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	<title>La pupila insomne &#187; Ernesto Ché Guevara</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>A Camilo Guevara. Por Fidel Díaz Castro</title>
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		<pubDate>Tue, 30 Aug 2022 11:42:03 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Fidel Díaz Castro]]></category>

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		<description><![CDATA[Acaba de fallecer, de un infarto, Camilo Guevara <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=78870">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-788710" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/08/gettyimages-826273640-612x612-1.jpg"></div></div></td></tr></table><p lang="en-US"><em>Acaba de fallecer, de un infarto, Camilo Guevara</em><span id="more-78870"></span></p>
<div id="attachment_78872" style="width: 622px" class="wp-caption aligncenter"><img class="alignnone size-full wp-image-78872" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2022/08/gettyimages-826273640-612x612-1.jpg" alt="gettyimages-826273640-612x612" width="612" height="462" /><p class="wp-caption-text">TOKYO, JAPAN &#8211; AUGUST 02: Camilo Guevara, son of Che Guevara speaks during the Asahi Shimbun interview on August 2, 2017 in Tokyo, Japan. (Photo by The Asahi Shimbun via Getty Images)</p></div>
<p class="western" lang="en-US"><span lang="es-ES" style="color:#000000;">Compartimos canciones, pasiones deportivas, nos visitamos; estuvo en mis 50. Guitarreaba, fotógrafo de obra peculiar. Una vez, salimos de La Utopía (espacio que yo tenía en el Tuntun de la Casa de la Musica de Miramar), fue una cantata dedicada a Hugo Chávez. Nos fuimos de postrova a su casa y discutimos tanto, y tan acalorados, que por poco nos vamos hasta los piñazos, por algo que dijo de Violeta Parra, no de ella exactamente si no estos tiempos y los gustos culturales deprimidos. Rosa nos apaciguo, más bien nos salvó, con su delicada energía. Eran tonterías, pero yo me negaba a que Violeta fuera menos&#8230; pero ni tantico así, nada. Para colmo, él tenía él razón. Al otro día, despertando, salí a disculparme con él y él venía a mí por lo mismo. Cuando muy apenado empecé a decirle, sonrió y no me dejó seguir: </span></p>
<p class="western" lang="en-US"><span lang="es-ES" style="color:#000000;">-&#8220;Coño, no jodas Fide&#8230;” </span></p>
<p class="western" lang="en-US"><span lang="es-ES" style="color:#000000;">Arqueó las cejas en la pausa, asintió con la cabeza y me soltó: </span></p>
<p class="western" lang="en-US"><span lang="es-ES" style="color:#000000;">-“¡La verdad que nos pusimos de p&#8230;.!&#8221; </span></p>
<p class="western" lang="es-ES"><span style="color:#000000;">Doblándose de la risa mientras me ponía la mano en el hombro.</span></p>
<p class="western" lang="es-ES"><span style="color:#000000;">Conversamos de los tiempos, de Industriales, de amigos, arte, de la revolución amada, cubana y latinoamericana.</span></p>
<p class="western" lang="en-US"><span lang="es-ES" style="color:#000000;">A poco de empezar a tratarlo, me olvidé que era Camilo Guevara, empezó a ser un socio (hablando en cubano), aunque debo decir que a cada rato, encontraba en su mirada… (también en la entonces muy niñita Celia Habana), ese algo sacudidor que emerge en la imagen de Korda. No me pasó solo a mí, pero no me gustaba comentarlo porque puede parecer sugestión, a sabiendas de saber quién era su padre. Y no me gustan los misticismos. </span></p>
<p class="western" lang="en-US"><span style="color:#000000;"><span lang="es-ES">Camilo, el socio, tierno y recio, muy humano, mejor decir humanista, crítico, agudo, y un tipo tan, pero tan campechano&#8230;andaba casi siempre en short y chancletas. Nadie en la calle sabía que era hijo del Che. </span>Prueba de que lo era.</span></p>
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		<title>Cuba, sin miedo a nadie ni a nada. Por Ernesto Che Guevara</title>
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		<pubDate>Sun, 28 Nov 2021 12:59:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
		<category><![CDATA[27 de noviembre]]></category>
		<category><![CDATA[Ernesto Ché Guevara]]></category>

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		<description><![CDATA[Que el pueblo tenga presente siempre lo que le espera si por algún motivo de vacilación, por alguna catástrofe inimaginable volviera el poder colonial o el poder imperial a gobernar Cuba. <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=76937">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-769380" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2021/11/unnamed.png"></div></div></td></tr></table><div class="entry-content"><span style="color:#000000;"><em>En mi sección Futuro inmediato, de la </em><span style="color:#0000ff;"><em><a style="color:#000000;" href="http://Queridos compañeros: Nos reunimos hoy en esta escalinata, que es como un símbolo de la Universidad, en esta escalinata de lucha y recuerdo, con el nuevo espíritu de las juventudes cubanas y con el viejo espíritu de decisión de este pueblo, para tener un minuto de recuerdo a los mártires inmolados hace noventa años en La Habana.  Hace tanto tiempo ya, que la figura de aquellos casi niños mártires se ve empalidecida. Su recuerdo ha quedado sólo como el símbolo de la bestialidad, pero es bueno recordarlo para que el pueblo tenga presente siempre lo que le espera si por algún motivo de vacilación, por alguna catástrofe inimaginable volviera el poder colonial o el poder imperial a gobernar Cuba.  En aquel año hacía ya tres que se combatía por la libertad. Ya el pueblo conocía los nombres mil veces gloriosos de Antonio Maceo o de Máximo Gómez; ya en aquellos tiempos Martí había precedido a los jóvenes estudiantes en el camino de la cárcel. Por todos lados la insurrección avanzaba y el pueblo de Cuba luchaba con ardor por su libertad.  Los Voluntarios, que fueron la primera versión de los «Tigres» de Masferrer, quizás corregida y aumentada, eran los dueños de La Habana y los dueños de todas las plazas fuertes donde el poder colonial podía estar seguro. Y en aquellos tiempos necesitaban ensañarse con alguien en la ciudad; necesitaban demostrar el poder de aniquilamiento que tenía la colonia española.  Y aquellos «bravos» Voluntarios, que asesinaban niños, que mataban negros cazándolos como fieras, buscaron estudiantes, todos ellos cubanos, muchos hijos de españoles, para demostrar su odio contra todo lo que era este país.  Todo el incidente comenzó porque un profesor faltó a sus clases y algunos muchachos empezaron a jugar arriba del carro fúnebre que llevaba algunos cadáveres al necrocomio. Eso sucede y ha sucedido entre estudiantes desde que se levantó el velo de la religión y empezaron los estudiantes a trabajar directamente con cadáveres humanos. La juventud no se doblega ante la muerte y juega con ella; es irrespetuoso, es cierto, pero todos ustedes, los que hayan iniciado la carrera de medicina, conocen que eso es así.  Parece que uno de los estudiantes, al pasar, arrancó una flor del cementerio. Esos fueron los delitos cometidos tres o cuatro días antes del 27 de noviembre de aquel año.  El día 26 se presentó un capitán español, y ante la presencia del profesor llevó presos a todos los alumnos; a todos menos a uno, menos a uno que se llamaba Smith y era norteamericano, porque ya desde aquella época los norteamericanos sabían mandar en los territorios poblados por gente «inferior». Después se liberó a otro, porque era peninsular y Voluntario. Todos los demás fueron a parar a la «jaula», como se llamaba la cárcel, el calabozo.  Apenas en un día y medio se perpetró todo el horror jurídico de aquella farsa y fueron condenados dos veces los estudiantes. La primera vez, condenados por profanar una tumba, la tumba de un «ilustre Voluntario luchador contra la insurrección», pero que además de todo eso constituía una acusación falsa. Por esta acusación, el código de aquella época condenaba a unos cuantos días de cárcel y unos cuantos días de multa. A pesar de todo, el primer tribunal condenó a los estudiantes a esa pequeña pena, pero los Voluntarios –es decir, los Tigres– exigieron más. Se amotinaron; hubo motines de las bestias pidiendo sangre humana.  Y no solamente se cobró en esos días la sangre de los estudiantes fusilados. Como noticia intrascendente que aún durante nuestros días queda bastante relegada, porque no tenía importancia para nadie, figura en las actas el hallazgo de cinco cadáveres de negros muerto a bayonetazos y tiros. Pero de que había fuerza ya en el pueblo, de que ya no se podía matar impunemente, dan testimonio el que también hubiera algunos heridos por parte de la canalla española de esa época.  Los Voluntarios exigieron más y se hizo un nuevo juicio. Y en este nuevo juicio hubo cinco condenados a muerte. Uno, el muchacho que había recogido la flor y que lo confesó; cuatro más que habían subido al vagón de los cadáveres. Pero el pacto secreto era de ocho, y entonces tres estudiantes más fueron sorteados, y así se hizo el número de ocho.  Yo les voy a leer un párrafo de un folleto donde Valdés Domínguez, el gran amigo de Martí, al que le tocaron seis años de cárcel en este mismo juicio, escribiera después:      «Véase ahora cómo el Consejo designó a los que debían sufrir las penas. En primer lugar, ocho debían fusilarse. Alonso Álvarez de la Campa mereció primeramente la sentencia: había cogido una flor en el cementerio, lo había confesado así; Anacleto Bermúdez, José de Marcos Medina, Ángel Laborde y Pascual Rodríguez siguieron en el decreto de los jueces a Álvarez de la Campa: habían jugado en el carro, lo habían declarado así, se habían ratificado en su declaración.      Pero faltaban tres. Se sortearon y el azar respondió a aquella acusación espantosa con los nombres de Carlos Augusto de la Torre, Carlos Verdugo, y Eladio González. La suerte señaló el nombre de Carlos Verdugo y el Consejo sabía no sólo que no había estado en San Dionisio el día 23 –que es el día del cementerio, del episodio de los carros–, porque Verdugo lo había dicho así y todas las declaraciones lo decían, sino que había llegado de Matanzas, pocos minutos antes de prenderlos el día 25.      ¿Habrá aún quién se atreva a afirmar que aquel Consejo fue legal? Yo no quiero tener nunca todo el valor que es necesario para tanto. Quedábamos aún 35, poco se discutió para fijar nuestras penas, 12 fuimos sentenciados a 6 años de presidio, 19 a 4 años, y los cuatro restantes –dos peninsulares y dos demasiado niños– a seis meses de encierro menor.»  Este fue el resultado final del juicio en que se pedía sangre de cubanos, y esa es la significación que tenían estos ocho compañeros estudiantes, ser sangre de cubanos inmolada para demostrar el poderío español, el poderío de la metrópoli española, el poderío de la colonia, el poderío de la raza superior sobre las razas aborígenes o menos puras por la mezcla o por el clima quizás.  Y aquellos jóvenes no eran culpables de nada, no se les puede llamar exactamente héroes, sino, más bien, mártires. Eran estudiantes acomodados, porque en aquella época los estudiantes tenían que ser de familias acomodadas; sus padres eran españoles. El padre de Álvarez de la Campa había sido Voluntario, y hasta pocos días antes estaba en las filas del ejército, luchando contra la rebelión que iba tomando más fuerza cada día. El único delito era el de ser cubano.  Es cierto que allá en la Universidad empezaba a apuntar el germen de la rebeldía; es cierto que Martí había sido apresado por mantener ya las ideas que luego lo llevarán a conducir a nuestro país a su lucha final contra los enemigos y que lo llevaran a Dos Ríos, pero no había una resistencia organizada en La Habana, la resistencia del interior, de los campesinos, de las fuerzas rebeldes que estaban en las montañas y los llanos, dando batallas al español.  ¿Tenían razón o no desde su punto de vista para hacerlo? Yo creo que sí, que desde su manera de pensar, desde su raciocinio de las bestias acostumbrados a despreciar la vida humana, tenían razón; había que matar en germen a aquellos que estaban naciendo. Apuntaron mal, pero si hubieran muerto a Martí, por ejemplo, ¡qué enorme daño se hubiera hecho a la Revolución en años posteriores! y nadie lo hubiera sabido. Y quizás allí fusilaron a algún Martí en ciernes, fusilaron a algún patriota; de todas maneras, aniquilaron «cachorros de bandidos», y tenían razón, porque eran muy jóvenes los hombres que en ese momento estaban luchando contra el poderío español, y tenían razón, porque los niños de 15 años, cuando hay de por medio una revolución, no son niños, ¡sino que son soldados de la Patria! Tenían razón, porque el jefe de los Jóvenes Rebeldes, el compañero comandante Joel Iglesias, cuando ingresó en nuestro Ejército Rebelde, pocos días antes del combate de Uvero, tenía apenas 15 años, y porque 15 años es una edad donde ya el hombre sabe por qué va a dar la vida, y no tiene miedo de darla cuando tiene naturalmente dentro de su pecho, un ideal que lo lleva a inmolarse. Por eso tenían razón, por eso tuvo razón Weyler y tuvieron razón todos los que trataron de aniquilar a la Revolución, y aniquilarla, no en la persona sola de sus combatientes, sino en todo el pueblo.  Por eso ellos tienen razón cada vez que desatan un ataque brutal contra el pueblo, ya sea, aquí, en la época de España; ya fuera, aquí, en época de Batista, ya fueran las hordas nazis, ya sean los colonialismos de cualquier tipo, el imperialismo en Puerto Rico; siempre tienen sus razones para tratar de aniquilar al pueblo, solamente que el pueblo también tiene razones poderosas y el pueblo aprende con los golpes, porque el imperialismo es una gran maestro en el fondo, y el pueblo va aprendiendo día a día a defenderse, va haciéndose más duro, más resistente, más decidido, aprende que no es tan imponente el tanque del esbirro ni la pistola del verdugo, que no son valientes los verdugos cuando enfrente hay gente armada dispuesta a defenderse. Aprende a matar también, y un día aprende a hacerlo tanto y tan bien ¡que toma el poder! Ese día llegó en Cuba, en una línea ascendente de las luchas populares que nació aún antes de este 27 de noviembre que hoy conmemoramos, que nació aún antes que la guerra del 68, con el mismo espíritu de libertad que estaba presente en nuestro pueblo cuando los negros cimarrones o los indios de la época de Hatuey se internaban en las montañas y preferían morir antes que ser esclavos.  Así, durante años y años, el pueblo fue aprendiendo la difícil profesión de ser libertadores de sí mismos. Casi aprendieron totalmente en los finales de la guerra de los 30 años, pero intervino el imperialismo norteamericano; no querían que se aprendiera del todo la lección, y durante 50 años, toda clase de abusos cayó una vez más sobre la República.  Hoy hemos tomado el poder, y es bueno que nos acordemos del porqué de cada uno de los acontecimientos históricos del pasado. La historia es una gran maestra. Es bueno que sepamos que nuestro presente no puede convertirse en un retorno al pasado, porque sería algo terrible para todos nosotros y para todas las generaciones que nos siguieran.  Es bueno que analicemos cada vez que se pueda qué significó el pasado para el pueblo, y es bueno que cada vez que estemos delante de cualquier tipo de dificultad transitoria echemos una mirada al pasado y comparemos no ya el pasado remoto, de la época del fusilamiento salvaje de los ocho estudiantes, el pasado de ahora, el que todos ustedes, jóvenes y aún niños, conocen, el pasado que acabó el 31 de diciembre de 1958 y que no comparemos con el presente de hoy, con este que vivimos cada día, con este futuro que estamos construyendo con nuestro trabajo y al cual ustedes se preparan a darle el empujón final cuando hayan finalizado sus carreras y hayan ingresado como técnicos de cualquier tipo a cualquier rama de la producción o de la cultura.  Es bueno que piensen todos ustedes, los compañeros becados, en lo que podían esperar antes de que llegara la Revolución. Y es bueno que piense el pueblo, todo el pueblo, cada vez que haya una dificultad, en lo que había antes. Cada vez que una «cola sea larga», cada vez que falte un producto -porque lo faltará, y lo seguirá faltando a pesar de todos nuestros esfuerzos-, cada vez que algo nos salga mal -porque nos seguirán saliendo cosas mal, a pesar de la buena voluntad que pongamos-, es bueno que siempre pensemos en el pasado. Y es bueno que siempre pensemos que cada dificultad que nosotros no sepamos vencer, que cada pequeña dificultad frente a la cual lanzamos nuestro gesto de disgusto, es una pequeñísima brecha que se abre en nuestro compacto frente, es bueno que pensemos que aun cuando esa brecha insignificante no ofrece el más mínimo peligro, si todos se juntan la brecha se agranda y por allí penetre el enemigo. Y es bueno que recordemos que para construir nuestro futuro debemos estar siempre todos juntos, que para golpear al enemigo hay que golpearlo todos juntos, con la fuerza entera de nuestro pueblo, y así derrotarlo cuantas veces levante la cabeza.  Pero es bueno que recordemos hoy también cuáles son nuestros deberes. Y ustedes, compañeros, hoy no tienen nada más que un deber: el deber de estudiar. Con ese deber están pagando todas las deudas que puedan contraer con la sociedad, con esta sociedad presente, y con todos los héroes que se inmolaron para hacer posible esta sociedad presente; están pagando la deuda contraída por todos nosotros con aquellos pobres estudiantes que fueron a la muerte sin saber bien por qué, con los grandes héroes que forjaron nuestra nacionalidad durante una treintena de luchas incesantes, con los héroes estudiantiles de esta época presente, desde Mella y Trejo, pasando por Echeverría, por Frank País y por la multitud de jóvenes que ofrendaron su vida en los últimos años de lucha. Lo han hecho para dignificar esta escalinata, para dignificar esta y todas las universidades de Cuba, y para hacer posible, precisamente, que se abrieran sus puertas a todo el mundo, que se abrieran sus puertas, como hoy se abren, al campesino y al obrero, al blanco o al negro, sin discriminación, a todo aquel que quiera estudiar para perfeccionarse y quiera perfeccionarse, no para medrar con sus conocimientos nuevos, sino para ponerlos al servicio de la sociedad, para saldar esa pequeña deuda que cada uno de nosotros tenemos con la sociedad que nos cría, que nos viste, y que nos educa. Ese es el único deber. Y ustedes honran así a todos los compañeros que todavía tendremos que caer en estas luchas, estudiando cada día más, perfeccionándose cada día más, pensando también en cada momento de debilidad que están esperando por ustedes las fábricas y las escuelas, los talleres de arte, las universidades, que toda Cuba espera por ustedes, que no se puede perder un minuto, porque todos estamos caminando hacia el futuro, y el futuro necesita de técnica, necesita de cultura, necesita de alta conciencia revolucionaria. En una de las múltiples veces en que José Martí se refiriera al triste episodio de los estudiantes asesinados, escribió unas palabras que pueden ser como el broche de este nuevo día de recuerdo de este noventa aniversario del fusilamiento de nuestros compañeros. Dijo Martí una cosa muy simple y muy bella, como todas las cosas que sabía decir:      «Nosotros amamos más cada día a nuestros hermanos que murieron. Nosotros no deseamos paz a sus restos, porque ellos viven en las agitaciones excelsas de la gloria. Nosotros vertemos hoy una lágrima más a su recuerdo, y nos inspiramos para llorarlos en su energía y en su valor. ¡Lloren con nosotros todos los que sientan, sufran con nosotros todos los que aman! ¡Póstrense de hinojos en la tierra, tiemblen de remordimiento, giman de pavor, todos los que en aquel tremendo día ayudaron a matar!»  Y eso podemos decir hoy, que no deseamos paz a sus restos, que deseamos también que puedan vivir a nuestro lado el presente y que puedan fundirse con esta nueva Cuba, que avanza hacia el porvenir sin miedo a nadie ni a nada, dispuesta a trabajar cada día con más ahínco, dispuesta a perfeccionarse cada día con más ahínco, dispuesta a ser cada día más merecedora de eso que hoy somos para toda América: ¡su faro más alto, su esperanza más grandes, su ejemplo más perfecto!">más reciente emisión de </a></em><em><strong><a style="color:#000000;" href="http://Queridos compañeros: Nos reunimos hoy en esta escalinata, que es como un símbolo de la Universidad, en esta escalinata de lucha y recuerdo, con el nuevo espíritu de las juventudes cubanas y con el viejo espíritu de decisión de este pueblo, para tener un minuto de recuerdo a los mártires inmolados hace noventa años en La Habana.  Hace tanto tiempo ya, que la figura de aquellos casi niños mártires se ve empalidecida. Su recuerdo ha quedado sólo como el símbolo de la bestialidad, pero es bueno recordarlo para que el pueblo tenga presente siempre lo que le espera si por algún motivo de vacilación, por alguna catástrofe inimaginable volviera el poder colonial o el poder imperial a gobernar Cuba.  En aquel año hacía ya tres que se combatía por la libertad. Ya el pueblo conocía los nombres mil veces gloriosos de Antonio Maceo o de Máximo Gómez; ya en aquellos tiempos Martí había precedido a los jóvenes estudiantes en el camino de la cárcel. Por todos lados la insurrección avanzaba y el pueblo de Cuba luchaba con ardor por su libertad.  Los Voluntarios, que fueron la primera versión de los «Tigres» de Masferrer, quizás corregida y aumentada, eran los dueños de La Habana y los dueños de todas las plazas fuertes donde el poder colonial podía estar seguro. Y en aquellos tiempos necesitaban ensañarse con alguien en la ciudad; necesitaban demostrar el poder de aniquilamiento que tenía la colonia española.  Y aquellos «bravos» Voluntarios, que asesinaban niños, que mataban negros cazándolos como fieras, buscaron estudiantes, todos ellos cubanos, muchos hijos de españoles, para demostrar su odio contra todo lo que era este país.  Todo el incidente comenzó porque un profesor faltó a sus clases y algunos muchachos empezaron a jugar arriba del carro fúnebre que llevaba algunos cadáveres al necrocomio. Eso sucede y ha sucedido entre estudiantes desde que se levantó el velo de la religión y empezaron los estudiantes a trabajar directamente con cadáveres humanos. La juventud no se doblega ante la muerte y juega con ella; es irrespetuoso, es cierto, pero todos ustedes, los que hayan iniciado la carrera de medicina, conocen que eso es así.  Parece que uno de los estudiantes, al pasar, arrancó una flor del cementerio. Esos fueron los delitos cometidos tres o cuatro días antes del 27 de noviembre de aquel año.  El día 26 se presentó un capitán español, y ante la presencia del profesor llevó presos a todos los alumnos; a todos menos a uno, menos a uno que se llamaba Smith y era norteamericano, porque ya desde aquella época los norteamericanos sabían mandar en los territorios poblados por gente «inferior». Después se liberó a otro, porque era peninsular y Voluntario. Todos los demás fueron a parar a la «jaula», como se llamaba la cárcel, el calabozo.  Apenas en un día y medio se perpetró todo el horror jurídico de aquella farsa y fueron condenados dos veces los estudiantes. La primera vez, condenados por profanar una tumba, la tumba de un «ilustre Voluntario luchador contra la insurrección», pero que además de todo eso constituía una acusación falsa. Por esta acusación, el código de aquella época condenaba a unos cuantos días de cárcel y unos cuantos días de multa. A pesar de todo, el primer tribunal condenó a los estudiantes a esa pequeña pena, pero los Voluntarios –es decir, los Tigres– exigieron más. Se amotinaron; hubo motines de las bestias pidiendo sangre humana.  Y no solamente se cobró en esos días la sangre de los estudiantes fusilados. Como noticia intrascendente que aún durante nuestros días queda bastante relegada, porque no tenía importancia para nadie, figura en las actas el hallazgo de cinco cadáveres de negros muerto a bayonetazos y tiros. Pero de que había fuerza ya en el pueblo, de que ya no se podía matar impunemente, dan testimonio el que también hubiera algunos heridos por parte de la canalla española de esa época.  Los Voluntarios exigieron más y se hizo un nuevo juicio. Y en este nuevo juicio hubo cinco condenados a muerte. Uno, el muchacho que había recogido la flor y que lo confesó; cuatro más que habían subido al vagón de los cadáveres. Pero el pacto secreto era de ocho, y entonces tres estudiantes más fueron sorteados, y así se hizo el número de ocho.  Yo les voy a leer un párrafo de un folleto donde Valdés Domínguez, el gran amigo de Martí, al que le tocaron seis años de cárcel en este mismo juicio, escribiera después:      «Véase ahora cómo el Consejo designó a los que debían sufrir las penas. En primer lugar, ocho debían fusilarse. Alonso Álvarez de la Campa mereció primeramente la sentencia: había cogido una flor en el cementerio, lo había confesado así; Anacleto Bermúdez, José de Marcos Medina, Ángel Laborde y Pascual Rodríguez siguieron en el decreto de los jueces a Álvarez de la Campa: habían jugado en el carro, lo habían declarado así, se habían ratificado en su declaración.      Pero faltaban tres. Se sortearon y el azar respondió a aquella acusación espantosa con los nombres de Carlos Augusto de la Torre, Carlos Verdugo, y Eladio González. La suerte señaló el nombre de Carlos Verdugo y el Consejo sabía no sólo que no había estado en San Dionisio el día 23 –que es el día del cementerio, del episodio de los carros–, porque Verdugo lo había dicho así y todas las declaraciones lo decían, sino que había llegado de Matanzas, pocos minutos antes de prenderlos el día 25.      ¿Habrá aún quién se atreva a afirmar que aquel Consejo fue legal? Yo no quiero tener nunca todo el valor que es necesario para tanto. Quedábamos aún 35, poco se discutió para fijar nuestras penas, 12 fuimos sentenciados a 6 años de presidio, 19 a 4 años, y los cuatro restantes –dos peninsulares y dos demasiado niños– a seis meses de encierro menor.»  Este fue el resultado final del juicio en que se pedía sangre de cubanos, y esa es la significación que tenían estos ocho compañeros estudiantes, ser sangre de cubanos inmolada para demostrar el poderío español, el poderío de la metrópoli española, el poderío de la colonia, el poderío de la raza superior sobre las razas aborígenes o menos puras por la mezcla o por el clima quizás.  Y aquellos jóvenes no eran culpables de nada, no se les puede llamar exactamente héroes, sino, más bien, mártires. Eran estudiantes acomodados, porque en aquella época los estudiantes tenían que ser de familias acomodadas; sus padres eran españoles. El padre de Álvarez de la Campa había sido Voluntario, y hasta pocos días antes estaba en las filas del ejército, luchando contra la rebelión que iba tomando más fuerza cada día. El único delito era el de ser cubano.  Es cierto que allá en la Universidad empezaba a apuntar el germen de la rebeldía; es cierto que Martí había sido apresado por mantener ya las ideas que luego lo llevarán a conducir a nuestro país a su lucha final contra los enemigos y que lo llevaran a Dos Ríos, pero no había una resistencia organizada en La Habana, la resistencia del interior, de los campesinos, de las fuerzas rebeldes que estaban en las montañas y los llanos, dando batallas al español.  ¿Tenían razón o no desde su punto de vista para hacerlo? Yo creo que sí, que desde su manera de pensar, desde su raciocinio de las bestias acostumbrados a despreciar la vida humana, tenían razón; había que matar en germen a aquellos que estaban naciendo. Apuntaron mal, pero si hubieran muerto a Martí, por ejemplo, ¡qué enorme daño se hubiera hecho a la Revolución en años posteriores! y nadie lo hubiera sabido. Y quizás allí fusilaron a algún Martí en ciernes, fusilaron a algún patriota; de todas maneras, aniquilaron «cachorros de bandidos», y tenían razón, porque eran muy jóvenes los hombres que en ese momento estaban luchando contra el poderío español, y tenían razón, porque los niños de 15 años, cuando hay de por medio una revolución, no son niños, ¡sino que son soldados de la Patria! Tenían razón, porque el jefe de los Jóvenes Rebeldes, el compañero comandante Joel Iglesias, cuando ingresó en nuestro Ejército Rebelde, pocos días antes del combate de Uvero, tenía apenas 15 años, y porque 15 años es una edad donde ya el hombre sabe por qué va a dar la vida, y no tiene miedo de darla cuando tiene naturalmente dentro de su pecho, un ideal que lo lleva a inmolarse. Por eso tenían razón, por eso tuvo razón Weyler y tuvieron razón todos los que trataron de aniquilar a la Revolución, y aniquilarla, no en la persona sola de sus combatientes, sino en todo el pueblo.  Por eso ellos tienen razón cada vez que desatan un ataque brutal contra el pueblo, ya sea, aquí, en la época de España; ya fuera, aquí, en época de Batista, ya fueran las hordas nazis, ya sean los colonialismos de cualquier tipo, el imperialismo en Puerto Rico; siempre tienen sus razones para tratar de aniquilar al pueblo, solamente que el pueblo también tiene razones poderosas y el pueblo aprende con los golpes, porque el imperialismo es una gran maestro en el fondo, y el pueblo va aprendiendo día a día a defenderse, va haciéndose más duro, más resistente, más decidido, aprende que no es tan imponente el tanque del esbirro ni la pistola del verdugo, que no son valientes los verdugos cuando enfrente hay gente armada dispuesta a defenderse. Aprende a matar también, y un día aprende a hacerlo tanto y tan bien ¡que toma el poder! Ese día llegó en Cuba, en una línea ascendente de las luchas populares que nació aún antes de este 27 de noviembre que hoy conmemoramos, que nació aún antes que la guerra del 68, con el mismo espíritu de libertad que estaba presente en nuestro pueblo cuando los negros cimarrones o los indios de la época de Hatuey se internaban en las montañas y preferían morir antes que ser esclavos.  