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	<title>La pupila insomne &#187; Federico Engels</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>Afganistán. Por Federico Engels</title>
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		<pubDate>Fri, 27 Aug 2021 22:11:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Engels]]></category>
		<category><![CDATA[GUstavo Placer Cervera]]></category>

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		<description><![CDATA[Un texto de extraordinaria actualidad <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=76145">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-761460"></div></div></td></tr></table><div class="msg-body P_wpofO mq_AS">
<div class="jb_0 X_6MGW N_6Fd5">
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<div id="yiv8137487727">
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<div><span style="color:#000000;"><em><span style="font-family:Arial;font-size:small;">En estos momentos en que los sucesos de Afganistán son objeto de la atención mundial he pensado que pudiera ser de interés el artículo <strong>AFGANISTÁN (1) </strong> escrito en inglés por Federico Engels en 1857 para la The New American Cyclopaedia en el cual hace énfasis en la guerra sostenida en 1838-1842 por los afganos contra la invasión británica. <span id="more-76145"></span></span></em></span></div>
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<div><span style="color:#000000;"><em><span style="font-family:Arial;font-size:small;">Para escribir este artículo Engels tomó como fuente principal el libro History of the War in Afghanistan (2 vol., 1 346 páginas) del autor británico Jhon W. Kayes, publicado en 1854.del cual hizo una reseña que fue publicada en alemán.</span></em></span></div>
<div><span style="color:#000000;"><em><span style="font-family:Arial;font-size:small;">Esta traducción del mencionado artículo será incluida como anexo en el libro en preparación &#8220;<strong>Federico Engels, el General: Su obra como historiador y analista militar&#8221;</strong></span></em></span></div>
<div> </div>
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<p><span style="color:#000000;"><strong><em>Gustavo Placer Cervera</em></strong></span></p>
<p><div id="attachment_76153" style="width: 1210px" class="wp-caption alignnone"><img class="alignnone size-full wp-image-76153" src="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2021/08/02-regimiento-britanico-gandamak-afganistan_b5db3054_1200x630.jpeg" alt="02-regimiento-britanico-gandamak-afganistan_b5db3054_1200x630" width="1200" height="630" /><p class="wp-caption-text"></span> <span style="color:#000000;">Unos sesenta miembros del 44º Regimiento de Infantería británico, rodeados a las afueras de la aldea de Gandamak, lucharon hasta ser totalmente masacrados. Óleo por William B. Wollen. 1898.</span></p></div>
</div>
<div><span style="color:#000000;"> </span></div>
<div><span style="color:#000000;"><i><b>Afganistán</b></i>, es un extenso país de Asia, situado al noroeste de la India. Está ubicado entre Persia y la India, y en la otra dirección, entre la cordillera de Hindu Kush y el Océano Índico. Inicialmente, incluía las provincias persas de Khorasán y Kohistán, junto a Herat, Baluchistán, Cachemira y Sinde, y una considerable parte de Punjab. En sus presentes límites, su probable población es de unos 4 millones de habitantes. La superficie de Afganistán es muy irregular, &#8211; muy altas mesetas, enormes montañas, profundos valles y hondonadas. Como todos los países tropicales montañosos presenta una gran variedad de climas. En el Hindu Kush, hay nieve durante todo el año en las elevadísimas cumbres, mientras en los valles la temperatura llega a los 130º F (cerca de 50º C). El calor es mayor en el este que en las regiones occidentales, pero el clima es generalmente más fresco que el de la India; y aunque las fluctuaciones de la temperatura entre el invierno y el verano, y entre el día y la noche, son muy grandes, el país es, en general, saludable. Las enfermedades más corrientes son las fiebres, los catarros y la oftalmia. En ocasiones la viruela ha sido muy destructiva. Los suelos son de una fertilidad exuberante. Las palmas datileras florecen en los oasis de las vastas regiones arenosas; la caña de azúcar y el algodón en los cálidos valles, y las frutas europeas y los vegetales crecen, de manera lujuriosa, en las terrazas de las elevaciones hasta una altura de 6 000 a 7 000 pies. Las montañas están cubiertas de tupidos bosques, los cuales son frecuentados por osos, lobos y zorros, mientras el león, el leopardo y el tigre, son encontrados en las regiones que congenian con sus hábitos. Los animales útiles al hombre no son escasos. </span></div>
<div><span style="color:#000000;"> </span></div>
<div><span style="color:#000000;">Abunda una variedad de oveja persa de pelo largo. Los caballos son de buena talla y sangre. Los camellos y asnos son empleados como bestias de carga, y los perros y gatos son muy numerosos. Cercanas al Hindu Kush, la cual es una continuación del Himalaya, hay una cadena montañosa denominadas Montañas de Soliman, en el suroeste y entre Afganistán y Balkh, hay una cadena montañosa conocida como Cordillera de Paropamisan, de la que hay poca información en Europa. Los ríos son pocos en número siendo el Helmand y el Kabul los más importantes. Ambos nacen en el Hindo Kush. El Kabul fluye hacia el este y desemboca en el Indo cerca de Attock; el Helmand corre hacia el oeste, a través del distrito de Seiestán y desemboca en el lago Zurrah. El Helmand tiene la peculiaridad de inundar sus riberas anualmente, como el Nilo, proporcionando fertilidad al suelo, el cual, más allá del límite de las inundaciones, es un desierto arenoso. Las principales ciudades de Afganistán son Kabul, la capital; Ghuznee, Peshawar, y Kandahar. Kabul es una bella ciudad, situada en Lat. 34º 10` N., 60º 13` E., a orillas del río del mismo nombre. Los edificios son de madera, limpios y espaciosos, y la ciudad, rodeada de bellos jardines, tiene un aspecto placentero. Está rodeada de villas y situada en el centro de una larga planicie que circundan pequeñas colinas. El monumento principal es la tumba del emperador Baber. Peshawar es una ciudad grande, con una población estimada en 100 000 habitantes. Ghuznee, una ciudad de antiguo renombre, fue la capital del gran sultán Mahmoud, ha perdido su grandeza y es ahora un lugar pobre. En sus cercanías, está la tumba de Mahmoud. Kandahar fue fundada recientemente, en 1754. Se encuentra en el lugar de una antigua ciudad. Fue, durante algunos años, la capital, pero en 1774, la sede del gobierno fue trasladada a Kabul. Se calcula que tiene unos 100 000 habitantes. Cerca de la ciudad se encuentra la tumba de Shah Ahmed, el fundador de la ciudad., y un asilo tan sagrado que aún el rey no puede sacar de él un criminal que haya alcanzado refugio dentro de sus muros.</span></div>
<div><span style="color:#000000;"> </span></div>
</div>
<div>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">La posición geográfica de Afganistán, y el peculiar carácter de su gente, confiere al país una importancia política en los asuntos del Asia Central que no puede ser subestimada. El gobierno es una monarquía, pero la autoridad del rey sobre sus fogosos y turbulentos súbditos, es personal y muy insegura. El reino está dividido en provincias, cada una de las cuales es gobernada por un representante del soberano, que colecta los impuestos y los remite a la capital. Los afganos son de una estirpe valiente, vigorosa e independiente; prefieren las ocupaciones agrícolas y pastoriles, rehusando las comerciales que dejan desdeñosamente a los hindúes y otros habitantes de los pueblos y ciudades. Entre ellos, la guerra es un estimulante que les alivia de la monotonía de las ocupaciones laborales. Los afganos están divididos en clanes<sup><a class="sdendnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdendnote1sym" name="sdendnote1anc">2</a></sup> sobre los cuales los jefes ejercen una suerte de supremacía feudal. Su indómito aborrecimiento de las reglas, y su amor por la independencia individual impide que se conviertan en una nación poderosa; pero su irregular e impredecible actuar los convierte entonces en unos vecinos peligrosos, susceptibles de ser llevados por los vientos del capricho, o instigados por intrigantes políticos que, de manera insidiosa, exciten sus pasiones. Las dos principales tribus son las de los duranios y guilguies quienes están siempre enemistadas entre si. La tribu durania es la más poderosa y en virtud de esa supremacía su emir o khan se hizo a si mismo rey de Afganistán. Tiene una renta de unos $10 000 000. Su autoridad es suprema sólo en su tribu. Los contingentes militares afganos son compuestos principalmente por duranios: el resto del ejército es formado bien por los otros clanes, o por aventureros militares que se alistan en el servicio con promesas de pago o saqueo. En los pueblos y aldeas la justicia es administrada por los cadíes (jueces civiles), pero los afganos muy raramente acuden a la ley. Sus khanes tienen el derecho de castigo, inclusive el de perdonar la vida o muerte. La venganza de sangre es un deber familiar. A pesar de ello, se dice que son un pueblo generoso y liberal cuando no se les provoca, y los derechos de hospitalidad son tan sagrados entre ellos que un enemigo mortal que se haya acogido a ella, aunque sea una artimaña, es considerado sagrado y puede inclusive solicitar la protección de su huésped contra todos los demás peligros. La religión predominante es la islámica, principalmente de la secta sunita; pero no son fanáticos intolerantes y no son raras las alianzas entre sunitas y chiitas<sup><a class="sdendnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdendnote2sym" name="sdendnote2anc">3</a></sup>.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Afganistán ha sido sometido alternativamente al dominio de los mogoles<sup><a class="sdendnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdendnote3sym" name="sdendnote3anc">4</a></sup> y los persas. Antes de la llegada de los británicos a las costas de la India las invasiones foráneas que barrieron las planicies del Indostán procedieron siempre de Afganistán. El Sultán Mahmoud el Grande; Gengis Khan, Tamerlán, y Nadir Shah, siguieron todos esa ruta. En 1747, después de la muerte de Nadir, Ahmed Shah, quien había aprendido el arte de la guerra bajo el mando de este aventurero militar, determinó sacudir el yugo persa. Bajo su mandato Afganistán alcanzó la cima de su grandeza y prosperidad en tiempos modernos. Pertenecía a la familia de los Sudosis, y su primer acto fue el de apoderarse del botín que su antiguo jefe había capturado en la India. En 1748 logró expulsar al gobernador mogul de Kabul y Peshawar, cruzó el Indo e invadió rápidamente el Punjab. Su reino se extendió desde Khorasan hasta Delhi, y llegó a enfrentarse a las fuerzas de los Maharatta<sup><a class="sdendnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdendnote4sym" name="sdendnote4anc">5</a></sup>. No obstante, esas grandes empresas no le impidieron cultivar algunas artes de paz, y fue reconocido como poeta e historiador. Falleció en 1772, y dejó su corona a su hijo Timur, quien, sin embargo, fue incapaz de sostener tan pesado cargo.