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	<title>La pupila insomne &#187; centrismo</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>Sobre los “éxitos”  de la “moderación”  en política. Por Carlos Luque Zayas Bazán</title>
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		<pubDate>Mon, 09 Oct 2017 23:24:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Cuba Posible muestra un vínculo externo innegable con promotores de cambios de régimen y especialistas en la subversión e intromisión en asuntos ajenos en todo el planeta.  <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=60801">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-608020"></div></div></td></tr></table><p align="right"><span style="color:#000000;"><em>“<span style="font-family:SabonLTStd-Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">¿qué nos separa?, ¿quién nos separa?”</span></span></em></span></p>
<p align="right"><span style="font-family:SabonLTStd-Roman, serif;color:#000000;font-size:medium;">Enrique Ubieta.</span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">Emilio Ichikawa, al generalizar y definir las posturas ideológicas y políticas sobre los siguientes temas cubanos, a saber: (a) relaciones Cuba-EEUU y (b) régimen político de la Isla, define una tercera actitud (c), como la de aquellos que, siendo </span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><i>“Defensores de la normalización de relaciones entre Cuba-Estados Unidos” </i></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">son a la vez</span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><i> “críticos (ocasionales) del régimen político de la Isla.” </i></span></span><span id="more-60801"></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">Entre los que considera en este grupo, incluye a la figura delantera del equipo autodenominado Cuba Posible, el “moderado” Roberto Veiga. Que al agudo pensador cubano el aludido le resultase en aquel momento “moderado”, quizás se deba a que hasta el momento este no había declarado paladinamente su anticomunismo, ni anunciado tampoco con meridiana claridad el objetivo &#8211; siempre embrionario en las intenciones de esa entidad que dirige desde sus inicios, &#8211; de constituirse en un partido político. </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">En posterior ocasión, un miembro de la Junta Directiva de ese “laboratorio de ideas” definía, según él, lo que era contrarrevolucionario en Cuba. Citando ahora de memoria, afirmaba que uno de los componentes de ese concepto encajaría en toda aquella postura que pretendiera disputar el poder político. El “asesor catedrático” definía así, en inusitada carambola, a su propia organización, quizás no el propósito de todos sus miembros y colaboradores, pero sí a los objetivos supra estratégicos de esa entidad, ya ahora admitidos, aunque repito, no todos los que participan y publican en esa plataforma parecen comulgar ni con el anticomunismo, ni con la oposición hipercrítica al socialismo cubano o con un tránsito de régimen que desmonte la finalidad socialista del proyecto cubano.</span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">Sin embargo, la crítica (ocasional o no) al socialismo se realiza desde dos riberas sustancialmente diferentes: una desde dentro, como parte natural del proyecto, desde la convicción militante de una crítica que puede y debe ser todo lo frontal que sea necesaria, que debe cambiar todo lo que deba ser cambiado, pero que tiene la intencionalidad de la lealtad y la pertenencia a un objetivo socialista, &#8211; que es según mi entender, la crítica a la que ha llamado la Revolución cuando Raúl proclamó que su tarea era no otra que luchar por más socialismo, &#8211; y otra, desde una pretendida “oposición leal”, desde la no pertenencia al proyecto, incluso desde el no comunismo, que es una crítica que significativamente marca su </span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>otredad y su carácter</b></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;"> cuando desde su génesis decide mantener nexos y aprovechar recursos y apoyos foráneos, y que se ha querido amparar y mimetizar en el llamado a la crítica partidista, aduciendo su autoridad cuando conviene, y que en realidad cuestionan en lo más íntimo, ya que no abogan por la continuidad transformadora de un proyecto socialista, sino por un “tránsito de régimen” o un cambio de modelo de estado y al que le repugna que </span></span><span style="font-family:SabonLTStd-Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> constitucionalmente Cuba haya refrendado el socialismo, como declarara una sus figuras dirigentes en una entrevista</span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">Ahora, si al anticomunismo del directivo de Cuba Posible, le sumamos la confesada carencia de ideología alguna, más el intento de propiciar un cambio de régimen en la Isla y por añadidura, lo aderezamos con una no muy “ocasional” y sí muy sistemática crítica a prácticamente toda la política gubernamental cubana y al socialismo constitucional, y, finalmente, le agregamos a la receta la creación de un partido para disputar el poder político, ya lo de “moderado” pareciera que está clamando por una sana actualización del filósofo cubano. Una moderación de jure pero que llegado el momento, nunca será de facto.</span></p>
<div id="attachment_60812" style="width: 515px" class="wp-caption aligncenter"><img class="alignnone size-full wp-image-60812" src="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2017/10/lenier.png" alt="lenier" width="505" height="145" /><p class="wp-caption-text">Lenier González Mederos, Subdirector de Cuba, Posible, en entrevista con Elaine Díaz en Global Voices, 7 de julio de 2014</p></div>
<div id="attachment_60817" style="width: 808px" class="wp-caption alignnone"><img class="alignnone size-full wp-image-60817" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/10/veiga1.png" alt="veiga1" width="798" height="223" /><p class="wp-caption-text">Roberto Veiga, Director de Cuba Posible, en declaraciones a la agencia Reuters: &#8220;Yo tengo una opinión en favor de una Cuba multipartidista. Nuestro proyecto quiere facilitar esto y contribuir a la serenidad en el proceso&#8221;</p></div>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;"><span style="color:#000000;">Pero mucho acierto le asiste a Emilio Ichikawa cuando observa que </span></span></span><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>“Esta tercera posición, llamada de “centro” o “moderada”, suele ser en las transiciones la más artera a la vez que la más “exitosa”</i></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">. Y se podría parafrasear: más artera porque es la más oportunistamente exitosa y viceversa: más exitosa porque es la más artera. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">Artero, dicho sólo en cubano, es el que esconde la bola y se vira y te sorprende cuando menos lo esperas. Por eso para Ichikawa, que no puede considerarse un adepto acrítico del “oficialismo” cubano, esa corriente</span></span><span style="font-family:SabonLTStd-Roman, serif;"><span style="font-size:medium;"> será la responsable a largo plazo de desgracias”, que avala no por ser un “presagio” sino “solo aprendizaje de la experiencia española; nada ajena.” </span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">A lo que se pueden sumar otras varias experiencias.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">No sé si sería el primero y más significativo, pero uno de los éxitos de la “moderación” del centro en política consiste en que le permite intentar, y no pocas veces lograr, la atracción de toda una gama de personas de pensamiento, sean intelectuales, especializados o no, que no necesariamente sostienen o defienden las convicciones rectoras confesas, o el núcleo duro de los objetivos de esa entidad que se propuso obviamente prestigiarse con sus personalidades y publicaciones, su notoriedad pública y el aval de sus trayectorias. </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">El punto anterior se relaciona con otro de los “éxitos”, abordado más adelante: hacer pasar a todos o casi todos los que publican en sus foros, o se manifiestan en otras bitácoras, formando un bloque indistinto como los aludidos o perseguidos en los debates contra esa corriente política. Es por eso que Enrique Ubieta en algún momento se pregunta: qué nos divide? Pero más atinadamente: quién nos divide?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">No otra fue la táctica seguida por la subversión ideológica durante la guerra fría, consciente de que se podía atraer a la intelectualidad de izquierda desencantada, fatigada, o vacilante en algunos probables casos, o que simplemente hubiera evolucionado en sus convicciones, hasta no necesariamente el anti socialismo, pero cuyo prestigio o posturas críticas leales pudieran ser rentable para la nueva entidad, bajo la bandera de la libertad de expresión, la democracia, y el apoyo con viajes, o premios u otras prebendas o facilidades en el mundo académico e intelectual, según fuera el caso propicio a cualquiera de esos procederes.</span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">Y tal atracción a su órbita es posible sin ofender ciertas convicciones, porque los ideólogos puntuales de la “moderación” comienzan su partida con una apertura de ambigüedad, al presentar su proyecto, si no como antimperialista, tampoco como pro capitalista, si no como anticomunista, tampoco con el perfil de nada que se proponga el socialismo y que es la sustancia del centro en política. Y tal terreno movedizo (que Ichikawa llama “plástico”, y un ejemplo es ese lenguaje que nada dice en su indefinida ambigüedad, como afirmar que se pretende “</span></span><span style="font-family:SabonLTStd-Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">lograr imprimirle una dosis importante de audacia y creatividad a las transformaciones en curso en el país</span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">”), es mucho más cómodo de compartir si pasa inadvertido, para unos casos, y aprovechado conscientemente, por otros.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">En efecto, este primer relativo “éxito” del centro “moderado” se debe, en relación con el punto anterior, a toda una serie de postulaciones programáticas ideológicamente “simpáticas” y atrayentes para cualquier persona, exhortaciones a las que resulta de prestigio sumarse públicamente, además de que las posturas hipercríticas, sesgadas o descontextualizadas frente al socialismo, medran y cotizan muy bien en las bolsas del juego cultural capitalista: la terminología resulta intencionadamente incómoda de refutar, si no se quiere ser acusado de extremista y rígidamente ortodoxo: diálogos, consensos, tolerancias, aperturas, negociaciones, pacíficas transiciones, y cómo no, la célebre “moderación” a que se refería el Che, en la batalla política, la moderación con el capitalismo, la aceptación, &#8211; y si es la amplia difusión pública con objetivos y acciones políticas, mucho mejor, &#8211; de no sólo cualquier proyecto del otro, sino de “cualquier otro”, así sea del que no acepte la finalidad socialista de la revolución cubana, así sea del que represente intereses de sectores emergentes de riqueza aquí o allá, así sea de individuos u organizaciones con vínculos inaceptables con entidades foráneas de amplio historial subversivo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">Pero ese aspecto del “éxito” se sostiene en una evidente fragilidad: si el “fracaso” del socialismo el “centro moderado”, especialmente en sus representantes académicos economicistas y sus ideólogos orgánicos, lo atribuyen siempre a la responsabilidad interna del proyecto, resulta que cada vez es más evidente para amplias capas de la población mundial que hay una pregunta esencial que solo tiene una respuesta negativa: ¿y cuál es el éxito del proyecto económico del capitalismo?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">¿Cuánto le debe la dificultad de construir una sociedad socialista, y hasta cualquier política progresista en favor de las grandes mayorías, a la enorme libertad que tiene el poder del Capital para ahogar en sangre y lodo todo intento que se le oponga?¿Cuánto a esa incesante agresión, cuánto a su falso modelo de democracia? La simple inteligencia del hombre común reacciona con sencillez ante tal enfoque tan clamorosamente unilateral.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">El desprestigio del capitalismo, sobre todo el neoliberal ha tomado tal envergadura en lo que va del nuevo siglo, que se impone la insorteable obligación para los que se oponen al socialismo y prometen las nuevas maravillas por llegar, de situarse en un centro político, aunque sabemos que no exista tal y también allí está la explicación de que nunca encontremos en su plataforma una denuncia antimperialista clara, enérgica y frontal. Hay “críticos” de esa corriente que le exigen a los demás que se “busquen problemas” haciendo la crítica de los errores y las insuficiencias de la Revolución, y a eso dedican su sapiencia académica, pero ¿cuándo se buscarán sus problemas denunciando con claridad cuánto le debe el “fracaso” o el “fin del ciclo de la revolución” que tanto repiten, a la agresividad y al poder económico de lo que representan sus patrocinadores?¿Parece mucho más útil hacerle una entrevista a Soros para que explique cuál es su visión del problema de la aldea global, es decir, preguntarle al criminal qué piensa de las consecuencias de sus crímenes?</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">Otro factor del probable “éxito” es, en la equidistancia, reclamarse como demócratas, pero de una democracia que no pueden argumentar cómo lograr, visto que no funciona en todo el orbe capitalista, porque cuando es respetada por un país, y mediante sus mecanismos se logra un gobierno que atente contra esos intereses, esos que el mismo Soros representa, resulta invariablemente demonizada y salvajemente agredida. </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">Con respecto a los reclamos de democracia, resulta de una ingenuidad totalmente inesperada que, en un momento de la historia en que se ahonda cada vez más el inmenso abismo de la asimetría del poder mediático y económico, una desigualdad que expone impunemente a las amplias capas de cualquier población a la desinformación, las falsas noticias, y la muerte de la verdad y el imperio de la plus mentira; un momento en que las espurias demo(oligo)cracias amordazan (literalmente hasta con leyes, cuando no con la violencia de los garrotazos) todo pensamiento o acción política adversos, como acaba de ocurrir en España; en que la simple manifestación de la protesta pacífica se criminaliza, juzga y castiga; en la que diariamente se asesina a los activistas y a los periodistas incómodos, resulta una insólita ceguera de la razón ilustrada que le exijan a un país como Cuba que ofrezca la oportunidad de la fragmentación antagónica de la política de su tejido social, -solo por poner un ejemplo entre algunos extremos y matices-, que se regale a un anticomunista y su entidad la ocasión de hacer proselitismo masivo en la población y se apoye directa o indirectamente esa exigencia en nombre de la concepción abstracta de una libertad inexistente en la aldea global, ahogada en sangre muchas veces por el enemigo, incluso cuando, ejerciendo lo que exigen como democracia a los demás, triunfan con sus mecanismos gobiernos que no les conviene. </span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">¿Cómo es posible, se pregunta el hombre común no particularmente ilustrado en alguna especialidad política como el que escribe estas notas, que esperen que sea otra la actitud hacia Cuba cuando se produjera el típico juego de casino pluripartidista, y el estallido en mil fragmentos de intereses </span></span><span lang="es-PR">antagónicos y</span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;"> sectoriales enfrentados en la sociedad , y que con ello suceda en ese momento con más oportunidades de éxito, &#8211; y sin lugar a dudas porque desde ya ocurre, &#8211; que aquellos círculos con intereses afines a los intereses externos que no desean el socialismo en Cuba, se apoyen, financien, dividan, corrompan, y sean manipuladas por esas poderosas fuerzas externas con cabezas de playa internas ya establecidas? </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">El hombre común le hace esa pregunta incesantemente al especialista y no recibe ningún intento de argumentación plausible, cuando esa es una máxima preocupación de la humanidad que desea no sólo la democracia, sino sobrevivir a la violencia, las injerencias y el poder del dinero, y cuando es una obligación intelectual del hombre pensante responder por las consecuencias de las ideas que disemina y las soluciones que propone.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">Lamentablemente los que se visten de los vestales ropajes de las buenas intenciones y las superiores virtudes cívicas, cuando se refieren a los que nos oponemos al pluripartidismo en Cuba propuesto por las puntuales personalidades del centro “moderado”, somos acusados de pertenecer a organismos oscuros, manipulados o títeres de una campaña orquestada, quizás como obedientes robots de un oficial de inteligencia de la guerra mediática, soldados de la sombras, vergonzantes, “segurosos” amparados, dicen los más primitivos de la vulgata opinante. ¿Será que uno imagina en los demás no más allá de los bordes de su propia condición? ¿No resulta un órgano como Cuba Posible y otros afines, por ejemplo, el fruto de toda una organización previa, una logística, una estructura, una coordinación e inevitablemente unas finanzas que no pueden exponer a la luz pública? </span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">Otro de los “éxitos” de la “moderación” ha sido pura fabricación intencionada, muy beneficiosa a una tendencia que pretenda echar raíces y ganar simpatizantes y adeptos, sobre todo de notoriedad pública: consiste en </span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>englobar como adeptos del centro político, y victimizar, a un determinado círculo de intelectuales cubanos, de distintos matices en sus convicciones, presentándolos como objeto de una persecución orquestada</b></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">, y con ese fin los presenta como si todas esas personas fueran aludidas en los criterios que se oponen al proyecto de Cuba Posible en los recientes debates. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">Así, en la introducción a la recopilación de textos sobre el tema, en la antología publicada por Cuba Posible, se afirma que ha existido “</span></span><span style="font-family:SabonLTStd-Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">una “campaña anti-centrista” estructurada, coordinada y respaldada desde particulares centros de poder insular</span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">” y presenta una relación de nombres con el claro objetivo de señalarlos como las víctimas de esa “campaña”. Supone (inventan, sugieren) un centro promotor, personas poderosas responsables, orientaciones u órdenes, una complicidad administrada y previamente concertada y amparada vergonzantemente en el poder. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">Y sobre todo implica una desacreditación de la sinceridad personal en el ejercicio del criterio de personas de distintas geografías, profesiones, desconocidas entre sí, a veces sólo virtualmente. Sin embargo, a diferencia de ese grupo no coordinado, Cuba Posible muestra un vínculo externo innegable con promotores de cambios de régimen y especialistas en la subversión e intromisión en asuntos ajenos en todo el planeta. No le resulta muy edificante e inteligente entonces pretender que otros hagan lo mismo. De todas formas, si fuera el caso habría que dejar algo muy claro, pues el relativismo oportunista quiere poner en el mismo nivel de la balanza, por una parte la razón histórica del proyecto socialista (más allá de los errores epocales o humanos o de interpretación, que no pueden invalidarlo de su profunda razón y necesidad), y por otra la criminalidad ética del capitalismo, sus representantes o sus socios).</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">Pero, aunque torpemente, acuden a un expediente que siempre deja réditos y créditos. No se imagina mejor recurso para victimizarse ante el “poder” agenciándose el prestigio de las víctimas de la persecución, aunque no hay mejor forma tampoco de mostrar la fragilidad de este “éxito”.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">Está muy extendida la opinión entre ciertos demasiados entusiastas de la mitología tecnológica, según la cual las redes “sociales”, las bitácoras digitales donde podemos hacernos de una “cuenta” y armar un blog, democratizan la vida pública. Aunque en verdad esta tecnología en ciertas manos está funcionando como un arma del sometimiento, la enajenación y el empobrecimiento espirituales, antes que de la liberación, dada la brecha digital e informativa mundial, y la recopilación de datos personales y su comercialización, y hasta el espionaje que propicia su control injusto por un puñado de monopolios. </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">De todas maneras, los adeptos a la teoría de la conspiración que imaginan un origen espurio y coordinado de las opiniones que se expresan en las redes contrarias a los objetivos del centro político en Cuba, no suponen una variante mucho más sana y mentalmente saludable: sencillamente hay otros que opinan, no necesariamente de profesión intelectual, que tienen la vocación de expresarse y escribir, y hacen llegar sus textos para que sean publicados a sitios más exitosos o más visitados, o lo publican desde sus mismas páginas, sin conocerse entre sí, y sin previa coordinación que no sea el posible intercambio que deseen establecer los que puedan ser amigos o conocidos, o conocidos y amigos a partir de una coincidencia de principios. Esos no son aceptados ahora como ciudadanos que ejercen su libertad, sino como marionetas. Son los inquisidores y otras lindezas, los pol pot caribeños, mientras la virtud de la sinceridad y la honestidad se la apropian los que no tienen nada que mostrar que no sean vínculos y agasajos con entidades foráneas y ajenas a la libre determinación de Cuba. La diferencia es tanta que hay que ocultarla con la mejor defensa posible, que es el ataque con la manipulación.</span></p>
<div id="attachment_59753" style="width: 610px" class="wp-caption aligncenter"><img class="alignnone size-full wp-image-59753" src="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2017/07/cubaposible76.jpg" alt="cubaposible76" width="600" height="800" /><p class="wp-caption-text">Cena del primer evento de Cuba Posible en Washington DC, enero 2015. En la cabeza de la mesa Phil Peters (según Ted Henken es quien le presentó a Yoani Sánchez), a sus lados Lenier Domínguez, Roberto Veiga, Julio César Guanche, María Isabel lfonso, Arturo López Levy ( (Cuba Posible) Elaine Díaz (Periodismo de Barrio), Harold Cárdenas (La Joven Cuba-El Toque) Hugo Cancio (On Cuba)</p></div>
<div id="attachment_51929" style="width: 310px" class="wp-caption aligncenter"><img class="alignnone size-full wp-image-51929" src="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2015/10/saladrigas.jpg" alt="saladrigas" width="300" height="197" /><p class="wp-caption-text">Carlos Saladrigas con varios contrarrevoluvionarios (Yoani Sánchez, su esposo, etc) cumplimentando una invitación de los editores de la revista Espacio Laical, hoy coordinadores de Cuba Posible, para una Conferencia en el Centro Félix Varela donde se realizó esta foto en abril de 2012.</p></div>
<div id="attachment_60804" style="width: 635px" class="wp-caption aligncenter"><img class=" size-full wp-image-60804 aligncenter" src="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2017/10/tweetyoani.jpg" alt="tweetyoani" width="625" height="390" /><p class="wp-caption-text">Yoani Sánchez elogia postura de Cuba Posible después del 17 de diciembre de 2014</p></div>
