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	<title>La pupila insomne &#187; Marcos Roitman Rosenmann</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>Chile: Allende no erró; ahora, a cumplir su mandato. Por Marcos Roitman Rosenmann</title>
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		<pubDate>Tue, 27 Oct 2020 11:58:25 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[La complicidad entre la Democracia Cristiana, la socialdemocracia y la derecha tradicional, cuando se trata de salvar el edificio neoliberal, ha sido la norma. <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=72994">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-729950" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/10/apruebo.jpeg"></div></div></td></tr></table><div class="inicial"></div>
<p class="s-s"><span style="color:#000000;">Hay motivos para estar contentos. Los resultados son aplastantes. Las urnas han decidido: 78.27 por ciento aprueba elaborar una nueva Constitución y 79.22 por ciento decide que sea mediante elección popular al 100 por ciento. Son los datos. Pero quienes votaron el <em>apruebo </em>no es un grupo homogéneo. Baste considerar los partidos firmantes del Acuerdo por la paz social y una nueva Constitución (15/11/19). Una mayoría se opone a reconocer derechos al pueblo mapuche (Estado pluriétnico); otros rechazan un rol protagónico del sector público en la elaboración de las políticas sociales en materia de salud, educación, vivienda, trabajo, pensiones o desoyen el compromiso con el medio ambiente. En definitiva, no todo lo que votó <em>apruebo </em>se inscribe en un proyecto transformador que camine hacia una democrática participativa y menos rupturista con el orden patriarcal. Podríamos asistir a un maquillaje político en el cual la nueva redacción sea una visión edulcorada del neoliberalismo, avalada por unos constituyentes espurios.</span><span id="more-72994"></span></p>
<p><span style="color:#000000;">El triunfo del <em>apruebo</em> no es resultado de la voluntad política de las dos coaliciones que han gobernado Chile desde 1990. Su origen es la rebelión popular iniciada el 18 de octubre de 2019 y la movilización social que, en plena pandemia, no ha cesado. Un desborde popular que ha dejado fuera de juego a los partidos políticos, cuyo grado de confianza y aceptación por la ciudadanía no supera 2.4 de una horquilla de uno a 10. Igualmente, el triunfo tiene una cara que no se debe olvidar: la represión. Fue la violencia la respuesta gubernamental a las demandas de una nueva Constitución y el rechazo a las políticas neoliberales. Así atestigua el informe de la Fiscalía Nacional del 15 de junio de 2020. Desde octubre de 2019 hasta el 1º de abril de 2020, se han computado 8 mil 510 víctimas de violaciones de derechos humanos. Se han interpuesto 5 mil 645 denuncias por violencia policial. Existen 664 casos de violencia sexual; 258 desnudamientos, 67 abusos diversos, 12 violaciones y 27 amenazas de tocamientos. Además, se contabilizan 411 víctimas con lesiones oculares y otros 615 casos con traumatismos graves. Todos, perpetrados por las fuerzas armadas y carabineros, siendo 466 de sus miembros identificados como autores materiales de alguno de ellos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No es una concesión, ha sido una lucha sin cuartel, donde las víctimas pertenecen a las clases populares, el origen del triunfo. Es un grito de dignidad, como ha sido rebautizada la plaza Baquedano, centro neurálgico de las protestas en Santiago donde se reúnen cientos de miles ciudadanos, reclamando el fin del neoliberalismo y un nuevo orden social. Una síntesis de 40 años de bregar por los cambios que una y otra vez fueron ninguneados por quienes aceptaron el pacto de transición con las fuerzas armadas. Los mismos que desmovilizaron a la sociedad civil, traicionaron el espíritu del <em>No </em>en el referendo de 1988 y en 1990 se hicieron con el poder. En 1990, la Concertación mantuvo la Constitución pinochetista y las reformas neoliberales se profundizaron. Impidió juzgar al dictador, clausurando la posibilidad de justicia y reparación. Hambre, corrupción y miseria, es el legado del pospinochetismo y su Constitución. En abril de 2021, la elección de constituyentes, coincidirá con las elecciones municipales y de gobernadores regionales, la historia no puede repetirse.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Hay que seguir movilizados, articular programa y definir estrategias, presionar, impedir que sean los mismos que se han negado a reconocer sus vergüenzas, quienes administren el triunfo y elaboren la nueva Constitución. Se ganó una gran batalla, pero no se puede bajar la guardia. Las víctimas del golpe de Estado cívico-militar, los miles de detenidos desaparecidos, torturados, exiliados, no son fantasmas. Son la memoria viva sobre la cual se asienta este triunfo. Sin olvidar, los más de 2 mil 500 detenidos durante la rebelión popular, acusados de disturbios, terrorismo, agresión y resistencia a la autoridad. También presos políticos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es la primera ocasión que una Convención Constituyente en Chile será electa por votación popular. Pero ello no garantiza que los constituyentes sean representantes de las organizaciones y movimientos sociales que en primera línea se han fajado por conquistar el derecho de elaborar una nueva Carta Magna. Las candidaturas están amarradas a las coaliciones existentes. Presentar candidaturas independientes es un camino tortuoso. Las listas de partidos pueden cerrar el paso a candidatos provenientes de la sociedad civil que han dado origen al referendo. Además, será necesario contar con dos tercios de los 155 constituyentes para aprobar cambios estratégicos. Y la complicidad entre la Democracia Cristiana, la socialdemocracia y la derecha tradicional, cuando se trata de salvar el edificio neoliberal, ha sido la norma.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Estamos en presencia de un proceso político caracterizado por la movilización popular. El gobierno y una parte de la oposición podrán revertir su derrota si logran controlar la constituyente. Es obligado estar vigilantes y sin retroceder. Salvador Allende tuvo un pensamiento premonitorio, al señalar que sólo cuando: “El pueblo […] entienda que no es desde arriba, sino desde las raíces mismas de su propia convicción de donde debe nacer la Carta Fundamental que le dará su existencia como pueblo digno, independiente y soberano”. Allende no erró; ahora, a cumplir su mandato. Hacer una Constitución democrática desde abajo. Ese es el reto. (<a href="https://www.jornada.com.mx/2020/10/27/opinion/021a1pol"><span style="color:#0000ff;"><strong><em>La Jornada</em></strong></span></a>)</span></p>
