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	<title>Comentarios en: Elecciones en Estados Unidos: Un camino lleno de trampas y exclusiones. Por Fernando M. García Bielsa</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>Por: Elecciones en Estados Unidos: Un camino lleno de trampas y exclusiones. &#8211; El joven cubano</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Elecciones en Estados Unidos: Un camino lleno de trampas y exclusiones. &#8211; El joven cubano]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 10 Mar 2020 16:00:12 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[[&#8230;] Tomado de la Pupila Insomne [&#8230;]
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		<title>Por: Sin-permiso</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Sin-permiso]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 Mar 2020 23:44:52 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Habría que preguntarse si cambiaría en en algo el resultado si las elecciones de Estados Unidos se hicieran mediante sorteo en alguno de sus grandes casinos. Cambiaría la percepción de los electores, que estaría más cerca de la realidad sobre un sistema político plutocratico donde manda el dinero y donde las grandes corporaciones cierran sus apuestas en la noche anterior a las elecciones con la certeza de que sus elevadas inversiones no caerán en saco roto, asegurándose de que llevan participaciones de ambos partidos y todos sus peones. 

      La desregulación de las donaciones, haciéndolas ilimitadas, ha venido a reforzar que serán los sectores más lucrativos y que más tienen que perder, si prevaleciera el interés general frente los intereses creados ( complejo industrial militar, industria de la enfermedad, la banca, el narcotráfico), los que pujaran con más fuerza en la compra de las elecciones, obteniendo así los mejores resultados. 

       Incluso en el supuesto de que Bernie Sanders ganará las primarias sin una amplia ventaja, los superdelegados podrían inclinar la balanza a favor de algún rival más conforme con el establishment y, aún logrando la nominación y derrotando a Trump, los compromisarios ( en el modelo electoral indirecto yanqui) podrían traicionar a sus votantes. Pero tampoco podemos pasar por alto que el sistema de votación es electrónico, administrado por empresas privadas y que ha sufrido numerosas denuncias de fraude. Sólo habría un modo de evitar el fraude con un sistema electrónico: copiar el modelo venezolano, en que el voto electrónico es corroborado con la introducción de la papeleta en urna, inspeccionado por observadores internacionales y auditado en la mitad de las mesas cuando se dan las circunstancias.

       Así no es extraño que más de la mitad de los electores no voten y, entre los que votan, muchos lo hacen sólo para evitar que gane uno de los partidos. El fraude manifiesto de Florida en las elecciones de Bush hijo habría que interpretarlo como algo excepcional en el juego de la alternancia entre los dos grandes partidos, que han sabido representar fielmente los grandes intereses, tal vez por la insuficiente disposición de Al Gore para liderar los planes de guerra militar del 11S del año siguiente y los planes de guerra económica y financiera de la burbuja inmobiliaria y derivados financieros. Un error de cálculo que fue preciso corregir mediante la negativa a gestionar las denuncias de fraude.ñ]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Habría que preguntarse si cambiaría en en algo el resultado si las elecciones de Estados Unidos se hicieran mediante sorteo en alguno de sus grandes casinos. Cambiaría la percepción de los electores, que estaría más cerca de la realidad sobre un sistema político plutocratico donde manda el dinero y donde las grandes corporaciones cierran sus apuestas en la noche anterior a las elecciones con la certeza de que sus elevadas inversiones no caerán en saco roto, asegurándose de que llevan participaciones de ambos partidos y todos sus peones. </p>
<p>      La desregulación de las donaciones, haciéndolas ilimitadas, ha venido a reforzar que serán los sectores más lucrativos y que más tienen que perder, si prevaleciera el interés general frente los intereses creados ( complejo industrial militar, industria de la enfermedad, la banca, el narcotráfico), los que pujaran con más fuerza en la compra de las elecciones, obteniendo así los mejores resultados. </p>
<p>       Incluso en el supuesto de que Bernie Sanders ganará las primarias sin una amplia ventaja, los superdelegados podrían inclinar la balanza a favor de algún rival más conforme con el establishment y, aún logrando la nominación y derrotando a Trump, los compromisarios ( en el modelo electoral indirecto yanqui) podrían traicionar a sus votantes. Pero tampoco podemos pasar por alto que el sistema de votación es electrónico, administrado por empresas privadas y que ha sufrido numerosas denuncias de fraude. Sólo habría un modo de evitar el fraude con un sistema electrónico: copiar el modelo venezolano, en que el voto electrónico es corroborado con la introducción de la papeleta en urna, inspeccionado por observadores internacionales y auditado en la mitad de las mesas cuando se dan las circunstancias.</p>
<p>       Así no es extraño que más de la mitad de los electores no voten y, entre los que votan, muchos lo hacen sólo para evitar que gane uno de los partidos. El fraude manifiesto de Florida en las elecciones de Bush hijo habría que interpretarlo como algo excepcional en el juego de la alternancia entre los dos grandes partidos, que han sabido representar fielmente los grandes intereses, tal vez por la insuficiente disposición de Al Gore para liderar los planes de guerra militar del 11S del año siguiente y los planes de guerra económica y financiera de la burbuja inmobiliaria y derivados financieros. Un error de cálculo que fue preciso corregir mediante la negativa a gestionar las denuncias de fraude.ñ</p>
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