<div id="attachment_60810" style="width: 279px" class="wp-caption aligncenter"><img class="alignnone size-full wp-image-60810" src="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2017/10/casa-cuba.jpeg" alt="casa cuba" width="269" height="188" /><p class="wp-caption-text">Twitter de Espacio Laical (cuando la dirigían los actuales editores de Cuba Posible) promoviendo a Yoani Sánchez y Diario de Cuba</p></div>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">Pero claro que no pueden aceptar esta variedad de “democratización” inconsulta y espontánea a la que dicen aspirar mediante las redes, cuando es usada por sus contrincantes en las ideas, es decir, cuando va en contra de sus mismos intereses. Agitar el fantasma del oficialismo, y las campañas orquestadas bajo una dirección centralizada en el poder, les resulta mucho más rentable, pero también mucho más frágil. Pero si se trata de otros sitios digitales, o “líderes” formados en otros lares, por ejemplo, no los cuestionan ni con el clásico pétalo, porque funcionan como los aliados virtuales de su cosmovisión. La oposición “leal” al socialismo es un brebaje demasiado conocido y recocido, de aroma equidistante, mezclado en extrañas y ajenas marmitas y sazonado con mortíferos ingredientes. La única oposición leal posible, como nos enseña la historia política por lo menos hasta el momento, es la que se origina desde adentro, desde el riesgo del compromiso con intereses comunes. Es la crítica que se define “desde una sola mente y un solo corazón”, si es que debemos recordar a Martí cuando habla de la crítica dentro del Partido Revolucionario Cubano.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">Pero no creamos que presentar un bloque de intelectuales perseguidos por la “oficialidad” obedece a una manía de persecución cuasi paranoide. En algunos de vocación y acción políticas confesas, es propaganda intencional aunque sea proclamada desde un tejado de vidrio.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">Este escribidor, pese a su insignificancia pública, pero como presunto miembro de esa “maquinaria” infernal previamente organizada, se ve obligado a darles una mala, o una buena noticia, según se vea, pero de índole personal, con disculpas previas a todos los que lean estas líneas: soy un simple lector, sólo quizás de vocación muy temprana, una persona común que como muchos otros sólo aprovechó la oportunidad de estudiar y leer a pesar de nacer de una familia nuclear condenada a la marginalidad de la pobreza, y que recibió la normal educación política que propiciara la Revolución, con todas las lagunas y posibles aciertos que le permitiera su personal esfuerzo y los límites de sus facultades. Y declara paladinamente que no obedece a ninguna orden, orientación o presión externa para expresar lo que piensa, incluso no se lo solicitó ni sugirió siquiera inicialmente nadie, no se reúne, porque no puede, ni con esos probables amigos o hermanos de ideas que conoce a través de estos intercambios, no forma equipo. Aunque como bien dijera lealmente el destacado ensayista Enrique Ubieta, no renunciaría ni se apartaría de los que considera sus hermanos de ideas, pero que no le interesa un protagonismo de grupo de ninguna especie, ni una pose intelectual que vaya más allá de sus limitaciones y su profesión, pues “nadie crece más allá de lo que vale”, por lo que se niega a ser “peón del veneno”, o parte de una intencionada y dirigida campaña.</span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><a name="_GoBack"></a> <span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">Un lobo solitario, si lo prefieren así los que imaginan solapadas agencias dedicadas al exterminio de personalidades. No lo creerán algunos de todas formas, pero se afirma para que al menos se tenga la oportunidad de desmentir esa afirmación. Otros evitan sacar a la luz de una transparencia democrática por la que claman, el carácter, origen y entramado financiero de sus vínculos.</span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">La antología sobre “el centrismo” se titula ¿”Centrismo”, o ejercicio de la libertad ciudadana en Cuba?. Con respecto a lo que desea posicionar su título opino que existe una esencial diferencia entre el derecho que a todos nos asiste de pensar y decir lo que dicten nuestras más sinceras convicciones (y en ese sentido podemos ser, por ejemplo, no comunistas o hasta pro marcianos), y el derecho y la libertad de ejercer proselitismo público de carácter político a favor del anticomunismo desde una institución legitimada, como es la cubana donde una constitución votada por el pueblo que declara su carácter socialista, para con ello disputar un poder político que sin dudas no sería gestionado desde sus orígenes sin la intromisión de fuerzas internas en sinergia y con apoyo de fuerzas externas, cosa que ya está ocurriendo aquí (Cuba Posible es su más visible ejemplo) y sucede hasta el hastío en el mundo. Y ese es el objetivo, y el resultado nefasto del ejercicio de esa “libertad ciudadana” que convocan.</span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">Esa, la otra arma “exitosa” del centro moderado de siempre: ampararse en el prestigio histórico del pensamiento republicano y democrático. “Pero no se trata, señores”, nos dicen, y nótese bien, &#8211; nos repiten como futura plataforma de su imposible partido-, “que le propongamos implementar el muy desprestigiado capitalismo, en todo caso, y por fuerza de cómo están las cosas de la realidad en el mundo, sería cuando más un equilibrio entre los dos modelos opuestos, o un capitalismo moderado, inevitable, </span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;"><i>realista</i></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">, y de cara amable y humana, que en todo caso es la única posibilidad que tenemos para que nos salpique el derrame de la riqueza mundial que despojan de otros pueblos. Se trata de ser realistas y lograr la “normalidad” que imponen las circunstancias. Pero también repudiamos el “fracasado” comunismo. Lo nuestro es la república ciudadana democrática aunque “parezca” a los malintencionados inquisidores que nos hacemos acompañar y aceptar por los foros de los principales enemigos de la democracia y las repúblicas.” O como diría un forista del debate, refiriéndose a las becas extranjeras, se trataría de aprovechar los recursos del enemigo… Un discurso, que desde esas tribunas, suena terriblemente a hueco. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">La “libertad” que nos proponen es aquella que se permite ejercer hoy por las grandes potencias para que el poder político legitime el único voto valedero, que es el del poderoso caballero Don Capital, para que quizás en algún momento pase a manos de algún gobierno que intente dañar los intereses económicos de los poderosos, pero el poder – y la verdadera libertad – siga en manos económicas. Y de manera tal que aquel poder político más o menos progresista, tenga las manos atadas hasta el próximo relevo, lo cual, por añadidura, reporta otra buena ganancia: una apariencia de democracia. O se trata del imperio de la ley republicana sin sustancia clasista, donde el pobre y el villano, el rico y el desposeído, como en el carnaval de Serrat, sean a la vez libres por una noche de una muy asimétrica libertad, porque siempre es una libertad que está a expensas de la ley subterránea del dinero, bajo cuyo manto, cuando las amplias mayorías no detentan el poder político junto al económico, ocurre como en Brasil, o como parece intentarse ahora en Ecuador, en que la ley, ciega como dicen que es, se las ingenia para mirar por el ojo de los intereses de los poderosos, y se arguyen tropelías jurídicas para defenestrar a los obstáculos. Nada de eso, señores, parecen decirnos, ocurrirá en Cuba con el pluripartidismo y la libertad ciudadana podrá operar límpida, prístina y pura, libre esa misma libertad de todos los ejemplos dañinos que hoy nos aleccionan en el mundo.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">Y es que se trata de la propuesta de esa democracia que, cumpliendo celosamente los preceptos de los modelos que se erigen en sus jueces últimos, gane las elecciones a favor de las mayorías todas las veces que pueda, pero no sólo no sean reconocidas como democracias, sino atacadas con fuego y saña. </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">¿Acaso nos prometen, y aseguran, que los intereses ajenos no financien la política interna, que el poder mediático no engañe, deforme ni ofusque el imaginario social, que cualquier clase adinerada estimulada ahora más que nunca por el obamismo, no haga alianzas con el poder económico mundial, ni tenga un sillón en el parlamento para abogar por sus intereses dinerarios, que la libertad ciudadana impoluta brille en todo su esplendor y no sea inficionada por ningún poder malévolo? Si me adelantan al menos una hipótesis plausible de cómo van a lograr todo eso, y todo lo demás que aquí no cabe pero bien se conoce, me acabo de apuntar como miembro de vuestras esperanzas.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">Y es muy fácil tildar estas ideas como antidemocráticas, pero seamos más originales que erigirnos en paladines de la libertad a la vez que coqueteamos con sus verdaderos asesinos. Usen la audacia y la creatividad para una democracia sustancialmente nueva y adaptada a este momento de la historia particular de Cuba y el mundo, y para que profundice y mejore la que ya Cuba comenzó entre dificultades sin fin a crear, pero no nos hablen en nombre de esa “libertad”, que es la de los poderosos para inmiscuirse en ella, mediatizarla y comprarla y agredirla cuando tengan la oportunidad de jugar en su ruedo y que en su nombre tantas víctimas tiene en su haber en todo el orbe, recordando a Bolívar con respecto a nuestras patrias. Quien esto escribe es tan amante de la democracia como el que más y siente respeto y admiración por los sueños democráticos de los que ha luchado y muerto por conquistarla, pero tanto, como el más profundo desprecio por los que simulan ser democráticos, ofrecen un simulacro de libertad política para mantener impune su propia libertad de ser dueños de las mayores riquezas que a todos nos pertenecen, y logran engañar al hombre hasta que este logre sentirse libre en medio de la manumisión, siempre encandilado esclavo del único poder que nunca se pone en juego, que es el de los grandes poderes económicos de este mundo. </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">Comprender estas verdades es lo que le permitió a Fidel advertir que nunca aceptaríamos que nos despedazaran en mil fragmentos de intereses políticos. Que el poder del dinero no debe ni merece tener la libertad de disfrazarse de libertad ciudadana, ni de promoverla y exigirla para usarla a sus fines. Confío plenamente en que una masa crítica suficiente de cubanos ya tienen como parte de su cultura política esa convicción, y no la abandonará. Y no caerá engañada por llamados que quieren atomizarnos, y que, por lo tanto, desconoce y desprecia el modo peculiar en que ejercemos esa libertad en nuestro modo de conducir la democracia.</span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">Si alguien puede citar un caso que no conduzcan a los descritos más arriba, o a todas sus sutiles o descaradas variantes conocidas, que lo argumente para nuestra realidad. </span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">Y opino que un organismo de vocación académica – política y ahora partidista como Cuba Posible nació viciado de legitimidad para participar en la política cubana y prometer libertad ciudadana desde su mismo primer vagido, al vincularse a personalidades y entidades, algunas de ellas no sólo anticomunistas, sino verdaderamente anti humanidad. </span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">Finalmente, el otro “éxito” de la presunta moderación de las cabezas pensantes y responsables de la corriente ideológica que se quiere erigir en partido, es haber fabricado la especie de un curioso ajiaco de personalidades perseguidas, aunque si en algún texto algunos de ellos haya sido señalado como pertenecientes a esa direccionalidad ideológica y política, no tiene por qué ser un criterio monolítico emanado de una campaña premeditada. Así, siembran la mendaz matriz de opinión de una supuesta coordinación punitiva entre personas y sitios digitales “anti-centristas” diferentes, coordinados y enfocados en un mismo objetivo. Se afirma que por primera vez “</span></span><span style="font-family:SabonLTStd-Roman, serif;"><span style="font-size:medium;">dicha maquinaria ha sido activada y dirigida contra intelectuales incuestionablemente revolucionarios”, </span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">confundiendo en una misma mezcla a personalidades varias, de modo que aparezcan, indirectamente como apoyo a sus concepciones</span></span> <span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">y, a la vez, víctimas perseguidas por una máquina infernal oficialista. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">A los que hemos opinado sobre ciertas propuestas, y la cosmovisión que emanan de la letra y el espíritu de algunos contribuyentes, principalmente de los directivos de Cuba Posible, se nos acusa de extremismo, de estar a sueldo del pensamiento oficial, y de sembrar la división, y subráyese bien, </span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>de</b></span></span> <span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>estar dirigidos o formar parte de una orquestada campaña desde un centro de poder y, en definitiva, de la revolución en el poder, claramente sugerido</b></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">. Es preciso tener esto último muy en cuenta en la pretendida pluralidad con que la antología da a conocer una parte de los textos en la recopilación que ahorita mencionamos. Así, a partir de esta premisa, el expediente </span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;"><b>pretende enfrentar a “intelectuales incuestionablemente revolucionarios” con la Revolución y con su gobierno</b></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">, porque de eso se trata cuando se argumenta que las opiniones de los que puedan tener una diferencia de criterio con ellos o con cualquier hijo de vecino, representan y son amparados por el poder oficialista. Es de tan desnuda intención manipuladora esta argucia con sabor a libelo, que se denuncia sin rubor en su mismo enunciado. Como simple ciudadano que admira y procura aprender de sus mejores intelectuales, y que admira y lee desde hace tiempo a algunos de los aludidos, confío en que detecten la jugada y no se dejen usar para ese propósito. </span></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family:Arial, serif;color:#000000;font-size:medium;">Por supuesto que la intención de presentar como víctimas de una campaña a todos esos intelectuales por igual, y que ponen de su parte, evita referirse, por ejemplo, al hecho de que un destacado sociólogo cubano que publica en esa plataforma, y que es uno de los fundadores, en un intercambio polémico, ofrece una definición del “centrismo” hasta mucho más certera que cualquier anti centrista de la vilipendiada ortodoxia. El fenómeno existe, tiene sus militantes orgánicos y el sayo calza muy bien en ellos. Los que se han sentido aludidos, sin serlo, deben detectar la argucia con que quieren sumar su prestigio y la labor de toda su vida al lado de la Revolución, a la formación futura de un partido que sólo creará verdadera división nefasta a nuestro país. Si la supervivencia de Cuba es lo más parecido que existe al milagro providencial para algunos, se debe, si hay que escoger una esencia, a la unidad de la tremenda diversidad de su pueblo, y al hecho de que su más valiosa gente de pensamiento, pese a incomprensiones y tensiones inevitables en las gestas humanas, siempre ha permanecido fiel al proyecto socialista, remontando y diferenciando las mediocridades humanas, de lo que es superior e imperecedero. </span></p>
<p align="justify"><span style="color:#000000;"><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">Porque aunque es evidente, hay que notar que es como que un desencantado de las ideologías, una persona que no cree ni apoya – no ya al gobierno cubano – sino al ideal comunista mismo, &#8211; saliera en defensa de “</span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;"><i><b>incuestionables revolucionarios perseguidos</b></i></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">”. ¿Cómo es posible creer en esa defensa dolida y plañidera? Los esfuerzos del malabarismo suelen ser muy aleccionadores. Quien esto escribe no es un intelectual de profesión, ni probablemente un “</span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;"><u>incuestionable</u></span></span><span style="font-family:Arial, serif;"><span style="font-size:medium;">” revolucionario, más bien los revolucionarios deben cuestionarse y discutir, &#8211; (obsérvese la contundencia enfática e intencional, la resonancia de ese término empleado en la cita) -, pero, por favor, no desearía que un no comunista rompa ese tipo de lanza por mi pobre destino. En el sentido y el ámbito personales, un adversario ideológico puede hasta salvarme la vida, o darme de comer, o curar las heridas físicas o espirituales, y ser, como se dice, una persona decente y convencida de sus creencias sin pago mercenario por sostener sus ideas. Un adversario ideológico puede ser tu hermano, y hasta tu compañero en el trayecto de la vida, un dialogante inteligente y hasta uno que aporte una solución que se escapa, pero es mi compañero de ruta mientras sus concepciones no pasen de una teoría cualquiera que todos tenemos el derecho a sostener y defender, mientras se debata en la humana duda honesta y la discuta, y de allí despliegue una acción política concreta que pueda afectar a toda una comunidad. Apoyarlo, acompañarlo, permanecer indiferente, o legitimarlo en ese momento significa apoyar y ser cómplice involuntario o no del daño que la concreción material de sus ideas y alianzas pueda provocar. Claro que eso pasa a su vez por percibir y evaluar el daño, o cuando la flexibilidad se confunde con el abandono de las propias convicciones. Pero en el ruedo de la lucha política pública, en la disputa por el poder y las alianzas concertadas, hasta prefiero que el hermano de armas, cuando sea verdadero, me ofenda, y hasta, en determinado momento, no me comprenda, y no me defienda. Que ya coincidiremos, quizás sin saberlo, tarde o temprano, en el camino.</span></span></span></p>
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		<title>El partido de Cuba Imposible y la lista infeliz. Por Rafel Cruz</title>
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		<pubDate>Mon, 25 Sep 2017 01:45:36 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[El partido político de Cuba Imposible está destinado a engrosar esa lista infeliz que la historia de vez en cuando nos recuerda. <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=60631">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-606320"></div></div></td></tr></table><h3><span style="color:#000000;"><strong>Parte  I: El pueblo cubano sí tiene ideología</strong></span></h3>
<p><span style="color:#000000;">Luego de leer <a href="https://cubaposible.com/lo-necesario-retomar-camino/" target="_blank" rel="noopener">la declaración de</a><a href="https://www.blogger.com/null" target="_blank" rel="noopener"> fe de Roberto Veiga</a>, el director de esa plataforma pública llamada Cuba Posible, proyecto de partido político destinado a apropiarse del poder en Cuba y con ello hundir la nación en lo imposible, me sentí animado a escribir unas reflexiones en interés de denuncia y también de entrenamiento, que esta guerra es de resistencia, pero en la medida que avanzaba con el discurso infeliz del raro espécimen de “candidato político sin ideología” descubrí que es imposible en el término razonable de un par de cuartillas señalar tanta necedad, a no ser con la síntesis de un exabrupto criollo- tenemos bastantes y muy buenos en nuestro idioma- pero eso sería sonoro y pintoresco pero no educado. Voy a esforzarme por la síntesis, cuando considere que estoy a punto de los bostezos, pongo al final del párrafo un visible punto y una nota amenazante “continuará”. </span><span id="more-60631"></span></p>
<p><span style="color:#000000;">El escarnio más visible en el texto de marras es el intento de poner a José Martí de su lado. Citado fuera de contexto, manipulando y ocultando, el centrista ofende al independentista. Si le damos crédito estaríamos poniendo a José Martí al mismo nivel del ideólogo autonomista José Fernández de Castro o con el anexionista José I Rodríguez Hernández quien conspiró contra el héroe cubano en la Primera Conferencia Internacional Americana. Ofende a Martí, niega su radicalismo, su toma de partido. Martí es el centro de una ideología, de una ética que se sostiene en el pensamiento y en la práctica revolucionaria. El señor Veiga debería, por decencia al menos, no poner en sus textos las palabras de un Mayor General del ejército libertador que murió en combate todo ímpetu, todo hombre, todo valor.  Si continúo por ese camino terminaré en la ira y el exabrupto será mi texto, de modo que dejaré a otros, magníficos escritores y pensadores revolucionarios, quienes seguramente se sentirán estimulados a vindicar al Maestro con palabras más acabadas que las que yo, guajiro al fin, pueda decir. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">El señor Veiga afirma en su declaración: </span></p>
<p><span style="color:#000000;">&#8220;No ocurrirá un desarrollo inclusivo de la pluralidad ideo-política del país. Sólo serán aceptados aquellos cubanos convocados a ratificar posiciones oficiales, preferentemente aquellas que expresen la mayor resistencia posible a todo cambio del actual modelo socio-político o la nostalgia en torno a épicas (y a errores) del pasado. De este modo, resulta obvio que tampoco se asumirán, de manera oficial, los cambios necesarios para desarrollar el país y hacer evolucionar el bienestar de la sociedad cubana (en aquellos aspectos que resulta imposible culpar al bloqueo estadounidense de los defectos y carencias que padecemos)&#8221;.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Y continúa con total desfachatez: </span></p>
<p><span style="color:#000000;">&#8220;Quizás los defensores del inmovilismo puedan tener razones válidas; pero en ningún caso, a estas alturas de las circunstancias, ellas poseen la legitimidad política e histórica que pueda justificar el sostenimiento del lamentable estado de nuestra realidad. Sólo basta percibir algunos de los efectos de tal empecinamiento para comprender que están errados. Entre ellos podemos encontrar: pobreza, marginalidad, corrupción, incapacidad para generar desarrollo, desesperanza y frustración, así como la emigración continua de cubanos talentosos y capaces&#8221;.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"><b>San Jorge y el dragón</b></span></p>
<p><span style="color:#000000;">A lo interior del proceso de construcción socialista circulan, se contraponen, interactúan contradicciones y matices diversos, complejos algunos de ellos en los límites del antagonismo absoluto, ese proceso de constante movimiento es el responsable de la existencia misma de la sociedad cubana, de su sistema político y sobre todo de la constante transformación, contrario de negación. El trazado cartesiano de la ruta o las rutas a seguir para llegar al comunismo es dialéctico y contradictorio, lo cual se evidencia cada día en la realidad de los cubanos, en las decisiones y en los errores, en los avances, en la sobrevivencia en los que se van a otros lugares, en los que se quedan en Cuba. En una sociedad en transición, el sujeto es un sujeto en transición y no inmóvil o anclado. Digo sujeto y digo mucho más que persona, extiendo el concepto a los actores sociales y políticos, económicos que confluyen dentro del sistema. Desde el comienzo mismo de la revolución este país se transforma cada día. En los últimos años, la evidencia de ese cambio constante es el día a día de una nación.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por tanto es absurda la tesis del inmovilismo, a no ser que se sostenga sobre la idea maliciosa de considerar como sinónimo de cambio la cesación del propósito socialista, y la imposición del capitalismo en cualquiera de sus variantes, entonces hay que decir con toda franqueza que en efecto, estamos ahí, en la construcción socialista, luchando con todas las fuerzas para impedir el retorno al pasado, el cual nos presentan disfrazado de futuro en HD, tercera dimensión, realidad virtual, promesas hipertextuales y todas las variantes posibles de la seducción en la postmodernidad. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Del mismo modo es malicioso, pero sobre todo grosero, señalar a la revolución como responsable de los males que enfrenta y lucha por derrotar, los cuales son antinaturales en el proyecto socialista. Sobreviven como ya sabemos, porque durante la transición al socialismo, y un tanto más allá, conviven los males y las conductas propios de la sociedad capitalista no derrotada aún, mezclada en el tejido social, ardiendo bajo, como el fuego en la hierba húmeda. Existe dentro porque aún no ha sido extirpado y aquí deberíamos decir por qué no ha sido derrotados. Las razones son diversas, algunas tienen que ver con fallos en el mismo sistema, lógico en un proceso que se reproduce a si mismo, “sin calcos ni copias”, sin referentes ni mapas. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Un proceso que avanza hacia lo ignoto por un camino laberíntico  que se hace al tiempo que se avanza. Hay que ser torpe o venenoso para negar que el error es parte de la realidad. Se toman decisiones, se aprueban leyes se hacen políticas para resolver los problemas actuales, el mecanismo muchas veces se atasca y es preciso desarmarlo para desatascarlo, el fallo en ocasiones está en el mismo sistema, otras veces en las personas. Pero muchas veces ocurre que cuando las soluciones son la respuesta esperada, la vida nos cambia las brutalmente las preguntas. Es el caso de estos días ciclónicos, desastrosos, cuanto hubiéramos avanzado si nuestro archipiélago no estuviera en la ruta natural de los huracanes. La revolución es eso “luchar contra poderosas fuerzas dominantes”.    </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sobreviven esos males además porque llegan- incesantes como las olas del mar- desde el exterior. Cuba no está rodeada solamente de agua, sino también de capitalismo persistente, poderoso agresivo. La guerra cultural, la guerra económica contra la Isla rebelde está ausente de las declaraciones de fe de los fallutos políticos. Tendientes naturales al servicio del imperio, nunca o casi nunca denuncian el crimen del imperio, que es esa guerra de desgaste, genocida y cincuentenaria contra Cuba. El efecto sostenido, acumulativo, deformador del bloqueo, está excluido o es limitado en los textos serviles, como la principal variable que impide el desarrollo de la nación y si se menciona, así de soslayo- como en el texto aquí denunciado- se alude pero como arma arrojadiza contra la revolución, el bloqueo es una excusa una culpa en las consignas del “oficialismo” y no una terrible realidad.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es su libro Cuba Revolución o Reforma, el que por cierto será lanzado nuevamente en los próximos días ahora en edición de Ocean Sur, Enrique Ubieta apunta “Se demoniza a Cuba por no haber podido impedir el resurgimiento de la prostitución, y la solución implícita, la capitalista, significaría la extensión de la prostitución. Se acusa a Cuba de no haber podido contener ciertas injustas diferencias sociales después del derrumbe del llamado campo socialista y la solución capitalista sería acrecentarlas, hacerlas más hondas, injustas e irreversibles.” (1)</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Acusar a la revolución de la corrupción, la marginalidad (término discutible) la pobreza, es igual que acusar a San Jorge de la existencia y la maldad del Dragón. Sin embargo debo considerar esa idea con ciertos visos de razón. Sin el héroe el dragón es el todo. Sin la revolución, como pasa en otras naciones, la pobreza, la corrupción, serían el todo, la existencia misma del sistema, el producto natural del egoísmo eterno, desesperanzador natural. En el estado de la revolución, esos males son tan evidentes como perseguidos, tan ofensivos como acorralados, tan lacerantes como ajenos. El dragón no tiene paz, porque el héroe no se la da tampoco los males del capitalismo duermen tranquilos en un Estado, en un pueblo, en revolución socialista,  que si tiene ideología marxista, martiana, fidelista.</span></p>
