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	<title>Comentarios en: ¿Obedece más Huawei al gobierno chino que Google al norteamericano?&#8230; y otras preguntas prohibidas (+ video). Por José Manzaneda</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>Por: ¿Obedece más Huawei al gobierno chino que Google al norteamericano?… y otras preguntas prohibidas (+ video). Por José Manzaneda &#124; Blogosfera Cuba</title>
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		<dc:creator><![CDATA[¿Obedece más Huawei al gobierno chino que Google al norteamericano?… y otras preguntas prohibidas (+ video). Por José Manzaneda &#124; Blogosfera Cuba]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 05 Jun 2019 19:51:12 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[[&#8230;] Tomado del blog La Pupila insomne [&#8230;]]]></description>
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		<title>Por: Sin-permiso</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Sin-permiso]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 05 Jun 2019 18:04:39 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Brillantes una vez más las denuncias de José Manzaneda. La Humanidad necesita con urgencia un nuevo Núremberg pero esta vez no contra los criminales de guerras convencionales y campos de exterminio, como los dirigentes nazis, sino contra los criminales de guerras no convencionales (como el corresponsal Daniel Lozano, que igual escribe para El Mundo que para Eldiario.es o Público), en las que la verdad es la primera víctima, gracias al trabajo de los discípulos de Goebbels, quien sólo dispuso de herramientas para actuar dentro de Alemania y territorios conquistados. Ahora, los órganos de propaganda del cuarto Reich tienen licencia para intervenir en cualquier lugar del mundo sin una previa declaración de guerra, aludiendo simplemente a falsas razones humanitarias y sin que las circunstancias lo requieran.

      Para cuando los escuadrones de la muerte deciden intervenir bajo el formato de guerra convencional, la guerra no convencional ya ha alcanzado sus objetivos de endosar los crímenes, desorden y crisis provocados por el injerencismo exterior a las autoridades de los países intervenidos, en un orden mundial profundamente imperialista (quitémonos la venda si estamos pensando en una sociedad de naciones libres y soberanas). Como señala Manzaneda, Libia era el estado con mayor índice de desarrollo humano de Africa antes de la guerra no convencional y consecuente intervención de la OTAN. Ahora es un estado fallido bajo permanente saqueo por parte de quienes dijeron prestar su ayuda humanitaria para instaurar la &quot;democracia&quot; y salvaguardar los derechos humanos.

      Y es gracias a la matriz informativa creada por el órgano de propaganda imperial que la opinión pública sigue aceptando un estado de excepción y caótico en Libia como algo normal y no como el resultado de una guerra imperialista  que no tenía nada positivo que ofrecer a aquella sociedad y sí mucho que arrebatarle de forma permanente, no sólo las riquezas naturales sino los derechos universales, la soberanía y la paz que el régimen de Gadafi les garantizaba. No es por casualidad que el terrorismo yihadista actúa en todos los territorios musulmanes invadidos por Occidente, con la expresa misión encomendada por quienes les financian (las potencias invasoras) de aterrorizar a la población y provocar el caos y la guerra para que no tengan la menor opción de restaurar las condiciones de vida que existían antes de la ocupación.

      Cualquiera que se moleste en leer  el artículo de Daniel Lozano citado por Manzaneda se dará cuenta del trabajo fundamental que realizan estos criminales de guerra para que los crímenes de las potencias injerencistas, que buscan el cambio de régimen, puedan ser endosados a las autoridades venezolanas y evaluados por la opinión pública mundial como merecedores de una intervención humanitaria de castigo, cuyo formato es siempre el mismo: despojar a los pueblos intervenidos de toda clase de derechos y riquezas. ¿Alguien podría imaginar a estas alturas que en Afganistán, antes de la intervención de Occidente, las estudiantes afganas iban a la universidad en minifalda? ¿Quién va a devolver el futuro robado a las mujeres afganas tras la guerra no convencional y convencional desatada por Occidente y donde los sicarios de la pluma y el teclado han jugado un papel crucial para que la opinión pública siga aceptando que allí reinen el cáos y el terror como algo identitario y totalmente normal?