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Timur abandonó la ciudad de Kandahar, que había sido fundada por su padre y que se había convertido, en pocos años en un centro rico y populoso y trasladó la sede del gobierno de nuevo a Kabul. Durante su reinado, se revivieron las disensiones tribales internas que habían sido reprimidas con mano firme por Ahmed Shah. En 1793 falleció Timur y fue sucedido por Siman Shah. Este príncipe concibió la idea de consolidar el poder islámico en la India, y este proyecto, que podía constituir un serio peligro para las posesiones británicas, fue considerado tan importante que Sir John Malcolm fue enviado a la frontera para mantener a los afganos bajo observación y contenerlos, en caso de que hicieran cualquier movimiento, y al mismo tiempo, se iniciaron negociaciones con Persia, con cuyo apoyo podía ponerse a los afganos entre dos fuegos. Estas precauciones fueron, sin embargo, innecesarias: Siman Shah estaba más que suficientemente ocupado por conspiraciones y disturbios internos y sus grandes planes, tuvieron que ser olvidados. Un hermano del rey, Mahmud, se aventuró hacia Herat con el propósito de crear allí un principado independiente pero fracasó en el intento y huyó a Persia. Siman Shah había sido apoyado en la obtención del trono por la familia Bairukshee, cuyo jefe era Sheir Afras Khan. El nombramiento por Siman de un vizir impopular excitó el rechazo de sus antiguos aliados quienes organizaron una conspiración que fue descubierta y Sheir Afras resultó muerto. Mahmud fue llamado por los conspiradores, Siman fue tomado prisionero y le sacaron los ojos antes de darle muerte. En oposición a Mahmud, quien fue apoyado por los doranios, Sujá Shah recibió el apoyo de los Ghilgies, y sostuvo el trono por algún tiempo; pero fue derrocado, debido principalmente a la traición de sus propios partidarios, y se vio forzado a buscar refugio entre los sikhs<sup><a class="sdendnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdendnote5sym" name="sdendnote5anc">6</a></sup>.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">En 1809 Napoleón envió al General Gardane a Persia con la esperanza de inducir al shah a invadir la India, y el gobierno indio envió un representante a la corte de Shah Sujá para crear una oposición a Persia. En esta época, Runject Singh alcanzó poder y fama. Con su genio este jefe sikh logró la independencia de su país de los afganos y erigió un reino en el Punjab, obteniendo para si el título de Maharajá (Rajah jefe), y el respeto del gobierno anglo-indio. El usurpador Mahmud estaba, sin embargo, destinado a no disfrutar su triunfo por largo tiempo. Futteh Khan, su vizir, quien había fluctuado alternativamente entre Mahmud y Shah Sujá, fue capturado por el hijo del rey, Kamran, le sacaron los ojos y se le dio muerte de manera cruel. La poderosa familia del vizir asesinado juró vengar su muerte. El títere Sujá Shah fue empujado de nuevo y Mahmud fue expulsado. Sujá Shah, fue rápidamente depuesto y otro hermano coronado en su lugar. Mahmud huyó a Herat, del cual continuó en posesión y en 1829, cuando murió, su hijo Kamran le sucedió en el gobierno de dicho distrito. La familia Bairukshee que habia alcanzado ahora el poder dividió el territorio entre sus miembros, pero siguiendo la usanza nacional las disputas y riñas eran omitidas sólo en presencia de un común enemigo. Uno de los hermanos, Mohammed Khan, asumió el control de la ciudad de Peshawar, por lo cual pagó tributo a Runject Singh, otro tomó Ghuznee; un tercero, Kandahar, mientras que, en Kabul, asumió el gobierno el más poderos miembro de la familia, Dost Mohammed.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Ante este príncipe, fue enviado como embajador británico, en 1835, el capitán Alexander Burnes, cuando Rusia e Inglaterra intrigaban, cada una contra la otra, en Persia y Asia Central. Burnes ofreció una alianza que Dost Mohammed hubiera aceptado gustoso si no fuera porque el gobierno anglo-indio lo demandaba todo de él y no ofrecía absolutamente nada a cambio. Mientras tanto, en 1838, los persas, con ayuda y asesoramiento ruso, pusieron sitio a Herat, la llave de Afganistán y la India<sup><a class="sdendnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdendnote6sym" name="sdendnote6anc">7</a></sup>; un agente persa y otro ruso arribaron a Kabul, y Dost Mohammed, debido a los constantes rechazos de cualquier acuerdo favorable por parte de los británicos, se vio, al final, compelido a escuchar las proposiciones de las otras partes. Burnes se marchó y Lord Auckland, entonces gobernador general de la India, influenciado por su secretario W. Mc Naghten, decidió castigar a Dost Mohammed y resolvió destronarlo y colocar en su lugar a Sujá Shah, ahora un pensionado del gobierno indio. Se concluyó un tratado con Sujá Shah, y con los Sikhs, el shah comenzó a reunir y organizar un ejército, pagado por los británicos y provisto de oficiales y jefes británicos, y una fuerza anglo-india se concentró en Sutlej. McNaghten, secundado por Burnes, acompañó la expedición en calidad de enviado británico en Afganistán. Entretanto, los persas habían levantado el sitio a Herat, con lo que la única razón válida para intervenir en Afganistán había desaparecido, no obstante lo cual, en Diciembre de 1838, el ejército inició su marcha hacia Sinde, cuya región fue forzada a someterse y al pago de una contribución en beneficio de los sikhs y de Sujá Shah<sup><a class="sdendnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdendnote7sym" name="sdendnote7anc">8</a></sup>. El 20 de Febrero de 1839, el ejército británico cruzó el río Indo. Consistía de una fuerza de unos 12 000 hombres, con unos 40 000 civiles de aseguramiento, junto a los nuevos reclutas del shah. El Paso de Bolán fue atravesado en Marzo, la falta de provisiones y forraje comenzó a ser sentida: los camellos caían por cientos, y una gran parte del bagaje se perdió. El 7 de Abril, el ejército entró en el Paso de Khojak, lo atravesó sin resistencia y el 25 de Abril entró a Khandajar, la cual fue abandonada por los príncipes afganos, hermanos de Dost Mohammed. Después de un descanso de dos meses, Sir John Keane, el jefe de las fuerzas invasoras, avanzó con el cuerpo principal del ejército hacia el norte, dejando una brigada, al mando de Nott, en Khandajar. Ghuznee, la inexpugnable plaza fuerte de Afganistán, fue tomada en Julio 22. Un desertor proporcionó la información de que la puerta de Kabul era la única que no estaba tapiada; por lo que fue derribada y la plaza fue asaltada. Después del desastre, el ejército que Dost Mohammed había reunido se desbandó y Kabul también abrió sus puertas. El 6 de Agosto, Sujá Shah fue instalado en el trono con todas las formalidades, pero la dirección real del gobierno estaba en manos de Mc Naghten, quien también pagó todos los gastos de Shah Sujá con fondos del tesoro de la India.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">La conquista de Afganistán parecía lograda y una considerable parte de las tropas fue enviada de vuelta. Pero los afganos no estaban, de ninguna manera, contentos de ser gobernados por los <i>Feringhee Kaffirs</i> (infieles europeos), y durante todo el año 1840 y el 1841, una insurrección sucedió a otra en todas las partes del país. Las tropas anglo-indias se vieron obligadas a un constante movimiento. Aún así, Mc Naghten declaró que ese era el estado normal de la sociedad afgana e informó a las autoridades británicas que todo iba bien y que el poder de Sujá Shah se estaba consolidando. Las advertencias de los oficiales del ejército y otros agentes políticos fueron en vano. Dost Mohammed se había rendido a los británicos en Octubre de 1840 y fue enviado a la India; todas las insurrecciones del verano de 1841 fueron reprimidas exitosamente y llegando Octubre, Mc Naghten, nombrado gobernador de Bombay, planeaba marcharse hacia la India, llevando consigo otro contingente de tropas. Pero entonces estalló la tormenta. La ocupación de Afganistán costó al tesoro a India ₤ 1 250 000 por año. Más de 16 000 militares anglo-indios y de Shah Sujá tenían que ser pagados en Afganistán; 3 000 más permanecían en Sinde y en el Paso de Bolan, los esplendores reales del Sujá Shah, los salarios de sus funcionarios y todos los gastos de su corte y su gobierno fueron pagados a expensas del tesoro de la India, y finalmente, los jefes afganos eran subsidiados y muchas veces sobornados para evitar sus travesuras, con fondos provenientes de esa misma fuente. McNaghten fue informado de la imposibilidad de continuar con ese ritmo de gastos e intentó disminuirlos drásticamente pero la única manera posible de lograrlo era cortar las concesiones a los jefes. El mismo día en que lo intentó los jefes comenzaron a conspirar para la exterminación de los británicos y del propio McNaghten. De esa manera se alcanzó la concertación de las fuerzas insurreccionales, las cuales, hasta ese momento luchaban aisladamente contra los invasores, sin unidad ni concierto; aunque es también cierto que, para ese instante, el rechazo al dominio británico entre los afganos había alcanzado su punto más alto.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Los ingleses en Kabul estaban bajo el mando del general Elphinstone, un anciano gotoso, irresoluto y completamente incapaz, cuyas órdenes se contradecían unas a otras constantemente. Las tropas ocupaban una suerte de campamento fortificado, el cual era tan extenso que la guarnición era escasamente suficiente para cuidar los baluartes y murallas y mucho menos para destacar fuerzas que actuaran en el terreno. Los trabajos de fortificación eran tan imperfectos que las zanjas y parapetos podían ser saltados por un caballo. Y si esto no fuera suficiente, el campamento estaba dentro del alcance de tiro de mosquete desde las alturas dominantes cercanas, y para culminar lo absurdo del dispositivo, todas las provisiones y depósitos de medicinas se encontraban en dos fuertes aislados a cierta distancia del campamento del cual estaban separados, además, por jardines amurallados y otro pequeño fortín no ocupado por los ingleses. La ciudadela de Bala Hisar en Kabul hubiera ofrecido un espléndido y sólido cuartel de invierno para todo el ejército, pero para complacer a Sujá Shah, no fue ocupada.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">El 2 de Noviembre de 1841, estalló la insurrección. La casa de Alexander Burns, en la ciudad, fue atacada y el enviado británico fue asesinado. El general Elphinstone no hizo nada, y la insurrección creció con fuerza e impunidad. Elphinstone, totalmente inútil, a la merced de toda suerte de avisos y noticias contradictorias hizo, en tal confusión lo que Napoleón describe con tres palabras: <i><b>ordre, contreordre, désordre</b></i><sup><i><b><a class="sdendnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdendnote8sym" name="sdendnote8anc">9</a></b></i></sup>. Bala Hisar no fue, aún así, ocupada. Unas pocas compañías fueron enviadas contra los miles de insurgentes y, por supuesto, fueron aniquiladas. Esto hizo que los afganos se envalentonaran aún más.