Así, durante años y años, el pueblo fue aprendiendo la difícil profesión de ser libertadores de sí mismos. Casi aprendieron totalmente en los finales de la guerra de los 30 años, pero intervino el imperialismo norteamericano; no querían que se aprendiera del todo la lección, y durante 50 años, toda clase de abusos cayó una vez más sobre la República.  Hoy hemos tomado el poder, y es bueno que nos acordemos del porqué de cada uno de los acontecimientos históricos del pasado. La historia es una gran maestra. Es bueno que sepamos que nuestro presente no puede convertirse en un retorno al pasado, porque sería algo terrible para todos nosotros y para todas las generaciones que nos siguieran.  Es bueno que analicemos cada vez que se pueda qué significó el pasado para el pueblo, y es bueno que cada vez que estemos delante de cualquier tipo de dificultad transitoria echemos una mirada al pasado y comparemos no ya el pasado remoto, de la época del fusilamiento salvaje de los ocho estudiantes, el pasado de ahora, el que todos ustedes, jóvenes y aún niños, conocen, el pasado que acabó el 31 de diciembre de 1958 y que no comparemos con el presente de hoy, con este que vivimos cada día, con este futuro que estamos construyendo con nuestro trabajo y al cual ustedes se preparan a darle el empujón final cuando hayan finalizado sus carreras y hayan ingresado como técnicos de cualquier tipo a cualquier rama de la producción o de la cultura.  Es bueno que piensen todos ustedes, los compañeros becados, en lo que podían esperar antes de que llegara la Revolución. Y es bueno que piense el pueblo, todo el pueblo, cada vez que haya una dificultad, en lo que había antes. Cada vez que una «cola sea larga», cada vez que falte un producto -porque lo faltará, y lo seguirá faltando a pesar de todos nuestros esfuerzos-, cada vez que algo nos salga mal -porque nos seguirán saliendo cosas mal, a pesar de la buena voluntad que pongamos-, es bueno que siempre pensemos en el pasado. Y es bueno que siempre pensemos que cada dificultad que nosotros no sepamos vencer, que cada pequeña dificultad frente a la cual lanzamos nuestro gesto de disgusto, es una pequeñísima brecha que se abre en nuestro compacto frente, es bueno que pensemos que aun cuando esa brecha insignificante no ofrece el más mínimo peligro, si todos se juntan la brecha se agranda y por allí penetre el enemigo. Y es bueno que recordemos que para construir nuestro futuro debemos estar siempre todos juntos, que para golpear al enemigo hay que golpearlo todos juntos, con la fuerza entera de nuestro pueblo, y así derrotarlo cuantas veces levante la cabeza.  Pero es bueno que recordemos hoy también cuáles son nuestros deberes. Y ustedes, compañeros, hoy no tienen nada más que un deber: el deber de estudiar. Con ese deber están pagando todas las deudas que puedan contraer con la sociedad, con esta sociedad presente, y con todos los héroes que se inmolaron para hacer posible esta sociedad presente; están pagando la deuda contraída por todos nosotros con aquellos pobres estudiantes que fueron a la muerte sin saber bien por qué, con los grandes héroes que forjaron nuestra nacionalidad durante una treintena de luchas incesantes, con los héroes estudiantiles de esta época presente, desde Mella y Trejo, pasando por Echeverría, por Frank País y por la multitud de jóvenes que ofrendaron su vida en los últimos años de lucha. Lo han hecho para dignificar esta escalinata, para dignificar esta y todas las universidades de Cuba, y para hacer posible, precisamente, que se abrieran sus puertas a todo el mundo, que se abrieran sus puertas, como hoy se abren, al campesino y al obrero, al blanco o al negro, sin discriminación, a todo aquel que quiera estudiar para perfeccionarse y quiera perfeccionarse, no para medrar con sus conocimientos nuevos, sino para ponerlos al servicio de la sociedad, para saldar esa pequeña deuda que cada uno de nosotros tenemos con la sociedad que nos cría, que nos viste, y que nos educa. Ese es el único deber. Y ustedes honran así a todos los compañeros que todavía tendremos que caer en estas luchas, estudiando cada día más, perfeccionándose cada día más, pensando también en cada momento de debilidad que están esperando por ustedes las fábricas y las escuelas, los talleres de arte, las universidades, que toda Cuba espera por ustedes, que no se puede perder un minuto, porque todos estamos caminando hacia el futuro, y el futuro necesita de técnica, necesita de cultura, necesita de alta conciencia revolucionaria. En una de las múltiples veces en que José Martí se refiriera al triste episodio de los estudiantes asesinados, escribió unas palabras que pueden ser como el broche de este nuevo día de recuerdo de este noventa aniversario del fusilamiento de nuestros compañeros. Dijo Martí una cosa muy simple y muy bella, como todas las cosas que sabía decir:      «Nosotros amamos más cada día a nuestros hermanos que murieron. Nosotros no deseamos paz a sus restos, porque ellos viven en las agitaciones excelsas de la gloria. Nosotros vertemos hoy una lágrima más a su recuerdo, y nos inspiramos para llorarlos en su energía y en su valor. ¡Lloren con nosotros todos los que sientan, sufran con nosotros todos los que aman! ¡Póstrense de hinojos en la tierra, tiemblen de remordimiento, giman de pavor, todos los que en aquel tremendo día ayudaron a matar!»  Y eso podemos decir hoy, que no deseamos paz a sus restos, que deseamos también que puedan vivir a nuestro lado el presente y que puedan fundirse con esta nueva Cuba, que avanza hacia el porvenir sin miedo a nadie ni a nada, dispuesta a trabajar cada día con más ahínco, dispuesta a perfeccionarse cada día con más ahínco, dispuesta a ser cada día más merecedora de eso que hoy somos para toda América: ¡su faro más alto, su esperanza más grandes, su ejemplo más perfecto!">La pupila asombrada</a></strong></em><em><a style="color:#000000;" href="http://Queridos compañeros: Nos reunimos hoy en esta escalinata, que es como un símbolo de la Universidad, en esta escalinata de lucha y recuerdo, con el nuevo espíritu de las juventudes cubanas y con el viejo espíritu de decisión de este pueblo, para tener un minuto de recuerdo a los mártires inmolados hace noventa años en La Habana.  Hace tanto tiempo ya, que la figura de aquellos casi niños mártires se ve empalidecida. Su recuerdo ha quedado sólo como el símbolo de la bestialidad, pero es bueno recordarlo para que el pueblo tenga presente siempre lo que le espera si por algún motivo de vacilación, por alguna catástrofe inimaginable volviera el poder colonial o el poder imperial a gobernar Cuba.  En aquel año hacía ya tres que se combatía por la libertad. Ya el pueblo conocía los nombres mil veces gloriosos de Antonio Maceo o de Máximo Gómez; ya en aquellos tiempos Martí había precedido a los jóvenes estudiantes en el camino de la cárcel. Por todos lados la insurrección avanzaba y el pueblo de Cuba luchaba con ardor por su libertad.  Los Voluntarios, que fueron la primera versión de los «Tigres» de Masferrer, quizás corregida y aumentada, eran los dueños de La Habana y los dueños de todas las plazas fuertes donde el poder colonial podía estar seguro. Y en aquellos tiempos necesitaban ensañarse con alguien en la ciudad; necesitaban demostrar el poder de aniquilamiento que tenía la colonia española.  Y aquellos «bravos» Voluntarios, que asesinaban niños, que mataban negros cazándolos como fieras, buscaron estudiantes, todos ellos cubanos, muchos hijos de españoles, para demostrar su odio contra todo lo que era este país.  Todo el incidente comenzó porque un profesor faltó a sus clases y algunos muchachos empezaron a jugar arriba del carro fúnebre que llevaba algunos cadáveres al necrocomio. Eso sucede y ha sucedido entre estudiantes desde que se levantó el velo de la religión y empezaron los estudiantes a trabajar directamente con cadáveres humanos. La juventud no se doblega ante la muerte y juega con ella; es irrespetuoso, es cierto, pero todos ustedes, los que hayan iniciado la carrera de medicina, conocen que eso es así.  Parece que uno de los estudiantes, al pasar, arrancó una flor del cementerio. Esos fueron los delitos cometidos tres o cuatro días antes del 27 de noviembre de aquel año.  El día 26 se presentó un capitán español, y ante la presencia del profesor llevó presos a todos los alumnos; a todos menos a uno, menos a uno que se llamaba Smith y era norteamericano, porque ya desde aquella época los norteamericanos sabían mandar en los territorios poblados por gente «inferior». Después se liberó a otro, porque era peninsular y Voluntario. Todos los demás fueron a parar a la «jaula», como se llamaba la cárcel, el calabozo.  Apenas en un día y medio se perpetró todo el horror jurídico de aquella farsa y fueron condenados dos veces los estudiantes. La primera vez, condenados por profanar una tumba, la tumba de un «ilustre Voluntario luchador contra la insurrección», pero que además de todo eso constituía una acusación falsa. Por esta acusación, el código de aquella época condenaba a unos cuantos días de cárcel y unos cuantos días de multa. A pesar de todo, el primer tribunal condenó a los estudiantes a esa pequeña pena, pero los Voluntarios –es decir, los Tigres– exigieron más. Se amotinaron; hubo motines de las bestias pidiendo sangre humana.  Y no solamente se cobró en esos días la sangre de los estudiantes fusilados. Como noticia intrascendente que aún durante nuestros días queda bastante relegada, porque no tenía importancia para nadie, figura en las actas el hallazgo de cinco cadáveres de negros muerto a bayonetazos y tiros. Pero de que había fuerza ya en el pueblo, de que ya no se podía matar impunemente, dan testimonio el que también hubiera algunos heridos por parte de la canalla española de esa época.  Los Voluntarios exigieron más y se hizo un nuevo juicio. Y en este nuevo juicio hubo cinco condenados a muerte. Uno, el muchacho que había recogido la flor y que lo confesó; cuatro más que habían subido al vagón de los cadáveres. Pero el pacto secreto era de ocho, y entonces tres estudiantes más fueron sorteados, y así se hizo el número de ocho.  Yo les voy a leer un párrafo de un folleto donde Valdés Domínguez, el gran amigo de Martí, al que le tocaron seis años de cárcel en este mismo juicio, escribiera después:      «Véase ahora cómo el Consejo designó a los que debían sufrir las penas. En primer lugar, ocho debían fusilarse. Alonso Álvarez de la Campa mereció primeramente la sentencia: había cogido una flor en el cementerio, lo había confesado así; Anacleto Bermúdez, José de Marcos Medina, Ángel Laborde y Pascual Rodríguez siguieron en el decreto de los jueces a Álvarez de la Campa: habían jugado en el carro, lo habían declarado así, se habían ratificado en su declaración.      Pero faltaban tres. Se sortearon y el azar respondió a aquella acusación espantosa con los nombres de Carlos Augusto de la Torre, Carlos Verdugo, y Eladio González. La suerte señaló el nombre de Carlos Verdugo y el Consejo sabía no sólo que no había estado en San Dionisio el día 23 –que es el día del cementerio, del episodio de los carros–, porque Verdugo lo había dicho así y todas las declaraciones lo decían, sino que había llegado de Matanzas, pocos minutos antes de prenderlos el día 25.      ¿Habrá aún quién se atreva a afirmar que aquel Consejo fue legal? Yo no quiero tener nunca todo el valor que es necesario para tanto. Quedábamos aún 35, poco se discutió para fijar nuestras penas, 12 fuimos sentenciados a 6 años de presidio, 19 a 4 años, y los cuatro restantes –dos peninsulares y dos demasiado niños– a seis meses de encierro menor.»  Este fue el resultado final del juicio en que se pedía sangre de cubanos, y esa es la significación que tenían estos ocho compañeros estudiantes, ser sangre de cubanos inmolada para demostrar el poderío español, el poderío de la metrópoli española, el poderío de la colonia, el poderío de la raza superior sobre las razas aborígenes o menos puras por la mezcla o por el clima quizás.  Y aquellos jóvenes no eran culpables de nada, no se les puede llamar exactamente héroes, sino, más bien, mártires. Eran estudiantes acomodados, porque en aquella época los estudiantes tenían que ser de familias acomodadas; sus padres eran españoles. El padre de Álvarez de la Campa había sido Voluntario, y hasta pocos días antes estaba en las filas del ejército, luchando contra la rebelión que iba tomando más fuerza cada día. El único delito era el de ser cubano.  Es cierto que allá en la Universidad empezaba a apuntar el germen de la rebeldía; es cierto que Martí había sido apresado por mantener ya las ideas que luego lo llevarán a conducir a nuestro país a su lucha final contra los enemigos y que lo llevaran a Dos Ríos, pero no había una resistencia organizada en La Habana, la resistencia del interior, de los campesinos, de las fuerzas rebeldes que estaban en las montañas y los llanos, dando batallas al español.  ¿Tenían razón o no desde su punto de vista para hacerlo? Yo creo que sí, que desde su manera de pensar, desde su raciocinio de las bestias acostumbrados a despreciar la vida humana, tenían razón; había que matar en germen a aquellos que estaban naciendo. Apuntaron mal, pero si hubieran muerto a Martí, por ejemplo, ¡qué enorme daño se hubiera hecho a la Revolución en años posteriores! y nadie lo hubiera sabido. Y quizás allí fusilaron a algún Martí en ciernes, fusilaron a algún patriota; de todas maneras, aniquilaron «cachorros de bandidos», y tenían razón, porque eran muy jóvenes los hombres que en ese momento estaban luchando contra el poderío español, y tenían razón, porque los niños de 15 años, cuando hay de por medio una revolución, no son niños, ¡sino que son soldados de la Patria! Tenían razón, porque el jefe de los Jóvenes Rebeldes, el compañero comandante Joel Iglesias, cuando ingresó en nuestro Ejército Rebelde, pocos días antes del combate de Uvero, tenía apenas 15 años, y porque 15 años es una edad donde ya el hombre sabe por qué va a dar la vida, y no tiene miedo de darla cuando tiene naturalmente dentro de su pecho, un ideal que lo lleva a inmolarse. Por eso tenían razón, por eso tuvo razón Weyler y tuvieron razón todos los que trataron de aniquilar a la Revolución, y aniquilarla, no en la persona sola de sus combatientes, sino en todo el pueblo.  Por eso ellos tienen razón cada vez que desatan un ataque brutal contra el pueblo, ya sea, aquí, en la época de España; ya fuera, aquí, en época de Batista, ya fueran las hordas nazis, ya sean los colonialismos de cualquier tipo, el imperialismo en Puerto Rico; siempre tienen sus razones para tratar de aniquilar al pueblo, solamente que el pueblo también tiene razones poderosas y el pueblo aprende con los golpes, porque el imperialismo es una gran maestro en el fondo, y el pueblo va aprendiendo día a día a defenderse, va haciéndose más duro, más resistente, más decidido, aprende que no es tan imponente el tanque del esbirro ni la pistola del verdugo, que no son valientes los verdugos cuando enfrente hay gente armada dispuesta a defenderse. Aprende a matar también, y un día aprende a hacerlo tanto y tan bien ¡que toma el poder! Ese día llegó en Cuba, en una línea ascendente de las luchas populares que nació aún antes de este 27 de noviembre que hoy conmemoramos, que nació aún antes que la guerra del 68, con el mismo espíritu de libertad que estaba presente en nuestro pueblo cuando los negros cimarrones o los indios de la época de Hatuey se internaban en las montañas y preferían morir antes que ser esclavos.  Así, durante años y años, el pueblo fue aprendiendo la difícil profesión de ser libertadores de sí mismos. Casi aprendieron totalmente en los finales de la guerra de los 30 años, pero intervino el imperialismo norteamericano; no querían que se aprendiera del todo la lección, y durante 50 años, toda clase de abusos cayó una vez más sobre la República.  Hoy hemos tomado el poder, y es bueno que nos acordemos del porqué de cada uno de los acontecimientos históricos del pasado. La historia es una gran maestra. Es bueno que sepamos que nuestro presente no puede convertirse en un retorno al pasado, porque sería algo terrible para todos nosotros y para todas las generaciones que nos siguieran.  Es bueno que analicemos cada vez que se pueda qué significó el pasado para el pueblo, y es bueno que cada vez que estemos delante de cualquier tipo de dificultad transitoria echemos una mirada al pasado y comparemos no ya el pasado remoto, de la época del fusilamiento salvaje de los ocho estudiantes, el pasado de ahora, el que todos ustedes, jóvenes y aún niños, conocen, el pasado que acabó el 31 de diciembre de 1958 y que no comparemos con el presente de hoy, con este que vivimos cada día, con este futuro que estamos construyendo con nuestro trabajo y al cual ustedes se preparan a darle el empujón final cuando hayan finalizado sus carreras y hayan ingresado como técnicos de cualquier tipo a cualquier rama de la producción o de la cultura.  Es bueno que piensen todos ustedes, los compañeros becados, en lo que podían esperar antes de que llegara la Revolución. Y es bueno que piense el pueblo, todo el pueblo, cada vez que haya una dificultad, en lo que había antes. Cada vez que una «cola sea larga», cada vez que falte un producto -porque lo faltará, y lo seguirá faltando a pesar de todos nuestros esfuerzos-, cada vez que algo nos salga mal -porque nos seguirán saliendo cosas mal, a pesar de la buena voluntad que pongamos-, es bueno que siempre pensemos en el pasado. Y es bueno que siempre pensemos que cada dificultad que nosotros no sepamos vencer, que cada pequeña dificultad frente a la cual lanzamos nuestro gesto de disgusto, es una pequeñísima brecha que se abre en nuestro compacto frente, es bueno que pensemos que aun cuando esa brecha insignificante no ofrece el más mínimo peligro, si todos se juntan la brecha se agranda y por allí penetre el enemigo. Y es bueno que recordemos que para construir nuestro futuro debemos estar siempre todos juntos, que para golpear al enemigo hay que golpearlo todos juntos, con la fuerza entera de nuestro pueblo, y así derrotarlo cuantas veces levante la cabeza.  Pero es bueno que recordemos hoy también cuáles son nuestros deberes. Y ustedes, compañeros, hoy no tienen nada más que un deber: el deber de estudiar. Con ese deber están pagando todas las deudas que puedan contraer con la sociedad, con esta sociedad presente, y con todos los héroes que se inmolaron para hacer posible esta sociedad presente; están pagando la deuda contraída por todos nosotros con aquellos pobres estudiantes que fueron a la muerte sin saber bien por qué, con los grandes héroes que forjaron nuestra nacionalidad durante una treintena de luchas incesantes, con los héroes estudiantiles de esta época presente, desde Mella y Trejo, pasando por Echeverría, por Frank País y por la multitud de jóvenes que ofrendaron su vida en los últimos años de lucha. Lo han hecho para dignificar esta escalinata, para dignificar esta y todas las universidades de Cuba, y para hacer posible, precisamente, que se abrieran sus puertas a todo el mundo, que se abrieran sus puertas, como hoy se abren, al campesino y al obrero, al blanco o al negro, sin discriminación, a todo aquel que quiera estudiar para perfeccionarse y quiera perfeccionarse, no para medrar con sus conocimientos nuevos, sino para ponerlos al servicio de la sociedad, para saldar esa pequeña deuda que cada uno de nosotros tenemos con la sociedad que nos cría, que nos viste, y que nos educa. Ese es el único deber. Y ustedes honran así a todos los compañeros que todavía tendremos que caer en estas luchas, estudiando cada día más, perfeccionándose cada día más, pensando también en cada momento de debilidad que están esperando por ustedes las fábricas y las escuelas, los talleres de arte, las universidades, que toda Cuba espera por ustedes, que no se puede perder un minuto, porque todos estamos caminando hacia el futuro, y el futuro necesita de técnica, necesita de cultura, necesita de alta conciencia revolucionaria. En una de las múltiples veces en que José Martí se refiriera al triste episodio de los estudiantes asesinados, escribió unas palabras que pueden ser como el broche de este nuevo día de recuerdo de este noventa aniversario del fusilamiento de nuestros compañeros. Dijo Martí una cosa muy simple y muy bella, como todas las cosas que sabía decir:      «Nosotros amamos más cada día a nuestros hermanos que murieron. Nosotros no deseamos paz a sus restos, porque ellos viven en las agitaciones excelsas de la gloria. Nosotros vertemos hoy una lágrima más a su recuerdo, y nos inspiramos para llorarlos en su energía y en su valor. ¡Lloren con nosotros todos los que sientan, sufran con nosotros todos los que aman! ¡Póstrense de hinojos en la tierra, tiemblen de remordimiento, giman de pavor, todos los que en aquel tremendo día ayudaron a matar!»  Y eso podemos decir hoy, que no deseamos paz a sus restos, que deseamos también que puedan vivir a nuestro lado el presente y que puedan fundirse con esta nueva Cuba, que avanza hacia el porvenir sin miedo a nadie ni a nada, dispuesta a trabajar cada día con más ahínco, dispuesta a perfeccionarse cada día con más ahínco, dispuesta a ser cada día más merecedora de eso que hoy somos para toda América: ¡su faro más alto, su esperanza más grandes, su ejemplo más perfecto!">, dedicada a recordar los hechos del 27 de noviembre, cité dos fragmentos del discurso del Comandante Che Guevar</a></em></span><em><a style="color:#000000;" href="http://Queridos compañeros: Nos reunimos hoy en esta escalinata, que es como un símbolo de la Universidad, en esta escalinata de lucha y recuerdo, con el nuevo espíritu de las juventudes cubanas y con el viejo espíritu de decisión de este pueblo, para tener un minuto de recuerdo a los mártires inmolados hace noventa años en La Habana.  Hace tanto tiempo ya, que la figura de aquellos casi niños mártires se ve empalidecida. Su recuerdo ha quedado sólo como el símbolo de la bestialidad, pero es bueno recordarlo para que el pueblo tenga presente siempre lo que le espera si por algún motivo de vacilación, por alguna catástrofe inimaginable volviera el poder colonial o el poder imperial a gobernar Cuba.  En aquel año hacía ya tres que se combatía por la libertad. Ya el pueblo conocía los nombres mil veces gloriosos de Antonio Maceo o de Máximo Gómez; ya en aquellos tiempos Martí había precedido a los jóvenes estudiantes en el camino de la cárcel. Por todos lados la insurrección avanzaba y el pueblo de Cuba luchaba con ardor por su libertad.  Los Voluntarios, que fueron la primera versión de los «Tigres» de Masferrer, quizás corregida y aumentada, eran los dueños de La Habana y los dueños de todas las plazas fuertes donde el poder colonial podía estar seguro. Y en aquellos tiempos necesitaban ensañarse con alguien en la ciudad; necesitaban demostrar el poder de aniquilamiento que tenía la colonia española.  Y aquellos «bravos» Voluntarios, que asesinaban niños, que mataban negros cazándolos como fieras, buscaron estudiantes, todos ellos cubanos, muchos hijos de españoles, para demostrar su odio contra todo lo que era este país.  Todo el incidente comenzó porque un profesor faltó a sus clases y algunos muchachos empezaron a jugar arriba del carro fúnebre que llevaba algunos cadáveres al necrocomio. Eso sucede y ha sucedido entre estudiantes desde que se levantó el velo de la religión y empezaron los estudiantes a trabajar directamente con cadáveres humanos. La juventud no se doblega ante la muerte y juega con ella; es irrespetuoso, es cierto, pero todos ustedes, los que hayan iniciado la carrera de medicina, conocen que eso es así.  Parece que uno de los estudiantes, al pasar, arrancó una flor del cementerio. Esos fueron los delitos cometidos tres o cuatro días antes del 27 de noviembre de aquel año.  El día 26 se presentó un capitán español, y ante la presencia del profesor llevó presos a todos los alumnos; a todos menos a uno, menos a uno que se llamaba Smith y era norteamericano, porque ya desde aquella época los norteamericanos sabían mandar en los territorios poblados por gente «inferior». Después se liberó a otro, porque era peninsular y Voluntario. Todos los demás fueron a parar a la «jaula», como se llamaba la cárcel, el calabozo.  Apenas en un día y medio se perpetró todo el horror jurídico de aquella farsa y fueron condenados dos veces los estudiantes. La primera vez, condenados por profanar una tumba, la tumba de un «ilustre Voluntario luchador contra la insurrección», pero que además de todo eso constituía una acusación falsa. Por esta acusación, el código de aquella época condenaba a unos cuantos días de cárcel y unos cuantos días de multa. A pesar de todo, el primer tribunal condenó a los estudiantes a esa pequeña pena, pero los Voluntarios –es decir, los Tigres– exigieron más. Se amotinaron; hubo motines de las bestias pidiendo sangre humana.  Y no solamente se cobró en esos días la sangre de los estudiantes fusilados. Como noticia intrascendente que aún durante nuestros días queda bastante relegada, porque no tenía importancia para nadie, figura en las actas el hallazgo de cinco cadáveres de negros muerto a bayonetazos y tiros. Pero de que había fuerza ya en el pueblo, de que ya no se podía matar impunemente, dan testimonio el que también hubiera algunos heridos por parte de la canalla española de esa época.  Los Voluntarios exigieron más y se hizo un nuevo juicio. Y en este nuevo juicio hubo cinco condenados a muerte. Uno, el muchacho que había recogido la flor y que lo confesó; cuatro más que habían subido al vagón de los cadáveres. Pero el pacto secreto era de ocho, y entonces tres estudiantes más fueron sorteados, y así se hizo el número de ocho.  Yo les voy a leer un párrafo de un folleto donde Valdés Domínguez, el gran amigo de Martí, al que le tocaron seis años de cárcel en este mismo juicio, escribiera después:      «Véase ahora cómo el Consejo designó a los que debían sufrir las penas. En primer lugar, ocho debían fusilarse. Alonso Álvarez de la Campa mereció primeramente la sentencia: había cogido una flor en el cementerio, lo había confesado así; Anacleto Bermúdez, José de Marcos Medina, Ángel Laborde y Pascual Rodríguez siguieron en el decreto de los jueces a Álvarez de la Campa: habían jugado en el carro, lo habían declarado así, se habían ratificado en su declaración.      Pero faltaban tres. Se sortearon y el azar respondió a aquella acusación espantosa con los nombres de Carlos Augusto de la Torre, Carlos Verdugo, y Eladio González. La suerte señaló el nombre de Carlos Verdugo y el Consejo sabía no sólo que no había estado en San Dionisio el día 23 –que es el día del cementerio, del episodio de los carros–, porque Verdugo lo había dicho así y todas las declaraciones lo decían, sino que había llegado de Matanzas, pocos minutos antes de prenderlos el día 25.      ¿Habrá aún quién se atreva a afirmar que aquel Consejo fue legal? Yo no quiero tener nunca todo el valor que es necesario para tanto. Quedábamos aún 35, poco se discutió para fijar nuestras penas, 12 fuimos sentenciados a 6 años de presidio, 19 a 4 años, y los cuatro restantes –dos peninsulares y dos demasiado niños– a seis meses de encierro menor.»  Este fue el resultado final del juicio en que se pedía sangre de cubanos, y esa es la significación que tenían estos ocho compañeros estudiantes, ser sangre de cubanos inmolada para demostrar el poderío español, el poderío de la metrópoli española, el poderío de la colonia, el poderío de la raza superior sobre las razas aborígenes o menos puras por la mezcla o por el clima quizás.  Y aquellos jóvenes no eran culpables de nada, no se les puede llamar exactamente héroes, sino, más bien, mártires. Eran estudiantes acomodados, porque en aquella época los estudiantes tenían que ser de familias acomodadas; sus padres eran españoles. El padre de Álvarez de la Campa había sido Voluntario, y hasta pocos días antes estaba en las filas del ejército, luchando contra la rebelión que iba tomando más fuerza cada día. El único delito era el de ser cubano.  Es cierto que allá en la Universidad empezaba a apuntar el germen de la rebeldía; es cierto que Martí había sido apresado por mantener ya las ideas que luego lo llevarán a conducir a nuestro país a su lucha final contra los enemigos y que lo llevaran a Dos Ríos, pero no había una resistencia organizada en La Habana, la resistencia del interior, de los campesinos, de las fuerzas rebeldes que estaban en las montañas y los llanos, dando batallas al español.  ¿Tenían razón o no desde su punto de vista para hacerlo? Yo creo que sí, que desde su manera de pensar, desde su raciocinio de las bestias acostumbrados a despreciar la vida humana, tenían razón; había que matar en germen a aquellos que estaban naciendo. Apuntaron mal, pero si hubieran muerto a Martí, por ejemplo, ¡qué enorme daño se hubiera hecho a la Revolución en años posteriores! y nadie lo hubiera sabido. Y quizás allí fusilaron a algún Martí en ciernes, fusilaron a algún patriota; de todas maneras, aniquilaron «cachorros de bandidos», y tenían razón, porque eran muy jóvenes los hombres que en ese momento estaban luchando contra el poderío español, y tenían razón, porque los niños de 15 años, cuando hay de por medio una revolución, no son niños, ¡sino que son soldados de la Patria! Tenían razón, porque el jefe de los Jóvenes Rebeldes, el compañero comandante Joel Iglesias, cuando ingresó en nuestro Ejército Rebelde, pocos días antes del combate de Uvero, tenía apenas 15 años, y porque 15 años es una edad donde ya el hombre sabe por qué va a dar la vida, y no tiene miedo de darla cuando tiene naturalmente dentro de su pecho, un ideal que lo lleva a inmolarse. Por eso tenían razón, por eso tuvo razón Weyler y tuvieron razón todos los que trataron de aniquilar a la Revolución, y aniquilarla, no en la persona sola de sus combatientes, sino en todo el pueblo.  Por eso ellos tienen razón cada vez que desatan un ataque brutal contra el pueblo, ya sea, aquí, en la época de España; ya fuera, aquí, en época de Batista, ya fueran las hordas nazis, ya sean los colonialismos de cualquier tipo, el imperialismo en Puerto Rico; siempre tienen sus razones para tratar de aniquilar al pueblo, solamente que el pueblo también tiene razones poderosas y el pueblo aprende con los golpes, porque el imperialismo es una gran maestro en el fondo, y el pueblo va aprendiendo día a día a defenderse, va haciéndose más duro, más resistente, más decidido, aprende que no es tan imponente el tanque del esbirro ni la pistola del verdugo, que no son valientes los verdugos cuando enfrente hay gente armada dispuesta a defenderse. Aprende a matar también, y un día aprende a hacerlo tanto y tan bien ¡que toma el poder! Ese día llegó en Cuba, en una línea ascendente de las luchas populares que nació aún antes de este 27 de noviembre que hoy conmemoramos, que nació aún antes que la guerra del 68, con el mismo espíritu de libertad que estaba presente en nuestro pueblo cuando los negros cimarrones o los indios de la época de Hatuey se internaban en las montañas y preferían morir antes que ser esclavos.  Así, durante años y años, el pueblo fue aprendiendo la difícil profesión de ser libertadores de sí mismos. Casi aprendieron totalmente en los finales de la guerra de los 30 años, pero intervino el imperialismo norteamericano; no querían que se aprendiera del todo la lección, y durante 50 años, toda clase de abusos cayó una vez más sobre la República.  Hoy hemos tomado el poder, y es bueno que nos acordemos del porqué de cada uno de los acontecimientos históricos del pasado. La historia es una gran maestra. Es bueno que sepamos que nuestro presente no puede convertirse en un retorno al pasado, porque sería algo terrible para todos nosotros y para todas las generaciones que nos siguieran.  Es bueno que analicemos cada vez que se pueda qué significó el pasado para el pueblo, y es bueno que cada vez que estemos delante de cualquier tipo de dificultad transitoria echemos una mirada al pasado y comparemos no ya el pasado remoto, de la época del fusilamiento salvaje de los ocho estudiantes, el pasado de ahora, el que todos ustedes, jóvenes y aún niños, conocen, el pasado que acabó el 31 de diciembre de 1958 y que no comparemos con el presente de hoy, con este que vivimos cada día, con este futuro que estamos construyendo con nuestro trabajo y al cual ustedes se preparan a darle el empujón final cuando hayan finalizado sus carreras y hayan ingresado como técnicos de cualquier tipo a cualquier rama de la producción o de la cultura.  Es bueno que piensen todos ustedes, los compañeros becados, en lo que podían esperar antes de que llegara la Revolución. Y es bueno que piense el pueblo, todo el pueblo, cada vez que haya una dificultad, en lo que había antes. Cada vez que una «cola sea larga», cada vez que falte un producto -porque lo faltará, y lo seguirá faltando a pesar de todos nuestros esfuerzos-, cada vez que algo nos salga mal -porque nos seguirán saliendo cosas mal, a pesar de la buena voluntad que pongamos-, es bueno que siempre pensemos en el pasado. Y es bueno que siempre pensemos que cada dificultad que nosotros no sepamos vencer, que cada pequeña dificultad frente a la cual lanzamos nuestro gesto de disgusto, es una pequeñísima brecha que se abre en nuestro compacto frente, es bueno que pensemos que aun cuando esa brecha insignificante no ofrece el más mínimo peligro, si todos se juntan la brecha se agranda y por allí penetre el enemigo. Y es bueno que recordemos que para construir nuestro futuro debemos estar siempre todos juntos, que para golpear al enemigo hay que golpearlo todos juntos, con la fuerza entera de nuestro pueblo, y así derrotarlo cuantas veces levante la cabeza.  Pero es bueno que recordemos hoy también cuáles son nuestros deberes. Y ustedes, compañeros, hoy no tienen nada más que un deber: el deber de estudiar. Con ese deber están pagando todas las deudas que puedan contraer con la sociedad, con esta sociedad presente, y con todos los héroes que se inmolaron para hacer posible esta sociedad presente; están pagando la deuda contraída por todos nosotros con aquellos pobres estudiantes que fueron a la muerte sin saber bien por qué, con los grandes héroes que forjaron nuestra nacionalidad durante una treintena de luchas incesantes, con los héroes estudiantiles de esta época presente, desde Mella y Trejo, pasando por Echeverría, por Frank País y por la multitud de jóvenes que ofrendaron su vida en los últimos años de lucha. Lo han hecho para dignificar esta escalinata, para dignificar esta y todas las universidades de Cuba, y para hacer posible, precisamente, que se abrieran sus puertas a todo el mundo, que se abrieran sus puertas, como hoy se abren, al campesino y al obrero, al blanco o al negro, sin discriminación, a todo aquel que quiera estudiar para perfeccionarse y quiera perfeccionarse, no para medrar con sus conocimientos nuevos, sino para ponerlos al servicio de la sociedad, para saldar esa pequeña deuda que cada uno de nosotros tenemos con la sociedad que nos cría, que nos viste, y que nos educa. Ese es el único deber. Y ustedes honran así a todos los compañeros que todavía tendremos que caer en estas luchas, estudiando cada día más, perfeccionándose cada día más, pensando también en cada momento de debilidad que están esperando por ustedes las fábricas y las escuelas, los talleres de arte, las universidades, que toda Cuba espera por ustedes, que no se puede perder un minuto, porque todos estamos caminando hacia el futuro, y el futuro necesita de técnica, necesita de cultura, necesita de alta conciencia revolucionaria. En una de las múltiples veces en que José Martí se refiriera al triste episodio de los estudiantes asesinados, escribió unas palabras que pueden ser como el broche de este nuevo día de recuerdo de este noventa aniversario del fusilamiento de nuestros compañeros. Dijo Martí una cosa muy simple y muy bella, como todas las cosas que sabía decir:      «Nosotros amamos más cada día a nuestros hermanos que murieron. Nosotros no deseamos paz a sus restos, porque ellos viven en las agitaciones excelsas de la gloria. Nosotros vertemos hoy una lágrima más a su recuerdo, y nos inspiramos para llorarlos en su energía y en su valor. ¡Lloren con nosotros todos los que sientan, sufran con nosotros todos los que aman! ¡Póstrense de hinojos en la tierra, tiemblen de remordimiento, giman de pavor, todos los que en aquel tremendo día ayudaron a matar!»  Y eso podemos decir hoy, que no deseamos paz a sus restos, que deseamos también que puedan vivir a nuestro lado el presente y que puedan fundirse con esta nueva Cuba, que avanza hacia el porvenir sin miedo a nadie ni a nada, dispuesta a trabajar cada día con más ahínco, dispuesta a perfeccionarse cada día con más ahínco, dispuesta a ser cada día más merecedora de eso que hoy somos para toda América: ¡su faro más alto, su esperanza más grandes, su ejemplo más perfecto!">a</a></em><em> en el noventa aniversario de ese crimen del imperio español contra la juventud cubana. </em></span><br />
<span style="color:#000000;"><em>Reproduzco acá íntegramente ese discurso de uno de los más constantes luchadores antiimperialistas de todos los tiempo, quien se despidió de Fidel y del pueblo cubano definiendo como &#8220;el más sagrado de los deberes: luchar contra el imperialismo donde quiera que est</em>é&#8221;</p>
<p><span id="more-76937"></span></p>
<p></span></p>
<div id="attachment_76940" style="width: 327px" class="wp-caption aligncenter"><img class="alignnone size-full wp-image-76940" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2021/11/unnamed.png" alt="unnamed" width="317" height="448"><p class="wp-caption-text">Che interviene en el acto por el noventa aniversario del fusilamiento de los ocho estudiantes de medicina por el colonialismo español. 27 de noviembre de 1961</p></div>
<p><span style="color:#000000;">Queridos compañeros: Nos reunimos hoy en esta escalinata, que es como un símbolo de la Universidad, en esta escalinata de lucha y recuerdo, con el nuevo espíritu de las juventudes cubanas y con el viejo espíritu de decisión de este pueblo, para tener un minuto de recuerdo a los mártires inmolados hace noventa años en La Habana.</span><br />
<span style="color:#000000;">Hace tanto tiempo ya, que la figura de aquellos casi niños mártires se ve empalidecida. Su recuerdo ha quedado sólo como el símbolo de la bestialidad, pero es bueno recordarlo para que el pueblo tenga presente siempre lo que le espera si por algún motivo de vacilación, por alguna catástrofe inimaginable volviera el poder colonial o el poder imperial a gobernar Cuba.</span><br />
<span style="color:#000000;">En aquel año hacía ya tres que se combatía por la libertad. Ya el pueblo conocía los nombres mil veces gloriosos de Antonio Maceo o de Máximo Gómez; ya en aquellos tiempos Martí había precedido a los jóvenes estudiantes en el camino de la cárcel. Por todos lados la insurrección avanzaba y el pueblo de Cuba luchaba con ardor por su libertad.</span><br />
<span style="color:#000000;">Los Voluntarios, que fueron la primera versión de los «Tigres» de Masferrer, quizás corregida y aumentada, eran los dueños de La Habana y los dueños de todas las plazas fuertes donde el poder colonial podía estar seguro. Y en aquellos tiempos necesitaban ensañarse con alguien en la ciudad; necesitaban demostrar el poder de aniquilamiento que tenía la colonia española.</span><br />
<span style="color:#000000;">Y aquellos «bravos» Voluntarios, que asesinaban niños, que mataban negros cazándolos como fieras, buscaron estudiantes, todos ellos cubanos, muchos hijos de españoles, para demostrar su odio contra todo lo que era este país.</span><br />
<span style="color:#000000;">Todo el incidente comenzó porque un profesor faltó a sus clases y algunos muchachos empezaron a jugar arriba del carro fúnebre que llevaba algunos cadáveres al necrocomio. Eso sucede y ha sucedido entre estudiantes desde que se levantó el velo de la religión y empezaron los estudiantes a trabajar directamente con cadáveres humanos. La juventud no se doblega ante la muerte y juega con ella; es irrespetuoso, es cierto, pero todos ustedes, los que hayan iniciado la carrera de medicina, conocen que eso es así.</span><br />
<span style="color:#000000;">Parece que uno de los estudiantes, al pasar, arrancó una flor del cementerio. Esos fueron los delitos cometidos tres o cuatro días antes del 27 de noviembre de aquel año.</span><br />
<span style="color:#000000;">El día 26 se presentó un capitán español, y ante la presencia del profesor llevó presos a todos los alumnos; a todos menos a uno, menos a uno que se llamaba Smith y era norteamericano, porque ya desde aquella época los norteamericanos sabían mandar en los territorios poblados por gente «inferior». Después se liberó a otro, porque era peninsular y Voluntario. Todos los demás fueron a parar a la «jaula», como se llamaba la cárcel, el calabozo.</span><br />
<span style="color:#000000;">Apenas en un día y medio se perpetró todo el horror jurídico de aquella farsa y fueron condenados dos veces los estudiantes. La primera vez, condenados por profanar una tumba, la tumba de un «ilustre Voluntario luchador contra la insurrección», pero que además de todo eso constituía una acusación falsa. Por esta acusación, el código de aquella época condenaba a unos cuantos días de cárcel y unos cuantos días de multa. A pesar de todo, el primer tribunal condenó a los estudiantes a esa pequeña pena, pero los Voluntarios –es decir, los Tigres– exigieron más. Se amotinaron; hubo motines de las bestias pidiendo sangre humana.</span><br />
<span style="color:#000000;">Y no solamente se cobró en esos días la sangre de los estudiantes fusilados. Como noticia intrascendente que aún durante nuestros días queda bastante relegada, porque no tenía importancia para nadie, figura en las actas el hallazgo de cinco cadáveres de negros muerto a bayonetazos y tiros. Pero de que había fuerza ya en el pueblo, de que ya no se podía matar impunemente, dan testimonio el que también hubiera algunos heridos por parte de la canalla española de esa época.</span><br />
<span style="color:#000000;">Los Voluntarios exigieron más y se hizo un nuevo juicio. Y en este nuevo juicio hubo cinco condenados a muerte. Uno, el muchacho que había recogido la flor y que lo confesó; cuatro más que habían subido al vagón de los cadáveres. Pero el pacto secreto era de ocho, y entonces tres estudiantes más fueron sorteados, y así se hizo el número de ocho.</span><br />
<span style="color:#000000;">Yo les voy a leer un párrafo de un folleto donde Valdés Domínguez, el gran amigo de Martí, al que le tocaron seis años de cárcel en este mismo juicio, escribiera después:</span></p>
<blockquote><p><span style="color:#000000;">«Véase ahora cómo el Consejo designó a los que debían sufrir las penas. En primer lugar, ocho debían fusilarse. Alonso Álvarez de la Campa mereció primeramente la sentencia: había cogido una flor en el cementerio, lo había confesado así; Anacleto Bermúdez, José de Marcos Medina, Ángel Laborde y Pascual Rodríguez siguieron en el decreto de los jueces a Álvarez de la Campa: habían jugado en el carro, lo habían declarado así, se habían ratificado en su declaración.</span><br />
<span style="color:#000000;">Pero faltaban tres. Se sortearon y el azar respondió a aquella acusación espantosa con los nombres de Carlos Augusto de la Torre, Carlos Verdugo, y Eladio González. La suerte señaló el nombre de Carlos Verdugo y el Consejo sabía no sólo que no había estado en San Dionisio el día 23 –que es el día del cementerio, del episodio de los carros–, porque Verdugo lo había dicho así y todas las declaraciones lo decían, sino que había llegado de Matanzas, pocos minutos antes de prenderlos el día 25.</span><br />
<span style="color:#000000;">¿Habrá aún quién se atreva a afirmar que aquel Consejo fue legal? Yo no quiero tener nunca todo el valor que es necesario para tanto. Quedábamos aún 35, poco se discutió para fijar nuestras penas, 12 fuimos sentenciados a 6 años de presidio, 19 a 4 años, y los cuatro restantes –dos peninsulares y dos demasiado niños– a seis meses de encierro menor.»</span></p></blockquote>
<p><span style="color:#000000;">Este fue el resultado final del juicio en que se pedía sangre de cubanos, y esa es la significación que tenían estos ocho compañeros estudiantes, ser sangre de cubanos inmolada para demostrar el poderío español, el poderío de la metrópoli española, el poderío de la colonia, el poderío de la raza superior sobre las razas aborígenes o menos puras por la mezcla o por el clima quizás.</span><br />
<span style="color:#000000;">Y aquellos jóvenes no eran culpables de nada, no se les puede llamar exactamente héroes, sino, más bien, mártires. Eran estudiantes acomodados, porque en aquella época los estudiantes tenían que ser de familias acomodadas; sus padres eran españoles. El padre de Álvarez de la Campa había sido Voluntario, y hasta pocos días antes estaba en las filas del ejército, luchando contra la rebelión que iba tomando más fuerza cada día. El único delito era el de ser cubano.</span><br />
<span style="color:#000000;">Es cierto que allá en la Universidad empezaba a apuntar el germen de la rebeldía; es cierto que Martí había sido apresado por mantener ya las ideas que luego lo llevarán a conducir a nuestro país a su lucha final contra los enemigos y que lo llevaran a Dos Ríos, pero no había una resistencia organizada en La Habana, la resistencia del interior, de los campesinos, de las fuerzas rebeldes que estaban en las montañas y los llanos, dando batallas al español.</span><br />
<span style="color:#000000;">¿Tenían razón o no desde su punto de vista para hacerlo? Yo creo que sí, que desde su manera de pensar, desde su raciocinio de las bestias acostumbrados a despreciar la vida humana, tenían razón; había que matar en germen a aquellos que estaban naciendo. Apuntaron mal, pero si hubieran muerto a Martí, por ejemplo, ¡qué enorme daño se hubiera hecho a la Revolución en años posteriores! y nadie lo hubiera sabido. Y quizás allí fusilaron a algún Martí en ciernes, fusilaron a algún patriota; de todas maneras, aniquilaron «cachorros de bandidos», y tenían razón, porque eran muy jóvenes los hombres que en ese momento estaban luchando contra el poderío español, y tenían razón, porque los niños de 15 años, cuando hay de por medio una revolución, no son niños, ¡sino que son soldados de la Patria! Tenían razón, porque el jefe de los Jóvenes Rebeldes, el compañero comandante Joel Iglesias, cuando ingresó en nuestro Ejército Rebelde, pocos días antes del combate de Uvero, tenía apenas 15 años, y porque 15 años es una edad donde ya el hombre sabe por qué va a dar la vida, y no tiene miedo de darla cuando tiene naturalmente dentro de su pecho, un ideal que lo lleva a inmolarse. Por eso tenían razón, por eso tuvo razón Weyler y tuvieron razón todos los que trataron de aniquilar a la Revolución, y aniquilarla, no en la persona sola de sus combatientes, sino en todo el pueblo.</span><br />
<span style="color:#000000;">Por eso ellos tienen razón cada vez que desatan un ataque brutal contra el pueblo, ya sea, aquí, en la época de España; ya fuera, aquí, en época de Batista, ya fueran las hordas nazis, ya sean los colonialismos de cualquier tipo, el imperialismo en Puerto Rico; siempre tienen sus razones para tratar de aniquilar al pueblo, solamente que el pueblo también tiene razones poderosas y el pueblo aprende con los golpes, porque el imperialismo es una gran maestro en el fondo, y el pueblo va aprendiendo día a día a defenderse, va haciéndose más duro, más resistente, más decidido, aprende que no es tan imponente el tanque del esbirro ni la pistola del verdugo, que no son valientes los verdugos cuando enfrente hay gente armada dispuesta a defenderse. Aprende a matar también, y un día aprende a hacerlo tanto y tan bien ¡que toma el poder! Ese día llegó en Cuba, en una línea ascendente de las luchas populares que nació aún antes de este 27 de noviembre que hoy conmemoramos, que nació aún antes que la guerra del 68, con el mismo espíritu de libertad que estaba presente en nuestro pueblo cuando los negros cimarrones o los indios de la época de Hatuey se internaban en las montañas y preferían morir antes que ser esclavos.</span><br />
<span style="color:#000000;">Así, durante años y años, el pueblo fue aprendiendo la difícil profesión de ser libertadores de sí mismos. Casi aprendieron totalmente en los finales de la guerra de los 30 años, pero intervino el imperialismo norteamericano; no querían que se aprendiera del todo la lección, y durante 50 años, toda clase de abusos cayó una vez más sobre la República.</span><br />
<span style="color:#000000;">Hoy hemos tomado el poder, y es bueno que nos acordemos del porqué de cada uno de los acontecimientos históricos del pasado. La historia es una gran maestra. Es bueno que sepamos que nuestro presente no puede convertirse en un retorno al pasado, porque sería algo terrible para todos nosotros y para todas las generaciones que nos siguieran.</span><br />
<span style="color:#000000;">Es bueno que analicemos cada vez que se pueda qué significó el pasado para el pueblo, y es bueno que cada vez que estemos delante de cualquier tipo de dificultad transitoria echemos una mirada al pasado y comparemos no ya el pasado remoto, de la época del fusilamiento salvaje de los ocho estudiantes, el pasado de ahora, el que todos ustedes, jóvenes y aún niños, conocen, el pasado que acabó el 31 de diciembre de 1958 y que no comparemos con el presente de hoy, con este que vivimos cada día, con este futuro que estamos construyendo con nuestro trabajo y al cual ustedes se preparan a darle el empujón final cuando hayan finalizado sus carreras y hayan ingresado como técnicos de cualquier tipo a cualquier rama de la producción o de la cultura.</span><br />
<span style="color:#000000;">Es bueno que piensen todos ustedes, los compañeros becados, en lo que podían esperar antes de que llegara la Revolución. Y es bueno que piense el pueblo, todo el pueblo, cada vez que haya una dificultad, en lo que había antes. Cada vez que una «cola sea larga», cada vez que falte un producto -porque lo faltará, y lo seguirá faltando a pesar de todos nuestros esfuerzos-, cada vez que algo nos salga mal -porque nos seguirán saliendo cosas mal, a pesar de la buena voluntad que pongamos-, es bueno que siempre pensemos en el pasado. Y es bueno que siempre pensemos que cada dificultad que nosotros no sepamos vencer, que cada pequeña dificultad frente a la cual lanzamos nuestro gesto de disgusto, es una pequeñísima brecha que se abre en nuestro compacto frente, es bueno que pensemos que aun cuando esa brecha insignificante no ofrece el más mínimo peligro, si todos se juntan la brecha se agranda y por allí penetre el enemigo. Y es bueno que recordemos que para construir nuestro futuro debemos estar siempre todos juntos, que para golpear al enemigo hay que golpearlo todos juntos, con la fuerza entera de nuestro pueblo, y así derrotarlo cuantas veces levante la cabeza.</span><br />
<span style="color:#000000;">Pero es bueno que recordemos hoy también cuáles son nuestros deberes. Y ustedes, compañeros, hoy no tienen nada más que un deber: el deber de estudiar. Con ese deber están pagando todas las deudas que puedan contraer con la sociedad, con esta sociedad presente, y con todos los héroes que se inmolaron para hacer posible esta sociedad presente; están pagando la deuda contraída por todos nosotros con aquellos pobres estudiantes que fueron a la muerte sin saber bien por qué, con los grandes héroes que forjaron nuestra nacionalidad durante una treintena de luchas incesantes, con los héroes estudiantiles de esta época presente, desde Mella y Trejo, pasando por Echeverría, por Frank País y por la multitud de jóvenes que ofrendaron su vida en los últimos años de lucha. Lo han hecho para dignificar esta escalinata, para dignificar esta y todas las universidades de Cuba, y para hacer posible, precisamente, que se abrieran sus puertas a todo el mundo, que se abrieran sus puertas, como hoy se abren, al campesino y al obrero, al blanco o al negro, sin discriminación, a todo aquel que quiera estudiar para perfeccionarse y quiera perfeccionarse, no para medrar con sus conocimientos nuevos, sino para ponerlos al servicio de la sociedad, para saldar esa pequeña deuda que cada uno de nosotros tenemos con la sociedad que nos cría, que nos viste, y que nos educa. Ese es el único deber. Y ustedes honran así a todos los compañeros que todavía tendremos que caer en estas luchas, estudiando cada día más, perfeccionándose cada día más, pensando también en cada momento de debilidad que están esperando por ustedes las fábricas y las escuelas, los talleres de arte, las universidades, que toda Cuba espera por ustedes, que no se puede perder un minuto, porque todos estamos caminando hacia el futuro, y el futuro necesita de técnica, necesita de cultura, necesita de alta conciencia revolucionaria. En una de las múltiples veces en que José Martí se refiriera al triste episodio de los estudiantes asesinados, escribió unas palabras que pueden ser como el broche de este nuevo día de recuerdo de este noventa aniversario del fusilamiento de nuestros compañeros. Dijo Martí una cosa muy simple y muy bella, como todas las cosas que sabía decir:</span></p>
<blockquote><p><span style="color:#000000;">«Nosotros amamos más cada día a nuestros hermanos que murieron. Nosotros no deseamos paz a sus restos, porque ellos viven en las agitaciones excelsas de la gloria. Nosotros vertemos hoy una lágrima más a su recuerdo, y nos inspiramos para llorarlos en su energía y en su valor. ¡Lloren con nosotros todos los que sientan, sufran con nosotros todos los que aman! ¡Póstrense de hinojos en la tierra, tiemblen de remordimiento, giman de pavor, todos los que en aquel tremendo día ayudaron a matar!»</span></p></blockquote>
<p><span style="color:#000000;">Y eso podemos decir hoy, que no deseamos paz a sus restos, que deseamos también que puedan vivir a nuestro lado el presente y que puedan fundirse con esta nueva Cuba, que avanza hacia el porvenir sin miedo a nadie ni a nada, dispuesta a trabajar cada día con más ahínco, dispuesta a perfeccionarse cada día con más ahínco, dispuesta a ser cada día más merecedora de eso que hoy somos para toda América: ¡su faro más alto, su esperanza más grandes, su ejemplo más perfecto!</span></p>
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		<title>#LapupilaTv: Che Guevara, constructor del socialismo y luchador contra el imperialismo (video)</title>
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		<pubDate>Fri, 09 Oct 2020 03:17:24 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Un acercamiento a diferentes facetas de la vida y el pensamiento del Comandante Ernesto Che Guevara <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=72787">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-727880" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2020/10/che-argelia.png"></div></div></td></tr></table><div class="embed"><iframe width="640" height="360" src="https://www.youtube.com/embed/YiA2G-Oou1c?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture" allowfullscreen></iframe></div>
<p><span style="color:#0000ff;"><strong><a class="row-title" style="color:#0000ff;" href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/wp-admin/post.php?post=72598&amp;action=edit" aria-label="“La planificación en los inicios de la Revolución cubana. Contexto, errores, desafíos. Por Comandante Ernesto “Che” Guevara” (Editar)">La planificación en los inicios de la Revolución cubana. Contexto, errores, desafíos. Por Comandante Ernesto “Che” Guevara</a></strong></span></p>
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		<title>Nuestros dos problemas principales. Por Ernesto Che Guevara</title>
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		<pubDate>Mon, 21 Aug 2017 22:12:58 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Nuestros dos problemas principales son: el imperialismo y el imperialismo, entonces después pueden venir los demás... <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=60284">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-602850"></div></div></td></tr></table><div id="js_bsv" class="_5pbx userContent">
<p><span style="color:#000000;">Lisa Howard.- Nos parece a nosotros, contemplando la escena cubana, que los dos problemas principales son: las dificultades de disciplinar al pueblo para el comunismo, y la creciente burocracia. ¿Cree usted que son estos los dos principales problemas?<span id="more-60284"></span></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Comandante Ernesto Guevara.- Nuestros problemas, ¿no?</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Lisa Howard.- Sí.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Comandante Ernesto Guevara.- Nuestros dos problemas principales son: el imperialismo y el imperialismo, entonces después pueden venir los demás&#8230;</span></p>
<p class="entry-title"><span style="color:#0000ff;"><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2017/06/29/dialogo-del-che-con-lisa-howard-transcripcion-y-video/"><strong><em>Diálogo del Che con Lisa Howard (transcripción y video)</em></strong></a></span></p>
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		<title>Entrevista inédita del Comandante Che Guevara: &quot;No fijamos nuestra posición, escuchando, mirando lo que hacen los EE.UU.&quot; (video y transcripción)</title>
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		<pubDate>Fri, 16 Jun 2017 03:08:20 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[El Comandante Che Guevara dialoga con la Televisión suiza.  <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=59396">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-593970" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/06/che.jpg"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;"><em>El 11 abril de 1964, el equipo de la emisión “Punto” de la Radio y Televisión Suiza (RTS), a cargo del periodista Jean Dumur, sostuvo un encuentro con el Comandante Ernesto Che Guevara en el Hotel Intercontinental, en Ginebra, en el que el Comandante Guevara respondió todas las preguntas en idioma francés y abordó temas como las relaciones de Cuba con Estados Unidos y América Latina, entre otros asuntos de actualidad. </em></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><em>En ese entonces, el Che ocupaba el cargo de Ministro de Industrias y se encontraba en Ginebra para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). Este jueves 15 de junio, nuestro programa de televisión </em>La pupila asombrada<em> estrenó la entrevista que será transmitida íntegramente en el espacio </em>Mesa Redonda<em> el sábado 17 de junio a las 7 pm por el Canal Educativo 2. La traducción para La pupila asombrada la realizó de manera voluntaria Gloria González Justo. Que conozcamos, es la primera vez que la entrevista se transcribe y publica en español. </em></span></p>