<div class="article-header">
<h3 class="title entry-title"><a href="https://turquinauta.blogspot.com/2017/09/vote-por-mi.html"><span style="color:#000000;">Parte II: Vote por Mi.</span></a></h3>
</div>
<div class="article-content entry-content">
<p><span style="color:#000000;">¿<a href="https://turquinauta.blogspot.com/2017/09/el-pueblo-cubano-si-tiene-ideologia.html" target="_blank" rel="noopener">Vale la pena este debate</a>? Sí, lo que está en juego supera a las personas y las individualidades. Lo que está en juego es Cuba, su independencia y con eso no se juega. En ocasiones la gravedad de los asuntos, su naturaleza impide despersonalizar el debate, ojalá fuera posible, aunque solo significara no dar más publicidad a quien no la merece pero, lamentablemente este no es el caso. El director del proyecto de partido político Cuba Posible, y casi por obviedad su figura de cabecera en las aspiraciones al poder en la Isla, hace y pública en su página una declaración de fe, la cual semeja uno de esos pasquines de propaganda electoral propias de las campañas por el escaño mayor del Estado. Al final del texto, solo le faltó decir- aunque no le echamos de menos- “Vote por Mi”.</span></p>
<h3><span style="color:#000000;"><b>¿Anticomunista</b> <b>y cristiano?</b></span></h3>
<p><span style="color:#000000;">El texto del aspirante a candidato está llenos de mensajes para atraer a los modernos reformistas, autonomistas, anexionistas, socialdemócratas y otras muchas variantes de la contrarrevolución. Su primera declaración es un mensaje bien claro para tranquilizar a los patrocinadores electores. Declara -casi con rudeza- que no es comunista.</span></p>
</div>
<div class="article-content entry-content">
<p><span style="color:#000000;">“Quiero ratificar que no soy comunista. Pese a sus más iluminados análisis, diagnósticos y postulados, no alcanzo a simpatizar con tal teoría, filosofía, ciencia, ideología. (…) De la misma manera, siempre me inquieta cierto espíritu que le insufló a dicho ideal su fundador, Karl Marx”.</span><span style="color:#000000;">El egoísmo es la única presa que hace el comunismo de la voluntad humana. Se opone  al mercado y a la mercancía como centro de todo y en su lugar ubica al humanismo revolucionario, igual hace el cristianismo, comparte el pan y los peces, expulsa a los mercaderes del templo. Desde el lanzamiento del Manifiesto Comunista en enero de 1848 las acusaciones contra los militantes son las mismas que hace este candidato del partido burgués, matizadas lógicamente por el contexto histórico.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El comunismo se propone sustituir la libertad burguesa, sustentada en los tiempos actuales por el neoliberalismo en todos sus gradientes y defendida a capa y espada a lo largo de todos estos años por los dueños del poder hegemónico, que destroza la naturaleza, incrementa la pobreza y la desigualdad al tiempo que insiste en detener la historia, negar la lucha de clases, afianzar el poder de los ricos sobre los medios de producción.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La doctora Isabel Monal, Premio Nacional de Ciencias Sociales de Cuba, aseguró en una ocasión que no es posible interpretar el mundo actual, con certeza, si no es a través del marxismo. Ese que al decir del doctor Fernando Martínez Heredia es una epistemología del conocimiento social y esa afirmación rebasa el reduccionismo del marxismo a una ideología, teoría o ciencia. Es la interpretación de la realidad, de la historia, de los acontecimientos en los que interviene el ser humano junto a su entorno a partir del marxismo como metodología para el conocimiento. Es obvio que suscribo esas afirmaciones.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">También subscribo, con ambas manos, <a href="https://dialogardialogar.wordpress.com/2017/05/06/el-socialismo-es-el-nombre-politico-del-amor/" target="_blank" rel="noopener">la opinión de Frei Betto</a> “El socialismo es el nombre político del amor” debido a la formación cristiana del “político sin ideología”, de la que tanto se ufana, debería serle más próximo este pensamiento de un probado seguidor de Cristo. Por cierto hay otro pensador revolucionario, no creyente, que llega a conclusiones similares a las de Frei Betto. “Un revolucionario está guiado por grandes sentimientos de amor” Ernesto (Che) Guevara. La sociedad a la que aspiramos los revolucionarios cubanos, está más próxima del ideal de Cristo que propuesta por Cuba Posible y su director.</span></p>
</div>
<div class="article-content entry-content">
<p><span style="color:#000000;"><b>Hurcanes y sismos en la gente y en los bancos</b></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Aún en medio de las carencias, el sistema político cubano, nuestra mayor conquista, ha sobrevivido a 50 años de guerra despiadada. ¿Qué son 50 años para un sistema social? ¿Qué son 60 años en el lentísimo devenir de los tiempos históricos? El capitalismo con cinco siglos no ha sido, ni lo será capaz de resolver los problemas de la humanidad, es más los acrecienta. ¿Cómo se puede acusar a la revolución cubana de fallida si apenas ha nacido, y su infancia ha sido traumática por los odios, las maldiciones, la guerra tangible, mortal, constante de los poderosos gobiernos gringos y los mafiosos de origen cubano?  Al pueblo cubano debería reverenciarse por su heroísmo. Apoyar la destrucción del sistema social que ha escogido la inmensa mayoría de los cubanos y ha defendido con su propia sangre es un crimen.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Tres huracanes monstruosos y un sismo descomunal han devastados nuestras naciones. Solo una mirada a tan extremas circunstancias a la respuesta, la recuperación, el respeto a la vida humana deberían servir para comprender las diferencias cuando el gobierno revolucionario, el partido de vanguardia, no interesado en pujas electorales, sino al servicio de la gente, actúan en conjunto con el pueblo, en bien de todos, en el socialismo; con otras naciones donde los partidos políticos y los egoísmos de gobernantes y propietarios ponen, antes que las personas, sus cuentas bancarias. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Me pregunto ¿Si en la sociedad para la que se postula Cuba Posible, el Estado reduciría o eliminaría los impuestos de los negocios privados afectados por el huracán, como ha hecho el gobierno revolucionario? ¿O se manejarían los fondos públicos como lo hace España- uno de los modelos de estos señores- para salvar a los bancos con el dinero de la gente, o como ha hecho Cuba, poner el dinero de los bancos para subsidiar a las carencias de la gente? No se pueden comparar los bancos de un país pobre y bloqueado como está nación del Caribe, con los poderosos bancos de las transnacionales imperantes en el mundo.</span></p>
<h3><span style="color:#000000;"><b>Político sin ideología o &#8220;Soy tan liberal como conservador&#8221;</b></span></h3>
<p><span style="color:#000000;">El señor director no es comunista según el mismo dice, y seguidamente apunta “En cuanto a mi posición socio-política, nuevamente ratifico que, aunque reconozco la legítima naturaleza de las ideologías, no poseo ideología alguna y siempre me esforzaré para jamás tenerla”.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Seguidamente el aspirante se apresura a contradecirse:</span></p>
<p><span style="color:#000000;">“Sólo me aferro a un ideal (una República de y para la justicia social) y a unos pocos principios sin los cuales este sería imposible (libertad personal, desarrollo humano, seguridad legal y social, democracia ciudadana, gobierno eficaz, progreso económico, y equidad social)”.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Será que necesitamos de la bondadosa sociedad que nos promete el aspirante para garantizar el desarrollo humano en Cuba La respuesta está delante de nosotros mismos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Según Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) Entre las 188 naciones que presentan los datos de Desarrollo Humano al, Cuba ocupa esta vez el lugar 67, lo cual mejora en dos escaños su posición respecto al informe del 2014, y la sitúa, nuevamente, entre los países con Desarrollo Humano Alto. Hay mucho por hacer para mejorar esos índices, pero lo que hay que hacer, solo puede hacerse en el socialismo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Tal y como dice mi compañera del equipo docente, profesora de filosofía, mi crítica más dura y amorosa: en los parámetros por los que se mide el desarrollo humano al mundo provienen de los ideólogos del capitalismo, los cuales desconocen la historia de saqueo de las metrópolis a las colonias y como esas deformaciones llegan a estos días como huellas y distorsiones de siglos de explotación y saqueo, pero no obstante, esos parámetros de la ONU, son los que tenemos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero vale la pena seguir un poco más con el marketing político del aspirante a candidato electoral: </span></p>
<p><span style="color:#000000;">“Por otro lado, también quiero confirmar de nuevo que, en cuanto a los instrumentos para realizar este ideal y estos principios, no tengo apego a ninguno de los que he propuesto. Estos, repito, siempre serán circunstanciales, porque nunca se refieren al fondo, o sea, al fundamento y al fin, sino a la forma que impone cada contexto, cada reto” y más adelante en el texto asegura que</span></p>
<p><span style="color:#000000;">“En este instante afirmo que no dejaré de trabajar por mi país y que lo haré sólo a favor de esa República prometida por el más grande de nuestros patriotas. Para ello, estoy dispuesto a cooperar con todos los cubanos de buena voluntad, militantes de los diversos “comunismos”, de los disímiles “socialismos”, de los diferentes “liberalismos”, de todas las proyecciones socialcristianas, etcétera. Todas las ideologías y orientaciones ideo-políticas pueden ser legítimas y enriquecedoras…”</span></p>
<p><span style="color:#000000;">De personajes así decía mi abuela “es un bicho” refiriéndose a sus maneras ladinas, a la astucia en sus movimientos para conseguir quedar bien con todos, como aquel político en los años 40 del siglo pasado que en un mitin electoral, ante el reclamo de un asistente por haber cambiado de bando afirmó sin tapujos &#8220;soy tan liberal como conservador&#8221;. El candidato o aspirante a candidato informa que pude cambiar sus “instrumentos” en cualquier momento y así satisfacer, según las circunstancias, a los potenciales electores o, como ocurre en las democracias burguesas, a los dineros que pagan las campañas pero compiten entre ellos.</span></p>
<h3><span style="color:#000000;"><b>Tenemos partido señores ¿Quién da más?</b></span></h3>
<p><span style="color:#000000;">Finalmente, el anuncio oficial:</span></p>
<p><span style="color:#000000;">“Ante esta disyuntiva, los signos de los tiempos reclaman un activismo, también amplio e intenso, encaminado, sobre todo, a definir soluciones y la manera de hacerlas viables, así como exigir y asegurar que se realicen (…) Incluso, cuando sea pertinente y posible, será indispensable proponerse, además, la constitución de una agrupación política programática, sin la cual no serían factibles tales propósitos (a pesar de que dicha probabilidad se mantiene cancelada de forma oficial y anatematizada por sectores significativos de la sociedad)”&#8230;</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A los votantes del futuro, animadores y sobre todo financistas del presente el señor director les promete que va a “exigir y asegurar” ¿la soberbia es pecado?  Continúa la declaración anunciando que en el momento que sea “pertinente” constituirán una “agrupación política”. Partido político destinado a luchar por el poder en Cuba. Un partido opositor con toda la atención y mimos -en dólares y euros- de los enemigos de la revolución. Una estructura visible sobre la que llamar la atención ya que las creadas hasta el momento por la CIA, como esa esperpéntica cofradía de las Damas de Blanco están degradadas y por las que nadie apuesta un centavo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Al leer el texto del aspirante no puedo evitar hacerme preguntas:</span></p>
<p><span style="color:#000000;">¿A quién se está ofreciendo este señor como candidato posible en una Cuba Imposible?  ¿Cree hay condiciones favorables en Cuba como para apoyar una propuesta de migración al pluripartidismo y con ello favorecer una transición suave a la sociedad de mercado? ¿Tal vez cree poder convencer a la mayoría de los cubanos, los cuales apoyamos abrumadoramente el proyecto socialista de que cesen en ese apoyo?</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En el escenario de la industria anticubana ¿Tal vez aspira a suplir la ausencia dejada por Oswaldo Payá, ausencia que en el pobre caleidoscopio de la contrarrevolución no ha sido suplida en todos estos años por ninguno de los relanzados como anticastristas “moderados o no confrontacionales” y mucho menos por los virulentos o caricaturescos sujetos del mercenarismo, lo cual deja abierto un espacio potencialmente solvente del mercado anticubano? ¿Será por eso que la autobiografía política del aspirante hace tanto énfasis en sus años al frente Espacio Laical o de Casa Cuba?</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Lo que sí es obvio que el director de Cuba Posible y su equipo responden a un patrón de contrarrevolucionarios destinado a meter cuña en los próximos desafíos democráticos de Cuba, y a vender una imagen confiable a los norteamericanos influyentes en la política de EEUU hacia Cuba que apoyan el acercamiento, pero no el sostenimiento del sistema socialista, y a los europeos quienes encuentran total empatía con esas ideas de la socialdemocracia que le son tan familiares. En materia de marketing político esta declaración, el perfil editorial y  toda su línea de mensajes en Cuba Posible es una muy clara oferta en busca de clientes con influencia y sobre todo con dinero.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Preguntas complicadas, pero igual también es un derecho cuestionar.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por qué será que ya este discurso del director de Cuba Posible creo haberlo oído antes, tal vez es que me recuerda las palabras de Manuel Artime jefe civil de la derrotada Brigada mercenaria 2506 “revolución sí, comunismo no”.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">O quizás se me parece a las palabras de Jorge Mas Canosa en los tiempos en que se alistaba como futuro presidente de Cuba bajo las promesas liberadoras de Reagan primero y de Bush padre después. “Es muy simple lo queremos para Cuba: libertad, respeto a los derechos humanos, pluripartidismo, democracia y elecciones libres periódicamente”.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Iguales de pragmáticos, iguales de anticomunistas, pero como ellos, el partido político de Cuba Imposible está destinado a engrosar esa lista infeliz que la historia de vez en cuando nos recuerda. Mientras tanto, el pueblo cubano mayoritariamente trabaja para conseguir una sociedad próspera y sostenible, esa que aún lejos, nos llena de esperanza ante un mundo caótico y brutal una sociedad que se llama comunismo donde el amor y no el egoísmo hagan realidad el sueño de Marx y el ideal de Cristo.</span></p>
</div>
<div>(1) Ubieta E. 2012. Cuba Revolución o Reforma, editora Abril, La Habana pág 114</div>
<div><span style="color:#000000;">(<a href="https://turquinauta.blogspot.com/2017/09/vote-por-mi.html"><em><strong><span style="color:#0000ff;">Turquinauta</span></strong></em></a>)</span></div>
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		<title>Los &quot;desmanes del régimen&quot; y el archipiélago Farber. Por Iroel Sánchez</title>
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		<pubDate>Fri, 08 Sep 2017 15:34:59 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[El más burdo  ¿pensamiento? único salido de los laboratorios de propaganda anticubana.  <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=60441">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-604420"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;">Inspirado por un artículo al que me referiré posteriormente he buscado en la red la expresión &#8220;los desmanes del régimen&#8221;. La frase es mayoritariamente empleada por medios oligárquicos contra el gobierno venezolano y por webs financiadas por el gobierno de Estados Unidos contra la Revolución cubana. Lo que usted no esperaría es encontrarse en un sitio con una trayectoria antiimperialista y de solidaridad con Cuba con esa expresión para calificar la actuación del gobierno revolucionario cubano. Por eso, mi sorpresa al encontrarme el artículo de Samuel Farber &#8220;<span style="color:#0000ff;"><a href="http://rebelion.org/noticia.php?id=231239">¿Qué significa la polémica sobre el “centrismo” en Cuba?</a></span>&#8221; publicado en el sitio <em>Rebelion.org</em> que contiene esa frase junto a la repetición de mentiras, estereotipos y manipulaciones que parecen extraídas de los manuales de propaganda empleados en la estrategia anticomunista durante la Guerra Fría.</span><span id="more-60441"></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Según el articulista, Cuba es un archipiélago donde gracias al Partido Comunista reina un &#8220;pensamiento único&#8221; y un &#8220;régimen&#8221; contra cuyos &#8220;desmanes&#8221; &#8220;la indignación es la respuesta más indicada&#8221; y &#8220;elecciones o cualquier otro método pacífico&#8221; carecen de sentido. Seguramente el lector, como yo, se preguntará qué quiere decir el Sr. Farber al descalificar, como suele hacer la contrarrevolución violenta y  terrorista, el &#8220;método pacífico&#8221; para tomar el poder en Cuba.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La ira nada pacífica del Sr. Farber parece deberse al libro digital <em><span style="color:#0000ff;"><a href="http://videos.cubasi.cu/Centrismo_en_Cuba_Otra_vuelta_de_tuerca_hacia_el_capitalismo.pdf">El Centrismo en Cuba: Otra vuelta de tuerca hacia el capitalismo</a></span>, </em>publicado por el portal <em>Cuba Sí,</em> donde quienes aparecemos antologados somos -según él- &#8220;epígonos  del régimen&#8221;, incluso pone el enlace hacia allí pero afirma que es de &#8220;Iroel Sánchez con su “blog” <em>La Pupila Insomne</em> en donde recientemente presentó&#8221;,  a pesar de que de los dos únicos textos incluidos en esa compilación que menciona en su artículo, uno nunca se ha publicado en este blog. &#8220;Epígonos del régimen&#8221;, por cometer el pecado de aparecer en esa compilación, serían para el Sr. Farber, por ejemplo, Emilio Ichikawa, que vive en Miami y tiene profundas divergencias con la Revolución cubana, o René Vázquez Díaz que reside en Suecia hace varias décadas, donde se vinculó durante largo tiempo a la Fundación Olof Palme, ambos presentes en el libro que tanto molesta al Sr. Farber que tiene que ir en su artículo cien años atrás para encontrar una socialdemocracia no funcional a la dominación capitalista. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Según el autor, &#8220;el libro es un ataque abierto contra los que Sánchez y compañía denominan “centristas”&#8221; pero Sánchez -o sea, yo- reta al Sr. Farber a buscar la palabra &#8220;centrista&#8221; escrita por mi en un artículo de mi blog. Y hay más, el Sr. habla de &#8220;Iroel y sus duros&#8221; cuando le puedo asegurar que Iroel no tiene un solo subordinado, ni duro ni blando. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">El cuestionamiento a <em>Cuba Posible</em> es presentado por Mr Farber como un acto de fe ideológica que el autor califica de &#8220;stalinista&#8221;  y no de rechazo a la injerencia extranjera que ha financiado  ese proyecto desde instituciones como el gobierno noruego del actual Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg, y la Open Society de George Soros que, por cierto, apoyó al sindicato polaco Solidaridad que Farber cita en su artículo como referente para Cuba. En sus ficciones sobre el libro publicado por <em>Cuba Sí</em>, Samuel Farber llega a decir &#8220;que muchos de los contribuyentes son “segurosos,” o sea, agentes de la Seguridad del Estado o colaboradores cercanos de ese organismo&#8221;. Mi trayectoria es pública, no tengo el honor  de pertenecer a la institución que como parte del pueblo cubano ha derrotado el terrorismo y la subversión de la potencia más poderosa de la historia durante casi sesenta años, pero me pregunto quiénes son los &#8220;segurosos&#8221; de Farber, ¿Ichikawa y Vázquez Díaz, a los que  ya me referí?,¿Javier Gómez, director asistente de la exitosa serie <em>LCB: la otra guerra</em> que acaba de transmitir la Televisión cubana?, ¿Jorge Ángel Hernández y Enrique Ubieta, reconocidos y premiados ensayistas?, ¿Manuel Henríquez Lagarde, periodista de larga trayectoria y director del portal <em>Cuba Sí, </em>o tal vez se refiere a Carlos Luque, que acaba de regresar a su natal Camaguey luego de una larga estancia en Chile, o al Doctor en Ciencias históricas Elier Ramírez, con varios libros publicados?¡Por favor, fabrique mejor sus embustes, Mr Farber!</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Miente también nuestro fabulador crítico cuando afirma que &#8220;Iroel Sánchez y los suyos defienden al sistema unipartidista como el único compatible con el socialismo&#8221;. Lo que dice el pueblo de Cuba -no Iroel Sánchez- es lo que está en su Constitución, aprobada abrumadoramente en referendum, y argumentó muy bien Fidel: &#8220;el pluripartidismo es el gran instrumento del imperialismo para mantener a las sociedades fragmentadas, divididas en mil pedazos&#8221; porque en el caso de Cuba es el Partido Comunista &#8220;el que garantiza la unión, el futuro, la independencia de nuestro país&#8221;.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No voy a abundar más en el archipiélago de mentiras, medias verdades y disparates completos que <em>Rebelión</em> le ha publicado a Mr. Farber, no vale la pena detenerse en algo que reproduce y casi supera el más burdo  ¿pensamiento? único salido de los laboratorios de propaganda anticubana, más cuando nos preparamos para recibir el impacto de un huracán poderosísimo que solo la unidad y organización que ha dado a los cubanos la Revolución podrá atenuar, preservando vidas y recursos con más efectividad que cualquier otra sociedad. Pero puede estar tranquilo, con defensores como él <em>Cuba Posible</em> no necesita enemigos. </span></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>¿Qué es lo obsoleto y quién el adversario? Interpelando a Cuba Posible. Por Maikel Pons Giralt</title>