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">El 3 de noviembre los fuertes cercanos al campamento fueron ocupados por los afganos. El 9, los insurgentes tomaron el fuerte que servía de almacén de provisiones (defendido por sólo 80 hombres) y los británicos fueron así reducidos a la inanición. El día 5, Elphinstone ya había hablado de comprar un paso libre hacia el exterior del país. De hecho, a mediados de Noviembre, su irresolución e incapacidad había desmoralizado tanto a las tropas que ni europeos ni cipayos<sup><a class="sdendnoteanc" style="color:#000000;" href="#sdendnote9sym" name="sdendnote9anc">1</a>0</sup> estaban dispuestos a enfrentar a los afganos en campo abierto.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">En esas circunstancias, comenzaron las negociaciones. Durante las mismas McNaghten fue asesinado, cuando asistía a una conferencia con jefes afganos. La nieve comenzó a cubrir la tierra, las provisiones eran ya muy escasas. Al fin, el 4 de enero, los ingleses capitularon. Todo el dinero en efectivo que poseían los británicos, unas ₤ 190, 000, fue entregado a los afganos. Otras ₤ 140,000 fueron firmados en pagaré. Toda la artillería, excepto 6 cañones de 6 libras y 3 cañones de montaña, fue entregada. Todo Afganistán debía ser evacuado. Los jefes, por su parte, prometieron un salvoconducto, provisiones y bestias de carga.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">El 5 de Enero, los británicos iniciaron su retirada, 4 500 combatientes y 12 000 civiles de apoyo. Un solo día de marcha bastó para disolver los últimos remanentes de orden, y mezclar a los soldados y civiles en una desesperada confusión, haciendo imposible cualquier resistencia. El frío y la nieve y la falta de provisiones actuaron como en la retirada de Napoleón de Moscú. Pero si en aquella situación los cosacos mantuvieron una respetuosa distancia, en esta los británicos fueron hostigados por enfurecidos francotiradores afganos, armados con mosquetes de largo alcance, que ocupaban cada altura. Los jefes que firmaron la capitulación no pudieron ni quisieron contener a las tribus montañesas. El paso de Kord – Kabul se convirtió en la tumba de casi todo el ejército, y sólo un pequeño remanente de menos de 200 europeos, logró llegar al Paso Jugduluk. Solamente un hombre, el Dr. Brydon, logró llegar a Jalalabad para contar la historia. Sin embargo, muchos oficiales habían sido capturados por los afganos y mantenidos en cautividad. Jalalabad estaba ocupada por la brigada de Sale. La capitulación demandaba su abandono pero este jefe se negó a evacuar la ciudad hasta que no lo hiciera Nott en Kandahar. Ghuznee había caído, allí no había un solo hombre de la guarnición que entendiera algo de artillería, y los cipayos de la guarnición habían sucumbido a causa del clima.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Entretanto, las autoridades británicas en la frontera, al tener noticias sobre el desastre de Kabul, habían concentrado en Peshawar las tropas destinadas a la ayuda de los regimientos de Afganistán pero no había transportes y gran número de los cipayos cayó enfermo. En Febrero, el general Pollock tomó el mando y a finales de Marzo de 1842, recibió refuerzos adicionales. Forzó entonces el Paso de Khyber y avanzó para ayudar a Sale en Jalalabad; aquí Sale había logrado derrotar completamente, varios días antes, al ejército afgano que lo sitiaba.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">El nuevo gobernador general de la India, Lord Ellenboroug, ordenó el regreso de las tropas pero tanto Nott como Pollock se excusaron en el argumento de la carencia de transportes. Al final, a comienzos de Julio, la opinión pública de la India forzó a Lord Ellenborough a hacer algo para recuperar el honor nacional y el prestigio del ejército británico. En consecuencia, el gobernador autorizó el avance sobre Kabul tanto desde Kandahar como desde Jalalabad. A mediados de Agosto, Pollock y Nott llegaron a un acuerdo respecto a sus movimientos, y el 20 de Agosto, Pollock inició su movimiento en dirección a Kabul, alcanzó Gundamuck, y el 23 batió un cuerpo de tropas afganas alcanzando el Paso de Jugduluk el 8 de Septiembre. El 13 de Septiembre derrotó a una agrupación de tropas enemigas en Tezeen y acampó el 15 bajo las murallas de Kabul. Mientras esto ocurría, Nott había evacuado Kandahar el 7 de Agosto, y marchado con todas sus fuerzas hacia Ghuznee. Después de varios encuentros menores, derrotó una fuerte agrupación afgana, y el 30 de Agosto, tomó posesión de Ghuznee, la cual había sido abandonada por el enemigo. El 6 de Septiembre, destruyó las obras y la ciudad en Alydan y en Septiembre 17 llegó cerca de Kabul, donde Pollock había establecido comunicación con él. Sujá Shah había sido asesinado, mucho antes, por algunos de los jefes, y desde entonces no existía un gobierno regular en Afganistán. Nominalmente, el hijo de Sujá Shah, Futch Jung, era el rey.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES" align="justify"><span style="color:#000000;">Pollock envió un cuerpo de caballería en pos de los prisioneros de Kabul pero estos habían logrado sobornar a sus guardias y lo encontraron en el camino. Como señal de venganza, fue destruido el bazar de Kabul, los soldados saquearon parte de la ciudad y masacraron a numerosos de sus habitantes. El 12 de Octubre, los británicos abandonaron Kabul y marcharon por Jalalabad y Peshawar hacia la India. Futeh Jung, desesperado en su posición, les siguió. Dost Mohamed fue liberado de su cautiverio y retornó a su reino. Así terminó el intento Británico de colocar un príncipe de su propia hechura en el trono de Afganistán.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>Notas: </strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">1 Escrito en Julio y la primera decena de Agosto de 1857; publicado por primera vez en The American Cyclopaedia, Vol. I, 1858. Tomado de, Karl Marx, Frederick Engels, Collected Works, Progress Publishers, Moscow, 1981, Vol. 18, pp. 40- 48;<strong> traducción al español y notas de Gustavo Placer Cervera, 21.12.2009.</strong></span></p>
<div id="sdendnote1">
<p class="sdendnote-western" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><a class="sdendnotesym" style="color:#000000;" href="#sdendnote1anc" name="sdendnote1sym">2</a> Engels utiliza el término “clan”, difundido en la Europa Occidental , para designar los <i><b>heli</b></i> (grupos tribales en los que estaban divididos las tribus afganas)</span></p>
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<div id="sdendnote2">
<p class="sdendnote-western" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><a class="sdendnotesym" style="color:#000000;" href="#sdendnote2anc" name="sdendnote2sym">3</a> Sunitas y Chiitas – miembros de las dos principales sectas islámicas. Estas surgieron en el siglo VII como resultado de conflictos entre los sucesores de Mahoma, fundador del Islam.</span></p>
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<div id="sdendnote3">
<p class="sdendnote-western" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><a class="sdendnotesym" style="color:#000000;" href="#sdendnote3anc" name="sdendnote3sym">4</a><i>Mogoles</i>: invasores que llegaron a la India desde el este del Asia Central a comienzos del siglo XVI y en 1526 fundaron el Imperio del Gran Mogol en el Norte de la India. Sus contemporáneos les recordaban como descendientes directos del los guerreros mongoles de Gengis Khan, de ahí el nombre “Mogoles”. A mediados del siglo XVII el Imperio Mogol incluía la mayor parte de la India y parte de Afganistán. Más tarde, sin embargo, el Imperio comenzó a declinar debido a rebeliones campesinas, el crecimiento de la resistencia del pueblo indio contra los conquistadores islámicos y el incremento de las tendencias separatistas. En la primera mitad del siglo XVIII el Imperio del Gran Mogol dejó virtualmente de existir.</span></p>
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<div id="sdendnote4">
<p class="sdendnote-western" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><a class="sdendnotesym" style="color:#000000;" href="#sdendnote4anc" name="sdendnote4sym">5</a><i>Mahrattas</i>: Grupo étnico que vivía en el Noroeste de Deccan. A mediados del siglo XVII comenzaron la lucha armada contra el Imperio del Gran Mogol contribuyendo así a su declinación. En el curso de la lucha, los mahrattas formaron un estado independiente, cuyos dirigentes pronto emprendieron guerras de conquista. A fines del siglo XVII su estado se debilitó como consecuencia de rivalidades feudales internas, pero a comienzos del siglo XVIII se formó una poderosa confederación de principados mahrattas bajo el mando de un gobernador supremo, el peshwa. En 1761 sufrieron una aplastante derrota a manos de los afganos en la lucha por la supremacía en la India. Debilitados por esa lucha y por rivalidades feudales internas, los príncipes mahrattas fueron presa de la East India Company británica y fueron subyugados por esta como resultado de la guerra anglo-mahratta de 1803-1805.</span></p>
</div>
<div id="sdendnote5">
<p class="sdendnote-western" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><a class="sdendnotesym" style="color:#000000;" href="#sdendnote5anc" name="sdendnote5sym">6</a> Sikhs: Secta religiosa que apareció en el Punjab (Noroeste de la India). Su creencia en la igualdad se convirtió en la ideología de los campesinos y los estratos bajos urbanos en su lucha contra el Imperio del Gran Mogol y los invasores afganos a fines del siglo XVII. Subsecuentemente, entre los sikhs fue emergiendo una aristocracia local y sus representantes encabezados por los principados sikhs. A comienzos del siglo XIX estos principados se unieron bajo Ranjit Singh cuyo estado Sikh incluía el Punjab y algunas otras regiones adyacentes. Las autoridades británicas de la India provocaron un conflicto armado con los sikhs en 1845 y en 1846 lograron convertir al estado sikh en vasallo. Los sikhs se rebelaron en 1848, pero fueron subyugados en 1849.</span></p>
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<div id="sdendnote6">
<p class="sdendnote-western" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><a class="sdendnotesym" style="color:#000000;" href="#sdendnote6anc" name="sdendnote6sym">7</a> El sitio de Herat por los persas duró desde Noviembre de 1837 a Agosto de 1838. Con el propósito de incrementar la influencia británica en Afganistán y disminuir la de Rusia en Persia, el gobierno británico declaró que las acciones del Shah persa eran hostiles a Gran Bretaña y demandó que el sitio contra Herat debía ser levantado. Para amenazarlo, el gobierno británico envió una escuadra naval al Golfo Pérsico en 1838. El Shah fue forzado a someterse y aceptar un tratado unilateral de comercio con Gran Bretaña. Karl Marx describió el sitio de Herat en su artículo “<i>La Guerra contra Persia</i>” que se publicó, por primera vez, en el periódico New York Daily Tribune el 14 de Febrero de 1857.</span></p>
