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	<title>Comentarios en: José Martí y la prosperidad. Por Luis Toledo Sande</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>Por: Carlos Luque</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Carlos Luque]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 10 Aug 2018 19:43:27 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[A propósito, los que con “curiosa frecuencia” citan la frase de marras, con distorsión de su espíritu y de su letra, confunden, precisamente, prosperidad material con el concepto de prosperidad que emana justamente del ejemplo de vida y obra que ofrendó Martí y que con sutileza apunta el autor de este texto como esos “detalles” a tener muy en cuenta, porque son el cotexto de vida y obra que dan significado al aserto.
Esa confusión, o aprovechamiento inexacto del significado profundo de la frase martiana, no es casual, entonces, que pretenda apoyar la idea de la necesidad fatal de hacer “prosperar” el tipo de propiedad que es consustancial al capitalismo y, por lo tanto, no lo es del socialismo, y mucho menos del comunismo. Martí apuntaba también, creo yo, a otra eventualidad que han comprobado los estudios del fenómeno de la criminalidad y la delincuencia, es decir, de las condiciones de posibilidad de no devenir  seres humanos buenos: es mucho más alta la probabilidad de que se frustre el cultivo de las virtudes humanas en hogares y sociedades disfuncionales. Lo cual tampoco asegura que de hogares que consideremos “funcionales” no surjan seres no “buenos”.  Ahora, la tendencia probabilística es innegable. Tanto como un fenómeno del hogar como de la sociedad. Martí apunta, además, y creo que otro “detalle” mayor, a lo común del ser humano. Es decir, no se le escapan las excepciones apuntadas más arriba. Los héroes y los santos, los verdaderos de una y otra modalidad de la virtud humana, son extremos excepcionales situados, precisamente, fuera de eso, elevados o desprendido de lo común del ser humano. Tanto la pobreza como la riqueza pueden dar lugar a héroes, a esas personas que renuncian, precisamente, a la prosperidad material, por la prosperidad de la virtud, tal como entienden qué es ser buenos, y qué es ser feliz. Si entendemos riqueza como una acumulación relativa de bienes materiales, el mundo actual es un ejemplo que de esa acumulación no emana prosperidad, como tampoco es caldo de cultivo seguro, por una relación de causalidad,  de lo bueno en el ser humano.
La distorsión del espíritu y la letra del texto martiano lleva a otro peligro: olvidar que es el profundo abismo de desigualdad que provoca el capitalismo lo que explica, mucho mejor, que sea tan arduo cultivar las condiciones de posibilidad de lograr no sólo hombres buenos, sino cada vez menos hombres malvados. De olvidar, como decía Marx, que el capitalista, el poseedor de una gran fortuna, puede ser un cariñoso abuelo, un amante esposo, y un  “buen” amigo. Es prosperidad le ha llevado a ser un “buen” hombre? De lo que se trata es de no perder de vista la “maldad” que es en sí misma la existencia de la explotación y el abismo entre los inmensamente ricos y los inmensamente pobres. Esa es la más profunda condición de que no pueda hacerse como nos decía Martí: hágase de manera que el hombre prevalezca lo mejor por sobre lo peor, recordando de memoria. El hombre necesita un natural lecho material, a escala humana, no sólo para ser bueno, sino simplemente para ser. Estoy convencido que lo común de entre los cubanos gozamos de una “prosperidad” que de tan natural ya no valoramos lo suficiente. Y que es noble aspiración que sea cada vez más próspera la vida social e individual. Pero no perdamos el rumbo. La dicha viene de la virtud. La libertad del conocimiento. La felicidad, de luchar porque todos los seres humanos seamos libres y dichosos. No es el capitalismo ni acumular bienes más allá de lo que razonablemente se necesita el camino para lograrlo. Podremos no saber  qué cosa es el socialismo, pero lo que sí sabemos es qué sucede cuando se confunde el concepto martiano de prosperidad, dicha y felicidad.]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>A propósito, los que con “curiosa frecuencia” citan la frase de marras, con distorsión de su espíritu y de su letra, confunden, precisamente, prosperidad material con el concepto de prosperidad que emana justamente del ejemplo de vida y obra que ofrendó Martí y que con sutileza apunta el autor de este texto como esos “detalles” a tener muy en cuenta, porque son el cotexto de vida y obra que dan significado al aserto.<br />