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		<title>¿Por qué y cómo defender a Cuba en la lucha de ideas internacional? (video)</title>
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		<pubDate>Tue, 20 Oct 2020 20:29:23 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Panel internacional por el Día de la cultura cubana <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=72923">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-729240" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/10/img-20201009-wa0009.jpg"></div></div></td></tr></table><p><a href="https://www.facebook.com/streamingcuba/videos/266938447987202">https://www.facebook.com/streamingcuba/videos/266938447987202</a></p>
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		<title>El político en la era digital: entre el insulto y la descalificación. Por  Marcos Roitman Rosenmann</title>
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		<pubDate>Sat, 17 Oct 2020 14:58:54 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Escándalos, malversación de fondos, abuso de poder, utilización torticera de la justicia, enriquecimiento indebido, cohecho, violencia de género y un desprecio hacia sus conciudadanos amplificado en la era del capitalismo digital <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=72896">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-728970" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/10/tb.jpeg"></div></div></td></tr></table><div id="article-text" class="text tbl-forkorts-article">
<div class="col">
<div class="inicial"><span style="color:#000000;">Las formas sobre las cuales se construyó el campo de lo político se reorienta hacia el mercado del mundo digital. La llamada sociedad del espectáculo se extiende y adhiere a nuevas formas de comunicación. Twitter, Instagram, Facebook son el medio para trasmitir mensajes, la mayoría de las veces, insultos y amenazas. Los adjetivos se quedan cortos. En el ámbito político, sus representantes se digitalizan. Se comunican vía plataformas digitales, siendo prisioneros de las redes. Más que votantes, tienen seguidores en tiempo real que esperan los comentarios de su <em>influencer</em>. Presidentes de gobierno, diputados, senadores, alcaldes, no descansan. De día o de noche, la hora no es relevante, envían su Twitter, opinando sobre lo humano y lo divino. Ni límites ni reglas, todo vale. Desde construir falsas noticias hasta la difamación. Unos y otros se ensalzan en <em>rifirrafes</em> sin fronteras. Habituados a estas conductas digitales, los debates en las instituciones siguen el mismo camino. Gritan, gesticulan, abuchean, aplauden, patean, se interrumpen, hacen cortes de mangas, provocan hasta la extenuación.<img class="size-full wp-image-72900 aligncenter" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/10/tb.jpeg" alt="" width="299" height="168" /><span id="more-72896"></span></span></div>
<p><span style="color:#000000;">Los parlamentos, sedes reservadas a la producción de leyes, mutan en escenarios circenses. Un habitáculo donde se descalifica y caricaturiza al adversario. Sea cual sea el partido político, sus representantes, cuando hacen uso de la palabra, se alejan de la tarea legislativa. La presencia de los medios de comunicación en el hemiciclo, convierte a los diputados en actores. La transmisión en directo da la puntilla a la labor fiscalizadora de la Cámara. Sus señorías son conscientes de lo importante de su perfil. Saben que sus seguidores los evalúan según el nivel de insultos. De tal forma que no buscan explicar, comprender o justificar las decisiones que afectan a la ciudadanía. Los plenarios se han denominado sesiones broncas. Centran su atención en sacar trapos sucios. Saben que la prensa recogerá esos momentos y los periodistas, de cualquier color, se esmeran en destacar la metedura de pata, el insulto más soez o la insidia mejor construida. Los ejemplos sobran. Las imágenes son transmitidas en directo y posteriormente rescatadas en las tertulias, informativos, etcétera. El resultado acaba siendo un rechazo y una desafección hacia la política. La señal de cansancio y hartazgo de la ciudadanía toma la forma de una frase que se repite: <q>son todos iguales</q>. Y lo que era una actividad noble se convierte en un estercolero donde cohabitan los políticos. Es triste observar sesiones parlamentarias con diputados y senadores leyendo la prensa, jugando en sus <em>tablet</em> o prestando atención a sus teléfonos móviles.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No se trata de idealizar el parlamento ni degradar a sus parlamentarios. No todos los políticos son iguales. Las diferencias ideológicas, la moral, los principios sobre los cuales se ejerce el cargo público es punto de referencia. Pero el papel pedagógico, forjador de ciudadanía política, se ha perdido. Sus señorías están más pendientes de los comentarios en redes que dotar a la militancia de argumentos para el debate. La responsabilidad, el sentido ético, la dignidad, se difuminan ante el voto obligado, la falta de autonomía personal, y la nula relación entre el programa y su acción de gobierno.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sabemos que mucha de la actividad parlamentaria no es conocida. Desde el trabajo en las comisiones hasta presentar mociones, proyectos no de ley, fiscalizar presupuestos, etcétera. Pero todo ello se obvia hasta desaparecer. Lo único que se observa es la mediocridad que hunde la política y desacredita a quienes la ejercen. Parece ser que se han empeñado en hacer de la actividad política una labor sólo apta para gentes sin escrúpulos, cuyo objetivo es disfrutar del poder y sus mieles. Dan entrevistas a la prensa rosa, muestran sus viviendas, sus gustos culinarios, posan con sus mejores galas o se vanaglorian de sus currículums y ser ministros con treinta y pocos años. Son el símbolo del éxito y el empoderamiento. Sin embargo, para quienes ven en acción política un compromiso social con su tiempo y su sociedad, supone un hándicap, además de concitar rechazo. Luego no se explican la crisis de militancia y la mala prensa. El resultado es la desmovilización, desafección que acaba por legitimar discursos antidemocráticos, donde se imponen iluminados, empresarios, militares y fundamentalistas religiosos que suman cada vez más adeptos que se aprovechan de la infraestructura de los partidos para auparse al poder bajo la necesidad de limpiar el país de políticos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Escándalos, malversación de fondos, abuso de poder, utilización torticera de la justicia, enriquecimiento indebido, cohecho, violencia de género y un desprecio hacia sus conciudadanos amplificado en la era del capitalismo digital, sacude a los políticos. La crítica personal y la descalificación, sustituye al debate pausado y de ideas. Recuperar el valor educativo y pedagógico es responsabilidad de quienes actúan en la esfera política. Vidas ejemplares, no monásticas. Mandar obedeciendo parece ser la opción democrática para recuperar la dignidad del quehacer político, ¿será posible? (<a href="https://www.jornada.com.mx/2020/10/17/opinion/016a2pol"><strong><span style="color:#0000ff;"><em>La jornada</em></span></strong></a>)<br />