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		<pubDate>Sun, 27 Aug 2017 20:58:02 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Lenier González]]></category>

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		<description><![CDATA[¿De  Varela a Fidel lo verdaderamente “nacional” hizo negación de lo “revolucionario”? <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=60350">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-603510" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/08/shifter-lenier-veiga.jpg"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;">Si alguien me quiere declarar miembro de alguna facción o &#8220;perseguidor político&#8221; que lo haga y sin levantar la voz le voy a responder que yo también lucho por esa Cuba que quiero pero tengo mis propias ideas y forma para pensarla y construirla. Pero se hace evidente que mientras más estudio encuentro más preguntas y menos respuestas a ciertas presunciones que quieren dialogar sin interlocutores. Como intelectual, revolucionario socialista y demócrata (no liberal) voy a seguir intentando encontrar mis propias respuestas pero quisiera formular hoy algunas preguntas y reflexiones, ojalá no sean hojarasca que el viento lleva.</span></p>
<div id="attachment_60351" style="width: 555px" class="wp-caption aligncenter"><img class="size-large wp-image-60351" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/08/shifter-lenier-veiga.jpg?w=545" alt="" width="545" height="309" /><p class="wp-caption-text"><span style="color:#000000;">En el extremo derecho Lenier González (subdirector de Cuba Posible), junto a Roberto Veiga (al centro y Director de Cuba Posible) y Michael Shifter (extremo izquierdo y Director del<em> think tank</em> Diálogo Interamericano del que Veiga es miembro y con el que Cuba Posible mantiene estrecha colaboración) en la sede de esa institución, cuyo Director (Shifter) acaba de declarar sobre la elección de la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela: &#8221; Con la payasezca “elección” del 30 de julio, boicoteada por la oposición con razón, Maduro consolidó un régimen autoritario&#8221;  <span style="color:#0000ff;">http://www.latercera.com/voces/fin-la-democracia-venezuela/</span>. </span></p></div>
<p><span style="color:#000000;">Desde el 2014, <span style="color:#0000ff;"><a href="https://es.globalvoices.org/2014/07/07/cuba-posible-una-nueva-plataforma-para-facilitar-el-debate/">en una entrevista concedida a Global Voice</a></span>, Lenier González en nombre del Proyecto Cuba Posible anuncia ideas programáticas de esa plataforma digital. Me llama la atención que en fecha tan temprana ya cuestiona enfáticamente al Estado Cubano  y lo declara &#8220;obsoleto para ejercer la hegemonía en la Cuba del siglo XXI&#8221;. Aún cuando en sus palabras deslegitima a ese &#8220;modelo de estado&#8221; agrega que: &#8220;El gran desafío político de Raúl Castro, de su relevo político y de la sociedad civil cubana, es el de trabajar por transformar ese estado de cosas sin destruir lo logrado, e iniciando un movimiento hacia la conquista de nuevos horizontes.&#8221;</span><span id="more-60350"></span></p>
<p><span style="color:#000000;">El Estado nacionalista de Lenier González declara la obsolecencia del Estado que por primera vez en la historia de Cuba logró hegemonía nacionalista y no extranjera? ¿El Estado revolucionario no ha intentado (e intenta hoy) constantemente y por diferentes vías posibles ese pluralismo político sin &#8220;destruir lo logrado&#8221;? ¿Cómo transformamos el &#8220;estado de cosas&#8221; sin &#8220;destruir lo logrado&#8221; y cuál es el movimiento que debemos hacer hacia &#8220;nuevos horizontes&#8221; si queremos un (otro) Estado nacionalista que presupone lo revolucionario obsoleto? ¿De  Varela a Fidel lo verdaderamente “nacional” hizo negación de lo “revolucionario”? ¿El Estado nacionalista si no es socialista, qué es y cómo sabe el ciudadano cubano común que cuando sea, seguirá siendo revolucionario, nacional, patriota y anticapitalista?</span></p>
<p><span style="color:#000000;">También comenta Lenier González con mucha lucidez en esa entrevista que: &#8220;Este “contexto comunicacional” sobre el que me preguntas no opera “al vacío”, pues ahí está intacto el fuerte componente de agresividad externa contra Cuba y la comprensible actitud del Gobierno cubano de encerrarse sobre sí mismo, y de tildar de “enemigo” o “no confiable” al que sostiene posiciones críticas a la línea oficial. Esta “agresividad externa” no es una retórica vacía del gobierno cubano: es real, factual, palpable. La “transición cubana” está codificada en las leyes norteamericanas, y de aplicarse, retrotraería al país a un estado de subordinación inaceptable para un cubano patriota.&#8221;</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Si conoce esto, ¿por qué declara ineficiente e inoperante la ideología revolucionaria que ha resistido casi 60 años de esta agresividad externa, “real, factual, palpable”? sino ha desaparecido esa agresividad externa que condiciona el sistema sociopolítico cubano, cómo se construye un consenso, sin disenso? ¿cómo una Casa Cuba plural donde quepan también los que agreden por vías directas o sutiles y socavan para un escenario propicio a esa “transición cubana”?</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sería incoherente para un intelectual revolucionario negar la valía y necesidad de proyectos sociales e intelectuales que promuevan la inclusión y la pluralidad de todo tipo, máxime en la construcción de una sociedad socialista. La Revolución Cubana y su Estado como aparato político institucional para concretarla son muestra fehaciente de miles de proyectos sociales que transformaron totalmente la vida del pueblo cubano para bien en disímiles aspectos. Por eso pudiera llegar a valorar parte de la producción intelectual de Cuba Posible como proyecto, como también estimo el aporte de Espacio Laical, Cubadebate o los blogs de Iroel Sanchez, Ubieta, Monreal o la Segunda Cita de Silvio.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero un proyecto cualquiera que pretenda incluir no puede ser una voz que desde que alza el vuelo declare como un todo monolítico, petrificado y obsoleto a millones. El desdeño y la negación por lo que hace y piensa el otro, también es exclusión simbólica efectiva. Claro que Lenier González y Roberto Veiga no son el Proyecto Cuba Posible, como tampoco lo eran en Espacio Laical. Esta visión, casi programática de Lenier en el 2014, no creo que sea la de todos los intelectuales que colaboran en ese Proyecto pero tampoco ninguno de sus colaboradores ha marcado distancia de las afirmaciones programáticas de sus directivos contra la Revolución cubana ni de sus estrechos  lazos con instituciones y personas que buscan derrocarla. Será espinoso un diálogo con personas que suscriban esto que dice Lenier a Global Voice desde el inicio de Cuba Posible: &#8220;tener, hacia los que creemos que son nuestros adversarios, una sana &#8220;tensión democrática”. Y asumir dicha actitud incluso cuando nuestros adversarios se relacionen con nosotros de manera hipertrofiada.&#8221;</span></p>
<p><span style="color:#000000;">¿A quién declara Lenier González como &#8220;adversarios&#8221;? Si vamos a la etimología es: [persona, grupo] Que compite con otros que aspiran a un mismo objetivo o a la superioridad en algo. ¿Cómo es posible que ese proyecto se declare en adversidad desde su fundación cuando un diálogo plural se debe construir desde la ventura, la bienaventuranza y la beatitud? ¿Quién es el verdadero adversario/contrincante de Lenier González cuando habla en nombre del proyecto Cuba Posible?</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Dejo por ahora solo estas ideas, quizás algunos digan que son “panfletarias”, yo sonrío con humildad sin convertirlos en “adversarios”. La bienaventuranza de aceptar el pensamiento diverso y crítico es un ejercicio permanente para la pluralidad social y política. Después de todo, esa “pluralidad” no solo se debe construir con ideas científicamente avaladas si hay un imaginario básico y una práctica ideopolítica en la historia del pueblo cubano, que permite hacer razonamientos y cuestionamientos elementales ante planteos que también son elementales y no probadamente científicos y avalados socialmente. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sigo en el intento de codificar estas ideas que aún no me quedan claras en el proyecto de Cuba Posible (o en el de Lenier González). Mientras, continúo pensando y trabajando (como millones) para una Cuba que haga IMPOSIBLE esa (…) “transición cubana” codificada en las leyes norteamericanas&#8221;(…)  y un &#8220;estado de subordinación inaceptable para un cubano patriota.&#8221; Una Cuba que siga haciendo cotidianamente posible transformar con Revolución el &#8220;estado de cosas&#8221; y no &#8220;destruir lo logrado&#8221; por el esfuerzo de  millones durante decenas de años.</span></p>
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		<title>Debates y opciones. Por Rafael Cruz Ramos</title>
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		<pubDate>Sat, 26 Aug 2017 13:14:13 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Sociedad civil]]></category>
		<category><![CDATA[centrismo]]></category>
		<category><![CDATA[Rafael Cruz Ramos]]></category>

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		<description><![CDATA[Un debate donde los unos quieren pluripartidismo, socialdemocracia, liberalismo del mercado, cesación de la lucha de clases, en fin, El Fin. <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=60338">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-603390"></div></div></td></tr></table><div class="article-content entry-content"><span style="color:#000000;"> ¿De qué estamos discutiendo?</span></div>
<div class="article-content entry-content">
<p><span style="color:#000000;">Discutimos del presente de Cuba y de su futuro. Discutimos de política, debatimos sobre la sobrevivencia del socialismo en Cuba. De eso debatimos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"> Como se puede imaginar no es un debate fácil, ni es un debate entre amigos, es un debate donde los unos quieren pluripartidismo, socialdemocracia, liberalismo del mercado, cesación de la lucha de clases, en fin, El Fin. Y otros quieren mantener el sistema socialista, reparado, renovado, fortalecido, rearmado pero socialista.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"> Ese es el debate, Todo lo demás es retórica, necesaria o no, pero el núcleo duro del asunto es este.</span></p>
</div>
<div class="article-content entry-content">
<p><span style="color:#000000;"> Así de sencillo para quedar de una vez claro.</span></p>
<div id="attachment_59753" style="width: 555px" class="wp-caption aligncenter"><img class="size-large wp-image-59753" src="https://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2017/07/cubaposible76.jpg?w=545" alt="" width="545" height="727" /><p class="wp-caption-text">Cena del primer evento de Cuba Posible en Washington DC, enero 2015. En la cabeza de la mesa Phil Peters (según Ted Henken es quien le presentó a Yoani Sánchez), a sus lados Lenier Domínguez, Roberto Veiga y Julio César Guanche (Fundadores de Cuba Posible), María Isabel Alfonso y Arturo López Levy ( (CAFE-Cuba Posible) Elaine Díaz (Periodismo de Barrio), Harold Cárdenas (La Joven Cuba-El Toque) Hugo Cancio (On Cuba)</p></div>
<p><span style="color:#000000;"><span id="more-60338"></span>Las tendencias en esta porfía -desde el lado de los que defienden a <span style="color:#0000ff;"><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/tag/cuba-posible/" target="_blank" rel="noopener">Cuba Posible</a></span>, a sus fundadores y colaboradores y su plataforma política- es dispersar el tema en cuestiones anexas y eludir el asunto principal. Así por ejemplo asistimos a verdaderas cátedras sobre  la validez del debate político, el miedo al retorno del quinquenio gris, la burocracia y los mangos perdidos, entre otros temas, no menores, pero que se desentienden de la esencia, o que al menos deben ser debatidos con toda fuerza en espacios más propicios.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"> ¿Vale la pena el debate? ¿Es fortalecedor? Tal vez las preguntas no sean correctas, tal vez debamos cuestionar su lucidez.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"> Supongo, el debate ideológico está planteado desde siempre, más agudo en los últimos cincuenta años, mucho más luego de la caída del llamado Campo Socialista, definitivamente desafiante en estos tiempos de cambio de mando.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"> La Revolución genera sus propias contradicciones y estas se despliegan, entre otras zonas, a través del debate, en escenarios diversos, con actores diversos. Hace unos días un amigo me comentaba sobre la necesidad de restaurar la polémica pública como arma ideológica,  al estilo de aquellos del <a href="https://www.ecured.cu/Peri%C3%B3dico_Hoy" target="_blank" rel="noopener">periódico Ho</a><a href="https://www.ecured.cu/Peri%C3%B3dico_Hoy" target="_blank" rel="noopener">y</a> entre <a href="https://www.ecured.cu/Alfredo_Guevara" target="_blank" rel="noopener">Alfredo Guevara</a> y <a href="https://www.ecured.cu/Blas_Roca" target="_blank" rel="noopener">Blas Roca</a>.  Estoy de acuerdo, tan solo llamo la atención sobre un detalle. Tanto Alfredo como Blas estaban posicionados en el mismo lado, era un debate desde y con la Revolución, por muy encendida que fuera la polémica ambos partían de iguales principios.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"> En política<span style="color:#0000ff;"> <a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2017/07/13/open-society-entre-cuba-posible-y-wikileaks-por-javier-gomez-sanchez/" target="_blank" rel="noopener">es fundamental el origen y la intención de los opinantes</a>.</span> Ha quedado claro, más de una vez, con suficientes documentos y argumentos, pero sobre todo con la confesión de los ideólogos de Cuba Posible su apuesta por el cambio de sistema político en Cuba en la dirección del pluripartidismo y la socialdemocracia. Por tanto todo lo que desde ellos se diga hay que leerlo en esa clave. Como en la música, si usas la clave incorrecta la melodía no se escucha bien.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"> Es característico de estos tiempos la confusión como arma desmovilizadora. Así como hacerle creer al lector que se trata de un asunto personal, o personalizar el asunto, para reducirlo a una persona atrincherada, o un piquete de respuesta rápida ideológica </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Contradictoriamente <span style="color:#0000ff;"><a href="http://segundacita.blogspot.com/2017/08/carta-abierta-enrique-ubieta.html" target="_blank" rel="noopener">los que ahora debaten para defender el llamado centrismo ocultan (1)  esa intención manifiesta</a></span>, o sibilinos, se desmarcan de ella para que sus argumentos suenen auténticos. Es característico de estos tiempos la confusión como arma desmovilizadora. Así como hacerle creer al lector que se trata de un asunto personal, o personalizar el asunto, para reducirlo a un sujeto atrincherado, o un piquete ideológico de respuesta rápida.</span></p>
<p><a href="https://turquinauta.blogspot.com/2017/08/debates-y-opciones.html"><span style="color:#0000ff;"><strong>Seguir leyendo en<em> Turquinauta</em></strong></span></a></p>
<p>&nbsp;</p>
</div>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Aurelio Alonso y Enrique Ubieta: Segundo intercambio</title>
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		<pubDate>Fri, 25 Aug 2017 13:16:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<category><![CDATA[Cuba posible]]></category>
		<category><![CDATA[Enrique Ubieta]]></category>

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		<description><![CDATA[Segundo intercambio entre Aurelio Alonso y Enrique Ubieta <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=60324">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-603250"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;">Se ha producido un segundo intercambio entre Aurelio Alonso y Enrique Ubieta que pondré a continuación. Antes quiero llamar la atención sobre la cita que hace Ubieta de la definición hecha por Aurelio Alonso en junio de 2000 acerca de la revista <em>Encuentro de la Cultura Cubana</em> -un proyecto encargado por el entonces Ministro de Exteriores Español Javier Solana y financiado entre otros por la National Endownment for Democracy que hasta el New York Times ha considerado pantalla de la CIA- que me parece a mi pudiera describir con bastante exactitud  lo que es Cuba Posible: </span><span id="more-60324"></span></p>
<p style="padding-left:30px;"><span style="color:#000000;"><em>“no proclive a una propuesta de reversión total del cambio de los sesenta, capaz de incorporar el rechazo a la política norteamericana hacia la Isla, y circunscrito a rescates puntuales en torno al pasado; matizado en las críticas a la influencia del socialismo soviético, en especial para restar relevancia a la política cubana en los puntos de acuerdo tanto como en los de desacuerdo; amparado en una propuesta de reconciliación nacional tan sesgada, parcial y ajena a la realidad que se hace imposible tomarla en serio; implacable ante la extensión, después del derrumbe del Este, del liderazgo revolucionario en Cuba, la cual considera anacrónica, de corte gerontocéntrico; y contra el socialismo mismo como proyecto.” </em></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por cierto, la opinión de Lenier González Mederos, uno de los gestores de Cuba Posible, sobre la misma revista, es algo diferente de la de Aurelio, al ubicarla entre &#8220;los proyectos editoriales más ambiciosos de nuestro último medio siglo&#8221; desde los que &#8220;una generación aprendió a pensar a Cuba&#8221;. La expresión de González Mederos se encuentra en </span><span style="color:#0000ff;"><a href="http://www.espaciolaical.org/contens/31/3138.pdf">una entrevista hecha por este al cubanólogo Carmelo Mesa Lago, </a></span><span style="color:#000000;">y publicada en la revista Espacio Laical. Lenier califica a Mesa Lago como &#8220;un icono gigante -casi inalcanzable- de la cultura cubana hecha fuera de la Isla&#8221;. </span></p>
<h3><span style="color:#000000;"><strong>Carta abierta a Enrique Ubieta. Por </strong><strong>Aurelio Alonso </strong></span></h3>
<p><span style="color:#0000ff;">(http://segundacita.blogspot.com/2017/08/carta-abierta-enrique-ubieta.html)</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Después de hacer pública la nota que Granma desestimó, tomé la decisión de no volver al tema. Habían quedado claras para mí las reglas del juego, y al propio tiempo mis criterios estaban a luz. No obstante, apareció “La respuesta esencial” de Enrique Ubieta, en su blog La Isla desconocida. Aclaro de antemano que las líneas que siguen se limitarán a expresar mi inconformidad con un discurso ofensivo que me siento obligado a rechazar. Si su propósito era hacerme reaccionar, lo logró. Pero intentaré hacerlo sin entrar en polémica, que no concibo bajo una refriega de insultos personales.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">He sopesado mucho lo que digo a continuación, para no contribuir a distanciamientos no  deseados, ya que  me resulta imposible quedar en silencio.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Releí con atención mis notas del 9 de julio en Segunda cita comentando un artículo de Elier Ramírez sobre las Palabras a los intelectuales de Fidel, y no encontré nada que pueda inducir el “descrédito de Elier”, de lo que me acusa Ubieta . Creo que al contrario, le expreso reconocimiento; de otro modo ni me hubiera molestado en dedicarle las líneas que publiqué. Su respuesta en el mismo blog, con sus discrepancias, no la percibí ofendida.  No suelo reaccionar cuando creo que no vale la pena, y los artículo de Elier en Granma no son el caso. Dice también Ubieta que lo hago en “un texto ajeno a mi temática”. No tengo idea de por qué se siente con la competencia de definir cuál es “mi temática”, y qué implicaciones le atribuye a sus facultades. Me parece pedante de su parte, por decir lo menos, y es el calificativo más fuerte que me haya permitido hasta ahora en este intercambio donde he tenido que soportar más de una ofensa.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">También releí lo que solicité a Segunda cita que publicara el sábado 5 de agosto  y me parece haber cuidado del debido respeto a quienes puedan considerarse aludidos. Si Ubieta se sintió irritado porque me referí a su confusión cronológica al vincular el asesinato de Olof Palme con el derrumbe del sistema soviético, desliz que él mismo  admite ahora como “peccata minuta”, le aclaro que yo tampoco le doy mucha importancia, aunque rectificarlo ante los lectores me parecía imprescindible.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Le recuerdo a Ubieta –me parece necesario– que Fernando Martínez no solo fue mi amigo, sino un hermano: el compañero en la lucha por defender desde la revista Pensamiento crítico, y desde el aula universitaria lo que él había definido como “el ejercicio de pensar”. El luchador intelectual con quien volví a reunirme en el Centro de Estudios de Europa Occidental en los setenta y en el Centro de Estudios sobre América y la revista Cuadernos de Nuestra América en los noventa. Soy miembro fundador de la Cátedra Antonio Gramsci que creó en el Instituto Juan Marinello y hemos estado identificados hasta sus últimos días. Es un vínculo de medio siglo. Ubieta debe saberlo. ¿A qué viene introducir sin ton ni son a Fernando en esta respuesta a mi nota del 5 de agosto? ¿Es que piensa que tiene que “protegerlo” de mi amistad, o es que quiere protegerse a costa suya de alguna crítica? Me satisface mucho, como es obvio, cuando veo que se acude a su obra y sus enseñanzas, pero comienzo a preguntarme también si habrá siempre sinceridad en quienes lo están haciendo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ahora me percato de que todo, o casi todo lo que quería responderle a Ubieta está en el primer párrafo de su artículo. Me satisface que me quede poco para terminar, porque como él mismo ha dicho,  “es una tarea fatigosa volver a repetir ideas que ya han sido formuladas por otros colegas”. También resulta fatigoso repetirse una y otra vez sin atender los argumentos del otro. En el debate en torno a… ¿el centrismo,  en Cuba, hoy? creo que ya sabemos cómo pensamos todos. Así que me ahorro fatigas innecesarias. Me salto el recuento referencial de Ubieta sobre lo publicado en sus artículos y libros y los de otros, así como sus comentarios críticos a mis apreciaciones aunque no los comparta –no polemizo con él, prefiero cederle el privilegio de la última palabra. Lo que motivó mi misiva a Granma, fue que anunciaba un debate del que solo daba a conocer una posición, omitiéndose los criterios distintos, de los cuales cité algunos de los que me lucían más interesantes. Solamente un anónimo, escrito en un estilo bastante parecido al de este artículo de Ubieta, asumió la tarea de defender, en Post Cuba, de mi supuesto atrevimiento, al órgano del partido.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Quiero detenerme, para terminar, en sus últimas líneas, donde introduce el “origen de esta polémica, tendenciosamente olvidado: Cuba posible”. Tendenciosamente olvidado, aclaro, porque siendo el blanco de sus críticas, Ubieta , y otros colegas, han preferido caracterizarlo desde el principio mismo como una peligrosa tendencia centrista. Me pregunto si han leído lo publicado porque hasta ahora su argumentación se ha centrado en condenas a priori más que en la discusión de contenidos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Claro que no hay que ignorar intereses y movidas de quienes, fuera y dentro del país se pronuncian y trabajan en contra del futuro socialista del proyecto cubano. Esas posiciones surgen y van a surgir alrededor de cualquier iniciativa crítica sobre la cual vean la posibilidad de influir. Es parte del desafío, como también creo que lo es propiciar la existencia de un abanico de reflexión con la mayor amplitud de posiciones.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No sé si las esferas de dirección del país debieron propiciarlo ellas mismas, o permitir simplemente que se tomara la iniciativa desde la sociedad civil. Cuba posible se creó en esa perspectiva, como foro de reflexión.  Se excluía en aquella iniciativa solo lo que en la teoría o en la acción respondiera a las proyecciones de los enemigos del proyecto social cubano. Pero, hecha esa salvedad, sería un espacio para que participaran contribuciones que merecieran ser tomadas en cuenta, vinieran desde la izquierda, el centro o la derecha; verla como centrista puede ser incluso un reduccionismo. Porque de la derecha, cuando no responde al canon del enemigo, y aunque no aceptemos sus soluciones, nos debieran interesar las críticas. Suelen conocer nuestros errores tanto como los que estamos comprometidos a fondo con el ideal socialista que nos guía, que, por otra parte, nos vemos atrapados a veces entre conformismos y vacilaciones.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Lo que sobre un tema dado piensen Roberto Veiga y Lenier Gonzalez – como cualquier otro autor – es lo que piensan ellos y no algo consensuado. Sus posiciones habría que debatirlas con ellos y no con Cuba posible. Yo puedo no compartir sus tesis, pero creo que tienen el derecho, en una democracia socialista, de defender lo que piensan, y que Ubieta debe respetarles ese derecho tanto como yo. O más que yo porque tiene funciones que permiten accesos más elevados y responsabilidades de mayor alcance que las que yo pueda tener. Y también discutirles – sobre todo si cree que es tan peligroso el desafío –  y propiciar que otros puedan discutir sus criterios.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">De repente tengo la impresión de que Ubieta me está criticando con la mirada puesta en otro lugar. No sería mucho pedirle que se atuviera, para hacerlo, a lo que yo haya dicho o publicado, allí o fuera de allí. En el fondo lo que justifica estas líneas, es la necesidad de rechazar, de una sola vez, la sarta inaceptable de insultos que ha lanzado contra mi persona, frente a los cuales, cercano ya a los ochenta, pienso que mi conducta y mis posiciones revolucionarias no deja lugar a dudas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Además, insisto en que para juzgar con objetividad, lo primero sería tomar en cuenta el apreciable caudal de reflexión que ha producido y difundido, desde su constitución, Cuba posible. No pienso que todo lo publicado sea igualmente valioso pero estoy convencido de que contiene una contribución de utilidad en nuestra sociedad real, hoy; la que ha vivido la mitad del siglo XX bajo el bloqueo y posiblemente tenga que seguir viviendo buena parte del XXI sin poder sacudírselo. Una contribución a comprender sus problemas viejos y los nuevos, a identificar los errores, y medir los  desafíos. Creo sinceramente que Cuba posible merece existir, y padecer todos los encontronazos polémicos que pueda generar su existencia.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ese es el espíritu con el que recuerdo que se creó y me gustaría que logre mantener. No trato de definirla.  A veces las definiciones congelan las cosas, y las cosas cambian, no son estáticas. A veces sus cambios se generan desde dentro, a veces se les empuja desde fuera a ser algo distinto. Y cuando ya no son lo que creímos que serían, o dejan de existir, pueden llegar otros, que harán lo que queríamos hacer, pero dándole otro nombre, o harán algo distinto bajo el mismo nombre.</span></p>