     Pero no vayamos a creer que la técnica de la guerra no convencional, inspirada en la manipulación y degradación del principio de realidad y antesala de la guerra convencional, es una herramienta al servicio exclusivamente de la conquista y sometimiento de los pueblos que se niegan el derecho a compartir los &quot;valores&quot; y &quot;principios civilizatorios&quot; de Occidente. Cuanto antes comprendamos que también quienes vivimos en las entrañas del monstruo somos víctimas de un leviatán maligno, conducido intelectualmente por un poderoso y cohesionado oligopolio mediático mundial con el que se pretende disfrazar y legitimar una forma de guerra no convencional que pretende despojarnos de toda clase de derechos y libertades al servicio de la acumulación capitalista, y que sólo podía fructificar en una cruel dictadura  militar para su posterior ensayo en otras formas de totalitarismo cultural, mejor nos irá a todos. Aquí sí que tenemos a Goebbels en pleno desarrollo privando de derechos a quienes no formaban parte de una supuesta raza superior  en Alemania y creando el caldo de cultivo para que el pueblo aceptara los mayores sacrificios (incluida la propia vida) al servicio del espacio vital que necesitaba la clase dominante.

    Sorprende enormemente lo confiados que vivimos los ciudadanos del llamado mundo libre en el reino de la posverdad. Los españoles debatimos si el músculo de la Seguridad Social nos permitirá disfrutar en el futuro de pensiones actualizadas cada año con el IPC inconscientes de la guerra no convencional que sufrimos y del poder del órgano de propaganda de la clase dominante, que, en tiempos de Goebbels, privó a muchos alemanes no sólo del derecho a una pensión digna sino de toda clase de derechos e incluso del derecho a la vida. Para parar esta guerra hay que empezar por tener conciencia de clase y de que vivimos en permanente lucha de clases, militando el poderoso oligopolio mediático en el bando enemigo: la oligarquía nacional e internacional, dispuesta a sacrificarlo todo para que se cumplan las leyes de la acumulación. De momento, nos han cambiado el modelo de la sociedad del bienestar, en el que todos ganábamos en nivel de vida (no tanto en calidad de vida ni conservación del medio ambiente) por el modelo neoliberal del despojo y del aprovechamiento de las ventajas diferenciales (producir en el tercer mundo bajo condiciones de esclavitud, vender en el primer mundo sin compensación alguna en forma de aranceles y ocultar beneficios en paraísos fiscales o gozar de toda clase de desgravaciones y exenciones fiscales en los mercados de destino).

     ¿Qué será lo siguiente?  De lo que podemos estar seguros es que, cualquiera que sea el escenario, los discípulos de Goebbels van a tener un elevado protagonismo. Estos criminales de guerra no convencional deben tener su Núremberg y cuanto antes lo reclamemos y lo logremos, mucho mejor nos irá. A menos que comprendamos que, en sociedades estructuradas en clases sociales en permanente conflicto, cada clase debe tener sus herramientas de lucha perfectamente diferenciadas de las del enemigo, con la diferencia de que las mayorías no necesitan mentir  para conquistar el poder y alcanzar sus objetivos en modelos de sufragio universal y alternativas de poder pacíficas. En tal caso, bastaría con el desprecio y la desatención para neutralizar a esta basura humana, cuyos perversos servicios dejaría de contratar la clase dominante. Salvo que este sea el modelo, acabar con el trabajo artero y la impunidad de estos criminales de guerra debería convertirse en un imperativo categórico de máxima urgencia para quienes sufrimos a diario la condición de víctimas en esta cámara de gas que es falsimedia y sin cuyo permanente servicio las 24 horas del día y los 365 días del año el neoliberalismo sería incompatible con modelos de sufragio universal, libre, secreto y voluntario.]