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<div id="sdendnote7">
<p class="sdendnote-western" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><a class="sdendnotesym" style="color:#000000;" href="#sdendnote7anc" name="sdendnote7sym">8</a> Durante la guerra anglo-afgana la East India Company acudió a amenazas y la violencia para obtener el consentimiento de los señores feudales de Sind, una región del noroeste de la India (ahora en Pakistán) fronteriza con Afganistán para el paso de tropas británicas por su territorio. Tomando ventaja de esto, los británicos demandaron en 1843 que los príncipes feudales locales se proclamaran vasallos de la Compañía y después de aplastar la rebelión de las tribus baluchi, nativas del Sind, declararon la anexión de toda la región a la India Británica.</span></p>
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<p class="sdendnote-western" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><a class="sdendnotesym" style="color:#000000;" href="#sdendnote8anc" name="sdendnote8sym">9</a> Orden, contraorden, desorden (en francés en el original)</span></p>
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<div id="sdendnote9">
<p class="sdendnote-western" lang="es-ES"><span style="color:#000000;"><a class="sdendnotesym" style="color:#000000;" href="#sdendnote9anc" name="sdendnote9sym">10</a> Cipayos: Soldados mercenarios del ejército anglo-indio reclutados entre la población india y mandados por oficiales británicos. Fueron utilizados por los colonialistas británicos para subyugar a la India y pelear en sus gurerras de conquista contra Afganistán, Birmania y otros estados vecinos. Sin embargo, compartían el descontento general de la población india con el régimen colonial y tomaron parte en la insurrección de liberación nacional de la India en 1857-1859.</span></p>
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<h5><span style="color:#000000;"><em><strong>Gustavo Placer Cervera</strong> (La Habana, 1941). Graduado de la Academia Naval (Navegante), de la Universidad de La Habana (Licenciado en Matemáticas, 1981) y de la Academia de las FAR (Mando y Estado Mayor, 1986). Doctor en Ciencias Históricas. Es investigador titular del Instituto de Historia de Cuba y miembro del Tribunal Nacional para el otorgamiento de Grados Científicos de Historia.</em></span><br /><span style="color:#000000;"><em>Es miembro de número de la Academia de la Historia de Cuba; miembro correspondiente de la Academia Uruguaya de Historia Marítima y Fluvial (2008) y miembro de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC), de la Sección de Literatura Histórico-Social de la Unión Nacional de Escritores y Artistas (UNEAC) y de la Asociación de Historiadores de América Latina y el Caribe (ADHILAC).</em></span><br /><span style="color:#000000;"><em>Durante treinta años (1961-1991) prestó servicios como oficial de la Marina de Guerra Revolucionaria donde alcanzó el grado de Capitán de Fragata. Estuvo destinado 10 años en el Servicio Hidrográfico: Participó en la Expedición Oceanográfica Cubano Soviética que de 1970 a 1972 realizó el levantamiento hidrográfico de las costas y bahías del Archipiélago Cubano participando directamente en los trabajos de sondeo realizados en Cárdenas, Varadero, Matanzas, La Habana, Mariel, Cabañas, Bahía Honda, Santa Lucía, Bahía de Siguanea y Guayabal así como en la determinación de los nombres geográficos a incluir en las cartas y planos náuticos. </em></span><br /><span style="color:#000000;"><em>Ejerció la docencia en la Academia Naval de la MGR y en la Academia de las FAR, donde impartió entre otras disciplinas, Meteorología y Oceanografía, Análisis Matemático, Teoría de Probabilidades y Estadística Matemática, Historia del Arte Naval Militar, Geografía Naval y Métodos Matemáticos Aplicados. Es autor de los libros de texto Historia del Arte Naval Militar y Métodos Matemáticos Aplicados a la Táctica Naval. </em></span></h5>
<h5><span style="color:#000000;"><em>Ha publicado los siguientes libros:</em></span></h5>
<h5><span style="color:#000000;"><em>El Bloqueo Naval Norteamericano a Cuba en 1898 (CID-FAR, premiado en el IX Forum Nacional de Ciencia y Técnica en 1995),</em></span><br /><span style="color:#000000;"><em>Guerra Hispano-Cubano-Norteamericana. Operaciones Navales (Ed. Ciencias Sociales, 1997), </em></span><br /><span style="color:#000000;"><em>La Explosión del Maine. El Pretexto (Editora Política, 1998), </em></span><br /><span style="color:#000000;"><em>Los Defensores del Morro (Ediciones UNIÓN, 2003), </em></span><br /><span style="color:#000000;"><em>El estreno del Imperio: La Guerra de 1898 en Cuba, Puerto Rico, Filipinas.(Ed. Ciencias Sociales, 2006), Premio “Andrés González Lines”)</em></span><br /><span style="color:#000000;"><em>Inglaterra y La Habana: 1762 (Ed. Ciencias Sociales, 2007, Premio de la Crítica Científico-Técnica 2007).</em></span><br /><span style="color:#000000;"><em>Ejército y Milicias en la Cuba colonial (1763-1783), 2009. Agencia Española de Cooperación. Premio de la Academia de Ciencias de Cuba 2010. Reeditado en 2015 por la Editorial de Ciencias Sociales.</em></span><br /><span style="color:#000000;"><em>Cronología de la vida y obra del General Enrique Collazo Tejada, Editora Historia, La Habana, 2011.</em></span><br /><span style="color:#000000;"><em>“El conflicto Malvinas. Una visión cubana” Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2019. (Reeditado en la República Argentina por la Editorial Acercándonos en 2021).</em></span></h5>
<h5><span style="color:#000000;"><em>Ha publicado además más de 30 artículos en revistas especializadas de Cuba, España (Revista Española de Defensa, Revista de Historia Militar, Revista de Historia Naval, Revista General de Marina), Puerto Rico, Brasil, México y Uruguay (Revista Naval) y más de 80 artículos en la prensa nacional. </em></span></h5>
<h5><span style="color:#000000;"><em>Ha participado en eventos científicos e impartido conferencias en universidades y centros de altos estudios de Cuba, España, Puerto Rico y Austria.</em> </span></h5>
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		<title>La simple caza de la riqueza no es el destino final de la humanidad. Por Lewis H.Morgan</title>
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		<pubDate>Tue, 04 Sep 2018 15:48:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Engels]]></category>

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		<description><![CDATA["Llegará un tiempo en que la razón humana sea suficientemente fuerte para dominar a la riqueza" <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=63962">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-639630" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2018/09/maxresdefault.jpg"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;">«Desde el advenimiento de la civilización ha llegado a ser tan enorme el acrecentamiento de la riqueza, tan diversas las formas de este acrecentamiento, tan extensa su aplicación y tan hábil su administración en beneficio de los propietarios, que esa riqueza se ha constituido en una fuerza irreductible opuesta al pueblo.</span><span id="more-63962"></span><span style="color:#000000;">La inteligencia humana se ve impotente y desconcertada ante su propia creación. Pero, sin embargo, llegará un tiempo en que la razón humana sea suficientemente fuerte para dominar a la riqueza, en que fije las relaciones del Estado con la propiedad que éste protege y los límites de los derechos de los propietarios. Los intereses de la sociedad son absolutamente superiores a los intereses individuales, y unos y otros deben concertarse en una relación justa y armónica. La simple caza de la riqueza no es el destino final de la humanidad, a lo menos si el progreso ha de ser la ley del porvenir como lo ha sido la del pasado. El tiempo transcurrido desde el advenimiento de la civilización no es más que una fracción ínfima de la existencia pasada de la humanidad, una fracción ínfima de las épocas por venir. La disolución de la sociedad se yergue amenazadora ante nosotros, como el término de una carrera histórica cuya única meta es la riqueza, porque semejante carrera encierra los elementos de su propia ruina. La democracia en la administración, la fraternidad en la sociedad, la igualdad de</span><br />
<span style="color:#000000;">derechos y la instrucción general, inaugurarán la próxima etapa superior de la sociedad, para la cual laboran constantemente la experiencia, la razón y la ciencia. Será un renacimiento de la libertad, la igualdad y la fraternidad de las antiguas gens, pero bajo una forma superior». </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Tomado de <em>Ancient Society, or Researches in the Lines of Human Progress from Savagery </em></span><span style="color:#000000;"><em>through Barbarism to Civilization</em>. («Sociedad antigua, o investigaciones de las líneas de progreso humano del salvajismo a través de la barbarie a la civilización»). By Lewis H. Morgan, London, MacMillan and Co., 1877. Página 552.<br />
</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong><em>Con este párrafo, del científico norteamericano L. H. Morgan, Federico Engels termina su conocido texto “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado”.</em> </strong><br />
</span></p>
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		<title>Natura desde Marx</title>
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		<pubDate>Fri, 15 May 2015 09:36:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[Carlos Marx]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Engels]]></category>
		<category><![CDATA[Guillermo Castro Herrera]]></category>
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		<description><![CDATA[&#160;Guillermo Castro H.  “El objeto a considerar es en primer término la producción material. Individuos que producen en sociedad, o sea la producción de los individuos socialmente determinada: este es naturalmente el punto de partida.” Carlos Marx, Grundrisse[1] El tratamiento &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=49438">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-494390" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2015/05/marx.jpg"></div></div></td></tr></table><h5 id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4506" class="yiv1895579723MsoNormal"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/guillermo-castro-herrera/" target="_blank"><strong>Guillermo Castro H.</strong></a></h5>