<h3><span style="color:#000000;"><b>Comentarios a una carta abierta. Por </b><strong>Enrique Ubieta Gómez</strong></span></h3>
<p><span style="color:#0000ff;">(http://la-isla-desconocida.blogspot.com/2017/08/debate-ii-parte-aurelio-alonso-enrique.html)</span></p>
<ol>
<li><span style="color:#000000;">No sé a qué “refriega de insultos personales” responde Aurelio Alonso, he vuelto a leer mi texto –que no se titula &#8220;La respuesta&#8221; sino &#8220;La pregunta esencial&#8221;, la respuesta es él quien puede dárnosla– y no los encuentro, a no ser que estime “ofensiva” mi discrepancia. En mi texto hay argumentos y ciertamente, no los responde. A un pensador revolucionario de larga trayectoria, no le asienta la victimización. Hay quien pide osadía a los jóvenes si estos piensan como ellos, y respeto, si piensan de manera diferente a ellos (yo ya, como él sabe, no soy joven). La unánime certeza de que el debate debe imponerse en la sociedad cubana, se derrumba cuando los que lo reclaman se ven enfrentados a criterios discrepantes: el listado de insultos contra mi persona es largo y ancho. Pero no me quejo, ni los reproduzco.</span></li>
<li><span style="color:#000000;">Tampoco me lee bien. Dije que él “se insertó desde el comienzo en el debate en curso con un texto ajeno a su temática”. Es obvio que me refería a la temática del debate y no a la de sus competencias.</span></li>
<li><span style="color:#000000;">Precisamente el respeto a Fernando –de quien me consta fue muy amigo–, fue el factor que me detuvo al inicio. Es lo que dije y repito. No tengo que protegerlo y menos aún protegerme de nada. Fernando fue uno de los pensadores anticapitalistas más coherentes que he conocido. </span></li>
<li><span style="color:#000000;">Jamás he colaborado con el blog Post Cuba ni he enviado algún anónimo, ni a ese blog ni a sitio alguno: tengo la satisfacción de que todo lo que he querido decir en mi vida ha sido firmado con mi nombre y apellidos. No comparto la manera en la que ese blog defiende sus criterios. Y dicho sea de paso, porque he visto comentarios absurdos y –esos sí– ofensivos sobre mí: respeto y admiro la vida y la obra de Silvio (ahora mismo escucho su música, es un “vicio” sano que, por encima de cualquier diferencia de criterios, me alimenta). Esos comentaristas, sí que quieren desviar el sentido del debate y dividirnos. Las ofensas, cuando aparecen, son extravíos, y no debiéramos colocarlas en el camino real; a veces surgen de provocadores que persiguen distraernos o conducirnos a equívocos insalvables.</span></li>
<li><span style="color:#000000;"> “Lo que sobre un tema dado piensen Roberto Veiga y Lenier González – como cualquier otro autor – es lo que piensan ellos y no algo consensuado”, escribe Aurelio. El problema es que las citas que reproduzco de esos autores no expresan opiniones personales; son los fundamentos explícitos –según sus directivos– de un proyecto público: Cuba Posible. Lo que dicen no es lo que piensan, es lo que se proponen hacer con esa plataforma. Veiga dice (disculpen que lo repita): “Yo tengo una opinión personal a favor de una Cuba pluripartidista. Nuestro proyecto quiere facilitar esto y contribuir con serenidad a ese proceso.” Y agrega: “Cuba Posible promoverá el ‘cambio transicional’”. No veo cómo Aurelio pueda ignorar eso al decidir participar en su directiva.</span></li>
<li><span style="color:#000000;">A diferencia suya, lo que a mí me interesa comentar de su Carta Abierta no son los párrafos iniciales, sino los finales: “Se excluía en aquella iniciativa solo lo que en la teoría o en la acción respondiera a las proyecciones de los enemigos del proyecto social cubano –escribe Aurelio–. Pero, hecha esa salvedad, sería un espacio para que participaran contribuciones que merecieran ser tomadas en cuenta, vinieran desde la izquierda, el centro o la derecha; verla como centrista puede ser incluso un reduccionismo. Porque de la derecha, cuando no responde al canon del enemigo, y aunque no aceptemos sus soluciones, nos debieran interesar las críticas”. ¿Qué entiende el ideólogo revolucionario Aurelio por “enemigos del proyecto social cubano”? ¿De qué derecha habla cuando dice que “no responde al canon del enemigo”? Hay hombres y mujeres conservadores y honestos, eso lo sé, pero esas no son clasificaciones que pueden definir a los ideólogos. Pero mi estupor es grande: ¿cree Aurelio que los ideólogos de derecha y los de centro –él acepta de facto la existencia del término– acuden a Cuba Posible a exponer sus críticas para fortalecer la Revolución en el poder?, ¿que publican en (y financian) ese espacio de “cambio transicional” e invitan a sus integrantes a mesas de diálogo en Washington, incluso en el Departamento de Estado, y en México, sobre, por ejemplo, como cambiar nuestra Constitución, para disfrutar del intercambio civilizado entre colegas? A mí también me interesa conocer lo que piensa la derecha, pero para eso están los libros y la prensa transnacional hegemónica que, por cierto, le ha dado cobertura desde sus inicios a Cuba Posible, mientras silencia, cuando no ataca a los revolucionarios cubanos. </span></li>
<li><span style="color:#000000;">No está de más recordar la caracterización ejemplar que hizo Aurelio sobre el proyecto editorial <em>Encuentro de la Cultura Cubana</em>, en el sitio <em>La Jiribilla</em>, en junio de 2000: “Me represento a Encuentro de la cultura cubana como un producto típico del anticastrismo de tercera generación: no proclive a una propuesta de reversión total del cambio de los sesenta, capaz de incorporar el rechazo a la política norteamericana hacia la Isla, y circunscrito a rescates puntuales en torno al pasado; matizado en las críticas a la influencia del socialismo soviético, en especial para restar relevancia a la política cubana en los puntos de acuerdo tanto como en los de desacuerdo; amparado en una propuesta de reconciliación nacional tan sesgada, parcial y ajena a la realidad que se hace imposible tomarla en serio; implacable ante la extensión, después del derrumbe del Este, del liderazgo revolucionario en Cuba, la cual considera anacrónica, de corte gerontocéntrico; y contra el socialismo mismo como proyecto.” Desde luego, es otra época, ya el anticastrismo –con el que Aurelio jamás comulgaría–, es inoperante. Cuba Posible es más sutil, su lenguaje y su propósito deconstructor se apoyan en un fenómeno que Lenier González, uno de sus gestores, describe de la siguiente manera: “Si algo ha tipificado los últimos 10 años, es un corrimiento “al centro” en un conjunto importante de actores sociales y políticos, dentro y fuera de la Isla”.</span></li>
<li><span style="color:#000000;">Jamás se me ocurriría confeccionar una lista de “centristas” u otra de “anticentristas” –cada persona es un mundo, decía mi abuelo–; hablo de un proyecto que <em>El Nuevo Herald</em>, tendencioso, es obvio, pero sagaz, calificaba hace unos días de político y de centro. Los que se incorporan alegremente al imaginario “listado” por no estar de acuerdo con algún punto o alguna expresión de los que han señalado las características de ese proyecto, le hacen el juego (y ocultan) a los que sí trabajan contra el proyecto revolucionario.</span></li>
<li><span style="color:#000000;">No entiendo la frase enigmática en la que afirma que estoy respondiéndole a él (no, como dice, criticándolo) con la mirada “en otro lugar”. Después de darle vueltas, supuse que se refiere a los comentarios que incorporo sobre textos de Humberto Pérez y Pedro Monreal. Pero resulta que es él quien los comenta favorablemente en su artículo y dice que casi lo hacen desistir de escribir. Es decir, que no miro a ningún otro lugar que no sea su artículo.</span></li>
<li><span style="color:#000000;">Un último punto: se ha mencionado mi supuesta alta responsabilidad en el Partido –que no es tal, aunque toda responsabilidad es alta desde un punto de vista moral– para insinuar que no debo involucrarme en estos debates. Me siento orgulloso de ser un cuadro del Partido de Fidel y de Raúl, y también un intelectual que, a un año de cumplir mis 60, jamás ha escrito un texto en el que no crea. Mi responsabilidad –que no empieza ni termina con un cargo, felizmente efímero–, de la manera en que la siento, es la que me obliga a participar en el debate. Pero hay responsabilidades sin cargos –como la que tenía Fidel, salvando las distancias, en sus años finales de vida, o aquella a la que alude el Che en su carta de despedida, por lo que significan vida y obra– que son abrumadoramente superiores a las de quienes ocupan cargos. Responsabilidades como esas, estoy seguro que hicieron escribir a Aurelio aquel texto sobre la revista <em>Encuentro de la Cultura Cubana.</em></span></li>
</ol>
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		<title>El sendero de las teorías que se bifurcan&#8230; Por Carlos Luque Zayas Bazán</title>
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		<pubDate>Tue, 22 Aug 2017 22:47:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[Injerencia, y contrarrevolucionaria, es pretender influir en la política cubana y dictar normas a su futura Constitución desde foros convocados y sostenidos por la NED <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=60298">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-602990" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/08/depositphotos_7281628-stock-photo-fork-in-the-road.jpg"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;">El economista cubano Pedro Monreal (PM) ha publicado varios artículos dedicados a exponer su criterio acerca de los trabajos incluidos en una recopilación de textos sobre las tendencias políticas centristas en Cuba.</span><span id="more-60298"></span></p>
<p><span style="color:#000000;">En su texto más reciente, PM sostiene su análisis   en el argumento según el cual los textos de la antología  definen el centrismo como equivalente a contrarrevolución. A partir de esa afirmación PM precisa la segunda premisa de su análisis definiendo por su parte que es contrarrevolucionario en Cuba  postular  a) <strong>&#8220;&#8230;la necesidad y/o conveniencia de acabar con el control del poder político por parte del Partido Comunista de Cuba (PCC)&#8221; </strong> y b) demandar <strong>&#8220;&#8230;que los medios de producción fundamentales no sean de propiedad social. Es decir, cuando una posición política atenta contra cualquiera de los dos pilares de un modelo comunista.&#8221;</strong></span></p>
<p><span style="color:#000000;">En párrafo anterior el analista acepta que <strong>&#8220;pudieran ofrecerse diferentes definiciones&#8221;</strong> de la posición política contrarrevolucionaria en Cuba. Pero a fin de cuentas se decanta por las dos (a y b) señaladas, y desde allí despliega su tesis apoyado en la premisa mayor, que como vimos,  establece que el anticentrismo se limita a denunciar a la contrarrevolución y sólo definida por esos dos rasgos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">De paso, hay que advertir que acudiendo a Lenin y a Gramsci, el autor pretende: a) legitimar y ensalzar las supuestas bondades o la eficacia de las posiciones políticas centristas y b) a la vez reitera la tesis según la cual la distinción de posiciones de izquierda, derecha y sus matices intermedios es inoperante o errónea,  tesis muy común también últimamente en el debate de aquellos que se oponen a lo que llaman la radicalidad ortodoxa, u oficial o dogmática.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Se advierte bien claramente que esa tesis, planteada ahistóricamente, sin análisis contextual de cada escenario de la lucha política, pretende prestigiar y colocar las políticas centristas como si existieran en una especie de terra incognita de la política. En la citada carta a su amigo comunista, más adelante el mismo Gramsci utiliza profusamente esas distinciones que son y le resultan inevitables para analizar el campo político italiano y los temas que allí trata. Como también, por sólo mencionar una valoración reciente, Immanuel Wallerstein en su texto <strong>Dilemas de la izquierda radical</strong>, publicado en La Jornada.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Este aspecto del análisis de PM no merece mayor detenimiento ahora, que la advertencia de la manipulación que contiene para inficionar y contaminar el imaginario político e introducir modos de pensar que conviertan la lucha ideología en un terreno confuso, elástico y líquido, algo muy característico de todo centrismo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No comentaré extensamente aquí la posición de &#8220;centro político&#8221; que se le atribuye a Lenin. Es un recurso muy débil y totalmente erróneo por antihistórico el intento de prestigiar u otorgarle pertinencia a esa posición política en las condiciones concretas actuales de Cuba acudiendo a Lenin, pero mucho menos a Gramsci con respecto a aquel. Pero esto merece un comentario.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Casual (¿o quizás premonitoriamente?) releía en estos días <strong>Un paso adelante, dos pasos atrás </strong>y sólo porque lo reencontré organizando algunos libros. Apenas uno se puede resistir a la angustia que provoca no poder leer o releer un libro valioso que asome a la vista. Y no podía imaginar que alguien trajera a Lenin a colación, insinuando que si alguna vez fuera de &#8220;centro&#8221; en política, ello podría servirle a los centristas de esta época para tranquilidad de sus almas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Como se sabe, Lenin hace en ese texto un meticuloso análisis de las actas del II° Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSDR), celebrado en 1903, en Bruselas y, por razones de seguridad, trasladado después a Londres. La primera reacción-placer que nos regala Lenin es disfrutar de su genial exposición analítica y de su estilo polémico, exacto, duro, irónico y directo (entre compañeros de lucha), que hoy levantaría tantos lamentos y victimizaciones entre los moderados que suelen reaccionar con quejas y lamentaciones. Los revelados en las actas de aquel congreso y textos posteriores a que se refiere Lenin , de hecho, son casi la copia y el calco de los recursos defensivos de los supuestos perseguidos o criticados que ahora a veces se leen en Cuba durante las confrontaciones ideológicas. La segunda fue constatar con cierta tristeza racional, o de la razón, (si eso existe, o se puede expresar así) y casi con alguna conmiseración posterior, cómo se intenta de manera tan pedestre y elemental manipular hoy los hechos y los conceptos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En aquella ocasión Lenin celebraba <strong>el paso adelante </strong>que significaba la posible unificación y consolidación en un Partido de la dispersión organizativa que existía en el campo de la lucha política e ideológica, formada hasta ese momento por diversos grupos, círculos y tendencias, y lamentaba <strong>los dos pasos atrás</strong> por la escisión sobrevenida entre los mencheviques (minoría, en ruso) y los bolcheviques (mayoría).  Lenin demuestra con meticuloso rigor ​la postura oportunista y girondina de los primeros, (son sus expresiones), frente al jacobinismo radical de los segundos. Allí, entre esas posturas se delineó claramente lo que se denominaba en aquella cultura política &#8220;la charca&#8221;, (en Alemania, &#8220;el pantano&#8221;) es decir, el centro político <strong>con respecto a los temas que se discutían y en el contexto específico en que ello se manifestó</strong>.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">No se puede ni pretender, así sea un acotado comentario en este medio que exige la mayor brevedad posible, y con respecto a un texto que se debe disfrutar directamente. Es muy conveniente, como aconsejaba el Che, leer hasta el último papelito escrito por aquel genio. Pero como se intenta escamotear qué significa ocupar el centro político en distintos contextos y circunstancias históricas al afirmarse con ligereza, sin mayor precisión, que Lenin dijo &#8220;alguna vez&#8221; que &#8220;era de centro&#8221;, debe disculparse que al menos se recuerde que la división se manifestó en aquel Congreso entre algunas propuestas de Lenin, apoyado inicialmente en algunos temas también por Plejanov , de un lado, y los anti-iskristas, en el otro polo, apoyados por los del &#8220;centro&#8221;. Y, vacilando entre ellos, unas veces de parte de unos, y otras a favor del contrario, los que Lenin llamó los vacilantes, el centro, o &#8220;la charca&#8221; (*).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A nadie se le ocurriría, o se le debiera ocurrir (¡pero por lo visto, sí!) comparar a &#8220;<strong>la charca</strong>&#8221; de aquel momento, o de momentos posteriores de la historia del partido bolchevique, con nuestra <strong>charca </strong>actual. <strong>Entre otras razones por el &#8220;detalle&#8221; difícilmente despreciable de que entonces se enfrentaban visiones, propuestas, diferencias, entre camaradas, entre concepciones y personalidades que discutían temas específicos para lograr un objetivo común</strong>, es decir, el derrocamiento del zarismo: discutían la estructura organizativa, programática e ideológica de un partido para acompañar y guiar la lucha obrera contra el zarismo y encabezar y conducir la revolución. Ni la valoración citada de Gramsci es pertinente en los actuales contextos donde los polos con respecto a los cuales se sitúa la concepción centrista no son posiciones de matices o antagonismos entre compañeros de lucha, sino de fondo, y esencialmente, entre el socialismo y el capitalismo. (El estudio detallado del escenario actual del debate sería muy útil que se hiciera por especialistas competentes para deslindar matices y posiciones que no se pueden reducir a la propuesta simplista, antonómica y maniquea de Monreal.)</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Cuando mucho después la socialdemocracia europea devino esa &#8220;ruedecilla&#8221; más y funcional al capitalismo, cooptada por el parlamentarismo burgués y traicionando a la causa obrera, (término este, el  entrecomillado aquí, que usa con sabrosa ironía Lenin),   aquel centro ya devendría una significación política concreta cualitativa y funcionalmente distinta al centro que se formó durante aquel Congreso, centro del que Lenin, por cierto, no formaba filas, y que no se puede confundir  al muy distinto al papel de Lenin como dirigente que se esfuerza por construir la unidad alrededor de las fuerzas dispuestas a la lucha en aquellos tiempos. El tema, entre otros, con respecto a los cuales se definió el centro en aquel momento del II Congreso fueron el centralismo democrático como principio organizativo del Partido, propuesto por Lenin, y el autonomismo o federalismo político y organizativo defendido por los opositores que deseaban mantener la existencia independiente de los círculos o grupos de lucha. Aquellos eran los polos, sobre todo con respecto a un elemento organizativo, y es en relación a ese aspecto y otros que surgieron con él relacionado, que se situaba el centro, la &#8220;charca&#8221;, que como siempre, depende para ser definido y localizado por los elementos claramente opuestos con respecto al cual se sitúa. El centro está condenado a la movilidad porque se define con respecto a cómo se sitúan sus extremos, de ellos depende, y por esa razón le caracteriza la vacilación y, al final, la selección de una de las posiciones en debate y la acción, si es que no se retira de la lucha y la causa que declara defender. Lo curioso es que en múltiples ejemplos conocidos &#8211; y en aquella ocasión también &#8211; opta por el lado derecho, oportunista o girondino, como demuestra Lenin que ocurrió en aquel evento. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">No es posible ceder a la tentación de extenderse en las sugerencias que para  hoy  emanan de aquellos sucesos analizados minuciosamente por Lenin, muchos de ellos tan actuales en nuestras circunstancias. Sólo apunto que hay, por ejemplo, una asombrosa similitud entre los argumentos esgrimidos por la &#8220;charca&#8221; y los oportunistas de entonces, y los que hoy leemos entre algunos de nuestros centristas. Precisamente porque las posiciones vacilantes gozan de cierta universalidad e invariantes cuando  tratan de establecer equidistancias y Lenin las revela genialmente en su análisis. Aunque debe notarse con claridad que ahora no se puede establecer ni siquiera similitud entre las posiciones que entonces se oponían entre sí con las que hoy definen una posición de centro político.  Porque aquel se daba en el seno de un proyecto común, y además, no sólo por la obvia verdad de Perogrullo de que son eventos tan distintos en épocas tan diferentes, sino porque ahora la posición centrista no se manifiesta  como alternativas o matices en el seno de un proyecto,  del proyecto de la Revolución Socialista, aunque algunos lo afirmen o quieran sugerirlo, o parecerlo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Un aspecto de aquel debate, era por ejemplo, a quiénes admitir en el Partido, qué relación debía tener este con el campesinado en la llamada cuestión agraria, si debían admitirse los círculos con autonomía política, cómo debían estar compuestos los órganos del partido, etc. En cambio, ahora el núcleo duro del centrismo  radica en proponer el pluripartidismo bajo el manto de la democracia y contra el &#8220;totalitarismo&#8221; político, con la divisa de ser una izquierda, cuando lo proclaman, ideológicamente moderada, defender la transición, pero no la del socialismo, sino la de un &#8220;régimen&#8221; totalitario a uno &#8220;democrático&#8221;, etc., y por esa razón es que reciben el apoyo y beneplácito de personas y organizaciones que no pretenden esconder, como los centristas, su clara oposición al gobierno, al estado y la Revolución cubanas. Es un sueño de la Razón evocar aquel centrismo, del cual Lenin no era parte, en nombre del actual.