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Brillantes una vez más las denuncias de José Manzaneda. La Humanidad necesita con urgencia un nuevo Núremberg pero esta vez no contra los criminales de guerras convencionales y campos de exterminio, como los dirigentes nazis, sino contra los criminales de guerras no convencionales (como el corresponsal Daniel Lozano, que igual escribe para El Mundo que para Eldiario.es o Público), en las que la verdad es la primera víctima, gracias al trabajo de los discípulos de Goebbels, quien sólo dispuso de herramientas para actuar dentro de Alemania y territorios conquistados. Ahora, los órganos de propaganda del cuarto Reich tienen licencia para intervenir en cualquier lugar del mundo sin una previa declaración de guerra, aludiendo simplemente a falsas razones humanitarias y sin que las circunstancias lo requieran.</p>
<p>      Para cuando los escuadrones de la muerte deciden intervenir bajo el formato de guerra convencional, la guerra no convencional ya ha alcanzado sus objetivos de endosar los crímenes, desorden y crisis provocados por el injerencismo exterior a las autoridades de los países intervenidos, en un orden mundial profundamente imperialista (quitémonos la venda si estamos pensando en una sociedad de naciones libres y soberanas). Como señala Manzaneda, Libia era el estado con mayor índice de desarrollo humano de Africa antes de la guerra no convencional y consecuente intervención de la OTAN. Ahora es un estado fallido bajo permanente saqueo por parte de quienes dijeron prestar su ayuda humanitaria para instaurar la &#8220;democracia&#8221; y salvaguardar los derechos humanos.</p>
<p>      Y es gracias a la matriz informativa creada por el órgano de propaganda imperial que la opinión pública sigue aceptando un estado de excepción y caótico en Libia como algo normal y no como el resultado de una guerra imperialista  que no tenía nada positivo que ofrecer a aquella sociedad y sí mucho que arrebatarle de forma permanente, no sólo las riquezas naturales sino los derechos universales, la soberanía y la paz que el régimen de Gadafi les garantizaba. No es por casualidad que el terrorismo yihadista actúa en todos los territorios musulmanes invadidos por Occidente, con la expresa misión encomendada por quienes les financian (las potencias invasoras) de aterrorizar a la población y provocar el caos y la guerra para que no tengan la menor opción de restaurar las condiciones de vida que existían antes de la ocupación.</p>
<p>      Cualquiera que se moleste en leer  el artículo de Daniel Lozano citado por Manzaneda se dará cuenta del trabajo fundamental que realizan estos criminales de guerra para que los crímenes de las potencias injerencistas, que buscan el cambio de régimen, puedan ser endosados a las autoridades venezolanas y evaluados por la opinión pública mundial como merecedores de una intervención humanitaria de castigo, cuyo formato es siempre el mismo: despojar a los pueblos intervenidos de toda clase de derechos y riquezas. ¿Alguien podría imaginar a estas alturas que en Afganistán, antes de la intervención de Occidente, las estudiantes afganas iban a la universidad en minifalda? ¿Quién va a devolver el futuro robado a las mujeres afganas tras la guerra no convencional y convencional desatada por Occidente y donde los sicarios de la pluma y el teclado han jugado un papel crucial para que la opinión pública siga aceptando que allí reinen el cáos y el terror como algo identitario y totalmente normal?</p>
<p>     Pero no vayamos a creer que la técnica de la guerra no convencional, inspirada en la manipulación y degradación del principio de realidad y antesala de la guerra convencional, es una herramienta al servicio exclusivamente de la conquista y sometimiento de los pueblos que se niegan el derecho a compartir los &#8220;valores&#8221; y &#8220;principios civilizatorios&#8221; de Occidente. Cuanto antes comprendamos que también quienes vivimos en las entrañas del monstruo somos víctimas de un leviatán maligno, conducido intelectualmente por un poderoso y cohesionado oligopolio mediático mundial con el que se pretende disfrazar y legitimar una forma de guerra no convencional que pretende despojarnos de toda clase de derechos y libertades al servicio de la acumulación capitalista, y que sólo podía fructificar en una cruel dictadura  militar para su posterior ensayo en otras formas de totalitarismo cultural, mejor nos irá a todos. Aquí sí que tenemos a Goebbels en pleno desarrollo privando de derechos a quienes no formaban parte de una supuesta raza superior  en Alemania y creando el caldo de cultivo para que el pueblo aceptara los mayores sacrificios (incluida la propia vida) al servicio del espacio vital que necesitaba la clase dominante.</p>