</span></p>
</div>
</div>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>&quot;Porque odiamos al comunismo y los comunistas&quot;. Por Marcos Roitman Rosenmann</title>
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		<pubDate>Mon, 09 Sep 2019 10:36:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
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		<description><![CDATA[Ser anticomunista no requiere pensar, sólo practicar lo aprendido machaconamente durante años <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=67445">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-674460" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2019/09/anticomunismo.png"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;">Nuestro mundo gira en torno a los valores culturales del capitalismo. Nada es neutral ni equidistante. Se nos inculca la competitividad, tener éxito y acumular riquezas, no importa la manera de lograrlo. La propiedad privada cala hasta los huesos. Deseamos ser Rico McPato, el personaje de Walt Disney nadando en un mar de oro, monedas y brillantes.</span><span id="more-67445"></span></p>
<p><span style="color:#000000;">¿Ficción? Nuestro mundo es caricatura del cómic. Nos moldean individualistas, avaros, calculadores, mentirosos. Es adoctrinamiento y socialización cultural. Despreciamos al pobre, lo degradamos, lo deshumanizamos. Tienen lo que se merecen. La pobreza siempre ha existido, se afirma. Luchar contra ella es ir contra natura. Por eso reivindicar la democracia es un asunto de pobres. Mejor ser socios de ONG y apoyar causas humanitarias, ser solidarios, practicar la piedad. Las avenidas, edificios, toman el nombre de mecenas, filántropos y héroes. Prohombres que donan millones de dólares para investigaciones científicas, otorgan becas, financian maquinaria para diagnósticos médicos y sus obras de arte se exhiben en museos. La lista es interminable, pero logran su objetivo: el reconocimiento de las mayorías sociales. No nos preguntamos sobre el origen de sus fortunas. Lo remitimos a la suerte. Son personas visionarias, han comenzado de cero y aprovechado sus oportunidades. Todos podemos ser Rockefeller, Amancio Ortega, Slim o Bill Gates. Es cuestión de ser emprendedores, luego vendrá el éxito. ¿Alguien menciona las relaciones sociales de explotación? La respuesta es simple, la explotación no existe. Dicha afirmación se graba a fuego en nuestras mentes. Con trabajar duro, ahorrar y estar en el sitio adecuado en el momento oportuno es suficiente. Cómo no desear coches de lujo, yates, un avión privado, servicio doméstico, casas principescas, en fin, todo lo que ofrece el mundo de las mercancías. Sean cosas o personas. Vivir a cuerpo de rey es lícito, rechazarlo es hipocresía. Tener y no exponerlo es de tontos, hay que ostentar. Pasar a la historia con el nombre escrito en oro no menos que construir un panteón donde nuestros huesos sean venerados y visitados en procesión es comprar la eternidad.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pensamos que la pobreza y el fracaso es una inadecuación al mercado. Incluso la sociología y la biología se han unido en un matrimonio de conveniencia para crear la sociobiología. Genes egoístas capaces de someter a sus alelos altruistas en un mundo donde el más listo se lleva el gato al agua. Está en los genes y no hay posibilidad de alterar el ADN. El mundo al revés. Se impone la visión hobbesiana predadora, donde el hombre es un lobo para el otro hombre. Pero las manadas de lobos, como especie social cooperan, no se explotan, mantienen una división social del trabajo, de lo contrario se extinguirían. No hay especie social competitiva inter pares. Es la mayor mentira atribuida a Darwin.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Nada está exento de significado político. Arte, literatura, cine, lenguaje, moda, estética, sexo, familia, el hambre, los gustos, las emociones, las maneras de amar y odiar. Pero es la producción del miedo la base para fomentar el anticomunismo. Desde que nacemos se inculca y adoctrina para reconocer al enemigo: el comunismo, que se presenta con diferentes caretas. Demócratas, socialistas, marxistas, en definitiva comunistas. Se cuelan en la escuela, el trabajo, incluso se presentan como amigos. Pero tienen un objetivo: convertirnos en autómatas, quitarnos nuestras propiedades y esclavizarnos. Ideología disolvente de la familia, la propiedad privada y la moral católica. Para los comunistas somos un número, de allí su identificación con el nazismo y la solución final. Todos los miedos se engloban en el comunismo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ser anticomunista no es problema, es lo propio de un sistema educativo para aborrecerlo. En los medios de comunicación social, en la literatura, el cine, los dibujos animados podemos preguntarnos: ¿Quiénes salvan la civilización? ¿Qué espías tienen licencia para matar? La raíz del mal, el comunismo camuflado en los deseos de justicia social, igualdad y dignidad. Incluso los extraterrestres, cuando atacan la tierra siempre eligen la Casa Blanca y Estados Unidos como objetivo. El resto del planeta no existe, Su GPS está conectado a Google Maps.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Los comunistas son despiadados, manipuladores, no sienten ni padecen. Ser anticomunista no requiere pensar, sólo practicar lo aprendido machaconamente durante años. Por el contrario, ser demócrata, comunista, socialista o marxista requiere pensar, nadar contracorriente. Es un acto de conciencia y reflexión crítica. Justamente lo que esta sociedad persigue y criminaliza. Vivir en la ignorancia es conseguir el nirvana. Sea positivo. Mañana será millonario. No cuestione el orden natural de las cosas. La tierra es plana y el capitalismo justo y equitativo. No se deje seducir por falsos ídolos. Trump, Bolsonaro, Macri, Piñera, Pinochet, Thatcher, Videla y Somoza, entre otros, son buena gente, tienen en común ser anticomunistas. ¡Entregue su alma y si le piden el voto, también!</span></p>
