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	<title>Comentarios en: Socialismo, la palabra angustiosa. Por Carlos Ávila Villamar</title>
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	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
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		<title>Por: Socialismo, la palabra angustiosa. &#124; ONG AFRICANDO SOLIDARIDAD CON AFRICA</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Socialismo, la palabra angustiosa. &#124; ONG AFRICANDO SOLIDARIDAD CON AFRICA]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 15 Mar 2018 08:44:55 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[[&#8230;] Fuente: &lt;a href=&quot;https://forocontralaguerra.org/&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;https://forocontralaguerra.org/&lt;/a&gt; Carlos Ávila Villamar/https://lapupilainsomne.wordpress.com/                                                                      13 MARZO, 2018 [&#8230;]
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		<content:encoded><![CDATA[<p>[&#8230;] Fuente: <a href="https://forocontralaguerra.org/" rel="nofollow">https://forocontralaguerra.org/</a> Carlos Ávila Villamar/https://lapupilainsomne.wordpress.com/                                                                      13 MARZO, 2018 [&#8230;]</p>
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		<title>Por: Socialismo, la palabra angustiosa &#124; Foro Contra la Guerra Imperialista y la OTAN</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Socialismo, la palabra angustiosa &#124; Foro Contra la Guerra Imperialista y la OTAN]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 Mar 2018 22:45:12 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[[&#8230;] Socialismo, la palabra angustiosa [&#8230;]
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		<title>Por: Alejandro</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=62303#comment-76151</link>
		<dc:creator><![CDATA[Alejandro]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 Mar 2018 18:30:31 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Gracias Orlando. Lo voy a imprimir y guardar en mi carpeta. Luego de leerlo y analizarlo emitiré mi comentario.]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Gracias Orlando. Lo voy a imprimir y guardar en mi carpeta. Luego de leerlo y analizarlo emitiré mi comentario.</p>
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		<title>Por: Orlando</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=62303#comment-76124</link>
		<dc:creator><![CDATA[Orlando]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 Mar 2018 16:51:29 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Algunas ideas sobre lo que se discute.
Dr. en Ciencias Históricas e Investigador Auxiliar
Instituto de Filosofía, Citma, Cuba.

Las conceptualizaciones teóricas y las acciones prácticas en el organismo social tienden a confirmarse con cierta relatividad, también conducen a evasiones y distorsiones de los contendidos y formas de las proyecciones programadas, al variar su prevista aplicación en la praxis concreta, sin importar en demasía las líneas estratégicas, tácticas e intenciones establecidas de antemano, ni siquiera aquellas que conlleven ideas de re-creación y renovación de probables mejoras públicas y los designios positivos de la voluntad política de los decisores en conjunto con el apoyo democrático de las masas populares.

En el terreno de lo social tales teorizaciones y prácticas, si no son sistémicas y aun siéndolas, suelen adentrarse en complejas contradicciones, paradojas y perplejidades como consecuencia de las heterogéneas interacciones en la vida real, que no solamente son económicas y sociales, sino que abarcan todo el abanico multicolor de la realidad societaria, el ser humano individual y colectivo en conjunto armónico con la naturaleza; su posible absorción crítica o acrítica por el entorno sociocultural acumulado y el que se reconstruye por las propias prácticas, revolucionarias o deformadas -por el capital o un socialismo deficiente-, (1) en todos los niveles; al entrelazarse, asimismo, con los factores internos / externos, previstos e imprevistos (azares); las múltiples subjetividades de los diversos actores sociales, incluidas las clases sociales con sus diferentes propósitos; las siempre presentes indeterminaciones, las bifurcaciones y procesos emergentes, por lo que acontecen diferentes apropiaciones de tales pensamientos y accionares de acuerdo a los intereses, posibilidades y las capacidades culturales adquiridas por los agentes del cambio, produciéndose una alteración, a veces sustancial, con la finalidad de la planificación indicada, que, en ocasiones, no prevén los impactos negativos que pueden acarrear. (2)

En tal caso, siempre recurrente, el plan debe reajustarse, rectificarse y modificarse de manera urgente, para que no prosigan las desarticulaciones y deformaciones.

Tal parece suceder al proceso de implementación de las políticas de actualización del modelo económico y social cubano, (3) cuyo fin es conducir hacia un socialismo próspero y sostenible, además de independiente, soberano, democrático, a lo que se ha de sumar el carácter antimperialista del proyecto. Aunque pensadas para llevarse a cabo sin prisa, pero sin pausa, los derroteros de las mismas han encontrado innumerables retos y ritmos menos acelerados que los ambicionados. Sin ser concebidas tampoco como un reajuste estructural integral -entiéndase reestructuración profunda- (4) y si como un conjunto de reformas, aunque el término no se utilice en el discurso político, y sí, en el académico, las transformaciones enmarcadas en el terreno económico esencialmente, desafían las viejas prácticas de más de cincuenta años de proceso transicional socialista con las introducción de las nuevas propuestas en un complicado entorno nacional, regional e internacional.

Al decir de la socióloga cubana Mayra Espina, la orientación fundamental hacia la recuperación de la sustentabilidad económica del proyecto socialista es una meta pertinente y decisiva, porque sin sustentabilidad económica no hay proyecto social. Sin embargo, agrega que no parece conveniente violentar el carácter sistémico de lo social y asumir una lógica de intervención-transformación por etapas fragmentadas, donde primero se actúa sobre lo económico y después sobre lo demás, donde lo social queda como preservación de conquistas y lo político más bien pareciera que no está urgido de cambios. (5)

Como expresara el politólogo Juan Valdés Paz “…el socialismo no puede posponer indefinidamente la democracia que ha prometido (…) uno de los grandes retos que tenemos para superar la sociedad actual, es el tema de plantearnos no solamente reformas económicas, sino reformas en todas las esferas, que den lugar a un mayor desarrollo democrático.” (6) Porque según este autor, no se trata solamente de enunciar la consigna acerca de un ‘socialismo próspero y sostenible’, sino que esta se concientice y forme parte, a través de un debate riguroso, en una cultura de masas, en un discurso hegemónico ya que, al final, en “…todas las esferas nosotros tenemos que asegurar la hegemonía de la cultura socialista, o si no habremos perdido; la oposición y el disenso tienden a agruparse donde precisamente la hegemonía socialista es más débil.” Ello supone una educación y formación de los hombres y mujeres que deben pensar y hacer no sólo desde el ángulo individual, sino también desde una arista consciente colectivista solidaria.

Entonces, si el socialismo está lejos de haber sido transitado o construido en Cuba, más bien se reinicia o continua en circunstancias históricas más complejas, tal empeño constituye por fuerza un HOY. No se puede, por tanto, dejar al libre quehacer del desarrollo de las fuerzas productivas, una visión economista bajo el signo inexorable del mercado que debe ser regulado por el pueblo [no sólo por el Estado] con el fin de robustecer y hacer más eficiente al país desde el punto de vista económico, alcanzando el bienestar común, para luego retornar y repensar ideopolítica y culturalmente el socialismo. (7)

Los peligros relacionados ante estas tardanzas, como los comportamientos desideologizadores y de conservatizaciones latentes en la sociedad, nos compulsan a relanzar la persuasión y seducción de una teoría filosófica, política, ética y estética marxista y de otras escuelas que puedan aportar al empeño, (8) para la reconstrucción práctica socialista en el cuerpo societal desde otras perspectivas actualizadas, con novedosos códigos y métodos democráticos, esencialmente participativos desde abajo y con una impronta cultural-civilizatoria de liberación comunista, contrahegemónica y antisistémica al capitalismo.

En algunas instancias públicas, ya sean partidistas, laborales y barriales, donde se discutieron amplia y profundamente los documentos existió la preocupación que no se expusiera diáfanamente hasta dónde había llegado el proceso revolucionario socialista cubano en medio siglo, tal como lo realizado en el Programa del Partido confeccionado en 1975 y 1986, (9) respectivamente, que por razones no explicadas dejaron de funcionar, a pesar de poseer una interesante perspectiva holística para su tiempo y los venideros. Específicamente, luego de las causas que propiciaron el proceso de rectificación de errores y tendencias negativas (1984-1986) y las consecuencias de su interrupción en septiembre de 1990, (10) y el violento transcurrir del denominado ‘Período Especial’, el cual no ha concluido. (11)

O sea, no hubo un análisis histórico-político explícito y comprensible de lo alcanzado -de seguro se poseía-, ya fuera satisfactorio, regular e impropio; tampoco se realizaron los balances adecuados acerca de los puntos de partida que lo antecedían y aquellos que continuaron agravándose o que lograron consensualmente la estabilidad-gobernabilidad política en este tumultuoso espacio tiempo, aunque la crisis económica fue evidente; las experiencias que podían tomarse, aquellas que debían abandonarse, y las nuevas vías para solucionar las contradicciones socioeconómicas, políticas y culturales que se fueron acumulando y creando en un escenario nacional y mundial que ya iba conformándose como completamente diferente.

