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	<title>Comentarios en: La Habana &#8220;de antes”&#8230; ¿sin política?  Por Víctor Angel Fernández</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>Por: Sin-permiso</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Sin-permiso]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 01 May 2020 00:35:57 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[No vamos a negar el poder cautivador de la arquitectura habanera anterior a la revolución, como no se lo vamos a negar al Coliseo romano o a las tres grandes pirámides egipcias. Pero sus constructores no fueron personas ingenuas ni angelicales. Cada obra colosal es fiel reflejo de sociedades estructuradas en clases sociales con profundas diferencias.

      Podríamos decir incluso que el fenómeno arquitectónico es crucial a la hora de explicar tanta concentración de poder en pocas manos, tanta resignación y obediencia en las clases inferiores (abrumadas por la grandeza de las construcciones, fiel reflejo del poder de los privilegiados y de la insignificancia de sus subordinados), tanto sufrimiento de miles de personas que participaron en su creación o hicieron posible el pan y circo en condiciones de esclavitud y hasta la propia existencia de los grandes imperios clásicos, a cuya concentración de poder en la metrópoli y subordinación en provincias contribuía con irresistible magnetismo el gran arte megalítico.

     No creo que les resultara muy grato a los esclavos que construyeron las grandes pirámides egipcias y los templos el poder regresar a este mundo en calidad de trabajadores agraciados con un viaje de &quot;placer&quot; al Egipto clásico. Tampoco creo que les resultara muy divertido a los miles que sacrificaron su vida en la arena del Coliseo romano. Aunque la arquitectura de La Habana no tenga un origen tan trágico, no cabe duda de que su grandeza es fiel reflejo de una sociedad profundamente desigual en que miles y miles de personas se sacrificaron para que unos pocos pudieran hacer ostentación de sus privilegios. Y, por más que a algunos, lo que había en La Habana antes de la revolución, les siga pareciendo resultado de la cubania más idiosincratica, fueron, como en el resto de las culturas, decisiones políticas autoritarias de una poderosa oligarquía, con la diferencia de que el pueblo habanero prerrevolucionario dejó constancia en muchas ocasiones de su discrepancia y voluntad de cambio.

      Si hace unos años La Habana mereció la consideración de Ciudad Maravilla, mediante la votación de miles de personas en todo el mundo,  no fue tanto por las obras arquitectónicas heredadas de la aristocracia y de la burguesía esclavista y sacarocratica sino &quot; por el atractivo mítico, lo cálido y acogedor de su ambiente y el carisma y jovialidad de sus habitantes.&quot; Lo que le confiere un magnetismo especial a la ciudad es el humanismo y cultura de un pueblo que convive en la calle y cualquier otro lugar en un plano de igualdad y cordialidad, incluso con las diferencias que ha creado el cuentapropismo y la indisciplina social que ha provocado la escasez de recursos y la falta de oportunidades.]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>No vamos a negar el poder cautivador de la arquitectura habanera anterior a la revolución, como no se lo vamos a negar al Coliseo romano o a las tres grandes pirámides egipcias. Pero sus constructores no fueron personas ingenuas ni angelicales. Cada obra colosal es fiel reflejo de sociedades estructuradas en clases sociales con profundas diferencias.</p>
<p>      Podríamos decir incluso que el fenómeno arquitectónico es crucial a la hora de explicar tanta concentración de poder en pocas manos, tanta resignación y obediencia en las clases inferiores (abrumadas por la grandeza de las construcciones, fiel reflejo del poder de los privilegiados y de la insignificancia de sus subordinados), tanto sufrimiento de miles de personas que participaron en su creación o hicieron posible el pan y circo en condiciones de esclavitud y hasta la propia existencia de los grandes imperios clásicos, a cuya concentración de poder en la metrópoli y subordinación en provincias contribuía con irresistible magnetismo el gran arte megalítico.</p>
<p>     No creo que les resultara muy grato a los esclavos que construyeron las grandes pirámides egipcias y los templos el poder regresar a este mundo en calidad de trabajadores agraciados con un viaje de &#8220;placer&#8221; al Egipto clásico. Tampoco creo que les resultara muy divertido a los miles que sacrificaron su vida en la arena del Coliseo romano. Aunque la arquitectura de La Habana no tenga un origen tan trágico, no cabe duda de que su grandeza es fiel reflejo de una sociedad profundamente desigual en que miles y miles de personas se sacrificaron para que unos pocos pudieran hacer ostentación de sus privilegios. Y, por más que a algunos, lo que había en La Habana antes de la revolución, les siga pareciendo resultado de la cubania más idiosincratica, fueron, como en el resto de las culturas, decisiones políticas autoritarias de una poderosa oligarquía, con la diferencia de que el pueblo habanero prerrevolucionario dejó constancia en muchas ocasiones de su discrepancia y voluntad de cambio.</p>
<p>      Si hace unos años La Habana mereció la consideración de Ciudad Maravilla, mediante la votación de miles de personas en todo el mundo,  no fue tanto por las obras arquitectónicas heredadas de la aristocracia y de la burguesía esclavista y sacarocratica sino &#8221; por el atractivo mítico, lo cálido y acogedor de su ambiente y el carisma y jovialidad de sus habitantes.&#8221; Lo que le confiere un magnetismo especial a la ciudad es el humanismo y cultura de un pueblo que convive en la calle y cualquier otro lugar en un plano de igualdad y cordialidad, incluso con las diferencias que ha creado el cuentapropismo y la indisciplina social que ha provocado la escasez de recursos y la falta de oportunidades.</p>
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		<title>Por: gloriaalicia</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=70337#comment-82864</link>
		<dc:creator><![CDATA[gloriaalicia]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 30 Apr 2020 22:34:03 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Si fuera como ellos dicen la RevoluciÃ³n no hubiera triunfado.]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Si fuera como ellos dicen la RevoluciÃ³n no hubiera triunfado.</p>
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