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<p><span style="color:#000000;"><strong>Jean Dumur: Pero según usted</strong><strong>, ¿algo ha  cambiado en la actitud de EEUU respecto a Cuba ?</strong></span><span id="more-59396"></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>Comandante Guevara:</strong> Quizás. Es difícil contestarle directamente.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En todo caso, no fijamos nuestra posición, escuchando, mirando lo que hacen los EEUU. Hacemos nuestra política internacional.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Claro, miramos con atención lo que hacen porque es nuestro enemigo, está cerca de nosotros y es muy fuerte.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Hace unos días, algunas voces norteamericanas, las conocemos, el senador Fulbright por ejemplo, tuvo un discurso completamente diferente. Pero inmediatamente Dean Rusk y Thomas Mann tuvieron el discurso de siempre.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No podemos saber si realmente la actitud de Fulbright corresponde a un cambio en la posición de los EEUU o si no es más que una voz aislada.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>J.D: ¿Afectó la vida en Cuba el bloqueo impuesto por los EEUU?</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>C.G: </strong>Sí, la hizo cambiar. En primer lugar, cambió por completo toda la vida en Cuba.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Cambiamos nuestras fuentes de abastecimiento, que se desplazaron hacia Europa, sobre todo hacia los países socialistas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Y cambiamos toda nuestra vida, los artículos de lujo, los artículos de consumo a largo plazo, podemos decir que casi desaparecieron en Cuba y faltaban muchas cosas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Nuestras industrias atravesaron por un periodo bastante largo donde no teníamos piezas de repuesto. A veces se paraban y no podíamos ponerlas en marcha.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero estas mismas condiciones nos obligaron a la industrialización en el sector mecánico.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En este momento, podemos suministrar casi todo el abastecimiento esencial de tipo mecánico, es decir las piezas de repuesto, hechas por nosotros mismos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Y claro, lo que no podemos comprar en países socialistas, en países de Europa porque tenemos que considerar que Cuba es un país donde casi toda la industria, toda la técnica, toda la tecnología dependía de EEUU, de las fábricas de EEUU</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Cambiarlo todo es bastante difícil. Pudimos hacerlo este último año. Y ahora el bloqueo es realmente un fracaso total.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>J.D: ¿Pero Vd. está satisfecho de la situación económica en Cuba?</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>C.G:</strong> Nunca se puede estar satisfecho. Aspiramos a mucho más, pero el año pasado fue el ano más bajo, sobre todo el principio del año, cuando la economía estaba en su momento más bajo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A partir de entonces, nuestra industria comenzó a crecer, nuestra agricultura. Se puede decir que esta es la dirección general que sigue nuestra economía, es decir  un mejoramiento progresivo, sostenido.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No es algo maravilloso, desgraciadamente, pero cada día, se puede ver concretamente lo que hacemos. Y eso es alentador para el pueblo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>J.D: ¿Es necesaria la ayuda soviética a Cuba? </strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>C.G:</strong> Claro, claro que es necesaria. Pienso que necesitamos la ayuda de todos los pueblos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Si Vd. quiere decir imprescindible, pienso que no. Hace falta precisar lo que llamamos ayuda, porque siempre hay algunos errores.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por ejemplo, los americanos hablan de la ayuda soviética, considerando el comercio y tenemos comercio sobre una base bilateral con una parte de Europa.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Eso no es ayuda. La ayuda soviética son algunos acuerdos àa largo plazo, por ejemplo el acuerdo para la caña de azúcar y acuerdos para vender fabricas completas con créditos a largo plazo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Y eso es muy importante para nuestro desarrollo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Yo digo la Unión Soviética, yo no sé si usted me preguntó por la Unión Soviética específicamente y los países socialistas, pero tenemos ese tipo de relaciones con todos los países socialistas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>J.D: ¿Quedan soldados soviéticos en Cuba?</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>CG:</strong> .Decimos técnicos. Los hay, sí.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>J.D: ¿Los necesitan ? </strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>C.G:</strong> Son nuestros profesores en algunos sectores.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>J.D: ¿En qué sectores?</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><b>C.G: </b>En el sector de la técnica superior de la Defensa. Derribamos un U2. Esto solamente lo hizo la Unión Soviética, China y nosotros. Naturalmente, es una técnica muy difícil. No la dominamos especialmente.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>J.D: ¿Cuál</strong><strong> es la posición de Cuba en el conflicto entre Moscú y Pekín?</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>C.G:</strong> De estas cuestiones, lo sentimos mucho, no hablamos oficialmente hasta ahora</span></p>
<p><span style="color:#000000;"> <strong>J.D:</strong> <strong>Kruschov, desea organizar una conferencia comunista mundial para resolver de una manera u otra este conflicto. Si esta conferencia se da, ¿participará Cuba? </strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>C.G:</strong> Esta pregunta es parte de la anterior. No hablamos de esta cuestión, hasta el momento oportuno, en todo caso.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>J.D: ¿Cuáles son las relaciones de Cuba actualmente con los países de América Latina?</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Son pocas. Tenemos relaciones diplomáticas con 5 países. Y tenemos relaciones comerciales con sólo 2 o 3. No son importantes.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El bloqueo americano se impuso también en los países de América Latina, pienso con una mayor efectividad que en otras regiones del mundo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Los países americanos nos condenaron a Punta del Este en Uruguay en una conferencia en 1962.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Nos expulsaron de la Organización de los Estados Americanos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Muchos países rompieron sus relaciones diplomáticas y comerciales con nosotros. Esta es la situación en este momento.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>C.G: ¿</strong><strong>Piensa que existe en este momento en América Latina países preparados para una revolución de tipo castrista ¿de tipo cubano?</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">En algunos la lucha existe. Aquí no se habla de esto, pero la lucha existe en Venezuela, Guatemala, quizás hay otros países donde el pueblo lucha con las armas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es lo que pasó con nosotros, luchamos durante dos años y hubo largos períodos sin que nadie hablara de nosotros.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>J.D: ¿Usted habló de Venezuela y Guatemala, pero ayuda Cuba a los revolucionarios de estos países?  </strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;"><strong>C.G:</strong> Sólo moralmente. Cuba considera que su lucha es justa, pero hasta aquí.</span></p>
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		<title>La coincidencia última del Che Guevara y José Martí. Por Iroel Sánchez</title>
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		<pubDate>Thu, 05 Jan 2017 14:26:25 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Historia]]></category>
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		<description><![CDATA["¿Nuestros problemas, no? Nuestros dos problemas principales son el imperialismo y el imperialismo, entonces después pueden venir los demás" <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=57373">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-573740" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/01/che-guevara-por-elliott-erwitt1235t90-1.jpg"></div></div></td></tr></table><p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">En una entrevista inédita efectuada en febrero de 1964  que transmitirá en dos partes los días 19 y 26 de enero nuestro programa de televisión <span style="color:#0000ff;"><strong><a style="color:#0000ff;" href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/la-pupila-asombrada/">La pupila asombrada</a></strong></span>, el Comandante Che Guevara es preguntado sobre &#8220;los dos principales problemas&#8221; de Cuba. <em><br />
</em></span><span id="more-57373"></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">&#8220;¿Nuestros problemas, no? Nuestros dos problemas principales son el imperialismo y el imperialismo, entonces después pueden venir los demás&#8221;, dice el Che al inicio de su respuesta.<br />
</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Meses más tarde, en su carta de despedida a Fidel, el Che definiría como el &#8220;más sagrado de los deberes: luchar contra el imperialismo dondequiera que esté&#8221;. &#8220;Deber&#8221; que coincide con lo escrito por José Martí en su carta-testamento político a su amigo Manuel Mercado poco antes de caer en combate: </span></p>
<p style="text-align:justify;padding-left:30px;"><em><span style="color:#000000;">&#8220;ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país, y por mi deber —puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo— de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso.&#8221;</span></em></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">En ello pienso cuando leo a autodefinidos &#8220;izquierdistas&#8221;,  repitiendo las falacias de la propaganda imperialista.<br />
</span></p>
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		<title>Che y Martí son hermanos. Por Fernando Martínez Heredia</title>
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		<pubDate>Sun, 10 Apr 2016 15:51:47 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Che y Martí son hermanos. Martí no fue grande por cultivar una rosa blanca, ni es recordado cuando lo citan quienes no tienen derecho a hacerlo. <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=53858">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-538590" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2016/04/che-martiano-fotolapolillacubana.jpg"></div></div></td></tr></table><p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><em>Este 5 de abril de 2016 ocurrió un acontecimiento que prácticamente no ha recibido atención de los medios de comunicación: se presentaron en la Casa del ALBA cultural los tomos V y VI de </em>El Che en la Revolución cubana, <i>obra que ha venido publicando la editorial José Martí. En la presentación intervinieron Fernando Martínez Heredia y Orlando Borrego. </i></span><span id="more-53858"></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"><i>Después de agradecer el trabajo de los editores, del investigador Jacinto Valdés Dapena, y del propio Borrego, en la recuperación del pensamiento y la obra del Che, Fernando pronunció estas palabras que ha tenido la deferencia de enviar a </i><span style="color:#0000ff;"><a style="color:#0000ff;" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/" target="_blank">La pupila insomne</a></span><i>. </i><em>Hoy, 10 de abril, en que como señala Martínez Heredia, se cumple &#8220;un aniversario más de la fecha escogida por José Martí y sus compañeros para proclamar las Bases del Partido Revolucionario Cubano&#8221;, las publicamos. </em></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">En Cuba, el almanaque está lleno de fechas de la patria. Hace cuatro días se cumplieron 121 años de la llegada de Antonio Maceo y sus compañeros por Duaba, a levantar el pueblo para la guerra revolucionaria de 1895. Cuando Ernesto Che Guevara hizo el panegírico del Titán, muy poco después de la Crisis de Octubre, encontró la definición mejor para la actitud heroica, soberana y rebelde de la Revolución cubana. Busqué aquella frase rotunda del Che: “Nuestro pueblo todo fue un Maceo”. Pero al leer su breve discurso comprobé que todo él tiene la pertinencia, la grandeza y la fuerza extraordinaria de quien supo comprender lo fundamental y actuar siempre como revolucionario en consecuencia, y comprobé que todo, hasta la última línea de aquel discurso del Che a Maceo en 1962 parece escrito para la Cuba actual, para ayudarnos en esta hora crucial, para ser publicado hoy en alguno de nuestros principales medios de comunicación.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Dentro de cinco días será un aniversario más de la fecha escogida por José Martí y sus compañeros para proclamar las Bases del Partido Revolucionario Cubano. Che y Martí son hermanos. Martí no fue grande por cultivar una rosa blanca, ni es recordado cuando lo citan quienes no tienen derecho a hacerlo. Martí era, es y será el que levantó la patria desde el fango y el imposible, y preparó y puso en marcha la revolución que hizo a Cuba y a los cubanos. Fue el primero que explicó la naturaleza del imperialismo yanqui e inició el combate a muerte contra él, pretendió fundar una república nueva e iniciar con Cuba la segunda independencia de la América Latina, y nos legó un proyecto que todavía estamos tratando de realizar del todo y superar. Ernesto Che Guevara les pidió a los niños de Cuba que pensaran en Martí como en un ser vivo, como algo que está presente en cada manifestación de la vida cubana, porque el héroe popular ´&#8211;dijo el Che&#8211; debe ser una cosa viva y presente en cada momento de la historia de un pueblo.  Y en el último texto que publicó con su firma, el <em>Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental</em>, puso como epígrafe, junto a la consigna de la revolución mundial, el llamado supremo de Martí: “Es la hora de los hornos, y no se ha de ver más que la luz”.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Fue precisamente un primero de abril, setenta años después de la llegada de los expedicionarios por Duaba, que el Che salió de Cuba para iniciar una nueva fase de su vida. Y ese momento marca el final, en términos cronológicos, de los trabajos de Ernesto Guevara que están recogidos en los tomos cinco y seis que presentamos hoy.  El cinco reúne las intervenciones públicas del Che –en su mayoría discursos—entre el 11 de enero de 1964 y el 22 de marzo de 1965. Casi todo el tomo seis contiene transcripciones, textos y otros materiales del Che relativos a los contenidos, el funcionamiento y los debates internos del Ministerio de Industrias  Aquí están, al fin, las famosas Reuniones Bimestrales en las que tanto profundizó el Che sobre cuestiones fundamentales de las experiencias socialistas y la teoría marxista, las que según ciertos funcionarios resultaba inconveniente permitir que la gente común las conociera.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Ante estos dos tomos vuelvo a llamar la atención sobre la culminación extraordinaria de la batalla intelectual librada por el Che –siempre junto a Fidel&#8211; en el seno de la Revolución cubana, que sucedió durante su último año entre nosotros. No repetiré una vez más lo que he dicho y escrito, permítanme solamente reiterar que se trata de uno de los aportes más importantes de la historia del pensamiento cubano, porque, en la primera etapa del poder revolucionario de transición socialista, el Che formuló tesis y argumentos fundamentales, al mismo tiempo, para el tremendo proceso que se vivía, para el proyecto, que estaba obligado a ser muy superior a lo que la lógica y las leyes del capitalismo y del socialismo existentes dictaban, y para la comprensión del mundo de entonces y de la teoría marxista. Este es uno de los momentos estelares de la  historia de la corriente radical dentro de las revoluciones y del proceso general de la historia de las ideas en Cuba. En cuanto al pensamiento de Guevara, es necesario complementar la lectura volviendo a la segunda sección del tomo I de esta colección. En ella aparecen, junto a otros textos, los de la llamada polémica económica de 1963 y 1964, y <em>El socialismo y el hombre en Cuba</em>. de marzo de 1965, el manifiesto comunista del Che, la proclama de una revolución que le explica al mundo la verdadera naturaleza del socialismo y el camino que necesitan recorrer los seres humanos y las sociedades.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">En los últimos dos años y medio de su vida, que se inician con la partida del 1º de abril de 1965, Ernesto Che Guevara se dedicó a dos tareas: impulsar la revolución en el mundo, con el arma en la mano, para ayudar a forzar la situación a favor del campo popular y de la causa cubana; y desarrollar su concepción teórica y su exposición escrita, para servir mejor al pensamiento crítico comunista y de liberación. La primera tarea fue la priorizada, a ella le dedicó sus esfuerzos constantes, su audacia y su entrega revolucionaria, y por ella dio su vida.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;">Mucho se hablado en este último mes, y con mucha razón, sobre la necesidad y la urgencia de apoderarnos de toda nuestra historia, de rechazar el canto de sirena imperialista que nos invita a olvidarla y a esperar, con la boca abierta y la mano tendida, que una mano poderosa nos brinde algo de lo que le sobra, a cambio de que entreguemos todo lo valioso que hemos creado. Un aspecto sumamente importante de ese acervo que nos es tan necesario es conocer realmente, y utilizar, el pensamiento del Che. Que venga a ayudarnos a plantear, y a plantear bien, nuestros problemas y nuestros caminos, a salvarnos de los diferentes peligros que nos amenazan, a contribuir a satisfacer la obligación insoslayable de pensar el futuro de Cuba. Che hizo lo suyo, todo lo que pudo, a nosotros nos corresponde que siga vivo y actuante. Y que podamos decir, entre todos, como un día le dijo él a Camilo: “aquí está el Che”.</span></p>
<p style="text-align:justify;"><span style="color:#000000;"> </span></p>
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		<title>Fidel, el Partido Comunista de Cuba y el Che (+ video)</title>
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		<pubDate>Fri, 03 Oct 2014 12:21:28 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[&#160;Hace 49 años se constituía el Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Un momento en que Fidel analiza las mentiras de turno de los grandes medios de comunicación y el gobierno estadounidense contra Cuba y el uso de la &#8230; <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=45433">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-454340" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2014/10/fidel-partido.jpg?w=208"></div></div></td></tr></table><p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY"><em><a href="http://wp.me/p10AwN-bON"><img class="alignleft wp-image-45434 size-medium" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2014/10/fidel-partido.jpg?w=208" alt="fidel-partido" width="208" height="300" /></a>Hace 49 años se constituía el Comité Central del <strong>Partido</strong></em> <em><strong>Comunista de Cuba</strong>. Un momento en que Fidel analiza las mentiras de turno de los grandes medios de comunicación y el gobierno estadounidense contra Cuba y el uso de la emigración como arma propagandística contra la Revolución. </em></p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY"><em>Es el momento en que ante las campañas mediáticas, da a conocer la carta de despedida del Che. </em></p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY"><em> Y también dice ideas de gran actualidad sobre el papel de la ideología revolucionaria: &#8220;La diversidad de situaciones inevitablemente trazará infinidad de interpretaciones. Quienes hagan las interpretaciones<span id="more-45433"></span> correctas podrán llamarse revolucionarios; quienes hagan las interpretaciones verdaderas y las apliquen de manera consecuente, triunfarán; quienes se equivoquen o no sean consecuentes con el pensamiento revolucionario, fracasarán, serán derrotados e incluso suplantados, porque el marxismo no es una propiedad privada que se inscriba en un registro; es una doctrina de los revolucionarios, escrita por un revolucionario, desarrollada por otros revolucionarios, para revolucionarios.&#8221;</em></p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Señores invitados;</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Compañeros del Comité Central;</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Compañeros de los comités provinciales, regionales y seccionales;</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Compañeros secretarios de los núcleos de nuestro Partido:</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Me veo obligado a comenzar por un tema que no tiene relación directa con el motivo que aquí nos reúne, pero que sí, por ser una cuestión de actualidad y de interés político, no debo dejar de referirme a él.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Es el resultado del planteamiento hecho el 28 de septiembre en relación con un hecho que venía sucediendo hacía tres años, y que era de una manera pérfida utilizado por el enemigo para hacer campaña contra nuestra Revolución, el caso de los individuos que cuando fueron suspendidos los vuelos entre Cuba y Miami se quedaron con un pie aquí y el otro allá.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">A fin de desenmascarar definitivamente al imperialismo yanki en este aspecto, formulamos las declaraciones que ustedes conocen el día 28, y cuando con posterioridad dijeron que eran algo vagas y ambiguas, así como que no habían sido presentadas por canales diplomáticos, hicimos una segunda declaración muy clara y muy concreta para dejar definitivamente zanjada la cuestión. Y en el día de hoy ya los cables traen la noticia de la respuesta definitiva del gobierno de Estados Unidos a este respecto.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y voy a leer las noticias que traen esos cables.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Esencialmente dice:</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">&#8220;El presidente Johnson —este es un cable de la AP— anunció hoy que procurará un entendimiento diplomático con Cuba para que puedan asilarse en Estados Unidos cubanos que quieran salir de su patria.&#8221;</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Esto de entendimiento diplomático quiere decir un acuerdo por vía diplomática con relación a este problema.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Dice: &#8220;He pedido al Departamento de Estado que busque por conducto de la embajada de Suiza, encargada de los asuntos de Estados Unidos, la venia del gobierno de Cuba en una solicitud al presidente de la comisión de la Cruz Roja Internacional.&#8221;</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Dice igualmente: &#8220;He dado instrucciones a los ministerios de Estado, Justicia, Salud, Educación y Asistencia Social, para que hagan los arreglos necesarios para quienes en Cuba buscan la libertad puedan entrar ordenadamente a Estados Unidos.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y en otro cable, con más noticias, añade, que además declaró el señor Johnson:</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">&#8220;Una vez más esto revela un sello de fracaso sobre un régimen cuando muchos de sus ciudadanos eligen voluntariamente abandonar la tierra en que nacieron hacia un hogar de esperanza. El futuro alberga poca esperanza para cualquier gobierno cuando el presente no permite esperanzas para su pueblo.&#8221; Dijo que &#8220;los refugiados serán bienvenidos con el pensamiento de que otro día puedan regresar a su patria para encontrarla limpia del terror y libre del miedo&#8221;.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Es decir que, aparentemente no les quedó otra alternativa ni otra salida; y significa, en primer lugar, que hemos ganado una batalla por la libertad (APLAUSOS).</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">El señor Johnson no sería Johnson, ni sería presidente de Estados Unidos, ni sería yanki, si con ese proverbial fariseísmo no acompañara esta declaración, de todo este condimento relativo a las esperanzas que van a buscar los que marchan a Estados Unidos en busca de la libertad, y que nada puede ofrecer para el futuro, quienes para el presente solo ofrecen la perspectiva de tener que marcharse del país, a los ciudadanos de un país. Y también habla de la Cruz Roja, por tanto consideramos necesario que respondamos al señor Johnson sobre estos particulares que nada tienen que ver con el hecho en sí que nosotros planteábamos, y hacer algunas aclaraciones pertinentes en relación con todo esto.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">En primer lugar todavía las agencias cablegráficas yankis, y muchos de los funcionarios de ese país, al igual que algunas agencias cablegráficas que no son yankis, pero que aparentemente a fuerza de oír repetir los argumentos, como es la Reuter y la France Press, se han hecho eco de la afirmación de que esto implicó un cambio en la política con relación a los que deseaban marcharse del país. Y esto es absolutamente falso. Desde el principio de la Revolución se tuvo sobre este particular una sola política; desde el principio de la Revolución hasta la <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/crisis-de-octubre/" target="_blank"><strong>Crisis de Octubre</strong></a>, estuvieron saliendo incesantemente de este país todos aquellos que lo deseaban y que habían recibido permiso de Estados Unidos.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y cuando a raíz de la Crisis de Octubre ellos paralizaron los vuelos a Cuba, no hubo un cambio en la política del gobierno revolucionario, porque por las demás vías —es decir, por la vía de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/españa/" target="_blank"><strong>España</strong></a> y la vía de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/mexicos/" target="_blank"><strong>México</strong></a>— continuaban saliendo cerca de 300 personas mensuales, es decir, más de 3 000 personas al año. No ha habido el menor cambio en la política sobre los que deseen marcharse en el país, lo que hemos hecho es desenmascarar la mala fe y la hipocresía del imperialismo yanki, único responsable de que las vías para salir normalmente se hubiesen paralizado, a fin de promover cierto tipo de salidas clandestinas y arriesgadas, con el único propósito de hacer propaganda.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">El señor Johnson posiblemente ignore que en Estados Unidos cuando tuvo lugar la lucha por lo independencia para librarse del coloniaje inglés, miles y miles de norteamericanos abandonaron el país después de la independencia, y se marcharon al Canadá.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y en todas las revoluciones, bien sea la Revolución Francesa, o la Revolución Rusa, o la Revolución Cubana, ese fenómeno de la marcha o de la emigración de las clases privilegiadas es un hecho absolutamente histórico. Mas si la marcha de un país, si la marcha de los hombres y mujeres que nacen en un país hacia otro país pudiera ser un índice de las características de un régimen social, el mejor ejemplo es el caso de Puerto Rico, isla de la cual se apoderó el imperialismo yanki, y que ha mantenido bajo un régimen de explotación colonial, a consecuencia de lo cual más de un millón de los hombres y mujeres nacidos en ese país se han visto en la necesidad de emigrar hacia Estados Unidos. ¡Y el señor Johnson se olvidó de <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/puerto-rico/" target="_blank"><strong>Puerto Rico</strong></a> y del millón de portorriqueños que viven en Nueva York en las más duras condiciones de vida, en los barrios más pobres, y realizando los trabajos más humillantes!