Además, muchas de las reuniones fueron fuentes de criterios, opiniones y valoraciones críticas que interpelaban y enriquecían la agenda oficial de tales propuestas, informaciones que fueron recogidas y no se supo el curso de las mismas, porque no fueron devueltas con explicaciones a los núcleos del partido, los comités de base de la juventud y de las organizaciones de masas y sociales, así como al resto de la sociedad civil organizada.

La falla y omisión ha consistido, a nuestro entender, en que se han aprobado sólo parte de las modificaciones, añadidos y otros argumentos diferentes surgidos de estas discusiones, por cierto, no menos sólidos y argumentados, no sabiéndose el por qué no se tuvieron en cuenta ya que no se ofrecieron las cifras estadísticas, ni las interpretaciones que condujeron a su apartamiento, menos las explicaciones del por qué y cómo sucede ese proceso de selección -no estimamos aquellas que pudieran considerarse oposiciones abiertas- que queda en manos de un grupo, que no sólo es la máxima instancia política del país, sino de asesores y expertos que pocos conocen, aunque puede deducirse que estos especialistas seleccionados, aunque hayan debatido y expuesto sus posiciones, quedaron en franca desventaja ante las ideas de los decisores políticos.

Entre las ciencias sociales comprometidas y los políticos siempre existirán diferencias de apreciación sobre lo que al final se decide. Los primeros pueden hacer reflexiones pausadas temporalmente y los segundos deben aplicar rápidamente las políticas. Y esa asincronía es normal, sólo que debe existir un equilibrio y códigos de comunicación y coordinación aceptables para unos y otros. No puede existir subordinación y divorcios si están enmarcados en posiciones socialistas revolucionarias.

De ello, sólo podía dar cuenta los numerosos discursos del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y los del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente del Consejo de Estado y Ministros y Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, solo que haciendo mayor énfasis en lo que habrá que superar en las nuevas condiciones, muchas de ellas heredadas del pasado lejano y reciente.

Por otra parte, la experiencia demuestra que la implantación de un nuevo sistema es una tarea sumamente complicada cuando se trata de mantener una dirección eficiente, ya que no se puede dar por terminado un nuevo sistema si no se ha diseñado la gráfica, con cierta exactitud, de sus componentes, con el rótulo y la función de cada uno en un orden establecido, pero a la vez, con una dialéctica de síntesis integral y totalidad. (12) La incoherencia, la falta de integración y la fragmentación no son buenas consejeras para llevar a cabo el cambio, aunque este sea de tipo parcial.

Para ello resulta necesario asegurar el buen funcionamiento de la aplicación en la cual deben y tienen que elaborarse instrucciones precisas, aunque sujetas a mudanzas, sobre la función que le corresponde en el sistema; tener bien definida la trayectoria detallada y el procedimiento en cada una de las partes; y finalmente las tareas correspondientes a cada integrante del sistema, así como los lugares y plazos para realizarlas, entre otros aspectos. Por otra parte, las actividades coordinadas no solo deben tener correspondencia unas con otras, sino que también deben ser realizadas en tiempo oportuno, armonía y sincronización.

La previsión, descentralización estatal y empresarial, planificación flexible, información coherente y precisa a tiempo, organización, comunicación transparente, coordinación, contabilidad, facilitamiento de las iniciativas y control popular son partes indiscutibles del modelo económico social que desea implantarse en el organismo social nacional.

A lo que suma, la diversificación de las formas de propiedad, gestión, cogestión y de nuevos sujetos y actores económicos (propiedad estatal, no estatal, mixta, extranjera, cooperativa, pequeña y mediana propiedad privada), configuración de un real mercado de trabajo (como pauta ideal); también de relaciones monetarias-mercantiles, la aceptación del mercado regulado y la acción de la ley del valor en la etapa de tránsito; la concesión de un papel preponderante a la sustitución de importaciones, específicamente en el sector alimentario, con exportaciones de alto valor agregado; el incremento de la inversión de capital extranjero, facilidades para obtener tecnología de avanzada e inserción en mercados internacionales; incremento del protagonismo de la escala del gobierno municipal y local, en especial, la municipalización de las estrategias de desarrollo y la política social; construcción de un universal sistema tributario; orientación a la estabilidad económica y financiera; fin del derroche de recursos naturales, cuidado de la naturaleza y el hombre, etc.

Porque es un arte de orden relacional el realizar las transformaciones con la participación activa de las personas involucradas, pero no con decisiones tomadas verticalistamente desde arriba, sino con una interacción de las decisiones tomadas desde abajo.

No es ocioso reiterar que, en el empeño transicional socialista resulta imperioso recurrir a la creación, recuperación y reconstrucción de epistemes transdisciplinarios, síntesis críticas del acumulado histórico de las luchas / saberes de pueblos originarios y de combates sociales (y socioclasistas) / conocimientos contemporáneos, capaces de captar e interpretar crítica y multidimensionalmente, con apta sabiduría política, los momentos trascendentales, los coyunturales y las contingencias para ponerlas a tono con la realidad en el presente, y renunciar a los “ajustes” que accionan como camisas de fuerzas, remitiendo a modelos preconfigurados por presupuestos de un pasado que muestra indiscutidas obsolescencias. (13)

Si los revolucionarios y marxistas manifiestan en sus programas políticos, tanto mínimos como máximos, la pretensión de poder brindar más de lo que pueden cumplir, además de ser constantemente inexactos y poco discretos, surgirá el recelo que las elaboraciones pecan de fantasía, de estar rezagadas de las necesidades prácticas de la gente, perdiéndose la terrenalidad seductiva de las propuestas. Ello no significa renunciar a la utopía, aquella que ilumina e impulsa la acción, porque las revoluciones auténticas llevan consigo la obsesión de la mística revolucionaria, la fe en el ser humano mejorado, el cultivo de la individualidad en la entrega colectivista-solidaria, por lo que constituye un estado de consciencia y de espíritu, cuando lo que parece insólito, al decir del comandante Ernesto Che Guevara, se convierte en cotidiano. Ese territorio político cultural, en donde las victorias y derrotas no son definitivas, sino puntos de recomienzos.

Sin embargo, para el socialismo es necesario que la producción nacional aumente y no solamente en el sector primario, según las pautas impuestas por el mainstream del capital internacional; los trabajadores produzcan más para beneficio de ellos y de toda la sociedad; de sustituir importaciones y crecer en exportaciones -más allá del modelo Cepalino-; que las fuerzas productivas logren un elevado desarrollo en medio de un adverso mundo económico que produce globalmente, fragmenta geográficamente el proceso productivo y conserva el dominio del valor agregado a través de una supremacía tecno-científica amparada por sus reglas de propiedad intelectual, un know how que no transfiere a los países más atrasados o en vías de desarrollo.

Asimismo, las naciones que emprenden el tránsito socialista, urgen de insumos productivos que son elaborados en el exterior, por lo que no resulta tan importante que un producto, incluso con alto valor agregado, lleve el sello nacional si este depende de la importación de los elementales factores productivos, que necesitan además de financiación externa. Hoy en día, el valor de uso de los medios de producción, la producción en sí misma y los medios de consumo se deprecian más rápidamente, por lo que se requiere de productos de alta calidad y que no cumplan su ciclo de uso productivo de manera acelerada.

A la vez, no está pre-escrito cuáles son las ‘dosis’ de capitalismo que pueden mellar de una u otra manera al socialismo -sin satanizar las formas de propiedad y gestión no estatales, entiéndase privadas, mixtas, etc.-, saber hasta dónde llegarán las viejas y ‘nuevas clases burguesas’ que resurgen a lo interno -mientras sus pretensiones son obvias-, en los instantes en que el socialismo se inserta y adapta críticamente al océano hegemónico capitalista, hoy transnacional neoliberal, que le rodea.

Como sociedad en la que predomina la escasez, aunque exista cobertura básica de salud, educación, cultura, deporte, asistencia y seguridad social, etc., de equidades no resueltas, desigualdades que han crecido, etc., como consecuencia de las presiones y agresiones externas, más las insuficiencias internas, el ideal comunista corre el peligro de transfigurarse en un imaginario popular de filo castrado, que devenga en egoísmo, individualismo y en una crisis de legitimidad ideológica.

