resulta vital para mantener su poder a escala mundial. No sólo como países proveedores de materias primas, sino como garantes de la seguridad hemisférica en el flanco sur. De tal manera, siempre urdirá planes desestabilizadores para quebrar los intentos de integración donde no tenga representación, ni voz ni voto. Conspiró contra el Congreso Anfictiónico de Panamá en 1826, cuyo objetivo era crear una confederación de países latinoamericanos desde México hasta Chile. Simón Bolívar, su impulsor, vio frustradas sus esperanzas por la traición y la intervención maniquea de Estados Unidos. Su frase pronunciada en 1829: <q>Los EEUU, que parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias a nombre de la libertad</q> está grabada en la conciencia de los pueblos de la región y es la historia del imperialismo yanqui en América Latina. En sus dos siglos de intervenciones, ha creado un ideario y desarrollado instituciones desde las cuales llevar a cabo sus propuestas de dominación. Ha tejido redes, mutando una y otra vez sus políticas bajo distintas siglas. Su mayor éxito, la creación en 1948 de dos pilares de su política imperialista: el Tratado de Defensa Reciproca (TIAR) y la Organización de Estados Americanos. Ambos organismos, con la complicidad de gobiernos cipayos, le permiten legitimar guerras espurias, invasiones, golpes de Estado, magnicidios, violación de los derechos humanos y realizar un sinnúmero de amenazas. Gregorio Selser los documentó en una obra monumental bajo el título: <em>Cronología de las intervenciones extranjeras en América Latina</em>, publicado por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México y la UNAM.</p>
</div>
<div class="col col2">
<p>Su control de la OEA transforma la organización en un pilar de sus políticas imperialistas. Baste señalar dos ejemplos: la expulsión de Cuba y el reconocimiento de Juan Guaidó como presidente de Venezuela. Tampoco debemos olvidar que sus secretarios generales acaban comportándose como meretrices. El chileno José Miguel Insulza y el uruguayo Luis Almagro Lemes han demostrado un seguidismo rayano en la impudicia. Sus actuaciones sólo se justifican bajo la indignidad de los traidores. Su anuencia con los golpes de Estado en Bolivia y el apoyo a la actual presidenta de Perú muestran su talante.</p>
<p>Este 24 de enero se celebra en Argentina la cumbre de la Celac. Es un momento clave para recuperar el protagonismo y ser un contrapeso a las políticas de la OEA, el TIAR. Ser un dique de contención al intervencionismo estadunidense en la región. Es una oportunidad que no se puede dejar escapar. Debe ser cuna de un pensamiento emancipador, revitalizado, base para una propuesta de integración regional. La convocatoria, abre una puerta para restar poder y levantar los cimientos de una patria grande, el sueño de Simón Bolívar, Augusto Sandino, Lázaro Cárdenas, Fidel Castro, Salvador Allende o Hugo Chávez. Es el momento del cambio y recoger el testigo. Los presidentes de Brasil, México, Colombia, Argentina, Cuba, Venezuela, Bolivia deben asumir responsabilidades y liderar un nuevo proyecto de integración latinoamericana. De su determinación y compromiso antimperialista depende el futuro de la democracia en nuestra América.</p>
<p><span style="color: #000000">(<a href="https://www.jornada.com.mx/2023/01/22/opinion/011a2pol"><span style="color: #0000ff"><strong><em>La Jornada</em></strong></span></a>)</span></p>
</div>
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		<title>Partidos políticos, democracia y transparencia</title>
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		<pubDate>Mon, 02 Feb 2015 12:19:07 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[&#160; Marcos Roitman Rosennman La relación entre partidos políticos y democracia parece unívoca. La existencia de muchos se entiende como síntoma de buen funcionamiento democrático. Desde su axioma se extrae la siguiente premisa. La democracia es un juego entre partidos, &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=47663">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-476640" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2015/02/transparencia_politica-democracia-transparencia-politica-instituciones-corrupcion.jpg?w=300"></div></div></td></tr></table><div class="col col1">
<h5 class="s-s" style="text-align:justify;"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Marcos-Roitman-Rosennman/"><strong>Marcos Roitman Rosennman</strong></a></h5>
<p class="s-s" style="text-align:justify;"><a href="http://wp.me/p10AwN-coL"><img class="alignleft wp-image-47664 size-medium" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2015/02/transparencia_politica-democracia-transparencia-politica-instituciones-corrupcion.jpg?w=300" alt="transparencia_politica-democracia-transparencia-politica-instituciones-corrupcion" width="300" height="225" /></a>La relación entre partidos políticos y democracia parece unívoca. La existencia de muchos se entiende como síntoma de buen funcionamiento democrático. Desde su axioma se extrae la siguiente premisa. La democracia es un juego entre partidos, su objetivo, disputar cargos públicos para gestionar fondos y controlar las decisiones que orientan el proceso económico-social al interior del capitalismo. Esta definición minimalista<span id="more-47663"></span> del papel de los partidos políticos y la democracia, como procedimiento electoral para elegir gestores, ha ganado terreno frente a la concepción de los partidos políticos como constructores de alternativas y defensores de la democracia, en tanto práctica plural de control y ejercicio social del poder, desde los principios del bien común, la dignidad y ética.</p>