</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Desde luego que esto de hablar de la Cruz Roja es un truquito del señor Johnson a fin de dramatizar la cuestión. Y en realidad, ¿quién ha dicho que para tramitar pasaportes y dar permiso para que aterricen unos aviones en<a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/miami/" target="_blank"><strong> Miami </strong></a>tiene que intervenir la Cruz Roja? ¿Qué tiene que ver la Cruz Roja con eso? No se trata de un terremoto, ni de una hecatombe, ni de una guerra, sino del simple trámite de autorizar la llegada a Estados Unidos, de autorizar el aterrizaje de los aviones, o la llegada de los barcos.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">La Cruz Roja no hace ninguna falta en este caso. La Cruz Roja, en todo caso, podría intervenir para plantearle al gobierno de Estados Unidos que cese la criminal medida mediante la cual se prohíbe la exportación de medicamentos a Cuba. ¡Para eso sí haría falta la Cruz Roja Internacional! (APLAUSOS.)</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">En todo caso, la Cruz Roja podría hacer un mejor trabajo en Viet Nam del Sur (APLAUSOS), donde los soldados yankis asesinan a miles, asesinan y torturan por millares a los ciudadanos de ese pueblo. O en Viet Nam del Norte, donde los criminales bombardeos yankis no distinguen en nada absolutamente, y lo mismo bombardean ciudades, que aldeas, que escuelas, que hospitales.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">La Cruz Roja podría tener algo que hacer en Santo Domingo, donde los soldados invasores cometen todo tipo de atropellos contra el pueblo, y tienen ocupadas las escuelas de los estudiantes (APLAUSOS).</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Podría intervenir en los propios Estados Unidos, a fin de evitar las masacres de ciudadanos negros, como la que ocurrió en Los Angeles, en California, recientemente (APLAUSOS).</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Pero para esta cuestión, señor Johnson, no hace falta la presencia de la Cruz Roja. A nosotros nos basta discutir con los representantes de la embajada suiza, que son a la vez los representantes de los intereses norteamericanos en Cuba, y podemos ponernos de acuerdo perfectamente bien con ellos acerca de cualquier trámite. No hace falta que intervenga nadie más. Nosotros aceptamos la seriedad y la responsabilidad de los funcionarios suizos. Ahora, ¡si el gobierno de<a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/estados-unidos/" target="_blank"><strong> Estados Unido</strong></a>s no tiene confianza, o no cree en la habilidad o la capacidad de los funcionarios de la embajada suiza, eso es cosa del gobierno de Estados Unidos! (APLAUSOS.)</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Ahora bien: hablando muy seriamente sobre estas cuestiones de libertades, yo quisiera saber si el señor Johnson pudiera responder un par de preguntas, puesto que nosotros aquí hemos estado permitiendo que salga todo el que quiera salir del país desde el principio de la Revolución, puesto que nosotros no hemos negado permiso nunca a los que han querido salir para ir a visitar a sus familiares y regresar, y puesto que si bien hay cubanos que tienen familiares en Estados Unidos y desean ir a reunirse con ellos, también hay cubanos que tienen familiares en Estados Unidos y que no quieren abandonar el país (APLAUSOS), y ya que el señor Johnson, junto a la Estatua de la Libertad se tomó le molestia de &#8220;condimentar&#8221; su declaración con todas estas pamplinerías acerca de libertad, ¡yo le pregunto si Estados Unidos es capaz de permitir que puedan venir a visitar a sus familiares en Cuba aquellos que deseen venir a visitarlos y regresar a Estados Unidos! (APLAUSOS), si Estados Unidos es capaz de permitir que cubanos que no desean residir en Estados Unidos visiten a sus familiares en Estados Unidos y regresen después a Cuba; y si Estados Unidos, por último, está dispuesto a permitir que los ciudadanos norteamericanos puedan visitar a Cuba (APLAUSOS).</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Porque a ese mismo gobierno que habla de que mal puede andar un país cuando se marchan de ese país ciudadanos, nosotros le podemos decir: peor puede andar un país cuando, a pesar de ser un país que tanto pregona y tanto presume de ser un país de libertades; mal puede andar un país que, a pesar de haber alcanzado los estándares de desarrollo económico que han alcanzado, tiene miedo permitir que los ciudadanos de ese país puedan visitar a este país tan detractado y tan calumniado del miedo y del terror —como llaman ellos (APLAUSOS).</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y, por lo tanto, aquí va el segundo emplazamiento al gobierno de Estados Unidos. Lo emplazamos a que permita también visitar a Cuba, a sus familiares en Cuba, a aquellos que tienen aquí familiares que no quieren irse para Estados Unidos; a que permita que esos familiares, residentes en Cuba y que no quieren abandonar a Cuba, puedan ir a Estados Unidos y regresar; y, por último, lo emplazamos a que permita que los estudiantes o cualquier ciudadano de Estados Unidos pueda venir libremente a Cuba, de la misma manera que nosotros permitimos que se marche, o que vaya y que regrese, cualquier ciudadano de este país (APLAUSOS); que permita que puedan visitar a Cuba los representantes de las organizaciones negras de Estados Unidos, o de las organizaciones de los defensores de los derechos civiles, para que vean cómo, con la desaparición de la explotación del hombre por el hombre, desapareció definitivamente la discriminación racial en nuestro país (APLAUSOS).</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y veamos si el señor Johnson, ante el mundo y ante el pueblo de Estados Unidos, tiene alguna respuesta —que no sea un galimatías— que darle a este emplazamiento.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Nosotros mantenemos nuestra posición, mantenemos nuestra declaración, y esperamos que soliciten la pertinente entrevista para el caso los señores funcionarios de la embajada suiza, cuando reciban las pertinentes instrucciones del gobierno de Estados Unidos. Pero esperamos para saber si el señor Johnson tiene manera de responder a este emplazamiento.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y ya que se habla tanto, ya que se jactan tanto de hablar de libertades, que baste ya de hablar de falsas libertades, baste ya de hablar de libertades abstractas, que los hechos están demostrando que donde realmente se está creando un mundo de libertades no es allí, sino aquí (APLAUSOS); tan libre, que no queremos que nadie, ajeno a su voluntad, tenga necesariamente que vivir en esta sociedad. Porque nuestra sociedad socialista, nuestra sociedad comunista, deberá ser eminentemente una asociación verdaderamente libre de ciudadanos (APLAUSOS).</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y aunque es cierto que determinados ciudadanos, educados en aquellas ideas del pasado y en aquel sistema de vida pasado, prefieren marcharse a Estados Unidos, también es muy cierto que este país se ha convertido en el santuario de los revolucionarios de este continente (APLAUSOS). También es cierto que nosotros consideramos acreedores a la hospitalidad de este pueblo y de esta tierra, no solo a los que en ella nacieron, sino a todos los hombres y mujeres de nuestra misma lengua, de nuestra misma cultura, o aun cuando no de la misma lengua, de similares orígenes históricos y étnicos de similar historia de explotación. Y en este país tienen derecho a venir —y han hecho uso de ese derecho todos cuantos han querido— los perseguidos por las oligarquías sanguinarias e imperialistas; a este país han venido a residir permanentemente o transitoriamente muchos hombres y mujeres que nacieron en otros territorios hermanos de este continente; y en este país durante años han vivido y han trabajado muchos técnicos y muchos profesionales procedentes de distintos rincones de América.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Esta no es solo una tierra de cubanos, esta es una tierra de revolucionarios (APLAUSOS); y tienen derecho a considerarse como hermanos nuestros y acreedores a ella los revolucionarios del continente, incluso los revolucionarios norteamericanos (APLAUSOS). Porque algún dirigente, como el caso de Robert Williams, perseguido allí ferozmente, encontró albergue en esta tierra. Y al igual que él, podrán encontrar albergue los que persigan allí los reaccionarios y los explotadores. No importa que hablen inglés y hayan nacido en Estados Unidos. Esta es la patria de los revolucionarios de este continente, al igual que Estados Unidos es el albergue inevitable de todos los esbirros, de todos los malversadores, de todos los explotadores, de todos los reaccionarios de este continente (APLAUSOS), porque no hay ladrón, no hay explotador, no hay reaccionario, no hay criminal, que no tenga las puertas abiertas de Estados Unidos.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y con esto quedan respondidas las palabras del señor Johnson bajo su desteñida Estatua de la Libertad, que no se sabe qué representa ya ese amasijo de piedra y de hipocresía, como no sea lo que hoy significa para el mundo el imperialismo yanki.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Nosotros vamos ahora a nuestras cuestiones, vamos a las cuestiones de nuestro Partido, porque creo que las noticias que de aquí salen, todas las que se refieren a nuestros éxitos sociales, a nuestros éxitos económicos y a nuestros éxitos políticos, son noticias muy malas para los imperialistas yankis.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y naturalmente que todo lo que fortalezca e impulse la Revolución, todo lo que nos permita avanzar el máximo, es altamente preocupante para ellos, porque eso de que volverán, sí, algún día añorarán volver, arrepentidos, una buena parte de los que se marcharon. Pero cuando el señor Johnson habla de regresar aquí en plan de libertadores, podríamos decirle que esos son sueños de una noche de otoño (RISAS).</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Todo el país ha recibido con júbilo y entusiasmo la noticia de la constitución de nuestro Comité Central. Los nombres de los compañeros que integran este Comité, así como su historia, son sobradamente conocidos. Si no todos son conocidos por todos, todos son conocidos por una parte considerable e importante del pueblo. Hemos procurado escoger a quienes en nuestro juicio representan, de la manera más cabal, la historia de nuestra Revolución, a quienes, tanto en la lucha por la Revolución, como en la lucha por la consolidación, defensa y desarrollo de la Revolución, han trabajado y han luchado tesonera e incansablemente.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">No hay episodio heroico en la historia de nuestra patria en los últimos años que no esté ahí representado; no hay sacrificio, no hay combate, no hay proeza —lo mismo militar que civil— heroica o creadora que no esté representada; no hay sector revolucionario, social, que no esté representado. No hablo de organizaciones. Cuando hablo de sector hablo de obreros, hablo de jóvenes, hablo de campesinos, hablo de nuestras organizaciones de masa.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Hay hombres que fueron portadores durante muchos años de las ideas socialistas, como es el caso de quien fuera fundador del primer Partido Comunista, el compañero Fabio Grobart (APLAUSOS); casos como la compañera Elena Gil (APLAUSOS), cuya extraordinaria labor al frente de las escuelas por donde han pasado más de 40 000 campesinas de las montañas, donde se han formado miles de maestros, donde estudian hoy más de 50 000 jóvenes y niños, y que nosotros consideramos un trabajo verdaderamente ejemplar; o casos como el compañero Arteaga (APLAUSOS) que, además de su historial de lucha, durante siete años ha trabajado en el sector agrícola y ha llevado a cabo planes exitosos, en algunos casos extraordinariamente exitosos, como es el plan agrícola del Escambray (APLAUSOS); casos de compañeros como el teniente Tarrau (APLAUSOS), compañero sobre el cual tal vez muchos no hayan oído hablar, pero es el compañero a quien el Ministerio del Interior situó al frente de los planes de rehabilitación en Isla de Pinos (APLAUSOS) y donde ha llevado a cabo, con actitud ejemplar y abnegada, un brillantísimo trabajo del cual algún día tendrá que hablarse y escribirse mucho.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">He mencionado casos de compañeros, algunos más conocidos, otros menos conocidos. Sería interminable la lista de los compañeros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (APLAUSOS) por su historia antes y después del triunfo, ¡antes y después del triunfo!, como ejemplo de ejemplares revolucionarios, de incansables trabajadores, como ejemplo de superación en el estudio, en el desarrollo de la cultura, de los niveles culturales y de los niveles políticos, compañeros de una modestia extraordinaria, en cuyas manos ha estado fundamentalmente la defensa de la patria en estos siete años de peligros y de amenazas.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">De los más conocidos no es necesario hablar. No quiere esto decir que estén aquí los únicos valores de la nación. No, muy lejos de eso. Cuenta nuestro país afortunadamente con incontables valores y sobre todo una promoción de compañeros nuevos, en pleno desarrollo, que algún día —sin duda de ninguna índole— llegarán a ostentar esa responsabilidad y ese honor.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Si nos preguntamos quienes faltan, indiscutiblemente que faltan. Sería imposible constituir un Comité Central con 100 compañeros revolucionarios sin que faltaran muchos compañeros. Lo importante no son los que faltan, esos vendrán detrás; lo que importa son los que están, y lo que representan los que están. Y nosotros sabemos que el Partido y el pueblo han acogido con satisfacción al Comité Central que se ha constituido (APLAUSOS).</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Este Comité, reunido en el día de ayer, adoptó distintos acuerdos:</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Primeramente, ratificar las medidas acordadas por la antigua Dirección Nacional, ratificar al Buró Político, al Secretariado y a las comisiones de trabajo, así como también al compañero electo para el cargo de Secretario de Organización (APLAUSOS). Pero, además, adoptó dos importantes acuerdos, que a su vez habían sido sugeridos por la antigua Dirección Nacional. Uno, lo que se refiere a nuestro órgano oficial, y es que en lugar de dos periódicos con caracteres políticos como se venían editando, concentrar los recursos humanos, concentrar los recursos en maquinaria y en papel para hacer un nuevo y único periódico de carácter político matutino, además del periódico &#8220;El Mundo&#8221; que no es un periódico propiamente de orientación política. Unir todos esos recursos y hacer un nuevo periódico que llevará el nombre de &#8220;Granma&#8221; (APLAUSOS), símbolo de nuestra concepción revolucionaria y de nuestro camino.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y otro acuerdo aún más importante, en lo que se refiere al nombre de nuestro Partido. Primero fuimos ORI, en los primeros pasos de la unión de las fuerzas revolucionarias, con sus aspectos positivos y sus aspectos negativos; después fuimos Partido Unido de la Revolución Socialista, que significó un progreso extraordinario, un extraordinario avance en la creación de nuestro aparato político. Esfuerzo de tres años en que, de la cantera inagotable del pueblo, se extrajeron incontables valores surgidos de entre las filas de nuestros trabajadores, para llegar a ser hoy lo que somos en cantidad, pero sobre todo lo que somos en calidad. Pero Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba dice mucho, pero no dice todo; y Partido Unido da todavía la idea de algo que fue necesario unir, que recuerda todavía un poco los orígenes de cada cual. Y como entendemos que ya hemos llegado al grado tal en que de una vez por todas y para siempre ha de desaparecer todo tipo de matiz y todo tipo de origen que distinga a unos revolucionarios de otros, y hemos llegado ya al punto afortunado de la historia de nuestro proceso revolucionario en que podamos decir que solo hay un tipo de revolucionario, y puesto que es necesario que el nombre de nuestro Partido diga no lo que fuimos ayer, sino lo que somos hoy y lo que seremos mañana, ¿cuál es, a juicio de ustedes, el nombre que debe tener nuestro Partido? (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: &#8220;¡Comunista!&#8221;) ¿Cuál es, compañero? ¡Un compañero de aquí! (EXCLAMACIONES DE: &#8220;¡Comunista!&#8221;) ¡Los compañeros de acá! (EXCLAMACIONES DE: &#8220;¡Comunista!&#8221;) ¡Los compañeros de allá! (EXCLAMACIONES DE: &#8220;¡Comunista!&#8221;) ¡Los compañeros de allá! (EXCLAMACIONES DE: &#8220;¡Comunista!&#8221;) ¡Partido Comunista de Cuba! (EXCLAMACIONES DE: &#8220;¡Comunista, Comunista!&#8221;)</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Pues ese es el nombre que, interpretando el desarrollo de nuestro Partido, de la conciencia revolucionaria de sus miembros y de los objetivos de nuestra Revolución, adoptó en el día de ayer nuestro primer Comité Central.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y es muy correcto, como explicábamos ayer a los compañeros del Comité; la palabra comunista ha sido muy calumniada y muy detractada a lo largo de los siglos. Comunistas hubo a lo largo de la historia, hombres de ideas comunistas, hombres que concebían un modo de vivir distinto a la sociedad en que habían nacido, y los que pensaron de una manera comunista en otros tiempos fueron considerados, por ejemplo, comunistas utópicos, quienes hace 500 años, porque de una manera idealista aspiraban a un tipo de sociedad que no era posible en aquel entonces dado el ínfimo desarrollo de las fuerzas productivas con que contaba el hombre; dado que al comunismo de donde partió el hombre primitivo, para vivir en una forma de comunismo primitiva, no podrá volver el hombre sino mediante tal grado de desarrollo de sus fuerzas productivas y tal modo de utilización de esas fuerzas, modo social de utilización de esas fuerzas, que se puedan crear los bienes materiales y los servicios en cantidades más que suficientes para satisfacer las necesidades del hombre.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y todos los explotadores, todos los privilegiados, odiaron siempre la palabra comunista como si fuera un crimen; anatematizaban la palabra comunista. Y por eso cuando Marx y Engels escribieron su <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/manifiesto-comunista/" target="_blank"><strong>Manifiesto Comunista</strong></a> que daba origen a una nueva teoría revolucionaria, a una interpretación científica de la sociedad humana y de la historia humana, ellos decían &#8220;un fantasma recorre a Europa, y es el fantasma del comunismo&#8221;, porque como un fantasma, con verdadero miedo, contemplaban las clases privilegiadas esas ideas.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Mas las clases privilegiadas en cualquier época de la historia contemplaron siempre con extraordinario miedo las ideas nuevas, y la sociedad romana se aterrorizó en su época también con las ideas cristianas cuando estas ideas surgieron al mundo, y fueron en un tiempo las ideas de los pobres y de los esclavos de aquellos tiempos. Y por odio a esas ideas nuevas, aquella sociedad lanzó a la hoguera y lanzó al circo a incontable número de seres humanos. Y así también, durante la Edad Media, en la época del feudalismo, las ideas nuevas fueron perseguidas y sus portadores calumniados y tratados de la peor forma.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y las ideas nuevas que surgieron con la burguesía, en medio del feudalismo, lo mismo cuando aquellas ideas adoptaban posiciones políticas, que cuando adoptaban posiciones filosóficas, que cuando adoptaban posiciones religiosas, fueron cruelmente anatematizadas y perseguidas.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Siempre las clases reaccionarias se han valido de todos los medios para anatematizar y calumniar a las ideas nuevas. Y así, todo el papel y todos los medios de que disponen no les alcanzan para calumniar a las ideas comunistas, como si el afán de una sociedad en que el hombre no sea un explotador del hombre sino un verdadero hermano del hombre, como si el sueño de una sociedad en que todos los seres humanos sean realmente iguales de hecho y de derecho, no una simple cláusula constitucional como rezan las constituciones burguesas, donde dicen que todos los hombres nacen libres e iguales, como si se pudiera afirmar eso lo mismo del niño que nace en un barrio de indigentes, en una cuna pobre, que el niño que nace en una cuna de oro; como si se pudiera afirmar jamás que en una sociedad de explotadores y explotados, de ricos y de pobres, que todos los hombres nacen libres e iguales; como si todos esos hombres estuviesen llamados a tener en la vida la misma oportunidad.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">El sueño secular del hombre —y posible hoy— de una sociedad sin explotadores ni explotados, ha concitado el odio y el rencor de todos los explotadores.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Los imperialistas, como si nos fuesen a ofender, o como si fuese una ofensa, hablan del gobierno comunista de Cuba, al igual que también la palabra &#8220;mambí&#8221; la emplearon contra nuestros libertadores como una ofensa, así también intentan emplear la palabra &#8220;comunista&#8221; como una ofensa, y la palabra &#8220;comunista&#8221; no es para nosotros una ofensa, sino una honra (APLAUSOS).</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y es la palabra que simboliza la aspiración de una gran parte de la humanidad, y por ella hoy trabajan concretamente cientos y cientos de millones de seres humanos. Y dentro de 100 años no habrá honra mayor, ni habrá nada más natural y lógico que llamarse comunistas (APLAUSOS).</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Hacia una sociedad comunista nos encaminamos. Si no quieren los imperialistas caldo, pues les daremos tres tazas de caldo (APLAUSOS). De ahora en adelante, señores de la UPI, y de la AP, cuando nos llamen &#8220;comunistas&#8221; sepan que nos llaman de la manera más honrosa que puedan llamarnos (APLAUSOS).</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Hay una ausencia en nuestro Comité Central, de quien posee todos los méritos y todas las virtudes necesarias en el grado más alto para pertenecer a él y que, sin embargo, no figura entre los miembros de nuestro Comité Central.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Alrededor de esto, el enemigo ha podido tejer mil conjeturas; el enemigo ha tratado de confundir y de sembrar la cizaña y la duda, y pacientemente, puesto que era necesario esperar, hemos esperado.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y eso diferencia al revolucionario del contrarrevolucionario, al revolucionario del imperialista: que los revolucionarios sabemos esperar, sabemos tener paciencia, no nos desesperamos nunca, y los reaccionarios, los contrarrevolucionarios, los imperialistas, viven en perenne desesperación, viven en perenne angustia, en un perenne mentir, de la manera más ridícula, de la manera más infantil.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Cuando se leen las cosas que dicen algunos de esos funcionarios, algunos de esos senadores yankis, uno se pregunta: ¿Pero cómo es posible que este señor no esté en un establo en vez de pertenecer a lo que se llama un congreso? (APLAUSOS) Algunos de ellos dicen verdaderas barbaridades. Y tienen un tremendo hábito de mentir, no pueden vivir sin mentir. Viven angustiados.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Si el gobierno revolucionario declara una cosa —que es lo que ha estado haciendo siempre— como fue a la que me referí al principio, entonces ven cosas truculentas, terribles, ¡un plan detrás de todo eso!</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">¡Qué ridiculez! ¡Con qué miedo viven! Y uno se pregunta: ¿Lo creerán? ¿Lo creerán? ¿Creerán todo lo que dicen? O, ¿tendrán necesidad de creer todo lo que dicen? ¿O no pueden vivir sin creer todo lo que dicen? ¿O dicen todo lo que no creen?</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Es difícil, sería cuestión de médicos y de psicólogos. ¿Qué tienen en el cerebro, qué angustia es esa que en todo ven una maniobra, un plan truculento, tenebroso, terrible? Y no saben que no hay mejor táctica, ni mejor estrategia que luchar con armas limpias, y que luchar con la verdad, porque esas son las únicas armas que inspiran confianza, son las únicas armas que inspiran fe, son las únicas armas que inspiran seguridad, dignidad, moral. Y son con esas armas con las que hemos ido venciendo y aplastando los revolucionarios a nuestros enemigos.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Mentira. ¿Quién ha escuchado nunca una mentira en boca de un revolucionario? Porque son armas que no benefician a ningún revolucionario, y ningún revolucionario serio tiene necesidad de acudir a una mentira nunca; su arma es la razón, la moral, la verdad, la capacidad de defender una idea, un propósito, una posición.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y en fin, el espectáculo moral de nuestros adversarios es verdaderamente lamentable. Y así los agoreros, los intérpretes, los especialistas en las cuestiones de Cuba y las máquinas electrónicas, han estado trabajando incesantemente para desentrañar este misterio. Que si <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/ernesto-che-guevara/" target="_blank"><strong>Ernesto Guevara</strong></a> (APLAUSOS) había sido purgado, que si Ernesto Guevara estaba enfermo, que si Ernesto Guevara había tenido discrepancias y cosas por el estilo.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Naturalmente que el pueblo tiene confianza, el pueblo tiene fe. Pero los enemigos se valen de estas cosas, sobre todo en el exterior, para calumniar: he ahí al régimen comunista tenebroso, terrible, los hombres se desaparecen, no dejan rastro, no dejan huellas, no hay una explicación; y nosotros dijimos en su oportunidad al pueblo, cuando el pueblo comenzó a notar esa ausencia, que oportunamente hablaríamos, algunas razones tendríamos para esperar.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Nos desenvolvemos en un medio rodeado por las fuerzas del imperialismo. No vive el mundo en condiciones normales; mientras las bombas criminales de los imperialistas yankis estén cayendo en un pueblo como Viet Nam no podemos decir que vivimos en condiciones normales (APLAUSOS); cuando más de 100 000 soldados yankis desembarcan allí para tratar de aplastar el movimiento de liberación; cuando los soldados del imperialismo desembarcan en una república que tiene igualdad de derechos jurídicamente como todas las demás repúblicas del mundo, cual es el caso de Santo Domingo, para pisotear su soberanía (APLAUSOS), no vive el mundo en condiciones normales; cuando alrededor de nuestra patria los imperialistas entrenan mercenarios y organizan ataques vandálicos de la manera más impune, como el caso de Sierra Aránzazu; cuando los imperialistas amenazan con intervenir en cualquier país de la América Latina y del mundo, no se vive en condiciones normales. Y cuando luchábamos en la clandestinidad contra la tiranía batistiana, los revolucionarios que no vivíamos en condiciones de normalidad, teníamos que atenernos a las reglas de la lucha; de la misma manera, aunque el poder revolucionario existe en nuestro país, en lo que se refiere a las realidades del mundo, no vivimos en condiciones normales y tenemos que atenernos a las reglas de esa situación.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y para explicar esto vamos a leer una carta aquí de puño y letra, transcripta a máquina, del compañero Ernesto Guevara (APLAUSOS), que por sí misma se explica. Pensaba yo si debía hacer la historia de nuestra amistad y de nuestro compañerismo, cómo comenzó y bajo qué condiciones comenzó y cómo se desarrolló. Mas no es necesario. Me voy a limitar a leer la carta.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Dice así: &#8220;Habana&#8230; No fue puesta la fecha, puesto que esta carta era para ser leída en el momento en que lo considerásemos más conveniente, pero ajustándonos a la estricta realidad, fue entregada el 1ro de abril de este año, hace exactamente seis meses y dos días. Y dice así:</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY"><a href="https://www.youtube.com/watch?v=dtTzZs1sXmo">https://www.youtube.com/watch?v=dtTzZs1sXmo</a></p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Habana</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Año de la Agricultura</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">&#8220;Fidel:</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">&#8220;Me recuerdo en esta hora de muchas cosas, de cuando te conocí en casa de María Antonia, de cuando me propusiste venir, de toda la tensión de los preparativos.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">&#8220;Un día pasaron preguntando a quién se debía avisar en caso de muerte y la posibilidad real del hecho nos golpeó a todos. Después supimos que era cierta, que en una revolución se triunfa o se muere (si es verdadera). Muchos compañeros quedaron a lo largo del camino hacia la victoria.