Porque, en las distintas etapas transicionales, prosiguen manifestándose grados de explotación y la enajenación del ser humano, aquel ‘fetichismo’ de la mercancía que abarca al hombre como sujeto-objeto, en el proceso de producción material y reproducción de la vida, ya que continúa la compra-venta de la fuerza de trabajo.(14) Por ello, uno de los problemas más acuciantes que debe enfrentar el tránsito socialista es el supuesto “principio” de distribución socialista: “de cada cual según su capacidad a cada cual según su trabajo”, trastocado en los manuales, el discurso político y académico, que no está presente en la “Crítica del Programa de Gotha”, porque para Marx el trabajo no era únicamente la fuente de toda riqueza y cultura, sino la fórmula del capitalismo para obtener más ganancias. (15)

Más contundente si, en el tránsito socialista, no están resueltas, ni siquiera parcialmente remediadas, las problemáticas diferenciadoras entre el trabajo manual y el intelectual, el abstracto y concreto, el simple y el complejo, el individual y el social, el productivo e improductivo, el tiempo de trabajo necesario y el tiempo de trabajo adicional de los trabajadores; tampoco la connotación el valor de uso y el valor de cambio, entre otros.

Ante tal problemática, Carlos Marx en su obra ‘El Capital’, se dedicó a establecer las diferencias y vínculos de dependencia entre las relaciones de distribución y las de producción, también con las de consumo. (16) De tal forma, las formas redistributivas no pueden verse como algo ajeno o separadas al modo de producción, tampoco en el tránsito, que posee muchas esencias fenoménicas del viejo modo de producción burgués, en específico su derecho burgués más abarcador que en la distribución.

Por lo que, el ‘modo de producción no debe considerarse solamente en el sentido de la reproducción de la existencia física de los individuos, un determinado modo de manifestar su vida, un determinado modo de vida de los mismos’, porque el capitalismo no es solo un modo de producción de bienes materiales, sino constituye un modo de producción de la vida social, un modo de producción de la subjetividad y un modo históricamente determinado, de apropiación material y espiritual, entiéndase cultural, de la realidad por los seres humanos.

Resultando errado el tomar como único y esencial la llamada (re)-distribución y hacer un exagerado hincapié en ella, porque la distribución salarial, por ejemplo, y de los medios de consumo es, en todo momento, un corolario de la distribución de las propias condiciones de producción.

Exponer el socialismo como una doctrina que gira principalmente en torno a la distribución, es totalmente falso. (17) Y esa historia cual remanente de larga duración prosigue vegetando, sobreviviendo, tal fantasma inevitable, en el tránsito.

El concepto guevarista del ‘Hombre Nuevo’, sigue siendo una idea fuerza que sintetiza los valores sociales, económicos, políticos, intelectuales orgánicos y culturales-espirituales que la construcción socialista debe generar, como un ideal y un objetivo de un ser humano integral, altruista y sacrificado; patriótico, antimperialista, solidario e internacionalista, que no mutile la individualidad, ni los intereses económicos, entre otros, de la colectividad. Con elevados valores éticos-políticos, en cuya formación se involucran factores objetivos y subjetivos, como son la actitud ante el trabajo, que debe tener presente la concepción axiológica del mismo como autorrealización y deber social, como lo percibe el Che Guevara, en el trabajo voluntario que práctica y aúpa, no concibiéndolo únicamente como vía para el desarrollo de la producción y la productividad, sino que el objetivo fundamental es lograr que se trabaje por la conciencia de estar aportando al desarrollo de la nueva sociedad sin esperar beneficios materiales.

Que recalca el papel fundamental a desempeñar por los estímulos materiales y espirituales, el rol de la formación, la (auto)-educación y la cultura, así como a través de un lento proceso en el que se coexisten factores ideológicos y morales racionales, vinculados también con necesidades intelectuales, espirituales y culturales, conjuntamente con el desarrollo de la ciencia y la técnica, que deben ser puestas al servicio de los explotados y oprimidos, y de toda la humanidad, sin exclusiones. (18) El Che sostenía que, “…Si el comunismo descuida los hechos de conciencia puede ser un método de repartición, pero deja de ser una moral revolucionaria&quot; (19)

Otro problema agudo del tránsito socialista, es el modo de pensar y accionar del burocratismo y la tecnocracia, ambos entrelazados con el vulgar economicismo y el productivismo, y en muchas ocasiones, con un pensar liberal y socialdemócrata. “El método burocrático -explicó el compañero Fidel Castro- implica el riesgo, incluso, de sacrificar una serie de principios que son fundamentales para la revolución. Y, sobre todo, hacerle perder -renunciar- a lo que es tan fundamental en la revolución: la iniciativa, el espíritu creador y el entusiasmo de las masas. Porque una revolución es, sencillamente, una tarea de pueblo, no es una tarea de funcionarios administrativos, no es una tarea de dirigentes revolucionarios. Una revolución es una tarea de pueblo. Y el método burocrático está en contradicción absoluta con el principio de la revolución socialista.” (20)

Sin llegar a ser propietarios, en el amplio espectro del término, van conformando un extraño tejido junto a las clases pequeñas y medias, (21) que van creciendo en el período del tránsito socialista, y que circundan, cuales demonios, las cabezas de algunos de los cuadros y funcionarios de distintos niveles de dirección que, desdichadamente, son nombrados, en la mayoría de los casos, desde arriba o ‘a dedo’; que asumen, de facto y de “jure”, responsabilidades sobre las personas y recursos, ingresos que no sólo están determinados por las funciones que ejecutan, importancia y dimensión, sino que comienzan a aceptar beneficios sobre la base de una supuesta conducta exigida sujeta a normas esquemáticas, sin corresponder y representar realmente al pueblo.

Tal mecanismo instrumental y antidemocrático convierte a ciertos dirigentes, subjetivamente, en supuestos jefes “impunes e inmunes”, porque el dogma hacia las lealtades ‘necesarias’, se truecan en (des)-virtudes, enraizando las rutinas e inercias al defender sus estatus, prebendas y privilegios, que “ganaron” sin consulta previa, regulación y control de las masas populares, reproduciendo el ‘arribismo’, el ‘espíritu de intriga’ y el ‘servilismo’, además de la corrupción.

Sin subestimar las condicionantes agresivas del establishment estadounidense, los enemigos y las insuficiencias internas, Cuba no puede ni debe dejarse imponer límites a su libertad y democracia más plena, y si demostrarle al ‘gigante de las siete leguas’ y sus acólitos, los límites de su poder.