<p><span style="color:#000000;">(<a href="https://www.lajornadamaya.mx/2019-09-07/Porque-odiamos-al-comunismo-y-los-comunistas"><span style="color:#0000ff;"><em><strong>La Jornada</strong></em></span></a>)</span></p>
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		<title>Elecciones en España: mucho ruido y pocas nueces. Por Marcos Roitman Rosenmann</title>
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		<pubDate>Mon, 21 Dec 2015 22:25:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[ No habrá crisis de régimen, gobiernos de izquierda, cambios constitucionales de gran calado o un cuestionamiento de la "casta". <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=52583">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-525840"></div></div></td></tr></table><div class="col col1" style="text-align:justify;">
<p class="s-s"><span style="color:#000000;">Nunca en estos 40 años de monarquía parlamentaria los medios de comunicación han jugado un papel tan determinante en el proceso electoral. Han condicionado –hasta el extremo de ignorar candidatos, coaliciones, formaciones políticas e invisibilizar opciones– para favorecer una visión manipulada e interesada de quienes se jugaban ser alternativa de gobierno. En este sentido ninguno de ellos constituye una amenaza para el sistema. Los cuatro están de acuerdo en lo fundamental y gozan del beneplácito de los empresarios, la banca y las instituciones europeas, más allá de los discursos estridentes.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><span id="more-52583"></span></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por hacer memoria. En el plazo de un año de vida <strong>Podemos</strong> ha pasado de promover el <em>sí</em> a la renta básica, el impago de la deuda, la salida del euro, la nacionalización de las compañías eléctricas, las telecomunicaciones, la banca, los transportes, el sector sanitario, a un <em>no</em> sin paliativos. Ya no defiende la jubilación a los 60 años y se suma a la reforma laboral del<strong> PSOE</strong> y del<strong> PP</strong>.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Asimismo, del <em>no</em> a la OTAN pasa a un <em>sí</em>. Igualmente, de rechazar las empresas de trabajo temporal a reconocer su valía. Y en política internacional no ha sido menos su transformación. No es de extrañar que el presidente de la Cámara de Comercio y la presidenta del consejo de administración del Santander señalen que no hay por qué temer a Podemos. Ahora ellos mismos han pasado a definirse como nuevos socialdemócratas, continuadores de la labor progresista de los primeros gobiernos de Felipe González y Rodríguez Zapatero.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En otro orden de cosas, tampoco habíamos asistido a una mentira construida para hacer creíble un discurso falaz y maniqueo: presentar la realidad política de España como un sistema bipartidista, imperfecto, pero al fin y al cabo bipartidismo. En España nunca ha existido tal situación; cuestión diferente es la existencia de partidos hegemónicos, Partido Popular y Partido Socialista. Ambas organizaciones, en momentos determinados, han conseguido la mayoría absoluta, lo cual les ha permitido gobernar en solitario.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No es lo mismo partidos hegemónicos que bipartidismo. Mientras uno de los dos partidos gozó de la mayoría absoluta, aplicó la política del rastrillo. Así aprobaron recortes, la guerra del Golfo, privatizaciones, rescates bancarios y concesiones de soberanía y seguridad, sin olvidar las leyes <em>mordaza</em> y de restricción a las libertades ciudadanas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sin embargo, cuando tal situación no se ha producido, Partido Popular y PSOE han sido obligados a pactar, negociar, llegar a acuerdos y construir legislaturas abiertas y con coaliciones de coyuntura. Para estos fines han servido las minorías vasca, catalana, navarra o partidos regionales con uno o dos diputados.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La situación que hoy se presenta como novedad no lo es tanto; la diferencia estriba en la emergencia de nuevos actores que sustituyen a otros o, mejor dicho, expresan nuevas voluntades, que en nada suponen desestabilizar el régimen, más bien lo apuntalan. Bien es cierto que parte de los votos de los partidos hegemónicos han ido a parar, mayoritariamente, a sus hermanos de sangre: Podemos, con respecto al PSOE, y Ciudadanos, en relación con el Partido Popular. En este sentido los datos son elocuentes: con 96.2 por ciento de los votos escrutados, según cifras oficiales del Ministerio del Interior, el PP logra 123 diputados y el PSOE 90. Entre ambos conservan 50 por ciento de los votos emitidos, el equivalente a 13 millones de votos de los 25 millones que acudieron a las urnas (73.6 por ciento de participación).</span></p>
</div>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Por otro lado, Ciudadanos alcanza 13.9 por ciento, 3 millones y medio de votos, y 40 diputados; Podemos se sitúa con 12.6 por ciento de los votos y 42 diputados. Constituye una manipulación mal intencionada concederle como suyos los diputados electos pertenecientes a las coaliciones de las cuales forma parte junto con movimientos sociales y partidos de izquierda. Anove, en Galicia; Compromis, en Valencia, e Izquierda Unida, Iniciativa, PSUC e independientes, en Cataluña. Lo cual no supone desconocer un porcentaje mayor si fuese posible desagregar a quienes votaron a Podemos dentro de las coaliciones. En otras palabras, no todos los diputados electos de estas listas pertenecen a Podemos.</span></p>
<div class="col col2" style="text-align:justify;">