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El centrismo hoy suele esconderse detrás de una reivindicación de la democracia y del autogobierno obrero.  Un argumento que aparece en los textos de los fundadores de Cuba Posible y ocasionalmente esgrimido por otros, y  que de manera explícita aparece en aquella declaración en la que sus directores solicitan ser enjuiciados, es el derecho que todo cubano tiene a expresar sus opiniones sobre el destino de Cuba. Ese derecho no se pone en duda, y a nadie se le pregunta su filiación ideológica para ello. La trampa es que en realidad lo que se exige es el derecho de las diferentes tendencias ideológicas a participar en la disputa del poder y sin que nos importen sus vínculos organizativos y logísticos con entidades foráneas. De allí surge la &#8220;necesidad&#8221; de restituir el multipartidismo, que es la base programática de Cuba Posible.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La historia es la señora que siempre tiene la última palabra.  Con el tiempo se reveló en los hechos duros y tenaces que el centro político, &#8211; como muchas veces se advierte en la &#8220;antología&#8221; aunque sin pruritos ni métodos o aspiraciones académicas-, deviene siempre funcional al capitalismo. Su objetivo en Cuba no remite ni se identifica como mera  opción contrarrevolucionaria.  Anticentrismo no equivale fundamentalmente a una denuncia de la contrarrevolución, sino a la revelación y denuncia de opciones y conceptos que son funcionales al capitalismo <strong>mientras postula que sus propuestas deben conducir a la verdadera República democrática</strong>, y esto último es lo importante, y es su rasgo esencial y, por lo tanto está excluido por Monreal de su propuesta clasificatoria del centrismo=contrarrevolución y contrarrevolución definida del modo como vimos más arriba. <strong>El anticentrismo es anticapitalista y antimperialista, antineoliberal y antieconomicista, pero sólo por eso, en principio y a partir de allí, opuesto a la contrarrevolución, en cuanto la contrarrevolución no puede ser anticapitalista, antimperialista y antineoliberal</strong>. Si el Partido pierde el poder político a Cuba no le espera otro destino que ser deglutida por el imperialismo estadounidense. Es por esto último que se define lo contrarrevolucionario, en las concretas condiciones actuales. La definición destacada en negrita es la que desea escamotear la reducción que consiste en sostener que sólo la disputa del poder político partidista y el rechazo de la propiedad social estatal sean los rasgos que definirían a la contrarrevolución y por lo tanto al centrismo. Y no es así, porque en ocasiones se manifiesta y mimetiza como todo contrario: a<strong>l centrismo sin máscaras, y al solapado que no se reconoce como tal, <u>lo podemos encontrar  aceptando la legitimidad de la Revolución, como Obama, y también la existencia de la propiedad social y estatal, junto a otras modalidades de propiedad</u></strong>. Necesita de ello, es parte de su táctica. Su perfil o retrato político no se agota en la simple y engañosa antinomia reductora centrismo = contrarrevolución. <strong>Las plataformas y determinadas personalidades que aúpan y difunden el centrismo no quieren pasar por contarrevolucionarias, (de lo contrario no podrían confundir y pedir un lugar legítimo en el debate cubano), siendo sutilmente procapitalistas no porque apoyen los crímenes de ese sistema, (no faltara más), sino porque ponen sus esperanzas de solución en ese sistema o en una combinación imposible entre él y el socialismo, a la vez que descreen profundamente en el marxismo y arrastran a otros o se han dejado arrastrar por el descrédito sembrado con respecto al socialismo. </strong>Es por eso que el centrista rechaza los métodos frontalmente mercenarios de aquellos que son directamente pagados al cash por embajadas y gobiernos.  Pero también es por ello que dirigen cuanta crítica pueden tratar de fundamentar, <strong>no desde y para continuar la transición hacia el socialismo</strong>, no para argumentar la importancia de la unidad en torno al Partido, nunca se lee esa expresión en un verdadero centrista, sino toda su acción teórica pretende, supuestamente, democratizar, horizontalizar, consensuar, desestatizar, persuadir, lograr un amplio despliegue de la propiedad privada, pero regulada por el estado, etc. Por su lenguaje, sus medios, las sedes de sus reuniones y sus amigos los conoceréis. Leed el amplio análisis leninista y veréis qué asombrosos paralelos se pueden encontrar entre los términos y los argumentos cuando se trata de aparentar que no se defiende ni una posición ni otra en un tema en que sólo se puede optar con coherencia por una de ellas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Más evidentemente contrarrevolucionario es- aunque fuera sólo desde el punto de vista ético-, beneficiarse, bajo el pretexto de la objetividad académica, del financiamiento facilitado por organizaciones  que son notoriamente enemigas de la Revolución Cubana y enemigas de todo gobierno o política que surja en cualquier rincón del planeta que atente contra los intereses del capitalismo. Cuando ello ocurre, hay, además de procapitalismo, potencialmente o no, verdadera contrarrevolución aunque se proclame estar del lado de los obreros y de la democracia .</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Injerencia, y contrarrevolucionaria, es pretender influir en la política cubana y dictar normas a su futura Constitución desde foros convocados y sostenidos por la NED. En mi opinión, un centrista convencido, por ejemplo, de que el estado puede regular la depredación capitalista, o que sostenga la sincera esperanza de que puede existir el capitalismo de rostro humano, y que espere que al menos atempere su salvajismo, puede, al defender esa convicción, no hacer contrarrevolución militante, efectiva y directa. Pero un centrista o no, que haga propuestas en el debate cubano y sostenga su actividad o asista a eventos financiados por órganos foráneos de probada vocación contrarrevolucionaria y proimperialista, ya adquiere un carácter en ese caso bien diferente y de todos los rasgos esenciales al centrismo puede definirse por contrarrevolucionario <strong>porque  se pone al servicio, deséelo o no, del imperialismo</strong>.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por último, si nos atenemos a la metodología de PM, una organización como Cuba Posible podría calificarse de contrarrevolucionaria, al menos claramente con respecto a la primera condición y de modo nada ambiguo. La condición a) de PM define como contrarrevolucionario, recordemos, aquel que &#8220;postula la necesidad y/o conveniencia de acabar con el control del poder político por parte del Partido Comunista de Cuba (PCC).&#8221; Pues bien, por medio de su director, ya sea postura personal, ya sea objetivo de la entidad, o de sólo algunos de los que allí publican, CP se ha declarado partidaria del pluripartidismo, trabajar por la transición de &#8220;régimen&#8221; en Cuba, intensificar sus vínculos extranjeros e, incluso, <strong>no desecha la intención de organizarse en un partido político para la disputa del poder si ello fuera necesario</strong>. Además, en varios escritos publicados allí se propone que el Partido Comunista sea un partido más entre otros. Y en otros textos, aunque a veces no se declara abiertamente, se cuestiona que la propiedad estatal sea una forma de expresarse y protegerse  la propiedad social y los intereses comunes de los cubanos. ¿Hacen falta otros argumentos que los mismos declarados por sus mismos voceros? Creo que, al menos, no con respecto a la taxonomía de Pedro Monreal. </span></p>
<p><em><span style="color:#000000;">(*) Que Lenin define como aquellos &#8220;elementos inconstantes que vacilan entre los que luchan&#8221;. &#8220;Entre los círculos y organizaciones de lucha contra el zarismo que acudieron al II Congreso, el grupo socialdemócrata &#8220;Yuzhni Rabochi&#8221; (El Obrero del Sur), a la vez que sostenía su acción en principios que entonces se podrían considerar de izquierda- énfasis en la lucha política para derrocar al zarismo,  condena del terrorismo como método de lucha, extensión el movimiento revolucionario de masas, al mismo tiempo que estos rasgos, sobreestimaba el papel de la burquesía liberal y menospreciaba el papel del campesinado.&#8221;</span></em></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>¿Una prensa sin ideología?  Por Javier Gómez Sánchez</title>
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		<pubDate>Fri, 18 Aug 2017 14:25:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator>
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		<category><![CDATA[Javier Gómez Sánchez]]></category>

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		<description><![CDATA[Ni el ancho de una cuchilla Gillette para promover las ideas de quienes han dispuesto todo este tiempo de los medios organizados y financiados por los Estados Unidos y la prensa privada que los amplifica.  <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=60246">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-602470" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/08/fidel-granma.jpeg"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#0000ff;"><a href="mailto:javiergosanchez09@gmail.com">javiergosanchez09@gmail.com</a></span></p>
<p style="padding-left:60px;"><em><span style="color:#000000;">«Una alternativa que salvaguarde el papel político y clasista de nuestra prensa, la propiedad social en la que se sustenta, y el papel dirigente del Partido como fuerza de vanguardia de nuestra sociedad».</span></em></p>
<p>       <span style="color:#000000;">        Julio García Luis</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La aparición en <em>Granma</em> de entrevistas y textos de autores revolucionarios sobre el choque con la socialdemocracia importada ha despertado una evidente molestia en esa corriente ideológica.  </span><span id="more-60246"></span></p>
<p><span style="color:#000000;">¿Por qué unos pocos contenidos han molestado tanto?</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La prensa nacional había permanecido ajena al enfrentamiento ideológico en las redes entre socialdemócratas a sueldo extranjero y revolucionarios. Esto había sido una gran ventaja para los primeros. El silencio del Órgano Oficial del PCC les había permitido decir que las denuncias contra la injerencia extranjera de vocación socialdemócrata, eran solo elucubraciones de un grupito de “extremistas”</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Cuando abrieron esa mañana el <em>Granma</em>, el golpe para ellos debió ser duro, y luego otro, y otro…</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Intentan consolarse diciendo que lo aparecido en <em>Granma</em> no son más que ideas personales de sus autores y no responde a la línea del periódico, o las del PCC. Como si a estas alturas el Partido no supiera lo que es la responsabilidad editorial. Pudiera haber alguna coincidencia no exacta entre compañeros sobre cómo enfrentar la injerencia extranjera en Cuba, pero de lo que sí pueden estar convencidos es que con quien no coincide para nada el Partido y su periódico es con la socialdemocracia, el sionismo y el anticomunismo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es por eso que aparecen en <em>Granma</em> textos de Elier Ramírez Cañedo y no de Arturo López Levy. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Han optado entonces por pretender, nada menos, que el periódico publique a quienes han recibido dinero de gobiernos y entidades anticomunistas europeas y norteamericanas para una “transición” a una “<span style="color:#0000ff;"><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2016/04/18/el-corrimiento-al-centro-por-iroel-sanchez/">Cuba pluripartista</a></span>&#8221; y a quienes los defienden.  </span></p>
<p><span style="color:#000000;">El mismo sector que propuso una Constitución en la que se prohibiera que las organizaciones políticas cubanas tuvieran medios de prensa (o sea que de tomar el poder esa socialdemocracia el PCC y la UJC tendrían que cerrar <em>Granma</em> y <em>Juventud Rebelde</em>) y el dinero decidiría quien puede hablar en la esfera pública, una trampa cuyos resultados están a la vista en Latinoamérica de Argentina a México. En aquel momento escribí en el texto <span style="color:#0000ff;"><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2017/04/24/pinazos-de-la-prensa-cubana-revolucionaria-por-javier-gomez-sanchez/"><em>Piñazos de la prensa revolucionaria</em></a></span> sobre cómo nuestra prensa ha ido dando un espacio -aún insuficiente- cada vez más creciente a la crítica y a los problemas que afectan al pueblo:</span></p>
<p style="padding-left:30px;"><span style="color:#000000;"><em>¨No hay neo contrarrevolución, como no hay ni tecnocracia empresarial ni corrupción, que resista a una prensa partidista y comunista, completamente empoderada como tal. Los que quieren una prensa sin Partido lo saben. Lo que en realidad buscan es un Partido sin prensa.¨</em></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ahora buscan una prensa y un Partido sin ideología. ¿O nos creemos lo que ha dicho el “director” de Cuba Posible, de que él no tiene ideología?</span></p>
<p><span style="color:#000000;">¿Es sensato proponer que el Partido Comunista de Cuba, ponga su periódico de tirada nacional a disposición de la divulgación de la defensa de las ideas socialdemócratas? No creo que  a nadie en su sano juicio, de un bando como de otro, se le ocurriría semejante cosa.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Los medios revolucionarios no deben caer en la trampa de ser engatusados con un supuesto ¨debate¨. Recordemos que el <em>¨debatismo¨</em> y el <em>¨inclusismo¨</em> son dos estrategias utilizadas hábilmente por quien paga Cuba Posible. Curiosamente nunca se le ha exigido al sistema de medios privados pagados desde el exterior para restaurar el capitalismo en Cuba -cuyo presupuesto supera en valor real varias veces el de todos los medios de comunicación cubanos juntos- que incluya textos de autores revolucionarios. Jamás se ha escuchado un reclamo de ese tipo por los que ahora hablan de exclusión en la prensa revolucionaria. Mucho menos,  que The New York Times, AP, ABC, que los entrevistan y amplifican, den voz a los comunistas cubanos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">¿Qué pretenden? ¿Que en <em>Granma</em> el Sr. López Levy pontifique diciendo que nuestros independentistas carecían de ideas sociales, que Martí era un moderado, que con Fidel muerto hay abandonar las ideas comunistas en el socialismo y asumir la socialdemocracia?</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ese es el <em>Granma</em> que a ellos les gustaría abrir cada mañana. El afán de introducir sus ideas en la prensa nacional se ha acelerado porque se han expuesto otras contrarias a ellos. Pero el emplazamiento a la prensa nacional por ser ¨excluyente¨ desde hacía tiempo se podía ver venir como parte de la estrategia neo contrarrevolucionaria de aprovechar el debate revolucionario, una fase superior de la creación de un circuito de medios digitales ¨independientes¨ para difundir ideas en Cuba.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En el 2016, en medio del debate periodístico, escribí en <em>De Medios a medias</em>:</span></p>
<p style="padding-left:30px;"><span style="color:#000000;"><em>¨Sea cual sea la actitud oficial, esos medios seguirán avanzando y buscarán todas las <u>maneras de pasar de la existencia virtual a la real</u>. La existencia digital ya está más que afincada, la búsqueda en el futuro será por <u>la circulación sobre el papel</u>.¨</em></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por eso en <em>Granma </em> se necesita cada vez más espacio para la denuncia y la crítica revolucionaria, para el debate abierto de lo que duele a los trabajadores… pero ni el ancho de una cuchilla Gillette para promover las ideas de quienes han dispuesto todo este tiempo de los medios organizados y financiados por los Estados Unidos y la prensa privada que los amplifica. La prensa revolucionaria -tantas veces denostada por aquellos- no les puede regalar ni una coma.</span></p>
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		<title>Omitir, negar y evitar: la troika de la manipulación. Por Carlos Luque Zayas Bazán</title>
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		<pubDate>Sat, 12 Aug 2017 23:01:01 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Los malos panfletos que en su aparente objetividad, “combaten” pero omitiendo lo que no les conviene, negando lo evidente y evitando lo medular. <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=60193">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-601940" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/08/omisic3b3n.jpg"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;">Pedro Monreal (desde ahora PM), se embarca en <span style="color:#0000ff;"><a href="https://elestadocomotal.com/2017/08/11/el-centrismo-en-cuba-la-invencion-y-la-ausencia/">un fatigoso inventario cronológico</a></span> de artículos publicados en el blog La Pupila Insomne con el peregrino objetivo de  atribuirles la invención y uso del término centrismo a los autores de los textos que han abordado un fenómeno político e ideológico que existe sustantivamente. Se supone, por lo tanto, que el autor no pretenda negar la existencia en sí misma de los posicionamientos que se denominan del centro político. Pero si no lo niega, entonces dedicar esfuerzos a la arqueología de su uso local-insular es un ejercicio poco menos que inútil. Porque como advierte Enrique Ubieta el asunto de su nominación es irrelevante si no fuera porque necesitamos conceptuar las ideas.</span><span id="more-60193"></span></p>
<p><span style="color:#000000;">Al referirse a la selección de esos artículos, (la “antología”, como la entrecomilla PM, y no se puede afirmar si para enfrentar al lector a una cita o es un intento de descrédito), aclara que no utiliza el término panfleto con una intención peyorativa, sino sólo para identificar un tipo de “literatura de combate”. Sin embargo, cuando un propósito subyacente pretende ocultarse con una advertencia inicial, casi siempre resulta una confesión adelantada, y por ello después el subconsciente termina revelando lo que niega: PM no puede evitar el desliz de un juicio peyorativo al suponer que la reunión de esos textos pretende darle un “cariz intelectual”. No hace mucho el mismo PM le señalaba a un polemista, que sus opiniones no eran dignas de tenerse en cuenta porque su nombre no aparecía registrado en respetables índices académicos. Uno se pregunta para qué sirve la ardorosa defensa de la democracia que hacen esos que después le niegan la palabra y el juicio a quienes no consideran a su altura intelectual. Es un método dogmático, que acaba de repetir el cantante Miguel Bosé para dar ventaja al fascista Leopóldo López sobre el “chofer de bus” Nicolás Maduro.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Si ya cualquiera sabe que no hablamos en “prosa”, como creía aquel célebre personaje de Moliere,  sin embargo hay quien se reserva una estatura intelectual inalcanzable para los meros combatientes en el campo de las ideas. Cierto onanismo académico no aspira a que su sapiencia tenga como receptor final y más importante al hombre común, y que este tenga la necesidad y el derecho de opinar sobre el resultado de sus propuestas, fruto de la injusta división del trabajo en virtud del cual unos disponen  y disfrutan del ocio creador, mientras otros crean la riqueza que se lo permite. Quizás escriben para los papers y los currículos académicos. En todo caso debemos recordar que la nobleza obliga.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Y al no obedecer esa vieja sabiduría, el intento desacreditador le resulta fatal a PM. Veamos qué omite, qué niega y qué evita.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En ningún momento abandona su inventario estadístico para exponer  argumentos que demuestren que los autores de la antología destilan el “veneno impreso” que le atribuye a los “panfletos”. Es decir, no argumenta si las propuestas y las ideas de los autores que se discuten en esa recopilación, <strong>adoptan o no posiciones políticas e ideológicas de centro</strong>, y por lo tanto en qué se equivocan los &#8220;panfletistas&#8221; de la antología. Quizás eso bastaba en lugar del intento de desdorar a otros desde la superior poltrona de un estadístico académico, que revela en su sospecha de que esa selección pretendía darle un cariz intelectual. PM no se atreve a revelar claramente su juicio peyorativo, que se adelanta a negar al principio, quizás porque lo que se insinúa es más sugerente, y venenoso que lo que se declara. Por fortuna la “antología” no hace uso de esas artes de la mala polémica sino del lenguaje alto y claro que tanto molesta a los moderados que desean persuadir al capitalismo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Así, vemos que en lugar de un elemental ejercicio argumentativo, PM sólo hace un arduo ejercicio cronológico con la esperanza de apuntalar los dos sustantivos que adornan su título: la invención y la ausencia. La existencia de las políticas e ideologías centristas, o úsese el término que se quiera, en todo caso no es una invención de nadie ni nace en la fecha que compila. Como cualquier fenómeno político-social que previamente exista, fue más bien un descubrimiento, y de más vieja data que la fecha de génesis que PM fija, porque apareció hace mucho <strong>como práctica</strong> en el  escenario político mundial, de manera que excede los límites insulares. A no ser que PM quiera ajustarse sólo al término “centrista” entre nosotros, lo que resultaría más que baladí, y no a la sustancia objetiva de ese posicionamiento político, ampliamente analizado por investigadores y analistas de distintas geografías. Pero un texto que debe ser breve no puede rastrear esa historia. En su lugar debemos subrayar que PM, si se quiere limitar al ámbito cubano, olvida, o no conoce, que el uso del término objeto de sus desvelos salta a la palestra de los debates en un momento anterior a su inquietante aparición en el blog que él antologa. Es la omisión que comete, la brecha que deja en su cuidadosa cronología, y  a la que nos vamos a referir en un momento.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Antes digamos que el camino más eficaz para demostrar esa falta de un prestigioso “barniz” intelectual en los textos de la &#8220;antología&#8221; sobre el centrismo, podría ser dar él mismo un ejemplo intelectual a los que acusa de panfletarios, y no tratar de negar la íntima relación que tiene toda la obra y la acción de Fernando Martínez Heredia con la ideología comunista, y por ende anticentrista, en cualquiera de los matices o metamorfosis de ese posicionamiento, y desde la base meridianamente marxista, comunista y revolucionaria de nuestro pensador. No creemos que PM haya tratado de demostrar lo contrario, <strong>sólo</strong> basado en que el autor de <strong><em>Las ideas y la batalla del Che,</em></strong>  <strong><em>En el horno de los 90</em></strong>, o <strong>El corrimiento hacia el rojo</strong>, no usó la palabra centrismo en la respuesta de la entrevista que cita, o cualquiera de sus posibles variantes o sinónimos. No sería de esperar que quien nos recuerda que un panfleto es un veneno impreso, a su vez administre la pócima de tan débil argumento. Entre otras muchas razones que no son del caso, debemos tener en cuenta que Fernando Martínez Heredia nunca optó por enviar sus textos a determinadas plataformas y sí, y varias veces, a La Pupila Insomne, lo cual es ya toda una toma de posición. Pero lo importante es que la obra completa de Fernando es un mentís rotundo a la pertinencia de cualquier matiz centrista que nos proponga un socialismo que diluya las contradicciones fundamentales, llame a moderar la política, a persuadir al Capital, a suavizar su salvajismo intrínseco, e intentar en Cuba otra que no sea socialismo, temas sobre los que debiera disertar PM en vez de inventar una impostura.