Notas y bibliografía.
(1) Carlos Marx asentía que la práctica revolucionaria, era un elemento consustancial para el despliegue de una nueva sociedad comunista, incluso en su etapa transicional socialista, porque consistía en que el ser humano podía cambiar, material y espiritualmente (la mentalidad), al mismo tiempo que cambiaban sus circunstancias, pero no automáticamente, sino en un difícil proceso de concientización de auto cambio, fruto de sus actividades, de las propias luchas (o la carencia de ellas), por lo que el desarrollo de las capacidades humanas no sólo se basa en el trabajo, sino a través de las causas-consecuencias, intermediaciones incluidas, de todas las relaciones sociales en las cuales realiza sus actividad teórica y práctica, en que se reproduce e interactúa de forma directa y protagónica en los procesos de producción, distribución y consumo, inmerso en un sistema que debe ser orgánico. Lebowitz, Michael A. (2015): Las contradicciones del “socialismo real”. El dirigente y los dirigidos, Ruth Editorial e Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, La Habana.
(2)  Morín, Edgar (1999): Los siete saberes necesarios para la educación del futuro, UNESCO, París.
(3) “Lineamientos de la Política del Partido y la Revolución para el período 2016-2020”, “Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista” y la “Acepción de algunos términos utilizados en la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista y en las Bases del Pan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030”, El “Plan Nacional de desarrollo económico y social hasta 2030: propuesta de visión de la nación, ejes y sectores estratégicos”, Granma digital, 2017; Tabloide, 2017.
(4)   En 2008, el entonces Doctor en Economía e investigador del Centro de Investigaciones de Economía Internacional (CIEI) de la Universidad de La Habana, Pedro Monreal González, brindó una apreciación de las diferencias entre reforma económica y cambio estructural en el sistema de relaciones sociales de la economía cubana. Y si bien señaló que ambos procesos están entrelazados dialécticamente, propuso que las reformas podían anteceder al cambio estructural más profundo. Monreal González, Pedro (2008): El problema económico de Cuba, Espacio Laical, 2/2008; 14 de junio de 2009; http://miscelaneasdecuba.net/media/Pdf1/ElProblemaEconomico.pdf.
(5) Espina, Mayra Paula (2015): Reforma económica y política social de equidad en Cuba, en Cuba: los correlatos socioculturales del cambio socioeconómico, Coordinado por Mayra Paula Espina y Dayma Echevarría, Editorial Ciencias Sociales y Ruth Casa Editorial, La Habana, p. 219.
(6) Valdés Paz, Juan (2016): El socialismo no puede posponer la democracia que ha prometido, entrevista concedida a Carolina García Salas y Fernando Luis Rojas, Catalejo, 15 de abril.
(7) Cruz Capote, Orlando (2015): “Pensar es prever: Posibles escenarios de la guerra de pensamiento en Cuba, Revista Cubana de Ciencias Sociales, filosofi@.cu editorial, Instituto de Filosofía, La Habana, 146-147.
(8) El marxismo se desarrolla en contradictorios diálogos críticos con otras escuelas y corrientes de pensamiento, incluso burguesas, por lo que debemos apropiarnos críticamente de algunas pistas teórica-prácticas de la Teología de la Liberación, la Pedagogía Popular, la Filosofía de la Liberación, al Pensamiento Crítico, los saberes de los pueblos originales (indígenas) y de los movimientos populares, sociales, políticos, partidos políticos tradicionales y nuevos, que están presentes en Nuestra América, en el Sur geopolítico y en los movimientos antisistémicos, o no, del Norte capitalista desarrollado.
(9) Plataforma Programática del Partido Comunista de Cuba (1978): Editorial de Ciencias Sociales, La Habana; Programa del Partido Comunista de Cuba (1986): Editora Política, La Habana.
(10) Castro Ruz, Fidel (1984): Discurso pronunciado en la clausura del VII Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Granma, Suplemento, La Habana, 4 de enero de 1985; Informe Central. Tercer Congreso del Partido Comunista de Cuba (1986): Editora Política, La Habana; En el XXV Aniversario de la Victoria de Playa Girón y de la Proclamación del Carácter Socialista de la Revolución, (1986): revista Cuba Socialista, No. 6, 2da etapa, sep.-oct., La Habana; Por el camino Correcto. Compilación de textos. 1986-1987, Editora Política, La Habana; Por el Camino Correcto (1988): Editora Política, La Habana; En la trinchera de la Revolución. Selección de discursos, (1990): Editora Política, La Habana; En la Trinchera de la revolución (4 de abril de 1990- 19 de abril de 1991), Editorial José Martí, La Habana, 1991; IV Congreso del Partido Comunista de Cuba. Discursos y Documentos, (1992): Santiago de Cuba, 10-14 de octubre de 1991, Editora Política, La Habana.
(11) El llamado Periodo Especial fue el intento de mantener las conquistas de independencia y soberanía nacional, equidad, justicia y dignificación logradas por más de medio siglo de transformaciones socialistas en Cuba, en medio de situaciones adversas de sobrevivencia con la afectación inevitable en el sistema de valores y conductas morales de la población. El costo social y político, no solo el económico, se arrastra hasta el presente. Sin embrago, es justo reconocer que el mérito de la resistencia en nuestra sociedad hizo posible la propia existencia de la Revolución Cubana en medio de aquellas crisis, lo cual implicó un estímulo y su inserción en el acumulado de las luchas y resistencias populares, indígenas y afrodescendientes que emergieron a lo largo de toda América Latina y el Caribe para enfrentar la embestida de recolonización neoliberal imperialista, a partir de 1992.
(12) García Oliveras, Julio A. (2016): Algunas reflexiones sobre la implementación de los Lineamientos, Cubadebate, 18 diciembre, La Habana.
(13) Valdés Gutiérrez, Gilberto (2017): Soñar y pensar en Cuba, filosofi@.cu Editorial, Instituto de Filosofía, La Habana.
(14) También persiste el racismo, la discriminación por razas y géneros, además los etáreos; el patriarcalismo, el machismo, la xenofobia, la homofobia; permaneciendo, al unísono, la marginación, precarización y la exclusión de sectores del cuerpo societario, la no práctica del ahorro-cuidado de los medios producción; el derroche de los recursos naturales, minerales y humanos; la depredación excesiva de la naturaleza, aunque se luche y se trate de remediarlos y superarlos.
(15) Marx, C. (2009): Crítica al programa de Gotha, (Glosas marginales al programa del Partido Obrero Alemán), Editorial Ciencias Sociales, La Habana.
(16) Marx, C. (1973): El Capital, en tres tomos, T. III, Capítulo LI, Relaciones de distribución y relaciones de producción, Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, p. 882 y p. 887.
(17) Marx, C. (2009): Crítica al programa de Gotha, Ob. Cit., p. 34.
(18) Guevara de la Serna, Ernesto (1965): El Socialismo y el Hombre en Cuba, en Che presente. Antología Mínima (2011): Editorial Ciencias Sociales, La Habana, p. 230.
(19) Che Guevara, Ernesto (1963): Entrevista de Jean Daniel, L’Express, Francia, 25 de julio.
(20) Castro Ruz, Fidel (1961): Palabras pronunciadas en la reunión con los trabajadores bancarios, La Habana, 16 de octubre de 1961. Ediciones Obra Revolucionaria, No. 39, La Habana, p. 8; Machado, Darío L. (1990): Burocracia y Burocratismo, Editora Política, La Habana; Cruz Capote, Orlando (2016): Sobre el burocratismo en el socialismo. Unas breves notas, 16 de junio, http://www.nodo50.org/cubasigloxxi.
(21) Djilas, Milovan (1960): La nueva clase. Un análisis del régimen comunista, Editorial Librerías Unidas. S.A., La Habana.]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Algunas ideas sobre lo que se discute.<br />
Dr. en Ciencias Históricas e Investigador Auxiliar<br />
Instituto de Filosofía, Citma, Cuba.</p>
<p>Las conceptualizaciones teóricas y las acciones prácticas en el organismo social tienden a confirmarse con cierta relatividad, también conducen a evasiones y distorsiones de los contendidos y formas de las proyecciones programadas, al variar su prevista aplicación en la praxis concreta, sin importar en demasía las líneas estratégicas, tácticas e intenciones establecidas de antemano, ni siquiera aquellas que conlleven ideas de re-creación y renovación de probables mejoras públicas y los designios positivos de la voluntad política de los decisores en conjunto con el apoyo democrático de las masas populares.</p>
<p>En el terreno de lo social tales teorizaciones y prácticas, si no son sistémicas y aun siéndolas, suelen adentrarse en complejas contradicciones, paradojas y perplejidades como consecuencia de las heterogéneas interacciones en la vida real, que no solamente son económicas y sociales, sino que abarcan todo el abanico multicolor de la realidad societaria, el ser humano individual y colectivo en conjunto armónico con la naturaleza; su posible absorción crítica o acrítica por el entorno sociocultural acumulado y el que se reconstruye por las propias prácticas, revolucionarias o deformadas -por el capital o un socialismo deficiente-, (1) en todos los niveles; al entrelazarse, asimismo, con los factores internos / externos, previstos e imprevistos (azares); las múltiples subjetividades de los diversos actores sociales, incluidas las clases sociales con sus diferentes propósitos; las siempre presentes indeterminaciones, las bifurcaciones y procesos emergentes, por lo que acontecen diferentes apropiaciones de tales pensamientos y accionares de acuerdo a los intereses, posibilidades y las capacidades culturales adquiridas por los agentes del cambio, produciéndose una alteración, a veces sustancial, con la finalidad de la planificación indicada, que, en ocasiones, no prevén los impactos negativos que pueden acarrear. (2)</p>
<p>En tal caso, siempre recurrente, el plan debe reajustarse, rectificarse y modificarse de manera urgente, para que no prosigan las desarticulaciones y deformaciones.</p>
<p>Tal parece suceder al proceso de implementación de las políticas de actualización del modelo económico y social cubano, (3) cuyo fin es conducir hacia un socialismo próspero y sostenible, además de independiente, soberano, democrático, a lo que se ha de sumar el carácter antimperialista del proyecto. Aunque pensadas para llevarse a cabo sin prisa, pero sin pausa, los derroteros de las mismas han encontrado innumerables retos y ritmos menos acelerados que los ambicionados. Sin ser concebidas tampoco como un reajuste estructural integral -entiéndase reestructuración profunda- (4) y si como un conjunto de reformas, aunque el término no se utilice en el discurso político, y sí, en el académico, las transformaciones enmarcadas en el terreno económico esencialmente, desafían las viejas prácticas de más de cincuenta años de proceso transicional socialista con las introducción de las nuevas propuestas en un complicado entorno nacional, regional e internacional.</p>
<p>Al decir de la socióloga cubana Mayra Espina, la orientación fundamental hacia la recuperación de la sustentabilidad económica del proyecto socialista es una meta pertinente y decisiva, porque sin sustentabilidad económica no hay proyecto social. Sin embargo, agrega que no parece conveniente violentar el carácter sistémico de lo social y asumir una lógica de intervención-transformación por etapas fragmentadas, donde primero se actúa sobre lo económico y después sobre lo demás, donde lo social queda como preservación de conquistas y lo político más bien pareciera que no está urgido de cambios. (5)</p>
<p>Como expresara el politólogo Juan Valdés Paz “…el socialismo no puede posponer indefinidamente la democracia que ha prometido (…) uno de los grandes retos que tenemos para superar la sociedad actual, es el tema de plantearnos no solamente reformas económicas, sino reformas en todas las esferas, que den lugar a un mayor desarrollo democrático.” (6) Porque según este autor, no se trata solamente de enunciar la consigna acerca de un ‘socialismo próspero y sostenible’, sino que esta se concientice y forme parte, a través de un debate riguroso, en una cultura de masas, en un discurso hegemónico ya que, al final, en “…todas las esferas nosotros tenemos que asegurar la hegemonía de la cultura socialista, o si no habremos perdido; la oposición y el disenso tienden a agruparse donde precisamente la hegemonía socialista es más débil.” Ello supone una educación y formación de los hombres y mujeres que deben pensar y hacer no sólo desde el ángulo individual, sino también desde una arista consciente colectivista solidaria.</p>
<p>Entonces, si el socialismo está lejos de haber sido transitado o construido en Cuba, más bien se reinicia o continua en circunstancias históricas más complejas, tal empeño constituye por fuerza un HOY. No se puede, por tanto, dejar al libre quehacer del desarrollo de las fuerzas productivas, una visión economista bajo el signo inexorable del mercado que debe ser regulado por el pueblo [no sólo por el Estado] con el fin de robustecer y hacer más eficiente al país desde el punto de vista económico, alcanzando el bienestar común, para luego retornar y repensar ideopolítica y culturalmente el socialismo. (7)</p>