<p><span style="color:#000000;">Lo cierto es que el mapa electoral se rediseña y un gobierno de coalición se advierte como resultado de la fragmentación del voto. Pero no será viable a cuatro bandas. Se intuye una legislatura inestable, a lo cual hay que agregar una hipotética convocatoria de elecciones anticipadas a medio plazo. Salvo sorpresas de última hora, acuerdos a tres bandas, entre los cuatro primeros más votados, se antojan improbables. Unos y otros han mostrado su reticencia bien a Podemos, al Partido Popular o Ciudadanos. Recordemos que el congreso lo conforman 350 diputados, situándose la mayoría para formar gobierno estable en 176 curules.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La casi desaparición de la izquierda política en el parlamento, por el descalabro de Izquierda Unida, acosada por una campaña espuria llamando al voto útil para traspasarlo a Podemos y el PSOE, le hace perder 800 mil votos. Ayer, con dos diputados, alcanza 3.7 por ciento de los votos. Unión Progreso y Democracia (UPD) desaparece. La que sí mantienen su fuerza con altos y bajos es la derecha vasca y catalana. El voto nacionalista se decanta mayoritariamente hacia el PNV, Ezquerra Republicana y la nueva derecha salida de la ruptura de Convergencia y UPD, con el proyecto independentista.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En conclusión, mucho ruido y pocas nueces. No habrá crisis de régimen, gobiernos de izquierda, cambios constitucionales de gran calado o un cuestionamiento de la <q>casta</q>. Ahora se antoja un tiempo de espera en el cual, lo más probable, será una restructuración de los dos grandes partidos hegemónicos bajo la atenta mirada de Estados Unidos, la <em>Troika</em> y el Ibex 35.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">(<a style="color:#000000;" href="http://www.jornada.unam.mx/2015/12/21/opinion/004a1pol" target="_blank"><em>La Jornada</em></a>)</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><a style="color:#000000;" href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/Marcos-Roitman-Rosenmann/" target="_blank"><strong>Otros textos de Marcos Roitman Rosenmann</strong></a></span></p>
</div>
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		<title>El triunfo cultural del neoliberalismo</title>
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		<pubDate>Sat, 30 Aug 2014 12:13:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iroelsanchez]]></dc:creator>
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				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-449740" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2014/08/libre.jpg"></div></div></td></tr></table><div class="col col1">
<p class="s-s" style="text-align:justify;"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/marcos-roitman-rosenmann/" target="_blank"><strong>Marcos Roitman Rosenmann</strong></a></p>
<p class="s-s" style="text-align:justify;"><a href="http://wp.me/p10AwN-bHn"><img class="alignleft size-full wp-image-44976" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2014/08/libre.jpg" alt="libre" width="261" height="193" /></a>El neoliberalismo echa raíces. Durante los años 70 del siglo pasado, las tendencias del capitalismo dieron un vuelco de 180 grados. Los principios que regían las relaciones entre las clases sociales, los mecanismos de consenso, las maneras de enfrentar los conflictos y crisis, entre capital y trabajo, se fueron al traste. De la noche a la mañana la propuesta keynesiana de posguerra, que unía<span id="more-44973"></span> democracia, desarrollo e integración social, fue cuestionada. La movilidad social ascendente se transformó en un nuevo proceso de pauperización. Las desigualdades, otrora combatidas como lacras del subdesarrollo, fueron reivindicadas, en los países de capitalismo central, como motor de la competitividad. La diferencia era de interpretación. Una nueva teoría de la justicia, fundada en la competencia y anclada en la igualdad de oportunidades para fracasar o triunfar, sirvió de pretexto para declarar la supremacía del liberalismo político y reivindicar una reforma del Estado de bienestar capaz de asentar un orden social despolitizado, descentralizado y desregulado. Los principios de la desigualdad <q>natural</q> se consideraron aliciente para el advenimiento de una sociedad ordenada, equitativa y justa, asentada en la economía de mercado. En ella los emprendedores serían recompensados con el triunfo, y los timoratos, acostumbrados a vivir de las ayudas de<q>papá Estado</q>, penalizados con el fracaso y la marginación. La economía de mercado pondría a cada quien en su sitio, sin otro baremo que las habilidades, imaginación y capacidades de cada quien para forjarse un futuro. El tópico:<q>Enseñarles a pescar y no darles el pescado</q>, se extendió como la peste. Los colegios cambiaron las asignaturas de ética y filosofía por economía aplicada a las finanzas. Estudiantes de 15 años debían saber operar en valores bursátiles, simular inversiones, buscar dinero semilla y ser competitivos.</p>
<p style="text-align:justify;">La integración social, considerada uno de los éxitos del Estado de bienestar para frenar el comunismo en Europa occidental, se aparcó y con ello el manido argumento para desactivar las luchas sociales, repetido por ideólogos y propagandistas académicos, negando la pauperización creciente del proletariado y los sectores medios. Los trabajadores no tenían cadenas ni estaban alienados, ni enajenados. Por el contrario, sus miembros estaban contentos al recibir una parte proporcional de los beneficios de la sociedad industrial. Disfrutaban de un trabajo y un salario justos, que les brindaba acceso a crédito, vivienda, educación superior, ascenso social y, sobre todo, consumir. No querían más. La lucha de clases era un mito atizado por partidos de izquierda que no aceptaban su derrota política a manos de un capitalismo con rostro humano.</p>
<p style="text-align:justify;">Los primeros cambios doctrinarios introducidos por el neoliberalismo afectaron de manera diferente a los sectores medios y el proletario industrial de posguerra. Sin embargo, ambos verían esfumarse sus expectativas. A los sectores medios, educados en la meritocracia, la ideología del progreso y el consumo, les aguó la fiesta. Las políticas de austeridad les afectaron los bolsillos y restringieron el consumo. Y a los trabajadores industriales les atacó de lleno. Del trabajo estable y duradero se pasó al mercado laboral flexible y de mala calidad. Con ello los valores culturales del capitalismo debían transformar la mentalidad del trabajador. Se impuso el contrato a tiempo parcial, la estabilidad laboral se evaporó. La economía del bienestar, en economía del malestar. La cultura del capitalismo, su lenguaje, sus formas de explotación, dominio y hegemonía requería un cambio. A decir de Richard Sennett, la necesidad de amoldarse a las necesidades de un trabajo inestable, sin residencia fija, intercambiable en puesto, responsabilidades y disponibilidad absoluta de tiempo, dio lugar al carácter flexible. En otros términos, una personalidad gelatinosa, de principios mutables, dispuesta a todo y amoral.</p>
</div>