<h5 id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4513" class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;padding-left:210px;"><em><span lang="ES-TRAD"> </span>“El objeto a considerar es en primer término la producción material.</em></h5>
<h5 id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4563" class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;padding-left:210px;"><em><span lang="ES-TRAD">Individuos que producen en sociedad,</span></em></h5>
<h5 id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4564" class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;padding-left:210px;"><em><span lang="ES-TRAD">o sea la producción de los individuos socialmente determinada:</span></em></h5>
<h5 id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4565" class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;padding-left:210px;"><em><span lang="ES-TRAD">este es naturalmente el punto de partida.”</span></em></h5>
<h5 id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4566" class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;padding-left:210px;"><span lang="ES-TRAD"><strong>Carlos Marx</strong>, <i>Grundrisse</i><a title="" href="https://e1-mg6.mail.yahoo.com/neo/launch?.rand=01i58m9b03bkj#_ftn1" rel="nofollow" name="_ftnref1"><span class="yiv1895579723"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD">[1]</span></span></span></a></span></h5>
<p id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4567" class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;"><a href="http://wp.me/p10AwN-cRo"><img class="alignleft wp-image-49439 size-full" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2015/05/marx.jpg" alt="marx" width="182" height="240" /></a>El tratamiento usual de los problemas relacionados con el lugar y la función de la naturaleza en la obra de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/carlos-marx/" target="_blank"><strong>Marx</strong></a> por parte del marxismo canónico – <strong>Hobsbawm</strong> dixit &#8211; ha estado asociado a problemas como los del dominio de la naturaleza por el hombre, y a la búsqueda de ideas que hoy podamos considerar ecológicas en el marxismo clásico, vinculadas al debate en torno a las relaciones entre nuestra especie y su entorno natural. Eso ha venido cambiando, sin embargo, a partir de una lectura nueva de textos del propio Marx – como los <i>Grundrisse</i> -, o de la labor de marxistas como<span id="more-49438"></span> John Bellamy Foster, autor de <i>La Ecología de Marx</i>, y Alfred Schmidt, cuyo libro <i id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4570">El Concepto de Naturaleza en Marx </i>merecería ser más y mejor conocido entre los ambientalistas latinoamericanos.<span class="yiv1895579723"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD"><a title="" href="https://e1-mg6.mail.yahoo.com/neo/launch?.rand=01i58m9b03bkj#_ftn2" rel="nofollow" name="_ftnref2">[2]</a></span></span></span></p>
<p class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;"><span id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4571" lang="ES-TRAD"><strong>Federico Engels</strong>, por su parte, captó el problema en sus términos de época, complementando la discusión del dominio del entorno natural con la de las contradicciones del desarrollo social en el tránsito de la prehistoria a la historia de la Humanidad, en particular en su texto inconcluso de 1876 sobre el papel del trabajo en el desarrollo de la especie humana. En Engels, como en Marx, el factor fundamental –de una sorprendente contemporaneidad – es precisamente el del papel del trabajo socialmente organizado en ese proceso de desarrollo de los humanos.<a title="" href="https://e1-mg6.mail.yahoo.com/neo/launch?.rand=01i58m9b03bkj#_ftn3" rel="nofollow" name="_ftnref3"><span class="yiv1895579723"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD">[3]</span></span></span></a></span></p>
<p class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;"><span lang="ES-TRAD">Ese papel del trabajo en el proceso de desarrollo de las características que nos distinguen como especie es, justamente, la clave que permite plantear el paso de la búsqueda del dominio de la naturaleza mediante el fomento incesante de las fuerzas productivas para trabajar contra ella, a la búsqueda de sostenibilidad en el desarrollo humano trabajando con ella mediante la transformación de las relaciones de producción. El resultado es, justamente, la naturalización de la historia humana y, con ello, la humanización de la historia natural.</span></p>
<p class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;"><span lang="ES-TRAD">Hoy, también, cabe coincidir con Bellamy Foster en cuanto a que no hay en Marx “ideas ecológicas” importadas de uno u otro sistema filosófico, sino una ecología correspondiente a su visión de la historia como expresión de la práctica social. Esa ecología, naturalmente, puede y debe ser desarrollada mucho más allá de donde la dejó la obra viva de Marx, particularmente en lo que hace a la capacidad de los humanos para crear y modificar constantemente un ambiente propio dentro de la naturaleza mediante la acción racional con arreglo a fines, que incluso sugiere que nuestra especie es la única capaz de crear su propio nicho ecológico en los más diversos ecosistemas terrestres.<a title="" href="https://e1-mg6.mail.yahoo.com/neo/launch?.rand=01i58m9b03bkj#_ftn4" rel="nofollow" name="_ftnref4"><span class="yiv1895579723"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD">[4]</span></span></span></a></span></p>
<p class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;"><span lang="ES-TRAD">Ese desarrollo, por otra parte, puede y debe desplegarse en dos direcciones principales. Por un lado, la correspondiente a la capacidad de la ecología de Marx para contribuir al abordaje de los problemas ambientales de nuestro tiempo. Por el otro, aquella que corresponde al debate entre la ecología de Marx y otras – como las del anarquismo y el neoliberalismo, por ejemplo -, en cuanto a la capacidad de éstas para participar de manera productiva en el debate de esos problemas.</span></p>
<p class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;"><span lang="ES-TRAD">En la obra de Marx, el nexo de los humanos con su entorno natural emerge con gran fuerza en sus textos de mayor densidad reflexiva, desde los <i>Manuscritos Económico Filosóficos de 1844</i> hasta los <i>Grundrisse</i> de 1856 – 1857 y, por supuesto, <i>El Capital</i>.  Allí, la importancia concedida a la interacción entre los sistemas naturales y los sistemas sociales mediante el trabajo socialmente organizado hace evidente la posibilidad de que el desarrollo de la ecología de Marx se despliegue en otros campos, como los de la historia ambiental, la ecología política y la economía ambiental.</span></p>
<p id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4574" class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;"><span id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4573" lang="ES-TRAD">En ese despliegue emerge con singular claridad el problema de la <i>producción</i> de una relación de unidad entre la Humanidad y la naturaleza, a través de la creación de las condiciones que garanticen la sostenibilidad del desarrollo de nuestra especie en una relación de interdependencia con la vida en todas sus manifestaciones, y la construcción de una noosfera desde la biosfera en que han transcurrido – y habrán de transcurrir, en lo que reste de nuestra historia natural &#8211; la existencia y la evolución de la especie que somos.</span></p>
<p class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;"><span lang="ES-TRAD">Al respecto, por ejemplo, tiene el mayor interés la observación que hace Marx respecto al hecho de que </span></p>
<p class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;padding-left:30px;"><em><span lang="ES-TRAD">El simple material natural, por cuanto no hay en él ningún trabajo humano objetivado, por cuanto es por ende mera materia y existe independientemente del trabajo humano, no tiene valor alguno, ya que el valor es únicamente trabajo objetivado; tan poco valor como los elementos universales en general.</span></em><a title="" href="https://e1-mg6.mail.yahoo.com/neo/launch?.rand=01i58m9b03bkj#_ftn5" rel="nofollow" name="_ftnref5"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD">[5]</span></span></span></span></a><span lang="ES-TRAD">   </span></p>
<p class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;"><span lang="ES-TRAD">Así planteadas las cosas, cabe preguntarse si los recursos naturales tales, o deben ser producidos mediante la aplicación del trabajo humano, que de ese modo los vincula como materia prima a otros procesos de trabajo. El agua del Chagres – el río cuya cuenca provee desde 1914 el agua necesaria para el funcionamiento del Canal de Panamá -, sería en este sentido &#8220;simple material natural”, pero el agua de los lagos artificiales de Gatún y Alajuela constituye un recurso con valor de uso &#8211; y con un valor de cambio que podría ser calculado &#8211; en cuanto se trata de agua acumulada y puesta a disposición de otros procesos productivos en reservorios creados y mantenidos mediante la aplicación de trabajo a la materia natural.</span></p>
<p class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;"><span lang="ES-TRAD">Esto, a su vez, tiene implicaciones de otro orden. Cada sociedad organiza sus procesos de trabajo a partir de fines colectivos que le son característicos, y esa organización determina a su vez las modalidades de desarrollo de la fuerzas productivas en esa sociedad. El uso del agua para el regadío en las culturas prehispánicas y en las plantaciones bananeras, en este sentido, no sólo presenta diferencias de monto y tecnología, sino y sobre todo de propósito, y de organización social del trabajo para el logro de ese propósito.</span></p>
<p class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;"><span lang="ES-TRAD">Comprender esta diferencia, proyectarla hacia el pasado y hacia sus posibilidades de futuro, permite empezar a comprender la especificidad de la especie humana en su relación con el entorno natural. A diferencia de los demás animales, que se limitan a “utilizar</span><span lang="ES-TRAD"> <i>utilizar</i> la naturaleza exterior y modificarla por el mero hecho de su presencia en ella”, los seres humanos la modifican mediante el trabajo socialmente organizado, para ponerla al servicio de los fines que animan esa organización social. Y añadía:</span></p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;"><span lang="ES-TRAD"><em>Sin embargo, no nos dejemos llevar del entusiasmo ante nuestras victorias sobre la naturaleza. Después de cada una de estas victorias, la naturaleza toma su venganza. Bien es verdad que las primeras consecuencias de estas victorias son las previstas por nosotros, pero en segundo y en tercer lugar aparecen unas consecuencias muy distintas, totalmente imprevistas y que, a menudo, anulan las primeras. […] Así, a cada paso, los hechos nos recuerdan que nuestro dominio sobre la naturaleza no se parece en nada al dominio de un conquistador sobre el pueblo conquistado, que no es el dominio de alguien situado fuera de la naturaleza, sino que nosotros, por nuestra carne, nuestra sangre y nuestro cerebro, pertenecemos a la naturaleza, nos encontramos en su seno, y todo nuestro dominio sobre ella consiste en que, a diferencia de los demás seres, somos capaces de conocer sus leyes y de aplicarlas adecuadamente.</em><span class="yiv1895579723"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD"><a title="" href="https://e1-mg6.mail.yahoo.com/neo/launch?.rand=01i58m9b03bkj#_ftn6" rel="nofollow" name="_ftnref6">[6]</a></span></span></span></span></p>