<p>Los peligros relacionados ante estas tardanzas, como los comportamientos desideologizadores y de conservatizaciones latentes en la sociedad, nos compulsan a relanzar la persuasión y seducción de una teoría filosófica, política, ética y estética marxista y de otras escuelas que puedan aportar al empeño, (8) para la reconstrucción práctica socialista en el cuerpo societal desde otras perspectivas actualizadas, con novedosos códigos y métodos democráticos, esencialmente participativos desde abajo y con una impronta cultural-civilizatoria de liberación comunista, contrahegemónica y antisistémica al capitalismo.</p>
<p>En algunas instancias públicas, ya sean partidistas, laborales y barriales, donde se discutieron amplia y profundamente los documentos existió la preocupación que no se expusiera diáfanamente hasta dónde había llegado el proceso revolucionario socialista cubano en medio siglo, tal como lo realizado en el Programa del Partido confeccionado en 1975 y 1986, (9) respectivamente, que por razones no explicadas dejaron de funcionar, a pesar de poseer una interesante perspectiva holística para su tiempo y los venideros. Específicamente, luego de las causas que propiciaron el proceso de rectificación de errores y tendencias negativas (1984-1986) y las consecuencias de su interrupción en septiembre de 1990, (10) y el violento transcurrir del denominado ‘Período Especial’, el cual no ha concluido. (11)</p>
<p>O sea, no hubo un análisis histórico-político explícito y comprensible de lo alcanzado -de seguro se poseía-, ya fuera satisfactorio, regular e impropio; tampoco se realizaron los balances adecuados acerca de los puntos de partida que lo antecedían y aquellos que continuaron agravándose o que lograron consensualmente la estabilidad-gobernabilidad política en este tumultuoso espacio tiempo, aunque la crisis económica fue evidente; las experiencias que podían tomarse, aquellas que debían abandonarse, y las nuevas vías para solucionar las contradicciones socioeconómicas, políticas y culturales que se fueron acumulando y creando en un escenario nacional y mundial que ya iba conformándose como completamente diferente.</p>
<p>Además, muchas de las reuniones fueron fuentes de criterios, opiniones y valoraciones críticas que interpelaban y enriquecían la agenda oficial de tales propuestas, informaciones que fueron recogidas y no se supo el curso de las mismas, porque no fueron devueltas con explicaciones a los núcleos del partido, los comités de base de la juventud y de las organizaciones de masas y sociales, así como al resto de la sociedad civil organizada.</p>
<p>La falla y omisión ha consistido, a nuestro entender, en que se han aprobado sólo parte de las modificaciones, añadidos y otros argumentos diferentes surgidos de estas discusiones, por cierto, no menos sólidos y argumentados, no sabiéndose el por qué no se tuvieron en cuenta ya que no se ofrecieron las cifras estadísticas, ni las interpretaciones que condujeron a su apartamiento, menos las explicaciones del por qué y cómo sucede ese proceso de selección -no estimamos aquellas que pudieran considerarse oposiciones abiertas- que queda en manos de un grupo, que no sólo es la máxima instancia política del país, sino de asesores y expertos que pocos conocen, aunque puede deducirse que estos especialistas seleccionados, aunque hayan debatido y expuesto sus posiciones, quedaron en franca desventaja ante las ideas de los decisores políticos.</p>
<p>Entre las ciencias sociales comprometidas y los políticos siempre existirán diferencias de apreciación sobre lo que al final se decide. Los primeros pueden hacer reflexiones pausadas temporalmente y los segundos deben aplicar rápidamente las políticas. Y esa asincronía es normal, sólo que debe existir un equilibrio y códigos de comunicación y coordinación aceptables para unos y otros. No puede existir subordinación y divorcios si están enmarcados en posiciones socialistas revolucionarias.</p>
<p>De ello, sólo podía dar cuenta los numerosos discursos del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y los del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente del Consejo de Estado y Ministros y Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, solo que haciendo mayor énfasis en lo que habrá que superar en las nuevas condiciones, muchas de ellas heredadas del pasado lejano y reciente.</p>
<p>Por otra parte, la experiencia demuestra que la implantación de un nuevo sistema es una tarea sumamente complicada cuando se trata de mantener una dirección eficiente, ya que no se puede dar por terminado un nuevo sistema si no se ha diseñado la gráfica, con cierta exactitud, de sus componentes, con el rótulo y la función de cada uno en un orden establecido, pero a la vez, con una dialéctica de síntesis integral y totalidad. (12) La incoherencia, la falta de integración y la fragmentación no son buenas consejeras para llevar a cabo el cambio, aunque este sea de tipo parcial.</p>
<p>Para ello resulta necesario asegurar el buen funcionamiento de la aplicación en la cual deben y tienen que elaborarse instrucciones precisas, aunque sujetas a mudanzas, sobre la función que le corresponde en el sistema; tener bien definida la trayectoria detallada y el procedimiento en cada una de las partes; y finalmente las tareas correspondientes a cada integrante del sistema, así como los lugares y plazos para realizarlas, entre otros aspectos. Por otra parte, las actividades coordinadas no solo deben tener correspondencia unas con otras, sino que también deben ser realizadas en tiempo oportuno, armonía y sincronización.</p>
<p>La previsión, descentralización estatal y empresarial, planificación flexible, información coherente y precisa a tiempo, organización, comunicación transparente, coordinación, contabilidad, facilitamiento de las iniciativas y control popular son partes indiscutibles del modelo económico social que desea implantarse en el organismo social nacional.</p>
<p>A lo que suma, la diversificación de las formas de propiedad, gestión, cogestión y de nuevos sujetos y actores económicos (propiedad estatal, no estatal, mixta, extranjera, cooperativa, pequeña y mediana propiedad privada), configuración de un real mercado de trabajo (como pauta ideal); también de relaciones monetarias-mercantiles, la aceptación del mercado regulado y la acción de la ley del valor en la etapa de tránsito; la concesión de un papel preponderante a la sustitución de importaciones, específicamente en el sector alimentario, con exportaciones de alto valor agregado; el incremento de la inversión de capital extranjero, facilidades para obtener tecnología de avanzada e inserción en mercados internacionales; incremento del protagonismo de la escala del gobierno municipal y local, en especial, la municipalización de las estrategias de desarrollo y la política social; construcción de un universal sistema tributario; orientación a la estabilidad económica y financiera; fin del derroche de recursos naturales, cuidado de la naturaleza y el hombre, etc.</p>
<p>Porque es un arte de orden relacional el realizar las transformaciones con la participación activa de las personas involucradas, pero no con decisiones tomadas verticalistamente desde arriba, sino con una interacción de las decisiones tomadas desde abajo.</p>
<p>No es ocioso reiterar que, en el empeño transicional socialista resulta imperioso recurrir a la creación, recuperación y reconstrucción de epistemes transdisciplinarios, síntesis críticas del acumulado histórico de las luchas / saberes de pueblos originarios y de combates sociales (y socioclasistas) / conocimientos contemporáneos, capaces de captar e interpretar crítica y multidimensionalmente, con apta sabiduría política, los momentos trascendentales, los coyunturales y las contingencias para ponerlas a tono con la realidad en el presente, y renunciar a los “ajustes” que accionan como camisas de fuerzas, remitiendo a modelos preconfigurados por presupuestos de un pasado que muestra indiscutidas obsolescencias. (13)</p>
<p>Si los revolucionarios y marxistas manifiestan en sus programas políticos, tanto mínimos como máximos, la pretensión de poder brindar más de lo que pueden cumplir, además de ser constantemente inexactos y poco discretos, surgirá el recelo que las elaboraciones pecan de fantasía, de estar rezagadas de las necesidades prácticas de la gente, perdiéndose la terrenalidad seductiva de las propuestas. Ello no significa renunciar a la utopía, aquella que ilumina e impulsa la acción, porque las revoluciones auténticas llevan consigo la obsesión de la mística revolucionaria, la fe en el ser humano mejorado, el cultivo de la individualidad en la entrega colectivista-solidaria, por lo que constituye un estado de consciencia y de espíritu, cuando lo que parece insólito, al decir del comandante Ernesto Che Guevara, se convierte en cotidiano. Ese territorio político cultural, en donde las victorias y derrotas no son definitivas, sino puntos de recomienzos.</p>
<p>Sin embargo, para el socialismo es necesario que la producción nacional aumente y no solamente en el sector primario, según las pautas impuestas por el mainstream del capital internacional; los trabajadores produzcan más para beneficio de ellos y de toda la sociedad; de sustituir importaciones y crecer en exportaciones -más allá del modelo Cepalino-; que las fuerzas productivas logren un elevado desarrollo en medio de un adverso mundo económico que produce globalmente, fragmenta geográficamente el proceso productivo y conserva el dominio del valor agregado a través de una supremacía tecno-científica amparada por sus reglas de propiedad intelectual, un know how que no transfiere a los países más atrasados o en vías de desarrollo.</p>
<p>Asimismo, las naciones que emprenden el tránsito socialista, urgen de insumos productivos que son elaborados en el exterior, por lo que no resulta tan importante que un producto, incluso con alto valor agregado, lleve el sello nacional si este depende de la importación de los elementales factores productivos, que necesitan además de financiación externa. Hoy en día, el valor de uso de los medios de producción, la producción en sí misma y los medios de consumo se deprecian más rápidamente, por lo que se requiere de productos de alta calidad y que no cumplan su ciclo de uso productivo de manera acelerada.</p>
<p>A la vez, no está pre-escrito cuáles son las ‘dosis’ de capitalismo que pueden mellar de una u otra manera al socialismo -sin satanizar las formas de propiedad y gestión no estatales, entiéndase privadas, mixtas, etc.-, saber hasta dónde llegarán las viejas y ‘nuevas clases burguesas’ que resurgen a lo interno -mientras sus pretensiones son obvias-, en los instantes en que el socialismo se inserta y adapta críticamente al océano hegemónico capitalista, hoy transnacional neoliberal, que le rodea.</p>
<p>Como sociedad en la que predomina la escasez, aunque exista cobertura básica de salud, educación, cultura, deporte, asistencia y seguridad social, etc., de equidades no resueltas, desigualdades que han crecido, etc., como consecuencia de las presiones y agresiones externas, más las insuficiencias internas, el ideal comunista corre el peligro de transfigurarse en un imaginario popular de filo castrado, que devenga en egoísmo, individualismo y en una crisis de legitimidad ideológica.</p>
<p>Porque, en las distintas etapas transicionales, prosiguen manifestándose grados de explotación y la enajenación del ser humano, aquel ‘fetichismo’ de la mercancía que abarca al hombre como sujeto-objeto, en el proceso de producción material y reproducción de la vida, ya que continúa la compra-venta de la fuerza de trabajo.(14) Por ello, uno de los problemas más acuciantes que debe enfrentar el tránsito socialista es el supuesto “principio” de distribución socialista: “de cada cual según su capacidad a cada cual según su trabajo”, trastocado en los manuales, el discurso político y académico, que no está presente en la “Crítica del Programa de Gotha”, porque para Marx el trabajo no era únicamente la fuente de toda riqueza y cultura, sino la fórmula del capitalismo para obtener más ganancias. (15)</p>
<p>Más contundente si, en el tránsito socialista, no están resueltas, ni siquiera parcialmente remediadas, las problemáticas diferenciadoras entre el trabajo manual y el intelectual, el abstracto y concreto, el simple y el complejo, el individual y el social, el productivo e improductivo, el tiempo de trabajo necesario y el tiempo de trabajo adicional de los trabajadores; tampoco la connotación el valor de uso y el valor de cambio, entre otros.</p>
<p>Ante tal problemática, Carlos Marx en su obra ‘El Capital’, se dedicó a establecer las diferencias y vínculos de dependencia entre las relaciones de distribución y las de producción, también con las de consumo. (16) De tal forma, las formas redistributivas no pueden verse como algo ajeno o separadas al modo de producción, tampoco en el tránsito, que posee muchas esencias fenoménicas del viejo modo de producción burgués, en específico su derecho burgués más abarcador que en la distribución.</p>
<p>Por lo que, el ‘modo de producción no debe considerarse solamente en el sentido de la reproducción de la existencia física de los individuos, un determinado modo de manifestar su vida, un determinado modo de vida de los mismos’, porque el capitalismo no es solo un modo de producción de bienes materiales, sino constituye un modo de producción de la vida social, un modo de producción de la subjetividad y un modo históricamente determinado, de apropiación material y espiritual, entiéndase cultural, de la realidad por los seres humanos.</p>