<p style="text-align:justify;">Una visión apocalíptica se adueñó del discurso político de los hacedores del capital. Se acabó lo que se daba. El popular <q>café para todos</q> fue sustituido por un <q>ajustarse el cinturón</q>. Se acusó al Estado de ineficiente y corrupto, así como de despilfarrar recursos y ser un lastre para la competitividad. Nuevos valores entraron en liza. Lentamente cambiaron los referentes, los imaginarios y las palabras. El capitalismo se reinventó. Todo se fue modificando para dar cabida a un ser despolitizado, social-conformista. Un perfecto idiota social. Las viejas estructuras abrieron paso a un orden social cuyas reformas exacerbaron los valores individualistas, el yo por encima del nosotros y el otro, considerado un obstáculo, un competidor al cual destruir. Ello en plena <em>guerra fría</em>. La crisis de los países del Este aceleró el proceso en marcha. La revolución tecnológica apuntaló los cambios al entrar de lleno en los hogares, como anteriormente la radio y el televisor. Los videojuegos, el uso de ordenadores personales, Internet, provocaron un vuelco en las relaciones sociales. Para los más optimistas, era el nacimiento de la<q>sociedad de la información</q>. Las redes, los nodos, los <em>chats</em> y la realidad virtual sustituyen las charlas entre amigos. Se puede estar en mil sitios al mismo tiempo y en ninguno. Las tecnociencias han facilitado el control y el dominio de la población bajo fórmulas que provocan autismo social. Es normal ver a jóvenes y no tan jóvenes inmersos en el mundo de WhatsApp, Twitter y Facebook en lugares y circunstancias como restaurantes, aulas de clase, cines, autobuses, metro. No se hablan. Están absortos en sus aparatos electrónicos y una comunicación virtual. Hasta la democracia se torna en democracia 2.0, digital, confundiendo un proyecto político fundado en el diálogo, la mediación y la negociación cara a cara, con un mensaje de texto. El éxito cultural del neoliberalismo ha consistido en hacer de los proyectos sociales democráticos, emancipadores y socialistas, una opción individual de mercado dependiente de la telefonía móvil. (Tomado de <a href="http://www.jornada.unam.mx/2014/08/30/opinion/021a1mun" target="_blank"><em>La Jornada</em></a>)</p>
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		<title>El País, un mito que se cae (+ video)</title>
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		<pubDate>Tue, 29 Jan 2013 08:29:50 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[&#160; Marcos Roitman Rosenmann Hace ya unas décadas el Grupo Prisa, dueño del periódico El País, conglomerado cultural, ideológico y político, que cuenta con semanarios, editoriales educativas y literarias, periódicos deportivos, económicos, cadenas de radio y televisión, mantiene una línea, referente &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=31093">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-310940" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/01/prisa1.jpg?w=300"></div></div></td></tr></table><div>
<h5 style="text-align:justify;"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/marcos-roitman-rosenmann/"><strong>Marcos Roitman Rosenmann</strong></a></h5>
<p style="text-align:justify;"><a href="http://www.youtube.com/watch?v=Mxe0yqfEInI"><img class="alignleft size-medium wp-image-31071" alt="prisa1" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2013/01/prisa1.jpg?w=300" width="300" height="248" /></a>Hace ya unas décadas el <strong><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/prisa/" target="_blank">Grupo Prisa</a></strong>, dueño del periódico<strong> <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/el-pais/" target="_blank"><em>El País</em></a></strong>, conglomerado cultural, ideológico y político, que cuenta con semanarios, editoriales educativas y literarias, periódicos deportivos, económicos, cadenas de radio y televisión, mantiene una línea, referente a la realidad latinoamericana, fundada en la calumnia y la infamia.</p>
<p style="text-align:justify;"><a title="El País y la foto falsa de Chávez: ¿Una fábula con final feliz?" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/01/26/el-pais-y-la-foto-falsa-de-chavez-una-fabula-con-final-feliz/" target="_blank"><span id="more-31093"></span>La publicación de una foto falsa</a> del presidente <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/hugo-chavez/" target="_blank"><strong>Hugo Chávez</strong></a> entubado y en estado comatoso, en primera plana, cuyo pie de foto alude al <q>secreto de la enfermedad de Chávez</q>, es complementada con una noticia en internacional bajo el titular <q>La larga y oscura enfermedad del líder venezolano</q>. La decisión de publicarlo no es un hecho aislado. Es una acción de las muchas que despliegan en todas las redes del grupo. Noticieros, tertulias, programas de radio, televisión, editoriales periodísticas, ediciones de libros. Prisa cuenta con un elenco de académicos, comunicólogos, firmas literarias y personajes del mundo político que día a día hacen piña y confabulan en crear un lenguaje de la desestabilización informativa. Amparados en el rumor, la opinión, las vaguedades, los tópicos y el secreto profesional, construyen un imaginario en el que confluyen la descalificación, la tergiversación de los hechos y la manipulación informativa sobre gobiernos latinoamericanos.</p>
<p style="text-align:justify;">Respecto a <strong>Venezuela</strong> son ya años, cuyos equipos dibujan un escenario de caos, violencia, ingobernabilidad, cuasi guerra civil, donde gobierna un autócrata. Como dato, sirva el tratamiento de las elecciones presidenciales de octubre, en el cual aseveraban que las encuestas daban empate técnico; ahora, remarcando la existencia de un vacío legal y de poder, al tiempo que hablan del secretismo médico sobre la enfermedad del presidente Hugo Chávez, tratada de manera obscena y sin ningún respeto. El que sí tienen cuando informan de la operación de cadera del rey.</p>
<p style="text-align:justify;">En cualquier caso, no se trata de columnas de opinión cuyos colaboradores se ceban en insultos a gobernantes que no son del agrado de los accionistas del grupo. Es una línea editorial diseñada estratégicamente para sostener a sus aliados naturales. En México, Chile, Bolivia, Argentina, Colombia, Venezuela o la población hispana en Florida. Entre sus habituales invitados se cuentan el ex presidente de Chile Ricardo Lagos, el español Felipe González, el uruguayo Julio María Sanguinetti, el costarricense Óscar Arias y algún hijo de famoso, como Álvaro Vargas Llosa, o ideólogos como el mexicano Enrique Krauze o el venezolano Teodoro Petkoff. Todos, sin excepción, liderados por <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/juan-luis-cebrian/" target="_blank"><strong>Juan Luis Cebrián</strong></a>, quien fue director jefe durante la dictadura del diario vespertino del movimiento: <em>Pueblo</em>, y posteriormente jefe de informativos de Radio Televisión Española en la última etapa del franquismo. Su fama le llega al ser nombrado director del naciente periódico <em>El País</em>, matutino abanderado de la reforma política e infatigable defensor de Adolfo Suárez. Así, oculta su pasado. Hoy, Juan Luis Cebrián recibe como pago a sus servicios a la monarquía un sillón en la Real Academia de la Lengua y de paso participa en el grupo Bilderberg. De gustos refinados, presume de ser un demócrata de toda la vida. Sin embargo, quienes lo conocen y lo han tratado saben que es un anticomunista visceral, y me consta de primera mano.</p>