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">&#8220;Hoy todo tiene un tono menos dramático, porque somos más maduros, pero el hecho se repite. Siento que he cumplido la parte de mi deber que me ataba a la Revolución Cubana en su territorio y me despido de ti, de los compañeros, de tu pueblo, que es ya mío.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">&#8220;Hago formal renuncia de mis cargos en la Dirección del Partido, de mi puesto de Ministro, de mi grado de Comandante, de mi condición de cubano. Nada legal me ata a Cuba, solo lazos de otra clase que no se pueden romper como los nombramientos.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">&#8220;Haciendo un recuento de mi vida pasada creo haber trabajado con suficiente honradez y dedicación para consolidar el triunfo revolucionario. Mi única falta de alguna gravedad es no haber confiado más en ti desde los primeros momentos de la Sierra Maestra y no haber comprendido con suficiente celeridad tus cualidades de conductor y de revolucionario. He vivido días magníficos y sentí a tu lado el orgullo de pertenecer a nuestro pueblo en los días luminosos y tristes de la Crisis del Caribe. Pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días, me enorgullezco también de haberte seguido sin vacilaciones, identificado con tu manera de pensar y de ver y apreciar los peligros y los principios.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">&#8220;Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos. Yo puedo hacer lo que te está negado por tu responsabilidad al frente de Cuba y llegó la hora de separarnos.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">&#8220;Sépase que lo hago con una mezcla de alegría y dolor: aquí dejo lo más puro de mis esperanzas de constructor y lo más querido entre mis seres queridos&#8230; Y dejo un pueblo que me admitió como un hijo; eso lacera una parte de mi espíritu. En los nuevos campos de batalla llevaré la fe que me inculcaste, el espíritu revolucionario de mi pueblo, la sensación de cumplir con el más sagrado de los deberes: luchar contra el imperialismo dondequiera que esté: esto reconforta y cura con creces cualquier desgarradura.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">&#8220;Digo una vez más que libero a Cuba de cualquier responsabilidad, salvo la que emane de su ejemplo. Que si me llega la hora definitiva bajo otros cielos, mi último pensamiento será para este pueblo y especialmente para ti. Que te doy las gracias por tus enseñanzas y tu ejemplo y que trataré de ser fiel hasta las últimas consecuencias de mis actos. Que he estado identificado siempre con la política exterior de nuestra Revolución, y lo sigo estando. Que en dondequiera que me pare sentiré la responsabilidad de ser revolucionario cubano, y como tal actuaré. Que no dejo a mis hijos y mi mujer nada material y no me apena: me alegra que así sea. Que no pido nada para ellos pues el Estado les dará lo suficiente para vivir y educarse.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">&#8220;Tendría muchas cosas que decirte a ti y a nuestro pueblo, pero siento que son innecesarias, las palabras no pueden expresar lo que yo quisiera, y no vale la pena emborronar cuartillas.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">&#8220;Hasta la victoria siempre.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">&#8220;¡Patria o Muerte!</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">&#8220;Te abraza con todo fervor revolucionario,</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Che.&#8221; (APLAUSOS PROLONGADOS)</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Los que hablan de los revolucionarios, los que consideran a los revolucionarios como hombres fríos, hombres insensibles, u hombres sin entrañas, tendrán en esta carta el ejemplo de todo el sentimiento, de toda la sensibilidad, de toda la pureza que se puede encerrar en el alma de un revolucionario.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y nosotros podríamos contestar, todos nosotros: Compañero Guevara: ¡No es la responsabilidad lo que nos preocupa, nosotros estamos responsabilizados con la Revolución, y nosotros estamos responsabilizados con la ayuda al movimiento revolucionario en la medida de nuestras fuerzas! (APLAUSOS PROLONGADOS), y asumimos la responsabilidad y las consecuencias, y los riesgos. Durante siete años casi ha venido siendo así, y sabemos que mientras el imperialismo exista, y mientras haya pueblos explotados y colonializados, seguiremos corriendo esos riesgos y seguiremos asumiendo serenamente esa responsabilidad.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y nosotros teníamos el deber de conformarnos, teníamos el deber de respetar ese sentimiento de ese compañero, esa libertad y ese derecho. ¡Y esa sí es libertad, no la de los que van a ponerse un grillete, sino la de los que van a empuñar un fusil contra los grilletes de la esclavitud! (APLAUSOS.)</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">¡Y esa es otra de las libertades, señor Johnson, que nuestra Revolución proclama! y si los que quieren marcharse para irse a vivir con los imperialistas, a los que a veces los imperialistas reclutan para ir a luchar a Viet Nam y al Congo pueden hacerlo, ¡sépase también que todos los ciudadanos de este país, cuando soliciten permiso, no para ir a luchar junto a los imperialistas, sino para luchar junto a los revolucionarios, esta Revolución no les negará el permiso! (APLAUSOS PROLONGADOS.)</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Este país es libre, señor Johnson, ¡verdaderamente libre para todos!</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y no fue esta la única carta. Junto a esta carta, y para la ocasión en que se hiciese uso de esta carta, también quedaron en nuestras manos distintas cartas de saludo a distintos compañeros y, además —como dice aquí—, &#8220;a mis hijos&#8221;, &#8220;a mis padres&#8221;, y a otros compañeros; cartas escritas por él para sus hijos y para sus padres. Y estas cartas se las entregaremos a los compañeros y a los familiares, y les pediremos que las donen a la Revolución, porque nosotros consideramos que estos son documentos dignos de la historia.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y entendemos que esto lo explica todo, y es lo que a nosotros nos corresponde explicar. Lo demás, que los enemigos se preocupen. Nosotros tenemos bastantes tareas, bastantes cosas que hacer en nuestro país y con relación al mundo; bastantes deberes que cumplir, y los cumpliremos.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Desarrollaremos nuestro camino, desarrollaremos nuestras ideas, desarrollaremos nuestros métodos, desarrollaremos nuestro sistema. Utilizaremos toda la experiencia que pueda sernos útil, y desarrollaremos experiencias nuevas.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Una nueva época surge por entero en la historia de nuestro país, una forma distinta de sociedad, un sistema distinto de gobierno; el gobierno de un partido, del partido de los trabajadores, integrado por los mejores trabajadores, formado con la participación plena de las masas, para poder decir con toda justificación y con toda razón que es la vanguardia de los trabajadores y que es la representación de los trabajadores en nuestra democracia obrera y revolucionaria. Y será mil veces más democrática que la democracia burguesa, porque marcharemos hacia formas administrativas y políticas que implicarán la constante participación, en los problemas de la sociedad, de las masas, a través de los organismos idóneos, a través del Partido, en todos los niveles. E iremos desarrollando esas formas nuevas como solo una revolución puede hacerlo, e iremos creando la conciencia y los hábitos de esas nuevas formas. Y no nos detendremos, no se detendrá nuestro pueblo hasta haber alcanzado sus objetivos finales.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">y este paso significa mucho, significa uno de los pasos más trascendentales en la historia de nuestro país, significa el momento histórico en que las fuerzas unificadoras fueron superiores a las fuerzas que dispersaban y dividían, significa el momento histórico en que todo un pueblo revolucionario se unió estrechamente, en que el sentido del deber prevaleció sobre todo, en que el espíritu colectivo triunfó sobre todos los individualismos, en que los intereses de la patria prevalecieron ampliamente y definitivamente sobre todo interés individual o de grupos, significa haber alcanzado el grado más alto de unión y de organización con la más moderna, la más científica, a la vez que la más revolucionaria y humana de las concepciones políticas.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y somos el primer país de este continente, a más de ser, en el criterio del gobierno imperialista de Estados Unidos, el único país independiente. Porque si la Cámara de Representantes proclama el derecho a intervenir en cualquier país para evitar el peligro de una revolución comunista, aquí hay una revolución comunista en el poder (APLAUSOS). Luego se nos considera el único país independiente. Y, claro, cuando los representantes de los monopolios lanzaron esa bofetada en el rostro de todas las repúblicas de América, emitiendo la declaración de no independencia, unos cuantos —y podría decirse mejor muchos— se han sonrojado de vergüenza, muchos se han escandalizado cuando Estados Unidos declara su derecho a intervenir unilateralmente.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Bueno es recordarles los acuerdos que tomaron contra Cuba, bueno es recordarles la complicidad con las fechorías que contra nuestra patria tramó el imperialismo. Y entonces nosotros fuimos los únicos, los que nos levantamos decididos a morir y dijimos que defendíamos no solo el derecho de Cuba, sino que defendíamos la independencia de los demás pueblos de América Latina (APLAUSOS).</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Los que siembran vientos recogen tempestades, y los que sembraron intervencionismo contra Cuba, rompimientos colectivos contra Cuba, bloqueos contra Cuba, están recogiendo tempestades de intervencionismos y de amenazas contra ellos mismos. Y se asombran y se llenan de pánico y se reúnen los parlamentos y los partidos burgueses dan el grito en el cielo. Ahí tienen los frutos de la complicidad con los imperialistas, ahí tienen lo que es el imperialismo.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y así, cada día que pase, los pueblos verán más nítidamente quién tiene la razón, quién en estos años históricos defendió la verdadera independencia, la verdadera libertad, la verdadera soberanía; y la defendió con su sangre, y la defendió frente al imperialismo y a todos sus cómplices.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Los propios imperialistas les están enseñando. El fantasma del comunismo era incesantemente agitado. Y en nombre de combatir a ese fantasma, los imperialistas yankis han declarado su derecho a desembarcar en cualquier país de este continente, menos en Cuba (APLAUSOS).</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y lo que nosotros hemos avanzado, pero sobre todo lo que nosotros avanzaremos en los años venideros, utilizando todas las posibilidades potenciales de nuestro país, utilizando las enormes fuerzas que hemos organizado y que hemos creado, utilizándolo de una manera organizada, eficaz: esa es la tarea de nuestro Partido.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Tomaremos enorme ventaja, marcharemos a paso vertiginoso hacia el futuro, con un partido que deberá dirigir, que deberá atender todos los frentes, porque todos los frentes deberán ser atendidos por nuestro Partido, todos los problemas deberán ser estudiados. Y para eso hemos creado las comisiones, y nuevas comisiones serán creadas. Y no habrá un solo problema que no sea objeto de estudio y de análisis profundo por parte del Partido, para que de cada análisis salga la orientación, la orientación correcta y la mejor orientación.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y decía que labraremos nuestro camino hacia el comunismo y llegaremos al comunismo. Tan seguros estamos, como de que hemos llegado hasta aquí.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y en medio de las dificultades de todo tipo de este minuto de la historia del mundo, frente a un enemigo cada vez más poderoso, frente al doloroso hecho de la división en las filas revolucionarias en el mundo, nuestra política será de más estrecha unión, nuestra política será la política de un pueblo pequeño, pero independiente y libre.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Nuestro Partido educará a las masas, nuestro Partido educará a sus militantes. Entiéndase bien: ¡Nuestro Partido! ¡Ningún otro partido, sino nuestro Partido y su Comité Central! (APLAUSOS.)</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y la prerrogativa de educar y orientar a las masas revolucionarias es una prerrogativa irrenunciable de nuestro Partido, y seremos muy celosos defensores de ese derecho. Y en materia ideológica será el Partido quien diga lo que debe decir. ¡Y si nosotros no estamos de acuerdo y no queremos y no nos da la gana que las divergencias que dividan al campo socialista nos dividan a nosotros, nadie podrá imponernos semejante cosa! (APLAUSOS.)</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y todo material de tipo político, excepto que se trate de enemigos, solo podrá llegar al pueblo a través de nuestro Partido en el momento y en la oportunidad en que nuestro Partido lo determine (APLAUSOS).</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Nosotros sabemos demasiado bien dónde está el enemigo, quién es el único y verdadero enemigo. Lo sabemos demasiado bien, lo sabemos de sobra. Contra ese enemigo hemos tenido que luchar en condiciones difíciles, para enfrentar a ese enemigo hemos necesitado la solidaridad y la ayuda de muchos, para derrotar la política agresiva de ese enemigo, para seguir enfrentándonos a ella, necesitamos recursos y necesitamos armas. Porque aquí, a miles de millas de distancia de cualquier otro país socialista, a miles de millas de distancia, sin que podamos depender en los momentos decisivos de otra cosa que de nuestras propias fuerzas y de nuestras propias armas, y como estamos conscientes de los riesgos que corremos hoy y de los riesgos que seguiremos corriendo, hemos de estar armados hasta los dientes y preparados hasta la saciedad (APLAUSOS).</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y podemos discrepar en cualquier punto de cualquier partido. Es imposible aspirar a que en la heterogeneidad de este mundo contemporáneo, en tan diversas circunstancias, constituido por países en las más disímiles situaciones y en los más desiguales niveles de desarrollo material, técnico y cultura, que podamos concebir el marxismo como algo así como una iglesia, como una doctrina religiosa, con su Roma, su Papa y su Concilio Ecuménico.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Esta es una doctrina revolucionaria y dialéctica, no una doctrina filosófica; es una guía para la acción revolucionaria, y no un dogma. Pretender enmarcar en especies de catecismos el marxismo, es antimarxista.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">La diversidad de situaciones inevitablemente trazará infinidad de interpretaciones. Quienes hagan las interpretaciones correctas podrán llamarse revolucionarios; quienes hagan las interpretaciones verdaderas y las apliquen de manera consecuente, triunfarán; quienes se equivoquen o no sean consecuentes con el pensamiento revolucionario, fracasarán, serán derrotados e incluso suplantados, porque el marxismo no es una propiedad privada que se inscriba en un registro; es una doctrina de los revolucionarios, escrita por un revolucionario, desarrollada por otros revolucionarios, para revolucionarios.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y nosotros habremos de caracterizarnos por nuestra confianza en nosotros mismos, por nuestra confianza en nuestra capacidad para seguir y desarrollar nuestro camino revolucionario. Y podremos discrepar en una cuestión, o en un punto, o en varios puntos con cualquier partido; las discrepancias cuando son honestas están llamadas a ser transitorias. Lo que nunca haremos es insultar con una mano y pedir con otra, y sabremos mantener cualquier discrepancia dentro de las normas de la decencia con cualquier partido, y sabremos ser amigos de quienes sepan ser amigos, y sabremos respetar a quienes nos sepan respetar.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y estas pautas determinarán siempre nuestra libérrima conducta, y jamás le pediremos permiso a nadie para hacer nada, jamás le pediremos permiso a nadie para ir a ninguna parte, jamás le pediremos permiso a nadie para ser amigo de algún partido o de algún pueblo.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Sabemos la transitoriedad de los problemas. Y los problemas pasan, los pueblos perduran; los hombres pasan, los pueblos quedan; las direcciones pasan, las revoluciones persisten. Y nosotros vemos algo más que transitorias relaciones en las relaciones entre los partidos y entre los pueblos revolucionarios: vemos relaciones duraderas y relaciones definitivas.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y de nuestra parte nunca saldrá nada tendiente a crear diferencia, algo más que entre los hombres, entre los pueblos. Y nos guiaremos por ese elemental principio, porque sabemos que es una posición correcta, que es un principio justo. Y nada nos apartará de la dedicación de todas nuestras energías a la lucha contra el enemigo de la humanidad, que es el imperialismo. Porque nosotros no podremos decir jamás que sean cómplices de los imperialistas a los que nos han ayudado a derrotar a los imperialistas (APLAUSOS).</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Y aspiramos no solo a una sociedad comunista, sino a un mundo comunista en que todas las naciones tengan iguales derechos; aspiramos a un mundo comunista en que ninguna nación tenga derecho al veto, y aspiramos a que el mundo comunista del mañana no presente jamás el mismo cuadro de un mundo burgués desgarrado por querellas intestinas; aspiramos a una sociedad libre, de naciones libres, en que todos los pueblos —grandes y pequeños— tengan iguales derechos.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Defenderemos, como hemos defendido hasta hoy, nuestros puntos de vista y nuestras posiciones y nuestra línea, de manera consecuente con nuestros actos y con nuestros hechos. Y nada nos podrá apartar de ese camino.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">No es fácil, en las complejidades de los problemas actuales y del mundo actual, mantener esa línea, mantener ese inflexible criterio, mantener esa inflexible independencia. ¡Pero nosotros la mantendremos! Esta Revolución no se importó de ninguna parte, es un producto genuino de este país, ¡nadie nos dijo cómo teníamos que hacerla, y la hemos hecho! (APLAUSOS); ¡nadie nos tendrá que decir cómo la seguiremos haciendo, y la seguiremos haciendo! ¡Hemos aprendido a escribir la historia, y la continuaremos escribiendo! Eso que no lo dude nadie.</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Vivimos en un mundo complejo y un mundo peligroso. Los riesgos de ese mundo los correremos dignamente y serenamente. ¡Nuestra suerte será la suerte de los demás pueblos, y nuestra suerte será la suerte del mundo!</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">Les pido a todos los compañeros aquí presentes, a todos los representantes de nuestro Partido, a todos los secretarios de los núcleos en esta especie de amplísimo congreso, les pido a los que aquí representan la voluntad del Partido, del Partido que representa a los trabajadores, les pido la ratificación de los acuerdos de la Dirección Nacional (APLAUSOS), les pido la ratificación plena y unánime al Comité Central de nuestro Partido (APLAUSOS), les pido el pleno apoyo a la línea seguida por la dirección revolucionaria hasta aquí (APLAUSOS), y el pleno apoyo a la política proclamada hoy aquí (APLAUSOS).</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">¡Viva el Partido Comunista de Cuba! (APLAUSOS Y EXCLAMACIONES DE: &#8220;¡Viva!&#8221;)</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">¡Viva su Comité Central! (EXCLAMACIONES DE: &#8220;¡Viva!&#8221;)</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">¡Viva nuestra Revolución socialista y comunista! (EXCLAMACIONES DE: &#8220;¡Viva!&#8221;)</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">¡Patria o Muerte!</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">¡Venceremos!</p>
<p style="text-align:justify;" align="JUSTIFY">(OVACION)</p>
<p style="text-align:justify;">
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		<title>&#8220;Ningún lenguaje es inocente. El inocente es uno, si se lo cree&#8221;</title>
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		<pubDate>Wed, 02 Apr 2014 13:44:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iroelsanchez]]></dc:creator>
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				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-405770" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2014/04/11592-fotografia-g.jpg"></div></div></td></tr></table><h5 style="text-align:justify;"><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/fernando-martinez-heredia/"><strong>Fernando Martínez Heredia</strong></a></h5>
<p style="text-align:justify;"><a href="http://wp.me/p10AwN-ays"><img class="alignleft wp-image-40577 size-none" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2014/04/11592-fotografia-g.jpg" alt="fernando-martinez-heredia" width="196" height="287" /></a>La Rectora Miriam me incorporó amablemente a una información muy amplia sobre la <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/UCI/"><strong>UCI</strong> </a>que ella ofreció a los periodistas. Fue sumamente interesante para mí, pero a la vez me he sentido angustiado al pensar que estaban ustedes esperándome desde las diez. Bueno, sabemos que estas cosas forman parte de la vida.</p>
<p style="text-align:justify;">El cuestionario que me pasó Juan Manuel para nuestra reunión necesitaría dos sesiones para abordarlo. En una no cabe. Es ambiciosísimo, por eso me gustó mucho. Pero vamos a tener que prorrogar una parte, y continuarlo, quizás como decían los sindicatos antiguos: declarándonos en sesión permanente.<span id="more-40576"></span> Esta vez, como ya tenemos poco tiempo, voy a asomarme a los problemas, sintetizar, y también tendré que ser omiso.</p>
<p style="text-align:justify;">La primera cuestión: ¿por qué hablamos de un socialismo cubano?, ¿qué vicisitudes ha arrostrado? Una segunda pregunta: si crear socialismo implica sucesión y simultaneidad de revoluciones y cambios culturales, como pienso yo, ¿qué rasgos ha tenido concientizar durante este proceso? Y en la actualidad, ¿esa tarea va bien?, ¿les llega realmente a las personas?, ¿cómo relanzar el proceso concientizador? Me da la impresión de que quien pregunta cree que no le va bien, porque habla de relanzar. La tercera cuestión: ¿a su juicio, qué tipo de socialismo debemos construir? La cuarta y la quinta pregunta: ¿estamos asumiendo como algo imposible crear una sociedad más igualitaria?, ¿qué se esconde tras la crítica mayoritaria al igualitarismo? Y todavía queda una pregunta: ¿cómo pueden ayudar los medios a la concientización y las transformaciones positivas de la sociedad cubana? Además, el reclamo de la presencia de los intelectuales y de la cultura en los medios.</p>
<p style="text-align:justify;">Entre otros defectos, tengo el de ser marxista. Creo, como el joven <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/marx/"><strong>Carlos Marx</strong></a> del Manifiesto Comunista, que los comunistas se diferencian de otros revolucionarios en que nunca dejan de ver el movimiento en su conjunto, y no solo algunas partes de él. Esto obliga, entonces, a tratar de alcanzar una comprensión totalizadora del conjunto, operación que no intenta convertirnos en sabios; como decía Federico Engels, no es para escribir libros que llenen estantes, es para la lucha revolucionaria. Es decir, para trabajar con eficiencia sobre los problemas en detalle, sobre las cosas concretas. Los conceptos que no sirvan para trabajar con algo, no sirven. Aunque suenen bonitos, aunque estén de moda. Por eso yo traía una introducción histórica del proceso revolucionario desde 1959, porque resulta imposible comprender la actualidad para actuar sobre ella sin tener en cuenta ese proceso. Pero no hay tiempo para hacerlo, y esa es una ausencia muy fuerte que lastrará mi exposición.</p>
<p style="text-align:justify;">El problema actual cubano no puede abordarse solamente desde la coyuntura. La coyuntura es condicionada por los últimos 55 años en su conjunto; en ciertos aspectos, por eventos de años específicos, como 1961-1962, o 1989-1992. En otros, por los tiempos del asalto al Moncada, por los de la república burguesa neocolonial del siglo XX y hasta por el siglo XIX. La Revolución del 95 fue la gran epopeya que hizo a los cubanos, y cuando aquí la gente se pone demasiado disgustada, se sigue emocionando con el Himno Nacional. La gente puede estar disgustadísima, pero sigue detrás de la bandera cubana. Cuando algunos quisieron cambiar el nombre al país y llamarle República Socialista de Cuba, durante las discusiones del Proyecto de la Constitución de 1976, la propuesta fue derrotada en todas las asambleas en que se presentó. Cuba es comunista, se decía, pero se llama República de Cuba.</p>
<p style="text-align:justify;">Es decir, si no tenemos en cuenta la acumulación cultural histórica del país no entenderemos nada y, por tanto, no podremos trabajar. El problema es grave porque, por otra parte, lo histórico ha sido verdaderamente devaluado. Por ejemplo, la enseñanza de la Historia de Cuba es de muy baja calidad: simplista, omisa, sin conflictos ni contradicciones, formalista. Una cantidad enorme de muchachos saben muy poco de la historia de Cuba y, algo peor, no se sienten atraídos por ella, sobre todo por lo deficiente que es su enseñanza.</p>
<p style="text-align:justify;">Es desesperante el escaso tiempo que tendremos hoy. ¿Por qué no hacemos otra actividad conmigo en una fecha posterior? Así hablaríamos tranquilamente las cosas necesarias, y a ustedes les daría tiempo no solo a preguntarme, sino a expresarme sus opiniones, sus desacuerdos. Quisiera recordarles que ustedes no son un colectivo más: por lo que aprenden y por las características de este plantel es necesario que ustedes se conviertan en cuadros políticos. Yo sé que la palabra cuadro es feísima. Nadie quiere ser cuadro, es verdad, tienen la razón. Sin embargo, lo que necesita el país es que sean cuadros políticos como los que quería el <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/che-guevara/"><strong>Che</strong></a>, e intelectuales en el sentido en que el comunista <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/gramsci/"><strong>Antonio Gramsci</strong> </a>identificaba a los intelectuales orgánicos de la revolución. Por consiguiente, ustedes deben cumplir unos deberes que no tienen otros. No se trata meramente de criticar, sino, sobre todo, de hacer cosas positivas. Los que hacemos muchas críticas tenemos la obligación de afirmar primero, una y otra vez: hay que hacer, sobre todo, cosas positivas. Quienes tienen más preparación, y medios para llegar a más gente y que sus mensajes influyan en la gente, tienen sin duda más obligaciones. Muchas más obligaciones.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Por qué hablamos de un socialismo cubano? No tenemos tiempo hoy para desarrollarlo, quisiera que no dejemos de abordar la última pregunta. Seré telegráfico. Hablamos de un socialismo cubano por necesidad, no por nacionalismo. Unir el socialismo y la liberación nacional fue un requisito sin el cual no era posible que triunfara y se mantuviera una revolución en Cuba. Y no solo en Cuba, creo que ese requisito habrá que satisfacerlo en la mayor parte del planeta. Eso implica una gran contradicción en el seno del socialismo marxista. Aunque Carlos Marx no era el único antiburgués ni el único socialista de su tiempo, fue capaz de desarrollar una teoría y una propuesta que han resultado insuperables como bases para comprender las sociedades capitalistas, los modos de combatir el capitalismo y la formulación de un proyecto mundial de una sociedad liberada con una nueva cultura. Marx negó todo regreso a sociedades previas para lograr la liberación, y las llegó a ver como conservadoras. La diferencia entre el capitalismo y todas las sociedades de dominación anteriores –dice en El Capital– es que estas viven reproduciéndose a sí mismas, mientras el capitalismo vive revolucionándose a sí mismo. Esa sociedad europea avanzada del siglo XIX crearía las premisas para el gran salto: enormes fuerzas productivas y un antagonismo insalvable entre burgueses y proletarios. Solo mediante la práctica revolucionaria sería posible acabar con el capitalismo y crear la sociedad liberada comunista, los protagonistas serían los proletarios europeos.</p>