<p>Resultando errado el tomar como único y esencial la llamada (re)-distribución y hacer un exagerado hincapié en ella, porque la distribución salarial, por ejemplo, y de los medios de consumo es, en todo momento, un corolario de la distribución de las propias condiciones de producción.</p>
<p>Exponer el socialismo como una doctrina que gira principalmente en torno a la distribución, es totalmente falso. (17) Y esa historia cual remanente de larga duración prosigue vegetando, sobreviviendo, tal fantasma inevitable, en el tránsito.</p>
<p>El concepto guevarista del ‘Hombre Nuevo’, sigue siendo una idea fuerza que sintetiza los valores sociales, económicos, políticos, intelectuales orgánicos y culturales-espirituales que la construcción socialista debe generar, como un ideal y un objetivo de un ser humano integral, altruista y sacrificado; patriótico, antimperialista, solidario e internacionalista, que no mutile la individualidad, ni los intereses económicos, entre otros, de la colectividad. Con elevados valores éticos-políticos, en cuya formación se involucran factores objetivos y subjetivos, como son la actitud ante el trabajo, que debe tener presente la concepción axiológica del mismo como autorrealización y deber social, como lo percibe el Che Guevara, en el trabajo voluntario que práctica y aúpa, no concibiéndolo únicamente como vía para el desarrollo de la producción y la productividad, sino que el objetivo fundamental es lograr que se trabaje por la conciencia de estar aportando al desarrollo de la nueva sociedad sin esperar beneficios materiales.</p>
<p>Que recalca el papel fundamental a desempeñar por los estímulos materiales y espirituales, el rol de la formación, la (auto)-educación y la cultura, así como a través de un lento proceso en el que se coexisten factores ideológicos y morales racionales, vinculados también con necesidades intelectuales, espirituales y culturales, conjuntamente con el desarrollo de la ciencia y la técnica, que deben ser puestas al servicio de los explotados y oprimidos, y de toda la humanidad, sin exclusiones. (18) El Che sostenía que, “…Si el comunismo descuida los hechos de conciencia puede ser un método de repartición, pero deja de ser una moral revolucionaria&#8221; (19)</p>
<p>Otro problema agudo del tránsito socialista, es el modo de pensar y accionar del burocratismo y la tecnocracia, ambos entrelazados con el vulgar economicismo y el productivismo, y en muchas ocasiones, con un pensar liberal y socialdemócrata. “El método burocrático -explicó el compañero Fidel Castro- implica el riesgo, incluso, de sacrificar una serie de principios que son fundamentales para la revolución. Y, sobre todo, hacerle perder -renunciar- a lo que es tan fundamental en la revolución: la iniciativa, el espíritu creador y el entusiasmo de las masas. Porque una revolución es, sencillamente, una tarea de pueblo, no es una tarea de funcionarios administrativos, no es una tarea de dirigentes revolucionarios. Una revolución es una tarea de pueblo. Y el método burocrático está en contradicción absoluta con el principio de la revolución socialista.” (20)</p>
<p>Sin llegar a ser propietarios, en el amplio espectro del término, van conformando un extraño tejido junto a las clases pequeñas y medias, (21) que van creciendo en el período del tránsito socialista, y que circundan, cuales demonios, las cabezas de algunos de los cuadros y funcionarios de distintos niveles de dirección que, desdichadamente, son nombrados, en la mayoría de los casos, desde arriba o ‘a dedo’; que asumen, de facto y de “jure”, responsabilidades sobre las personas y recursos, ingresos que no sólo están determinados por las funciones que ejecutan, importancia y dimensión, sino que comienzan a aceptar beneficios sobre la base de una supuesta conducta exigida sujeta a normas esquemáticas, sin corresponder y representar realmente al pueblo.</p>
<p>Tal mecanismo instrumental y antidemocrático convierte a ciertos dirigentes, subjetivamente, en supuestos jefes “impunes e inmunes”, porque el dogma hacia las lealtades ‘necesarias’, se truecan en (des)-virtudes, enraizando las rutinas e inercias al defender sus estatus, prebendas y privilegios, que “ganaron” sin consulta previa, regulación y control de las masas populares, reproduciendo el ‘arribismo’, el ‘espíritu de intriga’ y el ‘servilismo’, además de la corrupción.</p>
<p>Sin subestimar las condicionantes agresivas del establishment estadounidense, los enemigos y las insuficiencias internas, Cuba no puede ni debe dejarse imponer límites a su libertad y democracia más plena, y si demostrarle al ‘gigante de las siete leguas’ y sus acólitos, los límites de su poder.</p>
<p>Notas y bibliografía.<br />
(1) Carlos Marx asentía que la práctica revolucionaria, era un elemento consustancial para el despliegue de una nueva sociedad comunista, incluso en su etapa transicional socialista, porque consistía en que el ser humano podía cambiar, material y espiritualmente (la mentalidad), al mismo tiempo que cambiaban sus circunstancias, pero no automáticamente, sino en un difícil proceso de concientización de auto cambio, fruto de sus actividades, de las propias luchas (o la carencia de ellas), por lo que el desarrollo de las capacidades humanas no sólo se basa en el trabajo, sino a través de las causas-consecuencias, intermediaciones incluidas, de todas las relaciones sociales en las cuales realiza sus actividad teórica y práctica, en que se reproduce e interactúa de forma directa y protagónica en los procesos de producción, distribución y consumo, inmerso en un sistema que debe ser orgánico. Lebowitz, Michael A. (2015): Las contradicciones del “socialismo real”. El dirigente y los dirigidos, Ruth Editorial e Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, La Habana.<br />
(2)  Morín, Edgar (1999): Los siete saberes necesarios para la educación del futuro, UNESCO, París.<br />
(3) “Lineamientos de la Política del Partido y la Revolución para el período 2016-2020”, “Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista” y la “Acepción de algunos términos utilizados en la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista y en las Bases del Pan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030”, El “Plan Nacional de desarrollo económico y social hasta 2030: propuesta de visión de la nación, ejes y sectores estratégicos”, Granma digital, 2017; Tabloide, 2017.<br />
(4)   En 2008, el entonces Doctor en Economía e investigador del Centro de Investigaciones de Economía Internacional (CIEI) de la Universidad de La Habana, Pedro Monreal González, brindó una apreciación de las diferencias entre reforma económica y cambio estructural en el sistema de relaciones sociales de la economía cubana. Y si bien señaló que ambos procesos están entrelazados dialécticamente, propuso que las reformas podían anteceder al cambio estructural más profundo. Monreal González, Pedro (2008): El problema económico de Cuba, Espacio Laical, 2/2008; 14 de junio de 2009; <a href="http://miscelaneasdecuba.net/media/Pdf1/ElProblemaEconomico.pdf" rel="nofollow">http://miscelaneasdecuba.net/media/Pdf1/ElProblemaEconomico.pdf</a>.<br />
(5) Espina, Mayra Paula (2015): Reforma económica y política social de equidad en Cuba, en Cuba: los correlatos socioculturales del cambio socioeconómico, Coordinado por Mayra Paula Espina y Dayma Echevarría, Editorial Ciencias Sociales y Ruth Casa Editorial, La Habana, p. 219.<br />
(6) Valdés Paz, Juan (2016): El socialismo no puede posponer la democracia que ha prometido, entrevista concedida a Carolina García Salas y Fernando Luis Rojas, Catalejo, 15 de abril.<br />
(7) Cruz Capote, Orlando (2015): “Pensar es prever: Posibles escenarios de la guerra de pensamiento en Cuba, Revista Cubana de Ciencias Sociales, filosofi@.cu editorial, Instituto de Filosofía, La Habana, 146-147.<br />
(8) El marxismo se desarrolla en contradictorios diálogos críticos con otras escuelas y corrientes de pensamiento, incluso burguesas, por lo que debemos apropiarnos críticamente de algunas pistas teórica-prácticas de la Teología de la Liberación, la Pedagogía Popular, la Filosofía de la Liberación, al Pensamiento Crítico, los saberes de los pueblos originales (indígenas) y de los movimientos populares, sociales, políticos, partidos políticos tradicionales y nuevos, que están presentes en Nuestra América, en el Sur geopolítico y en los movimientos antisistémicos, o no, del Norte capitalista desarrollado.<br />
(9) Plataforma Programática del Partido Comunista de Cuba (1978): Editorial de Ciencias Sociales, La Habana; Programa del Partido Comunista de Cuba (1986): Editora Política, La Habana.<br />
(10) Castro Ruz, Fidel (1984): Discurso pronunciado en la clausura del VII Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Granma, Suplemento, La Habana, 4 de enero de 1985; Informe Central. Tercer Congreso del Partido Comunista de Cuba (1986): Editora Política, La Habana; En el XXV Aniversario de la Victoria de Playa Girón y de la Proclamación del Carácter Socialista de la Revolución, (1986): revista Cuba Socialista, No. 6, 2da etapa, sep.-oct., La Habana; Por el camino Correcto. Compilación de textos. 1986-1987, Editora Política, La Habana; Por el Camino Correcto (1988): Editora Política, La Habana; En la trinchera de la Revolución. Selección de discursos, (1990): Editora Política, La Habana; En la Trinchera de la revolución (4 de abril de 1990- 19 de abril de 1991), Editorial José Martí, La Habana, 1991; IV Congreso del Partido Comunista de Cuba. Discursos y Documentos, (1992): Santiago de Cuba, 10-14 de octubre de 1991, Editora Política, La Habana.<br />
(11) El llamado Periodo Especial fue el intento de mantener las conquistas de independencia y soberanía nacional, equidad, justicia y dignificación logradas por más de medio siglo de transformaciones socialistas en Cuba, en medio de situaciones adversas de sobrevivencia con la afectación inevitable en el sistema de valores y conductas morales de la población. El costo social y político, no solo el económico, se arrastra hasta el presente. Sin embrago, es justo reconocer que el mérito de la resistencia en nuestra sociedad hizo posible la propia existencia de la Revolución Cubana en medio de aquellas crisis, lo cual implicó un estímulo y su inserción en el acumulado de las luchas y resistencias populares, indígenas y afrodescendientes que emergieron a lo largo de toda América Latina y el Caribe para enfrentar la embestida de recolonización neoliberal imperialista, a partir de 1992.<br />
(12) García Oliveras, Julio A. (2016): Algunas reflexiones sobre la implementación de los Lineamientos, Cubadebate, 18 diciembre, La Habana.<br />
(13) Valdés Gutiérrez, Gilberto (2017): Soñar y pensar en Cuba, filosofi@.cu Editorial, Instituto de Filosofía, La Habana.<br />
(14) También persiste el racismo, la discriminación por razas y géneros, además los etáreos; el patriarcalismo, el machismo, la xenofobia, la homofobia; permaneciendo, al unísono, la marginación, precarización y la exclusión de sectores del cuerpo societario, la no práctica del ahorro-cuidado de los medios producción; el derroche de los recursos naturales, minerales y humanos; la depredación excesiva de la naturaleza, aunque se luche y se trate de remediarlos y superarlos.<br />
(15) Marx, C. (2009): Crítica al programa de Gotha, (Glosas marginales al programa del Partido Obrero Alemán), Editorial Ciencias Sociales, La Habana.<br />
(16) Marx, C. (1973): El Capital, en tres tomos, T. III, Capítulo LI, Relaciones de distribución y relaciones de producción, Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, p. 882 y p. 887.<br />
(17) Marx, C. (2009): Crítica al programa de Gotha, Ob. Cit., p. 34.<br />
(18) Guevara de la Serna, Ernesto (1965): El Socialismo y el Hombre en Cuba, en Che presente. Antología Mínima (2011): Editorial Ciencias Sociales, La Habana, p. 230.<br />
(19) Che Guevara, Ernesto (1963): Entrevista de Jean Daniel, L’Express, Francia, 25 de julio.<br />
(20) Castro Ruz, Fidel (1961): Palabras pronunciadas en la reunión con los trabajadores bancarios, La Habana, 16 de octubre de 1961. Ediciones Obra Revolucionaria, No. 39, La Habana, p. 8; Machado, Darío L. (1990): Burocracia y Burocratismo, Editora Política, La Habana; Cruz Capote, Orlando (2016): Sobre el burocratismo en el socialismo. Unas breves notas, 16 de junio, <a href="http://www.nodo50.org/cubasigloxxi" rel="nofollow">http://www.nodo50.org/cubasigloxxi</a>.<br />
(21) Djilas, Milovan (1960): La nueva clase. Un análisis del régimen comunista, Editorial Librerías Unidas. S.A., La Habana.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: La pupila insomne</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=62303#comment-76122</link>
		<dc:creator><![CDATA[La pupila insomne]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 Mar 2018 01:21:30 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=62275#comment-76122</guid>
		<description><![CDATA[Gracias. Sobre la comparación de Cuba con otros países del CAME recomiendo esta lectura. https://lapupilainsomne.wordpress.com/2014/11/24/lo-mejor-que-he-leido-sobre-la-economia-cubana-de-los-ultimos-25-anos-pdfs-en-ingles-y-espanol/