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Eso basta para refutar el buen intento de PM de separar a Fernando de un posicionamiento en la polémica que legítimamente subyace, como sólida refutación, en toda su obra. Pero si de sutilezas se trata y nos fijamos sólo en la entrevista a que se limita PM para estimular su propia inventiva, obsérvese que a la pregunta de la periodista: <strong><em>“Fernando, usted mismo ha alertado de la existencia en Cuba de un nacionalismo de derecha, que está en contra del bloqueo pero también implícita o explícitamente  en contra de la Revolución, invocando posturas centristas.”,</em></strong> el entrevistado inicia su respuesta con una conjuntiva que enlaza y acepta la idea anterior en la propuesta de la periodista: <strong>“<em><span style="color:#ff0000;">Y</span></em> un nacionalismo de derecha incluso que tiene una acumulación cultural a la cual referirse”. </strong>Pero ese argumento no es ni necesario. La no participación de Fernando en el &#8220;laboratorio de ideas&#8221; es una prueba más que elocuente del significado de su silencio y la opción de su medio para publicar algunos de sus textos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Pero he aquí que tenemos una sorpresa final: el oficiante del inventario comete una omisión en su meticulosa lista de textos anticentristas, y aunque menciona a Emilio Ichikawa en la supuesta saga del uso del término (lo que tiene como fin deslizar uno de esos “venenos impresos” al sugerir que la opción D del filósofo cubano le impondría una dificultad a La Pupila), sin embargo excluye con cuidado un antecedente en la fatigosa armadura del árbol genealógico isleño del dichoso calificativo que tantas ronchas levanta: y es que fue precisamente uno de los direcivos de la plataforma donde anidan varios textos centristas y otros contra bolivarianos, en dulce maridaje pluralista, esos, los supuestos opositores al capitalismo, pero también ariscos al comunismo, quien -inauguralmente y bastante antes de que en La pupila insomne se mencionaran los términos &#8220;centro&#8221; o &#8220;centrista&#8221;- en una entrevista aventuró que en la sociedad cubana se estaba verificando “un corrimiento al centro”.  La afirmación se encuentra en una entrevista a Elaine Díaz en Global Voices, donde el entrevistado declara que: <strong>“Si algo ha tipificado los últimos 10 años, es un corrimiento “al centro” en un conjunto importante de actores sociales y políticos, dentro y fuera de la Isla”</strong>. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Apuntemos, de paso y como quien no quiere la cosa, que más adelante, el entrevistado parece no apoyar, “la transición cubana” que “está codificada en las leyes norteamericanas”, y uno se hunde en la confusión cuando su otro compañero de ruta, y director del laboratorio CP, en otra entrevista declara estar a favor de un cambio de régimen, change y régimen que nunca caracterizan con claridad, sino con ese lenguaje resbalante e inapresable que habla de consensos y pluralidades fraguadas en simposios foráneos. No es el capitalismo, dixit, no es el modelo del estado socialista cubano, proclaman y, entonces, ¿qué es?. Pues eso que está allí, en esa zona política difusa adonde se llega si hay un corrimiento al supuesto centro inexistente, porque tanto los senderos de la centroizquierda como los de la centroderecha llegan a la misma meta. Recomiendo a nuestros lectores la lectura y el estudio cuidadoso de <strong>Las disyuntivas de la izquierda en América Latina</strong>, del economista argentino Claudio Katz que hace un sustancioso estudio de este tema y muchos otros afines. Siempre es necesario tener a mano un buen antídoto para ciertos brebajes y para detectar las OTI de nuevo tipo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">¿Qué intentó generalizar aquella opinión omitida ahora tendenciosamente por PM en el recuento histórico de la aparición de un <strong>significante</strong> del que evita discutir su <strong>significado</strong>?¿Qué se quiso atribuir a toda, o casi a toda una sociedad, con una festinada generalización que no matizaba ni entraba en ninguna otra consideración? <strong>Revelaba algo que les pertenecía</strong>, es decir, que ese “corrimiento” se estaba manifestando muy señaladamente en un conjunto de autores de un círculo bien acotado y desde una plataforma bien específica, mientras se deseaba presentar como una tendencia predominante en el pensamiento social cubano. ¿Lo olvidó PM, no lo leyó, o es que “corrimiento al centro” y “centrismo”  no tienen ningún parentesco etimológico? No me desgasto en desmnentir al inaugurador de esa expresión “corrimiento al centro”, los más de siete millones de cubanos de cubanos que suscribieron con su firma, nombre y carnet de identidad el concepto de Revolución fidelista, luego de repetir “yo soy Fidel” por toda Cuba lo hacen innecesario.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por último, una aclaración pertinente: creo que ninguno de los “panfletistas” antologados (y en lo que atañe a este comentarista a mucha honra, si sus convicciones no tienen ninguna tangencia con las de PM, ni con determinados autores de Cuba Posible, y ojalá sí algunas con las de Fernando, o a ello al menos aspira) tiene como principio de su actividad polémica una oposición contra la “normalización” iniciada por Obama. Creer eso puede ser confusión de algunos, e intento consciente de dividir en otros, haciendo una campaña contra las “etiquetas”, mientras diluyen y debilitan sus argumentos echando mano a lo que dicen repudiar, con otras etiquetas muy caras a las propagandas anticomunistas de todos los tiempos: oficialistas, extremistas, izquierdistas radicales, stalinistas, ortodoxos, etc. Lo que nos diferencia y opone en la valoración de ese proceso, es su utilización para propiciar los objetivos obamianos de hacer una “transición pacífica” que no es otra cosa, aunque lo oculten con ardides de academia, que llevar a Cuba al capitalismo, suavemente, “suavemente nena”, como lo musicó Iroel al comentar una entrevista a Arturo López Levy, mediante la “moderación”, mimetizados en una supuesta izquierda, o desde la real y franca derecha que se dice socialdemócrata, a la vez que opina que el capitalismo no siempre es salvaje y se le debe persuadir. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Opino que si en La Pupila no se citó la famosa opción D de Emilio Eichikawa (“<em>Defensores del régimen político y críticos de la normalización de las relaciones Cuba-EEUU, sería el izquierdismo radical, nostálgicos del fidelismo, etc.</em>”).es porque sencillamente el tema era otro, y no habría ninguna suspicacia elusiva en ello, pues resulta evidente que los que publican en ese blog no ocultan nada y son defensores claros del gobierno, el partido y el proyecto socialista cubanos  y, si quieren, del “régimen socialista”, pues el término también tiene significados ajenos a la propaganda de la derecha y de sus intelectuales orgánicos. Lo que nos diferencia en la crítica es la intencionalidad del discurso crítico. Y también pueden ser críticos de la normalización, si eso no se tuerce para interpretar oposición extremista, sino examen y ejercicio del criterio como hizo Martínez Heredia en la citada entrevista al decir “pensar que, porque Obama viene a Cuba, la situación material de una parte grande de los cubanos va a mejorar (…) supone una tremendísima confusión”; y, sobre todo, no sienten ninguna nostalgia por una presencia que sigue viva entre nosotros y afirmara “no necesitamos que el imperio nos regale nada”. Crítico es también Raúl cuando en su más reciente discurso ante la Asamblea Nacional declaró:  “El presidente Obama terminó su mandato y se mantuvo el bloqueo, la Base Naval en Guantánamo y la política de cambio de régimen”. La ponzoñosa sugerencia de que se evitó la taxonomía de Ichikawa se parece mucho más a las “sutilezas” de los malos panfletos que en su aparente objetividad, “combaten” pero omitiendo lo que no les conviene, negando lo evidente y evitando lo medular.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Hablando de omisiones, aprovecho esta réplica para preguntar por qué si se tomó PM el trabajo de dedicar un artículo a refutar el comentario de un forista en La pupila insomne, no ha respondido las interrogantes de otro  identificado como Aldo Cabrera, <span style="color:#0000ff;"><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2017/07/08/belen-gopegui-en-lapupilatv-video/#comment-71641">quien dijo lo siguiente</a></span>: </span></p>
<p style="padding-left:30px;"><em><span style="color:#000000;">“Es posible tener discrepancias con politicas de revolucion cubana pero no es correcto participar en la divulgacion de posiciones al servicio de la ley Helms-Burton, con dinero de la ley Helms-Burton para servir a sus intereses. Nada se puede tener contra el uso de las estadisticas pero el Doctor Pedro Monreal de Cuba Posible cuando participaba en el encuentro para una nueva constitucion cubana organizado para el profesor Rafael Rojas en Mexico, a nombre del Centro de estudios constitucionales iberoamericanos con 60 mil dolares para distribuir entre sus participantes, incluyendo los directores de la Fundacion de los derechos humanos en Cuba (pantalla de la Fundacion Nacional Cubano Americana encabezada por Juan Antonio Blanco y Marlene Azor) tiene que enfrentar el dato de que estaba participando en una actividad anticubana. ¿Qué dijo Monreal allí que no se pudiese leer en ningun lado? ¿Por que la National Endowment for Democracy, la USAID y la Fundacion Nacional Cubano-Americana están auspiciando ese evento en México para como reformar la constitucion cubana sin ningun reporte publicado?&#8221;</span></em></p>
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		<title>Premoniciones acertadas: ¿Tarea intelectual o de la Seguridad del estado?</title>
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		<pubDate>Fri, 11 Aug 2017 13:05:26 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Las premoniciones de Retamar y Rama eran acertadas. Desde las páginas de Mundo Nuevo se intentó, también, dividir la intelectualidad latinoamericana. <a href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=60177">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<table class="rw-rating-table rw-ltr rw-left rw-no-labels"><tr><td><nobr>&nbsp;</nobr></td><td><div class="rw-left"><div class="rw-ui-container rw-class-blog-post rw-urid-601780" data-img="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/08/mundo-nuevo.jpg"></div></div></td></tr></table><p><span style="color:#000000;"><em>Parte de la tarea de un intelectual es la búsqueda de la verdad, y para un intelectual latinoamericano que se precie de ser de izquierda, la verdad incluye las estrategias imperialistas contra los pueblos de Nuestra América. Alrededor  del actual debate y las denuncias de que el &#8220;laboratorio de ideas&#8221; Cuba Posible es financiado por poderes extranjeros se ha dicho que para eso existen los órganos de la Seguridad del estado. En tal sentido resulta pertinente revisitar la polémica -recogida en este artículo escrito hace algún tiempo por Ernesto Sierra, y publicado originalmente en </em><a href="http://www.lajiribilla.co.cu/2004/n159_05/159_04.html">La Jiribilla</a><em>- que en su momento generaron los intelectuales latinoamericanos Ángel Rama (uruguayo), y Roberto Fernández Retamar y Ambrosio Fornet (cubanos) alrededor de la revista </em>Mundo Nuevo<em> a la que acusaron de vínculos con la CIA a través de organizaciones como la Fundación Ford y el Congreso por la Libertad de la Cultura, herramientas de una estrategia del gobierno de Estados Unidos que <span style="color:#0000ff;"><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2017/08/01/la-guerra-cultural-sigue-viva-por-frances-stonor-saunders/">según ha explicado la más acuciosa investigadora sobre el tema </a></span>sigue vigente. ¿Asumían entonces Retamar y Fornet desde la Casa de las Américas  una tarea correspondiente a la Seguridad del estado? No lo creo, ellos solo combatían un proyecto que, como vislumbró tempranamente Retamar, acabaría &#8220;asumiendo, sin dudas más hábilmente, y por tanto más negativamente, posiciones contrarias a los intereses de nuestros pueblos.&#8221; Ahora, <span style="color:#0000ff;"><a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2017/08/07/coincidencias-por-iroel-sanchez/">que Cuba Posible se suma a la campaña imperialista</a></span> contra la Revolución bolivariana las máscaras de la cultura vuelven a carecer  de sentido.  </em></span><span id="more-60177"></span></p>
<h3><span style="color:#000000;"><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-60178" src="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/wp-content/uploads/2017/08/mundo-nuevo.jpg" alt="" width="160" height="219" />Mundo Nuevo y las máscaras de la cultura. Por Ernesto Sierra</strong></span></h3>
<p><span style="color:#000000;"><em>Las premoniciones de Retamar y Rama eran acertadas. Desde las páginas de Mundo Nuevo se intentó, también, dividir la intelectualidad latinoamericana. En la polémica epistolar que antecedió al nacimiento de la revista, ya estaban esbozadas las líneas de adhesiones y rechazos a los modelos de intelectual en debate.</em></span></p>
<p><span style="color:#000000;">La polémica fue la comadrona de la revista Mundo Nuevo, y esta circunstancia la marcaría para siempre. En 1965, con fecha de 1ro. de noviembre, Roberto Fernández Retamar recibe una invitación de Emir Rodríguez Monegal, y por su intermedio a los intelectuales cubanos, para participar en un proyecto de revista que él dirigiría en París. Es esa carta la que da surgimiento a la conocida polémica en torno a Mundo Nuevo que protagonizan Retamar y Monegal1. En esta primera carta el conocido crítico uruguayo informa que le han ofrecido:</span></p>
<p style="padding-left:30px;"><span style="color:#000000;">dirigir una revista literaria en París para América Latina. La he aceptado porque el grupo que me la ofrece (vinculado con el Congreso por la Libertad de la Cultura, pero no dependiente de él) me asegura toda libertad de elección y orientación. Entre las cosas que he especificado con toda claridad, deletreándolas, está la colaboración de intelectuales cubanos. Hay que erradicar definitivamente el maccarthismo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El 3 de diciembre de ese año Retamar le responde una carta extensa. Cree necesario explicarle a Monegal qué es el Congreso por la Libertad de la Cultura al que él se está vinculando. Escribe Retamar:</span></p>
<p style="padding-left:30px;"><span style="color:#000000;">si crees de veras que la sutil distinción semántica de estar &#8220;vinculado con el Congreso por la Libertad de la Cultura pero no dependiente de él&#8221;, te permitirá &#8220;toda libertad de elección y orientación&#8221; en el nuevo Cuadernos que preparas, me temo, Emir, que has sido sorprendido en tu buena fe, de la que no tengo por qué dudar [&#8230;] Es posible (es casi seguro) que en los primeros números con el fin de atraer colaboradores de calidad, logres esa &#8220;libertad de elección y orientación&#8221; de que me hablas; que incluso se defienda ahí la revolución latinoamericana: pero es igualmente seguro que la orientación ulterior escapará a tus manos, [&#8230;] y la revista acabará asumiendo, sin dudas más hábilmente, y por tanto más negativamente, posiciones contrarias a los intereses de nuestros pueblos.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En 1950, momento álgido en que se están organizando los dos grandes bloques políticos que protagonizarán la llamada guerra fría, se crea en Berlín Oeste el Congreso por la Libertad de la Cultura. Es una institución financiada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, como una de las variantes que adquirió la política de guerra fría en el campo de la cultura. Desde 1954 hasta 1965 financió Cuadernos, revista latinoamericana de orientación reaccionaria, con sede en París. De una institución con esos antecedentes y objetivos, se deriva la propuesta a Monegal y a los intelectuales latinoamericanos de fundar una revista cultural.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Monegal responde a Retamar el 29 de diciembre de ese año:</span></p>
<p style="padding-left:30px;"><span style="color:#000000;">Lamento que tanto tú como tus compañeros de la Casa de las Américas hayan tomado ya decisión en lo que se refiere a no colaborar con mi revista [&#8230;] en primer lugar, el Congreso por la Libertad de la Cultura no es un organismo dependiente del Departamento de Estado, [&#8230;] En segundo lugar, tu crees que el Instituto Latinoamericano que auspiciará mi revista es un órgano oficial del Congreso. Esto tampoco es cierto [&#8230;] En tercer lugar, y esto ya es estrictamente personal, si he aceptado dirigir esta revista es porque se me ha garantizado libertad de acción. La dirigiré en tanto conserve esa libertad.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"> En su réplica; Retamar va directo al grano:</span></p>
<p style="padding-left:30px;"><span style="color:#000000;">Tu abierta defensa del Congreso por la Libertad de La Cultura y tu invocación de autoridades como Salvador de Madariaga y Teodoro Draper no necesitan apostilla alguna [&#8230;] Este Congreso podrá asumir las formas proteicas que se quiera para mejor cumplir su cometido (incluso pagarse una oposición del rey), pero evidentemente le guarda fidelidad a sus exponentes de siempre.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Todo esto ocurre entre el 1ro. de noviembre de 1965 y el 6 de abril de 1966. Cuadernos, que había recibido las críticas y la desaprobación de la intelectualidad de izquierda latinoamericana, acababa de desaparecer, y la pregunta en el aire era ¿quién la sustituiría? Hacia esa fecha, Cuba ya había sufrido numerosas agresiones del tipo del atentado a La Couvre, la invasión de Girón, la crisis de los misiles y los Estados Unidos acababan de invadir la República Dominicana. Por otra parte, la izquierda latinoamericana, aliada a la Revolución Cubana, ha visto en ella la posibilidad de la Revolución latinoamericana. Se trata, en su mayoría, de intelectuales curados de toda ingenuidad y que conocen sobradamente las estratregias del imperialismo. De manera que las &#8220;distinciones semánticas&#8221; de Monegal les parecen inaceptables.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En mayo de 1966 se publica en el semanario uruguayo Marcha la última carta de Monegal. Angel Rama la acompaña de un comentario editorial titulado &#8220;Tímidas sospechas&#8221;, en el cual cita fragmentos de una investigación que se publicó en The New York Times, realizada por un equipo de periodistas del propio diario, en la cual se revelaban los vínculos existentes entre la CIA y algunas instituciones culturales internacionales, dependientes o no de los Estados Unidos. Dice Rama:</span></p>
<p style="padding-left:30px;"><span style="color:#000000;">El tercer capítulo de la serie, publicado el 28 de abril pasado, y titulado La CIA expía a la Unión Soviética mediante satélites, consagra algunos párrafos a las actividades culturales de esta famosa organización. Allí puede leerse: “A través de canales similares la CIA ha sostenido grupos de exiliados cubanos y refugiados procedentes de la Europa Comunista, o a organizaciones de intelectuales anticomunistas, aunque liberales, como el Congreso por la Libertad de la Cultura y a muchos de sus periódicos y revistas.”</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Y continúa: “Como el lector observará hay alguna sospecha de que el mentado Congreso no es un servicio del Departamento de Estado, como ha proclamado con justa indignación Rodríguez Monegal, sino de la CIA”. Esta denuncia de Rama será el puntillazo a la posición de Monegal en la polémica2.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El 1ro de julio de 1966 se da a conocer, en París, la primera entrega de Mundo Nuevo. Monegal incluye en la página inicial una &#8220;Presentación&#8221; que es un consecuente acto de fe:</span></p>
<p style="padding-left:30px;"><span style="color:#000000;">El propósito de Mundo Nuevo es insertar la cultura latinoamericana en un contexto que sea a la vez internacional y actual, [&#8230;] y que establezca un diálogo que sobrepase las conocidas limitaciones de nacionalismos, partidos políticos (nacionales o internacionales), capillas más o menos literarias y artísticas. Mundo Nuevo no se someterá a las reglas de un juego anacrónico que ha pretendido reducir toda la cultura latinoamericana a la oposición de bandos inconciliables y que ha impedido la fecunda circulación de ideas y puntos de vista contrarios.</span><span style="color:#000000;"> </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Era lógico que después del intercambio epistolar entre Retamar y Monegal cualquier comentario extraliterario aparecido en las publicaciones que ambos dirigían sería visto a través del prisma de la polémica. Aún se discute si Mundo Nuevo fue o pretendió ser el antimodelo de la revista Casa de las Américas, si era su antítesis o no, y existen en esta &#8220;Presentación&#8221; algunas ideas que apuntan en tal sentido, como bien ha señalado la estudiosa María Eugenia Mudrovcic:</span></p>
<p style="padding-left:30px;"><span style="color:#000000;">Decir esto en los años 60, y proponer al mismo tiempo &#8220;una cultura libre de dogmas y fanáticas servidumbres&#8221; resultaba poco menos transparente que señalar con el dedo la política editorial llevada a cabo por Casa de las Américas. Por alusión y contraste, Mundo Nuevo establece entonces su propio antimodelo en la revista dirigida por Fernández Retamar, y a partir de ese momento, le declara una suerte de Guerra Fría [&#8230;].3</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es decir, el intercambio epistolar que en un inicio ayudó a anunciar escandalosamente el nacimiento de la revista, conduciría, en su término, a definir ciertos rasgos esenciales de su modelo discursivo.</span></p>
<p><strong><span style="color:#000000;">II</span></strong></p>
<p><span style="color:#000000;">El discurso de Mundo Nuevo estará caracterizado por cuatro aspectos fundamentales: su temática latinoamericana, y la defensa de una visión cultural continental; la exaltación de lo nuevo que se muestra en la adhesión al arte de neovanguardia (Severo Sarduy y su pertenencia al grupo Tel Quel), a las nuevas técnicas narrativas (la obra de Vargas Llosa), o el intento por entronizar una nueva historiografía literaria; su tan anunciado liberalismo ideológico, manifiesto en la publicación de autores de diversas tendencias políticas o en la propuesta de un modelo de escritor, y , por último, su pretensión cosmopolita, que se evidencia en la ubicación de la sede de la revista en París, en el rechazo de los nacionalismos y la exaltación romántica de los exilios. Por supuesto, estos enunciados se diversifican a medida que se suceden los números de la revista y funcionan bajo el efecto de vasos comunicantes, para conformar un modelo a la vez coherente y múltiple.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Formalmente, la revista aparece, como sus congéneres, dividida en varias secciones, que irán variando con el tiempo. Su diseño es conservador; no aporta nada novedoso en comparación con otras revistas de su tipo. En efecto, es prácticamente imposible hablar de Mundo Nuevo sin pensar en Casa de las Américas, que en esos momentos ya es una revista prestigiosa y renovadora también en materia de diseño. Mundo Nuevo incluye ilustraciones de artistas consagrados, pero que no logra articular una gráfica coherente con la organización textual, De modo que lo que se aprecia en ella es una yuxtaposición de textos e imágenes, con excepción de algunos números dedicados al erotismo que se acompañan con dibujos inspirados en el tema.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El primer número se inaugura con &#8220;Situación del escritor en América Latina&#8221;, entrevista de Monegal a Carlos Fuentes muy comentada, en su fecha de publicación, por el crítico cubano Ambrosio Fornet y, en artículos más recientes, por varios investigadores. Prácticamente todo el que escribió o comentó en ese momento el nacimiento de Mundo Nuevo se vio obligado a referirse a este diálogo. La reacción inmediata pudo estar provocada por lo irritante de su tono, que, a pesar y pasar del tiempo, se mantiene intacto.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En medio de la efervescencia revolucionaria que vive la América Latina de esos años, de las batallas ideológicas que libran los intelectuales y que condujeron a polarizaciones extremas y posturas irreconciliables, Monegal y Fuentes conciben una entrevista en la que se impone un tono ligero, no carente de frivolidad. La conversación está plagada de camp, happening, pop, pop art, pop philosophie, pop lit, pop literatur, y Fuentes declara:</span></p>