<p style="text-align:justify;">El capitalismo solo pudo desarrollarse y tener un alcance mundial mediante la colonización de la mayor parte del mundo, a la cual saqueó y explotó, arrasó culturas y estableció divisiones, le impidió ser dueña de sus recursos y satisfacer las necesidades de las mayorías, y convirtió el resultado en un sistema permanente. Por eso, en países como Cuba, la revolución socialista ha estado obligada a ser de liberación nacional, mientras que en Europa la nación y el nacionalismo han sido denunciados por los marxistas como recursos de la hegemonía de la burguesía. Esta es la primera razón de ser de un socialismo cubano.</p>
<p style="text-align:justify;">En la historia cubana ha habido dos posiciones y dos concepciones del socialismo, y no una sola. Una de ellas procede de la idea europea que referí, que la Internacional Comunista trató de universalizar a partir de 1919. Ella inspiró la fundación de Partidos Comunistas en Cuba y muchos otros países. La otra procede de las necesidades, la historia y la cultura de resistencia y de rebeldía del pueblo cubano, y de sus representaciones, motivaciones y acciones sociales y políticas. En Cuba, los iniciadores y primeros líderes del socialismo cubano fueron Julio Antonio Mella y Antonio Guiteras. En un gran número de países se produjo una historia de desencuentros, contradicciones y conflictos, a veces trágicos, entre el socialismo procedente de la Internacional Comunista y las necesidades, movimientos y luchas de los pueblos colonizados y neocolonizados.</p>
<p style="text-align:justify;">Los dos modos de concebir y entender el socialismo se desplegaron durante la Revolución del 30 y después continuaron existiendo en nuestro país. Frente a la dictadura implantada en marzo de 1952, <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/fidel-castro/"><strong>Fidel</strong></a> y sus compañeros partieron de la práctica consciente y organizada de minorías, iniciaron la lucha, la mantuvieron y se ganaron la conducción de sectores cada vez más amplios, que se movilizaban y se volvían simpatizantes o combatientes. Las gestas del Moncada y del Granma fueron criticadas por la otra manera de entender el socialismo en Cuba, como actos de pequeño-burgueses, militaristas y otros dicterios, cuyas actividades perjudicaban las demandas de la clase obrera. Es decir, aquel era un conflicto de ideas y de posiciones políticas. Fue decidido por la práctica revolucionaria: la insurrección se convirtió en la expresión suprema de la lucha de masas, derrotó a la tiranía y abrió la puerta a una revolución verdadera y profunda.</p>
<p style="text-align:justify;">Con el triunfo de su revolución en 1959, Cuba produjo un aporte cultural revolucionario descomunal. Fue la victoria de un movimiento insurreccional convertido en revolución popular, socialista de liberación nacional, al pie mismo de los <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/estados-unidos/"><strong>Estados Unidos</strong></a>, en un país neocolonizado, absolutamente occidental, donde todo se medía por el valor del dinero. Los cambios tuvieron que ser insólitos, porque era casi imposible concebir una transformación tan profunda y abarcadora como la que sucedió, y las personas tuvieron que violentar a fondo sus comportamientos, motivaciones, relaciones sociales, sentimientos e ideas. Un joven economista mexicano muy destacado, Juan Noyola, vino a Cuba en 1959 al frente de una delegación de la <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/CEPAL/"><strong>CEPAL</strong></a> –Comisión Económica para América Latina, de la ONU—que hizo un estudio de la situación. Noyola escribió: “En el fondo de Cuba, el campesino más miserable, descalzo, en harapos, todo lo mide a partir del dinero. En Cuba, el dinero es el equivalente general de las mercancías”. Para ser, la gran revolución debió abatir ese poder del dinero sobre la gente. Aquel mexicano decidió quedarse a trabajar y vivir aquí, y murió junto a toda la delegación cubana de la que formaba parte en un accidente aéreo en Los Andes, en noviembre de 1962. Por cierto, el edificio de la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana lleva su nombre, aunque sospecho que gran parte de los estudiantes no sepan quién fue Noyola.</p>
<p style="text-align:justify;">Como tantas veces, la historia nos brinda lecciones fundamentales. La idea de que el socialismo es la conversión de cosas imposibles en cosas posibles y en realidades mediante la actuación de los revolucionarios es básica para hoy, para el 2014. Si uno cree, o lo inducen a creer, que solo se puede reproducir lo existente, está situado en una posición totalmente diferente: la que piensa que las fuerzas productivas son las que determinan las relaciones de producción y la vida social, es decir, que ciertos datos económicos seleccionados determinan el sistema económico y toda la vida social. Es la “obligada correspondencia” que se estudiaba en los manuales del dogmatismo marxista. Los más jóvenes de ustedes son más felices, porque nunca tuvieron que estudiar eso, pero los demás no hemos sido tan felices. Por eso el Che escribió en su Diario de Bolivia, al inicio de la entrada del día 26 de Julio: “26 de Julio. Asalto al Moncada. Asalto contra las oligarquías y contra los dogmas revolucionarios”. Un asalto contra el poder de ellos y contra los dogmas nuestros.</p>
<p style="text-align:justify;">Ese conflicto no fue resuelto, sin embargo, con las experiencias históricas que acabo de mencionar. Continúa hasta hoy, lo que va cambiando son su contenido específico y sus condicionantes. En mi opinión, el socialismo economicista no podrá darle una salida socialista y eficaz a la situación actual: tendremos que apelar al socialismo cubano.</p>
<p style="text-align:justify;">Traigo en mis notas al menos otras cuatro razones de la procedencia del socialismo cubano. Las veremos en el próximo encuentro. Pero permítanme al menos comentarles un aspecto que me parece importante no dejar para después. La democratización del consumo cultural, emprendida por el capitalismo desde 1945 en adelante, la estamos pagando muy caro los demás. Además de resultar efectiva para la reformulación de su hegemonía a escala planetaria después de la prolongada etapa de crisis iniciada con la Primera Guerra Mundial y la Revolución de Octubre, se anticipó al proceso del último cuarto del siglo, de hipercentralización y financiarización del gran capital transnacional, gigantesco sistema internacional de cobro de tributos, despojo a países de sus recursos naturales y deterioro acelerado de las condiciones de vida en la Tierra. Un proceso que lleva adelante mediante eliminación de soberanías nacionales, agresiones militares y presiones de todo tipo, gran depredación del medio, especulación con los alimentos y otras muchas fechorías. El imperialismo actual no respeta las conquistas del siglo XX, ni siquiera las que puso a su servicio, confiado en que las luchas de clases y de liberación nacional no volverán a ganar fuerza y extenderse.</p>
<p style="text-align:justify;">Este sistema, que llega a violentar su propia naturaleza y a eliminar las promesas del progreso, el desarrollo y la autodeterminación de los pueblos, tiene que volverse muy superior en el terreno del control de las ideas, las conciencias, los deseos, los sentimientos y la vida espiritual en general, para prevenir las resistencias y las rebeldías que lo pondrían en peligro mortal. La democratización del consumo cultural en manos del imperialismo es hoy un arma más importante que las contiendas con soldados y drones, en la guerra cultural mundial que libra contra los pueblos. Estamos obligados a identificarla bien, y a actuar con suma inteligencia para enfrentarla, y al mismo tiempo avanzar en una extraordinaria labor positiva de utilización de los medios que se van poniendo a nuestro alcance, para ponerlos al servicio de nuestra sociedad. Tendremos que ser muy creativos y tener muy claros y firmes nuestros principios. Y, en mi opinión, será imprescindible que nos situemos en las ideas y las posiciones del socialismo cubano.</p>
<p style="text-align:justify;">La segunda pregunta que me hacen tiene como premisa la concepción que comparto, porque entender que la época de transición socialista implica y exige una sucesión y una simultaneidad de revoluciones y cambios culturales es asumir la concepción del socialismo cubano. Pero no da tiempo a abordar hoy esa pregunta. Lo mismo debo hacer con la tercera –¿qué tipo de socialismo debemos construir?–; mi comentario iba a ser larguísimo.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Estamos asumiendo como imposible crear una sociedad más igualitaria? ¿Qué se esconde tras la crítica mayoritaria al igualitarismo? Esta cuarta pregunta es un poco provocadora, lo que hace que me guste más. Lo primero es constatar que hay una ausencia crónica de debate de ideas y de fundamentación conceptual de la Revolución, y, por tanto, de sus problemas, sus estrategias, sus principios, sus tácticas y su proyecto. Esa ausencia ya lleva años, por eso es que le llamo crónica. Fue impuesta primero por la gran crisis del inicio de los años noventa, de la calidad de la vida, la economía, la viabilidad del país, ya no de una forma o de otra, sino de cualquier forma, y la crisis de la seguridad nacional, puesto que había terminado la geopolítica de la bipolaridad. También era una situación crítica para la idea misma de socialismo, porque en esos años se había desprestigiado el socialismo a escala mundial, y el sistema dominante intentaba que todos consideraran que el socialismo era algo que había sucedido, un hecho del pasado.</p>
<p style="text-align:justify;">Dejemos a un lado el examen de un evento que, sin embargo, fue el fundamental: el socialismo cubano no cayó. Para el sistema totalitario de formación de opinión pública dominante en el mundo era tan lógico y esperable que cayera, que la única respuesta que pudo articular cuando la Revolución cubana no pasó a la historia fue no referirse nunca más a ese hecho. Para ellos, eso es suficiente; pero, para nosotros, no. Debemos conocer lo que sucedió y por qué pudo suceder, y extraer las valiosas lecciones que contiene.</p>
<p style="text-align:justify;">La opción de confiarse a las prácticas y limitarse a repetir algunas verdades y algunas consignas tuvo su razón de ser, pero ha tenido sus costos, como toda decisión importante. La ausencia de debate de ideas y de elaborar o reelaborar una fundamentación de nuestro socialismo se fue volviendo crónica, y en el vacío resultante también aparecieron o se fortalecieron creencias y lugares comunes que son erróneos y resultan muy perjudiciales, nos debilitan. ¿Por qué? Porque ellos sustituyen a las ideas y porque oscurecen u ocultan las fuerzas históricas que han sido y son vitales para la Revolución, que forman parte de nuestra acumulación cultural revolucionaria.</p>
<p style="text-align:justify;">Esas ideas o creencias –son, sobre todo, creencias–, esos lugares comunes, producen formulaciones que se contradicen con los principios de la Revolución, o son por lo menos ajenas a ella, y a sus experiencias históricas. Sumándome a la provocación, agregaría también la expresión “paternalismo”. Y la extrema timidez en el uso público de la palabra socialismo.</p>
<p style="text-align:justify;">Es un grave error atacar, utilizando generalidades despectivas, la idea de una sociedad igualitaria. Eso induce a que podamos creernos que aquellos fueron grandes errores que cometimos, que nos han hecho mucho daño, que al fin nos hemos dado cuenta y por fin los echaremos a un lado. La Revolución cubana plasmó la idea igualitaria a una escala colosal, con las medidas tan profundas como tan justas de redistribución de la riqueza social entre la población, y al establecer como regla la igualdad de oportunidades. Esas realidades han estado en la base del consenso sumamente activo de la mayoría de la población con el poder revolucionario, y formó parte de una totalidad revolucionaria que nos aportó inmensas fuerzas morales y políticas, pero que también nos aportó enormes logros materiales, y representaciones y proyectos nacionales, personales y familiares que son singulares en el mundo. Recuerdo que un embajador en Cuba de un país del llamado Primer Mundo dijo una vez: “En materia de política exterior todos los países son Sancho Panza, menos Cuba, que es Don Quijote”. Un elogio de una persona cuya ideología está lejos de la nuestra, pero sabe discernir lo que es digno y admirable de lo que no lo es.</p>
<p style="text-align:justify;">Esos ideales superiores convertidos en realidades fueron los que salvaron a Cuba de sus enemigos. Todas las veces que surgió la tentación, o la necesidad, la Revolución no se transó ni claudicó, por sus principios y porque aprendimos que si nos hubiéramos transado, al final habríamos perdido todo. Lo que este país ha hecho transformó en un grado y un contenido maravillosos la conciencia social del pueblo. Hace sesenta años era muy difícil imaginarse un país donde el dinero fuera más importante que en Cuba. En realidad, desde hace doscientos años era así, porque el enorme negocio burgués de la esclavitud masiva en Cuba fue modernísimo. No fue un atraso, eso es falso. Todavía es usual recordar, erróneamente, como abuelitos de la nación, a unos caballeros criollos de Cuba que se mantuvieron siempre rigurosamente dentro del orden colonial que protegía su propiedad sobre empresas y personas y su lugar social predominante. Eran tan modernos que estaban al día de lo último de Europa, pero tuvieron tanto dinero, rango y cultura a costa del trabajo y la vida de los esclavos. Los ingenios azucareros en los que molieron junto con las cañas las vidas de un millón de personas no llevaban tantos nombres de santos o vírgenes como de lugares geográficos –a veces exóticos–, asuntos de negocios o heroínas de las novelas románticas europeas. Muy modernamente cometieron crímenes horrorosos durante un siglo.</p>
<p style="text-align:justify;">En aquella Cuba, la libertad del esclavo urbano estaba ligada a su capacidad de ahorrar algún dinero. Llegó a haber una ley, le llamaban de coartación, que le permitía ir pagando su precio de compra en la comisaría de policía, si su dueño no se lo quería aceptar. Piensen en la esperanza en el poder del dinero que generaría la libertad individual que llegaba a obtener una pequeña minoría.</p>
<p style="text-align:justify;">La Revolución, que incluyó el igualitarismo entre sus virtudes, desarrolló e inspiró los trabajos y los sacrificios de millones de personas, a las cuales hizo muchísimo mejores como seres humanos. Personas más capaces de ser solidarios, de aspirar a felicidades altruistas, es decir, felicidades que no existen mediante la miseria, el despojo o el desvalimiento de los otros. La idea igualitarista forma parte de lo que ha hecho a Cuba admirable y muy admirada por millones de personas, que nos siguen viendo como su esperanza: “ellos han logrado lo que nosotros quisiéramos lograr”. Silenciar, olvidar o negar nuestros logros también contribuye a desmoralizarnos, precisamente por la fuerza moral que tienen esos logros. Y baja la capacidad defensiva de la Revolución.</p>
<p style="text-align:justify;">Esas creencias erróneas se apoyan mucho en lo que parece ser de “sentido común”, sin darse cuenta de que el sentido común es burgués. Alientan el planteo de dilemas falsos, como el de que hay quien tiene éxito y quien fracasa. ¿Ustedes no se han fijado en los seriales y las películas norteamericanos a los que nos somete todos los atardeceres y las noches la televisión cubana? Parecen tener el objetivo de que nos aficionemos a la manera de vivir de los jovencitos y las jovencitas de Estados Unidos por las tardes, y a la de los adultos por las noches. Uno de los axiomas que divulga para que lo consuma la mayoría es: “él es un hombre de éxito” o “él es un fracasado” Ustedes saben que ningún lenguaje es inocente. Ningún lenguaje es inocente. El inocente es uno, si se lo cree. Esas creencias pueden favorecer tendencias que son potencialmente opuestas al socialismo, como el apoliticismo y la conservatización social.</p>
<p style="text-align:justify;">El conservatismo social y el apoliticismo son diferentes entre sí, pero son complementarios. Estos enemigos de la sociedad que hemos logrado construir se han desarrollado y crecido en las dos últimas décadas. El apoliticismo ha disminuido en los últimos años, la politización ha experimentado una recuperación. Contamos hoy con una parte de la generación joven que tiene ansia de actuar en política. En los años noventa no era así, fue más bien una generación de frustraciones. Pero como no puedo hacer trizas por falta de tiempo lo que quería explicarles, quiero al menos resaltar que el apoliticismo parece ser ajeno a lo político y no comprometer a quien lo practica con ninguna posición política, pero en Cuba tiene una consecuencia política funesta para el socialismo, al corroer por omisión la imprescindible participación política del pueblo, sin dar oportunidad de persuasión o de confrontación de ideas.</p>
<p style="text-align:justify;">Por su parte, la conservatización social puede parecer incluso que tiene que ver solamente con la vida privada de las personas. No pretende otra cosa que recuperar los usos, las normas, los comportamientos, las reacciones, los valores, las visiones de la vida y del mundo, “que había antes”. Su propósito, en última instancia, sería “volver a la normalidad”. Pero, en el fondo, esa supuesta normalidad es la de la vida y las relaciones sociales que regían antes de la Revolución. Cuando yo era un niño, por ejemplo, lo normal era que yo ni era blanco ni negro, y que no nos moríamos de hambre; comíamos bien, aunque con un solo cubierto. Mi familia había subido unos peldaños en la escala social durante el último medio siglo. Pero los muchachos aprendimos a no aspirar a trabajar en ningún banco, comercio u otros lugares donde no permitían trabajar a personas que no tuvieran la piel blanca. Desde que era pequeñito me enseñaron a darme mi lugar. Así se llamaba eso: “aprender a darse su lugar”. Eso es lo que pretende el conservatismo social en la Cuba actual: que volvamos “a lo normal” y que cada cual “se dé su lugar”. Es decir, que la sociedad que hemos creado se suicide.</p>
<p style="text-align:justify;">No me olvido que tenemos dos formidables enemigos en la burocratización ya cristalizada –el burocratismo– y en la inercia. Son dos enemigos malos que han crecido como la mala hierba. La inercia es más “democrática” que el burocratismo, es un desarme general que consiste en no actuar, sino esperar: “no vamos a actuar, vamos a esperar”. Ya bastante cosas negativas tendríamos con lo dicho, pero lo peor es que está en marcha una campaña subversiva muy bien ideada por el imperialismo contra Cuba. Sería muy tonta la persona consciente que no se dé cuenta. Tal vez hasta esté bien organizada, no solo bien ideada. Con ella se pretende reforzar cada vez más las tendencias a admitir el capitalismo en Cuba. Es decir, desarmarnos ideológicamente por dentro, debilitar la conciencia y el deseo de seguir siendo socialistas, y facilitar acciones de desestabilización y deslegitimación del orden vigente que sirvan como marco para iniciativas de subversión que sean más abiertas y efectivas, y faciliten el intervencionismo. Los contrarrevolucionarios de siempre, lo que hacen y dicen, ya no están en la línea principal de subversión. Los importantes ahora para el imperialismo son más jóvenes, son inteligentes y graduados universitarios, con más capacidades y más posibilidad de comunicarse.</p>
<p style="text-align:justify;">Por consiguiente, es un deber de todos los que tenemos actividades y papeles intelectuales enfrentarnos con inteligencia y decisión al conjunto de nuestros problemas, a la totalidad del enfrentamiento cultural que existe en Cuba entre el capitalismo y el socialismo, a la tarea de hacer crecer la conciencia y lograr que las transformaciones sociales en curso tengan un saldo positivo para el socialismo. Es esencial enfrentar la situación como una totalidad. Si atendemos la cuestión de la subversión como algo aparte y lo absolutizamos cometeríamos un gran error, y nos debilitaríamos. Para decirlo de una manera más clara: si entendemos la subversión como el problema de reprimirla solamente, nos debilitaremos, porque ese es solo un aspecto de lo que es necesario hacer.</p>
<p style="text-align:justify;">El compañero <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/raul-castro/"><strong>Raúl</strong></a> ha dicho una y otra vez que hay que debatir y llegar a tener divergencias, para plantear bien los problemas y encontrarle las mejores soluciones. Ha sido muy difícil que los medios se hagan eco efectivo de esos llamados. Recuerdo que hace unos años Raúl despedía al presidente de Angola en el aeropuerto y hubo una especie de conferencia de prensa con él al final, pero como nadie le preguntaba por ese tema, Raúl aprovechó la ocasión y dijo que debemos tener discusiones y tiene que haber divergencias. Nadie se lo había preguntado, y yo me dije: “¿qué es esto? Si el presidente está obligado a utilizar ese recurso es porque, si no lo hace así, no se lo publican”. Es decir, tenemos que ir a contracorriente de algunos hábitos que son muy perjudiciales. Por ejemplo, el amplio espectro de cuestiones que se sospecha que puedan ser peligrosas. O la autocensura que hemos padecido, un mal infinitamente peor que la censura. La censura incluso se puede despreciar u odiar, se puede rechazar. Pero la autocensura se la hace uno mismo, y por lo tanto se disimula por completo, mediante la buena intención, el patriotismo o el oportunismo disfrazado de cobardía.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Cómo pueden ayudar los medios a la concientización y a transformaciones positivas de la sociedad cubana? ¿Cómo lograr más presencia de los intelectuales y de la cultura en los medios? Esto es lo más importante para ustedes, pero mi función no puede ser dedicarle la mayor parte del tiempo y por eso es que no lo pretendía, porque de eso ustedes saben incomparablemente más que yo. Sería bailar en la casa del trompo. Lo que puedo intentar es ayudarlos en aspectos de su formación y su información que pueden servir a esa especialización que ustedes tienen, y desde mi ignorancia llamarles la atención con comentarios agudos. A mí me parece que hay que adquirir una sólida formación, una formación mayor que lo que la especialización exige, para poder ser un buen especialista y para tener claridad de por qué uno hace una cosa, por qué no hace otra, por qué lo que le están diciendo es bueno o malo, por qué a uno se le deben ocurrir ideas o prácticas que nadie le ha orientado. Una de las cosas más terribles de la necesidad que hemos tenido de una unidad férrea es eso de que no se te debe ocurrir nada, sino esperar que te digan qué y cómo, algo que es tan desarmante y negativo.</p>
<p style="text-align:justify;">Viendo el problema en términos más generales, es muy duro que a la suma inmensa de capacidades que tiene el pueblo cubano le corresponda un porcentaje tan escaso de utilización de ellas. Los cubanos tienen un nivel extraordinario de formación general y de formación especializada, de conocimiento de profesiones, incluso de ciencias, de investigación-desarrollo y básica, pero es escasísimo el porcentaje de su utilización, con evidente perjuicio de todos los campos afectados y todas las iniciativas de eficiencia y de cambios necesarios. Solo añado que además de ver y criticar esto, ya es lo más importante cambiar la situación en el área en que cada uno se mueve y pelear entre todos por cambios más generales.</p>
<p style="text-align:justify;">Hay que tener una información suficiente y honesta sobre nuestro propio país. Real y bastante. A veces la información no es real, y por lo general no es bastante. Y esto incluye su historia, su Revolución, sus problemas. A veces escucho un dato que ofrecen en un medio sobre un tema económico que es realmente absurdo, imposible. Y sucede porque los que tuvieron que ver con su confección y aprobación para emitirse no sabían nada del tema. Se ofrece, por ejemplo, un dato de producción que podría alcanzarse en Canadá o <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/brasil/"><strong>Brasil</strong></a>, pero no en Cuba, o, al contrario, se reduce lo que existe en miles a unidades. No es posible que los conocimientos de economía se reduzcan a cómo están las guaguas en La Habana. Saber, por ejemplo, lo relativo al níquel de Cuba, es poder actuar como especialista y contribuir a la concientización revolucionaria en los medios.</p>
<p style="text-align:justify;">Se puede ser revolucionario y no saber nada del níquel, pero no es conveniente si uno trabaja en los medios. Saber que la Cuba revolucionaria tenía la reserva de níquel más grande del mundo, y que al extraer el níquel la cola, que es como se llama lo que sobra, tenía un contenido de 49 % de hierro, y que con eso se puede hacer un complejo siderúrgico muy poderoso, y que de las veintisiete formas en que se mejora el níquel –y se obtiene mayor valor agregado– en Cuba se podían mejorar 21, un número absolutamente superior al mínimo que permite una explotación muy satisfactoria. Si uno ignora todo eso, ¿cómo va a saber qué cosa es ser una colonia?, ¿en qué se diferencia un recurso natural de su explotación económica viable?, ¿por qué la URSS, un país que dice ser su hermano durante los treinta años que duraron nuestras relaciones estrechas, no le vende a Cuba una siderúrgica? Para que no fuéramos demasiado libres. Si uno convierte ese níquel y ese hierro en laminados de acero y en aceros de alta calidad; si uno puede separar el níquel del cobalto que contiene también, para no venderlos juntos como un sínter de níquel más cobalto, porque el cobalto vale muchísimo más que el níquel y además se usa en la producción de aceros de alta calidad y para la cosmonáutica…</p>
<p style="text-align:justify;">Hay que aprender las cuestiones económicas. Saber de economía para ejercer la profesión de comunicador. En un plano más general, uno está colocado en un lugar estratégico de comunicación de las personas, de uno depende que los demás conozcan o no conozcan lo que sucede, reciban datos e ideas para orientarse mejor, y sepan que existe una multitud de temas diversos de interés para su desarrollo humano y social.</p>
<p style="text-align:justify;">Pero hay otro problema actual que me preocupa mucho. ¿Se queda corto una y otra vez el registro de lo que se ha entendido en Cuba por medios? Tengo la sensación, alimentada por lo que me cuentan, de que a través de redes informales un número y un porcentaje enorme de jóvenes de La Habana no ven ya la televisión. Yo que me la paso criticándola, ¿no estaré perdiendo la mitad de mi tiempo, porque la mitad de los jóvenes ya no la ven? Me contaron de un edificio en Centro Habana en que han hecho un sistema de red con treinta y cinco entradas y además socializan los “paquetes” que se adquieren; cada uno aporta una cuota irrisoria al colectivo. En ese edificio ningún muchacho se interesa en ver nuestra televisión. Estos son nuevos medios, totalmente fuera de control estatal o social, y están proveyendo una parte creciente del consumo, con un conjunto de implicaciones culturales e ideológicas que me temo que estén mucho más cerca del modo de vida y los valores del mundo del capitalismo desarrollado que del nuestro.</p>
<p style="text-align:justify;">Jóvenes periodistas de <em>Juventud Rebelde</em> me pidieron hace tres meses que les escribiera un texto breve para el primer número de su blog Soy Cuba. Mi artículo se llamó “No seamos siervos de ellas, trabajemos con ellas”. Ellas son lo que de manera muy reduccionista se llama “nuevas tecnologías”. Además de tratar de precisar al complejo cultural en cuestión, decidí escoger un aspecto crucial de su actualidad: su dimensión favorable al dominio mundial del capitalismo. Por consiguiente, aprendamos a no ser siervos de ellas. Pero, al mismo tiempo, aprendamos que tratar de prohibirlas es una manera nueva de suicidarse. Hay que trabajar con ellas, y aprovechar sus potencialidades a favor del desarrollo humano y socialista de los cubanos.</p>
<p style="text-align:justify;">Les cuento un ejemplo, que acabo de ver en la Feria del Libro de Santiago de Cuba, El Proyecto de Promoción Literaria Claustrofobias, que preside el poeta Yunier Riquenes, proveyó información audiovisual inmediata sobre prácticamente todas las actividades, títulos en venta, entrevistas, etcétera, que sucedían, y estableció un servicio mediante una red inalámbrica (WiFi) para que los interesados copiaran libros y revistas digitales en sus memorias, celulares y otros medios aptos para hacerlo. Acciones como esa son pasos hacia una revolución de las posibilidades de ofrecer masivamente textos para su lectura. Yunier me comentó: “no es tanto lo que cuesta”. Ellas le multiplican las posibilidades de desarrollo cultural a una población que tiene muy alta escolaridad promedio y durante décadas el clima cultural ha sido favorable a sus potencialidades. Pero hoy existe también una corriente contraria, que tiende a alejar a sus adeptos de la lectura, del gusto por la calidad en los productos artísticos e intelectuales, del estudio y del conocimiento en general. El que ha sido ganado por esa corriente no iría a copiar nada al stand de ese proyecto, porque ¿a buscar qué? Sería más bien receptivo de esos “paquetes” audiovisuales que suelen estar repletos de materiales de calidad ínfima.</p>