Saludos]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Gracias. Sobre la comparación de Cuba con otros países del CAME recomiendo esta lectura. <a href="https://lapupilainsomne.wordpress.com/2014/11/24/lo-mejor-que-he-leido-sobre-la-economia-cubana-de-los-ultimos-25-anos-pdfs-en-ingles-y-espanol/" rel="nofollow">https://lapupilainsomne.wordpress.com/2014/11/24/lo-mejor-que-he-leido-sobre-la-economia-cubana-de-los-ultimos-25-anos-pdfs-en-ingles-y-espanol/</a></p>
<p>Saludos</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: La pupila insomne</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=62303#comment-76121</link>
		<dc:creator><![CDATA[La pupila insomne]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 Mar 2018 01:19:56 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=62275#comment-76121</guid>
		<description><![CDATA[Yo coincido con lo que dice Rafael Correa: &quot;Evaluar el éxito o el fracaso del modelo económico cubano, haciendo abstracción de un bloqueo criminal de más de 50 años, es pura hipocresía (Aplausos).  Cualquier país capitalista de América Latina colapsaría a los pocos meses de un bloqueo similar.&quot; http://www.radiohc.cu/especiales/exclusivas/113873-discurso-de-rafael-correa-en-homenaje-postumo-a-fidel-castro