<p style="padding-left:30px;"><span style="color:#000000;">Estamos tan sometidos como cualquier gringo o francés al mundo de las competencias y los símbolos de status, al mundo de las luces de neón y los Sears‑Roebuck y las lavadoras automáticas y las películas de James Bond y los tarros de sopa Campbell [&#8230;] somos contemporáneos de todos los hombres en las mercancías y la modas. [MN,1,p.14.]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es un grito de adhesión a la fachada material de la modernidad preconizada en el mensaje de la cultura de masas de los 60, y a su prolífica, pero a veces insulsa, terminología estética. Este entusiasmo por lo novedoso volverá a marcarse con fuerza en la entrevista al escritor cubano Severo Sarduy en el segundo número. Allí Monegal argumenta el prestigio y la relevancia que le concede a Sarduy (solo había publicado Gestos) en su pertenencia al grupo de la revista francesa Tel Quel y su manejo de un pensamiento a tono con las corrientes filosóficas y críticas, anglosajonas y francesas, del momento.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Lo verdaderamente relevante del diálogo con Fuentes ‑‑tratándose del número uno y del material que abre la revista‑‑ es que puede ser entendido como el manifiesto de lo que será la concepción ulterior de Mundo Nuevo; por las preguntas de Monegal, por la forma en que induce las respuestas de Fuentes, se está proponiendo un modelo del escritor latinoamericano, y la palabra misma constituye una distinción semántica pertinente, a la hora de estudiar Mundo Nuevo. En su retórica ideológica utiliza el concepto de escritor en oposición a intelectual, que es el presentado en el discurso de la revista Casa de las Américas.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Llama la atención en la entrevista cómo se enfatiza en la imagen física del escritor ‑‑esto será una constante en los números que dirigirá Monegal‑‑. En la introducción se presenta tanto la obra como a su autor: Fuentes es descrito como: &#8220;moreno y delgado, con un rostro de ojos penetrantes y boca muy sensible, una nariz que la vehemencia de la conversación hace saltar y afilarse&#8221;&#8230;(MN,1,p.5). El húngaro François Fejtö hace lo mismo con Retamar en su artículo; dice allí que &#8220;es un hombre guapo, joven, simpático&#8230;&#8221; (MN,1,p.58). Luego lo repite Monegal con Vargas Llosa, &#8220;un cumplidísimo caballero peruano que no tiene jamás un pelo fuera de sitio, que está siempre planchado y pulcro&#8230;&#8221; (MN,17,p.8). De García Márquez dice que &#8220;ceñido en unos &#8216;blue‑jeans&#8217; que fueron azules [&#8230;] ostenta una cara de pistolero mexicano, toda llena de arrugas, de pelo enrulado e indócil, de bigotes puntiagudos&#8221; (MN,17,p.8).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es evidente que interesa dar ese tipo de descripciones, y que no son gratuitas porque forman parte esencial del modelo discursivo que propone Mundo Nuevo en su sed de protagonismo. Monegal es un entusiasta de la literatura latinoamericana ‑‑indudablemente es uno de nuestros mejores críticos de este siglo‑‑ y fomenta este tipo de discurso en un momento de subversión del orden a nivel mundial, en que surgen líderes y movimientos populares en cada momento y la cultura de masas es moda. En la antesala de los 60, la Revolución Cubana y sus barbudos lanzaron la América Latina al podio de la opinión pública mundial, y por esa brecha pasó de todo. Había llegado la hora de &#8220;universalizarnos&#8221; y, junto a Marilyn y Los Beatles, aportamos nuestras estrellas en los intrépidos guerrilleros, los jóvenes trovadores y los flamantes escritores del boom, los cuales, en un curioso paralelismo, fueron reducidos a cuatro ‑‑igual que Los Beatles de Liverpool‑‑ y contaban con un Brian Epstein español: Carlos Barral. Era casi lógico que una revista latinoamericana con sede en París se dejara tentar por esos aires de novedad y protagonismo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Mundo Nuevo va construyendo una imagen más fotográfica, más documentalista, más que crítica, historiográfica. Para ello se privilegia el uso de numerosos editoriales, notas, y comentarios. Monegal se reserva una sección ocasional llamada Diario. En ella habla sobre el Congreso del P.E.N. Club o la concesión del Premio Rómulo Gallegos a Vargas Llosa. En su espacio consolida el discurso caracterizado por el énfasis en la descripción física de los escritores, por el regodeo en los comentarios de pasillo en los Congresos: que si se cruzaron palabras entre Neruda y otro intelectual; que si polemizaron tales personalidades; se trata de fijar los detalles que no se recogen en la historiografía tradicional. Es un esfuerzo supremo por aprehender la imagen de una literatura en ebullición, en el cual se intenta otorgar otra categoría al mito tradicional del autor y su obra: la del estrellato.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En la temprana fecha de 1964, Casa. dedica su número 26 (octubre‑noviembre) a la &#8220;nueva novela latinoamericana&#8221;, con colaboraciones de Carpentier, Cortázar, Onetti, Sábato, Fuentes, Vargas Llosa, Arguedas y Rulfo ; Cortázar, Vargas Llosa y Benedetti ‑‑entre muchas otras jóvenes figuras‑‑, se iban incorporando a su Consejo de redacción o mantenían estrechas relaciones con la Casa de las Américas en esos primeros años de la década; Fuentes había sido jurado de su Primer concurso literario. De manera que, cuando Mundo Nuevo irrumpe en la escena ya estaba prefigurado el corpus de la &#8220;nueva novela latinoamericana&#8221;. Con todo, a la visión expositiva y objetiva de Casa, la revista dirigida por Monegal aporta los rasgos ya comentados, para conformar una imagen más compleja y atractiva de ese fenómeno que transitaría de &#8220;nueva novela latinoamericana&#8221; al onomatopéyico &#8220;boom&#8221;.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Los números 3, 4 y 5 ejemplifican bien el manejo de este discurso. En ellos dedica Monegal secciones a comentar la dinámica interna del XXXIV Congreso del P.E.N. Club. Aquí aparece nuevamente el contrapunteo entre Mundo Nuevo y Casa de las Américas. Si sospechoso resultó el silencio de Casa. respecto de las actividades de ese congreso que tuvo lugar en Nueva York (luego un numeroso grupo de escritores cubanos enviaría la conocida carta a Neruda), excesiva fue la difusión con que las destacó Mundo Nuevo.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">A propósito de esto aclara Monegal en el editorial &#8220;Las reglas del juego&#8221;, aparecido en el número 5: &#8220;Con la publicación de estos materiales Mundo Nuevo busca que no prosperen las confusiones y que los lectores de buena fe tengan el indispensable acceso a las fuentes&#8221;.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">&#8220;Al lector&#8221; es el título de un interesante editorial que aparece en el número 11. Si antes se había respondido a los comentarios recibidos por el tratamiento dado al congreso del P.E.N. Club, ahora se genera una respuesta más airada a otro tipo de críticas que está recibiendo la revista. Escribe allí Monegal:  </span></p>
<p style="padding-left:30px;"><span style="color:#000000;">Aunque no falta en América Latina información suficiente sobre el ILARI, Instituto al que está asociada esta revista, cierta prensa de nuestros países continúa acumulando información errónea o simplemente fantasiosa sobre dicha institución y sobre Mundo Nuevo [&#8230;] Unos ejemplos recientes. Con toda seriedad, un joven crítico utiliza las páginas de una revista bimestral para afirmar que Mundo Nuevo está publicada por el Instituto de Asuntos Sociales para la América Latina&#8230;  </span></p>
<p><span style="color:#000000;">El crítico joven no es otro que Ambrosio Fornet, y la revista bimestral es Casa de las Américas. En el número 40, enero‑febrero de 1967, Fornet publica &#8220;New World en español&#8221;, un artículo demoledor, en el cual comenta los dos primeros números de Mundo Nuevo y afirma que aquellas advertencias hechas por Retamar y Rama a Monegal sobre la tónica que podría adquirir la revista, estaban más que justificadas:  </span></p>
<p><span style="color:#000000;">A la línea de división y despolitización de los intelectuales de izquierda, a la nueva neutralidad de la cultura, Mundo Nuevoañadirá seguramente &#8220;la constante propaganda sobre lo político en desmedro de las realidades socioeconómicas&#8221;, otra vieja táctica deCuadernos&#8230; [p.115]</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La subida de tensión en las relaciones entre ambas revistas que significó la publicación del artículo de Fornet, y la respuesta de Monegal, se vio sucedida en el número 12, por el remanso de un amplísimo comentario sobre el evento que dedicó la Casa de las Américas a Rubén Darío:  </span></p>
<p><span style="color:#000000;">El &#8220;Encuentro con Rubén Darío&#8221;, organizado en Cuba por la Casa de las Américas [&#8230;] alcanzó repercusión tanto por el número y calidad de los intelectuales concurrentes como por la concepción política revolucionaria en que el homenaje fue apoyado (MN, 12,p.92).  </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Ya habían aparecido en números anteriores algunos comentarios sobre otras actividades de la Casa de las Américas, o la convocatoria a su Premio literario. A juzgar por los vientos polémicos que se cruzaron desde las páginas de ambas revistas, esto parecería desconcertante. Sin embargo, esta política editorial era completamente coherente con la &#8220;fe&#8221; cultural profesada por Monegal:  </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Mundo Nuevo no es órgano de ningún Gobierno o partido, de ningún grupo o capilla, de ninguna confesión religiosa o política alguna, sino que es una revista que se edita bajo la orientación exclusiva de su director, único responsable de la selección de todo material que publica. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Así afirma en la mencionada nota editorial del número 11, y no desaprovecha oportunidad ni espacio en la revista para reafirmar su credo en el escritor &#8220;libre de dogmas&#8221;, &#8220;independiente&#8221;, sin &#8220;directivas&#8221;, es decir, un escritor en estado puro y sin compromisos políticos. Son estas ideas las que subyacen en la polémica y en la concepción de la revista.4</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Monegal gusta de las distinciones semánticas: como se ha dicho, al intelectual opone el escritor. Ese intelectual es la intelectualidad latinoamericana de izquierda representada en la polémica por Retamar, Rama y Fornet y que no sólo cree en su compromiso político, sino que está apoyando y haciendo la Revolución; intelectualidad alertada acerca de los planes imperialistas por neutralizar y despolitizar la cultura. Como dice Fornet en el citado artículo: </span><span style="color:#000000;">&#8220;Con intelectuales coléricos vale más no discutir; es mejor atraerlos y, mientras se liman las diferencias, suministrarles sedantes, vacunarlos gradualmente contra la rabia&#8221;(p.107). No es nada desconocido; hoy en muchos de nuestros países se intenta vacunar a la intelectualidad, con el líquido de las comodidades, para &#8220;elevarla&#8221; al rango de clase media.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Es cierto que las páginas de Mundo Nuevo acogen una variopinta diversidad de credos estéticos y políticos representados en sus colaboradores: </span></p>
<p style="padding-left:30px;"><span style="color:#000000;">existencialistas, sartreanos, marxistas, guevaristas, peronistas, unidos por los denominadores comunes del rigor y la calidad. La revista podía estar asociada al Congreso por la Libertad de la Cultura, y denunciar la guerra de Vietnam (MN,2), el tenebroso plan Camelot (MN,9) o un golpe militar en la Argentina (MN,5); al menos Monegal creía que podía hacerlo sin riesgos en su &#8220;revista de diálogo&#8221;.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El número 25 es presentado con una nota llamada &#8220;Una tarea cumplida&#8221;, en la que se informa sobre la renuncia de Monegal.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Argumentando acerca de la esperanza que significó para él la revista, explica:  </span></p>
<p style="padding-left:30px;"><span style="color:#000000;">Esa esperanza se vio enfrentada con las consecuencias de un proceso inverso: la radicalización más brutal de la situación económica, la crisis social más aguda, la lucha política trasladada al campo de la violencia física. En el plano de la cultura, el diálogo se ha visto sustituido por la repetición de consignas, la discusión por el recitado de dogmas opuestos, el análisis crítico por varios coros rivales que funcionan ensordecedoramente. Estas son (por triste que sea admitirlo) las realidades más visibles de la cultura latinoamericana de hoy. </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Y al final escribe, dirigiéndose a los lectores : &#8220;Una vez más quiero agradecerles muy personalmente el apoyo y la confianza que han dado a esta empresa que hoy termina&#8221;.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Estas últimas palabras parecen un testamento literario: &#8220;esta empresa que hoy termina&#8221;, afirma, cuando en realidad la revista no iba a terminar, sino que sería él quien cesaría en su dirección. Mundo Nuevo entraría en una segunda etapa, pero seguramente sus palabras estaban motivadas por la sospecha o el conocimiento de lo que sería la revista en lo adelante.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En ese mismo número, el 25, en la sección &#8220;Sextante&#8221; aparece un fragmento de una entrevista que le hace un periodista de France Press a Monegal indagando las causas que motivan su renuncia. Responde: &#8220;Según se me ha informado oficialmente, la Fundación cree que siendo Mundo Nuevo una revista de América Latina debe publicarse necesariamente en América Latina. Yo no comparto ese punto de vista y por tal motivo he renunciado a la dirección&#8221;(p.93).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Preguntado más adelante sobre por qué cree que debe seguir la sede en París afirma: &#8220;Ninguna capital latinoamericana ofrece desde estos puntos de vista tales ventajas y, por otra parte, casi todas tienen graves inconvenientes, sobre todo de orden político por la existencia de distintas formas de censura a la actividad intelectual&#8221;(p.93).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Otras preguntas del orden de:  </span></p>
<p style="padding-left:30px;"><span style="color:#000000;">¿Es cierto que la actitud de los responsables del Congreso por la Libertad de la Cultura, que reconocieron el año pasado haber recibido durante mucho tiempo una subvención de la CIA, haya influido en su búsqueda de una nueva financiación para Mundo Nuevo? ¿Es cierto que los responsables del ILARI lo hayan acusado a usted de izquierdista? ¿Qué autores calificados habitualmente de &#8220;progresistas&#8221;, sea o no comunistas, publicó en Mundo Nuevo? (p.93). </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Todas ellas connotan lo que se estaba gestando en ese momento alrededor de Mundo Nuevo, y señalan las posibles causas por las cuales toma Monegal su decisión. </span></p>
<p><strong><span style="color:#000000;">III</span></strong></p>
<p><span style="color:#000000;">En lo adelante la revista se coordinaría desde Buenos Aires por un equipo continental, y el cargo de director se sustituye por el de coordinador, que ocupa Horacio Daniel Rodríguez.5</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La nota de presentación del número inicial (26‑27) de esta segunda época se llamó &#8220;Una nueva etapa&#8221; y anunciaba:  </span></p>
<p style="padding-left:30px;"><span style="color:#000000;">Importará [&#8230;] la elección y selección de los temas antes que el nombre de los colaboradores, la calidad y eficacia de los textos ‑‑que siempre ha mantenido la revista‑‑ antes que la prospección sobre la base de famas o antecedentes. En pocas palabras: será una revista de temas más que de autores, o bien de autores en función de los temas propios de América Latina.  </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Si en la etapa de Monegal se había logrado reunir un selecto grupo de figuras relevantes de las literaturas de nuestros países, como, por una parte, Carpentier, Lezama, Borges, Sábato y presentar otros que pronto alcanzarían notoriedad como Carlos Fuentes, García Márquez, Sarduy, Cabrera Infante o Puig, en esta segunda etapa la mayoría de esos nombres desaparecen de las páginas de Mundo Nuevo. Solo Sarduy continúa colaborando esporádicamente con comentarios sobre arte.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">El lugar de estos escritores es ocupado por la enunciación una serie de temas con denominaciones sugerentes como: &#8220;Novísima poesía cubana&#8221;, &#8220;El relato en Bolivia&#8221;, &#8220;Agro y hambre en América Latina&#8221;, &#8220;Machismo y feminismo&#8221;.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las entrevistas ‑‑que en Monegal eran una constante‑‑ aparecerán esporádicamente. La organización del índice, flexible en la primera etapa al punto de presentar materiales fuera del orden de páginas, se torna más rígido, y disminuye la variedad de secciones. Se hace notable la intención de fomentar polémicas en las que participen numerosos escritores (&#8220;Polémica: ¿Qué es la América Latina?&#8221;, &#8220;Polémica sobre la nueva novela&#8221;, &#8220;Polémica: Papel del intelectual&#8221;).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Sin la sede en París, sin la pléyade de escritores que aportaban novedad y protagonismo, poco iba quedando de la publicación presentada por Monegal en el editorial del primer número. Precisamente la &#8220;Polémica sobre la nueva novela&#8221; será el tiro de gracia que ayude a la completa desarticulación del modelo discursivo que caracterizó la primera etapa de la revista.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">La discusión comienza con un artículo de Ignacio Iglesias (secretario de redacción en ambas épocas de la revista) en el número 28, y se cierra en el 38.6 Básicamente se concentró en la puesta en crisis del modelo de la nueva novela latinoamericana conformado en la primera etapa:  </span></p>
<p style="padding-left:30px;"><span style="color:#000000;">no parece arbitrario comprobar entonces que en el conjunto de artículos impugnadores a la estética del boom, la batería ofensiva se concentre principalmente en los dos pilares básicos del modelo sesentista: la &#8220;tecnología narrativa&#8221; y la posición central que asume el valor de &#8220;lo nuevo&#8221; en el interior de su sistema de referencias. (Mudrovcic, p.202)  </span></p>
<p><span style="color:#000000;">Para entonces, Mundo Nuevo conservaba el nombre y los mismos patrocinadores, pero era una revista completamente diferente de lo que fue en la etapa anterior. Sin la presencia de Monegal se desenmascaran los objetivos que había detrás del proyecto: no deja de ser una revista latinoamericana, sobre temas latinoamericanos, pero incrementa ahora las alusiones a Cuba, pero ya con una toma de partido bien clara contra su proceso revolucionario. Hubo números que se convirtieron en una simple tribuna anticubana, en la que apenas se hablaba ya de literatura.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">En el número doble 57‑58 (marzo‑abril de 1971) se publica un editorial que anunciaba: &#8220;La Fundación Ford, que sostuvo durante cerca de cinco años la publicación de Mundo Nuevo, no renovó, hacia fines de 1970, la subvención que le había otorgado. Por tal motivo, este constituye el último número de la revista.&#8221;</span></p>
<p><span style="color:#000000;">De este modo dejaba de existir Mundo Nuevo, la revista que, a pesar de sus virtudes y desaciertos, en su primera etapa (junto con Casa de las Américas), fue una de las publicaciones culturales hispanoamericanas más destacadas de la década de los 60.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Desde sus páginas se moldeó una imagen del boom literario latinoamericano ‑‑en su intento por universalizar nuestros valores culturales‑‑ privilegiando las figuras de Vargas Llosa, García Márquez, Córtázar y Fuentes e intentó prefigurar, por contraste, un preboom(Lezama, Carpentier, Onetti, Marechal, entre otros) y un posboom (Sarduy, Cabrera Infante, Puig); en ellas se reunió lo más selecto de los escritores e intelectuales del momento que estuvieron dispuestos ‑‑conscientes o no de lo que hacían‑‑ a colaborar con este tan debatido proyecto cultural.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Las premoniciones de Retamar y Rama eran acertadas. Desde las páginas de Mundo Nuevo se intentó, también, dividir la intelectualidad latinoamericana. En la polémica epistolar que antecedió al nacimiento de la revista, ya estaban esbozadas las líneas de adhesiones y rechazos a los modelos de intelectual en debate; diferencias que se fueron acentuando hasta el cisma irreparable que provocó el conocido &#8220;caso Padilla&#8221;.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Por sus aciertos, Mundo Nuevo seguirá siendo consultada como una de las principales revistas culturales latinoamericanas de la década de los 60, por sus devaneos políticos será apenas un capítulo lamentable en la extensa lista de intentos de confundir y disgregar a nuestros creadores. En ese sentido no sólo ayudó a conformar los contornos de una literatura, sino también de una ideología.</span></p>
<p><strong><span style="color:#000000;">Notas :</span></strong><br />
<span style="color:#000000;">* Texto abreviado de la conferencia homónima ofrecida en la Casa de las Américas el 2 de diciembre de 1995, como parte del ciclo &#8220;Un siglo de revistas culturales hispanoamericanas&#8221;.</span><br />
<span style="color:#000000;">1: La polémica epistolar fue difundida en Bohemia, Marcha, Siempre! y La Rosa Blindada. Aquí se cita la edición de Siempre, aparecida en su suplemento La Cultura en México, no.212, 9 de marzo de 1966, (p.XIII) y el 216, 6 de abril de 1966, (p. XVI).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">2 Sobre el papel desempeñado en ella por Rama es recomendable leer &#8220;Angel Rama y la Casa de las Américas&#8221;, publicado por Retamar en el número 192 de Casa de las Américas, donde se da a conocer la correspondencia cruzada entre ellos a propósito del surgimiento de Mundo Nuevo, que se había mantenido inédita hasta entonces.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">3: Mudrovcic, María Eugenia. &#8220;Mundo Nuevo: hacia la definición de un modelo discursivo. Nuevo Texto Crítico, vol. VI, no. 11, primer semestre, (p.189).</span></p>
<p><span style="color:#000000;">4: Sobre el desarrollo literario e ideológico de E.R.M., resulta ilustrativo el libro de Pablo Rocca 35 años en Marcha (crítica y literatura en Marcha y en el Uruguay 1939‑1974), División Cultura, Montevideo, 1992. Abunda en los orígenes y desarrollo de la polémica entre Rama y E.R.M. sobre literatura e ideología, que se remonta a la década del cuarenta. De la página 182 a la 188 se comenta la reacción ante Mundo Nuevo por parte del círculo intelectual uruguayo reunido en torno a Marcha y Número. De ahí se pueden extraer conclusiones reveladoras acerca de la &#8220;ingenuidad&#8221; política de E.R.M.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">5: En las páginas 154‑155 del número 53, marzo‑abril, 1969, de Casa de las Américas, se comenta una nota del consejo de redacción de la argentina Revista de Problemas del Tercer Mundo (no.2, 1968) que en un fragmento: &#8220;un secundario burócrata de la CIA en la dirección de la revista (Daniel Horacio Rodríguez, director del órgano anticomunista Informes de China)&#8221;.Por lo visto, no ha suscitado otras valoraciones.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">6:En el mismo número aparece otro artículo sobre el tema de, Iber H. Verdugo. Le siguen en el número 33 los trabajos de F. Ainsa, Alejandro Lora Risco y Leonilda J. León; en el 34 los de Ladrón de Guevara, Guillermo de Torre y Pagés Larraya; en el 35 se da a conocer la respuesta de Ignacio Iglesias y en el 38 el artículo de Raúl Vera Ocampo. La polémica es ampliamente comentada por Mudrovcic en el artículo citado.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">Bibliografía no citada:</span></p>
<p><span style="color:#000000;">— Campuzano, Luisa: &#8220;La Revista Casa de las Américas en la década de los sesenta&#8221;. En: América (cahiers du CRICCAL). Université de la Sorbonne Nouvelle‑‑París III, no.9‑10, 1992, pp.55‑64.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">— Donoso, José: Historia personal del boom&#8221;. Editorial Anagrama, Barcelona, 1972.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">— Fernández Retamar, Roberto: Para el Perfil definitivo del Hombre. Letras Cubanas, La Habana, 1995.</span></p>
<p><span style="color:#000000;">— Fuentes, Carlos: La Nueva Novela Hispanoamericana. Joaquín Mortiz, México, 1969.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"> — Hasson, Liliane: &#8220;Le Discours sur la Culture Cubaine dans Mundo Nuevo (1966‑1971)&#8221;. En: América (cahiers du CRICCAL). Université de la Sorbonne Nouvelle‑París III, no. 9‑10, 1992, pp. 65‑74.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"> — Mc Quade, Franck: &#8220;Mundo Nuevo: la nueva novela y la guerra fría cultural&#8221;. En: América (cahiers du CRICCAL). Université de la Sorbonne Nouvelle‑París III, no. 9‑10, 1992, pp.17‑26.</span></p>
<p><span style="color:#000000;"> — Rodríguez‑Carranza, Luz: &#8220;Emir Rodríguez Monegal o la construcción de un Mundo (Nuevo) posible&#8221;. En: Revista Iberoamericana, Pittsburgh, no. 160‑161, jul.‑dic., 1992</span></p>
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