<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	
	>
<channel>
	<title>Comentarios en: Debemos estar (en lo virtual y en lo real)</title>
	<atom:link href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?feed=rss2&#038;p=31829" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=31829</link>
	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
	<lastBuildDate>Mon, 27 Mar 2023 13:59:17 +0000</lastBuildDate>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.1.31</generator>
	<item>
		<title>Por: Javier Couso</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=31829#comment-37714</link>
		<dc:creator><![CDATA[Javier Couso]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 27 Feb 2013 00:02:01 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=31829#comment-37714</guid>
		<description><![CDATA[Carlos, siempre es un placer leer tus aportaciones. Un abrazo hermano.]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Carlos, siempre es un placer leer tus aportaciones. Un abrazo hermano.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: carlos e. bischoff</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=31829#comment-37713</link>
		<dc:creator><![CDATA[carlos e. bischoff]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 26 Feb 2013 23:18:22 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=31829#comment-37713</guid>
		<description><![CDATA[Es una muy buena proposición -como de costumbre- la de Javier, y claramente expuesta. Sin duda que en la batalla del &quot;día a día&quot; es donde hay que dar pelea. Sin embargo, en algunos aspectos, se nota una carencia -de la que padecemos todos, me anoto en primera línea-, y no es otra que la equivocar un contraataque con una estrategia defensiva. No está mal, en absoluto, blindar en todo lo que se pueda el avance arrollador de la ideología dominante -voy a poner una solo ejemplo, sería muy largo-, haciendo combatir  en un video juego a nuestros héroes, del Che a Martí, de Felipe Varela a Tupac Katari.  No sería, sin embargo, estimado Javier, un &quot;contraataque cultural&quot;, sino una estrategia defensiva. Y como digo, no está mal.
Pero esa estrategia, fundamental, esa resistencia para decirlo en términos precisos, esencialmente contestataria, debe servir, debe ser también una &quot;herramienta&quot; para nuestra re-acumulacion. No descubro nada nuevo  si hablo de nuestra orfandad estratégica ofensiva, de nuestra -hablo en términos de izquierda revolucionaria- crisis teórica y política, de nuestra falta de criterios innovadores en construcción social. 
Es muy probable que esté equivocado, pero me gustaría señalarte, a modo de simple ejemplo: ¿que entendemos hoy por &quot;Socialismo del Siglo XXI&quot; los que de una a otra punta del mundo buscamos ese &quot;otro mundo posible&quot; aunque lo tengamos muy a mano como slogan cuando la realidad nos exige una definición? En lo personal podría darte una  definición, pero casi con seguridad diferiría bastante en cuanto a por donde construir, que políticas y programas nos harían falta hoy para las centenas de movimientos contestatarios que hoy se erigen en el mundo como intentos de frenos. ¿Que actitud hay que adoptar frente al resurgimiento del sentimiento nacional que se verifica no solo ya en América Latina? ¿Es solo un ensayo sociológico o refleja una adecuación de la conciencia del movimiento social al que hay que prestar atención, y quizá mucha atención? ¿Cual es la medida del papel de las democracias populares en América Latina, por ejemplo, y que actitud debe -o debería adoptar el movimiento revolucionario ante ellas, y sobre todo, en ellas?
En fin, que es muy probable que todo esto no sea más que un resabio -enseñado por la práctica, no por ninguna disquisición intelectual- de viejas épocas. Pero estoy casi seguro de que lo que nos está faltando, y mucho, es un rearme teórico y político, con una apertura mental muy profunda. Que nos permita mirar nuestra historia sin temor a comprobar errores -haciéndonos cargo, alguna puta vez, de que los tenemos, y muchos, y que por más que nos enfademos nos son comunes-, recuperar nuestra historia que es no solo la nuestra como izquierda sino la de nuestros pueblos. Para poder anclarnos en este presente de defensiva, actuando en esa defensiva como nos enseña nuestra indignación y la de nuestros pueblos en cada rincón de mundo, sumando a ella todas las herramientas como tan claramente exponés. Pero también, y muy especialmente -que será modo central para hacernos parientes del futuro-, construyendo nuestro rearme teórico y político, tal vez verificando que -como siempre- muchas son las cosas sobre las que no logramos ponernos de acuerdo, pero, por una vez, por una puta vez, incorporando la experiencia de los que hoy sí que están dando esa batalla defensiva. En la vida real.