<p style="text-align:justify;">Pero el fondo de la cuestión no es de buen gusto o mal gusto, o de talento contra mediocridad. Esta otra corriente está inscrita dentro de la gigantesca operación internacional de irle quitando a la gente la facultad de pensar, de ofrecer a los ojos y los oídos una avalancha interminable de imágenes y sonidos que carezca de sentido pero se vuelva necesaria, de extranjerizar sin ofrecer nuevos gentilicios, de colonizar con el consentimiento del colonizado. Ya sabemos quién es el propietario de esta supuesta universalización de los sueños. Se trata, entonces, de un combate, y como tal hay que entenderlo.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Cuánta claridad tenemos hoy de las realidades contradictorias de utilizar medios y sujetarse a lenguajes que portan condicionamientos muy férreos en cuanto a su contenido y su orientación? A mí me encantó Duaba, y después me hicieron una narración muy interesante acerca de cómo Duaba logró ser. Porque no fue coser y cantar, fue una contienda. Hubo quien pensó que se trataba de filmar una lección de historia aburridísima, que nadie querría ver. Pero el serial ha obtenido un éxito de público descomunal, y ha emocionado a miles de cubanos y cubanas, entre ellos a una gran cantidad de jóvenes. Alguien me explicó que desde el punto de vista técnico Duaba apela a medios más actuales, que no son más caros y que permiten situarlo en lugares donde con medios menos actuales nunca lo podríamos vender. Pero yo me pregunto: ¿por qué no ha habido un estremecimiento de debates en los medios y de divulgaciones alrededor de Duaba? No lo ha habido. Hacemos comentarios, nos encantó, pero no aparece en los medios nada de lo que hemos dicho, u opiniones críticas que le señalen defectos o ausencias. O que planteen emular con Duaba. No se trata de hacer algo igual, sino de incitar a que se nos ocurran iniciativas creadoras como esa, y las realicemos.</p>
<p style="text-align:justify;">Ellos han dado un ejemplo de cómo combinar ser creador y audaz con ser muy laborioso y sacar provecho a lo que parecería imposible. Con dos actores que son oficiales en activo de las Fuerzas Armadas que nunca habían actuado, y uno es protagonista, militares que proveen las tropas de ambos contendientes y un helicóptero de las FAR, una dirección de actores que tiene que ser excepcional para que se alcanzara un logro como este en esas condiciones, un colectivo de artistas y técnicos que supieron entregarse sin remilgos a aquella tarea, que se volvió una tribu que festejó sencillamente en la ladera de una loma el día que terminaron la filmación. No digo más, no tengo la capacidad de un crítico. Pero, ¿no había mucho que narrar, que opinar, que discutir ante Duaba?</p>
<p style="text-align:justify;">Sí quiero llamar la atención sobre el tratamiento óptimo que le dio el serial a un tema complejo pero vital como es el de la hegemonía. De muchas maneras, que ilustraré refiriéndome a una sola. La gente más humilde de la zona por donde desembarcaron Maceo y sus compañeros fue movilizada militarmente contra los expedicionarios y combatió con más eficacia que los españoles a sus paisanos. Se hacían llamar Los Indios de Yateras, y por sus sentimientos obedecían al Rey de España, al que se le suponía protector de los indios frente a los desmanes de los dueños de Cuba. Esa era la creencia de estos campesinos pobres que poseían una identidad étnica. Se sentían apoyados por la benevolencia de Su Majestad hispana y se lanzaron a combatir a sus paisanos con valentía y con la maestría de su capacidad sobre el terreno. ¿Recuerdan la reacción de aquel “indio” al que le atribuían la muerte del general mambí Flor Crombet? El anciano que en los años treinta no quiere que sus entrevistadores lo retraten (quizás para que no le roben el alma). Con una sincera alegría aquel hombre salta y grita de alegría y le da vivas a la Virgen y a España cuando comprueban que han matado a Flor.</p>
<p style="text-align:justify;">Si nosotros no aprendemos esas lecciones de la historia estaremos perdidos, ¿saben? Sobre todo los que creen ser representantes de los humildes sin saber quiénes son ellos, sin haber convivido nunca con ellos. Tiene una fuerza incomparablemente mayor esta historia de los seres humanos, por la cual uno se entera de que fue un muchachito “indio”, sobrino del imputado, el que realmente mató a Flor en aquel combate. Y se entera de que la Revolución le alumbró el camino y se unió a ella un mes después. Lo busqué en el libro de Roloff y encontré su nombre y su regimiento: se alzó en mayo de 1895 y terminó la guerra con el grado de teniente. El muchacho había ido contra los mambises en abril, porque su tío le pidió que lo acompañara. Cuando yo era muy joven todavía hubo jóvenes en Cuba que se fueron con sus familiares y se hicieron bandidos; ellos hubieran podido ser revolucionarios y no pelear contra la Revolución que venía a redimirlos. Porque los que pelearon como bandidos en Cuba hace cincuenta años eran pobres, la mayoría eran campesinos y trabajadores agrícolas: los ricos se fueron para Estados Unidos a esperar. Fue terrible. Son enseñanzas, son cosas que se pueden aprender.</p>
<p style="text-align:justify;">Mencionaba hace un rato la baja calidad de la enseñanza de la Historia de Cuba. ¿Por qué no se aprovechó Duaba para destacar en los medios la diferencia tan grande entre el serial y la enseñanza de la historia de Cuba? Yo tuve un compañero muy querido, José Tabares, un gran historiador cubano, al que su nieto, alumno de secundaria, le dijo un día: “Abuelo, yo no vengo a que tú me expliques las cosas como fueron, yo sé que tú tienes la razón, pero yo no las quiero oír. Lo que quiero es que tú me expliques lo qué yo debo responder a estas preguntas que traigo, para aprobar el examen”. Es decir, si existen esas duras contradicciones, ¿por qué los medios suelen comportarse como si no existieran?</p>
<p style="text-align:justify;">Pero la respuesta positiva no puede ser solamente criticar. Hay que tratar de ayudar a los maestros y las maestras, y lograrlo. Ellos son muy sacrificados, y todavía no les van a subir el salario. Y el sistema educacional está lleno de personas con capacidades y con deseos de acertar y cumplir: hay que ayudar.</p>
<p style="text-align:justify;">Opino que los intelectuales tenemos el deber en esta situación actual de participar y ofrecer nuestros aportes al sistema educacional, y participar en los medios también. Ha habido una larga historia de impedir u obstaculizar que lo hagamos, pero ya es tiempo de que termine esa situación. Tenemos que ofrecernos, y si es necesario presionar para que suceda. A nosotros se nos hace más caso cuando protestamos. Sé que es difícil, me ha sucedido más de una vez que una muchacha inteligente y consciente me pide entrevistarme, y al responderle a alguna pregunta le aclaro: “no te la van a dejar salir”. Me gusta cuando me dicen: “usted verá que sí”, aunque no lo consigan. Pero ya sale mucho más que antes, y queda la variante digital, por donde sale de todo. Claro que es difícil, pero todas las cosas importantes son difíciles.</p>
<p style="text-align:justify;">Vamos a aprovechar el poco tiempo que queda para que hablen ustedes.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Preguntas del auditorio</strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Haniel</strong>: ¿Qué acciones debe tomar la UJC de hoy para retomar la vanguardia política de nuestra generación, de los jóvenes de hoy? Mi punto de vista es que la UJC ha dejado de ser esa vanguardia política de los jóvenes para convertirse en un esquema, en algo fijo que no se desarrolla.</p>
<p style="text-align:justify;">¿Cómo actuar en pos de rescatar de la inopia cultural a los jóvenes de hoy, asediados por la industria cultural que responde precisamente a la ideología que se combate? Hoy hay escasez cultural en nuestra generación, en las aulas. Y seguimos viendo La Voz Kids, Nuestra Belleza Latina…</p>
<p style="text-align:justify;">¿Cuán preocupante es el desapego a la formación cultural de la población cubana de hoy, y la tendencia a convertir los tecnicismos económicos en casi el único debate cotidiano? Hoy la gente está hablando de la dualidad monetaria, de términos económicos, y nos alejamos de nuestra formación cultural. A la gente ya no le importa leerse un libro, oír buena música o apreciar un buen cuadro. Inclusive estudiar nuestra historia, saber de dónde venimos, sino que se enfocan en el dinero.</p>
<p style="text-align:justify;">La tendencia a la reaparición de la pequeña propiedad privada, el cuentapropismo, entre otros mecanismos propios del mercado capitalista, ¿no acarrea consigo la aparición de valores propios del capitalismo, el individualismo, la tendencia a la derecha generalizada de los jóvenes de hoy?</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Niurka</strong>: Nosotros tuvimos la oportunidad de tener un encuentro con los realizadores de Duaba. Y me llevé la idea de que surge Duaba por los deseos que había de hacer una serie que tributara a la historia de una forma diferente, que brindara la historia de Cuba de una forma diferente, con curiosidades que apenas se conocían. Lo de Duaba ha sido algo prácticamente inédito, por lo menos para nosotros los más jóvenes. Había muchas cosas que no conocíamos. Y ahí caigo en la forma en que se está enseñando la Historia de Cuba. Realmente hoy por hoy no cumple con las expectativas, principalmente de los jóvenes universitarios. Nosotros llegamos aquí en primer año y seguimos dando la Historia que dimos en quinto, sexto, y toda la Secundaria. Lo hemos planteado ya, en el Congreso de la FEU también lo planteamos, y creo que se debe proyectar un poco más mejorar la impartición de esta asignatura. Hablábamos con una profesora que nos visitó en el marco de un “Diálogo de Generaciones” de cosas nuevas, de curiosidades de cada guerra que se hizo en nuestra historia, que son cosas que apenas conocemos, y que eso nos tributa quizás un poco más que seguir repitiendo lo que hemos dado ya en cinco cursos consecutivos, me refiero a la primaria y la secundaria. Cosa que tributa también, y nosotros en todos los espacios lo planteamos, es que somos muy malos haciendo televisión, no tenemos un camino definido quizás de cómo mejorar la televisión, cómo le transmitimos mejor a la juventud, que les llegue lo que queremos dar. Hoy por hoy la juventud se basa en La Voz Kids, las series, Nuestra Belleza Latina. Y no es eso, que yo las catalogaría como cosas banales, sino en hacer cosas que realmente le tributen a uno en su preparación cultural, con más peso. Mejorar la televisión que hacemos hoy.</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Profesor</strong>: No tenemos dudas de que el problema económico se va a resolver en algún momento. Pero creo que el talón de Aquiles está en el tema cultural. Porque podemos salvarnos económicamente, y culturalmente perder la Revolución. La Revolución no es un hecho económico, más que un hecho económico es un hecho cultural, si perdemos ese punto de vista podemos trastocar todo lo que hagamos en materia económica. Tengo la percepción, el miedo de que en las ansias de mejorar económicamente el país, descuidemos un poco la parte cultural. Y ahí hay que centrar también el debate de los intelectuales. Ir a conversar con los jóvenes a ver qué hablan, qué ven, qué sienten. Para construir juntos el conocimiento de lo que queremos como socialismo. ¿Qué es ser revolucionario hoy en el siglo XXI? Eso para los jóvenes es importante. ¿Qué es ser revolucionario para un joven hoy, de la UCI, de la capital? ¿Cómo debe proyectarse un joven? ¿Como usted en los 60, cuando dirigía Pensamiento Crítico, o de otra manera?</p>
<p style="text-align:justify;">Otras preguntas no realizadas durante el intercambio:</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Nairovin</strong>: ¿Cómo debemos enfrentar los desafíos relacionados con las desigualdades raciales en nuestro país? ¿A que se deben los bajos niveles de adquisición económica o pobreza que se observan en la población negra cubana? Juan Manuel: ¿Qué estrategia integral podemos desplegar para que prime el factor subjetivo y las personas sean capaces de resistir las duras condiciones objetivas?</p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Fernando Martínez Heredia</strong>: Ahora no podemos regresar a cualquier marxismo. No puede volver el marxismo dogmático de obedecer, de legitimar, de clasificar, de repartir premios y castigos. Es necesario asumir críticamente todo el marxismo, toda la historia del marxismo.</p>
<p style="text-align:justify;">Dentro de esa gran tarea, háganle mucho caso a Carlos Marx, porque se lo merece. Él planteó, por ejemplo, en Los fundamentos de la economía política –el libro que llaman Grundrisse en alemán–, que hay que lograr que el tiempo de trabajo no sea la unidad de medida de la economía. El gran pensador que expuso esa idea dentro de su teoría del modo de producción capitalista, postuló la necesidad de que durante el tránsito al comunismo se logre que el tiempo de trabajo deje de ser la medida, y que una de las características del comunismo será lograrlo. Planteó también que el tiempo de juego llegue a ser más importante que el tiempo de trabajo. Es mejor hacerle caso a Marx. Por cierto, ustedes saben que tuvo un yerno santiaguero, Pablo Lafargue, que escribió un folleto que no debemos olvidar, “Elogio de la pereza”. Fue el mejor divulgador de las ideas de su suegro en Francia y el primer francés socialista elegido como diputado. ¿Saben lo que escribió en el acta al tomar posesión?: “Paul Lafargue. Mulâtre Cubain”. Mulato cubano puso al pie de su firma.</p>
<p style="text-align:justify;">Nada más que me he detenido contigo y ya usé el tiempo que tenía. Efectivamente, la UJC se formalizó totalmente, pero yo tuve la satisfacción y la suerte de ir por primera vez a un Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes –a uno le pasan cada cosas–, en diciembre pasado. Al cabo de la vejez, pero me divertí muchísimo. Y fui feliz al ver que los compañeros de la UJC estaban clarísimos y querían cambiar las cosas y hacer de la organización una cosa viva y fuerte. Y me dije: “bueno, vamos a ver. No nos dejemos llevar por prejuicios, vamos a juntarnos y salir adelante…” Los de la FEU me pidieron una sesión durante su reunión del Consejo Nacional, el último domingo de enero. Me dijeron: “Profe (le dicen a uno “profe” para disimularle la edad), venga con críticas duras”. Y yo lo hice. Les dije: “Vamos a ver el país, las universidades y la organización de ustedes, esas tres cosas”. Y fueron maravillosos con la profundidad y la honestidad de sus participaciones, con lo que querían, lo que buscaban.</p>
<p style="text-align:justify;">Este país que tiene una conciencia política de nivel récord mundial y unos niveles de escolaridad y de conocimientos especializados altísimos. La rectora Miriam lo decía: ¿qué hacer con todos los graduados de la UCI? La disponibilidad de empleos correspondientes a la formación de los graduados es inferior a su número. Es decir, la riqueza mayor que tiene Cuba está en las personas que ha formado y forma, y no en los medios materiales con que cuenta. Pero eso no es para echarse a llorar, es para actuar. La rectora tiene conciencia de las implicaciones que tiene esa situación, incluidas las más negativas, lo que me parece un indicador muy positivo. Si tenemos conciencia de los problemas y las insuficiencias, si nos duelen, ya comenzamos a avanzar en su enfrentamiento y en la probabilidad de resolverlos.</p>
<p style="text-align:justify;">Se acabó el tiempo. Quisiera terminar recordando una de tantas actividades que he tenido la suerte de compartir en universidades cubanas. Ellas me ayudan mucho y me dan vida, quisiera que sucedieran también en centros de trabajo industriales y agrícolas, que tengan otra vez una fuerza grande los trabajadores manuales, que hoy no la tienen. Fue en la Universidad Central de Las Villas, invitado a hablar y debatir en una actividad semanal de la FEU, los martes por la noche, que se llama el Aula 14. Me pidieron hablar de los estudiantes en las luchas revolucionarias del siglo XX en Cuba. Cosa que hice, pero sabiendo que ellos querían llevar la discusión a la actualidad. Terminé de exponer y les dije: “ahora van a hablar ustedes”. Uno dijo: “Profe, el problema es que ustedes todo lo tenían muy claro, porque ustedes sabían quiénes eran ustedes y quién era el enemigo. Pero nosotros no”. Les dije que ese era un gran avance, porque ya se habían dado cuenta de algo muy importante. Ahora es más difícil saber quiénes somos y quién es el enemigo, pero si nos damos cuenta del problema, estamos salvados. Entonces se hicieron varias buenas intervenciones, pero no he olvidado a un estudiante que se dirigió a sus compañeros: “Miren, yo estoy pensando mejor todo esto que hemos discutido, y he llegado a una conclusión. Nosotros, los jóvenes de ahora, tenemos que volver a tomar el tren blindado”.</p>
<p style="text-align:justify;">Eso no fue una frase poética, tenía razón. Hay que volver a tomar el tren blindado. Claro que ya no es como lo hicieron los rebeldes de la Columna 8, es de otra manera. Es otro tren blindado. Tienes que identificarlo, tienes que ver cómo, tienes que prepararte, y tienes que tomarlo.</p>
<p><strong>*(Intercambio sostenido por Fernando Martínez Heredia con trabajadores y alumnos de la Universidad de las Ciencias Informáticas, el 11 de Marzo de 2014) </strong></p>
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		<title>Ciencias sociales cubanas: ¿el reino de todavía?</title>
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		<pubDate>Fri, 21 Feb 2014 11:55:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[iroelsanchez]]></dc:creator>
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				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-398770" data-img="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2014/02/ejerciciopr.png"></div></div></td></tr></table><h5><a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/fernando-martinez-heredia/"><b>Fernando Martínez Heredia</b></a></h5>
<p style="text-align:justify;"><a href="http://wp.me/p10AwN-ana"><img class="alignleft size-full wp-image-39877" alt="ejercicio-de-pensar" src="http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2014/02/ejerciciopr.png" width="200" height="278" /></a>Títulé así mis palabras no solo para rendir homenaje a <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/silvio-rodriguez/"><strong>Silvio Rodríguez</strong></a>, que es uno de los principales pensadores sociales de Cuba y un genial popularizador de las ideas más avanzadas y los mejores sentimientos; también lo hice porque la canción suya con ese título contiene un buen acercamiento a una de nuestras insuficiencias principales, la que sintetiza la palabra “todavía”. Pero ante la realidad del poco tiempo disponible me atrevo a rogarle, a quien quiera tener más idea de mis criterios sobre este tema, que lea “Ciencias sociales y construcción de alternativas”, mis palabras al inicio de un Taller Internacional del Centro de Investigaciones <span id="more-39876"></span>Psicológicas y  Sociológicas celebrado en 2006, que recogí en el libro <i>El ejercicio de pensar</i>.</p>
<p style="text-align:justify;">No repetiré aquí lo que he escrito y dicho acerca del subdesarrollo inducido que sufrieron el pensamiento y las ciencias sociales cubanas a inicios de los años setenta, ni acerca de los rasgos de aquella desgracia. Pero en los análisis que hagamos hoy es imprescindible tener en cuenta que se volvieron crónicos, y que en cierta medida se mantienen todavía. Y se le han sumado otros males, como cuando a inicios de los años noventa no solo naufragó en Cuba el mal llamado marxismo-leninismo, sino que se produjo un alejamiento bastante generalizado de todo el marxismo. A menudo los cambios impulsados se han reducido a puestas al día que no brindan mucho más que buena imagen, pero suelen reforzar el colonialismo mental, y también a permisividades conquistadas. Pero hoy tenemos avances muy grandes. Contamos con mayor cantidad que nunca de especialistas calificados, cientos de monografías muy valiosas, centros de investigación y docentes muy experimentados, y un gran número de profesionales con voluntad de actuar como científicos sociales conscientes y enfrentar los desafíos tremendos que están ante nosotros.</p>
<p style="text-align:justify;">Prefiero, al menos, citar problemas y dar algunas opiniones. Las minorías sumamente valiosas y esforzadas, que frente a dificultades y obstáculos a veces muy grandes han estudiado, investigado, hecho docencia, expuesto, utilizado el marxismo y los conocimientos sociales, y publicado, están lejos de ser emuladas por la mayor parte del sistema de enseñanza, ni por la divulgación que hacen numerosos medios. En contra de todo avance están el conservatismo, la rutina y la inercia; esta última se ha convertido en un mal nacional que ya es comparable al burocratismo por su alcance nefasto. Además, a pesar de tener entre sí diferencias notables, factores con poder han coincidido en no fomentar el hábito de pensar ni el debate a escala del pueblo. En el capitalismo es normal la división entre élites y masas en este como en multitud de terrenos culturales y de la vida, pero en nuestra sociedad eso debe ser inadmisible.</p>
<p style="text-align:justify;">La coyuntura política nos es favorable. El compañero <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/raul-castro/"><strong>Raúl</strong></a> lanzó una ofensiva política el 1º de enero –secundado por el Vicepresidente Díaz Canel—para la cual convocó también a las ciencias sociales expresamente, y reclamó que se les atienda como tales, por la importancia de sus trabajos. Sería muy doloroso dejar pasar esta oportunidad, a pesar de las dificultades tan serias que tenemos para cumplir con el reclamo.</p>
<p style="text-align:justify;">La tarea es grande. Por ejemplo, desde hace mucho tiempo no existe un pensamiento estructurado que opere como fundamentación del socialismo en Cuba. El predominio del economicismo ha asumido el complejo de cambios sociales, económicos y del mundo ideal que están en curso con un pragmatismo muy descarnado. No se debate sobre economía política, porque no se invoca ninguna. Mientras, lo que se juega es cómo será en el futuro el socialismo en Cuba, o incluso si continuará o no, pero esa actitud es una incitación a no pensar ni investigar, a esperar resultados positivos desde la ideología de que la economía es la locomotora y la guía, o a consumir los pares burgueses de ricos y pobres y de éxito o fracaso individuales y familiares.</p>
<p style="text-align:justify;">Se trata de una ausencia muy grave en sí misma, porque el socialismo solo puede vivir a partir de una intencionalidad que violente la reproducción esperable de la vida social, que en las sociedades que llamamos modernas siempre termina por ser la reproducción del capitalismo. El socialismo solo puede vivir a partir del pensamiento que se ejerce como actitud y actuación superiores, del ser humano que se está desarrollando y creciendo de un modo nuevo y de una sociedad que tiene que ser creadora en innumerables aspectos. El pensamiento y el debate son para la sociedad en transición socialista como el aire que respira para el individuo.</p>
<p style="text-align:justify;">Es necesario y urgente un pensamiento social que sea idóneo para analizar en toda su complejidad la situación actual y las tendencias que pugnan en ella, los instrumentos, las estrategias y tácticas, el rumbo a seguir y el proyecto. Y que contribuya al único modo en que en última instancia es posible el socialismo: el despliegue de sus fuerzas propias y sus potencialidades, y la capacidad dialéctica de revolucionarse a sí mismo una y otra vez. Sería suicida suponer que un pragmatismo afortunado nos salvará: la sociedad socialista está obligada a ser a partir de su praxis, su opción y su conciencia, a ser organizada y, si es posible, planeada. Es necesario elaborar una economía política al servicio del socialismo para la Cuba actual y la previsible, y desarrollar en todos sus aspectos un pensamiento social crítico y aportador, capaz de participar con eficacia en la decisiva batalla cultural que están librando abiertamente el socialismo y el capitalismo.</p>
<p style="text-align:justify;">El socialismo de tipo soviético forzó primero y legitimó después una posición viciada de falsedad acerca de las relaciones entre el deber ser que se proclamaba sin descanso y el comportamiento sometido a todo trance, la simulación, la indiferencia, el oportunismo y los intereses de grupo. Su reino ha sido siempre el de todavía, y su horizonte la supuesta correspondencia  de la actuación con lo que se supone que es posible hacer. Hace cincuenta años, el <a href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/che-guevara/"><strong>Che</strong></a> denunció esa falsedad con una pregunta: “¿Por qué pensar que lo que ‘es’ en el período de transición necesariamente ‘debe ser’?”. Y nos dejó un consejo que es fundamental: “no desconfiar demasiado de nuestras fuerzas y capacidades”.</p>
<p style="text-align:justify;">El marxismo ha recibido muy escasa atención, y hemos llegado a que le parezca de mal gusto mencionarlo a los que no se arriesgan a nada que no haya sido orientado o aprobado previamente, y a las víctimas o los seguidores de la avalancha de productos culturales norteamericanos que padecemos, propagadores del modo de vida, los sentimientos, los valores y los pensamientos, de la cultura, en suma, del capitalismo. Ahora que cada vez lo necesitaremos más, no podemos cometer el error de asumir cualquier cosa que se presente como marxismo. Tendrá que ser un marxismo revolucionario, que rescate las ideas de Marx y Lenin y la historia toda de esa teoría, pero dentro de un desarrollo crítico regido por las realidades y las ciencias de hoy, por la primacía de la elaboración teórica, y por la asunción expresa de su función social.</p>
<p style="text-align:justify;">Hoy se vuelve necesario repetir los logros del pensamiento y las ciencias sociales cubanos de los años sesenta, y nada menos que eso nos servirá. Como sucede siempre, habrá que ser muy creativos y muy abiertos y receptivos a las opiniones diversas, pero será de otro modo, enfrentará otros problemas, utilizará otros instrumentos, elaborará nuevas tesis y desempeñará papeles mayores que los que tuvo entonces, en la elaboración cultural de un socialismo complejo, que debe enfrentar un enorme número de aspectos diferentes y desarrollar de maneras nuevas a las personas y la sociedad, y que tiene un enemigo que sigue siendo perverso, pero muestra mucho más desarrollo en su guerra cultural.</p>
<p style="text-align:justify;">A lo largo de todo el país hay buenos estudiosos de las materias sociales. En junio pasado lo comprobamos una vez más, en el Instituto Juan Marinello, en el I Simposio Nacional de Investigaciones Culturales, con más de ochenta ponentes de toda Cuba. He compartido con jóvenes profesores en Santiago de Cuba, Santa Clara, en la mayoría de las provincias del país, y admiro sus ideas, su ansia de conocimientos, su espíritu crítico y su conciencia política, que me llenan de esperanza. Hace tres semanas tuve una hermosa sesión con el Consejo Nacional de la FEU, de discusión profunda y muy honesta sobre los problemas nacionales, de la educación superior y de la organización estudiantil.</p>
<p style="text-align:justify;">Cuba se pone una vez más en movimiento, y los científicos sociales tenemos deberes grandes ante nosotros. Es hora de compartir nuestra formación con los más jóvenes, de enseñar a pensar y a ser culturalmente adultos, de conducirlos en cuanto sea necesario y alegrarnos de que aprendan a conducirse ellos mismos, porque tendrán que llegar a conducir el país. Hay que lograr que el pensamiento y las ciencias sociales se pongan a la altura de lo que la sociedad espera de ellos. (Tomado de <a href="http://dialogardialogar.wordpress.com/2014/02/19/ciencias-sociales-cubanas-el-reino-de-todaviai/" target="_blank"><em>Dialogar dialogar</em></a>)</p>
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<hr align="left" size="1" width="33%" />
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<p style="text-align:justify;"><a title="" href="http://www.google.com/url?q=http%3A%2F%2Fdialogardialogar.wordpress.com%2F2014%2F02%2F19%2Fciencias-sociales-cubanas-el-reino-de-todaviai%2F%23_ednref1&amp;sa=D&amp;sntz=1&amp;usg=AFQjCNHrrSDhXmbxFMQ5w4aTJWyGpejIWA" target="_blank">[i]</a> Intervención en el Panel “Ciencias sociales, academia y transformaciones sociales”, del Coloquio de Ciencias Sociales de la 23º Feria Internacional del Libro, Teatro Manuel Sanguily, Universidad de La Habana, 15 de febrero de 2014.</p>
<p style="text-align:justify;">Artículo relacionado:</p>
<ul>
<li><a title="Revolución, cultura y marxismo (1)" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2014/02/10/revolucion-cultura-y-marxismo-1/">Revolución, cultura y marxismo </a></li>
<li><a title="Siete retos para los jóvenes de América Latina*" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/12/27/siete-retos-para-los-jovenes-de-america-latina/" target="_blank">Siete retos para los jóvenes de América Latina</a></li>
<li><a title="El pensamiento del Che en la Cuba actual*" href="http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/11/25/el-pensamiento-del-che-en-la-cuba-actual/" target="_blank">El pensamiento del Che en la Cuba actual</a></li>
</ul>
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