Saludos]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Yo coincido con lo que dice Rafael Correa: &#8220;Evaluar el éxito o el fracaso del modelo económico cubano, haciendo abstracción de un bloqueo criminal de más de 50 años, es pura hipocresía (Aplausos).  Cualquier país capitalista de América Latina colapsaría a los pocos meses de un bloqueo similar.&#8221; <a href="http://www.radiohc.cu/especiales/exclusivas/113873-discurso-de-rafael-correa-en-homenaje-postumo-a-fidel-castro" rel="nofollow">http://www.radiohc.cu/especiales/exclusivas/113873-discurso-de-rafael-correa-en-homenaje-postumo-a-fidel-castro</a></p>
<p>Saludos</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: edtroja</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=62303#comment-76120</link>
		<dc:creator><![CDATA[edtroja]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 Mar 2018 00:28:32 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=62275#comment-76120</guid>
		<description><![CDATA[Reblogueó esto en &lt;a href=&quot;https://laesquinaroja.wordpress.com/2018/03/14/socialismo-la-palabra-angustiosa-por-carlos-avila-villamar/&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;La Esquina Roja &lt;/a&gt;.]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Reblogueó esto en <a href="https://laesquinaroja.wordpress.com/2018/03/14/socialismo-la-palabra-angustiosa-por-carlos-avila-villamar/" rel="nofollow">La Esquina Roja </a>.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Lucien</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=62303#comment-76119</link>
		<dc:creator><![CDATA[Lucien]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 Mar 2018 00:12:13 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=62275#comment-76119</guid>
		<description><![CDATA[El articulista olvida que el desarrollo de Cuba por el azucar en los 70 y 80 fue gracias a un precio preferencial dado por el CAME al azucar, a costa de comprar la tecnologia obsoleta de esa organizacion. Ha escogido por otra parte el peor ejemplo para explicar la transicion a una economia capitalista desde una socialista, Rusia, por que no escogio la Rep Checa o Hungria? Por su poblacion habria que escoger para un estudio comparativo Belgica o Portugal, Viet Nam podria ser otro. Ya hace decadas en Cuba no hay socialismo, no puede haberlo con empresas mixtas y un salario medio tan bajo (incluso si le incluimos la educacion y la salud ), con un deficit tan grande en viviendas y consumo de bienes materiales basicos.]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>El articulista olvida que el desarrollo de Cuba por el azucar en los 70 y 80 fue gracias a un precio preferencial dado por el CAME al azucar, a costa de comprar la tecnologia obsoleta de esa organizacion. Ha escogido por otra parte el peor ejemplo para explicar la transicion a una economia capitalista desde una socialista, Rusia, por que no escogio la Rep Checa o Hungria? Por su poblacion habria que escoger para un estudio comparativo Belgica o Portugal, Viet Nam podria ser otro. Ya hace decadas en Cuba no hay socialismo, no puede haberlo con empresas mixtas y un salario medio tan bajo (incluso si le incluimos la educacion y la salud ), con un deficit tan grande en viviendas y consumo de bienes materiales basicos.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: cubano1</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=62303#comment-76118</link>
		<dc:creator><![CDATA[cubano1]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 Mar 2018 00:05:23 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=62275#comment-76118</guid>
		<description><![CDATA[Yo si creo que la empresa estatal socialista puede existir desarrollarse y ser eficiente, lo que no creo que prospere como se ha llevado en cuba, la industria estatal socialista tiene que tener independencia económica (con control), sus  planes tienen que estar basados en estudios de mercado, que es el que  regula la producción, ninguna empresa sea estatal o privada prosperara cuando te asignen un plan de gastos e ingresos y no te puedes salir de ahí, cuando te obligan a comprar tus insumos a proveedores específicos sin darte la posibilidad de buscar alternativas, donde no puedas importar directamente para bajar tus costos de producción y un sin números de etc. los monopolios son empresas grandes y los gerentes de las fabricas, tiendas e industrian no son dueños, es decir la empresa socialista puede existir pero con independencia económica para que pueda desarrollarse y pagando los impuestos necesarios al estado, al final una empresa mas eficiente es mas ingresos para el pueblo, en teoría en un pais socialista los medios de producción están en manos del pueblo, todavía nos falta mucho para que el pueblo en cuba se sienta realmente dueño de las empresas y su beneficios, Fidel dijo en los primeros años de la revolución que cuba en pocos años iba hacer el pais mas desarrollado de américa, con los salarios mas altos, no se cumplió pues una gran responsabilidad la tubo el bloqueo y otra nuestros propios errores.]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Yo si creo que la empresa estatal socialista puede existir desarrollarse y ser eficiente, lo que no creo que prospere como se ha llevado en cuba, la industria estatal socialista tiene que tener independencia económica (con control), sus  planes tienen que estar basados en estudios de mercado, que es el que  regula la producción, ninguna empresa sea estatal o privada prosperara cuando te asignen un plan de gastos e ingresos y no te puedes salir de ahí, cuando te obligan a comprar tus insumos a proveedores específicos sin darte la posibilidad de buscar alternativas, donde no puedas importar directamente para bajar tus costos de producción y un sin números de etc. los monopolios son empresas grandes y los gerentes de las fabricas, tiendas e industrian no son dueños, es decir la empresa socialista puede existir pero con independencia económica para que pueda desarrollarse y pagando los impuestos necesarios al estado, al final una empresa mas eficiente es mas ingresos para el pueblo, en teoría en un pais socialista los medios de producción están en manos del pueblo, todavía nos falta mucho para que el pueblo en cuba se sienta realmente dueño de las empresas y su beneficios, Fidel dijo en los primeros años de la revolución que cuba en pocos años iba hacer el pais mas desarrollado de américa, con los salarios mas altos, no se cumplió pues una gran responsabilidad la tubo el bloqueo y otra nuestros propios errores.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Alejandro</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=62303#comment-76117</link>
		<dc:creator><![CDATA[Alejandro]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 13 Mar 2018 23:15:44 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=62275#comment-76117</guid>
		<description><![CDATA[Cuando termine de ver la Mesa Redonda le explicaré a Don Livio la socialdemocracia, fuente de apoyo político al capitalismo, y lo que ha significado para Chile.
]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Cuando termine de ver la Mesa Redonda le explicaré a Don Livio la socialdemocracia, fuente de apoyo político al capitalismo, y lo que ha significado para Chile.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
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