<p class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;"><span lang="ES-TRAD">“Adecuadamente” es aquí la palabra clave. En nuestro tiempo haría alusión a la sostenibilidad del desarrollo de nuestra especie, en una época en que la venganza de la naturaleza a que se refería Engels se expresa ya en una crisis ambiental global. En efecto, decía Engels, </span></p>
<p class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;padding-left:30px;"><span id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4576" lang="ES-TRAD"><em>si han sido precisos miles de años para que el hombre aprendiera en cierto grado a prever las remotas consecuencias naturales de sus actos dirigidos a la producción, mucho más le costó aprender a calcular las remotas consecuencias sociales de esos mismos actos. […] Pero también aquí, aprovechando una experiencia larga, y a veces cruel, confrontando y analizando los materiales proporcionados por la historia, vamos aprendiendo poco a poco a conocer las consecuencias sociales indirectas y más remotas de nuestros actos en la producción, lo que nos permite extender también a estas consecuencias nuestro dominio y nuestro control.</em><span class="yiv1895579723"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD"><a title="" href="https://e1-mg6.mail.yahoo.com/neo/launch?.rand=01i58m9b03bkj#_ftn7" rel="nofollow" name="_ftnref7">[7]</a></span></span></span></span></p>
<p class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;"><span lang="ES-TRAD">La sociedad que pueda hacerse cargo de esa labor de previsión y control, sin embargo, no existe aún. La que existe, como las que la precedieron, sólo busca “el efecto útil del trabajo en su forma más directa e inmediata”, sin hacer verdadero caso “de las consecuencias remotas, que sólo aparecen más tarde y cuyo efecto se manifiesta únicamente gracias a un proceso de repetición y acumulación gradual.”<a title="" href="https://e1-mg6.mail.yahoo.com/neo/launch?.rand=01i58m9b03bkj#_ftn8" rel="nofollow" name="_ftnref8"><span class="yiv1895579723"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD">[8]</span></span></span></a></span></p>
<p class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;"><span lang="ES-TRAD">Ese proceso de acumulación es el que se expresa hoy, 139 años después de aquellas reflexiones. Y la lección mayor que se desprende del mismo no puede ser más sencilla, ni más compleja a la vez: si deseamos un ambiente distinto, tendremos que crear una sociedad diferente, cuyo desarrollo sea sostenible por lo humano que llegue a ser. Allí radica el verdadero desafío <i>político</i> que nos plantea la crisis ambiental, en torno al cual se habrá de definir la posibilidad de que nuestra especie sobreviva al peligro de degradación y extinción que hoy nos amenaza.</span></p>
<p class="yiv1895579723MsoNormal" style="text-align:justify;" align="right"><span lang="ES-TRAD">Panamá, mayo de 2015.</span></p>
<div id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4582">
<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div id="yiv1895579723ftn1" style="text-align:justify;">
<p id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4604" class="yiv1895579723"><a title="" href="https://e1-mg6.mail.yahoo.com/neo/launch?.rand=01i58m9b03bkj#_ftnref1" rel="nofollow" name="_ftn1"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD">[1]</span></span></span></span></a><span id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4603" lang="ES-TRAD"> Marx, Carlos: <i id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4602">Elementos Fundamentales para la Crítica de la Economía Política (Grundrisse) 1856 – 1857</i>. Siglo XXI Editores, 2007. Tomo I, p. 3.</span></p>
</div>
<div id="yiv1895579723ftn2" style="text-align:justify;">
<p id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4601" class="yiv1895579723"><a title="" href="https://e1-mg6.mail.yahoo.com/neo/launch?.rand=01i58m9b03bkj#_ftnref2" rel="nofollow" name="_ftn2"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD">[2]</span></span></span></span></a><span id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4600" lang="ES-TRAD"> Esa lectura nueva, por otra parte, se vería enriquecida además por la de otros autores no marxistas, como el geógrafo Carl Sauer y el historiador de la cultura de la naturaleza Clarence Glacken. De este modo, por ejemplo, en lo que se refiere al dominio del hombre sobre la naturaleza hoy cabe coincidir con Glacken en que esa expresión designa un lugar privilegiado &#8211; y ya anticuado en 1964 -, del imaginario liberal – positivista, estrechamente asociado a la noción decimonónica de progreso.</span></p>
</div>
<div id="yiv1895579723ftn3" style="text-align:justify;">
<p id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4598" class="yiv1895579723"><a title="" href="https://e1-mg6.mail.yahoo.com/neo/launch?.rand=01i58m9b03bkj#_ftnref3" rel="nofollow" name="_ftn3"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD">[3]</span></span></span></span></a><span id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4599" lang="ES-TRAD"> Al respecto, tienen el mayor interés las referencias del paleontólogo norteamericano Stephen Jay Gould al razonar de Federico Engels y de Carlos Marx en el campo de la historia natural y de los debates en torno a la evolución en el último cuarto del siglo XIX, donde resalta la deuda del primero con el naturalista alemán Ernst Haeckel, darwinista convencido y padre del moderno concepto de ecología. Al respecto, por ejemplo, el artículo “La postura hace al hombre”, en <i>Desde Darwin</i>, Editorial Crítica, Barcelona, pp. 229-235.</span></p>
</div>
<div id="yiv1895579723ftn4" style="text-align:justify;">
<p id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4595" class="yiv1895579723MsoNormal"><a title="" href="https://e1-mg6.mail.yahoo.com/neo/launch?.rand=01i58m9b03bkj#_ftnref4" rel="nofollow" name="_ftn4"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD">[4]</span></span></span></span></a><span id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4596" lang="ES-TRAD"> Esta capacidad fue abordada con especial detalle por el biogeoquímico ruso Vladimir Vernadsky en su elaboración de los conceptos de <i>biosfera</i> – como el segmento de la corteza terrestre donde la vida crea las condiciones para la vida, y actúa como una fuera gelológica que modifica la faz de la Tierra – y de <i>noosfera</i>, entendida como el producto de la intervención de la especie humana en la biosfera a partir de la conquista del fuego, que abre paso a lo que algunos han llamado el periodo Antropoceno. Al respecto, por ejemplo, “La transición de la Biosfera a la Noosfera”, en <i id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4616">El Pensamiento Científico como un Fenómeno Planetario</i> (1938), 21st Century Science &amp; Technology. Special Anthology. 150 Years of Vernadsky: The Noösphere (Volume 2). 2014. </span><span lang="ES-TRAD"><a href="http://www.21stcenturysciencetech.com/" target="_blank" rel="nofollow">www.21stcenturysciencetech.com</a></span><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD">. Traducción: gch.</span></span></p>
</div>
<div id="yiv1895579723ftn5" style="text-align:justify;">
<p id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4593" class="yiv1895579723MsoNormal"><a title="" href="https://e1-mg6.mail.yahoo.com/neo/launch?.rand=01i58m9b03bkj#_ftnref5" rel="nofollow" name="_ftn5"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD">[5]</span></span></span></span></a> <span lang="ES-TRAD">Marx,</span> <span id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4592" lang="ES-TRAD">Carlos. <i>Elementos Fundamentales para la Crítica de la Economía Política (Grundrisse) 1856 &#8211; 1857</i>. Siglo XXI Editores, </span><span lang="ES-TRAD">2007. I, 312.</span></p>
</div>
<div id="yiv1895579723ftn6" style="text-align:justify;">
<p id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4583" class="yiv1895579723"><a title="" href="https://e1-mg6.mail.yahoo.com/neo/launch?.rand=01i58m9b03bkj#_ftnref6" rel="nofollow" name="_ftn6"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD">[6]</span></span></span></span></a><span id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4585" lang="ES-TRAD"> Engels, Federico: “El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre” (1876). En C. Marx, F. Engels: <i>Obras Escogidas</i>. Editorial Progreso. Moscú, 1969, p. 387.</span></p>
</div>
<div id="yiv1895579723ftn7" style="text-align:justify;">
<p id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4591" class="yiv1895579723"><a title="" href="https://e1-mg6.mail.yahoo.com/neo/launch?.rand=01i58m9b03bkj#_ftnref7" rel="nofollow" name="_ftn7"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD">[7]</span></span></span></span></a><span lang="ES-TRAD"> Ibid., 388.</span></p>
</div>
<div id="yiv1895579723ftn8">
<p id="yui_3_16_0_1_1431651532752_4581" class="yiv1895579723" style="text-align:justify;"><a title="" href="https://e1-mg6.mail.yahoo.com/neo/launch?.rand=01i58m9b03bkj#_ftnref8" rel="nofollow" name="_ftn8"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD"><span class="yiv1895579723"><span lang="ES-TRAD">[8]</span></span></span></span></a><span lang="ES-TRAD"> Ibid., 389.</span></p>
</div>
</div>
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		<title>Europa: ¿comienza una revolución anticapitalista?</title>
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		<pubDate>Thu, 23 Jun 2011 10:18:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iroelsanchez]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[&#160;Atilio Borón En un pasaje memorable del Manifiesto Comunista Marx y Engels sostienen que con su ascenso la burguesía desgarró impiadosamente el velo ideológico que impedía que hombres y mujeres percibieran la verdadera naturaleza de sus relaciones sociales “para no &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=13577">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-135780" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2011/06/manifestaciones_grecia_plan_ajuste.jpg"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><strong>Atilio Borón</strong></h5>