<p>    Sorprende enormemente lo confiados que vivimos los ciudadanos del llamado mundo libre en el reino de la posverdad. Los españoles debatimos si el músculo de la Seguridad Social nos permitirá disfrutar en el futuro de pensiones actualizadas cada año con el IPC inconscientes de la guerra no convencional que sufrimos y del poder del órgano de propaganda de la clase dominante, que, en tiempos de Goebbels, privó a muchos alemanes no sólo del derecho a una pensión digna sino de toda clase de derechos e incluso del derecho a la vida. Para parar esta guerra hay que empezar por tener conciencia de clase y de que vivimos en permanente lucha de clases, militando el poderoso oligopolio mediático en el bando enemigo: la oligarquía nacional e internacional, dispuesta a sacrificarlo todo para que se cumplan las leyes de la acumulación. De momento, nos han cambiado el modelo de la sociedad del bienestar, en el que todos ganábamos en nivel de vida (no tanto en calidad de vida ni conservación del medio ambiente) por el modelo neoliberal del despojo y del aprovechamiento de las ventajas diferenciales (producir en el tercer mundo bajo condiciones de esclavitud, vender en el primer mundo sin compensación alguna en forma de aranceles y ocultar beneficios en paraísos fiscales o gozar de toda clase de desgravaciones y exenciones fiscales en los mercados de destino).</p>
<p>     ¿Qué será lo siguiente?  De lo que podemos estar seguros es que, cualquiera que sea el escenario, los discípulos de Goebbels van a tener un elevado protagonismo. Estos criminales de guerra no convencional deben tener su Núremberg y cuanto antes lo reclamemos y lo logremos, mucho mejor nos irá. A menos que comprendamos que, en sociedades estructuradas en clases sociales en permanente conflicto, cada clase debe tener sus herramientas de lucha perfectamente diferenciadas de las del enemigo, con la diferencia de que las mayorías no necesitan mentir  para conquistar el poder y alcanzar sus objetivos en modelos de sufragio universal y alternativas de poder pacíficas. En tal caso, bastaría con el desprecio y la desatención para neutralizar a esta basura humana, cuyos perversos servicios dejaría de contratar la clase dominante. Salvo que este sea el modelo, acabar con el trabajo artero y la impunidad de estos criminales de guerra debería convertirse en un imperativo categórico de máxima urgencia para quienes sufrimos a diario la condición de víctimas en esta cámara de gas que es falsimedia y sin cuyo permanente servicio las 24 horas del día y los 365 días del año el neoliberalismo sería incompatible con modelos de sufragio universal, libre, secreto y voluntario.</p>
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		<title>Por: vencuba</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=66404#comment-81275</link>
		<dc:creator><![CDATA[vencuba]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 05 Jun 2019 12:17:29 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Reblogueó esto en &lt;a href=&quot;https://vencuba.wordpress.com/2019/06/05/obedece-mas-huawei-al-gobierno-chino-que-google-al-norteamericano-y-otras-preguntas-prohibidas-video-por-jose-manzaneda/&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;VenCuba&lt;/a&gt;.]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Reblogueó esto en <a href="https://vencuba.wordpress.com/2019/06/05/obedece-mas-huawei-al-gobierno-chino-que-google-al-norteamericano-y-otras-preguntas-prohibidas-video-por-jose-manzaneda/" rel="nofollow">VenCuba</a>.</p>
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