Esa confusión, o aprovechamiento inexacto del significado profundo de la frase martiana, no es casual, entonces, que pretenda apoyar la idea de la necesidad fatal de hacer “prosperar” el tipo de propiedad que es consustancial al capitalismo y, por lo tanto, no lo es del socialismo, y mucho menos del comunismo. Martí apuntaba también, creo yo, a otra eventualidad que han comprobado los estudios del fenómeno de la criminalidad y la delincuencia, es decir, de las condiciones de posibilidad de no devenir  seres humanos buenos: es mucho más alta la probabilidad de que se frustre el cultivo de las virtudes humanas en hogares y sociedades disfuncionales. Lo cual tampoco asegura que de hogares que consideremos “funcionales” no surjan seres no “buenos”.  Ahora, la tendencia probabilística es innegable. Tanto como un fenómeno del hogar como de la sociedad. Martí apunta, además, y creo que otro “detalle” mayor, a lo común del ser humano. Es decir, no se le escapan las excepciones apuntadas más arriba. Los héroes y los santos, los verdaderos de una y otra modalidad de la virtud humana, son extremos excepcionales situados, precisamente, fuera de eso, elevados o desprendido de lo común del ser humano. Tanto la pobreza como la riqueza pueden dar lugar a héroes, a esas personas que renuncian, precisamente, a la prosperidad material, por la prosperidad de la virtud, tal como entienden qué es ser buenos, y qué es ser feliz. Si entendemos riqueza como una acumulación relativa de bienes materiales, el mundo actual es un ejemplo que de esa acumulación no emana prosperidad, como tampoco es caldo de cultivo seguro, por una relación de causalidad,  de lo bueno en el ser humano.<br />
La distorsión del espíritu y la letra del texto martiano lleva a otro peligro: olvidar que es el profundo abismo de desigualdad que provoca el capitalismo lo que explica, mucho mejor, que sea tan arduo cultivar las condiciones de posibilidad de lograr no sólo hombres buenos, sino cada vez menos hombres malvados. De olvidar, como decía Marx, que el capitalista, el poseedor de una gran fortuna, puede ser un cariñoso abuelo, un amante esposo, y un  “buen” amigo. Es prosperidad le ha llevado a ser un “buen” hombre? De lo que se trata es de no perder de vista la “maldad” que es en sí misma la existencia de la explotación y el abismo entre los inmensamente ricos y los inmensamente pobres. Esa es la más profunda condición de que no pueda hacerse como nos decía Martí: hágase de manera que el hombre prevalezca lo mejor por sobre lo peor, recordando de memoria. El hombre necesita un natural lecho material, a escala humana, no sólo para ser bueno, sino simplemente para ser. Estoy convencido que lo común de entre los cubanos gozamos de una “prosperidad” que de tan natural ya no valoramos lo suficiente. Y que es noble aspiración que sea cada vez más próspera la vida social e individual. Pero no perdamos el rumbo. La dicha viene de la virtud. La libertad del conocimiento. La felicidad, de luchar porque todos los seres humanos seamos libres y dichosos. No es el capitalismo ni acumular bienes más allá de lo que razonablemente se necesita el camino para lograrlo. Podremos no saber  qué cosa es el socialismo, pero lo que sí sabemos es qué sucede cuando se confunde el concepto martiano de prosperidad, dicha y felicidad.</p>
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		<title>Por: gloriaalicia</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=63676#comment-78332</link>
		<dc:creator><![CDATA[gloriaalicia]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 03 Aug 2018 16:41:00 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Excelente y esclarecedor. Gracias pupilero]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Excelente y esclarecedor. Gracias pupilero</p>
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		<title>Por: manuel1935</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=63676#comment-78331</link>
		<dc:creator><![CDATA[manuel1935]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 03 Aug 2018 15:23:43 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Reblogueó esto en &lt;a href=&quot;https://manuelpenablog.wordpress.com/2018/08/03/jose-marti-y-la-prosperidad-por-luis-toledo-sande/&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;manuel pena&lt;/a&gt;.
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		<content:encoded><![CDATA[<p>Reblogueó esto en <a href="https://manuelpenablog.wordpress.com/2018/08/03/jose-marti-y-la-prosperidad-por-luis-toledo-sande/" rel="nofollow">manuel pena</a>.</p>
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