<div id="attachment_13579" style="width: 260px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2011/06/manifestaciones_grecia_plan_ajuste.jpg"><img class="size-full wp-image-13579" title="Manifestaciones_Grecia_plan_ajuste" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2011/06/manifestaciones_grecia_plan_ajuste.jpg" alt="" width="250" height="250" /></a><p class="wp-caption-text">Protestas en Grecia</p></div>
<p style="text-align:justify;">En un pasaje memorable del <a title="El Manifestoon (video)" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2011/03/14/el-manifestoon-video/"><em>Manifiesto Comunista</em></a> Marx y Engels sostienen que con su ascenso la burguesía desgarró impiadosamente el velo ideológico que impedía que hombres y mujeres percibieran la verdadera naturaleza de sus relaciones sociales “para no dejar subsistir otro vínculo que el frío interés, el ‘pago al contado’.” El capitalismo, decían,  “ha ahogado el sagrado éxtasis del fervor religioso, el entusiasmo caballeresco y el sentimentalismo del pequeño burgués en las aguas heladas del cálculo egoísta. … En una palabra, en lugar de la explotación velada por ilusiones religiosas y políticas ha establecido una explotación abierta, descarada, directa y<span id="more-13577"></span> brutal.” Y culminan esa sentencia diciendo que en ese mundo construido por la burguesía “todo lo sólido se disuelve en el aire; todo lo sagrado es profanado y los hombres, al fin, se ven forzados a enfrentarse, sobriamente, con sus condiciones reales de existencia y sus relaciones recíprocas.”</p>
<p style="text-align:justify;">Varias consideraciones son pertinentes en relación a estas palabras. En primer lugar para expresar la admiración que todavía hoy despierta esa extraordinaria capacidad de los fundadores del materialismo histórico para retratar, en unos pocos trazos, las profundas consecuencias que el  ascenso de la burguesía tuvo sobre los hombres y mujeres de aquel tiempo. Segundo, para decir que el propio Marx revisaría aquella tesis cuando en el primer capítulo de su obra cumbre, <em>El Capital</em>, sentara los lineamientos generales de su teoría del fetichismo de la mercancía. Revisión que no significaba una corrección en lo tocante al tránsito histórico del feudalismo al capitalismo pero sí acerca del carácter abierto y transparente de la explotación en el seno de la sociedad capitalista. En la nueva formulación de Marx la explotación se invisibiliza, queda oculta bajo los pliegues del mercado y disimulada por la falsa equidad de la compraventa de la fuerza de trabajo. En esa ficción el obrero desprovisto de una conciencia socialista que lo inicie en los secretos de la plusvalía puede inclusive llegar a engañosamente congratularse por la “buena” remuneración recibida de su patrono.</p>
<p style="text-align:justify;">Tercero, y principalmente a esto queremos referirnos, para decir que si de la vida política se trata las palabras aquellas del <em>Manifiesto</em> son de una fuerza profética incomparable. La nueva crisis general del capitalismo ha sumergido las ilusiones fomentadas por los mentores y beneficiarios de la democracia liberal “en las aguas heladas del cálculo egoísta.” Como decía una de las pancartas enarboladas en la <a title="#Acampadasol: “Vamos despacio porque vamos lejos” (+ video)" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2011/06/04/acampadasol-vamos-despacio-porque-vamos-lejos/">Plaza del Sol de Madrid </a>“esto no es una crisis, es una estafa”. Y de la mano de ese doloroso descubrimiento iba otro: la estafa no sólo se ejecutaba en gran escala en el terreno económico. No menor era el fraude montado en el ámbito político al haber inducido al grueso de la población a creer que la sórdida e inescrupulosa plutocracia bajo cuya férula se desenvolvían sus vidas era una democracia. Por eso las quejas y reclamos exigiendo una “real democracia ya”, una “democracia verdadera” que reemplace a la  pseudo-democracia cuyo interés excluyente es la preservación de la riqueza de los ricos y el poderío de los poderosos.</p>
<p style="text-align:justify;">La crisis tuvo por efecto hacer conciente a los pueblos del mundo desarrollado que tanto ellos como nosotros en el Sur global somos víctimas de un sistema que, habiéndose despojado de los ropajes que ayer disimulaban su verdadera naturaleza, somete a unos y otros a “una explotación abierta, descarada, directa y brutal.” Y que lo que llaman democracia es en realidad la dictadura de la oligarquía financiera, que como lo recordaba el Che en la Conferencia de Punta del Este, es incompatible con la democracia.</p>
<p style="text-align:justify;">Es en este cuadro cuando “todo lo sólido se disuelve en el aire” y el grito desesperado de la mujer retratada días atrás en el magnífico relato de Pedregal Casanova revela el dramatismo de la crisis: “una  mujer joven (en el vagón de un tren de cercanías de Madrid)  que un momento antes hubiera pasado desapercibida, puesta en pie, dejó escuchar entre lloros sus palabras: &#8211; ¡Les ruego&#8230; les ruego&#8230; que me ayuden! Soy&#8230; maestra&#8230;nunca imaginé que me podía ver en la calle. Me quedé sin trabajo&#8230; Me echaron del trabajo -declaró quedamente- me despidieron -levantó un poco el tono- cerraron varias aulas, y aquí, estoy aquí -sollozaba apretándose las manos una con otra- estoy sola con mis dos niños… Antes que dormir con mis dos hijos otra vez en un cajero he decidido pedir ayuda.” <a title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=3198343662148101737#_ftn1">[1]</a>  Esta heroína (y víctima) anónima, surmergida violentamente en las aguas heladas de la “racionalidad costo-beneficio del capitalismo” representa con su grito a los centenares de millones que con sus padecimientos hacen posible la opulencia de los plutócratas que dominan bajo su disfraz “democrático.”</p>
<p style="text-align:justify;">Días atrás el <em>Financial Times</em> de Londres hizo público un informe sobre las remuneraciones que, en este contexto de crisis, percibían los máximos ejecutivos de las más grandes empresas. La nota decía que “en lo que respecta a los banqueros la era de la contención (salarial) ha terminado.” En 2010, mientras el mundo continuaba su caída libre hacia el desempleo de masas, las ejecuciones hipotecarias y el empobrecimiento generalizado de la población, la “retribución media de los máximos responsables de los 15 mayores bancos europeos y estadounidenses aumentó un 36%, hasta (alcanzar una media anual  de) 9,7 millones de dólares.” El pelotón de los bribones lo encabeza el presidente del JP Morgan Chase, Jamie Dimon, que mientras millones de estadounidenses se quedan sin empleo, ven ejecutadas sus casas y recortados (cuando no expropiados) sus haberes jubilatorios embolsó 20.7 millones de dólares, casi dos millones de dólares al mes; le sigue un tal John Stumpf, presidente de Wells Fargo, con 17,5 millones de dólares Otro de los integrantes de esa banda, Lloyd Blankfein, presidente de Goldman Sachs, hombre  pío si los hay, dijo una vez que los banqueros hacían ‘el trabajo de dios’. Por su celo sagrado percibió 14,1 millones de dólares. En el estado español, conmovido hasta sus cimientos por la oleada de manifestaciones de los “indignados”, el presidente del BBVA, Francisco González, se conforma con ganar unos 8.000.000 de dólares al año mientras que su colega del Banco Santander, el más importante de España, fue más ambicioso y calmó su ansiedad al ver recompensado sus esfuerzos en pro de sus ahorristas con trece millones de dólares.<a title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=3198343662148101737#_ftn2">[2]</a> Ni hablemos, por supuesto, de las ganancias embolsadas por su jefe, el dueño del Banco Santander, don Emilio Botín-Sanz de Sautuola y García de los Ríos, Marqués consorte de O&#8217;Shea, según rezan las historias de vida más conocidas, quien previsor el hombre tuvo la precaución de depositar los ahorros de toda una vida de trabajo y sacrificios en esos tenebrosos santuarios del delito que son los bancos suizos. Podríamos seguir enumerando contrastes de este tipo a lo largo de muchas páginas, pero sería ocioso. Con mayor o menor detalle todos saben de los tremendos contrastes que presenta el capitalismo en su crisis actual, cuando la opulencia y el acelerado enriquecimiento de los ricos conviven con el empobrecimiento de las grandes mayorías sociales.</p>
<p style="text-align:justify;">Ante esta situación cabe preguntarse por el destino de estas orgullosas y arrogantes pseudo democracias, violentamente desmistificadas y desfetichizadas al calor de la crisis. También sobre los estados que desnudaron su verdadera esencia, convertidos, al decir del viejo Hegel, en “sociedades civiles disfrazadas de estado”, es decir, en aparatos institucionales que en lugar de ser las esferas de la justicia y la eticidad universal descendieron al infierno del egoísmo universal y de la primacía de los intereses privados por encima del beneficio público. La deslegitimación de las pseudodemocracias del capitalismo avanzado es una muy buena noticia, porque se pone fin a una mentira que ni siquiera era piadosa sino infame, puesta al servicio del fortalecimiento de las oligarquías y de la opresión de los pueblos.</p>
<p style="text-align:justify;">Dados estos antecedentes no está demás preguntarse sobre lo que realmente está ocurriendo en Europa, en el Norte de África y en Medio Oriente: ¿son revueltas populares, llamadas a extinguirse con el paso de los días, o son algo más, revoluciones?  Nunca es fácil decir cuando comienza una revolución. <a title="Vladimir Illich Ulianov (Lenin)" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2011/04/22/vladimir-illich-ulianov-lenin/">Lenin</a> dijo una vez que eso ocurre cuando los de abajo  no quieren y los de arriba no pueden seguir viviendo como antes. Lo que sí sabemos es que las revoluciones son procesos y no actos; procesos que tienen un comienzo que, en principio, no parece afectar a los fundamentos del orden social. Protestas aisladas, revueltas contra el precio de los alimentos, contra los “excesos de malos gobernantes”, contra la desocupación o el súbito empeoramiento de las condiciones de vida, cuestiones todas que no cuestionan los cimientos de la sociedad. Se cuenta que María Antonieta, esposa de Luis XVI de Francia, anotó en su diario la noche del 14 de Julio de 1789: “nada de importancia, salvo un disturbio en una panadería frente a la Bastilla”. Y en la Rusia zarista, el sacerdote ortodoxo Georgi Gapón, que había organizado una asociación para evangelizar a los obreros encabezó una manifestación pacífica, crucifijo en ristre, en San Petersburgo para entregar un petitorio al zar. La respuesta fue la feroz matanza que desencadenaría la revolución de 1905, preludio necesario de la de Octubre de 1917.  Tal como lo hemos examinado en detalle en otra parte, la dialéctica de la historia: la lucha de clases y el enfrentamiento con el imperialismo, suele convertir protestas y demandas en principio asimilables por el sistema en fragorosos procesos revolucionarios.<a title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=3198343662148101737#_ftn3">[3]</a></p>