P.D.: te escribo estas líneas -siempre demasiadas-, confiando en que la generosidad de Iroel permitan la extensión. Y confiando en que tu propia generosidad te hagan verlas no como un rechazo a tu ponencia, sino, en todo caso, como un modesto intento de aporte.

Chau]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Es una muy buena proposición -como de costumbre- la de Javier, y claramente expuesta. Sin duda que en la batalla del &#8220;día a día&#8221; es donde hay que dar pelea. Sin embargo, en algunos aspectos, se nota una carencia -de la que padecemos todos, me anoto en primera línea-, y no es otra que la equivocar un contraataque con una estrategia defensiva. No está mal, en absoluto, blindar en todo lo que se pueda el avance arrollador de la ideología dominante -voy a poner una solo ejemplo, sería muy largo-, haciendo combatir  en un video juego a nuestros héroes, del Che a Martí, de Felipe Varela a Tupac Katari.  No sería, sin embargo, estimado Javier, un &#8220;contraataque cultural&#8221;, sino una estrategia defensiva. Y como digo, no está mal.<br />
Pero esa estrategia, fundamental, esa resistencia para decirlo en términos precisos, esencialmente contestataria, debe servir, debe ser también una &#8220;herramienta&#8221; para nuestra re-acumulacion. No descubro nada nuevo  si hablo de nuestra orfandad estratégica ofensiva, de nuestra -hablo en términos de izquierda revolucionaria- crisis teórica y política, de nuestra falta de criterios innovadores en construcción social.<br />
Es muy probable que esté equivocado, pero me gustaría señalarte, a modo de simple ejemplo: ¿que entendemos hoy por &#8220;Socialismo del Siglo XXI&#8221; los que de una a otra punta del mundo buscamos ese &#8220;otro mundo posible&#8221; aunque lo tengamos muy a mano como slogan cuando la realidad nos exige una definición? En lo personal podría darte una  definición, pero casi con seguridad diferiría bastante en cuanto a por donde construir, que políticas y programas nos harían falta hoy para las centenas de movimientos contestatarios que hoy se erigen en el mundo como intentos de frenos. ¿Que actitud hay que adoptar frente al resurgimiento del sentimiento nacional que se verifica no solo ya en América Latina? ¿Es solo un ensayo sociológico o refleja una adecuación de la conciencia del movimiento social al que hay que prestar atención, y quizá mucha atención? ¿Cual es la medida del papel de las democracias populares en América Latina, por ejemplo, y que actitud debe -o debería adoptar el movimiento revolucionario ante ellas, y sobre todo, en ellas?<br />
En fin, que es muy probable que todo esto no sea más que un resabio -enseñado por la práctica, no por ninguna disquisición intelectual- de viejas épocas. Pero estoy casi seguro de que lo que nos está faltando, y mucho, es un rearme teórico y político, con una apertura mental muy profunda. Que nos permita mirar nuestra historia sin temor a comprobar errores -haciéndonos cargo, alguna puta vez, de que los tenemos, y muchos, y que por más que nos enfademos nos son comunes-, recuperar nuestra historia que es no solo la nuestra como izquierda sino la de nuestros pueblos. Para poder anclarnos en este presente de defensiva, actuando en esa defensiva como nos enseña nuestra indignación y la de nuestros pueblos en cada rincón de mundo, sumando a ella todas las herramientas como tan claramente exponés. Pero también, y muy especialmente -que será modo central para hacernos parientes del futuro-, construyendo nuestro rearme teórico y político, tal vez verificando que -como siempre- muchas son las cosas sobre las que no logramos ponernos de acuerdo, pero, por una vez, por una puta vez, incorporando la experiencia de los que hoy sí que están dando esa batalla defensiva. En la vida real.</p>
<p>P.D.: te escribo estas líneas -siempre demasiadas-, confiando en que la generosidad de Iroel permitan la extensión. Y confiando en que tu propia generosidad te hagan verlas no como un rechazo a tu ponencia, sino, en todo caso, como un modesto intento de aporte.</p>
<p>Chau</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>
