<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	
	>
<channel>
	<title>Comentarios en: Elecciones en Estados Unidos ¿Hacia dónde va la pugna por la nominación demócrata? Por Fernando M. García Bielsa</title>
	<atom:link href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?feed=rss2&#038;p=69687" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=69687</link>
	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
	<lastBuildDate>Mon, 27 Mar 2023 13:59:17 +0000</lastBuildDate>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.1.31</generator>
	<item>
		<title>Por: Elecciones en Estados Unidos ¿Hacia dónde va la pugna por la nominación demócrata? &#8211; El joven cubano</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=69687#comment-82447</link>
		<dc:creator><![CDATA[Elecciones en Estados Unidos ¿Hacia dónde va la pugna por la nominación demócrata? &#8211; El joven cubano]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 16 Mar 2020 20:05:12 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=69687#comment-82447</guid>
		<description><![CDATA[[&#8230;] Tomado del Blog La Pupila Insomne [&#8230;]]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>[&#8230;] Tomado del Blog La Pupila Insomne [&#8230;]</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Sin-permiso</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=69687#comment-82446</link>
		<dc:creator><![CDATA[Sin-permiso]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 13 Mar 2020 13:30:33 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=69687#comment-82446</guid>
		<description><![CDATA[El problema principal de Sanders es que pretende enfrentar todo el establishment político norteamericano, republicano y demócrata, desde la maquinaria electoral de este partido, corrupto hasta el tuétano y comprometido (como el otro) con los grandes intereses corporativos del 5%. Si para ser presidente o tener mayoría en ambas cámaras del Congreso la sociedad necesita recurrir a una de las dos versiones del partido del capital, no estamos ante una democracia sino ante una plutocracia, que es lo que viene siendo la nación norteña desde el principio.

      La situación sería muy distinta si el reparto de los compromisarios que eligen al presidente y de los miembros del Congreso se hiciera de forma proporcional, como se hace en muchas naciones, lo que da opciones a nuevos partidos y nuevas ideologías. Sin embargo, en USA el ganador en cada estado se lleva todos los representantes, lo que hace inviable que una tercera fuerza pueda abrirse camino en un sistema bipartidista de larga tradición y un electorado que le gusta apostar a caballo ganador, como demuestra el apoyo que está recibiendo el mediocre y corrupto de Biden tras su triunfo de laboratorio antes del primer supermartes.  Así es prácticamente imposible imponerse a la dictadura del capital. Han sido varios los intentos fallidos ( Partido Comunista, Partido Verde).

      Un proyecto político que pretende universalizar derechos como la salud y la educación, luchar contra el cambio climático, invertir las políticas fiscales regresivas, cambiar la política exterior injerencias, hacer políticas públicas anticiclicas, mejorar el derecho a la vivienda y las condiciones de vida de la clase trabajadora es claramente incompatible con cualquiera de las dos versiones del partido del capital. Algo así requeriría de una tercera fuerza política profundamente reformista y liderada por organizaciones sociales y políticos alternativos. Lo hemos visto en la revolución ciudadana de Correa en Ecuador, en Bolivia con el MAS de Evo Morales y lo seguimos viendo en la revolución bolivariana del Polo Patriótico venezolano o el FSLN de Nicaragua. Para que la creciente demanda de cambios profundos en USA tenga viabilidad en el sistema político actual habría que lograr al menos el reparto proporcional de los representantes y un sistema de votación y escrutinio confiable.]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>El problema principal de Sanders es que pretende enfrentar todo el establishment político norteamericano, republicano y demócrata, desde la maquinaria electoral de este partido, corrupto hasta el tuétano y comprometido (como el otro) con los grandes intereses corporativos del 5%. Si para ser presidente o tener mayoría en ambas cámaras del Congreso la sociedad necesita recurrir a una de las dos versiones del partido del capital, no estamos ante una democracia sino ante una plutocracia, que es lo que viene siendo la nación norteña desde el principio.</p>
<p>      La situación sería muy distinta si el reparto de los compromisarios que eligen al presidente y de los miembros del Congreso se hiciera de forma proporcional, como se hace en muchas naciones, lo que da opciones a nuevos partidos y nuevas ideologías. Sin embargo, en USA el ganador en cada estado se lleva todos los representantes, lo que hace inviable que una tercera fuerza pueda abrirse camino en un sistema bipartidista de larga tradición y un electorado que le gusta apostar a caballo ganador, como demuestra el apoyo que está recibiendo el mediocre y corrupto de Biden tras su triunfo de laboratorio antes del primer supermartes.  Así es prácticamente imposible imponerse a la dictadura del capital. Han sido varios los intentos fallidos ( Partido Comunista, Partido Verde).</p>
<p>      Un proyecto político que pretende universalizar derechos como la salud y la educación, luchar contra el cambio climático, invertir las políticas fiscales regresivas, cambiar la política exterior injerencias, hacer políticas públicas anticiclicas, mejorar el derecho a la vivienda y las condiciones de vida de la clase trabajadora es claramente incompatible con cualquiera de las dos versiones del partido del capital. Algo así requeriría de una tercera fuerza política profundamente reformista y liderada por organizaciones sociales y políticos alternativos. Lo hemos visto en la revolución ciudadana de Correa en Ecuador, en Bolivia con el MAS de Evo Morales y lo seguimos viendo en la revolución bolivariana del Polo Patriótico venezolano o el FSLN de Nicaragua. Para que la creciente demanda de cambios profundos en USA tenga viabilidad en el sistema político actual habría que lograr al menos el reparto proporcional de los representantes y un sistema de votación y escrutinio confiable.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>