</div>
<div>
<p style="text-align:justify;">Pero volvamos a la inmerecida fama del periódico <em>El País</em>. En los primeros años de vida fue vocero de la derecha moderna, de quienes se sumaron a la tarea de reformar el franquismo. Sus avales fueron viejos falangistas. Dada la censura, la falta de libertad de expresión, su salida a la calle se tomó como el pistoletazo de salida a la libertad de prensa. En sus páginas escribieron destacados periodistas latinoamericanos: Gregorio Selser, poetas y escritores como Mario Benedetti, Julio Cortázar, Carlos Fuentes o Gabriel García Márquez. Fue una bocanada de aire fresco. Eran otros tiempos. La <em>guerra fría</em>. El Grupo Prisa contó con ellos para proyectar una imagen hacia el continente de compromiso con las luchas democráticas en América Latina. Pronto se diluyó esta visión idílica, al poco tiempo se produjo la criba. A principios de los años 80 había apartado a los colaboradores y periodistas comprometidos, demócratas radicales y de izquierdas. El periódico miró a la derecha latinoamericana. Los intereses de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/telefonica/" target="_blank">Telefónica</a>, Repsol, Iberdrola, Endesa, Santander, BBVA, se convirtieron en sus aliados. España buscaba la segunda colonización. El Grupo Prisa toma la delantera.</p>
<p style="text-align:justify;">Con el PSOE en el gobierno, la amistad entre Polanco y Felipe González, convierte sus páginas en vocero propagandístico de sus políticas. En los años 90 muchas firmas, desilusionadas por la línea editorial que toma el periódico, se retiran. Entre otras, Antonio Gala, uno de los escritores más relevantes del siglo XX en España. Igualmente, Mario Benedetti decide no escribir más en dicho tabloide, al ver la deriva neoliberal que asume la dirección tras su polémica con <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/mario-vargas-llosa/" target="_blank"><strong>Vargas Llosa</strong></a>.</p>
<p style="text-align:justify;"><em>El País</em> ha publicado reportajes maniqueos sobre América Latina, en los cuales no hay una pizca de ética, buen hacer o responsabilidad profesional. Tras la edición de una foto falsa del presidente Chávez y de una información manipulada, lo menos que podría hacer su dirección, si le queda algo de dignidad, es producir el cese inmediato de su responsable de internacional o pedir su dimisión. Pero temo que no será ese el camino. Dentro de unos días volverá a las andadas. <em>El País</em> nunca se ha comprometido con las causas democráticas de América Latina ni lo hará. Su historia lo demuestra. (Tomado de <a href="http://www.jornada.unam.mx/2013/01/27/opinion/022a1mun" target="_blank"><em>La Jornada</em></a>)</p>
<p style="text-align:justify;">[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=Mxe0yqfEInI]</p>
<p style="text-align:justify;">Artículos relacionados:</p>
<ul>
<li style="text-align:justify;"><a title="El País: Ni al pan, pan, ni al vino, vino" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2012/10/13/el-pais-ni-al-pan-pan-ni-al-vino-vino/" target="_blank"><span style="line-height:16px;">El País: Ni al pan, pan, ni al vino, vino</span></a></li>
<li style="text-align:justify;"><a title="Instrucciones para un intelectual latinoamericano que quiera escribir en “El País”" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2012/03/18/instrucciones-para-un-intelectual-latinoamericano-que-quiera-escribir-en-el-pais/" target="_blank">Instrucciones para un intelectual latinoamericano que quiera escribir en “El País”</a></li>
</ul>
</div>
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		<title>Paraguay: ¿Existen golpes constitucionales?</title>
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		<pubDate>Sat, 30 Jun 2012 12:31:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[&#160; Marcos  Roitman Rosemann Bien decía Engels que la ideología no se esconde en la respuesta, sino en la manera de formular las preguntas. En este caso, al aceptar la interrogante, ¿existen golpes de Estado constitucionales? Asumimos que la técnica &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=26445">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-264460" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2012/06/caricatura-paraguay-29jun.jpg"></div></div></td></tr></table><div style="text-align:justify;">
<div><strong>Marcos  Roitman Rosemann</strong></div>
<p><a href="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2012/06/caricatura-paraguay-29jun.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-26446" title="caricatura-paraguay-29jun" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2012/06/caricatura-paraguay-29jun.jpg" alt="" width="250" height="256" /></a>Bien decía Engels que la ideología no se esconde en la respuesta, sino en la manera de formular las preguntas. En este caso, al aceptar la interrogante, ¿existen golpes de Estado constitucionales? Asumimos que la técnica del golpe de Estado tiene doble cara. Consideramos ilegítimo el uso de la violencia descarnada y la fuerza bruta cuando se trata de acabar con un gobierno constitucional, y por otra parte un golpe de Estado de guante blanco lo catalogamos de extraordinario si no se acompaña del uso de la fuerza y la represión directa. Pero ambos son golpes<span id="more-26445"></span> de Estado constitucionales. Me explico.</p>
<p>El imaginario de un golpe de Estado, al menos en su forma recurrente, trae a la mano escenas en la cuales se ven militares ocupando centros neurálgicos, instaurando el toque de queda, suprimiendo libertades, ilegalizando partidos políticos, clausurando parlamentos, violando derechos humanos, asaltando palacios de gobierno y cometiendo asesinatos políticos impunemente. A este cuadro le suele acompañar un discurso apocalíptico. Se aduce un caos generalizado, la pérdida de los valores nacionales, ambición de poder, oscuros intereses de potencias malignas y planes maléficos para instaurar regímenes marxista-leninistas, socialistas o comunistas. Por consiguiente, los golpes de Estado poseen función terapéutica: eliminar el <em>cáncer</em> de los extremismos, restablecer la paz social y recuperar la estabilidad política. Las fuerzas armadas estarían llamadas a cumplir un deber patriótico, encarnando el lado bueno de la fuerza ante una sociedad política corrupta y decadente.</p>