<p style="text-align:justify;">¿Será esto lo que está gestándose en estos días? Difícil decirlo, pero hay signos inequívocos de que los poderosos dispositivos desmovilizadores y conformistas del fetichismo de la mercancía y de la pseudo democracia han dejado de funcionar. El capitalismo y la democracia liberal son una gigantesca estafa, y esa convicción se ha hecho dolorosamente carne en los pueblos de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/españa/">España</a>, <a title="Dónde y cómo ocurrió la golpiza (+ fotos y video)" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2011/05/12/donde-y-como-ocurrio-la-golpiza-fotos-y-video/">Grecia</a>, <a title="En Islandia no tenemos corresponsales" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2011/02/26/en-islandia-no-tenemos-corresponsales/">Islandia</a>, y comienza a diseminarse por otras regiones del mundo desarrollado, además del Norte de África y Medio Oriente. Esa certidumbre ya la teníamos en América Latina, pero ahora cobra nuevos bríos porque ya no se puede decir que las protestas de esta parte del mundo -la primera en rebelarse contra la tiranía del capital en su fase actual- eran producto de nuestro atraso o de la desmesurada codicia de nuestras clases dominantes; ahora es casi todo el mundo capitalista el que está en rebeldía porque allí también se está aplicando la venenosa medicina del FMI, el BM y el Banco Central Europeo. Es demasiado pronto para saber si estas protestas tendrán la virtud de desencadenar la revolución anticapitalista que la humanidad necesita imperiosamente para sobrevivir. Pero por lo menos sabemos que de ahora en más la historia será distinta: que los condenados de la tierra no quieren seguir viviendo como antes y que los ricos comienzan a percibir que no podrán seguir dominando como antes. Son condiciones necesarias -si bien no suficientes- para una revolución, lo cual no es poca cosa. Más temprano que tarde la historia dará a conocer su veredicto. (Tomado del <a href="http://www.atilioboron.com/2011/06/europa-comienzos-de-una-revolucion.html" target="_blank"><em>blog del autor</em></a>)</p>
<p style="text-align:justify;">Artículos relacionados:</p>
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<li><a title="El 19J, los “mastuerzos” y la todología" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2011/06/19/el-19j-los-%e2%80%9cmastuerzos%e2%80%9d-y-la-todologia/">El 19J, los “mastuerzos” y la todología</a></li>
<li><a title="Cinco intelectuales analizan significado y perspectivas del 15-M" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2011/05/28/cinco-intelectuales-analizan-significado-y-perspectivas-del-15-m/">Cinco intelectuales analizan significado y perspectivas del 15-M</a></li>
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<p>Notas:</p>
<h6 style="text-align:justify;"><a title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=3198343662148101737#_ftnref1">[1]</a> Cf. Ramón Pedregal Casanova, “El Capitalismo real”, en <em>Rebelión</em>, 19 de Junio de 2006. <a href="http://www.rebelion.org/noticia.php?id=130733">http://www.rebelion.org/noticia.php?id=130733</a></h6>
<h6><a title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=3198343662148101737#_ftnref2">[2]</a> <a href="http://www.publico.es/dinero/382231/los-mayores-banqueros-del-mundo-se-suben-el-sueldo-un-36">http://www.publico.es/dinero/382231/los-mayores-banqueros-del-mundo-se-suben-el-sueldo-un-36</a></h6>
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<h6><a title="" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=3198343662148101737#_ftnref3">[3]</a> “Rosa Luxemburgo y la crítica al reformismo socialdemócrata”, estudio introductorio a la nueva edición de <em>¿Reforma Social o Revolución?,</em> de Rosa Luxemburgo (Buenos Aires: Ediciones Luxemburg, 2010)</h6>
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		<title>Vladimir Illich Ulianov (Lenin)</title>
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		<pubDate>Fri, 22 Apr 2011 23:26:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iroelsanchez]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[&#160;Atilio Borón En un día como hoy, en 1870, nacía Vladimir Illich Ulianov, más conocido como Lenin. Fue la figura decisiva  de la gran Revolución de Octubre, que abriría una nueva etapa en la historia de la humanidad. En su &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=11103">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-111040" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2011/04/lenin-de-joven.jpg"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><strong>Atilio Borón</strong></h5>
<div id="attachment_11104" style="width: 230px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2011/04/lenin-de-joven.jpg"><img class="size-full wp-image-11104" title="Lenin de joven" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2011/04/lenin-de-joven.jpg" alt="El joven Lenin" width="220" height="180" /></a><p class="wp-caption-text">El joven Lenin</p></div>
<p style="text-align:justify;">En un día como hoy, en 1870, nacía Vladimir Illich Ulianov, más conocido como Lenin. Fue la figura decisiva  de la gran Revolución de Octubre, que abriría una nueva etapa en la historia de la humanidad. En su corta vida, murió a los 54 años a consecuencia de <a title="Gran Bretaña habría atentado  contra Lenin para evitar la paz con Alemania" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2011/03/20/gran-bretana-habria-atentado-contra-lenin-para-evitar-la-paz-con-alemania/">un atentado</a> que lo dejó hemipléjico en los dos últimos años de su existencia, fue no sólo un extraordinario dirigente  revolucionario sino también un excepcional intelectual. Autor de una innumerable cantidad de artículos y libros que, en su conjunto, forman una colección de 54 volúmenes.<span id="more-11103"></span></p>
<p style="text-align:justify;">Aparte de ser un notable pensador, economista, sociólogo y filósofo Lenin fue además de eso un excepcional líder político: fue el principal dirigente de la Revolución Rusa,  fundó la República Soviética que luego se convertiría en Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, resistió las agresiones y sabotajes de las &#8220;potencias democráticas&#8221; de su tiempo y creó la Tercera Internacional, fiel al internacionalismo proletario y a las necesidades organizativas de la revolución mundial.</p>
<p>Desde muy joven este notable político demostró la excelencia de su talento al escribir una serie de obras, entre ellas <em>¿Quiénes son los amigos del pueblo? </em>y <em>Contenido económico del populismo </em>cuando apenas había cumplido 24 años. A los 29 publicaría su monumental <em>El Desarrollo del Capitalismo en Rusia</em>. Pero no había una pizca de academicismo en su labor; toda su obra escrita tenía un sólo norte: pobisilitar el triunfo de la revolución socialista que debería poner fin al dominio zarista y al capitalismo. Su producción teórica -imposible de relevar aquí, siquiera de enumerar- fue excepcional, y tal como lo decía hoy en mi página del <em>Facebook</em>, si Lenin fue un discípulo de Marx desde el punto de vista de la teoría económica Marx fue un precursor de Lenin desde el punto de vista de la teoría política y, sobre todo, de la estrategia y táctica de la lucha revolucionaria, terrenos en los cuales Lenin se elevó por encima no sólo de Marx sino también de Engels.</p>
<p>Espíritu anti-dogmático por excelencia, para él &#8220;el marxismo no era un dogma sino una guía para la acción&#8221;. Fue según mi modesta opinión un genio que supo coronar con éxito una empresa extraordinariamente difícil: combinar el arte de la política con la ciencia de la política, cosa que ocurre sólo por excepción en la historia. Al poder unificar el arte y la ciencia de la política se convirtió en un político dotado de una inigualada capacidad para descifrar todas las posibilidades, siempre cambiantes, encerradas en cada coyuntura. Por eso  &#8220;leía&#8221; la coyuntura como nadie. Un ejemplo basta: cuando luego de un largo exilio en Suiza llega a San Petersburgo, un par de meses después del estallido de la revolución de Febrero de 1917, deja estupefactos a sus camaradas del Partido Bolchevique cuando, en la misma estación Finlandia de esa ciudad, levanta la insólita consigna de &#8220;¡Todo el poder a los Soviets!&#8221; Su partido quedó paralizado ante tan temeraria consigna, y tardó más de una semana en digerirla y publicarla en el <em>Pravda</em>, el órgano oficial de los bolcheviques. Pero los hechos confirmaron la verdad de su consigna.</p>
<p>Lenin decía con razón que &#8220;sin teoría revolucionaria no hay praxis revolucionaria.&#8221; Desconfiaba del espontaneísmo porque era demasiado lúcido para ignorar que la abnegación y el sacrificio de las masas estaban condenados a la derrota si no disponían de una buena teoría que las orientara en sus luchas emancipatorias. &#8220;Nada más práctico que una buena teoría&#8221;, era otra de sus frases favoritas, en contra de los que aborrecían de la teoría porque pensaban que era pura especulación. Lenin fue, en palabras de Gyorg Lúkacs, un &#8220;práctico de la teoría y un teórico de la práctica&#8221;, que reflexionaba una y otra vez sobre los desafíos de la vida práctica y la necesidad de desarrollar la teoría marxista en consonancia con los retos de la realidad. Los grandes personajes no hacen la historia, pero sin él la Revolución de Octubre  muy probablemente no hubiera ocurrido. Su claridad ideológica, su realismo, su determinación y la formidable coherencia de su trayectoria política, cuyo eje articulador era la necesidad de la revolución, se combinaron con el protagonismo de las masas para derrotar al zarismo y a la burguesía y abrir una nueva etapa en la historia de la humanidad. Honremos su memoria abrevando en la sabiduría contenida en sus obras teóricas y en sus intervenciones de coyuntura, estudiando sus argumentos e identificando, como él lo querría, sus aciertos y sus errores. Más allá de ellos, Lenin hizo progresar como pocos a la teoría marxista con su reflexión siempre pegada a la práctica y su práctica siempre coherente con sus teorías. En este nuevo aniversario de su nacimiento vaya este breve y sentido homenaje a su memoria. (Tomado del <em>blog de </em><a href="http://www.atilioboron.com/2011/04/vladimir-illich-ulianov-lenin.html" target="_blank"><em>Atilio Borón</em></a>)</p>
<p style="text-align:justify;">Artículos relacionados:</p>
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<li><a title="El Manifestoon (video)" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2011/03/14/el-manifestoon-video/">El Manifestoon (video)</a></li>
<li><a title="Gran Bretaña habría atentado  contra Lenin para evitar la paz con Alemania" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2011/03/20/gran-bretana-habria-atentado-contra-lenin-para-evitar-la-paz-con-alemania/">Gran Bretaña habría atentado contra Lenin para evitar la paz con Alemania</a></li>
</ul>
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