<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	
	>
<channel>
	<title>Comentarios en: Fariñas: &#8220;Entre la médula y la turba&#8221;</title>
	<atom:link href="http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?feed=rss2&#038;p=20090" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=20090</link>
	<description>...Oh, la pupila insomne y el párpado cerrado.                        Rubén Martínez Villena</description>
	<lastBuildDate>Mon, 27 Mar 2023 13:59:17 +0000</lastBuildDate>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.1.31</generator>
	<item>
		<title>Por: José Valle Valdés</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=20090#comment-4389</link>
		<dc:creator><![CDATA[José Valle Valdés]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 29 Nov 2011 15:07:37 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=20056#comment-4389</guid>
		<description><![CDATA[Estupendo poema y sugerente acuarela, nos regala Fariñas.

Felicitaciones al maestro.

Muchas gracias, por compartírnosla.

Afecto,

José Valle]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Estupendo poema y sugerente acuarela, nos regala Fariñas.</p>
<p>Felicitaciones al maestro.</p>
<p>Muchas gracias, por compartírnosla.</p>
<p>Afecto,</p>
<p>José Valle</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Fernando</title>
		<link>http://lapupilainsomne.jovenclub.cu/?p=20090#comment-4384</link>
		<dc:creator><![CDATA[Fernando]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 29 Nov 2011 00:14:23 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://lapupilainsomne.wordpress.com/?p=20056#comment-4384</guid>
		<description><![CDATA[&quot;Un Poema de Amor&quot;

No sé. Lo ignoro. 
Desconozco todo el tiempo que anduve 
sin encontrarla nuevamente. 
¿Tal vez un siglo? Acaso. 
Acaso un poco menos: noventa y nueve años. 
¿O un mes? Pudiera ser. En cualquier forma 
un tiempo enorme, enorme, enorme. 

Al fin, como una rosa súbita, 
repentina campánula temblando, 
la noticia. 
Saber de pronto 
que iba a verla otra vez, que la tendría 
cerca, tangible, real, como en los sueños. 
¡Qué explosión contenida! 
¡Qué trueno sordo 
rodándome en las venas, 
estallando allá arriba 
bajo mi sangre, en una 
nocturna tempestad! 
¿Y el hallazgo, en seguida? ¿Y la manera 
de saludarnos, de manera 
que nadie comprendiera 
que ésa es nuestra propia manera?
Un roce apenas, un contacto eléctrico, 
un apretón conspirativo, una mirada, 
un palpitar del corazón 
gritando, aullando con silenciosa voz. 
Después 
(ya lo sabéis desde los quince años) 
ese aletear de las palabras presas, 
palabras de ojos bajos, 
penitenciales, 
entre testigos enemigos. 
Todavía 
un amor de &quot;lo amo&quot;, 
de &quot;usted&quot;, de &quot;bien quisiera, 
pero es imposible&quot;... De &quot;no podemos, 
no, piénselo usted mejor&quot;... 
Es un amor así, 
es un amor de abismo en primavera, 
cortés, cordial, feliz, fatal. 
La despedida, luego, 
genérica, 
en el turbión de los amigos. 
Verla partir y amarla como nunca; 
seguirla con los ojos, 
y ya sin ojos seguir viéndola lejos, 
allá lejos, y aun seguirla 
más lejos todavía, 
hecha de noche, 
de morderdura, beso, insomnio, 
veneno, éxtasis, convulsión, 
suspiro, sangre, muerte... 
Hecha 
de esa sustancia conocida 
con que amasamos una estrella. 

Nicolás Guillén]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>&#8220;Un Poema de Amor&#8221;</p>
<p>No sé. Lo ignoro.<br />
Desconozco todo el tiempo que anduve<br />
sin encontrarla nuevamente.<br />
¿Tal vez un siglo? Acaso.<br />
Acaso un poco menos: noventa y nueve años.<br />
¿O un mes? Pudiera ser. En cualquier forma<br />
un tiempo enorme, enorme, enorme. </p>
<p>Al fin, como una rosa súbita,<br />
repentina campánula temblando,<br />
la noticia.<br />
Saber de pronto<br />
que iba a verla otra vez, que la tendría<br />
cerca, tangible, real, como en los sueños.<br />
¡Qué explosión contenida!<br />
¡Qué trueno sordo<br />
rodándome en las venas,<br />
estallando allá arriba<br />
bajo mi sangre, en una<br />
nocturna tempestad!<br />
¿Y el hallazgo, en seguida? ¿Y la manera<br />
de saludarnos, de manera<br />
que nadie comprendiera<br />
que ésa es nuestra propia manera?<br />
Un roce apenas, un contacto eléctrico,<br />
un apretón conspirativo, una mirada,<br />
un palpitar del corazón<br />
gritando, aullando con silenciosa voz.<br />
Después<br />
(ya lo sabéis desde los quince años)<br />
ese aletear de las palabras presas,<br />
palabras de ojos bajos,<br />
penitenciales,<br />
entre testigos enemigos.<br />
Todavía<br />
un amor de &#8220;lo amo&#8221;,<br />
de &#8220;usted&#8221;, de &#8220;bien quisiera,<br />
pero es imposible&#8221;&#8230; De &#8220;no podemos,<br />
no, piénselo usted mejor&#8221;&#8230;<br />
Es un amor así,<br />
es un amor de abismo en primavera,<br />
cortés, cordial, feliz, fatal.<br />
La despedida, luego,<br />
genérica,<br />
en el turbión de los amigos.<br />
Verla partir y amarla como nunca;<br />
seguirla con los ojos,<br />
y ya sin ojos seguir viéndola lejos,<br />
allá lejos, y aun seguirla<br />
más lejos todavía,<br />
hecha de noche,<br />
de morderdura, beso, insomnio,<br />
veneno, éxtasis, convulsión,<br />
suspiro, sangre, muerte&#8230;<br />
Hecha<br />
de esa sustancia conocida<br />
con que amasamos una estrella. </p>
<p>Nicolás Guillén</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>