<p style="text-align:justify;">No todos los partidos son democráticos. El político como servidor del Estado, al margen de valores éticos, ideologías y principios, se ha extendido. Una nueva generación reclama el traspaso de poderes y se proyecta como la élite política del recambio y la regeneración. Se definen como jóvenes dotados de cualidades hasta ahora desconocidas. Se consideran elegidos dado sus conocimientos ¿aristócratas del saber? Currículum brillante, doctorados en universidades privadas, políglotas, emprendedores, expertos en redes sociales y el mundo digital. Se autodenominan la generación de <q>los mejor formados</q> de la historia. El poder les pertenece, se trasforman en adalides de la lucha contra la corrupción y practican la política de la transparencia. La reclaman para desnudar las prácticas de los considerados políticos de la <em>guerra fría</em>.</p>
<p style="text-align:justify;">Chul-Han, uno de los filósofos más creativos de este siglo, apunta en su ensayo, <em>Psicopolítica. Neoliberalismo y nuevas técnicas de poder</em>, cual es el significado de reclamar transparencia en el mundo actual: <q>La reivindicación de la transparencia presupone la posición de un espectador que se escandaliza. No es la reivindicación de un ciudadano con iniciativa, sino la de un espectador pasivo. La participación tiene lugar en forma de reclamación y queja. La sociedad de la transparencia, que está poblada de espectadores y consumidores, funda una democracia de espectadores</q>.</p>
<p style="text-align:justify;">La sociedad de la transparencia no tiene ningún color. Los colores no se admiten como ideologías, sino como opiniones exentas de ideología, carentes de consecuencias. Por eso se puede cambiar de opinión sin problemas. Un día digo, digo, al día siguiente digo Diego, y al tercero, ni digo, ni Diego, sino Pedro.</p>
<p style="text-align:justify;">Desde la democracia digital de consumo por Twitter y Facebook se habla de generaciones amortizadas y desechables. Bajo este contexto surgen partidos políticos que huyen de cualquier vínculo con las derechas o las izquierdas. Sus nombres son ambiguos y gelatinosos. Suelen referenciar actitudes alusivas al esfuerzo individual, suma de voluntades. Hay que ser positivos. En la mayoría de los casos son partidos atrápalo todo. En España, Ciudadanos, Podemos, Unión Progreso y Democracia. La experiencia se reproduce en la mayoría de países. Tienen un punto de unión: su obsesión por la transparencia.</p>
</div>
<p>Sin embargo, la transparencia sólo es posible en un espacio despolitizado. Por ello son la cara amable del neoliberalismo de segunda generación, sustituyen a los partidos socialdemócratas y de centroderecha. Nada que ver con la coalición griega de izquierda radical, cuyas siglas son Syriza. Nuevamente, Byung Chul Han, en su obra <em>La sociedad de la transparencia,</em> apunta acerca de su significado en el neoliberalismo: <q>Las cosas se hacen transparentes cuando abandonan cualquier negatividad, cuando se alisan y allana, cuando se insertan sin resistencia en el torrente liso del capital, la comunicación y la información. Las acciones se tornan transparentes cuando se hacen operacionales, cuando se someten a los procesos de cálculos, dirección y control. (&#8230;) Las cosas se vuelven transparentes cuando se despojan de su singularidad y se expresan completamente en la dimensión del precio. El dinero, que todo lo hace comparable con todo, suprime cualquier rasgo de lo inconmensurable, cualquier singularidad de las cosas. La sociedad de la transparencia es un infierno de lo igual. (&#8230;) La transparencia estabiliza y acelera el sistema por el hecho de que elimina lo otro o lo extraño. Esta coacción sistémica convierte a la sociedad de la transparencia en una sociedad uniformada. En eso consiste su rasgo totalitario</q>.</p>
<div class="col col2">
<p style="text-align:justify;">Así, la trasparencia de la cual hacen gala, nada dice de la democracia. En su reivindicación no reclaman hacer transparente cómo, quiénes y cuántos participan en el proceso de toma de decisiones, la construcción de la agenda y la designación de cargos. Sólo reclaman la transparencia del dinero. ¿Cuánto gana un político?, ¿cuál es su estado de cuenta bancario?, ¿qué propiedades posee?, ¿dónde vacaciona?, ¿qué compra? Sin duda ello es necesario, pero insuficiente y nada significativo. La transparencia del dinero no hace la democracia ni genera una sociedad más libre y participativa, simplemente explota lo visible hasta convertir la transparencia del capital en una realidad obscena. Su posible éxito puede minar el futuro de un proyecto democrático real, afincado en la participación, la mediación, el diálogo, la negociación y la representación. Negando el conflicto desaparecen las contradicciones. Démosle la bienvenida. (Publicado en <a href="http://www.jornada.unam.mx/2015/02/01/opinion/014a1mun" target="_blank"><em>La Jornada</em></a>)</p>
</div>
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