<p>¿Qué otro motivo habría para tomar de manera ilegítima el poder si no se hace esgrimiendo la ilegitimidad del gobierno legal? Esta ha sido la receta utilizada para salvar los escollos legales y presentar a las instituciones armadas como salvadoras de la patria, amenazada por conspiraciones judeo-masónicas y comunistas. Por eso los golpes de Estado están inmersos en un debate ideológico-político. Cuentan con el apoyo de redes civiles, donde se reconocen los grandes poderes fácticos, el capital trasnacional y las multinacionales, las oligarquías terratenientes, las burguesías gerenciales y sus partidos políticos.</p>
<p>Los militares, salvo excepciones, no actúan por su cuenta. Son la mano ejecutora de fuerzas políticas compactas y reaccionarias que manejan, controlan y establecen los planes de la conspiración. Al tener el monopolio legítimo del uso de la violencia y el armamento necesario, son el sujeto perfecto para cumplir la misión, lo cual crea un espejismo: sólo ellos están en condiciones de llevarlo a buen fin, lo cual no es verdad. Hay casos en los que la maniobra sale mal y se producen rupturas entre las fuerzas golpistas o bien no se logra el consenso necesario para avalar el alzamiento. El golpe de Estado contra la II República española se transformó en guerra civil al defender las fuerzas armadas al gobierno constitucional.</p>
<p>Los golpes de Estado impulsados por las fuerzas armadas conforman estados de excepción, cuya característica intrínseca radica en su provisionalidad. Pero la verdad no siempre ha sido así. Más bien podemos afirmar lo contrario. En América Latina las fuerzas armadas, una vez en el poder, han optado por permanecer, bajo la égida de un caudillo o juntas de gobierno, siendo su duración más que sus objetivos, donde surgen los desacuerdos entre los promotores civiles y sus ejecutores directos, las fuerzas armadas. En estos casos el entente no siempre es posible. Puede haber exclusiones de aliados y represión. Esta vía tiene múltiples variables.</p>
<p>La realidad ha sido rica en experiencias. En algunos casos se recurre a crear partidos políticos <em>ad hoc</em>, realizar elecciones no competitivas o instaurar parlamentos títeres. Brasil, Nicaragua, República Dominicana, el Paraguay de Stroessner, Ecuador o Bolivia. Según qué dictadores, decidieron mantener abiertos los parlamentos y mostrar una cara democrática. En el otro extremo tenemos a Chile, donde se cerró el parlamento, se declararon ilegales los partidos de izquierda y en receso a los cómplices del oprobio. Los matices son variados: Argentina, Uruguay, Guatemala, Honduras, El Salvador. Lo cierto es que en todos la presencia de las fuerzas armadas era actor contemplado como parte de la solución, impedir el triunfo de la izquierda o la realización de programas nacionalistas, democráticos y antimperialistas.</p>
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<p>Nadie hubiese supuesto, en este falso imaginario, que los golpes de Estado tuviesen procedencia ajena al orden militar. Es decir, proviniesen del poder legislativo, sin ir más lejos. En regímenes presidencialistas, como los latinoamericanos, durante la <em>guerra fría</em> en más de una ocasión asistimos a declamaciones solicitando la intervención de las fuerzas armadas. Uruguay es un caso ejemplar. El 27 de junio de 1973 su presidente, José María Bordaberry, miembro del Partido Colorado, solicitó la actuación de las fuerzas armadas con el siguiente discurso: <q>La acción delictiva de la conspiración contra la patria, coaligada con la complacencia de grupos políticos sin sentido nacional, se halla inserta en las propias instituciones para así presentarse encubierta como actitud formalmente legal</q>. Las fuerzas armadas acudieron al llamado. Bordaberry siguió siendo presidente tres años, previa disolución de ambas cámaras –senadores y representantes–, y el resultado fue la instauración de una dictadura cívico-militar.</p>
<p>Sin embargo, concluida la <em>guerra fría</em> hemos pasado de dictaduras de la doctrina de la seguridad nacional a regímenes políticos validados por las urnas, con una amplia gama de posiciones políticas. Se inauguraba en la década de los 90 del siglo XX un momento dulce. Democracias representativas, militares en los cuarteles y el poder político asumiendo de manera responsable los resultados electorales. Salvo, siempre, casos excepcionales. México o Haití. Los golpes de Estado a la antigua usanza pasaron al baúl de los malos recuerdos. Inclusive el gobierno de Tabaré Vázquez, en Uruguay, condenó a 30 años de prisión a José María Bordaberry por ser responsable del golpe de Estado de 1973. Nada hacía presagiar el retorno de los golpes de Estado. Pero la realidad se muestra obstinada.</p>
<p>Hoy no es necesario que las fuerzas armadas estén en primera línea. Los golpes de Estado pueden remitirse a los parlamentos y desbancar gobiernos legítimos. No por ello dejan de ser golpes de Estado. Ni mejores ni peores. Tal vez, menos sangrientos. Eso ya es un paso, pero igual de antidemocráticos y anclados en discursos tremendistas fundados en la existencia de nuevos enemigos internos, abuso de poder o viejos fantasmas del comunismo internacional, transformados en socialismo del siglo XXI.</p>
<p>Desde 2002, con el intento en Venezuela por derrocar al presidente Hugo Chávez, han resucitado, sin olvidar a Aristide en Haití y extendido a países con nuevos marcos constitucionales democráticos, cuyo articulado reconoce mayor soberanía y declara la ciudadanía plena en el ejercicio del poder. Ecuador y Bolivia. No es el caso de Honduras y Paraguay, cuyas constituciones nacidas en los años 90 del siglo XX tienen el espíritu neoliberal y neoligárquico procedente de la <em>guerra fría</em>. Por este motivo y no otro el parlamento paraguayo ha decidido romper la voluntad del pueblo expresada en las urnas. La destitución del presidente Lugo es tan golpe de Estado como los anteriores. Su triunfo expresa un sueño de la derecha latinoamericana en los años del anticomunismo. Ojalá, piensan, todos los golpes hubieran tenido esta cara <em>amable</em>. Nadie los acusaría de antidemócratas, violadores de los derechos humanos o criminales de lesa humanidad. (Tomado de <a href="http://www.jornada.unam.mx/2012/06/30/opinion/022a1mun"><em>La Jornada</em></a>)</p>
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